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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rinoplastia abierta, experiencias en el Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras (1997 a 2005)]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras Servicio de Cirugía Plástica ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital  Clinicoquir&uacute;rgico &laquo;Hermanos Ameijeiras&raquo;<br />   Servicio de  Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica</p> <h2><strong>Rinoplastia abierta, experiencias en el  Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &laquo;Hermanos Ameijeiras&raquo; &nbsp;(1997 a 2005)</strong></h2>     <p><a href="#cargo">Dr. Julio C&eacute;sar  G&aacute;lvez Ch&aacute;vez<span class="superscript">1</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <h4 align="justify"><strong>RESUMEN</strong></h4>       <p align="justify"> La rinoplastia  abierta es un procedimiento quir&uacute;rgico que se utiliza para resolver los  problemas est&eacute;ticos o funcionales de la nariz mediante una incisi&oacute;n columelar  externa, que se extiende hacia el vest&iacute;bulo nasal y que permite elevar la  cubierta cut&aacute;nea y dejar expuesto todo el esqueleto osteocartilaginoso. El  empleo de este abordaje ha sido muy pol&eacute;mico desde que se hicieron las primeras  publicaciones sobre su uso, fundamentalmente a causa de la cicatriz  columelar que produce. No obstante, es  un proceder aceptado por la mayor&iacute;a de los cirujanos que se dedican a la  cirug&iacute;a nasal, sobre todo en casos complejos donde tiene obvias ventajas. Se  describen los resultados obtenidos con esta t&eacute;cnica quir&uacute;rgica en un gran  n&uacute;mero de casos, atendidos en el Servicio de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica del Hospital &laquo;Hermanos  Ameijeiras&raquo;, desde la introducci&oacute;n de &eacute;sta en 1997 hasta julio de 2005. Se  detallan la operaci&oacute;n y sus indicaciones, las deformidades nasales m&aacute;s  frecuentes y las ventajas obtenidas en cada grupo de pacientes. Se destaca la  ausencia de complicaciones directamente relacionadas con la v&iacute;a de abordaje y  la excelente calidad de la cicatriz columelar resultante.<br />     <br />   <em>Palabras clave</em>: Rinoplastia abierta, incisi&oacute;n  columelar, rinoplastia secundaria, nariz mestiza, deformidades nasales cong&eacute;nitas.</p> </blockquote> <br clear="all" />     <p align="justify">La rinoplastia abierta es una t&eacute;cnica de  abordaje nasal con fines est&eacute;ticos, reconstructivos y funcionales de la nariz,  que b&aacute;sicamente consiste en una incisi&oacute;n columelar que se contin&uacute;a con  incisiones endonasales, que permiten la elevaci&oacute;n de toda la cubierta cut&aacute;nea  de la punta y el dorso nasal y dejan al descubierto todo el esqueleto  osteocartilaginoso de soporte. Este abordaje no es nuevo; fue descrito por  primera vez en 1934 por <em>Emile Rethi</em><span class="superscript">1</span>  como una incisi&oacute;n columelar transversal alta para abordar la punta nasal. Esta  t&eacute;cnica no tuvo mucha aceptaci&oacute;n para finalidades est&eacute;ticas por la cicatriz  resultante.<br />   <br /> Fueron necesarios m&aacute;s de 20 a&ntilde;os para que <em>Sercer</em><span class="superscript">2</span> en 1956 publicara un importante  trabajo donde mostraba sus resultados con la rinoplastia abierta descrita por <em>Rethi</em>. <em>Ivo Padovan</em> (1970)<span class="superscript">3</span> y <em>Goodman  (1978)</em><span class="superscript">4</span> se consideran dos grandes cirujanos que&nbsp; desarrollaron y extendieron esta t&eacute;cnica  quir&uacute;rgica y obtuvieron buenos resultados. Se destacan en los a&ntilde;os 80&nbsp; <em>Wright</em>,<span class="superscript">5</span> <em>Anderson</em><span class="superscript">6</span> y <em>Gunter</em>,<span class="superscript">7</span> quien  contin&uacute;a en el decenio de 1990 la publicaci&oacute;n de resultados alentadores del  abordaje abierto.