<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21252005000300009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Técnica del lavado gástrico a pacientes con ingestión de sustancias tóxicas en los diferentes centros de asistencia]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Gastric lavage technique in patients with ingestion of toxic susbtances at the different health care centres]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Torres Osoria]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yamila]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jesús]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz Sutherland]]></surname>
<given-names><![CDATA[Deyanira]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Álvarez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ana Duadys]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Policlínico Diego Fernández  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>3-4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252005000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252005000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252005000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó un estudio descriptivo en los centros de urgencias de 2 hospitales pediátricos, 2 clinicoquirúrgicos y 2 policlínicos principales de urgencias en Ciudad de La Habana. Se aplicó un cuestionario confeccionado al efecto con preguntas que nos permitieron conocer las diferentes formas de realización del lavado gástrico, en lo que se refiere a la posición del paciente, la vía utilizada y la solución empleada. Las respuestas recogidas fueron 54 en total, evaluadas como buenas, regulares y malas, en dependencia del cumplimiento de los criterios de la Academia Americana de Toxicología Clínica. El 45 % (n=27) refirió que lo hacía en posición decúbito lateral izquierdo, 22 (42 %) en decúbito supino, y el resto dijo hacerlo con el paciente sentado. Siete entrevistados (12 %) admitieron que realizaban el lavado por la vía orogástrica, y el resto por la vía nasogástrica. Se necesita mejorar la enseñanza de la técnica del lavado gástrico entre los profesionales de la salud.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive study was conducted in the emergency centres of 2 children&#8217;s hospitals, 2 clinical and surgical hospitals and 2 main emergency polyclinics in Havana City. It was applied a questionnaire that allowed to know the different ways to carry out a gastric lavage as regards the position of the patient, the route used and the solution given. 54 answers were obtained in all and they were evaluated as good, fair and poor according to he fulfilment of the criteria of the American Academy of Clinical Toxicology. . 45 % (n=27) said they did it in left lateral recumbent position, 22 (42 %) in dorsal decubitus and the rest with the patient sitting. 7 of the interviewed (12 %) admitted that they carried out the lavage by the orogastric route and the rest by the nasogastric route. It is necessary to improve the teaching of the gastric lavage technique among the health professionals]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Lavado gástrico]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[intoxicaciones agudas]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[especialidades médicas]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Gastric lavage]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[acute poisonings]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[medical specialties]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h2 class=MsoNormal>Técnica del  lavado gástrico a pacientes con ingestión de sustancias tóxicas en los diferentes  centros de asistencia</h2>    <p class=MsoNormal><a href="#cargo">Yamila Torres Osoria,<sup>1</sup>  Jesús Martínez Cabrera,<sup>2</sup> Deyanira Díaz Sutherland<sup>1</sup> y Ana  Duadys Pérez Álvarez<sup>1</sup></a><sup><a name="autor"></a></sup></p><h4 class=MsoNormal>Resumen</h4>    <p class=MsoNormal>Se  realizó un estudio descriptivo en los centros de urgencias de 2 hospitales pediátricos,  2 clinicoquirúrgicos y 2 policlínicos principales de urgencias en Ciudad de La  Habana. Se aplicó un cuestionario confeccionado al efecto con preguntas que nos  permitieron conocer las diferentes formas de realización del lavado gástrico,  en lo que se refiere a la posición del paciente, la vía utilizada y la solución  empleada. Las respuestas recogidas fueron 54 en total, evaluadas como buenas,  regulares y malas, en dependencia del cumplimiento de los criterios de la Academia  Americana de Toxicología Clínica. El 45 % (n=27) refirió que lo hacía en posición  decúbito lateral izquierdo, 22 (42 %) en decúbito supino, y el resto dijo hacerlo  con el paciente sentado. Siete entrevistados (12 %) admitieron que realizaban  el lavado por la vía orogástrica, y el resto por la vía nasogástrica. Se necesita  mejorar la enseñanza de la técnica del lavado gástrico entre los profesionales  de la salud.</p>    <p class=MsoNormal><b>Palabras clave: </b>Lavado gástrico, intoxicaciones  agudas, especialidades médicas.