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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Infecciones en el trasplante renal]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is known that infectious diseases are the most frequent cause of morbidity and mortality among patients with transplant and that the iatrogenic immunosuppression is the main risk factor for its appearance. A study of the kidney transplants performed at "Hermanos Ameijeiras" Clinical and Surgical Hospital from 1985 to 1998, was conducted to determine the frequency of appearance of these complications. The urinary tract infection was considered as the first cause of sepsis in these patients, 235 cases (78.3 %) and a total of 705 episodes, in which the enterobacteria (mainly E. Coli) were the most commonly isolated germs. 30.2 % of the urinary tract infections occurred during the first three months and 69.8 % after that. They were followed in decreasing order by cutaneous infections, 210 patients (70.0 %); pneumonias, 98 (32.6 %); sepsis of the surgical wound; bacteremias and meningoencephalitis. The last two presented a high mortality.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[TRASPLANTACION DE RIÑON]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[INMUNOSUPRESION]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[IATROGENIC DISEASE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Clinicoquirúrgico “Hermanos Ameijeiras” </p> <h2>Infecciones en el trasplante renal</h2>     <p> <a href="#cargo">Dr. Gerardo Borroto Díaz,<span class="superscript">1</span>    Dra. Malicela Barceló Acosta,<span class="superscript">2 </span>Dr. Carlos Guerrero    Díaz<span class="superscript">1</span> y Dr. Pedro Ponce Pérez<span class="superscript">1</span><span class="subscript">    </span></a><span class="subscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen </h4>     <p>Se sabe que las enfermedades infecciosas son la mayor causa de morbilidad y    mortalidad en los pacientes con trasplantes, y que la inmunosupresión yatrógena    es el principal factor de riesgo para su aparición. Para conocer la frecuencia    de aparición de estas complicaciones, se realizó un estudio de los trasplantes    renales realizados en el Hospital Clinicoquirúrgico “Hermanos Ameijeiras”, desde    el año 1985 hasta el 1998. Se halló la infección urinaria como primera causa    de sepsis en estos enfermos, 235 casos (78,3 %) y un total de 705 episodios,    en los que las enterobacterias (sobre todo la <i>E. coli</i>) fueron los gérmenes    más frecuentemente aislados. El 30,2 % de las infecciones urinarias ocurrieron    en los 3 primeros meses y el 69,8 %, con posterioridad a esa fecha. Le siguieron    en orden decreciente las infecciones cutáneas, 210 enfermos (70,0 %); las neumonías,    98 (32,6 %); la sepsis de la herida quirúrgica, las bacteriemias y las meningoencefalitis,    estas 2 últimas con elevada mortalidad. </p>     <p><i>DeCS: </i>TRASPLANTACION DE RIÑON/aspectos adversos; INMUNOSUPRESION; FACTORES    DE RIESGO; ENFERMEDADES TRANSMISIBLES; INFECCIONES URINARIAS; COMPLICACIONES    POSTOPERATORIAS; BACTEREMIA; AGENTES INMUNOSUPRESORES; ENFERMEDAD IATROGENICA.  </p>     <p>El paciente que va a recibir un trasplante renal parte de una situación de    inmunodeficiencia provocada por la uremia y el tratamiento dialítico. A ello    se añaden otras condicionantes como la rotura de las barreras cutáneo-mucosas    que produce el acto quirúrgico, los fármacos inmunosupresores y la infección    por determinados virus que amplifican el estado de inmunosupresión.<span class="superscript">1</span><span class="subscript">    </span></p>     <p>La terapéutica inmunosupresora desempeña un papel cardinal en la aparición    de las complicaciones infecciosas, lo cual se demuestra al coincidir las infecciones    más graves, como la sepsis por citomegalovirus y las infecciones por bacterias    y hongos oportunistas, con los períodos de máxima inmunosupresión.<span class="superscript">2</span></p>     <p> En nuestro medio, la problemática radica en que, a pesar de no existir ningún    estudio que haya definido la frecuencia en la que se presentan las infecciones    en el grupo de pacientes con un injerto renal al cual brindamos atención médica,    sí hemos venido notando una alta incidencia de estas complicaciones, tanto en    consulta externa, como por la necesidad de ingresos por esta causa en la sala    de nefrología. </p>     <p>Con el objetivo de determinar la morbilidad por estas afecciones en nuestro    radio de acción, así como algunas características clínicas, cronológicas, gérmenes    causales y la mortalidad de las infecciones en los trasplantes renales, se realiza    el presente trabajo que nos permitirá, una vez identificada la frecuencia, realizar    acciones preventivas que contribuirán a la correcta atención de estos pacientes    como un factor esencial en los resultados de nuestro programa de trasplante.  </p> <h4>Métodos </h4>     <p>Se realiza un estudio descriptivo y retrospectivo en los pacientes con trasplantes    de riñón en el Hospital Clinicoquirúrgico “Hermanos Ameijeiras”, desde el año    1985 hasta diciembre de 1998. </p>     <p>Se revisaron todas las historias clínicas especiales (pancartas), quedaron    excluidas aquellas que por deterioro, dificultades en la calidad de la confección    o falta de seguimiento mayor de 3 meses, no ofrecían los datos requeridos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Durante el período abarcado se realizaron 375 trasplantes renales; de ellos,    cumplieron los requisitos de la investigación 300 historias clínicas, 228 trasplantes    fueron de donante cadáver y 72 de donantes vivos.</p>     <p> El tratamiento inmunosupresor utilizado fue: ciclosporina A, prednisona e    inmurán; ciclosporina A y prednisona, o tratamiento convencional (prednisona    e inmurán) a las dosis establecidas por los protocolos vigentes, en su momento,    en este servicio de nefrología. </p>     <p>Durante el examen de cada pancarta se llenó un modelo de encuesta en el cual    se recogían los datos siguientes:</p> <ul>       <li> Nombre del paciente. </li>       <li> Número de historia clínica. </li>       <li> Tipo de trasplante.      <ul>           <li> Donante vivo </li>           <li> Donante cadáver </li>         </ul>   </li>       <li> Tratamiento inmunosupresor utilizado. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Sepsis urinaria: Considerada por la constancia en la historia clínica de      síntomas clínicos, leucocituria en el conteo de Addis y cultivo de orina positivo.</li>       <li> Germen productor de la infección urinaria.</li>       <li> Momento del trasplante en el que se diagnosticó la infección.      <ul>           <li> Primeros 90 d.</li>           <li> Posterior a los 90 d.</li>         </ul>   </li>       <li>          <div align="left"> Sepsis respiratoria baja: Recogida en la pancarta por los        síntomas típicos y los rayos x tórax positivos de lesiones pulmonares inflamatorias.      </div>   </li>       <li>          <div align="left">Infección de la herida quirúrgica.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     </div>     <ul>           <li>             <div align="left"> Infecciones de la piel. Se determinó además, el tipo            de lesión y, según el diagnóstico clínico, la causa: bacteriana, micótica            o viral. </div>       </li>         </ul>   </li>       <li> Infecciones del sistema nervioso central: Tomadas por la descripción, en      la historia clínica, de síntomas y signos sugestivos; punción lumbar con estudio      citoquímico positivo, cultivo con crecimiento microbiano (micótico o bacteriano);      se determinó además, la causa: bacteriana, micótica o viral y la frecuencia      de mortalidad por esta causa. </li>       <li> Episodios de bacteriemias: Se aceptan como tal aquellos en los que, además      de la presencia en la pancarta del hemocultivo positivo, hubo referencia de      síntomas y signos clínicos de sepsis sistémica. De ellos también se recogió      el germen causal y la mortalidad por esta eventualidad. </li>     </ul>     <p>Todos los resultados serán expuestos en tablas y figuras de frecuencias, donde    se resumirá la información con análisis descriptivo de la misma. </p> <h4>Resultados </h4>     <p>En la figura 1 se exponen las complicaciones infecciosas en este grupo de estudio;    se evidencia que la infección del tractus urinario ocupó un lugar preponderante,    aparecieron 235 pacientes que constituyen el 78,3 % del total de los que recibieron    un trasplante. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/med/v41n3/f0107302.jpg"><img src="/img/revistas/med/v41n3/f0107302.jpg" width="186" height="184" border="0"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">FIG. 1. Complicaciones infecciosas en pacientes con trasplantes    renales.</p>     <p>Al analizar el tiempo de aparición de las infecciones urinarias en los pacientes    con trasplantes se observó que en el 30,2 % (71 enfermos) se presentaron en    los primeros 3 meses de vida del injerto y en el 69,8 % (164) fueron posteriores    al tercer mes. </p>     <p>La causa de la sepsis urinaria se representa en la figura 2; ocurrió en 705    episodios infecciosos del tractus urinario, el germen hallado con mayor frecuencia    fue la <i>Escherichia coli</i> en 344 pacientes, seguidos en orden descendente,    por las pseudomonas en 104, acinetobacter en 68, proteus en 60, klebsiella y    estafilococos en 50 pacientes cada uno, hafina en 14 y otros gérmenes, en igual    cifra. