<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-2125</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-2125</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[ECIMED]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-21252006000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cómo atender a la familia del enfermo terminal]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[How to give attention to the terminal patient's family]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guinart Zayas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nancy]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,MINSAP  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>22</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252006000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-21252006000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-21252006000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La falta de literatura médica sobre el enfermo terminal ha sido queja constante de nuestros Médicos de Familia y de nuestros alumnos, más aún si se trata de la atención integral que aporta a esta familia. Ha sido por esto que nuestro personal médico ha vivido situaciones tan dispares en la relación enfermo terminal-familia, que tarda en encontrar el trato adecuado con ambos, en particular con la familia. Aun en el peor de los casos, nuestros médicos y enfermeras deben intentar compartir el sufrimiento de la familia, algo que no resulta difícil, pues ese sufrimiento deja también en este equipo profesional huellas imborrables. En definitiva, lo que dificulta la fluidez de la comunicación en la relación familia-médico-equipo de salud, es la ansiedad.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The lack of medical literature about the terminal patient has been a constant complaint of our family physicians and students, much more when it refers to the comprehensive attention they give to this family. That's why our medical personnel has lived so different situations in the terminal patient-family relation due to the delay to find an adequate treatment for both, in particular for the family. Even at worst, our physicians and nurses should try to share the family suffering, somethig that it is not difficult, since this suffering leaves indelible marks on this professional team. Definitely, anxiety is what makes the communication fluidity different in the family-medical team relation.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Atención integral]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[familia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[enfermo terminal]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[relación familia-enfermo terminal]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ansiedad]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Comprehensive care]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[family]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[terminal patient]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[family-terminal patient relation]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[anxiety]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h2>C&oacute;mo atender a la familia del enfermo terminal </h2>     <p><a href="#cargo">Nancy Guinart Zayas<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify"><strong> </strong>La falta de literatura m&eacute;dica sobre el enfermo terminal ha sido queja constante de nuestros M&eacute;dicos de Familia y de nuestros alumnos, m&aacute;s a&uacute;n si se trata de la atenci&oacute;n integral que aporta a esta familia. Ha sido por esto que nuestro personal m&eacute;dico ha vivido situaciones tan dispares en la relaci&oacute;n enfermo terminal-familia, que tarda en encontrar el trato adecuado con ambos, en particular con la familia. Aun en el peor de los casos, nuestros m&eacute;dicos y enfermeras deben intentar compartir el sufrimiento de la familia, algo que no resulta dif&iacute;cil, pues ese sufrimiento deja tambi&eacute;n en este equipo profesional huellas imborrables. En definitiva, lo que dificulta la fluidez de la comunicaci&oacute;n en la relaci&oacute;n familia-m&eacute;dico-equipo de salud, es la ansiedad. </p>     <p><strong>Palabras clave:</strong> Atenci&oacute;n integral, familia, enfermo terminal, relaci&oacute;n familia-enfermo terminal, ansiedad. </p>     <p align="justify">Los programas de especializaci&oacute;n m&eacute;dica del especialista de Medicina General Integral y los programas de estudio de nuestros alumnos de medicina consideran la atenci&oacute;n individual y a la familia del paciente terminal, sin embargo ha sido dif&iacute;cil, por la falta de literatura en nuestro pa&iacute;s, abordar estos conocimientos y habilidades, que hoy se hacen m&aacute;s