<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7523</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev cubana med]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7523</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-75232003000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Actualidad clínica-biológica de los linfomas T cutáneos]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Faxas García]]></surname>
<given-names><![CDATA[María E.]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>42</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>72</fpage>
<lpage>78</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75232003000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75232003000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75232003000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Los linfomas cutáneos resultan modelos útiles para el estudio de los mecanismos patogénicos de las enfermedades linfoproliferativas dado que para el diagnóstico y el seguimiento, las muestras de tejido se obtienen a través de métodos no invasivos. Aunque los linfomas T cutáneos se desarrollan a partir de los linfocitos T residentes en la piel, otras células y diversos factores asociados al tejido linfoide participan en la linfomagénesis. La aparición de estos linfomas en la piel no excluye la presencia de células malignas en la circulación y su desarrollo en otros órganos. Actualmente, la posibilidad de detectar las lesiones en estadios tempranos y la precisión de alteraciones en el receptor de células T permite ampliar el estudio de esta enfermedad.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The cutaneous lymphomas are useful models for studying the etiopathogenic mechanisms of the lymphoproliferative diseases, since the samples of tissue are obtained through non invasive methods for the diagnosis and follow-up. Although the cutaneous T-cell lymphomas are developed from the T lymphocytes existing in the skin, other cells and diverse factors associated with the lymphoid tissues take part in the lymphomagenesis. The appearance of these lymphomas in the skin does not exclude the presence of malignant cells in the circulation and their development in other organs. Nowadays, the possibility of detecting the injuries in early stages and the accuracy of alterations in the T-cell receptor allows to extend the study of this disease.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[LINFOMA DE CELULA T CUTANEO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[LINFOMA DE CELULA T CUTANEO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[TECNICA DEL ANTICUERPO FLUORESCENTE DIRECTA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[LYMPHOMA, T-CELL, CUTANEOUS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[LYMPHOMA, T-CELL, CUTANEOUS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[FLUORESCENT ANTIBODY TECHNIQUE, DIRECT]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Nacional de Oncolog&iacute;a y Radiobiolog&iacute;a</p> <h2>Actualidad cl&iacute;nica-biol&oacute;gica de los linfomas T cut&aacute;neos</h2>     <p><i><a href="#cargo">Dra. Mar&iacute;a E. Faxas Garc&iacute;a<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></i></p> <h4>Resumen</h4>     <p>Los linfomas cut&aacute;neos resultan modelos &uacute;tiles para el estudio    de los mecanismos patog&eacute;nicos de las enfermedades linfoproliferativas    dado que para el diagn&oacute;stico y el seguimiento, las muestras de tejido    se obtienen a trav&eacute;s de m&eacute;todos no invasivos. Aunque los linfomas    T cut&aacute;neos se desarrollan a partir de los linfocitos T residentes en    la piel, otras c&eacute;lulas y diversos factores asociados al tejido linfoide    participan en la linfomag&eacute;nesis. La aparici&oacute;n de estos linfomas    en la piel no excluye la presencia de c&eacute;lulas malignas en la circulaci&oacute;n    y su desarrollo en otros &oacute;rganos. Actualmente, la posibilidad de detectar    las lesiones en estadios tempranos y la precisi&oacute;n de alteraciones en    el receptor de c&eacute;lulas T permite ampliar el estudio de esta enfermedad.</p>     <p><i>DeCS: </i>LINFOMA DE CELULA T CUTANEO/etiolog&iacute;a; LINFOMA DE CELULA    T CUTANEO/diagn&oacute;stico; TECNICA DEL ANTICUERPO FLUORESCENTE DIRECTA/utilizaci&oacute;n.</p>     <p>Los linfomas no hodgkinianos (LNH) comprenden un grupo de neoplasias malignas    que se originan del tejido linfoide presente en los ganglios linf&aacute;ticos    o fuera de ellos.<span class="superscript">1</span> Dentro de los LNH que no    se originan en los ganglios linf&aacute;ticos, los linfomas cut&aacute;neos    (LC) ocupan el segundo lugar en frecuencia, su incidencia anual universal es    de 0,5 a 1 <font face="Symbol">&acute;</font> 100 000 habitantes y s&oacute;lo    son precedidos en este grupo por los linfomas gastrointestinales.<span class="superscript">2    </span></p>     <p><b>Linfoma T cut&aacute;neo: generalidades</b></p>     <p>En particular, el linfoma T cut&aacute;neo (LTC) es un desorden epidermotr&oacute;fico    linfoproliferativo cuyas presentaciones cl&iacute;nicas m&aacute;s comunes son    la micosis fungoide (MF) y el s&iacute;ndrome de S&eacute;zary (SS). Esta neoplasia    aparece fundamentalmente entre los 40 y 60 a&ntilde;os y es 2,2 veces m&aacute;s    frecuente en el sexo masculino que en el femenino. Si bien es cierto que esta    patolog&iacute;a es infrecuente; el Programa de Atenci&oacute;n Epidemiol&oacute;gica    y de resultados finales (SEER) de Estados Unidos de Am&eacute;rica report&oacute;    que la incidencia aument&oacute; 3,2 veces en el per&iacute;odo entre 1973 y    1984 y aunque los datos generales conservan la cifra de 4 <font face="Symbol">&acute;</font>        <br>   1 000 000 habitantes, el n&uacute;mero de casos tiende a incrementarse.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>     <p>Esta neoplasia se defini&oacute; por primera vez en 1806 por <i>Alibert</i>    como &#147;enfermedad de la piel que no tiene un curso cl&iacute;nico t&iacute;pico,    con lesiones dolorosas y pruriginosas y donde la aparici&oacute;n de una lesi&oacute;n    tumoral es signo de mal pron&oacute;stico&#148;. En 1870, <i>Bazin </i>defini&oacute;    3 estadios cl&iacute;nicos cl&aacute;sicos en relaci&oacute;n con la epidermis    en premic&oacute;tico o eczematoide, placa infiltrada y tumor cut&aacute;neo.    Posteriormente, <i>Vidal y Brocq</i> describieron una manifestaci&oacute;n particular,    en el original expresado como tumor d&acute;embl&eacute;e, para hacer referencia    a la patolog&iacute;a que cursaba con lesiones cut&aacute;neas extensas sin    evidencias de otros signos. Es en 1892 que <i>Halloppeau</i> y <i>Besnier</i>    definen la variante de micosis fungoide con eritrodermia generalizada, hasta    que en 1938 <i>S&eacute;zary </i>describe el SS en un grupo de pacientes que    adem&aacute;s de presentar eritrodermia generalizada, portaban en sangre perif&eacute;rica    c&eacute;lulas mononucleares anormales.