<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7493</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7493</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-74932007000100005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Empiema pleural no tuberculoso: resultados en el Hospital «Abel Santamaría Cuadrado» (2000 a 2004)]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Non-tuberculous pleural empyema: results in &#8220;Abel Santamaría Cuadrado&#8221; Hospital (2000-2004)]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruizcalderón Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ivanis]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fajardo Horta]]></surname>
<given-names><![CDATA[Osmín]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Echevarria Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fidel]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez Carvajal]]></surname>
<given-names><![CDATA[José]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Abel Santamaría Cuadrado (Pinar del Río)  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>46</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74932007000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74932007000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74932007000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El empiema pleural es una enfermedad infecciosa de incidencia moderada en nuestro medio, de diagnóstico fácil y de tratamiento exitoso cuando se logra descubrir a tiempo. Sin embargo, su persistencia determina la aparición de secuelas con impacto importante en la morbilidad y mortalidad del paciente. Realizamos un estudio retrospectivo, transversal y descriptivo en el que se hace una evaluación del tratamiento de los pacientes con empiema pleural no tuberculoso tratados en el Servicio de Cirugía General del Hospital «Abel Santamaría Cuadrado» entre enero de 2000 y diciembre de 2004. En una muestra de 34 pacientes fueron estudiadas las variables: edad, sexo, causa, gérmenes, tratamiento adoptado. Se observó que el grupo de edad más afectado fue el de 41 a 60 años (17 pacientes; 50 %) y sobre todo, los pacientes del sexo masculino (82,4 %), con una relación de 3,8:1. En el 61,8 % de los pacientes se encontraron enfermedades pulmonares asociadas y los gérmenes patógenos más frecuentes fueron el Staphylococcus aureus (29,4 %) y el Streptococcus pneumoniae(20,6 %). El mayor porcentaje de los casos fue resuelto mediante cirugía torácica videoasistida (32,4 %). La mayoría de los pacientes llegó a los servicios quirúrgicos en las fases avanzadas de la afección y se apreció un incremento de los cultivos mixtos de gérmenes patógenos. El tratamiento más agresivo de las colecciones purulentas fue el de mejor resultado]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Cirugía torácica]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[empiema]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Universitario  &laquo;Abel Santamar&iacute;a Cuadrado&raquo; (Pinar del R&iacute;o)</p> <h2><strong>Empiema pleural no tuberculoso:  resultados en el Hospital &laquo;Abel Santamar&iacute;a Cuadrado&raquo; (2000 a 2004)</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dr. Ivanis Ruizcalder&oacute;n Cabrera,<span class="superscript">1</span> Dr. Osm&iacute;n  Fajardo Horta,<span class="superscript">2</span> Dr. Fidel Echevarria Fern&aacute;ndez<span class="superscript">3</span> y Dr. Jos&eacute; &Aacute;lvarez Carvajal<span class="superscript">4</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <hr />   <h4>RESUMEN<u></u></h4>       <p align="justify">    El empiema pleural es una enfermedad infecciosa  de incidencia moderada en nuestro medio, de diagn&oacute;stico f&aacute;cil y de tratamiento  exitoso cuando se logra descubrir a tiempo. Sin embargo, su persistencia determina  la aparici&oacute;n de secuelas con impacto importante en la morbilidad y mortalidad  del paciente. Realizamos un estudio retrospectivo, transversal y descriptivo en  el que se hace una evaluaci&oacute;n del tratamiento de los pacientes con empiema  pleural no tuberculoso tratados en el Servicio de Cirug&iacute;a General del Hospital &laquo;Abel  Santamar&iacute;a Cuadrado&raquo; entre enero de 2000 y diciembre de 2004. En una muestra de  34 pacientes fueron estudiadas las variables: edad, sexo, causa, g&eacute;rmenes, tratamiento  adoptado. Se observ&oacute; que el grupo de edad m&aacute;s afectado fue el de 41 a 60 a&ntilde;os (17  pacientes; 50 %) y sobre todo, los pacientes del sexo masculino (82,4&nbsp;%), con  una relaci&oacute;n de 3,8:1. En el 61,8&nbsp;% de los pacientes se encontraron  enfermedades pulmonares asociadas y los g&eacute;rmenes pat&oacute;genos m&aacute;s frecuentes fueron  el <em>Staphylococcus aureus</em><strong> </strong>(29,4&nbsp;%) y el <em>Streptococcus </em><em>pneumoniae</em>(20,6&nbsp;%). El mayor porcentaje de los  casos fue resuelto mediante cirug&iacute;a tor&aacute;cica videoasistida (32,4&nbsp;%). La  mayor&iacute;a de los pacientes lleg&oacute; a los servicios quir&uacute;rgicos en las fases avanzadas  de la afecci&oacute;n y se apreci&oacute; un incremento de los cultivos mixtos de g&eacute;rmenes  pat&oacute;genos. El tratamiento m&aacute;s agresivo de las colecciones purulentas fue el de  mejor resultado. </p>       <p align="justify"><em>Palabras  clave</em>: Cirug&iacute;a tor&aacute;cica, empiema.