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<kwd lng="es"><![CDATA[DIABETES MELLITUS INSULINO-DEPENDIENTE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <P>Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a</P>   <H2>Mortalidad en diabéticos insulinodependientes. Ciudad de La Habana, 1965-1991</H2>   <I>    <P>Dr. Oscar D&iacute;az D&iacute;az,<SUP>1</SUP> Dr. Fernando Collado Mesa,<SUP>2</SUP> Dr. R&uacute;ber Meli&aacute;n Torres,<SUP>3</SUP> Dr. Rolando Su&aacute;rez P&eacute;rez,<SUP>1</SUP> Dr. Manuel Vera Acosta<SUP>4</SUP> y Dra. Deysi Aldana Padilla<SUP>5</sup></P></I><OL>   <SUP><I>      </i></sup>    <LI>Especialista de II Grado en Endocrinolog&iacute;a. Investigador Titular.</LI>       <LI>Especialista de I Grado en Higiene y Epidemiolog&iacute;a.</LI>       <LI>Especialista de I Grado en Endocrinolog&iacute;a.</LI>       <LI>Especialista de II Grado en Endocrinolog&iacute;a. Investigador Auxiliar.</LI>       <LI>Especialista de II Grado en Epidemiolog&iacute;a. Investigadora Agregada.</LI>    </OL>      <H4>RESUMEN </H4>       <P>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo, de tipo prospectivo no concurrente,    para conocer la mortalidad de pacientes cuyo inicio de la enfermedad ocurre    antes de los 15 a&ntilde;os de edad con diabetes mellitus insulinodependiente.    Fueron identificados, a trav&eacute;s de una b&uacute;squeda exhaustiva en todas    las fuentes posibles, 504 pacientes de Ciudad de La Habana, de 1965 a 1980.    Se utiliz&oacute; el m&eacute;todo de personas-a&ntilde;os. El <I>status</I>    que presentaban el 31 de diciembre de 1991 fue de 400 vivos (79,4 %), 70 fallecidos    (13,9 %), 23 emigrados (4,6 %) y 11 ilocalizables (2,2 %). El tiempo medio de    seguimiento fue de 17,5 a&ntilde;os. El 11 % de los pacientes hab&iacute;a fallecido    antes de los 30 a&ntilde;os de edad, la cohorte present&oacute; un exceso significativo    de mortalidad de 8,5 veces en relaci&oacute;n con la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s    (p &lt; 0,05). Dicho exceso se debi&oacute;, fundamentalmente, a las enfermedades    renales, responsables del 48,6 % de las muertes; en tanto que las complicaciones    agudas (cetoacidosis, coma, sepsis e hipoglicemia) aportaron el 25,6 %.</P>     <P><I>Palabras clave: </i>DIABETES MELLITUS INSULINO-DEPENDIENTE/mortalidad; EPIDEMIOLOGIA    DESCRIPTIVA; ESTUDIOS PROSPECTIVOS; ESTUDIOS DE COHORTES.</P>   <H4>INTRODUCCION</H4>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La diabetes mellitus insulinodependiente es una enfermedad grave, implica una mortalidad excesiva, a pesar de la terapia con insulina, recomendaciones diet&eacute;ticas, asesoramiento y supervisi&oacute;n.1,2 Esta considerable mortalidad (12-14 veces superior a la de la poblaci&oacute;n no diab&eacute;tica), se debe fundamentalmente al desarrollo de nefropat&iacute;a y complicaciones cardiovasculares.3,4 La mitad de los diab&eacute;ticos j&oacute;venes fallecen antes de los 50 a&ntilde;os de edad5 y s&oacute;lo el 10 % de ellos vive 40 a&ntilde;os despu&eacute;s del diagn&oacute;stico.6 Los sujetos con DMID que se encuentran en la fase de adultos j&oacute;venes tienen un riesgo mayor de morir prematuramente que los adultos j&oacute;venes en general y existen diferencias en ese riesgo, seg&uacute;n los pa&iacute;ses estudiados.7</P>       <P>A pesar de los relevantes avances m&eacute;dicos que han tenido lugar en los &uacute;ltimos 60 a&ntilde;os, la expectativa de vida de estos pacientes es a&uacute;n muy baja en comparaci&oacute;n con los