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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Importancia del diagnóstico certero de la hipertensión esencial: la hipertensión de bata blanca]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Central de Las Villas Facultad de Psicología ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas Facultad de Psicología ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75232003000500008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75232003000500008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75232003000500008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La hipertensión esencial constituye uno de los trastornos más frecuentes en las consultas médicas y es reconocida entre los principales factores de riesgo de los trastornos cardiovasculares y cerebrovasculares, primeras causas de muerte en nuestro país. Por ello se realizan grandes esfuerzos en la Atención Primaria dirigidos al diagnóstico, control y tratamiento temprano de los pacientes hipertensos. El presente trabajo pretende ofrecer una panorámica del estado actual de las investigaciones que desde Psicología de la Salud se plantean en torno a la hipertensión de bata blanca o hipertensión clínica aislada, fenómeno que puede implicar una sobrestimación en el diagnóstico de la HTA y, consecuentemente, una sobremedicación de los pacientes hipertensos. Se presenta una revisión actualizada sobre el tema y se ofrecen recomendaciones sobre su diagnóstico que podrían resultar de utilidad para los especialistas de salud.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[We propose the standard deviation ratio index (DERI) to quantify ventricular repolarization variability (VRV). This new index takes into account the changes in the fast and slow components of the RR, RTm (from R peak to T peak) and RTe (from R peak to T end) cardiac intervals. DERI has been evaluated in 20 healthy subjects, 12 subjects with coronary artery disease (CAD) and 13 subjects with acute myocardial infarction (AMI). The DERI index is lower in healthy subjects than in AMI subjects (p < 1,68 &acute; 10-4 for RTm and p < 4,46 &acute; 10-4 for RTe) and in CAD subjects (p < 3,23 &acute; 10-5 for RTm and p < 0,02 for RTe). Breathing patterns affect the DERI index. In order to reduce that influence, we propose to record signals in periods with uniform breathing patterns, such as during sleep.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[HIPERTENSION]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[RESPIRATION]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ELECTROCARDIOGRAPHY]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Instituto Superior de Ciencias B&aacute;sicas    <br> Villa Clara </p><h2> Importancia  del diagn&oacute;stico certero de la hipertensi&oacute;n esencial: la hipertensi&oacute;n  de bata blanca</h2>    <p><a href="#cargo">Msc. Osana Molerio P&eacute;rez<span class="superscript">1</span>  y Dra. Alina P&eacute;rez de Armas<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>    <br>  Resumen</h4>    <p>La hipertensi&oacute;n esencial constituye uno de los trastornos  m&aacute;s frecuentes en las consultas m&eacute;dicas y es reconocida entre los  principales factores de riesgo de los trastornos cardiovasculares y cerebrovasculares,  primeras causas de muerte en nuestro pa&iacute;s. Por ello se realizan grandes  esfuerzos en la Atenci&oacute;n Primaria dirigidos al diagn&oacute;stico, control  y tratamiento temprano de los pacientes hipertensos. El presente trabajo pretende  ofrecer una panor&aacute;mica del estado actual de las investigaciones que desde  Psicolog&iacute;a de la Salud se plantean en torno a la hipertensi&oacute;n de  bata blanca o hipertensi&oacute;n cl&iacute;nica aislada, fen&oacute;meno que  puede implicar una sobrestimaci&oacute;n en el diagn&oacute;stico de la HTA y,  consecuentemente, una sobremedicaci&oacute;n de los pacientes hipertensos. Se  presenta una revisi&oacute;n actualizada sobre el tema y se ofrecen recomendaciones  sobre su diagn&oacute;stico que podr&iacute;an resultar de utilidad para los especialistas  de salud.    <br> </p>    <p><i>DeCS</i>: HIPERTENSION/diagn&oacute;stico; FACTORES DE  RIESGO; ATENCION PRIMARIA DE SALUD.    <br> </p>    <p>Entre las afecciones cr&oacute;nicas  atendidas en los servicios primarios de salud, la hipertensi&oacute;n arterial  representa, con diferencia, el motivo de consulta m&aacute;s frecuente.<span class="superscript">1</span>  La importancia sociosanitaria de la HTA radica en su elevada frecuencia en la  poblaci&oacute;n y su papel como factor de riesgo en la aparici&oacute;n de los  trastornos cardiovasculares, los cuales representan las principales causas de  mortalidad en los pa&iacute;ses desarrollados.<span class="superscript">2,3</span></p>    <p>En  Cuba, se ha determinado que el 15 % de la poblaci&oacute;n rural y el 30 % de  la poblaci&oacute;n urbana es hipertensa. Despu&eacute;s de los 50 a&ntilde;os,  aproximadamente el 50 % la padece. Se estima que entre un 25 y un 30 % de la poblaci&oacute;n  mayor de 15 a&ntilde;os podr&iacute;a tener una PA = 140 y 90 mmHg, o lo que es  igual, m&aacute;s de 2 000 000 de cubanos adultos padecen de esta enfermedad.<span class="superscript">4</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El  conocimiento de la verdadera magnitud de la proporci&oacute;n de la poblaci&oacute;n  afectada se ve obstaculizado por varios hechos pues una porci&oacute;n importante  de los hipertensos no est&aacute; consciente de su estado. La situaci&oacute;n  de desconocimiento se incrementa en la ni&ntilde;ez y la adolescencia por la ausencia  de h&aacute;bitos en las consultas de la toma sistem&aacute;tica de la tensi&oacute;n  arterial a esa categor&iacute;a de pacientes. En muchas ocasiones su instalaci&oacute;n  ocurre de manera lenta, progresiva y sin que se describan s&iacute;ntomas asociados,  de ah&iacute; que ha sido bautizada como &quot;el asesino silencioso.&quot;<span class="superscript">5</span></p>    <p>Es  por ello que en la actualidad se realizan importantes esfuerzos desde la atenci&oacute;n  primaria de salud en el pesquisaje de estos pacientes. Evidentemente, un diagn&oacute;stico  temprano de la HTA posibilitar&iacute;a el establecimiento del tratamiento oportuno  lo cual contribuir&iacute;a, sin lugar a duda, a prevenir las complicaciones cardiovasculares  y cerebrovasculares que a ella se asocian.<span class="superscript">6,7</span>  Sin embargo, ser&iacute;a necesario adem&aacute;s un diagn&oacute;stico certero,  en tanto la presi&oacute;n arterial presenta el problema de su enorme variablidad,  lo cual puede llevar a un diagn&oacute;stico de falsos positivos.</p><h4>La medici&oacute;n  de la presi&oacute;n arterial</h4>    <p>El programa de control de la hipertensi&oacute;n  no puede ser &oacute;ptimo sin un adecuado sistema de medida de la presi&oacute;n  arterial. La medida mediante esfigmoman&oacute;metros de mercurio ha sido y es  la t&eacute;cnica cl&iacute;nica est&aacute;ndar m&aacute;s empleada; su mayor  ventaja es su simplicidad, fiabilidad y bajo costo.<span class="superscript">8</span>  En la mayor&iacute;a de los centros de salud del pa&iacute;s, incluidos los de  atenci&oacute;n primaria, se emplean los esfigmoman&oacute;metros aneroides, que  aunque resultan igualmente sencillos y de bajo costo requieren ser calibrados  con relativa frecuencia para obtener mediciones confiables. En todo caso, los  aparatos de registro manual no escapan a la posibilidad de sesgos o errores ya  sean por el observador o por los propios instrumentos de medida.