<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7493</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7493</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-74932004000100005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Criterios actuales para evaluar la conducta a seguir con los pacientes que padecen de hiperplasia prostática benigna]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Santana Sarrhy]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lourdes]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wong Arocha]]></surname>
<given-names><![CDATA[Haydee]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Docente Joaquín Albarrán Servicio de Urología ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>43</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74932004000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74932004000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74932004000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El progreso de la biología y de la medicina en los últimos 20 años ha permitido avanzar en el conocimiento de la fisiopatología, morfología, sintomatología e incluso de nuevas alternativas terapéuticas en los pacientes con hiperplasia prostática benigna (HPB). Se llevó a cabo la presente investigación con el objetivo de evaluar los pacientes que asisten a nuestra consulta y que presentaban HPB a la luz de los nuevos criterios clínico-terapéuticos, e identificar la correlación existente entre estos criterios en dichos pacientes. Se realizó un estudio descriptivo de 56 pacientes con edades comprendidas entre los 50 y los 80 años de edad. A todos los casos se les llenó una encuesta donde se recogieron los síntomas urinarios, el examen físico, el resultado de la uroflujometría y la medición del residuo vesical. Los datos recogidos fueron analizados por métodos paramétricos y los resultados fueron llevados a tablas para una mejor comprensión de éstos. El 66,6 % de los pacientes que tenían un tacto rectal normal presentaban un flujo máximo obstructivo importante y el 50 % de los casos con próstata al tacto grado III tenían flujo no obstructivo. Del total de pacientes con flujo máximo por debajo de 10 mL/s, el 89,2 % tenía un residuo importante. El examen físico es útil para verificar la benignidad del proceso, pero el crecimiento de la glándula a través de la palpación digital no es proporcional al grado de obstrucción; que los síntomas obstructivos e irritativos aparecen con mayor frecuencia en los pacientes con un flujo urinario máximo menor de 10mL/seg. y que la medición del residuo vesical por ultrasonido abdominal nos es muy necesario para completar el estudio de estos pacientes]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The progress of biology and medicine in the last years has allowed to advance in the knowldege of physiopathology, morphology, symptomatology and even of new therapeutic alternatives in patients with bening prostatic hyperplasia (BPH). The present research was carried out aimed at evaluating those patients visiting our office and who presented BPH to the light of the new clinicotherapeutic crtieria, and at identifying the correlation existing among these criteria in such patients. A descriptive study of 56 patients aged 50-80 was conducted. All the patients were surveyed and data on the urinary sytem, the physical examination, the result of the uroflowmetry and the measurement of the vesical residual were collected. These data were analyzed by parametric methods and the results were shown in tables for their better comprehension. 66.6 % of the patients with normal rectal touch had an important maximum obstructive flow and 50 % of the cases with degree III prostate to the touch had nonobstructive flow. Of the total of patients with maximum flow under 10 mL/sec, 89.2 % had an important residual. It was concluded that the physical examination is useful to verify the benignancy of the process, that the growth of the gland through digital palpation is not proportional with the obstruction degree, that the obstructive and irritative symptoms appear more frequently in patients with a maximum urinary flow under 10 mL/sec and that the measurement of the vesical residual by abdominal ultrasound is very necessary to complete the study of these patients]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[HIPERPLASIA PROSTATICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[HIPERPLASIA PROSTATICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[HIPERPLASIA PROSTATICA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES DE LA PROSTATA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HYPERPLASIA, PROSTATIC]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HYPERPLASIA, PROSTATIC]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[HYPERPLASIA, PROSTATIC]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PROSTATE DISEASES]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente &quot;Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n&quot;.  