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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tubo en T de Montgomery: Indicaciones y técnica]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Resection with termino-terminal anastomosis of trachea and cricoid cartilage is the treatment of choice for patients with tracheal or laryngotracheal stenosis. However, a group of patients will require other options due their local and/or general conditions,such as Montgomery T-tube. The objectives of this paper is to set the indications for the use of T-tube and to describe the details of the surgical technique used. Fifty two patients with non-tumoral laryngotracheal or tracheal stenosis were studied from 1984 to 2002.the main indications for the placement of T-tube were: extensive stenosis, previous tracheal resection and double stenosis, all of them probably exerting an excessive pressure on the suture line in addition to subglotic and glotic stenosis, low location of stenosis, possible lack of cooperation on the part of the patient in the inmediate postoperative period and tracheomalacia, among others. Also, the paper describes surgical maneuvers to place T-tube. Montgomery T-tube is an alternative to resection and termino-terminal anastomosis of trachea and larynx in patients who are suspected to have excessive pressure on the suture line, in stenosis of particular locations like glotic and subglotic locations and in patients who are expected to be less cooperative in the postoperative period because of their neurological or psychiatric problems or whenever a major highly risky surgery is needed]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ESTENOSIS TRAQUEAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[LARINGOSCOPIA]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[INTUBATION, INTRATRACHEAL]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;.    <br> Servicio  de Cirug&iacute;a General    <br> </p><h2>Tubo en T de Montgomery. Indicaciones y  t&eacute;cnica    <br> </h2>    <p><i><a href="#cargo">Dr. Edelberto Fuentes Vald&eacute;s<span class="superscript">1</span>  y Dr. Sixto B. Corona Mancebo<span class="superscript">2</span></a></i><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>La resecci&oacute;n con anastomosis t&eacute;rmino  terminal de tr&aacute;quea y cart&iacute;lago cricoides es el tratamiento de elecci&oacute;n  para pacientes con estenosis traqueal o laringotraqueal. Sin embargo, un grupo  de enfermos necesitar&aacute;n otras opciones a causa de condiciones locales y/o  generales de &eacute;stos, entre ellas la colocaci&oacute;n de un tubo en T de  Montgomery. Los objetivos del trabajo fueron establecer las indicaciones del uso  del tubo en T y describir los detalles de la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica  empleada.. Se estudiaron 52 pacientes tratados por estenosis laringotraqueal o  traqueal no tumoral, desde 1984 hasta el 2002. Las principales indicaciones para  la inserci&oacute;n del tubo fueron: estenosis extensa, resecci&oacute;n traqueal  previa y estenosis doble, todas ellas con el denominador com&uacute;n de una probable  tensi&oacute;n excesiva sobre la l&iacute;nea de sutura. Adem&aacute;s de estenosis  subgl&oacute;tica y gl&oacute;tica, localizaci&oacute;n baja de la estenosis,  posible falta de cooperaci&oacute;n por el enfermo en el posoperatorio inmediato  y traqueomalacia entre otras. Se describen las maniobras quir&uacute;rgicas para  la colocaci&oacute;n del tubo en T. El tubo en T de Montgomery es una alternativa  a la resecci&oacute;n y anastomosis t&eacute;rmino terminal de tr&aacute;quea  y laringe en enfermos en los que se sospeche tensi&oacute;n excesiva sobre la  l&iacute;nea de sutura, en estenosis de localizaciones particulares como las gl&oacute;ticas  y subgl&oacute;ticas, y en quienes se espera poca cooperaci&oacute;n posoperatoria  por problemas neurol&oacute;gicos o psiqui&aacute;tricos o cuando se necesitara  una operaci&oacute;n de gran envergadura y alto riesgo.    <br> </p>    <p><i>DeSC:</i>  ESTENOSIS TRAQUEAL/cirug&iacute;a; LARINGOSCOPIA/m&eacute;todos; INTRATRAQUEAL/m&eacute;todos.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>    <p>El  tubo en T es una herramienta &uacute;til en el tratamiento de las estenosis lar&iacute;ngeas  y traqueales de diferentes etiolog&iacute;as. La causa m&aacute;s frecuente en  nuestro centro es la estenosis causada por los manguitos insuflables de los tubos  endotraqueales, al producir presi&oacute;n sobre las paredes de las v&iacute;as  a&eacute;reas, lo que lleva a la isquemia de estas. Los tubos usados en nuestro  medio se caracterizan por ser de bajo volumen, alta presi&oacute;n y poco adaptabilidad.<span class="superscript">1,2</span>  Su manejo correcto evitar&aacute; la producci&oacute;n de lesiones de la v&iacute;a  a&eacute;rea, que para su reparaci&oacute;n necesitar&aacute;n de operaciones  complejas.<span class="superscript">3-9</span> En la producci&oacute;n de la lesi&oacute;n  subgl&oacute;tica desempe&ntilde;a un papel fundamental la utilizaci&oacute;n  de tubos de calibre superior al adecuado para la v&iacute;a respiratoria del paciente,  as&iacute; como mecanismos inadecuados de sost&eacute;n del sistema de tubos,  lo que determina que su peso se transmita al plato posterior del cricoides, y  produzca isquemia por la compresi&oacute;n causada de esta manera. <span class="superscript">4</span>      <br> </p>    <p>Para seleccionar el tratamiento es imprescindible la evaluaci&oacute;n  individual de cada enfermo y desde hace unas d&eacute;cadas, luego de varios ensayos,  se limita a 2 alternativas con variantes que en ocasiones se complementan: tratamiento  quir&uacute;rgico<span class="superscript">10,11</span> (exer&eacute;tico y/o  prot&eacute;sico) y tratamiento endosc&oacute;pico<span class="superscript">12</span>  (l&aacute;ser o endopr&oacute;tesis). En 1968 el doctor <i>William Montgomery</i><span class="superscript">13</span>  dise&ntilde;o un tubo en T de silicona que hoy lleva su nombre: tubo en T de Montgomery,  con el objetivo de utilizarlo como pr&oacute;tesis posoperatoria en la regi&oacute;n  subgl&oacute;tica. Posteriormente se aplic&oacute; en otras lesiones como traqueomalacia  y aunque no se recomienda como tratamiento primario para la estenosis traqueal,  en lesiones complejas o en pacientes con enfermedades asociadas importantes puede  constituir una alternativa como tratamiento &uacute;nico.<span class="superscript">14</span>    <br>  </p>    <p>Motivados por lo anterior y por observar el incremento que han tenido estas  lesiones en nuestro medio, convirti&eacute;ndose nuestro hospital en un punto  importante de recepci&oacute;n para el estudio y tratamiento de sus portadores,  nos decidimos a revisar las indicaciones y la t&eacute;cnica para el uso del tubo  en T de Montgomery.     <br> </p><h4>M&eacute;todos    <br> </h4>    <p>Entre enero de 1984  y septiembre del 2002 realizamos un estudio prospectivo y descriptivo de 52 pacientes  a quienes se coloc&oacute; un tubo en T como tratamiento por estenosis laringotraqueal  (gl&oacute;tica, subgl&oacute;tica) o traqueal isqu&eacute;micas. Todos fueron  remitidos con traqueostom&iacute;a.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tuvimos un n&uacute;mero semejante  (26) de enfermos para cada sexo. Treinta y siete enfermos (71,2 %) (tabla) ten&iacute;an  menos de 45 a&ntilde;os. Las principales causas de intubaci&oacute;n fueron traumatismos  craneoencef&aacute;licos, estado asm&aacute;tico e intento suicida. Otras causas  menos frecuentes comprenden leptospirosis, posoperatorio complicado, meningoencefalitis,  intoxicaci&oacute;n accidental y alergia a medicamentos, entre otras.    <br> </p>    <p>Los  s&iacute;ntomas observados en estos pacientes son disnea, estertores y estridor,  este &uacute;ltimo representa grados avanzados de compromiso de la luz de la v&iacute;a  respiratoria. En todos los pacientes menos en uno la estenosis se consider&oacute;  grave al estimarse el di&aacute;metro interno a nivel del estrechamiento igual  o menor a 5 mm. En el otro el di&aacute;metro era de unos 8 mm, pero el paciente,  joven, se quejaba de disnea incapacitante para una vida normal, lo que nos oblig&oacute;  a realizar la operaci&oacute;n. La complicaci&oacute;n posoperatoria m&aacute;s  frecuente fue la aparici&oacute;n de granulomas inflamatorios en tr&aacute;quea  y laringe. El tratamiento comprendi&oacute; antibi&oacute;ticos cuando hab&iacute;a  sepsis asociada, esteroides, resecci&oacute;n endosc&oacute;pica o el uso de l&aacute;ser.      <br> </p><h4>Resultados    <br> </h4>    <p>Clasificamos las indicaciones en 4 categor&iacute;as  principales: 1. Aquellas que determinar&iacute;an una tensi&oacute;n excesiva  sobre la l&iacute;nea de sutura, las que comprenden estenosis extensa, resecci&oacute;n  traqueal previa,<span class="superscript">4</span> estenosis doble<span class="superscript">1</span>  y traqueomalacia extensa; 2. Como complemento de otras operaciones, entre las  cuales tenemos las que involucran la glotis<span class="superscript">3</span>  y en algunos enfermos la subglotis<span class="superscript">6</span>; 3. Necesidad  de operaciones complejas o de gran envergadura, principalmente lesiones bajas  y traqueomalacia.<span class="superscript">2,4</span> Miscel&aacute;neas que comprenden;  cirug&iacute;a de urgencia<span class="superscript">3</span>, traumatismo transoperatorio  con probable edema al nivel de la l&iacute;nea de sutura,<span class="superscript">2</span>  condiciones locales inadecuadas para resecci&oacute;n y anastomosis, como en un  caso de traqueofisura extensa en una paciente en quien durante la operaci&oacute;n  por f&iacute;stula traqueoesof&aacute;gica no fue posible pasar el tubo orotraqueal  para anestesia, lo que llev&oacute; a la traqueofisura extensa que demostr&oacute;  obstrucci&oacute;n lar&iacute;ngea por una sinequia fibrosa que se extirp&oacute;,<span class="superscript">2</span>  y por &uacute;ltimo pacientes en quienes se consider&oacute; que no cooperar&iacute;an  adecuadamente en el posoperatorio a causa de lesiones neurol&oacute;gicas<span class="superscript">3</span>  como: psicosis epil&eacute;ptica, lesi&oacute;n cerebral posparo card&iacute;aco  y alcoholismo con trastornos psiqui&aacute;tricos.     <br> </p><h4>Discusi&oacute;n    <br>  </h4><h6>Indicaciones del tubo en T    <br> </h6>    <p>La resecci&oacute;n con anastomosis  terminoterminal de tr&aacute;quea es el tratamiento de elecci&oacute;n para pacientes  con estenosis traqueal y laringotraqueal. Sin embargo, los riesgos y limitaciones  del tratamiento quir&uacute;rgico de estas lesiones han demandado de la consideraci&oacute;n  de otras opciones terap&eacute;uticas, entre las cuales la colocaci&oacute;n de  una pr&oacute;tesis ocupa un lugar destacado. La colocaci&oacute;n del tubo en  T tiene las siguientes ventajas sobre la traqueostom&iacute;a<span class="superscript">14</span>:  no es irritante, permite la respiraci&oacute;n a trav&eacute;s de la nasofaringe,  preserva la humidificaci&oacute;n del aire y la voz y requiere poco mantenimiento  especial y limpieza.