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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Soluciones terapéuticas a consultas de casos críticos]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología.  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The emergency medical assistance is one of the milestones at the time of evaluating the quality of the health care services of any health system. It is an area where the medical action requires training, agility and soundness of knowledge. The severe patient usually originates the prescription of drugs, a health technology that may contribute to improve the patients' management, if it is well used. The questions about this type of patients in connection with drugs are also common. The therapeutic consultation as a means of information has supported the action of physicians in this medical sphere. The present paper illustrates clinical cases that justify the consultations given by our service at the Center for the Development of Pharmacoepidemiology.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3 align="justify">Consulta terap&eacute;utica </h3>     <p align="justify">Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiolog&iacute;a </p> <h2 align="justify">Soluciones terap&eacute;uticas a consultas de casos cr&iacute;ticos </h2>     <p align="justify"><a href="#cargo">Dulce Mar&iacute;a Calvo Barbado,<span class="superscript">1</span> Miriam Cires Pujol<span class="superscript">2</span> e Ibis Delgado Mart&iacute;nez<span class="superscript">3</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4 align="justify">Resumen </h4>     <p align="justify">La atenci&oacute;n m&eacute;dica de urgencia constituye uno de los pilares a la hora de evaluar la calidad de los servicios sanitarios de cualquier sistema de salud. Es un &aacute;rea donde el accionar m&eacute;dico requiere preparaci&oacute;n, agilidad y solidez de los conocimientos. El paciente grave origina habitualmente la prescripci&oacute;n de f&aacute;rmacos, una tecnolog&iacute;a sanitaria que bien utilizada contribuye a mejorar el manejo de estos pacientes. Son tambi&eacute;n comunes las interrogantes relacionadas con este tipo de paciente en relaci&oacute;n con la tem&aacute;tica f&aacute;rmaco. La consulta terap&eacute;utica como medio de informaci&oacute;n ha brindado un acompa&ntilde;amiento al accionar de los facultativos de esta &aacute;rea de la medicina. En el presente trabajo se pone a su disposici&oacute;n ejemplos de casos cl&iacute;nicos que han justificado la emisi&oacute;n de consultas por nuestro servicio en el Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiolog&iacute;a. </p>     <p align="justify"><strong>Palabras clave</strong>: Consulta terap&eacute;utica, casos cl&iacute;nicos, Farmacoepidemiolog&iacute;a. </p>     <p align="justify">El volumen de informaci&oacute;n m&eacute;dica ha ido aumentando de manera exponencial y se estima que en la actualidad se duplica cada 19 a&ntilde;os. Los medicamentos no son una excepci&oacute;n, ya que se produce una incorporaci&oacute;n constante de nuevos principios activos en el mercado farmac&eacute;utico. Se ha de a&ntilde;adir que de manera frecuente resulta dif&iacute;cil encontrar fuentes de informaci&oacute;n adecuadas, por la p&eacute;rdida de actualidad de los libros con el paso de los a&ntilde;os, la imposibilidad de tomar decisiones cl&iacute;nicas a partir de los resultados de revistas m&eacute;dicas, adem&aacute;s de que la informaci&oacute;n a menudo es parcial y esta poco evaluada.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">Conjuntamente con los boletines de informaci&oacute;n terap&eacute;utica, las gu&iacute;as para la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, los formularios y gu&iacute;as, la consulta terap&eacute;utica constituye un medio de brindar informaci&oacute;n al profesional sanitario. Este tipo de servicio es una forma de complementar el conocimiento sobre f&aacute;rmacos con informaci&oacute;n de medicamentos orientadas a problemas de salud.