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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los grupos focales: Su utilidad para el médico de familia]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article intends to familiarize all the interested in the obtention of information from the community groups with the technique of the focal groups by their indications in the health field, the selection of the participants, the sessions, the work of the health care provider and the analysis of the results.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h2>Los grupos focales. Su utilidad  para el m&eacute;dico de familia</h2>    <p class=MsoNormal><a href="%B7cargo">Guillermo  Díaz Llanes</a><a href="%B7cargo">1</a><a name="autor"></a></p><h4 class=MsoNormal>Resumen  </h4>    <p class=MsoNormal>El artículo pretende familiarizar a todos los interesados  en la obtención de información proveniente de los grupos comunitarios, en la técnica  de grupos focales, mediante  sus indicaciones en el campo de la salud, la selección  de los participantes, las sesiones, el trabajo del facilitador y el análisis de  los resultados.</p>    <p class=MsoNormal><b>Palabras clave: </b>Técnicas cualitativas,  técnicas grupales, atención primaria de salud.</p>    <p class=MsoNormal>La expresión  comunitaria del principio de la salud como producto social,  pasa por la comprensión  del proceso de su construcción en los diversos grupos que la componen, donde los  grupos focales pueden constituir una poderosa herramienta. Un importante vínculo  entre ellos y la APS, resulta el Análisis de la Situación de Salud, principalmente  en la etapa inicial de obtención de información, aunque no se descarta su uso  en las de interpretación, identificación y prioridad de problemas, como tampoco  en la elaboración del plan de acción.</p><h4 class=MsoNormal>Desarrollo</h4>    <p class=MsoNormal>Los  <em>grupos focales</em>, junto a las entrevistas grupales en profundidad y las  entrevistas focalizadas, representan  un grupo de técnicas cualitativas comúnmente  usadas en la APS para la obtención de conocimiento sobre un aspecto específico,  a partir de un grupo de personas. A diferencia de las 2 últimas, que se utilizan  para la recolección de datos, mediante preguntas sobre determinada cuestión en  comunicación directa entre el facilitador y cada uno de los miembros, en los <em>grupos  focales</em>  se priorizan los contactos horizontales, es decir,  entre los miembros  del grupo, que incluyen la formulación de preguntas, el intercambio de anécdotas  y los comentarios acerca de sus experiencias y puntos de vista.</p>    <p class=MsoNormal>Los  <em>grupos focales</em> fueron originalmente utilizados por los científicos sociales  para explorar los efectos de las películas y programas televisivos en las personas  y, dado su relevante aporte como herramienta de recolección de datos cualitativos,  su uso se ha ido generalizando hacia otras esferas de la investigación social.  En el campo de la salud se han convertido en un popular método para conocer el  efecto de los mensajes en educación para la salud, examinar las creencias en diferentes  grupos y comunidades con relación a la enfermedad y los comportamientos en salud,   han probado ser una efectiva técnica para explorar las actitudes y necesidades  del equipo de salud,  y también la dinámica institucional. En Cuba son utilizados  fundamentalmente para conocer el funcionamiento de los servicios de salud y la  satisfacción con ellos. </p>    <p class=MsoNormal>Esta característica, los hace particularmente  útiles para explorar conocimientos y experiencias,  y pueden ser usados para examinar  no solo lo que la gente piensa, sino, cómo piensa y por qué piensa de determinada  manera. La hipótesis que subyace en esta técnica es que el proceso grupal, gracias  a un efecto de sinergia,  favorece la exploración y clarificación de los puntos  de vista de las personas en una medida en que las entrevistas individuales o grupales  no las alcanzan. Esta técnica es apropiada cuando el investigador tiene una serie  de preguntas abiertas y desea estimular a los participantes a explorar determinados  hechos de importancia para ellos, en su  vocabulario, generar sus propias interrogantes  y establecer sus prioridades. En tal medida que, cuando la dinámica funciona bien,  los participantes trabajan junto al investigador,  y conducen la investigación  a nuevas e insospechadas direcciones.