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/med/v41n3/f0207302.jpg"><img src="/img/revistas/med/v41n3/f0207302.jpg" width="180" height="140" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 2. Gérmenes productores de infección urinaria en los pacientes.</p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="left">La figura 3 expresa el compromiso infeccioso de la piel en los    pacientes con un riñón trasplantado de acuerdo con su causa; de un total de    462 episodios, 212 fueron producidos por hongos; en 193, los agentes infectantes    fueron virus y sólo 57 correspondieron a patógenos bacterianos. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/med/v41n3/f0307302.jpg"><img src="/img/revistas/med/v41n3/f0307302.jpg" width="276" height="122" border="0"></a></p>     
<p align="center">FIG. 3. Infecciones cutáneas en pacientes con trasplantes renales,    según su causa. </p>     <p align="left">La mortalidad, según la causa de la sepsis del sistema nervioso    central, en los pacientes con trasplantes de este estudio, se recoge en la tabla    1. Predominaron las meningoencefalitis bacterianas, dentro de ellas 2 fueron    por estafilococos (16,67 %) 1 de ellos falleció; otros 2 por Pseudomonas, ambos    pacientes fallecieron. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla 1. Mortalidad por meningoencefalitis en pacientes con    trasplantes renales, según su causa </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td rowspan="2">Germen </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Vivos</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Fallecidos</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Total</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">No. </div>     </td>     <td>            <div align="center">(%) </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            <div align="center">(%) </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            <div align="center">(%)</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Virales </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">25,00</div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">25,00</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Estafilococos </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">16,67</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pseudomonas </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">16,67 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">16,67</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td><i>E. coli </i></td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33</div>     </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Proteus</td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33</div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Acinetobacter</td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33</div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">8,33 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Micóticas</td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">16,67</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">16,67 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Total </td>     <td>            <div align="center">5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">41,67 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7 </div>     </td>     <td>            <div align="center">58,33</div>     </td>     <td>            <div align="center">12</div>     </td>     <td>            <div align="center">100,00 </div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="left">De causa viral se reportaron 3 casos con evolución satisfactoria,    no así las micóticas en las que los 2 enfermos afectados fallecieron, ambos    casos por el <i>Criptococus neformans </i>(torulosis). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">La tabla 2 recoge la mortalidad por bacteriemias en pacientes    con trasplantes según su causa. De los 39 episodios detectados, 15 correspondieron    a los estafilococos; 8 de los homocultivos fueron positivos a Pseudomonas y    similar fue la frecuencia de <i>Eschericia coli</i>. </p>     <p align="center">Tabla 2. Mortalidad por bacteriemias en pacientes con trasplantes    renales, según su causa </p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td rowspan="2">Germen </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Vivos</div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Fallecidos </div>     </td>     <td colspan="2">            <div align="center">Total </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>            <div align="center">No. </div>     </td>     <td>            <div align="center">(%) </div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            <div align="center">(%)</div>     </td>     <td>            <div align="center">No.