<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7493</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Cir]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7493</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-74932007000400012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Algunas consideraciones éticas sobre la cirugía plástica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Some ethical considerations on plastic surgery]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Kyrenia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alessandrini González]]></surname>
<given-names><![CDATA[Roidel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN)  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>46</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-74932007000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-74932007000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-74932007000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La apariencia juega un papel importante en las interrelaciones humanas y en ocasiones ha estado asociada incluso al éxito profesional y social. En el pasado, la cirugía plástica se examinaba con una óptica que desdibujaba el sentido esencial de los propósitos que con ella se persiguen. Hay quienes afirman que la cirugía plástica estética no tiene finalidad curativa y se ha llegado al extremo de afirmar que se sale del campo de la medicina para entrar en el de la vanidad y la ilusión. Conscientes de la necesidad de profundizar en el conocimiento de este tema, se realizó este trabajo, cuyo objetivo es contribuir a la reflexión sobre algunos aspectos éticos relacionados con la cirugía estética en la sociedad actual, y para ello se realizó una revisión bibliográfica sobre las cuestiones históricas y éticas relacionadas con la belleza y la cirugía estética.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Appearance plays an important role in human interrelations, and it has occasionally been associated with professional and social success. In the past, plastic surgery was examined from a point of view that change the essential sense of its purposes. Some have stated that plastic surgery has no curative ends, while others have come to the extreme to affirm that it leaves the field of Medicine to enter the field of vanity and illusion. The authors, aware of the need to go deep into the knowledge of this topic, presented this paper to contribute to reflect on some ethical aspects related to aesthetic surgery in the present society. A bibliographic review on the historical and ethical issues connected with beauty and aesthetic surgery was made.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Belleza]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[cirugía estética]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ética]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Beauty]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[aesthetic surgery]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ethics]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><br /> Centro  Internacional de Restauraci&oacute;n Neurol&oacute;gica (CIREN)</p> <h2><strong>Algunas consideraciones  &eacute;ticas sobre la cirug&iacute;a pl&aacute;stica</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dra.  Kyrenia S&aacute;nchez Rodr&iacute;guez<span class="superscript">1</span> y Dr. Roidel Alessandrini Gonz&aacute;lez<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor" id="autor"></a></span></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <hr />   <h4>RESUMEN</h4>       <p align="justify">    La  apariencia juega un papel importante en las interrelaciones humanas y en  ocasiones ha estado asociada incluso al &eacute;xito profesional y social. En el  pasado, la cirug&iacute;a pl&aacute;stica se examinaba con una &oacute;ptica que desdibujaba el  sentido esencial de los prop&oacute;sitos que con ella se persiguen. Hay quienes  afirman que la cirug&iacute;a pl&aacute;stica est&eacute;tica no tiene finalidad curativa y se ha  llegado al extremo de afirmar que se sale del campo de la medicina para entrar  en el de la vanidad y la ilusi&oacute;n. Conscientes de la necesidad de profundizar en  el conocimiento de este tema, se realiz&oacute; este trabajo, cuyo objetivo es  contribuir a la reflexi&oacute;n sobre algunos aspectos &eacute;ticos relacionados con la  cirug&iacute;a est&eacute;tica en la sociedad actual, y para ello se realiz&oacute; una revisi&oacute;n  bibliogr&aacute;fica sobre las cuestiones hist&oacute;ricas y &eacute;ticas relacionadas con la  belleza y la cirug&iacute;a est&eacute;tica. </p>       <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Belleza, cirug&iacute;a est&eacute;tica, &eacute;tica. </p>   <hr />       <p>&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify">La  apariencia es un factor esencial en las interrelaciones humanas. La buena  apariencia siempre ha estado asociada al &eacute;xito profesional y social. Es por  ello que los m&eacute;dicos no podemos abstraernos de la importancia que ella tiene  para el equilibrio biopsicosocial del individuo y que representa, a su vez, la  definici&oacute;n de salud que sugiere la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). Pero el  concepto de belleza existe desde la antig&uuml;edad y tambi&eacute;n desde entonces se  busca mantener la apariencia juvenil y la belleza.</p>     <p align="justify">  El  hombre siempre siente la necesidad de comprender su actuaci&oacute;n seg&uacute;n las leyes  de la belleza y ese imperativo, determinado por las condiciones del desarrollo  social, se expresa de maneras diferentes en cada sociedad hist&oacute;rico-concreta.<span class="superscript">1</span></p>     <p align="justify">  La  actividad est&eacute;tica y la conciencia del individuo est&aacute;n determinadas por el  sistema de las relaciones sociales y por los valores culturales inherentes a la  &eacute;poca y a la sociedad. Es justamente en el proceso de las relaciones sociales  donde se forman los ideales y el propio gusto est&eacute;tico, los cuales van siendo  asimilados a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n y sobre la base de la experiencia y la  pr&aacute;ctica del sujeto.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El  hombre tiende a buscar y a encontrar la belleza no s&oacute;lo en los objetos creados  con ese fin, sino tambi&eacute;n en todo el conjunto de bienes materiales producidos  por &eacute;l. De la misma forma que la tendencia hacia lo bello no es s&oacute;lo una  necesidad puramente ideal, sino que con gran frecuencia es un instrumento para  la transformaci&oacute;n de la realidad, asume dicha transformaci&oacute;n a partir de un  ideal est&eacute;tico determinado, por lo que provoca en el individuo una actitud  est&eacute;tica hacia el mundo.