Servicio de Urolog&iacute;a     <br> </p><h2>Criterios actuales para evaluar la conducta  a seguir con los pacientes que padecen de hiperplasia prost&aacute;tica benigna      <br> </h2>    <p><a href="#cargo">Dra. Lourdes Santana Sarrhy<span class="superscript">1</span>  y Dra. Haydee Wong Arocha<span class="superscript">2</span></a><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>El progreso de la biolog&iacute;a y de la medicina  en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os ha permitido avanzar en el conocimiento de  la fisiopatolog&iacute;a, morfolog&iacute;a, sintomatolog&iacute;a e incluso de  nuevas alternativas terap&eacute;uticas en los pacientes con hiperplasia prost&aacute;tica  benigna (HPB). Se llev&oacute; a cabo la presente investigaci&oacute;n con el  objetivo de evaluar los pacientes que asisten a nuestra consulta y que presentaban  HPB a la luz de los nuevos criterios cl&iacute;nico-terap&eacute;uticos, e identificar  la correlaci&oacute;n existente entre estos criterios en dichos pacientes. Se  realiz&oacute; un estudio descriptivo de 56 pacientes con edades comprendidas  entre los 50 y los 80 a&ntilde;os de edad. A todos los casos se les llen&oacute;  una encuesta donde se recogieron los s&iacute;ntomas urinarios, el examen f&iacute;sico,  el resultado de la uroflujometr&iacute;a y la medici&oacute;n del residuo vesical.  Los datos recogidos fueron analizados por m&eacute;todos param&eacute;tricos y  los resultados fueron llevados a tablas para una mejor comprensi&oacute;n de &eacute;stos.  El 66,6 % de los pacientes que ten&iacute;an un tacto rectal normal presentaban  un flujo m&aacute;ximo obstructivo importante y el 50 % de los casos con pr&oacute;stata  al tacto grado III ten&iacute;an flujo no obstructivo. Del total de pacientes  con flujo m&aacute;ximo por debajo de 10 mL/s, el 89,2 % ten&iacute;a un residuo  importante. El examen f&iacute;sico es &uacute;til para verificar la benignidad  del proceso, pero el crecimiento de la gl&aacute;ndula a trav&eacute;s de la palpaci&oacute;n  digital no es proporcional al grado de obstrucci&oacute;n; que los s&iacute;ntomas  obstructivos e irritativos aparecen con mayor frecuencia en los pacientes con  un flujo urinario m&aacute;ximo menor de 10mL/seg. y que la medici&oacute;n del  residuo vesical por ultrasonido abdominal nos es muy necesario para completar  el estudio de estos pacientes.    <br> </p>    <p><i>DeCS</i>: HIPERPLASIA PROSTATICA/  diagn&oacute;stico; HIPERPLASIA PROSTATICA/ quimioterapia; HIPERPLASIA PROSTATICA/  cirug&iacute;a; ENFERMEDADES DE LA PROSTATA.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En nuestra sociedad  se ha producido una progresiva inversi&oacute;n de la pir&aacute;mide en relaci&oacute;n  con la edad de la poblaci&oacute;n. La esperanza de vida ha aumentado en las &uacute;ltimas  d&eacute;cadas de forma extraordinaria, lo que condiciona que enfermedades caracter&iacute;sticas  de las edades avanzadas como la hiperplasia prost&aacute;tica benigna (HPB), aumenten  de forma inexorable.     <br> </p>    <p>La gl&aacute;ndula prost&aacute;tica representa  el &oacute;rgano de nuestra anatom&iacute;a con mayor tendencia a padecer trastornos  patol&oacute;gicos en el var&oacute;n por encima de los 60 a&ntilde;os de edad.  La HPB, es la entidad cl&iacute;nica m&aacute;s relevante y com&uacute;n. Se estima  que un var&oacute;n de 40 a&ntilde;os tiene aproximadamente del 30 al 40 % de  probabilidades de ser operado de pr&oacute;stata si alcanza los 80 a&ntilde;os,<span class="superscript">1,2</span>  y es esta intervenci&oacute;n la segunda en frecuencia en el adulto mayor masculino  en los pa&iacute;ses occidentales tras la de catarata.<span class="superscript">1</span>      <br> </p>    <p>El progreso de la biolog&iacute;a y de la medicina en los &uacute;ltimos  20 a&ntilde;os ha permitido avanzar en el conocimiento de la fisiopatolog&iacute;a,  morfolog&iacute;a, sintomatolog&iacute;a e incluso de nuevas alternativas terap&eacute;uticas  para esta entidad, lo cual conlleva a la necesidad para todos los ur&oacute;logos  de actualizar los conocimientos relativos a la misma.     <br> </p>    <p>Hoy d&iacute;a,  la comprensi&oacute;n de la anatom&iacute;a de la pr&oacute;stata se integra con  algunos de sus aspectos funcionales, y en este sentido cobra especial inter&eacute;s  el estudio de su arquitectura, que se aleja cada vez m&aacute;s de la cl&aacute;sica  descripci&oacute;n en l&oacute;bulos como se realizaba antes.<span class="superscript">3</span>  Es cierto que la descripci&oacute;n puramente anat&oacute;mica en l&oacute;bulos  nos sirve para definir la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica m&aacute;s adecuada,  pero si relacionamos la embriolog&iacute;a, histolog&iacute;a y morfolog&iacute;a  de la gl&aacute;ndula, la nueva descripci&oacute;n de su arquitectura nos hace  comprender mejor la patogenia de las enfermedades prost&aacute;ticas.<span class="superscript">2,3</span>      <br> </p>    <p>Las contribuciones de Gil Vernet (1953) y Mc Neal (1972) fueron en  este sentido trascendentales, y lejos de entrar en detalles anat&oacute;micos  concretos, permiten considerar a la gl&aacute;ndula prost&aacute;tica como un  &oacute;rgano heterog&eacute;neo compuesto por zonas cuya estructura y funci&oacute;n  son diferentes, en base fundamentalmente al drenaje de los distintos ductus glandulares  que ella presenta.<span class="superscript">1</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El t&eacute;rmino  cl&iacute;nico hiperplasia prost&aacute;tica benigna se utiliza para definir una  pr&oacute;stata aumentada de volumen, adenomatosa, causante en mayor o menor medida  de obstrucci&oacute;n urinaria y s&iacute;ntomas prost&aacute;ticos. No obstante,  cualquier descripci&oacute;n de la enfermedad prost&aacute;tica benigna encierra  m&uacute;ltiples interrogantes, y la consecuencia inmediata es la propia confusi&oacute;n  que se deriva de la falta de correlaci&oacute;n entre el tama&ntilde;o de la gl&aacute;ndula,  severidad de los s&iacute;ntomas y mayor o menor grado de obstrucci&oacute;n.  