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</front><body><![CDATA[ <h3><img src="Vi%F1etas%201.jpg" width="300" height="60"></h3><h2>    <br>  Deterioro cognitivo. Avances y controversias </h2>    <p>El incremento de la expectativa  de vida en la poblaci&oacute;n ha ocasionado un aumento de las enfermedades que  aparecen en edades avanzadas y resulta de gran importancia investigar aquellas  que causan incapacidad f&iacute;sica y se asocian con deterioro intelectual, por  afectar directamente la calidad de vida del paciente.</p>    <p>La reciente apertura  de las neurociencias cognitivas ha generado un creciente inter&eacute;s por comprender  las funciones y los sustratos neurales de las denominadas funciones cognitivas  de alto nivel. En las 2 &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la neurolog&iacute;a conductual  y la neuropsicolog&iacute;a han evolucionado a pasos agigantados bajo el influjo  de los modelos te&oacute;ricos provenientes de la psicolog&iacute;a cognitiva,  pero tambi&eacute;n por el avance de nuevos y sofisticados m&eacute;todos que  permiten estudiar la actividad cerebral durante los procesos cognitivos. Las t&eacute;cnicas  de neuroimagen y los modelos computacionales de las funciones cognitivas de alto  nivel han arrojado nuevos datos y modelos sobre el intrincado mundo del funcionamiento  cerebral. </p>    <p>Existen m&uacute;ltiples definiciones con respecto al concepto  <i>deterioro cognitivo</i>. En un sentido amplio puede definirse como toda alteraci&oacute;n  de las capacidades mentales superiores, ya sea focal o m&uacute;ltiple. Algunos  investigadores lo definen como un s&iacute;ndrome: conjunto de disminuciones de  diferentes actitudes intelectuales que pueden asociarse con alteraciones sensoriales,  motrices y de la personalidad, atribuibles a distintas causas patog&eacute;nicas  que incluyen, adem&aacute;s de las de naturaleza org&aacute;nica, otras de tipo  social. </p>    <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con los aportes de la neuropsicolog&iacute;a  contempor&aacute;nea surge el t&eacute;rmino <i>deterioro cognitivo ligero</i>  (DCL), entidad heterog&eacute;nea en su etiolog&iacute;a que define un estado  de transici&oacute;n entre el envejecimiento normal y la demencia. Este concepto  hace referencia a uno de los momentos del <i>continuum cognitivo</i> que se inicia  en la mente sana con un cerebro sano, se sigue a un estado de mente sana sobre  un cerebro en riesgo, y a otro de mente sana sobre un cerebro ya enfermo. En el  momento siguiente, la mente comienza a deteriorarse (DCL) y el proceso culmina  en los estados convencionalmente definidos de demencia ligera, moderada y severa.  Visto en este contexto, la demencia y el deterioro cognitivo constituyen diferentes  fases o momentos de un mismo proceso.</p>    <p>Si bien el concepto de DCL pudo surgir  inicialmente como un intento de definir una situaci&oacute;n cl&iacute;nica de  riesgo aumentado de progresi&oacute;n a demencia, hoy d&iacute;a se ha producido  una identificaci&oacute;n pr&aacute;cticamente completa entre DCL y enfermedad  de Alzheimer (EA), aunque se pretende utilizar en la demencia vascular. Los propios  criterios de definici&oacute;n del DCL se centran en el trastorno de memoria sobre  la hip&oacute;tesis de que esta funci&oacute;n ser&aacute; la primera en verse  afectada por la EA. A&uacute;n m&aacute;s, los factores que se investigan como  posibles marcadores predictores de la progresi&oacute;n de un DCL (atrofia hipoc&aacute;mpica,  polimorfismo Apo E, hipometabolismo entorrinal), son los propios de la EA.