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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Elementos de predicción en la nefropatía por inmunoglobulina A]]></article-title>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75231996000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75231996000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75231996000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó un análisis clinicopatológico de todas las biopsias renales efectuadas entre octubre de 1988 y mayo de 1993, donde se demostró la presencia de nefropatía por inmunoglobulina A (NIgA), para conocer su incidencia en nuestro medio e identificar, por sus manifestaciones clínicas, sus posibles indicadores pronósticos. Con excepción de las enfermedades sistémicas (por funcionar un grupo de estudio multidisciplinario en nuestra Institución), la indicación más frecuente para realizar una biopsia renal fue la presencia de alteraciones del sedimento urinario (57/161; 35,4 %), principalmente hematuria (38/161; 23,6 %). El diagnóstico histológico fue realizado en 51 (89,4 %) de 57 pacientes con alteraciones del sedimento urinario, 14 (30,4 %) tenían NIgA, otro presentó un cuadro de nefritis aguda y azotemia que no requirió de tratamiento dialítico, posteriormente mantuvo cuadro de hematuria microscópica persistente. La NIgA representó el 9,3 % (15/161) del total de biopsias realiza-das y el 17 % (15/88) de las enfermedades glomerulares primarias. Se evaluaron los hallazgos clinicohistológicos y las modificaciones de la función renal en los 15 pacientes con NIgA, 14 de los cuales tenían un aclaramiento de creatinina mayor de 70 mL/min en el momento de la biopsia renal. Se concluye que la presencia de hipertensión arterial, proteinuria y patrón histológico de proliferación mesangial difusa representan un mal pronóstico en la evolución de esta enfermedad.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A clinical and pathological analysis of all renal biopsies performed between October, 1988 and May, 1993, was made and the presence of IgA nephropathy was evidenced. The objective of this study was to know the incidence of the disease in our environment and identify possible prognostic indicators by clinical manifestations. With the exception of systemic diseases (since there is a multidisciplinary study group in our institution), the most frequent indication for a renal biopsy was the presence of alterations of the urinary sediment (57/161; 35.4 %), mainly hematuria (38/161; 23.6 %). The histologic diagnosis was performed in 51 (89.4 %) out of 57 patient presenting with alterations of the urinary sediment, 14 (30.4 %) had IgA nephropathy, another patient presented with acute nephritis and azotemia not requiring dialytic treatment who subsiquently maintained a clinical picture of persistent microscopic hematuria. IgA nephropathy accounted for 9.3 % (15/161) of the total number of biopsies and 17 % (15/18) of all primary glomerular diseases. Clinical and histological findings were evaluated, as well as modifications of the renal function in all 15 patients presenting with IgA nephropathy, 14 of them presenting with creatinine clearance greater than 70 mL/min at the moment of the renal biopsy. It is concluted that the presence of arterial hypertension, proteinuria, and the histologic pattern of diffuse mesangial proliferation represent a bad prognosis in the course of the disease.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[BIOPSIA CON AGUJA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[GLOMERULONEFRITIS POR IgA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[BIOPSY. NEEDLE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[GLOMERULONEPHRITIS, IgA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ Instituto Superior de Medicina Militar. "Dr. Luis D&iacute;az Soto". Servicio  de Nefrolog&iacute;a  <H2>   Elementos de predicción en la nefropatía por inmunoglobulina A</H2>   <I>Dr. Orestes Ben&iacute;tez Llanes, Dr. Juan Alberto Henrry Pavier, Dr.   