</p>     <p align="justify">  Hasta este  momento la t&eacute;cnica era practicada fundamentalmente por los  otorrinolaring&oacute;logos, pero poco a poco fue ganando en aceptaci&oacute;n entre los  cirujanos pl&aacute;sticos, sobre todo por las grandes ventajas que ofrec&iacute;a en el  tratamiento de las narices complejas como en el caso del paciente con fisuras,  la secundaria y la postraum&aacute;tica. No obstante, la t&eacute;cnica tiene sus detractores.  Estos refieren el posible riesgo de una cicatrizaci&oacute;n columelar inadecuada y la  posibilidad de serias complicaciones. En este trabajo describimos la t&eacute;cnica  quir&uacute;rgica y los resultados tras su introducci&oacute;n y desarrollo en nuestro  Servicio de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica.</p>     <p align="justify">&nbsp;</p> <h4 align="justify"><strong>material y M&Eacute;TODOS</strong></h4>     <p align="justify">  Se realiz&oacute; un  estudio descriptivo prospectivo de 120 rinoplastias abiertas realizadas por el  autor en el Servicio de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &laquo;Hermanos  Ameijeiras&raquo; durante el per&iacute;odo de enero de 1997 a mayo de 2005.<br />    <br />   Las variables  estudiadas fueron: edad, sexo, tipo de rinoplastia, diagn&oacute;stico preoperatorio,  incisi&oacute;n columelar, anestesia empleada, t&eacute;cnicas complementarias,  complicaciones y calidad de la cicatriz columelar.    Los criterios de  evaluaci&oacute;n de la cicatriz columelar fueron los siguientes:</p>     <div align="justify">   <ul type="disc">         ]]></body>
<body><![CDATA[<li><em>Buena</em>:       Fina, poco visible, plana, normocr&oacute;mica.</li>         <li><em>Mala</em>:       Hipertr&oacute;fica o queloidea, hipercr&oacute;mica o hipocr&oacute;mica, retra&iacute;da o       deprimida.</li>         <li><em>Regular</em>:       La combinaci&oacute;n de criterios de buena calidad y uno de mala calidad.</li>       </ul> </div>     <p align="justify">Se evalu&oacute; adem&aacute;s  el estado de satisfacci&oacute;n del paciente con relaci&oacute;n a la cicatriz columelar en: <em>me molesta</em> y <em>no me molesta.<br /> </em><br />   El estudio se  complement&oacute; con fotograf&iacute;as estandarizadas de los casos m&aacute;s representativos,  las cuales se muestran en vista frontal, de perfil y de base nasal.</p>     <p align="justify"><strong><br />   Descripci&oacute;n del abordaje nasal abierto  transcolumelar</strong><br />     <br />       Se aplic&oacute; anestesia  general para las rinoplastias complejas o cuando se requiri&oacute; la obtenci&oacute;n de  injerto costal, y adem&aacute;s se infiltr&oacute; soluci&oacute;n salina con epinefrina al 1 x 100  000. En el resto de los casos se aplic&oacute; anestesia local (lidoca&iacute;na al 1&nbsp;%)  con epinefrina 1:100 000 m&aacute;s sedaci&oacute;n endovenosa.<br />    <br />   Se realiza una incisi&oacute;n  transcolumelar en escal&oacute;n&nbsp; en el tercio  medio (Figura 1 [A]) o en <em>V</em> a nivel  de la uni&oacute;n labiocolumelar que se contin&uacute;a con incisiones marginales. Se eleva la  piel de la columela y punta nasal con tijera peque&ntilde;a de punta fina y el auxilio  de ganchos nasales. La disecci&oacute;n debe ser muy cuidadosa a ras de las cruces  mediales en la columela y de las cruces laterales y domos de los cart&iacute;lagos  alares en la punta para evitar la secci&oacute;n de &eacute;stos y proteger el plano  subd&eacute;rmico y garantizar la vascularizaci&oacute;n de la