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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neuralgia postoracotomía: Relación con la incisión quirúrgica]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Manuel Fajardo  ]]></institution>
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<volume>45</volume>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Universitario &laquo;Manuel Fajardo&raquo;</p> <h2>  Neuralgia postoracotom&iacute;a. Relaci&oacute;n con la incisi&oacute;n quir&uacute;rgica</h2>     <p><br />   <a href="#cargo">Dra. Vivian Revilla Rodr&iacute;guez,<span class="superscript">1</span> Dr. Orestes N. Mederos Curbelo,<span class="superscript">2</span> Dr.  Carlos A. Romero D&iacute;az,<span class="superscript">3</span> Dr. Juan C. Barrera Ortega<span class="superscript">4</span> y Dr. Alexis Cantero Ronquillo<span class="superscript">5</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <h4>RESUMEN</h4>       <p align="justify"> Se realiz&oacute; un estudio prospectivo con 166 pacientes a los que se  realizaron intervenciones tor&aacute;cicas &nbsp;y&nbsp; se analiz&oacute;  la neuralgia despu&eacute;s de la toracotom&iacute;a atendiendo al tipo de incisi&oacute;n realizada.  Para evaluar el dolor se utiliz&oacute; una clasificaci&oacute;n formada por tres grupos (A,  B y&nbsp;C), que fue creada por el colectivo de autores. El objetivo fue relacionar  el tipo de incisi&oacute;n con la neuralgia intercostal posquir&uacute;rgica. En el 85&nbsp;%  de las toracotom&iacute;as posterolaterales con resecci&oacute;n costal, el dolor fue ligero  y en el 7,5&nbsp;% fue moderado o intenso. Cuando se practic&oacute; la incisi&oacute;n sin  resecci&oacute;n costal, el dolor fue ligero en el 94&nbsp;% &nbsp;de los casos y moderado, en el 6&nbsp;%. En  las incisiones anterolaterales y axilares, el dolor fue ligero en el 88&nbsp;%  y el 94&nbsp;%, respectivamente. En la esternotom&iacute;a media el 100&nbsp;% de las  neuralgias fueron ligeras. Todos los pacientes presentaron neuralgia de  diferente intensidad despu&eacute;s de la toracotom&iacute;a, sin embargo en las incisiones  posterolaterales y anterolaterales fue m&aacute;s relevante la neuralgia intercostal.  En los abordajes axilares y en la esternotom&iacute;a, la intensidad del dolor disminuy&oacute;.  Cuando se realizan resecciones costales el dolor se acent&uacute;a&nbsp; tras la intervenci&oacute;n tor&aacute;cica.<br />     <em><br />     Palabras clave</em>: Toracotom&iacute;a, neuralgia.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify">La toracotom&iacute;a es una de las incisiones quir&uacute;rgicas que m&aacute;s producen  dolor, incluso es relativamente frecuente el dolor cr&oacute;nico despu&eacute;s que esta se  realiza. Por otro lado, en la cirug&iacute;a tor&aacute;cica es esencial que en el  postoperatorio el paciente pueda respirar espont&aacute;neamente y expectorar con  facilidad, para prevenir as&iacute; las secreciones, atelectasias e infecciones  pulmonares, las cuales se minimizan por la presencia del dolor. </p>     <p align="justify">M&uacute;ltiples han  sido las medidas para contrarrestarlo, desde anest&eacute;sicos locales, estimulaci&oacute;n  el&eacute;ctrica transcut&aacute;nea del nervio, analg&eacute;sicos no esteroides de diferentes  tipos y cat&eacute;teres intrapleurales y extrapleurales, la crioanalgesia, el bloqueo  intercostal y los cat&eacute;teres peridurales.<span class="superscript">1-6</span> Es nuestro objetivo ofrecer  nuestras observaciones con relaci&oacute;n a la modificaci&oacute;n del dolor seg&uacute;n el tipo  de toracotom&iacute;a realizada, cuando se han seguido en todos los casos patrones de  conducta similares.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>M&Eacute;TODOS</h4>     <p align="justify">  Se realiza un estudio con todos los pacientes a los que se practic&oacute; una toracotom&iacute;a  en el Hospital Universitario &laquo;Manuel Fajardo&raquo; durante el per&iacute;odo de 1995 al  2003. Se evalu&oacute; la presencia de la neuralgia postoracotom&iacute;a y los par&aacute;metros para  ellos fueron el tipo de incisi&oacute;n, la realizaci&oacute;n de resecci&oacute;n costal o no y su  vinculaci&oacute;n con el tiempo de duraci&oacute;n. Se excluyeron los pacientes en los que  se realizaron ventanas tor&aacute;cicas por empiema pleural, biopsias pleuropulmonares  y tambi&eacute;n a los pacientes fallecidos en los 6 meses posteriores a la  intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica. El universo final de trabajo fueron 166 pacientes.