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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sutura de la mucosa en la cirugía funcional del tabique nasal]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima  ]]></institution>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Desviación del tabique nasal]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[septoplastia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[cirugía funcional del tabique nasal]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[sutura de la mucosa]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="left">Hospital  Universitario &laquo;Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima&raquo;, Cienfuegos <br />   Servicio de  Otorrinolaringolog&iacute;a<br /> </p> <h2 align="left">Sutura de la mucosa en la cirug&iacute;a funcional  del tabique nasal </h2>     <p><a href="#cargo">Dr. Ren&eacute; Esteban Moreno Rajadle,<span class="superscript">1</span> Dr.  Ricardo Garc&iacute;a Cruz,<span class="superscript">2</span> Dr. Nelson Geroy Amador,<span class="superscript">3</span> Dra. Marl&eacute;n Corz&oacute;n  Fern&aacute;ndez<span class="superscript">4</span> y Dr. Frank Carlos &Aacute;lvarez Li<span class="superscript">5</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p><strong>&nbsp;</strong></p>     <blockquote>   <h4><strong>RESUMEN</strong></h4>       <p align="justify"> Se realiz&oacute;  un estudio descriptivo,  longitudinal y prospectivo para evaluar la evoluci&oacute;n posoperatoria de los  pacientes intervenidos por desviaci&oacute;n del tabique nasal, en los que se utiliz&oacute;  sutura de la mucosa como m&eacute;todo hemost&aacute;tico. Se incluyeron los 502 pacientes  intervenidos por desviaci&oacute;n del tabique nasal, en los que se utiliz&oacute; sutura de  la mucosa y que fueron operados en el per&iacute;odo comprendido entre julio de 1999 y  julio del 2005, en el Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a  del Hospital  Universitario &laquo;Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima&raquo; de Cienfuegos. Las variables  seleccionadas para el estudio fueron: edad, sexo, criterio para la intervenci&oacute;n  quir&uacute;rgica seg&uacute;n localizaci&oacute;n de la deformidad del tabique nasal,  comportamiento de las secreciones serohem&aacute;ticas posquir&uacute;rgicas, s&iacute;ntomas  posoperatorios y complicaciones. Predomin&oacute; el sexo masculino (65,3&nbsp;%) y  el mayor porcentaje de los operados se encontraba entre los 21 y 40 a&ntilde;os de  edad. Las desviaciones bajas del tabique nasal fueron el criterio quir&uacute;rgico  m&aacute;s frecuentemente encontrado (88,4 %); fueron escasos los s&iacute;ntomas  postoperatorios y s&oacute;lo el 3,6&nbsp;% de los pacientes intervenidos present&oacute;  complicaciones, entre las cuales el sangrado fue la m&aacute;s frecuente (2,0&nbsp;%). Consideramos que este proceder es favorable por las  m&uacute;ltiples ventajas que ofreci&oacute; en el orden clinicoquir&uacute;rgico, de eficiencia  hospitalaria y en t&eacute;rminos de comodidad para el paciente.<br />      <br />     <em>Palabras clave</em>: Desviaci&oacute;n del tabique nasal, septoplastia, cirug&iacute;a  funcional del tabique nasal, sutura de la mucosa.</p>       <p>&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify">La deformidad del tabique nasal es  una alteraci&oacute;n frecuente en la pr&aacute;ctica del otorrinolaring&oacute;logo. <em>De Sousa</em> reporta que ya desde 1757,  Quelmaltz realiz&oacute; intentos por corregir la deformidad septal mediante presi&oacute;n  digital diaria.<span class="superscript">1</span> En 1875, <em>Adams</em> fractur&oacute;,  reposicion&oacute; e inmoviliz&oacute; el septo con tablillas (<em>splints</em>).<span class="superscript">2</span> <em>Asch</em> (1899)  propuso la realizaci&oacute;n de incisiones cruzadas del espesor total del cart&iacute;lago  septal, para alterar la memoria que &eacute;ste adquiere con su desviaci&oacute;n.