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Hemos clasificado las indicaciones del tubo en  T de la siguiente manera:    <br> </p><ol>     <li> Tensi&oacute;n excesiva sobre la l&iacute;nea  de sutura. En este aspecto sobresalen los enfermos con estenosis extensa (mayor  de 6 anillos traqueales), enfermos que han sufrido una resecci&oacute;n traqueal  previa con recidiva de la estenosis, los que tienen estenosis doble y la traqueomalacia  extensa. En todos ellos la tensi&oacute;n sobre la l&iacute;nea de sutura podr&iacute;a  causar complicaciones muy severas como la dehiscencia de sutura anastom&oacute;tica  o la reestenosis<span class="superscript">15,16</span> La <i>traqueomalacia</i>  cuando es extensa puede ser tratada mediante operaciones complejas como la traqueoaortoplastia<span class="superscript">16</span>  Nosotros colocamos el tubo en T con lo que tambi&eacute;n logramos mantener la  voz. Otros autores utilizan pr&oacute;tesis colocadas mediante broncoscopia r&iacute;gida  de las que no disponemos en nuestro medio.</li>    </ol><ol start="2">     <li> Como complemento  de otras operaciones:</li>    </ol><ol type="a" start="1">     <li> <i>Estenosis subgl&oacute;tica</i>.  La colocaci&oacute;n del tubo en T puede constituir un complemento a la resecci&oacute;n  laringotraqueal y/o del plato posterior del cart&iacute;lago cricoides. En estos  casos el tubo en T contribuye a estabilizar la estructura de la laringe y a evitar  un nuevo episodio de estenosis.<span class="superscript">14</span> </li>    <li> <i>Estenosis  gl&oacute;tica</i>. La extirpaci&oacute;n de la zona fibrosa de la comisura posterior  necesita de la presencia de la pr&oacute;tesis para mantener separadas las cuerdas  vocales a este nivel y estabilizar la laringe, lo que de no lograrse llevar&iacute;a  indefectiblemente al fracaso de la operaci&oacute;n.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol><ol start="3">      <li> Necesidad de operaciones complejas o de gran envergadura.     <br> </li>    </ol><ol type="a" start="1">      <li> <i>Estenosis baja</i>. En ocasiones operamos enfermos en quienes el estrechamiento  se localiza en tr&aacute;quea mediastinal. Algunos de estos enfermos necesitar&aacute;n  de una operaci&oacute;n de gran envergadura con acceso c&eacute;rvico-mediast&iacute;nico-tor&aacute;cico.  Cuando consideramos que por enfermedades y lesiones asociadas los riesgos son  altos preferimos la colocaci&oacute;n del tubo en T, maniobra que logramos en  la mayor&iacute;a de los enfermos a trav&eacute;s del cuello.</li>    </ol><ol start="4">      <li> Miscel&aacute;neas:    <br> </li>    </ol><ol type="a" start="1">     <li> En este grupo  tenemos los enfermos en quienes no se espera cooperaci&oacute;n en el per&iacute;odo  posoperatorio. Incluimos pacientes con lesiones traum&aacute;ticas craneoencef&aacute;licas  o aquejados de otras lesiones cerebrales (hipoxia) que pueden tener conductas  inadecuadas para cooperar en el posoperatorio, cuando se necesita de toda su capacidad  intelectual para soportar incluso posiciones extraordinariamente inc&oacute;modas.  Preferimos siempre que sea posible el tubo de Montgomery, que les permite una  m&aacute;s f&aacute;cil comunicaci&oacute;n y mejora su vida en sociedad. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  En ocasiones se produce traumatismo importante de laringe y tr&aacute;quea durante  el acto quir&uacute;rgico. Ante la posibilidad de edema y dificultad respiratoria  posoperatorios colocamos un tubo en T de Montgomery o realizamos una traqueostom&iacute;a  2 &oacute; 3 anillos por debajo de la l&iacute;nea de sutura. Ambos m&eacute;todos  son efectivos, pero el tubo en T tiene las ventajas antes apuntadas sobre la traqueostom&iacute;a.