<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7507</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Estomatología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Estomatol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7507</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-75072005000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El mantenedor de espacio: Técnica preventiva al alcance del estomatólogo general integral]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[THE SPACE MANTAINER: A PREVENTIVE TECHNIQUE WITHIN THE REACH OF THE GENERAL COMPREHENSIVE STOMATOLOGIST]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Iliana B]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Diez Betancourt]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jaime]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quintero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elena]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Céspedes Isasi]]></surname>
<given-names><![CDATA[René]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Clínica Estomatológica Docente INPE.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>42</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75072005000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75072005000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75072005000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó un estudio descriptivo transversal en 150 pacientes con edades comprendidas entre 6 y 9 años del servicio escolar "Ángel Hernández Chirino" del municipio Guanabacoa, en el curso escolar 2000-2001, con el objetivo de identificar las principales afectaciones de los segundos molares temporales y las acciones preventivas que se pueden llevar a cabo por el estomatólogo general integral (EGI). Se observó que el 40 % de los casos tenía obturaciones realizadas, el 29,3 % ya tenía realizadas extracciones, el 25,3 % presentaba caries extensas, el 3,4 % de oligodoncia y el 2,0 % pérdidas por trauma. Resultó significativo que ya el 53,6 % había sido atendido en atención secundaria por pérdida de espacio y al 46,4 % se le aplicó un mantenedor de espacio por el EGI en atención primaria, predominando los realizados con la técnica de acrílico. Se concluye que el tratamiento realizado por el EGI en la atención primaria es fundamental, pues ante la pérdida de dientes temporales, debe aplicarse la técnica de mantenedores de espacio para evitar que ese paciente pase a la atención secundaria.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive cross-sectional study was conducted in 150 patients aged 6-9 from "Angel Hernández Chirino" school service in the municipality of Guanabacoa, during the school course 2000-2001, aimed at identifying the main affectations of the second temporal molars and the peventive actions the general comprehensive stomatologist may take. It was observed that 40 % of the patients of the cases had fillings, 29.3 % had extractions, 25.3 % presented extensive caries, 3.4 % had oligodontia, and 2 % losses due to trauma. It was significant that 53.5 % had already received secondary attention due to loss of space. 46.4 % were applied a space-maintainer by the general comprehensive stomatologist at the primary health care level. It was observed a predominance of those made by the acrylic technique. It was concluded that the treatment applied by the general comprehensive stomatologist at this level is fundamental, since this technique should be used when loss of temporal tooth occurs in order to avoid that this patient seeks care at the secondary level.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[MANTENIMIENTO DEL ESPACIO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[SERVICIOS DE ODONTOLOGÍA ESCOLAR.]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Space maintenance]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[primary health care level]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[school odontology service]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h3>Art&iacute;culos originales </h3>     <p>Cl&iacute;nica Estomatol&oacute;gica Docente INPE    <br>      </p> <h2>El mantenedor de espacio. T&eacute;cnica preventiva al alcance del estomat&oacute;logo     general integral    <br>  </h2>      <p><a href="#cargo">Dra. Iliana B. Rodr&iacute;guez Romero,<span class="superscript">1</span>     Dr. Jaime Diez Betancourt,<span class="superscript">2</span> Dra. Elena Quintero<span class="superscript">3</span>     y Dr. Ren&eacute; C&eacute;spedes Isasi<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p>  <h4>Resumen    <br>  </h4>      <p>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo transversal en 150 pacientes con edades     comprendidas entre 