</p>    <p class=MsoNormal>La ingestión de sustancias  potencialmente tóxicas provoca numerosas asistencias a los centros de urgencias  de todo el país. La descontaminación gastrointestinal se puede realizar mediante  la inducción de la emesis, la administración de carbón activado, el lavado intestinal  total y el lavado gástrico.</p>    <p class=MsoNormal>El empleo del lavado gástrico  es cada vez menos frecuente en el mundo, <sup>1-3 </sup>aunque en nuestro medio  se utiliza todavía bastante frecuencia, y se sabe que su técnica de realización  no está exenta de variaciones y errores entre los diferentes centros asistenciales,  lo cual puede empeorar la evolución del paciente después de una ingestión tóxica.  <sup>4</sup></p>    <p class=MsoNormal>Para realizarlo no basta que esté formalmente  indicado (por la ingestión de una sustancia que ponga en riesgo la vida o afecte  de manera notable la salud), o que no existan contraindicaciones para realizarlo,  <sup>5 </sup>es necesario además tener en cuenta los instrumentos a utilizar (sondas,  embudos, jeringuillas, etc.), la posición del paciente, la solución a emplear  en el lavado y su técnica de realización.</p>    <p class=MsoNormal>Con el propósito  de identificar y evaluar las diversas modalidades del lavado gástrico en nuestro  medio, se realizó un estudio descriptivo en unidades de los diferentes niveles  del sistema de salud.</p><h4 class=MsoNormal>Métodos</h4>    <p class=MsoNormal>Se  realizó un estudio descriptivo, prospectivo, mediante la aplicación de un cuestionario  semiestructurado a 54 facultativos (médicos y licenciados) que trabajan habitualmente  en los Cuerpos de Guardia de los diferentes centros asistenciales. En este se  recogieron preguntas destinadas a evaluar los conocimientos,   que sobre la técnica del lavado gástrico,   tienen los entrevistados para la atención a los intoxicados.</p>    <p class=MsoNormal>La  evaluación se hizo de acuerdo con la escala siguiente:</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>     <p class="MsoNormal">Bueno:  al que se ajustara a todos los requerimientos de la Academia Americana de Toxicología  Clínica, y la Asociación Europea de Centros Antitóxicos y Toxicología Clínica  (anexo).<sup>5    <br> </sup>Regular: al que cumpla, al menos, 2 de los requerimientos.    <br>  Malo: al que cumpla solo 1 de los requerimientos, o no se ajuste en lo absoluto  a lo indicado. </p></blockquote>    <p class=MsoNormal>Los resultados se sometieron  al análisis de frecuencia y porcentual.</p><h4 class=MsoNormal>Resultados</h4>    <p class=MsoNormal>Se  entrevistaron 54 facultativos que laboran habitualmente en Cuerpos de Guardia  de los centros de salud que atienden con más frecuencia a pacientes tras la ingestión  de sustancias tóxicas (tabla 1). </p>    <p class=MsoNormal align="center"><b>TABLA  1.</b> Distribución de los entrevistados según especialidad y nivel de la atención  médica</p>    <div align="center"> <table width="200" border="1"> <tr> <td>Especialidades</td><td>    <p align="center" class=MsoNormal>   Hospital     <br> clinicoquirúrgico</p></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center" class=MsoNormal>Hospital    <br>  pediátrico</p></td><td>    <div align="center">PPU</div></td><td>    <div align="center">Total</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en medicina interna</td><td>    <div align="center">10</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    <div align="center">11</div></td></tr>  <tr> <td>Residentes de medicina interna</td><td>    <div align="center">4</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en MGI</td><td>    <div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">11</div></td><td>    <div align="center">15</div></td></tr>  <tr> <td>Residentes de MGI</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">4</div></td><td>    <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>Licenciados en enfermería</td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">3</div></td><td>    <div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">7</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en pediatría</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">13</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">13</div></td></tr>  <tr> <td>Total</td><td>    <div align="center">18</div></td><td>    <div align="center">18</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">18</div></td><td>    <div align="center">54</div></td></tr>  </table></div>    <p class=MsoNormal align="center">Fuente: Cuestionarios.</p>    <p class=MsoNormal>El  45 % de los entrevistados prefirió el decúbito lateral izquierdo para realizar  el lavado gástrico, sin embargo, el 42 % lo realiza de preferencia en decúbito  supino, particularmente los especialistas en MGI (tabla 2).