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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neurotrauma en Camagüey]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Manuel Ascunce Domenech Servicio de Neurocirugía ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is said that Cuban neurosurgery considers as its fundamental role the management of patients with brain traumas. This paper presents the management of patients with brain trauma in "Manuel Ascunce Domenech" hospital and describes the general results achieved so far. From January 1996 to January 2000, a total number of 1 646 patients were admitted to the hospital with a Glasgow Coma Scale score of 14 or less. Since October 1995, this hospital has a Special Multiple Trauma Care Unit installed. This ward accommodated 1 630 patients (99%) with brain trauma. Sixteen patients were not admitted to this ward because they died at once in the emergency service room or in the surgery room. Mortality rate from serious brain trauma decreased from 56 to 38%. There were 1 226 patients (74%) with moderate and minor brain traumas. Mortality rate from moderate brain trauma reduced from 12 to 4% and mortality from minor lesions lowered from 3 to 2%. 97% of serious brain trauma cases received neurointensive and aggressive therapy. Head injures were a frequent cause of death and disability in young persons. The integration of all the health levels, the adequate organization of services, the dynamic treatment protocols, neurointensive care, neuromonitoring and early and aggressive surgical management play an essential role in the improvement of the results]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[TRAUMA CRANEOCEREBRAL]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <h3>Articulos originales</h3>    <p>Hospital &quot;Manuel Ascunce Domenech&quot;,  Camag&uuml;ey    <br> Servicio de Neurocirug&iacute;a    <br> </p><h2>Neurotrauma en Camag&uuml;ey    <br>  </h2>    <p><i><a href="#cargo">Dr. Sergio Diego Vega Basulto,<span class="superscript">1</span>  Dr. Sergio Silva Ad&aacute;n,<span class="superscript">2</span> Dr. Rigoberto  Pe&ntilde;ones Montejo<span class="superscript">2</span> y Dr. Ariel Varela Hern&aacute;ndez<span class="superscript">2</span></a></i><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>Se reporta que la neurocirug&iacute;a en Cuba ha considerado  como esencial su papel en el manejo de los pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos.  Se rese&ntilde;a el manejo de los pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos  en el Hospital &quot;Manuel Ascunce Domenech&quot; y se describen los resultados  generales obtenidos. En el per&iacute;odo de enero de 1996 a enero de 2002 fueron  ingresados un total de 1 646 enfermos con una puntuaci&oacute;n de 14 o menos  en la Escala de Coma de Glasgow. Desde octubre de 1995 este hospital dispone de  una Unidad de Politraumatismos con cuidados especiales. Fueron admitidos en esta  sala 1 630 (99 %) pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos. No ingresaron  en esa dependencia hospitalaria 16 (1 %) enfermos a causa del fallecimiento inmediato  en los servicios de urgencias o en el sal&oacute;n de operaciones. La mortalidad  por traumatismos craneoencef&aacute;licos graves descendi&oacute; desde el 56  hasta el 38 %. Hubo 1 226 pacientes (74 %) con traumatismos craneoencef&aacute;licos  moderados y menores. La mortalidad por traumatismos moderados descendi&oacute;  del 12 al 4 % y la mortalidad por lesionados menores se redujo del 3 al 2 %. El  97 % de los traumatismos craneoencef&aacute;licos graves recibieron tratamiento  neurointensivo y agresivo. Las lesiones de la cabeza constituyen una causa frecuente  de muerte e invalidez en personas j&oacute;venes. La integraci&oacute;n de todos  los niveles de salud, la adecuada organizaci&oacute;n de los servicios, los protocolos  din&aacute;micos de tratamiento, el neurointensivismo, el neuromonitoreo y el  manejo quir&uacute;rgico precoz y agresivo desempe&ntilde;an un papel esencial  para mejorar los resultados.