</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">(%) </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Estafilococo</td>     <td>            <div align="center">10 </div>     </td>     <td>            <div align="center">25,64</div>     </td>     <td>            <div align="center">5 </div>     </td>     <td>            <div align="center">12,82 </div>     </td>     <td>            <div align="center">15 </div>     </td>     <td>            <div align="center">38,46</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Pseudomonas </td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            <div align="center">10,25 </div>     </td>     <td>            <div align="center">4 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">10,25</div>     </td>     <td>            <div align="center">8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">20,50</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td><i>E. coli </i></td>     <td>            <div align="center">6 </div>     </td>     <td>            <div align="center">15,38</div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,12 </div>     </td>     <td>            <div align="center">8 </div>     </td>     <td>            <div align="center">20,50 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Acinetobacter </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">2,57</div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,12</div>     </td>     <td>            <div align="center">3 </div>     </td>     <td>            <div align="center">7,69 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Proteus </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,12</div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">5,12</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Salmonelas</td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2,57 </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2,57 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2 </div>     </td>     <td>            <div align="center">5,12 </div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Hafnia</td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2,57 </div>     </td>     <td>            <div align="center">- </div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">- </div>     </td>     <td>            <div align="center">1 </div>     </td>     <td>            <div align="center">2,57 </div>     </td>   </tr> </table>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="left">Al analizar la mortalidad se constata la gravedad de esta complicación,    pues 14 enfermos (35,9 %) murieron en el curso de la misma. Se describe además    los fallecimientos según el germen detectado. </p> <h4 align="left">Discusión</h4>     <p align="left"> Las infecciones en los pacientes con trasplantes renales, aun    con el desarrollo de las técnicas de diagnóstico, tratamiento y prevención continúan    siendo, directa e indirectamente, la causa más importante de morbilidad y mortalidad    en este grupo de enfermos.<span class="superscript">3-5 </span></p>     <p align="left">Dentro de estas, las sepsis del tractus urinario constituyen la    infección bacteriana más frecuente en los receptores de un injerto renal, afectan    a más del 90 % de los pacientes en las series clásicas<span class="superscript">6,7</span>    y con una incidencia variable entre el 5 y el 26 % en estudios actuales.<span class="superscript">8,9    </span></p>     <p align="left">Al abordar la colonización por patógenos de las vías urinarias    es preciso discriminar aquellas que se producen en los primeros 3 meses de la    evolución del injerto (infecciones urinarias precoces); de las que se presentan    posterior a este tiempo (tardías). Las primeras suelen ser del 30 al 40 % y    guardan relación con las sepsis presentes en el receptor o el donante, la utilización    de catéter vesical o ureteral, la técnica quirúrgica empleada y la terapéutica    inmunosupresora que en este período del trasplante es más enérgica. Debe consdierarse    como un cuadro grave por su frecuente participación parenquimatosa, su asociación    a bacteriemias, deterioro de la función renal, potencial papel coadyuvante a    la aparición de rechazo y mala respuesta a la terapéutica.<span class="superscript">10,11</span></p>     <p align="left"> Las infecciones tardías del tractus urinario suelen ser por el    contrario benignas, con frecuencia asintomáticas, no repercuten sobre la función    renal ni la viabilidad del injerto, por lo que generalmente se les aplican los    mismos esquemas terapéuticos que a los pacientes no inmunosuprimidos.