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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manejo anestésico de la hipertensión arterial]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario William Soler  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Arterial hypertension increases in an unacceptable way the risk in patients receiving anesthesia. Therefore, a meticulous treatment is necessary before surgery in order to control it. The premedication agents with which better results are obtained are stressed. An updated review of the techniques and anesthetics used in the hypertensive patient is made. The updated postoperative medical treatment as well as the treatment of the crisis of arterial hypertension during anesthesia are dealt with]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Pedi&aacute;trico Universitario &quot;William Soler&quot;</p><h3>Servicio  de Anestesia Cardiovascular. Cardiocentro</h3><h2>Manejo anest&eacute;sico de  la hipertensi&oacute;n arterial</h2>    <p><a href="#cargo">Dr. Lincoln de la Parte  P&eacute;rez<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a>  </span></p><h4>Resumen</h4>    <p>La hipertensi&oacute;n arterial eleva de forma inaceptable  el riesgo en los pacientes sometidos a anestesia y se hace necesario un tratamiento  meticuloso antes de la operaci&oacute;n con el objetivo de controlarla. Se se&ntilde;alan  los agentes de premedicaci&oacute;n con los cuales se obtienen mejores resultados.  Se realiza una revisi&oacute;n actualizada de las t&eacute;cnicas y agentes anest&eacute;sicos  empleados en el paciente hipertenso. Se expone el tratamiento m&eacute;dico preoperatorio  actualizado, as&iacute; como el tratamiento de las crisis de hipertensi&oacute;n  arterial durante la anestesia.    <br>     <br> DeCS: HIPERTENSION/quimioterapia; HIPERTENSION/prevenci&oacute;n  &amp; control; FACTORES DE RIESGO; COMPLICACIONES INTRAOPERATORIAS/prevenci&oacute;n  &amp; control; COMPLICACIONES POSTOPERATORIAS/prevenci&oacute;n &amp; control;  AGENTES VASODILATADORES/uso terap&eacute;utico; BETAANTAGONISTAS ADRENERGICOS/uso  terap&eacute;utico; ANESTESIA/efectos adversos.    <br>     <br> La hipertensi&oacute;n  arterial (HTA) se considera uno de los factores de riesgo m&aacute;s importante  en la predicci&oacute;n de la evoluci&oacute;n posoperatoria. Se estima que se  puede disminuir del 2 al 3 % el riesgo de infarto del miocardio por cada mil&iacute;metro  de mercurio que disminuya la presi&oacute;n diast&oacute;lica.<span class="superscript">1</span>    <br>      <br> El objetivo fundamental es disminuir la presi&oacute;n arterial por debajo  de 180/110 sin comprometer la funci&oacute;n de los &oacute;rganos vitales. El  riesgo de la hipertensi&oacute;n implica el da&ntilde;o a &oacute;rganos vitales  tales como coraz&oacute;n, cerebro y ri&ntilde;ones. El riesgo de infarto del  miocardio est&aacute; aumentado aun en los pacientes con hipertensi&oacute;n sist&oacute;lica  mayor de 160 mmHg.<span class="superscript">1,2</span> Por otra parte, es interesante  destacar que no existen datos que se&ntilde;alen que el tratamiento antihipertensivo  adecuado afecte la conducci&oacute;n anest&eacute;sica. El tratamiento antihipertensivo,  especialmente los b-bloqueadores y los inhibidores de la enzima convertidora de  la angiotensina (ECA) deben continuarse hasta momentos antes de la operaci&oacute;n  y continuarse despu&eacute;s de la recuperaci&oacute;n anest&eacute;sica.<span class="superscript">2</span>    <br>      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Un grupo importante de los pacientes hipertensos desconoce su enfermedad  y por lo tanto no recibe tratamiento alguno y los que han sido diagnosticados  anteriormente llevan tratamiento adecuado solamente en un peque&ntilde;o por ciento.<span class="superscript">3</span>    <br>      <br> Es frecuente que la TA registrada al ingreso en el hospital sea normal y  suele mantenerse dentro de valores aceptables durante los d&iacute;as siguientes.  Un factor desencadenante suele presentarse el d&iacute;a anterior al conocer la  fecha de la operaci&oacute;n y otro grupo importante se descompensa al llegar  a la sala de premedicaci&oacute;n. Estos pacientes muestran frecuentemente una  respuesta exagerada e hipertensi&oacute;n arterial con las maniobras de la laringoscopia  e intubaci&oacute;n de la tr&aacute;quea y son m&aacute;s propensos que otros  pacientes a padecer de isquemia mioc&aacute;rdica.<span class="superscript">1  </span>    <br>     <br> Si tenemos en cuenta que la hipertensi&oacute;n arterial afecta  alrededor del 20 % de la poblaci&oacute;n adulta cubana y que de esta poblaci&oacute;n,  el 10 % debe ser operado durante el transcurso de su vida en una o m&aacute;s  ocasiones, por padecer enfermedades que necesitan tratamiento quir&uacute;rgico,  llegamos a la conclusi&oacute;n que se hace necesario realizar una actualizaci&oacute;n  peri&oacute;dica de esta enfermedad y su relaci&oacute;n con la anestesia.    <br>  </p><h4> Tratamiento preoperatorio</h4>    <p>El objetivo fundamental del tratamiento  preoperatorio mediato es llevar las cifras de presi&oacute;n arterial hasta valores  normales antes de la operaci&oacute;n. Al controlar la presi&oacute;n arterial,  se detiene el da&ntilde;o a las arterias y los s&iacute;ntomas desaparecen o mejoran,  las complicaciones son mucho menos frecuentes y la vida del paciente se prolonga  de forma significativa. Se disminuye el riesgo de infarto del miocardio, hemorragia  cerebral e insuficiencia card&iacute;aca.<span class="superscript">1,4</span>    <br>      <br> Los pacientes con hipertensi&oacute;n cr&oacute;nica estable, que muestren  durante el chequeo preoperatorio, cambios electrocardiogr&aacute;ficos (isquemia,  arritmias) insuficiencia card&iacute;aca congestiva, deterioro de la funci&oacute;n  renal, s&iacute;ntomas de d&eacute;ficit neurol&oacute;gico, deben diferirse hasta  que se realice un estudio m&aacute;s completo, reciban tratamiento adicional y  se reviertan estos cambios si es posible.<span class="superscript">3</span>    <br>      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Es cierto que la presi&oacute;n arterial puede controlarse en pocos minutos,  momentos antes de la operaci&oacute;n, con tratamientos parenterales agresivos,  pero este tratamiento agresivo de la presi&oacute;n arterial lleva a complicaciones  tales como hipotensi&oacute;n ortost&aacute;tica, hipovolemia, alteraciones electrol&iacute;ticas  deficiente perfusi&oacute;n a &oacute;rganos previamente acostumbrados a altas  presiones de perfusi&oacute;n y a inestabilidad hemodin&aacute;mica durante el  perioperatorio. El riesgo anest&eacute;sico aumenta de forma significativa.<span class="superscript">1,3,4</span>    <br>      <br> En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han desarrollado varios esquemas de  tratamiento para el control de la hipertensi&oacute;n arterial, pero la mayor&iacute;a  de los m&eacute;dicos prefieren el uso de los b-bloqueadores y los inhibidores  de la ECA. Excepto en los pacientes mayores de 65 a&ntilde;os de edad el objetivo  del tratamiento es disminuir la presi&oacute;n arterial a valores inferiores a  los 140/90 mm Hg o lo m&aacute;s pr&oacute;ximo a este nivel que fuera tolerable.  El tratamiento debe iniciarse con un diur&eacute;tico y un sedante. Si estos f&aacute;rmacos  son ineficaces, los medicamentos m&aacute;s adecuados para el tratamiento inicial  son los b-bloqueadores y los inhibidores de la ECA. La elecci&oacute;n del f&aacute;rmaco  inicial debe realizarse gui&aacute;ndonos por la edad del paciente, as&iacute;  como por las enfermedades asociadas, que puedan representar una contraindicaci&oacute;n  para ciertos f&aacute;rmacos (asma y b-bloqueadores) o una indicaci&oacute;n especial  de ciertos f&aacute;rmacos (angina de pecho y b-bloqueadores o antic&aacute;lcicos).  Preferimos iniciar el tratamiento con solo un f&aacute;rmaco, a menos que la HTA  sea grave. Sin embargo, existen combinaciones de un diur&eacute;tico con b-bloqueador  o un inhibidor de la ECA en tabletas &uacute;nicas, en dosis subterap&eacute;uticas  de cada compuesto, que juntos tienen una acci&oacute;n antihipertensiva con efectos  adversos m&iacute;nimos.<span class="superscript">5</span>    <br>     <br> Los esquemas  y dosis de tratamientos m&aacute;s utilizados y eficaces para el control de la  HTA preoperatoria se describen a continuaci&oacute;n.    <br> </p><h4> F&aacute;rmacos  inhibidores de la ECA</h4>    <p>El uso de los inhibidores de la ECA (conocidos com&uacute;nmente  como &quot;priles&quot;), se ha convertido en una pr&aacute;ctica frecuente para  el control de la HTA en nuestro medio. Estos agentes producen una excelente vasodilataci&oacute;n  arterial y se han convertido en el tratamiento de elecci&oacute;n en la HTA y  de la insuficiencia card&iacute;aca congestiva (ICC), al producir una adecuada  reducci&oacute;n de la poscarga.<span class="superscript">2</span> Este grupo  de f&aacute;rmacos por lo tanto reduce la presi&oacute;n arterial, produce vasodilataci&oacute;n  y aumenta el gasto card&iacute;aco.<span class="superscript">2,4,5</span>    <br>      <br> El captopril, el agente m&aacute;s utilizado y disponible en nuestro medio,  comienza su acci&oacute;n entre los 30 y 60 min despu&eacute;s de su ingesti&oacute;n  oral, posee una vida media plasm&aacute;tica de 3 a 4 horas, se elimina por el  h&iacute;gado y es necesario administrarlo al menos 3 veces al d&iacute;a en dosis  de 12,5-50 mg para un control efectivo de la presi&oacute;n arterial. Excepcionalmente  algunos pocos pacientes se controlan con peque&ntilde;as dosis 2 veces al d&iacute;a.  