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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento quirúrgico de la hipertrofia de los cornetes inferiores con plasma argón]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Surgical treatment of the hypertrophy of the inferior turbinal bones with argon plasma]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Clínica Central Cira García  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p>Cl&iacute;nica Central &laquo;Cira Garc&iacute;a&raquo;</p> <h2><strong>Tratamiento quir&uacute;rgico de la hipertrofia  de los cornetes inferiores&nbsp; con&nbsp; plasma arg&oacute;n</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dr. Victoriano Mach&iacute;n Gonz&aacute;lez,<span class="superscript">1</span> Dra. Gladys Cuervo  Fumero,<span class="subscript">2</span> Dra. Mar&iacute;a Teresa Palm&oacute;n D&iacute;az<span class="subscript">3</span> y Dr. Antonio Ram&iacute;rez de Arellano&nbsp; Llovet<span class="subscript">4</span></a><span class="subscript"><a name="autor" id="autor"></a></span></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <h4><strong>RESUMEN</strong></h4>       <p align="justify"> En nuestras consultas atendemos con frecuencia la  obstrucci&oacute;n nasal cr&oacute;nica y la causa m&aacute;s frecuente es la hipertrofia de los cornetes  inferiores. Cuando estos pacientes no tienen una respuesta positiva al  tratamiento m&eacute;dico y luego de analizar los resultados del estudio de la enfermedad  al&eacute;rgica de estos, es que decidimos realizar la reducci&oacute;n quir&uacute;rgica del tama&ntilde;o  de los cornetes inferiores. Entre las t&eacute;cnicas utilizadas para este prop&oacute;sito  se encuentra la coagulaci&oacute;n con plasma arg&oacute;n, un procedimiento que utiliza corriente  el&eacute;ctrica de alta frecuencia y una fuente de plasma arg&oacute;n. La reducci&oacute;n  efectiva de los cornetes, la posibilidad de alcanzarlo en toda la longitud de  estos, la penetraci&oacute;n limitada, el poco tiempo quir&uacute;rgico y la ausencia de  complicaciones hemorr&aacute;gicas entre otras ventajas, hacen de esta t&eacute;cnica algo  excepcional. Fueron atendidos 40 pacientes diagnosticados de rinitis cr&oacute;nica hipertr&oacute;fica,  quienes fueron revisados a los 3 meses, 12 meses y 24 meses despu&eacute;s del  tratamiento. A los 24 meses, 38 pacientes (95&nbsp;%) refirieron una mejor&iacute;a significativa  de los s&iacute;ntomas. Se revisan y discuten las indicaciones, ventajas,  complicaciones y resultados a largo plazo del uso de la coagulaci&oacute;n con plasma  arg&oacute;n en rinocirug&iacute;a.</p>       <p align="justify"><em>Palabras &nbsp;clave</em>: Plasma arg&oacute;n, rinitis cr&oacute;nica hipertr&oacute;fica.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify">Son numerosos los tratamientos quir&uacute;rgicos  utilizados para tratar la hipertrofia de los cornetes inferiores (Fig. 1 [A y  B]). Cuando los pacientes no mejoran con los tratamientos medicamentosos, se  recurre a los quir&uacute;rgicos, entre los cuales se encuentran el l&aacute;ser CO<span class="subscript">2</span>, l&aacute;ser  YAG, la electrocoagulaci&oacute;n convencional, la crioterapia, la turbinectom&iacute;a, la turbinectom&iacute;a  submucosa&nbsp; y la turbinoplastia.<span class="superscript">1-4</span> Hemos  utilizado todos ellos, excepto el l&aacute;ser CO<span class="subscript">2</span>.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0103405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0103405.jpg" alt="Figura 1" width="551" height="255" border="0" /></a></p>     
<blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">Figura 1. A, Endoscopia que muestra una  hipertrofia del cornete inferior izquierdo. <br />     B, Tomograf&iacute;a axial computadorizada  que muestra hipertrofia de cornetes, con senos maxilares normales.</p> </blockquote>     <p align="justify"><br />   Hace 4 a&ntilde;os conocimos una modalidad de  electrocirug&iacute;a, la coagulaci&oacute;n con plasma arg&oacute;n (APC, <em>argon plasma coagulation</em>) (Fig. 2), y vimos como se pod&iacute;an seccionar  tejidos, coagular, resecar, y constatamos los buenos resultados que se obten&iacute;an  en la endoscopia para hemostasia y la devitalizaci&oacute;n t&eacute;rmica de los tejidos  patol&oacute;gicos en el tracto gastrointestinal y el sistema&nbsp; traquebronquial.<span class="superscript">5</span> Supimos tambi&eacute;n de su introducci&oacute;n  en el campo de la otorrinolaringolog&iacute;a, donde realmente era muy efectivo, especialmente  en epistaxis, telangiectasia hemorr&aacute;gica, papilomatosis laringotraqueal, estenosis  lar&iacute;ngea, granulomas y en la rinitis cr&oacute;nica hipertr&oacute;fica.<br /> </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0203405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0203405.jpg" alt="Figura 2" width="334" height="209" border="0" /></a></p>     
<blockquote>       <p align="left">Figura 2. Coagulaci&oacute;n de cornetes con plasma arg&oacute;n.  Se observa el aplicador r&iacute;gido y el flujo de plasma que cae sobre el cornete  inferior.</p> </blockquote>     <p align="justify"><br />   El equipo consiste en un sistema liberador de gas arg&oacute;n  conectado a un generador de corriente de alta frecuencia. El arg&oacute;n ionizado por  la corriente monopolar act&uacute;a sobre la superficie del &aacute;rea que queremos  coagular, con una penetraci&oacute;n no superior a los 3&nbsp;mm.<span class="superscript">6, 7</span><br />   <br /> Si lo comparamos con otros tratamientos para la  reducci&oacute;n de los cornetes inferiores, la APC tienes varias ventajas: puede  hacerse con anestesia local, no hay sangrado, no requiere taponamiento nasal,  no produce carbonizaci&oacute;n, ni vaporizaci&oacute;n, la desvitalizaci&oacute;n es superficial (de  2&nbsp;mm a 3&nbsp;mm), los instrumentos dise&ntilde;ados posibilitan una f&aacute;cil y  pr&aacute;ctica aplicaci&oacute;n ort&oacute;grada, lateral y radial, puede ser aplicada con endoscopia  o por iluminaci&oacute;n con espejo frontal.</p> <h4 align="justify"><strong><br /> materiales y M&Eacute;TODOS</strong></h4>     <p align="justify">  El equipo nuestro de APC consiste en una unidad de  reserva de arg&oacute;n autom&aacute;ticamente regulada, un coagulador <em>APC 300</em>, un generador de corriente de alta frecuencia <em>HF ERBOTTON ICC 350</em> y un tubo de tefl&oacute;n con  punta de cer&aacute;mica. El principio f&iacute;sico de la APC consiste en la combinaci&oacute;n del  arg&oacute;n liberado con corriente de alta frecuencia, ello determina la ionizaci&oacute;n del  gas y su emisi&oacute;n a trav&eacute;s de la parte distal del tubo, donde se encuentra un electrodo,  el cual representa uno de los polos de la fuente de voltaje de alta frecuencia.  El otro polo est&aacute; conectado al paciente del modo habitual en electrocirug&iacute;a.<br />   <br />   En presencia de un campo el&eacute;ctrico de 500 V/mm, el arg&oacute;n se ioniza y  forma el plasma de arg&oacute;n, con lo que crea una corriente de alta frecuencia que  es la se aplica en el tejido que queremos tratar.<br />   <br />   El plasma arg&oacute;n se autorienta hacia las  localizaciones donde la actividad el&eacute;ctrica es mayor, por tanto sale autom&aacute;ticamente  de las &aacute;reas ya coaguladas, las cuales muestran un alto nivel de resistencia y  un bajo nivel de conductividad. Alcanza luego las &aacute;reas hemorr&aacute;gicas, con  caracter&iacute;sticas baja resistencia el&eacute;ctrica y alta conductividad. El efecto de  coagulaci&oacute;n ser&aacute;, pues, homog&eacute;neo, regular y autolimitado, y por tratarse de un  gas inerte no provoca evaporaci&oacute;n o carbonizaci&oacute;n de los tejidos.