</p>   <hr /> </blockquote>     <p align="justify">Se define  como empiema o pleures&iacute;a purulenta a los derrames colectados en el interior de  la serosa pleural que presentan pus franco. El empiema fue descrito por Hip&oacute;crates  hace 2&nbsp;400 a&ntilde;os y es una enfermedad infecciosa de incidencia moderada en  nuestro medio, de diagn&oacute;stico f&aacute;cil y tratamiento exitoso cuando se logra  descubrir a tiempo. Sin embargo, su persistencia determina la aparici&oacute;n de  secuelas con impacto importante en la morbilidad y mortalidad del paciente.<span class="superscript">1</span>  La mayor&iacute;a de los empiemas se producen despu&eacute;s de una neumon&iacute;a.<span class="superscript">2,3</span> No  obstante, existe un grupo espec&iacute;fico de empiemas que se desarrollan  secundariamente al trauma cerrado o penetrante del t&oacute;rax, o a su tratamiento, y  que parecen comportarse fisiopatol&oacute;gicamente de modo diferente. </p>     <p align="justify">  El empiema  pleural es todav&iacute;a una complicaci&oacute;n frecuente de las infecciones respiratorias  y tiene una mortalidad del 15 %, similar a la de las neumon&iacute;as. A diferencia de  &eacute;stas, en muchas ocasiones el tratamiento antibi&oacute;tico no es suficiente y se  requiere la colocaci&oacute;n de tubos de toracostom&iacute;a para erradicar la infecci&oacute;n. A&uacute;n  as&iacute;, entre el 15 y el 40&nbsp;% de los pacientes necesitan drenaje quir&uacute;rgico, para  lo cual existe una variedad de t&eacute;cnicas m&aacute;s o menos agresivas entre las que se  encuentra la videotoracoscopia.<span class="superscript">4</span> En este estudio se hace una evaluaci&oacute;n de  la atenci&oacute;n dada a los pacientes con empiema pleural no tuberculoso en el  Hospital &laquo;Abel Santamar&iacute;a&raquo;, en Pinar del R&iacute;o.</p> <h4><br />   M&Eacute;TODOS<u></u></h4>     <p align="justify">  Se trata de un estudio retrospectivo, transversal  y descriptivo en el que se hace una evaluaci&oacute;n de la a los pacientes con empiema  pleural no tuberculoso tratados en el servicio de Cirug&iacute;a General del Hospital &laquo;Abel  Santamar&iacute;a Cuadrado&raquo; entre enero de 2000 y diciembre de 2004. </p>     <p align="justify">  Para ello fueron evaluadas 40 historias  cl&iacute;nicas de los pacientes con dicho diagn&oacute;stico. Se tom&oacute; una muestra de 34  pacientes y se excluyeron aquellos cuyas historias estuvieron incompletas. Fueron  estudiadas las variables: edad, sexo, causa, g&eacute;rmenes, tratamiento. La  estad&iacute;stica descriptiva se present&oacute; con an&aacute;lisis porcentual. Los resultados  fueron comparados con la literatura nacional y extranjera que trata el tema en  cuesti&oacute;n.</p> <h4><br />   RESULTADOS<u></u></h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  En la tabla 1 podemos apreciar la distribuci&oacute;n, seg&uacute;n grupo de edad y  sexo, de los pacientes atendidos en nuestro hospital por empiema pleural no  tuberculoso. En ella observamos que la mayor frecuencia se registra en  pacientes entre 41 y 60 a&ntilde;os (17 pacientes; 50 %). Existe una relaci&oacute;n casi 4:1  entre sexo masculino y femenino. </p>     <p align="center"><em>Tabla 1. Distribuci&oacute;n seg&uacute;n  edad y sexo</em>&nbsp;&nbsp; </p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="103" rowspan="2" valign="top">    <div align="center"><strong>Edad</strong> </div></td>     <td width="312" colspan="4" valign="top">    <p align="center"><strong>Sexo</strong></p></td>     <td width="152" colspan="2" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="108" valign="top">    <p align="center"><strong>Masculino</strong></p></td>     <td width="48" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center"><strong>Femenino</strong></p></td>     <td width="60" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>     <td width="91" valign="top">    <p align="center"><strong>Num.</strong></p></td>     <td width="61" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="103" valign="top">    <p align="center">&le;20 a&ntilde;os</p></td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="48" valign="top">    <p align="center">5,9</p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">-</p></td>     <td width="60" valign="top">    <p align="center">-</p></td>     <td width="91" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="61" valign="top">    <p align="center">5,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="103" valign="top">    <p align="center">21 a 40 a&ntilde;os</p></td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">8</p></td>     <td width="48" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">23,6</p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="60" valign="top">    <p align="center">14,7</p></td>     <td width="91" valign="top">    <p align="center">13</p></td>     <td width="61" valign="top">    <p align="center">38,2</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="103" valign="top">    <p align="center">41 a 60 a&ntilde;os</p></td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">16</p></td>     <td width="48" valign="top">    <p align="center">47,0</p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="60" valign="top">    <p align="center">2,9</p></td>     <td width="91" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">17</p></td>     <td width="61" valign="top">    <p align="center">50</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="103" valign="top">    <p align="center">61 a 80 a&ntilde;os</p></td>     <td width="108" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="48" valign="top">    <p align="center">2,9</p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="60" valign="top">    <p align="center">2,9</p></td>     <td width="91" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="61" valign="top">    <p align="center">5,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="103" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="108" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>27</strong></p></td>     <td width="48" valign="top">    <p align="center"><strong>79,4</strong></p></td>     <td width="96" valign="top">    <p align="center"><strong>7</strong></p></td>     <td width="60" valign="top">    <p align="center"><strong>20,6</strong></p></td>     <td width="91" valign="top">    <p align="center"><strong>34</strong></p></td>     <td width="61" valign="top">    <p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Historias cl&iacute;nicas.