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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sistema de acceso subcutáneo vascular central permanente con reservorio en pacientes oncológicos: complicaciones quirúrgicas]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR)  ]]></institution>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Sistemas de acceso subcutáneo vascular central]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Nacional de  Oncolog&iacute;a y Radiobiolog&iacute;a (INOR)</p> <h2>  Sistema de acceso subcut&aacute;neo vascular central  permanente con reservorio en pacientes oncol&oacute;gicos: complicaciones quir&uacute;rgicas</h2>     <p>  <a href="#cargo">Dr. Juan Carlos Collado  Otero,<span class="superscript">1</span> Dr. Dagmar Paredes L&oacute;pez,<span class="superscript">2</span> Dr. Leopoldo Quesada Suarez,<span class="superscript">3</span> Dr. Jos&eacute; M  V&aacute;zquez Gonz&aacute;lez<span class="superscript">4</span> y Dr. Jos&eacute; L. Guerra Mesa<span class="superscript">5</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <hr />   <h4>RESUMEN </h4>       <p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio  retrospectivo con el objetivo de determinar las complicaciones quir&uacute;rgicas en  60 pacientes consecutivos a los que se implantaron sistemas de accesos  subcut&aacute;neos venosos centrales en nuestra instituci&oacute;n (Port-a-Cath&reg;), teniendo  en cuenta edad, sexo, enfermedad oncol&oacute;gica y vasos abordados. Se registr&oacute; 8,33&nbsp;%  de complicaciones atribuibles a cirug&iacute;a: hematomas posoperatorios, necrosis del  bolsillo quir&uacute;rgico, mala posici&oacute;n del cat&eacute;ter en el vaso venoso y p&eacute;rdida de  derecho a domicilio del bolsillo quir&uacute;rgico. Nuestro estudio muestra que la  mortalidad en el procedimiento quir&uacute;rgico para colocar sistemas de accesos  subcut&aacute;neos vasculares centrales es nula y que las complicaciones quir&uacute;rgicas  son pocas.</p>       <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Sistemas de acceso subcut&aacute;neo vascular central,  acceso subcut&aacute;neo venoso central totalmente implantable, complicaciones  quir&uacute;rgicas.</p>   <hr />       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify">La elecci&oacute;n de la  colocaci&oacute;n de los reservorios est&aacute; relacionada con la necesidad y no con la  posible sobrevida del paciente.<span class="superscript">1</span> Sin embargo, los puntos de mayor pol&eacute;mica radican  en seleccionar a los pacientes oncol&oacute;gicos &oacute;ptimos para esta t&eacute;cnica, cu&aacute;l vaso  venoso central seleccionar, en cu&aacute;l patolog&iacute;a de base ofrece mayores beneficios  este abordaje y, sobre todo, cu&aacute;ndo es m&aacute;s seguro, o sea, valorar las posibles complicaciones  quir&uacute;rgicas o de la manipulaci&oacute;n ulterior del sistema.<span class="superscript">2-4</span></p>     <p align="justify">  Nuestro estudio pretende  demostrar que la mortalidad del procedimiento quir&uacute;rgico de colocaci&oacute;n de sistemas  de accesos subcut&aacute;neos vasculares centrales es nula y que las complicaciones  quir&uacute;rgicas son pocas. Adem&aacute;s, corroborar que con su uso mejora la calidad de  vida de los pacientes, ya que permite una v&iacute;a estable y segura para la  perfusi&oacute;n de poliquimioterapia.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>M&Eacute;TODOS</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se realiz&oacute; un estudio  retrospectivo en el servicio de cirug&iacute;a espl&aacute;cnica del Instituto Nacional de  Oncolog&iacute;a y Radiobiolog&iacute;a y su universo estuvo constituido por 60 pacientes que  padec&iacute;an enfermedades oncol&oacute;gicas, a los cuales se le implantaron sistemas de  accesos subcut&aacute;neos vasculares centrales con reservorios totalmente  implantables, para el tratamiento con poliquimioterapia en el per&iacute;odo  comprendido entre el a&ntilde;o 2000 y marzo