</p>    <p>De gran  aceptaci&oacute;n han resultados los esfigmoman&oacute;metros autom&aacute;ticos  que ya han ido superando sus limitaciones iniciales y hoy d&iacute;a ofrecen medidas  fiables y comparables al m&eacute;todo manual, adem&aacute;s de eliminar la variaci&oacute;n  por el prejuicio del observador.<span class="superscript">9</span> </p>    <p>Recientemente  se ha introducido el uso de la Monitorizaci&oacute;n ambulatoria de la presi&oacute;n  arterial (MAPA) que, mediante un equipo autom&aacute;tico, permite conseguir muchas  medidas de la PA a lo largo de un per&iacute;odo (70 a 100 tomas en las 24 h),  y proporciona informaci&oacute;n sobre la variaci&oacute;n circadiana de la PA  as&iacute; como la respuesta de la PA ante diferentes acontecimientos de la vida  diaria. Tambi&eacute;n posibilita el diagn&oacute;stico de hipertensi&oacute;n  ortost&aacute;tica, posprandial y la derivada de un exceso de tratamiento. Otro  de sus m&eacute;ritos radica en que brinda la posibilidad de establecer el diagn&oacute;stico  diferencial de la hipertensi&oacute;n de bata blanca, que afectar&iacute;a entre  un 10-15 % de la poblaci&oacute;n hipertensa.<span class="superscript">9-11</span>  En nuestro pa&iacute;s esta t&eacute;cnica no ha sido generalizada atendiendo  al alt&iacute;simo costo de su equipamiento, lo cual no resulta factible en los  centros de atenci&oacute;n primaria de salud. </p>    <p>Sin embargo, los grandes  avances en el perfeccionamiento de los instrumentos de medici&oacute;n de la presi&oacute;n  arterial no garantizan totalmente la confiabilidad de su lectura por la enorme  variabilidad transituacional caracter&iacute;stica de las cifras tensionales.<span class="superscript">12-14  </span></p>    <p>Es decir, se observan grandes variaciones de un momento a otro y  de una situaci&oacute;n a otra, por lo que cabe cuestionarse cu&aacute;les son  las condiciones adecuadas para llevar a cabo su evaluaci&oacute;n. </p>    <p>La Sociedad  Americana de Hipertensi&oacute;n recomienda para una correcta evaluaci&oacute;n  cl&iacute;nica, un per&iacute;odo de descanso previo a la lectura de la presi&oacute;n  arterial y su repetici&oacute;n en diversas ocasiones a lo largo del tiempo, para  tener una lectura fiable.<span class="superscript">15</span> En nuestro medio,  el diagn&oacute;stico positivo de HTA se realiza cuando se han registrado valores  por encima de los l&iacute;mites prefijados en 3 ocasiones o m&aacute;s, seg&uacute;n  se establece en el Programa Nacional de Prevenci&oacute;n Diagn&oacute;stico,  Evaluaci&oacute;n y Control de la Hipertensi&oacute;n Arterial.<span class="superscript">4</span></p>    <p>No  obstante, si bien estas precauciones son necesarias pueden no ser suficientes,  algunos pacientes tienden a mostrar, sistem&aacute;ticamente, una presi&oacute;n  arterial m&aacute;s elevada en la cl&iacute;nica que en su domicilio. Se ha comprobado  que las elevaciones tensionales a lo largo del d&iacute;a en el medio ambiente  propio del sujeto suelen correlacionar mejor con las complicaciones hipertensivas  que las lecturas tomadas en el contexto cl&iacute;nico.<span class="superscript">16-18</span>  Tales pacientes se engloban dentro de la categor&iacute;a llamada hipertensi&oacute;n  de &quot;bata blanca&quot; (<i>White Coat Hypertension</i>).</p><h4>La hipertensi&oacute;n  de bata blanca o hipertensi&oacute;n cl&iacute;nica aislada</h4>    <p>En los &uacute;ltimos  a&ntilde;os ha proliferado un gran n&uacute;mero de investigaciones relacionadas  con la HBB; sin embargo, los primeros estudios al respecto se remontan a los a&ntilde;os  40 cuando <i>Ayman</i> y <i>Golshine</i> encontraron que la PA registrada por  los pacientes hipertensos en sus domicilios era sistem&aacute;ticamente m&aacute;s  baja que la registrada por los m&eacute;dicos en consulta.