Juan Casta&ntilde;er Moreno y Dr. Jorge Fuentes Abreu</I>   <H4>   RESUMEN</H4>   Se realiz&oacute; un an&aacute;lisis clinicopatol&oacute;gico de todas   las biopsias renales efectuadas entre octubre de 1988 y mayo de 1993, donde   se demostr&oacute; la presencia de nefropat&iacute;a por inmunoglobulina   A (NIgA), para conocer su incidencia en nuestro medio e identificar, por   sus manifestaciones cl&iacute;nicas, sus posibles indicadores pron&oacute;sticos.   Con excepci&oacute;n de las enfermedades sist&eacute;micas (por funcionar   un grupo de estudio multidisciplinario en nuestra Instituci&oacute;n),   la indicaci&oacute;n m&aacute;s frecuente para realizar una biopsia renal   fue la presencia de alteraciones del sedimento urinario (57/161; 35,4 %),   principalmente hematuria (38/161; 23,6 %). El diagn&oacute;stico histol&oacute;gico   fue realizado en 51 (89,4 %) de 57 pacientes con alteraciones del sedimento   urinario, 14 (30,4 %) ten&iacute;an NIgA, otro present&oacute; un cuadro   de nefritis aguda y azotemia que no requiri&oacute; de tratamiento dial&iacute;tico,   posteriormente mantuvo cuadro de hematuria microsc&oacute;pica persistente.   La NIgA represent&oacute; el 9,3 % (15/161) del total de biopsias realiza-das   y el 17 % (15/88) de las enfermedades glomerulares primarias. Se evaluaron   los hallazgos clinicohistol&oacute;gicos y las modificaciones de la funci&oacute;n   renal en los 15 pacientes con NIgA, 14 de los cuales ten&iacute;an un aclaramiento   de creatinina mayor de 70 mL/min en el momento de la biopsia renal. Se   concluye que la presencia de hipertensi&oacute;n arterial, proteinuria   y patr&oacute;n histol&oacute;gico de proliferaci&oacute;n mesangial difusa   representan un mal pron&oacute;stico en la evoluci&oacute;n de esta enfermedad.          <P><I>Palabras clave:</I> BIOPSIA CON AGUJA. GLOMERULONEFRITIS POR IgA/diagn&oacute;stico.   <H4>   INTRODUCCION</H4>   La nefropat&iacute;a por dep&oacute;sito mesangial de IgA fue descrita   por <I>Berger</I> y <I>Hinglais</I> en 1968, aunque <I>Bodian</I> hab&iacute;a   llamado la atenci&oacute;n de la presencia de inmunoglobulinas en el glom&eacute;rulo   de aquellas enfermedades renales que interesaban esta zona de la nefrona.<SUP>1,2</SUP>          <P>Posteriormente, se han efectuado numerosas investigaciones relacionadas   con la NIgA, sin embargo, en reconocimiento a los que la describieron por   vez primera se le conoce con el nombre de enfermedad de Berger, glomerulopat&iacute;a   mesangial de IgA o nefropat&iacute;a por IgA.          <P>La NIgA es una enfermedad con rasgos cl&iacute;nicos y patol&oacute;gicos   bien definidos<SUP>1,2</SUP> que afecta a todas las edades, pero es m&aacute;s   frecuente en la segunda y tercera d&eacute;cadas de la vida<SUP>2,3</SUP>   y en el sexo masculino.<SUP>3</SUP>          <P>El inter&eacute;s en ella se ha incrementado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os   al hacerse evidente que es la enfermedad glomerular m&aacute;s frecuente   en muchos pa&iacute;ses, que tiene en algunos casos un curso progresivo   que los conduce, en un per&iacute;odo variable, a la p&eacute;rdida de   las funciones renales.<SUP>4</SUP> La incidencia de NIgA ha sido calculada   sobre la base de su frecuencia en estudios de biopsia renal. Tales estudios   muestran una amplia variaci&oacute;n en la incidencia de NIgA: aproximadamente   del 11 al 42 % de biopsias realizadas en pacientes con enfermedades glomerulares   primarias en series de Francia, Australia, Espa&ntilde;a, Singapur, Jap&oacute;n   e Italia muestran NIgA mientras la incidencia es mucho m&aacute;s baja   en Norteam&eacute;rica, Gran Breta&ntilde;a, Canad&aacute; y Holanda.<SUP>1,2,5-10</SUP>          <P>Estudios realizados en Australia y Nueva Zelandia han mostrado que el   10 % de la poblaci&oacute;n de pacientes que se encuentran en di&aacute;lisis   de mantenimiento tienen como origen una NIgA.<SUP>11</SUP> Se estima que   del 2 al 3 % de los pacientes con NIgA desarrollar&aacute;n insuficiencia   renal cada a&ntilde;o.