</p>    <p class=MsoNormal align="center"><b>   </b><b>TABLA 2. </b>Posición preferida para el lavado gástrico según la  especialidad del entrevistado</p>    <div align="center"> <table width="200" border="1">  <tr> <td class="MsoNormal">Especialidades</td><td>    <p align="center" class=MsoNormal>Decúbito      <br> lateral izquierdo</p></td><td>    <p align="center" class=MsoNormal>Decúbito      <br> lateral derecho</p></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Decúbito  supino</div></td><td>    <div align="center">Sentado</div></td><td>    <div align="center">Total</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en medicina interna</td><td>    <div align="center">7</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">4</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">11</div></td></tr>  <tr> <td>Residentes de medicina interna</td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en MGI</td><td>    <div align="center">5</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">9</div></td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    <div align="center">15</div></td></tr>  <tr> <td>Residentes de MGI</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3</div></td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>Licenciados en enfermería</td><td>    <div align="center">6</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">7</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en pediatría</td><td>    <div align="center">8</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3</div></td><td>    <div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">13</div></td></tr>  <tr> <td>Total</td><td>    <div align="center">27  (45 %)</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">22  (42 %)</div></td><td>    <div align="center">5 (13  %)</div></td><td>    <div align="center">54</div></td></tr>  </table></div>    <p class=MsoNormal align="center">Fuente: Cuestionarios.</p>    <p class=MsoNormal>La  vía nasogástrica fue la preferida por el 88 % de los entrevistados; y vale señalar  que del total de los entrevistados que lo hacen por la vía   orogástrica, el 59 % (4 de 7) son licenciados en enfermería.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>El  agua y la solución salina, en ese orden, fueron las más empleadas, y solo 2 entrevistados  utilizan la solución de carbón activado. Ninguno de los encuestados refirió llevar  a una temperatura de 37-38° C la solución para realizar el lavado, e inclusive  3 de ellos, residentes de MGI, emplearon el agua fría.</p>    <p class=MsoNormal>Los  licenciados en enfermería resultaron ser los facultativos con mejores calificaciones,  mientras que 14 de los 19 residentes de MGI entrevistados (73,68 %) obtuvieron  la calificación de mal (tabla 3).</p>    <p class=MsoNormal align="center"><b>TABLA  3. </b>Calificación en la técnica del lavado gástrico según la especialidad del  entrevistado</p>    <div align="center"> <table width="200" border="1"> <tr> <td rowspan="2" class="MsoNormal">Especialidades</td><td colspan="3">    <div align="center">Calificación</div></td><td rowspan="2">    <div align="center">Total</div></td></tr>  <tr> <td>    <p align="center" class=MsoNormal>Buena</p></td><td>    <div align="center">Regular</div></td><td>    <div align="center">Mala</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en medicina interna</td><td>    <div align="center">1</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">6</div></td><td>    <div align="center">4</div></td><td>    <div align="center">11</div></td></tr>  <tr> <td>Residentes de medicina interna</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">2</div></td><td>    <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en MGI</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">5</div></td><td>    <div align="center">10</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15</div></td></tr>  <tr> <td>Residentes de MGI</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">4</div></td><td>    <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>Licenciados en enfermer&iacute;a</td><td>    <div align="center">3</div></td><td>    <div align="center">4</div></td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    <div align="center">7</div></td></tr>  <tr> <td>Especialistas en pediatr&iacute;a</td><td>    <div align="center">-</div></td><td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">8</div></td><td>    <div align="center">5</div></td><td>    <div align="center">3</div></td></tr>  <tr> <td>Total</td><td>    <div align="center">4  (7,6 %)</div></td><td>    <div align="center">25 (46,2  %)</div></td><td>    <div align="center">25 (46,2 %)</div></td><td>    <div align="center">54</div></td></tr>  </table></div>    <p class=MsoNormal align="center">Fuente: Cuestionarios.</p>    <p class=MsoNormal>Los  PPU fueron las instituciones con las calificaciones más deficientes, pues de los  18 evaluados, 13 (72,2 %) obtuvieron una mala calificación, siguiéndole los hospitales  pediátricos con el 38,8 %, y los clinicoquirúrgicos con el 27,7 % de las calificaciones  deficientes.</p><h4 class=MsoNormal>Discusi&Oacute;n</h4>    <p class=MsoNormal>El  intoxicado por ingestión de sustancias tóxicas en Ciudad de La Habana acude fundamentalmente  a las instituciones de salud de asistencia secundaria (hospitales clinicoquirúrgicos  y pediátricos), aunque en los últimos años con la creación y fortalecimiento de  los PPU, estos se han convertido en un eslabón fundamental para la atención a  este tipo de paciente.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>El personal de estos lugares tiene  que estar debidamente adiestrado en la realización de la técnica del lavado gástrico,  dada la frecuencia relativamente alta de su uso.