<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7507</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Estomatología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Estomatol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7507</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-75072000000100004</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nuevo enfoque de la interpretación del dolor en una pulpitis aguda]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andrés O]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cartaya Padrón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Liulia]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez Palacios]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan A.]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Grau León]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ileana]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Facultad de Estomatología.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<volume>37</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>62</fpage>
<lpage>66</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75072000000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75072000000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75072000000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El dolor es probablemente el principal motivo de consulta en las urgencias estomatológicas y es precisamente el dolor de la pulpitis aguda el que comentamos en este trabajo. El dolor pulpar en sí mismo es similar al dolor que resulta por inflamación de los órganos viscerales y, por lo tanto, podrían ser inadecuados los intentos de explicarlos por comparación con los nociceptores de estructuras somáticas. Se propone analizar el comportamiento del dolor como consecuencia de una pulpitis aguda, con un nuevo enfoque, asimilándolo como el dolor proveniente de estructuras viscerales con manifestaciones dolorosas alejadas del sitio o zona dañada y en el propio diente en que el tejido ha sido injuriado y evoluciona rápidamente hacia la necrosis. Establecemos una analogía entre el dolor visceral como el generado de la pulpa y el del tipo somático profundo como el correspondiente a la afectación periapical por rápida evolución de la inflamación hacia la necrosis.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Pain is probably the chief complaint in dental emergencies and this paper deals precisely with the pain caused by acute pulpitis. The pulpar pain itself is similar to the one resulting from inflammation of the visceral organs and, therefore, the attempts to explain these pains by comparing them with the nociceptors of somatic structures may be inappropiate. It is our objective to analyze the behaviour of pain caused by acute pulpitis with a new approach, assimilating it as the pain from visceral structures with painful manifestations far from the damaged site or zone and it is the own tooth whose tissue has been affected and evolves rapidly to necrosis.We establish an analogy between the visceral pain as the one generated by the pulpa and that of deep somatic type as the corresponding to the periapical affection by the fast evolution of inflammation to necrosis.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[PULPITIS]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ODONTALGIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[NOCICEPTORES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[PULPITIS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[TOOTHACHE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[NOCICEPTORS]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Facultad de Estomatolog&iacute;a. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas    de La Habana </p> <h2>   Nuevo enfoque de la interpretaci&oacute;n del dolor en una pulpitis aguda</h2>   <i><a href="#x">Dr. Andr&eacute;s O. P&eacute;rez Ruiz,<sup>1</sup> Dra.   Liulia Cartaya Padr&oacute;n<sup>2</sup> Dr. Juan A. Rodr&iacute;guez Palacios<sup>3   </sup>y   Dra. Ileana Grau Le&oacute;n<sup>4</sup></a></i>   <h4>   RESUMEN:</h4>   El dolor es probablemente el principal motivo de consulta en las urgencias   estomatol&oacute;gicas y es precisamente el dolor de la pulpitis aguda   el que comentamos en este trabajo. El dolor pulpar en s&iacute; mismo es   similar al dolor que resulta por inflamaci&oacute;n de los &oacute;rganos   viscerales y, por lo tanto, podr&iacute;an ser inadecuados los intentos   de explicarlos por comparaci&oacute;n con los nociceptores de estructuras   som&aacute;ticas. Se propone analizar el comportamiento del dolor como   consecuencia de una pulpitis aguda, con un nuevo enfoque, asimil&aacute;ndolo   como el dolor proveniente de estructuras viscerales con manifestaciones   dolorosas alejadas del sitio o zona da&ntilde;ada y en el propio diente   en que el tejido ha sido injuriado y evoluciona r&aacute;pidamente hacia   la necrosis. Establecemos una analog&iacute;a entre el dolor visceral como   el generado de la pulpa y el del tipo som&aacute;tico profundo como el   correspondiente a la afectaci&oacute;n periapical por r&aacute;pida evoluci&oacute;n   de la inflamaci&oacute;n hacia la necrosis.       <p>Descriptores DeCs: PULPITIS/complicaciones; ODONTALGIA; NOCICEPTORES.       <p>&nbsp;Los dientes ocupan una posici&oacute;n estructural y funcional   &uacute;nica; son estructuras que funcionan como parte del sistema musculoesquel&eacute;tico   masticatorio, y desde el punto de vista de su capacidad neural, el diente   posee una poderosa dotaci&oacute;n nociceptiva que detecta cualquier posible   da&ntilde;o de su estructura.       <p>En las urgencias, el estomat&oacute;logo se enfrenta a diario principalmente   con dolores agudos provenientes de estructuras dentarias o de sus tejidos   adyacentes y es el dolor pulpar por sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas   (mal localizado, difuso y referido), similar al dolor visceral, por lo   tanto, resulta equ&iacute;voco el intento de asimilarlo como generado a   partir de nociceptores exclusivos de estructuras som&aacute;ticas.<sup>1</sup>       <p>Nos proponemos analizar el comportamiento del dolor como consecuencia   de una pulpitis aguda con un nuevo enfoque, interpret&aacute;ndolo como   el dolor proveniente de estructuras viscerales con manifestaciones dolorosas   alejadas del sitio o regi&oacute;n da&ntilde;ada y en el propio diente   en que el tejido pulpar ha sido injuriado y evoluciona r&aacute;pidamente   hacia la necrosis.       <br>&nbsp;       <br>&nbsp;   <h4>   DESARROLLO</h4>   El diente est&aacute; profusamente dotado de fibras nerviosas nociceptivas;   por el agujero apical del premolar adulto salen unas 700 fibras A delta   y unas 1 800 fibras C.<sup>2</sup>       <p>Las fibras finas A delta son de peque&ntilde;o di&aacute;metro y mielinizadas,   conducen impulsos relativamente r&aacute;pidos variando de 5 a 50 m/seg,   algunas de ellas responden a la estimulaci&oacute;n qu&iacute;mica o t&eacute;rmica   en forma proporcional con el grado de lesi&oacute;n tisular; otras, sin   embargo, se activan principalmente por estimulaci&oacute;n mec&aacute;nica   como presi&oacute;n, lo que evidencia que se localizan en el lugar de la   lesi&oacute;n.<sup>3</sup>       <p>Las fibras C son de conducci&oacute;n lenta, muy inferior incluso a   la r&aacute;pidez de conducci&oacute;n de las fibras A delta, son estructuras   no mielinizadas que responden a est&iacute;mulos t&eacute;rmicos, mec&aacute;nicos   y qu&iacute;micos, y son llamadas nociceptores-C polimodales (N-CPM).       <p>Es importante destacar que se conoce en el momento actual, mediante   la investigaci&oacute;n experimental que algunas fibras A delta pueden   tener respuestas polimodales y comenzar a excitarse despu&eacute;s que   se haya alcanzado un umbral alto de excitaci&oacute;n luego de producirse   el da&ntilde;o tisular.<sup>4-6</sup>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La fibra aferente sensorial primaria relacionada con la nocicepci&oacute;n   es denominada <i>nociceptor</i>. Debido a que el verdadero receptor de   esta fibra frecuentemente no est&aacute; bien definido, identificamos indistintamente   con el t&eacute;rmino <i>nociceptor</i> tanto a la fibra como a su receptor.<sup>7</sup>       <p>Las estructuras viscerales est&aacute;n inervadas por receptores con   alto umbral de estimulaci&oacute;n y el dolor no ser&aacute; detectado   hasta que este umbral sea superado, por ello, este tipo de algia no presenta   una respuesta gradual al est&iacute;mulo, cuando se manifiesta ya ser&aacute;   de una intensidad considerable y se le asocia generalmente un importante   cortejo neuro-vegetativo en que los signos y s&iacute;ntomas generales   m&aacute;s frecuentes son: n&aacute;useas, v&oacute;mitos, taquicardias,   hipertensi&oacute;n, sudoraci&oacute;n, cambios en la motilidad gastrointestinal   y secreci&oacute;n de otras v&iacute;sceras. Lo acompa&ntilde;an tambi&eacute;n   reflejos motores caracterizados por contracciones musculares esquel&eacute;ticas   y espasmos que duran considerable tiempo y contribuyen en gran manera al   displacer del paciente.<sup>8,9</sup>       <p>El establecimiento de una analog&iacute;a entre el dolor de las diferentes   v&iacute;sceras del organismo y el dolor pulpar es que el dolor de la pulpa   suele ser dif&iacute;cil de analizar y localizar por diferentes motivos:       <p>Por estas razones, el dolor procedente de las v&iacute;sceras frecuentemente   se localiza en 2 &aacute;reas superficiales del cuerpo, a consecuencia   de la doble v&iacute;a de transmisi&oacute;n del dolor.<sup>9</sup>       <p>La transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n nociceptiva de los tejidos   perifaciales desde el elemento perif&eacute;rico hasta la corteza cerebral,   comprende el ganglio trig&eacute;mino (donde se localizan los cuerpos celulares   aferentes primarios), las neuronas de segundo orden en el complejo nuclear   bulbo trigeminal del tallo encef&aacute;lico, las neuronas de tercer orden   y las neuronas de la corteza somato-sensorial. La informaci&oacute;n nociceptiva   puede activar a n&uacute;cleos motores de nervios craneales, a formaci&oacute;n   reticular (FR) y a niveles cerebrales superiores como el sistema l&iacute;mbico   (figs. 1 y 2).       <p>       <center>     <a href="/img/revistas/est/v37n1/f0104100.gif"><img SRC="/img/revistas/est/v37n1/f0104100.gif" ALT="Fig. 1. Esquema de la teoría de facilitación del dolor referido." BORDER=1 height=300 width=399></a>          