individuos no diab&eacute;ticos de la misma edad. La magnitud de dicha mortalidad es particularmente sorprendente despu&eacute;s de los 25 a&ntilde;os; a partir de esta edad, m&aacute;s del 2 % de estos individuos muere cada a&ntilde;o, aproximadamente, 20 veces m&aacute;s en comparaci&oacute;n con la poblaci&oacute;n de esa edad.7-9</P>       <P>En Cuba, la sobremortalidad asociada a la DMID es elevada, aunque se desconoce exactamente su magnitud, particularmente en Ciudad de La Habana, que es la provincia con la m&aacute;s alta tasa de prevalencia de DMID en ni&ntilde;os (29,1 x 100 000),10 por lo cual se consider&oacute; necesario realizar este trabajo para conocer la mortalidad a que est&aacute; sometido este grupo de pacientes as&iacute; como identificar las causas de muerte. Estos conocimientos pudieran servir como marco de referencia para evaluar en el futuro el programa de atenci&oacute;n al diab&eacute;tico que est&aacute; en curso y cumplimentar en parte, lo planteado en los Objetivos, Prop&oacute;sitos y Directrices de la Salud P&uacute;blica Cubana para el a&ntilde;o 2000, en lo concerniente a la diabetes mellitus.</P>   <H4>MATERIAL Y METODO</H4>       <P>Se llev&oacute; a cabo un estudio descriptivo de cohorte (estudio prospectivo no concurrente), la cual se defini&oacute; por la edad al comienzo de la DMID, el lugar en que ocurri&oacute; y la fecha. Consideramos como punto inicial de seguimiento de cada sujeto la fecha de diagn&oacute;stico de la DM y como punto final el 31 de diciembre de 1991, la fecha de emigraci&oacute;n, la fecha de &uacute;ltima consulta en el caso de los ilocalizables o la fecha de muerte.</P>   <H4>CRITERIOS DE SELECCI&Oacute;N DE PACIENTES</H4>   <OL>          <LI>Diagn&oacute;stico de diabetes insulino-dependiente con inicio antes de los 15 a&ntilde;os (0-14 a&ntilde;os). </LI>       <LI>Fecha de diagn&oacute;stico entre el 1ro. de enero de 1965 y el 31 de diciembre de 1980. </LI>       <LI>Inicio de la diabetes ocurrido en Ciudad de La Habana. </LI>    </OL>      <H4>PRINCIPALES FUENTES DE INFORMACION</H4>       <P>Archivo de Diab&eacute;ticos Adolescentes (ADA), del Centro de Atenci&oacute;n al Diab&eacute;tico de Ciudad de La Habana, Registro DIABCUBA (Registro Nacional de Diab&eacute;ticos que comenzaron a padecer la enfermedad antes de los 15 a&ntilde;os), del Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a. Adem&aacute;s, revisamos los protocolos de necropsias existentes en los hospitales pedi&aacute;tricos "Pedro Borr&aacute;s", "William Soler" y "Angel Arturo Aball&iacute;", en busca de fallecidos que no aparecieran como casos en el ADA ni en el DIABCUBA.</P>       <P>Los pacientes fueron citados por correo y en caso de no acudir fueron visitados por personal entrenado para conocer, en ambos casos, el <I>status </I>del paciente y para llenar un formulario dise&ntilde;ado con tal prop&oacute;sito. </P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En el caso de los fallecidos, buscamos informaci&oacute;n de los certificados de defunci&oacute;n, informes de necropsia e historia cl&iacute;nica del &uacute;ltimo ingreso.