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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Salud sexual y reproductiva desde la mirada de las mujeres]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro Nacional de Educación Sexual  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Sexually transmitted infections, HIV, intrafamily violence and abortion as a result of an undesired pregnancy are priority topics in the field of sexual and reproductive health in Cuba . The importance of these topics is not only the value granted to them in the sexual health policies of the country, but the fact that the efforts made to reduce their incidence, prevalence or consequences in women's life are not always expressed in an effective drop in health statistics. The gender perspective makes possible to extend the analysis of female morbidity from these causes and to organize strategies allowing an approach to the desired health indicators regarding sexual health]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Centro Nacional de Educaci&oacute;n Sexual </p>     <p><a href="#asterisco"><span class="Estilo5">Salud sexual y reproductiva desde la mirada de las mujeres</span><span class="superscript">*</span></a><span class="superscript"><a name="titulo"></a></span></p>     <p><em><a href="#cargo">Ada C. Alfonso Rodr&iacute;guez</a></em><a href="#cargo"><span class="superscript">1 </span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen</h4>     <p align="justify"> Las infecciones de transmisi&oacute;n sexual y el VIH, la violencia intrafamiliar y el aborto como resultado de un embarazo no deseado son temas prioritarios en el campo de la salud sexual y reproductiva en Cuba. La importancia de estos temas radica no solo en el valor que se le concede en las pol&iacute;ticas de salud sexual del pa&iacute;s, sino que los esfuerzos dirigidos a minimizar la incidencia, prevalencia o consecuencias de estos en la vida de las mujeres, no siempre se expresa en una reducci&oacute;n efectiva en las estad&iacute;sticas de salud. La perspectiva de g&eacute;nero posibilita ampliar el an&aacute;lisis en cuanto a la morbilidad femenina por estas causas y as&iacute; organizar estrategias que permitan un acercamiento a los indicadores de salud deseados en materia de salud sexual. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Salud sexual y reproductiva, g&eacute;nero, infecciones de transmisi&oacute;n sexual, VIH, violencia intrafamiliar, aborto. </p>     <p align="justify">Antes de comenzar a exponer mis reflexiones en torno a la salud sexual y reproductiva desde la mirada de las mujeres, me gustar&iacute;a agradecer a la Revista Cubana de Salud P&uacute;blica y en particular al doctor <em>Francisco Rojas Ochoa </em> la invitaci&oacute;n a participar en este simposio que tiene como objetivo recordar al Profesor <em>Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere</em>, singular maestro de todos/as aquellos/as que nos hemos aventurado a estudiar la sexualidad humana. Si alguna cualidad me gustar&iacute;a destacar del maestro <em>&Aacute;lvarez Lajonchere </em> un d&iacute;a como hoy, es su modestia para compartir todo su saber e inducirnos a profundizar en la comprensi&oacute;n de las complejidades del disfrute de la sexualidad como requisito indispensable del bienestar asociado a la salud sexual y reproductiva de las personas. </p>     <p align="justify">Para comprender lo que entendemos en la actualidad por salud sexual y reproductiva se requiere volver la mirada a las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del pasado siglo donde se despoj&oacute; a la salud reproductiva de su tradicional ropaje biol&oacute;gico, centrado en la salud materna e infantil, en el &aacute;mbito de lo privado, para dimensionar aquellos otros componentes de la sexualidad que no tienen como objeto la reproducci&oacute;n de la especie, sino el placer y el encuentro amoroso. </p>     <p align="justify">La deconstrucci&oacute;n del concepto salud reproductiva y su formulaci&oacute;n como salud sexual y reproductiva no ha estado libre de tensiones. Los debates acerca de la regulaci&oacute;n de la fecundidad mediante pol&iacute;ticas de planificaci&oacute;n familiar, la participaci&oacute;n del Estado en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas en torno al tema, la defensa del derecho de las personas a tomar decisiones libres e informadas en relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de hijos y su espaciamiento, el papel del Estado en asegurar la informaci&oacute;n y acceso a m&eacute;todos de control de la fecundidad, el derecho de las mujeres a la integridad f&iacute;sica y a decidir por su cuerpo, la necesidad de que las decisiones reproductivas se tomaran considerando las necesidades de los futuros hijos y las responsabilidades de las personas y las parejas con su comunidad, y por &uacute;ltimo, la salud de la mujer fue puesta en el contexto de su bienestar integral &iacute;ntimamente relacionado con su participaci&oacute;n plena y equitativa de la vida social, cultural, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica a nivel, nacional, regional e internacional (Teher&aacute;n, 1968; Bucarest, 1974; Ciudad de M&eacute;xico, 1975; Ciudad de M&eacute;xico, 1984; El Cairo, 1994; Beijing, 1995, fueron los escenarios de discusi&oacute;n y cambio del concepto).<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Las mujeres, han acompa&ntilde;ando los avatares del concepto en la arena internacional. Sus luchas y saberes han favorecido la visi&oacute;n de la salud sexual y reproductiva y los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos de las mujeres. Asimismo, han impulsado la integraci&oacute;n del g&eacute;nero y la equidad de g&eacute;nero como categor&iacute;a de an&aacute;lisis en el campo de la salud sexual y reproductiva y en la reforma del sector salud en los diferentes pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. </p> <h4>Cuba. Un acercamiento al contexto </h4>     <p align="justify">Tras el triunfo de la revoluci&oacute;n en 1959, comenzaron a darse en Cuba acelerados cambios sociales, que en relaci&oacute;n con la salud estaban encaminados a revertir las precarias condiciones de salud heredadas del capitalismo. La creaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud (SNS) para toda la poblaci&oacute;n, bajo la direcci&oacute;n de un organismo &uacute;nico, el Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP) permiti&oacute; que la salud pasara a ser un derecho del pueblo, estableci&eacute;ndose su gratuidad para toda la poblaci&oacute;n.<span class="superscript">2</span> Entre los primeros programas a desarrollar se encontraban: el Programa de Reducci&oacute;n de la Mortalidad Infantil y el Programa de Atenci&oacute;n Integral a la Mujer y el Ni&ntilde;o. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La Ley de la Salud P&uacute;blica (1983) es expl&iacute;cita en su Secci&oacute;n Segunda: La atenci&oacute;n materno-infantil ofrecer&aacute; a trav&eacute;s del Sistema Nacional de Salud y del Programa de Atenci&oacute;n-Materno Infantil todas las garant&iacute;as de salud a la mujer y al ni&ntilde;o, la atenci&oacute;n m&eacute;dica a la mujer gestante en consultas ambulatorias, especializadas, hogares maternos y otros servicios especializados, refrend&aacute;ndose la salud sexual y reproductiva como un derecho de las mujeres y de sus hijos/as. As&iacute; como garantiza la atenci&oacute;n al ni&ntilde;o sano y la atenci&oacute;n preventiva–curativa de la poblaci&oacute;n infantil.<span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">La existencia de programas nacionales como los de control de: Infecciones de Transmisi&oacute;n Sexual, (ITS)Prevenci&oacute;n del SIDA, Materno-infantil, Atenci&oacute;n Integral a la Salud del Adolescente, Planificaci&oacute;n familiar y riesgo reproductivo, Reducci&oacute;n del bajo peso al nacer, Diagn&oacute;stico precoz del c&aacute;ncer de cuello, Maternidad y Paternidad responsable, entre otros, permite evaluar la voluntad pol&iacute;tica del Estado y del SNS en lo que concierne a la salud sexual y reproductiva. </p>     <p align="justify">Desde otro lugar las cubanas representan el 49,9 % de los empleados en el sector estatal-civil, que abarca la mayor&iacute;a de los empleos en Cuba. Asimismo, la representaci&oacute;n femenina en el Parlamento registr&oacute; un significativo ascenso del 27,6 % en la anterior legislatura, al 35,9 % en la actual asamblea elegida y que entr&oacute; en funciones en el 2003, indicador solo superado por cinco pa&iacute;ses n&oacute;rdicos en los que funciona el sistema de cuotas. Entre los avances legislativos se destaca la firma, el 13 de agosto de 2003, del Decreto Ley No. 234 “De la mujer trabajadora”, que entre otras disposiciones establece la posibilidad de que ambos progenitores compartan la Licencia de Maternidad (Art&iacute;culo 16), para propiciar el mejor desarrollo de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y extiende la licencia posnatal hasta el a&ntilde;o de vida del ni&ntilde;o.<span class="superscript">4 </span></p>     <p align="justify">Al cierre del a&ntilde;o 2002 la tasa de desocupaci&oacute;n femenina disminuy&oacute; a 4,5; mientras que para esta fecha las mujeres representaban el 64,7 % de los graduados universitarios y el 66,4 % de la fuerza t&eacute;cnica y profesional del pa&iacute;s, incorpor&aacute;ndose a los cursos de superaci&oacute;n integral para j&oacute;venes el 63,4 % del total de alumnos matriculados, aspecto que contribuye a elevar la autoestima.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">La esperanza de vida en Cuba es de los &iacute;ndices m&aacute;s altos de la regi&oacute;n: 76,15 a&ntilde;os, cifra que supera la de 1999 de 74,7. En las mujeres es desde el 2001 de 78,23, superando la esperanza de vida de los hombres en 4 a&ntilde;os.<span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">La fecundidad contin&uacute;a manteniendo niveles muy bajos. La tasa de fecundidad general en el 2001 fue de 45,7 (por 1 000 mujeres en edad f&eacute;rtil) –la m&aacute;s baja desde 1990- y la global de fecundidad de 1,60 (hijos por mujer) en el 2001 y 1,63 en el 2002. La tasa bruta de reproducci&oacute;n tuvo un ligero aumento, siendo de 0,78 (hijas por mujer) en el 2001 y 1,63 en el 2002.<span class="superscript">5</span> </p> <h4>Lentes de g&eacute;nero y campo de reflexiones </h4>     <p align="justify">Durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del pasado siglo, se ha hecho frecuente, la utilizaci&oacute;n del t&eacute;rmino g&eacute;nero en los circuitos acad&eacute;micos y de investigaci&oacute;n que buscan analizar los problemas de salud. Sin embargo, no siempre con el mismo acierto ni con la misma profundidad. Unas veces, porque no se hurga en el interjuego de posibilidades que la categor&iacute;a g&eacute;nero permite y los estudios se limitan a develar diferencias entre los sexos; y otras porque se trata solo de visualizar la diferencia del comportamiento de un determinado indicador entre hombres y mujeres. En ambas situaciones, no se exploran en toda su magnitud, los significados que los s&iacute;mbolos, las representaciones, los c&oacute;digos y las subjetividades, tanto femeninas como masculinas aportan como tel&oacute;n de fondo a las cifras recopiladas en las estad&iacute;sticas de salud. </p>     <p align="justify">El triunfo de la revoluci&oacute;n cubana y la puesta en pr&aacute;ctica, de inmediato y hasta la fecha, de pol&iacute;ticas sociales encaminadas al logro de la emancipaci&oacute;n y participaci&oacute;n de las mujeres en la vida social en igualdad de oportunidades que los hombres, as&iacute; como la existencia de garant&iacute;as legales para el ejercicio y protecci&oacute;n de sus derechos, ha velado el reconocimiento de la imposibilidad de extinguir un hecho crucial, la diferencia sexual, punto de partida de la construcci&oacute;n de g&eacute;nero. </p>     <p align="justify">G&eacute;nero se refiere a la simbolizaci&oacute;n que cada cultura elabora sobre la diferencia sexual, estableciendo normas y expectativas sociales sobre los papeles, las conductas y los atributos de las personas en funci&oacute;n de sus cuerpos.<span class="superscript">6</span> </p>     <p align="justify">Entonces, con lentes de g&eacute;nero, reflexionemos sobre tres temas prioritarios en el campo de la salud sexual y reproductiva: las infecciones de transmisi&oacute;n sexual y el VIH, la violencia contra las mujeres y por &uacute;ltimo, el embarazo no deseado y la interrupci&oacute;n de embarazo. </p> <h4>Infecciones de transmisi&oacute;n sexual y VIH-SIDA </h4> <h6>G&eacute;nero, posibilita identificar</h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Primer presupuesto. La existencia de diferencias socialmente construidas entre mujeres y hombres que definen riesgos, <em>status </em> de poder y necesidades particulares tanto pr&aacute;cticas como estrat&eacute;gicas de g&eacute;nero en salud. </p>     <p align="justify">La epidemia de VIH/SIDA en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha ido ganando espacio entre las mujeres suscritas a los mandatos culturales del sexo oficial. Las mujeres representan actualmente el 36 % de los 1,7 millones de adultos que viven con VIH en Am&eacute;rica Latina. En todo el mundo, el impacto creciente de la epidemia se est&aacute; desarrollando en el contexto de profundas desigualdades de g&eacute;nero, clase y otras. En muchos lugares, el principal factor de riesgo de VIH para una mujer es el hecho de ser fiel a un marido que tiene o ha tenido varias parejas sexuales.