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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Miringoplastias: Resultados anatomofuncionales]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Docente Clinicoquirúrgico Joaquín Albarrán  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Forty myringoplasties performed at the Otorhinolaryngologic service of "Joaquín Albarrán" Clinicosurgical and Teaching hospital during July, 1992-1995 were revised with the aim of assessing anatomic and functional results. Twenty five cases underwent a myrinngoplasty with the use of the Underlay technique and 15 cases with the use of the Onlay technique. In general, good anatomic results were obtained, mainly with the use of the Underlay technique, while from the functional point of view, a greater hearing improvement was attained with the use of the Onlay technique]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[MIRINGOPLASTIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[RESULTADO DEL TRATAMIENTO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PERFORACION DE LA MEMBRANA TIMPANICA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[MYRINGLOPLASTY]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[TREATMENT OUTCOME]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[TYMPANIC MEMBRANE PERFORATION]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   <H3> Art&iacute;culos Originales</H3> Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n" <H2> Miringoplastias. Resultados anatomofuncionales</H2> <I>Dr. Victoriano Vicente Mach&iacute;n Gonz&aacute;lez,<SUP>1</SUP> Dr. Rodolfo Fidel Vieito Espi&ntilde;eira,<SUP>2</SUP> Dra. Isabel Benito Soler,<SUP>2</SUP> y Dr. Juan Carlos Freyre Serentil<SUP>3</SUP></I> <DIR><I>1 </I>Especialista de I Grado en Otorrinolaringolog&iacute;a. Instructor. Jefe de Servicio.     <BR><SUP>2</SUP> Especialista de I Grado.     <BR><SUP>3 </SUP>Especialista de I Grado. Instructor.</DIR>  <H4> RESUMEN</H4> Se revisaron 40 miringoplastias, realizadas en el Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a del Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n", en el per&iacute;odo comprendido entre julio de 1992 y julio de 1995, con el objetivo de valorar sus resultados anatomofuncionales. Veinte y cinco casos se realizaron con la t&eacute;cnica de Underlay y 15 con la de Onlay. En general se obtuvieron buenos resultados anat&oacute;micos, sobre todo con la t&eacute;cnica de Underlay, mientras que desde el punto de vista funcional se evidenci&oacute; mayor ganancia auditiva con el empleo de la de Onlay.      <P><I>Descriptores DeCS</I>: MIRINGOPLASTIA/m&eacute;todos; RESULTADO DEL TRATAMIENTO; PERFORACION DE LA MEMBRANA TIMPANICA/cirug&iacute;a. <H4> INTRODUCCI&Oacute;N</H4> Los intentos de reparaci&oacute;n de la membrana timp&aacute;nica datan de hace m&aacute;s de un siglo. En 1878 <I>Berthold</I> cerr&oacute; exitosamente una perforaci&oacute;n con piel de espesor total e introdujo el t&eacute;rmino "miringoplastia".<SUP>1</SUP> Los padres de la miringoplastia actual, han sido sin embargo, <I>Z&ouml;llner </I>y <I>W&uuml;lstein </I>en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 50.<SUP>2</SUP> Desde entonces se han descrito innumerables variantes t&eacute;cnicas, siempre en busca de mejorar los resultados tanto desde el punto de vista anat&oacute;mico como funcional.<SUP>3,4</SUP>      <P>En Cuba la t&eacute;cnica m&aacute;s utilizada desde 1960 es la endomeatal simple, introducida por <I>Nejedlo</I>, que tiene como inconvenientes la eliminaci&oacute;n frecuente del injerto, el acceso dif&iacute;cil y la imposibilidad de colocar con seguridad la plastia para garantizar una posici&oacute;n correcta.<SUP>5</SUP>      <P>Menos conocidas y utilizadas son las t&eacute;cnicas b&aacute;sicas que los autores anglosajones denominan <I>Onlay </I>y <I>Underlay</I>, de las cuales derivan numerosas variantes de miringoplastia, que tienen la ventaja de disminuir ostensiblemente los inconvenientes citados.<SUP>6,7</SUP>      <P>Las perforaciones traum&aacute;ticas de la membrana timp&aacute;nica se observan con relativa frecuencia en nuestro servicio. Igual ocurre con la otitis media cr&oacute;nica, donde la perforaci&oacute;n de la membrana timp&aacute;nica queda como &uacute;nica secuela, despu&eacute;s que ha cesado la reacci&oacute;n inflamatoria de la mucosa que tapiza las cavidades del o&iacute;do medio.