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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sangrado digestivo alto: Comportamiento clínico en un grupo de pacientes]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico 10 de Octubre  ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Miguel Enríquez  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Upper gastrointestinal bleeding, frequent health problem in the world and relevant cause of morbility and mortality in all age groups, present a great clinical importance. A prospective-descriptive research was carried out with the ain to characterize clinically the patients with performed esoagogastroduodenoscopy because of upper gastrointestinal bleeding in the gastroenterologic departments of 10 de Octubre and Miguel Enriquez hospitals in the last 6 months of 1999. Gastrointestinal bleeding was predominant on women (64.11 %) and in 60 years and older patients (48,32 %). The most frequent cause of hemorrage was duodenal ulcer (38.27 %) being melena mostly observed (50,7 %). Forrest IIc stage was predominant in patients who suffered from ulcer and many patient presented personal antecedent and the most frequent one was (N.S.A.I.) non steroideal anti-inflammatory drugs intake.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[HEMORRAGIA GASTROINTESTINAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ULCERA DUODENAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ENDOSCOPIA DEL SISTEMA DIGESTIVO]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[GASTROINTESTINAL HEMORRAGE]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[ENDOSCOPY, DIGESTIVE SYSTEM]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana    <br> Hospital Clinicoquir&uacute;rgico  &quot;10 de Octubre&quot;    <p></p><h2>Sangrado digestivo alto. Comportamiento cl&iacute;nico  en un grupo de pacientes</h2>    <p></p>    <p><a href="#cargo">Dr. Alfredo Hierro Gonz&aacute;lez<span class="superscript">1  </span>y Dra. Nancy Jim&eacute;nez S&aacute;nchez<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>    <br>  Resumen</h4>    <p>Se hizo un estudio tipo descriptivo-retrospectivo para caracterizar  cl&iacute;nicamente a los pacientes a los cuales se les realiz&oacute; esofagogastroduodenoscopia  por presentar sangrado digestivo alto en los servicios de gastroenterolog&iacute;a  de los hospitales clinicoquir&uacute;rgicos &quot;10 de Octubre&quot; y &quot;Miguel  Enr&iacute;quez&quot; en los &uacute;ltimos 6 meses del a&ntilde;o 1999. Se hall&oacute;  predominio del sangrado digestivo en el sexo femenino (64,11 %) y en el grupo  de pacientes con edades de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s (48,32 %). La causa m&aacute;s  frecuente de hemorragia fue la &uacute;lcera duodenal (38,27 %), la melena fue  la m&aacute;s com&uacute;n (50,7 %). El estadio de Forrest IIc predomin&oacute;  en los pacientes con &uacute;lcera y gran n&uacute;mero de pacientes present&oacute;  antecedentes personales, el m&aacute;s frecuente fue el consumo de antiinflamatorios  no esteroideos.    <br> </p>    <p><i>DeCS:</i> HEMORRAGIA GASTROINTESTINAL/diagn&oacute;stico;  ULCERA DUODENAL; ENDOSCOPIA DEL SISTEMA DIGESTIVO.</p>    <p>El sangrado digestivo  alto (SDA) puede definirse como toda p&eacute;rdida hem&aacute;tica de cuant&iacute;a  suficiente como para producir hematemesis o melena cuyo origen se encuentra entre  el esf&iacute;nter esof&aacute;gico superior y el &aacute;ngulo duodenoyeyunal,  adem&aacute;s de las que, producidas en un &oacute;rgano vecino, vierten su contenido  al tracto digestivo por conductos naturales (&aacute;rbol biliopancr&eacute;atico)  o patol&oacute;gicos (f&iacute;stulas espont&aacute;neas, traum&aacute;ticas o  quir&uacute;rgicas) en el tramo limitado por los 2 puntos referidos.