<span class="superscript">2-8</span> </p>     <p align="justify">La consulta terap&eacute;utica es una fuente de informaci&oacute;n independiente sobre medicamentos, que surge en nuestro pa&iacute;s para la red nacional de Farmacoepidemiolog&iacute;a, as&iacute; como para otros usuarios. </p>     <p align="justify">Nuestro servicio de consulta terap&eacute;utica fue establecido en 1998, en la secci&oacute;n de Informaci&oacute;n Cient&iacute;fica y Terap&eacute;utica del Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiolog&iacute;a (CDF) y tiene como antecedentes la experiencia en esta actividad de la Fundaci&oacute; Institut Catal&aacute; de Farmacolog&iacute;a de Barcelona (FIC). </p>     <p align="justify">Tiene un procedimiento de trabajo establecido que incluye la recepci&oacute;n de la interrogante, la identificaci&oacute;n de manera sistem&aacute;tica de los conocimientos existentes sobre la pregunta formulada, la valoraci&oacute;n rigurosa de estos conocimientos en relaci&oacute;n con el paciente motivo de consulta, la discusi&oacute;n de la respuesta y su introducci&oacute;n a una base de datos. Se han recepcionado a lo largo de estos a&ntilde;os, un total de 915 consultas, de ellas, corresponden 54 (6 %) a casos cr&iacute;ticos </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Las urgencias m&eacute;dicas es un &aacute;rea de la medicina, que tambi&eacute;n se acompa&ntilde;a de incertidumbre y de interrogantes. El paciente grave requiere una acci&oacute;n inmediata y la atenci&oacute;n de un facultativo preparado en el manejo de los f&aacute;rmacos. Pero a menudo, es un paciente, que por las caracter&iacute;sticas de las enfermedades que lo aquejan, necesita la utilizaci&oacute;n de una diversidad de f&aacute;rmacos y por tanto, con frecuencia es polimedicado.<span class="superscript">9</span> Todo lo que justifica el acompa&ntilde;amiento de nuestro servicio al hacer asistencial diario del paciente cr&iacute;tico. Otra peculiaridad de los pacientes graves, son las entidades que frecuentemente se presentan en ellos. Las intoxicaciones y la sepsis son ejemplo de estas entidades. A continuaci&oacute;n, se presentan 4 casos cl&iacute;nicos con estos diagn&oacute;sticos que motivaron la solicitud del servicio de consulta terap&eacute;utica. <strong><em></em></strong></p> <h4 align="justify">Sepsis neonatal </h4>     <p align="justify">La sepsis del neonato es un problema de salud de relevancia. Su frecuencia es de 1 a 5 por 100 000 nacidos vivos y posee una incidencia de 0,3 %.<span class="superscript">10</span> Puede ser de inicio temprano, en los neonatos de menos de 4 d&iacute;as y de inicio tard&iacute;o en mayores de 5 d&iacute;as. Los g&eacute;rmenes m&aacute;s frecuentemente relacionados son cocos grampositivos, como el <em>Streptococcus agalactiae </em>(grupo B), <em>Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis </em>(sepsis en infantes con c&aacute;teter), y como ejemplo de gramnegativos <em> Echerichia coli </em>y <em> Klebsiella pneumoniae</em>. Los procesos que habitualmente originan son sepsis generalizada, meningitis, neumon&iacute;a, celulitis, osteomielitis, artritis supurativa, entre otros. Habitualmente conllevan el uso de esquemas de antimicrobianos solos o combinados, y una duraci&oacute;n hasta de 14 d&iacute;as, seg&uacute;n el germen aislado o los mapas microbiol&oacute;gicos de las correspondientes unidades.<span class="superscript">10,11</span> </p>     <p align="justify">El neonato s&eacute;ptico es siempre tributario de internaci&oacute;n en servicios de urgencia, y de un accionar en&eacute;rgico, por la gravedad de esta entidad en este paciente y por las caracter&iacute;sticas propias de este grupo de edad como la inmadurez inmunol&oacute;gica, que lo hace susceptible y sensible a las infecciones. Las consultas sobre esta tem&aacute;tica han sido unas de las de mayor frecuencia, y han demandado una respuesta din&aacute;mica y urgente de nuestro servicio. En el ac&aacute;pite siguiente se presenta 1 caso cl&iacute;nico y una serie de casos de hospitales de nuestra capital, donde se ofrece nuestra opini&oacute;n y ayuda al comit&eacute; farmacoterap&eacute;utico de esas instituciones. </p> <h6 