Una desventaja de estos agentes es que no se dispone de preparados parenterales.    <br>      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> El enalapril comienza a actuar entre 1 y 2 horas despu&eacute;s de su ingesti&oacute;n  oral, tiene una vida media que oscila entre las 12 y 24 h., se elimina por el  h&iacute;gado y se administra en dosis de 5 a 40 mg, dividida cada 8 a 12 h. Este  f&aacute;rmaco se ha utilizado por v&iacute;a parenteral para el control de la  presi&oacute;n arterial, en dosis iniciales peque&ntilde;as de 0,6 mg por v&iacute;a  intravenosa cada 8 h., y aumentarlo gradualmente hasta 5 mg intravenoso cada 6  a 8 h si fuera necesario.<span class="superscript">2</span>    <br>     <br> El lisinopril  comienza m&aacute;s lentamente entre 2 y 4 h, tiene una duraci&oacute;n de 24  h, lo cual lo convierte en m&aacute;s recomendable para el control del hipertenso  cr&oacute;nico, que de esta forma solo toma una tableta al d&iacute;a; se elimina  por el h&iacute;gado y se administra de 10 a 40 mg al d&iacute;a.    <br>     <br> Otro  agente de acci&oacute;n similar a los anteriores, el losartan, un antagonista  espec&iacute;fico de los receptores de la angiotensina II se est&aacute; utilizando  con buenos resultados por algunos pacientes en nuestro medio. Una ventaja de este  f&aacute;rmaco es la disminuci&oacute;n de efectos secundarios desagradables como  la tos seca. Este f&aacute;rmaco se presenta en tabletas de 25 y 50 mg y se administra  en dosis promedio de 25 a 100 mg por d&iacute;a en dosis &uacute;nica diaria o  fraccionada cada 12 h. Su acci&oacute;n comienza a la hora despu&eacute;s de la  administraci&oacute;n oral, y alcanza niveles &oacute;ptimos a las 30-34 h y su  efecto hipotensor se mantiene hasta 24 h.    <br>     <br> Dentro de este mismo grupo  de f&aacute;rmacos, el valsartan (Diovan) en presentaci&oacute;n de 80 y 160 mg,  se combina frecuentemente con una peque&ntilde;a dosis de hidroclorotiazida (Co-Diovan:  valsartan 80 mg + hidroclorotiazida, 12,5 mg) para un mejor control de la HTA.  Tiene la ventaja de que habitualmente una sola dosis de 80 mg al d&iacute;a, es  capaz de controlar la presi&oacute;n arterial en la mayor&iacute;a de los pacientes.  Su acci&oacute;n es m&aacute;xima a las 2 &oacute; 4 h despu&eacute;s de la administraci&oacute;n  oral y se mantiene con un efecto aceptable hasta las 24 h. Es recomendable aumentarla  discretamente en los d&iacute;as previos a la operaci&oacute;n y reiniciar el  tratamiento tan pronto sea posible en el posoperatorio inmediato. Puede aumentarse  la dosis hasta los 320 mg por d&iacute;a. La funci&oacute;n renal mejora habitualmente  con el uso de estos agentes y la HTA se controla. Se observa una disminuci&oacute;n  de la resistencia vascular renal y un aumento del flujo renal y de la filtraci&oacute;n  glomerular.<span class="superscript">6</span>    <br> </p><h4> F&aacute;rmacos <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores</h4>    <p>Los  medicamentos <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores se utilizan ampliamente  en el tratamiento de la HTA con excelentes resultados. La presi&oacute;n arterial  disminuye satisfactoriamente y la frecuencia card&iacute;aca se mantiene estable  o disminuye, lo cual es de gran valor en el paciente adulto. La bradicardia sinusal  asintom&aacute;tica que producen incluso con una frecuencia card&iacute;aca mayor  de 40, no es peligrosa.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Poseen efecto antiarr&iacute;tmico y son medicamentos  de valor en el control de los extras&iacute;stoles auriculares y ventriculares.<span class="superscript">2</span>    <br>      <br> Es importante utilizar <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores de acci&oacute;n  selectiva <font face="Symbol">b</font><span class="superscript">1</span> con el  objetivo de disminuir las reacciones desagradables que se producen con el empleo  de f&aacute;rmacos que producen bloqueo <font face="Symbol">b</font><span class="superscript">2</span>  (broncospasmo). Los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores producen depresi&oacute;n  card&iacute;aca que debe tenerse en cuenta en los pacientes con funci&oacute;n  mioc&aacute;rdica comprometida. Todos los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores  son equivalentes en cuanto a eficacia antihipertensiva. Si el paciente padece  tambi&eacute;n una diabetes mellitus, enfermedad arterial perif&eacute;rica oclusiva  cr&oacute;nica o una enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC), hay  que utilizar siempre un <font face="Symbol">b</font>-bloqueador cardioselectivo  (atenolol, bisoprolol, metoprolol). Es importante tener en mente que la cardioselectividad  es solo relativas y disminuye a medida que aumenta la dosis del <font face="Symbol">b</font>-bloqueador.  