del 2005. </p>     <p align="justify">  El estudio estuvo  dirigido a determinar las complicaciones quir&uacute;rgicas y no quir&uacute;rgicas. Se  realizaron 70 procederes relacionados con sistemas de accesos subcut&aacute;neos  vasculares centrales permanentes, con reservorios implantables en 60 pacientes  con enfermedades oncol&oacute;gicas comprobadas. Los enfermos requer&iacute;an la  administraci&oacute;n de quimioterapia, pero era imposible hallar una vena perif&eacute;rica  satisfactoria para esta finalidad. Los procederes incluyeron implantaciones de  reservorios subcut&aacute;neos para accesos de vena central, sustituci&oacute;n del implante,  reimplantaci&oacute;n de nuevo reservorio y soluci&oacute;n a las complicaciones quir&uacute;rgicas  (figura 1). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/cir/v46n3/f0108307.jpg"><img src="/img/revistas/cir/v46n3/f0108307.jpg" alt="Figura" width="432" height="488" border="0" /></a></p>     
<blockquote>       <p align="justify"><strong>Figura.</strong> A) <em>Set completo de implante vascular  permanente con reservorio. V&eacute;anse el reservorio de una sola c&aacute;mara, el cat&eacute;ter  y los inductores</em>. <em>B) Implante  vascular introducido en la vena axilar con el reservorio conectado al otro  extremo y listo para ser ubicado en su bolsillo subcut&aacute;neo en regi&oacute;n subclavia.</em></p> </blockquote>     <p align="justify">El equipo utilizado es  el producido por la   firma <em>Bard Access</em><em> Systems</em>. Los reservorios predominantes  fueron de una c&aacute;mara. Los pacientes fueron aquellos que requer&iacute;an tratamiento  con poliquimioterapia continuada o intermitente pero cuyas las venas  perif&eacute;ricas eran insuficientes.</p>     <p align="justify">  Los datos recogidos  fueron la edad de los pacientes, sexo, enfermedad oncol&oacute;gica, motivo de  intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, vaso seleccionado para el abordaje y las  complicaciones relacionadas con cirug&iacute;a y no relacionadas con la intervenci&oacute;n  del cirujano.</p>     <p align="justify">  La t&eacute;cnica quir&uacute;rgica  habitual fue la percut&aacute;nea, con el paciente bajo anestesia. Se realiz&oacute; una  meticulosa antisepsia, desde cuello hasta el tercio superior del abdomen, y se  canaliz&oacute; una vena perif&eacute;rica relacionada con la que se quer&iacute;a abordar. Se puncion&oacute;  la vena profunda seleccionada, por ejemplo, la vena subclavia o la yugular, y  se comprob&oacute; la ubicaci&oacute;n de la aguja en el vaso. Se retir&oacute; la jeringuilla y se  insert&oacute; en la aguja la gu&iacute;a de Seldinger, la cual debi&oacute; pasar sin obst&aacute;culos ni  esfuerzos a la luz del vaso. En el sitio de entrada hicimos una peque&ntilde;a  incisi&oacute;n con escarpelo, que permitiera introducir en la vena el introductor  cubierto por el dilatador  pelable ('peel away<em>'</em>), con una  presi&oacute;n sostenida pero cuidadosa. Realizada la maniobra se retir&oacute; la gu&iacute;a junto  con el introductor o abrevenas y a trav&eacute;s del dilatador o funda se introdujo el  cat&eacute;ter que previamente fue introducido. Para ello se utiliz&oacute; como punto de  referencia el &aacute;ngulo de Louis seccionando el cat&eacute;ter en &aacute;ngulo recto a partir de los 6 cm de longitud. Despu&eacute;s de  colocado el cat&eacute;ter se abri&oacute; el dilatador como una &laquo;c&aacute;scara de banana&raquo; y se tir&oacute;  de &eacute;l. Comprobamos la permeabilidad de la luz del cat&eacute;ter con soluci&oacute;n salina.  