</P>       <P>Para estandarizar la informaci&oacute;n referente a mortalidad empleamos un patr&oacute;n semejante al utilizado por la OMS (<I>WHO Multinational Study of Vascular Disease in Diabetes</I>),11 para obtener resultados comparables. En general, dicho patr&oacute;n consisti&oacute; en que para seleccionar la causa b&aacute;sica de muerte utilizamos la informaci&oacute;n disponible de los documentos anteriormente citados; la cual fue analizada por una comisi&oacute;n integrada por 2 endocrin&oacute;logos y 1 epidemi&oacute;logo; en caso de desacuerdo, se recurri&oacute; a otros endocrin&oacute;logos en calidad de &aacute;rbitros. </P>       <P>Clasificamos las causas b&aacute;sicas de muerte seg&uacute;n la Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades (IX revisi&oacute;n)12 y posteriormente, agrupadas seg&uacute;n aparecen en otros estudios de tipo similar, publicados internacionalmente.3,9</P>       <P>Calculamos tasas de mortalidad espec&iacute;ficas seg&uacute;n grupos etarios al inicio de la enfermedad y sexo usamos como numerador el n&uacute;mero de fallecidos en cada grupo y como denominador, el n&uacute;mero de personas-a&ntilde;o respectivo. Calculamos tambi&eacute;n la raz&oacute;n estandarizada de mortalidad (REM) de la cohorte, para la comparaci&oacute;n empleamos las tasas de mortalidad espec&iacute;ficas, en iguales edades y sexo, de la poblaci&oacute;n general de Cuba de 1990; para la estandarizaci&oacute;n utilizamos el n&uacute;mero de personas-a&ntilde;o de la cohorte de diab&eacute;ticos en cada grupo etario. </P>       <P>Para considerar las diferencias entre las tasas de mortalidad empleamos los intervalos de confianza del 95 % de la distribuci&oacute;n de Poisson, los porcentajes en la distribuci&oacute;n de las causas de muerte seg&uacute;n edad al inicio, edad al fallecer, sexo y raza y para establecer probables diferencias entre dichos porcentajes, la prueba de chi cuadrado y el <I>test </I>exacto de Fisher, en el procesamiento, an&aacute;lisis y presentaci&oacute;n de los datos, los programas computadorizados: Foxplus, SuperCalc, Harvard Graphics y Word Perfect.</P>   <H4>RESULTADOS</H4>   <H4>MORTALIDAD SEGUN EDAD AL INICIO DE LA ENFERMEDAD</H4>       <P>Los pacientes que comenzaron a ser diab&eacute;ticos cercanos a la pubertad presentaron una mayor mortalidad que quienes lo hicieron en edades m&aacute;s tempranas (tabla 1). La tasa m&aacute;s elevada la tuvo el grupo de 10-14 a&ntilde;os con 8,8 fallecidos por 1 000 personas-a&ntilde;os.</P>   <H4>MORTALIDAD SEGUN EDAD Y SEXO</H4>       <P>La tasa de mortalidad seg&uacute;n la edad cronol&oacute;gica para ambos sexos result&oacute; ser de 7,9 por 1 000 personas-a&ntilde;os (tabla 2), en el grupo etario de 25-29 a&ntilde;os se hall&oacute; la tasa significativamente m&aacute;s alta, mientras que en el de 10-14 a&ntilde;os la mortalidad result&oacute; significativamente menor que la del resto de los grupos. Cuando fue analizada para los sexos por separado, encontramos que el sexo masculino tuvo una tasa de 8,1 por 1 000 personas-a&ntilde;os, con un exceso de mortalidad estad&iacute;sticamente significativo en el grupo de 25-29 a&ntilde;os, mientras que en el femenino la tasa fue de 7,7 y de nuevo se encontr&oacute; un exceso significativo de mortalidad en el mismo grupo etario.</P>   <H4>COMPARACION ENTRE LA MORTALIDAD DE LA COHORTE Y LA DE LA POBLACION CUBANA DE LA MISMA EDAD</H4>       <P>La raz&oacute;n de mortalidad espec&iacute;fica y ajustada por edad y sexo, la cual expresa la comparaci&oacute;n entre la mortalidad de nuestra serie de diab&eacute;ticos y la de la poblaci&oacute;n general de Cuba de la misma edad, aparece en la tabla 3. La probabilidad de morir dentro de nuestra cohorte fue varias veces superior, para cualquiera de los grupos etarios que la de los grupos de poblaci&oacute;n general, result&oacute; significativamente mayor en el grupo de 25-29 a&ntilde;os (28 veces m&aacute;s para el sexo femenino y 17 veces