<span class="superscript">2</span></p>     <p align="justify">  La  actitud est&eacute;tica puede ser definida como una forma de producci&oacute;n espiritual,  que adquiere valor independiente, como forma especial de la relaci&oacute;n del hombre  con la realidad, mediante el conocimiento y la valoraci&oacute;n de sus propiedades y  de su transformaci&oacute;n en una imagen sensorial en correspondencia con el ideal.  Esta relativa independencia posibilita el desarrollo de las capacidades  est&eacute;ticas, sobre la base de la interpretaci&oacute;n de toda la cultura universal de  la sociedad. Dicha actitud es un est&iacute;mulo interior que funciona como elemento  integrante de la producci&oacute;n social, que se manifiesta a partir de su sentido  humano y sirve de criterio de valoraci&oacute;n en correspondencia con el ideal  est&eacute;tico. La actitud est&eacute;tica del hombre hacia el mundo se manifiesta como la  interrelaci&oacute;n sujeto-objeto en un marco sociocultural hist&oacute;ricamente  determinado.<span class="superscript">3</span></p>     <p align="justify">  Pero,  &iquest;qu&eacute; sucede cuando el individuo, a pesar de centrar sus mayores esfuerzos en  estos aspectos no se encuentra satisfecho con su apariencia cosm&eacute;tica? Estos  individuos necesitan una soluci&oacute;n real, sin la fantas&iacute;a frustrante de las  personas que han invadido mercantilmente este campo, intentando sin ninguna  &eacute;tica ofrecer soluciones falsas a individuos susceptibles de ser enga&ntilde;ados.</p>     <p align="justify">  Los  profesionales de la salud debemos juntar esfuerzos para ofrecer la verdad y  mantenernos en autocr&iacute;tica constante, sin caer en enga&ntilde;os como los que ofrece  la publicidad de muchos productos, m&aacute;quinas y procedimientos. Es all&iacute; cuando  los especialistas de la salud, entre ellos cirujanos pl&aacute;sticos, dermat&oacute;logos,  farmac&eacute;uticos, inclusive psic&oacute;logos y psiquiatras, jugamos un papel importante.</p>     <p align="justify">  El  objetivo de este trabajo es contribuir a la reflexi&oacute;n sobre algunos aspectos  &eacute;ticos relacionados con la cirug&iacute;a est&eacute;tica en la sociedad actual.</p> <h4><br />   EVOLUCI&Oacute;N  DEL IDEAL MORAL Y EST&Eacute;TICO</h4>     <p align="justify">  Los  valores son las estimativas m&aacute;s significativas del hombre, es decir, son las  necesidades superiores, convertidas en aspiraciones e ideales. De tal modo, los  valores responden a diferentes significados: econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, sociales,  culturales, est&eacute;ticos, religiosos, cient&iacute;ficos, morales.</p>     <p align="justify">  Los  valores son una construcci&oacute;n social, porque el hombre, que es el &uacute;nico ser  capaz de valorar, es un ser social. Esto quiere decir que los valores se  construyen en el intercambio de las relaciones sociales entre los hombres. </p>     <p align="justify">  Los  valores constituyen el fundamento leg&iacute;timo de los principios y las normas  morales. Estos surgen en la conciencia social y son el resultado de la relaci&oacute;n  valorativa del hombre con la realidad. La moralidad no es &ndash;como muchos dicen&ndash; un  mecanismo restrictivo de la conducta humana, sino un instrumento que orienta la  capacidad creadora del hombre a trav&eacute;s de sus valores.<span class="superscript">4</span></p> <h6><strong>&Eacute;tica</strong></h6>     <p align="justify">  S&oacute;crates,  Plat&oacute;n y Arist&oacute;teles, explicaban la &eacute;tica como el arte de vivir para lograr la  felicidad. Este concepto se ha mantenido en la historia, y en la actualidad  podemos ampliar esta definici&oacute;n y decir que es la ciencia de la moral y las  obligaciones del hombre, las reglas que rigen la conducta, el actuar  manteniendo los valores culturales, al cual se le denomina &laquo;ethos&raquo;.<span class="superscript">5</span></p>     <p align="justify">  El  juramento hipocr&aacute;tico descansaba en los principios de &laquo;no da&ntilde;ar&raquo; y de &laquo;hacer el  bien&raquo;. Desde la antig&uuml;edad griega, con Arist&oacute;teles en el plano de la reflexi&oacute;n  te&oacute;rica acerca de la conducta humana, se ha intentado definir qu&eacute; es el bien y  qu&eacute; es el mal. Pero esto no ha resultado f&aacute;cil, pues cada una de las teor&iacute;as  &eacute;ticas ha asumido diferentes posiciones frente a esta definici&oacute;n. Mientras para  unos el bien est&aacute; vinculado a la felicidad o bienestar de los hombres, para  otros est&aacute; relacionado con el grado de utilidad, o con el poder, o placer.&nbsp; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  En  esa &eacute;poca la &eacute;tica m&eacute;dica estaba limitada a la relaci&oacute;n entre dos personas: el  m&eacute;dico y el paciente. Adem&aacute;s, la medicina se ejerc&iacute;a desde la posici&oacute;n del  saber y el poder y esto tra&iacute;a consigo dos actitudes en esta relaci&oacute;n: el  paternalismo y el autoritarismo, dejando muy poco espacio al criterio del  propio paciente para decidir sobre su propia salud y vida.<span class="superscript">4</span></p>     <p align="justify">  La  &eacute;tica m&eacute;dica se puede definir como las reglas y principios que rigen la  conducta profesional del m&eacute;dico y que implican una dedicaci&oacute;n a valores m&aacute;s  elevados que la ganancia financiera. Es as&iacute; como existe el C&oacute;digo de &Eacute;tica  M&eacute;dica, el cual obedece a un esfuerzo por fortalecer el &laquo;ethos&raquo; m&eacute;dico, y este comprende  la conducta apropiada que deben tener m&eacute;dicos con relaci&oacute;n a los pacientes,  colegas, profesionales afines y a la sociedad.</p> <h6><strong>Bio&eacute;tica</strong></h6>     <p align="justify">  La  bio&eacute;tica es la disciplina que se ocupa del estudio y la reflexi&oacute;n en torno a la  dimensi&oacute;n e implicaciones human&iacute;sticas y &eacute;ticas de los avances en las ciencias,  las profesiones de la salud y de las pol&iacute;ticas relativas a la atenci&oacute;n de la  salud y la ecolog&iacute;a. Es, adem&aacute;s, una metodolog&iacute;a de soluci&oacute;n racional de los  problemas que surgen de acciones y toma de decisiones que compartan problemas y  dilemas &eacute;ticos en los escenarios cient&iacute;ficos y cl&iacute;nicos, tanto a nivel personal  como colectivo.