<span class="superscript">3</span> <em>Freer</em> (1902) y <em>Killian</em> (1904) propusieron por separado la t&eacute;cnica que hoy d&iacute;a se  conoce como resecci&oacute;n submucosa o subperic&oacute;ndrica del septo nasal,<span class="superscript">1</span> pero la  era moderna de la cirug&iacute;a del septo nasal comienza a partir de 1947 con el nuevo  concepto de septoplastia introducido por <em>Cottle</em> y <em>Loring.</em><span class="superscript">4;5</span> En 1960 <em>Cottle, Goldman</em> y <em>Smith</em> por separado, expusieron las virtudes comparativas de la  septoplastia con respecto a la resecci&oacute;n submucosa del septo nasal, pero a  pesar de los progresos introducidos por estos autores, nuevas propuestas de  t&eacute;cnicas siguen invadiendo la pr&aacute;ctica quir&uacute;rgica diaria y entre ellas se  encuentra la cirug&iacute;a endosc&oacute;pica del septo nasal.<span class="superscript">1,4-6</span><br />    <br />   Si bien ha sido una preocupaci&oacute;n c&oacute;mo  corregir la deformidad septal, la inquietud de c&oacute;mo lograr una hemostasia  segura, m&aacute;s confortable para el paciente y que no da&ntilde;e la funci&oacute;n ciliar, ha  pasado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a ser el centro de la atenci&oacute;n. En la actualidad  existen m&uacute;ltiples m&eacute;todos que van desde el taponamiento nasal anterior  tradicional, hasta la sutura de la mucosa, colocaci&oacute;n de tubos de ventilaci&oacute;n  nasal, esponjas hidratables y otros materiales biocompatibles,<span class="superscript">1,5-8</span> los  cuales, habitualmente, no est&aacute;n disponibles en nuestro medio, por lo que  nuestros otorrinolaring&oacute;logos en su mayor&iacute;a optan por el taponamiento nasal  anterior como m&eacute;todo hemost&aacute;tico.<br />   <br />   Despu&eacute;s de hacer una revisi&oacute;n de esta  tem&aacute;tica nos surgi&oacute; la interrogante siguiente: &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; la evoluci&oacute;n posoperatoria  de los pacientes intervenidos de desviaci&oacute;n del tabique nasal en los que se  utiliza sutura de la mucosa como m&eacute;todo hemost&aacute;tico?</p>     <p><strong>&nbsp;</strong></p> <h4><strong>M&Eacute;TODOS</strong></h4>     <p align="justify">  Se realiz&oacute; un estudio descriptivo,  longitudinal y prospectivo en el Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a del Hospital  Universitario &laquo;Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima&raquo;, en Cienfuegos.   Los pacientes fueron todos los intervenidos  quir&uacute;rgicamente por desviaci&oacute;n del tabique nasal en los que se utiliz&oacute; sutura  de la mucosa nasal como m&eacute;todo hemost&aacute;tico (502 en total), en el per&iacute;odo  comprendido entre julio de 1999 y julio del 2005.<br />    <br /> La informaci&oacute;n necesaria para la  realizaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n fue obtenida de las historias cl&iacute;nicas de los  pacientes. Entre las variables seleccionadas para el estudio estuvieron la edad,  el sexo, el criterio para la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica seg&uacute;n localizaci&oacute;n de la  deformidad del tabique nasal, el comportamiento de las secreciones  serohem&aacute;ticas posquir&uacute;rgicas, los s&iacute;ntomas postoperatorios y las complicaciones.  Los pacientes operados fueron seguidos con una periodicidad semanal hasta la  segunda semana, luego mensual hasta los tres meses y se decidi&oacute; el alta a los  seis meses de operados, tal y como se recomienda en las <em>Gu&iacute;as de Buenas Pr&aacute;cticas Cl&iacute;nicas </em>de nuestra instituci&oacute;n.