align="justify">Caso cl&iacute;nico 1 </h6>     <p align="justify">Neonato con el diagn&oacute;stico de meningoencefalitis por <em>Enterobacter</em>,  ingresado en terapia intensiva de neonatolog&iacute;a, que se inici&oacute; tratamiento con cefotaxima y amikacina. El paciente continu&oacute; con una evoluci&oacute;n desfavorable. En los estudios microbiol&oacute;gicos se a&iacute;sla un <em>Enterobacter spp</em>, que es poco sensible a los antibi&oacute;ticos que est&aacute; recibiendo el paciente y , sin embargo, se presenta un halo de inhibici&oacute;n bien definido con el cloranfenicol. &iquest;Qu&eacute; antibioticoterapia ser&iacute;a m&aacute;s conveniente en este caso? </p>     <p align="justify">Discusi&oacute;n </p>     <p align="justify">Se trata de un reci&eacute;n nacido que comenz&oacute; a presentar un cuadro cl&iacute;nico caracter&iacute;stico de una meningoencefalitis, que se inici&oacute; el tratamiento con la asociaci&oacute;n de cefotaxima y amikacina. En los estudios microbiol&oacute;gicos se aisl&oacute; un <em>Enterobacter </em>que presenta un halo de inhibici&oacute;n poco definido para los antibi&oacute;ticos cefotaxima y amikacina, que son los prescritos en este caso. Sin embargo, el halo de inhibici&oacute;n se encuentra bien definido para el cloranfenicol. Para realizar la selecci&oacute;n en este caso hay que tener en cuenta los resultados microbiol&oacute;gicos, valorar las caracter&iacute;sticas farmacodin&aacute;micas de los antibi&oacute;ticos y la relaci&oacute;n beneficio/riesgo de los medicamentos.<span class="superscript">12</span> En las infecciones del sistema nervioso central (SNC) hay que valorar los par&aacute;metros siguientes: capacidad de penetraci&oacute;n a trav&eacute;s de la barrera hematoencef&aacute;lica (BHE), la liposolubilidad del agente antibi&oacute;tico, el peso molecular, el grado de uni&oacute;n a las prote&iacute;nas plasm&aacute;ticas, y el grado de ionizaci&oacute;n al pH del organismo. Otro factor a tener en cuenta, al considerar la actividad bactericida de los medicamentos usados, es que debido a la acumulaci&oacute;n de lactatos en el l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo (LCR) durante la meningitis bacteriana, el pH del LCR disminuye y con ello se inhibe la acci&oacute;n bactericida de los aminogluc&oacute;sidos, lo que pudiese contribuir a la baja tasa de respuestas obtenida en modelos animales de meningitis y en pacientes. As&iacute; mismo, la elevaci&oacute;n del contenido de prote&iacute;nas del LCR puede disminuir la eficacia de los agentes antimicrobianos que se unen con mucha afinidad a las prote&iacute;nas, ya que el antibi&oacute;tico debe estar libre para poder ejercer su efecto farmacol&oacute;gico.<span class="superscript">12,13</span> </p>     <p align="justify">Los f&aacute;rmacos que penetran en el LCR pueden ser removidos a trav&eacute;s de un sistema de transporte activo, a nivel del plexo coroideo (penicilinas y cefalosporinas), o pueden ser convertidos en metabolitos inactivos. Se requiere adem&aacute;s de una valoraci&oacute;n de la actividad bactericida a nivel del LCR para poder iniciar una terapia &oacute;ptima, porque la meningitis bacteriana representa una infecci&oacute;n en un &aacute;rea poco defendida por el hu&eacute;sped. M&uacute;ltiples estudios en modelos animales experimentales han mostrado que la muerte bacteriana r&aacute;pida se pone de manifiesto cuando las concentraciones en el LCR de betalact&aacute;micos y aminogluc&oacute;sidos exceden a las concentraciones m&iacute;nimas inhibitorias (CMI) en 10 a 20 veces.<span class="superscript">13</span> </p>     <p align="justify">Un estudio en infantes y ni&ntilde;os con meningitis bacteriana quienes tuvieron cultivos de LCR positivos y negativos entre las 18 y las 36 h despu&eacute;s del inicio de la terap&eacute;utica con antibi&oacute;ticos, revel&oacute; un incremento en las tasas de complicaciones neurol&oacute;gicas (ataxia, hemiparesia, retardo en el desarrollo, deterioro de la capacidad auditiva), en el grupo en quienes el microorganismo causal podr&iacute;a todav&iacute;a estar recobrado despu&eacute;s de este intervalo de tiempo (no se hab&iacute;a logrado la esterilizaci&oacute;n del LCR).