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</front><body><![CDATA[ <div class=Section1><h3 class=MsoNormal>Farmacodivulgación</h3><a href="#asterisco" class="Estilo1">Tratamientos  para la enfermedad de Alzheimer* </a><a name="titulo"></a>     <p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Más  del 33 % de las mujeres y el 20 % de los hombres de 65 años de edad o más desarrollan  demencia durante la vida. Con el envejecimiento de la población estadounidense,  se espera que se cuadruplique en los próximos 50 años la cantidad de individuos  con la enfermedad de Alzheimer (EA). Dicha enfermedad y otros tipos de demencia  colocan un enorme peso financiero sobre el sistema de salud con costos anuales  de tratamiento que se aproximan a los 100 mil millones anuales. Muchos pacientes  y sus familias se sienten frustrados por la falta de un tratamiento efectivo para  esta enfermedad.</span></p><h4 class=MsoNormal>Intervenciones no farmacol&Oacute;gicas</h4>    <p class=MsoNormal>Los  estudios observacionales han indicado que el permanecer activo desde el punto  de vista cognoscitivo puede prevenir los síntomas de la EA. Estos estudios no  prueban que la actividad cognoscitiva proteja contra el desarrollo de la demencia,  pero la falta de participación en actividades de conocimiento puede constituir  un temprano indicador de declive cognoscitivo. No es probable que se realicen  pruebas aleatorizadas prospectivas en esta esfera, pero es prudente que se alienten  a los pacientes de edad a que se involucren en actividades de ocio que requieran  de aspectos cognoscitivos.</p>    <p class=MsoNormal>Para aquellos pacientes que hayan  desarrollado ya demencia, existe interés por la sicoterapia orientada a las emociones  como la terapia de reminiscencias que implica traer a la memoria los hechos acaecidos  en la vida de una persona. Se exhorta a los pacientes a que recuerden cosas de  su familia, lejanos recuerdos, transiciones, trabajos anteriores y otros recuerdos  significativos. Se han realizado 2 pruebas controladas aleatorizadas con la terapia  de reminiscencias. Ninguna de ellas reportó mejoras significativas en los resultados  cognoscitivos o de conducta, aunque hubo tendencias hacia el mejoramiento en el  grupo de intervención. La terapia de reminiscencias puede aportar beneficios subjetivos  que refuercen la atención a los pacientes dementes.</p><h4 class=MsoNormal>Intervenciones  farmacol&oacute;gicas</h4><h6 class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX;mso-bidi-font-weight: bold'>Ginkgo biloba</span></h6>    <p class=MsoNormal>Se ha promovido el extracto  de las hojas del árbol Ginkgo biloba, dadas sus cualidades colinérgicas, neuroprotectoras  y antioxidantes para el reforzamiento de la memoria. El primer estudio clínico  hecho en Estados Unidos sobre el extracto de Ginkgo biloba para la demencia demostró  una leve mejoría en las pruebas cognoscitivas formales además de un ligero mejoramiento  del carácter y la conducta social del individuo. Sin embargo, hubo una tasa de  abandono del 60 % en este estudio y no existieron efectos sobre la valoración  a ciegas de los médicos. Un metaanálisis de 1998 que revisó 50 estudios, aunque  solo cuatro eran metodológicamente sólidos, llegó a la conclusión de que el extracto  de Ginkgo biloba tenía un efecto pequeño pero significativo en la función cognoscitiva.  Desde entonces se han producido 2 ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECAs)  con el árbol Ginkgo biloba. El primero fue un intento por ver si beneficiaba a  los individuos con demencia leve a moderada y el segundo, para investigar si mejoraba  la memoria de los individuos no dementes. Ninguno de los estudios demostró beneficios  dentro del dominio neurofisiológico, ni en ningún subgrupo de pacientes. Hay una  mayor incidencia de complicaciones por sangramiento entre pacientes que toman  Ginkgo biloba, aunque se desconoce si esto se debe a cualidades antiplaquetarias  o a interacciones con otros medicamentos. También es altamente variable la calidad  farmacéutica de los diversos preparados de este extracto. Sobre la base de los  datos provenientes de varios ECAs, no se recomienda el Ginkgo biloba ni para el  reforzamiento de la memoria ni el tratamiento de la demencia.