<SUP>12</SUP>          <P><I>Lee et al.</I><SUP>13</SUP> se&ntilde;alan que es la causa m&aacute;s   com&uacute;n de las glomerulonefritis primarias en Corea del Sur; constituye   el 27,5 % de &eacute;stas, sin embargo, esta enfermedad fue demostrada   s&oacute;lo en el 4 % de 630 biopsias renales hechas en 2 hospitales londinenses.<SUP>14</SUP>   En un trabajo retrospectivo de todas las biopsias renales realizadas en   el nordeste de Escocia, donde la principal raz&oacute;n para realizar una   biopsia renal en el 55 % de los casos fue una hematuria microsc&oacute;pica   asintom&aacute;tica, la NIgA represent&oacute; el 21,8 % de todas las enfermedades   glomerulares primarias.<SUP>15</SUP>          <P>Dado que las manifestaciones cl&iacute;nicas de la NIgA son frecuentemente   ligeras o est&aacute;n ausentes, es posible que la enfermedad, la cual   es diagnosticada a trav&eacute;s de la biopsia renal, no sea detectada   en un gran n&uacute;mero de individuos afectados.          <P>En Jap&oacute;n, donde la enfermedad tiene una alta incidencia,<SUP>16,17</SUP>   los estudios peri&oacute;dicos de orina a una poblaci&oacute;n saludable   de diferentes grupos etarios y el estudio subsecuente de aquellas personas   con alteraciones del sedimento urinario han permitido el diagn&oacute;stico   temprano de los casos con NIgA en quienes las alteraciones del sedimento   urinario son solamente la &uacute;nica carta de presentaci&oacute;n de   la enfermedad.          <P>Algunos estudios han reportado la incidencia de la enfermedad en miem-bros   de una familia e indican su infrecuencia,<SUP>18</SUP> aunque en los &uacute;ltimos   a&ntilde;os otras investigaciones<SUP>19,20</SUP> se&ntilde;alan que la   ocurrencia de estos casos familiares es m&aacute;s frecuente de lo que   pensamos.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Este trabajo reporta los resultados de un an&aacute;lisis cl&iacute;nico-patol&oacute;gico   de todas las biopsias renales efectuadas durante el per&iacute;odo comprendido   de octubre de 1988 a mayo de 1993, donde se demostr&oacute; la presencia   de NIgA en un intento por conocer la incidencia de esta entidad en nuestro   medio y a trav&eacute;s de sus manifestaciones cl&iacute;nicas identificar   sus posibles indicadores pron&oacute;sticos.   <H4>   MATERIAL Y METODO</H4>   Analizamos 171 biopsias renales durante el per&iacute;odo comprendido entre   octubre de 1988 a mayo de 1993, 8 fueron realizadas en pacientes trasplantados   por lo cual fueron excluidas y 2 no fueron &uacute;tiles para diagn&oacute;stico,   por tanto, quedaron 161. Establecimos un registro para cada paciente donde   reflejamos edad, sexo, raza, manifestaciones cl&iacute;nicas, formas de   presentaci&oacute;n de la enfermedad y diagn&oacute;stico anatomopatol&oacute;gico.          <P>De los 15 pacientes con NIgA estudiados, 15 pertenec&iacute;an a la   raza blanca, y 10 eran del sexo masculino. La edad promedio fue de 21 a&ntilde;os,   con un rango entre 16 y 43.          <P>Diagnosticamos hipertensi&oacute;n cuando la presi&oacute;n sangu&iacute;nea   fue mayor de 150/90 mmHg, en estado de reposo. Consideramos altos los niveles   s&eacute;ricos de IgA mayores de 2,00 g/L. Demostramos la hematuria y la   proteinuria a trav&eacute;s del conteo de Addis (8 horas) y proteinuria   de 24 horas, respectivamente, y los valores recogidos fueron los constatados   en los d&iacute;as previos a la biopsia renal.          <P>Definimos como normal el filtrado glomerular (aclaramiento de creatinina   end&oacute;gena) cuando su valor fue superior a 70 mL/min. Realizamos todas   las biopsias renales a trav&eacute;s del circuito televisado.          <P>El diagn&oacute;stico de nefropat&iacute;a por IgA estuvo basado en   el hallazgo de dep&oacute;sito de IgA de ubicaci&oacute;n, preferiblemente   mesangial, que deb&iacute;a cumplir los siguientes requisitos:   <OL>       <LI>   Que en la escala de gradaci&oacute;n semicuantitativa de intensidad de   la inmunofluorescencia de 0 a 4, los dep&oacute;sitos de IgA fueran iguales   o mayores a 2.