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</front><body><![CDATA[ <h3> <b>De la Prensa M&eacute;dica Extranjera</b></h3>    <h2> Diagn&oacute;stico y tratamiento del v&eacute;rtigo*</h2>        <p>    <br><b><i>M. Jennifer Derebery, MD, FACS</i></b>      <p>La valoraci&oacute;n del paciente con v&eacute;rtigo, una de las molestias  m&aacute;s comunes por la que se busca atenci&oacute;n m&eacute;dica, a  menudo es estimulante y frustrante para el m&eacute;dico. <i>Mattews</i><sup>22</sup>  exhibi&oacute; la declaraci&oacute;n excesivamente, modesta brit&aacute;nica  y se&ntilde;al&oacute;: "hay pocos m&eacute;dicos dedicados a su profesi&oacute;n  que no experimenten una leve opresi&oacute;n del esp&iacute;ritu al saber  que la molestia que sufre su enfermo es v&eacute;rtigo. Con frecuencia  esto significa que, luego de un interrogatorio exhaustivo, a&uacute;n no  quedar&aacute; del todo claro qu&eacute; es lo que el paciente siente mal,  y a&uacute;n menos por qu&eacute; lo siente".      <p>El v&eacute;rtigo es la causa del 1 % de consultas m&eacute;dicas en  Estados Unidos.<sup>37</sup> De todos los pacientes mayores de 60 a&ntilde;os,  20 % experimentaron v&eacute;rtigo lo bastante grave para que afectara  sus actividades cotidianas.<sup>36</sup>Entre las personas con v&eacute;rtigo  que buscan atenci&oacute;n, casi 70 % son atendidas al inicio por internistas  generales o m&eacute;dicos familiares, mientras que s&oacute;lo 4 % son  enviados a especialistas.<sup>37 </sup>Resulta dif&iacute;cil valorar el  v&eacute;rtigo, pues se trata de una molestia subjetiva que no puede medirse.  En ese tenor, la causa subyacente de este s&iacute;ntoma com&uacute;n puede  variar de factores psic&oacute;genos a una enfermedad del sistema nervioso  central que representa riesgo para la vida.      <p>En este art&iacute;culo se presentan generalidades sobre los datos de  la anamnesis y la exploraci&oacute;n f&iacute;sica que ayudan a guiar el  diagn&oacute;stico del origen subyacente del v&eacute;rtigo. Tambi&eacute;n  se revisan las causas comunes de este s&iacute;ntoma; as&iacute; como las  pruebas que son &uacute;tiles para el diagn&oacute;stico. A continuaci&oacute;n  se presentan las opciones de tratamiento m&eacute;dico y quir&uacute;rgico  para el v&eacute;rtigo.      <p><b>MECANISMO DE EQUILIBRIO</b>      <p>Los receptores visuales, propioceptivos y vestibulares proporcionan  la principal fuente de informaci&oacute;n sobre la posici&oacute;n de la  cabeza y el cuerpo en el espacio. Cada receptor traduce una forma particular  de energ&iacute;a f&iacute;sica en informaci&oacute;n neural. Las neuronas  receptoras vestibulares consisten en c&eacute;lulas ciliadas localizadas  en los conductos semicirculares anterior, posterior y horizontal pares,  el utr&iacute;culo, y el s&aacute;culo. Estas c&eacute;lulas reaccionan  al movimiento, al incrementar o disminuir su tasa de descarga, seg&uacute;n  la direcci&oacute;n del desplazamiento ciliar. Los impulsos de esos &oacute;rganos  se transmiten por las fibras del VIII par craneal, que transcurren por  el conducto auditivo interno, emergen en el &aacute;ngulo pontocerebeloso  y hacen sinapsis en los n&uacute;cleos vestibulares ipsolateral y contralateral.      <p>Los receptores <i>visuales</i> proporcionan la informaci&oacute;n necesaria  para dar una imagen retiniana estable durante el movimiento de la cabeza.  Los receptores <i>somatosensoriales</i> proporcionan informaci&oacute;n  referente a gravedad, posici&oacute;n y movimiento de m&uacute;sculos y  articulaciones.      <p>Bajo circunstancias normales, la informaci&oacute;n de un receptor se  corresponde con la proporcionada por otro receptor. Por ejemplo, durante  la marcha, los propioceptores en los pies le dicen al individuo que est&aacute;  en movimiento, &eacute;ste puede observar que el entorno se mueve en relaci&oacute;n  consigo mismo, y el o&iacute;do interno puede detectar el movimiento.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La integraci&oacute;n de esta informaci&oacute;n proveniente de varios  receptores tiene lugar en los n&uacute;cleos vestibulares y el cerebelo.  Desde este punto la percepci&oacute;n y la experiencia del equilibrio reflejan  la funci&oacute;n de la integraci&oacute;n cortical y la interpretaci&oacute;n  de se&ntilde;ales. Hay pruebas de un proceso de selecci&oacute;n sensorial  cortical, en que la confianza en un tipo particular de informaci&oacute;n  del equilibrio puede aumentarse o suprimirse.<sup>7</sup>Esta selecci&oacute;n  cortical de se&ntilde;ales puede suceder en forma voluntaria (como en el  patinador de hielo que gira durante una competencia) o involuntaria. Aparece  v&eacute;rtigo cuando hay un desequilibrio o diferencia entre estos receptores  o dentro de ellos, o en los niveles del sistema del equilibrio.      <br>&nbsp;  <h4>  <b>Tipos de v&eacute;rtigo</b></h4>  Los pacientes pueden querer referir a alguna molestia entre un amplio espectro  de ellas cuando usan el t&eacute;rmino  <i>v&eacute;rtigo</i>. Para fines  diagn&oacute;sticos, es importante obtener informaci&oacute;n completa  y precisa respecto a cu&aacute;l es la experiencia exacta del enfermo cuando  est&aacute; mareado. Aunque los s&iacute;ntomas son descritos en forma  algo diferente por cada persona, en general pueden clasificarse en una  de cuatro categor&iacute;as de v&eacute;rtigo definidas en el estudio cl&aacute;sico  de <i>Drachman </i>y <i>Hart</i> en 1972.<sup>9</sup>Tales categor&iacute;as  son <i>v&eacute;rtigo, pres&iacute;ncope, desequilibrio e inestabilidad  o aturdimiento.</i>      <br>&nbsp;  <h4>  V&eacute;rtigo</h4>  Los pacientes que experimentan una ilusi&oacute;n de movimiento falso entre  s&iacute; mismos y el mundo exterior se clasifican como portadores de v&eacute;rtigo.<sup>5</sup>  El movimiento puede incluir una percepci&oacute;n de que el entorno se  mueve mientras el cuerpo permanece fijo (v&eacute;rtigo objetivo) o de  que el cuerpo se mueve mientras que el entorno permanece fijo (v&eacute;rtigo  subjetivo). Se cree que el tipo de v&eacute;rtigo que experimenta el paciente  no tiene importancia diagn&oacute;stica espec&iacute;fica.      <p>El v&eacute;rtigo, excepto en sus formas m&aacute;s leves, por lo com&uacute;n  se acompa&ntilde;a de grados variables de n&aacute;useas, v&oacute;mito,  palidez y diaforesis, lo que indica actividad excesiva del sistema nervioso  aut&oacute;nomo.<sup>2</sup>      <p>Por lo com&uacute;n no hay p&eacute;rdida de la conciencia. Cuando el  v&eacute;rtigo no se relaciona con movimiento verdadero, la causa se encuentra  en los &oacute;rganos perif&eacute;ricos de los sentidos 85 % de las veces,  y en el sistema nervioso central s&oacute;lo en 15 %.<sup>28</sup>Los trastornos  perif&eacute;ricos son los problemas que suceden en el &oacute;rgano terminal  (conducto semicircular o utr&iacute;culo) o en la porci&oacute;n perif&eacute;rica  del nervio.      <p>PRES&Iacute;NCOPE      <p>Pres&iacute;ncope denota la percepci&oacute;n del paciente de que est&aacute;  a punto de desmayarse.<sup>24</sup>Los signos y s&iacute;ntomas concomitantes  son sensaci&oacute;n de zumbido en la cabeza, de piernas flojas, constricci&oacute;n  del campo visual, palidez, diaforesis y n&aacute;useas. Aunque no hay diferencia  cualitativa entre s&iacute;ncope y pres&iacute;ncope con respecto al diagn&oacute;stico  diferencial, este &uacute;ltimo difiere de aqu&eacute;l porque no hay p&eacute;rdida  verdadera de la conciencia.<sup>32</sup>Por lo com&uacute;n, los pacientes  que experimentan semis&iacute;ncope se refieren a sus s&iacute;ntomas como  v&eacute;rtigo, pero una cuidadosa anamnesis permite diferenciarlos. El  pres&iacute;ncope se presenta como ataques agudos, pero en ocasiones en  episodios cr&oacute;nicos.<sup>4</sup> La gravedad de los s&iacute;ntomas  depende de la magnitud de la reducci&oacute;n de flujo sangu&iacute;neo  que se experimenta en el cerebro.      <p>DESEQUILIBRIO      <p>Desequilibrio se refiere a la sensaci&oacute;n de perder el propio equilibrio  sin percibir movimiento ilusorio o p&eacute;rdida inminente de la conciencia.<sup>24</sup>Por  lo com&uacute;n los pacientes no refieren problemas al sentarse o acostarse  sino que perciben inestabilidad en bipedestaci&oacute;n, o sobre todo durante  la marcha. Por lo regular, el desequilibrio se presenta debido a una alteraci&oacute;n  de la integraci&oacute;n entre impulsos aferentes sensoriales y eferentes  motores.      <p>El envejecimiento se relaciona de manera significativa con la aparici&oacute;n  de desequilibrio porque la capacidad del sistema nervioso para procesar  impulsos sensoriales y controlar los reflejos posturales declina conforme  avanza la edad.<sup>39</sup>Las alteraciones de la marcha relacionadas  con el equilibrio en ancianos se acent&uacute;a sobre todo en entornos  no familiares, en piso irregular, o en luz tenue. Aunque no es raro el  desequilibrio en la ancianidad, este s&iacute;ntoma en pacientes j&oacute;venes  sugiere enfermedad neurol&oacute;gica.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&nbsp;  <h4>  Inestabilidad mal definida</h4>  La inestabilidad es una sensaci&oacute;n vaga que no cabe en ninguna de  las otras categor&iacute;as, y que a menudo es descrita de manera imprecisa  por el paciente. El rasgo caracter&iacute;stico es que la sensaci&oacute;n  es bastante leve. Sin embargo algunos enfermos se sensibilizan debido a  los problemas psicol&oacute;gicos relacionados con ansiedad o a otras alteraciones  que ya causaron antes ataques agudos de v&eacute;rtigo. Pueden ponerse  a s&iacute; mismos en un <i>estado de hipervigilancia </i>y observarse  constantemente para descubrir signos de v&eacute;rtigo inminente. Esta  situaci&oacute;n hace que exageren sus reacciones a los cambios normales,  y se genere gran tensi&oacute;n psicol&oacute;gica.<sup>35</sup>Debe tenerse  cuidado de no desestimar la inestabilidad mal definida, como que &laquo;todo  est&aacute; en la cabeza de la persona&raquo; y por tanto es de poco inter&eacute;s.  Este s&iacute;ntoma no s&oacute;lo puede relacionarse con una importante  reducci&oacute;n de la calidad de vida del paciente, sino en ocasiones  tambi&eacute;n puede ser un s&iacute;ntoma temprano de un grave trastorno  fisiol&oacute;gico o psicol&oacute;gico. El v&eacute;rtigo que acompa&ntilde;a  a los trastornos de ansiedad por lo com&uacute;n coexiste con hiperventilaci&oacute;n.  La mayor parte de las veces el enfermo no identifica un tipo anormal de  respiraci&oacute;n, y no es f&aacute;cilmente perceptible para el examinador.  Los s&iacute;ntomas acompa&ntilde;antes de la hiperventilaci&oacute;n son  falta de aire, cefalalgia, palpitaciones, debilidad, dolor retrosternal  y parestesias<sup>21</sup>Si se sospecha este diagn&oacute;stico los s&iacute;ntomas  pueden reproducirse si se pide al paciente que hiperventile deliberadamente.      <br>&nbsp;  <h4>  <b>Valoraci&oacute;n</b></h4>  El procedimiento diagn&oacute;stico del m&eacute;dico debe enfocarse en  la anamnesis y exploraci&oacute;n, para identificar las causas o factores  contribuyentes susceptibles de ser tratados. La anamnesis es la parte m&aacute;s  importante del estudio del paciente con v&eacute;rtigo mientras que la  exploraci&oacute;n f&iacute;sica a&ntilde;ade informaci&oacute;n &uacute;til  a la valoraci&oacute;n general; ambos pueden proporcionar el diagn&oacute;stico  en m&aacute;s de 80 % de personas con v&eacute;rtigo.<sup>20</sup>Un procedimiento  diagn&oacute;stico &uacute;til es averiguar si las molestias se deben a  un trastorno encef&aacute;lico, a uno del o&iacute;do interno, a ambos,  o a ninguno.      <br>&nbsp;  <h4>  Anamnesis</h4>  El v&eacute;rtigo es un fuerte indicador de trastornos del sistema vestibular,  pero no permite localizar de manera confiable el origen en el laberinto  o en el sistema nervioso central. Del mismo modo, la oscilopsia, una sensaci&oacute;n  de que los objetos fijos se mueven hacia atr&aacute;s y delante, denota  p&eacute;rdida del reflejo vestibuloocular pero puede verse en alteraciones  vestibulares centrales o perif&eacute;ricas.      <p>Con frecuencia el curso temporal de los s&iacute;ntomas indica la causa  subyacente. El v&eacute;rtigo que se origina en el o&iacute;do interno  a menudo tiene inicio s&uacute;bito. El antecedente de v&eacute;rtigo o  mareo de inicio m&aacute;s gradual sugiere origen en el sistema nervioso  central. Los s&iacute;ntomas intermitentes son t&iacute;picos de enfermedad  del o&iacute;do interno, mientras que los continuos indican que es m&aacute;s  probable un trastorno del sistema nervioso central. Los s&iacute;ntomas  que duran m&aacute;s de 24 h por lo com&uacute;n indican origen en el sistema  nervioso central, aunque pueden verse tambi&eacute;n en neuronitis viral.  Como regla, entre m&aacute;s central el proceso, es m&aacute;s prolongado.      <p>En personas con v&eacute;rtigo epis&oacute;dico, la duraci&oacute;n  de los lapsos tambi&eacute;n es importante. Por ejemplo, entre las tres  causas m&aacute;s comunes de v&eacute;rtigo epis&oacute;dico, el v&eacute;rtigo  postural parox&iacute;stico benigno (BPPV) consiste en lapsos que duran  menos de un minuto, mientras que los episodios de isquemia transitoria  por lo com&uacute;n duran de varios minutos a una hora, y los ataques de  v&eacute;rtigo relacionados con enfermedad de M&eacute;ni&egrave;re suelen  prolongarse varias horas.      <p>Las circunstancias en que inici&oacute; el v&eacute;rtigo tambi&eacute;n  dan informaci&oacute;n sobre la causa subyacente. El antecedente de enfermedad,  lesi&oacute;n cef&aacute;lica o cervical, actividad inusual o estr&eacute;s  cotidiano importante podr&iacute;an sugerir la causa. La actividad poco  com&uacute;n como el buceo o el levantar peso pueden provocar v&eacute;rtigo  debido a barotrauma.      <p>Los s&iacute;ntomas que se alivian cuando los ojos se abren y se acent&uacute;an  cuando se cierran sugieren la capacidad para usar compensaci&oacute;n visual.  Si los r&aacute;pidos cambios de la atenci&oacute;n o la visi&oacute;n  empeoran los s&iacute;ntomas, esto sugiere dificultad para integrar informaci&oacute;n  visual conflictiva en el esquema general del equilibrio. Este problema  se relaciona con trastornos no vestibulares de tipo funcional, o con una  enfermedad encef&aacute;lica org&aacute;nica, pero no vestibular. Un incremento  del v&eacute;rtigo con el cambio de posici&oacute;n es caracter&iacute;stico  de todos los trastornos del sistema vestibular, centrales y perif&eacute;ricos.  Si los s&iacute;ntomas se presentan s&oacute;lo en ciertas posiciones,  se sugiere que hay disfunci&oacute;n otol&iacute;tica, como en BPPV.      <p>Los s&iacute;ntomas que aumentan con el ejercicio pueden indicar problemas  cardiacos, pulmonares, aunque el esfuerzo hasta el punto de aumentar la  temperatura corporal tambi&eacute;n puede activar s&iacute;ntomas de una  enfermedad desmielinizante. Los que disminuyen con el ejercicio despiertan  la sospecha de que hay alg&uacute;n componente psicol&oacute;gico.      <p>N&aacute;usea, v&oacute;mito y s&iacute;ntomas auton&oacute;micos, son  caracter&iacute;sticos de trastornos vestibulares perif&eacute;ricos, si  bien pueden verse tambi&eacute;n en los vestibulares centrales. La falta  de aire y palpitaciones indican disfunciones no vestibulares, como hiperventilaci&oacute;n  o problemas cardiacos.      <p>Es esencial averiguar si hay hipoacusia, plenitud aural, presi&oacute;n  o dolor, tinnitus, reclutamiento (percepci&oacute;n de que el sonido es  anormalmente intenso), o diplacusia (distorsi&oacute;n del tono) como fen&oacute;menos  coexistentes. Todos estos s&iacute;ntomas son cocleares e indican fuertemente  que la enfermedad es perif&eacute;rica m&aacute;s que central.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aunque la posibilidad de un tumor encef&aacute;lico o un neuroma del  ac&uacute;stico (schwannoma vestibular) es el principal temor que expresan  los pacientes estudiados por v&eacute;rtigo, es m&aacute;s probable que  la hipoacusia y el tinnitus sean las molestias de presentaci&oacute;n en  tumores de ese tipo. Sin embargo, si el enfermo cambi&oacute; el uso del  tel&eacute;fono del lado afectado al opuesto, eso sugiere p&eacute;rdida  retrococlear.      <p>Deben revisarse los antecedentes m&eacute;dicos generales. El de hipertensi&oacute;n,  diabetes sacarina, cardiopat&iacute;a, endocrinopat&iacute;a u otro trastorno  m&eacute;dico son pertinentes para el diagn&oacute;stico &uacute;ltimo  de la causa del v&eacute;rtigo. Los medicamentos son un origen notable  de v&eacute;rtigo pero s&oacute;lo rara vez lo producen. El uso concurrente  de tabaco y cafe&iacute;na tambi&eacute;n puede ser un importante factor  en la producci&oacute;n de los s&iacute;ntomas.      <p>Los antecedentes familiares sugieren al cl&iacute;nico diversos trastornos  degenerativos hereditarios que afectan las funciones coclear o vestibular.  Tambi&eacute;n puede pensarse en formas familiares de degeneraci&oacute;n  espinocerebelosa.      <p>En el ap&eacute;ndice de este art&iacute;culo se proporciona un ejemplo  del cuestionario para v&eacute;rtigo que se usa en House Ear Clinic para  ayudar a realizar una anamnesis precisa.      <br>&nbsp;  <h4>  Exploraci&oacute;n f&iacute;sica</h4>  La exploraci&oacute;n f&iacute;sica debe enfocarse en los sistemas que  participan en el control postural y el v&eacute;rtigo. Como el &uacute;nico  signo objetivo del v&eacute;rtigo es el nistagmo, la exploraci&oacute;n  de los ojos es de extrema importancia en la valoraci&oacute;n del paciente  que sufre ese trastorno. A menudo la exploraci&oacute;n f&iacute;sica general  en estos enfermos es infructuosa. Posibles indicadores del origen son asimetr&iacute;a  de la presi&oacute;n; cambio ortost&aacute;tico de la presi&oacute;n arterial;  irregularidades card&iacute;acas; trastornos en o&iacute;dos, nariz y garganta;  soplos en cabeza y cuello, l&iacute;mite anormal de movimiento del cuello;  anomal&iacute;as cong&eacute;nitas, o los estigmas de otras enfermedades  que pueden causar con v&eacute;rtigo.      <p>La principal utilidad de la valoraci&oacute;n neurol&oacute;gica general  es buscar otros indicadores o signos cl&iacute;nicos de que el tallo encef&aacute;lico  u otros sitios del sistema nervioso central son la causa de las molestias  del enfermo. Los signos originados en el sistema nervioso central anormal  se encuentran m&aacute;s a menudo en la exploraci&oacute;n de pares craneales.  