</p> </blockquote>     <p align="justify">De acuerdo a la causa, en la tabla 2 podemos observar que el mayor  porcentaje de pacientes con empiema (61,76 %) estuvo relacionado con enfermedades  pulmonares (10 casos de neumopat&iacute;as agudas, 5 casos de bronquiectasias, 2 casos  de supuraciones por c&aacute;ncer). Los 2 casos (5,88&nbsp;%) asociados con enfermedades  extrapulmonares fueron mediastinitis por lesiones esof&aacute;gicas, una de ellas por  dehiscencia de sutura gastroesof&aacute;gica. En el 17,7&nbsp;% (6 pacientes) el  empiema se encontraba asociado con traumatismos tor&aacute;cicos (4 casos de hemot&oacute;rax  y 2 de contusi&oacute;n pulmonar). Hubo 5 casos en que estuvo relacionado con una cirug&iacute;a  tor&aacute;cica. </p>     <p align="center"><em>Tabla 2. Distribuci&oacute;n seg&uacute;n  causas</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p> <table width="559" border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="319" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center"><strong>Causas</strong> </div></td>     <td width="112" valign="top">    <p align="center"><strong>Num.</strong></p></td>     <td width="128" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="319" valign="top">    <p align="center">Enfermedades pulmonares</p></td>     <td width="112" valign="top">    <p align="center">21</p></td>     <td width="128" valign="top">    <p align="center">61,8</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="319" valign="top">    <p align="center">Enfermedades extrapulmonares</p></td>     <td width="112" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="128" valign="top">    <p align="center">5,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="319" valign="top">    <p align="center">Traumatismos</p></td>     <td width="112" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">6</p></td>     <td width="128" valign="top">    <p align="center">17,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="319" valign="top">    <p align="center">Cirug&iacute;a tor&aacute;cica</p></td>     <td width="112" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="128" valign="top">    <p align="center">14,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="319" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="112" valign="top">    <p align="center"><strong>34</strong></p></td>     <td width="128" valign="top">    <p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Historias cl&iacute;nicas.</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la tabla 3 observamos que el germen pat&oacute;geno observado con mayor frecuencia  es el <em>Staphylococcus aureus<strong> </strong></em>(10 casos; 29,4&nbsp;%),  seguido del <em>Streptococcus  pneumoniae</em> (7 casos; 20,6&nbsp;%).  En 8 pacientes (23,6&nbsp;%) el cultivo resulto ser mixto. </p>     <p align="center"><em>Tabla 3. Distribuci&oacute;n seg&uacute;n  g&eacute;rmenes pat&oacute;genos</em> </p> <table border="1" cellspacing="3" cellpadding="0" align="center" width="453">   <tr>     <td width="223" valign="top">    <div align="center"><strong>Pat&oacute;genos</strong> </div></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center"><strong>Num.</strong></p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    <p align="center"><em>Staphylococcus aureus</em> </p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center">10</p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center">29,4</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    <p align="center"><em>Streptococcus pneumoniae</em> </p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center">7</p></td>     <td width="129" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">20,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    <p align="center"><em>Escherichia<strong> </strong>c</em><em>oli</em> </p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center">3</p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center">8,8</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    <p align="center"><em>Klebsiella</em> </p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center">2,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    <p align="center">Mixtos</p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center">8</p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center">23,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Cultivos negativos</p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center">14,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="223" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="101" valign="top">    <p align="center"><strong>34</strong></p></td>     <td width="129" valign="top">    <p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Historias cl&iacute;nicas.