cotidianos, con el aumento de la expectativa de vida y por tener en cada cuadro de nuestra comunidad un equipo sanitario que brinda una atenci&oacute;n integral y continua. Por ello, cre&iacute;mos necesario tratar el tema de c&oacute;mo dar la atenci&oacute;n a la familia del enfermo terminal. </p> <h4><strong>Desarrollo </strong></h4>     <p align="justify">La ansiedad suscitada por la experiencia de la muerte se configura con el componente esencial de la relaci&oacute;n enfermo terminal-familia-equipo de salud. Por parte del enfermo, al entender que la muerte es el acontecimiento personal por antonomasia, pero no siempre en estos pacientes terminales emerge el conocimiento de la verdad como principio al que ajustar su proyecto de vida. La vivencia depresiva o resignada de ese per&iacute;odo angustioso le permite asumir aquella afirmaci&oacute;n de <em>Goethe, </em> seg&uacute;n la cual, “no existe ninguna situaci&oacute;n que no se pueda ennoblecer o por el actuar o por el soportar”.<span class="superscript">1 </span></p>     <p align="justify">Por parte de la familia es dif&iacute;cil asimilar que aquel ser tan querido no pueda beneficiarse de los avances de la medicina, y admitir ese aforismo tan caracter&iacute;stico del m&eacute;dico, pero que tanto le afecta a &eacute;l como a la familia, de que cuando no se pueda curar hay que aliviar, o al menos, hay que consolar. Es muy problem&aacute;tico proporcionar este consuelo al enfermo terminal, si por parte de la familia no se le ofrece el apoyo personal y afectivo que necesita. Eso sucede muchas veces cuando el familiar se bloquea y no sabe qu&eacute; decirle al enfermo, o cuando adopta ante &eacute;l una actitud demasiado solemne. </p>     <p align="justify">Lo que en definitiva dificulta la fluidez de la comunicaci&oacute;n en la relaci&oacute;n enfermo-familia-equipo de salud, es la ansiedad. De ah&iacute; la necesidad de dominarla para que el enfermo pueda reconocer la verdad de su situaci&oacute;n, que la familia olvide sus sentimientos de culpa por desear que la situaci&oacute;n terminal se resuelva cuanto antes y se vuelque en el consuelo y alivio del enfermo, y que el equipo de salud no caiga en el error de evitar las visitas tanto a la familia como al enfermo. </p>     <p align="justify">Entre los m&eacute;todos de trabajo que se deben utilizar y los indicadores de evaluaci&oacute;n de los m&eacute;dicos, es importante aportar elementos de observaci&oacute;n y de reflexi&oacute;n sobre la intervenci&oacute;n multidisciplinaria que es necesario llevar a cabo sobre la familia y su entorno social. As&iacute;, cuando aparece la enfermedad terminal puede ocurrir que: la persona afectada encuentre que vive sola, que vive con una persona mayor, o por &uacute;ltimo, que vive en el seno de una familia extensa. Igualmente, sea cual sea la circunstancia, hay que tener en cuenta el apoyo que el enfermo necesita. </p> <h6><strong>&iquest;Qu&eacute; se observa en los familiares que cuidan? </strong></h6> <ul>       <li> Falta de informaci&oacute;n sobre el proceso de enfermedad (diagn&oacute;stico, evoluci&oacute;n, descompensaci&oacute;n, complicaciones posibles, actuaci&oacute;n ante el paciente y recursos sanitarios de que disponen). </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Angustia y tensi&oacute;n ante la enfermedad, hechos que van a repercutir sobre el hogar y la familia, sobre su trabajo y la vida social. </li>       <li> Sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de control e importancia ante las conductas del enfermo en cada momento. </li>       <li> Falta de soluciones a las propias necesidades psicol&oacute;gicas del cuidado. </li>       <li> Dificultades econ&oacute;micas o materiales (vivienda). </li>     </ul> <h6><strong>&iquest;C&oacute;mo evoluciona la actitud de esta familia? </strong></h6>     <p>Al inicio se considera al paciente como una v&iacute;ctima inocente, luego esta enfermedad del familiar se va transformando en un peso y una molestia cada vez mayor. </p> <h6><strong>&iquest;Qu&eacute; factores influyen sobre la familia? </strong></h6>     <p align="justify"><strong> </strong>Este impacto de la enfermedad tendr&aacute; m&aacute;s o menos repercusi&oacute;n en la familia dependiendo de que el enfermo est&eacute; hospitalizado o no, y la presencia o d&eacute;ficit de los factores siguientes: nivel o situaci&oacute;n econ&oacute;mica o material del entorno, n&uacute;mero de miembros disponibles para la ayuda en el seno de la familia, los v&iacute;nculos entre ellos, el nivel cultural, el medio social en que residen (urbano o rural), el estado de salud de los pacientes que cuidan la evoluci&oacute;n del propio proceso, las alternativas sociosanitarias, y finalmente el r&eacute;gimen y horario de trabajo. </p>     <p align="justify">Hay