En un punto medio entre la clav&iacute;cula y la mamila preparamos un bolsillo  subcut&aacute;neo que pudiera dar cabida al reservorio, el cual se fij&oacute; a la fascia  del m&uacute;sculo con sutura no reabsorbible. Realizamos el t&uacute;nel subcut&aacute;neo con el  estilete y se acopl&oacute; el cat&eacute;ter al reservorio con su cierre. </p>     <p align="justify">  La distancia de la  membrana de silicona a la superficie de la piel no debe ser superior o inferior  a 10&nbsp;mm. Se cerr&oacute; el bolsillo, que ya conten&iacute;a el reservorio. Al finalizar  los reservorios quedan &laquo;sellados&raquo; tras la administraci&oacute;n de 2&nbsp;mL de  heparina, a una concentraci&oacute;n de 500 UI/mL. A los pacientes se les realiza  control de paso o perfusi&oacute;n adecuada de soluci&oacute;n a trav&eacute;s del cat&eacute;ter y, adem&aacute;s,  se emplean t&eacute;cnicas de imaginolog&iacute;a (que en ocasiones pueden ser continuas)  para determinar la posici&oacute;n del sistema. </p>     <p align="justify">  Se recomienda que el  extremo proximal del cat&eacute;ter quede a la entrada de la aur&iacute;cula derecha o en la  frontera entre la cava superior y la aur&iacute;cula se&ntilde;alada.<span class="superscript">4,5</span></p> <h4><strong><br />   RESULTADOS</strong></h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Encontramos 38 pacientes  del sexo femenino y 22 pacientes del sexo masculino, con un promedio de edades de  27,46 a&ntilde;os en rango de 4 meses hasta 74 a&ntilde;os. Las enfermedades de base que m&aacute;s  se presentaron fueron, orden decreciente, linfomas no Hodgkin, carcinomas de la  mama, carcinoma del colon met&aacute;stasico al h&iacute;gado y neuroblastoma (tabla 1).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 1.</strong> <em>Distribuci&oacute;n de  pacientes seg&uacute;n enfermedades de base</em><strong></strong></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="222" valign="top"><strong>      Neoplasias    de base </strong></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center"><strong>N&uacute;mero de casos</strong></p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Linfomas no Hodgkin</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">30</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">50,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Carcinoma    de mama</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">7</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">11,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Carcinoma    de colon metast&aacute;sico</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">8,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Neuroblastoma</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">3</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">5,0</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Rabdomiosarcoma</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">3,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Nefroblastoma</p></td>     <td width="94" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">2</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">3,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Linfoma Hodgkin</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">3,3</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Histiocitoma.</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Osteosarcoma</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Germinoma</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Sarcoma    Ewing</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Mieloma    m&uacute;ltiple</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Carcinoma    de vejiga metast&aacute;sico</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Carcinoma    hep&aacute;tico</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Linfoma    de Burkitt</p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p>Neuroepitelioma    perif&eacute;rico</p></td>     <td width="94" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1</p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center">1,6</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="222" valign="top">    <p><strong>Total</strong></p></td>     <td width="94" valign="top">    <p align="center"><strong>60</strong></p></td>     <td width="95" valign="top">    <p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Expedientes  cl&iacute;nicos.