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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Clinicoqirúrgico &quot;Cmdte. Faustino Pérez.&quot; Matanzas</p><h2>Uso  de esteroides en la sepsis severa y en el <i>shock</i> séptico</h2>    <p><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>Dr.  Alfredo Sánchez Padrón,</span></b><span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt; font-family:Verdana;color:#000099'>1</span></span><b><span style='font-size: 8.0pt;font-family:Verdana'> Dr. Alfredo Sánchez Valdivia,</span></b><span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana;color:#000099'>2</span></span><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'> Dr. Manuel Somoza García</span></b><span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana;color:#000099'>3</span></span><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'> y Dra. Maricel Bello Vega</span></b><span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana;color:#000099'>4</span></span><a name=autor></a><a href="#cargo"><b><span style='font-size:8.0pt;font-family: Verdana'>    <br> </span></b></a></p><h4>Resumen </h4>    <p>El tema del uso de esteroides  en la sepsis severa y en el shock séptico ha sido motivo de grandes polémicas  durante más de 4 décadas, lo cual evidencia que la toma de decisiones en unidades  de cuidados intensivos constituye frecuentemente un gran reto. Se revisaron los  factores que han determinado su utilización por algunos y su destierro por muchos.  Se exponen las estrategias y tendencias actuales en cuanto a la utilización de  estos fármacos en la sepsis severa y el shock séptico, así como las perspectivas  futuras.</p>    <p><i>DeCS</i>: ESTEROIDES/uso terapéutico; AGENTES ANTIINFLAMATORIOS  ESTEROIDES/ uso terapéutico; HIDROCORTISONA/ uso terapéutico; SEPSIS/quiomioterapia;  SHOCK, SEPTICO/quimioterapia; CUIDADOS CRITICOS. </p>    <p>&quot; Yo no creo que  exista algo llamado sépsis en el 2051 porque sabremos mucho más sobre esta identidad  de lo que sabemos en estos momentos.&quot;<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>1 </span></span></p>    <p class=MsoNormal>Cuando  es severo, el síndrome séptico se manifiesta como una disfunción multiorgánica  y está asociado con una mortalidad aproximada de 30-50 %.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>2</span></span>  Se estima que existen 750 000 casos de sepsis severa anualmente en EE.UU., cifra  que aumentará hasta alrededor del millón de casos al final de esta década; al  menos 225 000 de estos casos son fatales, con un costo anual estimado en ese país  de 17 billones de dólares.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>3</span></span> En nuestra experiencia  de 15 años con pacientes obstétricas complicadas, informes preliminares muestran  como de 304 pacientes maternas ingresadas en UTI durante un período de 12 años,  213 (70,13 %) padecieron de sepsis como causa de ingreso o en algún momento de  su evolución, en cualquier localización.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>4</span></span>  A pesar de ello, no existe conciencia plena de lo que significa, fundamentalmente,  por términos y definiciones confusas.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>5</span></span>  Ahora abandonamos los criterios de <i>síndrome de respuesta inflamatoria sistémica</i>  (SRIS) y acogemos el modelo PIRO,<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>6,7</span></span> en un intento por  mejorar los criterios diagnósticos.</p><h4>Actuación precoz en la sepsis severa/<i>shock</i>  séptico</h4>    <p>Dos estudios recientes han demostrado que el reconocimiento precoz  y la actuación en los primeros momentos pueden propiciar una reducción sorprendente  de la mortalidad en los primeros 28 d. En marzo del 2001, fue publicado el primer  estudio exitoso, a gran escala, randomizado, a doble ciegas, controlado por placebo  acerca de la intervención terapéutica en la sepsis severa. Este demostró que la  administración de rhAPC (proteína C activada recombinante) a pacientes con sepsis  severa en las primeras 24 h del diagnóstico redujo la mortalidad en 6,1 % (del  30,8 % del grupo control a 24,7 % en el grupo de tratamiento). Estos resultados  indicaron cómo podría ser salvada una vida por cada 16 pacientes tratados.<span class=superscript1><span style='font-size: 8.0pt;font-family:Verdana'>8</span></span> En noviembre del 2001 fue publicado  otro estudio, en el que Rivers y otros lograron una reducción significativa en  los primeros 28 d del 50 % del grupo control al 33 % del grupo incluido en el  protocolo, lo cual se mantuvo significativo a los 60 d con índices de 57 y 44  %, respectivamente.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt; font-family:Verdana'>9</span></span> No contamos con estudios que evidencien reducción  de la mortalidad por actuación precoz en pacientes con sepsis severa y shock séptico.