<span class="superscript">19</span>  Posteriormente, <i>Reisser</i>, <i>Reeves </i>y <i>Armington </i>se&ntilde;alaron  que la presi&oacute;n arterial era m&aacute;s alta cuando era medida por un m&eacute;dico  que cuando era responsable de ello una enfermera.<span class="superscript">20</span>  <i>Richardson</i>, <i>Honour</i>, <i>Fenton</i> y <i>Stott</i> observaron que  la PA medida en presencia del m&eacute;dico tend&iacute;a a ser m&aacute;s elevada  que cuando era tomada en ausencia de ellos<span class="superscript">21</span>  y <i>Mancia</i>, con un registro invasivo, demostr&oacute; que la sola presencia  del m&eacute;dico a la cabecera del paciente induc&iacute;a una marcada elevaci&oacute;n  de la PA.<span class="superscript">22</span> Otras investigaciones han hallado  similares resultados.<span class="superscript">22-24 </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ya en 1974,<i>  Hart </i>se&ntilde;alaba que la medida de la PA en la consulta como &uacute;nico  procedimiento para tomar decisiones diagn&oacute;sticas y terap&eacute;uticas,  implicar&iacute;a el riesgo de diagnosticar hipertensos y estudiar como tales  a muchos pacientes que no lo son.<span class="superscript">25</span> Similares  resultados tambi&eacute;n fueron constatados en el <i>Australian Therapeutic Trial</i><span class="superscript">26</span>  donde cerca de la mitad de los pacientes incluidos en el ensayo normalizaban sus  cifras de PA mediante la sola administraci&oacute;n de placebo.</p>    <p>El t&eacute;rmino  hipertensi&oacute;n de bata blanca, introducido recientemente por <i>Pickering</i><span class="superscript">27</span>  se&ntilde;ala a aquellos individuos que presentan una PA elevada en el entorno  cl&iacute;nico y cifras completamente normales fuera de este &aacute;mbito. La  HBB hace referencia a una elevaci&oacute;n artefactual de la presi&oacute;n arterial  provocada por la presencia del personal sanitario y/o del m&eacute;dico durante  el proceso de medida que reduce, notablemente, la validez del diagn&oacute;stico  de la hipertensi&oacute;n arterial.<span class="superscript">28</span></p>    <p>Aunque  la denominaci&oacute;n de hipertensi&oacute;n de bata blanca es la m&aacute;s  frecuente en la literatura cient&iacute;fica y en la pr&aacute;ctica profesional,  recientemente se ha propuesto el nombre de hipertensi&oacute;n cl&iacute;nica  aislada (HCA) para subrayar el hecho de que no se conoce con exactitud su etiolog&iacute;a  pues al parecer este efecto no es inducido exclusivamente por la bata blanca ya  que se ha podido observar incluso cuando el m&eacute;dico no lleva la bata blanca.<span class="superscript">28-30</span></p>    <p>Algunos  autores consideran que podr&iacute;a ser el status social del m&eacute;dico el  responsable de la elevaci&oacute;n de la HTA, en este sentido <i>Long</i>, <i>Lynch  Machiram</i>, <i>Thomas </i>y <i>Malinow</i><span class="superscript">31</span>  registraron la PA a un grupo de sujetos mientras manten&iacute;an una charla con  el experimentador que en algunos casos era presentado por la secretaria como doctor,  vistiendo traje y corbata y con una tarjeta de identificaci&oacute;n que le describ&iacute;a  como doctor y en otros casos el experimentador se presentaba a s&iacute; mismo  por su nombre y como un asistente del experimento sobre presi&oacute;n arterial;  se encontr&oacute; que los sujetos del primer grupo mostraban una PAS y PAD significativamente  superior a los que eran evaluados por el experimentador de menor <i>status</i>.</p>    <p>Se  estima que un 20 % de los pacientes hipertensos, con cifras de presi&oacute;n  arterial diast&oacute;lica entre 90 y 104 mmHg en la cl&iacute;nica, sufren HBB.  Este porcentaje se reduce al 5 % en los pacientes con niveles de presi&oacute;n  diast&oacute;lica por encima de 104 mmHg.