</p>    <p class=MsoNormal>El decúbito  lateral izquierdo con el declive de 20° de la cabeza es la posición adecuada para  la realización  del lavado gástrico, ya que con ellos se previene una broncoaspiración  y se facilita que el contenido del estómago se acumule hacia la curvatura mayor,  y esta actúe como reservorio del mismo, además, el esfínter pilórico queda en  una posición más alta, previniendo su apertura y el paso del contenido gástrico  al duodeno. <sup>5</sup></p>    <p class=MsoNormal>Preocupa que un número apreciable  de facultativos prefiera realizar el lavado gástrico como método de descontaminación  gastrointestinal, pues ello no permite utilizar sondas de un calibre adecuado  que posibilite evacuar restos sólidos o líquidos viscosos, y por otra parte, su  paso por la mucosa nasal le puede provocar traumas a esta y epistaxis. <sup>5  </sup>El empleo de las sondas de pequeño calibre ocasiona que el lavado gástrico  sea incompleto, y que lejos de evacuarse la sustancia tóxica del estómago, se  facilite su absorción, al aumentarse la solubilidad de los restos sólidos o al  favorecer su paso al duodeno.</p>    <p class=MsoNormal>Las soluciones utilizadas  en los lavados gástricos deben estar cercanas a la temperatura corporal, lo cual  es particularmente importante en los lactantes y en los adultos mayores, por el  riesgo a desencadenar hipotermias severas, en especial, en intoxicaciones por  agentes depresores del SNC.<sup>3,6 </sup>No se acostumbra en nuestro medio el  uso del carbón activado como solución para aplicar el lavado gástrico, aunque  tampoco se ha demostrado su superioridad a la solución salina. <sup>7</sup> El  empleo del agua helada no tiene ninguna indicación en las intoxicaciones agudas,  y tradicionalmente se reserva solo para las crisis ulcerosas.</p>    <p class=MsoNormal>Los  licenciados en enfermería, con un plan de estudios diseñado para fundir los elementos  teórico-prácticos, posibilitó que fueran estos facultativos los que tuvieran las  mejores respuestas en el cuestionario. Los médicos, por su parte, no realizan  directamente el lavado gástrico, pero de su entera responsabilidad es que este  se ejecute correctamente, para minimizar los riesgos a que se somete el paciente.</p>    <p class=MsoNormal>El  presente estudio, aunque preliminar y con una escasa muestra, reveló que los médicos  graduados de nuestras facultades, y en especial lo que laboran en los PPU, no  están preparados para realizar o controlar la ejecución de un correcto lavado  gástrico.</p><h6 class=MsoNormal>Anexo</h6><ul>     <li>Técnicas para la realización  del lavado gástrico:</li>    <li>Se debe explicar el proceder que se seguirá para  la realización del lavado gástrico y obtener el consentimiento verbal del paciente,  si este está consciente.</li>    <li>Realizar intubación orotraqueal o nasotraqueal  si el paciente está inconsciente o no tiene reflejo tusígeno, o si presenta o  está en riesgo convulsionar.</li>    <li>Paciente en posición decúbito lateral izquierdo  con la cabeza hacia abajo 20°.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Medir la sonda y marcarla antes de su inserción  (deberá medir entre 12 y 13,3 mm de diámetro externo en los adultos y entre 7,8  y 9,3 en los niños).</li>    <li>Introducir la sonda por la vía orogástrica.</li>    <li>Chequear  la posición de la sonda por insuflación de aire, mientas se ausculta en epigastrio,  o por aspiración del contenido gástrico y medir el ph.</li>    <li>Utilizar líquido  tibio (38° Celsius). En el adulto de 200 a 300 mL de agua o solución salina, o  10 mL/kg de peso en el niño de solución salina isotónica.</li>    <li>Medir el volumen  del líquido extraído, el cual debe ser aproximadamente igual al instilado.</li>    <li>El  lavado debe continuar hasta que la solución evacuada del estómago salga clara     y libre de materias sólidas.</li>    </ul><h4 class=MsoNormal>Summary</h4><h6 class=MsoNormal>Gastric  lavage technique in patients with ingestion of toxic susbtances  at the different  health care centres<a href="mgi093-405.htm"><o:p></o:p></a><o:p></o:p></h6>    <p class=MsoNormal>A  descriptive study was conducted in the emergency centres of 2 children’s hospitals,  2 clinical and surgical hospitals and 2 main emergency polyclinics in Havana City.  It was applied a questionnaire that allowed to know the different ways to carry  out a gastric lavage as regards the position of the patient, the route used and  the solution given. 54 answers were obtained in all and they were evaluated as  good, fair and poor according to he fulfilment of the criteria of the American  Academy of Clinical Toxicology. .  45 %  (n=27) said they did it in left lateral recumbent position,   22 (42 %) in dorsal decubitus and the rest with the patient sitting. 7  of the interviewed (12 %) admitted that they carried out the lavage by the orogastric  route and the rest by the nasogastric route. It is necessary to improve the teaching  of the gastric lavage technique among the health professionals  </p>    <p class=MsoNormal><b>Key words: </b>Gastric  lavage, acute poisonings, medical specialties.</p><h4 class=MsoNormal>Referencias  bibliogr&Aacute;fica</h4>     <!