6 y 9 a&ntilde;os del servicio escolar &quot;&Aacute;ngel     Hern&aacute;ndez Chirino&quot; del municipio Guanabacoa, en el curso escolar     2000-2001, con el objetivo de identificar las principales afectaciones de los     segundos molares temporales y las acciones preventivas que se pueden llevar     a cabo por el estomat&oacute;logo general integral (EGI). Se observ&oacute;     que el 40 % de los casos ten&iacute;a obturaciones realizadas, el 29,3 % ya     ten&iacute;a realizadas extracciones, el 25,3 % presentaba caries extensas,     el 3,4 % de oligodoncia y el 2,0 % p&eacute;rdidas por trauma. Result&oacute;     significativo que ya el 53,6 % hab&iacute;a sido atendido en atenci&oacute;n     secundaria por p&eacute;rdida de espacio y al 46,4 % se le aplic&oacute; un     mantenedor de espacio por el EGI en atenci&oacute;n primaria, predominando los     realizados con la t&eacute;cnica de acr&iacute;lico. Se concluye que el tratamiento     realizado por el EGI en la atenci&oacute;n primaria es fundamental, pues ante     la p&eacute;rdida de dientes temporales, debe aplicarse la t&eacute;cnica de     mantenedores de espacio para evitar que ese paciente pase a la atenci&oacute;n     secundaria.</p>      <p><i>Palabras clave</i>: MANTENIMIENTO DEL ESPACIO/m&eacute;todos; ATENCI&Oacute;N     PRIMARIA DE SALUD; SERVICIOS DE ODONTOLOG&Iacute;A ESCOLAR.    <br>  </p>      <p>Durante el crecimiento y desarrollo cr&aacute;neo-facial ocurre un cambio continuo     en la dentici&oacute;n del ni&ntilde;o, los dientes temporales hacen erupci&oacute;n     y con ello estimulan la formaci&oacute;n de hueso alveolar; la cantidad de hueso     alveolar depende del tama&ntilde;o, n&uacute;mero y posici&oacute;n de los dientes.<span class="superscript">1</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>      <p>Los dientes permanentes comienzan aparecer en la boca aproximadamente entre los     6 y 7 a&ntilde;os de edad con la erupci&oacute;n de los incisivos y los primeros     molares permanentes. En este momento, la cantidad de espacio dentro del cual     deben brotar los dientes permanentes queda ya establecida.<span class="superscript">2,3</span>    <br>  </p>      <p>Debido a la naturaleza transicional de la dentici&oacute;n del ni&ntilde;o,     se hace necesaria una vigilancia muy estrecha para intervenir en cuanto se haga     aparente cualquier cambio perjudicial, con el objetivo de guiar los dientes hacia     su mejor posici&oacute;n posible, y por consiguiente, hacia una oclusi&oacute;n     normal.<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>      <p>Es de suma importancia conservar la longitud del arco como premisa preventiva     fundamental para evitar maloclusiones futuras que afecten la salud bucal de     los pacientes en edades tempranas.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>      <p>Basados en estos planteamientos, se razon&oacute; que si el crecimiento entre     las edades de 3 a 13 a&ntilde;os se clasificaba en estadios f&aacute;cilmente     visualizables, y si las irregularidades de cada estadio se correg&iacute;an     al aparecer, cuando la dentici&oacute;n permanente estuviera completa tambi&eacute;n     estar&iacute;a totalmente corregida la maloclusi&oacute;n, con una mecanoterapia     m&aacute;s simple y a un costo m&aacute;s bajo en un gran porcentaje de los     casos. Naturalmente, tal enfoque presenta muchas ventajas para el paciente,     los padres y el profesional.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>      <p>Es de suma importancia para realizar esta actividad preventiva conocer que     en el desarrollo de la dentici&oacute;n y la oclusi&oacute;n, el segundo molar     temporal reviste una importancia capital, ya que gu&iacute;a a los primeros     molares permanentes hasta su posici&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    Es de todos conocido que la dentici&oacute;n temporal fisiol&oacute;gicamente     presenta espacios a lo largo de sus arcadas, con el objetivo fundamental de     permitir la erupci&oacute;n normal y correcta de la dentici&oacute;n permanente.    <br>  </p>      <p>Las razones fundamentales para que existan estos espacios son:</p>  <ul>        <li> Atenuar el api&ntilde;amiento de los incisivos permanentes cuando hacen       erupci&oacute;n.</li>        <li> Permitir la erupci&oacute;n no obstaculizada de los caninos permanentes       y de los premolares.</li>        <li> Permitir el desplazamiento de los molares cuando esto es necesario para       que establezca una relaci&oacute;n de neutro-oclusi&oacute;n.</li>      </ul>      <p>Cada diente se mantiene en su correcta relaci&oacute;n oclusal por la acci&oacute;n     de fuerzas individuales. Si esta relaci&oacute;n se altera, el cambio de posici&oacute;n     o la impugnaci&oacute;n de los dientes ocasiona p&eacute;rdidas de espacios     o cambios de espacios.    <br>  </p>      <p>La p&eacute;rdida de espacio m&aacute;s frecuente ocurre generalmente dentro     de los 6 meses consecutivos a la p&eacute;rdida de un diente temporal y puede     presentarse en el breve plazo de unos pocos d&iacute;as o semanas.<span class="superscript">6,7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>      <p>Existen varias causas que provocan la p&eacute;rdida de espacio:</p>  <ul>        <li> P&eacute;rdida prematura de dientes temporales.</li>        <li> Fuerza mesial de erupci&oacute;n de los dientes posteriores.</li>        <li> Anquilosis.</li>        <li> Ausencias cong&eacute;nitas de dientes, m&aacute;s frecuentes en dientes       permanentes.</li>        <li> Caries interproximales.</li>        <li> Obturaciones defectuosas.</li>      </ul>      <p>Los dientes tienen una fuerte tendencia a moverse mesialmente, incluso previamente     a su erupci&oacute;n en la boca; este fen&oacute;meno se ha llamado la &quot;tendencia     de empuje mesial&quot;.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>      <p>Si se crea espacio mesial al diente en erupci&oacute;n, bien sea por caries     interproximal o por p&eacute;rdida prematura de un diente temporal, ya no queda     resistencia a la migraci&oacute;n mesial natural. El diente suced&aacute;neo     hace erupci&oacute;n, por lo tanto, en una posici&oacute;n m&aacute;s anterior     en la arcada, disminuyendo la longitud de arcada e impidiendo la erupci&oacute;n     del segundo premolar.    <br>  </p>      <p>El EGI tiene la responsabilidad de realizar el diagn&oacute;stico precoz de     estas afecciones y fomentar las acciones encaminadas a prevenir o minimizar     los da&ntilde;os que puedan ocurrir.    <br>  </p>      <p>Una de las t&eacute;cnicas preventivas m&aacute;s importantes son los mantenedores     de espacio, que no son m&aacute;s que aditamentos dise&ntilde;ados para cada     paciente que impiden el cierre del espacio disponible; pueden ser removibles     o fijos y son t&eacute;cnicas f&aacute;ciles de realizar con la premisa de llevar a cabo     un estudio profundo del paciente y la selecci&oacute;n m&aacute;s adecuada de     la t&eacute;cnica a emplear.    <br>  </p>      <p>El mantenedor de espacio est&aacute; indicado generalmente cuando las fuerzas     que act&uacute;an sobre el diente no est&aacute;n equilibradas y el an&aacute;lisis     indica una posible inadecuaci&oacute;n de espacio para el diente suced&aacute;neo.     El tratamiento oportuno es esencial cuando se pierden prematuramente los dientes     temporales, la mayor&iacute;a de los casos necesitan colocaci&oacute;n inmediata     del mantenedor de espacio.    <br>  </p>      <p>Para su aplicaci&oacute;n se deben tener en cuenta los requisitos siguientes:</p>  <ul>        ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Mantener el espacio proximal deseado.</li>        <li> No debe interferir en la erupci&oacute;n del diente sucesor permanente.</li>        <li> No debe interferir en el diente antagonista.</li>        <li> Debe facilitar espacio mesiodistal suficiente para la alineaci&oacute;n       de dientes permanentes en erupci&oacute;n.</li>        <li>No debe interferir en la fonaci&oacute;n, masticaci&oacute;n o movimiento       mandibular funcional.</li>        <li>Deben ser de dise&ntilde;o sencillo.</li>        <li>Deben ser f&aacute;ciles de limpiar y conservar.</li>      </ul>      <p>Tambi&eacute;n presentan contraindicaciones:    <br>  </p>  <ul>        ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Cuando no hay hueso alveolar que recubra la corona del diente en erupci&oacute;n       y hay suficiente espacio. </li>        <li> Cuando el espacio disponible es superior a la dimensi&oacute;n mesiodistal       requerida para la erupci&oacute;n.</li>        <li> Cuando el sucesor permanente est&aacute; ausente cong&eacute;nitamente.<span class="superscript">1</span></li>      </ul>      <p>En el contexto actual de la estomatolog&iacute;a general integral es una realidad     que no se est&aacute;n empleando a profundidad estas t&eacute;cnicas preventivas,     que de llevarse a cabo, evitar&iacute;an complejas anomal&iacute;as para el     paciente. Es por esto que nos motivamos a realizar este trabajo en nuestra &aacute;rea   de salud.</p>     <p><strong>Objetivos</strong>    <br> </p>     <p><em>General</em>:    <br>  </p>      <p>Demostrar la importancia de los mantenedores de espacio en la prevenci&oacute;n     de las maloclusiones.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Espec&iacute;ficos</em>:    <br>  </p>  <ol>        <li> Identificar las causas m&aacute;s frecuentes de p&eacute;rdida de espacio       en la muestra seleccionada.