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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-id>S0034-74931998000100008</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Abscesos espinales epidurales. Tratamiento combinado médico-quirúrgico: A propósito de 4 casos]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital General de Morón Servicio de Neurocirugía ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74931998000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74931998000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74931998000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Los abscesos epidurales espinales (AEE), constituyen una enfermedad de presentación poco frecuente en la atención neuroquirúrgica de nuestro medio, con una morbilidad por déficits neurológicos muy elevada, si las medidas terapéuticas precisas no se toman con celeridad. Esta afección debe ser objeto de estudio, ante todo paciente que la manifieste con dolor en región dorso-lumbar, déficit neurológico y fiebre. Se muestran a 4 pacientes con AEE no tuberculosos, ni relacionados con procedimientos quirúrgicos, 2 al nivel lumbar y 2 con inclusión de la región dorso-lumbar, de los cuales 3 presentaron una mala recuperación posoperatoria (entre ellos un fallecido), y uno se recuperó completamente, lo que evidencia la necesidad de tomar una conducta enérgica, desde que se sospeche el diagnóstico. Los autores consideran que la combinación de un tratamiento quirúrgico y médico enérgicos, desde que se comprueba el diagnóstico, independientemente de la severidad del cuadro, es la única garantía de una recuperación adecuada]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The spinal epidural abscesses (SEA) are rarely seen at the neurosurgical services of our environment. The morbidity due to neurological deficits may be elevated if the therapeutic measures are not taken fast. This affection must be studied whenever the patient presents pain in the dorsolumbar region, neurological deficit and fever. 4 patients with non tuberculous spinal epidural abscesses and with no previous surgical procedures are presented. 2 had them at the lumbar level and 2 with inclusion of the dorsolumbar region. 3 of them had a bad postoperative recovery (1 died), and the other one recovered completely, which shows the necessity of following an energetic conduct since the diagnosis in suspected. The authors consider that the combination of a dynamic medical and surgical treatment since the diagnosis is confirmed, independently of the severity of the clinical picture, is the only way to guarantee and adequate recovery]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES DE LA COLUMNA VERTEBRAL]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  Hospital General de Mor&oacute;n, Ciego de Avila.     <BR> Servicio de Neurocirug&iacute;a  <H2> <B>Abscesos espinales epidurales. Tratamiento combinado m&eacute;dico-quir&uacute;rgico.    A prop&oacute;sito de 4 casos</B></H2> <I>Dr. Angel Lacerda Gallardo, Dr. Oil&eacute;n Hern&aacute;ndez Guerra<SUP>1</SUP>  y Dr. Julio D&iacute;az Agramonte<SUP>1</SUP></I>      <P><I>1</I> Especialista de I Grado en Neurocirug&iacute;a.  <H4> <B>RESUMEN</B></H4> Los abscesos epidurales espinales (AEE), constituyen una enfermedad de presentaci&oacute;n    poco frecuente en la atenci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica de nuestro medio,    con una morbilidad por d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos muy elevada, si las    medidas terap&eacute;uticas precisas no se toman con celeridad. Esta afecci&oacute;n    debe ser objeto de estudio, ante todo paciente que la manifieste con dolor en    regi&oacute;n dorso-lumbar, d&eacute;ficit neurol&oacute;gico y fiebre. Se muestran    a 4 pacientes