</p>    <p>La  aceptaci&oacute;n generalizada del DCL como entidad cl&iacute;nica entra&ntilde;a,  entre otros, 2 riesgos fundamentales con analog&iacute;as hist&oacute;ricas contrapuestas.  Ante una poblaci&oacute;n envejecida que se queja de fallos en su memoria con  elevada frecuencia, identificar DCL y enfermedad cerebral degenerativa puede ser  aventurado. En segundo lugar, ser&iacute;a precipitado igualar DCL y EA. La EA  es, sin duda, el sustrato m&aacute;s frecuente del mencionado <i>continuum cognitivo</i>,  pero no el &uacute;nico, y el resto de los procesos que pueden desencadenarlo,  incluidos los vasculares, han de pasar tambi&eacute;n por un momento de DCL.</p>    <p>En  1993 aparece en la bibliograf&iacute;a el t&eacute;rmino <i>deterioro cognitivo  vascular</i> (DCV), en una carta enviada al editor de Neurology en la que se discute  la propuesta de los criterios diagn&oacute;sticos de demencia vascular publicada  por el comit&eacute; de expertos del Instituto Nacional para el estudio del ictus  y los trastornos de la comunicaci&oacute;n y la Asociaci&oacute;n Internacional  de Investigaci&oacute;n en Neurolog&iacute;a (NINDS-AIREN). <i>Hachinski</i> y  <i>Bowler</i>, sugirieron el t&eacute;rmino DCV sobre la idea de que no existe  la demencia vascular, existen causas vasculares de da&ntilde;o cerebral y deterioro  cognitivo cuyas manifestaciones cl&iacute;nicas variar&aacute;n en funci&oacute;n  de la localizaci&oacute;n, extensi&oacute;n, tipo y momento de aparici&oacute;n  de las lesiones cerebrales. No pretend&iacute;an definir una nueva entidad ni  proponer una definici&oacute;n de las fases iniciales de la demencia vascular.  El t&eacute;rmino DCV deb&iacute;a englobar tambi&eacute;n, seg&uacute;n ellos,  el deterioro cognitivo ocasionado por lesiones vasculares en pacientes con EA.  Posteriormente, hacen referencia a que unas &aacute;reas cognitivas pueden estar  m&aacute;s alteradas que otras y la memoria puede estar preservada.</p>    <p>En 1996,  <i>L&oacute;pez Pousa</i> y otros en su libro de texto &quot;Manual de Demencias&quot;,  expresan: el reto que tiene <i>Hachinski</i> ahora es c&oacute;mo definir el deterioro  cognitivo vascular y c&oacute;mo fijar los criterios diagn&oacute;sticos del mismo.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recientemente,  <i>Rockwood</i> ha definido la afectaci&oacute;n cognitiva vascular como un t&eacute;rmino  amplio que intenta detectar la p&eacute;rdida cognitiva antes de que la demencia  avance m&aacute;s all&aacute; de un tratamiento efectivo. Este investigador reconoce  que los criterios para afectaci&oacute;n cognitiva vascular est&aacute;n en los  estadios iniciales de su desarrollo y la carencia de datos sobre el comienzo de  la p&eacute;rdida cognitiva ha inhibido su formalizaci&oacute;n. </p>    <p>Consideramos  que es necesario realizar nuevas investigaciones cuyos resultados permitan sustentar  el uso del t&eacute;rmino deterioro cognitivo leve para los estadios iniciales  de la enfermedad de Alzheimer y definir los criterios de deterioro cognitivo vascular  que sean aceptados internacionalmente. </p>    <p align="left"><i>    <br> Recibido: 21  de octubre de 2003. Aprobado: 20 de noviembre de 2003.</i></p>    <blockquote>     <p align="right">    <br>  Dr<i>. Nelson G&oacute;mez Viera</i>    <br> Especialista de II Grado en Neurolog&iacute;a    <br>  Vicedirector de Medios Diagn&oacute;sticos    <br> Profesor Auxiliar</p></blockquote>     ]]></body>
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