</p><h6 class=MsoNormal>Terapia  con estrógenos</h6>    <p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Existe  una razón neurobiológica para el efecto protector de los estrógenos sobre el riesgo  de padecer demencia. El hipocampo, que interviene en la memoria verbal, es rico  en receptores de estrógeno y se ha sugerido que los estrógenos tienen efectos  antioxidantes y antiamiloidogénicos y que estimulan a los neurotransmisores involucrados  en el conocimiento. Varios estudios epidemiológicos extensos y pequeños ECAs acerca  del efecto del estrógeno en el conocimiento indicaron resultados combinados. Recientes  ECAs más amplios demostraron que la sustitución de estrógenos no mostraba ningún  beneficio significativo en mujeres posmenopaúsicas diagnosticadas con EA leve  a moderada.</span></p>    <p class=MsoNormal>Asimismo se ha manifestado un interés  por ver si el modulador síntético del receptor de estrógeno, raloxifeno, produce  efectos cognoscitivos beneficiosos, pero ECAs de buena calidad indican que ni  la terapia de sustitución de estrógenos (sola o en combinación) ni el raloxifeno  resultan eficaces para el tratamiento o la prevención de la EA.</p><h6 class=MsoNormal>Colesterol  y estatinas</h6>    <p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Resulta  interesantísima la asociación entre el metabolismo del colesterol y la EA. El  alelo &#931;4 de la apolipoproteína E (APOE), que participa en el metabolismo  del colesterol, es un factor de riesgo genético para la aparición tardía de la  EA. En el sistema nervioso central, la APOE promueve la formación de amiloides  insolubles y puede modificar la aparición de los nudos neurofibrilares. Cuando  se reduce el colesterol neuronal en los animales de experimentación, se reduce  la síntesis del péptido beta-amiloide. Al parecer es biológicamente plausible  que la reducción del colesterol en suero puede afectar el desarrollo de la EA.  Los estudios de observación han reportado que el uso de estatinas se asocia con  una menor incidencia de la EA. Actualmente no existen ECAs que confirmen la hipótesis  de que las estatinas protegen contra la EA.</span></p><h6 class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX;mso-bidi-font-weight: bold'>Medicamentos antinflamatorios no esteroides</span></h6>    <p class=MsoNormal>Se  ha hablado de los mecanismos antinflamatorios como importantes mediadores en la  patogénesis de la EA. La activación de la cascada de complementos, la presencia  de microglias reactivas y numerosas proteínas asociadas con el sistema inmunológico  se han determinado en los cerebros de los individuos afectados. Varios estudios  observacionales indican que el tratamiento con antinflamatorios no esteroideos  postergó o redujo la ocurrencia de la EA, mientras otros no han mostrado efecto  alguno. Se han realizado varios ensayos prospectivos controlados aleatorizados  en un intento por comprobar si hay relación entre el uso de antinflamatorios no  esteroideos y la EA. Sobre la base de los datos provenientes de los ECAs, no hay  suficientes evidencias para recomendar estos antinflamatorios para la prevención  de la EA.</p><h6 class=MsoNormal>Antioxidantes</h6>    <p class=MsoNormal>El estrés  oxidativo suele desempeñar una función en los cambios neuronales degenerativos  que ocurren en la EA. Esta hipótesis ha llevado a diversas investigaciones sobre  antioxidantes y EA. Los estudios no experimentales han mostrado resultados contradictorios.  Existe un solo ensayo controlado aleatorizado bien diseñado que utilizó los suplementos  vitamínicos en pacientes con EA moderada. No hubo diferencias estadísticamente  significativas entre el grupo con vitamina E y el de placebo, pero el proceso  de aleatorización no fue bueno y el grupo del placebo tuvo mayores puntuaciones  iniciales a cuenta del estado mental mínimo que el grupo con vitamina E (13,3  y 11,3, respectivamente). Al ajustarse los resultados para estas diferencias,  el grupo en tratamiento obtuvo un beneficio significativo en términos de tiempo  transcurrido hasta alcanzar el punto final primario (440 <i>vs</i> 670 días).  El beneficio neto de este estudio fue relativamente pequeño y no queda claro si  estos resultados pueden generalizarse o no para prevenir o tratar la demencia  en sus etapas tempranas. Basado en este solo ECA y el hecho de que la terapia  con antioxidantes es por lo general segura y bien tolerada, algunos médicos generales  han añadido una alta dosis de suplementos de vitamina E a sus regímenes de tratamiento  de la EA. Se precisa de otros estudios en esta esfera.