El examen del estado mental puede manifestar dificultades psiqui&aacute;tricas  o cognitivas, que afectan la calidad de los datos subjetivos obtenidos  del enfermo. Tradicionalmente, la prueba de Romberg se ha considerado propioceptiva.  Si es negativa, realizar dicha prueba, m&aacute;s rigurosa, puede revelar  deficiencias sutiles del equilibrio que no se identifican con la prueba  com&uacute;n de Romberg, sobre todo en pacientes con tumores del ac&uacute;stico.  La prueba rigurosa se realiza al pedir al paciente que coloque el tal&oacute;n  de un pie frente al dedo del otro pie, con los brazos doblados y los ojos  cerrados. Los sujetos normales pueden conservar esta posici&oacute;n por  m&aacute;s de 30 segundos sin oscilaci&oacute;n importante.      <p>La observaci&oacute;n de la marcha del enfermo durante la exploraci&oacute;n  puede revelar signos de inestabilidad, tambaleo o posici&oacute;n de base  amplia durante la caminata. Adem&aacute;s, es posible percatarse de qu&eacute;  tan bien puede funcionar el paciente.      <p>Los ojos se observan cuidadosamente, de preferencia a media luz, para  identificar nistagmo. Por lo com&uacute;n, el de origen vestibular consiste  en movimiento de sacudidas horizontal rotatorio, con un componente lento  y otro r&aacute;pido. El nistagmo que es igualmente r&aacute;pido en ambas  direcciones no es de origen vestibular. El verdadero tambi&eacute;n se  puede suprimir mediante fijaci&oacute;n de la mirada, convergencia de los  ojos, o mirada en direcci&oacute;n de la fase lenta. El nistagmo vertical  nunca se encuentra en trastornos vestibulares, mientras que el nistagmo  en que los ojos vagan u oscilan a menudo es de naturaleza ocular y puede  relacionarse con un trastorno cong&eacute;nito.      <br>&nbsp;  <h4>  Pruebas especiales</h4>  La valoraci&oacute;n de laboratorio debe dirigirse a las condiciones presuntas.  En pacientes en los que el v&eacute;rtigo es dif&iacute;cil de diagnosticar  o en aqu&eacute;llos en los que se sospechan m&uacute;ltiples problemas,  las pruebas de detecci&oacute;n b&aacute;sicas pueden incluir funcionamiento  tiroideo, glucosa y nitr&oacute;geno de la urea en sangre (BUN), calcio,  funcionamiento hep&aacute;tico y hemat&oacute;crito. El v&eacute;rtigo  relacionado con fluctuaciones auditivas debe valorarse mediante una prueba  de absorci&oacute;n de anticuerpo trepon&eacute;mico fluorescente para  descartar origen lu&eacute;tico. El v&eacute;rtigo que tiene relaci&oacute;n  temporal con la alimentaci&oacute;n debe estudiarse mediante una prueba  de tolerancia a la glucosa en cinco horas.      <p>Si se sospecha un trastorno vestibular, tambi&eacute;n se incluyen pruebas  auditivas, consistentes en umbrales de tonos puros y discriminaci&oacute;n  del habla. La enfermedad del VIII par craneal, como un tumor ac&uacute;stico,  a menudo da lugar a una p&eacute;rdida desproporcionada de la discriminaci&oacute;n  del habla en el o&iacute;do afectado en relaci&oacute;n con el audiograma  de tonos puros.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una reacci&oacute;n auditiva evocada del tallo encef&aacute;lico es  una prueba a&uacute;n m&aacute;s sensible y puede indicar lesiones en el  VIII par craneal y en ciertas porciones de las v&iacute;as centrales del  equilibrio.      <p>Si se desean im&aacute;genes diagn&oacute;sticas del enc&eacute;falo  o est&aacute;n indicadas, es preferible la resonancia magn&eacute;tica  con administraci&oacute;n de gadolinio, ya que su resoluci&oacute;n para  detectar lesiones del tallo encef&aacute;lico es mayor que la de la tomograf&iacute;a  computadorizada.      <p>Existe controversia sobre la utilidad del monitoreo Holter de electrocardiograf&iacute;a  ambulatoria en el paciente con v&eacute;rtigo.<sup>11,15</sup> En un informe,  el monitoreo del paciente que presentaba v&eacute;rtigo pero no otros s&iacute;ntomas  card&iacute;acos alter&oacute; las decisiones de tratamiento s&oacute;lo  7 % de las veces, en contraste con 29 % observado en sujetos con otros  s&iacute;ntomas card&iacute;acos adem&aacute;s del v&eacute;rtigo.<sup>18</sup>  El examen Doppler de las arterias car&oacute;tidas y vertebral es &uacute;til  si el cuadro cl&iacute;nico sugiere ataque de isquemia transitorio.      <p>Por lo com&uacute;n el funcionamiento del sistema vestibular se valora  mediante electronistagmograf&iacute;a. El nistagmo, conducido por el reflejo  vestibuloocular, puede observarse si es espont&aacute;neo, y registrarse  despu&eacute;s de estimulaci&oacute;n vestibular cal&oacute;rica con agua  fr&iacute;a y caliente en el conducto auditivo. Adem&aacute;s, hay varias  modalidades de pruebas especializadas con objeto de valorar a&uacute;n  m&aacute;s el funcionamiento vestibular, como video infrarrojo, posturograf&iacute;a  en plataforma y silla rotatoria.      <br>&nbsp;  <h4>  <b>S&iacute;ndromes vestibulares comunes</b></h4>    <h4>  <b>V&eacute;rtigo postural parox&iacute;stico benigno</b></h4>  Este es la causa m&aacute;s com&uacute;n de v&eacute;rtigo. Los enfermos  con este trastorno presentan episodios breves de v&eacute;rtigo con los  cambios de postura, por lo com&uacute;n al girar en la cama, al acostarse  o pararse de la cama, al inclinarse, enderezarse o extender el cuello para  ver (el llamado v&eacute;rtigo del estante superior). El examen neurol&oacute;gico  es normal, excepto por el nistagmo postural. BPPV puede deberse a lesi&oacute;n  cef&aacute;lica, laberintitis viral u oclusi&oacute;n vascular o, m&aacute;s  com&uacute;nmente, presentarse como un fen&oacute;meno idiop&aacute;tico.  La teor&iacute;a que prevalece sobre la causa de BPPV es que se cree que  un otolito se desprendi&oacute; del s&aacute;culo o el utr&iacute;culo  y se desplaz&oacute; al conducto semicircular posterior.      <p>La confirmaci&oacute;n de la anamnesis al realizar la maniobra de Hall-Pike  requiere mover con rapidez la cabeza del paciente de la posici&oacute;n  sentada a otra en que la cabeza cuelga, inclinada 30 grados a la izquierda,  para luego repetir la maniobra con la cabeza inclinada a la derecha. En  general, una posici&oacute;n provoca el v&eacute;rtigo m&aacute;s fuertemente,  lo que indica que la lesi&oacute;n est&aacute; en el lado al que est&aacute;  girada la cabeza. El nistagmo rotatorio puede observarse durante la maniobra,  despu&eacute;s de un per&iacute;odo de latencia de 2 a 10 segundos. Por  lo com&uacute;n el nistagmo cambia de direcci&oacute;n cuando el paciente  se sienta.      <p>La enfermedad es de resoluci&oacute;n espont&aacute;nea, y el paciente  se recupera por completo en plazo de tres meses. El rehusarse a mover la  cabeza tiende a retrasar la recuperaci&oacute;n. Se ha demostrado que los  ejercicios vestibulares (p. Ej., caer o girar varias veces en sucesi&oacute;n  de tal manera que se provoque el v&eacute;rtigo varias veces al d&iacute;a,  mientras se encuentra seguro en cama) acelera la recuperaci&oacute;n.<sup>14</sup>  De otra forma, las maniobras de reposici&oacute;n realizadas por el m&eacute;dico  pueden ser muy &uacute;tiles en algunos casos de v&eacute;rtigo rebelde.<sup>3</sup>      <br>&nbsp;  <h4>  Neuronitis vestibular</h4>  La neuronitis vestibular se presenta con v&eacute;rtigo grave y s&uacute;bito  que puede durar varios d&iacute;as. Aunque son comunes n&aacute;usea y  v&oacute;mito, no hay hipoacusia u otros signos neurol&oacute;gicos focales.  Puede persistir inestabilidad residual por varias semanas despu&eacute;s  que el v&eacute;rtigo cedi&oacute;, mientras que en algunos, sobre todo  los ancianos, persiste por meses. Alrededor de 50 % de tales enfermos refieren  infecci&oacute;n de v&iacute;as respiratorias superiores pocas semanas  antes del inicio del v&eacute;rtigo. Algunas veces este s&iacute;ndrome  se presenta en epidemias, puede afectar a varios miembros de la misma familia,  y se ve con mayor frecuencia en primavera y al inicio del verano<sup>23  </sup>Aunque  esos hechos son muy sugestivos de origen viral, los intentos por aislar  un agente por lo com&uacute;n son infructuosos. Estudios histopatol&oacute;gicos  revelan atrofia de uno o m&aacute;s troncos nerviosos vestibulares, y de  los &oacute;rganos de los sentidos relacionados o sin ella, lo que indica  un sitio en el nervio vestibular en este s&iacute;ndrome.<sup>33 </sup>El  tratamiento es de sost&eacute;n, y consiste en supresores vestibulares,  como meclizina o diazepam; antiem&eacute;ticos; e hidrataci&oacute;n adecuada  para v&oacute;mito prolongado. En casos graves se requiere hospitalizaci&oacute;n.      <br>&nbsp;  <h4>  S&iacute;ndrome de M&eacute;niere</h4>  El s&iacute;ndrome de M&eacute;ni&egrave;re se presenta con s&iacute;ntomas  de plenitud aural, hipoacusia neurosensorial fluctuante, tinnitus y v&eacute;rtigo.  Este alcanza m&aacute;xima intensidad a pocos minutos del inicio y luego  cede lentamente en las siguientes varias horas. Por lo com&uacute;n el  paciente queda con sensaci&oacute;n de inestabilidad y mareo despu&eacute;s  del episodio agudo. En la mayor parte de los casos se puede localizar el  s&iacute;ntoma en el o&iacute;do afectado debido a las molestias auditivas  relacionadas. En etapas iniciales, la hipoacusia neurosensorial es de baja  frecuencia y completamente reversible, pero en etapas tard&iacute;as se  observa hipoacusia residual y puede afectar las frecuencias media y alta.  Los epidosios pueden presentarse a intervalos regulares durante a&ntilde;os,  con per&iacute;odos de remisi&oacute;n mezclados de manera impredecible.  Por &uacute;ltimo el s&iacute;ndrome alcanza una fase de extinci&oacute;n,  que origina hipoacusia permanente grave pero cese del v&eacute;rtigo.      <p>Por definici&oacute;n, el s&iacute;ndrome de M&eacute;ni&egrave;re es  idiop&aacute;tico. Se han sospechado muchas causas, como alergia, trastorno  autoinmunitario, infecci&oacute;n viral y efectos hormonales.<sup>8</sup>  La correlaci&oacute;n patol&oacute;gica es una excesiva acumulaci&oacute;n  de endolinfa, que produce hidropes&iacute;a. Conforme se incrementa el  volumen de la endolinfa, el laberinto membranoso se expande y se rompe,  lo que produce hipoacusia y v&eacute;rtigo.<sup>19</sup>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tratamiento est&aacute; dirigido sobre todo a prevenir los cambios  osm&oacute;ticos en la endolinfa. Los medicamentos, como vasodilatadores  y diur&eacute;ticos, son &uacute;tiles en muchos enfermos.<sup>28</sup>  Emp&iacute;ricamente se les administra una dieta baja en sodio y se les  pide que restrinjan el consumo de cafe&iacute;na y de cigarrillos. Tambi&eacute;n  se recomienda el tratamiento espec&iacute;fico de cualquier alergia subyacente  con inmunoterapia o supresi&oacute;n de dieta de alergenos alimentarios  ofensores. En una minor&iacute;a de casos el tratamiento m&eacute;dico  es insuficiente para controlar los episodios de v&eacute;rtigo, lo que  obliga a realizar un procedimiento quir&uacute;rgico. Se podr&iacute;a  colocar una derivaci&oacute;n endolinf&aacute;tica mastoidea en el saco  endolinf&aacute;tico para descomprimir el exceso de endolinfa, o realizar  una secci&oacute;n selectiva del nervio vestibular. En casos en que el  v&eacute;rtigo es incapacitante y ya no hay audici&oacute;n &uacute;til,  hay control eficaz del v&eacute;rtigo con laberintectom&iacute;a, y destrucci&oacute;n  de los elementos neurales.      <br>&nbsp;  <h4>  Otras causas perif&eacute;ricas</h4>  Otras causas de &oacute;rgano terminal de v&eacute;rtigo son infecci&oacute;n,  ototoxicidad, trastornos degenerativos, trastornos metab&oacute;licos y  efectos de la cirug&iacute;a. La otitis media aguda rara vez se disemina  al o&iacute;do interno y produce v&eacute;rtigo. La infecci&oacute;n puede  ser <i>laberintitis serosa</i>, que reacciona al tratamiento con antibi&oacute;ticos,  o laberintitis purulenta en que la infecci&oacute;n bacteriana destruye  por completo la funci&oacute;n auditiva y del equilibrio. La otitis media  cr&oacute;nica puede causar v&eacute;rtigo si el hueso que cubre el laberinto  sufre invasi&oacute;n por colesteatoma, con lo que se forma una f&iacute;stula.  