<SUP>3</SUP>      <P>Es por todo lo anterior, que nos sentimos motivados a realizar el presente estudio utilizando las t&eacute;cnicas de Onlay y Underlay, con el objetivo de describir los resultados anat&oacute;micos y su relaci&oacute;n con la localizaci&oacute;n y tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n timp&aacute;nica en los pacientes operados y valorar los resultados funcionales obtenidos por las t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas utilizadas. <H4> M&Eacute;TODOS</H4> Se llev&oacute; a cabo un estudio descriptivo, cuyo universo estuvo constituido por 40 pacientes a los cuales se les realiz&oacute; miringoplastia por las t&eacute;cnicas de Onlay y Underlay, en el Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a del Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n", en el per&iacute;odo comprendido entre julio de 1992 y julio de 1995. La edad de los pacientes fluctu&oacute; entre 15 y 70 a&ntilde;os, de ellos 17 fueron mujeres y 23 hombres.      <P>La evoluci&oacute;n preoperatoria incluy&oacute; la comprobaci&oacute;n de la permeabilidad de la trompa de Eustaquio, la audiometr&iacute;a de tonos puros y los caracter&iacute;sticos de la perforaci&oacute;n: todos fueron de m&aacute;s del 25 % del &aacute;rea total de la membrana timp&aacute;nica, y se consideraron perforaciones grandes las que ocupaban la mitad o m&aacute;s del &aacute;rea superficial de &eacute;sta, y peque&ntilde;as las que tuvieron un &aacute;rea menor. Todos los o&iacute;dos se encontraban secos, desde al menos 3 meses antes de la intervenci&oacute;n. S&oacute;lo fueron incluidos los pacientes con un seguimiento posoperatorio m&iacute;nimo de 6 meses.<SUP>1,8,9</SUP>      <P>La cirug&iacute;a fue realizada bajo anestesia general y el abordaje endoaural en todos los casos. Se utiliz&oacute; indistintamente fascia del m&uacute;sculo temporal (29 pacientes para el 72,5 %) y en menor grado pericondrio tragal (11 pacientes para el 27,5 %), como material de injerto, y se coloc&oacute; &eacute;ste en posici&oacute;n lateral a los remanentes timp&aacute;nicos (Orlay) o en posici&oacute;n medial a &eacute;stos (Underlay); no se establecieron condicionales previos para la realizaci&oacute;n de una u otra t&eacute;cnica.<SUP>10</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los pacientes que se intervinieron recibieron el alta en un t&eacute;rmino de 7 d&iacute;as y se evaluaron anat&oacute;mica y funcionalmente a las 3 semanas, 3 meses, 6 meses y al a&ntilde;o de operados.      <P>Se consider&oacute; un &eacute;xito anat&oacute;mico cuando se comprob&oacute; integridad del injerto al examen f&iacute;sico.<SUP>10</SUP>      <P>En la evaluaci&oacute;n de los resultados funcionales se us&oacute; el m&eacute;todo de comparaci&oacute;n del gap a&eacute;reo-&oacute;seo pre y posoperatorio, mediante las frecuencias de 500, 1 000, y 2 000 Hz y se calcul&oacute; su valor medio. Para calcular el gap a&eacute;reo-&oacute;seo se emple&oacute; la medici&oacute;n de la conducci&oacute;n preoperatoria de la v&iacute;a &oacute;sea para los c&aacute;lculos tanto pre como posoperatorios, para incluir la aparente mejor&iacute;a debida a cualquier p&eacute;rdida sensorineral posquir&uacute;rgica.<SUP>10</SUP>      <P>La informaci&oacute;n se obtuvo de las historias cl&iacute;nicas de los pacientes con perforaci&oacute;n timp&aacute;nica del Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a del Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n", la cual fue transcripta a fichas de vaciamiento, confeccionadas al efecto, y se elaboraron tablas donde se resumi&oacute; dicha informaci&oacute;n. Para describir los resultados anat&oacute;micos, se realiz&oacute; el an&aacute;lisis descriptivo de las tablas, mientras que para la evaluaci&oacute;n de los resultados funcionales, si el tama&ntilde;o de la muestra era mayor o igual a 30 pacientes se efectuaba la prueba de comparaci&oacute;n de medios en muestras pareadas (T-pareada) previa verificaci&oacute;n de los supuestos establecidos para &eacute;sta, y si la muestra era inferior a 30, se llevaba a cabo la prueba de rangos con signos de Wilcoxon; se consider&oacute; como nivel de significaci&oacute;n el 5 % (a=0,05) en ambos casos. <H4> RESULTADOS</H4> Del an&aacute;lisis de las 40 historias cl&iacute;nicas de pacientes que fueron intervenidos por las t&eacute;cnicas de Onlay y Underlay, por presentar perforaciones timp&aacute;nicas como secuela inflamatoria o traum&aacute;tica, se obtuvieron los siguientes resultados:      <P>La tabla 1 refleja la distribuci&oacute;n de pacientes de acuerdo con los resultados anat&oacute;micos y la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica empleada. Se observa el 86,7 % de resultados favorables para la t&eacute;cnica de Onlay (13 pacientes) y el 88 % (22 pacientes) para la de Underlay, es decir, los resultados quir&uacute;rgicos pueden catalogarse de buenos en lo que respecta al cierre de la perforaci&oacute;n.      <P>TABLA 1. <I>Distribuci&oacute;n de pacientes seg&uacute;n resultados anat&oacute;micos y t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas</I> <TABLE BORDER CELLPADDING=5 > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="6" WIDTH="86%">     <CENTER>T&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">Resultados&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="29%">     <CENTER>De Underlay</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="29%">     <CENTER>De Onlay</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="29%">     <CENTER>Total</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">anat&oacute;micos&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>%</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">&Eacute;xito</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>22</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>88</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>13</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>86,7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>35</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>87,5</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">Fracaso</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>3</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>12</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>2</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>13,3</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>12,5</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">Total</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>25</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>15</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>100,0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>40</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="14%">     <CENTER>100,0</CENTER> </TD> </TR> </TABLE> Fuente: Historias cl&iacute;nicas del archivo del Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n"      <P>La tabla 2 muestra la distribuci&oacute;n de los operados por la t&eacute;cnica de Underlay seg&uacute;n la localizaci&oacute;n de la perforaci&oacute;n y los resultados anat&oacute;micos. En ella se observa que en la localizaci&oacute;n anterior y central se logr&oacute; el cierre en el 100 % de los pacientes, mientras que en el posterior esta t&eacute;cnica result&oacute; satisfactoria en 7 de 8 pacientes y en la subtotal solamente en 4 de 6 operados (n&oacute;tese que en la medida en que la perforaci&oacute;n fue mayor, el &eacute;xito quir&uacute;rgico disminuy&oacute;).      <P>TABLA 2. <I>Distribuci&oacute;n de operados por la t&eacute;cnica de Underlay seg&uacute;n localizaci&oacute;n y tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n y resultados anat&oacute;micos</I> <TABLE BORDER CELLPADDING=5 > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="8" WIDTH="89%">     <CENTER>Localizaci&oacute;n y tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">Resultados&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Anterior (&lt; 50 %)</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Posterior (&lt; 50 %)</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Central (&lt; 50 %)</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Subtotal (>50 %)</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">anat&oacute;micos&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">&Eacute;xito</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>87,5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>6</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>4</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>66,7</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">Fracaso</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>1</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>12,5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>2</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>33,3</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">Total</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>8</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100,0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>6</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>6</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD> </TR> </TABLE> Fuente: Historias cl&iacute;nicas del archivo del Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n"      <P>Con respecto a la t&eacute;cnica de Onlay (tabla 3), se observa que en 2 pacientes que presentaban una perforaci&oacute;n subtotal se logr&oacute; el cierre de &eacute;sta; similares resultados se verificaron en los pacientes con perforaci&oacute;n de localizaci&oacute;n central (4 pacientes), no as&iacute; en los de localizaci&oacute;n anterior, donde el &eacute;xito estuvo presente s&oacute;lo en 2 de los 3 pacientes intervenidos con esta t&eacute;cnica.      <P>TABLA 3. <I>Distribuci&oacute;n de operados por la t&eacute;cnica de Onlay seg&uacute;n localizaci&oacute;n y tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n y resultados anat&oacute;micos</I> <TABLE BORDER CELLPADDING=5 > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="8" WIDTH="89%">     <CENTER>Localizaci&oacute;n y tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">Resultados&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Anterior (&lt; 50 %)</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Posterior (&lt; 50 %)</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Central (&lt; 50 %)</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="22%">     <CENTER>Subtotal (>50 %)</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">anat&oacute;micos&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>No.</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">&Eacute;xito</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>2</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>66,7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>5</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>83,3</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>4</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">Fracaso</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>1</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>33,3</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>1</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>16,7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>0</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">Total</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>3</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>6</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100,0</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>4</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>7</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>100</CENTER> </TD> </TR> </TABLE> Fuente: Historias cl&iacute;nicas del archivo del Hospital Docente Clinicoquir&uacute;rgico "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n"      <P>Los resultados funcionales se reflejan en la tabla 4, donde se observan los valores medios, desviaciones est&aacute;ndar y la significaci&oacute;n estad&iacute;stica de &eacute;stos para ambas t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas. En dicha tabla se aprecia de manera general que hubo una reducci&oacute;n promedio de los valores del Rinne audiom&eacute;trico, es decir, al parecer una ganancia funcional, lo cual se comprueba al hacer la prueba de comparaci&oacute;n de medios (T-pareada), lo que evidencia que estas diferencias son importantes. Sin embargo, al analizar la t&eacute;cnica de Underlay, a pesar de observar una reducci&oacute;n promedio de 23,54 a 21,19, tales diferencias parecen se deban al azar y no a la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica en s&iacute;, mientras que en los pacientes operados con la t&eacute;cnica de Onlay, la marcada reducci&oacute;n promedio del Rinne audiom&eacute;trico (de 27,31 a 20,06) evidenci&oacute; una importante mejor&iacute;a funcional.      <P>TABLA 4, <I>Valores medios, desviaci&oacute;n est&aacute;ndar y significaci&oacute;n estad&iacute;stica de los resultados funcionales en ambas t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas</I> <TABLE BORDER CELLPADDING=5 > <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="33%">     <CENTER>Media est&aacute;ndar</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="33%">     <CENTER>Significaci&oacute;n estad&iacute;stica</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">T&eacute;cnica quir&uacute;rgica&nbsp;</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>Desviaci&oacute;n</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>Antes</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>Despu&eacute;s</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>Antes</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Despu&eacute;s</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">Underlay n=25</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>23,54</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>21,29</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>8,71</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>16,35</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>No significativa</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">Onlay n=15</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>27,31</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>20,06</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>9,81</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>11,79</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>Muy significativa</CENTER> </TD> </TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">Ambas n=40</TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>24,91</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>20,83</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>9,07</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>14,07</CENTER> </TD>  <TD VALIGN=TOP WIDTH="17%">     <CENTER>Significativa</CENTER> </TD> </TR> </TABLE>      <CENTER>No significativa: p>0,05. Significativa: p&lt;0,05. Muy significativa: p&lt;0,01.