-- ref --><p> 1. Youniss J,    Liovitz T, Villanueva P. Characterization of US poisons centers: a 1998 survey    conducted by American Association of Poison Control Centers. Vet Hum Toxicol 200;42(1):43-53.   </div> <!-- ref --><p> 2. Burillo-Putze G, Munne    P, Dueñas A, Pinillos MA, Cobo J, et al. Clinical Toxicology    WorkingGroup, Spanish Society of Emergency Medicine (SEMESTOX). National multicenter    study of acute intoxication in emergency departments of Spain. Eur J Emerg Med    2003;10(2):101-4.   </div> <!-- ref --><p> 3. Henry    JA, Hoffman JR. Continuing controversy on gut decontamination. Lancet 1998;352(9126):420-1.   </div> <!-- ref --><p> 4. Martínez Cabrera J,    Acosta Moya E, Pomier Suárez O, Martínez Cabrera N. Errores más frecuentes en    la atención al paciente intoxicado. Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(1)48-57.   </div> <!-- ref --><p>    5. American Academy of Clinical Toxicology y European Associations    of Poisons Centre and Clinical Toxicologist (1997) Positions Statement: Gastric    Lavage. J Toxicol Clin Toxicol, 35(7):711-9.   </div> <!-- ref --><p> 6. Tempowski    J. Gut decontamination and poisoning. Emerg Nurse 2000;8(6):22-8.   </div> <!-- ref --><p>    7. Bosse GM, Barefoot    JA, Pfeifer MP, Rodgers GC. Comparison of three methods of gut decontamination    in tricyclic antidepressant overdose. J Emerg Med; 13(2):203-9.   </div> <p class=MsoNormal>Recibido: 11 de noviembre  de 2004. Aprobado: 31 de enero de 2005.    <br> Dra.  <i>Yamila Torres Osoria</i>. Policlínico “Diego Fernández.” Calle Zulueta no.  621 entre Apodaca y Corrales, municipio Habana Vieja, Ciudad de La Habana, Cuba.</p>    <p class=MsoNormal><sup><a href="#cargo">1</a></sup><a href="#cargo">  Especialista de I Grado en Medicina General Integral.    <br> <sup>2</sup> Especialista  de II Grado en Medicina Interna. Investigador Agregado.</a><a name="cargo"></a>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Youniss]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Liovitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Villanueva]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Characterization of US poisons centers: a 1998 survey conducted by American Association of Poison Control Centers]]></article-title>
<source><![CDATA[Vet Hum Toxicol]]></source>
<year>200</year>
<volume>42</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>43-53</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burillo-Putze]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Munne]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dueñas]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pinillos]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cobo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical Toxicology WorkingGroup, Spanish Society of Emergency Medicine (SEMESTOX): National multicenter study of acute intoxication in emergency departments of Spain]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Emerg Med]]></source>
<year>2003</year>
<volume>10</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>101-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Henry]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Continuing controversy on gut decontamination]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>1998</year>
<volume>352</volume>
<numero>9126</numero>
<issue>9126</issue>
<page-range>420-1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Acosta Moya]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pomier Suárez]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martínez Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Errores más frecuentes en la atención al paciente intoxicado]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1998</year>
<volume>14</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>48-57</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American Academy of Clinical Toxicology y European Associations of Poisons Centre and Clinical Toxicologist (1997) Positions Statement</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Gastric Lavage]]></article-title>
<source><![CDATA[J Toxicol Clin Toxicol]]></source>
<year></year>
<volume>35</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>711-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tempowski]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Gut decontamination and poisoning]]></article-title>
<source><![CDATA[Emerg Nurse]]></source>
<year>2000</year>
<volume>8</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>22-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bosse]]></surname>
<given-names><![CDATA[GM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barefoot]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pfeifer]]></surname>
<given-names><![CDATA[MP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rodgers]]></surname>
<given-names><![CDATA[GC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Comparison of three methods of gut decontamination in tricyclic antidepressant overdose]]></article-title>
<source><![CDATA[J Emerg Med]]></source>
<year></year>
<volume>13</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>203-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
