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<publisher-name><![CDATA[Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos, Centro Provincial de Ciencias Médicas, Provincia de Cienfuegos.]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una publicaci&#243;n doble necesaria: Desafíos del desarrollo. El problema de las nuevas funciones de la investigaci&#243;n en la sociedad, visto desde la perspectiva de un hombre de laboratorio y en un país en desarrollo]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[]]></p></abstract>
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    <div align="right">
      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B>ARTÍCULO ESPECIAL</B></font></p>
</div>
    <p>&nbsp;</p> 
    <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4">Una publicaci&#243;n doble necesaria: Desafíos del desarrollo. El problema de las nuevas funciones de la investigaci&#243;n en la sociedad, visto desde la perspectiva de  un hombre de laboratorio y en un país en desarrollo</font></b></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"></font></b></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p>&nbsp;</p>

    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B>






Agustín Lage Dávila
</B></font></P>



    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">



Centro de Inmunología Molecular, La Habana, La Habana, Cuba<br />
</font></p>
    <P>&nbsp;</P>
    <P>&nbsp;</P>
<hr />
    <P>
<font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B>RESUMEN </B></font> 
    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hace 20 años, el Dr. Agustín Lage Dávila, amigo, eminente médico y científico cubano, escribi&#243; un artículo que titul&#243; "Desafíos del desarrollo. El problema de las nuevas funciones de la investigaci&#243;n en la sociedad, visto desde la perspectiva de un hombre de laboratorio y en un país en desarrollo". Este trabajo fue publicado en la revista Ciencia, Innovaci&#243;n y Desarrollo (La Habana); en su volumen 1, número 1, de 1995. Después de obtener la aprobaci&#243;n del Dr. Lage para su reproducci&#243;n en Medisur -lo cual agradecemos mucho-, hemos considerado ponerlo a disposici&#243;n de nuestros lectores, por su calidad y por la actualidad que mantienen las ideas que aquí se exponen. DR. C. Alfredo Darío Espinosa Brito.</font></P>
    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B>Palabras clave:</B> 
.</font></P>
<hr> 
    <P>
<font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B>ABSTRACT </B></font> 
    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"></font></P>
    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B>Key words</B>: 
.</font></P>
<hr> 
    <P>&nbsp;</P>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>
    <P> 
        <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <p>En estos a&ntilde;os finales del siglo XX la humanidad est&aacute; viviendo un momento de excepcional trascendencia: Se trata de que la concentraci&oacute;n de la riqueza est&aacute; poniendo en riesgo la universalidad de los valores creados por la cultura en los dos milenios precedentes. Y los hombres se dividen entre aquellos que enfrentan la tragedia y aquellos que la aceptan.</p>      <p>El car&aacute;cter social de la actividad intelectual del hombre es cada vez m&aacute;s evidente. Es imposible ya separar la capacidad de pensar, comprender, conocer y utilizar el conocimiento, de los medios y recursos de que dispone cada sociedad para adquirir conocimientos, difundirlos y aplicarlos.</p>      <p>La transformaci&oacute;n de los nuevos conocimientos en nuevos medios materiales es ya tan r&aacute;pida que el acceso al conocimiento y a la capacidad de generaci&oacute;n del nuevo conocimiento se convierte en un componente esencial del desarrollo. El propio conocimiento, adem&aacute;s, se convierte en s&iacute; mismo en un producto, a medida que se incrementa el comercio de bienes intangibles.</p>      <p>El conocimiento ha sido siempre importante, pero sus funciones sociales en estos tiempos no son las mismas que antes. Lo nuevo consiste en que la velocidad de generaci&oacute;n de conocimientos y tecnolog&iacute;as se ha hecho m&aacute;s r&aacute;pida que su velocidad de difusi&oacute;n. En esta nueva situaci&oacute;n, la asimilaci&oacute;n (transferencia) de conocimientos y tecnolog&iacute;as ha dejado de ser una soluci&oacute;n realista al desarrollo, a menos que incluya un importante componente de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.</p>      <p>Esta circunstancia obliga a repensar concepciones anteriores sobre la investigaci&oacute;n, y especialmente sobre la formaci&oacute;n de recursos humanos.</p>      <p>La gesti&oacute;n intelectual m&aacute;s importante est&aacute; en identificar las contradicciones que se generan cuando se intenta crear capacidad cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica en una sociedad que no las ha tenido antes. Y luego encontrar la entra&ntilde;a creadora de cada contradicci&oacute;n. S&oacute;lo as&iacute; saldr&aacute; una nueva praxis de una nueva teor&iacute;a. Lo dem&aacute;s son ejercicios acad&eacute;micos que nos distraen de los deberes.</p>      <p><u>El desaf&iacute;o de la velocidad</u></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>M&aacute;s del 90 % de todos los cient&iacute;ficos que han existido en la historia de la humanidad est&aacute;n vivos hoy. Los plazos entre los descubrimientos y las aplicaciones se acortan. La actividad de investigaci&oacute;n-desarrollo forma parte del esfuerzo organizado de todos los sectores de la econom&iacute;a, consumiendo una fracci&oacute;n creciente de los costos. El tiempo de obsolescencia de las tecnolog&iacute;as disminuye constantemente. Estas realidades se han repetido tanto en la literatura reciente que no requieren m&aacute;s comentario. Solo mencionarlas para motivar una reflexi&oacute;n sobre su impacto en la formaci&oacute;n de recursos humanos.