</p> </blockquote>     <p align="justify">La cirug&iacute;a tor&aacute;cica videoasistida fue el  proceder m&aacute;s realizado 11 casos (32,4 %), seguida de la decorticaci&oacute;n pulmonar,  a trav&eacute;s de toracotom&iacute;a, realizada a 9 pacientes (26,5 %) (tabla 4).</p>     <p align="center"><em>Tabla 4. Distribuci&oacute;n seg&uacute;n  tratamiento realizado</em> </p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="288" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center"><strong>Tratamiento    quir&uacute;rgico</strong> </div></td>     <td width="139" valign="top">    <p align="center"><strong>Num.</strong></p></td>     <td width="152" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="center">Toracocentesis</p></td>     <td width="139" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="152" valign="top">    <p align="center">14,7</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="center">Drenaje pleural con tubo</p></td>     <td width="139" valign="top">    <p align="center">8</p></td>     <td width="152" valign="top">    <p align="center">23,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="center">Cirug&iacute;a videoasistida</p></td>     <td width="139" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">11</p></td>     <td width="152" valign="top">    <p align="center">32,4</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="center">Decorticaci&oacute;n pulmonar</p></td>     <td width="139" valign="top">    <p align="center">9</p></td>     <td width="152" valign="top">    <p align="center">26,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="center">Ventana tor&aacute;cica</p></td>     <td width="139" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="152" valign="top">    <p align="center">2,9</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="center"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="139" valign="top">    <p align="center"><strong>34</strong></p></td>     <td width="152" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Historias cl&iacute;nicas.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p> <h4>DISCUSI&Oacute;N<u></u></h4>     <p align="justify">  Se ha  establecido la incidencia de empiema en 1 por 10&nbsp;000 habitantes.<span class="superscript">5</span> El  empiema bacteriano primario predomina en el sexo masculino en una proporci&oacute;n de  dos a uno. Si bien puede observarse en cualquier edad de la vida, se registran  dos picos de frecuencia entre 0 y 9 a&ntilde;os y entre los 40 y 60 a&ntilde;os, lo que ha  justificado que se le divida en empiema del ni&ntilde;o y del adulto.<span class="superscript">6</span> La serie  evaluada coincide con estos datos: los 2 casos menores de 20 a&ntilde;os tratados se  encontraban en edad pedi&aacute;trica y ambos eran del sexo masculino.</p>     <p align="justify"><em>Maxwell</em><span class="superscript">7</span> en su serie tiene igualmente mayor frecuencia de casos despu&eacute;s de  la cuarta d&eacute;cada de la vida. Es este precisamente el grupo que m&aacute;s factores  predisponentes tiene para el desarrollo de esta enfermedad. El empiema pleural puede  acontecer independientemente de la edad y el sexo y por tanto no existen patrones  de frecuencia espec&iacute;ficos relacionados con estas variables.<span class="superscript">8</span></p>     <p align="justify">  La mayor&iacute;a  de los casos observados estuvieron relacionados con enfermedades pulmonares. En  la poblaci&oacute;n americana el empiema se acerca al 2&nbsp;% de todas las afecciones  tor&aacute;cicas y pulmonares. El 50&nbsp;% se debe a derrames paraneum&oacute;nicos que no  se resuelven adecuadamente.<span class="superscript">9</span> Adem&aacute;s, el 10&nbsp;% es secundario a traumatismos  tor&aacute;cicos o al manejo secundario de &eacute;stos (ej., sonda en el t&oacute;rax).<span class="superscript">10,11</span> La  infecci&oacute;n pleural reconoce dos grandes grupos: en uno, los g&eacute;rmenes son  inoculados en la misma pleura y en el otro, proceden de otro foco infeccioso,  vecino o distante. No se acepta la infecci&oacute;n aislada sin mecanismo  desencadenante. </p>     <p align="justify">  Haciendo el  an&aacute;lisis de los g&eacute;rmenes m&aacute;s frecuentes causantes de esta entidad, observamos en  la serie evaluada que los g&eacute;rmenes grampositivos fueron los m&aacute;s frecuentes (49,9&nbsp;%).  Sin embargo, apreciamos un porcentaje de casos (23,5 %) de cultivos mixtos en  los que muchas veces aparece m&aacute;s de un germen. Tambi&eacute;n, los casos con cultivos  negativos coinciden con los que hab&iacute;an tenido una cobertura antibi&oacute;tica  importante previa a los manejos quir&uacute;rgicos. Los  microorganismos m&aacute;s com&uacute;nmente encontrados coinciden con los resultados de  varios trabajos publicados.<span class="superscript">12-14</span></p>     <p align="justify">  El cultivo  es con&nbsp; mayor frecuencia positivo en los  empiemas no paraneum&oacute;nicos que en los empiemas paraneum&oacute;nicos; sin embargo, no  existen diferencias en la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica de los empiemas con cultivo  positivo en comparaci&oacute;n con los diagnosticados por otros medios.<span class="superscript">15</span> Cuando existen  g&eacute;rmenes pat&oacute;genos anaerobios, la reacci&oacute;n fibrosa es mayor y sucede igual con  microorganismos grampositivos como el <em>Haemophilus</em> <em>influenzae</em>, el <em>Streptococcus</em> <em>pneumoniae</em> y el estreptococo beta-hemol&iacute;tico, por lo que su progresi&oacute;n a la  fase organizativa es m&aacute;s r&aacute;pida, hecho que tiene significado tanto terap&eacute;utico  como pron&oacute;stico.