<br />   <br />   Nosotros atendimos a 40 pacientes, que hab&iacute;an sido  estudiados por el servicio de alergia, hab&iacute;an recibido tratamiento m&eacute;dico y no  hab&iacute;an conseguido mejor&iacute;a cl&iacute;nica. Se trataron 22 hombres y 18 mujeres, con una  edad promedio de 42 a&ntilde;os (rango de 18 a 62). Todos ten&iacute;an como causa de la hipertrofia  de los cornetes, una rinitis al&eacute;rgica. <br />   <br />   Los pacientes que ten&iacute;an una deformidad septal (30  del grupo estudio) fueron operados en el mismo tiempo quir&uacute;rgico. A 20 del  total de pacientes (50&nbsp;%) se les hizo adem&aacute;s luxaci&oacute;n de cornetes  inferiores para buscar una mejor amplitud nasal.<br />   <br />   Cuando adem&aacute;s se practic&oacute; a los pacientes una  operaci&oacute;n septal, usamos taponamiento nasal de merosel y &eacute;ste fue retirado a  las 48 h. Se exploraron los pacientes a la primera semana, a los 3 meses, 6  meses y 24 meses.<br />   <br />   Para evaluar los resultados confeccionamos un  cuestionario, donde el paciente evalu&oacute;, seg&uacute;n sus s&iacute;ntomas, una <em>mejor&iacute;a marcada,</em> cuando no ten&iacute;a  s&iacute;ntomas de obstrucci&oacute;n nasal, <em>mejor&iacute;a  moderada</em>, cuando la obstrucci&oacute;n era ligera y en ocasiones relacionada con  la exposici&oacute;n a los alergenos que le desencadenan enfermedad al&eacute;rgica, <em>ninguna mejor&iacute;a</em> y <em>empeoramiento</em> de sus s&iacute;ntomas. &nbsp;&nbsp;</p> <h6 align="justify"><strong><br /> T&eacute;cnica quir&uacute;rgica</strong></h6>     <p align="justify">  Anestesiamos la mucosa con lidoca&iacute;na al 2&nbsp;%,  cuando se utiliz&oacute; anestesia general empleamos epinefrina al 1/200 000, pues se trata  de casos a los que se realizar&aacute; una septoplastia y no infiltramos los cornetes.  Usamos el aplicador r&iacute;gido con punta cer&aacute;mica y apertura para el flujo de gas a  un lado de la punta. Programamos el generador en 60&nbsp;W y flujo de arg&oacute;n a 1,2&nbsp;L/min.<br />   <br /> Aplicamos APC en los 2/3 inferiores del cornete y  en toda su longitud. Los pacientes que no llevaron septoplastia, no necesitaron  taponamiento. </p> <h4 align="justify"><br />   <strong>  <br /> RESULTADOS</strong></h4>     <p align="justify">  El &iacute;ndice de complicaciones fue muy bajo, s&oacute;lo un  paciente (2,5&nbsp;%) present&oacute; una sinequia entre el septo y la superficie del  cornete inferior y fue resuelta en consulta, al mes de operado.<br />   <br />   Exploramos a los pacientes a la semana de operados  y mostraban un empeoramiento de la respiraci&oacute;n nasal durante la primera semana,  que se explica por el desarrollo de un edema reactivo, el cual hemos logrado  disminuir con el uso de la prednisolona 1 mg/kg. en &nbsp;dosis descendente. Despu&eacute;s de la primera  semana la disminuci&oacute;n del edema y el proceso cicatrizal provocan una mejor&iacute;a de  los s&iacute;ntomas.<br />   <br />   En la consulta a los 3 meses, 35 pacientes (87,5 %)&nbsp; refirieron una mejor&iacute;a marcada del flujo  a&eacute;reo nasal en comparaci&oacute;n con su estado antes de la operaci&oacute;n. Cinco pacientes  (14,5 %) refirieron una mejor&iacute;a moderada. A los 12 meses 37 pacientes (92,5&nbsp;%)  sintieron una mejor&iacute;a marcada y, 3 (7,5&nbsp;%) una mejor&iacute;a moderada. A los 24  meses 38 pacientes (95&nbsp;%) refirieron una mejor&iacute;a marcada y 2 (5&nbsp;%), moderada.  No tuvimos casos sin mejor&iacute;a o empeoramiento de los s&iacute;ntomas (Fig. 3). <br /> </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v44n4/f0303405.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v44n4/f0303405.jpg" alt="Figura 3" width="725" height="342" border="0" /></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="left">Figura 3. Resultados del cuestionario realizado  durante el estudio, 24 meses despu&eacute;s del tratamiento.</p> </blockquote> <h4 align="justify"><strong><br />     <br /> DISCUSI&Oacute;N</strong></h4>     <p align="justify">  En la revisi&oacute;n del tema encontramos que la APC ha  sido utilizada durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os para la hemostasia de hemorragias  superficiales y la resecci&oacute;n de tejido parenquimatoso en la cirug&iacute;a abdominal  abierta, la laparoscopia y la toracoscopia.