</p>     <p align="justify">  La  bio&eacute;tica es un nuevo campo de reflexi&oacute;n disciplinada en torno a los aspectos  &eacute;ticos que de alguna manera est&aacute;n impl&iacute;citos o expl&iacute;citos en las ciencias de la  vida (como la biolog&iacute;a) y en las profesiones sanitarias. Pero no es solo reflexi&oacute;n  disciplinada, sino que tambi&eacute;n es una disciplina reflexiva.</p>     <p align="justify">  Siguiendo  estos preceptos &eacute;ticos, se explicaran a continuaci&oacute;n los est&eacute;ticos para luego  entender c&oacute;mo se debe actuar para mantener la &eacute;tica en la est&eacute;tica.</p> <h6><strong>Est&eacute;tica</strong></h6>     <p align="justify">  Desde  el punto de vista filos&oacute;fico, es la rama que estudia el significado de la  belleza en general, la naturaleza del arte y la validez de los juicios sobre la  creaci&oacute;n art&iacute;stica, independientemente de la naturaleza de dicha obra de arte,  que en nuestro objeto de estudio ser&iacute;a el ser humano, m&aacute;xima expresi&oacute;n de la Creaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">  El  t&eacute;rmino <em>est&eacute;tica</em> comienza a ser  utilizado por primera vez por Alexander Baumgarten en el a&ntilde;o 1750, quien tom&oacute;  la palabra griega <em>aisthesis</em>, que  significa &lsquo;sentido&rsquo; y defini&oacute; la belleza como: &laquo;[&hellip;] la percepci&oacute;n de la  sabidur&iacute;a que se adquiere a trav&eacute;s de los sentidos&raquo;, y consecuentemente la  est&eacute;tica como la &laquo;ciencia del conocimiento sensitivo&raquo;. Pero Baungarten la  consider&oacute; una forma confusa e inferior del pensamiento, y es Kant en 1790 qui&eacute;n  reclam&oacute; el estatus de la est&eacute;tica a la par de la &eacute;tica y la l&oacute;gica o raz&oacute;n  pura. Algo similar vivimos hoy d&iacute;a cuando despu&eacute;s de haber considerado la  est&eacute;tica del hombre como lo hizo Baungarten, nos unimos a Kant para reclamar  sus derechos y defender su valor.<span class="superscript">6</span></p>     <p align="justify">  M&uacute;ltiples  han sido los intentos por definir la esencia de lo bello, y desde la antig&uuml;edad  se elaboran variadas y serias doctrinas al respecto, que van desde considerar a  lo bello como una manifestaci&oacute;n del bien o de la verdad, hasta afirmar que es  perfecci&oacute;n sensible o expresiva, pasando por un criterio tan s&oacute;lido en su  argumentaci&oacute;n que lo hace tener muchos seguidores en todos los tiempos: la  belleza es simetr&iacute;a.<span class="superscript">7</span></p>     <p align="justify">  Plat&oacute;n  (fil&oacute;sofo griego de la antig&uuml;edad) es representante de la concepci&oacute;n que afirma  que la belleza es manifestaci&oacute;n del bien, entendido &eacute;ste como el punto m&aacute;s alto  del ser. El bien corresponde a lo que representa el Sol para los elementos del  mundo sensible y elabora una trilog&iacute;a indisoluble: justicia, bien y belleza.<span class="superscript">8</span> Toda  la concepci&oacute;n plat&oacute;nica se corresponde con el car&aacute;cter idealista objetivo de su  filosof&iacute;a.</p>     <p align="justify">  Una  de las m&aacute;s importantes doctrinas de la belleza fue formulada tambi&eacute;n en la  antig&uuml;edad por Arist&oacute;teles y tuvo tal aceptaci&oacute;n y desarrollo que, a&uacute;n en  nuestra &eacute;poca, mantiene su fuerza. La solidez y el argumento de la concepci&oacute;n  aristot&eacute;lica radican en su tendencia a poner de manifiesto los rasgos objetivos  de lo bello. Seg&uacute;n su criterio, lo bello descansa en la armon&iacute;a, la proporci&oacute;n,  la medida. En su obra <em>El arte de la poes&iacute;a</em>,  escrib&iacute;a: &laquo;la belleza estriba en la magnitud y en el orden, en virtud de lo  cual un ser excesivamente peque&ntilde;o no puede llegar a ser bello ya que su visi&oacute;n,  realizada en un tiempo apenas perceptible, acaba por difuminarse; y tampoco  puede llegar a serlo un ser descomunalmente grande, puesto que su visi&oacute;n no se  realiza en un instante, pero su unidad y su conjunto se pierden al observador&raquo;. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Obs&eacute;rvese  la importancia que le atribuye a lo mesurado como criterio del ideal est&eacute;tico.<span class="superscript">9</span>  Seg&uacute;n Arist&oacute;teles la belleza radica en la naturaleza del mundo material y se  expresa en propiedades objetivas inherentes a los objetivos concretos, como la  proporci&oacute;n, la medida, la armon&iacute;a, la simetr&iacute;a, etc. Esta teor&iacute;a sobre lo bello  tiene car&aacute;cter naturista.<span class="superscript">9</span></p>     <p align="justify">  Adem&aacute;s,  debemos reconocer que la categor&iacute;a de lo bello no es un concepto est&aacute;tico,  inm&oacute;vil en el tiempo, sino que cambia hist&oacute;ricamente, a la vez que reviste un  car&aacute;cter clasista. La actitud est&eacute;tica del sujeto hacia el objeto est&aacute;  condicionada por el medio social, lo que quiere decir que tanto el ideal  est&eacute;tico como el sentido de lo bello van a ser diferentes en los miembros de la  sociedad de acuerdo con su posici&oacute;n dentro de ella, que har&aacute; posible su  desarrollo espiritual o por el contrario frenar&aacute; el desarrollo de sus  capacidades creadoras.</p>     <p align="justify">  Los  or&iacute;genes de la est&eacute;tica se remontan a la prehistoria. La cualidad que se  aprecia m&aacute;s en la mujer y que se toma como s&iacute;mbolo de &eacute;sta es la fertilidad. Ser&aacute;  en la Biblia  donde encontremos las primeras referencias escritas de la belleza en la  antig&uuml;edad. De todos es conocida la m&iacute;tica belleza de las reinas del antiguo  Egipto y c&oacute;mo los egipcios embalsamaban a sus faraones. </p>     <p align="justify">  Las  dos reinas que m&aacute;s significaron por su belleza y sus secretos de est&eacute;tica  fueron Nefertiti y Cleopatra. De Cleopatra se cuenta que fue la mujer que  reuni&oacute; m&aacute;s secretos sobre el cuidado de su belleza: sus mascarillas, su  maquillaje y sus ba&ntilde;os de leche pasaron a la historia. Grecia fue la  civilizaci&oacute;n de la belleza. Ha sido tal su influencia en las culturas  occidentales posteriores que su cultura y su arte han configurado el llamado  ideal cl&aacute;sico de belleza. La mayor atenci&oacute;n la prestaban al cuidado del cuerpo.  