<span class="superscript">27</span>    <br>  La importancia cl&iacute;nica de la HBB radica en que estos pacientes parecen  tener un menor riesgo de morbilidad y mortalidad cardiovascular que los pacientes  con hipertensi&oacute;n mantenida y, por tanto, corren el riesgo de recibir un  tratamiento innecesario no exento de importantes efectos secundarios. En esta  l&iacute;nea, <i>Pickering</i><span class="superscript">29</span> llev&oacute;  a cabo un seguimiento de 739 pacientes con HTA durante un per&iacute;odo de 5  a&ntilde;os, observ&oacute; una prevalencia de morbilidad cardiovascular de tan  solo 2,1 % en los pacientes con HBB, frente al 4,4 % en aquellos con HTA mantenida.  Otras investigaciones, parecen se&ntilde;alar que aunque los pacientes con HBB  pueden tener mayor nivel de complicaciones hipertensivas que las personas normotensas,  manifiestan, sin embargo, menos alteraciones org&aacute;nicas que los pacientes  con HTA mantenida.<span class="superscript">32,33</span></p>    <p>Para algunos autores,  la hipertensi&oacute;n de bata blanca tiende a ser m&aacute;s frecuente cuando  los pacientes son mujeres, j&oacute;venes y no obesas.<span class="superscript">27  </span>Sin embargo, otros estudios ofrecen datos contradictorios al respecto,  aseguran que la HBB puede aparecer en personas de cualquier sexo y edad.<span class="superscript">34-37</span>  Tampoco los antecedentes familiares de HTA parecen tener importancia en su aparici&oacute;n.<span class="superscript">37</span></p>    <p>Algunas  investigaciones se han centrado en el estudio de la personalidad de los pacientes  con HBB, sin que se hayan encontrado caracter&iacute;sticas personol&oacute;gicas  determinantes en los pacientes estudiados. En un intento por lograr una explicaci&oacute;n  causal de la HBB, <i>Amigo</i> plantea que &eacute;sta puede producirse por un  condicionamiento. Este autor parte del reconocimiento de una abundante evidencia  emp&iacute;rica que pone de manifiesto la posibilidad de condicionar cl&aacute;sicamente  la presi&oacute;n arterial.<span class="superscript">28 </span></p>    <p>Otros autores  se han centrado en los estados emocionales, parten del supuesto de que la ansiedad  cr&oacute;nica podr&iacute;a tener un rol etiol&oacute;gico y concluyen que los  pacientes con HBB no son necesariamente m&aacute;s ansiosos que otro tipo de hipertensos.<span class="superscript">37,38</span></p>    <p>En  resumen, la HBB constituye una respuesta emocional espec&iacute;fica al contexto  cl&iacute;nico en el que se realiza la medida de la presi&oacute;n arterial que  se acompa&ntilde;a de una respuesta psicofisiol&oacute;gica espec&iacute;fica.<span class="superscript">28</span>  Sin embargo, las investigaciones realizadas no permiten establecer qu&eacute;  elementos del contexto cl&iacute;nico desempe&ntilde;an el papel determinante  (si el manguito, la bata blanca, el status profesional del m&eacute;dico, el diagn&oacute;stico  de enfermedad hipertensiva, etc.).</p><h4>El efecto de bata blanca</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin  embargo, se requiere ser muy cauteloso en el diagn&oacute;stico de la HBB, estableciendo  su diferenciaci&oacute;n del llamado efecto de bata blanca (EBB) que hace referencia  a otro grupo de pacientes realmente hipertensos que se muestran &quot;aparentemente&quot;  mal controlados en la consulta, porque sus niveles de PA, en presencia del m&eacute;dico,  est&aacute;n por encima de los que mantienen habitualmente. El EBB es un concepto  cuantitativo que al presentarse en hipertensos infravalora el efecto del tratamiento.<span class="superscript">39</span></p>    <p>El  EBB se produce por el efecto de la reacci&oacute;n de alerta generada por el propio  contexto m&eacute;dico. Una de las cuestiones m&aacute;s preocupantes al respecto  es que al constatar el m&eacute;dico que con el tratamiento indicado no se controlan  los pacientes, tiende a elevar las dosis sin que con ello se consigan mejores  resultados en la mayor&iacute;a de los casos.