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</front><body><![CDATA[   Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente "Miguel Enr&iacute;quez", Ciudad de La Habana <H2> Cirug&iacute;a conservadora de la funci&oacute;n espl&eacute;nica en el adulto joven*</H2> <I>Osvaldo Olivera Sandoval,<SUP>1</SUP> Orestes Noel Mederos Curbelo<SUP>2</SUP> y Francisco Faedo Borges<SUP>3</SUP></I> <OL>     <LI> Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a General. Asistente.</LI>      <LI> Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a General. Asistente.</LI>      <LI> Especialista de I Grado en Imagenolog&iacute;a. Profesor Auxiliar.</LI>     </OL>  <H4> <B>RESUMEN</B></H4> Se presenta el an&aacute;lisis de 10 pacientes, intervenidos de urgencia por trauma  del bazo, durante el per&iacute;odo de 1982 a 1990, a los cuales se les aplic&oacute;  m&eacute;todos de cirug&iacute;a reparadora, resecci&oacute;n parcial y autotrasplante  de tejido espl&eacute;nico. Previendo la inmunodepresi&oacute;n, el grupo etario  fluctu&oacute; entre los 18 y 29 a&ntilde;os. Los resultados, controlados por  estudios hematol&oacute;gicos, imagenol&oacute;gicos e inmunol&oacute;gicos, fueron  satisfactorios. La primera sutura espl&eacute;nica (1982) y la segunda resecci&oacute;n  parcial en Cuba (1983), fue realizada por el autor principal, lo cual fue informado  a la Sociedad Cubana de Cirug&iacute;a (abril de 1984). En los &uacute;ltimos  3 a&ntilde;os, se repar&oacute; el bazo a otros pacientes (menores de 30 a&ntilde;os),  traumatizados, no incluidos en esta serie, por no tener el control evolutivo de  un quinquenio. Se comprueban los resultados de los cambios inmunol&oacute;gicos  en la cirug&iacute;a espl&eacute;nica. Actualmente, la aplicaci&oacute;n de estas  t&eacute;cnicas basadas en las segmentaciones del bazo, se ha incrementado en  nuestros hospitales pedi&aacute;tricos.      <P><I>Palabras clave: </I>BAZO/lesiones; BAZO/cirug&iacute;a; BAZO/transplante.  <H4> INTRODUCCION</H4> La cirug&iacute;a del bazo estuvo limitada durante a&ntilde;os a la ex&eacute;resis total, <I>Riegner</I> (citado por <I>Champault)</I>1 efectu&oacute; la primera esplenectom&iacute;a en 1893 y en 1952 <I>King y Schumacker</I>2 informan los primeros 5 casos de sepsis fulminante en ni&ntilde;os esplenectomizados. En 19703 se publicaron casos de sepsis en el adulto joven y en 1980 se informa la primera muerte en Cuba de un joven de 20 a&ntilde;os.      <P>El mayor conocimiento de la funci&oacute;n espl&eacute;nica y la posibilidad de utilizar nuevos m&eacute;todos de hemostasia y medios diagn&oacute;sticos de control posoperatorios permitieron desarrollar t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas conservadoras con resultados favorables.      <P>La esplenorrafia fue descrita por <I>Dretzka</I> (citado por <I>Dixon</I>), en 19304 y la primera esplenectom&iacute;a parcial reglada fue realizada por <I>Morgenstein </I>en 1966;5 en publicaciones recientes6 aparecen cientos de casos operados con mortalidad inferior a la esplenectom&iacute;a.      <P>En Cuba estas t&eacute;cnicas se utilizan fundamentalmente en ni&ntilde;os traumatizados y se comenz&oacute; a practicar la esplenorrafia por el autor principal en 19824 y por <I>Sisto </I>la primera resecci&oacute;n parcial secundados por nosotros en 1983. Los resultados alentadores obtenidos en Cuba7,8 nos motivan a esta comunicaci&oacute;n. <H4> MATERIAL Y METODO</H4> Se revisaron las historias cl&iacute;nicas de 50 pacientes, a qui&eacute;nes se les realiz&oacute; cirug&iacute;a espl&eacute;nica por traumatismo, y de este universo de estudios se seleccion&oacute; una muestra de 10 pacientes, a qui&eacute;nes se les practic&oacute; algunas de las t&eacute;cnicas de cirug&iacute;a conservadora. Se excluyen los otros pacientes por tener menos de un quinquenio de control de seguimiento evolutivo.      <P>En este estudio retrospectivo realizado en nuestro Hospital (1982 a 1991) se practic&oacute; el m&eacute;todo porcentual; sus resultados se exponen en tablas y de su an&aacute;lisis se derivan las conclusiones. Los estudios realizados para el control evolutivo no fueron uniformes en todos los pacientes, excepto el ultrasonido que incluy&oacute; el universo del trabajo; en el resto fueron utilizados en algunos casos la tomograf&iacute;a axial computadorizada (TAC), la inmunoelectroforesis de prote&iacute;na, y la gammagraf&iacute;a. <H4> COMENTARIOS</H4> La cirug&iacute;a conservadora del bazo se basa en la frecuencia y gravedad de las complicaciones consecuentes a la supresi&oacute;n de la funci&oacute;n espl&eacute;nica.9      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El bazo respecto a su funci&oacute;n inmunol&oacute;gica, representa aproximadamente el 25 % del tejido linfoide del organismo y alcanza su m&aacute;ximo desarrollo durante la pubertad.      <P>Las funciones hematol&oacute;gicas pueden resumirse en:10 <UL>     <LI> Centro de reserva de plaquetas y de factor antihemof&iacute;lico.</LI>      <LI> Hematopoyesis.</LI>      <LI> Destrucci&oacute;n de gl&oacute;bulos rojos viejos.</LI>      <LI> Capacidad de limpiar eritrocitos de part&iacute;culas extra&ntilde;as agrupadas al filtrarlos en su pulpa.</LI>     </UL> Las funciones inmunol&oacute;gicas son fundamentales.11 Este &oacute;rgano interviene en la producci&oacute;n de opsoninas y tuftsinas que es un tetrap&eacute;ptido que estimula la funci&oacute;n fagocitaria de polimorfos nucleares y macr&oacute;fagos que intervienen en el metabolismo del complemento, lo cual explica que despu&eacute;s de la esplenectom&iacute;a el paciente presenta disminuci&oacute;n de: inmunoglobulina IgM, complemento C, opsoninas, respuesta ant&iacute;gena, properdinas, linfocitos "T", actividad leuco-f&iacute;lica de la globulina "Y" y de tuftsina.      <P>Actualmente, gracias al desarrollo de m&eacute;todos diagn&oacute;sticos &uacute;tiles en el pre y posoperatorio,1,12 (di&aacute;lisis peritoneal, angiograf&iacute;a del tronco cel&iacute;aco, ecograf&iacute;a, TAC, gammagraf&iacute;a) es posible diagnosticar a tiempo un hematoma subcapsular. Las alternativas disponibles por el cirujano para la conservaci&oacute;n de la funci&oacute;n espl&eacute;nica son las siguientes:3,9,10 <UL>     <LI> Aplicaci&oacute;n de sustancias hemost&aacute;ticas (avitene, celulosa oxidada, fibrina adhesiva, etc&eacute;tera).</LI>      <LI> Esplenorrafia (figura 1).</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Resecci&oacute;n parcial reglada5 o at&iacute;pica (figura 2).</LI>      <LI> Electrocoagulaci&oacute;n de la c&aacute;psula.</LI>      <LI> Coagulaci&oacute;n por rayos infrarrojos.13</LI>      <LI> Ligadura aislada de la arteria espl&eacute;nica.</LI>      <LI> Autotrasplante de tejido espl&eacute;nico.14</LI>      <LI> Mallas hemost&aacute;ticas.10</LI>      <LI> Tratamiento conservador no quir&uacute;rgico (casos muy seleccionados).