<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7493</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7493</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-74931995000100008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Colecistitis crónica alitiasica: &iquest;un diagnóstico de exclusión?]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reyes Cardero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez Carrazana]]></surname>
<given-names><![CDATA[Agustín]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Militar Clinicoquirúrgico Docente Joaquín Castillo Duany  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Santiago de Cuba ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>1995</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>1995</year>
</pub-date>
<volume>34</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74931995000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74931995000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74931995000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Teniendo en cuenta que la colecistitis crónica alitiásica como entidad clínica aún muchos cirujanos la cuestionan, en este trabajo se exponen los hallazgos de las investigaciones realizadas, con el objetivo de llegar al diagnóstico en 30 pacientes colecistectomizados electivamente desde 1986 hasta 1994. Se comprobó la valiosa información que pueden brindar en estos casos la colecistografía oral, el drenaje biliar, la ultrasonografía y la laparoscopia. Los signos más frecuentemente encontrados fueron: vesícula ligeramente opaca, pobre respuesta y persistencia del contraste por más de 24 horas en la colecistografía oral, paredes engrosadas en el ultrasonido, exfoliación de conductos biliares, evacuación nula y leucocitos en el drenaje biliar, así como paredes engrosadas con cambios de color, aunque ninguno de ellos resulta característico de la colecistitis crónica alitiásica, pues también se observan en las colecistosis y en el síndrome del conducto cístico]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[COLECISTITIS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[COLECISTOGRAFIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[DRENAJE]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PERITONEOSCOPIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[HUMANO]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[   Hospital Militar Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Joaqu&iacute;n Castillo Duany", Santiago de Cuba <H2> Colecistitis cr&oacute;nica alitiasica: &iquest;un diagn&oacute;stico de exclusi&oacute;n?</H2> <I>Dr. Jorge Reyes Cardero<SUP>1</SUP> y Dr. Agust&iacute;n Jim&eacute;nez Carrazana<SUP>2</SUP></I><SUP></SUP> <OL>     <LI> Especialista de I Grado en Cirug&iacute;a General. Hospital Militar Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Doctor Joaqu&iacute;n Castillo Duany" en Santiago de Cuba.</LI>      <LI> Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a General. Profesor Auxiliar del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Santiago de Cuba.</LI>     </OL>  <H4> RESUMEN</H4> Teniendo en cuenta que la colecistitis cr&oacute;nica aliti&aacute;sica como entidad  cl&iacute;nica a&uacute;n muchos cirujanos la cuestionan, en este trabajo se exponen  los hallazgos de las investigaciones realizadas, con el objetivo de llegar al  diagn&oacute;stico en 30 pacientes colecistectomizados electivamente desde 1986  hasta 1994. Se comprob&oacute; la valiosa informaci&oacute;n que pueden brindar  en estos casos la colecistograf&iacute;a oral, el drenaje biliar, la ultrasonograf&iacute;a  y la laparoscopia. Los signos m&aacute;s frecuentemente encontrados fueron: ves&iacute;cula  ligeramente opaca, pobre respuesta y persistencia del contraste por m&aacute;s  de 24 horas en la colecistograf&iacute;a oral, paredes engrosadas en el ultrasonido,  exfoliaci&oacute;n de conductos biliares, evacuaci&oacute;n nula y leucocitos  en el drenaje biliar, as&iacute; como paredes engrosadas con cambios de color,  aunque ninguno de ellos resulta caracter&iacute;stico de la colecistitis cr&oacute;nica  aliti&aacute;sica, pues tambi&eacute;n se observan en las colecistosis y en el  s&iacute;ndrome del conducto c&iacute;stico.      <P><I>Palabras clave: </I>COLECISTITIS/diagn&oacute;stico. COLECISTOGRAFIA. DRENAJE.    ULTRASONOGRAFIA. PERITONEOSCOPIA. HUMANO.  <H4> INTRODUCCION</H4> El hecho de que no haya un criterio diagn&oacute;stico definido que pueda describir la colecistitis cr&oacute;nica aliti&aacute;sica (CCA), ha dado lugar a una insuficiente informaci&oacute;n y a confusi&oacute;n acerca del empleo de los medios auxiliares en ese sentido.1,2      <P>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la aplicaci&oacute;n de nuevas t&eacute;cnicas y un mejor conocimiento de las alteraciones fisiol&oacute;gicas y bioqu&iacute;mi cas han permitido obtener progresos notables en la evaluaci&oacute;n diagn&oacute;stica de los pacientes en quienes se sospecha CCA.2-4      <P>Los s&iacute;ntomas de la CCA en ocasiones son vagos, y s&oacute;lo agrup&aacute;ndolos y asoci&aacute;n dolos con una buena interpretaci&oacute;n de los medios diagn&oacute;sticos se puede sospechar la enfermedad; por ello s&oacute;lo se acepta cuando existen manifestaciones cl&iacute;nicas, imageno l&oacute;gicas y de laboratorio con la confirma ci&oacute;n anatomohistol&oacute;gica.5      <P>En el servicio de Cirug&iacute;a General existe una experiencia previa relacionada con la atenci&oacute;n a estos pacientes, por lo que decidimos analizar con m&aacute;s detalle los resultados de las investigaciones comple mentarias, con el fin de obtener datos sobre la utilidad espec&iacute;fica de cada una de ellas y su posible correlaci&oacute;n.6 <H4> MATERIAL Y METODO</H4> Se realiz&oacute; un estudio prospectivo acerca de los resultados de los medios auxiliares de diagn&oacute;stico utilizados en pacientes atendidos en el Hospital Militar Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Doctor Joaqu&iacute;n Castillo Duany" de Santiago de Cuba, por sospecha de CCA, desde julio de 1986 hasta igual mes de 1994.      <P>El universo estuvo conformado por 30 pacientes que presentaron signos y s&iacute;ntomas sugestivos de esta afecci&oacute;n o que fueron enviados por un Servicio de Gastroenterolog&iacute;a, ya estudiados, los cuales se incluyeron en la casu&iacute;stica sobre la base de los siguientes criterios: <OL>     <LI> Diagn&oacute;stico de CCA sobre la base del cuadro cl&iacute;nico y las investigaciones complementarias, entre ellas ultraso nograf&iacute;a del abdomen, colecistograf&iacute;a oral, drenaje biliar y laparoscopia.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Resistencia al tratamiento m&eacute;dico, as&iacute; como persistencia del dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen.</LI>      <LI> Ambos criterios fueron excluyentes.</LI>     </OL> Para determinar las enfermedades asociadas con mayor frecuencia a la CCA y sospechar otras posibles causas del cuadro cl&iacute;nico, se llev&oacute; a cabo el estudio baritado de es&oacute;fago, est&oacute;mago y duodeno, as&iacute; como endoscopia del <I>tractus </I>gastroin testinal superior con frotis duodenal, ultrasonograf&iacute;a de las v&iacute;as urinarias u otros ex&aacute;menes de manera individual en cada paciente, de acuerdo con los resultados del examen f&iacute;sico y el interrogatorio.      <P>Luego del procesamiento de la infor maci&oacute;n obtenida, el cual se efectu&oacute; de forma mec&aacute;nico-manual con la ayuda de una calculadora, se confeccionaron tablas de contingencia de 1 y 2 entradas. <H4> RESULTADOS</H4> Durante el per&iacute;odo que se investiga se practicaron en nuestro servicio 30 colecis tectom&iacute;as por CCA, para el 8,2 % del total realizado.      <P>A todos los pacientes se les efectu&oacute; colecistograf&iacute;a: en el 40 % con pancreozi m&iacute;n, por razones de disponibilidad del f&aacute;rmaco y en el 60 % restante mediante la prueba de Boyden. Los signos colecisto gr&aacute;ficos m&aacute;s frecuentemente hallados fueron: pobre respuesta al pancreozim&iacute;n o comida de prueba en 90,0 % de los pacientes, seguidos por aquellos con ves&iacute;cula d&eacute;bilmente contrastada y con persistencia del contraste en ves&iacute;cula biliar a las 24 horas. Estos signos se asociaron en una tr&iacute;ada en 52,0 % de la casu&iacute;stica.      <P>Otro medio diagn&oacute;stico utilizado fue el ultrasonido funcional, mediante el cual se detectaron los siguientes signos: engro samiento de la pared vesicular, imagen ecog&eacute;nica sin sombra ac&uacute;stica, hipocon tractibilidad de la ves&iacute;cula biliar y ves&iacute;cula acodada. El 23,3 % de las ves&iacute;culas biliares fue informado como normal; sin embargo, anatomohistol&oacute;gicamente presentaba CCA sola o combinada con colecistosis.      <P>En todos los casos se realiz&oacute; drenaje biliar no cronometrado por sondeo duode nal; he aqu&iacute; los signos m&aacute;s sobresalientes: presencia de epitelio procedente de la exfoliaci&oacute;n de ves&iacute;cula y conductos biliares, alteraciones cuantitativas de la evacuaci&oacute;n de la ves&iacute;cula biliar y presen cia de leucocitos.      <P>En 40 % de la serie se present&oacute; la tr&iacute;ada; evacuaci&oacute;n nula, leucocitos y exfoliaci&oacute;n de ves&iacute;cula y conductos biliares.      <P>En ninguno de los pacientes operados se comprob&oacute; en la bilis elementos litog&eacute;nicos ni par&aacute;sitos como la <I>Giardia lamblia.</I>      <P>Una paciente lleg&oacute; remitida de otro hospital a nuestra consulta con drenaje biliar cronometrado, en el que se inform&oacute; la ves&iacute;cula hipert&oacute;nica e hipercin&eacute;tica.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Otro medio diagn&oacute;stico utilizado para demostrar la CCA fue la laparoscopia, la cual no se pudo realizar en 7 pacientes (23,3 %) por contraindicaci&oacute;n del proceder a la poca cooperaci&oacute;n de ellos. Los signos encontrados con mayor frecuencia en este sentido fueron: paredes engrosadas, cambios de color de la pared vesicular y adherencias de la ves&iacute;cula biliar a &oacute;rganos o estructuras vecinas. En 17,4 % se inform&oacute; la ves&iacute;cula como normal; sin embargo, anatomohistol&oacute;gicamente se demostr&oacute; CCA. En 47,8 % de los pacien tes se present&oacute; la asociaci&oacute;n de adheren cias de la ves&iacute;cula a &oacute;rganos o estructuras vecinas, cambios de color, engrosamiento de la pared y ves&iacute;cula peque&ntilde;a.      <P>Debemos plantear que estas t&eacute;cnicas diagn&oacute;sticas deben ser interpretadas en correspondencia con el cuadro cl&iacute;nico del paciente, sin olvidar la posible existencia de enfermedades asociadas concomitantes. <H4> DISCUSION</H4> De acuerdo con los signos radiogr&aacute;fi cos encontrados, coincidimos con otros autores al plantear que esta entidad puede no ser detectada en la radiograf&iacute;a7-10 La deficiente visualizaci&oacute;n con medios de contraste puede sugerir una insuficiente capacidad de concentraci&oacute;n de la mucosa de la ves&iacute;cula biliar, o bien la existencia de un conducto c&iacute;stico estenosado.9 No obstante el resultado normal, puede haber colecistopat&iacute;a. La persistencia de la ves&iacute;cula biliar contrastada a las 24 a 36 horas de la administraci&oacute;n por v&iacute;a oral del medio de contraste, indica una anorma lidad en la contractibilidad de este &oacute;rgano y se considera como un signo radiogr&aacute;fico eficaz para el diagn&oacute;stico de la CCA.5      <P>El ultrasonido constituye una t&eacute;cnica a la que actualmente se le confiere gran importancia para el diagn&oacute;stico de esta entidad, dada la posibilidad de realizar adem&aacute;s ultrasonido funcional con pancreo zim&iacute;n o con comida grasa, de manera que no s&oacute;lo se investiga la presencia de litiasis vesicular, sino que permite estudiar la concentraci&oacute;n y contractibilidad vesicular, as&iacute; como sus cambios de forma y la aparici&oacute;n del dolor en el cuadrante supe rior derecho del abdomen. La densidad de eco que no forma sombra dentro de la ves&iacute;cula biliar se relaciona con c&aacute;lculos s&oacute;lo en el 50 % de las ocasiones;4 en nuestra serie esto se puso de manifiesto en 7 pacientes, 5 de los cuales ten&iacute;an CCA m&aacute;s colesterolosis y 2 CCA como &uacute;nico diagn&oacute;stico histopatol&oacute;gico.      <P>En la bilis B se descubren signos que pueden indicar inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica vesicular, como la presencia de leucocitos y epitelio descamado; sin embargo, estos elementos m&aacute;s las bacterias en la bilis deben ser interpretados con muchas reservas, pues dichas c&eacute;lulas pueden proceder de los conductos biliares o del duodeno. El contenido de leucocitos y c&eacute;lulas epiteliales en la bilis de los pacientes con CCA supera al de los pacientes sanos.2      <P>En algunos pacientes no se logra obtener bilis B, o en ocasiones de forma disminuida, lo cual pone de manifiesto trastornos de la contractibilidad de la ves&iacute;cula biliar, hecho que contribuye tambi&eacute;n a que &eacute;sta permanezca contrastada durante 24 a 36 horas en la colecistograf&iacute;a oral.3      <P>Actualmente se recomienda el drenaje biliar cronometrado para determinar con mayor exactitud el tiempo de aparici&oacute;n de la bilis B en el duodeno, pues constituye un procedimiento fisiol&oacute;gico que permite identificar las aberraciones motoras del sistema biliar,9 y adem&aacute;s para el diagn&oacute;sti co de las discinesias se le confiere gran valor en combinaci&oacute;n con la colecistogra f&iacute;a oral. Cuando se realiza con pancreozi m&iacute;n se recomienda para investigar el s&iacute;ndrome del conducto c&iacute;stico.10      <P>La CCA tambi&eacute;n puede escapar al laparoscopista, pero esto puede estar m&aacute;s en relaci&oacute;n con su experiencia en el diagn&oacute;stico de esta enfermedad, pues precisamente la ves&iacute;cula biliar -por su situaci&oacute;n anat&oacute;mica- es uno de los &oacute;rganos que con mayor facilidad visualiza el endoscopista y en el cual los procesos patol&oacute;gicos provocan alteraciones macros c&oacute;picas evidentes que hacen relativamente f&aacute;cil el diagn&oacute;stico.6      <P>En una serie previa no mostramos falsos negativos,6 por ello le conferimos gran importancia. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>  <OL>     <!-- ref --><LI> Gredzhev AI, Zegalin F, Gredzheva TA. Surgical treatment of acalculous cholecystitis. Khirurgiia 1984;7:43-6.</LI>    <!-- ref --><LI> Tsimerman IS, Vdovski BV. Colecistitis cr&oacute;nica acalculosa. Klin Med 1984;5:129-33.</LI>    <!-- ref --><LI> Milanov OB. Chronic non-calculous cholecystitis. Vestn Khir 1985;134(3):114-8.</LI>    <!-- ref --><LI> Laing C. Evaluaci&oacute;n diagn&oacute;stica de los pacientes en quienes se sospeche colecistitis. Clin Quir Norteam 1984;1:3-19.</LI>    <!-- ref --><LI> Ballesta LC, Pellicer PJ. Colecistitis cr&oacute;nica aliti&aacute;sica. Rev Esp Enferm Apar Dig 1981;60(5):457-61.</LI>    <!-- ref --><LI> Jim&eacute;nez CA, Reyes C. Colecistitis cr&oacute;nica aliti&aacute;sica: evaluaci&oacute;n de los medios de diagn&oacute;stico y resultados del tratamiento quir&uacute;rgico. Rev Cubana Cir 1988;27(2):51-8.</LI>    <!-- ref --><LI> Griffin WO. Chronic acalculous cholecystitis. Ann Surg 1980;191:636-40.</LI>    <!-- ref --><LI> Vasilenko VJ, Grevenev AL, Colecistitis cr&oacute;nica. En: Proped&eacute;utica de las enfermedades internas. Mosc&uacute;: Mir, 1988, t.2:492-3.</LI>    <!-- ref --><LI> Rodr&iacute;guez FR, Camayd ZE, Ca&iacute;&ntilde;as RJ, Aguila GA, Oliva GL. Encuesta de opini&oacute;n sobre la colecistitis cr&oacute;nica aliti&aacute;sica entre m&eacute;dicos especialistas. Rev Cubana Cir 1986;25:443-53.</LI>    <!-- ref --><LI> Quevedo Guanche LL, P&eacute;rez Acosta J. Obstrucci&oacute;n parcial no calculosa del conducto c&iacute;stico o s&iacute;ndrome del conducto c&iacute;stico. Rev Cubana Cir 1983;22:6-10.</LI>    </OL> Recibido: 20 de diciembre de 1994. Aprobado: 23 de enero de 1995.     <BR>Dr. <I>Jorge Reyes Cardero. </I>Hospital Militar Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Joaqu&iacute;n Castillo Duany, Santiago de Cuba, Cuba.       ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gredzhev]]></surname>