otros factores de &iacute;ndole psicosocial que generan mayor grado de estr&eacute;s, como son, las ideas de culpa de la familia, el hecho de encontrarse simult&aacute;neamente frente a otras situaciones estresantes (divorcio, separaciones, relaciones an&oacute;malas con hijos, o problemas de pareja). </p> <h6><strong>Atenci&oacute;n de la familia del enfermo terminal. </strong></h6>     <p align="justify">Como profesionales no solo hemos de saber reconocer, sino tambi&eacute;n manejar toda problem&aacute;tica que ser&aacute; diferente en cada caso por circunstancias que se derivan de todos los factores enumerados anteriormente. Es evidente que solo es posible hablar de una serie de orientaciones que ha de realizar el equipo de salud, y que por dem&aacute;s, las consideramos indispensables: </p> <ol>       <li>Valorar si la familia puede desde el punto de vista emocional y pr&aacute;ctico atender al enfermo o colaborar adecuadamente en su cuidado. Si puede, debe decidir con qu&eacute; grado de implicaci&oacute;n lo va asumir; y si no puede, que valore la ayuda de la comunidad o de familiares m&aacute;s distantes, o que busque ayuda a otro nivel de la salud. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Identificar entre los familiares a la persona que sea m&aacute;s adecuada para llevar el peso de la atenci&oacute;n. El equipo de salud intensificar&aacute; sobre esta persona el soporte psicoafectivo de la situaci&oacute;n. </li>       <li> El equipo debe planificar la integraci&oacute;n de la familia, para que, con las orientaciones m&eacute;dicas-psicol&oacute;gicas de &eacute;l emanadas, pueda participar en aspectos de la asistencia, como es la alimentaci&oacute;n, la higiene, los cuidados directos al enfermo, los cambios posturales, el h&aacute;bito de vacunaci&oacute;n, las curas elementales, el humedecimiento de las mucosas, etc&eacute;tera. </li>       <li> Si la atenci&oacute;n es en el hogar, independientemente de que se pueda realizar un ingreso en &eacute;l, hay que encargar una persona adecuada que debe hacerse asumir la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos cuya pauta debe ser facilitada siempre por escrito. </li>       <li> La familia debe ser instruida en pautas de actuaci&oacute;n ante la aparici&oacute;n de crisis, agitaci&oacute;n y agon&iacute;a, con el fin de que tenga asumida la presentaci&oacute;n de un hecho esperado con el de paliar posturalmente algunas situaciones (para evitar estertores, laterizaci&oacute;n como ejemplo). </li>       <li> Esa educaci&oacute;n o instrucci&oacute;n debe ser selectiva y clara sobre las pautas de comunicaci&oacute;n con el enfermo, que siempre ser&aacute; receptiva y comprensiva de sus deseos. </li>       <li> El equipo de salud es el soporte pr&aacute;ctico para la contenci&oacute;n emocional del enfermo y la familia. </li>       <li> Para la prevenci&oacute;n y tratamiento del duelo, el equipo debe constituirse como el sustrato dinamizado de la rehabilitaci&oacute;n y recompensaci&oacute;n de la familia.<span class="superscript">1</span> </li>     </ol>     <p>Modernamente <em>Florez Lozano</em><span class="superscript">2</span> distingue 3 modelos b&aacute;sicos en la atenci&oacute;n del enfermo terminal: </p> <ul>       <li> El modelo de asistencia hospitalaria. Est&aacute; sociol&oacute;gicamente identificado con la tendencia de la sociedad actual, en pa&iacute;ses que no tienen un sistema de salud comunitario como el nuestro, donde la familia lleva al enfermo a morir al hospital porque empieza a considerar que es inconveniente que fallezca en la casa. En este tipo de asistencia el concepto terminal implica que el enfermo es irrecuperable y que las acciones que debe recibir son de tipo paliativas, aunque reconozcamos su perfecci&oacute;n t&eacute;cnica, o precisamente a causa de ella, suele envolverse al paciente en un ambiente de despersonalizaci&oacute;n e indiferencia que no es lo m&aacute;s conveniente para estos casos. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El otro modelo corresponde a los niveles m&aacute;s altos y sofisticados de asistencia hospitalaria. La instituci&oacute;n hospitalaria es tan especializada que limita la praxis sobre el enfermo exclusivamente a los profesionales, y excluye absolutamente a la red familiar y social del enfermo. </li>       <li> Por &uacute;ltimo, el modelo ligado socialmente al concepto tradicional de la muerte en casa, rodeado de todos. La familia se esfuerza en arrancar al enfermo del hospital para que muera en el espacio dom&eacute;stico. En este modelo no existe el t&eacute;rmino <em>enfermo terminal</em>, pues hasta la consumaci&oacute;n de la muerte sigue siendo <em>el enfermo</em>. </li>     </ul>     <p align="justify">En este modelo dom&eacute;stico no solo cuenta de manera efectiva la atenci&oacute;n de las necesidades f&iacute;sicas, pues hay que tener en cuenta los par&aacute;metros de sentimientos, deseos y pensamientos manifestados con anterioridad por el enfermo, adem&aacute;s la familia se esfuerza por evitarle el aislamiento. Por ser mucho m&aacute;s humano, y siempre que contemos con los recursos sanitarios disponibles, cuando sea posible, debemos sugerir esta conducta a los familiares, beneficios que nuestro enfermo agradecer&aacute; eternamente.