</p> </blockquote>     <p><br /> En nuestros pacientes se  abord&oacute; en m&aacute;s ocasiones la vena yugular interna derecha, a pesar del manejo que  habitualmente tienen los cirujanos de la vena subclavia ( tabla 2).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 2</strong>. <em>Distribuci&oacute;n de v&iacute;as  vasculares centrales abordadas</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="262" valign="top">    <div align="left"><strong> V&iacute;as vasculares    centrales abordadas </strong></div></td>     <td width="57" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>N&uacute;m.</strong></p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    <p align="left">Vena yugular interna<strong> </strong>derecha<strong></strong></p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center">19</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">29,68</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    <p align="left">Vena yugular interna<strong> </strong>izquierda<strong></strong></p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center">18</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">28,15</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    <p align="left">Vena    subclavia&nbsp; derecha</p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center">15</p></td>     <td width="66" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">23,44</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    <p align="left">Vena&nbsp; subclavia izquierda</p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center">6</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">9,4</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    <p align="left">Arteria    hep&aacute;tica principal</p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center">5</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">7,8</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    <p align="left">Vena    cef&aacute;lica derecha</p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">1,5</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="262" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="57" valign="top">    <p align="center"><strong>64</strong></p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center"><strong>100%</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Expedientes cl&iacute;nicos.</p> </blockquote>     <p><br /> Se identificaron 5  pacientes con complicaciones atribuibles a cirug&iacute;a, lo cual representa el 8,33&nbsp;%  de las complicaciones posoperatorias totales. Hubo otro grupo de pacientes que  m&aacute;s tard&iacute;amente presentaron 5 complicaciones no relacionadas con el proceder  quir&uacute;rgico. El hematoma posoperatorio fue la mayor causa de complicaciones  relacionadas con la cirug&iacute;a. Una paciente sufri&oacute; necrosis del bolsillo creado  por cirug&iacute;a y otro operado sufri&oacute; p&eacute;rdida del reservorio contenido dentro este.  Durante un acceso subclavio, un paciente sufri&oacute; una mala posici&oacute;n del cat&eacute;ter,  el cual se posicion&oacute; en la vena yugular interna derecha (tabla 3).</p>     <p align="center"><strong>Tabla 3</strong>. <em>Distribuci&oacute;n de las  complicaciones atribuibles a la cirug&iacute;a</em></p> <table border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="left"><strong>Complicaciones</strong></p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center"><strong>N&uacute;m.