<span class="superscript">16</span></p>     <p align="justify">  Una  vez hecho el diagn&oacute;stico de derrame pleural se debe realizar lo antes posible  una punci&oacute;n pleural, para tomar decisiones de acuerdo al an&aacute;lisis del l&iacute;quido  pleural. En el caso del derrame pleural paraneum&oacute;nico, habitualmente s&oacute;lo se  requiere de un tratamiento antibi&oacute;tico adecuado, con una punci&oacute;n evacuadora inicial.  En esta serie, 5 pacientes resolvieron solo con la toracocentesis repetida y  antibi&oacute;tico. Si el derrame pleural es muy extenso, se puede dejar un drenaje  pleural las primeras 48 a 72 horas, hasta que se evacue totalmente el derrame.  Si se trata de un derrame complicado, adem&aacute;s del tratamiento antibi&oacute;tico,  siempre se debe instalar un drenaje pleural, independientemente de la cuant&iacute;a  del derrame, ya que es fundamental drenar en forma completa el l&iacute;quido  existente y evacuar el que se siga produciendo.<span class="superscript">7</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El  &eacute;xito del tratamiento depende de la etapa en que se encuentre el proceso. Si la  instalaci&oacute;n del drenaje pleural es tard&iacute;a y ya se ha llegado a la etapa  fibrinopurulenta, con m&uacute;ltiples tabiques pleurales que impiden una evacuaci&oacute;n  efectiva a trav&eacute;s de un s&oacute;lo tubo pleural, la ecograf&iacute;a tor&aacute;cica es fundamental  para identificar las loculaciones y localizar los sitios m&aacute;s adecuados para  instalar varios drenajes pleurales. Si en un per&iacute;odo de 7 a 10 d&iacute;as los drenajes pleurales  no resultan eficaces y el paciente se va comprometiendo cl&iacute;nicamente &minus;con  fiebre alta, compromiso s&eacute;ptico y dificultad respiratoria&minus;,  la alternativa corriente era mantener los drenajes o instalarlos en otros  sitios. Ello trae consigo una hospitalizaci&oacute;n muy prolongada, de alto coste y  de importante morbilidad asociada, producto de dolor cr&oacute;nico, inmovilidad,  f&iacute;stulas broncopleurales e infecciones intrahospitalarias. </p>     <p align="justify">  Actualmente  se prefiere el tratamiento quir&uacute;rgico, con toracotom&iacute;a limitada, aseo  quir&uacute;rgico y desbridamiento manual de los m&uacute;ltiples tabiques, extracci&oacute;n de  fibrina y drenaje amplio de la cavidad pleural. A 5 pacientes de los 8 casos de  esta serie tratados con sonda pleural se les realiz&oacute; una toracotom&iacute;a m&iacute;nima con  resecci&oacute;n de un peque&ntilde;o segmento costal, de modo que permitiese realizar el desbridamiento  de los tabiques y despu&eacute;s cerrar dejando sonda pleural. Este enfoque terap&eacute;utico  acorta significativamente la hospitalizaci&oacute;n y disminuye las complicaciones del  uso prolongado de drenajes pleurales. Consigue excelentes resultados a corto y  largo plazo y es una cirug&iacute;a de baja morbilidad y mortalidad, con mejor&iacute;a  cl&iacute;nica precoz y alta promedio en una semana. </p>     <p align="justify">  Recientemente  han surgido alternativas al abordaje quir&uacute;rgico, como la instilaci&oacute;n de  estreptocinasa o urocinasa intrapleural a trav&eacute;s del tubo de drenaje, con lisis  de los tabiques intrapleurales y desaparici&oacute;n de las loculaciones, lo que  permite la salida libre del l&iacute;quido pleural a trav&eacute;s de los drenajes y evitar  as&iacute; la resoluci&oacute;n  quir&uacute;rgica.<span class="superscript">17,18</span> No se registran casos en esta serie en los que se  hayan utilizado fibrinol&iacute;ticos.</p>     <p align="justify">  Por  otra parte, el desarrollo de la toracoscopia ha permitido el desbridamiento a  trav&eacute;s de un procedimiento m&iacute;nimamente invasivo, con bajo riesgo quir&uacute;rgico y  resultados similares a los logrados con una toracotom&iacute;a abierta. Con el desarrollo de la cirug&iacute;a tor&aacute;cica  videoasistida (CTVA) en nuestro servicio, pr&aacute;cticamente a la mayor&iacute;a de los  casos (32,4 %) le hacemos una. Hoy en d&iacute;a el abordaje  a trav&eacute;s de la cirug&iacute;a tor&aacute;cica videoasistida permite alcanzar los objetivos  terap&eacute;uticos con igual o mayor eficacia que con los procedimientos  tradicionales. En 1996 <em>Angelillo</em> plantea la indicaci&oacute;n formal del tratamiento del empiema por cirug&iacute;a videotoracosc&oacute;pica,  en la etapa fibrinopurulenta. Este concepto est&aacute; reafirmado por varios autores,  que sostienen que es posible evacuar el pus, extraer los co&aacute;gulos de fibrina  que se encuentran en las cavidades empiem&aacute;ticas, desbridar y deshacer tabiques  y adherencias y liberar el par&eacute;nquima atrapado en esta etapa subaguda, y que  incluso se puede resecar la zona adherida a la pleura visceral.<span class="superscript">7,19,20</span> En la fase de organizaci&oacute;n  fibrosa, salvo en centros con una extensa experiencia, no est&aacute; indicado este  abordaje como tratamiento de elecci&oacute;n a primera instancia.</p>     <p align="justify">  De todas  formas, iniciar la exploraci&oacute;n de un empiema mediante un abordaje videotoracosc&oacute;pico  es v&aacute;lido en la medida en que el equipo actuante sepa d&oacute;nde comienzan los  riesgos de la instrumentaci&oacute;n limitada y decida la conversi&oacute;n a un  procedimiento abierto convencional. </p>     <p align="justify">  Cuando  fracasa el tratamiento del empiema agudo y se produce marcado engrosamiento de  las pleuras parietal y visceral, estamos frente al empiema cr&oacute;nico y  paquipleura, que solamente puede resolverse mediante decorticaci&oacute;n quir&uacute;rgica.  