<span class="superscript">7</span> El Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas (UNFPA), en su informe del 2004, reporta que las mujeres corren mayor riesgo de infecci&oacute;n que los hombres y la detecci&oacute;n es m&aacute;s dif&iacute;cil: un 70 % de las mujeres que padecen ITS no presentan s&iacute;ntomas (en comparaci&oacute;n con un 10 % de los hombres).<span class="superscript">8 </span></p>     <p align="justify">Esta &uacute;ltima, realidad descrita en diferentes pa&iacute;ses, tiene similar comportamiento en nuestro pa&iacute;s, donde la epidemia puede describirse como masculina y en un elevado porcentaje, asociada a comportamientos sexuales desprotegidos de hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), aun as&iacute;, existe un incremento de VIH entre la poblaci&oacute;n femenina. </p>     <p align="justify">Los riesgos de que este crecimiento se mantenga obedece a varias razones: factores biol&oacute;gicos que relacionan con una mayor vulnerabilidad de las mujeres por razones de la calidad de la mucosa vaginal en diferentes etapas del ciclo vital y la mayor exposici&oacute;n de la vagina al semen durante el coito que incrementa la posibilidad de infecci&oacute;n siempre que el contacto sea infectante; y factores sociales que determinan una baja capacidad de negociaci&oacute;n del uso del cond&oacute;n por las mujeres en sus relaciones sexuales tanto con sus parejas de permanencia como en sus encuentros sexuales con una pareja ocasional. </p>     <p align="justify">La reducci&oacute;n de la vulnerabilidad social producto de aumento de poder y control de las mujeres en sus relaciones sexuales y una conciencia de autocuidado de estas, reducir&iacute;a el riesgo de infecci&oacute;n durante las pr&aacute;cticas sexuales por razones biol&oacute;gicas y con ello la incidencia de ITS y VIH. </p>     <p align="justify">Luego, abordar la situaci&oacute;n de las mujeres frente al VIH con perspectiva de g&eacute;nero, requiere de una sensibilidad de g&eacute;nero, tanto en la promoci&oacute;n de salud sexual como en la prevenci&oacute;n de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual y el VIH-SIDA, para poder identificar necesidades de g&eacute;nero que pueden facilitar u obstaculizar el desarrollo de una conciencia y cultura de salud sexual. </p>     <p align="justify">Primero, las necesidades pr&aacute;cticas de g&eacute;nero, los roles asignados y asumidos por las mujeres socialmente y que se desempe&ntilde;an en un espacio particular, el dom&eacute;stico y segundo, las necesidades estrat&eacute;gicas que sit&uacute;an a las mujeres en desventaja para negociar la utilizaci&oacute;n del cond&oacute;n en sus relaciones de permanencia y en su cama desde una conciencia de autocuidado. Negar o invisibilizar, la asimetr&iacute;a de poder en la d&iacute;ada sexual, en las acciones dirigidas a la promoci&oacute;n de salud sexual y prevenci&oacute;n de infecciones sexuales, reduce las posibilidades de una prevenci&oacute;n eficaz de infecci&oacute;n por ITS-VIH. </p>     <p align="justify">Hace poco tiempo, <em>Reina Fleitas </em> en su art&iacute;culo “ <em>Contradicciones de la movilizaci&oacute;n de la mujer como gestora de salud sexual y reproductiva en Cuba,” </em> refiri&oacute; que: <em>La literatura cubana a fines del siglo xix y principios del xx ha representado muy bien las obligaciones que las mujeres cubanas ten&iacute;an para con sus esposos, la moral sexual represiva para ella, as&iacute; como la situaci&oacute;n de riesgo que para la salud de la esposa entra&ntilde;aba la convivencia sexual con maridos ad&uacute;lteros.</em><span class="superscript">9</span> </p>     <p align="justify">Un siglo despu&eacute;s, las mujeres cubanas, tal y como lo expresa la cita, aun cuando cambi&oacute; su condici&oacute;n social represiva, el contexto socio-hist&oacute;rico, su participaci&oacute;n en la vida social y sus “obligaciones” para con sus esposos contin&uacute;an en riesgo de infectarse en una relaci&oacute;n heterosexual de permanencia. </p> <h6>Lecciones aprendidas: </h6> <ul>       <li> El g&eacute;nero, como categor&iacute;a para el an&aacute;lisis, la investigaci&oacute;n y la praxis en salud debe integrar la promoci&oacute;n, prevenci&oacute;n, asistencia y rehabilitaci&oacute;n en salud sexual. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> G&eacute;nero no debe ser entendido s&oacute;lo en el contexto de las relaciones intergen&eacute;ricas, sino que puede y necesita visualizarse en el impacto que estas relaciones construidas culturalmente tienen en el colectivo de mujeres (intragen&eacute;ricas). </li>       <li> La construcci&oacute;n de las mujeres como sujetos sociales sexuados y la subjetividad femenina, producto altamente generizado, requiere ser colocado en el centro de las pol&iacute;ticas y programas que busquen reducir la incidencia de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual y VIH en las mujeres. </li>       <li> Las mujeres deben estar incluidas en las acciones de enfrentamiento y lucha contra el VIH, como sujetos activos en la identificaci&oacute;n de necesidades, el dise&ntilde;o de programas, la formulaci&oacute;n de estos, su ejecuci&oacute;n y en el seguimiento de las acciones para monitorear el impacto que estas tienen sobre su salud sexual y su vida cotidiana. Qui&eacute;nes cuidan a qui&eacute;n, qui&eacute;nes realizan el acompa&ntilde;amiento de las personas viviendo con VIH, qui&eacute;nes cuidan a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os hu&eacute;rfanos, qui&eacute;nes preparan los alimentos, qui&eacute;nes deciden o no la maternidad cuando hay sospecha o certeza de la infecci&oacute;n por VIH y a qu&eacute; costos, qui&eacute;nes compran condones en las farmacias, qui&eacute;nes usan condones en sus relaciones sexuales, qui&eacute;nes son blanco de las acciones que se realizan. Las respuestas a estas y otras interrogantes avalan la necesidad de integrar la perspectiva de g&eacute;nero al an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de la epidemia en el pa&iacute;s.<span class="superscript">10</span> </li>     </ul>     <p align="justify">Segundo presupuesto. La asignaci&oacute;n, acceso y control de recursos en el espacio dom&eacute;stico es diferenciado seg&uacute;n el sexo lo que se traduce tambi&eacute;n, en diferentes cuotas de ejercicio de poder. </p>     <p align="justify">Retomemos el VIH en el contexto privado e &iacute;ntimo de lo dom&eacute;stico, el &aacute;mbito familiar como espacio de interacci&oacute;n social y de confluencia de lo micro y macrosocial, lo subjetivo y lo intersubjetivo. </p>     <p align="justify">Durante el proceso de socializaci&oacute;n, las mujeres aprendemos las asignaciones sociales al ser mujer y aprehendemos el espacio dom&eacute;stico como espacio de dominio femenino. Lo que resulta interesante, es que la asignaci&oacute;n y asunci&oacute;n de los roles tradicionalmente tipificados como femeninos no se acompa&ntilde;an, siempre, del acceso y el control suficiente sobre los recursos para lograr el ejercicio del poder en el &aacute;mbito de lo dom&eacute;stico. </p>     <p align="justify">De ah&iacute; que, mencionar el cond&oacute;n, negociar la posibilidad de su uso en el espacio dom&eacute;stico puede ser muy conflictivo para muchas mujeres por razones muy diversas: </p> <ol>       <li>Despierta fantas&iacute;as de infidelidad en sus parejas   </li>       <li>Descoloca la visi&oacute;n cultural ancestral de la pasividad er&oacute;tica femenina. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Pone en tela de juicio el mito del amor rom&aacute;ntico considerado como fundante de la subjetividad femenina. </li>       <li>Desventaja por temor a la p&eacute;rdida del soporte afectivo y econ&oacute;mico de la pareja (en mujeres con dependencia, tanto afectiva como econ&oacute;mica). </li>       <li>El rol de experto sexual asignado a los varones, permite se depositen en estos, la toma de decisiones relativas al disfrute de la sexualidad (esto incluye el uso o no de cond&oacute;n). </li>       <li>Las diferencias de edades entre las parejas (mayor edad de los varones) se acompa&ntilde;a de mayores cuotas de prestigio (asignaci&oacute;n cultural), m&aacute;s cuotas de poder y un n&uacute;mero m&aacute;s elevado de parejas sexuales lo que dibuja m&aacute;s subordinaci&oacute;n de las mujeres. </li>       <li>Los permisos diferenciados para el goce sexual de mujeres y varones en nuestras sociedades. </li>     </ol>     <p align="justify">Las razones antes enumeradas, aunadas a la asunci&oacute;n por las mujeres de los roles tradicionalmente tipificados como femeninos, y la responsabilidad por el cuidado de los otros en el &aacute;mbito dom&eacute;stico permite situar a las mujeres heterosexuales, unidas en una relaci&oacute;n de pareja de permanencia, con bajo control de los recursos y pobre ejercicio del poder en el espacio dom&eacute;stico entre los grupos m&aacute;s vulnerables a la infecci&oacute;n por VIH. </p>     <p align="justify">En nuestro pa&iacute;s, que el Estado ha otorgado y las mujeres han conquistado los espacios sociales, con un elevado nivel cultural las pr&aacute;cticas sexuales con protecci&oacute;n, en un alto n&uacute;mero, contin&uacute;an sujetas a la decisi&oacute;n de sus parejas sexuales. </p> <h6>Lecciones aprendidas:</h6> <ul>       <li> Los materiales dirigidos a la promoci&oacute;n de salud sexual y la prevenci&oacute;n del VIH dirigidos a la poblaci&oacute;n en general deben incluir elementos que permitan sensibilizar sobre el impacto que la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero tiene en las decisiones que se tomen en materia de salud sexual y VIH. </li>       <li> Las intervenciones educativas encaminadas a la asunci&oacute;n de comportamientos sexuales responsables, seguros y protegidos, requieren de abordajes estrat&eacute;gicos que promuevan el cambio en las relaciones &iacute;nte-gen&eacute;ricas tanto en posici&oacute;n como en ejercicio de poder en el espacio dom&eacute;stico. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La educaci&oacute;n sexual debe promover, pr&aacute;cticas de autocuidado y cuidado mutuo, como v&iacute;a para el logro de mayores niveles de salud sexual en la poblaci&oacute;n en general y en particular, en las mujeres. </li>       <li> El an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de las mujeres ante el VIH debe considerar la posici&oacute;n de estas en la asignaci&oacute;n de roles, en el acceso y control de los recursos, tanto en el espacio dom&eacute;stico como en el comunitario. </li>     </ul>     <p>Tercer presupuesto. Las mujeres son las principales proveedoras de atenci&oacute;n y gestoras de salud de la familia. </p>     <p align="justify">Las mujeres son las encargadas del cuidado de la salud en el adentro. En el caso de la salud sexual y reproductiva son las mujeres las que ense&ntilde;an a sus hijas los secretos de la menstruaci&oacute;n, la higiene asociada a esta y a las relaciones sexuales, los secretos del embarazo y la sexualidad asociada a este, los dolores del parto, el cuidado de los hijos y ya casi al final de vida reproductiva, qu&eacute; es el climaterio y la menopausia. </p>     <p align="justify">No obstante, son pocas las que logran incluir en el curr&iacute;culo del tema los placeres de la sexualidad, la diversidad sexual, en especial la orientaci&oacute;n sexual y los comportamientos sexuales responsables, seguros y protegidos. Qu&eacute; sucede cuando un hijo le comunica que es VIH+, qui&eacute;n se responsabiliza con el acompa&ntilde;amiento y cuidado en el hogar de las personas que viven con VIH, qu&eacute; costos tiene para las mujeres cuidadoras la atenci&oacute;n de los/as enfermos/as SIDA, qu&eacute; sucede en el interior del hogar y de la familia cuando es una mujer la persona que vive con VIH, o conociendo su estado serol&oacute;gico decide la maternidad. Las preguntas de cierre ser&iacute;an qu&eacute; costos tiene para las mujeres la epidemia del VIH-SIDA. En cu&aacute;nto se calcula el aporte de las mujeres al SNS cubano por el trabajo de atenci&oacute;n y gesti&oacute;n de las personas que viven con VIH (PVVIH) y enfermos de SIDA, as&iacute; como en la gesti&oacute;n de salud comunitaria en la prevenci&oacute;n de la epidemia. </p> <h6>Lecciones aprendidas: </h6> <ul>       <li> Integrar la perspectiva de g&eacute;nero al estudio de la epidemia del VIH requiere tomar en cuenta el trabajo de las mujeres en el sector de la salud y fuera del sector, en la familia y sus comunidades, en la producci&oacute;n de salud y la prevenci&oacute;n del VIH. </li>     </ul> <h4>Violencia contra las mujeres: Un cap&iacute;tulo en construcci&oacute;n </h4>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os el problema de la violencia, tanto la que se dirige a las mujeres por razones de g&eacute;nero, violencia de g&eacute;nero, como aquella que transcurre en el espacio familiar, violencia intrafamiliar, ha cobrado visibilidad social aunque se mantiene cierta invisibilidad estad&iacute;stica del fen&oacute;meno en los campos familiar y social. Pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina han adoptado marcos jur&iacute;dicos y reformas constitucionales para explicitar la equidad de g&eacute;nero, combatir la violencia y eliminar todas las formas de discriminaci&oacute;n.