</strong></p></td>     <td width="81" valign="top">    <p align="center"><strong>%</strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">Hematoma posoperatorio</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">2</p></td>     <td width="81" valign="top">    <p align="center">40</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="left">Necrosis    del bolsillo</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="81" valign="top">    <p align="center">20</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="left">Mala posici&oacute;n del    cat&eacute;ter yugular</p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center">1</p></td>     <td width="81" valign="top">    <p align="center">20</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="left">Perdida del domicilio del reservorio</p></td>     <td width="66" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">1</p></td>     <td width="81" valign="top">    <p align="center">20</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="288" valign="top">    <p align="left"><strong>Total</strong></p></td>     <td width="66" valign="top">    <p align="center"><strong>5</strong></p></td>     <td width="81" valign="top">    <p align="center"><strong>100</strong></p></td>   </tr> </table>     <blockquote>       <p>Fuente: Expedientes  cl&iacute;nicos.</p> </blockquote>     <p align="justify"><br /> Los pacientes sufrieron  otras complicaciones por manipulaci&oacute;n inadecuada, sepsis del cat&eacute;ter,  obstrucci&oacute;n del cat&eacute;ter, necrosis del bolsillo quir&uacute;rgico postraum&aacute;tica y  rechazo del reservorio. Cincuenta de los 60 pacientes tratados no sufrieron  complicaci&oacute;n alguna (83,3 %) y 10 pacientes presentaron alg&uacute;n tipo de  complicaci&oacute;n (16,6 %).</p>     <p><strong>&nbsp;</strong></p> <h4><strong>DISCUSI&Oacute;N</strong></h4>     <p align="justify">  La elecci&oacute;n de la  colocaci&oacute;n de los reservorios est&aacute; relacionada con la necesidad y no con la  posible sobrevida del paciente, a diferencia de lo que otros autores opinan,  pues establecen una sobrevida de m&aacute;s de 6 meses para el enfermo.<span class="superscript">6</span> Los  criterios de colocaci&oacute;n de los reservorios implantables no est&aacute;n establecidos,  pero en particular los pacientes oncol&oacute;gicos que necesitan quimioterapia  prolongada son seleccionados para ello, incluyendo a los pacientes con  tratamiento paliativo para intentar el control de la enfermedad en estadios  avanzados.<span class="superscript">4,7</span> En los pacientes implantados la edad no fue par&aacute;metro de  selecci&oacute;n, sino que nuestro universo de trabajo incluye desde a pacientes  pedi&aacute;tricos hasta a pacientes de la tercera edad. No se logr&oacute; establecer  relaci&oacute;n entre edad y sexo y complicaci&oacute;n alguna. Encontramos en la literatura  reportes de pacientes con edades superiores y otras inferiores a las de los  nuestros, pero que de manera alguna son selectivos.<span class="superscript">8,9</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El sexo femenino  predomin&oacute; sobre el masculino. La literatura revisada recoge resultados  similares aunque las poblaciones estudiadas no son diferentes.<span class="superscript">8,9</span></p>     <p align="justify">  Las enfermedades de base  fueron mayoritariamente los linfomas (50 %), carcinoma de mama (8,3 %) y el carcinoma  de colon metast&aacute;sico (8,3 %). En la literatura revisada se recogen  descripciones similares a las nuestras.<span class="superscript">9</span> En nuestra descripci&oacute;n los linfomas  son predominantes, en particular porque su tratamiento requiere el uso  prolongado y repetido de quimioterapia. No se encontr&oacute; relaci&oacute;n estad&iacute;stica  entre la enfermedad de base y las complicaciones quir&uacute;rgicas.<span class="superscript">8,9</span></p>     <p align="justify">  La selecci&oacute;n de la vena  yugular para el abordaje central result&oacute; en mayor en n&uacute;mero, lo cual est&aacute; relacionado  con la decisi&oacute;n del cirujano a la hora de efectuar su intervenci&oacute;n y no est&aacute; dictada  por una planificaci&oacute;n previa. El an&aacute;lisis individualizado de los pacientes  permite evitar zonas irradiadas, la presencia de tumores o suponer que las  posibilidades de accidentes o iatrogenia por esa v&iacute;a ser&iacute;an menores. </p>     <p align="justify">  Es evidente que  predomin&oacute; la utilizaci&oacute;n de la v&iacute;a cava superior sobre la cava inferior en este  estudio. T&eacute;cnicamente los vasos yugulares, subclavios, femorales y cef&aacute;licos  pueden ser abordados para este tipo de acceso central.