con AEE no tuberculosos, ni relacionados con procedimientos quir&uacute;rgicos,    2 al nivel lumbar y 2 con inclusi&oacute;n de la regi&oacute;n dorso-lumbar,    de los cuales 3 presentaron una mala recuperaci&oacute;n posoperatoria (entre    ellos un fallecido), y uno se recuper&oacute; completamente, lo que evidencia    la necesidad de tomar una conducta en&eacute;rgica, desde que se sospeche el    diagn&oacute;stico. Los autores consideran que la combinaci&oacute;n de un tratamiento    quir&uacute;rgico y m&eacute;dico en&eacute;rgicos, desde que se comprueba el    diagn&oacute;stico, independientemente de la severidad del cuadro, es la &uacute;nica    garant&iacute;a de una recuperaci&oacute;n adecuada.         <P><I>Descriptores DeCS:</I> ENFERMEDADES DE LA COLUMNA VERTEBRAL/cirug&iacute;a;    ENFERMEDADES DE LA COLUMNA VERTEBRAL/quimioterapia; ABSCESO/cirug&iacute;a;    ABSCESO/quimioterapia; ANTIBIOTICOS/uso terap&eacute;utico.     <P> Los abscesos epidurales espinales (AEE), constituyen una afecci&oacute;n poco    frecuente en los servicios de neurocirug&iacute;a,<SUP>1</SUP> a pesar de que    es el problema cl&iacute;nico que evoluciona con efecto de masa espinal, de    origen infeccioso, m&aacute;s com&uacute;nmente hallada.<SUP>2</SUP>      <P>La incidencia de los AEE ha sido reportada entre 0,83 por cada 10 mil pacientes    ingresados,<SUP>1</SUP> y 0,2 a 1,2 por cada 10 mil enfermos,<SUP>3,4</SUP>    y en edades pedi&aacute;tricas, se han reportado poco m&aacute;s de 90 casos.<SUP>5</SUP>    En nuestro medio, &eacute;sta es una entidad rara en la atenci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica    y los resultados obtenidos dependen en gran medida, de la celeridad con que    se disponga el tratamiento.      <P>El tratamiento de los AEE es tan discutido como su patog&eacute;nesis, por    lo que hemos decidido reportar a 4 pacientes a los que se les practic&oacute;    un sistema de tratamiento agresivo, d&oacute;nde se combinaba la cirug&iacute;a    espinal de urgencia con una terap&eacute;utica m&eacute;dica intensiva, metodolog&iacute;a    que consideramos de elecci&oacute;n con vistas a obtener mejores resultados.  <H4> <B>REPORTE DE CASOS</B></H4> <B>Caso 1</B>      <P>Paciente del sexo masculino de 10 meses de edad, con antecedentes de salud    y desarrollo psicomotor adecuados para su edad, que inicia su cuadro con una    vejiga neur&oacute;gena y debilidad de la fuerza muscular en ambos miembros    inferiores (MsIs); a los 15 d&iacute;as se instala toma del estado general y    aparecen fiebre y signos men&iacute;ngeos, lo que empeora el defecto motor,    hasta la paraplej&iacute;a fl&aacute;ccida, con trastornos esfinterianos asociados.    Al examen general no se destacan lesiones cut&aacute;neas y se detecta poro    d&eacute;rmico lumbo-sacro; los reflejos osteotendinosos (OT) y cutaneomucosos    (CM) estaban abolidos.      <P>Informe del laboratorio: Marcada leucocitosis por predominio de polimorfonucleares      <P>Radiograf&iacute;a de columna lumbo-sa-cra (LS): Espina b&iacute;fida de L5.    Punci&oacute;n lumbar (PL): Salida de material purulento por el trocar del que    se toma una muestra para cultivo y antibiograma.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Tomograf&iacute;a axial computadorizada (TAC) lumbar: Anormal, con imagen de    absceso epidural espinal, adem&aacute;s se detecta imagen de lesi&oacute;n s&oacute;lida    epidural e intradural lumbar (figs. 1 y 2).        <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/cir/v37n1/f109198.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v37n1/f109198.jpg" ALT="Figura 1" HSPACE=10 BORDER=0 HEIGHT=139 WIDTH=180></A>    </CENTER>       