</p>    <p class=MsoNormal>Ellos contribuyen  a esclarecer  los valores que subyacen en los diferentes grupos e identificar  los conocimientos que comparten, a partir de un modelado de  la interacción diaria  de los grupos,  que permite acceder a elementos tan importantes (muchas veces  descuidados) de la comunicación interpersonal, como son: el tipo de  bromas que   aceptan o rechazan, lo que los molesta, sus anécdotas y los argumentos que utilizan  para sustentar sus puntos de vista,  contrarios o a favor de la mayoría.</p>    <p class=MsoNormal>Ello  los hace particularmente sensibles a las variables culturales que se relacionan  con el diferente uso de los servicios de salud que hacen los grupos marginales  (el discurso de personas que asisten a centros espirituales o que profesan determinadas  religiones); o los que comparten los valores culturales dominantes (las actitudes  relacionadas con el papel de los adelantos tecnológicos en la solución de los  problemas de salud),  y los sitúa en una situación ventajosa, comparados con las  técnicas convencionales de recogida de información, que al formular preguntas  directas, propician respuestas razonadas que no permiten la comprensión de dimensiones  más profundas de determinación del comportamiento. <sup>1</sup></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>Los  <em>grupos focales</em> son utilizados frecuentemente con el objeto de empoderar,   debido a los efectos en la concienciación de la dinámica que propicia la activa  participación de los sujetos en la definición y solución de sus problemas, a partir  de construcciones basadas en relaciones horizontales, dada la gran potencialidad  de cambio que posibilitan. En ocasiones,  los efectos en el comportamiento o en  las emociones que provocan las atribuciones internas sobre un hecho, se modifican  ante la evidencia de su presencia en otros miembros del grupo. En un grupo de  residentes de un hogar de ancianos de La Habana, los estados anímicos negativos  debidos a auto-reproches como “...no sé por qué me quedé con dudas acerca de la  explicación del médico...”,  se modificaron, gracias a  conocerse lo extendido  que ello estaba entre los miembros,  y a las soluciones emanadas del propio grupo,   en el sentido de que las preguntas al médico  no resultan molestas, sino que  lo ayudan en la certeza de que el tratamiento será cumplido adecuadamente. </p>    <p class=MsoNormal>Muchos  investigadores han constatado que las discusiones grupales pueden generar más  cuestionamientos críticos que las entrevistas individuales. <em>Geis</em> y otros,  en un estudio sobre las parejas de pacientes con SIDA, encontraron que había más  comentarios negativos acerca del equipo de salud en los grupos de discusión,  que  en las entrevistas individuales. Según este autor, el sinergismo provocado por  el grupo, da rienda suelta a la ira,  y permite a cada participante reforzar su  estado con los sentimientos en tal sentido expresados por los otros. <sup>2</sup></p>    <p class=MsoNormal>Una  técnica que facilite la expresión crítica a ese nivel y las diferentes soluciones,  sería de gran provecho para el mejoramiento de la calidad de los servicios, y  podría resultar muy beneficiosa para los pacientes  que temen dar al equipo, información  negativa sobre algunos problemas, por considerar que son debidos a su propia inadecuación.</p>    <p class=MsoNormal>El  trabajo en grupo puede facilitar la discusión de temas tabú,  porque los miembros  menos inhibidos estimulan a los más tímidos. Los participantes pueden proveerse  de apoyo mutuo y expresar sentimientos que son comunes en ellos, pero se consideran  inapropiados para la cultura imperante o la atribuida al investigador. Por otra  parte, los temas tabú, varían considerablemente en los diversos contextos y grupos  poblacionales. Los adolescentes en Cuba no se inhiben al hablar sobre la sexualidad,  incluso en áreas rurales, donde el tema es tratado con entera libertad.</p>    <p class=MsoNormal>No  obstante, la presencia de otros, con frecuencia debilita las creencias de confiabilidad  de la sesión de grupo, por una tendencia a silenciar, por parte de la mayoría,  algunas proposiciones de disentimiento. En el grupo focal del hogar de ancianos  de La Habana, los residentes trataban de evitar criterios negativos acerca del  equipo de salud con expresiones como “...no te quejes tanto, que aquí nos tratan  bien...” o “...tú eres demasiado exigente...” Es por ello necesario, cuando estos  casos ocurran, combinar con entrevistas individuales a profundidad, las sesiones  de grupo. <sup>3</sup></p>    <p class=MsoNormal>También es necesaria esta combinación,   porque algunos informantes clave, en una entrevista individual permiten la exploración  de nuevos o relevantes hechos que pudieron ser “echados a un lado” durante las  sesiones, porque, o bien el facilitador no los sondeó completamente,  o porque  los participantes estaban inhibidos de expresarlos debido al temor a  rumores,  represalias o por vergüenza. En el caso citado, estas revelaron que algunos residentes  habían sido maltratados por el equipo y los otros temían a las represalias.