Estas circunstancias ocasionan que el t&eacute;rmino de hiperplasia prost&aacute;tica  se emplee en determinados momentos en referencia al proceso histol&oacute;gico  propiamente dicho y en otras, por el contrario, se refiera a la presencia de s&iacute;ntomas  miccionales.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>Los s&iacute;ntomas  de los pacientes con hiperplasia prost&aacute;tica hasta hace 20 a&ntilde;os se  clasificaban en s&iacute;ntomas de alteraci&oacute;n de la micci&oacute;n, los  cuales inclu&iacute;an tanto las alteraciones del chorro de la orina, polaquiuria  nocturna, retenci&oacute;n de orina e incontinencia de orina por rebosamiento.<span class="superscript">4</span>  En la actualidad, a la luz de los nuevos estudios, los s&iacute;ntomas se clasifican  de forma distinta; estos se subdividen en s&iacute;ntomas irritativos y obstructivos.  Aunque en m&uacute;ltiples pacientes se presentan ambos s&iacute;ntomas, est&aacute;  descrito que al inicio de la enfermedad estando &eacute;sta compensada, s&oacute;lo  deben existir los obstructivos, y que los irritativos aparecen m&aacute;s tarde  como consecuencia de la obstrucci&oacute;n cr&oacute;nica.<span class="superscript">1,2,5</span>    <br>  </p>    <p>En 1991 el Comit&eacute; Internacional de la OMS en una reuni&oacute;n  realizada en Par&iacute;s recomend&oacute; el empleo de un cuestionario de 7 preguntas  donde se exponen los s&iacute;ntomas obstructivos e irritativos, teniendo cada  uno una puntuaci&oacute;n de 0 a 5 puntos. Este cuestionario se ha denominado  Valoraci&oacute;n Internacional de S&iacute;ntomas Prost&aacute;ticos (IPSS) y  nos permite cuantificar la sintomatolog&iacute;a y conocer la relaci&oacute;n  s&iacute;ntomas-calidad de vida de cada paciente, orient&aacute;ndonos y sirvi&eacute;ndonos  de apoyo en la toma de decisiones sobre la conducta a seguir en los pacientes  con HPB.<span class="superscript">1-3,5</span>    <br> </p>    <p>El examen f&iacute;sico  de la gl&aacute;ndula se realiza por el tacto rectal, estudio de extrema importancia  para investigar otras entidades prost&aacute;ticas que pueden producir los mismos  s&iacute;ntomas por obstrucci&oacute;n infravesical. En muchos centros, incluyendo  el nuestro, si el paciente necesita de tratamiento quir&uacute;rgico, mediante  este examen precisamos la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica que se deber&aacute;  utilizar.     <br> </p>    <p>Durante muchos a&ntilde;os la hiperplasia prost&aacute;tica  fue estudiada de acuerdo con sus aspectos cl&iacute;nicos y morfol&oacute;gicos,  por lo que no se pod&iacute;a cuantificar el grado de obstrucci&oacute;n infravesical  que produc&iacute;a. Actualmente la uroflujometr&iacute;a est&aacute; considerada  como un instrumento diagn&oacute;stico fundamental para evaluar el grado de obstrucci&oacute;n  infravesical en el paciente llamado prost&aacute;tico est&aacute;ndar. Otro m&eacute;todo  muy utilizado es la medici&oacute;n de residuo vesical posmiccional por ultrasonido  abdominal, el cual hace innecesaria la instrumentaci&oacute;n de los pacientes  -que es dif&iacute;cil en muchos casos-, para lograr esta informaci&oacute;n.<span class="superscript">6</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>En la actualidad, el estudio de un var&oacute;n con miras a diagnosticar  una HPB, supone indagar si presenta un aumento de tama&ntilde;o de la gl&aacute;ndula  de aspecto adenomatosa (hiperplasia), que ocasiona s&iacute;ntomas urinarios (prostatismo)  y que provoca una dificultad al vaciado normal de la vejiga (obstrucci&oacute;n).  Existen por lo tanto 3 componentes en la HPB: hiperplasia, prostatismo y obstrucci&oacute;n  y se plantea que la valoraci&oacute;n en cada paciente de estos 3 componentes  nos encamina a elegir un mejor tratamiento. Se habla de un mejor tratamiento pues  recordemos que hasta hace relativamente poco, el tratamiento eficaz de la hiperplasia  prost&aacute;tica era el quir&uacute;rgico. Sin embargo, desde hace unos a&ntilde;os,  la estrategia de tratamiento tambi&eacute;n ha cambiado para los pacientes con  HPB no complicada.    <br> </p>    <p>Hoy en d&iacute;a est&aacute; bien definido que  s&oacute;lo requieren tratamiento quir&uacute;rgico imperativo aquellos pacientes  donde la HPB ocasiona complicaciones tales como hematuria macrosc&oacute;pica  recidivante, infecciones urinarias, retenci&oacute;n urinaria aguda &oacute; cr&oacute;nica,  insuficiencia renal secundaria a retenci&oacute;n urinaria cr&oacute;nica, incontinencia  por rebosamiento y litiasis vesical.<span class="superscript">2,3 </span>Sabemos  que hay un gran grupo de pacientes que acuden a consulta que no requieren tratamiento  y que otros que resuelven con tratamiento m&eacute;dico.<span class="superscript">5,  7</span>    <br> Motivados por lo anteriormente referido, nos decidimos a realizar  esta investigaci&oacute;n, donde nos proponemos identificar la correlaci&oacute;n  existente entre hiperplasia, prostatismo y obstrucci&oacute;n en todos los pacientes  que acuden a nuestra consulta presentando HPB.     <br> </p><h4>Objetivos    <br> </h4><h6>General</h6><ol>      <li> Evaluar a la luz de los nuevos criterios cl&iacute;nico-terap&eacute;uticos  a 56 pacientes con el diagn&oacute;stico de hiperplasia prost&aacute;tica benigna  atendidos en la consulta externa de urolog&iacute;a de nuestro centro.    <br> </li>    </ol><h6>Espec&iacute;ficos  </h6><ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Correlacionar el grado de aumento de la gl&aacute;ndula adenomatosa  y el grado de obstrucci&oacute;n por uroflujometr&iacute;a en los pacientes con  el diagn&oacute;stico de hiperplasia prost&aacute;tica benigna que acudieron a  nuestra consulta.    <br> </li>    <li> Evaluar la relaci&oacute;n de los distintos s&iacute;ntomas  obstructivos e irritativos con el flujo m&aacute;ximo por uroflujometr&iacute;a  en los pacientes con el diagn&oacute;stico de hiperplasia prost&aacute;tica benigna  que acudieron a nuestra consulta.    <br> </li>    <li> Precisar la relaci&oacute;n del  grado de obstrucci&oacute;n por uroflujometr&iacute;a y el residuo vesical posmiccional  en los pacientes a los que se les diagnostic&oacute; hiperplasia prost&aacute;tica  benigna.     <br> </li>    </ol><h4>M&eacute;todos    <br> </h4>    <p>Se realiz&oacute; un estudio  descriptivo de 56 pacientes que acudieron a la consulta de urolog&iacute;a de  nuestro centro presentando manifestaciones de s&iacute;ntomas urinarios, con edades  comprendidas entre los 50 y los 80 a&ntilde;os, en el periodo de julio a diciembre  del 2002.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A todos los pacientes se les llen&oacute; una encuesta teniendo  en cuenta los datos generales, antecedentes patol&oacute;gicos personales, precisando  si sufr&iacute;an enfermedades u operaciones    <br> al nivel neurol&oacute;gico y  zona p&eacute;lvica.     <br> </p>    <p>Luego se recogieron los s&iacute;ntomas urinarios  (obstructivos e irritativos) referidos y la intensidad de los mismos y posteriormente  se les realiz&oacute; el examen f&iacute;sico (tacto rectal).    <br> </p>    <p>En una  segunda consulta, previo urocultivo negativo se les realiz&oacute; una uroflujometr&iacute;a  y la medici&oacute;n del residuo posmiccional por ultrasonido abdominal.    <br> </p>    <p>Quedaron  excluidos del estudio los casos que por diferentes causas los resultados de la  uroflujometr&iacute;a y la medici&oacute;n del residuo vesical pudieran dar falsos  positivos como:    <br> </p><ol>     <li> Los pacientes menores de 50 a&ntilde;os.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </li>    <li> Los pacientes que presentaron urocultivos positivos.    <br> </li>    <li> Los  pacientes con diabetes mellitus.    <br> </li>    <li> Los pacientes que refirieron s&iacute;ntomas  de obstrucci&oacute;n infravesical, por otra afecci&oacute;n del tractus urinario  inferior.    <br> </li>    <li> Los que ten&iacute;an historia sugerente de alteraci&oacute;n  neurol&oacute;gica.    <br> </li>    <li> Los que ten&iacute;an historia de traumatismo  p&eacute;lvicos o cirug&iacute;a pelvi-perineal.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> Y los pacientes  que tomaban medicamentos que alteraran la funci&oacute;n del detrusor.     <br> </li>    </ol>    <p>Despu&eacute;s  de terminada la recolecci&oacute;n de los datos, estos fueron analizados por m&eacute;todos  param&eacute;tricos y los resultados se llevaron a tablas para una mejor comprensi&oacute;n  de ellos.    <br> </p><h4>Resultados    <br> </h4>    <p>En la tabla 1 se correlacionan los  resultados de la uroflujometr&iacute;a y el tacto rectal, y se observa que de  los 56 pacientes estudiados, 9 ten&iacute;an un tama&ntilde;o normal de la gl&aacute;ndula  al tacto rectal y de &eacute;stos, 6 (66,6 %) presentaban un flujo m&aacute;ximo  obstructivo importante (por debajo de 10mL/s). Tambi&eacute;n se hall&oacute;  que de 8 pacientes con pr&oacute;stata crecida (grado III), s&oacute;lo 4 (50  %) presentaron un flujo urinario m&aacute;ximo por debajo de 10 mL/s. Aunque se  confirma a trav&eacute;s de este estudio que la palpaci&oacute;n digital no es  fiable para determinar el grado de obstrucci&oacute;n, esta sigue siendo de gran  utilidad al proporcionar las caracter&iacute;sticas de benignidad del proceso.      <br> </p>    <p align="center">Tabla 1. Correlaci&oacute;n de la uroflujometr&iacute;a  y el tacto rectal.</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>Tacto  rectal(tama&ntilde;o)</td><td colspan="4">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Uroflujometr&iacute;a  </div></td><td>     <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>     <div align="center">&lt;10mL/s  &nbsp;&nbsp;</div></td><td>     <div align="center">&nbsp;%</div></td><td>     <div align="center">&gt;  10mL/s</div></td><td>     <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center"></div></td></tr>  <tr> <td>Normal &nbsp;</td><td>     <div align="center">&nbsp;3 </div></td><td>     <div align="center">33.3</div></td><td>      <div align="center">6 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">&nbsp;66,6</div></td><td>      <div align="center">&nbsp;9</div></td></tr> <tr> <td>Grado I </td><td>     <div align="center">11  </div></td><td>     <div align="center">52,3 </div></td><td>     <div align="center">10</div></td><td>      <div align="center">47,7</div></td><td>     <div align="center">21</div></td></tr>  <tr> <td>Grado II </td><td>     <div align="center">10 </div></td><td>     <div align="center">55,5</div></td><td>      <div align="center">8 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">44,4</div></td><td>      <div align="center">18</div></td></tr> <tr> <td>Grado III </td><td>     <div align="center">4  </div></td><td>     <div align="center">50 </div></td><td>     <div align="center">4 </div></td><td>      <div align="center">50</div></td><td>     <div align="center">&nbsp;8</div></td></tr>  <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">28 </div></td><td>     <div align="center">50  </div></td><td>     <div align="center">28 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">50</div></td><td>      <div align="center">56</div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuente: Encuestas.    <br>  </p>    <p>     <br> En las tablas 2 y 3 se aprecia que los s&iacute;ntomas obstructivos  e irritativos son m&aacute;s intensos y frecuentes en los pacientes con obstrucci&oacute;n  importante (flujo m&aacute;ximo menor de 10mL/s) que en los que presentaron un  flujo obstruido leve o normal. En los 28 pacientes con flujo urinario m&aacute;ximo  obstructivo importante (menor de 10ml/s.) los s&iacute;ntomas obstructivos que  se mostraron con m&aacute;s frecuencia fueron la disminuci&oacute;n de la fuerza  del chorro y la interrupci&oacute;n del chorro de orina. Ning&uacute;n s&iacute;ntoma  irritativo fue significativamente mayor al compararlo entre s&iacute;</p>    <p align="center">    <br>  Tabla 2. Resultados de la uroflujometr&iacute;a y los s&iacute;ntomas obstructivos.  </p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td rowspan="2">Uroflujometr&iacute;a  </td><td colspan="6">     <div align="center">S&iacute;ntomas obstructivos</div></td></tr>  <tr> <td width="18%">     <div align="center">Disminuci&oacute;nde la fuerzadel chorro</div></td><td width="15%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Interrupci&oacute;ndel chorro</div></td><td width="13%">     <div align="center">Goteo  terminal </div></td><td width="20%">     <div align="center">Dificultadparainiciar  la micci&oacute;n</div></td><td width="16%">     <div align="center">Sensaci&oacute;n  devaciado incompleto </div></td><td width="5%">     <div align="center">Total</div></td></tr>  <tr> <td width="13%">&lt; 10mL/s </td><td width="18%">     <div align="center">22  </div></td><td width="15%">     <div align="center">16 </div></td><td width="13%">      <div align="center">14 </div></td><td width="20%">     <div align="center">12 </div></td><td width="16%">      <div align="center">14 </div></td><td width="5%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">28</div></td></tr>  <tr> <td width="13%">&gt; 10- 15mL/s</td><td width="18%">     <div align="center">9  </div></td><td width="15%">     <div align="center">9 </div></td><td width="13%">      <div align="center">9 </div></td><td width="20%">     <div align="center">9 </div></td><td width="16%">      <div align="center">4 </div></td><td width="5%">     <div align="center">15</div></td></tr>  <tr> <td width="13%">&gt; 15mL/s</td><td width="18%">     <div align="center">6 </div></td><td width="15%">      <div align="center">2 </div></td><td width="13%">     <div align="center">5 </div></td><td width="20%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2 </div></td><td width="16%">     <div align="center">0 </div></td><td width="5%">      <div align="center">13</div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuente: Encuestas.</p>    <p align="center">Tabla  3. Resultados de la uroflujometr&iacute;a y los s&iacute;ntomas irritativos.</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td rowspan="2">Uroflujometr&iacute;a </td><td colspan="3">     <div align="center">S&iacute;ntomas  irritativos </div></td><td>     <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">Polaquiuria  </div></td><td>     <div align="center">Urgencia miccional</div></td><td>     <div align="center">Ardor  miccional </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td>&lt;  10mL/s</td><td>     <div align="center">11 </div></td><td>     <div align="center">10</div></td><td>      <div align="center">14 </div></td><td>     <div align="center">28</div></td></tr>  <tr> <td>&gt;10 - 15mL/s</td><td>     <div align="center">4 </div></td><td>     <div align="center">6    <br>  </div></td><td>     <div align="center">6 </div></td><td>     <div align="center">15</div></td></tr>  <tr> <td>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &gt;15mL/s</td><td>     <div align="center">6 </div></td><td>     <div align="center">4  </div></td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">13</div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuente: Encuestas. </p>    <p>    <br> En la tabla 4 se correlacionan  los resultados de la uroflujometr&iacute;a y la medici&oacute;n de residuo vesical  por ultrasonido abdominal, y se observa que de 28 pacientes con un flujo m&aacute;ximo  menor a 10mL/s, 25 presentaron un residuo vesical importante, lo que represent&oacute;  el 89,2 % de los casos obstruidos, mientras que de los 28 casos restantes (con  flujo no obstructivo), el 75 % (21 pacientes) no mostraron residuo vesical.    <br>  </p>    <p align="center">Tabla 4. Correlaci&oacute;n del flujo m&aacute;ximo y el  residuo vesical posmiccional.