<span class="superscript">1</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta  entidad es un problema frecuente en el mundo y es considerada como causa mayor  de morbilidad y mortalidad en todos los grupos etarios, pero su incidencia es  dif&iacute;cil de determinar, a pesar de la gran cantidad de reportes que se encuentran  en la literatura m&eacute;dica.<span class="superscript">1</span></p>    <p>Estudios  realizados informan que su incidencia global en los pa&iacute;ses occidentales  var&iacute;a de 50 a 150 por cada 100 000 hab y se presenta como causa de ingreso  en aproximadamente 50 de cada 100 000 pacientes internados, cifra que no refleja  la realidad porque un 50 % de las hemorragias se producen durante la hospitalizaci&oacute;n.<span class="superscript">2</span></p>    <p>La  mortalidad global por SDA oscila, en la mayor&iacute;a de las series, entre 8  y 12 %. A pesar de los avances en el conocimiento, diagn&oacute;stico y tratamiento,  la mortalidad por esta afecci&oacute;n no ha variado sustancialmente en los &uacute;ltimos  30 a&ntilde;os.<span class="superscript">3</span>    <br> La hemorragia digestiva  alta se presenta como hematemesis y/o melena con diversos grados de alteraci&oacute;n  hemodin&aacute;mica, en dependencia de su localizaci&oacute;n, velocidad y cuant&iacute;a  de la p&eacute;rdida sangu&iacute;nea.<span class="superscript">1,3</span></p>    <p>La  magnitud de la hemorragia es dif&iacute;cil de calcular, sin embargo, existen  algunas aproximaciones que pueden ser &uacute;tiles para la evaluaci&oacute;n.<span class="superscript">3,4</span></p>    <p>Se  han utilizado numerosos t&eacute;rminos para describir y calibrar el grado de  hemorragia digestiva aguda, bien si es masiva, si es franca, si es intensa, si  es torrencial, etc., pero no se ha establecido ning&uacute;n criterio uniforme,  ya que existen muchas dificultades a la hora de valorar con precisi&oacute;n la  intensidad del sangrado, y tambi&eacute;n porque la intensidad puede variar de  un momento a otro, por lo que la precisi&oacute;n deber&iacute;a ser din&aacute;mica.  En principio, toda hemorragia digestiva franca debe considerarse como potencialmente  grave y, por lo tanto, merecedora de esfuerzos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos  intensos.<span class="superscript">4</span></p>    <p>La morbilidad y la mortalidad  del paciente con SDA se relaciona con ciertos factores de riesgo como la edad,  enfermedades asociadas, alcoholismo, coagulopat&iacute;as, inmunosupresi&oacute;n,  magnitud de la hemorragia, sangrado durante la hospitalizaci&oacute;n, resangrado,  origen de la hemorragia (sangrado arterial o venoso).<span class="superscript">5</span></p>    <p>La  evoluci&oacute;n del SDA y la mortalidad por el mismo est&aacute;n estrechamente  relacionados con su causa.<span class="superscript">5</span>    <br> El uso de la  endoscopia terap&eacute;utica para el control de la hemorragia gastrointestinal  ha revolucionado el tratamiento de este problema de salud tan dif&iacute;cil.<span class="superscript">6  </span>En casos de hemorragia digestiva alta es una t&eacute;cnica altamente sensible  y relativamente f&aacute;cil que permite precisar la causa y el origen de la hemorragia  en la mayor&iacute;a de los casos (90-95 %) con una incidencia de complicaciones  menor del 0,01 %.<span class="superscript">5,7</span> Se reconoce que tiene una  sensibilidad del 98 %, especificidad del 33 %, con un 5 % de falsos positivos  y 37 % de falsos negativos. Tambi&eacute;n permite determinar la posibilidad de  persistencia o recurrencia en los casos de &uacute;lceras sangrantes para lo cual  puede ser &uacute;til la clasificaci&oacute;n de Forrest .