piel. Se contin&uacute;a elevando el  colgajo cut&aacute;neo entre el plano muscular y el esqueleto formado por los  cart&iacute;lagos triangulares superiores y la pir&aacute;mide &oacute;sea hasta la ra&iacute;z nasal. Posteriormente  se separan las cruces mediales y se expone el borde caudal del septo, y se  contin&uacute;a con disecci&oacute;n subperic&oacute;ndrica y subperi&oacute;stica de la porci&oacute;n superior o  de su totalidad cuando se considere necesario (Figura 1 [B]). Se diseca la extramucosa  de las v&aacute;lvulas internas y con tijeras rectas se separan de los bordes mediales  de los cart&iacute;lagos triangulares superiores al septo. Una vez disecadas todas las  estructuras anat&oacute;micas, se individualiza el plan quir&uacute;rgico seg&uacute;n los defectos  encontrados (Figura 1 [C]). El cierre se realiza de forma meticulosa afrontando  adecuadamente los colgajos columelares con sutura de nailon 6-0 (Figura 1 [D])  y la incisi&oacute;n marginal con sutura reabsorbible 4-0. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0102405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0102405.jpg" alt="Figura 1" width="449" height="505" border="0" /></a></p>     
<blockquote>       <p align="left">Figura 1. A,  Incisi&oacute;n columelar en escal&oacute;n. B, Exposici&oacute;n del tabique nasal.<br />     C, Colocaci&oacute;n  de injertos en el dorso y la punta nasal. D, Cierre de la incisi&oacute;n columelar.</p> </blockquote>     <p align="justify">Se coloca  taponamiento nasal con gasa y se aplica una pomada antibi&oacute;tica que se mantendr&aacute;  entre 24 y 72 horas seg&uacute;n el caso. Adem&aacute;s se coloca un vendaje externo con  adhesivo microporoso ajustado en la punta con una presi&oacute;n moderada para evitar  sufrimiento circulatorio y una f&eacute;rula de yeso durante 10 d&iacute;as cuando se  requiera. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><strong><br />   Criterios de inclusi&oacute;n</strong><br />      <br />   En este  protocolo se incluyeron: a) pacientes con deformidades nasales m&uacute;ltiples o con  defectos clasificados como mayores por su repercusi&oacute;n est&eacute;tica o funcional,  secundarios a procedimientos quir&uacute;rgicos o a traumatismos, b) pacientes con  deformidades complejas de tipo cong&eacute;nito y rinoplastias primarias con fines  docentes o que requer&iacute;an un nivel de refinamiento importante. </p>     <p align="justify"><strong><br />   Criterios de exclusi&oacute;n</strong><br />   <br />   Se excluyeron:  a) pacientes fumadores; b) pacientes con cicatrices en la punta nasal, columela  o transversales en el dorso, piel atr&oacute;fica o con un deterioro marcado de la  nariz donde una nueva intervenci&oacute;n presupon&iacute;a m&aacute;s riesgos que beneficios.</p> <h4 align="justify"><strong><br />   RESULTADOS</strong></h4>     <p align="justify">  La edad m&iacute;nima  de los pacientes fue de 14 a&ntilde;os y la m&aacute;xima de 67. M&aacute;s del 50&nbsp;% de &eacute;stos eran  menores de 30 a&ntilde;os. Predomin&oacute; el sexo masculino con 65 pacientes (54,1&nbsp;%).<br />   <br />   Con relaci&oacute;n al tipo  de rinoplastia, tenemos que 68 intervenciones (56,7 %) del total fueron&nbsp; rinoplastias primarias, 44 (36,67&nbsp;%)  fueron rinoplastias secundarias y 8 (6,6&nbsp;%) fueron rinoplastias en  malformaciones cong&eacute;nitas.<br />   <br />   El 62,5 % de los  pacientes fue operado con anestesia general y el 37,5&nbsp;%, con anestesia  local y sedaci&oacute;n. Se realiz&oacute; incisi&oacute;n columelar en escal&oacute;n en el tercio medio  de la columela en la mayor&iacute;a de los pacientes (94,1 %) y s&oacute;lo se realiz&oacute;  incisi&oacute;n en <em>V</em> a nivel de la uni&oacute;n  labiocolumelar en 7 pacientes (5,9 %).