</p>      <p>Si en &eacute;pocas anteriores un m&eacute;dico (u otro profesional) pod&iacute;a transitar por sus aproximadamente 40 a&ntilde;os de vida laboral utilizando los conocimientos que obtuvo en la universidad; en los tiempos actuales ese mismo profesional deber&aacute; renovar m&aacute;s de una vez durante su vida su arsenal de conocimientos y habilidades. Los tiempos de obsolescencia se han reducido tanto que ya se han hecho menores que la duraci&oacute;n de la vida profesional promedio. He aqu&iacute; otro cambio cualitativo, dado por la velocidad de los procesos. Los nuevos conocimientos y cambios tecnol&oacute;gicos del futuro son muy dif&iacute;ciles de predecir. Apenas atisbamos sus rasgos esenciales.</p>      <p>La hip&oacute;tesis b&aacute;sica de todos los sistemas docentes es que se puede preespecificar el conocimiento que requerir&aacute;n los educandos para sus funciones sociales futuras. Esta hip&oacute;tesis ya no puede sostenerse ante los ritmos de desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico actuales. Ello mueve los propios cimientos de los sistemas educacionales.</p>      <p>As&iacute;, durante la formaci&oacute;n universitaria, no basta con aprender conocimientos; hay que aprender el proceso de obtenci&oacute;n de nuevos conocimientos.</p>      <p>Para lograr esto, la pr&aacute;ctica de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica por el alumno, conjuntamente con sus profesores, es fundamental.</p>      <p>El determinante esencial del &eacute;xito de una funci&oacute;n social (en este caso la salud, pero caben otros ejem-plos) se desplaza &quot;hacia atr&aacute;s&quot; en el proceso cognoscitivo: disponer de recursos fue siempre necesario y en una &eacute;poca suficiente; despu&eacute;s fue preciso disponer de nuevas tecnolog&iacute;as y capacidad de asimilaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as, y el &eacute;xito se hizo dependiente del <em>know-how</em>. Ahora sucede que eso tampoco es suficiente. Hace falta adem&aacute;s tener la capacidad de generar tecnolog&iacute;a, es decir, de hacer ciencia.</p>      <p>Con creciente frecuencia ocurre que hay varias opciones tecnol&oacute;gicas para cada problema y por tanto la propia asimilaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a tiene un alto componente creativo. Ocurre tambi&eacute;n que las tecnolog&iacute;as demoran en ser sustituidas menos tiempo que el que tardan en ser evaluadas. Para ir a la vanguardia es necesario manejar tecnolog&iacute;as nacientes, a&uacute;n imperfectas, insuficientemente validadas, cada vez m&aacute;s cercanas al laboratorio de donde salieron.</p>      <p>Hacer medicina sobre bases de &quot;ciencia constituida&quot; o de &quot;tecnolog&iacute;as sedimentadas&quot; ya no es una opci&oacute;n viable. Nos adentramos en una etapa de la medicina en que (sin desconocer los resultados de otros) un n&uacute;mero cada vez mayor de decisiones pr&aacute;cticas cotidianas depender&aacute; de los resultados de investigaciones propias. Hacer las cosas bien en esta nueva &eacute;poca requiere la universalizaci&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico.</p>      <p>Nos enfrentamos a la necesidad de una nueva alfabetizaci&oacute;n. El acceso universal a la capacidad de leer y escribir fue en su momento un determinante esencial de la velocidad de desarrollo de las sociedades humanas. El acceso universal a los procedimientos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica puede ser dentro de poco, el nuevo problema. Es esa la tendencia.</p>      <p>En su esencia, el m&eacute;todo cient&iacute;fico no es otra cosa que una forma estructurada, m&aacute;s r&aacute;pida y eficiente, de adquisici&oacute;n de experiencia por el hombre, en su contacto con los problemas de todos los d&iacute;as. Desmitifiqu&eacute;moslo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la pr&aacute;ctica emp&iacute;rica el hombre aprende a realizar miles de observaciones y ensayos. Tambi&eacute;n acumula errores, pero un d&iacute;a se hacen evidentes las verdades. En un ciclo experimental t&iacute;pico el cient&iacute;fico:</p>  <ul> 	    <li>Define con precisi&oacute;n el problema</li> 	    <li>Organiza el conocimiento previo</li> 	    <li>Formula una hip&oacute;tesis (o varias)</li> 	    <li>Establece las predicciones de las hip&oacute;tesis, de ser ciertas</li> 	    <li>Identifica las variables importantes para comprobar las predicciones</li> 	    <li>Operacionaliza las variables que lo requieran</li> 	    <li>Planifica la observaci&oacute;n (o experimento)</li> 	    <li>Identifica y controla las posibles fuentes de confusi&oacute;n</li> 	    <li>Realiza las observaciones (obtiene datos)</li> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Analiza los datos con t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas m&aacute;s o menos complejas</li> 	    <li>Acepta o rechaza la hip&oacute;tesis</li> 	    <li>Y repite todo el ciclo una y otra vez.</li>     </ul>      <p>Puede considerarse tal proceder como un instrumento de trabajo que puede y debe universalizarse, de la misma forma que ocurri&oacute; en el pasado con la lectura y la escritura.</p>      <p>As&iacute;, el pensamiento cient&iacute;fico pas&oacute; a formar parte de la cultura general, del arsenal cognoscitivo de un n&uacute;mero cada vez mayor de personas. De hecho, las fronteras entre la formaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica especializada y la formaci&oacute;n cultural general tienden a borrarse.