</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td rowspan="2">Uroflujometr&iacute;a </td><td colspan="5">     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Residuo  vesical posmiccional</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">&lt; 50 ml</div></td><td>      <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">&gt;50ml </div></td><td>      <div align="center">&nbsp;&nbsp;%</div></td><td>     <div align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;Total</div></td></tr>  <tr> <td>&lt; 10mL/s</td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">10,7</div></td><td>      <div align="center">25 </div></td><td>     <div align="center">89,2</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">28</div></td></tr> <tr> <td>&gt; 10mL/s </td><td>     <div align="center">21  </div></td><td>     <div align="center">75</div></td><td>     <div align="center">7</div></td><td>      <div align="center">25</div></td><td>     <div align="center">28</div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuente:  Encuesta.</p>    <p>&nbsp;</p><h4> Discusi&oacute;n</h4>    <p>    <br> Muchos autores consideran  que los criterios en los cuales hoy nos basamos para valorar un paciente con el  diagn&oacute;stico de HPB son muy distintos a los que se estudiaban hace 20 a&ntilde;os.  En dicha &eacute;poca se consideraba que una pr&oacute;stata agrandada era condicionante  de obstrucci&oacute;n infravesical, y esta era tributaria de tratamiento quir&uacute;rgico,  por lo cual muchos pacientes eran operados por esa condici&oacute;n para evitar  una posible retenci&oacute;n urinaria completa. Hoy se ha demostrado que no es  as&iacute;, ya que una pr&oacute;stata grande al tacto rectal puede no provocar  la obstrucci&oacute;n al flujo de orina; por otra parte, una pr&oacute;stata peque&ntilde;a  puede producir muchas molestias y alterar el flujo de orina si su porci&oacute;n  aumentada se proyecta hacia la uretra o hay un l&oacute;bulo medio que haga efecto  de v&aacute;lvula a nivel del cuello vesical.<span class="superscript">1, 3, 7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La uroflujometr&iacute;a es una exploraci&oacute;n no invasiva de realizaci&oacute;n  sencilla y r&aacute;pida, que ofrece datos objetivos sobre el acto de la micci&oacute;n  de forma global. El flujo urinario es el resultado de la interacci&oacute;n de  la contractilidad del detrusor y la resistencia uretral. Sabemos que el flujo  urinario puede estar disminuido por una alteraci&oacute;n de la capacidad contr&aacute;ctil  del detrusor y por la obstrucci&oacute;n de tracto urinario inferior, por lo que  hoy en d&iacute;a hay muchos autores que plantean que para precisar una obstrucci&oacute;n  infravesical es necesario la realizaci&oacute;n de la prueba de presi&oacute;n-flujo,  aunque ellos mismos afirman que no es necesario aplicarla en todos los pacientes,  sino en aquellos en que hay dudas sobre la capacidad contr&aacute;ctil del detrusor.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>Aunque puede presentar un margen de error, la uroflujometr&iacute;a es  el estudio que nos permite cuantificar y precisar el grado de obstrucci&oacute;n  infravesical, por lo que ocupa un lugar destacado para decidir una conducta diagn&oacute;stica  y terap&eacute;utica en los pacientes con HPB est&aacute;ndar, donde se plantea  que un flujo m&aacute;ximo por debajo de 10mL/s indica obstrucci&oacute;n infravesical  importante. El flujo m&aacute;ximo por encima de 15mL/s se considera normal y  cuando se encuentra entre 10 y 15mL/s indica la presencia de una obstrucci&oacute;n  leve. Tambi&eacute;n la morfolog&iacute;a de la curva puede ayudar a interpretar  la situaci&oacute;n de base.1-3     <br> </p>    <p>En la HPB aparecen 2 tipos diferentes  de s&iacute;ntomas urinarios:    <br> </p><ul>     <li> Los s&iacute;ntomas obstructivos,  que se consideran son los primeros en aparecer y se imbrican 2 mecanismos diferentes  en su causa. El componente constante del aumento de la masa adenomatosa que disminuye  la luz de la uretra y el componente din&aacute;mico que es la estimulaci&oacute;n  variable de los receptores alfaadren&eacute;rgicos en el estroma fibromuscular  de la uretra y el cuello vesical.    <br> </li>    <li> Los s&iacute;ntomas irritativos,  que se plantea aparecen m&aacute;s tard&iacute;amente y son consecuencia del da&ntilde;o  cr&oacute;nico que produce en la vejiga la obstrucci&oacute;n mantenida.<span class="superscript">3,  5-7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ul>    <p>A causa de que en el presente estudio pretendemos  precisar los s&iacute;ntomas obstructivos e irritativos m&aacute;s frecuentes  presentados por los pacientes con obstrucci&oacute;n importante, no utilizamos  el cuestionario de la valoraci&oacute;n internacional de la sintomatolog&iacute;a  prost&aacute;tica (IPSS), aunque debemos se&ntilde;alar que este modelo es el  m&aacute;s utilizado en la actualidad para la valoraci&oacute;n de los s&iacute;ntomas  urinarios en los pacientes con HPB. Conocemos que la puntuaci&oacute;n total de  este cuestionario es de S = 0-35, L = 0-6 y se reconoce como sintomatolog&iacute;a  leve cuando la puntuaci&oacute;n es de 1-10, moderada cuando es de 11-19 e importante  cuando es m&aacute;s de 20 puntos, y muchos de los autores plantean que en los  pacientes con m&aacute;s de 20 puntos debe ser valorado el tratamiento quir&uacute;rgico.