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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Veinte principios básicos para el tratamiento de los problemas de salud en la APS]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Twenty basic principles for the management of the heatlh problems in PHC]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Policlínico Docente Lawton  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Emphasis is made on the importance of the treatment of the health problems at the primary health care level and different variables are analysed. Twenty basic principles are exposed to this end and it is insisted on the correct diagnosis, the doctor-patient relation, the risk-benefit relation, the comprehensive treatment to patients, the new drugs, the objectives and individualization of the treatment, the management of the multiple problems, the therapeutics in the elderly, the family as a unit of attention, the fulfillment of the medical indications, the therapeutic failures and the adverse effects of the treatment. Some elements to be taken into account for a right prescription are given.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Atención primaria]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[relación médico-paciente tratamiento de los problemas de salud]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Veinte principios b&aacute;sicos para el tratamiento de los problemas de salud  en la APS</h3>    <p><a href="#autor">Jos&eacute; D&iacute;az Nov&aacute;s<span class="superscript">1</span>  y B&aacute;rbara Gallego Machado<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span>    <br>      <br></p><H4>Resumen</H4>    <P ALIGN="justify">Se enfatiza en la importancia del tratamiento  de los problemas de salud en la atenci&oacute;n primaria, analiz&aacute;ndose  las variables a considerar. Se exponen 20 principios b&aacute;sicos para ello,  y se insiste en el diagn&oacute;stico correcto, la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente,  la relaci&oacute;n riesgo-beneficio, el tratamiento integral de los pacientes,  los nuevos medicamentos, los objetivos e individualizaci&oacute;n del tratamiento,  el manejo de los m&uacute;ltiples problemas, la terap&eacute;utica en los ancianos,  la familia como unidad de atenci&oacute;n, el cumplimiento de las indicaciones  m&eacute;dicas, los fracasos terap&eacute;uticos y los efectos adversos del tratamiento.  Se brindan elementos a considerar para una buena prescripci&oacute;n.    <BR>     <BR>  <B>Palabras clave:</B> Atenci&oacute;n primaria, relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente  tratamiento de los problemas de salud, medicina familiar.</P>    <BR>    <p>Probablemente  la parte m&aacute;s dif&iacute;cil del trabajo del M&eacute;dico de Familia es  c&oacute;mo manejar de los problemas de salud que atiende. En contraste, para  el m&eacute;dico que trabaja en el hospital, el &aacute;rea de mayor dificultad  es el diagn&oacute;stico. Esto no significa que el M&eacute;dico de Familia no  deba interesarse en el diagn&oacute;stico, sino que, debido al conocimiento de  la familia, la naturaleza de los problemas de atenci&oacute;n primaria, y el empleo  del tiempo a trav&eacute;s de una serie de visitas, el profesional de este nivel  de atenci&oacute;n se encuentra m&aacute;s implicado que el de la atenci&oacute;n  secundaria en los aspectos de manejo.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Las decisiones respecto al tratamiento  del paciente son definitivas, o sea, hace una cosa o la otra. Mientras que el  diagn&oacute;stico es un proceso deductivo y generalizador, la toma de una decisi&oacute;n  es un proceso sintetizador e individualizador. Entre las variables que el m&eacute;dico  debe considerar cuando toma decisiones respecto al tratamiento de un paciente,  se encuentran los deseos del paciente, el diagn&oacute;stico de un problema principal  as&iacute; como otros m&aacute;s que pueda presentar, el pron&oacute;stico, la  personalidad y condiciones de vida del paciente, los riesgos y beneficios de las  decisiones alternas, los deseos de la familia, as&iacute; como tambi&eacute;n  cuestiones &eacute;ticas.