<br />   <br />   Al evaluar el dolor tras la toracotom&iacute;a  (neuritis posquir&uacute;rgica intercostal) se omiti&oacute; el an&aacute;lisis de la alcoholizaci&oacute;n  de los nervios intercostales y los bloques peridurales utilizado en todos los  casos. El dolor postoracotom&iacute;a fue evaluado mediante la clasificaci&oacute;n siguiente:</p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>(A) Dolor ligero,       que dura menos de un mes y responde al tratamiento con analg&eacute;sicos orales.</li>       <li>(B) Dolor moderado       que se prolonga m&aacute;s de un mes y se llega a utilizar analg&eacute;sicos       intramusculares.</li>       <li>(C) Dolor intenso,       que se prolonga m&aacute;s de un mes y requiere bloqueos para su eliminaci&oacute;n.</li>     </ul>     <p align="justify">Toda la informaci&oacute;n se encuentra en los protocolos de investigaci&oacute;n  aprobados por el Consejo Cient&iacute;fico del hospital. El seguimiento se realiz&oacute; en  la consulta del Grupo de Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica. La informaci&oacute;n recogida en las  planillas de control fue introducida en una base de datos confeccionada en <em>Microsoft Access 97</em> y el procesamiento  de esta se efectu&oacute; con el paquete estad&iacute;stico <em>Microsta</em>.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>RESULTADOS</h4>     <p align="justify">  El dolor postoracotom&iacute;a estuvo presente en todas las intervenciones  quir&uacute;rgicas realizadas mediante toracotom&iacute;as por las diferentes v&iacute;as de  abordaje. En la incisi&oacute;n posterolateral, realizada a 64 pacientes, se  presentaron particularidades con relaci&oacute;n a la conducta adoptada con las  costillas. Ello ocurri&oacute; en un primer grupo conformado por 27 pacientes a  quienes se resec&oacute; un arco costal. La neuralgia fue ligera en el 85&nbsp;% de  los pacientes, moderada en el 7,5&nbsp;% y los otros 2 pacientes presentaron un  dolor m&aacute;s intenso y duradero que requiri&oacute; bloqueos regionales. En el grupo en el  que no se realiz&oacute; la resecci&oacute;n costal, el 94&nbsp;% present&oacute; neuralgia temporal  ligera y el 6&nbsp;% moderada. El tercer grupo, donde se seccionaron los arcos  costales solamente en la porci&oacute;n posterior, todos los pacientes presentaron  dolor ligero (tabla 1). Esta incisi&oacute;n fue utilizada en procesos neopl&aacute;sicos y  supurativos de pulm&oacute;n y pleura.</p>     <p align="center">  Tabla 1. <em>Incisi&oacute;n posterolateral y  dolor (64 pacientes)</em></p> <table width="723" border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="199" rowspan="2" valign="middle">    <div align="center"><strong> N&uacute;mero de pacientes</strong></div></td>     <td colspan="3" valign="middle">    <p align="center"><strong>Distribuci&oacute;n del dolor</strong></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td width="170" valign="middle">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>A</strong></p></td>     <td width="170" valign="middle">    <p align="center"><strong>B</strong></p></td>     <td width="170" valign="middle">    <p align="center"><strong>C</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p align="center">Resecci&oacute;n costal (27)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">23 (85 %)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">2 (7,5 %)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">2 (7,5 %)</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p align="center">Sin resecci&oacute;n costal (33)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">31 (94 %)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">2 (6 %)</p></td>     <td width="170" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">-</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="199" valign="top">    <p align="center">Secci&oacute;n de los arcos (4)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">4 (100 %)</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">-</p></td>     <td width="170" valign="top">    <p align="center">-</p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Controles  del Grupo de Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica.</p> </blockquote>     <p align="justify"><br /> Cuando se utiliz&oacute; la incisi&oacute;n anterolateral predominaron los pacientes con  neuralgia ligera y temporal en el 88&nbsp;% y en el grupo de dolor moderado, en  el 12&nbsp;% (tabla 2). Por esta v&iacute;a fueron operados tumores de es&oacute;fago y de  pulm&oacute;n, supuraciones pleurales y pulmonares, heridas por arma blanca y hernias  hiatales.