<span class="superscript">14</span> </p>     <p align="justify">Cuando se sospecha o se logra establecer qui&eacute;n es el agente causal, sin dudas, se puede recomendar el antibi&oacute;tico m&aacute;s adecuado. En este paciente el agente aislado ha sido un <em>Enterobacter spp</em>, siendo la terapia de primera elecci&oacute;n en este caso las cefalosporinas de 3ra generaci&oacute;n (cefotaxima o ceftriaxona) y como tratamiento alternativo el aztreonam, las fluoroquinolonas, el cotrimoxazol. La introducci&oacute;n en terap&eacute;utica de las cefalosporinas de 3ra generaci&oacute;n representa un avance en el tratamiento de esta infecci&oacute;n por bacilos gramnegativos, ya que con los reg&iacute;menes anteriores (aminogluc&oacute;sidos m&aacute;s cloranfenicol) las tasas de curaci&oacute;n oscilan entre el 40 y el 90 %, mientras que con las cefalosporinas se obtienen tasas de curaci&oacute;n del 78 al 94 %. La cefotaxima es el preferido para los reci&eacute;n nacidos, ya que ha sido el m&aacute;s estudiado y adem&aacute;s no se excreta por la bilis, lo que pudiese determinar un efecto inhibitorio sobre la flora bacteriana intestinal, y la ceftriaxona tambi&eacute;n se une en un porcentaje elevado a las prote&iacute;nas, lo cual retrasara el inicio de su acci&oacute;n. En relaci&oacute;n con los otros agentes de segunda elecci&oacute;n, el aztreonam alcanza excelentes concentraciones en el LCR, las fluoroquinolonas se encuentran contraindicadas en neonatos y ni&ntilde;os (da&ntilde;o en cart&iacute;lagos). </p>     <p align="justify">Las dosis recomendadas por v&iacute;a parenteral son: cefotaxima neonatos: de 0-7 d&iacute;as: 100 mg/kg/d&iacute;a, cada 12 h; de 8-28 d&iacute;as: 150-200 mg/kg/d&iacute;a, cada 6-8 h y en lactantes y ni&ntilde;os: 200-300 mg/kg/d&iacute;a, cada 6 h. La ceftriaxona en infantes y ni&ntilde;os de 80 a 100 mg/kg/d&iacute;a, cada 12-24 h. La amikacina se recomienda en neonatos de 0-7 d&iacute;as: 15-20 mg/kg/d&iacute;a, cada 12 h; de 8-28 d&iacute;as: 20-30 mg/kg/d&iacute;a, cada 8 h y en infantes y ni&ntilde;os de 20-30 mg/kg/d&iacute;a, cada 8 h. En relaci&oacute;n con el cloranfenicol la dosis recomendada ser&iacute;a en neonatos: de 0-7 d&iacute;as: 25 mg/kg/d&iacute;a, una vez al d&iacute;a; de 8-28 d&iacute;as: 50 mg/kg/d&iacute;a, cada 12-24 h y en infantes y ni&ntilde;os de 75-100 mg/kg/d&iacute;a, cada 6 h.<span class="superscript">12-15</span> En casos de pacientes de 0 a 4 semanas de edad, con el diagn&oacute;stico de meningitis bacteriana aguda el tratamiento emp&iacute;rico recomendado es ampicilina m&aacute;s cefotaxima, o ampicilina m&aacute;s un aminogluc&oacute;sido, lo cual coincide con la conducta seguida en este caso. Sin embargo, al continuar el paciente en <em>status </em> convulsivo no ser&iacute;a recomendable en este caso continuar con los otros antimicrobianos que iniciaron la terap&eacute;utica en este paciente y tomar en consideraci&oacute;n los resultados microbiol&oacute;gicos, por lo que una opci&oacute;n podr&iacute;a ser el cloranfenicol (respetando las pautas recomendadas anteriormente). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Conclusi&oacute;n </p>     <p align="justify">Se recomienda realizar un cambio en la terap&eacute;utica antimicrobiana, comenzando con el cloranfenicol a raz&oacute;n de 25 mg/kg/d&iacute;a, por v&iacute;a iv y evaluar la respuesta cl&iacute;nica del paciente. </p> <h6 align="justify">Serie de casos 2 </h6>     <p align="justify">Durante el mes de junio de 2005 en un servicio de neonatolog&iacute;a se produjeron alrededor de 6 casos de sepsis neonatal en nacidos de 1 semana de edad, o menores, y se han aislado <em>Enterobacter spp </em> y <em>Staphylococcus coagulasa negativo </em>(epidermidis). Lo que ocasion&oacute; una evoluci&oacute;n t&oacute;rpida de los casos. Se desea conocer tratamiento de primera elecci&oacute;n en estos casos. </p>     <p align="justify">Discusi&oacute;n </p>     <p align="justify">En la sepsis neonatal de acuerdo con la edad del neonato y a la severidad de la enfermedad, se podr&aacute; iniciar con una terap&eacute;utica emp&iacute;rica donde los agentes de primera elecci&oacute;n son: ampicilina m&aacute;s gentamicina, ya que esta combinaci&oacute;n ofrece una amplia cobertura con m&iacute;nimos riesgos de efectos adversos.