<span class="superscript">3</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Manifestaciones cut&aacute;neas</b></p>     <p>En la actualidad, las formas cl&aacute;sicas de presentaci&oacute;n del LTC    definen los estadios cl&iacute;nicos de premic&oacute;tico o de m&aacute;cula,    de placa y tumoral.<span class="superscript">4</span> El estadio premic&oacute;tico    se caracteriza por una o varias lesiones maculares, rosadas o rojas, de tama&ntilde;o    variado y raramente bien definidas que se localizan preferencialmente en el    tronco, gl&uacute;teos, abdomen y extremidades, tomando &aacute;reas de la piel    que usualmente no est&aacute;n expuestas a la luz solar. Desde el punto de vista    cl&iacute;nico-histopatol&oacute;gico, en este estadio es dif&iacute;cil establecer    el diagn&oacute;stico porque las lesiones son similares a otras presentes en    patolog&iacute;as benignas. El estadio de placa puede originarse en lesiones    eritematosas previas, o surgir una placa como inicio de la enfermedad. Estas    lesiones se presentan de color rojo hasta p&uacute;rpura, con tendencia a agruparse    y a ser sim&eacute;tricas, pero pueden regresar espont&aacute;nea y completamente.    Otra forma en que se revela este estadio es por la presencia de lesiones eritematosas    de centro claro o anulares de bordes sinuosos. Cuando las placas infiltran el    rostro se aprecia la fascie leonina, similar a la que suele presentarse en la    lepra lepromatosa y la leishmaniasis. Si las lesiones infiltran &aacute;reas    de la piel de escaso soporte como las regiones abdominal y mamaria puede observarse    la &#147;piel de naranja&#148;, donde la piel adquiere mayor dureza y se acompa&ntilde;a    por estr&iacute;as. Es en este estadio donde el prurito es m&aacute;s pronunciado.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>     <p>La etapa de formaci&oacute;n de tumor o n&oacute;dulo se caracteriza por la    aparici&oacute;n de n&oacute;dulos o tumores en lesiones propias de las etapas    precedentes o por la presentaci&oacute;n de una lesi&oacute;n tumoral inicial.    Estas lesiones se detectan con preferencia en el rostro, la espalda y donde    existen pliegues cut&aacute;neos. Una vez que aparecen los tumores, &eacute;stos    tienden a diseminarse y a ulcerarse, y es frecuente observar infecciones locales    secundarias. No es usual que en este estadio ocurran remisiones espont&aacute;neas    o remisiones completas inducidas y se relaciona con mal pron&oacute;stico. Si    se compara esta etapa con los dos estadios precedentes el prurito es, generalmente,    menos intenso. Biol&oacute;gicamente esta es la etapa en que las c&eacute;lulas    neopl&aacute;sicas son altamente malignas y pierden el epidermotropismo.<span class="superscript">5</span>    <br> </p>     <p>La variante MF eritrod&eacute;rmica comprende la enfermedad denominada eritrodermia    generalizada, con descamaci&oacute;n ligera y eritrodermia exfoliativa intensa    de la piel y puede ser resultado del desarrollo de la enfermedad o una forma    de presentaci&oacute;n inicial. Los pacientes pueden presentar lesiones dispersas    y sim&eacute;tricas; es frecuente observar fisuras en manos y pies con signos    de distrofia, ectropi&oacute;n, p&eacute;rdida del control fisiol&oacute;gico    de la temperatura corporal, fiebre, escalofr&iacute;os, p&eacute;rdida de peso    as&iacute; como alopecia, adenopat&iacute;as y hepatoesplenomegalia.<span class="superscript">5</span></p>     <p><b>Manifestaciones extracut&aacute;neas</b></p>     <p>La evoluci&oacute;n de la forma epidermotr&oacute;fica al estado no epidermotr&oacute;fico    aparece correlacionada con la diseminaci&oacute;n de la enfermedad en otros    &oacute;rganos y es en general un signo de mal pron&oacute;stico y de escasa    respuesta terap&eacute;utica. Desde el punto de vista cl&iacute;nico e histopatol&oacute;gico,    los resultados muestran que la aparici&oacute;n de ganglios metast&aacute;sicos    traduce afectaci&oacute;n de otros &oacute;rganos. Aunque cualquier sitio del    organismo puede albergar met&aacute;stasis, es el h&iacute;gado la localizaci&oacute;n    extracut&aacute;nea m&aacute;s com&uacute;nmente afectada, seguida por la infiltraci&oacute;n    pulmonar que se detecta en el 50 % de los casos. La aparici&oacute;n de lesiones    metast&aacute;sicas tambi&eacute;n ocurre en el aparato respiratorio superior    y en la cavidad oral. El 22 % de los pacientes tiene como sitio inicial de la    diseminaci&oacute;n a la orofaringe y otras &aacute;reas contiguas.<span class="superscript">6</span>    La propagaci&oacute;n de la enfermedad incluye met&aacute;stasis en los &oacute;rganos    de los aparatos gastrointestinal, genitourinario y en el coraz&oacute;n. La    enfermedad extracut&aacute;nea puede manifestarse en los huesos y en las articulaciones,    en los ojos y en el sistema nervioso, tanto central como perif&eacute;rico.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>     <p>A partir de 1978, el estadiamiento cl&iacute;nico de los pacientes con LTC    se realiza considerando las recomendaciones del Instituto Nacional del C&aacute;ncer    (NCI) de Estados Unidos de Am&eacute;rica utilizando el sistema TNM (tumor,    n&oacute;dulo, met&aacute;stasis) modificado.<span class="superscript">8</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Procedimientos diagn&oacute;sticos</b></p>     <p><b>1. Estudio de las lesiones cut&aacute;neas</b>    <br>       <br>   En el LTC, el m&eacute;todo diagn&oacute;stico m&aacute;s com&uacute;n utilizado    es el histopatol&oacute;gico, que eval&uacute;a las lesiones cut&aacute;neas    al microscopio &oacute;ptico mediante la tinci&oacute;n con hematoxilina/eosina.    En la MF es posible observar c&eacute;lulas mononucleares at&iacute;picas en    la epidermis y los linfocitos pueden aparecer en conglomerados que forman los    microabscesos de Pautrier, y se aprecian en la minor&iacute;a de los pacientes    cuando se trata de lesiones en placas. Raramente los microabscesos de Pautrier    se observan en los pacientes con SS. En las lesiones de esta &uacute;ltima entidad    se identifica fundamentalmente la presencia de acantosis y con frecuencia las    c&eacute;lulas presentan hipercromatismo, n&uacute;cleo irregular y espongiosis.<span class="superscript">9</span>    <br> </p>     <p>El estudio fenot&iacute;pico de las c&eacute;lulas cuando se emplea la t&eacute;cnica    de inmunofluorescencia con anticuerpos monoclonales permite identificar a los    ant&iacute;genos de diferenciaci&oacute;n leucocitarios (ADL) o <i>clusters    </i>de diferenciaci&oacute;n (CD) sobre la membrana de los leucocitos humanos.    En la mayor&iacute;a de los pacientes con LTC predomina el patr&oacute;n general    de los linfocitos T con funci&oacute;n auxiliadora CD3+ CD4+<span class="superscript">10</span>    y s&oacute;lo en la minor&iacute;a se expresan los marcadores que identifican    la funci&oacute;n citot&oacute;xica reconocida como CD3+ CD8+.