<CENTER>     Fig. 1. <I>Tomograf&iacute;a axial computadorizada (TAC) lumbar del paciente      n&uacute;mero 1.</I>   </CENTER>       <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/cir/v37n1/f209298.gif"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v37n1/f209298.gif" ALT="Figura 2" VSPACE=10 BORDER=0 HEIGHT=140 WIDTH=145></A>    </CENTER>       
<CENTER>     Fig. 2. <I>Dibujo de TAC lumbar realizada al paciente n&uacute;mero 1:</I>   </CENTER>     <P>a) Quiste epidermoide extra e intradural     <BR>   b) Absceso epidural     <BR>   c) Soma o cuerpo vertebral     <BR>   d) Proceso transverso      <P>Se interviene quir&uacute;rgicamente y se demuestra AEE lumbar y gran quiste    dermoide epidural e intradural lumbar, con abundante material seb&aacute;ceo    y cabellos en su interior. Se realiz&oacute; drenaje del absceso y lavado amplio    del espacio epidural con suero y antibi&oacute;tico, tambi&eacute;n se efectu&oacute;    apertura dural y ex&eacute;resis del quiste, que tambi&eacute;n estaba abscedado.      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se inicia tratamiento antibi&oacute;tico agresivo parenteral y se procede a    la irrigaci&oacute;n continua epidural a trav&eacute;s de sondas, con gentamicina.      <P>Se aisl&oacute; un <I>Estafilococo aureus</I> y un <I>Enterobacter</I> spp    en el cultivo.      <P>La evoluci&oacute;n del paciente es t&oacute;rpida y 10 d&iacute;as despu&eacute;s    fallece en estado de <I>shock</I> s&eacute;ptico.      <P><B>Caso 2</B>      <P>Paciente femenina de 69 a&ntilde;os de edad, con antecedentes de diabetes mellitus,    que manifiesta el inicio de su enfermedad con cuadro febril de 13 d&iacute;as    de evoluci&oacute;n, con posterior aparici&oacute;n de dolor lumbar intenso    que no ced&iacute;a con analg&eacute;sicos. Se indican bloqueos espinales lo    que empeora el dolor, que se irradia a los MsIs.      <P>Examen general: Dolor intenso a la palpaci&oacute;n de la regi&oacute;n lumbar,    arreflexia OT en MsIs. Las&egrave;gue positivo a 5 grados en MsIs, Bragard positivo    bilateral, no hay trastornos esfinterianos, nivel sensitivo en met&aacute;mera    L2.      <P>Informe del laboratorio: leucocitosis por predominio de polimorfonucleares.      <P>Eritrosedimentaci&oacute;n: 40 mm.      <P>Radiograf&iacute;a simple de columna LS: Escoliosis de concavidad izquierda.      <P>Ecograf&iacute;a abdominal y lumbar: Hepatomegalia e imagen compleja de aspecto    l&iacute;quido en el m&uacute;sculo psoas izquierdo de 70 x 32 mm, muy pr&oacute;xima    a la columna lumbar (fig. 3).      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>PL: Salida de material purulento por el trocar de punci&oacute;n. Se realiz&oacute;    laminectom&iacute;a exploradora lumbar y se evacu&oacute; absceso epidural donde    se apreciaron signos de osteomielitis en el arco posterior. Se lava el espacio    con suero y antibi&oacute;tico; se inicia tratamiento antibi&oacute;tico parenteral    y se realiza irrigaci&oacute;n continua epidural por sonda con amikacina. Se    aisl&oacute; un <I>Estafilococo aureus</I>. La evoluci&oacute;n de la paciente    es favorable y a los 6 meses en la reconsulta &eacute;sta se encuentra asintom&aacute;tica    y asignol&oacute;gica.      <P><B>Caso 3</B>      <P>Paciente masculino de 22 a&ntilde;os de edad, que presenta dolor lumbar intenso    de 8 d&iacute;as de evoluci&oacute;n luego de un esfuerzo f&iacute;sico intenso.    Se indica tratamiento con acupuntura lo que empeora el cuadro.        <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/cir/v37n1/f309198.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v37n1/f309198.jpg" ALT="Figura 3" VSPACE=10 BORDER=0 HEIGHT=130 WIDTH=165></A>    </CENTER>       