</p>    <p class=MsoNormal>Un  problema muy común en nuestro medio es la convergencia en el investigador de roles  que deben ser jugados por otras personas,  como son,  el de facilitador, el de  grabador y el de observador.</p>    <p class=MsoNormal>Son de gran importancia los  presupuestos ontológicos, epistemológicos y metodológicos del investigador y el  equipo. Un equipo que tenga creencias relativas a la presencia de sabiduría en  la comunidad y la construcción conjunta del conocimiento, generalmente propician  el desarrollo de relaciones horizontales en el grupo,  y “deja hacer”, con lo  que consigue resultados positivos en ese sentido.</p>    <p class=MsoNormal>Otro aspecto  de importancia se refiere a la experiencia y las habilidades en el manejo de los  grupos. Ello puede ocasionar sesgos en las respuestas y las interacciones que  resultan en la pobreza de los datos, ya sea por repetitivos o limitados en cuanto  al nivel de profundidad requerido. Un investigador que expresa sus opiniones al  grupo,  o que no es capaz de detectar la presencia de procesos grupales como la  complicidad de los integrantes o las deferencias hacia él (el grupo dice lo que  el investigador desea oír), como regla, obtiene información estereotipada. Son  necesarias además, habilidades en el manejo de los participantes problemáticos,  de lo contrario, se obtienen datos repetitivos y/o no confiables.<sup>3</sup></p>    <p class=MsoNormal>La  capacidad para el registro de datos es otro elemento importante. En ocasiones  se pierde información valiosa, porque se es incapaz de reconocer o anotar importantes  frases, palabras clave, proverbios, etc. que reflejan esencias de algunos tópicos.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>Otra  de las fuentes de sesgo está relacionada con la ausencia de registro de interacciones  no verbales significativas, que son fundamentales, porque ofrecen “pistas” sobre  la confiabilidad y los pensamientos íntimos de los miembros sobre determinado  aspecto. Finalmente,  la precisión en la transcripción es de suma importancia.  Transcripciones imprecisas introducen sesgos, y muchas veces obligan a la revisión  de la fuente de los datos, con la consiguiente pérdida de tiempo.</p><h4 class=MsoNormal>La  selección de los participantes</h4>    <p class=MsoNormal>Existe consenso entre los  expertos en que los grupos focales deben estar conformados por no menos de 4 participantes  y no más de 10. La variación  dependerá de los objetivos del proyecto y de los  recursos de que se disponga.</p>    <p class=MsoNormal>En ocasiones es conveniente  confeccionar la muestra con base en lo que algunos autores llaman Modelo de Muestreo  Teórico, en donde la selección debe reflejar el rango total de la población bajo  estudio (grupo heterogéneo). Los grupos para investigar la calidad de los servicios  deben incluir prestadores y un rango lo más amplio posible de personas que acuden  a recibirlos. También puede circunscribirse a un determinado sector de la misma  (grupo homogéneo), por ejemplo, cuando se trata de probar determinada hipótesis.  En un grupo focal realizado por el autor en un hospital de La Habana con el objeto  de comprender la determinación del aumento del índice de cesáreas, la muestra  se conformó totalmente con especialistas de ginecoobstetricia.</p>    <p class=MsoNormal>Algunas  variables sociodemográficas son de especial interés al respecto (la edad, el sexo,  las condiciones materiales de vida  y el nivel educacional); no obstante, estudios  más específicos deben considerar otras, como por ejemplo, una investigación dirigida  a las experiencias acerca de los cuidados  maternos, debe incluir grupos de mujeres  homosexuales,  y de mujeres que han sido objeto de abuso sexual en la infancia.