</p>      <p>Durante a&ntilde;os hemos visto la formaci&oacute;n profesional del individuo como un conjunto de capas sucesivas del conocimiento, unas m&aacute;s b&aacute;sicas y duraderas, de aplicaci&oacute;n diversa e impredecible, sobre las que se depositan otras conformadas por conocimientos m&aacute;s especializados, de aplicaci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica y predictible. Sucede ahora que esas capas superiores de conocimiento especializado requieren constante remodelaci&oacute;n durante la vida, remodelaci&oacute;n adem&aacute;s, cuya tendencia es dif&iacute;cil de prever. Las garant&iacute;as del &eacute;xito est&aacute;n entonces en la amplitud y solidez de las capas b&aacute;sicas y en la capacidad adquirida para construir por s&iacute; mismo nuevas piezas de conocimiento.</p>      <p><u>El desaf&iacute;o de la globalizaci&oacute;n</u></p>      <p>La eficiencia de los procesos productivos, las econom&iacute;as de escala, la velocidad creciente de los flujos de informaci&oacute;n, de personas y de materiales y el peso especifico de los conocimientos en la econom&iacute;a, han creado las bases de la llamada globalizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica. El planeta entero es la fuente de informaci&oacute;n, de materias primas y de cuadros. El planeta entero es el mercado. Todo ello se acompa&ntilde;a de una similar globalizaci&oacute;n de los flujos de ideas y de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.</p>      <p>Este proceso representa para los pa&iacute;ses en desarrollo, a la vez, desaf&iacute;os y oportunidades. Una de las muchas consecuencias, en el plano de la actividad cient&iacute;fica, es la disociaci&oacute;n entre la visibilidad internacional de la actividad cient&iacute;fica y su impacto concreto en los problemas locales. Esta disociaci&oacute;n es un fen&oacute;meno nuevo en la historia de la ciencia.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los pa&iacute;ses hoy industrializados nunca la tuvieron; al menos en igual medida. Al ocupar hist&oacute;ricamente la vanguardia en el desarrollo tecnol&oacute;gico, las propias comunidades cient&iacute;ficas nacionales definieron criterios de valor, para juzgar la calidad intr&iacute;nseca de una investigaci&oacute;n y su impacto extr&iacute;nseco.</p>      <p>En los pa&iacute;ses en desarrollo no ocurre as&iacute;. La visibilidad internacional, de la cual depende en gran medida el juicio de calidad intr&iacute;nseca de una investigaci&oacute;n, se define por los valores de comunidades cient&iacute;ficas situadas fuera de nuestro contexto. Ello concierne no solo a la metodolog&iacute;a, sino a los propios problemas que son objeto de investigaci&oacute;n.</p>      <p>Las fronteras de creaci&oacute;n en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica relacionada con la salud humana se perciben por la comunidad cient&iacute;fica situada en &aacute;reas tales como el mapeo del genoma humano, los mecanismos de regulaci&oacute;n de la respuesta inmune, el an&aacute;lisis de la actividad nerviosa superior, la inteligencia artificial, el tratamiento electr&oacute;nico de se&ntilde;ales biol&oacute;gicas, la bioqu&iacute;mica de los receptores para se&ntilde;ales regulatorias paracrinas y autocrinas, la modelaci&oacute;n computacional de mol&eacute;culas biol&oacute;gicas, la transg&eacute;nesis, la vacuna del SIDA y otros campos que son adem&aacute;s, los que tienen posibilidades de articularse con la producci&oacute;n de nuevos medicamentos, sistemas de diagn&oacute;stico, equipos, etc., y en consecuencia tienen tambi&eacute;n mayores posibilidades de atraer financiamiento de la esfera productiva para una actividad cient&iacute;fica sostenida.</p>      <p>En los pa&iacute;ses en desarrollo, por el contrario, cuando se formulan prioridades de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en funci&oacute;n de su impacto inmediato en problemas de salud locales, surge un cuadro dado por estudios de impacto de tecnolog&iacute;as, evaluaci&oacute;n de salud poblacional (o de grupos), evaluaci&oacute;n de servicios de salud, comparaci&oacute;n de modalidades de intervenci&oacute;n en salud poblacional, etc. Estas investigaciones tienen muchas posibilidades de contribuir a la soluci&oacute;n de problemas concretos, pero se distancian de las &aacute;reas de donde surgen hallazgos totalmente nuevos y adem&aacute;s, se distancian de las &aacute;reas de impacto en la producci&oacute;n y por tanto de las fuentes de financiamiento no estatales.</p>      <p>Se plantea as&iacute; el dilema de escoger entre el riesgo de desvincularse de los problemas de salud del contexto especifico de la regi&oacute;n y el riesgo de desvincularse de las tendencias globales de la investigaci&oacute;n y desacoplarse de los flujos principales de informaci&oacute;n, tecnolog&iacute;a y recursos.</p>      <p>El problema es a&uacute;n m&aacute;s grave puesto que la encomiada globalizaci&oacute;n que ocurre en el mundo industrializado es casi exclusivamente econ&oacute;mica. No se extiende a los problemas sociales. No ha habido una globalizaci&oacute;n equivalente del compromiso con la equidad y el bienestar social. Esta disociaci&oacute;n es potencialmente explosiva.</p>      <p>Las respuestas a estos desaf&iacute;os gigantescos est&aacute;n lejos todav&iacute;a de tener una formulaci&oacute;n clara y menos a&uacute;n una verificaci&oacute;n pr&aacute;ctica; pero es evidente que respuestas importantes habr&aacute; que buscarlas en el campo de la formaci&oacute;n de recursos humanos y en el campo de la informaci&oacute;n.</p>      <p>Se trata pues de formar cuadros con una formaci&oacute;n b&aacute;sica que los capacite para participar en los grandes proyectos de investigaci&oacute;n que se plantea hoy la humanidad a escala global, y al mismo tiempo con un conjunto de valores morales que sustenten un compromiso con la soluci&oacute;n para todos, de los problemas de salud de su contexto especifico.