m&aacute;s para el masculino). Para cada sexo en general la probabilidad de morir fue 7 y 10 veces superior (masculino y femenino, respectivamente) comparados con la poblaci&oacute;n de la misma edad. Para la cohorte de diab&eacute;ticos en general, la mortalidad fue 8,5 veces mayor que la de la poblaci&oacute;n. </P>   <H4>CAUSA BASICA DE MUERTE</H4>       <P>Para analizar las causas de muerte obtuvimos la informaci&oacute;n proveniente de los certificados de defunci&oacute;n en el 90 % de los casos, de las historias cl&iacute;nicas hospitalarias del &uacute;ltimo ingreso en el 31,4 %, de los informes de las necropsias practicadas a los pacientes en el 64,3 %, y en el 74,3 % de los protocolos de necropsias o por 2 o m&aacute;s documentos como fuentes de informaci&oacute;n.</P>       <P>La enfermedad renal result&oacute; ser la causa de muerte m&aacute;s frecuente, casi la mitad de las muertes (48,6 %) se debieron a ella (figura 1), seguida por la sepsis (14,2 %), enfermedades no relacionadas con la DM (12,9 %) y las complicaciones agudas (10,0 %).</P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>No encontramos diferencias significativas (p &gt; 0,05) en la distribuci&oacute;n de las causas de muerte seg&uacute;n sexo de los fallecidos.</P>       <P>Las causas de muerte mostraron interesantes diferencias en relaci&oacute;n con la edad al inicio, mientras que las complicaciones agudas y las causas de muerte no relacionadas (aparentemente) con la diabetes fueron m&aacute;s frecuentes en aqu&eacute;llos que hab&iacute;an padecido la enfermedad antes de los 5 a&ntilde;os, la nefropat&iacute;a, la cardiopat&iacute;a y la sepsis fueron las complicaciones mortales m&aacute;s frecuentes en los casos que se iniciaron entre los 5 y los 14 a&ntilde;os.</P>       <P>La frecuencia de la enfermedad renal como causa b&aacute;sica de muerte se increment&oacute; seg&uacute;n aumentaba el tiempo de evoluci&oacute;n de la diabetes (figura 2). Esta causa no apareci&oacute; como tal antes de los 10 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n (p &lt; 0,05) mientras que las complicaciones agudas (los comas con cetoacidosis, que contin&uacute;an siendo la principal complicaci&oacute;n metab&oacute;lica aguda de la DM, la sepsis y la hipoglicemia) predominaron en los casos con menos tiempo de evoluci&oacute;n. Las enfermedades no relacionadas con la diabetes aparecieron en los grupos extremos de tiempo de evoluci&oacute;n. </P>       <P>La distribuci&oacute;n de las causas de muerte seg&uacute;n la edad al morir corrobor&oacute; que s&oacute;lo un caso de sepsis muri&oacute; antes de los 10 a&ntilde;os de edad, la mayor&iacute;a (77,2 %) falleci&oacute; despu&eacute;s de los 20 a&ntilde;os, de ellos el 57,5 % debido a enfermedad renal. En los que fallecieron entre 10 y 19 a&ntilde;os, las causas m&aacute;s frecuentes fueron las sepsis y las complicaciones agudas y entre los 20 y 29 a&ntilde;os la m&aacute;s frecuente fue la enfermedad renal.</P>   <H4>DISCUSION</H4>       <P>El hecho de que los diab&eacute;ticos insulinodependientes que comenzaron a padecer la enfermedad tempranamente presentaran menor mortalidad que aqu&eacute;llos con inicio m&aacute;s tard&iacute;o pudiera ser explicado porque, entre los primeros, los h&aacute;bitos de adhesi&oacute;n al tratamiento son m&aacute;s f&aacute;cilmente incorporados y m&aacute;s duraderos que los adquiridos cuando la diabetes comienza cercana a la pubertad, lo cual hace m&aacute;s compleja la adaptaci&oacute;n del paciente a su nueva situaci&oacute;n. Sin embargo, es muy probable que existan otros factores que est&eacute;n contribuyendo a estas diferencias, y que deben ser motivo de estudio.