<span class="superscript">8</span> La APC fue introducida en el  campo de la otorrinolaringolog&iacute;a a finales de la d&eacute;cada de 1990 por el equipo  del profesor Bergler, en la Universidad de Mannheim. Al principio se us&oacute; en el  tratamiento de las epistaxis recurrentes en la enfermedad de Rend&iacute;-Osler y tambi&eacute;n  con resultados muy ventajosos en la leucoplasia de la mucosa y en la  papilomatosis lar&iacute;ngea juvenil con extensi&oacute;n a las v&iacute;as respiratorias  inferiores. Es usada tambi&eacute;n, con instrumentos especiales, en la  amigdalectom&iacute;a y en la desvitalizaci&oacute;n de tejidos tumorales invasivos o  granulaciones antes o despu&eacute;s de la implantaci&oacute;n de una rejilla stent.<span class="superscript">9-11</span> Nosotros  la hemos empleado en la estenosis lar&iacute;ngea y traqueal, en granulaciones  traqueales con hemoptisis repetidas y en las vasculitis septales hemorr&aacute;gicas.  En todos los casos hemos obtenido resultados muy satisfactorios.<br />   <br />   El uso de la APC en la cirug&iacute;a nasal, nos ofrece  un control de la termocoagulaci&oacute;n, limitada a las &aacute;reas superficiales, ya que  su penetraci&oacute;n es de 2&nbsp;mm a 3&nbsp;mm. Con esta cirug&iacute;a el tiempo  operatorio se logra reducir, es una cirug&iacute;a bien tolerada por el paciente, no  hay hemorragia transoperatoria y no es necesario el taponamiento nasal sistem&aacute;ticamente.  No hemos tenido ninguna perforaci&oacute;n septal.<br />   <br />   Evolutivamente, a las 4 a 6 semanas de la  intervenci&oacute;n, se aprecia la permeabilidad nasal, con una buena regeneraci&oacute;n de  la mucosa, fibrosis moderada de la submucosa y muy significativa mejor&iacute;a de la  funci&oacute;n respiratoria. En ese momento no se encuentran s&iacute;ntomas de sequedad nasal  ni signos de rinitis atr&oacute;fica.<span class="superscript">11-13</span><br />   <br />   Una ventaja muy significativa que hemos encontrado  en la APC en comparaci&oacute;n con otras alternativas de tratamiento como l&aacute;ser YAG.,  el cual nosotros tambi&eacute;n lo hemos utilizado y estudiado los resultados, es la  ausencia de fen&oacute;menos de evaporaci&oacute;n y carbonizaci&oacute;n y de exhalaciones t&oacute;xicas,  y una marcada reducci&oacute;n de la producci&oacute;n de costras y fibrina durante la  regeneraci&oacute;n de la mucosa. Adem&aacute;s, al contrario de otras t&eacute;cnicas con l&aacute;ser, durante  la APC no son necesarias medidas especiales de seguridad.<span class="superscript">1,6,8,12</span><br />   <br />   Los 2 pacientes que a los 24 meses refer&iacute;an una  mejor&iacute;a moderada fueron pacientes que no hicieron el tratamiento indicado para  su enfermedad al&eacute;rgica. Adem&aacute;s era evidente en ellos una enfermedad psicofuncional  concomitante, ya que al examen f&iacute;sico era evidente la permeabilidad de las  fosas nasales.</p> <h6 align="justify"><strong><br />  Conclusiones</strong></h6>     <p align="justify">  Numerosas ventajas hacen de la APC una t&eacute;cnica  ideal para la otorrinolaringolog&iacute;a. La buena hemostasia, la limitada  penetraci&oacute;n en el tejido y la ausencia de carbonizaci&oacute;n de tejido, hacen de  ella un m&eacute;todo vers&aacute;til, f&aacute;cil y seguro en su aplicaci&oacute;n en endoscopias flexibles  y cirug&iacute;a abierta.<br />   <br />   La reducci&oacute;n de cornetes inferiores mediante APC  es una alternativa en el tratamiento de la rinitis cr&oacute;nica hipertr&oacute;fica. En  nuestro trabajo alcanzamos a los 24 meses del tratamiento el 95&nbsp;% de  pacientes con marcada mejor&iacute;a de los s&iacute;ntomas, lo cual demostr&oacute; las  considerables ventajas de la APC en la cirug&iacute;a de reducci&oacute;n de cornetes  inferiores. Entre ellas las m&aacute;s significativas son:</p>     <div align="justify">   <ul type="disc">         <li>La       posibilidad de usar anestesia local.