<span class="superscript">9</span></p> <h6><strong><br />   Descripci&oacute;n  del proceder</strong></h6>     <p align="justify">  Despu&eacute;s de corregida la deformidad,  colocamos un esp&eacute;culo nasal de valvas medianas, introducimos aguja (lo m&aacute;s  posterior posible) pr&oacute;ximo al piso o el techo, luego la recuperamos por la fosa  nasal contralateral y volvemos a puncionar la mucosa nasal, pero ahora m&aacute;s  anterior y en sentido contrario, con el prop&oacute;sito de describir una cruz. Esta misma  maniobra se repetir&aacute; en la porci&oacute;n m&aacute;s anterior del septo nasal (otra cruz),  para evitar la existencia de espacios muertos, en este momento se puede incluir  la incisi&oacute;n para finalmente anudar los cabos sueltos. Para la sutura de la  mucosa, la mayor&iacute;a de los autores recomiendan el catgut cromado 4/0 con doble  aguja, para tener mayor maniobrabilidad en las fosas nasales (campo muy  restringido). Nosotros, por la carencia de este material de sutura, decidimos  utilizar el catgut cromado 3/0, 4/0 y catgut simple 3/0,  indistintamente, seg&uacute;n la disponibilidad. Se sustituy&oacute; la aguja de estos  hilos por agujas atraum&aacute;ticas con las curvaturas necesarias para facilitar la  instrumentaci&oacute;n.<br />   <br />   Toda la informaci&oacute;n obtenida se  introdujo en una base de datos y fue procesada con el paquete estad&iacute;stico <em>SPSS</em> 11.0. Los resultados se expresan en  n&uacute;meros absolutos y porcentajes y se presentan en tablas y figuras.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>&nbsp;</strong></p> <h4><strong>RESULTADOS</strong></h4>     <p>  Predominaron los pacientes del sexo  masculino en todos los grupos et&aacute;reos (328 de 502; 65,3&nbsp;%), y el grupo de  21 a 30 a&ntilde;os de edad aport&oacute; el mayor n&uacute;mero de casos (150; 25,9 %). Fueron  intervenidos quir&uacute;rgicamente solamente 4 con 61 a&ntilde;os o m&aacute;s (0,8&nbsp;%), todos del  sexo masculino (tabla 1).</p>     <p align="center"><br />   Tabla 1. <em>Distribuci&oacute;n  porcentual de pacientes intervenidos por desviaci&oacute;n del tabique nasal, <br />   seg&uacute;n  grupos et&aacute;reos y sexo</em></p> <table width="83%" border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">      <tr>     <td width="98" rowspan="2" valign="middle">    <div align="center"><strong>Grupos et&aacute;reos</strong></div></td>     <td width="167" rowspan="2" valign="middle">    <p align="center"><strong>Pacientes operados </strong></p></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <div align="center"><strong>Sexo masculino</strong></div></td>   </tr>   <tr>     <td width="168" valign="middle">    <p align="center"><strong>N.<span class="superscript">o</span></strong></p></td>     <td width="150" valign="middle">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <div align="center">16 a 20</div></td>     <td valign="top">    <div align="center">81</div></td>     <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">55</div></td>     <td valign="top">    <div align="center">67,9</div></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p align="center">21 a 30</p></td>     <td width="167" valign="top">    <p align="center">150</p></td>     <td width="168" valign="top">    <p align="center">98</p></td>     <td width="150" valign="top">    <p align="center">65,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p align="center">31 a 40</p></td>     <td width="167" valign="top">    <p align="center">130</p></td>     <td width="168" valign="top">    <p align="center">81</p></td>     <td width="150" valign="top">    <p align="center">62,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">41 a 50</p></td>     <td width="167" valign="top">    <p align="center">96</p></td>     <td width="168" valign="top">    <p align="center">60</p></td>     <td width="150" valign="top">    <p align="center">62,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p align="center">51 a 60</p></td>     <td width="167" valign="top">    <p align="center">41</p></td>     <td width="168" valign="top">    <p align="center">30</p></td>     <td width="150" valign="top">    <p align="center">73,2</p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p align="center">61 y m&aacute;s</p></td>     <td width="167" valign="top">    <p align="center">4</p></td>     <td