</p>    <p>Los  factores potencialmente responsables de la incidencia<i> in crescendo</i> de sepsis  son la mayor sensibilidad en el diagnóstico, el aumento del número de pacientes  con inmunidad comprometida, el número aumentado de procedimientos invasivos, el  número creciente de pacientes ancianos, así como el aumento de la resistencia  a drogas antimicrobianas.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>10</span></span> El fallo de mejorar  el pronóstico con estrategias antiinflamatorias se explica en parte por las limitaciones  de los estudios realizados con los nuevos fármacos. Esto incluye la heterogeneidad  de pacientes en estudios multicéntricos, el amplio rango de severidad de su enfermedad,  la comorbilidad, el uso estandarizado de terapia concomitante (especialmente antibióticos),  la duración del tratamiento y la elección de valores pronósticos. El desarrollo  de estrategias satisfactorias para modular la inflamación ha sido también frenado  por nuestros limitados conocimientos en el complejo mecanismo regulador de la  respuesta inflamatoria, combinadas con nuestra creencia de que la mortalidad podía  haber sido reducida, al menos neutralizando temporalmente uno de los componentes  de la cascada proinflamatoria.<span class=superscript1><span style='font-size: 8.0pt;font-family:Verdana'>11</span></span></p>    <p>Hasta el momento, los intentos  de mejorar el pronóstico en la sepsis severa/<i>shock</i> séptico mediante la  modulación de la respuesta inflamatoria han resultado desafortunados y en algunos  casos posiblemente fatales.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>12</span></span>  La búsqueda de un tratamiento antiinflamatorio para la sepsis severa tiene prioridad  desde hace muchos años, sin embargo más de 40 estudios de moduladores de la respuesta  inflamatoria no han resultado efectivos.</p><h4>Esteroides en la sepsis severa/<i>shock</i>  séptico tras décadas de polémica</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La terapéutica con esteroides en la sepsis  todavía resulta controversial. En la década de los 60, las dosis estresantes de  hidrocortisona para el tratamiento de la sepsis fueron investigadas, pero no se  hallaron ventajas en estudios multicéntricos a doble ciegas.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>13</span></span> En 1970, la terapia  con dosis farmacológica de glucocorticoides fue extremadamente utilizada en pacientes  con sepsis y <i>shock séptico</i>. La evidencia más importante a favor del uso  de corticosteroides fue reportada por <i>Schumer</i> en su estudio randomizado  prospectivo que indicaba que la metilprednisolona (30 mg/kg) o la dexametasona  (3 mg/Kg) reducía la mortalidad del 38,4 al 10,5 %. Asimismo, en la década de  los 80 se realizaron varios estudios clínicos que demostraron que las dosis farmacológicas  de esteroides en la sepsis no eran favorables.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family: Verdana'>14,15</span></span> Otros consideraron que altas dosis de esteroides  serían perjudiciales.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt; font-family:Verdana'>15</span></span></p>    <p>Muchos estudios han demostrado que  existen niveles elevados de cortisol en la sepsis y que el grado de elevación  está relacionado con la severidad de la infección.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family: Verdana'>16</span></span> En la sepsis, el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal  se encuentra activado mediante mecanismos neurales y sistémicos. Las citoquinas  circulantes como el factor de necrosis tumoral, la interleukina-1 y la interleukina-6  activan el eje hipotalámico-hipofisario independientemente, y cuando se combinan  con efecto sinérgico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>17</span></span> La sepsis también  puede causar insuficiencia adrenal, la cual está asociada con un incremento en  la mortalidad.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family: Verdana'>18</span></span></p>    <p>Recientemente, algunos autores han propuesto un  síndrome de insuficiencia adrenal oculta en pacientes con <i>shock</i> séptico  en presencia de concentraciones de cortisol normales y aún elevadas. La prevalencia  de insuficiencia adrenal oculta (incremento de cortisol tras una prueba corta  de estimulación con ACTH menor de 9 mg/dL) en la sepsis severa está estimada en  alrededor del 50 %, así como su mortalidad en el día 28 de tratamiento es de cerca  del 75 %.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>19</span></span>  Asimismo, puede existir un síndrome de resistencia periférica en pacientes con  <i>shock </i>séptico que puede ser responsable de una inflamación excesiva por  mecanismo inmune, como ocurre en la artritis reumatoidea, en el asma corticosteroide-resistente,  en el SIDA y en la osteoartritis degenerativa crónica.