<span class="superscript">2,  3, 6</span>    <br> </p>    <p>Desde tiempos inmemoriales se conoce que el residuo vesical  posmiccional es un signo importante de vaciado incompleto de la vejiga, el cual  se puede producir por incapacidad de la contracci&oacute;n del m&uacute;sculo  detrusor o por un obst&aacute;culo en el tracto urinario inferior. La medici&oacute;n  del residuo vesical posmiccional antes de la aparici&oacute;n del ultrasonido  se realizaba mediante un cateterismo uretral inmediatamente despu&eacute;s de  vaciar la vejiga o en las fases posmiccionales de las radiograf&iacute;as contrastadas  del tracto urinario (urograma descendente o cistograf&iacute;a miccional); no  obstante, el ultrasonido abdominal posmiccional ha desplazado a la instrumentaci&oacute;n  uretral.<span class="superscript">8</span>    <br> </p>    <p>Tamayo, en una revisi&oacute;n  muy amplia sobre la utilizaci&oacute;n del ultrasonido abdominal en la evaluaci&oacute;n  de la HBP, plantea que el ultrasonido abdominal es el m&eacute;todo de elecci&oacute;n  para la medida semicuantitativa del residuo posmiccional; existen diferentes f&oacute;rmulas  matem&aacute;ticas que nos dan una seguridad aproximada del 80 %.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>Debemos recordar que se deben reproducir con la mayor fiabilidad posible  las condiciones fisiol&oacute;gicas de la micci&oacute;n, para lo cual el paciente  no debe mantener repleciones mayores de 400 mL. Existen estudios que han demostrado  que una repleci&oacute;n mayor de 500 mL puede dar falsos positivos.<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Despu&eacute;s de muchos estudios para determinar el rango de normalidad  relativa del valor matem&aacute;tico del residuo patol&oacute;gico, la mayor&iacute;a  de los autores hoy en d&iacute;a, consideran como poco significativo los residuos  menores de 50 mL y como potencialmente patol&oacute;gicos los superiores a esta  cifra.<span class="superscript">3, 6, 8</span>    <br> </p>    <p>Se plantea que ante  la presencia de un residuo mayor de 100 mL es aconsejable realizar una nueva medici&oacute;n,  pues pueden ser falsos positivos.    <br> </p>    <p>Sabemos que la HPB no precisa ser  tratada a menos que provoque s&iacute;ntomas irritativos que alteren la calidad  de vida del paciente, u obstructivos a la salida de la orina que originen complicaciones  vesicales o insuficiencia renal.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>El  manejo de la HPB se encuentra en transici&oacute;n; si bien el tratamiento quir&uacute;rgico  se requiere en algunos pacientes, el advenimiento del tratamiento m&eacute;dico,  conjuntamente con los nuevos conocimientos de la enfermedad, ha motivado un cambio  radical en la conducta ante estos pacientes.<span class="superscript">7</span>  Hoy se plantean 3 opciones de tratamiento: espera vigilada, tratamiento m&eacute;dico  y tratamiento quir&uacute;rgico. Aunque no existen patrones absolutos, se considera  de forma general que:</p><ul>     <li>Los pacientes con sintomatolog&iacute;a leve,  uroflujometr&iacute;a &gt; de 12 mL/s, residuo &lt; 50 mL y sin complicaciones  no requieren m&aacute;s que una vigilancia y revaloraci&oacute;n anual.    <br> </li>    <li>Los  pacientes con s&iacute;ntomas moderados, uroflujometr&iacute;a de 10-12 mL/s,  residuo &lt;50 mL y sin complicaciones son tributarios de tratamiento m&eacute;dico.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Los pacientes con s&iacute;ntomas intensos, uroflujometr&iacute;a  &lt; 10mL/s, residuo &gt;50 mLo con complicaciones, deben ser tratados con cirug&iacute;a.<span class="superscript">3,  7 </span>    <br> </li>    </ul>    <p>En conclusi&oacute;n podemos decir:</p><ol>     <li> En  nuestra investigaci&oacute;n el crecimiento de la gl&aacute;ndula prost&aacute;tica  detectado a trav&eacute;s de la palpaci&oacute;n digital, no tuvo relaci&oacute;n  con el grado de obstrucci&oacute;n al flujo de orina en m&aacute;s del 50 % de  los casos.    <br> </li>    <li> Los s&iacute;ntomas obstructivos se presentaron con m&aacute;s  frecuencia que los irritativos en los pacientes obstruidos, y de los primeros,  los m&aacute;s encontrados fueron la disminuci&oacute;n de la fuerza y el calibre  del chorro de orina.    <br> </li>    <li> El 89,2 % de los enfermos que mostraron flujo  m&aacute;ximo por debajo de 10 mL/s tuvo un residuo posmiccional importante (por  encima de 50 mL). </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4>Summary  </h4>    <p>The progress of biology and medicine in the last years has allowed to  advance in the knowldege of physiopathology, morphology, symptomatology and even  of new therapeutic alternatives in patients with bening prostatic hyperplasia  (BPH). The present research was carried out aimed at evaluating those patients  visiting our office and who presented BPH to the light of the new clinicotherapeutic  crtieria, and at identifying the correlation existing among these criteria in  such patients. A descriptive study of 56 patients aged 50-80 was conducted. All  the patients were surveyed and data on the urinary sytem, the physical examination,  the result of the uroflowmetry and the measurement of the vesical residual were  collected. These data were analyzed by parametric methods and the results were  shown in tables for their better comprehension. 