<span class="superscript">11</span>    Se utilizan otros marcadores con fines diagn&oacute;sticos que identifican poblaciones    de c&eacute;lulas T como el CD5, CD7 y CD28; otros dirigidos contra las c&eacute;lulas    B (CD<span class="superscript">19</span>, CD<span class="superscript">20</span>)    y varios que identifican estructuras relacionadas con la progresi&oacute;n de    la patolog&iacute;a como la mol&eacute;cula 4 asociada al linfocito T citot&oacute;xico    (CTLA4), las mol&eacute;culas de adhesi&oacute;n intracelular 1 (ICAM1), el    ant&iacute;geno cut&aacute;neo linfoide (ACL), el ant&iacute;geno asociado a    la funci&oacute;n leucocitaria 1 (LFA1), el ant&iacute;geno Fas (CD95) y su    ligando (FasL). El estudio de la lesi&oacute;n puede extenderse a la identificaci&oacute;n    de los ant&iacute;genos del sistema mayor de histocompatibilidad (HLA) tipo    II que generalmente est&aacute;n pobremente expresados.<span class="superscript">12</span>    <br> </p>     <p>Otra de las t&eacute;cnicas empleadas en el diagn&oacute;stico es la de transferencia    tipo Southern, que permite identificar clones celulares malignos en la epidermis.<span class="superscript">13</span>    El m&eacute;todo de la reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa (RCP) para    detectar reordenamiento monoclonal del receptor de c&eacute;lulas T (RCT)<span class="superscript">14</span>    se emplea fundamentalmente para evaluar el reordenamiento de la cadena gamma,    que ocurre antes que en los loci alfa y beta. Entre estos pacientes es posible    detectar clonalidad en el 71 % de los casos que est&aacute;n comprendidos en    la etapa de m&aacute;cula y en el 100 % de los agrupados dentro del estadio    de placa.<span class="superscript">15</span>    <br> </p>     <p>En la MF y en el SS, el receptor para la interleucina (IL) 7 se expresa en    alrededor del 20 % de las c&eacute;lulas linfoides y su detecci&oacute;n est&aacute;    asociada a la identificaci&oacute;n del CD25.<span class="superscript">16</span>    En el LTC, los queratinocitos expresan la mol&eacute;cula CD103, perteneciente    a la familia de las integrinas y su expresi&oacute;n es proporcional al epidermotropismo.<span class="superscript">17</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>El ant&iacute;geno nuclear de proliferaci&oacute;n celular (ANPC) es un marcador    de la fase G1 del ciclo celular. En los pacientes con LTC se ha detectado la    presencia de ANPC en el 12 % de los casos con lesiones maculares y en el 53    % de aquellos donde predomina la lesi&oacute;n en placa; el ANPC se identifica    en el 100 % de los pacientes con lesiones tumorales y en el 90 % de los comprendidos    dentro de la variante eritrod&eacute;rmica.<span class="superscript">18</span>    Los pacientes con LTC de comportamiento agresivo presentan una gran proporci&oacute;n    de c&eacute;lulas en la fase G2-S del ciclo celular. Algunos factores reguladores    del ciclo celular, como los genes CDKN2A, no se transcriben adecuadamente en    la MF3 y otros, como la p53 se encuentran mutados. Ambas alteraciones est&aacute;n    asociadas con progresi&oacute;n de la patolog&iacute;a.<span class="superscript">19</span>    <br> </p>     <p>Los genes homeobox (HOX) representan una serie de &#147;maestros del control    de genes&#148; cuyas funciones principales se relacionan con la planificaci&oacute;n    general del desarrollo. Estos genes pueden mutar y causar efectos opuestos tales    como inactivar genes o inducir la expresi&oacute;n de otros. La mayor&iacute;a    de los 39 miembros de la familia de los genes homeobox controla el desarrollo    de las c&eacute;lulas sangu&iacute;neas, siendo una excepci&oacute;n que el    HOXC5 no se exprese durante la diferenciaci&oacute;n linfoide. Los estudios    en el LTC muestran la identificaci&oacute;n del HOXC5 en las c&eacute;lulas    malignas y se ha sugerido que participan en el proceso de linfomag&eacute;nesis.<span class="superscript">20</span>    <br> </p>     <p>La evaluaci&oacute;n de la inmunidad celular en pacientes con MF y con SS presenta    escasa respuesta en el 32 y 67 % de los pacientes, respectivamente. Los enfermos    que responden, tienen mejor pron&oacute;stico y no experimentan progresi&oacute;n    de la patolog&iacute;a. En los pacientes donde el curso de la enfermedad tiende    hacia la progresi&oacute;n, se detecta el receptor soluble de la IL-2, particularmente    en aquellos con la variante eritrod&eacute;rmica, resultado que se correlaciona    con el incremento de la deshidrogenasa l&aacute;ctica (LDH). Estos 2 par&aacute;metros    est&aacute;n asociados con ganglios linf&aacute;ticos aumentados de tama&ntilde;o.<span class="superscript">24</span>    <br> </p>     <p>Con respecto a los alelos del HLA asociados con el LTC, se encuentra relaci&oacute;n    del HLA- A24, Cw4, B35, DR5, DR11 y DQ7, con la MF<span class="superscript">3</span>    y con el SS los alelos DQB103.<span class="superscript">25 </span>El an&aacute;lisis    del cariotipo y del genoma en pacientes con MF y con SS muestra rupturas cromos&oacute;micas    y translocaciones. El estudio de los cromosomas identifica aberraciones num&eacute;ricas    en los cromosomas 6, 13, 15 y 17 y estructurales en los 3, 9 y 13.<span class="superscript">26</span>    <br> </p>     <p>En sangre perif&eacute;rica se han detectado anticuerpos contra el virus EBV    tanto en pacientes con MF como con SS. La presencia de la secuencia Tax del    virus 1 de la leucemia de c&eacute;lulas T humana (HTLV-1) tambi&eacute;n se    ha identificado en un grupo de pacientes con MF.<span class="superscript">27</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Patogenia del linfoma T</b></p>     <p>Aunque la etiolog&iacute;a de los linfomas T permanece desconocida, como en    la mayor&iacute;a de las neoplasias, varios factores se relacionan con el inicio    de la enfermedad. El h&aacute;bito de fumar, las radiaciones solares y las infecciones    por los virus HTLV-1 y EBV est&aacute;n fuertemente asociados al desarrollo    del LTC. En los factores etiol&oacute;gicos moleculares se implican reordenamientos    o deleciones de los factores de transcripci&oacute;n tal 1 y de los miembros    de la familia NF-kB, como el NFkB2/1 y t10 en el 15 % de los casos pero no se    ha precisado la participaci&oacute;n espec&iacute;fica de cada uno de ellos,    o su conjunto, en la linfomag&eacute;nesis.<span class="superscript">28</span>    <br>   Otros hallazgos han sido que en m&aacute;s del 30 % de los pacientes con MF    y con SS se ha detectado el virus de <i>Epstein-Barr </i>(EBV), especialmente    en los queratinocitos.<span class="superscript">21</span></p>     <p><b>2. Estudio de los ganglios linf&aacute;ticos</b></p>     <p>Los pacientes con ganglios positivos tienden a presentar reordenamiento gen&eacute;tico    de la cadena beta del receptor de c&eacute;lulas (RCTb) y cursan cl&iacute;nicamente    de modo desfavorable con menor probabilidad de sobrevida que los que conservan    el RCTb de la l&iacute;nea germinal. Aquellos individuos con ganglios linf&aacute;ticos    normales, pero con igual reordenamiento presentan un curso cl&iacute;nico desfavorable    y probabilidad de sobrevida similar a la de los que presentan cambios histopatol&oacute;gicos    correspondientes a los estadios avanzados donde los ganglios son positivos histol&oacute;gicamente    (N2 y N3).