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>17</span></span>  También existe una sobre-regulación en la sensibilidad de las células mononucleares  periféricas a los corticosteroides.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>20</span></span></p>    <p>Algunos estudios  han indicado que dosis estresantes de hidrocortisona mejoran la hemodinamia en  pacientes con <i>shock</i> séptico hiperdinámico que no responde a terapias convencionales<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>21,22 </span></span>reduciendo el  tiempo necesario para revertir el <i>shock</i>, el número de órganos implicados  en la disfunción orgánica y la duración de la ventilación mecánica.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>22</span></span>  Estos estudios afirman que la disfunción adrenocortical constribuye a la disminución  en la respuesta vascular en pacientes con <i>shock</i> séptico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>23</span></span></p>    <p><i>Yildiz</i>  y otros encontraron que en pacientes con sepsis severa, independientemente de  la necesidad de vasopresores, el tratamiento con prednisolona durante 10 d, por  vía endovenosa, 2 veces al día (5 mg a las 6 a.m. y 2,5 mg a las 6 p.m.) se asoció  con una reducción de la mortalidad absoluta del 20 % dentro de los primeros 28  días. Solamente el puntaje <i>Only Sequential Organ Failure Assessment</i> (SOFA)  se relacionó como valor pronóstico de mortalidad, se comprobó que existía una  mortalidad entre los pacientes con insuficiencia adrenal, bajo terapia esteroidea,  del 40 % y del 55,6 % en el grupo estándar. Dosis fisiológicas de prednisolona  endovenosa tienden a disminuir la mortalidad en pacientes con sepsis, pero la  diferencia entre los 2 grupos de estudio no fue significativa.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>23</span></span> Sin embargo, por  lo pequeño de la muestra y por mostrar heterogeneidad dentro de la población en  términos de severidad clínica, el tratamiento con dosis fisiológicas en la sepsis  debe ser evaluado en un número mayor de pacientes. Este estudio mencionado tiene  el mérito de ser el primer estudio controlado randomizado acerca de la eficacia  y seguridad en la aplicación de dosis fisiológicas de esteroides en la sepsis  severa.</p>    <p>A pesar de los avances en el cuidado y tratamiento de los pacientes  con shock séptico, la mortalidad permanece inaceptablemente alta. Los corticosteroides  exógenos son agentes con poderosos efectos antiinflamatorios utilizados para la  modulación de la respuesta del huésped en el <i>shock</i> séptico durante décadas.  Dos meta-análisis han sugerido que altas dosis de esteroides no son beneficiosas  en pacientes con <i>shock </i>séptico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>24,25</span></span>  Estos resultados no deben ser generalizados al tratamiento con bajas dosis de  esteroides. Nosotros creemos que existen datos recientes que muestran que bajas  dosis de esteroides aceleran la interrupción del efecto de los vasopresores en  el <i>shock</i> séptico refractario, y pueden mejorar el pronóstico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>26</span></span>  La demostración de un eje hipotálamo-hipófiso-adrenal intacto ha sido asociado  a una reducción en la mortalidad del <i>shock</i> séptico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>19</span></span></p>    <p>Los  esteroides pueden regular la síntesis y funcionamiento de las catecolaminas y  sus receptores, los cuales controlan el tono vascular y la perfusión orgánica.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt; font-family:Verdana'>27</span></span> Las citoquinas proinflamatorias que se liberan  en la sepsis alteran la respuesta esteroidea y producen efectos deletéreos como  disfunción de catecolaminas e hipotensión refractaria.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>28</span></span>  Además, existe una disregulación de los receptores de catecolaminas con la utilización  prolongada de catecolaminas exógenas y esto puede revertirse con la administración  de bajas dosis de esteroides.