</p>    <p>La &quot;quintaesencia de las habilidades de la  pr&aacute;ctica cl&iacute;nica y la base donde se sustenta la experiencia de los  M&eacute;dicos de Familia es que cada paciente es &uacute;nico&quot;.<span class="superscript">1</span>  El manejo del paciente es probablemente m&aacute;s individualizador en la pr&aacute;ctica  de la medicina familiar que en ning&uacute;n otro campo de la medicina. Incluso  en pacientes con un diagn&oacute;stico exacto y bien definido, con un tratamiento  efectivo y basado en un solo medicamento, si descuidamos algunos factores individuales,  el tratamiento pudiera fracasar. Por ejemplo, &iquest;qu&eacute; seguridad hay  de que el paciente cumpla las indicaciones o de que seguir&aacute; viniendo para  controlarse?, aunque hemos puesto un caso que no es com&uacute;n en la medicina  familiar, donde la mayor&iacute;a de los problemas de salud revisten mayor complejidad.    <br>      <br> Considerando lo antes expuesto quer&iacute;amos proponer algunas premisas  que consideramos b&aacute;sicas para indicar una terap&eacute;utica correcta y  poder lograr efectos m&aacute;s beneficiosos para los pacientes.</p><h4>    <br> Desarrollo</h4>    <p>Se  revisa un grupo de principios, que consideramos b&aacute;sicos para una terap&eacute;utica  efectiva,<span class="superscript">2</span> con algunas modificaciones realizadas  por lo autores:</p><ol>     <li><i>Establecer, siempre que se pueda, el diagn&oacute;stico  o los diagn&oacute;sticos precisos de los problemas de salud del paciente</i>.    <br>  Establecer un buen diagn&oacute;stico es un paso indispensable, en el que descansa  gran parte del &eacute;xito de una terap&eacute;utica. Si se parte de un diagn&oacute;stico  err&oacute;neo, todo lo dem&aacute;s que se haga no podr&aacute; traer los resultados  esperados. Cuando hablamos de diagn&oacute;stico lo hacemos en el sentido amplio  del t&eacute;rmino, pues puede que el problema que tenga el paciente sea la necesidad  de apoyo emocional u orientaciones de cualquier &iacute;ndole, y esto no se resuelve  con medicamentos. A veces necesita atenci&oacute;n por otros especialistas o niveles  del sistema de salud, lo cual se debe identificar para actuar en consecuencia.  El diagn&oacute;stico debe incluir tambi&eacute;n al sujeto portador de la enfermedad  (sus esperanzas, miedos, temores y preocupaciones),<span class="superscript">3</span>  as&iacute; como su capacidad y disposici&oacute;n de colaborar con el tratamiento  propuesto.</li>    <li><i>La relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente es la herramienta  m&aacute;s importante en una terap&eacute;utica &uacute;til</i>.    <br> La relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente constituye la piedra angular en la que descansa la potencialidad  preventiva y terap&eacute;utica del M&eacute;dico de Familia.<span class="superscript">4</span>  La relaci&oacute;n humana del m&eacute;dico con el paciente ejerce innegables  efectos terap&eacute;uticos, pues tranquiliza, mitiga y contribuye a la curaci&oacute;n.  El m&eacute;dico, con su presencia y aliento, inspirando tranquilidad y optimismo,  inclinando la balanza a favor de sus pacientes y familias, para restituir su equilibrio  con el medio externo e interno, contin&uacute;a siendo el agente terap&eacute;utico  principal en la APS. Los pacientes, adem&aacute;s de dosis de medicamentos, necesitan  de &quot;dosis de m&eacute;dicos&quot; que proporcionen apoyo, calor y comprensi&oacute;n  humana.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> <i>Debe tratarse a los pacientes, no solamente sus enfermedades</i>.    <br>  La enfermedad f&iacute;sica y las reacciones emocionales del paciente no pueden  tratarse por separado, el M&eacute;dico de Familia debe tratar integralmente a  sus pacientes. Lo que se busca determina lo que se trata, y no solamente deben  buscarse y tratarse las enfermedades, sino tambi&eacute;n las reacciones que estas  provocan en nuestros pacientes. La actitud del m&eacute;dico no debe limitarse  a reconocer que algo est&aacute; mal, que hay que arreglarlo, y que solamente  hay que dar medicamentos o cortar o enyesar. No podemos olvidarnos del mundo interior  del paciente, de sus dolencias y sufrimientos como parte de la realidad que debe  diagnosticarse y tratarse.    <br> </li>    <li> <i>El paciente, no el m&eacute;dico,  toma la decisi&oacute;n final</i>.    <br> Debido a su formaci&oacute;n tradicional  en salas hospitalarias, atendiendo a pacientes con enfermedades agudas, muchas  veces graves, donde el tratamiento es suministrado y controlado rigurosamente,  muchos m&eacute;dicos olvidan que en los pacientes ambulatorios la adherencia  al tratamiento puede ser asombrosamente baja.<span class="superscript">5</span>  Hace m&aacute;s de 2000 a&ntilde;os <i>Hip&oacute;crates</i> alertaba sobre este  aspecto. Es indispensable tener presente que la decisi&oacute;n de seguir correctamente  el tratamiento es del paciente, as&iacute; como conocer todos los factores que  influyen en este punto.</li>    <li> <i>La relaci&oacute;n riesgo-beneficio es una  consideraci&oacute;n importante al escoger entre alternativas de manejo</i>.    <br>  En cada tentativa terap&eacute;utica hay que contraponer los riesgos potenciales  a los beneficios para el paciente. El tratamiento solo est&aacute; justificado  si sus posibles beneficios superan a sus riesgos potenciales, considerando el  impacto cuantitativo y cualitativo tras emplear el f&aacute;rmaco y el resultado  a esperar si no se administra. Esta decisi&oacute;n depende del adecuado conocimiento  cl&iacute;nico del paciente, de la enfermedad y de su historia natural, as&iacute;  como del f&aacute;rmaco y de sus posibles efectos adversos. La selecci&oacute;n  correcta de un f&aacute;rmaco se debe realizar teniendo en cuenta los criterios  de eficacia, seguridad, conveniencia y costo.<span class="superscript">6</span>    <br>  </li>    <li> <i>El tiempo es un factor importante en el diagn&oacute;stico y el manejo</i>.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Muchos de los problemas que se observan en la pr&aacute;ctica del M&eacute;dico  de Familia son autocurables. Es una habilidad esencial en la medicina familiar  saber distinguir entre los problemas que requieren una r&aacute;pida intervenci&oacute;n  m&eacute;dica, y aquellos que solo precisan de observaci&oacute;n y seguimiento.  Es cl&aacute;sica la recomendaci&oacute;n de: esencia de paciencia, tintura de  tiempo y tabletas de acci&oacute;n prolongada de observaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>  <i>El mantenimiento de la salud y la prevenci&oacute;n de enfermedades son estrategias  del tratamiento que deben ser incluidas en la atenci&oacute;n del episodio.</i>    <br>  Se debe educar a los pacientes proporcion&aacute;ndoles informaci&oacute;n suficiente  y motivaci&oacute;n para ayudarlos a comprender los factores que promueven o amenazan  la salud, de modo que puedan tener una mejor oportunidad de tomar decisiones en  su vida. Debemos anticiparnos, cuando sea posible, a los problemas que va a enfrentar  el paciente, dando las orientaciones adecuadas para resolverlos. Se deben aprovechar  todas las consultas, sobre todo las que se hacen por problemas de salud leves  o menores, para promover salud y prevenir enfermedades.</li>    <li> <i>Las terap&eacute;uticas  tienen ciclos de popularidad: &iexcl;Ser cautos</i>!.    <br> Todos los medicamentos  reci&eacute;n lanzados al mercado vienen acompa&ntilde;ados de una gran propaganda,  y a veces se les identifica como remedios milagrosos contra muchos males. Hay  que ser cautelosos, porque solo el tiempo y la experiencia dir&aacute;n la &uacute;ltima  palabra. No se debe dejar nunca de usar un medicamento bueno y conocido, por otro  nuevo, hasta que no haya sido ampliamente usado.<span class="superscript">7</span>  Es preferible manejar pocos medicamentos b&aacute;sicos con pericia y seguridad,  que utilizar medicamentos novedosos que a&uacute;n no poseen una s&oacute;lida  base experimental.    <br> </li>    <li> <i>Dar la informaci&oacute;n necesaria sobre  las llamadas &quot;enfermedades menores&quot;</i>.    <br> En el caso de afecciones  menores, autolimitadas o autocurables, en vez de indicar un medicamento para cada  s&iacute;ntoma que presente el paciente, el m&eacute;dico debe dar la informaci&oacute;n  adecuada que incluya las causas de la enfermedad, el uso de algunos medicamentos  insistiendo en que son exclusivamente para aliviar algunos s&iacute;ntomas molestos  y en el peligro de su abuso, las medidas no farmacol&oacute;gicas &uacute;tiles,  as&iacute; como el reconocimiento de las complicaciones de la enfermedad que requieran  atenci&oacute;n m&eacute;dica.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <i>Especificar los objetivos del  tratamiento</i>.    <br> Los objetivos del tratamiento se deben corresponder con el  problema de salud que presenta el paciente. Ante una enfermedad menor autolimitada  o autocurable, ser&aacute; el de aliviar s&iacute;ntomas molestos, prevenir y  vigilar complicaciones; mientras que ante una enfermedad cr&oacute;nica que se  presenta con un episodio de agudizaci&oacute;n, la prioridad ser&aacute; la de  resolver ese episodio, compensar la enfermedad y prevenir futuras exacerbaciones.  Igualmente, ante un paciente con s&iacute;ntomas cr&oacute;nicos y dependencia  de un f&aacute;rmaco, el objetivo ser&aacute; tratar de aliviar esos s&iacute;ntomas  con tratamientos alternativos, e ir poco a poco reduciendo la dosis del f&aacute;rmaco.<span class="superscript">6</span>  El uso de medicamentos se hace con objetivos espec&iacute;ficos, como por ejemplo,  el de antibi&oacute;ticos, que debe ser para curar una infecci&oacute;n por g&eacute;rmenes  sensibles, y no indicarlos en casos evidentes de afecciones virales, como frecuentemente  se hace. Tambi&eacute;n es com&uacute;n el uso prolongado de psicof&aacute;rmacos  sin precisar el problema subyacente.<span class="superscript">2</span>    <br> </li>    <li>  <i>Individualizar el tratamiento</i>.    <br> En el dise&ntilde;o de un esquema terap&eacute;utico,  se deben tomar en consideraci&oacute;n, adem&aacute;s del problema de salud del  paciente, los f&aacute;rmacos disponibles y sus caracter&iacute;sticas, otros  factores tambi&eacute;n como la edad y el sexo del paciente, su constituci&oacute;n  f&iacute;sica, otros problemas de salud que tenga, la presencia de enfermedad  hep&aacute;tica o renal, el uso de otros medicamentos, su r&eacute;gimen de vida,  el nivel educacional, las posibilidades econ&oacute;micas, los riesgos y beneficios  de las decisiones alternativas, la personalidad del paciente y sus deseos, entre  otros factores.<span class="superscript">6</span></li>    <li> <i>El manejo de pacientes  con m&uacute;ltiples problemas</i>.    <br> En la mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos,  el paciente con muchos problemas y al parecer insolubles, engendra una sensaci&oacute;n  de impotencia.<span class="superscript">2</span> Debe recordarse siempre que en  ocasiones no pueden resolverse todos los problemas, mucho menos r&aacute;pidamente  y al mismo tiempo; adem&aacute;s no soslayar que el paciente es tan responsable  de que su situaci&oacute;n mejore como el propio m&eacute;dico. El enfoque para  el m&eacute;dico es compartir la responsabilidad con el paciente, trabajar en  &aacute;reas espec&iacute;ficas en que se necesite o espere un mejoramiento r&aacute;pido,  de conjunto con el paciente, y establecer objetivos terap&eacute;uticos a corto,  mediano y largo plazo. En estos casos es incalculable el valor de una buena relaci&oacute;n  m&eacute;dico-paciente para mejorar problemas al parecer insolubles.</li>    <li>  <i>El tratamiento de los pacientes ancianos</i>.    <br> Los recursos de la familia  y la comunidad son muy importantes para la atenci&oacute;n domiciliaria de los  ancianos, y el M&eacute;dico de Familia debe conocerlos y utilizarlos. La patolog&iacute;a  m&uacute;ltiple es com&uacute;n, lo cual conlleva a tratamientos m&uacute;ltiples  e incrementa el riesgo de trastornos iatrog&eacute;nicos; por lo que se deben  utilizar solo los medicamentos totalmente imprescindibles, tratar solo aquellas  manifestaciones m&eacute;dicas que constituyan un problema para el paciente, evitar  combinaciones de medicamentos con acci&oacute;n similar, comenzar a utilizar los  medicamentos a las dosis menores que tengan efecto terap&eacute;utico, y antes  de introducir un nuevo f&aacute;rmaco evaluar si se puede retirar alguno que previamente  el paciente estuviera utilizando. El tratamiento del anciano requiere m&aacute;s  tiempo, y hay que evaluar la comprensi&oacute;n, rapidez de asimilaci&oacute;n  de la informaci&oacute;n y la memoria a corto plazo antes de elegir el tratamiento.    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <i>Considerar a la familia como una unidad de atenci&oacute;n</i>.    <br>  No siempre basta tratar al individuo. En algunas situaciones, es absolutamente  necesario incluir a la familia, pues es la causa de muchos problemas relacionados  con la salud, como tambi&eacute;n un recurso para resolverlos y prevenir enfermedades.  Un m&eacute;dico que no logra sacar ventaja de los recursos familiares disponibles,  no est&aacute; practicando eficazmente la medicina familiar. De manera similar,  un m&eacute;dico que no logra reconocer cu&aacute;ndo los recursos familiares  son deficientes o inexistentes, puede descuidar con seguridad la posibilidad de  encontrar otros recursos alternos.<span class="superscript">2,8</span> Esto es  m&aacute;s importante todav&iacute;a en el caso de ni&ntilde;os y ancianos.    <br>  </li>    <li> <i>C&oacute;mo mejorar el cumplimiento de las orientaciones m&eacute;dicas</i>.    <br>  Sin cumplimiento no hay, en realidad, un r&eacute;gimen terap&eacute;utico. Los  mejores planes de tratamiento son totalmente inefectivos si el paciente no los  lleva a cabo.    <br> Se conoce el incumplimiento de las orientaciones m&eacute;dicas  desde los tiempos antiguos, pero solo se ha prestado gran atenci&oacute;n en las  3 &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo pasado.<span class="superscript">5</span>  Los incumplimientos son m&aacute;s comunes en los tratamientos a largo plazo,  muy frecuente en la APS, donde llegan alcanzar cifras de hasta un 50 %.<span class="superscript">5</span>    <br>  Se han identificado factores que influyen en el incumplimiento<span class="superscript">5</span>  y medidas para enfrentarlos, entre los que podemos se&ntilde;alar, simplificar  el esquema terap&eacute;utico y ajustarlo a las condiciones del paciente, dar  instrucciones claras (de preferencia por escrito), tornar al paciente en un participante  activo, dar el seguimiento requerido, usar refuerzos positivos, controlar la frecuencia  de consultas de acuerdo con el cumplimiento, comprometer a un familiar o amigo  cercano, dar la menor dosis del medicamento necesaria para alcanzar el efecto  terap&eacute;utico deseado, discutir y comprometer al paciente con el tratamiento,  explicar para qu&eacute; se indica el tratamiento, sus ventajas, efectos adversos,  cu&aacute;nto tiempo tomarlo, la necesidad de continuarlo, cu&aacute;ndo venir  de nuevo a consulta, y verificar si toda la informaci&oacute;n brindada fue comprendida  por el paciente o acompa&ntilde;ante. Se deben supervisar los efectos del tratamiento  en el paciente con relaci&oacute;n a la cura o control de su problema de salud,  as&iacute; como su ineficacia y posibles efectos adversos.    <br> </li>    <li> <i>Manejar  los tratamientos sin f&aacute;rmacos</i>.    <br> El hecho de prescribir implica no  solo recetar medicamentos sino tambi&eacute;n otras formas de tratamiento, que  son cuando menos, igual de potentes, y que deben utilizarse con el mismo cuidado.  Entre estas tenemos los cambios en el estilo de vida, el reposo, la dieta y la  nutrici&oacute;n; medidas f&iacute;sicas como calor, fr&iacute;o, ejercicios,  masajes, tracci&oacute;n y otros tratamientos fisioterap&eacute;uticos; as&iacute;  como medidas de higiene personal, medicina alternativa, etc&eacute;tera.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  <i>C&oacute;mo realizar una prescripci&oacute;n adecuada</i>.    <br> Antes de prescribir  un f&aacute;rmaco, el m&eacute;dico debe considerar si es la medicaci&oacute;n  escogida realmente necesaria y &uacute;til, como tambi&eacute;n si es realmente  segura, si sobrepasan sus riesgos a los beneficios en este caso, si provocar&aacute;  la prescripci&oacute;n m&aacute;s da&ntilde;o que bien, si el costo de la medicaci&oacute;n  est&aacute; justificado, o no hay otra forma m&aacute;s barata de resolver el  problema, y si la medicaci&oacute;n escogida es la adecuada para este paciente.    <br>  </li>    <li> <i>Conocer las causas del fracaso terap&eacute;utico en el paciente  tratado</i>.    <br> Entre las causas m&aacute;s frecuentes de fracasos terap&eacute;uticos  que todos los m&eacute;dicos debieran conocer est&aacute;n,<span class="superscript">2</span>  la elecci&oacute;n inadecuada de los f&aacute;rmacos, las dosis incorrectas, las  enfermedades intercurrentes, la aparici&oacute;n de una interacci&oacute;n medicamentosa,  la idiosincrasia del paciente, el posible incumplimiento de las indicaciones m&eacute;dicas,  y la variabilidad individual.    <br> </li>    <li> <i>Conocer los efectos adversos de  los tratamientos y c&oacute;mo minimizarlos</i>.    <br> Toda medida terap&eacute;utica  tiene efectos adversos, sobre todo los f&aacute;rmacos, por lo que antes de indicarlos  hay que evaluar la relaci&oacute;n riesgo-beneficio. Por ejemplo, a veces los  reacciones adversas dependen de la dosis indicada, de los efectos colaterales  -ya sean farmacol&oacute;gicos, t&oacute;xicos o secundarios- o de reacciones  idiosincr&aacute;ticas o al&eacute;rgicas. En otras ocasiones, los efectos adversos  solo se manifiestan a largo plazo por la de sobredosis acumulativa o de efectos  retardados.    <br> En ocasiones las reacciones adversas al f&aacute;rmaco solo se  descubren -por ser poco frecuentes- despu&eacute;s de grandes exposiciones poblacionales,  es decir, cuando se usan en muchas personas.<span class="superscript">9</span>  Es importante conocer c&oacute;mo minimizarlos, y entre algunos aspectos que se  deben tener en cuenta cuando indicamos f&aacute;rmacos est&aacute;n las variaciones  individuales del paciente, la edad, la dieta que consume, si hay embarazo y lactancia,  si existen enfermedades interrecurrentes, uso de otros medicamentos, etc. Pero  sobre todo, se debe insistir en que la mejor forma de evitar los efectos adversos  de los medicamentos es solo usarlos en los casos necesarios, y a la menor dosis  posible que logre el efecto terap&eacute;utico deseado.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> <i>Tener  una gu&iacute;a pr&aacute;ctica para prescribir</i>.</li>    </ol>    <p>A modo de resumen  los elementos necesarios para una buena prescripci&oacute;n son:<span class="superscript">2</span></p><ol>      <li> Apreciarse cr&iacute;ticamente la necesidad de prescribir en cada visita.    <br>  </li>    <li> Usarse prescripciones solo cuando la medicaci&oacute;n cure, mejore,  compense o controle la afecci&oacute;n, o cuando prevenga una enfermedad, sus  complicaciones o acorte su evoluci&oacute;n.     <br> </li>    <li> Recu&eacute;rdese  que las enfermedades autocurables, a corto plazo, no se alivian por la medicaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li> Consid&eacute;rese si los riesgos de la medicaci&oacute;n sobrepasan  los riesgos de la enfermedad.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Siempre que sea posible, exti&eacute;ndanse  recetas para intervalos restringidos, de modo que pueda llevarse a cabo la vigilancia  en el tratamiento, respecto al acatamiento, los efectos adversos, la respuesta,  y la continuaci&oacute;n necesaria de la medicaci&oacute;n.    <br> </li>    <li> Recomi&eacute;ndese  a los pacientes que descarten los medicamentos que pueden haber perdido su potencia,  debido a que su fecha de expiraci&oacute;n ha caducado.    <br> </li>    <li>&Uacute;sese  la medicaci&oacute;n menos cara posible que tenga una eficacia terap&eacute;utica  comparable.    <br> </li>    <li> Dense a los pacientes instrucciones sobre c&oacute;mo,  por qu&eacute; y cu&aacute;ndo deben tomar medicamentos.    <br> </li>    <li> Ev&iacute;tese,  de ser posible, la polifarmacia, pero cuando sea necesaria simplif&iacute;quense  los reg&iacute;menes de tratamiento.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Reconozcan las circunstancias  especiales para la prescripci&oacute;n (edad, embarazo, posibilidad de abuso,  etc.).    <br> </li>    <li> Escriban recetas legibles y precisas.    <br> </li>    <li> No se  debe confiar en la memoria acerca de la informaci&oacute;n para la prescripci&oacute;n.    <br>  </li>    <li> Restr&iacute;njase la variedad de los medicamentos utilizados.    <br> </li>    <li>  Se debe colaborar con el farmac&eacute;utico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Consid&eacute;rese  el estilo de vida de los pacientes. </li>    </ol><h4>Summary</h4><H4>Twenty basic  principles for the management of the heatlh problems in PHC</H4>    <P>Emphasis is  made on the importance of the treatment of the health problems at the primary  health care level and different variables are analysed. Twenty basic principles  are exposed to this end and it is insisted on the correct diagnosis, the doctor-patient  relation, the risk-benefit relation, the comprehensive treatment to patients,  the new drugs, the objectives and individualization of the treatment, the management  of the multiple problems, the therapeutics in the elderly, the family as a unit  of attention, the fulfillment of the medical indications, the therapeutic failures  and the adverse effects of the treatment. Some elements to be taken into account  for a right prescription are given.     <BR> </P>    <P><B>Key words: </B>Primary care,  doctor-patient relation, management of the health problems, family medicine.</P><h4>    <br>  Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>    <!-- ref --><P> 1. Mc Whinney IR. Introducci&oacute;n  a la medicina familiar. M&eacute;rida: Universidad de los Andes; 1987:113-5.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 2. Shires D, Hennen B. Medicina familiar. Ciudad M&eacute;xico: Mc Graw-Hill;  1983:257-336.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 3. Iliz&aacute;stigui Dupuy F. El m&eacute;todo cl&iacute;nico:  muerte y resurrecci&oacute;n. Ateneo. 1(2):85-99.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 4. Fern&aacute;ndez  Sacasas J, Perea Corral J, D&iacute;az Nov&aacute;s J. La consulta del m&eacute;dico  de la familia. Rev Cubana Med Gen Integr.1987;3(4):43-50.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 5. Rakel  R. Tratado de medicina familiar. 5ta. ed. R&iacute;o de Janeiro: Guan&aacute;bara  Koogan; 1997:243-50.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 6. MINSAP. Formulario nacional de medicamentos.  La Habana: Editorial Ciencias M&eacute;dicas; 2003:14-20.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 7. Selman-Housein  Abdo E. Gu&iacute;a de acci&oacute;n para la excelencia en la atenci&oacute;n  m&eacute;dica. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 2002:33-7.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 8. D&iacute;az Nov&aacute;s J. La familia como unidad de atenci&oacute;n.  Rev Cubana Med Gen Integr 1989;5(2):231-4.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 9. Mart&iacute;n Zurro  A, Cano P&eacute;rez JF. Compendio de atenci&oacute;n primaria. Madrid: Harcourt;  2001:116-21.<p>Recibido: 15 de febrero de 2005. Aprobado: 10 de marzo de 2005.    <br>  Dr. <i>Jos&eacute; D&iacute;az Nov&aacute;s</i>. Policl&iacute;nico Docente &quot;Lawton&quot;.  Ave. Camilo Cienfuegos entre 10 y 11, Lawton, municipio 10 de Octubre, Ciudad  de La Habana, Cuba.</p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p><b><a href="#cargo"><span class="superscript">1</span></a></b><a href="#cargo"><span class="superscript">  </span>Especialista de II Grado en Medicina Interna. Profesor Titular del Policl&iacute;nico  Docente &quot;Lawton&quot;.    <br> <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista  de II Grado en Pediatr&iacute;a. Profesora Auxiliar del Policl&iacute;nico Docente  &quot;Lawton&quot;.</a><a name="autor"></a> </p>      ]]></body><back>
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