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</front><body><![CDATA[ <h3> <a href="../hie10300.htm"> </a>HISTORIA DE LA MEDICINA</h3>  Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana. Facultad de  Ciencias M&eacute;dicas "10 de Octubre" Departamento de Salud  <h2>  La otra historia de la fiebre amarilla en Cuba. 1492-1909</h2>  <i><a href="#*">Dr. Gabriel Jos&eacute; Toledo Curbelo <sup>1</sup></a></i>      <p><i>Descriptores DeCS:</i> FIEBRE AMARILLA/historia      <br>&nbsp;      <p>La fiebre amarilla (v&oacute;mito negro, fiebre jaune, typhus amaril,  typhus icterode, haemogastric pestilence, gelbes fiebr, yellow fever, fiebre  gialla, febris flava) es una enfermedad infecciosa aguda y contagiosa,  caracterizada cl&iacute;nicamente por fiebre, albuminuria, hemorragias,  hemantemesis o v&oacute;mitos negros e ictericia.<sup>1</sup> Como endemia  duradera no se observa sino en ciertas localidades de las costas del Atl&aacute;ntico  o en las islas de la Am&eacute;rica tropical y en &Aacute;frica, pero a  beneficio del tr&aacute;fico por mar y tierra, puede ser transportada a  otras regiones que no est&eacute;n muy elevadas, con relaci&oacute;n al  nivel del mar, y cuya temperatura se mantenga entre 20 y 30 <font face="Symbol,Times">&deg;</font>C."<sup>1</sup>      <p>Con estas palabras comienza el Dr. Carlos J. Finlay, su trabajo publicado  primeramente en alem&aacute;n bajo el t&iacute;tulo de "Gelbes Fieber",  siendo un cap&iacute;tulo escrito por este en la obra "Handbuch der Praktischen  Medicin", obra que despu&eacute;s fue traducida al espa&ntilde;ol por el  Dr. Jos&eacute; G&oacute;ngora y Tu&ntilde;&oacute;n y publicada por el  editor Jos&eacute; Espa&ntilde;a, Barcelona, en el a&ntilde;o 1901.      <p>Pretendemos revisar lo que refiere a la historia de la fiebre amarilla  en Cuba y que aparece publicado en las Obras Completas del Dr. Carlos J.  Finlay compiladas por el Dr. Cesar Rodr&iacute;guez Exp&oacute;sito, en  el a&ntilde;o 1967, y publicadas por la Academia de Ciencias de Cuba y  lo tambi&eacute;n fue publicado en la Epidemiolog&iacute;a (S&iacute;ntesis  Cronol&oacute;gica) de Cuba, Cuadernos de Historia Sanitaria # 5, por el  Dr. Jos&eacute; A. Mart&iacute;nez Fort&uacute;n y Foyo, en La Habana,  1952.  <h4>      <br>  DESARROLLO</h4>    <h4>  Etapa precolombina</h4>  La historia primitiva de la fiebre amarilla, a pesar de que los datos que  se refieren a los primeros 150 a&ntilde;os y despu&eacute;s del descubrimiento  de Am&eacute;rica son escasos y vagos, nos permite establecer una relaci&oacute;n  muy plausible entre las primeras epidemias indudables de fiebre amarilla  descritas por Du Tertre y Cogolludo en la cuarta d&eacute;cada del siglo  xvii y las anteriores descritas con los nombres de "plaga", "pestilencia"  y "fiebres malignas" que generalmente atacaban a los espa&ntilde;oles reci&eacute;n  llegados a Santo Domingo, Tierra Firme y Veracruz desde la conquista de  M&eacute;jico en 1519 y as&iacute; como la relaci&oacute;n de tales fiebres  con la "enfermedad de la modorra" o la "modorra pestilente" registrada  en circunstancias semejantes en Santo Domingo y Dari&eacute;n los primeros  25 a&ntilde;os despu&eacute;s del descubrimiento.<sup>1</sup>      <p>Parece ser que antes del descubrimiento de las Am&eacute;ricas se conoc&iacute;a  ya la fiebre amarilla: entre los mejicanos con el nombre de <i>cocolitzle</i>;  entre los mayas de Yucat&aacute;n con el de <i>xekik</i> (v&oacute;mito  de sangre) y entre los caribes con el de <i>poulicantina</i>.      <p>La primera epidemia de fiebre amarilla sufrida por los europeos ocurri&oacute;  en la Espa&ntilde;ola (Santo Domingo), en el a&ntilde;o 1494, propag&aacute;ndose  la enfermedad hasta la propia poblaci&oacute;n ind&iacute;gena y continuado  su acci&oacute;n mort&iacute;fera hasta el a&ntilde;o 1496, ceb&aacute;ndose  sobre todo en los individuos que en condiciones de mayor receptividad aportaban  las nuevas expediciones.      <p>En ocasi&oacute;n de esta epidemia di&oacute;se a la enfermedad el nombre  de <i>modorra pestilencial</i>.<sup>2</sup>  <h4>      ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Etapa colonial</h4>  Si se acepta que los indios americanos no ten&iacute;an inmunidad natural  contra la fiebre amarilla y que dicha enfermedad era desconocida por los  europeos antes de su llegada a Am&eacute;rica, debe haber habido focos  end&eacute;micos de fiebre amarilla a este lado del Atl&aacute;ntico antes  del descubrimiento, all&iacute; donde hab&iacute;a condiciones clim&aacute;ticas  apropiadas para el desarrollo del mosquito de la fiebre amarilla que le  permitieran desempe&ntilde;ar sus funciones de transmisor de la enfermedad.      <p>Como puede colegirse de las cr&oacute;nicas contempor&aacute;neas de  Las Casas, Oviedo y Herrera, tales focos end&eacute;micos efectivamente  se encontraban en la Isla de Santo Domingo (Espa&ntilde;ola), en las costas  de Venezuela (Nueva Andaluc&iacute;a) y Colombia (Castilla de Oro) desde  antes que los espa&ntilde;oles reci&eacute;n llegados se establecieran  en dichos lugares.<sup>2</sup>      <p>Por regla general, se produc&iacute;a un brote de la enfermedad con  toda su fuerza en los meses del verano y tras un adormecimiento en la estaci&oacute;n  mas fresca se volv&iacute;a a producir otro brote en el verano siguiente,  hasta que todos los reci&eacute;n llegados hubieran sufrido un ataque quedando  en adelante inmunes contra la enfermedad.      <p>El dato m&aacute;s importante que se ha encontrado para relacionar las  epidemias precolombinas que sufr&iacute;an los abor&iacute;genes con las  que despu&eacute;s atacaban a los invasores espa&ntilde;oles se encontr&oacute;  en las cr&oacute;nicas de Herrera, que fueron publicados en 1599, o sea,  8 a&ntilde;os despu&eacute;s de la conquista de M&eacute;xico.<sup>2</sup>      <p>En las islas, costas americanas, con excepci&oacute;n de Cuba, donde  los descubridores espa&ntilde;oles hicieron sus primeras colonias, los  que vinieron por primera vez a Am&eacute;rica siempre tuvieron que contar  con la "modorra" o "pestilencia" que por regla general atacaba en los meses  del verano.      <p>La propagaci&oacute;n de la infecci&oacute;n por lo general no se limitaba  al litoral como suced&iacute;a en las costas de Veracruz, esta diferencia  se debe a la orograf&iacute;a peculiar del territorio mejicano por una  parte y por otra a la circunstancia de que modorra o enfermedad del cocolitzle,  lo mismo que nuestra moderna fiebre amarilla, solo es transmisible dentro  de l&iacute;mites moderados de altitud sobre el nivel del mar.<sup>2</sup>      <p>En efecto, M&eacute;xico difiere de los otros lugares mencionados mas  arriba por el hecho de que sus costas del Atl&aacute;ntico se componen  de una franja relativamente estrecha de tierras bajas detr&aacute;s de  la cual se levanta un muro continuo de tierras altas que ya est&aacute;n  m&aacute;s all&aacute; del alcance de dichas pestilencias, las cuales yo  reclamo haber identificado como nuestra moderna fiebre amarilla.<sup>2</sup>      <br>&nbsp;      <p>Este estado de cosas no se presentaba en las costas de Santo Domingo  (Espa&ntilde;ola) ni en Dari&eacute;n, de modo que all&iacute; no hab&iacute;a  ning&uacute;n obst&aacute;culo para impedir la propagaci&oacute;n de dichas  epidemias desde la costa hacia el interior.      <p>La poblaci&oacute;n ind&iacute;gena era muy numerosa antes del descubrimiento,  tanto en las islas como en el continente. Viv&iacute;a hacinada en chozas  que formaban aldeas separadas, algunas de las cuales ten&iacute;an entre  1 000 a 2 000 habitantes, de costumbres pac&iacute;ficas y dedicadas a  la agricultura, pero siempre prontos a cambiar de morada o a dispersarse  por los bosques en todo momento que sospecharon la peligrosa presencia  de enemigos o de alguna enfermedad contagiosa.<sup>2</sup>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Antes tales circunstancias f&aacute;cilmente puede comprenderse el que  muchos escaparan del contagio cuando sobreven&iacute;a una epidemia de  fiebre amarilla, pero el germen se difund&iacute;a por un &aacute;rea muy  vasta y la infecci&oacute;n no se extingu&iacute;a f&aacute;cilmente debido  a que los inviernos son muy benignos.<sup>2</sup>      <p>Despu&eacute;s de descubrir y explorar la isla de Santo Domingo, Col&oacute;n  zarp&oacute; de la costa de Higuey el 11 de marzo de 1493 hacia Espa&ntilde;a,  pero el 14 de febrero su carabela, que hab&iacute;a sido azotada por un  terrible hurac&aacute;n el d&iacute;a 12, le hizo temer tanto no poder  comunicar la gloriosa noticia de su descubrimiento que escribi&oacute;,  que hab&iacute;a sido presa de un gran miedo.      <p>Dice el Dr. Finlay:      <p>"Bas&aacute;ndome en los datos hist&oacute;ricos que he dado a conocer  en un trabajo reciente, llego a la conclusi&oacute;n de que el primer nombre  que los espa&ntilde;oles le dieron a la epidemia que causara tantas muertes  entre ellos en Santo Domingo en 1494, hab&iacute;a sido el de "modorra  pestilencial", nombre que nunca hab&iacute;a visto antes (aplicado a enfermedad  humana) y no lo volv&iacute; a encontrar sino en relaci&oacute;n con una  epidemia grave del mismo tipo que atac&oacute; a los espa&ntilde;oles que  fueron con Pedrarias D&aacute;vila a Dari&eacute;n en 1514, hasta poco  despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n del trabajo mencionado cuando accidentalmente  me tropec&eacute; con el siguiente pasaje de los "Viajes de Humboldt y  Bonpland":      <p>"Los pocos guanches que quedaron en las Islas Canarias perecieron en  su mayor&iacute;a en 1494 a causa de la terrible pestilencia llamada modorra  que se atribuy&oacute; al n&uacute;mero de cad&aacute;veres que los espa&ntilde;oles  dejaron a la intemperie despu&eacute;s de la batalla de La Laguna"      <p>El 2 de febrero de 1494 Antonio Torre hab&iacute;a zarpado de Santo  Domingo hacia Espa&ntilde;a llevando la descripci&oacute;n completa del  segundo viaje de Col&oacute;n a dicha isla y tambi&eacute;n la interesante  carta del Doctor Chancas donde se habla que muchos hombres hab&iacute;an  enfermado &uacute;ltimamente a pesar de que esperaba que la dolencia no  fuera peligrosa.<sup>2</sup>      <p>Sin embargo, result&oacute; no ser as&iacute; porque no fue nada m&aacute;s  que la precursora de una terrible epidemia a la cual tengo entendido que  se le dio el nombre de "modorra pestilencial".      <p>Por lo que es obvio inferir que algunos de los barcos de Antonio Torre  alojaban mosquitos y que estos hab&iacute;an picado en Santo Domingo a  pacientes de modorra.      <p>Los insectos contaminados deben haberse quedado en las Islas Canarias  provocando entre los guanches la epidemia que mencionan Humboldt y Bonpland.<sup>2</sup>      <p>En La Espa&ntilde;ola, despu&eacute;s de referirse a otro brote del  flagelo habitual (1502-1503) que se hab&iacute;a producido en la isla y  al color amarillo que presentaban los pacientes por varios d&iacute;as,  Herrera pasa a describir la fauna de Santo Domingo y menciona incidentalmente:  "los mosquitos que son all&iacute; muy molestos".      