</LI>      <LI> Requiere control intensivo y debe tener lesi&oacute;n &uacute;nica con respuesta satisfactoria a la transfusi&oacute;n.</LI>      <LI> Estos m&eacute;todos se basan en estudios experimentales de segmentaci&oacute;n y vascularizaci&oacute;n15 (figura 3).</LI>     </UL> En general, debido a los resultados cl&iacute;nico y experimental de depresi&oacute;n inmunol&oacute;gica posesplenectom&iacute;a,2,16 la lucha por conservar la funci&oacute;n espl&eacute;nica es la primera opci&oacute;n del cirujano ante el bazo lesionado, ya sea por abstenci&oacute;n quir&uacute;rgica o al reparar las lesiones espl&eacute;nicas o autotrasplantar porciones de un bazo resecado totalmente. <H4> RESULTADOS Y DISCUSION</H4> Los pacientes intervenidos fueron adultos j&oacute;venes en su totalidad, cuyas edades oscilaron entre 18 y 29 a&ntilde;os (4 pacientes del sexo femenino y 6 del masculino) para ser este &uacute;ltimo sexo el m&aacute;s afectado. El politraumatismo influy&oacute; en las lesiones asociadas (tabla 1) y la esplenorrafia fue el procedimiento m&aacute;s utilizado (tabla 2), lo que concuerda con otros autores.17,18      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En los casos que por su envergadura no pudo repararse el bazo, se realiz&oacute; la esplenectom&iacute;a con autotrasplante de tejido espl&eacute;nico. El ultrasonido fue el examen m&aacute;s utilizado en el posoperatorio inmediato (tabla 3), previendo la formaci&oacute;n del hematoma subcapsular.      <P>Solamente un paciente present&oacute; IgA disminuida a pesar de la conservaci&oacute;n del bazo, lo cual prueba su susceptibilidad a la sepsis, que posiblemente se habr&iacute;a instalado con la esplenectom&iacute;a como plantea <I>Sigmund</I>19 en su estudio de 162 pacientes, de los cuales 11 sufrieron sepsis y de &eacute;stos, 6 fallecieron entre 2 a 15 a&ntilde;os despu&eacute;s de la esplenectom&iacute;a. Se aisl&oacute; el neumococo como microorganismo predominante.      <P>En la paciente a la cual se le realiz&oacute; la resecci&oacute;n parcial (figura 4) se pudo comprobar la funci&oacute;n del bazo residual por ultrasonograf&iacute;a, gammagraf&iacute;a,20 TAC y la relaparotom&iacute;a, al presentar una discreta colecci&oacute;n subfr&eacute;nica serohem&aacute;tica (tabla 4 y figura 4).      <P>Los resultados a largo plazo fueron favorables y la paciente pari&oacute; a los 4 a&ntilde;os de operada (tabla 5). <H4> CONCLUSIONES</H4> Realizada una revisi&oacute;n de la literatura m&eacute;dica mundial sobre los resultados de t&eacute;cnicas conservadoras de la funci&oacute;n inmunol&oacute;gica del bazo, se llegaron a las siguientes conclusiones: <OL>     <LI> La cirug&iacute;a conservadora de la funci&oacute;n espl&eacute;nica debe realizarse en adultos j&oacute;venes (adem&aacute;s de ni&ntilde;os) si en el medio existen posibilidades diagn&oacute;sticas de control posoperatorio y en casos muy seleccionados.</LI>      <LI> El estudio inmunol&oacute;gico alterado de un paciente demostr&oacute; la posibilidad de instalaci&oacute;n de sepsis, si se hubiese realizado una cirug&iacute;a radical.16</LI>      <LI> La vigilancia cl&iacute;nica intensiva y el estudio por ultrasonograf&iacute;a evolutiva en el posoperatorio inmediato nos permiti&oacute; descartar al posible hematoma espl&eacute;nico subcapsular.</LI>     </OL>        ]]></body>
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