</CENTER>  <H4> DISCUSI&Oacute;N</H4> Luego de una amplia revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica, <I>Mendel </I>plante&oacute; que no existe nada que demuestre que un injerto colocado en posici&oacute;n medial tendr&aacute; mayor oportunidad de una cicatrizaci&oacute;n satisfactoria, que un injerto lateral correctamente colocado, y puede encontrarse en ambos m&eacute;todos una cicatrizaci&oacute;n de alrededor del 90 %.<SUP>2</SUP>      <P>Al hacer las timpanoplastias o miringoplastias una de las metas b&aacute;sicas es el tratamiento de la enfermedad subyacente. Las peque&ntilde;as diferencias en los resultados entre las t&eacute;cnicas utilizadas en este estudio pudieran estar relacionadas con los siguientes detalles t&eacute;cnicos:      <P>Al efectuar la t&eacute;cnica de Underlay, con elevaci&oacute;n y repliegue hacia delante de la parte posterior del anillo y el t&iacute;mpano remanente, se logra una buena exposici&oacute;n del o&iacute;do medio y sus recesos posteriores. Es aqu&iacute; que ocasionalmente se tropieza con una mucosa enferma y adherencias que pueden ser eliminadas. Los huesecillos pueden ser inspeccionados para determinar su continuidad y movilidad y para practicar una osiculoplastia si fuese necesario. Al emplear la t&eacute;cnica de Onlay nada de esto puede lograrse.<SUP>6,11</SUP>      <P>Con respecto a la localizaci&oacute;n y tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n vemos que <I>Rosell</I>, citando a otros autores, plantea que <I>Tos </I>preconiza la t&eacute;cnica de Onlay para las perforaciones anteriores y reserva la de <I>Underlay </I>para las posteriores, as&iacute; como <I>Palva</I>, el cual utiliza la t&eacute;cnica de Onlay si queda solamente el <I>annulus</I>.<SUP>4</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La mayor&iacute;a de los autores consultados coinciden en que existe una relaci&oacute;n lineal entre el tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n y los resultados anat&oacute;micos, y son &eacute;stos mejores en la medida en que la perforaci&oacute;n sea menor.<SUP>1,2,4,7</SUP>      <P>Nosotros obtuvimos similares resultados, y consideramos que esto ocurre porque en la medida en que el tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n es mayor, se dificulta el cierre de &eacute;sta, por existir una mejor superficie de sost&eacute;n para el injerto. Esto es superado en parte en las perforaciones subtotales con el empleo de la t&eacute;cnica de Onlay, pues el injerto no s&oacute;lo reposa sobre los remanentes timpanomaleolares, sino tambi&eacute;n sobre la pared anterior del conducto, previamente desepitelizada, y es sostenido por esta misma piel al ser repuesta a su lugar de origen.<SUP>1,11</SUP>      <P>Desde el punto de vista funcional existe gran variabilidad en cuanto a los resultados de los distintos autores.<SUP>6,7,12</SUP>      <P><I>Fern&aacute;ndez de Pinedo</I> hall&oacute; una reducci&oacute;n del Rinne negativo a 15 db o menos en 240 o&iacute;dos (75,9 %). En 76 pacientes no obtuvo ganancia auditiva e incluso la audici&oacute;n descendi&oacute;. De estos &uacute;ltimos, 14 presentaron sordera perceptiva (en 4 pacientes con cofosis), lo cual atribuye a una excesiva manipulaci&oacute;n de la cadena osicular.<SUP>1</SUP>      <P><I>Verbist, </I>en su estudio de la hiprocuria sinsocineural consecutiva a la cirug&iacute;a atol&oacute;gica, considera que existe una relaci&oacute;n causa-efecto, y encuentra una coincidencia m&aacute;s alta de hipoacusia en los o&iacute;dos con cadena intacta, para concluir al igual que <I>Tos </I>y <I>Gibb </I>que la causa directa de este fen&oacute;meno es el da&ntilde;o coclear inducido por movimientos excesivos de la cadena, por lo cual recomienda extremo cuidado durante toda la operaci&oacute;n, para evitar la indebida conmoci&oacute;n de la cadena osicular, lo cual podr&iacute;a ocasionar un da&ntilde;o coclear.<SUP>12</SUP>      <P>En general podemos afirmar, que nuestros pacientes recibieron un beneficio notable de su audici&oacute;n mediante el cierre de la perforaci&oacute;n, lo cual fue eviden-te con el empleo de la t&eacute;cnica de Onlay (p &lt; 0,01).      <P>El hecho de que 4 de los pacientes intervenidos por la t&eacute;cnica de Underlay hayan presentado un aumento considerable de su hipoacusia, podr&iacute;a explicar los resultados estad&iacute;sticos obtenidos por esta t&eacute;cnica, (p &lt; 0,05). Consideramos al igual que los autores citados, que esta p&eacute;rdida auditiva se pudo deber a una manipulaci&oacute;n excesiva de la cadena durante la desepitelizaci&oacute;n de los remanentes t&iacute;mpano-maleolares.      <P>Es necesario aclarar que nuestros resultados se basan en el total de los pacientes operados independientemente del resultado anat&oacute;mico obtenido, lo cual indudablemente, ha influido tambi&eacute;n sobre los resultados funcionales, lo que no ocurri&oacute; as&iacute; en la mayor&iacute;a de los trabajos consultados, donde s&oacute;lo se analizaron los o&iacute;dos desde el punto de vista funcional, con resultados anat&oacute;micos satisfactorios.<SUP>1,2,4,6</SUP> Esto y el hecho de que no se hayan reportado pruebas de inferencia estad&iacute;stica, hace que estos resultados no sean totalmente comparables con los nuestros. <H4> CONCLUSIONES</H4>  <OL>     <LI> El tama&ntilde;o de la perforaci&oacute;n influy&oacute; en los resultados de forma general y por t&eacute;cnicas, y fueron estos mejores cuando la perforaci&oacute;n era peque&ntilde;a, fundamentalmente de localizaci&oacute;n central.</LI>      <LI> Se observan buenos resultados anat&oacute;micos para ambas t&eacute;cnicas; sin embargo, cuando se realiz&oacute; la t&eacute;cnica de Underlay, &eacute;stos fueron superiores.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI> Desde el punto de vista funcional, se evidenci&oacute; ganancia auditiva evidente de manera general, la que fue m&aacute;s importante cuando se realiz&oacute; la t&eacute;cnica de Onlay.</LI>     </OL>  <H4> SUMMARY</H4> Forty myringoplasties performed at the Otorhinolaryngologic service of "Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n" Clinicosurgical and Teaching hospital during July, 1992-1995 were revised with the aim of assessing anatomic and functional results. Twenty five cases underwent a myrinngoplasty with the use of the Underlay technique and 15 cases with the use of the Onlay technique. In general, good anatomic results were obtained, mainly with the use of the Underlay technique, while from the functional point of view, a greater hearing improvement was attained with the use of the Onlay technique.      <P><I>Subject headings:</I><B> </B>MYRINGLOPLASTY/methods; TREATMENT OUTCOME; TYMPANIC MEMBRANE PERFORATION/surgery. <H4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>  <OL>     <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Fern&aacute;ndez de Pinedo M. Miringoplastia (con extracci&oacute;n total de C.A.E.). Acta Otorrinolaringol Esp 1982;33(5):817-21.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Mendel L, Kuylenstierna R. Healing and hearing in incomplicated myringoplasty. J Laryngol Otol 1980;94:997-1003.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Gil-Carcedo LM. Otolog&iacute;a. Barcelona: Vila Sala Hnos; 1995:330-7.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Rossell MR. Revisi&oacute;n de 156 miringoplastias. Acta Otorrinolaringol Esp 1989;5:345-8.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Najedo V. Sobre el tratamiento de la sordera conductiva. La Habana, 1965:131-42.</FONT></LI>    <LI> <FONT SIZE=-1>L&oacute;pez Villarejo P, Rold&aacute;n Nogueras J. Miringoplastias. Acta Otorrinolaringol Esp 38,1987;38:15-9.</FONT></LI>      <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>De Grado F, Bati R, N&uacute;&ntilde;ez R, Palop JM, Schneider M. Miringoplastia. Resultados anatomofuncionales en 5 a&ntilde;os. Ann Otorrinolaringol Ibero Am 1993;20(2):179-90-190.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Helms J. Modern aspect of tympanoplasty. An overview. Laryngorhinootologic 1995;74(8):465-7.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Kronemberg J, Ben Shoshen J, Wolf M. Perforated tympanic membrane after blast injury. Am J Otol 1993;14(1):92-4.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Packer P, Machendrick A, Soler M. What's best in myringoplasty: underlay or overlay, dura of fascia? J Laryngol Otol 1982;96:25-41.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Miglets AN. Atlas de cirug&iacute;a del o&iacute;do. 4ed. Editorial M&eacute;dica Panamericana, 1988: 367-72.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Verbist M. Debruyne F, Rector E, Feenstra L. High-frequency hearing thresholds prior to and following middle ear surgery. Acta Otorrinolaryngol Belg 1993;47(1):17-21.</FONT></LI>    </OL> Recibido: 12 de septiembre de 1996. Aprobado: 26 de septiembre de 1996.      <P>Dr. <I>Victoriano Vicente Mach&iacute;n Gonz&aacute;lez</I>. Avenida 37, n&uacute;mero 2610, entre 26 y 30, municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.        ]]></body><back>
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