</p>    <p class=MsoNormal>Muchos  autores recomiendan el uso de grupos homogéneos cuando se trata de explorar experiencias  compartidas, sin embargo, puede ser muy ventajosa la heterogeneidad, porque facilitaría  la profundización con base en diversas perspectivas del problema. Un ejemplo consiste  en el rango de profesión, aunque el investigador debe ser consciente de los efectos  de la jerarquía en el contenido de los discursos en el grupo. Es probable que  las enfermeras se inhiban frente a los médicos. <sup>4</sup></p>    <p class=MsoNormal>En  ocasiones los participantes no son escogidos por el investigador, sino que se  trabaja con grupos formales o informales ya conformados, en los que se puede recoger  información más verídica, en dependencia de las habilidades del investigador.  Las experiencias del autor con grupos de adolescentes aficionados al ciclismo  y a la cría de palomas en una población rural de La Habana, brindaron más información  relevante acerca de sus creencias sobre la sexualidad, que la obtenida en los  Círculos de Adolescentes conformados en los CMF. </p>    <p class=MsoNormal>Las creencias  acerca de la total naturalidad de la información obtenida mediante los <em>grupos  focales</em>, pueden pecar de ingenuas, dada la presencia de un investigador y  unos objetivos específicos. Lejos de pensar que las sesiones reflejan al dedillo  las interacciones espontáneas del diario, el grupo debe servir para estimular  a las personas a interactuar más con los otros miembros que con el investigador,  formular sus ideas y poner de manifiesto las estructuras cognitivas y los valores  que permanecían encubiertas.</p><h4 class=MsoNormal>La sesión de grupo focal</h4>    <p class=MsoNormal>En  consonancia con lo que sucede con todas las técnicas grupales, lo grupos focales  deben realizarse en un lugar privado, donde solo tengan acceso los participantes  y el equipo de investigadores, debe ser un local ventilado, sin ruidos, iluminado  y confortable, y los asientos deben estar ordenados circularmente para ayudar  a crear una adecuada atmósfera. Las sesiones no deben exceder las 2 horas.</p>    <p class=MsoNormal>La  sesión comienza con la presentación del investigador y el equipo, con nombres  apellidos,  profesiones y la explicación de los objetivos, así como el agradecimiento  a los miembros del grupo por su colaboración en el estudio. Debe asegurarse la  confidencialidad de las opiniones vertidas, la libertad para expresar cualquier  opinión sin represalias de ninguna índole, y el permiso para grabar, filmar o  llevar un registro escrito de las sesiones. Posteriormente debe presentarse cada  uno de los participantes. </p>    <p class=MsoNormal>Si el grupo es de adolescentes  o jóvenes, es recomendable como introducción, alguna técnica de caldeamiento para  ayudar a la desinhibición. Inmediatamente se debe realizar lo que algunos investigadores  llaman el encuadre, es decir, una serie de reglas de estricto cumplimiento,  que  van a variar en correspondencia con la orientación teórica del equipo. Dentro  del encuadre se tratan los temas referidos al comienzo, la duración, el receso  (si lo hay) y la forma de pedir la palabra. Algunos facilitadores en este momento  resaltan el problema de las interacciones entre los miembros, como objetivo primordial  de construcción del conocimiento. </p><h4 class=MsoNormal>El facilitador</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>Para  reforzar la prioridad de las relaciones horizontales, el facilitador se debe sentar  en un lugar no prominente, de manera que se confunda con el resto del grupo, pero  que le permita  visualizarlos a todos. Sus intervenciones irán dirigidas a estimular  la profundización de algún discurso, promover la discusión y defensa de criterios  diferentes, el análisis de inconsistencias (tanto inter como intra-personales)  y la posible conexión  entre lo que está diciendo, lo que hace y por qué lo hace.  <sup>5</sup></p>    <p class=MsoNormal>Desde esta posición comunica al grupo los objetivos  del estudio. El facilitador debe tratar a todos los miembros del grupo por sus  nombres, para lo cual es recomendable, al principio, anotarlos en una hoja visible.  Esta hoja también puede servir para tomar notas suplementarias sobre cuestiones  significativas. Por ejemplo, a cada participante se le debe asignar un código,  generalmente la primera letra de su nombre, con otro para las intervenciones voluntarias  o pedidas o para la forma de expresar información clave (chistes, proverbios,  etc.).  Este código va a servir para el posterior análisis de los resultados.  </p>    <p class=MsoNormal>Sus habilidades para controlar las intervenciones y la  concordancia de estas con el tópico que se esté tratando, son imprescindibles,  a diferencia de las entrevistas individuales,  en las que el entrevistado goza  de una total intimidad y puede expresar ideas y sentimientos en el momento que  lo desee. </p>    <p class=MsoNormal>Debe además dominar la técnica de sondeo de ideas,  realizarlo en los momentos apropiados,  y poseer un adecuado control de sus expresiones  corporales, principalmente las faciales, que pueden ser interpretadas como aprobación  o disensión de algún discurso. El facilitador debe abstraerse de ofrecer sus puntos  de vista, aun cuando ellos sean solicitados. Su habilidad para devolver preguntas  con otras lanzadas al grupo, o utilizar respuestas reflejo (repetición de las  últimas palabras del discurso en aras de obtener profundidad),  favorecen la interacción  grupal. </p>    <p class=MsoNormal>La distribución lo más equitativamente  posible  del tiempo de las intervenciones es otro elemento importante. Generalmente los  expertos, los narcisistas y los divagadores tratan de acaparar las intervenciones.  A esto  debe unirse la capacidad para retrotraer al grupo a un tema insuficientemente  tratado, a través de la formulación de preguntas.</p>    <p class=MsoNormal>En los  casos en que no existe grabadora, es importante la capacidad del facilitador para  enfatizar los conceptos, frases y proposiciones que expresan los sentimientos  y evaluaciones cognitivas de los participantes sobre el tópico, a fin de que el  relator pueda registrarlas en el propio lenguaje del grupo.</p>    <p class=MsoNormal>La  comunicación extraverbal contribuye a determinar la sinceridad y el grado en que  se involucran los participantes con respecto al tópico. Ella incluye los contactos  visuales, la gesticulación manual, las sonrisas, el fruncimiento del ceño y las  posturas. El facilitador debe integrarlas al análisis, mientras el encargado del  registro, debe anotarlas entre paréntesis o al margen de este. </p>    <p class=MsoNormal>El  facilitador debe dominar las técnicas de sondeo, dada su importancia para la obtención  de diversidad de información. Las más usadas son: “explícame, dame un ejemplo  de eso que dices, ¿tienes algo más que quieras añadir?, ¿conoces algo más sobre  el tema?, no comprendí, describe lo que quieres decir, ¿podrías repetir?, dime  más al respecto, ¿podrías contarme alguna historia o anécdota sobre el tópico?”</p>    <p class=MsoNormal>Quizás  el aspecto que con mayor nitidez ponga de manifiesto las habilidades de un buen  facilitador, sea su capacidad para el manejo de participantes problemáticos, entre  los que se encuentran entre otros: el tímido, el ambivalente, el experto, el divagador,  el preguntón, el negativista y el narcisista. Para controlarlos, el facilitador   puede valerse de comunicación verbal y extraverbal (movimientos corporales y contacto  visual). A los <em>divagadores</em> se les controla con la repetición del tópico,  mientras que con los <em>expertos</em>, debe utilizarse más la comunicación extraverbal.  A los <em>tímidos</em> se les estimula con atención, paciencia y contacto visual,  y debe sentárseles preferiblemente al frente o cerca del facilitador, de manera  que este pueda registrar mejor su desenvolvimiento.</p>    <p class=MsoNormal>La interacción  grupal puede verse favorecida por una serie de ejercicios, algunos de “caldeamiento”  se encuentran entre ellos, y otros, como repartir proposiciones escritas en tarjetas,  que deben ser clasificadas conforme al grado de acuerdo o desacuerdo de forma  consensuada por parte del grupo. En los Círculos de Adolescentes el autor ha usado  este ejercicio para examinar el conocimiento sobre vías de transmisión de ITS,  donde cada tarjeta contenía una situación de riesgo o no de transmisión,  y el  grupo debía organizarlas, para después someter los resultados a discusión. En  este ejercicio, no solo era importante el resultado, sino también, los procesos  grupales que lo propiciaban. En los <em>grupos focales</em> para un estudio comunitario  acerca de roles de género en  mujeres de edad mediana, con doble jornada laboral  y amas de casa, se pidió la construcción de listas de roles  evaluados por el  grupo como  difíciles, fáciles, interesantes  y  tediosos, para posteriormente  combinar categorías. Aquí no se utilizó papel, sino la pizarra.</p><h4 class=MsoNormal>El  análisis de los resultados</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>En los <em>grupos focales</em>,  la forma en que se analizan los datos no difiere en esencia de lo que se hace  en cualquier otra técnica cualitativa, desde la lectura general de los datos,   hasta la contextualización de la información. Debe evitarse la expresión porcentual  de los resultados, aunque no descartarse del todo. Es importante distinguir entre  las opiniones individuales expresadas y las de consenso. Como en todo análisis  cualitativo, los casos negativos deben ser tenidos en cuenta, es decir, aquellas  expresiones que no se ajustan al consenso grupal. Existe, no obstante, un rasgo  singular en el análisis de los datos provenientes de los grupos focales, que es  la comprensión  de la relación entre los procesos grupales y los resultados, es  decir, qué conocimiento construye el grupo y cómo lo hace.