</LI>          <LI>   Si exist&iacute;an dep&oacute;sitos de IgG que fueran de intensidad inferior   o a lo sumo iguales a los de IgA.</LI>          <LI>   Si exist&iacute;an dep&oacute;sitos de Clq que s&oacute;lo fueran d&eacute;biles   (no m&aacute;s de 1).</LI>       </OL>   Adoptamos la siguiente clasificaci&oacute;n morfol&oacute;gica:   <OL>       <LI>   <I>Lesiones m&iacute;nimas:</I> normal a la microscopia &oacute;ptica.</LI>          ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>   <I>Cambios menores:</I> Engrosamiento mesangial y aumento de la celularidad   hasta 3 c&eacute;lulas por &aacute;rea mesangial en la periferia de los   penachos glomerulares.</LI>          <LI>   <I>Glomerulonefritis segmentaria y fo-cal:</I> Menos del 50 % de los glom&eacute;rulos.   Se observan &aacute;reas de esclerosis, proliferaci&oacute;n celular mesangial   o, infrecuentemente, necrosis del penacho lobular o aneurismas capilares   segmentarios. Los glom&eacute;rulos residuales muestran cambios menores.</LI>          <LI>   <I>Proliferaci&oacute;n mesangial difusa:</I> Pre-senta grados variables   de hipercelularidad, clasificados como ligero, moderado y severo. Se subdividen   en:</LI>       </OL>      <OL TYPE="a">   <OL TYPE="a">       <LI>   Proliferaci&oacute;n mesangial pura.</LI>          <LI>   Proliferaci&oacute;n mesangial difusa: como lesi&oacute;n fundamental,   con lesiones glomerulares de esclerosis, adherencias capsulares, crescientes   e infrecuentemente trombosis y necrosis segmentaria de los penachos lobulares   o aneurismas capilares glomerulares.</LI>       </OL>       </OL>      <DIR>5.<I>Glomerulonefritis esclerosante difusa:</I> Afecta a m&aacute;s   del 80 % de los glom&eacute;rulos.</DIR>   Con excepci&oacute;n de las enfermedades sist&eacute;micas (para &eacute;stas   existe un equipo multidisciplinario en la instituci&oacute;n), la indicaci&oacute;n   m&aacute;s frecuente de biopsia renal fue la presencia de alteraciones   del sedimento urinario (38/161:23,6 %) (tabla 1).       <CENTER>TABLA 1. <I>Indicaciones para biopsia renal en pacientes estudiados</I></CENTER>          <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=4 >   <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Indicaciones&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>No.</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>%</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">S&iacute;ndrome nefr&oacute;tico</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>23</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>14,3</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Hipertensi&oacute;n arterial</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>3</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>1,9</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Glomerulonefritis aguda</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>6</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>3,7</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Insuficiencia renal aguda</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>2</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>1,2</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Alteraciones del sedimento urinario</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Hematuria</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>38</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>23,6</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Hematuria m&aacute;s proteinuria</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>7</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>4,3</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Proteinuria</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>12</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>7,4</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Enfermedad sist&eacute;mica</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>70</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>43,6</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Total</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>161</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>100,0</CENTER>   </TD>   </TR>   </TABLE></CENTER>   Se realizaron pruebas de significaci&oacute;n estad&iacute;stica (chi cuadrado,   prueba exacta de Fisher y prueba Q de porcentajes) con el 95 % de confiabilidad   (<FONT FACE=Symbol>a</FONT> = 0,05).   <H4>   RESULTADOS</H4>   La NIgA represent&oacute; el 9,3 % (15/161) del total de biopsias realizadas   y el 17 % (15/88) de las enfermedades glomerulares primarias.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El diagn&oacute;stico histol&oacute;gico fue realizado en 51 (89,4 %)   de los 57 pacientes con alteraciones del sedimento urinario, de ellos,   14 (27,4 %) ten&iacute;an NIgA. Un caso present&oacute; un cuadro inicial   de nefritis aguda y azotemia que no requiri&oacute; de tratamiento dial&iacute;tico,   luego present&oacute; hematuria microsc&oacute;pica persistente.          <P>En la tabla 2 se muestra que el signo cl&iacute;nico m&aacute;s com&uacute;n   fue la hematuria. En 10 pacientes el cuadro dominante fueron los episodios   recurrentes de hematuria macrosc&oacute;pica seguidos de hematuria microsc&oacute;pica   persistente. En 5 (33,4 %) de estos pacientes se pudo demostrar la relaci&oacute;n   entre la aparici&oacute;n de la hematuria y el esfuerzo f&iacute;sico,   y 3 (20 %) ten&iacute;an antecedentes de episodios de hematuria macrosc&oacute;pica   precedidos de sepsis orofar&iacute;ngea. La asociaci&oacute;n de hematuria   microsc&oacute;pica y proteinuria estuvo presente en 3 (20 %) pacientes   y en los 2 (13,3 %) restantes fue demostrada una proteinuria aislada.          <P>TABLA 2. <I>Elementos cl&iacute;nicos y de laboratorio destacables en   pacientes con NIgA en el momento de la biopsia renal</I>       <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=4 >   <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="50%">Casos</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Elemento&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">No.</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">%</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Hipertensi&oacute;n&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">(+)</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">3/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">20</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">( - )</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">12/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">80</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Proteinuria (g/d&iacute;a)</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&lt; 1,0</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">13/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">86,7</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">> 1,0</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">2/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">13,3</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Hematuria</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Macrosc&oacute;pica</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">10/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">66,7</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Microsc&oacute;pica</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">3/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">20</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">Negativa</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">2/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">13,3</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">IgA s&eacute;rica</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&lt; 2,0 g/L</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">13/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">86,7</TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">> 2,0 g/L</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">2/15</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="25%">13,3</TD>   </TR>   </TABLE></CENTER>   En 3 de los casos estudiados encontramos cifras tensionales elevadas y   en 2, elevaci&oacute;n de la IgA s&eacute;rica.          <P>La tabla 3 muestra los hallazgos al microscopio de luz en la NIgA, se   observa que el patr&oacute;n histol&oacute;gico m&aacute;s frecuente fue   la glomerulonefritis proliferativa mesangial ligera.       <CENTER>TABLA 3. <I>Hallazgos al microscopio de luz en pacientes con NIgA</I></CENTER>          <CENTER><TABLE BORDER CELLPADDING=4 >   <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP COLSPAN="2" WIDTH="67%">       <CENTER>Casos</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Hallazgos&nbsp;</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>No.</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>%</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">Cambios menores</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>4</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>26,7</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">GN proliferativa mesangial ligera</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>8</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>53,3</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">GN proliferativa mesangial difusa severa</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>1</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>6,7</CENTER>   </TD>   </TR>      <TR>   <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">GN proliferativa segmentaria y focal</TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>2</CENTER>   </TD>      <TD VALIGN=TOP WIDTH="33%">       <CENTER>13,3</CENTER>   </TD>   </TR>   </TABLE></CENTER>          <CENTER>Leyenda: GN: Glomerulonefritis.</CENTER>             <P>Una paciente con proteinuria mayor de 1 g/d&iacute;a (pero sin llegar   a rango nefr&oacute;tico), asociada a hematuria microsc&oacute;pica y cifras   tensionales elevadas y en la cual el patr&oacute;n histol&oacute;gico de   la biopsia arroj&oacute; glomerulonefritis proliferativa mesangial difusa   severa present&oacute; un deterioro progresivo de su funci&oacute;n renal,   con cifras actuales de creatinina s&eacute;rica de 256 mmol/L. El resto   de los pacientes no mostr&oacute; cambios en su funci&oacute;n renal.   <H4>   DISCUSION</H4>   La NIgA es una de las formas m&aacute;s comunes de glomerulopat&iacute;a   primaria.<SUP>21,22</SUP> En nuestro estudio, represent&oacute; el 9,3   % (15/161) del total de biopsias realizadas y el 17 % (15/88) de las enfermedades   glomerulares primarias.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La incidencia de NIgA muestra una amplia variaci&oacute;n pues su frecuencia   ha sido calculada sobre la base de estudios de biopsia renal realizados,   lo cual depende de los criterios a tener en cuenta para realizar dicha   investigaci&oacute;n. Es, por el momento, dif&iacute;cil afirmar si estos   estimados divergentes reflejan diferencias reales en la incidencia de la   enfermedad en las distintas &aacute;reas geogr&aacute;ficas o al criterio   de indicaci&oacute;n para realizar la biopsia renal, diferencias en la   poblaci&oacute;n de pacientes o en la frecuencia y extensi&oacute;n de   las investigaciones inmunohistoqu&iacute;micas actualmente empleadas.          <P>Hay, sin embargo, evidencia de que la enfermedad es relativamente infrecuente   en los EE.UU. <I>Pardo et al.</I><SUP>23</SUP> describieron 65 pacientes   con hematuria asintom&aacute;tica persistente, 38 con episodios de hematuria   macrosc&oacute;pica, quienes fueron sometidos a biopsia renal. Solamente   10 (22 %) de los 44 pacientes en que se obtuvo un fragmento adecuado, ten&iacute;an   dep&oacute;sitos mesangiales de IgA. Tomando en consideraci&oacute;n la   baja ocurrencia de NIgA en las distintas series de biopsia de los EE.UU.,<SUP>9</SUP>   parece haber una incidencia m&aacute;s baja en este pa&iacute;s, lo cual   puede ser explicado por una pol&iacute;tica en la selecci&oacute;n de pacientes   que deben ser sometidos a esta t&eacute;cnica.          <P>La enfermedad tiene su mayor incidencia en la segunda y tercera d&eacute;cadas   de la vida<SUP>3,24</SUP> y afecta a los varones con una frecuencia 3 veces   mayor que a las hembras<SUP>3</SUP> lo cual puede apreciarse en nuestro   estudio, pues la edad promedio de nuestros pacientes fue de 21 a&ntilde;os,   con l&iacute;mites entre los 16 y 43, 10 de los cuales pertenec&iacute;an   al sexo masculino, para una proporci&oacute;n de 2:1.          <P>Se ha reportado una mayor incidencia entre los individuos de la raza   blanca en los EE.UU., pero esto pudiera estar en relaci&oacute;n con estudios   basados en un n&uacute;mero peque&ntilde;o de pacientes.<SUP>15</SUP> Llama   la atenci&oacute;n que en nuestro estudio, 14 (92,6 %) de los 15 pacientes   pertenec&iacute;an a la raza blanca, no obstante, esto pudiera ser explicado   por la raz&oacute;n antes expuesta.          <P>Algunos autores han reportado que la hipertensi&oacute;n puede reflejar   un peor pron&oacute;stico.<SUP>25,26</SUP> En nuestro trabajo, 3 (20 %)   de los 15 pacientes eran hipertensos, 1 de ellos sufri&oacute; un deterioro   progresivo de la funci&oacute;n renal durante el per&iacute;odo de seguimiento   (55 meses) y se requiri&oacute; de un plazo mayor de evoluci&oacute;n,   pues aproximadamente el 30 % de los pacientes pueden evolucionar hacia   el estadio final de la enfermedad renal en un plazo de 10 a 20 a&ntilde;os.<SUP>5</SUP>          <P>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, algunas publicaciones han dado a   conocer que pacientes con severa proteinuria tienen peor pron&oacute;stico.<SUP>27</SUP>   En nuestra investigaci&oacute;n, de los 15 pacientes con funci&oacute;n   renal normal, 2 presentaban proteinuria mayor de 1 g/d&iacute;a en el momento   de la biopsia renal, y de estos &uacute;ltimos, 1 ha evolucionado lentamente   hacia la insuficiencia renal cr&oacute;nica.          <P>Algunos autores han reportado espor&aacute;dicamente casos de hematuria   macrosc&oacute;pica que presentaron un descenso de la funci&oacute;n renal.<SUP>4,8</SUP><I>   Clarkson et al<SUP>3</SUP></I> se&ntilde;alan que los ni&ntilde;os y adolescentes   presentan con m&aacute;s frecuencia la hematuria macrosc&oacute;pica como   s&iacute;ntoma inicial, mientras que la hipertensi&oacute;n, la proteinuria   y la azotemia son m&aacute;s frecuentes en los pacientes de mayor edad.          <P>En nuestro estudio, el paciente de m&aacute;s edad (43 a&ntilde;os)   presentaba proteinuria menor de un gramo, le siguieron en orden de frecuencia   2 pacientes de 26 a&ntilde;os, en uno se encontr&oacute; la asociaci&oacute;n   de hematuria microsc&oacute;pica, proteinuria mayor de 1 g/d&iacute;a e   hipertensi&oacute;n arterial, en el otro encontramos proteinuria aislada   menor de 1 g/d&iacute;a. Es significativo que tanto las edades mayores,   as&iacute; como la presencia de proteinuria, asociada o no a hematuria   microsc&oacute;pica pertenecieran a pacientes del sexo femenino.          <P>En 2 (13,3 %) de los 15 pacientes se detect&oacute; elevaci&oacute;n   de los niveles s&eacute;ricos de IgA, pero sin elemento alguno que permitiera   relacionarlo con su evoluci&oacute;n cl&iacute;nica, lo cual concuerda   con otros reportes.<SUP>14</SUP> Se ha reportado que la presencia de IgM   en el glom&eacute;rulo denota un peor pron&oacute;stico.<SUP>28</SUP> Al   parecer esta deposici&oacute;n puede ocurrir durante el curso de la enfermedad   como un fen&oacute;meno secundario. En nuestra investigaci&oacute;n fue   posible demostrar dep&oacute;sito de IgM en los glom&eacute;rulos de la   paciente con merma de la funci&oacute;n renal, no as&iacute; en el resto   de los casos.          <P><I>Clarkson et al.<SUP>29</SUP></I> intentaron tratar la NIgA con fenito&iacute;na,   pero no lograron una mejor&iacute;a en los hallazgos cl&iacute;nicos e   histol&oacute;gicos a pesar de una reducci&oacute;n significativa en los   niveles s&eacute;ricos de IgA. Recientemente, otros autores han ensayado   otros esquemas terap&eacute;uticos<SUP>30,31</SUP> con reducci&oacute;n   significativa de la proteinuria y detenci&oacute;n en la declinaci&oacute;n   de la funci&oacute;n renal.          