</p>      <p>La actividad cient&iacute;fica en los pa&iacute;ses en desarrollo necesita no solo de crecimiento; necesita en primer t&eacute;rmino de integraci&oacute;n, es decir, de participaci&oacute;n en los problemas de la sociedad. Pero sucede que esta integraci&oacute;n pasa tambi&eacute;n por la integraci&oacute;n a las actividades principales de la comunidad cient&iacute;fica mundial.</p>      <p>He aqu&iacute; otra contradicci&oacute;n, de estos tiempos, que es necesario identificar y manejar.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>As&iacute;, el dilema de participaci&oacute;n en los problemas globales de la investigaci&oacute;n o participaci&oacute;n en la soluci&oacute;n de problemas de salud del contexto especifico, se convierte en un falso dilema. Ni en una orilla ni en la otra. La tarea de los cient&iacute;ficos consiste precisamente en tender los puentes y en no permitir el desacoplamiento de una parte de la humanidad, de las tareas cognoscitivas de la otra. El problema es nuevo; las soluciones tambi&eacute;n deben serlo.</p>      <p>La informaci&oacute;n es el otro componente esencial de la respuesta al reto de la globalizaci&oacute;n. En cierta forma, es otra faceta del mismo problema de la formaci&oacute;n de recursos humanos, ya que no se trata solo de crear potencial cient&iacute;fico sino de &quot;darle mantenimiento&quot; al potencial cient&iacute;fico. Los recursos humanos inactivos, o subactivos, se descalifican cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Mantenerlos activos equivale a suministrarles:</p>  <ul> 	    <li>Informaci&oacute;n</li> 	    <li>Intensidad de intercambio</li> 	    <li>Actividad de investigaci&oacute;n</li>     </ul>      <p>Parte de nuestros escasos recursos, tenemos que invertirla en informaci&oacute;n, pero con dos precisiones:</p>      <p>La primera es que no se puede ver la tarea s&oacute;lo como &quot;satisfacer la demanda&quot; de informaci&oacute;n porque la propia demanda est&aacute; afectada por la falta de informaci&oacute;n. La informaci&oacute;n cient&iacute;fico t&eacute;cnica hay que trabajarla tambi&eacute;n &quot;del lado de la oferta&quot; e introducir informaci&oacute;n al sistema m&aacute;s all&aacute; de la demanda, contra gradiente.</p>      <p>La segunda precisi&oacute;n es que la informaci&oacute;n no equivale a documentos, ni siquiera ya a documentos en soporte electr&oacute;nico. La informaci&oacute;n se extiende a la promoci&oacute;n de contactos personales y a la penetraci&oacute;n de las &quot;academias invisibles&quot; que se crean entre los cient&iacute;ficos que trabajan en diferentes pa&iacute;ses, en un mismo campo. Solamente del intercambio proviene adem&aacute;s, la cr&iacute;tica especializada; y solamente de la cr&iacute;tica surge la calidad.</p>      <p><u>Conocimiento recombinante</u></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las ciencias de la salud son t&iacute;picamente &quot;ciencias de frontera&quot;. Las soluciones surgen de las &aacute;reas de contacto entre la medicina, la microbiolog&iacute;a, la farmacolog&iacute;a, la qu&iacute;mica, la electr&oacute;nica, las ciencias sociales, etc. Avanza no solo el que tenga m&aacute;s conocimiento, sino el que mejor los combine.</p>      <p>Este fen&oacute;meno de recombinaci&oacute;n de conocimientos es una regularidad de la ciencia actual; y ello es consecuencia, otra vez, de la velocidad. La velocidad de acumulaci&oacute;n de conocimientos es hoy mucho mayor que la velocidad a la cual se eval&uacute;a el impacto de cada hallazgo en otros campos de la ciencia. Dada la enorme velocidad de acumulaci&oacute;n de conocimientos entre los especialistas de un campo espec&iacute;fico, la velocidad de intercambio entre campos diferentes (Ciencias Biol&oacute;gicas y Ciencias Sociales, por ejemplo) se convierte en la limitante de todo el proceso creativo.</p>      <p>Haciendo un s&iacute;mil con la informaci&oacute;n gen&eacute;tica, la fuente de novedad no estar&iacute;a solo en la informaci&oacute;n netamente nueva, equivalente en gen&eacute;tica a la acumulaci&oacute;n de mutaciones, sino en la recombinaci&oacute;n de informaciones preexistentes.</p>      <p>Comprender esta realidad tiene para quienes dirigen la ciencia, enormes implicaciones pr&aacute;cticas. Se trata de que estimular el intercambio de conocimientos entre &aacute;reas diferentes es tan importante como estimular la adquisici&oacute;n de nuevo conocimiento. Y este proceso no se puede dejar a la espontaneidad; hay que impulsarlo, orientarlo, evaluarlo.</p>      <p>La formaci&oacute;n b&aacute;sica del personal de salud puede prepararlo para realizar, durante su experiencia profesional, esta recombinaci&oacute;n de ideas, o para promoverla en interacci&oacute;n con otros especialistas.</p>      <p>En el contexto del actual debate sobre la articulaci&oacute;n del conocimiento biol&oacute;gico y social en la formaci&oacute;n del personal de salud, resulta evidente que la potencialidad creativa de esta articulaci&oacute;n entre campos hasta ahora separados, est&aacute; en su mayor parte a&uacute;n esperando por expresarse.</p>      <p>&iquest;C&oacute;mo estimular la frecuencia de recombinaci&oacute;n de conocimientos? Esta recombinaci&oacute;n ocurre precisamente en el espacio de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.</p>      <p>No podemos esperar (ni hacer que el alumno espere), que la articulaci&oacute;n del conocimiento biol&oacute;gico y social (un ejemplo de creatividad por recombinaci&oacute;n) ocurra en el plano de la tecnolog&iacute;a, de procedimientos pr&aacute;cticos espec&iacute;ficos que emplean conocimientos de distinto origen. Esto puede ocurrir, pero no es la v&iacute;a principal. Dado que se trata de una articulaci&oacute;n que est&aacute; emergiendo, su espacio natural es el de las investigaciones, espec&iacute;ficamente en las investigaciones realizadas por equipos multidisciplinarios.