</P>       <P>La mortalidad, en cada uno de los sexos, result&oacute; ser superior a la reportada por <I>Dorman y La Porte </I>en Pittsburgh. En ese estudio los grupos etarios m&aacute;s afectados resultaron ser, para el sexo masculino, el de 35 y m&aacute;s a&ntilde;os y en el sexo femenino el grupo de 25-29 a&ntilde;os de edad, este &uacute;ltimo coincidente con el de nuestra serie, mientras que en el masculino afecta, de forma significativa, m&aacute;s tempranamente a nuestros casos.9</P>       <P>Los resultados encontrados al calcular la REM por grupos etarios refuerzan el criterio de que la sobremortalidad hallada en los grupos de 25-29 a&ntilde;os se debe espec&iacute;ficamente a la condici&oacute;n diab&eacute;tica y no a condiciones inherentes a dicha edad; esto coincide con lo encontrado por otros investigadores.3,9 El elevado porcentaje de documentos revisados para establecer la causa de muerte en estos individuos permiti&oacute; un mejor &iacute;ndice de confiabilidad de los resultados en comparaci&oacute;n con estudios previos, como el llevado a cabo por<I> Hern&aacute;ndez Yero</I> sobre factores de riesgo, supervivencia y mortalidad en diab&eacute;ticos de Ciudad de La Habana. (Tesis, Instituto Nacional de Endocrinolog&iacute;a, La Habana, 1985).</P>       <P>En 56 de los 63 certificados de defunci&oacute;n disponibles apareci&oacute; reflejada la diabetes mellitus para el 88,8 %, mientras que en estudios como el anterior fue de 75,5 %. Varios autores han encontrado entre un 25 % y un 56 % de desacuerdo entre los certificados de defunci&oacute;n y los informes de necropsias, mientras que nosotros hallamos s&oacute;lo el 12,1 % de desacuerdo entre estos documentos.13-15</P>       <P>Como la insuficiencia renal fue la complicaci&oacute;n que m&aacute;s frecuentemente caus&oacute; la muerte en este grupo de pacientes, ello pudiera explicar por qu&eacute; la mortalidad es menor en los que comienzan a padecer la enfermedad en las edades tempranas. Estas diferencias, expuestas tambi&eacute;n en otros estudios, indican la existencia de una heterogeneidad en la naturaleza de la diabetes que inicia a edades tempranas en relaci&oacute;n con la que lo hace cercana a la pubertad.16 Sin entrar a discutir otras consideraciones causales, quedar&iacute;a pendiente por conocer si esto se deber&iacute;a a una mayor susceptibilidad gen&eacute;tica a sufrir complicaciones renales en ciertas edades o a lo que se hab&iacute;a comentado previamente sobre la mayor capacidad de aprender conductas de adhesi&oacute;n al tratamiento cuando &eacute;stas se adquieren a edades m&aacute;s tempranas de la vida, con la consiguiente habilidad para obtener un mejor control metab&oacute;lico durante m&aacute;s tiempo.</P>       <P>La nefropat&iacute;a es la principal causa de muerte en pacientes que padecen la diabetes antes de los 20 a&ntilde;os en Canad&aacute;.17 En Cuba, otros estudios la han encontrado como la causa de muerte m&aacute;s com&uacute;n en los pacientes de inicio temprano.18 Otros autores plantean que la DMID es caracterizada por una elevada mortalidad, limitada casi enteramente a pacientes que desarrollan nefropat&iacute;a diab&eacute;tica.19</P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El hecho de que la sepsis y la hipoglicemia predominaran en los casos con menos tiempo de evoluci&oacute;n coincide con lo hallado por <I>Johnsen </I>en Dinamarca.20</P>       <P>En un estudio llevado a cabo por <I>Lestradet et al.,</I>21 la elevada mortalidad por complicaciones agudas impidi&oacute; la aparici&oacute;n de las complicaciones cr&oacute;nicas que tan importante papel desempe&ntilde;aron en nuestra serie.