<CENTER>     Fig. 3. <I>Ecograf&iacute;a de regi&oacute;n lumbar efectuada a la paciente      n&uacute;mero 2.</I>   </CENTER>     <P>A los 11 d&iacute;as se instala paraparesia que progresa r&aacute;pidamente    hacia la paraplej&iacute;a fl&aacute;ccida. Al examen general en ese momento,    se demuestran lesiones cut&aacute;neas s&eacute;pticas en miembros superiores    (MsSs), nivel sensitivo en met&aacute;mera L1, hipoestesia en silla de montar,    arreflexia OT y cutaneomucosa en MsIs y regi&oacute;n perineal. Trastornos vasomotores    en MsIs. A los 14 d&iacute;as aparece fiebre y rigidez nucal y se mantiene sin    modificaciones el cuadro neurol&oacute;gico.      <P>Informe del laboratorio: Leucocitosis por predominio polimorfonuclear: Hiperglicemia.      <P>Radiograf&iacute;a simple de columna LS: Normal.      <P>PL: S&iacute;ndrome del canal seco.      <P>Mielograf&iacute;a lumbar: Imagen de compresi&oacute;n de la bala de contraste    al nivel D11-L1 (fig. 4). Se somete a laminectom&iacute;a exploradora dorso-lumbar,    y se evacua absceso epidural; adem&aacute;s aparecen signos de osteomielitis    en el arco posterior. Lavado amplio del espacio con suero y antibi&oacute;tico.    La duramadre contin&uacute;a tensa, por lo que se procede a su apertura, donde    se encuentra aracnoiditis adhesiva dorso-lumbar. Se realiza lisis de quistes    aracnoideos que disminuyen la tensi&oacute;n intradural.        ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>     <A HREF="/img/revistas/cir/v37n1/f409298.gif"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v37n1/f409298.gif" ALT="Figura 4" VSPACE=10 BORDER=0 HEIGHT=184 WIDTH=138></A>    </CENTER>   Fig. 4. <I>Dibujos: a) Mielograf&iacute;a lumbar realizada al paciente n&uacute;mero    3. b) Mielograf&iacute;a lumbar hecha al paciente n&uacute;mero 4.</I>      
<P>L&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo (LCR) claro y transparente. Se inicia    terapia parenteral con antibi&oacute;ticos y se comienza irrigaci&oacute;n continua    epidural con antibi&oacute;ticos. En el cultivo creci&oacute;: <I>Estafilococo    aureus y Klebsiella</I> spp. La evoluci&oacute;n del paciente es satisfactoria,    aunque mantiene d&eacute;ficit neurol&oacute;gico.      <P><B>Caso 4</B>      <P>Paciente masculino de 18 a&ntilde;os de edad, con antecedentes de asma bronquial,    que presenta cuadro de dolor lumbar y fiebre de 7 d&iacute;as de evoluci&oacute;n,    por lo que se inicia PL, la cual es fallida. Se instituye antibioticoterapia    y a los 10 d&iacute;as aparece paraparesia que progresa r&aacute;pidamente hacia    la paraplej&iacute;a fl&aacute;ccida. Al examen general se constata fur&uacute;nculo    abscesado del MS izquierdo, arreflexia OT en MsIs, reflejo anal y cremasteriano    presentes, nivel sensitivo en met&aacute;mera D11, dolor intenso a la palpaci&oacute;n    dorso-lumbar, estertores h&uacute;medos en ambos pulmones.      <P>Informe del laboratorio: Leucocitosis por predominio de polimorfonucleares.      <P>Radiograf&iacute;a simple de t&oacute;rax AP: Bronconeumon&iacute;a.      <P>Radiograf&iacute;a simple de columna dorso-lumbar: Normal.      <P>Ecograf&iacute;a lumbar: Imagen de 80 mm a una profundidad de 41 mm de la piel,    en regi&oacute;n lumbar izquierda, hepato-esplenomegalia moderada.      <P>Mielograf&iacute;a lumbar: S&iacute;ndrome del canal seco, imagen de compresi&oacute;n    epidural de la bala de contraste, en anillo de servilleta al nivel D11-L1 (fig.    4). Se efectu&oacute; laminectom&iacute;a exploradora dorso-lumbar y se evacu&oacute;    absceso epidural a este nivel, sin tejido de granulaci&oacute;n. Se realiza    lavado amplio con suero y antibi&oacute;ticos del espacio epidural y se inicia    irrigaci&oacute;n continua con antibi&oacute;tico de este espacio a trav&eacute;s    de sondas; se comienza terap&eacute;utica antibi&oacute;tica por v&iacute;a    parenteral. El paciente tiene