66.6 % of the patients with normal  rectal touch had an important maximum obstructive flow and 50 % of the cases with  degree III prostate to the touch had nonobstructive flow. Of the total of patients  with maximum flow under 10 mL/sec, 89.2 % had an important residual. It was concluded  that the physical examination is useful to verify the benignancy of the process,  that the growth of the gland through digital palpation is not proportional with  the obstruction degree, that the obstructive and irritative symptoms appear more  frequently in patients with a maximum urinary flow under 10 mL/sec and that the  measurement of the vesical residual by abdominal ultrasound is very necessary  to complete the study of these patients. </p>    <p><i>Subject headings</i>: HYPERPLASIA,  PROSTATIC/diagnosis; HYPERPLASIA, PROSTATIC/chemotherapy; HYPERPLASIA, PROSTATIC/surgery;  PROSTATE DISEASES.     <br> </p><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <li> Carballido Rodr&iacute;guez JA, Alvarez-Mon  Soto M. Patolog&iacute;a prost&aacute;tica. Programa educacional Urolog&iacute;a;  1997; Unidad tem&aacute;tica 2: 6-16.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Hern&aacute;ndez Fern&aacute;ndez  C, Jara Rasc&oacute;n J, Dur&aacute;n Merino R. Monograf&iacute;a de actualizaci&oacute;n  en patolog&iacute;a prost&aacute;tica. Editores M&eacute;dicos; 1995: 15-28.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez-Pro Ledesma A, Jim&eacute;nez Le&oacute;n J, Amoros  Oliveros J, Fumado Queral J. Habilidades en patolog&iacute;a prost&aacute;tica.  Venal 1996; 39-77.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Semiolog&iacute;a. Cap&iacute;tulo II Texto B&aacute;sico  de Urolog&iacute;a. La Habana: Ed. Pueblo y Educaci&oacute;n; 1986: 5-22.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Gottesman J, Baum N. Afecciones urol&oacute;gicas frecuentes. Ediciones  m&eacute;dicas. Euromedice; 1999: 1-3.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Burgos Revilla FJ. Tratamiento  farmacol&oacute;gico de la hiperplasia prost&aacute;tica. Ed. Garsi; 1998: 3-37.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Juarez Albarr&aacute;n AC. Manejo farmacol&oacute;gico de la hiperplasia  prost&aacute;tica benigna. Rev Mex Urol 2000; 54: 171-5.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Casti&ntilde;eiras  Fern&aacute;ndez J, Ju&aacute;rez Soto A. Exploraci&oacute;n ecograf&iacute;a  de la gl&aacute;ndula prost&aacute;tica hiperpl&aacute;sica. Cuaderno de Urolog&iacute;a  1998; 8(29): 3-13.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>    <p>Recibido: 15 de septiembre de 2003. Aprobado:  22 de octubre de 2003.    <br> Dra. <i>Lourdes Santana Sarrhy</i>. 17 No. 7 613, Apto.  1, entre 76 y 78, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.    <br> E-mail: <a href="mailton:lsantana@infomed.sld.cu">lsantana@infomed.sld.cu</a>  </p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">  Especialista de I Grado en Urolog&iacute;a. Asistente.    <br> <span class="superscript">2</span>  Especialista de II grado en Urolog&iacute;a. Profesora Auxiliar. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carballido Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alvarez-Mon Soto]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Patología prostática]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>6-16</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jara Rascón]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Durán Merino]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Monografía de actualización en patología prostática]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>15-28</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández-Pro Ledesma]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez León]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Amoros Oliveros]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fumado Queral]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Habilidades en patología prostática]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>39-77</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Semiología]]></source>
<year>1986</year>
<page-range>5-22</page-range><publisher-name><![CDATA[Ed. Pueblo y Educación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gottesman]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baum]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Afecciones urológicas frecuentes]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>1-3</page-range><publisher-name><![CDATA[Ediciones médicas. Euromedice]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burgos Revilla]]></surname>
<given-names><![CDATA[FJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratamiento farmacológico de la hiperplasia prostática]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>3-37</page-range><publisher-name><![CDATA[Ed. Garsi]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Juarez Albarrán]]></surname>
<given-names><![CDATA[AC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manejo farmacológico de la hiperplasia prostática benigna]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Mex Urol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>54</volume>
<page-range>171-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castiñeiras Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Juárez Soto]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Exploración ecografía de la glándula prostática hiperplásica]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuaderno de Urología]]></source>
<year>1998</year>
<volume>8</volume>
<numero>29</numero>
<issue>29</issue>
<page-range>3-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