</P>       <P>Nuestros datos ponen de manifiesto que el espectro de las causas de muerte depende del tiempo de evoluci&oacute;n; alertan que son las complicaciones agudas las que debemos evitar en los primeros per&iacute;odos de la enfermedad, aunque despu&eacute;s de la introducci&oacute;n de la insulina la mortalidad por comas con cetoacidosis disminuy&oacute;, pero los reportes sobre &eacute;stos son a&uacute;n altos, constituyen del 5 al 10 % entre las causas de muerte de los diab&eacute;ticos.22,23 En nuestro pa&iacute;s, en un estudio realizado en 115 pacientes diab&eacute;ticos fallecidos sometidos a necropsias, el 4,3 % hab&iacute;a sido por cetoacidosis diab&eacute;tica.24</P>       <P>Estas causas son potencialmente evitables con una adecuada educaci&oacute;n diabetol&oacute;gica de pacientes y familiares, as&iacute; como a trav&eacute;s de una &oacute;ptima atenci&oacute;n m&eacute;dica, particularmente al nivel secundario.</P>       <P><I>Green y Hougaard25 </i>encontraron, en un estudio realizado en diab&eacute;ticos tratados con insulina, que la nefropat&iacute;a diab&eacute;tica y otras causas atribuidas a la diabetes fueron las m&aacute;s comunes de fallecimiento. Seg&uacute;n <I>Watkins,</I>26 en los diab&eacute;ticos en que se realiza el diagn&oacute;stico antes de los 20 a&ntilde;os de edad la insuficiencia renal es la causa de muerte en el 42 % de los casos, lo cual resulta ligeramente inferior a lo hallado en nuestro estudio.</P>       <P>Un comentario aparte merece el an&aacute;lisis de la mortalidad en diab&eacute;ticos por causas <I>no relacionadas con la diabetes </I>(9 casos). Un caso falleci&oacute; por suicidio despu&eacute;s de un cuadro depresivo asociado a la p&eacute;rdida de un embarazo debido a la DM; otro, por un accidente automovil&iacute;stico en que el paciente diab&eacute;tico era el conductor de una moto que se precipit&oacute; contra un cami&oacute;n; un tercero, debido a una broncoaspiraci&oacute;n.</P>       <P>Los choferes que padecen DM tienen un riesgo de sufrir accidentes de tr&aacute;fico ligeramente mayor que los no diab&eacute;ticos.27</P>       <P>En el caso de broncoaspiraci&oacute;n no puede descartarse un resultado relacionado con las complicaciones neurop&aacute;ticas de estos pacientes o con una hipoglicemia no reconocida.</P>       <P>En otros 2 casos, la causa b&aacute;sica result&oacute; ser una tromboflebitis, lo cual pudo estar relacionada con la hiperviscosidad de la sangre que, por diferentes razones, aparece en los diab&eacute;ticos.</P>       <P>En el resto de los fallecidos (2 por c&aacute;ncer y 2 por bronconeumon&iacute;a) la muerte no tuvo una relaci&oacute;n clara con la diabetes.</P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En relaci&oacute;n con las causas denominadas <I>otras complicaciones de la DMID, </I>hallamos que 2 casos fallecieron por <I>shock </I>anest&eacute;sico: uno, durante una vitrectom&iacute;a y otro, por una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica en un pie diab&eacute;tico neuroinfeccioso. Esta relativa alta frecuencia de <I>shock </I>anest&eacute;sico como causa de muerte ya ha sido detectada en nuestro medio por otros autores, como el ya citado <I>Hern&aacute;ndez Yero </I>y tambi&eacute;n por <I>Cor&eacute; Fern&aacute;ndez </I>en su estudio: Mortalidad e