una evoluci&oacute;n satisfactoria, aunque mantiene    d&eacute;ficit neurol&oacute;gico. En el cultivo se evidenci&oacute;: <I>Estafilococo    aureus y Acinetobacter calcoaceticus</I>  <H4> <B>DISCUSI&Oacute;N</B></H4> En nuestro medio el manejo neuroquir&uacute;rgico de los AEE, es generalmente  tard&iacute;o y los pacientes llegan a nuestros servicios en la fase cr&oacute;nica  de la evoluci&oacute;n, cuando ya se han instalado d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos,  lo que determina que los resultados no sean los m&aacute;s halagadores. Existen  reportes sobre el tratamiento conservador de los AEE, con antibioticoterapia en  estadios iniciales de la evoluci&oacute;n en los cuales se obtuvieron resultados  favorables.<SUP>6-9</SUP> En 3 de nuestros pacientes el tratamiento agresivo se  inici&oacute; luego de la instalaci&oacute;n de los d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos,  por ello la alta morbilidad por d&eacute;ficits, que incluy&oacute; el fallecimiento  de uno de los pacientes.      <P>El mecanismo por el cual los AEE producen d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos    es incierto, aunque se ha planteado que est&aacute; en relaci&oacute;n con el    efecto mec&aacute;nico o con un fen&oacute;meno vascular del tipo de la isquemia    o del infarto del cord&oacute;n espinal, relacionado con trombosis, tromboflebitis    y vasculitis o endotoxinas relacionadas con la infecci&oacute;n. Este mecanismo    vascular es el m&aacute;s aceptado por numerosos autores,<SUP>1,2,10</SUP> con    el cual nos solidarizamos, pues en la totalidad de los casos intervenidos quir&uacute;rgicamente    por nuestro grupo, el volumen de pus acumulado en el espacio epidural, no fue    lo suficientemente voluminoso como para explicar un s&iacute;ndrome de compresi&oacute;n    medular, adem&aacute;s el comienzo de los d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos    ha sido abrupto, para remedar el perfil vascular en la forma de aparici&oacute;n    de los cuadros. Este hecho ha sido corroborado anatomopatol&oacute;gicamente.<SUP>3</SUP>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El tratamiento de elecci&oacute;n que sugerimos es el quir&uacute;rgico, combinado    con una terap&eacute;utica m&eacute;dica agresiva, acorde con la evoluci&oacute;n    cl&iacute;nica del paciente en el posoperatorio y los resultados de los cultivos    y antibiogramas. Estamos totalmente de acuerdo con <I>Black</I> y <I>Carey</I>,<SUP>10</SUP>    quienes plantean que el diagn&oacute;stico de un AEE constituye una emergencia    neuroquir&uacute;rgica. La laminectom&iacute;a descompresiva de uno o varios    niveles, seguida de lavado amplio del espacio epidural, y colocaci&oacute;n    de sondas de drenaje para irrigaci&oacute;n continua de antibi&oacute;ticos,    es el m&eacute;todo preconizado en la actualidad,<SUP>3,4,10-12</SUP> y es el    utilizado por nuestro equipo de trabajo.      <P>El germen m&aacute;s frecuentemente reportado fue el <I>Estafilococo aureus</I>    en el 60 al 80 % de los casos,<SUP>13</SUP> partiendo de focos s&eacute;pticos    a distancia localizados en la piel, tejidos blandos, caries dentales, endocarditis    bacteriana, infecciones respiratorias y urinarias, y fue la v&iacute;a de infecci&oacute;n    m&aacute;s frecuente, la hemat&oacute;gena.<SUP>1-4,10-13</SUP> Tambi&eacute;n    se han descrito otros g&eacute;rmenes, sobre todo gramnegativos y otras v&iacute;as    de infecci&oacute;n, tales como: procedimientos cerrados (anestesia epidural),    otras inyecciones locales para el tratamiento del dolor, etc&eacute;tera.<SUP>1</SUP>      <P>En nuestros casos el <I>Estafilococo aureus</I> se aisl&oacute; en los 4 pacientes,    en 2 asociados con un gramnegativo, lo que coincide con lo anteriormente expresado.    