</p>     <p align="center">  Tabla 2. <em>Incisi&oacute;n anterolateral &nbsp;y dolor (33 pacientes)</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="164" rowspan="2" valign="middle">          <div align="center"><strong>N&uacute;mero de pacientes</strong></div></td>     <td colspan="3" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>Distribuci&oacute;n del dolor</strong></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td width="164" valign="top">    <p align="center"><strong>A</strong></p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center"><strong>B</strong></p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center"><strong>C</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">33</p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">29 (88&nbsp;%)</p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">4 (12 %)</p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">-</p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Controles  del Grupo de Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="justify">Cuando la incisi&oacute;n fue axilar la situaci&oacute;n result&oacute; similar a lo que  aconteci&oacute; con la incisi&oacute;n anterolateral. El 94 % de los 64 pacientes operados  por esta v&iacute;a present&oacute; neuralgia ligera y el 6 %, dolor moderado (tabla 3). Las  afecciones operadas por esta v&iacute;a fueron los neumot&oacute;rax persistentes y  recidivantes, las bullas enfisematosas y las vaguectom&iacute;as incompletas.</p>     <p align="center">  Tabla 3<em>. Incisi&oacute;n axilar y dolor  (64 pacientes)</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="164" rowspan="2" valign="middle">          <div align="center"><strong>N&uacute;mero de pacientes</strong></div></td>     <td colspan="3" valign="middle">    <p align="center"><strong>Distribuci&oacute;n del dolor</strong></p>      </td>   </tr>   <tr>     <td width="164" valign="middle">    <p align="center"><strong>A</strong></p></td>     <td width="164" valign="middle">    <p align="center"><strong>B</strong></p></td>     <td width="164" valign="middle">    <p align="center"><strong>C</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">64</p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">60 (94 %)</p></td>     <td width="164" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">4 (6 %)</p></td>     <td width="164" valign="top">    <p align="center">-</p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Controles  del Grupo de Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p>En los 5 pacientes con intervenciones quir&uacute;rgicas mediante esternotom&iacute;a  media, el dolor tras la toracotom&iacute;a fue ligero y temporal (5 pacientes, 100 %).  Por esta v&iacute;a se operaron un bocio endotor&aacute;cico verdadero, un quiste peric&aacute;rdico  cel&oacute;mico y pericarditis constrictivas.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>DISCUSI&Oacute;N</h4>     <p align="justify">  El dolor postoracotom&iacute;a por neuritis intercostal  estuvo presente en la generalidad de los pacientes y fue de diferente magnitud,  lo que demuestra que es un serio problema por resolver.<span class="superscript">1-2</span> Es significativo que  la mayor frecuencia e intensidad del dolor se registrara en las toracotom&iacute;as  posterolaterales y anterolaterales, a diferencia de la v&iacute;a axilar y la  esternotom&iacute;a media, que fueron mejor toleradas por los pacientes. En nuestra  experiencia, la resecci&oacute;n costal acent&uacute;a la permanencia del dolor y hace m&aacute;s  compleja su soluci&oacute;n. Pensamos que cuando es imprescindible una mayor  exposici&oacute;n la secci&oacute;n de los arcos costales posteriores ayudar&iacute;a a este  objetivo con menor repercusi&oacute;n dolorosa en el postoperatorio, aunque la muestra  del estudio de solo 4 pacientes tratados mediante esta estrategia quir&uacute;rgica  nos limita a emitir criterios concluyentes. En nuestro inicio siempre  realiz&aacute;bamos en el c&aacute;ncer de pulm&oacute;n y las supuraciones pulmonares una incisi&oacute;n  posterolateral con resecci&oacute;n costal. </p>     <p align="justify">En la actualidad tratamos de evitar la  resecci&oacute;n costal de ser posible y realizamos una apertura lenta con el  separador de Finochietto junto a la administraci&oacute;n progresiva de relajantes por  el anestesista. Aunque varios estudios han logrado resultados favorables mediante  la criolisis intercostal,<span class="superscript">7</span> estos son temporales y solo condicionan la disminuci&oacute;n  de la dosis de los analg&eacute;sicos postoperatorios. A finales de 1988 eliminamos los  puntos pericostales en 2 pacientes pues pens&aacute;bamos que estos pod&iacute;an influir en  la presencia del dolor tras la toracotom&iacute;a. En realidad la situaci&oacute;n no vari&oacute; y  la estabilidad de la pared tor&aacute;cica no fue buena. En estos momentos consideramos  que aumentar exageradamente la tensi&oacute;n de estos s&iacute; influye en el dolor y se  debe solamente afrontar las estructuras con puntos pericostales (m&aacute;ximo&nbsp;4). La  experiencia del uso de cat&eacute;ter intrapleural no demostr&oacute; solucionar este  problema. <br />   <br />   Pensamos que es recomendable el uso de bloqueos  peridurales, pues aten&uacute;an la intensidad del dolor y contribuyen a la din&aacute;mica  respiratoria, pero es importante considerar que este no es un procedimiento  permanente.