<span class="superscript">14</span> En infecciones adquiridas en el hospital, las cepas pueden tener multirresistencia a las cefalosporinas de 3ra y 4ta generaci&oacute;n, debido a la producci&oacute;n de betalactamasas de espectro ampliado, y en esta situaci&oacute;n se sugiere acudir al meropenem, como alternativa para estos pacientes cr&iacute;ticamente enfermos. Existen propuestas de uso de antibi&oacute;ticos que se relacionan a continuaci&oacute;n: neonato menor de 1 semana (etiolog&iacute;a probable Estreptococo grupo B, <em>E. coli</em>, <em>Klebsiella, Enterobacter, Staphylococcus aureus</em>): como primera elecci&oacute;n ampicilina 25 mg/kg cada 8 h iv m&aacute;s cefotaxima 50 mg/kg cada 12 h iv; alternativas ampicilina m&aacute;s aminogluc&oacute;sido antipseudomonico (gentamicina 2,5 mg/kg cada 12h iv o im); otro esquema incluye ampicilina m&aacute;s ceftriaxona 50 mg/kg/24 h iv o im.<span class="superscript">12-15</span> Los cultivos de sangre son importantes pero solo ser&aacute;n positivos entre 5-10 %. Descontinuar antibi&oacute;ticos despu&eacute;s de 72 h si los cultivos y el curso cl&iacute;nico han variado y no sostienen el diagn&oacute;stico de sepsis.<span class="superscript">16</span> </p>     <p align="justify">En el neonato de m&aacute;s de 1 semana: tratamiento de 1ra elecci&oacute;n: ampicilina 25 mg/kg cada 8h iv m&aacute;s cefotaxima (50 mg/kg cada 8 h iv), o ampicilina m&aacute;s ceftriaxona (75 mg/kg/24 h iv o im), y como alternativas ampicilina m&aacute;s aminogl&uacute;cosido antipseudom&oacute;nico gentamicina (2,5 mg/kg cada 12 h iv o im). En sepsis por <em>Enterobacter spp</em>, como primera elecci&oacute;n se sugiere: meropenem (de 3 meses a 12 a&ntilde;os 10-20 mg/kg cada 8 h, en infusi&oacute;n iv a durar 5 min) y el ciprofloxacino (no se recomienda, pero si el beneficio justifica el riesgo dosis de 8-16 mg/kg/d&iacute;a en infusi&oacute;n iv, dividido en 2 dosis): como alternativas cefepima, ofloxacino, aminogl&uacute;cosidos.<span class="superscript">15-17</span> Si se sospecha Estafilococos se sugiere penicilinas semisint&eacute;ticas resistentes a las penicilinasas o vancomicina. Si es Staplylococcus <em>epidermidis </em>es meticilina sensible se puede usar por v&iacute;a parenteral, en neonatos menores de 1 semana: oxacilina (50-75 mg/kg/d&iacute;a, dividido en 2-3 dosis), o vancomicina (25-35 mg/kg/d&iacute;a, en 2 dosis) +/- aminogl&uacute;cosido de acuerdo con la severidad de la infecci&oacute;n. Como alternativas se encuentran cefalosporinas de 1ra (cefazolina 40 mg/kg/d&iacute;a, en 2 dosis) y 2da generaci&oacute;n, amoxicilina m&aacute;s &aacute;cido clavul&aacute;nico, meropenem (menores de 2 000 g, de 0-7 d&iacute;as de edad 40 mg/kg/d&iacute;a, cada 12 h; de 8-28 d&iacute;as de edad 60 mg/kg/d&iacute;a, cada 8 h). Las pautas para el uso de los aminogluc&oacute;sidos de acuerdo con la edad son: semanas del neonato: menores de 26 semanas gentamicina 25 mg/kg/d&iacute;a; 27-34 semanas de edad 25 mg/kg cada 18 h; 35-42 semanas 2,5 mg/kg /12 h (4 mg/kg en una dosis &uacute;nica diaria); mayor e igual a 43 semanas 2,5 mg/kg cada 8 h.<span class="superscript">12,16</span> </p>     <p align="justify">Conclusi&oacute;n </p>     <p align="justify">Entre los principales agentes causales de la sepsis neonatal se encuentran los estafilococos coagulasa negativos (<em>Staphylococcus epidermidis</em>), y el <em>Enterobacter </em> es un agente que se asocia en casos de neonatos que han sufrido manipulaciones y sobre todo que han recibido ciclos de antibi&oacute;ticos repetidos. En la sepsis neonatal de acuerdo con la edad del neonato y a la severidad de la enfermedad, se podr&aacute; iniciar con una terap&eacute;utica emp&iacute;rica donde los agentes de primera elecci&oacute;n son: ampicilina m&aacute;s gentamicina, ya que esta