La meningitis tambi&eacute;n puede afectar el o&iacute;do interno, y producir  desequilibrio y p&eacute;rdida de la audici&oacute;n. Por &uacute;ltimo,  ciertos virus, en particular de parotiditis, pueden producir hipoacusia  y v&eacute;rtigo.      <p>Una f&iacute;stula perilinf&aacute;tica representa una soluci&oacute;n  de continuidad anormal entre el o&iacute;do medio y el interno, y cl&aacute;sicamente  se dice que se presenta luego de traumatismo. Puede ser causada por traumatismo  directo que produce da&ntilde;o a la membrana timp&aacute;nica, alteraci&oacute;n  de huesecillos, y desplazamiento del estribo. Tambi&eacute;n puede presentarse  de manera indirecta durante esfuerzo, tos, estornudos o si el o&iacute;do  queda sujeto a estr&eacute;s inusual, como durante buceo. Con mayor frecuencia  la f&iacute;stula sucede en las ventanas redonda u oval.<sup>10</sup> El  diagn&oacute;stico puede sospecharse con base en la anamnesis y la reproducci&oacute;n  de los s&iacute;ntomas, con nistagmo o sin &eacute;l, mediante la aplicaci&oacute;n  de presi&oacute;n positiva durante neumostoscopia. El tratamiento es conservador,  con reposo en cama y elevaci&oacute;n de la cabecera en un intento por  sellar la f&iacute;stula. En ocasiones se requiere parche quir&uacute;rgico  en casos rebeldes.      <br>&nbsp;  <h4>  Causas centrales de v&eacute;rtigo</h4>  El v&eacute;rtigo puede deberse a enfermedad del tallo encef&aacute;lico  y del cerebelo en lugar de ser un trastorno perif&eacute;rico. Por lo com&uacute;n  en esos casos el v&eacute;rtigo no es la manifestaci&oacute;n dominante.<sup>1</sup>  La circulaci&oacute;n del n&uacute;cleo vestibular proviene del sistema  vertebrobasilar. Cuando la isquemia del tallo encef&aacute;lico es la causa  del v&eacute;rtigo, por lo general se relaciona con otros signos del tallo,  como diplop&iacute;a, ataxia, disartria o debilidad facial. A menudo este  diagn&oacute;stico se establece en la valoraci&oacute;n de ancianos con  episodios aislados de v&eacute;rtigo y debe considerarse a no ser que aparezcan  otros s&iacute;ntomas relacionados.      <p>El infarto de la porci&oacute;n lateral del bulbo raqu&iacute;deo, o  s&iacute;ndrome de Wallenberg, sucede por oclusi&oacute;n de las arterias  vertebral o cerebelosa posteroinferior. El cuadro cl&iacute;nico caracter&iacute;stico  consiste en v&eacute;rtigo, ataxia, disfasia, diplop&iacute;a, s&iacute;ndrome  de Horner, entumecimiento facial ipsolateral y disminuci&oacute;n contralateral  de las sensaciones del dolor y temperatura.      <p>La esclerosis m&uacute;ltiple puede presentarse con v&eacute;rtigo hasta  10 % de las veces, y hasta 33 % de los pacientes con este trastorno experimentan  v&eacute;rtigo en alg&uacute;n momento en la evoluci&oacute;n de su enfermedad.<sup>39</sup>  En la exploraci&oacute;n neurol&oacute;gica pueden encontrarse otros signos  del tallo encef&aacute;lico como oftalmoplej&iacute;a internuclear, as&iacute;  como tambi&eacute;n afecci&oacute;n difusa del sistema nervioso central.  M&aacute;s a menudo, los pacientes en el grupo de edad apropiado presentan  v&eacute;rtigo inespec&iacute;fico. Las anomal&iacute;as en las reacciones  evocadas auditivas del tallo encef&aacute;lico y electronistagmograf&iacute;a  sugieren la posibilidad, que puede confirmarse mediante una resonancia  magn&eacute;tica o por punci&oacute;n lumbar.      <p>Los s&iacute;ntomas m&aacute;s prominentes de tumores en el tallo encef&aacute;lico  son hipoacusia y tinnitus en lugar de v&eacute;rtigo. Los neurinomas del  ac&uacute;stico son schwannomas benignos de la vaina nerviosa vestibular  y son los tumores m&aacute;s comunes del &aacute;ngulo pontocerebeloso.  Por lo com&uacute;n el v&eacute;rtigo relacionado con neurinomas del ac&uacute;stico  es leve o puede incluso no suceder: la lenta tasa de crecimiento del tumor  permite compensaci&oacute;n central. Un ataque agudo de v&eacute;rtigo  puede estar precipitado por edema s&uacute;bito o hemorragia del tumor  con compresi&oacute;n del tallo encef&aacute;lico. A parte de la disfunci&oacute;n  del VIII par craneal, el primer signo neurol&oacute;gico en estos pacientes  es p&eacute;rdida del reflejo corneal.<sup>34</sup> La prueba diagn&oacute;stica  preferida cuando la anamnesis o los hallazgos audiom&eacute;tricos o de  otro tipo sugieren este diagn&oacute;stico, es la resonancia magn&eacute;tica  contrastada con gadolinio. El tratamiento es la extirpaci&oacute;n quir&uacute;rgica  del tumor.      <p>El secuestro de la subclavia debido a aterosclerosis en la porci&oacute;n  proximal de ella puede inducir un s&iacute;ndrome con v&eacute;rtigo conforme  el flujo sangu&iacute;neo es derivado de la arteria vertebral durante per&iacute;odos  de ejercicio del brazo. La sospecha de secuestro de la subclavia se acent&uacute;a  con el hallazgo de una discrepancia de la presi&oacute;n arterial entre  los dos brazos y un soplo sobre la arteria subclavia. Son causas menos  comunes de v&eacute;rtigo la migra&ntilde;a de arteria basilar, relacionada  con cefalalgia occipital terebrante, y convulsiones del l&oacute;bulo temporal.      <p><i>Jannetta</i> y colaboradores<sup>17</sup>describieron una forma poco  com&uacute;n de v&eacute;rtigo postural incapacitante secundaria a compresi&oacute;n  vascular del VIII par craneal cerca de su entrada en el tallo encef&aacute;lico.  Este s&iacute;ntoma no mejora con el tiempo o con supresores vestibulares,  pero puede aliviarse mediante descompresi&oacute;n microvascular, de la  ra&iacute;z nerviosa.  <h4>  V&eacute;rtigo cervical</h4>  Debe sospecharse v&eacute;rtigo de origen cervical cuando los s&iacute;ntomas  son producidos por una posici&oacute;n del cuello (contrario al movimiento  de la cabeza, que sugiere BPPV) o cuando el paciente tiene v&eacute;rtigo  continuo y graves problemas cervicales, como la <i>giba de viuda. </i>Tambi&eacute;n  puede sospecharse v&eacute;rtigo cervical cuando se observan espasmos musculares  prominentes en la exploraci&oacute;n de la cabeza. Evitar la actividad  que provoca el v&eacute;rtigo, por ejemplo, mediante el uso de un collar  cervical suave, es el mejor tratamiento del v&eacute;rtigo cervical.      <p>Los ancianos con espol&oacute;n osteoartr&iacute;tico pueden presentar  v&eacute;rtigo cervical secundario a alteraci&oacute;n temporal de flujo  sangu&iacute;neo de una de las arterias vertebrales. Por lo com&uacute;n  esta alteraci&oacute;n tiene lugar al girar la cabeza o mirar hacia arriba,  momento en que el espol&oacute;n pellizca la arteria vertebral vecina.  Puede haber v&eacute;rtigo cervical propioceptivo cuando las carillas articulares  del cuello son sobreestimuladas, lo que provoca sensaci&oacute;n de inestabilidad  o v&eacute;rtigo. En ancianos, un brote de osteoartritis de carillas articulares  es la causa m&aacute;s com&uacute;n de v&eacute;rtigo central propioceptivo.<sup>38</sup>Aun  en j&oacute;venes, el espasmo muscular agudo del cuello, como el observado  en lesiones de latigazo, a menudo se acompa&ntilde;a de v&eacute;r-tigo,  porque la tensi&oacute;n muscular altera la configuraci&oacute;n normal  de las carillas articulares.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&nbsp;  <h4>  Afecciones neurosensoriales m&uacute;ltiples</h4>  Para tener un equilibrio normal, los sistemas visual, propioceptivo, vestibular,  cerebeloso y neuromuscular deben funcionar todos en forma integrada. En  la mayor parte de las enfermedades que cursan con v&eacute;rtigo, uno de  esos sistemas est&aacute; alterado a un grado tal que los otros no logran  compensarlo.<sup>36</sup>En presbistasia, o desequilibrio del envejecimiento,  lesiones independientes en m&aacute;s de un sistema pueden contribuir a  un cuadro general que incluye v&eacute;rtigo. Cl&aacute;sicamente, las  m&uacute;ltiples alteraciones neurosensoriales se presentan como una sensaci&oacute;n  de desequilibrio que empeora cuando el paciente intenta ponerse de pie  o caminar. Los factores contribuyentes comunes a las m&uacute;ltiples alteraciones  neurosensoriales son la hipofunci&oacute;n vestibular unilateral o bilateral,  la alteraci&oacute;n visual (p.ej., cataratas), la enfermedad de la columna  cervical, neuropat&iacute;a perif&eacute;rica leve, desacondicionamiento  f&iacute;sico con mal control de la postura y medicamentos.      <p>El tratamiento est&aacute; dirigido a identificar y corregir las &aacute;reas  susceptibles de terapia, entre ellas la visi&oacute;n porque &eacute;sta  puede compensar de manera significativa otros d&eacute;ficit. Adem&aacute;s  de la correcci&oacute;n quir&uacute;rgica o refractaria, debe animarse  a los pacientes para que tengan iluminaci&oacute;n adecuada en la noche  con objeto de mejorar su equilibrio general. La fisioterapia puede mejorar  la fuerza y la coordinaci&oacute;n musculares; se administran medicamentos  para tratar estados morbosos (p.ej., artritis) y suspender los que no son  esenciales. Descontinuar en lugar de iniciar medicamentos en general es  el mejor procedimiento en tales enfermos.      <p>Un coadyuvante en la terapia del anciano debe ser asegurarse de que  el hogar sea lo m&aacute;s seguro posible. Hay que animar a los enfermos  para que aprendan estrategias que mejoren su independencia. Se les indica  que la inmovilidad prolongada no s&oacute;lo es insegura, sino tambi&eacute;n  puede empeorar el v&eacute;rtigo en el largo plazo. Los tratamientos experimentales  con m&iacute;nimo peligro, como el uso de mecedora, o mascar ra&iacute;z  de jenjibre, bien valen el intento.<sup>13,31</sup>  <h4>  <b>Otros tratamientos</b></h4>    <h4>  <b>Medicamentos usados para suprimir los s&iacute;ntomas</b></h4>  Si no es posible encontrar o tratar los s&iacute;ntomas del paciente, pueden  usarse medicamentos para suprimirlos; caen en varias categor&iacute;as:  antihistam&iacute;nicos, anticolin&eacute;rgicos, diur&eacute;ticos y ansiol&iacute;ticos.      <p>Los m&aacute;s caracter&iacute;sticos medicamentos son los antihistam&iacute;nicos  leves como la meclizina. Se ha demostrado que &eacute;sta reduce los s&iacute;ntomas  de pacientes con v&eacute;rtigo de causa central o perif&eacute;rica. Un  f&aacute;rmaco m&aacute;s eficaz en la clase de los antihistam&iacute;nicos  es la fenotiazina; son supresores vestibulares eficaces y pueden ayudar  a que no haya n&aacute;usea. Causan diversos efectos adversos, de los cuales  el m&aacute;s importante es una reacci&oacute;n dist&oacute;nica que se  ve sobre todo en los muy j&oacute;venes o en los ancianos. No est&aacute;  claro el mecanismo de acci&oacute;n de los antihistam&iacute;nicos como  meclizina y prometazina, pero se cree que se debe a efecto central.<sup>27</sup>      <p>Los anticolin&eacute;rgicos, como escopolamina y atropina, disminuyen  la descarga espont&aacute;nea de los n&uacute;cleos vestibulares y por  tanto reducen la reacci&oacute;n a la estimulaci&oacute;n vestibular. La  escopolamina es el mejor agente para tratar la cinetosis.<sup>40</sup>Cuando  se prescribe en parche transcut&aacute;neo, a menudo es tolerada con un  m&iacute;nimo de efectos secundarios, que pueden ser somnolencia, xerostom&iacute;a,  midriasis y disfunci&oacute;n de la acomodaci&oacute;n.<sup>30</sup>      <p>Las benzodiazepinas inhiben la actividad en reposo de los n&uacute;cleos  vestibulares y pueden reducir la actividad en el sistema reticular activador.<sup>27</sup>El  uso de estos medicamentos es controvertido ya que la reacci&oacute;n primaria  al impulso vestibular anormal es adaptaci&oacute;n mediante compensaci&oacute;n  con el sistema nervioso central. El efecto tranquilizante disminuye el  desequilibrio vestibular, y se ha dicho que esto puede hacer que la compensaci&oacute;n  central no sea lo bastante eficaz.<sup>41</sup>      <p>Tambi&eacute;n pueden usarse aminogluc&oacute;sidos para suprimir el  funcionamiento vestibular. Se ha administrado estreptomicina por v&iacute;a  intramuscular para destruir el funcionamiento vestibular sin producir hipoacusia.<sup>12</sup>En  fecha m&aacute;s reciente, se han usado estreptomicina y gentamicina aplicadas  en la ventana redonda, para este prop&oacute;sito.      <br>&nbsp;  <h4>  Tratamiento quir&uacute;rgico del v&eacute;rtigo</h4>  La cirug&iacute;a para el v&eacute;rtigo consiste en operaciones destructivas  y conservadoras.      <br>&nbsp;  <h4>  <b>Cirug&iacute;a conservadora</b></h4>        <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Estos procedimientos consisten en un intento por modificar la funci&oacute;n  del o&iacute;do interno o destruir la funci&oacute;n vestibular del o&iacute;do  en forma selectiva sin afectar la audici&oacute;n. Ejemplos t&iacute;picos  de aqu&eacute;llos son las operaciones del saco endolinf&aacute;tico, con  descompresi&oacute;n y colocaci&oacute;n de diversas derivaciones y tubos  de drenaje.<sup>16,29<font size=+3> </font></sup>Esos procedimientos aumentan  la capacidad de drenaje del saco endolinf&aacute;tico o mejoran su poder  de resorci&oacute;n, con apenas m&iacute;nimo riesgo de producir hipoacusia  neurosensorial. La cirug&iacute;a de derivaci&oacute;n es eficaz para controlar  o eliminar el v&eacute;rtigo en alrededor de 75 % de los casos. La secci&oacute;n  selectiva de la rama vestibular del VIII par craneal es un tratamiento  definitivo para diversos tipos de v&eacute;rtigo perif&eacute;rico. El  trastorno se elimina en m&aacute;s de 90 % de los casos, con una baja incidencia  (&lt; 10 %) de hipoacusia importante.<sup>25</sup>      <p>Se ha mencionado que ciertos casos de v&eacute;rtigo son causados por  un asa vascular anormal en el &aacute;rea de la inserci&oacute;n del VIII  par craneal en el tallo encef&aacute;lico. Esas asas se extirpan quir&uacute;rgicamente  o se tratan mediante la colocaci&oacute;n de esponja de Dacron entre el  nervio y el asa para eliminar los s&iacute;ntomas compresivos.<sup>17</sup>      <br>&nbsp;  <h4>  <b>Cirug&iacute;a destructiva</b></h4>        <p>    <br>El tratamiento quir&uacute;rgico &uacute;ltimo del v&eacute;rtigo  perif&eacute;rico es destruir el &oacute;rgano blanco afectado. La operaci&oacute;n,  conocida como laberintectom&iacute;a, puede realizarse a trav&eacute;s  del con ducto auditivo externo; al extirpar el contenido del vest&iacute;bulo;  o por v&iacute;a de la mastoides, por fresado de los conductos semicirculares  y el vest&iacute;bulo.      <p>La laberintectom&iacute;a ofrece una tasa de curaci&oacute;n de v&eacute;rtigo  perif&eacute;rico muy alta, pero el costo es obviamente la destrucci&oacute;n  de la audici&oacute;n en el o&iacute;do afectado. Por lo com&uacute;n se  usa s&oacute;lo en el v&eacute;rtigo causado por un trastorno diferente  de la enfermedad de M&eacute;ni&egrave;re, que claramente se cree que es  unilateral y se relaciona con una audici&oacute;n que ya no sirve. Aunque  puede usarse en algunos casos de enfermedad de M&eacute;ni&egrave;re, esto  se hace con cautela debido a la preocupaci&oacute;n de la aparici&oacute;n  &uacute;ltima no infrecuente de dicha enfermedad como fen&oacute;meno bilateral.      <p><b>Rehabilitaci&oacute;n</b>      <p>Al igual que en casi todos los trastornos m&eacute;dicos, la rehabilitaci&oacute;n  es importante en el tratamiento del v&eacute;rtigo. La tendencia natural  del paciente con &eacute;ste es evitar mover la cabeza y otros tipos de  movimientos por temor a exacerbar los s&iacute;ntomas. En ciertos trastornos,  como BPPV, la falta de movilidad de la cabeza puede, de hecho, prolongar  la duraci&oacute;n de los s&iacute;ntomas. En otros casos, la inactividad  forzada origina desacondicionamiento f&iacute;sico adem&aacute;s de debilidad  muscular y cambios ortost&aacute;ticos.      <p>Los ejercicios de habituaci&oacute;n son los que deliberadamente repiten  las maniobras de la cabeza que desencadenan los s&iacute;ntomas de v&eacute;rtigo.<sup>6,26</sup>Se  ha informado espec&iacute;ficamente que disminuyen la duraci&oacute;n y  la gravedad del v&eacute;rtigo relacionado con BPPV. La autora ha encontrado  que son un &uacute;til coadyuvante en el tratamiento de muchos tipos de  v&eacute;rtigo, como en la enfermedad de M&eacute;ni&eacute;re y presbistasia,  y en la fase de rehabilitaci&oacute;n de neuronitis vestibular.      <p>Pueden dise&ntilde;arse diversos ejercicios de rehabilitaci&oacute;n  m&aacute;s formales por un grupo constituido por un ot&oacute;logo, un  fisiatra y un terapeuta f&iacute;sico. La mejor&iacute;a objetiva con este  tipo de tratamiento a menudo puede medirse con posturograf&iacute;a din&aacute;mica  y se ha informado que es alentador en la terapia de ancianos y otros pacientes  incapacitados por desequilibrio cr&oacute;nico de diversas causas.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&nbsp;  <h4>  <b>RESUMEN</b></h4>  El v&eacute;rtigo es un s&iacute;ntoma complejo y frustrante que puede  tener muchas causas. La anamnesis y la exploraci&oacute;n f&iacute;sica  establecer&aacute;n qu&eacute; categor&iacute;a lo define mejor: v&eacute;rtigo,  pres&iacute;ncope, desequilibrio o aturdimiento. Una vez averiguado esto,  se puede instituir el tratamiento apropiado, y producir resultados gratificantes  para el paciente y el cl&iacute;nico.      <p>Anexo      <p><a href="/img/revistas/med/v39n4/f0106400.jpg"><img SRC="/img/revistas/med/v39n4/f0106400.jpg" ALT="Anexo 1" BORDER=1 height=826 width=607></a>        
<br>   <a href="/img/revistas/med/v39n4/f0206400.jpg"><img SRC="/img/revistas/med/v39n4/f0206400.jpg" ALT="Anexo 2" BORDER=1 height=425 width=608></a>        
<br>   &nbsp;      <br>&nbsp;  <h4>  <b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></h4>    <dir>    <ol>         <!-- ref --><li> Adams RD, Victor M: Principles of Neurology, ed 4. New York, McGraw-Hill,        1989.</li>    <!-- ref --><li> Adams RD, Victor M: Principles of Neurology. New York, McGraw-Hill,1981.</li>    <!-- ref --><li> Baloh RW: Approach to the dizzy patient. Baillieres Clin Neurol 3:453,1994.</li>    <!-- ref --><li> Bass C, Gardner WN: Respiratory and psychiatric abnormalities in chronic        symptomatic hyperventilation. BMJ (Clin Res Ed) 290:1387,1985.</li>    <!-- ref --><li> Berkow R, Fletcher AJ, Bonday PK:The Merck Manual of Diagnosis and Therapy,        ed 16. Rahway, NJ, Merck Research Laboratories, 1992.</li>    <!-- ref --><li> Brandt T, Daroff RB: Physical therapy for benign paroxysmal positional        vertigo. Arch Otolaryngol 106:484,1980.</li>    <!-- ref --><li> Brown JJ: A systematic approach to the dizzy patient. 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