<span class="superscript">8,9</span></p>    <p>La  exploraci&oacute;n endosc&oacute;pica constituye el procedimiento de elecci&oacute;n  para valorar los signos de sangrado y emitir un juicio pron&oacute;stico sobre  su continuidad o recidiva. Atendiendo al tipo de lesi&oacute;n observada endosc&oacute;picamente,  <i>Forrest</i> y otros establecieron la clasificaci&oacute;n siguiente:<span class="superscript">6</span></p><ul>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Tipo Ia- hemorragia a chorro.</li>    <li>Tipo Ib- hemorragia en s&aacute;bana.</li>    <li>Tipo  IIa- lesi&oacute;n con vaso visible.</li>    <li>Tipo IIb- lesi&oacute;n con co&aacute;gulo.</li>    <li>Tipo  IIc- lesi&oacute;n con base negra.</li>    <li>Tipo III- no signos de sangrado.</li>    </ul>    <p>Lo  antes expuesto ha repercutido en la mejor evoluci&oacute;n, incluyendo la reducci&oacute;n  de las recidivas, los requerimientos transfusionales, la necesidad de intervenciones  quir&uacute;rgicas, as&iacute; como la mortalidad.<span class="superscript">5</span></p>    <p>La  importancia y actualidad de este tema, refrendada por los cambios que se han suscitado  en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el conocimiento y tratamiento del SDA, destacando  de forma notoria entre ellos el incremento en la edad de los enfermos sangrantes,  las posibles modificaciones en la frecuencia y distribuci&oacute;n etiol&oacute;gica  de las hemorragias por el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs),  la identificaci&oacute;n de ciertos factores pron&oacute;sticos cl&iacute;nicos  y endosc&oacute;picos capaces de predecir con bastante exactitud la evoluci&oacute;n  y mortalidad de la hemorragia, el desarrollo de la endoscopia terap&eacute;utica  y la atenci&oacute;n a estos enfermos en unidades especiales, as&iacute; como  la elevada incidencia que tiene en nuestro pa&iacute;s es que nos motivamos a  realizar la caracterizaci&oacute;n cl&iacute;nica de un grupo de pacientes con  hemorragia digestiva alta, para determinar las caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas  de los pacientes a los cuales se les realiz&oacute; esofagogastroduodenoscopia  por presentar un sangrado digestivo alto durante los &uacute;ltimos 6 meses del  a&ntilde;o 1999, los grupos de edades y sexo en los cuales se present&oacute;  con mayor frecuencia, las causas m&aacute;s frecuentes, las principales formas  de presentaci&oacute;n de la hemorragia digestiva alta, los antecedentes patol&oacute;gicos  personales que predominaron en los pacientes analizados en nuestro estudio y describir  los estadios de Forrest, que con mayor frecuencia se observaron, en los pacientes  con &uacute;lcera p&eacute;ptica.</p><h4>M&eacute;todos</h4>    <p>Se realiz&oacute;  un estudio tipo descriptivo-retrospectivo donde el universo estuvo constituido  por todos los pacientes a los cuales se les realiz&oacute; gastroduodenoscopia  por presentar sangrado digestivo alto, en los servicios de gastroenterolog&iacute;a  de los hospitales clinicoquir&uacute;rgicos &quot;10 de Octubre&quot; y &quot;Miguel  Enr&iacute;quez&quot; en los &uacute;ltimos 6 meses del a&ntilde;o 1999.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A  los 209 pacientes que asistieron por sangrado digestivo alto les fue realizada  la esofagogastroduodenoscopia; se precis&oacute; el diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico  y el topogr&aacute;fico. En el caso de las &uacute;lceras p&eacute;pticas se agruparon  seg&uacute;n la clasificaci&oacute;n de Forrest, atendiendo a su estado en el  momento de la prueba en relaci&oacute;n con el sangrado.</p>    <p>En todos los casos  se precis&oacute; edad, sexo y antecedentes patol&oacute;gicos personales, as&iacute;  como la forma de presentaci&oacute;n del sangrado.