Incluso los agentes cardioselectivos est&aacute;n contraindicados en presencia  de asma o EPOC grave con componente broncoesp&aacute;stico.<span class="superscript">4,5</span>  Los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores tiene efecto cardioprotector en  los enfermos que han padecido un infarto del miocardio (IM) por tanto, estos medicamentos  est&aacute;n indicados en estos enfermos hipertensos. Otros inconvenientes de  los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores son una elevada frecuencia de efectos  adversos del sistema nervioso central (SNC) como son: trastornos del sue&ntilde;o,  fatiga, letargo y adem&aacute;s al igual que los diur&eacute;ticos, los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores  pueden provocar disfunci&oacute;n sexual en el hombre y efectos adversos metab&oacute;licos,  como alteraci&oacute;n de la tolerancia a la glucosa, disminuci&oacute;n del colesterol  de las lipoprote&iacute;nas de alta densidad y concentraciones aumentadas de colesterol  total y triglic&eacute;ridos.<span class="superscript">4</span>    <br>     <br> Los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores  se clasifican de acuerdo con su vida media plasm&aacute;tica, como de acci&oacute;n  prolongada, intermedia y corta. Los agentes de acci&oacute;n prolongada como el  atenolol (dosis diaria habitual 25 a 100 mg al d&iacute;a), se metabolizan en  el h&iacute;gado y se excretan por el ri&ntilde;&oacute;n en forma de compuestos  solubles en agua. Los compuestos de acci&oacute;n intermedia como el propranolol  (40 a 320 mg/d&iacute;a cada 6 a 8 horas), se metabolizan r&aacute;pidamente por  el h&iacute;gado, y se calcula que aproximadamente el 80 % del f&aacute;rmaco  es metabolizado durante la primera circulaci&oacute;n hep&aacute;tica. Esto explica  porque la dosis intravenosa es 1/10 de la dosis oral. Los agentes de acci&oacute;n  corta como el esmolol, se inactivan dentro de la sangre por esterasas de los gl&oacute;bulos  rojos, con una vida media muy corta de aproximadamente 8 min, que no depende del  metabolismo hep&aacute;tico.<span class="superscript">2</span>    <br>     <br> El esmolol  es un potente agente<font face="Symbol"> b</font>-bloqueador cardioselectivo que  ha ganado popularidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os gracias a su r&aacute;pido  inicio y corta vida plasm&aacute;tica, de modo que si aparecen reacciones desagradables,  puede ser descontinuado r&aacute;pidamente.    <br>     <br> &Eacute;ste se administra  en infusi&oacute;n continua en concetraci&oacute;n de 10 mg/cc (2,5 g en 250 cc)  para administrarse en dosis de ataque de 0,5 mg/kg lentamente en 2 min seguido  por una infusi&oacute;n continua que oscila entre los 5 y 300 &micro;g/kg/min.  Se puede administrar tambi&eacute;n en dosis intravenosa intermitente de 10 a  50 mg, y se ajusta seg&uacute;n la respuesta del paciente.<span class="superscript">2,7,8</span>  Este f&aacute;rmaco ha demostrado ser muy efectivo para bloquear la respuesta  adren&eacute;rgica que se produce como respuesta a un n&uacute;mero de est&iacute;mulos  en el perioperatorio, incluyendo la laringoscopia y los est&iacute;mulos que se  producen al despertar y con la extubaci&oacute;n.<span class="superscript">9,10</span>    <br>      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> El metoprolol (lopresol, en tabletas de 20, 40, 50 y 100 mg &aacute;mpulas  de 5 mg) con duraci&oacute;n de acci&oacute;n intermedia, se considera adecuado  para el control mantenido de la presi&oacute;n arterial en dosis intravenosas  intermitente entre 1 a 5 mg cada 4 a 6 horas, seg&uacute;n respuesta del paciente.<span class="superscript">2,5</span>    <br>      <br> Los <font face="Symbol">b</font>-bloqueadores son agentes de gran valor para  el control de la hipertensi&oacute;n arterial y de la taquicardia perioperatoria,  utilizados como agentes &uacute;nicos o combinados con un vasodilatador como el  nitroprusiato de sodio, especialmente en la inducci&oacute;n de la anestesia,  la manipulaci&oacute;n de los grandes vasos y la recuperaci&oacute;n del paciente  de alto riesgo con hipertensi&oacute;n de dif&iacute;cil control. Se utilizan  adem&aacute;s para la conversi&oacute;n de ritmos r&aacute;pidos, como son: la  taquicardia supraventricular y la fibrilaci&oacute;n y el <i>flutter</i> auricular.  Poseen efecto protector sobre el miocardio en pacientes con enfermedad de las  arterias coronarias y en la estenosis a&oacute;rtica por su efecto inotropo y  cronotropo negativo.