combinaci&oacute;n ofrece una amplia cobertura con m&iacute;nimos riesgos de efectos adversos. </p> <h4 align="justify">Intoxicaciones agudas </h4>     <p align="justify">El desarrollo vertiginoso del mundo moderno ha determinado la disponibilidad de diversos productos t&oacute;xicos, entre ellos los medicamentos, que al ponerse en contacto con el organismo humano, desencadena cuadros de intoxicaciones agudas, que constituyen motivo de consulta en servicios de urgencia. En Cuba, la mortalidad por intoxicaciones agudas en el per&iacute;odo 1978-1994 oscil&oacute; entre 2,4 y 51 defunciones por 100 000 habitantes), seg&uacute;n reporta el Centro Nacional de Toxicolog&iacute;a (CENATOX). Se notificaron al Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP) 29 191 casos en el a&ntilde;o 1995, que aportaron una tasa de 265,9 casos x 10<span class="superscript">5</span> habitantes. En el a&ntilde;o 2002 el Anuario Estad&iacute;stico del MINSAP reporta una tasa de 08 envenenamientos accidentales.<span class="superscript">18</span> </p>     <p align="justify">Las consultas telef&oacute;nicas reportadas por el CENATOX desde 1987 hasta 1995 fueron 13 986, de las cuales 12 125 correspondieron a intoxicaciones agudas causadas en primer lugar por medicamentos, seguidos de otros productos qu&iacute;micos y plaguicidas. A nivel mundial, las intoxicaciones causadas por f&aacute;rmacos ocupan los primeros lugares. Por lo que constituye un gran reto para los servicios de salud el diagn&oacute;stico oportuno y el tratamiento &oacute;ptimo de los afectados.<span class="superscript">18</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Nuestro servicio de consulta terap&eacute;utica no tiene como misi&oacute;n la respuesta a estas entidades, pero durante estos a&ntilde;os hemos cooperado con el CENATOX, en la identificaci&oacute;n de productos medicamentosos causantes de intoxicaciones agudas y, muchas veces en la soluci&oacute;n de estos casos. A continuaci&oacute;n se presentan 2 ejemplos de consultas sobre este tema.<span class="superscript">19</span> </p> <h6 align="justify">Caso cl&iacute;nico 1 </h6>     <p align="justify">Intoxicaci&oacute;n por sobredosis de clotiapina en una paciente de 40 a&ntilde;os con intento suicida, ingiri&oacute; 1 200 mg del f&aacute;rmaco. Llega al cuerpo de guardia del Hospital Nacional &quot;Enrique Cabrera&quot; con somnolencia y obnubilaci&oacute;n. Se desea conocer si existe alg&uacute;n ant&iacute;doto para este f&aacute;rmaco y conducta a seguir. . </p>     <p align="justify">Discusi&oacute;n </p>     <p align="justify">La clotiapina es una dibenzodizepina, neurol&eacute;ptico at&iacute;pico, con potencia sedante y anticolin&eacute;rgica elevadas. Es utilizado en el tratamiento de la esquizofrenia a dosis de 80 a 120 mg/d&iacute;a (la paciente ingiri&oacute; 10 veces la dosis habitual), la dosis m&aacute;xima es de 360 mg, y en ancianos 60 mg/d&iacute;a. Su tiempo de vida media es intermedio. El manejo de la intoxicaci&oacute;n aguda consiste en medidas generales de hidrataci&oacute;n del paciente, canalizar vena, sonda vesical para medir diuresis y vigilar manifestaciones extrapiramidales: discinesias, acatisia, y otros efectos adversos como convulsiones, hipotensi&oacute;n postural, arritmias. Se recomienda realizar glicemias porque puede provocar hiperglicemia, vigilar conteo hematol&oacute;gico por posible agranulocitosis. Las complicaciones m&aacute;s serias son <em>shock </em>, arritmias y convulsiones.<span class="superscript">16,17</span> </p>     <p align="justify">Conclusi&oacute;n </p>     <p align="justify">No existe un ant&iacute;doto espec&iacute;fico para la intoxicaci&oacute;n por clotiapina. Las medidas generales de sost&eacute;n del paciente son la &uacute;nica arma a utilizar. Es obligado el seguimiento estricto de esta paciente, por el riesgo de nuevo intento suicida. </p> <h6 align="justify">Caso cl&iacute;nico 2 </h6>     <p align="justify">Paciente de 23 a&ntilde;os que ingiri&oacute; 48 tabletas de orfenadrina con fines suicidas, llega al cuerpo de guardia en estado de coma con midriasis e hipertensi&oacute;n