<span class="superscript">22</span></p>     <p><b>3. Estudios en sangre perif&eacute;rica</b></p>     <p>En general, el leucograma de los pacientes con MF se encuentra dentro de los    par&aacute;metros normales y excepcionalmente se presenta eosinofilia. El estudio    fenot&iacute;pico en sangre perif&eacute;rica puede mostrar variaciones en el    n&uacute;mero de las c&eacute;lulas CD4+ y CD8+. En el caso de que se trate    de un SS se aprecian cifras de CD4+ superiores al 90 % y disminuci&oacute;n    de las c&eacute;lulas CD3+ y CD7+ (45). En los pacientes con LTC se ha detectado    un incremento de las c&eacute;lulas con marcadores caracter&iacute;sticos de    los linfocitos con actividad asesina natural (NK) (CD16+, CD56+) y un aumento    en las c&eacute;lulas T activadas, indicado por un mayor n&uacute;mero de c&eacute;lulas    T con expresi&oacute;n del HLA-DR, de la cadena alfa del receptor de IL-2 y    del receptor de transferrina. Aunque las c&eacute;lulas CD8+ generalmente est&aacute;n    intensamente activadas, muestran origen policlonal y presentan alta expresi&oacute;n    de la mol&eacute;cula de adhesi&oacute;n LFA-1.<span class="superscript">23</span>    <br> </p>     <p>En los pacientes con MF se han identificado diferentes patrones de citosinas,    desde aquellos similares al de los sujetos normales con las caracter&iacute;sticas    del fenotipo Th1 hasta un d&eacute;ficit en la producci&oacute;n de IL-12 y    de IFN<font face="Symbol">g</font>.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El ant&iacute;geno cut&aacute;neo linfoide se identifica en la superficie de    una fracci&oacute;n minoritaria de las c&eacute;lulas T normales de sangre perif&eacute;rica    y en el 85 % de las c&eacute;lulas T presentes en el infiltrado inflamatorio    cut&aacute;neo.<span class="superscript">10</span> Esta glicoprote&iacute;na    es el ligando fisiol&oacute;gico de la c&eacute;lula endotelial E selectina,    conocida anteriormente como mol&eacute;cula de adhesi&oacute;n de las c&eacute;lulas    endoteliales (ELAM-1). La interacci&oacute;n de estas dos estructuras permite    la adhesi&oacute;n de las c&eacute;lulas a las paredes de las v&eacute;nulas    cut&aacute;neas, el abandono de la circulaci&oacute;n y la penetraci&oacute;n    en la piel. Una vez que las c&eacute;lulas neopl&aacute;sicas residen en la    piel, el evento m&aacute;s significativo es el epidermotropismo, posiblemente    como resultado de la producci&oacute;n de interfer&oacute;n gamma tanto por    las c&eacute;lulas normales como por las neopl&aacute;sicas que estimulan a    los queratinocitos a expresar la mol&eacute;cula de adhesi&oacute;n intracelular    ICAM-1 en su superficie. Como la mol&eacute;cula ICAM-1 es uno de los ligandos    fisiol&oacute;gicos del LFA1 expresado en las c&eacute;lulas T, se facilita    que las c&eacute;lulas del LTC se adhieran a los queratinocitos.<span class="superscript">29</span>    Las c&eacute;lulas del LTC est&aacute;n expuestas a un medio paracrino integrado    por los componentes del sistema inmune de la piel. Este sistema en particular    est&aacute; constituido por elementos celulares y humorales que participan tanto    en la inmunidad innata como en la adquirida. De especial inter&eacute;s en el    LTC son las c&eacute;lulas de Langerhans reconocidas dentro de las dendr&iacute;ticas.    En la epidermis estas c&eacute;lulas son llamadas &#147;centinelas&#148; e ingieren    part&iacute;culas y procesan el ant&iacute;geno eficientemente, pero no estimulan    a las c&eacute;lulas no sensibilizadas; por el contrario, las c&eacute;lulas    de Langerhans &#147;mensajeras&#148; que migran hacia el ganglio linf&aacute;tico    despu&eacute;s del contacto antig&eacute;nico no son fagoc&iacute;ticas, su    habilidad de procesar al ant&iacute;geno es limitada, pero estimulan intensamente    a las c&eacute;lulas T en reposo.    <br> </p>     <p>En el contexto de c&eacute;lulas y elementos solubles donde se desarrolla el    LTC est&aacute;n presentes tanto los linfocitos T normales como los neopl&aacute;sicos.    En estos tumores, la IL-1 es liberada de los queratinocitos proliferantes y    estimula al conjunto de c&eacute;lulas T a liberar factor estimulante de colonia    granulocito-macr&oacute;fago (FEC-GM y FEC-M), las que a su vez aumentan la    capacidad de las c&eacute;lulas de Langerhans para actuar como presentadoras    de ant&iacute;geno y activar a los macr&oacute;fagos que responden liberando    m&uacute;ltiples citosinas.<span class="superscript">30</span>    <br> </p>     <p>La regulaci&oacute;n inducida por la uni&oacute;n c&eacute;lula de Langerhans/queratinocito    representa un punto de control en el tr&aacute;fico de la c&eacute;lula. Tanto    la c&eacute;lula de Langerhans como el queratinocito expresan E caderina, mol&eacute;cula    de adhesi&oacute;n ampliamente representada en el epitelio. Esta mol&eacute;cula,    adem&aacute;s de mediar la adhesi&oacute;n entre ambas c&eacute;lulas, participa    en las interacciones leucocito/epitelio en el LTC y se relaciona con la diseminaci&oacute;n    de las c&eacute;lulas a otros compartimentos. En los estadios avanzados, las    c&eacute;lulas del LTC pierden su dependencia de las mol&eacute;culas de adhesi&oacute;n    y de las citosinas. Es en esa etapa donde el epidermotropismo disminuye o se    pierde lo cual propicia el desarrollo de n&oacute;dulos tumorales, con extensi&oacute;n    a la dermis profunda, la diseminaci&oacute;n a ganglios linf&aacute;ticos y    v&iacute;sceras. En el caso particular del SS, las c&eacute;lulas malignas pueden    migrar hacia la sangre perif&eacute;rica. Las c&eacute;lulas liberadas a la    circulaci&oacute;n son deficientes en las se&ntilde;ales inducidas a trav&eacute;s    del IFN aunque exhiban una expresi&oacute;n aumentada de sus receptores. En    esta etapa, las c&eacute;lulas T proliferan y act&uacute;an como c&eacute;lulas    coestimuladoras de los linfocitos CD28.<span class="superscript">31</span>    <br> </p>     <p>En el linfoma T cut&aacute;neo se expresan como ant&iacute;genos en la superficie    celular las mol&eacute;culas CD45R, CD4, CD8, la cadena p55 del receptor de    IL-2 y el RCT. Este RCT de las c&eacute;lulas malignas representa una fuente    potencial de ant&iacute;geno tumoral, en el LTC los heterod&iacute;meros proteicos    son expresados clonot&iacute;picamente en niveles altos en la superficie de    la c&eacute;lula tumoral y est&aacute;n abundantemente representados en el ret&iacute;culo    endopl&aacute;smico. El estudio de los componentes de estos p&eacute;ptidos    revela una regi&oacute;n idiot&iacute;pica de la cadena variable beta (Vb) del    RCT que es reconocida selectivamente por c&eacute;lulas CD8 aut&oacute;logas    de un solo clon celular provenientes de pacientes con LTC y no por c&eacute;lulas    relacionadas con otras neoplasias, lo que distingue y hace selectiva a esta    entidad como candidata al uso de la bioterapia.