</p><h6 class=MsoNormal>Inhibidores  de colinesterasa</h6>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Se  han producido claras demostraciones de que las neuronas colinérgicas disminuyen  en áreas críticas del cerebro de los pacientes con EA. Aunque el déficit de acetilcolina  desempeña una función en la EA, se reconoce cada vez más que esto ocurre dentro  de un medio complejo de cambios en los neurotransmisores del cerebro de los enfermos.  Al inhibirse la degradación de la acetilcolina liberada por las neuronas colinérgicas  presinápticas, los inhibidores de la colinesterasa aumentan la cantidad de acetilcolina  disponible para la neurotransmisión. Las recientes evidencias indican que el tratamiento  a largo plazo con inhibidores de colinesterasa no solo mejora el conocimiento  y la conducta, sino que puede influir en la función neuronal y en la supervivencia.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Existen  4 inhibidores de colinesterasa aprobados por la Agencia de Alimentos y Medicamentos  de los Estados Unidos para el tratamiento de la EA: tacrina, donepezilo, rivastigmina  y galantamina. La tacrina fue el primer inhibidor de colinesterasa que mostró  resultados positivos en el conocimiento mejorado de los pacientes con EA tratados.  El uso de la tacrina se asocia con hepatotoxicidad y con interacciones medicamentosas  clínicamente significativas, y debido a la disponibilidad de otros inhibidores  con mejores perfiles de efectos secundarios y menos interacciones medicamentosas,  la tacrina se utiliza poco hoy día. Los ECAs con placebo que se han relizado con  donepezilo, rivastigmina y galantamina demostraron que estos fármacos tienen respuestas  clínicamente significativas en pacientes con EA. Las medidas de los resultados  que muestran beneficios con la terapia a base de inhibidores de colinesterasa  comprenden conocimiento (medido según la subescala cognoscitiva de la Escala de  Valoraciones de la Enfermedad de Alzheimer y el Examen del Estado Mental Mínimo),  impresión de cambios basada en la entrevista del clínico, actividades de la vida  diaria, discapacidad, calidad de vida y colocación en hogares de ancianos. La  magnitud de la respuesta parece ser la estabilización o el retardo de la progresión  de la enfermedad que es equivalente a 6 meses de declive cognoscitivo. Si bien  la mayoría de estos estudios son a corto plazo, hay diversos estudios que demuestran  la durabilidad de la respuesta por 1 ó 2 años. Se ha revelado que el donepezilo  es efectivo en EA moderada a severa y mejora los síntomas neurosiquiátricos, pero  un reciente ECA hecho en Gran Bretaña llegó a la conclusión de que el tratamiento  de la EA leve a moderada con donepezilo no era ni eficaz ni rentable, aunque este  estudio tuvo serias deficiencias que cuestionan la validez de estas conclusiones.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Donepezilo,  rivastigmina, y galantamina tienen el mismo mecanismo de acción que inhibe la  colinesterasa para permitir que haya más acetilcolina en la fisura<span style='color:blue'> </span>sináptica, pero hay diferencias entre los 3 medicamentos  y no se han realizado ensayos aleatorizados a doble ciegas que los comparen entre  sí. Recientemente se publicaron 2 estudios abiertos. El primero no mostró ninguna  diferencia en cuanto a la eficacia entre el donepezilo y la rivastigmina, mientras  que el segundo indicó que los pacientes en régimen de donepezilo se comportaron  mejor en las pruebas cognoscitivas y en el funcionamiento de las actividades diarias  que los pacientes sometidos a galantamina. Si bien los resultados de estos estudios  son sugerentes, es necesario realizar estudios a doble ciegas antes de llegar  a la conclusión de que un inhibidor de colinesterasa es superior al otro.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Donepezilo,  rivastigmina y galantamina comparten efectos secundarios colinérgicos comunes,  entre los que se encuentran las nauseas, los vómitos, las diarreas, la anorexia  y el dolor abdominal, pero los pacientes tienden a desarrollar tolerancia a estos  síntomas gastrointestinales. </span></p>    <p class=MsoNormal>Debido a que los inhibidores  de colinesterasa aumentan la acetilcolina y pueden incrementar el tono parasimpático,  estos medicamentos deben usarse con cuidado en pacientes con broncoespasmo, úlcera  péptica activa, bradicardia o trastornos de la conducción cardíaca. Además, debe  tenerse cuidado si los pacientes que los toman sufren operaciones con anestesia  general, ya que estos medicamentos pueden prolongar los efectos de los agentes  bloqueadores neuromusculares.