<br />   <br />   Seg&uacute;n el  diagn&oacute;stico preoperatorio, en el grupo de las rinoplastias primarias  predominaron las narices mestizas y negroides (50&nbsp;%), seguido por el grupo  de narices con deformidades est&eacute;ticas variadas (36,7&nbsp;%) y en tercer lugar  las laterorrinias (13,3&nbsp;%). En cuanto a las rinoplastias secundarias  predominaron las deformidades nasales posquir&uacute;rgicas sobre las postraum&aacute;ticas.  Las malformaciones cong&eacute;nitas que se presentaron fueron: deformidad nasal del  paciente figurado, s&iacute;ndrome de Binder y deformidad cong&eacute;nita de la punta nasal  (Tabla).</p>     <p align="center">Tabla. <em>Distribuci&oacute;n de pacientes seg&uacute;n  diagn&oacute;stico preoperatorio</em></p> <table border="1" cellspacing="3" cellpadding="0">   <tr>     <td width="199" valign="top">    <div align="center"><strong>Tipo de rinoplastia</strong> </div></td>     <td width="204" valign="top">    <p align="center"><strong>Diagn&oacute;stico    preoperatorio</strong></p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center"><strong>N.<span class="superscript">o</span></strong></p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" rowspan="3" valign="top">    <p align="center">Primaria</p>          <p align="center">&nbsp;</p></td>     <td width="204" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Nariz    mestiza y negroide</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">34</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">50</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="204" valign="top">    <p align="center">Rinodeformidad</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">25</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">36,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="204" valign="top">    <p align="center">Laterorrinia</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">9</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">13,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" rowspan="2" valign="top">    <p align="center">Secundaria</p>      </td>     <td width="204" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Posquir&uacute;rgica</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">40</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">91</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="204" valign="top">    <p align="center">Postraum&aacute;tica</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">4</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" rowspan="3" valign="top">    <p align="center">Deformidades    cong&eacute;nitas</p>          <p align="center">&nbsp;</p></td>     <td width="204" valign="top">    <p align="center">Nariz    del fisurado</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">4</p></td>     <td width="135" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">50</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="204" valign="top">    <p align="center">S&iacute;ndrome    de Binder</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">3</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">37,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="204" valign="top">    <p align="center">Deformidad    de punta nasal</p></td>     <td width="99" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="135" valign="top">    <p align="center">12,5</p></td>   </tr> </table>     <p align="justify"><br />   Se extrajo fragmentos  de cart&iacute;lago septal en 54 pacientes y costal en 27, como t&eacute;cnicas  complementarias para la obtenci&oacute;n de injertos con fines est&eacute;ticos o  reconstructivos. Se realiz&oacute; septorrinoplastia en 8 pacientes.