</li>         <li>No       requiere taponamiento nasal.</li>         <li>Se       consigue una reducci&oacute;n efectiva de los cornetes inferiores.</li>         <li>Se       puede alcanzar la cola de los cornetes inferiores f&aacute;cilmente.</li>         <li>Su       penetraci&oacute;n es limitada.</li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Poco       tiempo quir&uacute;rgico.</li>         <li>Ausencia       de complicaciones severas.</li>       </ul> </div>     <p align="justify"><strong>&nbsp;</strong></p> <h4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <p>1. Segarra Cort&eacute;s P.&nbsp; Roncopat&iacute;a y  Apnea, Obstrucci&oacute;n Nasal Funcional. Primera Jornada De Avances en ORL. Espa&ntilde;a. 2002: 135-46.</p>     <p> 2. Galetti G, Dallari S, Galetti R. Turbinoplasty: personal technique and  long-term results. ORL 1991; 53: 111-115.</p>     <p> 3. Hartley C, Willatt DJ. Cryotherapy in the treatment of nasal  obstruction: indications in adults. J Laryngol Otol. 1995; 109: 729-32.</p>     <p> 4. Bergler W, Riedel F, Baker-Schreyer A, Juncker C, H&ouml;rmann K. Argon Plasma  Coagulation for the treatment of hereditary hemorrhagic telangiectasia.  Laryngoscope 1999;109: 15-20.</p>     <p>5. Sessler MJ, Becker HD, Flesch M, Grund KE. Therapeutic effect of argon  plasma coagulation on small&nbsp; malignant  gastrointestinal tumors. J Canc Res Clin Oncol. 1995; 121: 203-6.</p>     <p>6. Farin G, Grund KE. Technology of argon plasma coagulation with particle  regard to endoscopic application. Endosc Surg Allied Technol. 1994; 2: 71-77.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. Sessler MJ, Becker HD, Flesch M, Grund KE. Therapeutic effect of argon  plasma coagulation on small malignant gastrointestinal tumors. J Canc Res Clin  Oncol. 1995; 121:   235-238.</p>     <p>8. Bergler W, Huber K, Hammerschmitt N, Holzl M, H&ouml;rmann K. Tonsillectomy  with the argon plasma coagulation raspatorium: a prospective randomized  single-blinded study. HNO 2000; 48: 135-141.</p>     <p>9. Bergler W, Riedel F, Gotte K, H&ouml;rmann K. Argon plasma coagulation for  inferior turbinate reduction. Ann Otol Rhinol Laryngol. 2000; 109: 839-43.</p>     <p>10. Ferri E, Ianniello F, Armato E, Cavaleri S, Capuzzo P. L&rsquo;applicazione dell&rsquo;Argon  Plasma Coagulation (APC) nella chirurgia dei turbinati inferiori. Acta  Otorhinolaryngol Ital. 2002; 22: 220-6.</p>     <p>11. Siegel MB, Keane WM, Atkins JF, Rosen MR. Control of epistaxis in  patients with hereditary hemorrhagic telangiectasia. Otolaryngol Head Neck Surg.  1991; 105: 675-     679.</p>     <p>12. Fukazawa K, Ogasawara H, Tomofuji S, Fujii M, Sakagami M. Argon  plasma surgery for the inferior turbinate of patients with perennial nasal  allergy. Laryngoscope. 2001; 111: 147-152.</p>     <p>13. Pass&agrave;li D, Lauriello M, Anselmo M, Bellussi L. Treatment of hypertrophy  of the inferior turbinate: long-term results in 382 patients randomly assigned  to therapy. Ann Otol Rhinol Laryngol. 1999; 108: 569-575.</p>     <p>Recibido: 14 de diciembre de 2005. Aprobado: 6de enero de 2006.<br />     <em>Dr. Victoriano Mach&iacute;n Gonz&aacute;lez</em>. Avenida 35 No. 2211, entre 22 y 26. Municipio  Playa. Ciudad de La Habana. CP 11300.    Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:victorianoma@medscape.com">victorianoma@medscape.com</a> y <a href="mailto:otorrino@cirag.cu">otorrino@cirag.cu</a> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor"><br />   1</a></span><a href="#autor">Especialista de II Grado en  Otorrinolaringolog&iacute;a.<br />     <span class="superscript">2</span>Especialista de I Grado en Otorrinolaringolog&iacute;a.<br />     <span class="superscript">3</span>Especialista de I Grado en Otorrinolaringolog&iacute;a.<br />   <span class="superscript">4</span>Especialista de I Grado en&nbsp; Anestesiolog&iacute;a</a>.<a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body>
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