<br>     Fig. 1. Esquema de la teor&iacute;a de facilitaci&oacute;n del dolor   referido.       <br>     <a href="/img/revistas/est/v37n1/f0204100.gif"><img SRC="/img/revistas/est/v37n1/f0204100.gif" ALT="Fig. 2. Transmisión de la información nociceptiva de los tejidos perifaciales ." BORDER=1 height=294 width=392></a>          
<br>     Fig. 2. Transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n nociceptiva de   los tejidos perifaciales .</center>   La localizaci&oacute;n del dolor referido transmitido por v&iacute;as viscerales   (fibras C) es debido a la posici&oacute;n en la m&eacute;dula por la cual   las fibras aferentes viscerales pasan desde cada &oacute;rgano, lo cual   se ilustra en el segmento medular. Como las fibras dolorosas viscerales   aferentes son la causa de la transmisi&oacute;n del dolor referido desde   las v&iacute;sceras, la localizaci&oacute;n del dolor referido en la superficie   corporal corresponde al dermatoma del segmento del &oacute;rgano visceral   del cual originariamente proven&iacute;a en el embri&oacute;n.<sup>10</sup>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Siguiendo estos mismos principios en el dolor inflamatorio pulpar agudo,   si la transici&oacute;n de la inflamaci&oacute;n pulpar evoluciona hacia   una necrosis pulpar con afectaci&oacute;n periapical r&aacute;pida, podemos   observar en el mismo paciente dolor pulpar que puede referirse a zonas   alejadas en la hemiarcada y dolor periodontal a la vez.       <p>El dolor periodontal provocado por alteraci&oacute;n periapical es de   tipo som&aacute;tico profundo, similar al que emana de la pared visceral.   Todo periodonto est&aacute; inervado por fibras finas de tipo A delta.       <p>El ligamento periodontal tiene una rica inervaci&oacute;n aferente vinculada   con estimulaci&oacute;n t&aacute;ctil y propioceptiva, de modo que permite   una localizaci&oacute;n precisa del est&iacute;mulo; este dolor no presenta   las dificultades que pueden aparecer en otros tipos de dolor en las estructuras   de la boca. Es por ello que cuando una pulpa se inflama y evoluciona r&aacute;pidamente   hacia la necrosis form&aacute;ndose el absceso periapical, el diente afectado   puede ser localizado f&aacute;cilmente por la percusi&oacute;n de que se   vale el estomat&oacute;logo en busca de comprometimiento de tejido periodontal.       <p>Esta capacidad discriminativa de los receptores periodontales vinculada   a las caracter&iacute;sticas del est&iacute;mulo, les permite localizar   con exactitud el origen del dolor, elemento caracter&iacute;stico de todas   las afecciones periodontales, lo que favorece el establecimiento del diagn&oacute;stico   definitivo, debido a que el diente comprometido es r&aacute;pidamente localizado.   <h4>   &nbsp;CONCLUSIONES</h4>      <ol>       <li>   El dolor de la inflamaci&oacute;n pulpar que evoluciona r&aacute;pidamente   a la necrosis, en s&iacute; mismo es similar al dolor visceral, por lo   tanto, podr&iacute;an ser infructuosos los empe&ntilde;os para explicar   el mecanismo de producci&oacute;n del dolor por comparaci&oacute;n con   otros tipos de dolores som&aacute;ticos.</li>          <li>   La capacidad nociceptiva del diente nos permite compararla con la de las   v&iacute;sceras que poseen una inervaci&oacute;n dual, lo que provoca dolor   referido alejado de la regi&oacute;n tisular da&ntilde;ada, y por otro   lado, dolor puntual inmediatamente por encima de la pared de la v&iacute;scera.</li>          <li>   Determinamos el dolor visceral como el dolor generado por la pulpa, y el   de tipo som&aacute;tico profundo como el correspondiente a la afectaci&oacute;n   periapical por evoluci&oacute;n r&aacute;pida de la inflamaci&oacute;n   pulpar hacia la necrosis.</li>       </ol>      <h4>   SUMMARY:</h4>   &nbsp;       <p>&nbsp;       <p>Pain is probably the chief complaint in dental emergencies and this   paper deals precisely with the pain caused by acute pulpitis. The pulpar   pain itself is similar to the one resulting from inflammation of the visceral   organs and, therefore, the attempts to explain these pains by comparing   them with the nociceptors of somatic structures may be inappropiate. It   is our objective to analyze the behaviour of pain caused by acute pulpitis   with a new approach, assimilating it as the pain from visceral structures   with painful manifestations far from the damaged site or zone and it is   the own tooth whose tissue has been affected and evolves rapidly to necrosis.We   establish an analogy between the visceral pain as the one generated by   the pulpa and that of deep somatic type as the corresponding to the periapical   affection by the fast evolution of inflammation to necrosis.       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Subject headings: PULPITIS/complication; TOOTHACHE; NOCICEPTORS.       <br>&nbsp;       <br>&nbsp;   <h4>   REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>   &nbsp;  <ol>       <li>   Kreiner M. Mecanismos neurofisiol&oacute;gicos del dolor y la analgesia   I. Santo Domingo. Facultad de Odontolog&iacute;a. 1993.</li>          <!-- ref --><li>   Willis W. The pain system. Stockholm: Karger, 1985:</li>    <li>   Collin WF, Nulsen FL, Randt CT. Relation of peripheral fiber size and sensation   in man. Arch Neurol 1990;3:381.