<br />    <br />   No se  presentaron complicaciones atribuibles al abordaje abierto y la cicatriz  columelar fue evaluada de <em>buena</em> en  119 pacientes y de <em>regular</em> en un caso.  Ning&uacute;n paciente &nbsp;expres&oacute; inconformidad  con &eacute;sta.<br />   <br /> Mediante esta v&iacute;a  de abordaje se obtuvieron buenos resultados tanto en las rinoplastias primarias  (Figura 2 [A y B]) que requer&iacute;an precisi&oacute;n y refinamiento, como en las  secundarias, postraum&aacute;ticas (Fig. 3 [A y B]) y de las malformaciones cong&eacute;nitas  con alto nivel de complejidad (Figura 4 [A y B]).</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0202405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0202405.jpg" alt="Figura 2" width="411" height="203" border="0" /></a><br /> Figura 2. A,  Nariz mestiza. B, Resultado postoperatorio.<br /> </p>     
<p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0302405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0302405.jpg" alt="Figura 3" width="416" height="188" border="0" /></a><br /> Figura 3. A,  Deformidad nasal posquir&uacute;rgica. B, Resultado postoperatorio.<br /> </p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0402405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0402405.jpg" alt="Figura 4" width="389" height="211" border="0" /></a><br /> Figura 4. A, S&iacute;ndrome  de Binder. B, Resultado postoperatorio.</p>     
<p align="justify"><br /> </p> <h4 align="justify"><strong>DISCUSI&Oacute;N</strong></h4>     <p align="justify">  En nuestra  muestra los resultados de la caracterizaci&oacute;n coinciden con la de la mayor&iacute;a de  los autores en casu&iacute;sticas similares para el mismo per&iacute;odo de tiempo, &nbsp;pacientes j&oacute;venes menores de 30 a&ntilde;os y del  sexo masculino.<span class="superscript">8</span> Todos conocemos que la nariz es el centro de la armon&iacute;a  facial y que la apariencia juega un papel importante en la adolescencia y en la  juventud temprana. La mayor&iacute;a de las estad&iacute;sticas coinciden en que la  rinoplastia es la cirug&iacute;a est&eacute;tica m&aacute;s solicitada por el hombre joven, mientras  que en las mujeres de la misma edad otras &aacute;reas del cuerpo ocupan m&aacute;s su  atenci&oacute;n.<br />       <br />       Como norma se  emple&oacute; anestesia general en las rinoplastias secundarias, postraum&aacute;ticas y en  las deformidades cong&eacute;nitas, que requer&iacute;an operaciones demoradas y complejas,  as&iacute; como en las septorrinoplastias y en operaciones primarias cuando se necesitaba  la obtenci&oacute;n de injerto costal. Se incluyeron adem&aacute;s pacientes del sexo  femenino que no aceptaban la anestesia local, la cual fue aplicada al resto de  los pacientes a&uacute;n en los m&uacute;ltiples casos en que se obtuvo cart&iacute;lago septal para  injerto.<br />       <br />       El tipo de  incisi&oacute;n columelar de elecci&oacute;n fue en escal&oacute;n a nivel del tercio medio de la  columela, que es la de mejores resultados est&eacute;ticos seg&uacute;n la mayor&iacute;a de los  autores. Excepcionalmente se emple&oacute; la incisi&oacute;n en <em>V</em> a nivel de la uni&oacute;n labio-columelar en pacientes con secuelas de  labio y paladar hendido, que presentaban columela corta y cicatrices labiales;  en pacientes que ten&iacute;an ese abordaje previo o con &aacute;ngulos nasolabiales bien  marcados.<br />       <br />       La &eacute;poca en que  la rinoplastia abierta ten&iacute;a su indicaci&oacute;n precisa en rinoplastias secundarias  y en la nariz del fisurado ha quedado atr&aacute;s. En nuestros pacientes se ha  empleado con &eacute;xito el abordaje abierto tanto en narices primarias como en  secundarias en concordancia con las tendencias utilizadas  internacionalmente.<span class="superscript">9</span><br />        <br />     ]]></body>