</p>    <p>Los datos obtenidos se  registraron en un modelo creado al efecto. Se realiz&oacute; un an&aacute;lisis  descriptivo de los resultados, los cuales se presentan en tablas de frecuencias,  se describen las observaciones en n&uacute;meros absolutos y porcentajes para  su posterior an&aacute;lisis y discusi&oacute;n. </p><h4>Resultados </h4>    <p>Se  realiz&oacute; endoscopia a un total de 209 pacientes que acudieron con un sangrado  digestivo alto durante los &uacute;ltimos 6 meses del a&ntilde;o 1999, a los hospitales  antes mencionados. Entre ellos prevaleci&oacute; el sexo femenino con 134 pacientes,  lo que representa el 64,11 %, los 75 restantes, correspondientes al sexo masculino,  representaron el 35,88 %. </p>    <p>El mayor n&uacute;mero de pacientes se enmarc&oacute;  en el grupo de edades de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s, con 101 pacientes para un  48,32 % (tabla 1).    <br> </p>    <p></p>    <p align="center">TABLA 1. Distribuci&oacute;n  por edad de los pacientes con SDA</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td height="21">Edades</td><td height="21">     <div align="center">No. de pacientes</div></td><td height="21">      <div align="center">(%)</div></td></tr> <tr> <td>15-29</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">29</div></td><td>      <div align="center">(13,87)</div></td></tr> <tr> <td>30-44</td><td>     <div align="center">42</div></td><td>      <div align="center">(20,09</div></td></tr> <tr> <td>45-59</td><td>     <div align="center">37</div></td><td>      <div align="center">(17,70)</div></td></tr> <tr> <td>60 y m&aacute;s</td><td>      <div align="center">101</div></td><td>     <div align="center">(48,32)</div></td></tr>  <tr> <td height="21">Total</td><td height="21">     <div align="center">209</div></td><td height="21">      <div align="center">(100)</div></td></tr> </table>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fuente: Encuestas.</p>    <p>La  &uacute;lcera duodenal fue la causa de sangrado m&aacute;s frecuentemente diagn&oacute;sticada  por endoscopia, se present&oacute; en 80 de los 209 pacientes lo que representa  un 38,27 %, se observ&oacute; que en otros 23 pacientes (11 %) &eacute;sta se  combin&oacute; con &uacute;lcera g&aacute;strica (tabla 2).</p>    <p align="center">TABLA  2. Diagn&oacute;stico endosc&oacute;pico de los pacientes con SDA</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Afecciones </td><td>     <div align="center">No. de casos</div></td><td>      <div align="center">(%)</div></td></tr> <tr> <td>&Uacute;lcera duodenal</td><td>      <div align="center">80 </div></td><td>     <div align="center">(38,27)</div></td></tr>  <tr> <td>&Uacute;lcera g&aacute;strica</td><td>     <div align="center">42 </div></td><td>      <div align="center">(20,09)</div></td></tr> <tr> <td>Gastritis erosiva </td><td>      <div align="center">33 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">(15,78)</div></td></tr>  <tr> <td>&Uacute;lcera duodenal y g&aacute;strica</td><td>     <div align="center">23</div></td><td>      <div align="center">(11,00)</div></td></tr> <tr> <td>&Uacute;lcera duodenal +  gastroduodenitis erosiva </td><td>     <div align="center">22</div></td><td>     <div align="center">(10,52)</div></td></tr>  <tr> <td>Carcinoma ulcerado</td><td>     <div align="center">6</div></td><td>     <div align="center">(2,87)</div></td></tr>  <tr> <td>V&aacute;rices esof&aacute;gicas </td><td>     <div align="center">3</div></td><td>      <div align="center">(1,43)</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td>     <div align="center">209</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">(100)</div></td></tr> </table>    <p align="center">Fuentes: Informes  endosc&oacute;picos.    <br> </p>    <p>    <br> En nuestros pacientes, el sangrado digestivo  alto se present&oacute; con mayor frecuencia en forma de melena, 106 pacientes  acudieron con esta forma de presentaci&oacute;n para un 50,7 %, 46 tuvieron hematemesis  (22;0 %) y 57, la combinaci&oacute;n de ambas (27,27 %). </p>    <p>    <br> La clasificaci&oacute;n  de Forrest para las &uacute;lceras, atendiendo a los estigmas de sangrado en el  momento de la endoscopia, result&oacute; especialmente &uacute;til para valorar  la terap&eacute;utica y el pron&oacute;stico de nuestros pacientes, se observ&oacute;  que la mayor&iacute;a de los casos se encuentran en el estadio IIc (50 pacientes),  lo que representa el 29,9 % (tabla 3).</p>    <p align="center">    <br> TABLA 3. Antecedentes  patol&oacute;gicos personales de los pacientes con SDA</p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>     <div align="center">Estadio de Forrest</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No.  de casos</div></td><td>     <div align="center">(%)</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">Ia  </div></td><td>     <div align="center">13</div></td><td>     <div align="center">(7,78)</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">Ib </div></td><td>     <div align="center">21</div></td><td>      <div align="center">(12,57)</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">IIa  </div></td><td>     <div align="center">14 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">(8,38)</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">IIb </div></td><td>     <div align="center">39 </div></td><td>      <div align="center">(23,35)</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">IIc</div></td><td>      <div align="center">50</div></td><td>     <div align="center">(29,94)</div></td></tr>  <tr> <td>     <div align="center">III</div></td><td>     <div align="center">30 </div></td><td>      <div align="center">(17,96)</div></td></tr> <tr> <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">Total  </div></td><td>     <div align="center">167</div></td><td>     <div align="center">(100)</div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuentes: Encuestas.</p>    <p> Al analizar la tabla 4 se  puede observar que un gran n&uacute;mero de pacientes refirieron antecedentes  patol&oacute;gicos personales, as&iacute; se pudo comprobar en nuestro estudio  que el 39,13 % (81 pacientes) estuvo ingiriendo antiinflamatorios no esteroideos  (AINEs) en d&iacute;as previos al episodio de sangrado y 49 pacientes (23,44 %)  refirieron la ingesti&oacute;n de bebidas alcoh&oacute;licas. Ambos son factores  de riesgo frecuentemente observados en todos los estudios publicados.</p>    <p align="center">TABLA  4. Antecedentes patol&oacute;gicos personales de los pacientes con SDA </p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Antecedentes patol&oacute;gicos personales </td><td>     <div align="center">No.  de casos</div></td><td>     <div align="center">(%)</div></td></tr> <tr> <td>Ingesta  de AINES</td><td>     <div align="center">81 </div></td><td>     <div align="center">(39,13)</div></td></tr>  <tr> <td>Salud</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">50 </div></td><td>     <div align="center">(24,15)</div></td></tr>  <tr> <td>Alcoholismo </td><td>     <div align="center">49 </div></td><td>     <div align="center">(23,44)</div></td></tr>  <tr> <td>Hipertensi&oacute;n arterial</td><td>     <div align="center">44 </div></td><td>      <div align="center">(21,05)</div></td></tr> <tr> <td>Diabetes mellitus </td><td>      <div align="center">16</div></td><td>     <div align="center">(7,72)</div></td></tr>  <tr> <td>Antecedentes de sangrado </td><td>     <div align="center">10 </div></td><td>      <div align="center">4,83</div></td></tr> </table>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Fuente: Encuestas.  </p><h4>Discusi&oacute;n</h4>    <p>En nuestro estudio, del total de 209 pacientes  a los que se les realiz&oacute; esofagogastroduodenoscopia, el 64,11 % correspondi&oacute;  al sexo femenino lo que se contrapone a lo reportado en la bibliograf&iacute;a  consultada, donde se recoge que la incidencia de hemorragia digestiva alta es  m&aacute;s frecuente en el var&oacute;n.<span class="superscript">3,6</span> Esta  diferencia constatada en la muestra est&aacute; probablemente relacionada con  el hecho de que son las mujeres quienes constituyen en nuestro pa&iacute;s el  mayor grupo de pacientes consumidores de AINEs lo cual se sabe guarda una estrecha  relaci&oacute;n con la aparici&oacute;n de SDA as&iacute; como con su evoluci&oacute;n  desfavorable.</p>    <p>Al analizar la distribuci&oacute;n por edades se comprob&oacute;  que el mayor n&uacute;mero de pacientes se enmarcaba en el grupo de 60 a&ntilde;os  y m&aacute;s. Este incremento en el n&uacute;mero de sangrantes proporcional al  aumento de la edad se ha venido acentuando considerablemente en a&ntilde;os recientes;  de lo cual nuestro estudio es una muestra evidente pues el 48,32 % (101 pacientes)  ten&iacute;a 60 a&ntilde;os y m&aacute;s.</p>    <p>Este incremento proporcional de  la incidencia de SDA con respecto a la edad es considerado en todas las series  revisadas como un factor de riesgo<span class="superscript">5,7</span> y est&aacute;  incluido en la mayor&iacute;a de los sistemas de valoraci&oacute;n pron&oacute;stica.  La mortalidad en los enfermos con SDA mayores de 65 a&ntilde;os se duplica con  respecto a la que ocurre por debajo de esta edad y en determinados grupos etiol&oacute;gicos  como la &uacute;lcera p&eacute;ptica, la esofagitis o la hemorragia de origen  desconocido, la mortalidad se acumula de forma casi exclusiva en los ancianos.<span class="superscript">8</span></p>    <p>A  pesar de que el SDA puede tener muchas causas, la mayor&iacute;a de los episodios  de sangrado se deben a un reducido tipo de lesiones. En la muestra analizada por  nosotros, la &uacute;lcera p&eacute;ptica fue la causa de sangrado m&aacute;s  frecuentemente diagnosticada por endoscopia y, en particular, la &uacute;lcera  duodenal, que se present&oacute; en 80 pacientes (38,27 %) y en otros 23 (11 %)  &eacute;sta se combin&oacute; con &uacute;lcera g&aacute;strica. Este hallazgo  concuerda totalmente con los hallados en la literatura en la cual se plantea que  la &uacute;lcera p&eacute;ptica es la causa m&aacute;s frecuente de SDA, que causa  el 50 % de los casos y de estos, los dos tercios corresponden a &uacute;lceras  duodenales y el tercio restante a &uacute;lceras g&aacute;stricas.<span class="superscript">6,9</span></p>    <p>La  hemorragia del tubo digestivo alto suele producir signos y s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos  sorprendentes que obligan al paciente a solicitar atenci&oacute;n m&eacute;dica.  En nuestros pacientes el SDA se present&oacute; con mayor frecuencia en forma  de melena, por este motivo acudieron al facultativo 106 pacientes (50,7 %) del  total. Este aspecto concuerda con lo planteado en las series revisadas donde la  melena aparece tambi&eacute;n como la forma de presentaci&oacute;n m&aacute;s  frecuente. Debemos hacer la salvedad que la forma de presentaci&oacute;n de la  hemorragia va a depender b&aacute;sicamente de 2 factores: el d&eacute;bito de  la hemorragia y la localizaci&oacute;n en el tracto gastrointestinal de la lesi&oacute;n  sangrante, var&iacute;a entonces la incidencia de cada forma de presentaci&oacute;n  de acuerdo con estos factores y los distintos grupos etiol&oacute;gicos.