</li>          <!-- ref --><li>   Fields HL. Pain. 6 ed. New York:Mc Graw-Hill,1987.</li>    <li>   Torebjork HE. Rifferent C units rerfonding to mechanical, thermal, and   chemical stimuli in human non-glabrous skin. Acta Physiol Scand 1974;92:37.</li>          <li>   Guilband G, Beernard JF, Besson JM. Brain areas involved in nociception   and pain. 3ra. ed. Edinburg:Churchill Livingstone,1994:113.</li>          <!-- ref --><li>   Kruger L. Neural mechanims of pain. New York:Raven, 1984.</li>    <!-- ref --><li>   Zimmerman M. Neurophysiology of nocicep-tion. Int Rev Physiol 1986;10:179.</li>    <li>   Griston AC, Hall JE. Tratado de Fisiolog&iacute;a M&eacute;dica. New York:McGraw   Hill G, 1996:598.</li>          <li>   Gannong WF. Fisiolog&iacute;a M&eacute;dica. 17 ed. Ed. El Manual Moderno,   1997:103.</li>       </ol>   Recibido: 4 de febrero del 2000. Aprobado: 15 de marzo del 2000.       <br>Dr. <i>Andr&eacute;s O. P&eacute;rez Ruiz</i>. Facultad de Estomatolog&iacute;a.   Salvador Allende y Calle G, Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.       <br>&nbsp;       <br> &nbsp;  <dir><a NAME="x"></a><sup>1 Especialista de II Grado en Fisiolog&iacute;a. Profesor    Auxiliar del Departamento de Ciencias Fisiol&oacute;gicas.</sup>     <br>   <sup>2 Estomat&oacute;loga General. Instructora del Departamento de Estomatolog&iacute;a    Integral.</sup>     <br>   <sup>3 Especiaista de I Grado en Farmacolog&iacute;a. Asistente del Departamento    de Ciencias Fisiol&oacute;gicas.</sup>     <br>   <sup>4 Especialista de I Grado en Pr&oacute;tesis Dental. Instructora del Departamento    de Pr&oacute;tesis.</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   &nbsp;   </dir>           ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kreiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mecanismos neurofisiológicos del dolor y la analgesia I.]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santo Domingo ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Odontología]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Willis]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The pain system.]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[Stockholm ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Karger]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Collin]]></surname>
<given-names><![CDATA[WF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nulsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[FL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Randt]]></surname>
<given-names><![CDATA[CT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Relation of peripheral fiber size and sensation in man]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Neurol]]></source>
<year>1990</year>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>381</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fields]]></surname>
<given-names><![CDATA[HL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pain]]></source>
<year>1987</year>
<edition>6 ed.</edition>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mc Graw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Torebjork]]></surname>
<given-names><![CDATA[HE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Rifferent C units rerfonding to mechanical, thermal, and chemical stimuli in human non-glabrous skin]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Physiol Scand]]></source>
<year>1974</year>
<volume>92</volume>
<page-range>37</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guilband]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beernard]]></surname>
<given-names><![CDATA[JF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Besson]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Brain areas involved in nociception and pain]]></source>
<year>1994</year>
<edition>3ra. ed</edition>
<page-range>113</page-range><publisher-loc><![CDATA[Edinburg ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Churchill Livingstone,]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kruger]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neural mechanims of pain.]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Raven]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zimmerman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Neurophysiology of nocicep-tion]]></article-title>
<source><![CDATA[Int Rev Physiol]]></source>
<year>1986</year>
<volume>10</volume>
<page-range>179</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Griston]]></surname>
<given-names><![CDATA[AC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hall]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de Fisiología Médica.]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>598</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York: ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw Hill G,]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gannong]]></surname>
<given-names><![CDATA[WF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fisiología Médica]]></source>
<year>1997</year>
<edition>17 ed.</edition>
<page-range>103</page-range><publisher-name><![CDATA[El Manual Moderno,]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