</p><h6 class=MsoNormal>Memantina</h6>    <p class=MsoNormal>Existen  cada día más indicios de que los trastornos en la neurotransmisión glutaminérgica  contribuyen a la patogénesis y al déficit cognoscitivo en la EA. La glutamina  es un neurotransmisor excitador que activa al receptor de N-metil-d-aspartato.  Se piensa que la transmisión glutaminérgica sea importante en el aprendizaje y  la memoria, pero al parecer la sobreestimulación glutaminérgica es tóxica para  las neuronas. Basado en esta teoría, se ha probado en el tratamiento de la EA  la memantina, un antagonista del receptor de N-metil-d-aspartato. Se han hecho  3 ensayos aleatorizados controlados por placebo que han demostrado que la memantina  es moderadamente efectiva en el retardo del avance de la enfermedad.</p>    <p class=MsoNormal>No  se ha probado todavía si la memantina es o no efectiva mezclada con inhibidores  de colinesterasa, pero están en preparación ensayos clínicos que tratarán este  tema. La memantina es bien tolerada, con un perfil de efectos secundarios similar  a un placebo.</p>    <p class=MsoNormal>Los efectos beneficiosos vistos con la memantina  reflejan un declive más lento de los pacientes tratados en lugar de un mejoramiento  real, lo que a veces se observa en pacientes tratados con inhibidores de colinesterasa.  Luego entonces los inhibidores de colinesterasa siguen siendo la opción de tratamiento  para pacientes con EA, aunque la memantina puede ser un adjunto útil en la fase  tardía de la enfermedad. Existen limitados datos sobre el uso de la memantina  en etapas tempranas de la EA y no se recomienda en estos pacientes.</p><h6 class=MsoNormal>Terapia  combinada</h6>    <p class=MsoNormal>Como los efectos beneficiosos de los inhibidores  de colinesterasa son modestos, se ha despertado el interés por ver si la combinación  de terapias puede tener efectos adicionales o incluso sinérgicos en el tratamiento  de la EA. El añadir memantina al donepezilo en etapas tardías de la enfermedad  tiene sus beneficios. Por desgracia, añadir vitamina E o terapia de sustitución  hormonal a la terapia con inhibidores de colinesterasas no ha resultado en un  beneficio adicional por encima de los beneficios de la monoterapia.</p><h4 class=MsoNormal>Conclusiones</h4>    <p class=MsoNormal>La  incidencia y la prevalencia de la EA aumentarán sustancialmente en el futuro.  Los efectos de un tratamiento, aunque sean modestos, pueden tener un impacto significativo  sobre la calidad de vida de estos pacientes, sus cuidadores, sus familias y la  sociedad en general. No hay suficientes evidencias para recomendar como tratamiento  al Ginkgo bilola, los estrógenos, las estatinas o los antinflamatorios no esteroideos.  Un solo ensayo aleatorizado controlado apoya el uso de una alta dosis de vitamina  E complementaria en el tratamiento de la EA. Hay buenos indicios de que los inhibidores  de colinesterasa y la memantina son medianamente efectivos para tratar la enfermedad.  Al parecer los inhibidores de colinesterasa son efectivos en todo el espectro  de la enfermedad mientras que la memantina, sola o en combinación con los mencionados  inhibidores, es eficaz en las etapas tardías. No hay pruebas que indiquen una  superioridad clara de un inhibidor de colinesterasa sobre otro.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><a href="#titulo">*Darryl  Potyk. Treatments for Alzheimer Disease. South Med J. 2005;98(6):628-35. Disponible  en: <span style='color:#000099; text-decoration:none;text-underline:none'>http://www.medscape.com/viewarticle/507361</span></a><span style='color:windowtext; text-decoration:none;text-underline:none'><a name="asterisco"></a></span></p>    <p align="right" class=MsoNormal>Traducción:  Lic. Mayda Jiménez Lafranqui    <br> <span lang=ES-MX style='mso-ansi-language:ES-MX'>Reseña:  Lic. Manuel Cué Brugueras</span></p></div>      ]]></body>
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