incidencia de complicaciones vasculares en diab&eacute;ticos de Ciudad de La Habana. Diez a&ntilde;os de seguimiento (Tesis, INEN La Habana, 1988). En estos casos la neuropat&iacute;a auton&oacute;mica card&iacute;aca, no diagnosticada previamente, pudo ser la causante de este desenlace, por lo cual esta complicaci&oacute;n ha de ser valorada para tomar conductas espec&iacute;ficas antes y durante intervenciones quir&uacute;rgicas realizadas a estos pacientes. </P>       <P>En estudios de tipo similar al nuestro, conducidos en Estados Unidos de Am&eacute;rica (EUA) y Dinamarca, la enfermedad renal result&oacute; la principal causa de muerte.3,9 En La Habana, aunque ocurri&oacute; lo mismo, &eacute;sta tuvo una mayor frecuencia relativa. Tambi&eacute;n la sepsis fue m&aacute;s frecuente en nuestra serie. En EUA la frecuencia de muertes por complicaciones agudas, otras complicaciones y aqu&eacute;llas no relacionadas est&aacute;n por encima de los otros 2 pa&iacute;ses. En Dinamarca, las causas de muerte predominantes, fueron las complicaciones cardiovasculares y la hipoglicemia. Este diferente espectro de causa de muerte debe ser interpretado con cuidado, pues hay diferencias (en edad y tiempo de seguimiento) entre las cohortes. Ello pudiera explicar la mayor frecuencia de mortalidad por enfermedad cardiovascular encontrada en la serie danesa.</P>       <P>En la serie norteamericana predominaron las enfermedades renales seguida por las no relacionadas con la DM y las complicaciones agudas, no hubo fallecimientos por sepsis, en tanto que en nuestra serie s&iacute;, lo cual indica que probablemente esta complicaci&oacute;n no se est&eacute; atendiendo todo lo oportuna y adecuadamente por parte de pacientes y personal de salud. </P>       <P>No obstante lo anterior, es importante considerar las probables diferencias de criterios en cuanto a decidir la causa de la muerte, incluso por comit&eacute;s creados con tal finalidad, en pa&iacute;ses diferentes y en distintos estudios. </P>       <P>Cuando comparamos la mortalidad proporcional por algunas de las causas de muerte en menores de 49 a&ntilde;os en la poblaci&oacute;n general del pa&iacute;s,28 donde las muertes violentas resultan las m&aacute;s frecuentes y s&oacute;lo el 1 % se debe a enfermedad renal, con lo ocurrido en nuestra serie, se pone de manifiesto que el comportamiento de la mortalidad en ese grupo es totalmente diferente a lo que le sucede a los j&oacute;venes diab&eacute;ticos, pues casi el 50 % de nuestros fallecidos se debi&oacute; a esta &uacute;ltima causa. De manera que la condici&oacute;n de padecer de diabetes cambia totalmente el patr&oacute;n de mortalidad a quienes la padecen.</P>   <H4>CONCLUSIONES</H4>   <OL>          <LI>La mortalidad de los diab&eacute;ticos insulinodependientes con inicio antes de los 15 a&ntilde;os de edad es 8,5 veces mayor que la de la poblaci&oacute;n general. </LI>       <LI>La principal causa b&aacute;sica de muerte es, con mucho, la enfermedad renal; seguida en orden de importancia por las complicaciones agudas (cetoacidosis diab&eacute;tica, coma, sepsis e hipoglicemia). </LI>    </OL>      <H4>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS</H4>   <OL>          <!-- ref --><LI>Rodr&iacute;guez Mi&ntilde;&oacute;n JL. La diabetes: tres mil quinientos a&ntilde;os de historia. Madrid: Novo Nordisk, 1991:45. </LI>    <!-- ref --><LI>Zimmerman BR. Influence of control of diabetes on the prevention, postponement and amelioration of late complication. 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