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>DeSC:</i> TRAUMA CRANEOCEREBRAL/diagn&oacute;stico;  TRAUMA CRANEOCEREBRAL/mortalidad; TRAUMA CRANEOCEREBRAL/cirug&iacute;a; CUIDADOS  INTENSIVOS; CUBA.    <br>     <br> </p>    <p>&nbsp;</p>    <p>La Neurocirug&iacute;a en Cuba, a diferencia  de muchos pa&iacute;ses, siempre ha considerado esencial su papel en el manejo  de los pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos. A pesar de las numerosas  declaraciones internacionales y publicaciones al respecto, otros pa&iacute;ses  han observado c&oacute;mo especialidades no neuroquir&uacute;rgicas han tenido  que asumir la responsabilidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica de estos pacientes.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>En muchas partes del mundo, incluidos los pa&iacute;ses desarrollados,  la escasez de recursos humanos, el aislamiento geogr&aacute;fico, el clima adverso,  la mala organizaci&oacute;n sanitaria, las limitaciones en la econom&iacute;a  de los ciudadanos y los problemas con los seguros m&eacute;dicos determinan que  los pacientes con neurotraumas agudos no se puedan atender en centros con servicios  neuroquir&uacute;rgicos y otras especialidades tienen que asumir esta responsabilidad.  Estos cuidados, practicados por cirujanos y traumat&oacute;logos, incluyen la  realizaci&oacute;n de trepanaciones craneales, la inserci&oacute;n de cat&eacute;teres  intraventriculares para medir la presi&oacute;n intracraneal, la realizaci&oacute;n  de craneotom&iacute;as y la evacuaci&oacute;n de hematomas intracraneales.<span class="superscript">1-3</span>    <br>  </p>    <p>Los pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos requieren siempre  de observaci&oacute;n m&eacute;dica, estudios imagenol&oacute;gicos y recursos  disponibles en los servicios de salud. Es bien conocido c&oacute;mo estos pacientes  demandan atenci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica en horarios extralaborales, fines  de semana o d&iacute;as festivos y los resultados terap&eacute;uticos pueden ser  adversos a pesar de los mejores esfuerzos neuroquir&uacute;rgicos. La organizaci&oacute;n  de estos servicios y la forma m&aacute;s r&aacute;pida de acceso a ellos es esencial.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los objetivos de este trabajo son rese&ntilde;ar el manejo del traumatismo  craneoencef&aacute;lico en nuestra instituci&oacute;n y describir los resultados  generales obtenidos.    <br> </p><h4>M&eacute;todos    <br> </h4>    <p>Un total de 1 646  pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos, con una puntuaci&oacute;n  de 14 o menos en la Escala de Coma de Glasgow, fueron ingresados en el Hospital  &quot;Manuel Ascunce Domenech&quot; de Camag&uuml;ey, en el per&iacute;odo de  enero de 1996 a enero de 2002. Todos recibieron atenci&oacute;n desde su ingreso,  de neurocirujanos con experiencia en el manejo del neurotrauma.    <br> Nuestra instituci&oacute;n  dispone desde 1995 de una Unidad de Politraumatismos con 2 subunidades, una de  terapia intensiva y otra de terapia intermedia, con un equipo de trabajo estable  formado por neurocirujanos, intensivistas, cirujanos, anestesistas y enfermeras  especializadas. En la Unidad de Politraumatismos existe un neurocirujano con entrenamiento  en t&eacute;cnicas de neurointensivismo y es quien ha entrenado al resto de los  miembros de la unidad y a todo el equipo neuroquir&uacute;rgico.    <br> </p>    <p>Los  pacientes con neurotraumas agudos, una vez resucitados y lograda la estabilidad  de su estado hemodin&aacute;mico,<span class="superscript">5</span> se clasificaron  en traumatismos craneoencef&aacute;licos menores, moderados y graves de acuerdo  con los criterios de <i>Jennett</i> y <i>Teasdale</i>.