<span class="superscript">3,7-10</span></p>    <p>Un  amplio estudio de la Sociedad Americana de Endoscopia Digestiva considera que  la causa m&aacute;s frecuente de SDA es la &uacute;lcera p&eacute;ptica.<span class="superscript">11</span>  Varios estudios han demostrado que la historia natural de la &uacute;lcera p&eacute;ptica  con hemorragia digestiva viene definida fundamentalmente por los hallazgos endosc&oacute;picos,  por lo que este constituye el procedimiento de elecci&oacute;n para valorar los  signos directos de sangrado y emitir un juicio pron&oacute;stico sobre su continuidad  y recidiva.<span class="superscript">9-11</span></p>    <p>Atendiendo a este motivo  es que decidimos tener en cuenta la clasificaci&oacute;n de Forrest para las &uacute;lceras,  en correspondencia con los estigmas de sangrado en el momento de la endoscopia,  lo cual result&oacute; especialmente &uacute;til para el tratamiento y evoluci&oacute;n  de nuestros pacientes, de forma tal que pudimos comprobar que la mayor&iacute;a  de los casos se encontraban en el estadio IIc (lesi&oacute;n con base negra) con  50 pacientes, para el 29,9 %. Esto no nos separa de otros estudios realizados  al respecto, donde la mayor parte de los pacientes con &uacute;lcera, al enmarcarse  en esta clasificaci&oacute;n se encuentran en los estadios del grupo II, variando  en proporci&oacute;n del IIa al IIc. Esto es un &iacute;ndice de alerta pues,  seg&uacute;n lo descrito en la literatura, en el etadio II la incidencia de resangrado  es superior al 50 % por lo que se debe ser estricto desde el punto de vista terap&eacute;utico,  pues el riesgo de resangrado es un par&aacute;metro importante que va a delimitar  la situaci&oacute;n real de la hemorragia digestiva.<span class="superscript">12,13</span></p>    <p>Del  total de pacientes estudiados, un gran n&uacute;mero refiri&oacute; antecedentes  personales, con predominio del uso de AINEs en 39,13 % (81 pacientes) y la ingesti&oacute;n  de bebidas alcoh&oacute;licas en 49 (23,44 %). Ambos factores de riesgo son frecuentemente  observados en numerosos estudios.</p>    <p>El consumo de AINEs se ha incrementado  en nuestra poblaci&oacute;n, lo cual repercute desfavorablemente en los pacientes  con &uacute;lcera p&eacute;ptica e incluso en aquellos que no la presentan, lo  cual se atribuye a la supresi&oacute;n de la s&iacute;ntesis de prostaglandinas,  as&iacute; como a su interferencia en la producci&oacute;n de mucus y la alteraci&oacute;n  de la barrera citoprotectora, entre otros factores. En los textos consultados  se plantea que cerca del 40 % de los pacientes con SDA y perforaci&oacute;n como  complicaci&oacute;n por una &uacute;lcera, informan haber usado AINEs.<span class="superscript">14,15</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Numerosos  autores refieren la notable importancia del alcoholismo como factor de riesgo  en la hemorragia digestiva alta, sobre todo en los pacientes con &uacute;lcera  p&eacute;ptica.<span class="superscript">16</span> En nuestro estudio este factor  se comport&oacute; de la misma manera.</p>    <p>Lo antes expuesto constituye una  importante evidencia de la relevancia que tiene el SDA dentro de las afecciones  m&aacute;s frecuentes en nuestro medio, por lo cual se hace necesario profundizar  en los conocimientos relacionados con el diagn&oacute;stico, atenci&oacute;n y  tratamiento de los pacientes que lo padecen.</p>    <p>En conclusi&oacute;n, el sangrado  digestivo alto predomin&oacute; en el sexo femenino y en el grupo de pacientes  con 60 a&ntilde;os y m&aacute;s, la &uacute;lcera duodenal fue la causa de sangrado  digestivo alto m&aacute;s frecuente y la forma de presentaci&oacute;n m&aacute;s  relevante fue la melena. El estadio de Forrest que con mayor frecuencia se observ&oacute;  fue el IIc. La ingesti&oacute;n de AINEs y bebidas alcoh&oacute;licas fueron los  antecedentes m&aacute;s com&uacute;nmente referidos por los pacientes.