arterial. Se desea saber la conducta a seguir. </p>     <p align="justify">Discusi&oacute;n </p>     <p align="justify">La orfenadrina es un anticolin&eacute;rgico utilizado en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y del extrapiramidalismo inducido por f&aacute;rmacos. Se utiliza en forma de citrato en el alivio de los dolores m&uacute;sculo-esquel&eacute;ticos inducidos por f&aacute;rmacos y en el hipo intratable. El uso de esta junto con dextropropoxifeno puede producir confusi&oacute;n, ansiedad o tremor. Se absorbe r&aacute;pidamente por el tracto gastrointestinal y es transformado en 8 metabolitos. Se excreta principalmente por la orina como metabolitos y en peque&ntilde;as cantidades como f&aacute;rmaco no modificado. Su vida media es de 14 horas. La dosis es de 100 mg cada 12 h por v&iacute;a oral. Sus efectos indeseables son: efectos anticolin&eacute;rgicos sequedad de las mucosas, disminuci&oacute;n de las secreciones bronquiales, midriasis, cicloplej&iacute;a y fotofobia, sequedad y enrojecimiento de la piel, bradicardia seguido de taquicardia, arritmias, dificultad en la micci&oacute;n, reducci&oacute;n de la motilidad intestinal, constipaci&oacute;n. En sobredosis estos efectos se agudizan y ocurre hipertermia, hipertensi&oacute;n, polipnea, n&aacute;useas y v&oacute;mitos, estimulaci&oacute;n del SNC, confusi&oacute;n, ataxia, alucinaciones, delirio y coma que puede llegar al paro respiratorio y muerte. Estas reacciones dependen de la suceptibilidad individual. El tratamiento es dirigido fundamentalmente a las medidas de sost&eacute;n del paciente, hidrataci&oacute;n y oxigenaci&oacute;n adecuadas, hacer lavado g&aacute;strico y uso de carb&oacute;n activado para disminuir la absorci&oacute;n Las fenotiacinas aumentan el efecto anticolin&eacute;rgico. </p>     <p align="justify">Conclusi&oacute;n </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El paciente al que se refiere la consulta solicitada debe tratarse en UTI con las medidas de sost&eacute;n antes mencionadas. Es importante el tratamiento psiqui&aacute;trico adyuvante.</p> <h4>Summary</h4> <h6>Therapeutical solutions to consultations of severe cases </h6>     <p align="justify">The emergency medical assistance is one of the milestones at the time of evaluating the quality of the health care services of any health system. It is an area where the medical action requires training, agility and <strong></strong>soundness of knowledge. The severe patient usually originates the prescription of drugs, a health technology that may contribute to improve the patients' management, if it is well used. The questions about this type of patients in connection with drugs are also common. The therapeutic consultation as a means of information has supported the action of physicians in this medical sphere. The present paper illustrates clinical cases that justify the consultations given by our service at the Center for the Development of Pharmacoepidemiology. </p>     <p><strong>Key words</strong>: Therapeutic consultation, clinical cases, Pharmacoepidemiology.</p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4> <ol>       <li>         <div align="justify">Wyatt J. Uses and sources of medical knowledge. Lancet. 1991;338:1368-72. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Coello Oviedo MC, Garc&iacute;a Collantes MA. Informaci&oacute;n sobre medicamentos a la sociedad, al paciente y al m&eacute;dico. Centros de informaci&oacute;n de Medicamentos. En: Manual del Residente de Farmacolog&iacute;a Cl&iacute;nica. Barcelona: Sociedad Espa&ntilde;ola de Farmacolog&iacute;a Cl&iacute;nica; 2002. p. 325-33. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Fresno Ch&aacute;vez C. Informaci&oacute;n sobre medicamentos. Situaci&oacute;n internacional. ACIMED [serie en Internet]. 1994 [citado 20 May 2004];2(1):[aprox. 3 p.]. Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol2_1_94/aci03194.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol2_1_94/aci03194.htm </a></div>   </li>       <li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="justify">Ohman B, Lyrvall H, Tornqvist E, Alvan G and Sjoqvist E. Clinical pharmacology and the provision of drug information. Eur J Clin Pharmacol. 