<span class="superscript">6</span>  Fueron atendidos seg&uacute;n lineamientos generales introducidos en los &uacute;ltimos  6 a&ntilde;os que incluyen la aplicaci&oacute;n del sistema integrado de urgencias  m&eacute;dicas, la tomograf&iacute;a computadorizada y protocolos de manejo uniforme  para cada uno de los tipos de traumatismos craneoencef&aacute;licos (anexo). Estos  protocolos han sido dise&ntilde;ados por el Servicio de Neurocirug&iacute;a en  coordinaci&oacute;n con los miembros de la Unidad Traumatol&oacute;gica y para  ello se utilizaron las gu&iacute;as internacionales de manejo del traumatismo  craneoencef&aacute;lico.<span class="superscript">7,8</span> Dichos protocolos  son de uso general, diariamente se analiza su cumplimiento y los colectivos m&eacute;dicos  eval&uacute;an anualmente sus resultados obtenidos y se modifican si es necesario.    <br>  </p>    <p>Los traumatismos craneoencef&aacute;licos graves se trataron con una pol&iacute;tica  terap&eacute;utica agresiva, invasiva e intensiva, seg&uacute;n las l&iacute;neas  generales propuestas por <i>Meagher</i> y <i>-</i>.<span class="superscript">9</span>    <br>  </p><h4>Resultados    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>En nuestra instituci&oacute;n ingresaron 1 646  pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos con 14 puntos o menos en la  Escala de Coma de Glasgow, en el per&iacute;odo de enero de 1996 a enero de 2002,  de los cuales 1 630 (99%) fueron admitidos en la Sala de Politraumatismos. No  ingresaron en esa dependencia hospitalaria de atenci&oacute;n multidisciplinaria  16 (1%) enfermos por fallecimiento inmediato en los servicios de urgencias o en  el sal&oacute;n de operaciones.    <br> </p>    <p>La mortalidad por traumatismos craneoencef&aacute;licos  graves descendi&oacute; en nuestra unidad desde 56 % en 1996 hasta 38 % en enero  de 2002, lo que expresa una reducci&oacute;n progresiva de casi el 20 % en un  per&iacute;odo de 6 a&ntilde;os ( tabla 1).</p>    <p align="center"><b>TABLA 1.</b>  <i>Tanto por ciento de mortalidad seg&uacute;n tipos de traumatismos craneoencef&aacute;licos,  Camag&uuml;ey 1996-2001</i></p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr>  <td>     <div align="center">A&ntilde;o</div></td><td>     <div align="center">Grave </div></td><td>      <div align="center">Moderado</div></td><td>     <div align="center">Menor</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1996</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">54</div></td><td>      <div align="center">12 </div></td><td>     <div align="center">3</div></td></tr> <tr>  <td>     <div align="center">1997</div></td><td>     <div align="center">48 </div></td><td>      <div align="center">10</div></td><td>     <div align="center"></div></td></tr> <tr>  <td>     <div align="center">1998</div></td><td>     <div align="center">39 </div></td><td>      <div align="center">6</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4</div></td></tr> <tr>  <td>     <div align="center">1999</div></td><td>     <div align="center">43 </div></td><td>      <div align="center">8</div></td><td>     <div align="center">4</div></td></tr> <tr>  <td>     <div align="center">2000</div></td><td>     <div align="center">41 </div></td><td>      <div align="center">4</div></td><td>     <div align="center">2,5</div></td></tr> <tr>  <td>     <div align="center">2001</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">38 </div></td><td>      <div align="center">4</div></td><td>     <div align="center">2</div></td></tr> <tr>  <td>     <div align="center">Promedio</div></td><td>     <div align="center">43 </div></td><td>      <div align="center">6</div></td><td>     <div align="center">3,5</div></td></tr> </table>    <p>      <br> </p>    <p>La reducci&oacute;n de la mortalidad se manifest&oacute; tambi&eacute;n  en los traumatismos craneoencef&aacute;licos moderados y menores. Estos lesionados  tienen menos gravedad, pero son m&aacute;s complejos y numerosos. Ambos grupos  estuvieron representados en nuestro estudio por 1 226 pacientes (74 %). La mortalidad  por traumatismos moderados descendi&oacute; del 12 al 4 % en estos 6 a&ntilde;os  que se analizan y la mortalidad por lesionados menores se redujo del 3 al 2 %.