<body><![CDATA[  Debido al  predominio del mestizaje en nuestra poblaci&oacute;n, la mayor&iacute;a de las rinoplastias  primarias fueron en narices mestizas, donde el beneficio del abordaje es  significativo si tenemos en cuenta que en estos pacientes se utilizan con mucha  frecuencia t&eacute;cnicas aumentativas de dorso y punta que requieren colocaci&oacute;n y  fijaci&oacute;n de injertos con precisi&oacute;n<span class="superscript">10</span> y permite adem&aacute;s la ex&eacute;resis de todo el  tejido fibroadiposo de la punta, que tiene un grosor importante en mestizos y  negros. Este grupo de pacientes form&oacute; parte de un tema de terminaci&oacute;n de  residencia, por lo que desde el punto de vista docente facilit&oacute; el conocimiento  de la anatom&iacute;a y el dominio de las t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas de rinoplastia a un  importante n&uacute;mero de residentes de la especialidad en nuestro servicio.<br />       <br />       Se benefician  igualmente los pacientes que necesitan una septorrinoplastia,<span class="superscript">5</span> sobre todo  cuando la desviaci&oacute;n del tabique es marcada o compleja, con varias curvaturas y  obstrucci&oacute;n nasal significativa por la misma desviaci&oacute;n, por luxaciones o por  la presencia de crestas condrovomerianas.<br />       <br />       Es importante  mencionar la magn&iacute;fica exposici&oacute;n del septo, tanto de la parte cartilaginosa  como &oacute;sea, cuando se separan las cruces mediales de los cart&iacute;lagos alares y la porci&oacute;n  superior del cart&iacute;lago cuadrangular de los bordes mediales de los cart&iacute;lagos  triangulares. Este procedimiento permite una visi&oacute;n anterosuperior del tabique,  lo cual facilita la septoplastia seg&uacute;n la deformidad. En nuestros pacientes se  realizaron resecciones parciales del cart&iacute;lago cuadrangular como parte de la  septoplastia o simplemente para la obtenci&oacute;n de injerto con otros fines,  incisiones de relajaci&oacute;n en el lado c&oacute;ncavo y entablillado cartilaginoso del marco  de septo resultante, resecci&oacute;n de crestas, espolones y espinas nasales  prominentes adem&aacute;s de la recolocaci&oacute;n del tabique luxado. En los pacientes con  laterorrinia este abordaje permiti&oacute; tener una visi&oacute;n en conjunto para resolver con  &eacute;xito, simult&aacute;neamente, tanto los problemas est&eacute;ticos como los funcionales.<br />       <br />       Otras ventajas  de este abordaje en las rinoplastias primarias es la exposici&oacute;n de las  estructuras cartilaginosas de la punta y el dorso sin la distorsi&oacute;n que se produce  al usar los separadores nasales en la v&iacute;a cerrada.<span class="superscript">11</span> Ello posibilita evaluar  la deformidad, la elecci&oacute;n de la t&eacute;cnica y el resultado exacto de &eacute;sta. De igual  modo sucede con las osteotom&iacute;as mediales, la resecci&oacute;n de gibas  osteocartilaginosas y la colocaci&oacute;n de injertos en punta y columela con fines  puramente est&eacute;ticos.&nbsp; <br />       <br />       En cuanto al  grupo de las rinoplastias secundarias y las deformidades cong&eacute;nitas resulta  incuestionable e incalculable la utilidad de la rinoplastia abierta.