<span class="superscript">2,7,8</span> Se ha demostrado que  la administraci&oacute;n aguda de atenolol, en pacientes con enfermedad de las  arterias coronarias disminuye significativamente la mortalidad durante la hospitalizaci&oacute;n,  para procedimientos quir&uacute;rgicos no cardiovasculares.<span class="superscript">11</span></p><h4>Premedicaci&oacute;n</h4>    <p>Las  benzodiacepinas son agentes con magnificas propiedades (ansiol&iacute;ticos, hipn&oacute;ticos)  y m&iacute;nima repercusi&oacute;n sobre el sistema cardiovascular, los cuales  los convierten en excelentes agentes para ser utilizados en la premedicaci&oacute;n  del paciente hipertenso de alto riesgo. Los empleamos de la siguiente forma:<span class="superscript">3</span></p><h4>Premedicaci&oacute;n  mediata:</h4>    <p>Diazepam 1 a 2 tabletas (5 a 10 mg) por v&iacute;a oral, 4 pm,  10 pm y 6 am.    <br> Premedicaci&oacute;n inmediata. Utilizamos uno de los siguientes  f&aacute;rmacos:    <br> </p>    <p> a) Diazepam 0,2 mg/kg por v&iacute;a intravenosa  (10 a 20 mg).    <br> b) Midazolam 0,2 mg/kg por v&iacute;a intravenosa.    <br> c) Flunitrazepam  0,01 a 0,03 mg/kg intravenoso (1 a 2 mg).</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta dosis puede repetirse de  30 a 60 min despu&eacute;s, seg&uacute;n el grado de sedaci&oacute;n alcanzado  y estado f&iacute;sico del paciente.    <br>     <br> Las benzodiacepinas producen una  excelente sedaci&oacute;n, son relajantes musculares, anti-convulsivantes e inducen  el sue&ntilde;o suavemente, sin repercusi&oacute;n sobre el sistema cardiorrespiratorio  cuando se administran lentamente por v&iacute;a intravenosa, en dosis terap&eacute;uticas.<span class="superscript">1,12</span>    <br>      <br> En los pacientes que padecen de dolor y ansiedad est&aacute;n indicados los  narc&oacute;ticos, asociados o no a las benzodiacepinas. El talamonal en dosis  de 0,02 a 0,05 cc/kg resulta un excelente agente y se utiliza ampliamente en nuestros  hospitales.    <br>     <br> Un paso de gran importancia para el control de la ansiedad  lo constituye la visita preoperatoria el d&iacute;a antes de la operaci&oacute;n,  donde conversamos con los familiares y el paciente y les explicamos de forma comprensible  el proceder y que nuestro objetivo primordial es evitar el dolor.    <br>     <br> Es  durante esta visita donde despu&eacute;s de explicarle los procedimientos a que  va a ser sometido el paciente, le solicitamos su aprobaci&oacute;n. Si el familiar  o el paciente no entienden o se niegan, volvemos a explicarle todo de nuevo y  solicitamos ayuda de otros profesionales, junto a los cuales valoramos todo en  conjunto. Ning&uacute;n paciente o familiar desconoce los procedimientos ni estos  se realizan contra su voluntad. Escuchamos atentamente sus preocupaciones y evacuamos  sus posibles dudas. Alguien escribi&oacute; que saber hablar es un don de la naturaleza,  pero saber o&iacute;r es una virtud. Casi siempre basta con o&iacute;r con atenci&oacute;n  e inter&eacute;s las preocupaciones de los pacientes y sus familiares, para lograr  el alivio de la ansiedad. El paciente que padece de hipertensi&oacute;n arterial  no puede ir al sal&oacute;n con temores o preocupaciones que pueden aliviarse  con una simple conversaci&oacute;n.</p><h4>T&eacute;cnica y Agentes Anest&eacute;sicos</h4>    <p>El  objetivo fundamental en esta etapa de mantener una &oacute;ptima din&aacute;mica  cardiovascular, una presi&oacute;n arterial estable sin fluctuaciones importantes  y simult&aacute;neamente suprimir el dolor y ofrecer las mejores condiciones operatorias,  puede alcanzarse con diferentes agentes y t&eacute;cnicas anest&eacute;sicas.<span class="superscript">1,3</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <br> La anestesia regional es la t&eacute;cnica de elecci&oacute;n en las operaciones  de extremidades inferiores y del abdomen inferior. Pueden administrarse ansiol&iacute;ticos  como las benzodiacepinas para lograr una mejor sedaci&oacute;n del paciente.    <br>      <br> El ketalar est&aacute; contraindicado en el paciente hipertenso y adem&aacute;s  su uso en el adulto est&aacute; muy limitado por la alta incidencia de fen&oacute;menos  desagradables (alucinaciones, delirio) que se producen despu&eacute;s de su administraci&oacute;n<span class="superscript">1,3</span>  aunque en otros pacientes si se emplea adecuadamente es a&uacute;n un agente de  gran utilidad.<span class="superscript">13,14</span>    <br>     <br> El tiopental es  el agente de inducci&oacute;n m&aacute;s popular en nuestro medio y ha pasado  satisfactoriamente la prueba del tiempo. En dosis de 4 a 6 mg/kg de peso, administrada  lentamente, produce una inducci&oacute;n satisfactoria con repercusi&oacute;n  m&iacute;nima sobre el sistema cardiovascular. Se ha utilizado junto con una atomizaci&oacute;n  amplia de la faringe y cuerdas vocales, antes de la intubaci&oacute;n de la tr&aacute;quea  para evitar los reflejos. Este agente asociado a los narc&oacute;ticos constituye  una excelente combinaci&oacute;n, que se caracteriza por su estabilidad hemodin&aacute;mica  en el paciente hipertenso.    <br>     <br> Los narc&oacute;ticos y dentro de ellos el  fentanyl, se emplean con excelentes resultados en la anestesia del paciente que  padece HTA y al que se le somete a procedimientos prolongados en abdomen y t&oacute;rax.  La dosis de fentanyl para la inducci&oacute;n como agente &uacute;nico es de 10  a 20 &micro;g/kg y el mantenimiento debe ser como m&iacute;nimo de 25 a 50 &micro;g/kg.  Las dosis muy bajas no garantizan una analgesia adecuada y se produce elevaci&oacute;n  de la presi&oacute;n arterial. La narcosis se completa con benzodiacepinas (midazolam)  o una peque&ntilde;a cantidad de agentes halogenados (isoflurano, 1 %).    <br>     <br>  Los opi&aacute;ceos de forma general tienen una repercusi&oacute;n m&iacute;nima  sobre el sistema cardiovascular y se observa que no modifican la contractilidad  (remifentanil, sufentanil y fentanyl). Sin embargo, el alfentanil posee efecto  inotropo negativo relacionado con la dosis que se elimina con la administraci&oacute;n  de calcio. Este agente produce la mayor disminuci&oacute;n en la presi&oacute;n  arterial en los pacientes coronarios sometidos a derivaci&oacute;n, cuando se  le compara con fentanyl y sufentanil). Se ha reportado que el remifentanil induce  una disminuci&oacute;n de la frecuencia card&iacute;aca y de la presi&oacute;n  arterial durante la inducci&oacute;n de la anestesia, que puede ser significativa.<span class="superscript">15,16</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <br> La neuroleptoanestesia (NLA) ofrece muchas ventajas en el paciente hipertenso.  El droperidol produce una vasodilataci&oacute;n secunadaria al bloqueo a-aden&eacute;rgico,  que es muy beneficiosa en el paciente hipertenso. Debe tenerse especial cuidado  al administrar esta combinaci&oacute;n en los pacientes que est&aacute;n sometidos  a r&eacute;gimen intensivo de diur&eacute;ticos y en aquellos que reciben vasodilatadores,  en los cuales puede presentarse una hipotensi&oacute;n arterial profunda, que  disminuir&aacute; la perfusi&oacute;n coronaria, sobre todo en los pacientes con  enfermedad de las arterias coronarias.<span class="superscript">3</span>    <br> </p><h4>  Tratamiento de la crisis hipertensiva</h4>    <p>Antes de administrar f&aacute;rmacos  antihipertensivos durante la anestesia, deben evitarse o corregirse los siguientes  agentes desencadenantes: dolor, reacci&oacute;n a la intubaci&oacute;n endotraqueal,  anestesia superficial, hipercapnia, hipoxia e hipotermia.    <br>     <br> Para el control  de la crisis de hipertensi&oacute;n arterial pueden emplearse diferentes agentes  como son los vasodilatadores, los b-bloqueadores (analizados anteriormente) y  otros que veremos a continuaci&oacute;n.    <br>     <br> De forma general encontramos  2 clases diferentes de pacientes hipertensos: la hipertensi&oacute;n con predominio  de vasoconstricci&oacute;n y la hipertensi&oacute;n hiperdin&aacute;mica. El enfoque  del tratamiento es diferente. La hipertensi&oacute;n con predominio de vasoconstricci&oacute;n  se presenta en pacientes con hipertensi&oacute;n renovascular cr&oacute;nica y  se caracteriza por una elevaci&oacute;n significativa de la presi&oacute;n diast&oacute;lica,  aumento de la resistencia vascular arterial sist&eacute;mica con gasto card&iacute;aco  normal o disminuido y frecuencia card&iacute;aca normal o disminuida. Estos pacientes  se benefician con los vasodilatadores y los priles. Sin embargo, los b-bloqueadores  pueden disminuir significativamente el gasto card&iacute;aco y el suministro de  ox&iacute;geno, en algunos de estos pacientes.    <br>     <br> La hipertensi&oacute;n  &quot;hiperdin&aacute;mica&quot;, se presenta frecuentemente en el posoperatorio  y se caracteriza por hipertensi&oacute;n sist&oacute;lica, amplitud del pulso,  aumento del gasto card&iacute;aco y de la frecuencia card&iacute;aca y elevaci&oacute;n  de la resistencia vascular sist&eacute;mica. Estos pacientes se benefician de  la administraci&oacute;n de b-bloqueadores. Un vasodilatador puede aumentar la  taquicardia refleja y el consumo de ox&iacute;geno mioc&aacute;rdico.</p><h4>Vasodilatadores</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La  nitroglicerina (venodilatador, disminuye la precarga, la congesti&oacute;n pulmonar  y el edema) y el nitroprusiato de sodio (vasodilatador mixto) son agentes confiables  para el control de la presi&oacute;n arterial durante el perioperatorio, especialmente  en las operaciones cardiovasculares.