En 9 casos (26,5 %) de la serie estudiada se realiz&oacute; decorticaci&oacute;n pulmonar a  trav&eacute;s de toracotom&iacute;a, pues los empiemas se encontraban en etapas demasiado  avanzadas. As&iacute; tambi&eacute;n, a un paciente se le realiz&oacute; una ventana tor&aacute;cica despu&eacute;s  de intentar con una toracotom&iacute;a m&iacute;nima. Esto no dio resultado, pues incluso no  daba plano de clivaje para realizar una decorticaci&oacute;n pulmonar. </p>     <p align="justify">  Para  indicarla se requiere un cierto grado de aposici&oacute;n de fibrina en la pleura  mediast&iacute;nica o de la visceral, seg&uacute;n el caso, por lo que debe efectuarse a  partir de la etapa de colecci&oacute;n avanzada. Lo dif&iacute;cil cl&iacute;nicamente es precisar  el tiempo, en d&iacute;as, en que puede realizarse, pues los l&iacute;mites son imprecisos de  un paciente a otro, y depende sobre todo de la capacidad de respuesta  individual de producir fibrina. En los pacientes gravemente desnutridos e  inmunocomprometidos las respuestas son m&aacute;s lentas. La indicaci&oacute;n de realizar una  ventana surge de la contraindicaci&oacute;n temporaria o definitiva de realizar otros  gestos quir&uacute;rgicos m&aacute;s definidos para el logro de la reexpansi&oacute;n pulmonar o por  el relleno de una cavidad residual despu&eacute;s de la cirug&iacute;a de resecci&oacute;n, con  ciertas ventajas sobre ellas. </p>     <p align="justify">  Como vemos,  de acuerdo al tratamiento dado a los pacientes, la mayor&iacute;a de ellos se  encontraba en estadios avanzados del empiema, de manera que ello implic&oacute;  medidas m&aacute;s agresivas para dar soluci&oacute;n a esta afecci&oacute;n tan compleja y muchas  veces invalidante para los pacientes. </p> <h4 align="justify"><br />   REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <!-- ref --><p>1. Guzm&aacute;n F, Aguirre F,       Ram&iacute;rez JC, Camacho F. Empiema pleural. Rev Col Cirug&iacute;a. 1991; 6       (Especial): 56-64.     </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>2. Coote N. Tratamiento       quir&uacute;rgico <em>versus</em> tratamiento no       quir&uacute;rgico del empiema pleural (Revisi&oacute;n Cochrane traducida). En: The Cochrane Library, 2005 Issue 4. Chichester, UK: John Wiley       &amp; Sons, Ltd. Oxford, Update Software Ltd. Disponible en: <a href="http://www.update-software.com/">http://www.update-software.com</a> <!-- ref --><p>3. L&oacute;pez R, Camacho F,       Russi H, Brieva J. Morbilidad y mortalidad en cirug&iacute;a tor&aacute;cica no       card&iacute;aca. Experiencia en el Hospital Santa Clara de Bogot&aacute;. Rev Col Cirug&iacute;a.1994;       9: 239-50.     </p>     <p>4. Bailey KA,       Bass J, Rubin S, Barrowman N. Empyema management: twelve years&rsquo; expirience since the introduction of       video-asisted toracoscopic surgery. J laparoendosc       Adv Surg Tech A. 2005; 15(3): 338-41. </p>     <!-- ref --><p>5. Aguilar M,       Battistella F, Owings J, Su T: Post traumatic empyema. Risk factor       analysis. Arch Surg 1997; 132: 647-51.     </p>     <!-- ref --><p>6. Practice Management Guidelines for Prophylactic       Antibiotic Use in Tube Thoracostomy for Traumatic Hemopneumothorax: the       EAST Practice Management Guidelines Work Group. Eastern Association for       Trauma. J Trauma. 2000; 48(4):753-7.     </p>     <p>7. Maxvell RA. Use of presumptive antibiotics       following tube thoracostomy for traumatic hemopneumothorax in the       prevention of empyema and pneumonia&mdash; a multi-center trial. J Trauma. 2004;       57(4):742-8. </p>     <!-- ref --><p>8. Mederos Curbelo ON, Guerra Pereda E,       Barreras Ortega JC, Romero D&iacute;az CA, Cantero Ronquillo A, Campo Abad R, y       otros. Empiema pleural, f&iacute;stula bronco-pleurocut&aacute;nea y ventana tor&aacute;cica. Arch       Cir Gen Dig. Consultado el 28 de marzo de 2005. [En l&iacute;nea] Disponible en: <a href="http://www.cirugest.com/revista/2005/07/2005-03-28.htm">http://www.cirugest.com/revista/2005/07/2005-03-28.htm</a> <!-- ref --><p>9. Light R, Girard W,       Jenkinson S, George R: Parapneunomic effusions. Am J Med. 1980; 69: 507.     </p>     <!-- ref --><p>10. Weissberg D, Refaely       Y. Pleural empyema: 24-years experience. Ann Thorac Surg. 1996;       62(4): 1026-9.     </p>     <!-- ref --><p>11. Galea J, De Souza A, Beggs D, Spyt T: The       surgical management of Empyema thoracic. J R Coll Surg Edimb. 1997; 42:       15-8.     </p>     <!-- ref --><p>12. Hilliard       TN, Henderson AJ, Longton Hewer SC. Management of parapneumonic effusion       and empyema. Arch Dis Child. 2003;88:915- 917.    </p>     <!-- ref --><p>13. Mandal       AK, Thadepalli H. Treatment of spontaneous bacterial empyema thoracic. J       Thorac Cardiovasc Surg. 1987; 94:414-18.    </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>14. Filip       l, Dinca M. Pulmonary suppuratios: etiologic profile. Pneumologia. 2005;       54(1): 5-9.    </p>     <!-- ref --><p>15. Asensio J, Blanco J, Moreno A, Perez J, Salcedo A, Sanz l. Manejo de los       derrames pleurales paraneum&oacute;micos. An Esp Pediatr. 2001; 54, 3: 272-282.    </p>     <!-- ref --><p>16. Cheng       G, Vintch       JR. A retrospective analysis of the management of parapneumonic       empyemas in a county teaching facility from 1992 to 2004. Chest. 2005; 128(5):328.     </p>     <!-- ref --><p>17. Bouros       D, Antoniou KM, Light RW. Intrapleural streptokinase for pleural       infection. BJM. 2006; 332(7534):133-4.    </p>     <!