<span class="superscript">12</span> La  primera ventaja radica en que posibilita el diagn&oacute;stico exacto de la  deformidad, que en muchas ocasiones no coincide con el diagn&oacute;stico presuntivo  al examen f&iacute;sico y nos permite establecer el plan quir&uacute;rgico adecuado &mdash;por  lo general incluye maniobras dif&iacute;ciles o imposibles de realizar por v&iacute;a  endonasal, como son la disecci&oacute;n de estructuras anat&oacute;micas distorsionadas por  operaciones o traumas anteriores y cubiertas por fibrosis incluyendo al tabique,  donde una reintervenci&oacute;n siempre es complicada y trabajosa. Por otra parte, permite  la colocaci&oacute;n y fijaci&oacute;n de injertos expansores para v&aacute;lvulas nasales  colapsadas, injertos para dorso, punta y columela y&nbsp; facilita adem&aacute;s la aplicaci&oacute;n de diferentes  t&eacute;cnicas sobre los cart&iacute;lagos de la punta, como son remodelaci&oacute;n,  acortamientos, reforzamientos, aumento de proyecci&oacute;n mediante suturas y hasta  la reconstrucci&oacute;n total en caso de ausencia o da&ntilde;o severo de los cart&iacute;lagos.<br />       <br />     ]]></body>
<body><![CDATA[  La obtenci&oacute;n de  un fragmento de la uni&oacute;n osteocartilaginosa de la s&eacute;ptima u octava costilla se  realiz&oacute; de forma satisfactoria como t&eacute;cnica complementaria en calidad de material  de injerto fundamentalmente para el dorso nasal.<br />       <br />       La necrosis de punta  y columela referida en algunos art&iacute;culos no se present&oacute; en nuestra serie, a&uacute;n  cuando realizamos en muchos casos resecciones en cu&ntilde;a de alas nasales, que  seg&uacute;n algunos autores aumenta el riesgo por disminuci&oacute;n del riego sangu&iacute;neo a  partir de esa zona. Entre las causas de necrosis se encuentran: hematomas,  sepsis, disecci&oacute;n superficial y vendajes ajustados.<span class="superscript">13</span> Consideramos que las  dos &uacute;ltimas son las m&aacute;s importantes si tenemos en cuenta que las&nbsp; primeras son infrecuentes debido a la gran  irrigaci&oacute;n facial y a la hemostasia adecuada que permita este abordaje.  Consecuentemente, es extremadamente importante realizar una disecci&oacute;n adecuada  y meticulosa del colgajo de columela y punta mediante tijera peque&ntilde;a, siempre a  ras del cart&iacute;lago y con la precauci&oacute;n de no cortarlo. En este paso nos  demoramos el tiempo que sea necesario e igualmente realizamos el cierre de  forma cuidadosa y sin traumas, con instrumental adecuado y sutura fina,  cuidando las puntas de los peque&ntilde;os colgajos. El vendaje con cinta adhesiva  microporosa alrededor de la punta, al igual que los tapones nasales a nivel del  vest&iacute;bulo nasal, se coloca con una presi&oacute;n moderada.<br />       <br />       El edema prolongado  de punta y columela se&ntilde;alado como otra desventaja por la interrupci&oacute;n columelar  del drenaje linf&aacute;tico y venoso, no se present&oacute; en nuestros casos. De modo  subjetivo podemos decir que el edema se presenta indistintamente en los  pacientes, de forma moderada en los primeros 10 d&iacute;as, que va disminuyendo  progresivamente al igual que en las rinoplastias cerradas hasta el mes de la  operaci&oacute;n, y que el edema a nivel de la zona de la fractura lateral persiste  hasta los dos meses. Como todos sabemos, un edema moderado puede permanecer  hasta los 6 meses posteriores.<br />       <br />       La cicatriz  final fue de buena calidad en casi la totalidad de los pacientes y en algunos  de ellos pr&aacute;cticamente invisible &mdash;incluidos &nbsp;mestizos y negros, propensos a cicatrices  hipertr&oacute;ficas y queloideas en otras regiones del cuerpo (Figura 5 [A y B]). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0502405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0502405.jpg" alt="Figura 5" width="415" height="133" border="0" /></a><br /> Figura 5. Cicatriz  columelar. A, Nariz mestiza. B, Nariz cauc&aacute;sica.</p>     