</p>     <p></p>     <p></p> <h4>Summary</h4>     <p>The cutaneous lymphomas are useful models for studying the etiopathogenic mechanisms    of the lymphoproliferative diseases, since the samples of tissue are obtained    through non invasive methods for the diagnosis and follow-up. Although the cutaneous    T-cell lymphomas are developed from the T lymphocytes existing in the skin,    other cells and diverse factors associated with the lymphoid tissues take part    in the lymphomagenesis. The appearance of these lymphomas in the skin does not    exclude the presence of malignant cells in the circulation and their development    in other organs. Nowadays, the possibility of detecting the injuries in early    stages and the accuracy of alterations in the T-cell receptor allows to extend    the study of this disease.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Subject headings: </i>LYMPHOMA, T-CELL, CUTANEOUS/etiology; LYMPHOMA, T-CELL,    CUTANEOUS/diagnosis; FLUORESCENT ANTIBODY TECHNIQUE, DIRECT/utilization.    <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4> <ol>       <!-- ref --><li> Jaffe ES, Harris NL, Diebold J, Muller-Hermelink HK. World Organization      classification of neoplastic diseases of the hemapoietic and lymphoid tissues.      A progress report. Am J Clin Pathol 1999;111(1 Suppl. 1):S8-12.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Landis S, Murray T, Bolden S. Cancer statistics 1998. Cancer J Clin 1998;48:6-29.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Jahn S, Asadullah K, Walden P, Sterry W. Cutaneous malignant lymphomas.      Immunol Today 1998;19(3):70-3.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Willemze R, Kerl H, Berti SE, Cerroni L, Chimenti S, D&iacute;az P&eacute;rez      JL, et al. EORTC classification for primary cutaneous lymphomas: a proposal      from the cutaneous lymphoma study group of the european organization for research      and treatment of cancer. Blood 1997;90(1):354-71.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Lorincz AL. Cutaneous T cell lymphoma (mycosis fungoides). Lancet 1996;347:771-6.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Knobler RM, Edelson RL. Cutaneous T cell Lymphoma. Med Clin North Am 1986;70(1):109-37.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Peris K, Fargnoli MC, Berardelli A, Crecco M, Tomaselli R, Chimenti S. Peripheral      nervous system involvement in a patient with large T cell lymphoma arising      from a pre-existing mycosis fungoides. Br J Dermatol 1998;139(2):299-301.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Bunn PA Jr, Lamberg SL. Report of the committee on staging and classification      of cutaneous T cell lymphomas. Cancer Treat Rep 1979;63:725-8.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Bogen SA, Pelley D, Charif M, McCusker M, Koh H, Foss F, et al. Immunophenotypic      identification of Sezary cells in peripheral blood. Am J Clin Pathol 1996;106:739-42.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Izban KF, Hsi Ed, Alkan S. Immunohistochemical analysis of mycosis fungoides      on &#150; embedded parafin tissue sections. Mol Pathol 1998;11(10):978-82.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Van der Putte SCJ, Toonstra J, van Wichen DJ. Aberrant immunophenotypes      in mycosis fungoides. Arch Dermatol 1988;124:373-80.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Kamarashev J, Burg G, Kempf W, Hess-Schimid M, Dummer R. Comparative analysis      of histological and immunological features in mycosis fungoides and S&eacute;zary      syndrome. J Cutan Pathol 1998;25(8):407-12.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Hunt SJ, Charley MR, Jegasothy BV. Cutaneous T cell lymphoma: utility of      antibodies to the variable regions of the human T cell antigen receptor. J      Am Acad Dermatol 1992;26:552-8.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Witzens M, Mohler T, Willhauck M, Scheibenbogen C, Lee KH, Keiholz U. Detection      of clonally rearranged T cell receptor gamma chain genes from T cell malignancies      and acute inflammatory rheumatic disease using PCR amplification, PAGE, and      automated analysis. Ann Hematol 1997;74(3):123-30.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Delfau-Larue MH, Dalac S, Lepage E, Petrella T, Wechsler J, Farcet JP. Prognostic      significance of a polymerase chain reaction &#150;detectable dominant T lymphocyte      clone in cutaneous lesions of patients with mycosis fungoides. Blood 1998;1(92):3376-80.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Bagot M, Charue D, Boulland ML, Gaubard P, Revuz J, Schmitt C. Interleukin-7      receptor expression in cutaneous T cell lymphomas. Br J Dermatol 1996;135(4):572-5.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Dietz SB, Whitetaker-Menezes D, Lessin SR. The role of alpha E beta 7 integrin      (CD103) and E cadherin in epidermotropism in cutaneous T cell lymphoma. J      Cut Pathol 1996;23(4):312-8.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Neish C, Charly M, Jegasothy B, Tharp M, Deng JS. Proliferation cell nuclear      antigen and soluble interleukin 2 receptor levels in cutaneos T cell lymphoma:      correlation with advanced clinical diseases. Dermatol Sci 1994;8(1):11-7.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Li G, Choobak L, Wolfe JT, Rook AH, Felix CA, Lessin SR, et al. Overexpression      of p53 protein in cutaneous T cell lymphoma: relationship to large cell transformations      and disease progression. J Invest Dermatol 1998;110(5):767-70.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Bjil JJ, van Oostveen JW, Walboomers JM, Horstman A, van der brule Aj, Willemze      R, et al. HOX C4, HOX C5 and HOX C6 expression in non-Hodgkin&acute;s lymphoma:      preferential expression of the HOX C5 gene in primary cutaneous T cell and      oro gastrointestinal tract mucosa &#150;associated B cell lymphomas. Blood      1997;90(10):416-25.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Dreno B, Celerier P, Fleischmann M, Bureau B, Litoux P. Presence of Epstein-Barr      virus in cutaneous lesions of mycosis fungoides and S&eacute;zary syndrome.      Acta Derm Venereol 1994;74(5):355-7.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Kern DE, Kidd PG, Mor R, Hante D, Olerud JE. Analysis of T cell receptor      gene rearrangement in lymph nodes of patients with mycosis fungoides: prognostic      implications. Arch Dermatol 1998;134(2):158-64.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Brugnoni D, Airo P, Tosoni C, Taglieti M, Ludi-Rizzini F, Calzavara-Pinton      P, et al. CD3-CD4 + cells with a Th2 like pattern of cytokine production in      the peripheral blood of a patient with cutaneous T cell lymphoma. Leukemia      1997;11(11):1983-5.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Vonderheid EC, Zhang Q, Lessin SR, Polansky M, Abrams T, Bigler RD, et al.      Use of serum soluble interleukin-2 receptor levels to monitor the progression      of cutaneous T cell lymphoma. J Am Dermatol 1998;38(2 Pt 1):207-20.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Jackow CM, McHam JB, Friss A, Alvear J, Reveille JR, Duvic M. HLA-DR5 and      DQB1*03 class II alleles are associated with cutaneous T cell lymphoma. J      Invest Dermatol 1996;107(3):373-6.