<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7493</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7493</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-74931999000300001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang=""><![CDATA[]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>1999</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>1999</year>
</pub-date>
<volume>38</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>121</fpage>
<lpage>122</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74931999000300001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74931999000300001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74931999000300001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <H2> Editorial</H2> <I>Cuando la direcci&oacute;n de la revista nos confi&oacute; la secci&oacute;n editorial de este n&uacute;mero, el tema escogido, estenosis isqu&eacute;mica posintubaci&oacute;n traqueal con tubos o c&aacute;nulas provistos de cuff o manguitos insuflables, nos hizo retrotraer, 24 a&ntilde;os, a la tarde del 16 de enero de 1974 en que estando de guardia en el Hospital General "Saturnino Lora", de Santiago de Cuba, nuestra ciudad natal, efectuamos con car&aacute;cter urgente en un paciente con estenosis supracarinal y ya inconsciente por la acidosis respiratoria que presentaba, la primera resecci&oacute;n traqueal con anastomosis terminoterminal en nuestra Patria.</I>      <P><I>En aquel entonces los conocimientos que pose&iacute;amos sobre el tema eran pr&aacute;cticamente nulos, pero el doctor Manuel Uriarte Guti&eacute;rrez, un Otorrinolaring&oacute;logo con may&uacute;sculas, ya fallecido y a la saz&oacute;n jefe de dicho Servicio, s&iacute; los ten&iacute;a, su ayuda fue decisiva.</I>      <P><I>Estas lesiones que pueden afectar la laringe y la tr&aacute;quea en forma individual o combinada y que a veces se extienden al es&oacute;fago y hacen a&uacute;n m&aacute;s compleja la situaci&oacute;n, eran pr&aacute;cticamente desconocidas en Cuba antes de la puesta en marcha de las unidades de cuidados intensivos del adulto, las que son b&aacute;sicas para la atenci&oacute;n de pacientes dis&iacute;miles, sobre todo para aqu&eacute;llos que como parte de su tratamiento necesitan soporte ventilatorio, sin ellas &eacute;stos no hubieran podido ser reincorporados a la vida y a la sociedad.</I>      <P><I>En sus diversas formas, esta entidad tiene un com&uacute;n denominador causal: la isquemia que la presi&oacute;n del manguito determina sobre la pared traqueal cuando sobrepasa la presi&oacute;n capilar del &oacute;rgano y en alg&uacute;n modo debemos considerarla como un tributo, forzados a pagar, al desarrollo que significa contar con estas unidades que salvan tantas vidas, pues son lesiones iatrog&eacute;nicas que pueden prevenirse en gran medida y si bien es cierto que la calidad del manguito, directamente proporcional a su costo, puede influir en la incidencia de esta lesi&oacute;n, es en definitiva independiente de sus cualidades y precios la acci&oacute;n del hombre, sus cuidados y vigilancia el elemento m&aacute;s importante para tratar de evitarlas, tal como se ha demostrado en los estudios experimentales y en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.</I>      <P><I>En nuestro medio son cada d&iacute;a m&aacute;s los pacientes que atendemos con esta afecci&oacute;n provenientes de pr&aacute;cticamente todas las provincias del pa&iacute;s e incluso del extranjero, por todo ello la consideramos de un car&aacute;cter relevante, no tanto por su n&uacute;mero o cuant&iacute;a, sino porque puede prevenirse como est&aacute; demostrado incluso en Cuba, donde hay centros que no la reportan a pesar de contar con iguales condiciones de equipamiento.</I>      <P><I>Realizamos esta editorial con una esperanza, que nuestro mensaje de Profilaxis llegue a todos aqu&eacute;llos que de una forma u otra, por su trabajo, gesti&oacute;n o responsabilidad, puedan contribuir a erradicar esta complicaci&oacute;n evitable de alta complejidad y morbilidad.</I>     <DIV ALIGN=right><I>Prof. Dr. Sixto B. Corona Mancebo.</I></DIV>      <DIV ALIGN=right><I>Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a General. Profesor Titular.</I></DIV>      <DIV ALIGN=right><I>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico "Hermanos Ameijeiras".</I></DIV>        ]]></body>
</article>