<p align="justify"><br />   Solo en un  paciente de la raza blanca, a quien se realiz&oacute; una rinoplastia aumentativa por  presentar una nariz corta, la incisi&oacute;n columelar no qued&oacute; bien afrontada, y se  not&oacute; al cicatrizar una discontinuidad de los bordes laterales de la columela en  la vista basal. Esta deformidad no preocup&oacute; al paciente por lo que no fue  necesaria la rectificaci&oacute;n.<br />    <br />   La incisi&oacute;n en  escal&oacute;n a nivel del tercio medio de la columela &mdash;que es su  regi&oacute;n m&aacute;s estrecha&mdash;, deja una cicatriz vertical muy poco visible y dos peque&ntilde;as  cicatrices horizontales a diferente nivel que las distorsionan desde el punto  de vista &oacute;ptico. La rica vascularizaci&oacute;n de la columela, la piel fina y el  afrontamiento adecuado garantizan sin temor una cicatrizaci&oacute;n satisfactoria.<span class="superscript">14,15</span><br />   <br />   Podemos concluir  que en nuestra experiencia las ventajas del abordaje abierto superan los  posibles riesgos de complicaciones y de cicatriz columelar inest&eacute;tica, y que  permite obtener buenos resultados tanto en rinoplastias primarias como  secundarias.</p> <h4 align="justify">&nbsp;</h4> <h4 align="justify">REFERENCIAS  BIBLIOGR&Aacute;FICAS </h4>     <div align="justify">       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1. Rethi A.       Raccourcisement du nez trop long. Rev Chir Plast. 1934; (2): 85.</p>       <p>2. Sercer       A. Dekortication der Nase. Chir Maxillofac Plast. 1954; (1): 149.</p>       <p>3. Padovan       I. &nbsp;External approach to rhinoplasty       (decortication). Surg       ORL Lug.1966; (3&ndash;4): 354.</p>       <p>4. Goodman       WS, Charles DA. Techniques of external rhinoplasty. J Otolaryngol. 1978;       (7): 13.</p>       <p>5. Wright       WK, Kridel RW. External septorhinoplasty: A tool for teaching and for       improved results. Laryngoscope.1981; 91: 945. </p>       <p>6. Anderson       JR, Johnson CM, Adamson P. Open rhynoplasty: An assessment. Otolaryngol       Head. Neck. 1982; 90 :272.</p>       <p>7. Gunter       JP, Rohrich RJ. External approach for secondary rhinoplasty. Plast Recostr Surg. 1987, 80:       161.</p>       <p>8. Gras       Albert JR, Hurtado Garc&iacute;a JF. Rinoplastia abierta: Resultados de 100       casos. Acta Otorrinolaring Esp. 1995; 46: 93.</p>       <p>9. Aiach       G. Atlas de rinoplastia y de la v&iacute;a de abordaje externo. V&iacute;a de abordaje       externo transcolumelar. Barcelona: Masson; 1992. pp. 13 - 40.</p>       <p>10. Ortiz       Monasterio, J. F, Olmedo A:&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rhinoplasty on the mestizo nose. Clin Plast Surg. 1977, 4:       89.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>11. Gunter JP. The merits of open approach in rhinoplasty. Plast Reconstr Surg. 1996; 99: 863.</p>       <p>12. Friedman       GD, Gruber RP. A fresh look at the open rhinoplasty&nbsp; technique. Plast Reconstr Surg. 1988; 82 (6): 973-82.</p>       <p>13. Holmstrom       H, Luzi F. Open rhinoplasty without transcolumellar incision. Plast       Reconstr Surg. 1996; 97: 321.</p>       <p>14. Stone       JW. External rhinoplasty. Laryngoscope. 1980; 90: 1626. </p>       <p>15. Anderson       JR, Johnson JR, Adamson P. Open rhinoplasty. An assessment. Otolaryngol Head Neck Surg. 1982; 90:       272.</p> </div>     <p align="justify"><br />   Recibido: 13 de enero de 2006.  Aprobado: 2 de febrero de 2006.<br />     <em>Dr. Julio C&eacute;sar G&aacute;lvez Ch&aacute;vez</em>. San L&aacute;zaro 701, entre Belascoain y  Marqu&eacute;s Gonz&aacute;lez. Centro Habana,<br />   Ciudad de La  Habana.<br />   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jcgalvez@infomed.sld.cu">jcgalvez@infomed.sld.cu</a> </p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista de  II Grado en Cirug&iacute;a Reconstructiva y Quemados. Profesor Auxiliar.</a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