<span class="superscript">25</span>  Por lo que est&aacute;n siendo sobremedicados de manera innecesaria, con el consiguiente  incremento de gastos econ&oacute;micos y la posibilidad de aparici&oacute;n de  efectos secundarios.</p>    <p>Finalmente, se puede plantear que tanto la HBB como  el EBB constituyen un problema b&aacute;sico a tener en cuenta en la evaluaci&oacute;n,  diagn&oacute;stico y tratamiento de la hipertensi&oacute;n arterial esencial.  En cualquier caso es conveniente precisar que los mismos (HBB o HCA y el EBB)  no deben ser considerados como un error diagn&oacute;stico m&eacute;dico, pues  el m&eacute;dico de familia que es el que se ocupa mayoritariamente del diagn&oacute;stico  y tratamiento de la hipertensi&oacute;n esencial, eval&uacute;a la presi&oacute;n  arterial mediante un esfigmoman&oacute;metro convencional ya que todav&iacute;a  no se dispone en el pa&iacute;s del sistema de monitorizaci&oacute;n ambulatoria  de la presi&oacute;n arterial (MAPA) que resultar&iacute;a el instrumento id&oacute;neo  para descartar la HBB.</p>    <p>Tal afirmaci&oacute;n podr&iacute;a generar algunas  interrogantes relacionadas con el c&oacute;mo lograr un diagn&oacute;stico acertado  de la HTA esencial. Consideramos que las siguientes recomendaciones podr&iacute;an  contribuir a lograr una mayor fiabilidad del diagn&oacute;stico.</p>    <p>-&iquest;  Qui&eacute;n realiza las mediciones? &iquest;En qu&eacute; contexto se debe medir  la presi&oacute;n arteial?</p>    <p>En caso de que se sospeche que la medida de la  presi&oacute;n arterial en la cl&iacute;nica, refleja un caso de HBB, entonces  ser&iacute;a oportuno que la enfermera, los asistentes sociales u otras personas  ajenas al consultorio que hayan sido entrenadas para ello, la registraran en diferentes  momentos del d&iacute;a y en contextos ajenos al medio hospitalario.<span class="superscript">12,40,41</span>    <br>  </p>    <p>- &iquest;C&oacute;mo realizar el diagn&oacute;stico?</p>    <p>El diagn&oacute;stico  de la HTA debe concebirse como un proceso que va m&aacute;s all&aacute; de la  simple medida de la PA en 3 momentos. Es importante tener en cuenta que en ocasiones  el especialista puede tener un efecto iatrog&eacute;nico al decirle al paciente  desde la primera medici&oacute;n que sus cifras son altas y que tiene posibilidades  de ser hipertenso, por lo que en la comunicaci&oacute;n del diagn&oacute;stico  se debe ser prudente. As&iacute;, salvo que se trate de un pico tensional importante,  parece m&aacute;s conveniente esperar la confirmaci&oacute;n sobre el status hipertensivo  y repetir en otras ocasiones la medida, explic&aacute;ndole al paciente de un  modo tranquilizador la necesidad de este proceso.<span class="superscript">12,28</span></p>    <p>-&iquest;Cu&aacute;l  ser&iacute;a la estrategia terap&eacute;utica a seguir ante la confirmaci&oacute;n  de un diagn&oacute;stico de HBB?</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Finalmente, los especialistas de atenci&oacute;n  primaria de salud deber&aacute;n prestar atenci&oacute;n a las recomendaciones  ofrecidas por la OMS sobre la conveniencia de un tratamiento escalonado como la  forma adecuada de abordar la terap&eacute;utica de la HTA.<span class="superscript">42  </span>De gran relevancia resulta tambi&eacute;n un memorando conjunto de la OMS  y de la Sociedad Internacional de Hipertensi&oacute;n en el cual se recomienda  que la conducta terap&eacute;utica m&aacute;s adecuada en la HTA leve es la de  iniciar el tratamiento no farmacol&oacute;gico al menos durante 3 meses, antes  de iniciar el tratamiento con f&aacute;rmacos.