</p>    <p class=MsoNormal>Como  regla, el análisis de los datos se realiza lo más cercano posible a la culminación  de las sesiones de grupo, de manera que se pueda tener un conocimiento más fresco  de la información. La mayoría de los investigadores lo realizan en la sesión vespertina  del día en que se realizó la sesión de grupo por la mañana. Cuando existe, aparte  del facilitador, un grabador y un observador, el trabajo se hace en equipo, se  escuchan las cintas detenidamente varias veces,  y se va adicionando todo el material  colateral a la transcripción (notas sobre expresiones corporales,  etcétera).  <sup>6 </sup></p>    <p class=MsoNormal>La información proveniente de los <em>grupos  focales</em> no es ni más ni menos auténtica que la conseguida por otras técnicas.  Ellos pueden ser apropiados para la investigación de tópicos específicos, para  el estudio de actitudes y experiencias, para examinar cómo el conocimiento y las  ideas se desarrollan y operan en un determinado contexto cultural, para explorar  cómo son construidas las opiniones, y explicar por qué ocurren las discrepancias  entre los conocimientos y los comportamientos en salud.</p><h4 class=MsoNormal>Conclusiones</h4>    <p class=MsoNormal>El  presente artículo ha hecho énfasis en los factores a considerar a la hora de diseñar,  realizar y evaluar un <em>grupo focal</em>. Se le ha concedido especial atención  al impacto que los procesos al interior del grupo tienen sobre el desarrollo de  actitudes, prioridades y lenguaje de comprensión y tolerancia, la generación y  exploración de  sus propias preguntas,  el análisis de las experiencias comunes,  el estímulo a variadas formas de comunicación,   la profundización en un amplio  rango y formas de comprensión,  la identificación de normas grupales y valores  culturales, el <em>insight</em> con relación al papel de los procesos sociales  de grupo en la articulación del conocimiento, la estimulación de expresión  abierta  acerca de tópicos embarazosos y su expresión crítica, y la profundización en   ideas y experiencias que pudieron ser insuficientemente desarrolladas en una entrevista   individual. </p><h4 class=MsoNormal>Summary</h4><h6 class=MsoNormal>The focal  groups. Their usefulness for the family physician</h6>    <p class=MsoNormal><o:p></o:p>This  article intends to familiarize all the interested in the obtention of information  from the community groups with the technique of the focal groups by their indications  in the health field, the selection of the participants, the sessions, the work  of the health care provider and the analysis of the results.</p>    <p class=MsoNormal><b>Key  words:</b> Qualitative techniques, group techniques, primary health care.</p><h4 class=MsoNormal>Referencias  bibliográfíca</h4>     <!-- ref --><p> 1. Wilkinson JR, Murray SA.    Health needs assessment: assessment in primary care: practical issues and possible    approaches. BMJ. 1998;316: 1524-8.   </div> <!-- ref --><p> 2. Geis S,    Fuller R. Lovers of AIDS victims: psychosocial stresses and counseling needs.    Death Studies. 1986;10:43-53.    </div> <!-- ref --><p> 3. Mays N, Pope    C. Observational methods in health care settings. BMJ. 1995;311:182-4.   </div> <!-- ref --><p>    4. DiMatteo M, Kahn K, Berry S. Narratives of birth and the postpartum:    an analysis of the focus group responses of new mothers. Birth. 1993; 20:204.    </div> <!-- ref --><p> 5. Bacigalupe G. Focus group practices: studying    conversation. FQS. 2005;6:2-19.    </div> <!-- ref --><p> 6. Kahn M, Manderson    L. Focus groups in tropical diseases research. Health Policy and Planning. 1992    7:56-66.   </div> <p class=MsoNormal>Recibido: 11 de  marzo de 2005. Aprobado: 3 de abril de 2005.    <br>  Dr. <i>Guillermo Díaz Llanes.</i>  ENSAP. Calle Línea esquina I, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.<br clear=all>  </p>     <p class=MsoFootnoteText><a href="#autor">1</a><a href="%B7autor"> Máster  en Psicología de la Salud. Profesor Auxiliar de la Escuela Nacional de Salud Pública</a><a href="%B7autor">.  </a><a name="cargo"></a> </div>      ]]></body><back>
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