<span class="superscript">2</span> La nitroglicerina  (NTG) disminuye selectivamente la presi&oacute;n diast&oacute;lica del ventr&iacute;culo  izquierdo sin disminuir la presi&oacute;n diast&oacute;lica de la aorta, y promueve  un mejor balance mioc&aacute;rdico de ox&iacute;geno.    <br> Cuando este agente disminuye  significativamente la presi&oacute;n arterial es signo de sobredosis. En este  caso disminuya la dosis de infusi&oacute;n o administre volumen. La NTG vasodilata  preferentemente los vasos de conductancia y de esta forma dirige m&aacute;s sangre  hacia los vasos isqu&eacute;micos, por lo tanto es el agente indicado si se sospecha  isquemia mioc&aacute;rdica.2 El nitroprusiato de sodio (NTP) dilata los 2 tipos  de vasos del miocardio (epic&aacute;rdicos de conductancia e intra mioc&aacute;rdicos  de resistencia) y en presencia de alg&uacute;n grado de obstrucci&oacute;n en  las arterias coronarias, deriva la sangre de las zonas isqu&eacute;micas (robo  coronario). Este agente tiene adem&aacute;s otras limitaciones para su uso como  son: la disminuci&oacute;n excesiva de la precarga, y se necesita volumen para  garantizar el gasto card&iacute;aco adecuado y prevenir la hipotensi&oacute;n  arterial. Respuesta hiperdin&aacute;mica al NTP que se produce sobre todo en el  posoperatorio, mediada por liberaci&oacute;n de catecolaminas y activaci&oacute;n  de la angiotensina. Se caracteriza por aumento de la amplitud del pulso arterial,  empeoramiento del gradiente transmioc&aacute;rdico, disbalance mioc&aacute;rdico  de ox&iacute;geno y peligro inminente de isquemia mioc&aacute;rdica.2 En estos  casos es prudente a&ntilde;adir un b-bloqueador como el esmolol o el metoprolol  el cual eliminar&aacute; la taquicardia refleja, disminuir&aacute; la amplitud  de la presi&oacute;n del pulso y permitir&aacute; el control de la hipertensi&oacute;n  arterial con una dosis menor de NTP. Otro problema relacionado con el uso del  NTP es la toxicidad por el tiocianato. Las dosis recomendadas de nitroprusiato  son de 1 a 5 &micro;g/kg/min.</p><h4><font face="Symbol">b</font>-bloqueadores</h4>    <p>Pueden  emplearse esmolol y metopropol por v&iacute;a endovenosa en las siguientes dosis:</p><ol>      <li> Esmolol:</li>    </ol><ul>     <li> 10 a 50 mg como dosis de ataque a repetir seg&uacute;n  respuesta.    <br> </li>    <li> 0,5 mg/kg de ataque y 50 a 300 &micro;g/kg/min.</li>    </ul><ol start="2">      <li> Metoprolol: 1 a 5 mg intravenoso cada 4-6 h seg&uacute;n respuesta.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol><h4>Labetalol</h4>    <p>El  labetalol combina un bloqueo a-adren&eacute;rgico d&eacute;bil (1/10 de la potencia  de acci&oacute;n de la regitina) con un efecto b-bloqueador no selectivo (1/7  de la potencia del propranolol), que resulta en un efecto combinado inotr&oacute;pico  y cronotr&oacute;pico negativo, con vasodilataci&oacute;n que resulta satisfactorio  para el control de la HTA.17,18 El labetalol (trandate, Glaxo Laboratorios) se  presenta en tabletas de 100 y 200 mg y ampolletas de 100 mg (5 mg/cc). La dosis  oral promedio es de 200 mg 2 veces al d&iacute;a. La dosis intravenosa inicial  es de 2,5-5 mg, la cual produce disminuci&oacute;n de la frecuencia card&iacute;aca  a los 2 min seguida por una disminuci&oacute;n de la presi&oacute;n arterial.  Si la presi&oacute;n arterial no disminuye lo suficiente, debe aumentarse progresivamente  la dosis hasta un m&aacute;ximo de 100 mg. Cuando se obtiene la respuesta deseada,  se administran dosis de mantenimiento cada 2 a 4 h.    <br>     <br> En los pacientes  con hipertensi&oacute;n diast&oacute;lica con predominio de la vasoconstricci&oacute;n  este agente act&uacute;a fundamentalmente como vasodilatador, sin producir taquicardia  refleja, y en los pacientes con hipertensi&oacute;n posoperatoria hiperdin&aacute;mica  act&uacute;a como betabloqueador, pero sin vasoconstricci&oacute;n refleja. Su  efectividad en el control de la hipertensi&oacute;n durante la anestesia se compara  con el esmolol, pero con menor reducci&oacute;n de la frecuencia card&iacute;aca.<span class="superscript">2</span>    <br>      <br> El labetalol est&aacute; indicado en:</p>    <p>a) Hipertensi&oacute;n hiperdin&aacute;mica  con frecuencia card&iacute;aca mayor de 90 e &iacute;ndice card&iacute;aco aumentado.    <br>  b) Taquifilaxis al NTP.    <br> c) Hipertensi&oacute;n endocraneana (El labetalol  no aumenta la presi&oacute;n intracraneana o el flujo sangu&iacute;neo cerebral).    <br>  d) Toxemia grav&iacute;dica. El labetalol no es t&oacute;xico para el feto. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p><h4>Summary</h4>    <p>Arterial  hypertension increases in an unacceptable way the risk in patients receiving anesthesia.  Therefore, a meticulous treatment is necessary before surgery in order to control  it. The premedication agents with which better results are obtained are stressed.  