1992;42:563-68. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Spector R, Heller A, Johnson MW. The Structure and function of a Clinical pharmacology consulting service. J Clin Pharmacol 1999 May-Jun;257-60. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Rodriguez C, Arnau JM, Vidal X, Laporte R. Therapeutic consultation: a necessary adjunct to indepedent drug information. Br J Clin Pharm. 1993;(35):46-50. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Bosch M, Arnau JM, Laporte JR. Utilidad de protocolos, formularios y gu&iacute;as terap&eacute;uticas para promover la prescripci&oacute;n racional de medicamentos. Inf Ter Sist Nac Salud. 1996;(20):41-7. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Figueras A, Laporte JR. Therapeutic consultation centres are helpful in developing countries. BMJ. 2002;324(7331):236. </div>   </li>       <li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="justify">Sanz Esteban J. Panorama actual de los servicios de urgencias hospitalarias. Mapfre Med. 1993;4(Supl 1):52-7. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Escobar GJ, Li DK, Armstrong MA, Gardner MN, Folck BF, Verdi JE, et al. Neonatal sepsis workups in infants &gt;/=2000 grams at birth: A population-based study. Pediatric. 2000;(106):256-63. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Stoll BJ, Hansen N, Fanaroff AA, Wright LL, Carlo WA, Ehrenkranz RA, et al. <strong></strong>Changes in pathogens causing early-onset sepsis in very-low-birth-weight infants. N Engl J Med. 2002;347(4):240-7. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Mandell, Douglas and Bennett's. Principles and practice of Infectious Diseases. 4th ed. Nueva York: Churchill Livingstone; 1995. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Thompson MD. Rodney, Wright Alan J General principles of antimicrobial Therapy. Mayo Clinic Proceedings Symposium on Antimicrobial Agents. 1998; 73:99.4 </div>   </li>       <li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="justify">Nelson's Pocket Book of Pediatric Antimicrobial Therapy 2002-2003. 15 ed. Nueva York: Lippincott Williams and Wilkins; 2003. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Gilbert DN, Moellering RC, Sande ME, editors. Sanford Guide. The Sanford Guide to Antimicrobial Therapy 2000. 30 ed. Nueva York: Antimicrobial Therapy, Inc; 2000. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Cunha BA, editor. Antibiotic essentials. 3th ed. Nueva York: Physician's Press; 2003. </div>   </li>       <li>         <div align="justify">Mensa J, Gatell JM, Martinez JA, Torres A, Ruiz Palacios G, L&oacute;pez H, et al. Terap&eacute;utica antimicrobiana. Infeccion es en urgencias. 3ra ed. Barcelona: Antares, SCP; 2001. </div>   </li>       <li>         <div align="justify"> Sweetman Sean C. Martindale. The Extra Pharmacopeia. 33 th. ed.: London: Pharmaceutical Press; 2002. </div>   </li>       <li>         ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="justify">British Nation al Formulary. 49 ed. London: Royal Pharmaceutical Society; March, 2005. </div>   </li>     </ol>     <p>Recibido: 11 de octubre de 2006. Aprobado: 17 de noviembre de 2006.    <br> Dra. <em>Dulce Mar&iacute;a Calvo Barbado</em>. Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiolog&iacute;a. Calle 44 esq 5ta Ave No. 502, Miramar, municipio Playa, La Habana, Cuba. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:dulce@mcdf.sld.cu,%20miriam@mcdf.sld.cu">dulce@mcdf.sld.cu, miriam@mcdf.sld.cu</a>, <a href="mailto:ibis@mcdf.sld.cu">ibis@mcdf.sld.cu </a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Especialista    de II Grado en Farmacolog&iacute;a. Profesora instructora.    <br>   <span class="superscript"> <b>2</b> </span>Master en Farmacoepidemiolog&iacute;a.    Profesora Auxiliar.    <br>   <span class="superscript"> <b>3</b></span> Especialista de II en Medicina interna.    Profesora Auxiliar </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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