width="168" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">4</p></td>     <td width="150" valign="top">    <p align="center">100</p></td>   </tr>   <tr>     <td valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="167" valign="top">    <p align="center"><strong>502</strong></p></td>     <td width="168" valign="top">    <p align="center"><strong>328</strong></p></td>     <td width="150" valign="top">    <p align="center"><strong>65,3</strong></p></td>   </tr> </table>     <p>&nbsp;</p>     <p>La mayor&iacute;a de los pacientes  intervenidos presentaban desviaciones bajas del septo nasal que repercut&iacute;an  sobre la ventilaci&oacute;n nasal o que actuaban como espina irritativa que exacerbaba  los episodios de rinitis vasomotora (444; 88.4&nbsp;%) y en s&oacute;lo una minor&iacute;a  (2; 0,4 %) se actu&oacute; quir&uacute;rgicamente sobre el septo para dar soluci&oacute;n a las  epistaxis secundarias a la desviaci&oacute;n de este (tabla 2).</p>     <p align="center"><br />   Tabla 2. <em>Distribuci&oacute;n  porcentual de pacientes intervenidos por desviaci&oacute;n del tabique nasal, <br />   seg&uacute;n  criterios quir&uacute;rgicos</em></p> <table width="98%" border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td colspan="3" valign="middle">    <div align="center"><strong>Criterios quir&uacute;rgicos</strong> </div></td>     <td colspan="2" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>N.<span class="superscript">o</span></strong></p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="121" rowspan="2" valign="middle">    <p align="left">Desviaciones bajas del septo nasal que:</p></td>     <td colspan="2" valign="middle"><ul>           <li>Alteren la funci&oacute;n respiratoria de las fosas nasales</li>         </ul></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center">359</p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    <p align="center">71,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="middle"><ul>           <li>Contacten con el    cornete inferior y act&uacute;en como espina irritativa que exacerbe episodios de    rinitis vasomotora </li>         </ul></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center">85</p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">16,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="121" rowspan="3" valign="middle">    <p>Desviaciones altas del    septo nasal que:</p></td>     <td colspan="2" valign="middle"><ul>           <li>Obstruyen el meato    medio e impiden el avenamiento de secreciones de los senos perinasales (grupo    anterior)</li>         </ul></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center">28</p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    <p align="center">5,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="middle"><ul>           <li>Contacten con el    cornete medio y causen cefaleas rin&oacute;genas</li>         </ul></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center">15</p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    <p align="center">3,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="2" valign="middle"><ul>           ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Alteren la funci&oacute;n    olfatoria de las fosas nasales</li>         </ul></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center">13</p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    <p align="center">2,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3" valign="middle">    <p>Deformidades septales    que adem&aacute;s de alterar la fisiolog&iacute;a nasal son causa de epistaxis</p></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center">2</p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    <p align="center">0,4</p></td>   </tr>   <tr>     <td colspan="3" valign="middle">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td colspan="2" valign="middle">    <p align="center"><strong>502</strong></p></td>     <td width="46" colspan="2" valign="middle">    <p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="justify">La evoluci&oacute;n posoperatoria de los pacientes  fue satisfactoria, con escasos s&iacute;ntomas posoperatorios y pocas complicaciones.  