Los c&aacute;nones de belleza griegos no toleraban ni la grasa ni los senos  voluminosos.</p>     <p align="justify">  En  el Imperio Romano la est&eacute;tica constituy&oacute; una aut&eacute;ntica obsesi&oacute;n. Hombres y  mujeres atesoraban f&oacute;rmulas de cosm&eacute;ticos, se maquillaban, peinaban y depilaban  por igual.</p>     <p align="justify">  La  mujer de la Edad Media soport&oacute; las consecuencias de una &eacute;poca caracterizada por  la austeridad, las frecuentes guerras y las grandes epidemias. El cuidado de la  belleza resurge, sin embargo, en los siglos XI al XIII al organizarse en  Occidente las Cruzadas para recuperar los llamados &laquo;Santos Lugares&raquo;, entonces  en manos de los musulmanes.</p>     <p align="justify">  A la Edad Media le sucede el  Renacimiento, &eacute;poca en que los valores est&eacute;ticos toman un nuevo impulso,  olvidados desde Grecia y Roma. La sensibilidad por el arte, la filosof&iacute;a y la  cultura en general, adquieren en el Renacimiento una importancia clave. Es el  momento del florecimiento del arte italiano, de los mecenas, de la concepci&oacute;n  filos&oacute;fica del hombre como &laquo;hombre-total&raquo;, sin especializaciones. Este pa&iacute;s se  convertir&aacute; en el centro europeo de la elegancia. Las nuevas propuestas de la  moda, la belleza y la est&eacute;tica salen de Italia para influir en las cortes de  Europa. Fue precisamente una de sus m&aacute;s intimas amigas quien instal&oacute; en Par&iacute;s  el primer Instituto de Belleza. </p>     <p align="justify">  En  el &nbsp;siglo XVIII con la llegada de  Catalina de Medicis a la capital francesa, el centro europeo de la moda y la  est&eacute;tica ser&aacute; hasta nuestros d&iacute;as Par&iacute;s. La &eacute;poca dorada de la cosm&eacute;tica se  inicia en este siglo con las m&aacute;s sofisticadas cremas, esencias y aguas. Pero  todo cambi&oacute; con la   Revoluci&oacute;n Francesa. Los excesos est&eacute;ticos de la nobleza  desaparecieron con ella y no fue sino hasta la llegada de Napole&oacute;n al poder, y  gracias a su esposa Josefina, que los cuidados de belleza renacieron en  Francia. En Josefina se a&uacute;nan su animado car&aacute;cter criollo con una gran  tendencia a la obesidad. </p>     <p align="justify">En el siglo XX y XXI, los acontecimientos  hist&oacute;ricos, de una parte, y la evoluci&oacute;n cient&iacute;fica, de la otra, han marcado  los sucesivos cambios est&eacute;ticos de la mujer. &nbsp;Los cambios sociales han sido apresurados, y  con ellos la moda y la est&eacute;tica, que se han amoldado a cada nuevo per&iacute;odo. Lo  que antes se manten&iacute;a durante d&eacute;cadas, dura actualmente unos pocos a&ntilde;os.</p>     <p align="justify">  A  la eterna necesidad de belleza en el mundo femenino se han unido la ciencia y  un nuevo sistema de vida en el que es imposible separar la actividad diaria del  aspecto personal. Las mujeres de hoy en d&iacute;a tienen ante ellas un mundo que  nunca antes se hubiera podido sospechar por el alto grado de tratamientos y  conocimientos que posee la est&eacute;tica actual. Los conocimientos cient&iacute;ficos han  ayudado y ayudar&aacute;n enormemente a mejorar el trabajo de la cosmet&oacute;loga.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  De  una parte, al conocer m&aacute;s profundamente los or&iacute;genes y las causas de muchos  problemas del organismo, es m&aacute;s f&aacute;cil aplicar tratamientos que los solucionen.  Adem&aacute;s, los conocimientos t&eacute;cnicos son, hoy por hoy, imprescindibles en los  institutos de belleza, puesto que resultan fundamentales para la aplicaci&oacute;n de  todo tipo de tratamientos.<span class="superscript">10</span></p> <h4 align="justify"><br />   DESARROLLO  DE LA CIRUG&Iacute;A PL&Aacute;STICA</h4>     <p align="justify">  La  apariencia del ser humano antes sus semejantes ha sido una de sus preocupaciones  prioritarias y tal vez la que m&aacute;s repercusiones ha tenido sobre el desarrollo  de las diferentes civilizaciones, ya que como consecuencia del culto a la  apariencia, el ser humano ha tenido muchos conflictos, algunos de los cuales  han evolucionado hacia francas confrontaciones armadas.</p>     <p align="justify">  La  civilizaci&oacute;n egipcia, tan adelantada para su &eacute;poca, plasm&oacute; tambi&eacute;n sus  conocimientos m&eacute;dicos en el papiro de Edwin Smith (2200 a. de C.) describiendo  intervenciones quir&uacute;rgicas y el tratamiento de lesiones traum&aacute;ticas y fracturas  faciales. Paralelamente, alrededor del segundo milenio en Mesopotamia, los  m&eacute;dicos ya se hab&iacute;an especializado; los babilonios eran particularmente h&aacute;biles  en cirug&iacute;a. Los <em>asus</em> o cirujanos  operaban bajo las leyes draconianas de la mala pr&aacute;ctica m&eacute;dica. El c&oacute;digo de  Hammurabi (2000 a.de C.) sentenciaba que al cirujano que matase o destruyese el  ojo de su paciente le ser&iacute;an amputados los dedos de sus manos.</p>     <p align="justify">  Por  otra parte, en el extremo opuesto del mundo entonces conocido, la civilizaci&oacute;n  hind&uacute;, en el Rid-Veda (1500 a. de C.) y en el Atharva-Veda se describen  reconstrucciones de narices a expensas de colgajos de vecindad tomados de la  mejilla y la frente. En esta civilizaci&oacute;n se hallaba legislado entonces el  castigo de diferentes delitos mediante la amputaci&oacute;n nasal.</p>     <p align="justify">  Aparte  los hallazgos descritos no se han encontrado huellas ni escritos de ninguna  clase que mencionen la evoluci&oacute;n m&eacute;dica de los siguientes per&iacute;odos, hasta la  aparici&oacute;n de Celsus (25 a. de C. - 50 d. de C.), quien recogi&oacute; las traducciones  y los conocimientos trasmitidos por hind&uacute;es, &aacute;rabes y egipcios a la  civilizaci&oacute;n griega y luego a la latina, cuando public&oacute; su libro <em>De Re Medica. </em>En &eacute;l describe t&eacute;cnicas  aplicables a cirug&iacute;a pl&aacute;stica tanto de colgajos como de pl&aacute;sticas, lo cual ha  llevado a considerar a Celsus como el verdadero precursor de esta disciplina.</p>     <p align="justify">  En  Europa, durante el renacimiento, prolifera la s&iacute;filis y la lepra. Las  deformidades faciales causadas por estas enfermedades hicieron necesaria la  aparici&oacute;n de procedimientos quir&uacute;rgicos para corregirlas .El profesor Gasparo  Tagliacozzi publica en 1597 el m&eacute;todo italiano de colgajos para reconstrucci&oacute;n  de deformidades faciales tomando tejidos del brazo del paciente. Debido a la trascendencia  de sus procedimientos, es considerado el segundo padre de la cirug&iacute;a pl&aacute;stica.