</li>    <li>  Una de nuestras enfermas sufri&oacute; una traqueofisura extensa de m&aacute;s  de 6 anillos para diagnosticar y extirpar una sinequia fibrosa que imped&iacute;a  el paso del tubo endotraqueal durante la operaci&oacute;n y que no hab&iacute;a  sido diagnosticada preoperatoriamente.</li>    </ol><h6>Detalles de la t&eacute;cnica  quir&uacute;rgica    <br> </h6>    <p>Los principales objetivos de cualquier proceder  quir&uacute;rgico que se realice para tratar una estenosis laringotraqueal ser&aacute;n  lograr una v&iacute;a a&eacute;rea expedita y preservar la funci&oacute;n de fonaci&oacute;n,  el reflejo tus&iacute;geno eficaz, la degluci&oacute;n sin broncoaspiraci&oacute;n,  adem&aacute;s de evitar las recidivas.     <br> </p>    <p>Se utiliza anestesia general  endotraqueal a trav&eacute;s del estoma traqueal cuando hay traqueostom&iacute;a  o por v&iacute;a orotraqueal a trav&eacute;s de tubos de di&aacute;metro acorde  al de la estenosis. Colocamos siempre en el es&oacute;fago un tubo de calibre  6 mm, maniobra que nos permite identificarlo mejor que con una sonda de Levine.      <br> </p>    <p>En la mayor&iacute;a de los pacientes se practica incisi&oacute;n  transversal, que comprende la zona del orificio de la traqueostom&iacute;a. Una  vez disecados los colgajos miocut&aacute;neos superior e inferior y separados  los m&uacute;sculos pretioroideos, en la l&iacute;nea media se libera, mediante  disecci&oacute;n digital, la tr&aacute;quea, por sus caras anterior y posterior  de sus adherencias al mediastino y al es&oacute;fago respectivamente, para as&iacute;  evitar la disecci&oacute;n lateral que no da&ntilde;e su vascularizaci&oacute;n.  A continuaci&oacute;n practicamos la traqueofisura y determinamos que la extensi&oacute;n  u otras caracter&iacute;sticas de la estenosis aconsejan la colocaci&oacute;n  de la endopr&oacute;tesis (fig. 1).</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v42n3/f0105303.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v42n3/f0105303.jpg" width="191" height="122" border="0"></a></p>    
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>FIG.1.</b>  <i>La flecha se&ntilde;ala la extensa traqueofisura que se extiende por unos 8  anillos traqueales.    <br> </i> </p>    <p>Solicitamos al anestesi&oacute;logo que pase  un tubo orotraqueal de calibre tal que se ajuste al di&aacute;metro de la v&iacute;a  a&eacute;rea y de la rama interna del tubo en T en la que se introduce, para inmediatamente  ser retirado suavemente, lo que garantiza que la pr&oacute;tesis quede en el lugar  exacto (fig. 2). A continuaci&oacute;n se procede a la sutura de la fisura de  la v&iacute;a a&eacute;rea mediante puntos separados de vicryl 3/0 (fig. 3). Tras  el cierre de los m&uacute;sculos pretiroideos en la l&iacute;nea media se suturan  el tejido celular subcut&aacute;neo (comprende el m&uacute;sculo cut&aacute;neo  del cuello) y la piel, y se deja un drenaje blando en uno de los &aacute;ngulos  de la herida.</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v42n3/f0205303.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v42n3/f0205303.jpg" width="176" height="113" border="0"></a></p>    
<p align="center"><b>FIG.  2.</b> <i>El tubo endotraqueal ha sido pasado desde la boca hasta la tr&aacute;quea  e inducido en el interior del tubo en T. N&oacute;tese que el paciente es ventilado  mediante el tubo endotraqueal colocado a trav&eacute;s del orificio de traquostom&iacute;a.</i></p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v42n3/f0305303.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v42n3/f0305303.jpg" width="171" height="120" border="0"></a></p>    