</p><h4>Summary  </h4>    <p>Upper gastrointestinal bleeding, frequent health problem in the world  and relevant cause of morbility and mortality in all age groups, present a great  clinical importance. A prospective-descriptive research was carried out with the  ain to characterize clinically the patients with performed esoagogastroduodenoscopy  because of upper gastrointestinal bleeding in the gastroenterologic departments  of 10 de Octubre and Miguel Enriquez hospitals in the last 6 months of 1999. Gastrointestinal  bleeding was predominant on women (64.11 %) and in 60 years and older patients  (48,32 %). The most frequent cause of hemorrage was duodenal ulcer (38.27 %) being  melena mostly observed (50,7 %). Forrest IIc stage was predominant in patients  who suffered from ulcer and many patient presented personal antecedent and the  most frequent one was (N.S.A.I.) non steroideal anti-inflammatory drugs intake.</p>    <p></p>    <p></p>    <p><i>Subject  headings:</i> GASTROINTESTINAL HEMORRAGE/diagnosis; DUODENAL ULCER; ENDOSCOPY,  DIGESTIVE SYSTEM.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <!-- ref --><li> Farreras  Valenti P. Medicina Interna. Tomo-I. 13 ed. Barcelona: Ediciones DOYMA; 1996:  822-41.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Mi&ntilde;o Fugarolas GY, Jaramillo JL. Epidemiolog&iacute;a,  etiolog&iacute;a y cl&iacute;nica de la HDA. Gastrum 1997;9:15-25.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Morgan AG, Clamp SE. OMGE. International upper gastrointestinal bleeding survey  1978-1996. Scand J Gastroenterol 1998;36 (suppl.210):51-8.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Holman  RA, Davis M, Gough KR. 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The value emergency endoscpy in upper gastrointestinal  bleeding: Review and analysys of 2014 cases. Endoscopy 1998;15:126-31.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Cello JP. Hemorragia gastrointestinal. En: Cecil Loeb. Tratado de Medicina Interna.  20th ed. Vol. I. M&eacute;xico: Mc Graw-Hill Interamericana; 1998.p.734-8.    <br>  </li>    <!-- ref --><li> Silverstein FG, Gilbert DA, Tedesco FJ. The national adge survey on  upper gastrointestinal bleeding. Clinical diagnostic factor. Gastrointest Endosc  1994;27:80 -93.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Swain CP, Storey D, Bown S. Nature of bleeding vessel  in recurrently bleeding gastric ulcer. Gastroenterology 1996;90:595-608.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Stirey DW, Brown SG, Swain CP. Endoscopic prediction of recurrent bleeding in  peptic ulcer. N Eng J Med 1997;405:915-6.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Graham DY. The relationship  between non steroidal anti-inflamatory drugs use and peptic ulcer disease. 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<body><![CDATA[<br> Dr. <i>Alfredo Hierro Gonz&aacute;lez</i>.  Arnao 24 entre Saco y Cisneros, La Lira, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana,  Cuba.</p>    <p></p>    <p><a href="#autor"><span class="superscript">1 </span></a><span class="superscript"><a href="#autor"></a></span><a href="#autor">Especialista  de I Grado en Medicina General Integral y Gastroenterolog&iacute;a. Asistente  del Departamento de Cl&iacute;nica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;Hospital Clinicoquir&uacute;rgico  &quot;10 de Octubre.&quot;    <br> <span class="superscript">2</span> Especialista  de II Grado en Gastroenterolog&iacute;a. Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &quot;Miguel  Enr&iacute;quez.&quot;</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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