<span class="superscript">3-5 </span></p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>How to give attention to the terminal patient's family </h6>     <p align="justify">The lack of medical literature about the terminal patient has been a constant complaint of our family physicians and students, much more when it refers to the comprehensive attention they give to this family. That's why our medical personnel has lived so different situations in the terminal patient-family relation due to the delay to find an adequate treatment for both, in particular for the family. Even at worst, our physicians and nurses should try to share the family suffering, somethig that it is not difficult, since this suffering leaves indelible marks on this professional team. Definitely, anxiety is what makes the communication fluidity <strong></strong>different in the family-medical team relation. </p>     <p><strong>Key words:</strong> Comprehensive care, family, terminal patient, family-terminal patient relation, anxiety. </p> <h4 align="justify"><strong>Referencias bibliogr&aacute;ficas </strong></h4>     <!-- ref --><p>1. Borcia Goyanes JJ. El viejo y su futuro. En: Hayflectz I, Barcia D, Miguel J. ,eds. Aspectos actuales del envejecimiento normal y patol&oacute;gico. Madrid: Ela SL 2001, 413. <!-- ref --><p> 2. Florez Lozano JA. Aspectos psicol&oacute;gicos de la muerte. Medicina Integral 1995. <!-- ref --><p> 3. Polaino Yorente A. La familia y la sociedad frente al enfermo terminal. En: Gonz&aacute;lez Baron Med. Tratado de medicina paliativa. Madrid. Editorial M&eacute;dica Panamericana S.A. 2002; 1-201-1-216. <!-- ref --><p> 4. Sanz Ortiz J. Eutanasia s&iacute;, eutanasia no. Med. Clin. (Barcelona) 1999; 100 (suppl): 17-9. <!-- ref --><p> 5. Sanz Ortiz J, G&oacute;mez Batista X, G&oacute;mez Sancho, M N&uacute;&ntilde;ez Olarte JM. Cuidados paliativos. Madrid. Ed. Ministerio de Sanidad y Consumo, 2004. <p>Recibido: 9 de febrero de 2006. Aprobado: 27 de febrero de 2006.     <br> Dra. <em>Nancy Guinart Zayas</em>. San Mart&iacute;n # 21 y L&iacute;nea del Ferrocarril, casa 5, municipio Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista de I Grado en Medicina Interna. Profesora Asistente de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas “Gral. Calixto Garc&iacute;a.” </a><a name="cargo"></a> </p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Borcia Goyanes]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El viejo y su futuro]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Hayflectz]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barcia]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miguel]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Aspectos actuales del envejecimiento normal y patológico]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>413</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ela SL]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Florez Lozano]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos psicológicos de la muerte]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Polaino Yorente]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La familia y la sociedad frente al enfermo terminal]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[González Baron]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de medicina paliativa]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>1-201-1-216</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Médica Panamericana S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sanz Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Eutanasia sí, eutanasia no: Med]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin. (Barcelona)]]></source>
<year>1999</year>
<volume>100</volume>
<numero>^ssuppl</numero>
<issue>^ssuppl</issue>
<supplement>suppl</supplement>
<page-range>17-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sanz Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Batista]]></surname>
<given-names><![CDATA[X]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Sancho]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Núñez Olarte]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cuidados paliativos]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Ministerio de Sanidad y Consumo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