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La mortalidad por traumatismo craneoencef&aacute;lico grave, el grupo de  mayor complejidad, se ha convertido en un verdadero &iacute;ndice que califica  la calidad de la atenci&oacute;n del traumatismo craneoencef&aacute;lico desde  el lugar del accidente hasta sus resultados finales y secuelas. Estos pacientes  requieren de unidades de atenci&oacute;n neurointensivista y manejo medicoquir&uacute;rgico  agresivo. </p>    <p>Nuestra instituci&oacute;n ingres&oacute; 440 enfermos (26 %)  de este tipo y en el 97 % se aplicaron t&eacute;cnicas de neurointensivismo, medici&oacute;n  continua de la presi&oacute;n intracraneal, registro de la perfusi&oacute;n cerebral  y manejo medicoquir&uacute;rgico agresivo.    <br> </p>    <p>Todos los lesionados graves  fueron llevados al quir&oacute;fano por neurocirujanos para la inserci&oacute;n  (tabla 2) de cat&eacute;teres para medir la presi&oacute;n intracraneal, o evacuar  hematomas intracraneales o descomprimir lesiones ocupantes de espacio.</p>    <p align="center"><b>TABLA  2.</b> <i>Tanto por ciento de pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos  con manejo neurointensivo y agresivo</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">A&ntilde;o </div></td><td>     <div align="center">Pacientes  </div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1996  </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">81 </div></td><td>     <div align="center">95</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1997</div></td><td>     <div align="center">64 </div></td><td>      <div align="center">95</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">1998 </div></td><td>      <div align="center">63 </div></td><td>     <div align="center">96,7</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">1999</div></td><td>     <div align="center">65 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">97,3</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">2000 </div></td><td>      <div align="center">86 </div></td><td>     <div align="center">99</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">2001</div></td><td>     <div align="center">81 </div></td><td>      <div align="center">99</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">Total </div></td><td>      <div align="center">440</div></td><td>     <div align="center">97 </div></td></tr>  </table><h4 align="left">&nbsp;</h4><h4 align="left">Discusi&oacute;n    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p><i>Marion</i>  y <i>Firlik</i><span class="superscript">10</span> publicaron los resultados de  una encuesta realizada en los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica (EE.UU.) sobre  el manejo de los pacientes con traumatismos craneoencef&aacute;licos que requer&iacute;an  ingreso hospitalario y coincidieron con <i>Valadka</i> y otros<span class="superscript">1</span>  en que s&oacute;lo el 60 % de estos enfermos es evaluado por neurocirujanos. Estos  mismos autores consideran que esta cifra se ha elevado desde que aparecieron publicadas  las gu&iacute;as internacionales para el manejo del paciente con traumatismo craneoencef&aacute;lico  grave. El bajo &iacute;ndice hallado en ambos estudios sugiere falta de acceso  inmediato de estos pacientes a la atenci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica en esos  pa&iacute;ses.    <br> </p>    <p>Los datos que presenta este trabajo indican una cobertura  total de atenci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica y en el caso de nuestra instituci&oacute;n,  en el 99 % hubo acceso de los pacientes con 14 puntos o menos en la Escala de  Glasgow a la Unidad de Politraumatismos. Los pacientes con lesiones en la cabeza  requieren de mucho esfuerzo m&eacute;dico e institucional. Muchos colegas nuestros  han servido durante a&ntilde;os, a favor de la adecuada atenci&oacute;n de estos  pacientes y han contribuido a mejorar los resultados en muchos de estos &iacute;ndices.    <br>  </p>    <p>No compartimos la opini&oacute;n de <i>Andrews</i> y <i>Narajan</i><span class="superscript">11</span>  quienes consideran la atenci&oacute;n de los traumatismos craneoencef&aacute;licos  por los neurocirujanos como &quot;un problema sin soluci&oacute;n&quot;, si no  se garantiza un sistema de seguro m&eacute;dico universal y racional.    <br> La pr&aacute;ctica  demuestra que con servicios de salud de f&aacute;cil acceso, atenci&oacute;n centralizada,  regionalizaci&oacute;n de los cuidados en centros de calidad e integraci&oacute;n  de todo el sistema salud, se puede dar respuesta al problema del neurotrauma agudo.  La participaci&oacute;n de todos los niveles de salud y el trabajo de colaboraci&oacute;n  con otras especialidades en los centros especializados, permite vencer los retos  que impone la atenci&oacute;n del traumatismo grave.<span class="superscript">12</span>    <br>  </p>    <p>El papel del neurointensivismo, el monitoreo de la presi&oacute;n intracraneal  y la presi&oacute;n de perfusi&oacute;n cerebral en los traumatismos craneoencef&aacute;licos  graves, est&aacute;n bien definidos desde hace varios a&ntilde;os. Una encuesta  a 1 239 neurocirujanos, realizada en EE.UU. y Canad&aacute; y conducida por la  Asociaci&oacute;n Americana de Cirujanos Neurol&oacute;gicos, sus secciones de  Neurotrauma y Cuidados Cr&iacute;ticos y la Fundaci&oacute;n de Trauma Cerebral,  revel&oacute; que el 83 % de los neurocirujanos acepta que los pacientes con traumatismos  craneoencef&aacute;licos graves requieren de monitoreo y manejo en Cuidados Intensivos.  Esta encuesta hab&iacute;a sido aplicada tambi&eacute;n en 1991 y en ese a&ntilde;o  s&oacute;lo el 28 % de los neurocirujanos respondieron positivamente.<span class="superscript">1,13</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las razones que han motivado este incremento de las opiniones neuroquir&uacute;rgicas  a favor del monitoreo de la presi&oacute;n intracraneal pueden considerarse m&uacute;ltiples;  pero han incidido en ellas los nuevos programas educacionales, los cursos de desarrollo  profesional impartidos y los resultados pr&aacute;cticos en los centros donde  se aplican estas t&eacute;cnicas.<span class="superscript">14</span></p>    <p>La  publicaci&oacute;n de la Gu&iacute;a General de Manejo del Traumatismo Craneoencef&aacute;lico  Grave en 1996, ha incrementado la aceptaci&oacute;n general del registro de la  presi&oacute;n intracraneal y de la presi&oacute;n de perfusi&oacute;n cerebral.<span class="superscript">15</span>    <br>  </p>    <p>En 1977 <i>Jennet</i> y otros<span class="superscript">6</span> realizaron  un estudio sobre traumatismos craneoencef&aacute;licos graves en 3 pa&iacute;ses  diferentes (Escocia, Holanda y EE.UU.) y encontraron una mortalidad aproximada  del 50 %, a pesar de utilizar protocolos diferentes de manejo, lo que suger&iacute;a  a algunos que con la excepci&oacute;n de la evacuaci&oacute;n temprana de lesiones  ocupantes de espacio, el manejo neurointensivo no mejoraba la supervivencia. M&aacute;s  tarde, <i>Becker</i> y otros<span class="superscript">16</span> publicaron una  reducci&oacute;n significativa de la mortalidad hasta el 30 %, con el uso de un  protocolo de manejo intensivo que incluy&oacute; monitoreo de la presi&oacute;n  intracraneal. Otros investigadores han reportado similares resultados con el manejo  de la presi&oacute;n intracraneal.<span class="superscript">17</span>    <br> </p>    <p>En  1991 el Banco de Datos de Coma Traum&aacute;tico inform&oacute; una mortalidad  general del 36 % en 4 centros neuroquir&uacute;rgicos y se consider&oacute; como  elemento central el monitoreo de la presi&oacute;n intracraneal.