En cuanto a la v&iacute;a de infecci&oacute;n vemos que en un paciente se produjo    por contig&uuml;idad (poro d&eacute;rmico), en otro por un mecanismo directo    de contaminaci&oacute;n, tras bloqueos espinales y en los restantes, aunque    no se demostr&oacute; con hemocultivo, la v&iacute;a hemat&oacute;gena fue sospechada,    por la existencia de lesiones cut&aacute;neas s&eacute;pticas en la piel de    los MsSs, sin relaci&oacute;n causa-efecto entre otro proceder de la pr&aacute;ctica    m&eacute;dica, con la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas, lo cual coincide    con la literatura m&eacute;dica revisada.<SUP>1-4,10-13</SUP>      <P>El diagn&oacute;stico por comprobaci&oacute;n directa a trav&eacute;s de la    salida de pus por el trocar de PL se produjo en 2 casos, uno de ellos confirmado    adem&aacute;s por TAC (fig.1), mientras que la mielograf&iacute;a lumbar fue    determinante en los restantes (fig.3). La radiograf&iacute;a simple puede ser    orientadora, aunque no suele ser de gran ayuda, lo que se reporta por otros    autores,<SUP>3,4,8</SUP> no obstante, recientemente se ha publicado el hallazgo    de alteraciones en ellas de hasta el 65 %.<SUP>12</SUP> La MELO-TAC y la RMN    son los ex&aacute;menes de elecci&oacute;n, sin grandes diferencias entre ellos.<SUP>11,14,15</SUP>      <P>Los AEE se informan con una elevada mortalidad, as&iacute; <I>Baker</I> en    1975,<SUP>3</SUP> report&oacute; el 18 %; <I>Del Curling</I>,<SUP>11</SUP> el    7 %, mientras <I>Danner</I><SUP>8</SUP> y <I>Hlavin</I>,<SUP>12</SUP> comunican    m&aacute;s de 20 %, lo que se corresponde con nuestros resultados, donde la    mortalidad alcanza el 25 %. A partir de estos resultados es que sugerimos la    utilizaci&oacute;n de un m&eacute;todo agresivo de tratamiento de los AEE como    &uacute;nica v&iacute;a para disminuir la elevada morbilidad y mortalidad presentada    por esta entidad en la pr&aacute;ctica neuroquir&uacute;rgica.  <H4> <B>SUMMARY</B></H4> The spinal epidural abscesses (SEA) are rarely seen at the neurosurgical services  of our environment. The morbidity due to neurological deficits may be elevated  if the therapeutic measures are not taken fast. This affection must be studied  whenever the patient presents pain in the dorsolumbar region, neurological deficit  and fever. 4 patients with non tuberculous spinal epidural abscesses and with  no previous surgical procedures are presented. 2 had them at the lumbar level  and 2 with inclusion of the dorsolumbar region. 3 of them had a bad postoperative  recovery (1 died), and the other one recovered completely, which shows the necessity  of following an energetic conduct since the diagnosis in suspected. The authors  consider that the combination of a dynamic medical and surgical treatment since  the diagnosis is confirmed, independently of the severity of the clinical picture,  is the only way to guarantee and adequate recovery.      <P><I>Subject headings:</I> SPINAL DISEASES /surgery; SPINAL DISEASES/drugs therapy;    ABSCESS/surgery; ABSCESS/drugs therapy; ANTIBIOTICS/therapeutics use.  <H4> <B>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</B></H4> <OL>       <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Guridi J, Gil JL, Ollier J, Uriz J, Aguilera F. Abscesos      epidurales espinales. Tratamiento conservador. A prop&oacute;sito de 3 casos.      Neurolog&iacute;a 1993;8(4):152-5.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Mc Lean JM, Rust MS, Palagallo GL, Henderson JP, Kimm JA.      Acute myelopathy: a review. Neurosurg 1996;6(3):208-24.</FONT></LI>    <!-- ref --><LI> <FONT SIZE=-1>Baker AS, Ojeman RG, Swartz MN, Richardson EP. Spinal epidural      abscess. 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