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Cuba fue el primer pa&iacute;s en firmar y el segundo en ratificar la Convenci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de Todas las Formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer. Desde 1997 cuenta con un Grupo Nacional para la Prevenci&oacute;n y Atenci&oacute;n a la Violencia Intrafamiliar coordinado por la Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas, el mecanismo para el adelanto de la Mujer de la Rep&uacute;blica de Cuba e integrado por diferentes instituciones del pa&iacute;s: los Ministerios de Educaci&oacute;n, Salud, Interior y Justicia; la Fiscal&iacute;a General de la Rep&uacute;blica , el Instituto de Medicina Legal, el Centro Nacional de Educaci&oacute;n Sexual, la Universidad de La Habana, el Centro de Investigaciones Psicol&oacute;gicas y Sociol&oacute;gicas, el Tribunal Supremo Popular y el Instituto de Radio y Televisi&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Entre las disposiciones legales sobre el derecho de igualdad de la mujer y contra la discriminaci&oacute;n, el C&oacute;digo Penal sanciona severamente los delitos de violencia, especialmente los calificados como Delitos contra la vida y la integridad corporal y los Delitos contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales y contra la familia, la infancia y la juventud. Una medida reciente es la Ley No. 87 de 16 de febrero de 1999, modificativa del C&oacute;digo Penal, que introdujo como agravante en los delitos de violencia el ser c&oacute;nyuge y el parentesco entre el ofensor y la v&iacute;ctima, que adem&aacute;s de considerar, hasta el cuarto grado de consaguinidad, le a&ntilde;adi&oacute; hasta el segundo grado de afinidad. (Convenci&oacute;n sobre la eliminaci&oacute;n de todas las formas de discriminaci&oacute;n contra la mujer. Cuarto informe peri&oacute;dico de la Rep&uacute;blica de Cuba. Septiembre 1999). </p>     <p align="justify">El grupo desde su creaci&oacute;n ha trabajado en la sensibilizaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de diferentes actores sociales en particular, aquellos con que por su &aacute;rea de trabajo pueden o realizan una labor directa de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n a la violencia, entre estos se encuentran los siguientes: la Polic&iacute;a Nacional Revolucionaria, la Fiscal&iacute;a , los profesionales de la salud y la educaci&oacute;n en los diferentes territorios del pa&iacute;s. Tambi&eacute;n, de manera sistem&aacute;tica y sostenida, se capacita a las mujeres y las familias a trav&eacute;s de las delegaciones de base de la organizaci&oacute;n y las Casas de Orientaci&oacute;n a la Mujer y la Familia de todos los municipios del pa&iacute;s como v&iacute;a para prevenir y minimizar las secuelas de la violencia en la vida de las mujeres y sus familias. </p>     <p align="justify">No obstante, la atenci&oacute;n a la violencia contra las mujeres en el &aacute;mbito dom&eacute;stico es un cap&iacute;tulo en construcci&oacute;n. Algunas de las razones que avalan tal aseveraci&oacute;n se relacionan a continuaci&oacute;n: </p> <ol>       <li>Persiste una baja percepci&oacute;n de la violencia como problema de salud de las mujeres en los profesionales del sector de la salud. </li>       <li>Pobre identificaci&oacute;n de las mujeres de las situaciones de violencia psicol&oacute;gica y sexual en su vida cotidiana. </li>       <li>Bajo nivel de b&uacute;squeda activa de morbilidad por violencia intrafamiliar por los profesionales de la salud, como parte del diagn&oacute;stico y an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de salud. </li>       <li>Limitados espacios especializados, en el sector de la salud, para la atenci&oacute;n de sobrevivientes de la violencia y de los agresores (en casi todos los territorios los servicios de orientaci&oacute;n se encuentran en las Casas de Orientaci&oacute;n a la Mujer y la Familia de la Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas). </li>     </ol>     <p align="justify">La prevenci&oacute;n de la violencia intrafamiliar y en general, de toda forma de violencia contra las mujeres ha estado en la agenda social desde el triunfo revolucionario. Las limitaciones econ&oacute;micas vividas en el pa&iacute;s, durante la d&eacute;cada del noventa del pasado siglo, por el recrudecimiento del bloqueo que el gobierno de Estados Unidos ha dirigido contra Cuba ha impactado la vida cotidiana de las mujeres y de la familia cubana y con ello, los patrones de interacci&oacute;n social. </p>     <p align="justify">Detectar la magnitud del impacto en la vida cotidiana y su posible expresi&oacute;n en relaciones violentas en el &aacute;mbito familia y desarrollar acciones que posibiliten la prevenci&oacute;n de riesgos y secuelas en v&iacute;ctimas/sobrevivientes de cualquier forma de violencia est&aacute; hoy en la agenda pol&iacute;tica del SNS. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los estudios realizados en relaci&oacute;n con los costos de la violencia son escasos y los m&eacute;todos utilizados en estos son diferentes e incluyen varias clases de costos. Por ejemplo: estudios realizados en Estados Unidos citan c&aacute;lculos sobre el costo de la violencia en ese pa&iacute;s que oscilaron entre los US $ 5 000 y US $ 10 000 millones anuales de p&eacute;rdidas por esta causa hasta los US $ 67 000 millones hallados en un estudio sobre los costos del delito para las v&iacute;ctimas; En Suiza, el c&aacute;lculo directo anual se eleva a SF 409.760.00 (alrededor de US $ 273 166 000 al cambio de 1999) (Garc&iacute;a-Moreno, C. Violencia contra la Mujer. G&eacute;nero y equidad en salud. Publicaci&oacute;n ocasional No. 6 Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud/ Oficina Regional de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y Harvard Center for Population and Development Studies. Washington). En un estudio sobre la violencia dom&eacute;stica contra las mujeres en Nicaragua realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 1997, se observa que la violencia de este tipo en ese pa&iacute;s reduce los ingresos de las mujeres agredidas en 29,5 millones de d&oacute;lares, el equivalente de 1,6 % del PBI de 1996 (Caminos hacia la equidad de g&eacute;nero en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. 9&ordf; Conferencia Regional sobre la Mujer de Am&eacute;rica Latina y el Caribe. CEPAL. M&eacute;xico, DF, 10 al 12 de junio de 2004). </p>     <p align="justify">La prevenci&oacute;n de toda forma de violencia es, un problema de todos y todas. La universalidad del Sistema Nacional de Salud y la presencia de recursos humanos del sector a trav&eacute;s de la amplia red de servicios de Atenci&oacute;n Primaria de Salud (APS) en todo el pa&iacute;s, posibilita la puesta en marcha de un Modelo Integral para la prevenci&oacute;n y Atenci&oacute;n a la Violencia Intrafamiliar en el que se integre el sector de la salud como veh&iacute;culo para la identificaci&oacute;n, detecci&oacute;n, asistencia y rehabilitaci&oacute;n de la violencia intrafamiliar. </p>     <p align="justify">En las provincias donde hemos trabajado est&aacute; identificada una ruta cr&iacute;tica de atenci&oacute;n a los problemas de violencia intrafamiliar donde intervienen la comisi&oacute;n de prevenci&oacute;n, la Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas (FMC), los servicios de salud mental y salud escolar, los centros de Medicina Legal, las comisiones provinciales