<span class="superscript">18</span>    <br>  </p>    <p>Atribuir la mejor&iacute;a en los resultados del tratamiento del traumatismo  craneoencef&aacute;lico grave s&oacute;lo al monitoreo de la presi&oacute;n intracraneal,  puede conducir a consideraciones err&oacute;neas. En nuestra opini&oacute;n, el  monitoreo de la presi&oacute;n intracraneal, la evaluaci&oacute;n de la presi&oacute;n  de perfusi&oacute;n cerebral, la evacuaci&oacute;n precoz de las lesiones que  ocupan espacio y los protocolos de tratamiento intensivo tienen un valor inestimable;  pero estas herramientas no se pueden aplicar adecuadamente, si no se establecen  gu&iacute;as terap&eacute;uticas de cumplimiento colectivo, analizan diariamente  su aplicaci&oacute;n y efectividad y examinan peri&oacute;dicamente sus resultados,  para modificar oportunamente aquellos aspectos no resueltos. Si se abandonan estos  h&aacute;bitos se observan omisiones, sustituciones y tendencias individuales  de tratamiento, que llevan a errores metodol&oacute;gicos cuando se analizan los  resultados finales de una instituci&oacute;n con una terap&eacute;utica.    <br> </p>    <p>Coincidimos  con <i>Chesnut</i><span class="superscript">15</span> sobre el valor de mantener  una presi&oacute;n de perfusi&oacute;n cerebral por encima de 70 mm Hg y de la  cirug&iacute;a para tratar oportunamente lo que el neuromonitoreo y el neurointensivismo  no puedan resolver con drogas, por lo general t&oacute;xicas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Nuestra  unidad mantiene una disposici&oacute;n r&aacute;pida, para cirug&iacute;a realizada  por neurocirujanos, en las lesiones que ocupan espacio, producen desplazamientos  o impiden la mejor&iacute;a consecuente del paciente.    <br> </p>    <p>Uno de los puntos  m&aacute;s pol&eacute;micos que enfrentamos al inicio, fue el manejo del traumatismo  craneoencef&aacute;lico menor potencialmente grave.<span class="superscript">19</span>  La experiencia obtenida en estos 6 a&ntilde;os y los resultados, consecuentemente  nos han llevado a adoptar un seguimiento detallado de estos pacientes, establecer  protocolos generales de manejo e instaurar una pol&iacute;tica de tratamiento  quir&uacute;gico agresivo, si existen lesiones ocupantes de espacio y desplazamientos  confirmados en la tomograf&iacute;a computadorizada.<span class="superscript">20</span>    <br>  </p>    <p>Los traumatismos craneoencef&aacute;licos son una causa frecuente de muerte  e invalidez en pacientes j&oacute;venes. El neurocirujano debe desempe&ntilde;ar  un papel esencial dentro de un equipo multidisciplinario. La integraci&oacute;n  de todos los niveles de salud, la adecuada organizaci&oacute;n y regionalizaci&oacute;n  de los servicios, el f&aacute;cil acceso a la atenci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica,  el tratamiento bajo principios de neurointensivismo, neuromonitoreo y el manejo  quir&uacute;rgico precoz y agresivo realizan un papel esencial que ayudar&aacute;  a mejorar los resultados.    <br> </p>    <p align="left"><b>Anexo</b>    <br> </p>    <p align="left">Principales  modificaciones introducidas en Camag&uuml;ey para el manejo del traumatismo craneoencef&aacute;lico  en el per&iacute;odo 1996-2002.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p><ol>     <li> Manejo estandarizado de los  pacientes graves, seg&uacute;n los principios de Narajan modificados en nuestra  instituci&oacute;n.</li>    <li> Disciplina colectiva de manejo y an&aacute;lisis  diario.</li>    <li> Papel rector del neurocirujano.</li>    <li> Entrenamiento de un  neurocirujano en neurointensivismo y desempe&ntilde;o vertical.</li>    <li> Adiestramiento  de todos los neurocirujanos en neuromonitoreo.</li>    <li> Manejo agresivo, invasivo  e intensivo del paciente grave.</li>    <li> Inauguraci&oacute;n de la sala de politraumatismos  y manejo multidisciplinario.</li>    <li> Manejo del traumatismo craneoencef&aacute;lico  con menos de 14 puntos en salas de cuidados especiales .