</p>      <p>La conclusi&oacute;n es evidente: si intentamos la articulaci&oacute;n de conocimientos sin estimular simult&aacute;neamente la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, lo que obtendremos ser&aacute; en el mejor de los casos, una yuxtaposici&oacute;n de conocimientos en el curriculum, pero nunca una integraci&oacute;n.</p>      <p>El impacto de situar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica como eje de la formaci&oacute;n de recursos humanos tiene adem&aacute;s otra dimensi&oacute;n, al promover un tipo de gesti&oacute;n intelectual que es diferente a la que se hace en el esfuerzo de aprendizaje.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cuando se explican y se aprenden conocimientos y t&eacute;cnicas establecidas se opera un proceso b&aacute;sicamente anal&iacute;tico. Se parte de cuerpos de conocimientos y regularidades establecidas y se deduce de ellos c&oacute;mo enfrentar cada problema concreto. En casi todos los libros de texto se descubre este esquema. Luego sucede que en la vida real, sobre todo al enfrentarse a problemas complejos y cambiantes como la salud, se requiere un tipo de gesti&oacute;n intelectual diferente, en cierto sentido inversa, pues la vida ofrece piezas de informaci&oacute;n dispersas e incompletas, de las que hay que extraer regularidades y generalizaciones mediante un proceso b&aacute;sicamente sint&eacute;tico. Llama la atenci&oacute;n la poca frecuencia con la que se demanda al alumno este tipo de gesti&oacute;n intelectual y se le entrena durante su formaci&oacute;n.</p>      <p>Todos tenemos en la experiencia vivida ejemplos de alumnos brillantes durante su formaci&oacute;n que han sido mediocres en su vida profesional y viceversa. Parte de esta falta de poder predictivo de los indi-cadores acad&eacute;micos se explica por el fen&oacute;meno antes expuesto. Evaluamos al alumno en funci&oacute;n de ciertas habilidades intelectuales y luego la vida profesional le exige otras distintas.</p>      <p>El fen&oacute;meno se agrava en la misma medida en que los problemas y los requerimientos cognoscitivos cambian durante la vida profesional; un fen&oacute;meno de nuestros tiempos. Solo la pr&aacute;ctica de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica durante la formaci&oacute;n del personal puede corregir este tipo de inadaptaci&oacute;n de los sistemas docentes.</p>      <p><u>&iquest;Quo vadis?</u></p>      <p>Lo que hace complejo y apasionante el debate sobre la formaci&oacute;n de recursos humanos es el hecho simple y evidente de que nunca formamos personal para los problemas de hoy, sino para los problemas de ma&ntilde;ana. Y de tales problemas apenas podemos intuir sus rasgos generales.</p>      <p>Todo debate sobre la formaci&oacute;n de personal de salud est&aacute; por tanto precedido, expl&iacute;citamente o no, de una reflexi&oacute;n sobre hacia donde se dirige la Medicina.</p>      <p>Algunas tendencias se identifican ya con cierta nitidez:</p>  <ol> 	    <li>Hacia una Medicina m&aacute;s poblacional</li> 	    <li>Hacia la integraci&oacute;n de factores sociales en el pensamiento y la acci&oacute;n de salud</li> 	    <li>Hacia una Medicina m&aacute;s diagnosticadora y preventiva</li> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Hacia una farmacopea biol&oacute;gica</li> 	    <li>Hacia una creciente participaci&oacute;n de profesionales y t&eacute;cnicos no m&eacute;dicos en las investigaciones y las acciones de salud</li> 	    <li>Hacia una mayor participaci&oacute;n del individuo informado en las decisiones que conciernen a la salud de su comunidad y su salud personal.</li>     </ol>      <p>Nos limitaremos aqu&iacute; a algunos comentarios sobre las tres primeras.</p>      <p>En efecto, cada vez m&aacute;s el centro de gravedad de las organizaciones de salud se desplaza de la salud del individuo a la salud de la poblaci&oacute;n, sus indicadores colectivos, la eficiencia de los servicios, la penetraci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as y la evaluaci&oacute;n del impacto de las intervenciones.</p>      <p>Este fen&oacute;meno se acompa&ntilde;a de una evidencia cada vez m&aacute;s clara del rol de los factores sociales en la din&aacute;mica salud-enfermedad y en consecuencia de la importancia de la participaci&oacute;n de la sociedad en su conjunto, en las acciones de salud. Los determinantes sociales de la salud y la enfermedad, as&iacute; como los factores que condicionan la participaci&oacute;n social, se convierten en objeto de estudio en las investigaciones.</p>      <p>Pero tambi&eacute;n ocurre, simult&aacute;neamente, un &quot;desplazamiento hacia atr&aacute;s&quot; del proceso de diagn&oacute;stico, desde el proceso cl&aacute;sico de diagnosticar enfermedad, pasando por la tendencia actual de diagn&oacute;stico &quot;del riesgo&quot; de enfermedad y dirigi&eacute;ndose cada vez m&aacute;s al diagn&oacute;stico de salud positiva. El concepto de &quot;factor de riesgo&quot; emergi&oacute; de la medicina poblacional, pero esta tendencia (diagnosticadora) se ve ahora reforzada por las nuevas t&eacute;cnicas emergidas de la aplicaci&oacute;n masiva de las computadoras y de la Biotecnolog&iacute;a. Cada vez dispondremos de m&aacute;s sistemas de ensayo que nos permiten medir m&aacute;s y m&aacute;s &quot;marcadores&quot;. A ello se est&aacute;n sumando ya las t&eacute;cnicas de diagn&oacute;stico por sondas de ADN recombinante y los conocimientos derivados del mapeo del genoma humano. La simplificaci&oacute;n t&eacute;cnica de estos procedimientos los har&aacute; accesibles al nivel primario de atenci&oacute;n m&eacute;dica, y a los sistemas locales de salud.