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En los estudios clinicopatol&oacute;gicos, se considera que la proliferaci&oacute;n   mesangial difusa asociada con esclerosis segmentaria o global, adhesi&oacute;n   y formaci&oacute;n de crecientes, y/o severos cambios tubulointersticiales   indican un peor pron&oacute;stico.<SUP>32</SUP> En nuestra investigaci&oacute;n,   1 paciente de 26 a&ntilde;os en la que el estudio histol&oacute;gico arroj&oacute;   este patr&oacute;n asociado a un cuadro cl&iacute;nico dominado por cifras   tensionales elevadas, hematuria microsc&oacute;pica y proteinuria mayor   de 1 g/d&iacute;a (sin rango nefr&oacute;tico) present&oacute; un descenso   progresivo de la funci&oacute;n renal. Esto confirma la fuerte tendencia   actual a considerar que la NIgA es una enfermedad de evoluci&oacute;n progresiva,<SUP>26</SUP>,   al menos en algunos pacientes, y que una proporci&oacute;n significativa   de ellos desarrollar&aacute; insuficiencia renal si son seguidos en su   evoluci&oacute;n por tiempo suficiente.          <P>Los pacientes que presentan proteinuria e hipertensi&oacute;n como forma   de presentaci&oacute;n de la enfermedad son m&aacute;s propensos al desarrollo   de insuficiencia renal,<SUP>16</SUP> pero esto tambi&eacute;n pudiera significar   que hayan sido diagnosticados en un estadio m&aacute;s tard&iacute;o. Por   tanto, el examen del sedimento urinario de estos pacientes as&iacute; como   la biopsia renal podr&aacute;n establecer el diagn&oacute;stico y proveer&aacute;n   la informaci&oacute;n necesaria de esta glomerulopat&iacute;a primaria.          <P>En fin, aunque el n&uacute;mero de pacientes estudiados no es lo suficientemente   grande, es evidente que la NIgA ocupa un lugar destacado entre las enfermedades   glomerulares primarias en nuestro medio y que la presencia en estos pacientes   de proteinuria, hipertensi&oacute;n arterial y glomerulonefritis proliferativa   difusa severa comporta un &iacute;ndice de mal pron&oacute;stico.          <P>Se requiere de un estudio cooperativo y un seguimiento a largo plazo   para conocer con exactitud el comportamiento evolutivo de esta enfermedad.   <H4>   SUMMARY</H4>   A clinical and pathological analysis of all renal biopsies performed between   October, 1988 and May, 1993, was made and the presence of IgA nephropathy   was evidenced. The objective of this study was to know the incidence of   the disease in our environment and identify possible prognostic indicators   by clinical manifestations. With the exception of systemic diseases (since   there is a multidisciplinary study group in our institution), the most   frequent indication for a renal biopsy was the presence of alterations   of the urinary sediment (57/161; 35.4 %), mainly hematuria (38/161; 23.6   %). The histologic diagnosis was performed in 51 (89.4 %) out of 57 patient   presenting with alterations of the urinary sediment, 14 (30.4 %) had IgA   nephropathy, another patient presented with acute nephritis and azotemia   not requiring dialytic treatment who subsiquently maintained a clinical   picture of persistent microscopic hematuria. IgA nephropathy accounted   for 9.3 % (15/161) of the total number of biopsies and 17 % (15/18) of   all primary glomerular diseases. Clinical and histological findings were   evaluated, as well as modifications of the renal function in all 15 patients   presenting with IgA nephropathy, 14 of them presenting with creatinine   clearance greater than 70 mL/min at the moment of the renal biopsy. It   is concluted that the presence of arterial hypertension, proteinuria, and   the histologic pattern of diffuse mesangial proliferation represent a bad   prognosis in the course of the disease.          <P><I>Key words:</I> BIOPSY. NEEDLE. GLOMERULONEPHRITIS, IgA/diagnosis.              ]]></body>
</article>