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Karenko L, Hytinen E, Sarna S, Ranki A. Chromosomal abnormalities in cutaneous      T cell lymphoma and in its premalignant condition as detected by G binding      and interphase cytogenetic methods. J Invest Dermatol 1997;108(1):22-9.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Meijer CJ, Jiwa NM, Dukers DF, Oudejans JJ, de Bruins CC, Walboomers JM,      et al. Epstein Barr virus and human T-cell lymphomas. Semin Cancer Biol 1996;7(4):191-6.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Wood GS. Lymphocyte activation in cutaneous T cell lymphoma. J Invest Dermatol      1995;105(1sup):105S-09S.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Borowitz MJ, Weidner A, Olsen PA, Picker LJ. Abnormalities of circulating      T cell subpopulations in patients with cutaneous T cell lymphoma: cutaneous      lymphocyte-associated antigen expression on T cells correlates with extent      of disease. Leukemia 1993;7(6):859-63.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>Kempf W, Dummer R, Burg G. Approach to lymphoproliferative infiltrates of      the skin. The difficult lesions. Am J Clin Pathol 1999;1(suppl 1):84S-93S.    <br>   </li>       <!-- ref --><li>Mc Cusker M, Garifallou M, Bogen SA. Sezary lineage cells can be induced      to proliferative via CD28- mediated costimulation. J Immunol 1997;158:4984-91.</li>    </ol>     <p>Recibido: 28 de enero del 2002. Aprobado: 26 de febrero del 2002.    <br>   Dra. <i>Mar&iacute;a E. Faxas Garc&iacute;a. </i>Instituto Nacional de Oncolog&iacute;a    y Radiobiolog&iacute;a. Calle 29 esquina a E, El Vedado, Ciudad de La Habana,    Cuba. mefaxas@infomed.sld.cu    <br> </p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1 </a></span><a href="#autor">Especialista    de II Grado en Inmunolog&iacute;a. M.Sc en Inmunolog&iacute;a. Investigadora    Titular. Profesora Titular. </a><a name="cargo"></a></p> <h5>&nbsp;</h5>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jaffe]]></surname>
<given-names><![CDATA[ES]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Harris]]></surname>
<given-names><![CDATA[NL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Diebold]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Muller-Hermelink]]></surname>
<given-names><![CDATA[HK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[World Organization classification of neoplastic diseases of the hemapoietic and lymphoid tissues: A progress report]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Pathol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>111</volume>
<numero>^s1 Suppl. 1</numero>
<issue>^s1 Suppl. 1</issue>
<supplement>1 Suppl. 1</supplement>
<page-range>S8-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Landis]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murray]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bolden]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cancer statistics 1998]]></article-title>
<source><![CDATA[Cancer J Clin]]></source>
<year>1998</year>
<volume>48</volume>
<page-range>6-29</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jahn]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Asadullah]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Walden]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sterry]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cutaneous malignant lymphomas]]></article-title>
<source><![CDATA[Immunol Today]]></source>
<year>1998</year>
<volume>19</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>70-3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Willemze]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kerl]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berti]]></surname>
<given-names><![CDATA[SE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cerroni]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chimenti]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Díaz Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[EORTC classification for primary cutaneous lymphomas: a proposal from the cutaneous lymphoma study group of the european organization for research and treatment of cancer]]></article-title>
<source><![CDATA[Blood]]></source>
<year>1997</year>
<volume>90</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>354-71</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lorincz]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cutaneous T cell lymphoma (mycosis fungoides)]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>1996</year>
<volume>347</volume>
<page-range>771-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Knobler]]></surname>
<given-names><![CDATA[RM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Edelson]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cutaneous T cell Lymphoma]]></article-title>
<source><![CDATA[Med Clin North Am]]></source>
<year>1986</year>
<volume>70</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>109-37</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peris]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fargnoli]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berardelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Crecco]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tomaselli]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chimenti]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Peripheral nervous system involvement in a patient with large T cell lymphoma arising from a pre-existing mycosis fungoides]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Dermatol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>139</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>299-301</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bunn]]></surname>
<given-names><![CDATA[PA Jr]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lamberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[SL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Report of the committee on staging and classification of cutaneous T cell lymphomas]]></article-title>
<source><![CDATA[Cancer Treat Rep]]></source>
<year>1979</year>
<volume>63</volume>
<page-range>725-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bogen]]></surname>
<given-names><![CDATA[SA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pelley]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Charif]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McCusker]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Koh]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Foss]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Immunophenotypic identification of Sezary cells in peripheral blood]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Pathol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>106</volume>
<page-range>739-42</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Izban]]></surname>