</p>     <p align="justify">  Ambroise  Pare (1510&ndash;1590) estudi&oacute; las anomal&iacute;as cong&eacute;nitas, bautiz&oacute; la hendidura labial  con el nombre de labio leporino y lo corrigi&oacute; con un tratamiento quir&uacute;rgico. Despu&eacute;s  de estos cirujanos hay un per&iacute;odo de letargo en la cirug&iacute;a pl&aacute;stica en los  siglos XVII y XVIII. </p>     <p align="justify">  Posteriormente,  en 1858, Denonvilliers describi&oacute; la primera plastia en <em>Z.</em> A partir de entonces parece iniciarse la integraci&oacute;n de esta  especialidad y es en Alemania donde Von Graffe lleva a cabo rinoplastia, y se  refiere por primera vez al t&eacute;rmino <em>cirug&iacute;a  pl&aacute;stica</em>. Por otro lado Warren en los Estados Unidos practic&oacute; en 1840 el  primer injerto total de piel. Hamilton realiz&oacute; colgajos cruzados de piernas y  Muller trasplant&oacute; un colgajo de regi&oacute;n deltoidea para corregir una retracci&oacute;n  cervical.</p>     <p align="justify">  Es  a partir de la Primera Guerra Mundial que la cirug&iacute;a pl&aacute;stica comenz&oacute; a  definirse como especialidad quir&uacute;rgica; y es alrededor de los a&ntilde;os 1960 y los  70 que lleg&oacute; a su edad de oro, que perdura &nbsp;hasta nuestros d&iacute;as gracias a la incorporaci&oacute;n  de nuevas t&eacute;cnicas y al perfeccionamiento de otras.&nbsp; </p>     <p align="justify">  El  termino &laquo;pl&aacute;stica&raquo; proviene del griego <em>plastik&eacute;</em> que significa &laquo;formar&raquo; o &laquo;apto para ser moldeado&raquo;. En un sentido m&aacute;s amplio,  significa crear, moldear, construir. En este vocablo se hallan bien conjugadas  la parte reconstructiva y la est&eacute;tica de esta especialidad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  La  cirug&iacute;a pl&aacute;stica es la especialidad quir&uacute;rgica que trata de la reconstrucci&oacute;n  funcional y est&eacute;tica de los tejidos. Si bien es&nbsp;  cierto que esta especialidad comenz&oacute; t&iacute;midamente manipulando la piel,  hoy abarca todas las regiones de nuestro organismo. Podemos decir que es la  especialidad quir&uacute;rgica m&aacute;s extensa.&nbsp;  Hasta tal punto ello es as&iacute; que ha obligado a superespecializarse (cirug&iacute;a  est&eacute;tica, cirug&iacute;a reconstructiva, cirug&iacute;a de la mano y miembro superior,  cirug&iacute;a craneofacial, cirug&iacute;a de la piel [quemaduras], cirug&iacute;a de los &oacute;rganos  genitales externos, etc.).</p>     <p align="justify">  Actualmente,  estamos convencidos de que la cirug&iacute;a pl&aacute;stica no es una especialidad de menor  importancia, pues ella cumple un papel central en la apariencia del individuo  como ser biopsicosocial. La imagen tiene un gran significado dentro de las  interacciones humanas, debido a que contribuye a sembrar en las personas nuevas  esperanzas e ilusiones de llevar una vida sana, participativa y socialmente competitiva.<span class="superscript">11</span></p> <h4 align="justify"><br />   ASPECTOS  &Eacute;TICOS RELACIONADOS CON LA CIRUG&Iacute;A PL&Aacute;STICA EN LA SOCIEDAD ACTUAL</h4>     <p align="justify">  En  nuestra sociedad, la &eacute;tica profesional adem&aacute;s de ser respetuosa debe ser  beligerante, en defensa de los pacientes y de los derechos humanos. La toma de  decisiones siempre supone una elecci&oacute;n entre alternativas diferentes, en las  que siempre una ser&aacute; mejor (o menos mala) para el paciente que el resto. Por  ello ya sabemos que&nbsp; los procedimientos y  planteamientos contin&uacute;an bas&aacute;ndose en los principios de la bio&eacute;tica: <em>beneficencia, no maleficencia, justicia y autonom&iacute;a.</em> </p>     <p align="justify">  A  menudo a los especialistas en cirug&iacute;a pl&aacute;stica se les compara con los artistas,  por trabajar de acuerdo con el sentido de lo bello. Pero entre ellos existe una  gran diferencia: el artista crea obras de arte para que sean admiradas por el  resto de los hombres; sin embargo, el profesional de la salud ayuda a corregir  ciertos detalles anat&oacute;micos con el fin de satisfacer ciertas necesidades  humanas. El cirujano se enfrenta con la motivaci&oacute;n psicol&oacute;gica de la  intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica deseada y con las repercusiones ps&iacute;quicas que se originan  como resultado de un defecto f&iacute;sico o malformaci&oacute;n, o simplemente por una  desproporci&oacute;n de alg&uacute;n elemento del cuerpo o las huellas del paso de los a&ntilde;os.</p>     <p align="justify">  En  este sentido se debe distinguir los distintos aspectos psicol&oacute;gicos que afectan  al paciente, de acuerdo a sus causas:</p> <ol>       <li>   Malformaciones cong&eacute;nitas.</li>       <li>  Malformaciones adquiridas.</li>       <li>  Desviaci&oacute;n del ideal de belleza (asociados al envejecimiento o no).</li>     </ol>     <p align="justify">Est&aacute;  claro que los hombres viven en sociedad, relacionados con el resto de los  hombres y con el mundo que nos rodea, y es en esa interacci&oacute;n que el hombre  conforma su esfera espiritual, dentro de la cual se destaca su parte  psicol&oacute;gica que ejerce notable influencia en el conjunto de las relaciones  sociales. Los rasgos caracter&iacute;sticos de la apariencia f&iacute;sica pueden generar una  serie de trastornos psicol&oacute;gicos, bien por la no adaptaci&oacute;n del individuo a su  grupo de relaciones o por sentirse rechazado por el resto de las personas, lo  cual suscita una depresi&oacute;n en la autoestima. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Al  afectarse su esfera psicol&oacute;gica, el hombre puede llegar a sufrir un  desequilibrio en su salud y recurrir a los servicios m&eacute;dicos con el objetivo de  realizar las correcciones anat&oacute;micas pertinentes, que lo llevar&aacute;n a un alza de su  autoestima y al restablecimiento de relaciones arm&oacute;nicas con el resto de la  sociedad. Por eso, la belleza puede jugar un papel importante en el af&aacute;n  leg&iacute;timamente humano de alcanzar la felicidad.</p>     <p align="justify">  Todo  esto se encuentra mediado por rasgos caracter&iacute;sticos de la personalidad, pues  no todos los seres humanos recurren a cirug&iacute;as pl&aacute;sticas, en tanto logran  colocar en primer plano dentro de su autoestima otros elementos como la  inteligencia bien desarrollada, que lo hagan destacarse por sobre todos los  dem&aacute;s aunque no sea bello.