En la figura 1 exponemos los s&iacute;ntomas referidos por los pacientes en el posoperatorio.  Presentaron s&iacute;ntomas 115 pacientes (22,9&nbsp;%), 13 de los cuales presentaron m&aacute;s  de un s&iacute;ntoma. Entre estos la obstrucci&oacute;n nasal fue la predominante (63  pacientes; 54,8&nbsp;%), la que no sobrepas&oacute; las 24&nbsp;hs y estuvo en  relaci&oacute;n con la presencia de secreciones serohem&aacute;ticas. </p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/cir/v45n1/f0102106.jpg" alt="Figura 1" width="601" height="341" /></p>     
<p align="center">Figura 1. Pacientes intervenidos por  desviaci&oacute;n del tabique nasal, seg&uacute;n s&iacute;ntomas posoperatorios. </p>     <p align="justify"><br /> Las secreciones serohem&aacute;ticas  desaparecieron antes de las 24&nbsp;h en el 82,1 % de los pacientes y  sobrepasaron las 48&nbsp;h s&oacute;lo pacientes en 4 (0,8&nbsp;%) (figura 2). Se  presentaron tres complicaciones posoperatorias en 18 de los pacientes (3,6 %):  sangrado (10; 2&nbsp;%), granuloma en el &aacute;rea de la incisi&oacute;n (6; 1,2&nbsp;%) y  sepsis (2; 0,4&nbsp;%). El sangrado se present&oacute; por hipertensi&oacute;n arterial en el  70&nbsp;% de los casos y por exposici&oacute;n al sol en los restantes. Los granulomas  que aparecieron estuvieron relacionados con el material de sutura empleado. La sepsis  reportada consisti&oacute; en una rinorrea mucopurulenta. Se aisl&oacute; el <em>Estafilococo aureus</em> como germen causal y  fue controlada con tratamiento antimicrobiano. </p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/cir/v45n1/f0202106.jpg" alt="Figura 2" width="605" height="305" /></p>     
<p align="center">Figura 2. Pacientes intervenidos por  desviaci&oacute;n del tabique nasal, <br /> seg&uacute;n comportamiento de las secreciones  serohem&aacute;ticas. </p>     <p align="justify"><br /> Este proceder ofreci&oacute; m&uacute;ltiples  ventajas en el orden clinicoquir&uacute;rgico y de eficiencia hospitalaria. Adem&aacute;s, es  superior en t&eacute;rminos de comodidad para el paciente. Como desventaja, s&oacute;lo  debemos se&ntilde;alar que se requiere del tiempo necesario que demanda la curva  normal de aprendizaje para adquirir la habilidad. </p>     <p><strong>&nbsp;</strong></p> <h4><strong>DISCUSI&Oacute;N</strong></h4>     <p align="justify">  En un examen rutinario  de otorrinolaringolog&iacute;a no es com&uacute;n observar un septo nasal totalmente recto,  por eso la mayor&iacute;a de los autores coinciden en plantear que las deformidades  del septo nasal son extremadamente frecuentes,<span class="superscript">3-5,8-12</span> pero no todas re&uacute;nen  criterios quir&uacute;rgicos: s&oacute;lo ser&aacute;n intervenidas quir&uacute;rgicamente aquellas que  interfieran la fisiolog&iacute;a nasal y que repercutan negativamente a diferentes  niveles de la esfera otorrinolaringol&oacute;gica.<br />   <br />   Varios autores<span class="superscript">4,8,12-14</span>  comentan que las desviaciones bajas del septo nasal son las de mayor morbilidad.  Esto coincide con nuestro estudio, ya que el 88,4 % de los operados presentaban  desviaciones bajas.<br />   <br />   Esta no es una afecci&oacute;n  que se aborda quir&uacute;rgicamente en la edad pedi&aacute;trica, porque se pueden da&ntilde;ar los  n&uacute;cleos de crecimiento y pueden desarrollarse desviaciones viciosas al  producirse el desarrollo pondoestatural del ni&ntilde;o.<span class="superscript">1</span> En nuestro estudio m&aacute;s de  la mitad de los operados (280; 55,8&nbsp;%) se encontraban entre los 21 y 40  a&ntilde;os de edad. Similares resultados expuso <em>Fajardo</em>-<em>Dolci,</em><span class="superscript">15</span> quien report&oacute; un promedio de  edad de 37,4 a&ntilde;os en una serie de 3&nbsp;054 pacientes intervenidos mediante rinoseptoplastia  en un per&iacute;odo de 48 meses y, contrariamente a lo encontrado en nuestra serie,  este autor report&oacute; mayor frecuencia en el sexo femenino (61&nbsp;%).