<span class="superscript">6</span> Los vasos para  infusi&oacute;n del h&iacute;gado se abordaron en el transcurso de laparotom&iacute;a.<span class="superscript">10</span> La vena  yugular interna derecha fue la m&aacute;s utilizada en nuestro medio, a diferencia del  procedimiento de otros autores, quienes mostraron preferencia por la vena  subclavia o la vena cef&aacute;lica.<span class="superscript">6,11,12</span> En los trabajos sobre implantes con  reservorios se evidencia que inicialmente se utiliz&oacute; la vena subclavia,<span class="superscript">1</span> y que  se extendi&oacute; luego a otras localizaciones vasculares.</p>     <p align="justify">  Hay que destacar que de  los 60 pacientes implantados solo 5 (8,33 %) presentaron complicaciones  quir&uacute;rgicas posoperatorias y ninguno present&oacute; accidentes durante el acto  quir&uacute;rgico. </p>     <p align="justify">  Un factor importante que  se debe tener en cuenta es que los implantes se colocaron por personal  quir&uacute;rgico entrenado en el procedimiento, como se recomienda en la literatura  revisada.<span class="superscript">4</span> La intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica en un medio con todos los cuidados de la  asepsia y antisepsia permiti&oacute; no tener sepsis atribuible a cirug&iacute;a. No se report&oacute;  trombosis, la cual, junto con la causa anteriormente se&ntilde;alada, constituyen las  complicaciones m&aacute;s peligrosas de estos accesos vasculares. </p>     <p align="justify">  No hallamos obturaci&oacute;n  del cat&eacute;ter atribuible a cirug&iacute;a no se reporta. Esta guarda relaci&oacute;n con la  posici&oacute;n a contracorriente de la punta del cat&eacute;ter cuando permanece fuera de la  uni&oacute;n de la cava superior u aur&iacute;cula derecha.<span class="superscript">7-12</span> No se present&oacute; ning&uacute;n  paciente con s&iacute;ndrome de pinzamiento del cat&eacute;ter ('pinch-off syndrome') como se han encontrado al colocar el cat&eacute;ter venoso en el  &aacute;ngulo formado por la primera costilla y la clav&iacute;cula y su compresi&oacute;n entre  ambos al contraerse los m&uacute;sculos escalemos y intercostal de dicho &aacute;ngulo.<span class="superscript">8,9,  13,14</span> No se report&oacute; secci&oacute;n de cat&eacute;ter alguno.<span class="superscript">15</span></p>     <p align="justify">  El hematoma posoperatorio  fue en esta distribuci&oacute;n lo m&aacute;s frecuente, pero no se pudo relacionar con trastornos  de coagulaci&oacute;n. En un paciente se produjo necrosis de la piel del domicilio, relacionada  con la desvascularizaci&oacute;n del colgajo de piel que, por tener menos de los 10&nbsp;mm  de grosor necesarios y m&iacute;nimos, produjo esta complicaci&oacute;n.<span class="superscript">4,7,16</span> La otra  complicaci&oacute;n fue la perdida de domicilio del reservorio, que ocurre en el  paciente por no fijar el puerto a la fascia del pectoral mayor que permite  mantenerlo firme en su posici&oacute;n. Por otro lado, no se debe realizar la sutura  con <em>catgut</em> por su r&aacute;pida reabsorci&oacute;n  y porque no transcurre el tiempo necesario para la biointregraci&oacute;n del  implante. La p&eacute;rdida de domicilio del reservorio oblig&oacute; a un nuevo proceder.<span class="superscript">4,6-9</span></p>     <p align="justify">  Los hematomas se  controlaron con tratamiento conservadores, pero la necrosis del bolsillo oblig&oacute;  incluso a crear un colgajo rotado para supera la p&eacute;rdida de tejido. Ocurri&oacute; una  complicaci&oacute;n cl&aacute;sica:<span class="superscript">4,7,13</span> la mala posici&oacute;n de un cat&eacute;ter que, desde una  posici&oacute;n de subclavia al ubicarse en la yugular interna, produce dolor en el  &aacute;rea despu&eacute;s de la infusi&oacute;n y en el miembro superior del mismo lado. Por ellos  se impuso el retiro del sistema y la colocaci&oacute;n de nuevo