</p>      <p>Todo ello conducir&aacute; cada vez m&aacute;s a una individualizaci&oacute;n del diagn&oacute;stico y de la conducta terap&eacute;utica. La propia tabla de clasificaci&oacute;n de enfermedades se modificar&aacute; y la frontera hoy n&iacute;tida entre salud y enfermedad ser&aacute; sustituida por una zona continua de acumulaci&oacute;n de factores de riesgo, deterioro o ambos, de indicadores de salud positiva, en la que puede no ser evidente cu&aacute;ndo y c&oacute;mo debe el m&eacute;dico intervenir.</p>      <p>La ciencia ha creado la capacidad de diagnosticar y &quot;tratar&quot; no solo grandes desviaciones del com-portamiento biol&oacute;gico y social promedio, sino cada vez m&aacute;s peque&ntilde;as desviaciones. Ubicar los l&iacute;mites de la intervenci&oacute;n m&eacute;dica y el sentido de esta intervenci&oacute;n en este espectro continuo de diversidad es una tarea que corresponde m&aacute;s a la &eacute;tica que a las ciencias naturales.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el presente debate sobre la formaci&oacute;n de recursos humanos es esencial identificar aunque sea solo a grandes rasgos, el tipo de problemas que enfrentar&aacute; el personal de salud en el siglo XXI y prepararlo para ello. Obviamente, no podemos prepararlos solamente para comprender y aplicar procedimientos, porque estos procedimientos ser&aacute;n cambiados o criticados varias veces durante su vida profesional.</p>      <p>Ante la inestabilidad de la fachada del edificio, hay que prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a los cimientos: formaci&oacute;n b&aacute;sica, capacidad de aprendizaje, capacidad de combinaci&oacute;n de conocimientos de &aacute;reas diferentes, capacidad de investigaci&oacute;n, compromiso social, formaci&oacute;n de valores.</p>      <p><u>Los recursos materiales</u></p>      <p>&iquest;Y de d&oacute;nde sacar el dinero para todo esto? La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica es costosa, la formaci&oacute;n de cuadros tambi&eacute;n. Los resultados de ambas retribuyen solo a largo plazo.</p>      <p>Ninguna reflexi&oacute;n sobre la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica (ni sobre la salud) en los pa&iacute;ses en desarrollo puede obviar el problema de los recursos materiales. A estudiar este asunto hay que dedicar parte del tiempo y del talento de los cient&iacute;ficos, con el fin de generar ideas nuevas para la movilizaci&oacute;n de recursos y promover acciones concretas. De lo contrario, nuestras reflexiones corren el riesgo de parecerse m&aacute;s a lamentos que a gu&iacute;as para la acci&oacute;n.</p>      <p>Nadie tiene soluciones m&aacute;gicas a este problema. Nosotros tampoco. Pero hay algunas ideas que pueden servir de punto de partida.</p>      <p>La primera se refiere a la funci&oacute;n del estado en el desarrollo cient&iacute;fico. Este tiene que manifestarse firme al tim&oacute;n. No es viable hoy proponer que del estado salgan todos los recursos para la investigaci&oacute;n. Pero s&iacute; es responsable el estado de la existencia de un programa social coherente, garante de la equidad, la solidaridad y la cohesi&oacute;n de la sociedad; que genere a su vez en cada individuo un sentido de participaci&oacute;n, compromiso social y responsabilidad para con los dem&aacute;s. Ning&uacute;n incentivo material frenar&aacute; el robo de cerebros tanto como puede frenarlo un proyecto social que suscite adhesi&oacute;n, conducido por un equipo dirigente, austero y dedicado. Conozco que est&aacute; &quot;de moda&quot; en el continente subestimar la importancia concreta de estos valores, pero es un error. El enfrentamiento a los desaf&iacute;os del desarrollo en el plano cient&iacute;fico t&eacute;cnico (como en otros) es una tarea enorme y no hay ninguna obra grande que hayan hecho los hombres sin el sustento de un s&oacute;lido sistema de valores &eacute;ticos. No es m&iacute;stica, es la sencilla lecci&oacute;n de la historia.</p>      <p>Las tendencias que actualmente pretenden imponer en Am&eacute;rica Latina la desarticulaci&oacute;n del estado y su deserci&oacute;n del enfrentamiento a los problemas sociales son profundamente regresivas, aunque se presenten revestidas de modernidad. Las propias econom&iacute;as de los pa&iacute;ses industrializados, de los que surge el discurso neoliberal, no operan de esta manera.</p>      <p>La segunda idea se refiere al origen de los recursos materiales. Una parte importante requiere continuar con financiamiento estatal. Ello es especialmente cierto para investigaciones de impacto directo en la econom&iacute;a, como muchas de las que se ubican en el campo de la salud p&uacute;blica. El financiamiento estatal tambi&eacute;n opera como garante de que sea la sociedad en su conjunto el principal beneficiario de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. En este sentido, las funciones del estado no pueden ser solamente exhortativas. Este no puede privarse de las palancas de poder econ&oacute;mico que le permitan imponer los intereses de la sociedad.</p>      <p>Por otra parte, tambi&eacute;n es cierto que en los pa&iacute;ses en desarrollo, el estado no puede proporcionar el volumen de recursos necesario para mantener una actividad cient&iacute;fica competitiva. Otra parte del financiamiento hay que extraerla de donde est&aacute; el dinero, esto es, del sector empresarial de los pa&iacute;ses industrializados.