<p align="center"><b>FIG.  3.</b> <i>Se observan el tubo en T colocado en su posici&oacute;n definitiva y  los puntos separados de vicryl 3/0 (flecha) para suturar los bordes de la traqueostom&iacute;a.    <br>  </i> </p>    <p>En los pacientes con estenosis de la variedad gl&oacute;tico-subgl&oacute;tica-traqueal  efectuamos adem&aacute;s de la secci&oacute;n de las sinequias existentes entre  las cuerdas vocales, la resecci&oacute;n de la parte antero-lateral del cart&iacute;lago  cricoides, as&iacute; como de los anillos traqueales lesionados, con anastomosis  laringo-traqueal t&eacute;rminoterminal en un plano, para quedar los nudos extraluminales.  La zona donde se extirp&oacute; el tejido cicatrizal fue cubierta con un colgajo  de tr&aacute;quea membranosa, puesto que el cart&iacute;lago expuesto tiende a  la necrosis y por supuesto a la recidiva de la estenosis. Para la creaci&oacute;n  del colgajo de tr&aacute;quea membranosa resecamos 2 &oacute; 3 cart&iacute;lagos  traqueales y dejamos la porci&oacute;n membranosa correspondiente intacta.<span class="superscript">17</span>      <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En pacientes con lesi&oacute;n subgl&oacute;tica extirpamos la mucosa  que tapiza al plato cricoideo cuando estuvo comprometida, as&iacute; como al plato  propiamente dicho si estaba enfermo, siendo la resecci&oacute;n cartilaginosa  en forma subpericondrial para evitar la lesi&oacute;n del nervio lar&iacute;ngeo  recurrente.<span class="superscript">18</span> Una vez m&aacute;s cubrimos el  defecto creado con un colgajo de tr&aacute;quea membranosa.     <br> </p>    <p>En algunos  de estos enfermos se produce tensi&oacute;n excesiva sobre la l&iacute;nea de  sutura. Para evitarla efectuamos el descenso de la laringe por la t&eacute;cnica  susprahioidea descrita por Montgomery.<span class="superscript">19</span> En otros  pacientes hemos realizado una traqueostom&iacute;a profil&aacute;ctica, practicada  2 &oacute; 3 anillos por debajo de la anastomosis de preferencia a trav&eacute;s  de una incisi&oacute;n traqueal transversal. Esta traqueostom&iacute;a cumple  2 objetivos: 1. Evitar el compromiso respiratorio por el edema que frecuentemente  se produce en la zona operatoria y 2. Disminuir la tensi&oacute;n sobre la l&iacute;nea  de sutura. Cooper y otros<span class="superscript">14</span> consideran que la  traqueostom&iacute;a temporal en estos casos es una opci&oacute;n adecuada. En  algunos pacientes utilizamos el implante de un tubo en T de Montgomery, y aprovechar  adem&aacute;s su funci&oacute;n de tutor o f&eacute;rula, pues es un excelente  molde para prevenir futuras reestenosis cuando se mantiene in situ con los cuidados  y tiempo requeridos.     <br> </p>    <p>En pacientes en quienes el tubo ha de quedar  en la laringe, es obligatorio hacer que su rama proximal sobresalga entre &frac12;  y 1 cm por encima de las cuerdas vocales,<span class="superscript">14,20</span>  puesto que de quedar en la laringe, su borde superior es capaz de erosionar la  cara inferior de las cuerdas vocales, produciendo una estenosis gl&oacute;tica,  lesi&oacute;n dif&iacute;cil de tratar por las funciones propias de las estructuras  lar&iacute;ngeas. Por otro lado si sobresale m&aacute;s de 1 cm se produce erosi&oacute;n  de la epiglotis, tambi&eacute;n llevando a la formaci&oacute;n de granulomas y  fibrosis.    <br> </p><h6>Colocaci&oacute;n del tubo en T a trav&eacute;s de la traqueostom&iacute;a    <br>  </h6>    <p>En pacientes con traqueostom&iacute;a en quienes durante la operaci&oacute;n  se decide la colocaci&oacute;n de un tubo en T sin operaci&oacute;n <i>Kim</i>  y otros<span class="superscript">21</span> utilizan un tubo endotraqueal introducido  dentro del tubo en T. Una vez introducidas distalmente las 2 ramas de la pr&oacute;tesis,  mediante el soporte del tubo endotraqueal, &eacute;ste se retira suavemente hasta  lograr que el tubo en T quede en la posici&oacute;n adecuada. Como ventajas se&ntilde;alan  que la v&iacute;a a&eacute;rea estar&aacute; mantenida durante todo el proceso  con lo que se reduce el riesgo de hipoxia, el efecto de f&eacute;rula del tubo  endotraqueal facilita el paso del tubo en T a trav&eacute;s de zonas resistentes  de la tr&aacute;quea sin doblarse o plegarse, se produce menor lesi&oacute;n de  la mucosa traqueal al cubrirse la punta del Montgomery con el tubo endotraqueal,  no se necesita anestesia general o instrumentaci&oacute;n invasiva y disminuyen  las molestias del paciente.    <br> </p>    <p><i>Cooper</i> y otros<span class="superscript">14</span>  emplazan el tubo en T endosc&oacute;picamente utilizando el broncoscopio r&iacute;gido,  y extraen la rama horizontal o externa del tubo a trav&eacute;s del orificio de  traqueostom&iacute;a cuando est&aacute; presente. Consideran que la t&eacute;cnica  adem&aacute;s de facilitar la intervenci&oacute;n, logra mantener el control de  la v&iacute;a a&eacute;rea durante las maniobras de inserci&oacute;n    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Nosotros  introducimos la rama distal del tubo en T a trav&eacute;s de la traqueostom&iacute;a  y sujet&aacute;ndolo con una pinza lo hacemos progresar hasta que la uni&oacute;n  de las ramas interna y externa haya penetrado en el interior de la tr&aacute;quea,  entonces introducimos la porci&oacute;n proximal de la rama interna, teniendo  en cuenta que su luz no quede bloqueada por torsi&oacute;n, plegamiento o compresi&oacute;n.</p><h6>    <br>  Cuidados del tubo en T    <br> </h6>    <p>Cuando se coloca un tubo en T es necesario  saber que no se debe usar como una c&aacute;nula de traqueostom&iacute;a. La rama  externa permanecer&aacute; cerrada con el tap&oacute;n correspondiente. La importancia  de esta maniobra radica en que la respiraci&oacute;n a trav&eacute;s de la nariz  mantiene humidificado el aire que pasa por el tubo prot&eacute;sico, lo que evita  la acumulaci&oacute;n de secreciones adherentes y viscosas que podr&iacute;an  obstruir fundamentalmente la rama proximal, como parece haber ocurrido en una  de nuestras enfermas, que falleci&oacute; en otro lugar al arrancarse el tubo  endotraqueal, puesto que sospechamos que tan bizarra actitud puede haber tenido  lugar porque la paciente experiment&oacute; un estado de asfixia por obstrucci&oacute;n  del tubo.    <br> </p>    <p>El tubo en T de Montgomery se mantiene expedito mediante  su limpieza 3 veces al d&iacute;a con 5 mL de soluci&oacute;n salina fisiol&oacute;gica  est&eacute;ril, instilados con una jeringuilla por su rama externa, esto se realiza  tanto durante su estancia hospitalaria como en su domicilio al alta, para lo cual  tanto el paciente como sus familiares m&aacute;s allegados deben ser debidamente  adiestrados. Por su parte Cooper y otros<span class="superscript">14</span> han  utilizado la acetilciste&iacute;na en aerosoles 2 veces al d&iacute;a con id&eacute;nticos  fines.    <br> </p>    <p>Cuando la lesi&oacute;n involucra la subglotis el tubo en T  no debe permanecer m&aacute;s de 3 meses in situ. En pacientes con estas lesiones  trabajamos en coordinaci&oacute;n estrecha con el especialista en otorrinolaringolog&iacute;a.  La colocaci&oacute;n del tubo en T en estos enfermos, al sobrepasar las cuerdas  vocales entre 0,5 cm y 1 cm puede crear dificultad a la degluci&oacute;n con broncoaspiraci&oacute;n  de los alimentos, fundamentalmente los l&iacute;quidos, en los primeros momentos.  Por lo regular se restablece el mecanismo de cierre gl&oacute;tico en unos d&iacute;as  y el paciente puede alimentarse adecuadamente. En estos casos acostumbramos durante  las primeras tomas de alimentos, mantener abierta la rama externa del Montgomery  para que la aspiraci&oacute;n de l&iacute;quidos o s&oacute;lidos salga hacia  el exterior y no vaya a los pulmones, para evitar la sepsis por el alojamiento  de cuerpos extra&ntilde;os en bronquios.