<given-names><![CDATA[AI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zegalin]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gredzheva]]></surname>
<given-names><![CDATA[TA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Surgical treatment of acalculous cholecystitis]]></article-title>
<source><![CDATA[Khirurgiia]]></source>
<year>1984</year>
<volume>7</volume>
<page-range>43-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tsimerman]]></surname>
<given-names><![CDATA[IS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vdovski]]></surname>
<given-names><![CDATA[BV]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Colecistitis crónica acalculosa]]></article-title>
<source><![CDATA[Klin Med]]></source>
<year>1984</year>
<volume>5</volume>
<page-range>129-33</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Milanov]]></surname>
<given-names><![CDATA[OB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Chronic non-calculous cholecystitis]]></article-title>
<source><![CDATA[Vestn Khir]]></source>
<year>1985</year>
<volume>134</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>114-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laing]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación diagnóstica de los pacientes en quienes se sospeche colecistitis]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Quir Norteam]]></source>
<year>1984</year>
<volume>1</volume>
<page-range>3-19</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ballesta]]></surname>
<given-names><![CDATA[LC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pellicer]]></surname>
<given-names><![CDATA[PJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Colecistitis crónica alitiásica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Esp Enferm Apar Dig]]></source>
<year>1981</year>
<volume>60</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>457-61</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reyes]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Colecistitis crónica alitiásica: evaluación de los medios de diagnóstico y resultados del tratamiento quirúrgico]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></source>
<year>1988</year>
<volume>27</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>51-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Griffin]]></surname>
<given-names><![CDATA[WO]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Chronic acalculous cholecystitis]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Surg]]></source>
<year>1980</year>
<volume>191</volume>
<page-range>636-40</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vasilenko]]></surname>
<given-names><![CDATA[VJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Grevenev]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Colecistitis crónica]]></article-title>
<source><![CDATA[Propedéutica de las enfermedades internas]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>492-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[FR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Camayd]]></surname>
<given-names><![CDATA[ZE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Caíñas]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguila]]></surname>
<given-names><![CDATA[GA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Oliva]]></surname>
<given-names><![CDATA[GL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Encuesta de opinión sobre la colecistitis crónica alitiásica entre médicos especialistas]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></source>
<year>1986</year>
<volume>25</volume>
<page-range>443-53</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quevedo Guanche]]></surname>
<given-names><![CDATA[LL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Acosta]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Obstrucción parcial no calculosa del conducto cístico o síndrome del conducto cístico]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></source>
<year>1983</year>
<volume>22</volume>
<page-range>6-10</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