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una actividad cient&iacute;fica de calidad competitiva en la regi&oacute;n puede atraer financiamiento externo y contribuir a la inversi&oacute;n de los flujos actuales de capital. La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica a escala mundial necesita m&aacute;s y m&aacute;s recursos humanos calificados, que en los grandes centros de poder escasean. El expediente hasta ahora ha sido la emigraci&oacute;n de los cient&iacute;ficos capaces hacia los pa&iacute;ses donde est&aacute;n los recursos materiales. Esta tendencia hay que sustituirla por la traslaci&oacute;n de los recursos materiales a los pa&iacute;ses donde est&aacute;n los recursos humanos para la investigaci&oacute;n.</p>      <p>La tercera idea, derivada de la anterior, es que la verdadera ventaja competitiva est&aacute; en la cantidad y calidad de los recursos humanos para la investigaci&oacute;n. Es esa la direcci&oacute;n principal de la inversi&oacute;n: crear potencial cient&iacute;fico. Y ello depende en gran medida de la actividad de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que seamos capaces de desplegar durante el per&iacute;odo de formaci&oacute;n del personal de salud. Se trata de una relaci&oacute;n en ambas direcciones: necesitamos recursos para la formaci&oacute;n de personal calificado y personal calificado para atraer los recursos. La investigaci&oacute;n universitaria tiene en ello un papel trascendental. Este proceso adem&aacute;s, si quiere tener &eacute;xito, es inseparable de la creaci&oacute;n de valores &eacute;ticos y compromisos sociales en los cient&iacute;ficos que formamos.</p>      <p>La cuarta idea se relaciona con la aparente contradicci&oacute;n antes expuesta, entre los campos de investigaci&oacute;n de inter&eacute;s global y aquellos de inter&eacute;s local. Solo una masa de investigadores capaz de proyectarse tambi&eacute;n sobre los temas de investigaci&oacute;n de inter&eacute;s global puede atraer los recursos materiales necesarios para catalizar la desconcentraci&oacute;n geogr&aacute;fica de la actividad cient&iacute;fica. Parad&oacute;jicamente, la concentraci&oacute;n absoluta en los problemas locales no contribuye al desarrollo de la regi&oacute;n.</p>      <p>La quinta idea es que la participaci&oacute;n en los problemas globales de investigaci&oacute;n, la penetraci&oacute;n de las &quot;academias invisibles&quot; de la ciencia mundial y la atracci&oacute;n de recursos financieros para la investigaci&oacute;n en la regi&oacute;n, requieren de una inteligente estrategia de alianzas, que no puede dejarse a la espontaneidad. En el mundo futuro la producci&oacute;n y circulaci&oacute;n internacional de conocimientos se har&aacute; tan importante (quiz&aacute;s m&aacute;s importante) como la producci&oacute;n y circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as. Pero, a diferencia de los objetos materiales, que cuando los posee uno no puede poseerlos otro, el mismo conocimiento puede ser pose&iacute;do y utilizado por muchos al mismo tiempo. Todo est&aacute; en que desarrollemos capacidad de obtenerlo y utilizarlo. Funesto ser&iacute;a para los pa&iacute;ses en desarrollo verse desacoplados de los flujos principales de producci&oacute;n e intercambio de conocimientos.</p>      <p>El car&aacute;cter multinacional (global) de la actividad cient&iacute;fica es una tendencia objetiva, consecuencia de la especializaci&oacute;n progresiva, que hace cada vez menos posible disponer de una masa suficiente de cient&iacute;ficos en un campo dado, dentro de las fronteras de un pa&iacute;s; lo cual es especialmente as&iacute; para las naciones peque&ntilde;as. En estos pa&iacute;ses, o hacemos ciencia en estrecha integraci&oacute;n con la comunidad mundial, o hacemos ciencia de segunda. La inserci&oacute;n en las comentes mundiales de producci&oacute;n y circulaci&oacute;n de conocimientos hay que garantizarla mediante la construcci&oacute;n de un sistema de alianzas (entre instituciones cient&iacute;ficas, entre empresas, entre universidades, etc.) que garantice el adecuado balance entre intereses globales y locales; y que asegure adem&aacute;s un flujo neto de recursos y conoci-mientos hacia las regiones menos desarrolladas y en beneficio de los intereses de toda la sociedad.</p>      <p>No deriva este prop&oacute;sito de un nacionalismo provinciano. Se trata de que, en sentido global, la descentralizaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica sirve mejor a los intereses de la humanidad en su conjunto, que la tendencia concentrativa que ha existido hasta ahora.</p>      <p>La sexta y &uacute;ltima de estas ideas sobre la captaci&oacute;n de financiamiento, es que existe un v&iacute;nculo entre las posibilidades de movilizar recursos financieros externos y la inversi&oacute;n que hayamos hecho en tecnolog&iacute;a de informaci&oacute;n y comunicaciones. La creaci&oacute;n y operaci&oacute;n de una red de alianzas para el desarrollo cient&iacute;fico requiere comunicaci&oacute;n permanente y circulaci&oacute;n de informaciones. Si ello es a base de movimiento de personas exclusivamente, se establece un l&iacute;mite a la intensidad del trabajo cooperativo y a las distancias geogr&aacute;ficas de las colaboraciones. El desarrollo inform&aacute;tico facilita la desconcentraci&oacute;n de la actividad operativa; tanto a escala nacional como internacional, y contribuye a reducir los inmensos gradientes que se han creado en el poder cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico.</p>      <p><u>La actividad cient&iacute;fica como eje de la formaci&oacute;n del personal de salud</u></p>      <p>&iquest;A qu&eacute; conclusiones pr&aacute;cticas conducen todas estas meditaciones? La gesti&oacute;n de investigaci&oacute;n-desarrollo en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina debe enfrentar un conjunto de desaf&iacute;os y contradicciones aparentemente insuperables, y que son nuevas (al menos en la proporci&oacute;n en que se dan) por lo que no hay recetas para enfrentarlas que podamos obtener del estudio del desarrollo cient&iacute;fico en los pa&iacute;ses hoy industrializados. Se requerir&aacute; mucha creatividad y audacia para enfrentar estos problemas. Algunas sociedades lo lograr&aacute;n y otras no. Con sus especificidades nacionales, la respuesta a estos desaf&iacute;os pasar&aacute; siempre por:</p>  <ul> 	    <li>La formaci&oacute;n masiva de recursos humanos con capacidad de practicar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica</li> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La capacidad de movilizaci&oacute;n de recursos financieros, tanto nacionales como exteriores, y de dirigir este proceso en beneficio de la sociedad</li> 	    <li>La participaci&oacute;n en problemas de investigaci&oacute;n de inter&eacute;s mundial, conjuntamente con los locales</li> 	    <li>La capacidad de integrar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica con la producci&oacute;n material y con la formaci&oacute;n de cuadros</li> 	    <li>La capacidad de construir y manejar un complejo sistema de alianzas y colaboraciones, nacionales y exteriores</li> 	    <li>La inserci&oacute;n del esfuerzo de desarrollo cient&iacute;fico como parte de un proyecto social integral encaminado al desarrollo y a la justicia social</li>     </ul>      <p>Las conclusiones m&aacute;s espec&iacute;ficas son siempre riesgosas, pero inevitables si se quiere provocar un debate &uacute;til. He aqu&iacute; algunas contra las cuales se puede comparar el quehacer actual de los cient&iacute;ficos latinoamericanos:</p>  <ul> 	    <li>La posposici&oacute;n del desarrollo cient&iacute;fico es un error. Este debe ser priorizado. No es una consecuencia del desarrollo econ&oacute;mico, sino un prerrequisito del desarrollo.</li> 	    <li>La concentraci&oacute;n extrema de la actividad cient&iacute;fica es un error. El pensamiento y el m&eacute;todo cient&iacute;fico deben ser universalizados, haci&eacute;ndolos formar parte de la cultura general. La necesidad de concentrar recursos (e instrumentos) no debe conducir a concentrar el pensamiento cient&iacute;fico.</li> 	    <li>La limitaci&oacute;n en la formaci&oacute;n de recursos humanos para la investigaci&oacute;n es un error. En la disponibilidad de una masa de cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos calificados radica precisamente la ventaja competitiva a la que podemos aspirar.</li> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La formaci&oacute;n exclusivamente tecnol&oacute;gica del personal de salud es un error. Solamente una amplia formaci&oacute;n b&aacute;sica, que incluya la pr&aacute;ctica de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, puede capacitarlo para asimilar y manejar con &eacute;xito y creatividad, los cambios que ocurran durante su vida profesional.</li> 	    <li>La concentraci&oacute;n total del esfuerzo cient&iacute;fico en temas de inter&eacute;s local es un error. Tales temas hay que impulsarlos, pero hay que participar tambi&eacute;n en los campos de investigaci&oacute;n de inter&eacute;s global. S&oacute;lo as&iacute; ser&aacute; posible evitar la desinserci&oacute;n definitiva de la comunidad cient&iacute;fica mundial.</li> 	    <li>La separaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica del sector productivo (incluso dentro de la salud) es un error. Las industrias farmac&eacute;uticas, de medios de diagn&oacute;stico y de equipos m&eacute;dicos, ofrecen espacios concretos para la vinculaci&oacute;n investigaci&oacute;n-producci&oacute;n.</li> 	    <li>La contraposici&oacute;n entre la priorizaci&oacute;n del nivel primario de salud y la priorizaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica es un error. La capacitaci&oacute;n del nivel primario de salud para la actividad de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica tiene posibilidades insospechadas de dar una nueva dimensi&oacute;n a la eficacia del sistema de salud.</li> 	    <li>El tratamiento suspicaz de los v&iacute;nculos academia-empresa, tanto nacionales como exteriores&nbsp; es un error. El desarrollo de tales alianzas es una tendencia objetiva. No es posible detener este proceso; de lo que se trata es de manejarlo en favor de la sociedad.</li> 	    <li>La reducci&oacute;n del papel del estado en el desarrollo cient&iacute;fico t&eacute;cnico es un error. Ello es especialmente peligroso en los pa&iacute;ses en desarrollo. Las leyes del mercado operan a corto plazo; la ciencia y la formaci&oacute;n de cuadros son inversiones a largo plazo. Las leyes del mercado han creado los problemas de Latinoam&eacute;rica, ellas mismas no van a resolverlos.</li>     </ul>      <p>Los desaf&iacute;os son realmente gigantescos, pero las oportunidades existen. El debate puede ciertamente contribuir a identificar las contradicciones y las oportunidades. Luego hay que escoger entre situarse, como dir&iacute;a el latinoamericano Massetti: &quot;<em>en el mundo de los que luchan o en el mundo de los que lloran</em>&quot;. Lo primero requiere, adem&aacute;s de ideas claras, de una voluntad pol&iacute;tica y un consenso social para hacer lo que es necesario. Pero ello es materia de otro trabajo.</p></font></P>
        <P>&nbsp;</P>

    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Recibido: 10 de abril de 2015.    ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>Aprobado: 10 de abril de 2015. </font></P>
    <P>&nbsp;</P>
    <P>&nbsp; </P>
    <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><I>Agustín Lage Dávila</I>. Doctor en Ciencias. Profesor Titular. Investigador Titular. Centro de Inmunología Molecular. La Habana. Correo electr&oacute;nico: <U><FONT COLOR="#0000ff"><a href="mailto:editorial@spicm.cfg.sld.cu">editorial@spicm.cfg.sld.cu</a></FONT></U> 
  </font> </P>

     ]]></body>
</article>