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por el contrario en la Isla de Cuba los primero cronistas no hacen mucho  hincapi&eacute; en la abundancia de mosquitos y sucede que en esta isla  el primer brote de fiebre que tuviera alguna semejanza con la fiebre amarilla  se produjo en 1620, en los meses de verano solamente y no se repiti&oacute;  hasta 1649, pero en esta oportunidad tuvo un car&aacute;cter mas permanente.<sup>2</sup>      <p>Pezuela, en sus cr&oacute;nicas. se refiere a ella en estos t&eacute;rminos:      <p>"En la primavera de 1649 sobrevino a consternaria una epidemia horrible,  Desde la de Viruelas que diezm&oacute; a los nacientes pueblos de la isla  a principios del siglo XVI no hab&iacute;a conocido mas contagios ni enfermedades  que las inherentes a su clima c&aacute;lido y las fiebres malignas del  verano de 1620."      <p>Y a&ntilde;ade:      <p>"Por Julio y Agosto(1653)con iguales estragos que en La Habana afligieron  a Santiago y Bayamo la mismas fiebres que sufri&oacute; la capital tres  a&ntilde;os antes."<sup>2</sup>      <p>De estos datos se debe inferir que el mosquito de la fiebre amarilla  no perteneci&oacute; originalmente a la fauna de la isla sino que poco  a poco se fue desarrollando en Cuba una raza de esta especie capaz de acomodarse  al clima que es m&aacute;s fresco que el de Santo Domingo o el de Veracruz,  de otra manera no se podr&aacute; explicar el hecho de que, habiendo una  poblaci&oacute;n no inmune suficiente y a pesar de que la tres flotas regulares  (flotas de India) proveniente de los puertos infectados de Cartagena de  Indias y Portebello, de Honduras y Veracruz, se encontraban todos los a&ntilde;os  en La Habana en junio, antes de proseguir su viaje de regreso a Espa&ntilde;a,  hubieran transcurrido 100 a&ntilde;os desde que se establecieron las primeras  colonias en Cuba antes de que la fiebre amarilla hiciera su aparici&oacute;n  en la Isla.<sup>2</sup>      <p>Tomando como base el a&ntilde;o de introducci&oacute;n de la fiebre  amarilla en nuestro pa&iacute;s el de 1620, vamos a realizar un estudio  cronol&oacute;gico de las principales epidemias que se sucedieron en el  tiempo y alguna informaci&oacute;n de la endemia habitual de casos y de  fallecidos.      <p>N&oacute;tese c&oacute;mo a medida que fue mejorando el sistema de notificaci&oacute;n  incipiente que tuvo en Cuba la Espa&ntilde;a colonial fueron mejorando  sustancialmente las posibilidades de recoger en documentos y rese&ntilde;as  de la &eacute;poca que facilitaron que nosotros pudi&eacute;ramos recoger  de forma muy sint&eacute;tica los datos que existen de las fuentes documentarias  disponibles.      <p>As&iacute; vamos a recoger los datos estad&iacute;sticos de los siglos  XVII, XVIII, XIX y XX.      <center>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Siglo XVII (3)</center>        <p>A&ntilde;o <b>Epidemia</b>  <dir>  <dir>1621 La Habana (fiebre amarilla o paludismo)      <p>1649 La Habana Terrible epidemia. Mortalidad: 121,72/100 000 h.      <p>1652 La Habana      <p>1654 Toda la Isla      <p>1658 San Salvador de Bayamo      <p>1693 La Habana      <p>1695 Santiago de Cuba      <center>      <p>Siglo XVIII (3)</center>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1709 Remedios      <p>1731 La Habana      <p>1733 La Habana      <p>1738 Arribo de la Armada de Pizarro Se recrudece la fiebre amari- lla  en La Habana.      <p>1742 Arribo de la escuadra de Rodrigo de Torres a La Habana.      <p>1761 Epidemia de mayo a octubre en La Habana. Murieron 3 000 soldados  espa&ntilde;oles.      <p>1762 Son diezmadas las tropas inglesas durante el sitio y toma de La  Habana.      <p>1764 Gran epidemia en La Habana del Conde de Ricla reci&eacute;n lle-  gadas de Espa&ntilde;a en las tropas.      <p>1770 Remedios.      <p>1780 La Habana.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1793 Arribo a La Habana de la escuadra espa&ntilde;ola de Aristizabal  produci&eacute;ndose una grave epidemia.      <p>1794 Santa Clara (600 fallecidos) Remedios.      <center>      <p>Siglo XIX (3)</center>        <p>1801 Remedios      <p>1816 La Habana (gran n&uacute;mero de v&iacute;ctimas)      <p>1824 La Habana      <p>1827 Toda la Isla      <p>1841 La Habana      <p>1842 Santiago de Cuba      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1843 La Habana Santiago de Cuba (durante el verano)      <p>1846 Puerto Pr&iacute;ncipe (Camag&uuml;ey)      <p>1854 Produce estragos en el elemento militar      <p>1855-57 La Habana      <p>1857 Holgu&iacute;n      <p>1858 Cienfuegos Remedios      <p>1865 Toda la Isla      <p>1867 La Habana      <p>1870 La Habana (mueren 665 habitantes)      <p>Remedios (mueren m&aacute;s de 600 habitantes)      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1871 La Habana (991 fallecidos)      <p>1872 La Habana (551 fallecidos)      <p>1873 La Habana (1 214 fallecidos)      <p>1874 La Habana (1 225 fallecidos)      <p>1875 La Habana (1 001 fallecidos)      <p>1876 La Habana (1 619 fallecidos)      <p>1877 La Habana (1 314 fallecidos)      <p>1878 La Habana (1 599 fallecidos)      <p>Termin&oacute; la guerra de los 10 a&ntilde;os. Solamente en La Habana  fallecieron 11 603 enfermos por Fiebre Amarilla. En los 10 a&ntilde;os  de guerra murieron s&oacute;lo por esta causa 20 000 militares espa&ntilde;oles.      <p>1879 La Habana (1 444 fallecidos)      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1881 El Dr. Carlos J. Finlay presenta su descubrimiento en la Real Academia  de Ciencias de La Habana      <p>1887 La Habana (568 fallecidos) Guanabacoa (gran epidemia)      <p>1888 La Habana (505 fallecidos)      <p>1889 La Habana (345 fallecidos)      <p>1890 La Habana (339 fallecidos) Santa Clara (163 fallecidos)      <p>1891 Toda la Isla (fallecieron 365) Santa Clara (fallecieron 64)      <p>1892 Santa Clara (fallecieron 30)      <p>1893 La Habana (fallecieron 502) Santa Clara (fallecieron 405) Cienfuegos  (gran epidemia)      <p>1894 Santa Clara (201 fallecidos)      <p>1887-1894 La Habana (fallecieron 857)      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1895 Inicio de la Guerra de Independencia Santa Clara (540 defun- ciones)      <p>1896 Santa Clara (1 552 defunciones)      <p>1897 Santa Clara (2 803 defunciones)      <p>1898 Santa Clara (1 732 defunciones)      <p>1895-1898 Toda la Isla (16 308 defunciones)      <p>1899 1ra. intervenci&oacute;n norteamericana. La Habana (289 casos,      <p>105 def.)      <p>1900 La Habana (74 fallecidos en Sep.)      <p>Todo el a&ntilde;o: 1 300 casos, 322 fallecidos.      <p>La comisi&oacute;n norteamericana de la fiebre amarilla comprob&oacute;  las ideas del Dr. Carlos J. Finlay, al establecer que el mosquito Aedes  aegypti, transmit&iacute;a la fiebre amarilla, en Cuba.      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>      <p><b>Siglo XX (3)</b></center>        <p>1901 Se desarroll&oacute; una intensa campa&ntilde;a de saneamiento  ambiental contra el mosquito Aedes aegypti.      <p>La Habana: casos 90 , fallecidos 25.      <center>      <p><b>Etapa de Rep&uacute;blica Burguesa (3)</b></center>        <p>1902 Cuba: casos 7, defunciones 2      <p>1903 Cuba: desde el 28 de Sept. s&oacute;lo ocurrieron algunos casos  im portados de fiebre amarilla      <p>1904 Se calcula que de 1850 a 1904 murieron en toda Cuba: 103 976 casos  por F.A.      <p>1905 Se reportan casos importados llegados de New Orleans (E.U. A.)  Desde Oct. A Dic: 7 casos, Marianao;1 San Jos&eacute; de las Lajas:1 Central  Alava (Mtzas):1 Matanzas: 1 Alacranes (Ma- tanzas): 1 Real Campi&ntilde;a  (Sta. Clara): 1 Otras provincias: 1      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1906 No se reportaron casos.      <p>1907 Cienfuegos y Alacrames: 10 casos.      <p>Cuba: 180 casos, 50 fallecidos      <p>1908 Camag&uuml;ey: se reportan casos.      <p>Cienfuegos: brote en tropas americanas.      <p>1901-1908 Cuba: 283 casos.      <p>1909 No se reportaron mas casos en toda Cuba.</dir>  </dir>  La fiebre amarilla comenz&oacute; a atacar el territorio nacional en el  a&ntilde;o 1620, a partir de entonces y principalmente desde el a&ntilde;o  1649 en que la epidemia fue m&aacute;s extensa, esta enfermedad hizo presa  de la poblaci&oacute;n de nuestra isla en forma endemoepid&eacute;mica,  manteni&eacute;ndose durante los siglos XVII, XVIII, XIX y principios del  siglo XX, hasta el a&ntilde;o 1909 en que la enfermedad se extingui&oacute;  del territorio nacional.      <p>Doscientos ochenta y nueve a&ntilde;os tuvimos que padecer la fiebre  amarilla, hasta que el genio del Dr. Carlos J. Finlay y de Barr&eacute;s  al descubrir el vector transmisor del temido v&oacute;mito negro, el mosquito  <i>Stegomya  fasciata</i> (<i>Aedes aegypti</i>), facilit&oacute; la consecuci&oacute;n  de las grandes medidas de saneamiento ambiental general que posibilitaron  que ya en el a&ntilde;o 1909 no tuvi&eacute;ramos m&aacute;s casos de fiebre  amarilla en el territorio nacional, extingui&eacute;ndose un terrible flagelo  que ocasionara decena de miles de muertes de espa&ntilde;oles y cubanos.      <p>Fue la sagacidad cient&iacute;fica, el esp&iacute;ritu de sacrificio,  la abnegaci&oacute;n y la tenacidad al defender su hip&oacute;tesis por  sobre todas las cosas, lo que permiti&oacute; que el Dr. Carlos J. Finlay  y de Barr&eacute;s pudiese someter a la IV Comisi&oacute;n Americana de  Fiebre Amarilla sus descubrimientos sobre la fiebre amarilla y esta, en  posesi&oacute;n de ellos, comprobase hasta la saciedad la certeza de lo  planteado por el Dr. Finlay, facilitando tomar las medidas de saneamiento  ambiental que permitieron la eliminaci&oacute;n casi total de los mosquitos  transmisores de la enfermedad, facilitando la eliminaci&oacute;n total  de &eacute;sta en Cuba y de el mundo.  <h4>      <br>  REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>    <ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>  Rodr&iacute;guez Exp&oacute;sito, C. Obras Completas del Dr. Carlos J.  Finlay, Tomo III, Museo Hist&oacute;rico de las Ciencias M&eacute;dicas  Carlos J. Finlay. Academia de Ciencias de Cuba, La Habana, 1967, A&ntilde;o  del Viet Nam Heroico.</li>    <li>  Ibid</li>        <!-- ref --><li>  Mart&iacute;nez Fortun-Foyo, JA. Epidemiolog&iacute;a (S&iacute;ntesis  Cronol&oacute;gica), Cuaderno de Historia Sanitaria # 5, La Habana, 1952.</li>    </ol>        <p>    <br>Recibido: 11 de Abril del 2000. Aprobado: 27 de Abril del 2000.      <br>Dr. <i>Gabriel Jos&eacute; Toledo Curbelo</i>. Facultad de Ciencias  M&eacute;dicas "10 de Octubre" # 130 e/ Alejandro Ram&iacute;rez y V&iacute;a  Blanca, Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba.      <p><sup>1<a NAME="*"></a></sup> Doctor en Ciencias M&eacute;dicas      <br>&nbsp;  <h5>&nbsp; </h5>         ]]></body><back>
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