-- ref --><p>18. Maskell NA, Davies       CW, Nunn       AJ, Hedley       EL, Gleeson       FV, Miller       R, <em>et       al</em>. First Multicenter Intrapleural Sepsis Trial       (MIST1) Group. U.K. Controlled trial of intrapleural streptokinase for       pleural infection. N Engl       J Med. 2005; 352: 865-874.    </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>19. Subramaniam R,       Joseph VT, Tan GM. Experience with video-assisted       thoracoscopic surgery in the management of complicated pneumonia in       children. J Pediatr Surg       2001; 36: 316&ndash;19. </p>     <!-- ref --><p>20. Fuentes Vald&eacute;s E, D&iacute;az Calder&iacute;n JM,       Huerta Gamboa C. Videotoracoscopia: nuestra experiencia. Rev Cubana Cir.       2001; 40(2): 134-43.    </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido:  26 de octubre de 2006. Aprobado: 3 de diciembre de 2006.<br />     <em>Dr.  Ivanis Ruizcalder&oacute;n Cabrera</em>.  Solano Ramos num. 68, entre Cuartel y Volc&aacute;n, Pinar del R&iacute;o. Pinar del R&iacute;o,  Cuba.<br />   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ivanis@princesa.pri.sld.cu">ivanis@princesa.pri.sld.cu</a> </p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de I Grado en  Cirug&iacute;a General. Profesor Asistente.<br /> 2 Especialista de I Grado en  Cirug&iacute;a General. Profesor Instructor.<br /> 3 Especialista de I Grado en  Cirug&iacute;a General. Profesor Instructor.<br /> 4 Especialista de I Grado en  Cirug&iacute;a General. Profesor Asistente.</a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guzmán]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguirre]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ramírez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Camacho]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Empiema pleural]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Col Cirugía]]></source>
<year>1991</year>
<volume>6</volume>
<numero>Especial</numero>
<issue>Especial</issue>
<page-range>56-64</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coote]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento quirúrgico versus tratamiento no quirúrgico del empiema pleural (Revisión Cochrane traducida)]]></article-title>
<source><![CDATA[The Cochrane Library]]></source>
<year>2005</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Camacho]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Russi]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brieva]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Morbilidad y mortalidad en cirugía torácica no cardíaca: Experiencia en el Hospital Santa Clara de Bogotá]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Col Cirugía]]></source>
<year>.199</year>
<month>4</month>
<volume>9</volume>
<page-range>239-50</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bailey]]></surname>
<given-names><![CDATA[KA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bass]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rubin]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barrowman]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Empyema management: twelve years&#8217; expirience since the introduction of video-asisted toracoscopic surgery]]></article-title>
<source><![CDATA[J laparoendosc Adv Surg Tech A]]></source>
<year>2005</year>
<volume>15</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>338-41</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aguilar]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Battistella]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Owings]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Su T: Post traumatic empyema, risk factor analysis]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Surg]]></source>
<year>1997</year>
<volume>132</volume>
<page-range>647-51</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Practice Management Guidelines for Prophylactic Antibiotic Use in Tube Thoracostomy for Traumatic Hemopneumothorax, the EAST Practice Management Guidelines Work Group</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Eastern Association for Trauma]]></article-title>
<source><![CDATA[J Trauma.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>48</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>753-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maxvell]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Use of presumptive antibiotics following tube thoracostomy for traumatic hemopneumothorax in the prevention of empyema and pneumonia- a multi-center trial]]></article-title>
<source><![CDATA[J Trauma.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>57</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>742-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mederos Curbelo]]></surname>
<given-names><![CDATA[ON]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Guerra Pereda]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barreras Ortega]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Romero Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cantero Ronquillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Campo Abad]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Empiema pleural, fístula bronco-pleurocutánea y ventana torácica]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Cir Gen Dig]]></source>
<year>2005</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Light]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Girard]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jenkinson]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[George]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Parapneunomic effusions]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Med.]]></source>