</p>     <p align="justify">  El  punto de partida para poder enunciar, de manera general, una teor&iacute;a de la  responsabilidad por actos m&eacute;dicos en cirug&iacute;a pl&aacute;stica, debe encontrarse en una  caracterizaci&oacute;n amplia de los actos m&eacute;dicos. Por tales se entienden el conjunto  de actividades mediante las cuales los profesionales de la medicina producen en  el cuerpo humano, directa o indirectamente, efectos destinados a prevenir,  curar o aliviar las enfermedades, as&iacute; como rehabilitar las funciones perdidas o  alteradas y a promover el bienestar f&iacute;sico, ps&iacute;quico o social de las personas.  La meta m&aacute;s importante del ejercicio de la medicina es promover, mantener y  recuperar la salud, definida esta por la   OMS como &laquo;un estado completo de bienestar f&iacute;sico, mental y  social y no solo como la ausencia de enfermedad o de invalidez&raquo;.<span class="superscript">12</span></p>     <p align="justify">  En  el pasado la cirug&iacute;a pl&aacute;stica se examinaba con una &oacute;ptica que desdibujaba el  sentido esencial de los prop&oacute;sitos que con ella se persiguen. Hay quienes  afirman que la cirug&iacute;a pl&aacute;stica est&eacute;tica no tiene finalidad curativa. Muchas  veces se ha llegado al extremo de afirmar que se sale del campo de la medicina  para entrar en el de la vanidad y la ilusi&oacute;n.</p>     <p align="justify">  La  cirug&iacute;a pl&aacute;stica tiene una funci&oacute;n social absolutamente definida. En muchas  ocasiones, una lesi&oacute;n en el rostro, una cicatriz, por ejemplo, o una nariz  deforme produce al paciente serios traumatismos psicol&oacute;gicos que le impiden  desarrollar una vida normal y feliz. Alguien ha dicho que la fealdad puede  convertirse en una enfermedad ps&iacute;quica. Gracias a la cirug&iacute;a pl&aacute;stica pueden  corregirse muchos defectos corporales, rejuvenecer f&iacute;sicamente a los pacientes,  aplicarles injertos o trasplantes de cuero cabelludo para corregir calvicies, mamas  hipertr&oacute;ficas o hipotr&oacute;ficas, resecar grandes pan&iacute;culos adiposos en casos de  obesidad, corregir cicatrices, corregir arrugas de cara y de manos, inyectar  grasa, etc.<span class="superscript">13</span></p>     <p align="justify">  Es  importante destacar que en el pensamiento martiano la no intervenci&oacute;n del  hombre en el &laquo;curso majestuoso&raquo; de la naturaleza est&aacute; n&iacute;tidamente referida al  signo positivo de los procesos naturales y a la conservaci&oacute;n del medio. Cuando  se manifiestan de alguna manera los signos negativos, exponentes del  desequilibrio, Jos&eacute; Mart&iacute; considera, no s&oacute;lo l&iacute;cita sino imprescindible, la  intervenci&oacute;n del hombre para rectificar, mejorar o paliar la acci&oacute;n extraviada  de la naturaleza, ya sea por medio de m&eacute;todos terap&eacute;uticos o mediante la  educaci&oacute;n y la asistencia social. Como ejemplo de esta tendencia de su  pensamiento se muestra su admirada descripci&oacute;n de una compleja cirug&iacute;a  pl&aacute;stica, del tipo correctiva, para mejorar la apariencia de una joven: &laquo;La  hermosura es un derecho natural [...] veintiuna operaciones, despu&eacute;s de las  cuales ha salido &iexcl;oh poder del hombre! con su cara llena de carne viva, entera  y compuesta [...] aquel trozo de piel sacado del brazo lleg&oacute; a ser, injerto ya  en el rostro, la base de una mejilla nueva [...] y le arreglaron los labios  luego. Hoy pasea hermosa.&raquo; &nbsp;Esta es otra  muestra del humanismo de Mart&iacute; ante el dolor, en este caso en el plano  psicosocial, y de c&oacute;mo admite una intervenci&oacute;n correctora del hombre ante un  defecto o discapacidad, como acci&oacute;n virtuosa y benefactora.<span class="superscript">14</span></p>     <p align="justify">  Con  cierta frecuencia, al margen del derecho, algunos cirujanos pl&aacute;sticos, frente a  intervenciones con finalidad est&eacute;tica frustrada y seguido de proceso judicial  han pretendido fundamentar el fin curativo del acto medico, argumentando la  existencia de afecciones de orden ps&iacute;quico determinantes de complejos en el  paciente. Ello puede ciertamente ocurrir en la pr&aacute;ctica, pero al cirujano  pl&aacute;stico no le corresponde, en sentido estricto, hacer un diagn&oacute;stico  psiqui&aacute;trico porque en su contra podr&iacute;a arg&uuml;irse f&aacute;cilmente el cargo de  impericia. Por consiguiente, es prudente que cuando el paciente manifieste sus  complejos, el cirujano pl&aacute;stico opte por una consulta especializada que le  sirva de apoyo a la finalidad terap&eacute;utica que busca con el procedimiento  quir&uacute;rgico que considere &uacute;til para el caso. De ah&iacute; la importancia de la  valoraci&oacute;n integral del paciente antes de realizarse la cirug&iacute;a. &nbsp;De no actuar as&iacute;, es conveniente que se abstenga  de invocar el fin curativo de su intervenci&oacute;n y, mediante el consentimiento  informado de la cirug&iacute;a, exponga la caracter&iacute;stica de una actividad m&eacute;dica de  medio y no de resultado.</p>     <p align="justify">  Para  que el consentimiento sea v&aacute;lido, la persona en cuesti&oacute;n debe haber sido  informada sobre los datos relevantes de la intervenci&oacute;n de que se trata. Esta  informaci&oacute;n tiene que incluir el fin, la naturaleza y las consecuencias de la  intervenci&oacute;n y los riesgos que comporta. La libertad de consentir implica que  el consentimiento puede ser retirado en cualquier momento y que la decisi&oacute;n de  la persona interesada debe respetarse una vez que ha sido completamente  informada de sus consecuencias.<span class="superscript">15</span></p>     <p align="justify">  El  deseo de aparecer normal o est&eacute;ticamente aceptable es m&aacute;s antiguo que la  cirug&iacute;a pl&aacute;stica. La &eacute;tica puritana, que dominaba hasta hace pocos en nuestra  cultura y que desaprobaba el narcisismo, se est&aacute; derrumbando con rapidez. La  popularidad creciente de la cirug&iacute;a pl&aacute;stica ha creado, desafortunadamente, una  atm&oacute;sfera carnavalesca, evidente en las sociedades de consumo donde a trav&eacute;s de  los mensajes publicitarios de las televisoras y revistas, en general los medios  de difusi&oacute;n, han creado un patr&oacute;n de belleza en la sociedad; y muchas mujeres  si no cumplen este patr&oacute;n de belleza se sienten inconformes con ellas mismas.