implante en vasos  contralaterales. Los hematomas posoperatorios, la p&eacute;rdida de domicilio del  peque&ntilde;o contenedor, la necrosis del bolsillo y la mal posici&oacute;n del cat&eacute;ter  fueron nuestras complicaciones, las cuales incidieron principalmente en el bolsillo quir&uacute;rgico que guarda el reservorio. </p>     <p align="justify">  Se produjeron 5  complicaciones por manipulaci&oacute;n inadecuada (8,33 %), aunque debemos se&ntilde;alar que  cuando retiramos uno de los sistemas al concluir el tratamiento, se encontr&oacute; un  nudo del cat&eacute;ter, el cual aparentemente no dio manifestaciones mec&aacute;nicas ni  cl&iacute;nicas. No ocurri&oacute; la temida trombosis vascular,<span class="superscript">16</span> pero se present&oacute; la  obstrucci&oacute;n de un cat&eacute;ter de largo tiempo en uso, la que estuvo relacionada con  un mecanismo de anillo de fibrina a su alrededor que la heparina no pudo evitar. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  La sepsis del sistema,  que es una de las causas m&aacute;s frecuentes de complicaci&oacute;n y que puede ser mortal,  ocurri&oacute; en 2 pacientes con uso prolongado del implante. En nuestro medio esta  se intenta prevenir mediante un dep&oacute;sito de antibi&oacute;tico al final de cada ciclo de  uso del reservorio con vancomicina (1&nbsp;g final de cada ciclo de  quimioterapia).<span class="superscript">4,7</span> La manipulaci&oacute;n met&oacute;dica, con todos los cuidados de  antisepsia, la intervenci&oacute;n de un personal de enfermer&iacute;a conocedor y  experimentado, conjuntamente con la informaci&oacute;n al paciente y a sus tutores contribuyen  a evitar o minimizar la sepsis tard&iacute;a.<span class="superscript">4,7,14</span> Una paciente accidentalmente se  dio un golpe, se cay&oacute;, y traumatiz&oacute; la piel que se encontraba sobre el  reservorio, lo que trajo como consecuencia un hematoma en la zona quir&uacute;rgica.  Sin embargo, pudo solucionarse sin necesidad de cambiar el implante.</p>     <p align="justify">  Tuvimos el caso de un  paciente que recib&iacute;a poliquimioterapia regional por presentar h&iacute;gado  metast&aacute;sico, en el cual fue necesario retirar el sistema tras rechazo de este,  pero no hubo signos de sepsis demostrable. En la literatura revisada se  atribuye esto a un s&iacute;ndrome inflamatorio inespec&iacute;fico.<span class="superscript">4</span></p>     <p align="justify">  Las complicaciones  encontradas en los pacientes&nbsp; representan  el 16,66&nbsp;% del total de casos, lo cual se halla dentro del rango de resultados  reportados en la literatura sobre el tema. </p>     <p align="justify">  Nuestro estudio ha  encontrado que la mortalidad en el procedimiento quir&uacute;rgico de colocaci&oacute;n de sistemas  de accesos subcut&aacute;neos vasculares centrales es nula y que las complicaciones  quir&uacute;rgicas son pocas, que debemos proseguir la colocaci&oacute;n de estos dispositivos  que mejoran la calidad de vida de los pacientes y que, te&oacute;ricamente, permiten  una v&iacute;a estable y segura para la perfusi&oacute;n con poliquimioterapia.</p>     <p align="justify"><br /> </p> <hr /> <h4><strong>&nbsp;</strong>summary</h4>     <p align="justify">A retrospective study was made to  determine surgical complications in 60 consecutive patients in whom central  subcutaneous venous access devices were implanted in our institution  (Port&ndash;a-Carth&reg;), taking age, sex, oncological disease and approached vessels  into consideration. Surgery-attributable complications amounted to 8,33&nbsp;%:  postoperative hematomes, surgical pocket necrosis, wrong placement of catheter  in the vein and loss of place of the surgical pocket. Our study showed that  mortality in this surgical procedure for placing central venous access devices  was nule and that surgical complications were few.</p>     <p align="justify"><em>Key words: </em>central  venous access devices, totally implantable central venous subcutaneous access,  surgical complications.