y municipales de educaci&oacute;n sexual, la fiscal&iacute;a, los instructores de la polic&iacute;a capacitados para la atenci&oacute;n y otras instituciones seg&uacute;n sean requeridas. </p> <h6>Lecciones aprendidas: </h6> <ul>       <li>La capacitaci&oacute;n para la prevenci&oacute;n, identificaci&oacute;n, detecci&oacute;n y atenci&oacute;n de la violencia intrafamiliar debe integrar la perspectiva de g&eacute;nero para posibilitar abordajes pr&aacute;cticos y estrat&eacute;gicos de g&eacute;nero, que redundar&iacute;a en relaciones equitativas entre los sexos. </li>       <li>Visualizar la violencia intrafamiliar, como problema de salud y social, permite potenciar la autonom&iacute;a, autoestima, la participaci&oacute;n social y el desarrollo humano de los grupos considerados vulnerables (mujeres, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y ancianos/as) y la poblaci&oacute;n en general, en la prevenci&oacute;n de la violencia intrafamiliar y sus da&ntilde;os. </li>       <li>Educar a la poblaci&oacute;n en general, y a los grupos vulnerables en particular, en relaci&oacute;n con la protecci&oacute;n legal existente en el pa&iacute;s (Centros de Divulgaci&oacute;n de los Derechos de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, los servicios de orientaci&oacute;n de las casas de Orientaci&oacute;n a la Mujer y la Familia ) y las diferentes formas de violencia contribuye al incremento de la participaci&oacute;n ciudadana en minimizar las secuelas de la violencia intrafamiliar. </li>       <li>La atenci&oacute;n intersectorial al fen&oacute;meno de la violencia posibilita reducir los riesgos y da&ntilde;os en las personas que viven situaciones de violencia. </li>       <li>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, reportes del tema visualizan la relaci&oacute;n existente entre infecciones de transmisi&oacute;n sexual y VIH, por lo que se requiere incorporar a los programas dirigidos a la prevenci&oacute;n de dichas infecciones el cap&iacute;tulo violencia como v&iacute;a para potenciar los esfuerzos que viene desarrollando el Estado cubano en el enfrentamiento de la epidemia de VIH. </li>     </ul> <h4>Embarazo no deseado e interrupci&oacute;n de embarazo </h4>     <p align="justify">La Conferencia de El Cairo, 1994 (CIPD) afianz&oacute; la planificaci&oacute;n de la familia en un marco m&aacute;s amplio de salud reproductiva, derechos reproductivos y salud sexual. Desde la fecha los pa&iacute;ses en desarrollo han comenzado a integrar los servicios de salud reproductiva en sus servicios de atenci&oacute;n primaria de salud. Sin embargo, y aunque se reconocen avances, existen m&aacute;s de 350 millones de parejas que carecen de acceso a servicios de planificaci&oacute;n de la familia, las complicaciones del parto y el embarazo son las principales causas de defunci&oacute;n y enfermedad de la mujer en edad de procrear, un tercio de las embarazadas no reciben ning&uacute;n tipo de atenci&oacute;n de la salud durante el embarazo, un elevado n&uacute;mero de mujeres sufre de f&iacute;stula obst&eacute;trica, y las mujeres que viven con VIH en la actualidad alcanzan el 50 % de las PVVIH. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La conferencia alerta sobre la vulnerabilidad de la adolescencia en cuestiones de salud sexual y reproductiva, reporta que una de cada cinco personas en todo el mundo es adolescente, la mitad de ellos pobres, muchos con actividad sexual con escasas posibilidades de protegerse por carencia tanto de conocimientos como de recursos. </p>     <p align="justify">La realidad cubana, en materia de salud reproductiva, dista de lo antes expuesto tanto para la regi&oacute;n como para el mundo. P lanificaci&oacute;n familiar, derechos reproductivos y salud sexual y reproductiva, son estrategias del SNS de larga data (m&aacute;s de 30 a&ntilde;os). La existencia del Programa Nacional Planificaci&oacute;n Familiar y Riesgo Reproductivo permite potenciar la informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n, educaci&oacute;n y los servicios dirigidos a las mujeres y sus parejas, as&iacute; como satisfacer las necesidades de adolescentes y j&oacute;venes en salud reproductiva. </p>     <p align="justify">El programa promueve adem&aacute;s, el incremento de la participaci&oacute;n del var&oacute;n en la planificaci&oacute;n familiar y en la salud reproductiva y procura la disminuci&oacute;n de todos los riesgos asociados a la reproducci&oacute;n. Expone que aun cuando los factores de riesgo m&aacute;s comunes son los biol&oacute;gicos, tambi&eacute;n son muy importantes los psicol&oacute;gicos y los sociales y deben verse y atenderse no solo en la mujer, sino en el padre, la familia y el entorno.<span class="superscript">10 </span></p>     <p align="justify">Esta validaci&oacute;n de la importancia de considerar los factores psicol&oacute;gicos y sociales permite colocar la reflexi&oacute;n nuevamente en los aspectos que dan cuenta al g&eacute;nero. </p>     <p align="justify">En Cuba el aborto fue institucionalizado en el a&ntilde;o 1965, desde esta fecha, se produjo una reducci&oacute;n importante de la mortalidad materna por esta causa a la vez que un aumento en la demanda en los servicios equipados para efectuar el aborto.<span class="superscript">11</span> La demanda antedicha se mantuvo hasta el a&ntilde;o 1988 que comenzaron a realizarse las regulaciones menstruales, pr&aacute;ctica de menor riesgo para la mujer y que con el tiempo se ha convertido para muchas en una alternativa m&aacute;s atractiva que el aborto para la interrupci&oacute;n de un embarazo no deseado. </p>     <p>Las reflexiones sobre este cap&iacute;tulo est&aacute;n anudadas a la siguiente interrogante: &iquest;por qu&eacute; las mujeres cubanas no evitan un embarazo que ser&aacute; interrumpido durante el primer trimestre? </p>     <p align="justify">Para muchos pa&iacute;ses la respuesta est&aacute; en la baja informaci&oacute;n y acceso de las mujeres a los m&eacute;todos anticonceptivos. Sin embargo, en Cuba existe una amplia difusi&oacute;n de informaci&oacute;n al respecto y aunque las razones econ&oacute;micas han limitado la diversidad y en ocasiones la disponibilidad de m&eacute;todos orales e inyectables en la red de farmacias y servicios de planificaci&oacute;n familiar, la disponibilidad de dispositivos intrauterinos (DIU) y condones puede reconocerse como sostenida. </p>     <p align="justify">Otros pa&iacute;ses informan limitado acceso a servicios de salud reproductiva y en particular de planificaci&oacute;n familiar. En nuestro pa&iacute;s existen servicios de planificaci&oacute;n familiar en las &aacute;reas de salud y en los Consultorios del M&eacute;dico de Familia (nivel primario de atenci&oacute;n). </p>     <p align="justify">La feminizaci&oacute;n de la pobreza y el bajo nivel cultural de las mujeres en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en desarrollo hace que ni&ntilde;as y adolescentes no puedan controlar su fecundidad por su bajo nivel educacional que trae aparejado desconocimientos en relaci&oacute;n con su sexualidad y ciclo reproductivo. Cuba cuenta con un Programa Nacional de Educaci&oacute;n Sexual en la Escuela que integra a los contenidos curriculares, contenidos sobre sexualidad seg&uacute;n la etapa del ciclo vital y el nivel de ense&ntilde;anza. </p> <h6>Los trabajos revisados aportan otras respuestas a la interrogante formulada:<span class="superscript">12-16 </span></h6> <ol>       <li> Las relaciones sexuales precoces que las j&oacute;venes inician tempranamente sin la suficiente madurez para utilizar alguna protecci&oacute;n tiene como frecuente resultado el embarazo no deseado. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> En ausencia de relaci&oacute;n estable: el embarazo es resultado de relaciones sexuales fortuitas, o resultado de relaciones inseguras, en el contexto afectivo, matizadas por la ausencia de responsabilidad, y precariedad del compromiso. </li>       <li> Baja percepci&oacute;n de riesgo: muchas adolescentes consideran improbable el embarazo si las condiciones en que se realiza el coito no sigue las pautas tradicionalmente aceptadas, piensan que no les puede pasar, pues fue r&aacute;pido y adem&aacute;s una sola vez. En el caso de las mujeres j&oacute;venes, la baja utilizaci&oacute;n de anticonceptivos aun cuando no se desea el embarazo puede explicar la frecuencia de abortos a esas edades. </li>       <li> El proyecto de vida y el compromiso con los logros personales: es un factor que se esgrime con frecuencia por las mujeres adolescentes y j&oacute;venes para interrumpir el embarazo. </li>       <li> Dificultades socioecon&oacute;micas, en particular la vivienda, es un factor que refieren las mujeres y sus parejas que buscan mayor bienestar para la llegada de su hijo. </li>       <li> Las presiones de familiares y parejas explican que para muchas mujeres su embarazo culmine en aborto, sus parejas no desean tener hijos en ese momento, o los padres –cuando las muchachas son muy j&oacute;venes– ejercen presiones para evitar la salida de estas de la ense&ntilde;anza, pues no siempre existe una red de apoyo familiar para garantizar el cuidado del futuro beb&eacute; y enfrentar los reajustes que se requieren en la familia para recibir al nuevo integrante. </li>     </ol> <h6>Cualquiera que sea la raz&oacute;n que se esgrima el embarazo no deseado requiere ser analizado a trav&eacute;s de los lentes de g&eacute;nero: </h6> <ul>       <li> Las mujeres son socializadas en una cultura en la que uno de los articulantes de la feminidad es la maternidad y para muchas ser mujer es igual a ser madre. Esto implica que se requiere probar la capacidad de reproducirse como v&iacute;a para reafirmarse como mujeres. No se desea la maternidad en s&iacute; sino la seguridad de que se puede ser madre. </li>       <li> La identidad femenina se construye alrededor del cuidado de otros y del cuidado de la vida afectiva, de ah&iacute; que un grupo de mujeres no se proteja del embarazo como v&iacute;a para estrechar y mantener los v&iacute;nculos de pareja, situaci&oacute;n que no siempre se logra y el embarazo termina siendo un espacio para fomentar los conflictos y en ocasiones la ruptura de la pareja. </li>       <li> La asunci&oacute;n de los roles de cuidadoras por las mujeres –en su sentido m&aacute;s amplio– hace que muchas desarrollen pautas de cuidado dirigidas a los otros y no a s&iacute; mismas, la anticoncepci&oacute;n no se asume como pr&aacute;ctica de autocuidado. </li>       <li> Los hombres han depositado en las mujeres el control de la natalidad y la planificaci&oacute;n familiar, por lo que ellas son las responsables de la anticoncepci&oacute;n. La no participaci&oacute;n de la pareja en la planificaci&oacute;n familiar posibilita el abandono del m&eacute;todo en aquellas mujeres que este le provoca alg&uacute;n malestar a ella o a su pareja. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La poca capacidad de negociaci&oacute;n del cond&oacute;n, ya mencionada en el an&aacute;lisis del VIH, incapacita a las mujeres prevenir embarazos no deseados en relaciones fortuitas. </li>     </ul> <h6>Lecciones aprendidas: </h6> <ul>       <li> La prevenci&oacute;n de embarazo no deseado entre adolescentes y j&oacute;venes debe incluir los aspectos de g&eacute;nero, toma de decisiones, autonom&iacute;a, derechos y autocuidado. </li>       <li> La promoci&oacute;n de salud sexual dirigida a fomentar la salud sexual requiere incluir la equidad de g&eacute;nero y la construcci&oacute;n de una subjetividad femenina basada en la capacidad de optar y negociar. </li>       <li> Los programas dirigidos a reducir el embarazo no deseado y el aborto requieren de la participaci&oacute;n y compromiso de mujeres y varones. </li>       <li> Los mensajes dirigidos a que la poblaci&oacute;n utilice el cond&oacute;n en sus relaciones sexuales deben dimensionar la doble protecci&oacute;n–ITS y embarazos no deseados. </li>     </ul> <h4>Desaf&iacute;os </h4>     <p align="justify">El principal desaf&iacute;o que se tendr&aacute; que enfrentar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os en el campo de la salud sexual y reproductiva es encontrar v&iacute;as que posibiliten resolver la contradicci&oacute;n existente entre la pol&iacute;tica en salud sexual encaminada a minimizar los riesgos de las mujeres en cuanto a la morbilidad y mortalidad por causas asociadas al disfrute de su sexualidad placentera y reproductiva, y la participaci&oacute;n y compromiso de estas con el autocuidado de su salud. </p>     <p align="justify">La agenda social y pol&iacute;tica de la revoluci&oacute;n cubana, y como parte de esta la del Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP), ha contado con los recursos del Estado cubano para garantizar, el acceso de las mujeres a los diferentes servicios que relacionan con su salud sexual y reproductiva y la mayor disponibilidad posible de recursos tanto hospitalarios como a nivel de la atenci&oacute;n primaria de salud, programas nacionales como: Maternidad y paternidad responsables, Planificaci&oacute;n familiar y riesgo reproductivo, Control y prevenci&oacute;n del VIH, Infecciones de transmisi&oacute;n sexual, Atenci&oacute;n integral a la salud de adolescentes, Diagn&oacute;stico precoz del c&aacute;ncer de cuello de &uacute;tero son una muestra de la voluntad pol&iacute;tica del MINSAP en el abordaje de estos temas prioritarios de salud. </p>     <p align="justify">Se ha contado adem&aacute;s, con la cooperaci&oacute;n del Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas (UNFPA) y de la Sociedad Cubana de Desarrollo de la Familia (SOCUDEF), en lo concerniente a la adquisici&oacute;n de anticonceptivos, divulgaci&oacute;n y publicaci&oacute;n de materiales