<span class="superscript">12    </span></p>     <p align="left">En cuanto a la causa de las infecciones urinarias postrasplante,    no difiere de la que habitualmente se ve en sujetos normales, y las enterobacterias    son responsables de más del 90 % de todos los episodios.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"> Estas aseveraciones coinciden con nuestros hallazgos. Como factores    predisponentes a este tipo de infecciones cabe resaltar en nuestro radio de    acción, la necesidad de permanencia de la sonda vesical entre 5 y 7 d y el uso    frecuente de tutores ureterales, las medidas profilácticas por la alta incidencia    de fístulas urinarias y las altas dosis de esteroides por tratamientos profilácticos    convencionales y/o los rechazos. </p>     <p align="left">Las neumonías se presentan con una frecuencia que va del 10 al    40 % y son la causa más común de sepsis grave y muerte asociada con infección    en el paciente con trasplante renal. Su presentación clínica es variada y responde    a disímiles agentes causales,<span class="superscript">13</span> lo cual se    corresponde con lo hallado al revisar las historias clínicas especiales de seguimiento.</p>     <p align="left"> La infección de la herida quirúrgica ha constituido el problema    más frecuente en el primer mes postrasplante, con una incidencia que ha llegado    en algunas series al 56 %.<span class="superscript">14</span><span class="subscript">    </span>Estas cifras se han reducido a menos del 6 %,<span class="superscript">6    </span>como consecuencia de una menor incidencia de hematomas, fistulas urinarias    y la abolición rápida de los drenajes, sin embargo, estas condicionantes sí    están presentes en nuestra realidad y vemos que la frecuencia de infección de    la herida reportada es alta al compararla con la de la literatura revisada,    la cual debe reducirse para evitar sus funestas consecuencias como son las bacteriemias    y los aneurismas vasculares, que pueden llevar a la nefrectomía del injerto    e incluso la muerte del paciente.<span class="superscript">15 </span></p>     <p align="left">Independientemente de las infecciones de la herida quirúrgica,    entre el 8 y el 75 % de todos los sujetos con trasplantes renales presentan    algún tipo de infección cutánea, <i>Walfson</i> revisó las afecciones sépticas    cutáneas en los receptores de un injerto renal; su incidencia fue la causa de    muerte en el 16 % de los pacientes por él atendidos.<span class="superscript">16    </span></p>     <p align="left">La invasión por gérmenes patógenos de la piel en los trasplantes    renales puede subclasificarse atendiendo a los agentes causales, así en nuestro    estudio y en otros, las causas micóticas fueron las más frecuentes y dentro    de estas, las producidas por <i>Candida albicans, </i>propiciadas por el uso    de esteroides; alta fue también la presencia de los agentes virales, sobre todo    el papiloma virus productor de las lesiones verrugosas tan comunes en este grupo    de pacientes.</p>     <p align="left"> El sistema nervioso central es colonizado por microorganismos    vivos en personas con trasplantes renales con una incidencia que va del 5 al    10 % y una mortalidad que oscila alrededor del 50 %.<span class="superscript">17</span><span class="subscript">    </span>Nosotros exhibimos una frecuencia inferior a la reportada por estos autores,    pero con una mortalidad ligeramente mayor (58,33 %), sobre todo en las causas    bacterianas y micóticas, esta última dada por 2 casos de criptococosis, que    es la causa más frecuente de meningoencefalitis micótica en los receptores de    riñones y que tiene muchas veces un pronóstico funesto, corroborado por nuestras    experiencias. </p>     <p align="left">La bacteriemia es la expresión más evidente de la infección bacteriana    de cualquier origen y su presencia establece un criterio de certeza diagnóstica    y una connotación de gravedad. En los primeros años del trasplante renal ocurría    en 1 de cada 4 enfermos, especialmente durante los primeros 6 meses, con una    mortalidad superior al 60 %. En la actualidad, y como consecuencia de la disminución    de las infecciones en general, hay un descenso de las septicemias, aunque persiste    la elevada mortalidad.<span class="superscript">18,19 </span></p>     <p align="left">La frecuencia de bacteriemia entre los pacientes atendidos por    nosotros que viven con un injerto renal es del 13 % y los germenes predominantes    son los estafilococos, las pseudomonas y la <i>Eschericia coli</i>. La mortalidad    puede considerarse como intermedia pues alcanza el 35,9 % de los afectados.  </p>     <p align="center">&nbsp;</p> <h4 align="left">SUMMARY</h4>     <p align="left"> It is known that infectious diseases are the most frequent cause    of morbidity and mortality among patients with transplant and that the iatrogenic    immunosuppression is the main risk factor for its appearance. A study of the    kidney transplants performed at “Hermanos Ameijeiras” Clinical and Surgical    Hospital from 1985 to 1998, was conducted to determine the frequency of appearance    of these complications. The urinary tract infection was considered as the first    cause of sepsis in these patients, 235 cases (78.3 %) and a total of 705 episodes,    in which the enterobacteria (mainly E. Coli) were the most commonly isolated    germs. 30.2 % of the urinary tract infections occurred during the first three    months and 69.8 % after that. They were followed in decreasing order by cutaneous    infections, 210 patients (70.0 %); pneumonias, 98 (32.6 %); sepsis of the surgical    wound; bacteremias and meningoencephalitis. The last two presented a high mortality.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><i>Subject headings:</i> KIDNEY TRANSPLANTATION/adverse effects;    IMMUNOSUPPRESSION; RISK FACTORS; COMMUNICABLE DISEASES; URINARY TRACT INFECTIONS;    POSTOPERATIVE COMPLICATIONS; BACTEREMIA; IMMUNOSUPPRESSIVE AGENTS; IATROGENIC    DISEASE. </p> <h4 align="left"> Referencias bibliográficas</h4> <ol>       <!-- ref --><li> Rubin R. Infection in the organ transplant recipient. En su: Clinical approach      to infection in the compromised host. New York: Plenum Medical 1994.p.1112-15.</li>    <!-- ref --><li> Rubin R. Infection´s disease complications of renal transplantation. Kidney      Int 1999;44:221-36.</li>    <!-- ref --><li> Marcen R, Martin E. Infecciones no virales post trasplante renal. Nefrología      1998;3:295-97. </li>    <!-- ref --><li> Scroggs M, Wolfe J, Bollinger RR. Cause of death in renal transplant recipients.      Arch Pathol Lab Med 1997;111:983-4.</li>    <!-- ref --><li> Peterson PK, Andersen RC. Infection in renal transplant recipients. Current      approaches to diagnosis therapy and prevention. Am J Med 1999;71:228-31.</li>    <!-- ref --><li> Hamsher RJ, Chisholm GD, Shackman R. Late urinary tract infection after      renal transplantation. Lancet 1999;354:793-6. </li>    <!-- ref --><li> Ramsey DE, Finch WT, Birtch AG. Urinary tract infection in kidney transplant      recipients. Arch Surg 1999; 114: 1022-5. </li>    <!-- ref --><li> Kekec Tauli S, Tokyay R. Infection after kidney transplantation. Transplant      Pro 1999;24:1932-5.</li>    <!-- ref --><li> Santiago-Delpin AE, Morales AH. Infections in kidney transplantation in      Latin American. Transplant Proc 1999;24:1791-4. </li>    <!-- ref --><li> Krieger JW, Tapial. Urinary infection in kidney transplantation. Urology      1997;19:130-32. </li>    <!-- ref --><li> Hoshinaga K, Fujita T. Early prognosis of 263 renal allografts harvested      from-non-heart being cadavers using an in situ cooling technique transplant.      Transplant Urology 1999;13:140-4.</li>    <!-- ref --><li> Najarian JS, Chavers B, Mchugh LE. 20 years or more of follow-out, of living      kidney donors. Lancet 1998;340:807-10. </li>    <!-- ref --><li> Peterson PK, Ferguson R. Infections diseases in hospitalised renal transplant      recipients: a prospers study of a complex and evolving problem. Medicine 1999;61:360-3.</li>    <!-- ref --><li> Kyriakides K, Simmons R. Wound infections in renal transplant, pathogenic      and prognostic factors. Ann Surg 1995;182:770-4.</li>    <!-- ref --><li> Tinley NL, Strom TB. Factors contributing to the declining mortality rate      in renal transplantation. N Engl J Med 1998;299:1321-4. </li>    <!-- ref --><li> Walfson R. Cutaneus infections in renal transplant. Nephron 1999;27:938-42.</li>    <!-- ref --><li> Brokes S, Jackson M, Costner P. Mortality by infections disease in renal      transplant patients. Lancet 1995;332:708-11.</li>    <!-- ref --><li> Marshal L, Glasgow G, Donnan M. Infections after renal transplant. Nephron      1999;27:1501-4.</li>    <!-- ref --><li> Julius Sollinger T. Mortality after bateriemic in renal transplant. Kidney      Int 1999;49:706-8. </li>    </ol>     <p align="left">Recibido: 13 de marzo de 2001. Aprobado: 10 de enero de 2002.        <br>   <i>Dr. Gerardo Borroto Díaz</i>. Hospital Clinicoquirúrgico “Hermanos Ameijeiras”,    San Lázaro No. 701 entre Belascoaín y Marqués González, Centro Habana, Ciudad    de La Habana, Cuba. </p>     <p><a href="#autor">1 Especialista de I Grado en Nefrología.      ]]></body><back>
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