An updated review of the techniques and anesthetics used in the hypertensive patient  is made. The updated postoperative medical treatment as well as the treatment  of the crisis of arterial hypertension during anesthesia are dealt with.    <br>     <br>  Subject headings: HYPERTENSION/drug therapy; HYPERTENSION/prevention &amp; control;  RISK FACTORS; INTRAOPERATIVE COMPLICATIONS/prevention &amp; control; POSTOPERATIVE  COMPLICATIONS/prevention &amp; control; VASODILATOR AGENTS/therapeutic use; ADRENERGIC  BETA-ANTAGONISTS/therapeutic use; ANESTHESIA/adverse effects.</p>    <p></p>    <p></p>    <p></p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <!-- ref --><li> Miller RD. Anestesia. Fourth ed. New York:  Ed. Churchill Livingstone;1994.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Sladen R. Perioperative Hypertension:  What&acute;s New and What&acute;s Useful? IARS 2002. Review Course Lectures. Supplement  to Anesthesia and Analgesia.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Parte P&eacute;rez L de la, Corzo AH,  Rodr&iacute;guez MA. Anestesia en el paciente con hipertensi&oacute;n arterial  . Rev Cubana Cir 1987;26(2):165-72.    <br> </li>    <li> Harrison&acute;s H. Principles  of Internal Medicine. 14th ed. New York: Edit Mc Graw-Hill; 1997.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Beers M, Berkow R. El Manual Merck de Diagn&oacute;stico y Tratamiento. 10ma ed.  en espa&ntilde;ol. Madrid: Ed. Harcourt;1999.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Colson P, Ribstein  J, Mimran A. Effect of angiotensin converting enzyme inhibition on blood pressure  and renal function during open heart surgery. Anesthesiology 1990;72:23-7.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Turlapaty P, Laddu A, Murthy VS. Esmolol: a titratable short-acting  intravenous beta blocker for acute critical care settings. Amer Heart J 1987;114:866-85.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Oxorn D, Knox JW, Hill J. Bolus doses or esmolol for the prevention  of perioperative hypertension and tachycardia. Can J Anaesth 1990;37:206-9.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Fuhrman TM, Ewell CL. Pippin WD, Weaver JM. Comparison of the efficacy  of esmolol and alfentanil to attenuate the hemodynamic responses to emergence  and extubation. J Clin Anesth 1992;4:444-7.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Johansen JW. Esmolol  promotes electroencephalographic burst suppression during propofol/ alfentanil  anesthesia. Anesth Analg 2001;93:1526-31.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Mangano DT, Layug EL,  Wallace A, Tateo I. Effect of atenolol on mortality and cardiovascular morbidity  after noncardiac surgery. N Engl J Med 1996;335:1713-20.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Kain Z,  Mayes L, Bell C. Premedication in the United States: A status report. Anesth Analg  1997;84:427-32.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Kohrs R, Durieux ME. Ketamine: teaching an old drug  new tricks. Anesth Analg 1998;87:1186-93.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Sarton E, Teppema I, Olievier  C, Nieuwenhuijs D, Matthes H. The involvement of the opioid receptor in ketamine-induced  respiratory deppression and antinociception. Anesth Analg 2001;93:1495-500.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Hanouz JL, Yvon A, Guesne G, Eustriades C, Babatasi G, Rouet R, et al.  The in vitro effects of remifentanil, sufentanil, fentayl and alfentanil on isolated  human rigth atria. Anesth Analg 2001;93:543-9.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Elliot P, O&acute;Hare  R. Severe cardiovascular depression with remifentanil. Anesth Analg 2000;91:58-61.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Dimich I, Lingham R. Comparative hemodynamic effects of labetalol and  hydralazine in the treatment of postoperative hypertension. J Clin Anesth 1989;1:201-6.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Singh PP, Dimich I, Sampson I. A comparison of esmolol and labetalol  for the treatment of postoperative hypertension in geriatric ambulatory surgical  patients. Can J Anaesth 1992;39:559-62.</li>    </ol>    <p></p>    <p>Recibido: 11 de junio  de 2002. Aprobado: 21 de julio de 2002.    <br> <i>Dr. Lincoln de la Parte P&eacute;rez</i>.  Servicio de Anestesiolog&iacute;a Cardiovascular, Hospital Universitario &quot;William  Soler&quot; San Francisco y Perla, Altahabana, municipio Boyeros, Ciudad de La  Habana, Cuba.    <br> </p>    <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&eacute;dico  especialista de II Grado en Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n. Profesor  de la Facultad &quot;Enrique Cabrera&quot;.</a><a name="cargo"></a>     <br>     <br>  </p>     ]]></body>
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