</li>    <li> Manejo agresivo  del traumatismo craneoencef&aacute;lico menor potencialmente grave.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Apoyo  del sistema integrado de urgencias m&eacute;dicas.</li>    <li> Introducci&oacute;n  de la tomograf&iacute;a computadorizada en el flujograma.</li>    <li> An&aacute;lisis  anual de la mortalidad y modificaci&oacute;n consecuente de los protocolos.</li>    </ol><h4>Summary</h4>    <p>It  is said that Cuban neurosurgery considers as its fundamental role the management  of patients with brain traumas. This paper presents the management of patients  with brain trauma in &quot;Manuel Ascunce Domenech&quot; hospital and describes  the general results achieved so far. From January 1996 to January 2000, a total  number of 1 646 patients were admitted to the hospital with a Glasgow Coma Scale  score of 14 or less. Since October 1995, this hospital has a Special Multiple  Trauma Care Unit installed. This ward accommodated 1 630 patients (99%) with brain  trauma. Sixteen patients were not admitted to this ward because they died at once  in the emergency service room or in the surgery room. Mortality rate from serious  brain trauma decreased from 56 to 38%. There were 1 226 patients (74%) with moderate  and minor brain traumas. Mortality rate from moderate brain trauma reduced from  12 to 4% and mortality from minor lesions lowered from 3 to 2%. 97% of serious  brain trauma cases received neurointensive and aggressive therapy. Head injures  were a frequent cause of death and disability in young persons. The integration  of all the health levels, the adequate organization of services, the dynamic treatment  protocols, neurointensive care, neuromonitoring and early and aggressive surgical  management play an essential role in the improvement of the results.     <br> </p>    <p><i>Subject  headings:</i> CRANIOCEREBRAL TRAUMA/diagn&oacute;stico; CRANIOCEREBRAL CEREBRAL  TRAUMA/mortality; CRANIOCEREBRAL TRAUMA/surgery; INTENSIVE CARE; CUBA.</p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     <!-- ref --><li> Valadka AB, Andrews BT, Ross Bullock  M. How well do neurosurgeons care for trauma patients? A survey of the membership  of the American Association for the survey of trauma. Neurosurgery 2001;48:17-25.    </li>    ]]></body>
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<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Marshall  LF, Gautille T, Klauber MR. The outcome of severe closed head injury. J Neurosurg  1991; 75: 28-36.    </li>    <!-- ref --><li> Ghajar JB, Hariri R, Narajan RK. Survey of critical  care management of comatose head injured patients in the United States. Crit Care  Med 1995; 23:560-7.    </li>    <!-- ref --><li> Sahjpaul R, Girotti M. Intracranial pressure monitoring  in severe traumatic brain injury. Results of a Canadian survey. Can J Neurol Sci  2000; 27: 143-7.    </li>    <!-- ref --><li> Chesnut R. Implications of the guidelines for the management  of severe head injuries for the practicing neurosurgeon. Surg Neurol 1998; 50:  187-93.    </li>    <!-- ref --><li> Becker DP, Miller JD, Ward JD. The outcome from severe head injury  with early diagnosis and intensive management. J Neurosurg 1977; 47: 491-502.    </li>    ]]></body>
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<body><![CDATA[<br> Dr. <i>Sergio Diego  Vega Basulto</i>. Domingo Puentes 5, La Caridad, Camag&uuml;ey 70300, Camag&uuml;ey,  Cuba.    <br> E-mail: <a href="mailto:nvega@reduc.cmw.edu.cu">nvega@reduc.cmw.edu.cu</a>      <br> </p>    <p><span class="superscript"><b><a href="#autor">1</a></b></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Neurocirug&iacute;a. Profesor Titular del Instituto  Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Camag&uuml;ey.    <br> <span class="superscript"><b>2</b></span>  Especialista de II Grado en Neurocirug&iacute;a.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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