<span class="superscript">3,4</span> Mantenemos el criterio de que la resecci&oacute;n costal y la  compresi&oacute;n exagerada y mantenida sobre las costillas son los elementos m&aacute;s  importantes en este problema y que si se minimiza con una alcoholizaci&oacute;n  adecuada de los nervios y un cat&eacute;ter peridural temporal los resultados son  mejores.<span class="superscript">3-6</span> En comunicaci&oacute;n personal con el Profesor Titular y Doctor en  Ciencias M&eacute;dicas Edy Fr&iacute;as M&eacute;ndez, Jefe del Servicio de Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica del  Hospital Universitario &laquo;Calixto Garc&iacute;a&raquo;, este manifest&oacute; no tener problemas con  el dolor postor&aacute;cico a pesar de resecar los arcos costales cuando se ligan ambos  extremos nerviosos a nivel de la resecci&oacute;n costal.&nbsp; <br /> </p> <h6 align="justify">  Conclusiones</h6> <ul>       <li>En todos los pacientes que se le  realiz&oacute; toracotom&iacute;a por cualquier v&iacute;a estuvo presente la neuralgia intercostal  de diferente intensidad.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>En la incisi&oacute;n posterolateral  seguida por la anterolateral fue m&aacute;s relevante la neuralgia postoracotom&iacute;a. En los  abordajes quir&uacute;rgicos por v&iacute;a axilar y esternotom&iacute;a media disminuy&oacute; la  intensidad del dolor.</li>       <li>Al realizar resecciones costales  se acentu&oacute; la persistencia del dolor.</li>     </ul>     <p>&nbsp;</p> <h4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <p>1. Katz J, Jackson M, Kavanagh B.  Acute pain after thoracic surgery predicts long-term post-thoracotomy pain.  Clin J Pain. 1996; 12(1):50-5.</p>     <p>2. Kavanagh B, Katz J, Sandler AN.  Pain control after thoracic surgery. A review of current techniques.  Anesthesiology.1994; 81:737-59.</p>     <p>3. Meyer RA, Campbell JN, Raja SN. Peripheral neural mechanisms of  nociception. In: Textbook of Pain (P.D. Wall and R. Melzack, eds). USA: Churchill Livingstone; 1994. pp  13-44. </p>     <p>4. Rice ASC. The pathophisiology of  acute pain. In Highlights in Pain Therapy and Regional Anesthesia VI (A Van  Zundert eds.). USA: ESRA Permanger Publications; 1997.  pp. 222-47.</p>     <p>5. Woolf CJ. Central mechanisms of  acute pain. Proceeding of the Vith World Congress on Paris (M R  Bond, J E Charlton and CJ Woolf eds). USA: Elsevier Science; 1991. pp. 25-34.</p>     <p>6. Woolf CJ, Chong MS. Pre-emptive analgesia: Treating post-operative pain  by preventing the establishment of central sensitization. Anesth Analg. 1993; 77:362-79. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. Aliaga FL, Lbrind A, Vidal J.  Criolisis intercostal para el alivio del dolor post toracotom&iacute;a. Rev Esp  Anestesia y Rean. 1985; 32: 6-24.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido: 29 de julio de 2005. Aprobado: 12 de  diciembre de 2005.<br />     <em>Dra. Vivian Revilla Rodr&iacute;guez</em>. Calle 29 y Zapata, Vedado. Municipio Plaza de la Revoluci&oacute;n. Ciudad de  La Habana, Cuba.<br />   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:vivian.revilla@infomed.sld.cu"><strong>vivian.revilla@infomed.sld.cu</strong></a> </p>     <p>&nbsp;</p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  de I Grado en Cirug&iacute;a General. Diplomado en Terapia Intensiva.<br />     <span class="superscript">2</span>Especialista  de II Grado en Cirug&iacute;a. Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Profesor Titular.<br />     <span class="superscript">3</span>Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a. Profesor Asistente. Diplomado en  Terapia Intensiva.<br />     <span class="superscript">4</span>Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a. Profesor Auxiliar. <br />     <span class="superscript">5</span>Especialista de II Grado en Cirug&iacute;a. Profesor Auxiliar.</a><a name="cargo" id="cargo"></a> </p>      ]]></body>
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