&nbsp; </p> <hr />     <p>&nbsp;</p> <h4><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</strong></h4>     <p>1. Niederhuber JE, Ensminger W, Gyves JW, Lipman M, Doen K, Cazzi E. Totally    implanted venous and arterial access system to replace external catheters in    cancer treatamente. Surgery. 1982;92:706.</p>     <p>2. Eurin B. Complications of venous access. Rev Prat. 2000;50:1937-42.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3. Ragusa M, Alberti D, Argento R. Central venous access systems in the oncology    patiens. Minerva Chir. 2000;55:139-46.</p>     <p>4. Guerra JL, Fleites G, Cassola J, Peralta R, Collado JC. Reservorio totalmente    implantable. Experiencia en el Instituto Nacional de Oncolog&iacute;a y Radiobiolog&iacute;a.    La Habana, Cuba. Rev Oncol (solca). 1998;8(4);420-424.</p>     <p>5. Trerotola SO. Hemodialysis Cather Placement and Management. Radiology. 2000;215:651-658.  </p>     <p>6. Cozar A, del Olmo M. Consideraciones del abordaje subclavio en accesos venosos    totalmente implantable. Cir Esp.2003;74:246. </p>     <p>7. Stein M, Wagner RH. Complications of central venous access devices outcome    analysis of 2359 implantations. Deutsh Med Wochenschr. 2005;6:130(8):1129-1132.</p>     <p>8. Calvo R. Ruiz-Gimz JF, Rubio V, Belmonte M, Ruz A, Lluch M. Permanent subcutaneous    reservoirs. Complications. Rev Soc Esp Dolor. 2002;11:150-155.</p>     <p>9. Gerson R, Rojas G. Serrano A. Complicaciones asociadas a cat&eacute;ter    Port-a-Carth. Gen Mex.1998;6(1):14-18.</p>     <p>10. Dinkel HP, Muhm M, Exadaktylos AK, HoppeH, Triller J. Emergency percutaneous    retrieval of silicone port catheter fragment in pinch-off syndrome by means    of an gooseneck snare. Emerg Radiol. 2002 Sep;9(3):165-8. </p>     <p>11. Conessa C, Talfer S, Herve S, Chollet O, Poncet JL. Cephalic vein access    for implantable venous access devices. Technique and lon-term follow-up. Rev    laryngo Otol Rhinol. 2002:123(3).143-8.</p>     <p>12. Tono T, Ukei T, Masutani S, Shibata k, Ohzato H, Hasuike Y, <em>et al</em>.    Management of hepatic arterial infusion port following prophylactic regional    chemotherapy in patients who have undergone curative reserction of colonrectal    liver metastases. Sur Toda. 2003;33(9):679-83.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>13. Craus W, Di Giacomo, Tommasino U. Totally implantable central venous access:    15 years experience in a single unit. The Journal of vascular Access. 2001;2:161-7.</p>     <p>14. Hartkamp A, van Boxtel AJ. Totally implantable venous access devices: Evaluation    of complications and prospective comparative study of two different port systems.    Neth J Med. 2000 Dec;57(6):215-23.</p>     <p>15. D&acute;Silva K, Dwivedi AJ, Shetty A, Ashare R. Pinch-off syndrome: a    rare complication of totally implantable venous devices. Breast J. 2005 Jan_Feb;11(1):83-84.</p>     <p>16. Pittiruti m, Cina A, Cotroneo A. Percutaneous intravascular retrieval of    embolised fragamente of long-term central venous catheter. Journal Vascular    Access. 2000;1:2. </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido: 11 de  diciembre de 2006. Aprobado: 23 de marzo de 2007.<br />     <em>Dr. Juan Carlos Collado  Otero. </em>Calle  29 y F, El Vedado. La Habana, Cuba.<br />   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:cinor@infomed.sld.cu">cinor@infomed.sld.cu</a> </p>     <p><br />   <a href="#autor">1 Especialista de II Grado  en Cirug&iacute;a General. Profesor Asistente. Investigador Auxiliar. Jefe del Servicio  de Cirug&iacute;a Espl&aacute;cnica del INOR.<br /> 2 Especialista de I Grado  en Cirug&iacute;a General.<br /> 3 Especialista de I Grado  en Cirug&iacute;a General. Profesor Instructor. Investigador Auxiliar.<br /> 4 Especialista de I Grado  en Cirug&iacute;a General. Profesor Instructor. Investigador Auxiliar.<br /> 5 Especialista de I Grado  en Cirug&iacute;a General. Profesor Instructor. Investigador Auxiliar.</a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