<br />    <br />   La evoluci&oacute;n posoperatoria  de los operados fue satisfactoria, con s&oacute;lo 18 complicaciones (3,6&nbsp;%) que  no comprometieron la vida del paciente ni requirieron ingreso hospitalario.  Estas complicaciones s&oacute;lo se presentaron en los dos primeros a&ntilde;os de la  aplicaci&oacute;n del proceder. Hace aproximadamente cuatro a&ntilde;os no reportamos  complicaciones ni accidentes quir&uacute;rgicos, hecho que atribuimos a la curva  normal de aprendizaje en una primera etapa. <em>Fajardo-Dolci</em> y <em>Seijas,</em><span class="superscript">15,16</span> al evaluar la  evoluci&oacute;n de la rinoseptoplastia funcional, atribuyen los fracasos de la  cirug&iacute;a, los accidentes quir&uacute;rgicos y la aparici&oacute;n de complicaciones posoperatorias,  a impericia m&eacute;dica o la falta de experiencia, sobre todo cuando la cirug&iacute;a es  practicada por residentes. A esto se suman el diagn&oacute;stico incompleto, la valoraci&oacute;n  insuficiente del paciente o el mal cuidado en el posoperatorio.<br />   <br />   La resecci&oacute;n submucosa del septo  nasal descrita por <em>Freer</em> y <em>Killian</em> a principios el siglo XIX y la  septoplastia introducida por <em>Loring</em> y <em>Cottle</em> en 1947<span class="superscript">4,5</span> tienen sus  diferencias. La primera requiere de antibioticoterapia, provoca s&iacute;ntomas  molestos y no excluye la posibilidad de complicaciones del o&iacute;do medio o  nasosinusales, pero a&uacute;n as&iacute; existen profesionales dedicados a la rinolog&iacute;a que  prefieren la resecci&oacute;n submucosa. Autores consultados<span class="superscript">1,16,17</span> mencionan la  sutura de la incisi&oacute;n y luego la colocaci&oacute;n de taponamiento nasal anterior  durante 48 a 72 horas. Nosotros optamos por la septoplastia y la sutura de la  mucosa sin colocaci&oacute;n de taponamiento, que ofrece ventajas no reportadas en la  bibliograf&iacute;a consultada, tales como: a) es posible la reinserci&oacute;n de fragmentos  de cart&iacute;lago sin que &eacute;ste se desplace; b) permite retirar fragmentos de mucosa  redundante sin riesgo que &eacute;sta se adhiera al cornete y produzca sinequia del  septo nasal; c) el paciente mantiene buena ventilaci&oacute;n nasal (no interfiere con  el acto de la degluci&oacute;n); d) los s&iacute;ntomas posoperatorios son escasos; e) las secreciones  serohem&aacute;ticas no sobrepasan las 24 horas en la mayor&iacute;a de los pacientes; f) el  enfermo no tiene que acudir al m&eacute;dico para que se le retire el taponamiento  nasal (m&eacute;todo tradicional); g) aumenta la eficiencia hospitalaria al reducirse  la estad&iacute;a y prolongarse los intervalos de reconsulta y h) por los beneficios  en t&eacute;rminos de comodidad y menores molestias en el posoperatorio, tiene gran  aceptaci&oacute;n por el paciente y sus familiares.<br />    <br />   A modo de comentario  final, consideramos que este proceder es favorable por las m&uacute;ltiples ventajas  que ofreci&oacute; en el orden clinicoquir&uacute;rgico, de eficiencia hospitalaria y en  t&eacute;rminos de comodidad para el paciente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>&nbsp;</strong></p> <h4><strong>REFERENCIAS  BIBLIOGR&Aacute;FICAS</strong></h4>     <p>1. De Sousa A,  Salas A, Inciarte L, Valles I, Ch&aacute;vez H. &iquest;Por qu&eacute; fracasa la cirug&iacute;a del septum  nasal?. [en l&iacute;nea]. [24 de septiembre del 2005]. Disponible en: <a href="http://www.encolombia.com/medicina/otorrino/otorrino30102-artporque.htm">http://www.encolombia.com/medicina/otorrino/otorrino30102-artporque.htm</a> </p>     <p>2. Adams  W. The treatment of the broken nose by forcible straightening and mechanical  apparatus. Br Med J. 1875; 2:421. </p>     <p>3. Asch  M. Treatment of nasal stenosis due to deflective septum with and without  thickening of the convex side. Laryngoscope. 