</li>        <li> Identificar los principales tipos de mantenedores de espacio utilizados       por el EGI.</li>        <li> Demostrar el papel del EGI en la implantaci&oacute;n de esta t&eacute;cnica       preventiva.</li>      </ol>  <h4>M&Eacute;todos    <br>  </h4>      <p>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo transversal en la Cl&iacute;nica del     Servicio Escolar &quot;&Aacute;ngel Hern&aacute;ndez Chirino&quot; en el curso     2000-2001 a 150 pacientes con edades comprendidas entre 6 y 9 a&ntilde;os, seleccionados     al azar, seg&uacute;n orden de llegada a la consulta y que tuvieran los siguientes     requisitos:</p>  <ul>        <li> Clase I de Angle.</li>        <li> Resalte de 0 a 4 mm.</li>        ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Sobrepase de 1/3 a 1/2 de corona.</li>        <li> Dentici&oacute;n mixta.</li>        <li> P&eacute;rdida de segundos molares temporales, caries extensas interproximales       u obturaciones defectuosas.</li>      </ul>      <p>Se confeccion&oacute; la historia cl&iacute;nica individual a todos los pacientes.    <br>  </p>      <p>Los casos que presentaban caries extensas interproximales u obturaciones fueron     tratados en atenci&oacute;n primaria para mantener los dientes en la boca.    <br>  </p>      <p>En los casos de p&eacute;rdida de dientes se realiz&oacute; un estudio radiogr&aacute;fico     para descartar otras patolog&iacute;as que interfirieran en el tratamiento,     modelos de estudios para las mediciones del arco y fotos intrabucales.    <br>  </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los casos de p&eacute;rdida de espacio fueron interconsultados con atenci&oacute;n     secundaria para su tratamiento, en los que no se observ&oacute;, se prepararon     para la colocaci&oacute;n del mantenedor de espacio y se citaron una vez al     mes para control y chequeo.    <br>  </p>      <p>El procesamiento de la informaci&oacute;n se realiz&oacute; por m&eacute;todos     manuales; se represent&oacute; en porcentajes de forma gr&aacute;fica.</p>  <h4>Resultados    <br>  </h4>      <p>En la tabla 1 se observa que en los pacientes examinados seg&uacute;n situaci&oacute;n     de los segundos molares temporales, 44 casos (29,3 %) ya ten&iacute;an p&eacute;rdida     de los segundos molares por exodoncia, adem&aacute;s del 25,3 % con obturaciones     y 23,3 % con caries extensas. Estos resultados llaman la atenci&oacute;n, ya     que constituyen factores de riesgo inminentes que pueden llevar a la p&eacute;rdida     del diente o de espacio; aqu&iacute; el EGI debe intensificar su actividad preventiva     y curativa para evitar que esto suceda. Otro detalle a destacar es que solamente     el 16,7 % de los pacientes examinados ten&iacute;a sano los segundos molares     temporales, condici&oacute;n que es necesario mantener.    <br>  </p>      <p align="center">Tabla 1. Estado de los segundos molares temporales en la muestra     seleccionada</p>  <table width="75%" border="1" align="center">    <tr>       <td>Segundos molares temporales</td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">%</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Sanos </td>      <td>             <div align="center">25</div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">16,7</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Obturados</td>      <td>             <div align="center">38 </div>      </td>      <td>             <div align="center">25,3</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Exodoncias</td>      <td>             <div align="center">44</div>      </td>      <td>             <div align="center">29,3</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Caries extensas</td>      <td>             <div align="center">35 </div>      </td>      <td>             <div align="center">23,3</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Oligodoncias</td>      <td>             <div align="center">5</div>      </td>      <td>             <div align="center">3,4</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>P&eacute;rdida por trauma</td>      <td>             <div align="center">3 </div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2,0</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Total </td>      <td>             <div align="center">150</div>      </td>      <td>             <div align="center">100,0 </div>      </td>    </tr>  </table>      <p>En la tabla 2 se representan los casos atendidos por ortodoncia seg&uacute;n     causa. Observamos que 55 casos (63,2 %) necesitaron atenci&oacute;n secundaria     y el 36,8 % fue diagnosticado precozmente por el EGI.    <br>  </p>      <p align="center">Tabla 2. Mantenimiento del espacio por p&eacute;rdida del segundo     molar seg&uacute;n causas</p>  <table width="75%" border="1" align="center">    <tr>       <td rowspan="3">            <div align="center">Causas</div>      </td>      <td colspan="4">             <div align="center">P&eacute;rdida de espacio</div>      </td>      <td colspan="2" rowspan="2">             <div align="center">Total</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td colspan="2">             <div align="center">S&iacute; </div>      </td>      <td colspan="2">             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No </div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">%</div>      </td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">% </div>      </td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">%</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Exodoncia</td>      <td>             <div align="center">28</div>      </td>      <td>             <div align="center">63,6 </div>      </td>      <td>             <div align="center">16</div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">36,4 </div>      </td>      <td>             <div align="center">44</div>      </td>      <td>             <div align="center">50,6</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Caries extensas</td>      <td>             <div align="center">20 </div>      </td>      <td>             <div align="center">57,1</div>      </td>      <td>             <div align="center">15</div>      </td>      <td>             <div align="center">42,9 </div>      </td>      <td>             <div align="center">35 </div>      </td>      <td>             <div align="center">40,2</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Oligodoncias</td>      <td>             <div align="center">5 </div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">100,0 </div>      </td>      <td>             <div align="center">0 </div>      </td>      <td>             <div align="center">0,0</div>      </td>      <td>             <div align="center">5 </div>      </td>      <td>             <div align="center">5,7</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Trauma</td>      <td>             <div align="center">2 </div>      </td>      <td>             <div align="center">66,7</div>      </td>      <td>             <div align="center">1 </div>      </td>      <td>             <div align="center">33,3</div>      </td>      <td>             <div align="center">3 </div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3,4</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Total</td>      <td>             <div align="center">55</div>      </td>      <td>             <div align="center">63,2</div>      </td>      <td>             <div align="center">32</div>      </td>      <td>             <div align="center">36,8</div>      </td>      <td>             <div align="center">87</div>      </td>      <td>             <div align="center">100,0</div>      </td>    </tr>  </table>      <p align="center">El total de pacientes es de 87 debido a que no fueron atendidos por Ortodoncia los pacientes con 2dos. molares sanos u obturados. </p>     <p>La exodoncia fue la primera causa de atenci&oacute;n, seguida de las caries     extensas. De los casos que se detectaron sin p&eacute;rdida de espacio, correspondi&oacute; el 36,4 % a las exodoncias y el 42,8 % a las caries extensas.    <br>  </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la tabla 3 se muestran los casos atendidos par ortodoncia seg&uacute;n arcada     afectada y sexo. Se observa que el 73,6 % de los pacientes ten&iacute;a afectado     los segundos molares de la arcada inferior. En relaci&oacute;n con el sexo,     el masculino ocup&oacute; el 58,6 % de los casos atendidos.</p>      <p align="center">Tabla 3. Pacientes atendidos en ortodoncia seg&uacute;n arcada     afectada y sexo</p>  <table width="75%" border="1" align="center">    <tr>       <td>&nbsp;</td>      <td colspan="2">             <div align="center">Masculino</div>      </td>      <td colspan="2">             <div align="center">Femenino</div>      </td>      <td colspan="2">             <div align="center">Total</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Arcada/sexo</td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">%</div>      </td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">%</div>      </td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">%</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Arcada superior </td>      <td>             <div align="center">12</div>      </td>      <td>             <div align="center">23,5</div>      </td>      <td>             <div align="center">11</div>      </td>      <td>             <div align="center">30,6</div>      </td>      <td>             <div align="center">23 </div>      </td>      <td>             <div align="center">26,4</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Arcada inferior </td>      <td>             <div align="center">39</div>      </td>      <td>             <div align="center">76,5 </div>      </td>      <td>             <div align="center">25 </div>      </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">69,4</div>      </td>      <td>             <div align="center">64</div>      </td>      <td>             <div align="center">73,6</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Total</td>      <td>             <div align="center">51</div>      </td>      <td>             <div align="center">58,6 </div>      </td>      <td>             <div align="center">36</div>      </td>      <td>             <div align="center">41,4 </div>      </td>      <td>             <div align="center">87</div>      </td>      <td>             <div align="center">100,0</div>      </td>    </tr>  </table>      <p> La tabla 4 se refiere al tipo de mantenedor de espacio empleado. Dentro de     los m&aacute;s utilizados encontramos el acr&iacute;lico con 21 casos (65,6     %), seguido de las coronas met&aacute;licas (25,0 %). Solo en 3 pacientes (9,4     %) se emplearon las bandas met&aacute;licas con arco lingual.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>      <p align="center">Tabla 4. Mantenedores de espacio empleados por el EGI</p>  <table width="75%" border="1" align="center">    <tr>       <td>Tipo de mantenedor de espacio</td>      <td>             <div align="center">No.</div>      </td>      <td>             <div align="center">%</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Acr&iacute;lico</td>      <td>             <div align="center">21</div>      </td>      <td>             <div align="center">65,6</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Coronas met&aacute;licas </td>      <td>             <div align="center">8</div>      </td>      <td>             <div align="center">25,0</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Bandas met&aacute;licas con arco lingual </td>      <td>             <div align="center">3</div>      </td>      <td>             <div align="center">9,4</div>      </td>    </tr>    <tr>       <td>Total </td>      <td>             ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">32</div>      </td>      <td>             <div align="center">100,0 </div>      </td>    </tr>  </table>  <h4> Discusi&oacute;n    <br>  </h4>      <p>Se demuestra la importancia de los mantenedores de espacio en la prevenci&oacute;n     de las maloclusiones, ya que el 36,4 %de los pacientes fueron tratados con esta     t&eacute;cnica en atenci&oacute;n primaria.    <br>  </p>      <p>En nuestro estudio se observa, entre las causas m&aacute;s frecuentes de p&eacute;rdida     de espacio, la p&eacute;rdida del segundo molar por exodoncia y las caries extensas     interproximales, en ese orden.    <br>  </p>      <p>En cuanto al sexo, el masculino es el de mayor incidencia, con el 58,6 % de     los casos.    <br>  </p>      <p>Los principales tipos de mantenedores de espacio utilizados por el EGI son     de acr&iacute;lico y coronas met&aacute;licas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>      <p>Se pone de manifiesto con este trabajo el papel fundamental que desempe&ntilde;a    el EGl tanto en la prevenci&oacute;n de las caries y en la p&eacute;rdida de    dientes, como en el mantenimiento de espacio, para evitar que se instale una    maloclusi&oacute;n.</p> <h4>Summary</h4>     <p><strong>THE SPACE MANTAINER. A PREVENTIVE TECHNIQUE WITHIN THE REACH OF THE    GENERAL COMPREHENSIVE STOMATOLOGIST</strong></p>     <p>A descriptive cross-sectional study was conducted in 150 patients aged 6-9    from &quot;Angel Hern&aacute;ndez Chirino&quot; school service in the municipality    of Guanabacoa, during the school course 2000-2001, aimed at identifying the    main affectations of the second temporal molars and the peventive actions the    general comprehensive stomatologist may take. It was observed that 40 % of the    patients of the cases had fillings, 29.3 % had extractions, 25.3 % presented    extensive caries, 3.4 % had oligodontia, and 2 % losses due to trauma. It was    significant that 53.5 % had already received secondary attention due to loss    of space. 46.4 % were applied a space-maintainer by the general comprehensive    stomatologist at the primary health care level. It was observed a predominance    of those made by the acrylic technique. It was concluded that the treatment    applied by the general comprehensive stomatologist at this level is fundamental,    since this technique should be used when loss of temporal tooth occurs in order    to avoid that this patient seeks care at the secondary level.     <br> </p>     <p><i>Key words</i>: Space maintenance/methods; primary health care level; school    odontology service.</p>     <p></p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4>     <!-- ref --><p> 1. Golnick LA, Snawder DK. Manual de Odontopediatr&iacute;a Cl&iacute;nica:    mantenimiento de espacios. 4ta ed. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica;    1984. p.244. <!-- ref --><p> 2. Mayoral J, Mayoral G, Mayoral P. Ortodoncia. Principios fundamentales y    pr&aacute;ctica: desarrollo de los dientes y la oclusi&oacute;n. 3ra ed. La    Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1986. p.87. <!-- ref --><p> 3. Mayores ER. Ortodoncia: desarrollo de la dentici&oacute;n y de la oclusi&oacute;n.    La Habana: Instituto del Libro; 1966. p.41. (Edici&oacute;n revolucionaria).  <!-- ref --><p> 4. Bousell J. Odontopediatr&iacute;a: procedimientos cl&iacute;nicos. Sao    Paulo: Premier; 1997. p.91. <!-- ref --><p> 5. Barnett MB. Terapia oclusal en odontopediatr&iacute;a: desarrollo oclusal    normal. 4ta ed. La Habana: Editorial Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica; 1984.    p.15. <!-- ref --><p> 6. Mitchell AD, Mitchell L. Oxford handbook of clinical dentistry: Orthodontics:    management of the developing dentition-1. 2nd ed. New York: Oxford University    Press;1995. p.56. <!-- ref --><p> 7. Gonz&aacute;lez VD , Gonz&aacute;lez FM, Mar&iacute;n MG. Prevalencia de    diastemas en la dentici&oacute;n temporal. Rev Cubana Ort 1999;14(1):22-6. <p> Recibido: 16 de abril de 2003. Aprobado: 4 de octobre de 2003.    <br>   Dra. <i>Ileana B. Rodr&iacute;guez Romero</i>. Cl&iacute;nica Estomatol&oacute;gica    Docente INPE. Municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.    <br> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Estomat&oacute;loga     General.    <br>    <span class="superscript">2</span>Especialista en Estomatolog&iacute;a General     Integral.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    <span class="superscript">3</span>Especialista en Ortodoncia. </a><a name="cargo"></a></p>       ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Golnick]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Snawder]]></surname>
<given-names><![CDATA[DK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual de Odontopediatría Clínica: mantenimiento de espacios]]></source>
<year>1984</year>
<edition>4ta ed</edition>
<page-range>244</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Científico-Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mayoral]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mayoral]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mayoral]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ortodoncia: Principios fundamentales y práctica:]]></source>
<year>1986</year>
<edition>3ra ed</edition>
<page-range>87</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Científico-Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Ortodoncia: desarrollo de la dentición y de la oclusión]]></source>
<year>1966</year>
<page-range>41</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto del Libro]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bousell]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Odontopediatría: procedimientos clínicos]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>91</page-range><publisher-loc><![CDATA[Sao Paulo ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Premier]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barnett]]></surname>
<given-names><![CDATA[MB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Terapia oclusal en odontopediatría: desarrollo oclusal normal.]]></source>
<year>1984</year>
<edition>4ta ed</edition>
<page-range>15</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Científico-Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mitchell]]></surname>
<given-names><![CDATA[AD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mitchell]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Oxford handbook of clinical dentistry: Orthodontics]]></source>
<year>1995</year>
<edition>2nd ed</edition>
<page-range>56</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[VD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[FM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marín]]></surname>
<given-names><![CDATA[MG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevalencia de diastemas en la dentición temporal]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Ort]]></source>
<year>1999</year>
<volume>14</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>22-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