<year>1980</year>
<volume>69</volume>
<page-range>507</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weissberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Refaely]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pleural empyema: 24-years experience]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Thorac Surg.]]></source>
<year>1996</year>
<volume>62</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>1026-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Galea]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[De Souza]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beggs]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Spyt]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The surgical management of Empyema thoracic]]></article-title>
<source><![CDATA[J R Coll Surg Edimb.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>42</volume>
<page-range>15-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hilliard]]></surname>
<given-names><![CDATA[TN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Henderson]]></surname>
<given-names><![CDATA[AJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Longton Hewer]]></surname>
<given-names><![CDATA[SC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Management of parapneumonic effusion and empyema]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dis Child.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>88</volume>
<page-range>915- 917</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mandal]]></surname>
<given-names><![CDATA[AK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thadepalli]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Treatment of spontaneous bacterial empyema thoracic]]></article-title>
<source><![CDATA[J Thorac Cardiovasc Surg.]]></source>
<year>1987</year>
<volume>94</volume>
<page-range>414-18</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Filip]]></surname>
<given-names><![CDATA[l]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dinca]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pulmonary suppuratios: etiologic profile]]></article-title>
<source><![CDATA[Pneumologia.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>54</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>5-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Asensio]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Perez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Salcedo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sanz]]></surname>
<given-names><![CDATA[l]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manejo de los derrames pleurales paraneumómicos]]></article-title>
<source><![CDATA[An Esp Pediatr.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>54, 3</volume>
<page-range>272-282</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cheng]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vintch]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A retrospective analysis of the management of parapneumonic empyemas in a county teaching facility from 1992 to 2004]]></article-title>
<source><![CDATA[Chest.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>128</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>328</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bouros]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Antoniou]]></surname>
<given-names><![CDATA[KM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Light]]></surname>
<given-names><![CDATA[RW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Intrapleural streptokinase for pleural infection]]></article-title>
<source><![CDATA[BJM.]]></source>
<year>2006</year>
<volume>332</volume>
<numero>7534</numero>
<issue>7534</issue>
<page-range>133-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maskell]]></surname>
<given-names><![CDATA[NA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Davies]]></surname>
<given-names><![CDATA[CW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nunn]]></surname>
<given-names><![CDATA[AJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hedley]]></surname>
<given-names><![CDATA[EL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gleeson]]></surname>
<given-names><![CDATA[FV]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[First Multicenter Intrapleural Sepsis Trial (MIST1) Group. U.K.: Controlled trial of intrapleural streptokinase for pleural infection]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2005</year>
<volume>352</volume>
<page-range>865-874</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Subramaniam]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Joseph]]></surname>
<given-names><![CDATA[VT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tan]]></surname>
<given-names><![CDATA[GM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Experience with video-assisted thoracoscopic surgery in the management of complicated pneumonia in children]]></article-title>
<source><![CDATA[J Pediatr Surg]]></source>
<year>2001</year>
<volume>36</volume>
<page-range>316-19</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fuentes Valdés]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Díaz Calderín]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Huerta Gamboa]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Videotoracoscopia: nuestra experiencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Cir.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>40</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>134-43</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