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La pr&oacute;tesis colocada  luego de la fisura por lesiones traqueales puras, se mantiene por varios meses  y hasta 1 a&ntilde;o.<span class="superscript">14</span> Como caso curioso uno  de los primeros pacientes a quien se implant&oacute; un tubo en T de manufactura  artesanal, regres&oacute; a la consulta despu&eacute;s de 5 a&ntilde;os de operado,  puesto que se sent&iacute;a bien y ten&iacute;a miedo a las consecuencias de retirarlo.  No obstante la pr&oacute;tesis se retir&oacute; y la evoluci&oacute;n fue satisfactoria.  Otros han se&ntilde;alado casos similares.<span class="superscript">14</span>    <br>  </p>    <p>Cuando se decide retirar el tubo en T se reingresa al enfermo y se reeval&uacute;a.  Esta maniobra se efect&uacute;a en el sal&oacute;n de operaciones y es seguida  de la colocaci&oacute;n inmediata de una c&aacute;nula met&aacute;lica de traqueostom&iacute;a,  generalmente del n&uacute;mero 8, la cual m&aacute;s tarde se cambia por un n&uacute;mero  menor hasta que se decide el retiro definitivo tras 2 &oacute; 3 semanas en la  mayor&iacute;a de los enfermos. En un principio la decanulaci&oacute;n definitiva  se llevaba a cabo de 48 a 72 despu&eacute;s de retirar el tubo en T, pero el desarrollo  de reestenosis varios d&iacute;as despu&eacute;s, nos ha obligado a ser m&aacute;s  conservadores, y mantener la c&aacute;nula de traqueostomia por varias semanas.      <br> </p>    <p>Podemos concluir que el tubo en T de Montgomery es una herramienta  importante en el tratamiento de un grupo de enfermos con estenosis inflamatoria  o isqu&eacute;mica de las v&iacute;as a&eacute;reas, en quienes la resecci&oacute;n  con anastomosis terminoterminal est&aacute; contraindicada por diferentes causas  o como complemento de algunas intervenciones por lesiones que asientan en la glotis  o la subglotis.</p><h4>Summary</h4>    <p>Resection with termino-terminal anastomosis  of trachea and cricoid cartilage is the treatment of choice for patients with  tracheal or laryngotracheal stenosis. However, a group of patients will require  other options due their local and/or general conditions,such as Montgomery T-tube.  The objectives of this paper is to set the indications for the use of T-tube and  to describe the details of the surgical technique used. Fifty two patients with  non-tumoral laryngotracheal or tracheal stenosis were studied from 1984 to 2002.the  main indications for the placement of T-tube were: extensive stenosis, previous  tracheal resection and double stenosis, all of them probably exerting an excessive  pressure on the suture line in addition to subglotic and glotic stenosis, low  location of stenosis, possible lack of cooperation on the part of the patient  in the inmediate postoperative period and tracheomalacia, among others. Also,  the paper describes surgical maneuvers to place T-tube. Montgomery T-tube is an  alternative to resection and termino-terminal anastomosis of trachea and larynx  in patients who are suspected to have excessive pressure on the suture line, in  stenosis of particular locations like glotic and subglotic locations and in patients  who are expected to be less cooperative in the postoperative period because of  their neurological or psychiatric problems or whenever a major highly risky surgery  is needed.     <br> </p>    <p><i>Subject headings:</i> TRACHEAL STENOSIS/surgery; LARINGOSCOPY/methods;  INTUBATION, INTRATRACHEAL/methods.     <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br>  </h4><ol>     ]]></body>
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