dirigidos a la educaci&oacute;n sexual en diferentes etapas de la vida, el intercambio cient&iacute;fico y otras actividades de sensibilizaci&oacute;n en estos temas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El Programa Nacional de Educaci&oacute;n Sexual ha posibilitado, que la educaci&oacute;n de la sexualidad forme parte de las actividades curriculares y extracurriculares de la escuela cubana, la formaci&oacute;n de recursos humanos de la salud y de las comunidades del pa&iacute;s mediante pilares claves como son el sector de la salud y la educaci&oacute;n, y organizaciones de gran representatividad como la Uni&oacute;n de J&oacute;venes Comunistas (UJC) y la Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas (FMC), y en esta &uacute;ltima, el mecanismo para el adelanto de la mujer en Cuba, est&aacute;n encargadas de monitorear y dar seguimiento a las acciones que el pa&iacute;s desarrolla en materia femenina y en particular, en salud sexual y reproductiva y en derechos sexuales de las mujeres. </p>     <p align="justify">Una coalici&oacute;n de estas fuerzas posibilitar&aacute; educar a las mujeres y los hombres en la responsabilidad por el cuidado de su salud sexual, con perspectiva de g&eacute;nero, y el logro del pasaje de los enfoques a&uacute;n biologicistas de la promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n en salud sexual a modelos m&aacute;s sociales que desarrollen una cultura de salud sexual con respeto: a la diversidad sexual, la equidad de g&eacute;nero y la subjetividad de mujeres y hombres. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Sexual and reproductive health from the women's view </h6>     <p align="justify">Sexually transmitted infections, HIV, intrafamily violence and abortion as a result of an undesired pregnancy are priority topics in the field of sexual and reproductive health in Cuba . The importance of these topics is not only the value granted to them in the sexual health policies of the country, but the fact that the efforts made to reduce their incidence, prevalence or consequences in women's life are not always expressed in an effective drop in health statistics. The gender perspective makes possible to extend the analysis of female morbidity from these causes and to organize strategies allowing an approach to the desired health indicators regarding sexual health. </p>     <p><em>Key words</em>: Sexual and reproductive health, gender, sexually transmitted infections, HIV, intrafamily vioence, abortion. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Cogna M. (Coordinadora). Las reformas en el sector salud en la Argentina y Chile. Oportunidades y obst&aacute;culos para la promoci&oacute;n de la salud sexual y reproductiva. Centro de Estudios de Estado y Sociedad, CEDES y Banco Interamericano de Desarrollo, (BID). Buenos Aires, 2004. </p>     <p> 2. De la Torre E , L&oacute;pez Pardo C, M&aacute;rquez M, Guti&eacute;rrez Mu&ntilde;iz JA. Rojas Ochoa F. Salud para todos. S&iacute; es posible. Sociedad Cubana de Salud P&uacute;blica, Secci&oacute;n de Medicina Social. La Habana , 2004. </p>     <p> 3. Ley 41, Ley de la Salud P&uacute;blica, Secci&oacute;n segunda: De la atenci&oacute;n materno-infantil. Art&iacute;culos 22-26. Gaceta Oficial. 1983. </p>     <p> 4. Cuba: Respuesta de Cuba al cuestionario enviado por la Divisi&oacute;n para el Adelanto de la Mujer de las Naciones Unidas; Informe del vig&eacute;simo tercer per&iacute;odo de sesiones de la Asamblea General (2000), presentado a la Reuni&oacute;n Preparatoria Subregional para el Caribe de la novena Conferencia Regional de la Mujer de Am&eacute;rica Latina y el Caribe (Kingstown, 11 al 13 febrero de 2004). En Caminos hacia la equidad de g&eacute;nero en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. 9&ordf; Conferencia Regional sobre la Mujer de Am&eacute;rica Latina y el Caribe. CEPAL. M&eacute;xico, D.F. 2004. </p>     <p> 5. Federaci&oacute;n de Mujeres Cubanas. Informe de la Rep&uacute;blica de Cuba. (CEDAW). Digitalizado. 2004. </p>     <p> 6. Lamas M. Cuerpo: diferencia sexual y g&eacute;nero. Debate feminista. A&ntilde;o 5, Vol. 10, septiembre 1994. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 7. ONUSIDA. Mujer y SIDA en Situaci&oacute;n de la epidemia de SIDA. Diciembre 2004. p. 4. </p>     <p> 8. UNFPA. El Consenso de El Cairo, diez a&ntilde;os despu&eacute;s: Poblaci&oacute;n, salud reproductiva y acciones mundiales para eliminar la pobreza. UNFPA. 2004. </p>     <p> 9. Fleitas R u&iacute;z R. Contradicciones de la movilizaci&oacute;n de la mujer como gestora de salud sexual y reproductiva en Cuba. Rev Cubana Salud P&uacute;b. 2003 ; 29 (3):246-52. </p>     <p> 10. MINSAP. Planificaci&oacute;n familiar y riesgo reproductivo. Marco conceptual, Programa y Plan estrat&eacute;gico. La Habana: MINSAP; 2001. </p>     <p> 11. Mayo D. Algunos aspectos hist&oacute;rico-sociales del aborto. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2002;28(2):132. </p>     <p> 12. Laffita Batista A, Ariosa JM, Cuti&eacute; S&aacute;nchez JR. Adolescencia e interrupciones de embarazo. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2004;30(1) . </p>     <p> 13. Fern&aacute;ndez <strong><a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/gin/vol30_2_04/gin02204.htm#cargo">LS, Carro Puig E, Oses Ferrera D, P&eacute;rez Pi&ntilde;ero J. </a></strong>Caracterizaci&oacute;n de la gestante adolescente. En: <strong><a href="http://bvs.sld.cu/revistas/gin/vol30_2_04accesoel2.VII.05">http://bvs.sld.cu/revistas/gin/vol30_2_04accesoel2.VII.05 </a></strong></p>     <p> 14. Vald&eacute;s Dacal S, Essien J, Bardales Mitac J, Saavedra D. Embarazo en la adolescencia, incidencia, riesgos y complicaciones. Rev Cubana Obstet Ginecol 2002;28(2):84-8. </p>     <p> 15. Gran &Aacute;lvarez MA. Interrupci&oacute;n voluntaria de embarazo y anticoncepci&oacute;n. Dos m&eacute;todos de regulaci&oacute;n de la fecundidad. Cuba, 1995-2000. (Tesis). Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica. La Habana. </p>     <p> 16. Cabezas Cruz E. Mortalidad maternal y perinatal en adolescentes. Rev Cubana Obstet Ginecol 2002;28(1):5-10. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recibido: 11 de julio de 2005. Aprobado: 1ro. de agosto de 2005.     <br> <em>Ada C. Alfonso Rodr&iacute;guez</em>. CENESEX. Calle 10 No. 460 esq. 21. El Vedado. Plaza de la Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana, 10400. Cuba. </p>     <p><span class="superscript"><a href="#titulo">*</a></span><a href="#titulo">Presentado en el Simposio “Celestino &Aacute;lvarez Lajonchere In Memoriam”. Salud Sexual y Reproductiva. La Habana, 14 de julio de 2005. </a><a name="asterisco"></a>    <br> <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&eacute;dica. M&aacute;ster en Sexualidad Humana. Centro Nacional de Educaci&oacute;n Sexual. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