<given-names><![CDATA[KF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hsi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ed]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alkan]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Immunohistochemical analysis of mycosis fungoides on - embedded parafin tissue sections]]></article-title>
<source><![CDATA[Mol Pathol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>11</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
<page-range>978-82</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Van der Putte]]></surname>
<given-names><![CDATA[SCJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Toonstra]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Wichen]]></surname>
<given-names><![CDATA[DJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Aberrant immunophenotypes in mycosis fungoides]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol]]></source>
<year>1988</year>
<volume>124</volume>
<page-range>373-80</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kamarashev]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Burg]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kempf]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hess-Schimid]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dummer]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Comparative analysis of histological and immunological features in mycosis fungoides and Sézary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[J Cutan Pathol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>25</volume>
<numero>8</numero>
<issue>8</issue>
<page-range>407-12</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hunt]]></surname>
<given-names><![CDATA[SJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Charley]]></surname>
<given-names><![CDATA[MR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jegasothy]]></surname>
<given-names><![CDATA[BV]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cutaneous T cell lymphoma: utility of antibodies to the variable regions of the human T cell antigen receptor]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Acad Dermatol]]></source>
<year>1992</year>
<volume>26</volume>
<page-range>552-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Witzens]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mohler]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Willhauck]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Scheibenbogen]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[KH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Keiholz]]></surname>
<given-names><![CDATA[U]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Detection of clonally rearranged T cell receptor gamma chain genes from T cell malignancies and acute inflammatory rheumatic disease using PCR amplification, PAGE, and automated analysis]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Hematol]]></source>
<year>1997</year>
<volume>74</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>123-30</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Delfau-Larue]]></surname>
<given-names><![CDATA[MH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dalac]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lepage]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Petrella]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wechsler]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Farcet]]></surname>
<given-names><![CDATA[JP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prognostic significance of a polymerase chain reaction -detectable dominant T lymphocyte clone in cutaneous lesions of patients with mycosis fungoides]]></article-title>
<source><![CDATA[Blood]]></source>
<year>1998</year>
<volume>1</volume>
<numero>92</numero>
<issue>92</issue>
<page-range>3376-80</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bagot]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Charue]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boulland]]></surname>
<given-names><![CDATA[ML]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gaubard]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Revuz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schmitt]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Interleukin-7 receptor expression in cutaneous T cell lymphomas]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Dermatol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>135</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>572-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dietz]]></surname>
<given-names><![CDATA[SB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Whitetaker-Menezes]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lessin]]></surname>
<given-names><![CDATA[SR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The role of alpha E beta 7 integrin (CD103) and E cadherin in epidermotropism in cutaneous T cell lymphoma]]></article-title>
<source><![CDATA[J Cut Pathol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>23</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>312-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Neish]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Charly]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jegasothy]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tharp]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Deng]]></surname>
<given-names><![CDATA[JS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Proliferation cell nuclear antigen and soluble interleukin 2 receptor levels in cutaneos T cell lymphoma: correlation with advanced clinical diseases]]></article-title>
<source><![CDATA[Dermatol Sci]]></source>
<year>1994</year>
<volume>8</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>11-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Li]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Choobak]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wolfe]]></surname>
<given-names><![CDATA[JT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rook]]></surname>
<given-names><![CDATA[AH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Felix]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lessin]]></surname>
<given-names><![CDATA[SR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Overexpression of p53 protein in cutaneous T cell lymphoma: relationship to large cell transformations and disease progression]]></article-title>
<source><![CDATA[J Invest Dermatol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>110</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>767-70</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bjil]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Oostveen]]></surname>
<given-names><![CDATA[JW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Walboomers]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Horstman]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van der brule]]></surname>
<given-names><![CDATA[Aj]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Willemze]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[HOX C4, HOX C5 and HOX C6 expression in non-Hodgkin's lymphoma: preferential expression of the HOX C5 gene in primary cutaneous T cell and oro gastrointestinal tract mucosa -associated B cell lymphomas]]></article-title>