</p>     <p align="justify">  Es  recomendable establecer criterios claros para la selecci&oacute;n de los pacientes que  acuden a solicitar los servicios de cirug&iacute;a pl&aacute;stica est&eacute;tica. El cirujano debe  buscar los factores de personalidad que acrecientan el deseo de mejorar  f&iacute;sicamente. Una persona inteligente, preferiblemente educada, que sepa  escuchar y entiende con claridad los pros y los contras, es un buen candidato. Individuos  que presentan un problema f&iacute;sico objetivo, acerca del cual tienen un inter&eacute;s  razonable pero no neur&oacute;tico, son buenos candidatos. Personas cuyo trabajo le  exige un aspecto de bienestar y dinamismo, que debe competir con personas m&aacute;s  j&oacute;venes, tambi&eacute;n es un buen candidato.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  En  el mundo actual, la distribuci&oacute;n de los especialistas en cirug&iacute;a pl&aacute;stica es  muy desigual. Al igual que las riquezas, la proporci&oacute;n varia inmensamente entre  cifras extremas; por ejemplo, mientras que en Brasil&nbsp; y otros pa&iacute;ses desarrollados hay 1 cirujano  pl&aacute;stico por cada 35 000 habitantes, en &Aacute;frica y Asia apenas&nbsp; llega 1 por cada 500 000. Por otra parte,  algunas ciudades se encuentran atiborradas de especialistas, mientras que en extensas  y pobladas zonas rurales no los hay. <br />   En  nuestro pa&iacute;s, a diferencia de otros pa&iacute;ses donde impera la sociedad de consumo,  es respetada la dignidad del ser humano y se lucha incansablemente por la  equidad y la solidaridad. Esto se pone de manifiesto en todas las esferas, por  ejemplo, en la educaci&oacute;n, en la salud, etc.&nbsp;  Todos los cubanos tenemos derecho a la asistencia y servicios m&eacute;dicos  gratuitos incluyendo los servicios de cirug&iacute;a est&eacute;tica, a los cuales en las  sociedades de consumo solo tienen derecho las personas que tienen un alto nivel  adquisitivo. Dado que no est&aacute; incluido en ning&uacute;n seguro m&eacute;dico ni en los  servicios p&uacute;blicos de salud, estos solo se brindan en cl&iacute;nicas privadas, con lo  cual queda demostrada la inequidad existente, pues solo es posible para un  grupo peque&ntilde;o de personas. &nbsp;</p> <h6><strong>Conclusiones</strong> </h6>     <p align="justify">  En  las sociedades de consumo no todos los principios de la bio&eacute;tica se cumplen en  la cirug&iacute;a pl&aacute;stica est&eacute;tica, dado que es una especialidad a la cual solo  tienen acceso las personas con un alto poder adquisitivo, lo cual pone de  manifiesto la inequidad existente en dichas sociedades.</p>     <p align="justify">  En  Cuba, la cirug&iacute;a pl&aacute;stica, tanto la reconstructiva como la est&eacute;tica, es una  especialidad m&aacute;s dentro del sistema de salud p&uacute;blica, a la cual tienen derecho de  forma gratuita todos los cubanos. Ello pone de manifiesto el car&aacute;cter justo de  nuestra sociedad, en la que se cumplen cabalmente los principios de la  bio&eacute;tica.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr /> <h4>summary</h4>     <p align="justify">Appearance  plays an important role in human interrelations, and it has occasionally been  associated with&nbsp; professional and social  success.&nbsp; In the past, plastic surgery  was examined from a point of view that change the essential sense of its  purposes. Some have stated that plastic surgery has no curative ends, while  others have come to the extreme to affirm that it leaves the field of Medicine  to enter the field of vanity and illusion. The authors, aware of the need&nbsp; to go deep into the knowledge of this topic,  presented this paper to contribute to reflect on some ethical aspects related  to aesthetic surgery in the present society. A bibliographic review on the  historical and ethical issues connected with beauty and aesthetic surgery was  made.</p>     <p align="justify">  <em>Key  words</em>: Beauty, aesthetic surgery, ethics.</p> <hr />     <p>&nbsp;</p> <h4>REFERENCIAS  BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <!-- ref --><p>1. Piquero J, Piquero V. &Eacute;tica en la est&eacute;tica y cosm&eacute;tica.    [sitio en Internet]. Acceso 13 de Febrero 2006. Disponible en: <a href="http://caibco.ucv.ve/caibco/CAIBCO/VitaeTrece/Articulos/%20Dermatologia/ArchivosHTML/eticayestetica.pdf">http://caibco.ucv.ve/caibco/CAIBCO/VitaeTrece/Articulos/    Dermatologia/ArchivosHTML/eticayestetica.pdf</a>.     </p>     <!-- ref --><p>2. Men&eacute;ndez Loria A, Pomares Boris E. La est&eacute;tica y la pr&aacute;ctica    profesional en la salud. [seriada en Internet] Ed Med Sup. 2001;15(2). Disponible    en: &nbsp;<a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/%20ems/vol15_2_01/ems09201.htm">www.bvs.sld.cu/revistas/    ems/vol15_2_01/ems09201.htm</a>.     </p>     <p>3. Novikova L. La est&eacute;tica del trabajo. En: Problemas de la Teor&iacute;a    del arte. Tomo II. La Habana: Ed. Arte y Literatura; 1980. Pp.149&ndash;150.</p>     <!-- ref --><p>4. Amparo MC. Por qu&eacute; la Bio&eacute;tica Hoy. [Internet]. Acceso 28    de enero 2006. Disponible en: <a href="http://uvirtual.sld.cu/actualizaci&oacute;n/showarticle.php?id=57">http://uvirtual.sld.cu/actualizaci&oacute;n/showarticle.php?id=57</a>.      </p>     <!-- ref --><p>5. Prieto C. En torno a la Bio&eacute;tica. [Internet]. Acceso 13 de Febrero    2006. Disponible en: <a href="http://www.uchile.cl/bioetica/doc/art_fl.pdf">http://www.uchile.cl/bioetica/doc/art_fl.pdf</a>.      </p>     <!-- ref --><p>6. Zis A. Fundamentos de la Est&eacute;tica Marxista. Mosc&uacute;: Mir; 1987.    P.5.    </p>     <!-- ref --><p>7. Abbagano N. Diccionario de Filosof&iacute;a. La Habana: Ed Revolucionaria;    1987. Pp.129-30.    </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>8. Abbagano N. Historia de la filosof&iacute;a. La Habana: Ed. C. Sociales;    1987. Pp. 78-9.    </p>     <!-- ref --><p>9. Zis A. Fundamentos de la Est&eacute;tica Marxista. Mosc&uacute;: Mir; 1987.    Pp. 128-29.    </p>     <!-- ref --><p>10. Historia de la belleza. [en Internet] Acceso 28 de Enero 2006. Disponible    en: <a href="http://www.divinne.com/Historia_de_la_Belleza.htm">http://www.divinne.com/Historia_de_la_Belleza.htm</a>.      </p>     <p>11. Salazar R. Historia de la cirug&iacute;a pl&aacute;stica. En: Coiffman    F, ed. Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica, Reconstructiva y Est&eacute;tica. Bogota:    Cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas, S.A; 1994. Pp.6&ndash;11.</p>     <p>12. Tamayo A. Responsabilidad m&eacute;dico&ndash; legal en cirug&iacute;a    pl&aacute;stica. En Coiffman F, ed. Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica, Reconstructiva    y Est&eacute;tica. Bogota: Cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas, S.A; 1994.    Pp. 78&ndash;83.</p>     <p>13. Edison Sperli A. Aspectos &eacute;ticos, jur&iacute;dicos y m&eacute;dico&ndash;legales    en cirug&iacute;a pl&aacute;stica. En: Coiffman F, ed. Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica,    Reconstructiva y Est&eacute;tica. Bogota: Cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas,    S.A; 1994. Pp.84-7.</p>     <!-- ref --><p>14. Toledo Benedit J. En torno al pensamiento martiano: algunos aspectos de    la bio&eacute;tica. En: Acosta Sariego J, ed. Bio&eacute;tica desde una perspectiva    cubana. La Habana: F&eacute;lix Varela; 1997. Pp.39-41.    </p>     <!-- ref --><p>15. Orta Hern&aacute;ndez SD, Pascual L&oacute;pez MA. La investigaci&oacute;n    cl&iacute;nica en seres humanos en Cuba. En: Acosta Sariego J, ed. Bio&eacute;tica    desde una perspectiva cubana. La Habana: Felix Varela; 1997. Pp.112-22.    </p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido:  22 de marzo de 2007. Aprobado: 15 de junio de 2007.<br />     <em>Dra. Kyrenia S&aacute;nchez Rodr&iacute;guez</em>. Calle 119 A esquina 118 Edif 2 apto B&ndash;3. Micro Cujae, Marianao. La  Habana, Cuba.<br />   Correo&nbsp; electr&oacute;nico: <a href="mailto:kyrenia@infomed.sld.cu">kyrenia@infomed.sld.cu</a> &nbsp; </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista  de I Grado en Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica y Caumatolog&iacute;a.<br /> 2 Especialista  de I Grado en Medicina Interna. Instructor.</a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Piquero]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ética en la estética y cosmética]]></source>
<year>13 d</year>
<month>e </month>
<day>Fe</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Menéndez Loria]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pomares Boris]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La estética y la práctica profesional en la salud: [seriada en Internet]]]></article-title>
<source><![CDATA[Ed Med Sup]]></source>
<year>2001</year>
<volume>15</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Novikova]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La estética del trabajo]]></article-title>
<source><![CDATA[Problemas de la Teoría del arte: Tomo II]]></source>
<year>1980</year>
<page-range>149-150</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Arte y Literatura]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Amparo]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Por qué la Bioética Hoy: [Internet]]]></source>
<year>28 d</year>
<month>e </month>
<day>en</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Prieto]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[En torno a la Bioética: [Internet]]]></source>
<year>13 d</year>
<month>e </month>
<day>Fe</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zis]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fundamentos de la Estética Marxista]]></source>
<year>1987</year>
<page-range>5</page-range><publisher-loc><![CDATA[Moscú ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mir]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Abbagano]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Diccionario de Filosofía]]></source>
<year>1987</year>
<page-range>129-30</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed Revolucionaria]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Abbagano]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de la filosofía]]></source>
<year>1987</year>
<page-range>78-9</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. C. Sociales]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zis]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fundamentos de la Estética Marxista]]></source>
<year>1987</year>
<page-range>128-29</page-range><publisher-loc><![CDATA[Moscú ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mir]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Historia de la belleza]]></source>
<year>28 d</year>
<month>e </month>
<day>En</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Salazar]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia de la cirugía plástica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>6-11</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogota ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Científicas y técnicas, S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tamayo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Responsabilidad médico- legal en cirugía plástica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>78-83</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogota ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Científicas y técnicas, S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Edison Sperli]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos éticos, jurídicos y médico-legales en cirugía plástica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>84-7</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogota ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Científicas y técnicas, S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Toledo Benedit]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En torno al pensamiento martiano: algunos aspectos de la bioética]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Acosta Sariego]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Bioética desde una perspectiva cubana]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>39-41</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Félix Varela]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Orta Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[SD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pascual López]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La investigación clínica en seres humanos en Cuba]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Acosta Sariego]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Bioética desde una perspectiva cubana]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>112-22</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Felix Varela]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