<span class="superscript">43</span>  El enfoque terap&eacute;utico de la HBB est&aacute; a&uacute;n en discusi&oacute;n,  la indicaci&oacute;n del tratamiento est&aacute; condicionada todav&iacute;a al  perfil de riesgo del paciente o a la existencia de complicaci&oacute;n org&aacute;nica  asociada. En cualquier caso, el paciente deber&aacute; ser evaluado peri&oacute;dicamente,  ya que este grupo puede desarrollar hipertensi&oacute;n estable en el futuro.<span class="superscript">44-46</span></p>    <p>_____________________________________________________________________________________________    <br>  El presente trabajo forma parte de las investigaciones del Proyecto PROCDEC, proyecto  de investigaci&oacute;n conjunta de la Universidad Central de Las Villas, el Instituto  Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Villa Clara con el financiamiento del Ayuntamiento  de Oviedo (Espa&ntilde;a). Por lo que agradecemos la colaboraci&oacute;n ofrecida  por su equipo de trabajo para la realizaci&oacute;n de este estudio.</p>    <p>_____________________________________________________________________________________________</p><h4>Summary</h4>    <p>We  propose the standard deviation ratio index (DERI) to quantify ventricular repolarization  variability (VRV). This new index takes into account the changes in the fast and  slow components of the RR, RTm (from R peak to T peak) and RTe (from R peak to  T end) cardiac intervals. DERI has been evaluated in 20 healthy subjects, 12 subjects  with coronary artery disease (CAD) and 13 subjects with acute myocardial infarction  (AMI). The DERI index is lower in healthy subjects than in AMI subjects (p &lt;  1,68 &acute; 10-4 for RTm and p &lt; 4,46 &acute; 10-4 for RTe) and in CAD subjects  (p &lt; 3,23 &acute; 10-5 for RTm and p &lt; 0,02 for RTe). Breathing patterns  affect the DERI index. In order to reduce that influence, we propose to record  signals in periods with uniform breathing patterns, such as during sleep.    <br>  </p>    <p><i>Subject headings: </i>MYOCARDIAL ISCHEMIA; RESEARCH; RESPIRATION; ELECTROCARDIOGRAPHY.    <br>      <br> </p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>     <!-- ref --><li> Kaplan NM. Clinical  Hypertension. 5&ordf; ed. Sydney: Williams y Wilkins; 1990.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Mancia  G, Paratini G. Importancia del control uniforme y mantenido de la presi&oacute;n  arterial para la prevenci&oacute;n de la morbilidad y mortalidad cardiovasculares.  Blood Press J 2001, Supl 3:27-33.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Sociedad Asturiana de Hipertensi&oacute;n  y Riesgo Vascular (SAHRVA). Enfermedad vascular: prevenci&oacute;n secundaria  desde la medicina de atenci&oacute;n primaria. Oviedo: SAHRVA, 2002.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Mac&iacute;as I. et al. Programa Nacional de prevenci&oacute;n, Diagn&oacute;stico,  Evaluaci&oacute;n y Control de la Hipertensi&oacute;n Arterial. Rev Cubana Med  General Integr1999;1:46-87.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Amigo I, Johnston D. El status del tratamiento  psicol&oacute;gico de la hipertensi&oacute;n arterial esencial. Rev Psicol Salud  1989;2:3-17.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Coutin G, Borges J, Batista R y Feal P. 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<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1 </a><a href="#autor"></a></span><a href="#autor">Master  en Psicolog&iacute;a M&eacute;dica. Profesora Asistente. Jefa del Departamento  de Psicolog&iacute;a Aplicada. Facultad de Psicolog&iacute;a. Universidad Central  de las Villas.    <br> <span class="superscript">2 </span>Especialista de II Grado  en Fisiolog&iacute;a Normal y Patol&oacute;gica. Profesora Auxiliar. Vicedecana  Docente del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de Villa Clara.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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