1899;6: 340.</p>     <p>4. Cottle  MH. The &quot;maxilla-premaxila&quot; approach to extensive nasal septum  surgery. Arch. Otolaryngology. 1958; 68: 301.</p>     <p>5. Cottle  M, Loring R. Corrective surgery of the external nasal pyramid and the nasal  septum for restoration of normal physiology. ENT Monthly.1947; 26:147.</p>     <p>6. Buckley  JG, Witchell DB, Hickey SA, Fitzgerald O, Connor A. Submucous resection of the  nasal septum an outpatient procedure. J Laryngol Otol 1991; 105(7):554-6.</p>     <p>7. Giles  WC, Gross CW, Abram AC, Greene M, Avner TG. Endoscopy Septoplasty. Laringoscope.  1994; 104:1507-9.</p>     <p>8. Durr DG.  Endoscopic septoplasty: Technique and outcomes. J Otolaryngol. 2003; 32(1):  6-11.</p>     <p>9. Moreno R. Desviaci&oacute;n del septum nasal.[en l&iacute;nea].[4 de abril del 2005].Disponible  en: <a href="http://www.gal.sld.cu/gbp/Cirugia/ORL/desv_septum_nasal.html">http://www.gal.sld.cu/gbp/Cirugia/ORL/desv_septum_nasal.html</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>10. Gobbo TF, Arteta LM,  Rodr&iacute;guez RP, Andrade J. Estudio retrospectivo de 1692 casos de turbinectom&iacute;as,  septoplastias y polipectom&iacute;as por microcirug&iacute;a endonasal. Rev Bras  Otorrinolaringol. 1995; 61(2):114-20.</p>     <p>11. Vera S. Efectos  de la desviaci&oacute;n del tabique de la nariz. [en l&iacute;nea]. [24 de septiembre del  2005].Disponible en:&nbsp; <a href="http://www.trejos.com/ENT/Tabique%20Nasal.stm">http://www.trejos.com/ENT/Tabique  Nasal.stm</a></p>     <p>12. Guti&eacute;rrez JM, Fajardo G, Fandi&ntilde;o J, Giorgana L, Guti&eacute;rrez LM,  L&oacute;pez K. Evaluaci&oacute;n y manejo rinofacial. Acta Otorrinolariongol 1997;  9(1):11-8.</p>     <p>13. Smeltzer SC,  Bare BG. Brunner and suddarth&rsquo;s textbook of medical surgical nursing. 7ed.  Philadelphia: JB Lippincott; 1992. pp. 488-9.</p>     <p>14. Giacomoni PG, Alessandrini M, De  Padova A. Septoturbinal surgery in contact point headache syndrome: long-term. Cranio.  2003; 21(2):130-2.</p>     <p>15. Fajardo-Dolci G,  Chavolla-Maga&ntilde;a R. Estudio descriptivo de pacientes con fracaso en la cirug&iacute;a  funcional de la nariz. Cir Ciruj. 2001; 69(2):84-86. </p>     <p>16. Seijas T,  Alcover D, P&eacute;rez T, S&aacute;nchez M. Resultados y evaluaci&oacute;n de septoplastia en una  unidad de cirug&iacute;a ambulatoria. AnOtorrinolaringol Obero Am. 1999; 26: 461-8. </p>     <p>17. Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a F. Desviaci&oacute;n del tabique nasal. [en  l&iacute;nea]. [24 de septiembre del 2005]. Disponible en:&nbsp; <a href="http://www.arrakis.es/~fcoglez21/Desviacion.htm">http://www.arrakis.es/~fcoglez21/Desviacion.htm</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido: 6 de marzo de 2006. Aprobado:  15 de abril de 2006.<br />     <em>Dr. Ren&eacute; Esteban Moreno Rajadel. </em>Hospital Universitario &laquo;Dr. Gustavo  Alderegu&iacute;a Lima&raquo;, Calle 51-A y Avenida 5 de Septiembre, Cienfuegos. Cuba, CP 55  100.<br />   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:rene@gal.sld.cu">rene@gal.sld.cu</a> y <a href="mailto:rene67@jagua.cfg.sld.cu">rene67@jagua.cfg.sld.cu</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista de I Grado en  Otorrinolaringolog&iacute;a. Profesor Instructor.<br />     <span class="superscript">2</span>Especialista de I Grado  en Medicina General Integral y en Otorrinolaringolog&iacute;a. Profesor Instructor.<br />     <span class="superscript">3</span>Especialista de I  Grado en Otorrinolaringolog&iacute;a. Profesor Instructor.<br />     <span class="superscript">4</span>Especialista de IGrado  en Otorrinolaringolog&iacute;a.<br />     <span class="superscript">5</span>Especialista de II Grado en Medicina Intensiva  y de I Grado en Medicina Interna. Profesor Instructor. M&aacute;ster en Direcci&oacute;n y Organizaci&oacute;n  de Hospitales y Servicios de Salud.</a><a name="cargo" id="cargo"></a> </p>      ]]></body>
</article>