<source><![CDATA[Blood]]></source>
<year>1997</year>
<volume>90</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
<page-range>416-25</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Celerier]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fleischmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bureau]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Litoux]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Presence of Epstein-Barr virus in cutaneous lesions of mycosis fungoides and Sézary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Derm Venereol]]></source>
<year>1994</year>
<volume>74</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>355-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kern]]></surname>
<given-names><![CDATA[DE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kidd]]></surname>
<given-names><![CDATA[PG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mor]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hante]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olerud]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Analysis of T cell receptor gene rearrangement in lymph nodes of patients with mycosis fungoides: prognostic implications]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>134</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>158-64</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brugnoni]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Airo]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tosoni]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Taglieti]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ludi-Rizzini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Calzavara-Pinton]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[CD3-CD4 + cells with a Th2 like pattern of cytokine production in the peripheral blood of a patient with cutaneous T cell lymphoma]]></article-title>
<source><![CDATA[Leukemia]]></source>
<year>1997</year>
<volume>11</volume>
<numero>11</numero>
<issue>11</issue>
<page-range>1983-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vonderheid]]></surname>
<given-names><![CDATA[EC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zhang]]></surname>
<given-names><![CDATA[Q]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lessin]]></surname>
<given-names><![CDATA[SR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Polansky]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Abrams]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bigler]]></surname>
<given-names><![CDATA[RD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Use of serum soluble interleukin-2 receptor levels to monitor the progression of cutaneous T cell lymphoma]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Dermatol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>38</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>207-20</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jackow]]></surname>
<given-names><![CDATA[CM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McHam]]></surname>
<given-names><![CDATA[JB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Friss]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alvear]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reveille]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Duvic]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[HLA-DR5 and DQB1*03 class II alleles are associated with cutaneous T cell lymphoma]]></article-title>
<source><![CDATA[J Invest Dermatol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>107</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>373-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Karenko]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hytinen]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sarna]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ranki]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Chromosomal abnormalities in cutaneous T cell lymphoma and in its premalignant condition as detected by G binding and interphase cytogenetic methods]]></article-title>
<source><![CDATA[J Invest Dermatol]]></source>
<year>1997</year>
<volume>108</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>22-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meijer]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiwa]]></surname>
<given-names><![CDATA[NM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dukers]]></surname>
<given-names><![CDATA[DF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Oudejans]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[de Bruins]]></surname>
<given-names><![CDATA[CC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Walboomers]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epstein Barr virus and human T-cell lymphomas]]></article-title>
<source><![CDATA[Semin Cancer Biol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>7</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>191-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wood]]></surname>
<given-names><![CDATA[GS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Lymphocyte activation in cutaneous T cell lymphoma]]></article-title>
<source><![CDATA[J Invest Dermatol]]></source>
<year>1995</year>
<volume>105</volume>
<numero>^s1</numero>
<issue>^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>105S-09S</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Borowitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Weidner]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[PA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Picker]]></surname>
<given-names><![CDATA[LJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Abnormalities of circulating T cell subpopulations in patients with cutaneous T cell lymphoma: cutaneous lymphocyte-associated antigen expression on T cells correlates with extent of disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Leukemia]]></source>
<year>1993</year>
<volume>7</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>859-63</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kempf]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dummer]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Burg]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Approach to lymphoproliferative infiltrates of the skin: The difficult lesions]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Pathol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>1</volume>
<numero>^s1</numero>
<issue>^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>84S-93S</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mc Cusker]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Garifallou]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bogen]]></surname>
<given-names><![CDATA[SA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sezary lineage cells can be induced to proliferative via CD28- mediated costimulation]]></article-title>
<source><![CDATA[J Immunol]]></source>
<year>1997</year>
<volume>158</volume>
<page-range>4984-91</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