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>29</span></span></p>    <p>Tres estudios  clínicos relativamente recientes han estimulado la utilización de esteroides en  el <i>shock</i> séptico. Los pacientes fueron tratados con corticosteroides a  bajas dosis y por intervalos superiores que los realizados con anterioridad a  estos estudios. <i>Bollaert</i> y otros mostraron cómo pacientes que recibieron  bajas dosis de esteroides tuvieron mayor frecuencia en la regresión del <i>shock</i>  (estabilidad de la tensión arterial sin utilización de bolos de volumen o vasopresores),  este estudio se realizó independientemente de la función del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>30</span></span>  A pesar de que los resultados de este estudio son muy impresionantes, debemos  tener cuidado de no caer en euforias ya que, como plantea <i>Balk,</i> fue un  estudio clínico pequeño de sólo 20 pacientes en cada brazo, y además existió una  relativa alta mortalidad en el brazo placebo (63 %) en pacientes con <i>shock</i>  séptico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>31</span></span>  <i>Briegel</i> y otros encontraron que bajas dosis de corticoesteroides podían  acelerar el destete del apoyo vasopresor.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>32</span></span> No hubo evidencias  de que el tratamiento esteroideo tuviera efectos adversos al tratamiento y aunque  no existió mejoría de la mortalidad, se incrementó el número de pacientes en shock  que revirtieron con una menor utilización de recursos (Ej: menor estadía en UTI,  menor número de complicaciones como infección inducida por catéteres endovenosos,  etc.). Otros datos publicados acerca de un estudio multicéntrico con bajas dosis  de corticosteroides y apoyo mineralocorticoide resalta la reducción del riesgo  relativo de morir en el 30 % de los pacientes en <i>shock</i>.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt; font-family:Verdana'>33</span></span> Finalmente, un estudio retrospectivo sugirió  que las bajas dosis de esteroides pueden reducir el estrés postraumático y mejorar  la calidad de vida en pacientes que sobreviven al shock séptico.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>34</span></span>  Podemos resumir los efectos antiinflamatorios y cardiovasculares de la hidrocortisona  a bajas dosis en seres humanos en la tabla.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>35</span></span></p>    <p class=MsoBodyText align=center style='text-align:center'><span class=MsoPageNumber>Tabla. Resumen de los efectos antiinflamatorios y cardiovasculares  de bajas dosis de hidrocortisona en humanos</span></p>    <div align=center> <table border=1 cellpadding=0 width="90%" style='width:90.0%;mso-cellspacing:  1.5pt'> <tr> <td width="51%" style='width:51.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoBodyText><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>Efectos  antiinflamatorios    <br> (en voluntarios sanos que se administran    <br> endotoxina)<o:p></o:p></span></p></td><td width="49%" style='width:49.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>Efectos cardiovasculares    <br>  (en voluntarios sanos que se administran     <br> endotoxina)<o:p></o:p></span></p></td></tr>  <tr> <td width="51%" style='width:51.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>Prevee:    <br> Fiebre, taquicardia,  aumento de niveles plasmáticos     <br> de epinefrina, de proteína C reactiva, de  TNF a, promueve     <br> la liberación de IL-1,sTNF-R,y de IL-10(la retirada de     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  hidrocortisona induce rebote de la inflamación)<o:p></o:p></span></p></td><td width="49%" style='width:49.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>Prevee:La  insensibilidad a la norepinefrina, independientemente de iNOS o vía de COX-2<o:p></o:p></span></p></td></tr>  <tr> <td width="51%" style='width:51.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>En pacientes  con <i>shock</i> séptico<o:p></o:p></span></p></td><td width="49%" style='width:49.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>En pacientes  con <i>shock</i> séptico<o:p></o:p></span></p></td></tr> <tr> <td width="51%" style='width:51.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>Disminuye  la temperatura central y la frecuencia cardíaca, disminuye los niveles plasmáticos  de fosfolipasa A2,proteína C reactiva,TNF-a,IL-1ß,IL-6,nitritos/nitratos y de  moléculas de adhesión solubles.(la retirada de la hidrocortisona induce un rebote  de la inflamación <o:p></o:p></span></p></td><td width="49%" style='width:49.0%;border:solid #786A19 .75pt;padding:.75pt .75pt .75pt .75pt'>      <p class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Arial'>Aumenta la  presión arterial media y la resistencia vascular sistémica, mejora la respuesta  de la presión arterial media a la norepinefrina y fenilefrina, disminuye el tiempo  de interrupción de acción de vasopresores, disminuye la duración del shock.(la  retirada de la hidrocortisona induce una recaída del estado de <i>shock</i>)<o:p></o:p></span></p></td></tr>  </table></div>    <p align=center style='text-align:center'>COX-2: Ciclooxigenasa  2; IL: Interleukina; iNOS: Óxido nítrico sintetasa deducible; sTNF-R: Receptor  de factor de necrosis tumoral soluble; TNF: Factor de necrosis tumoral.</p>    <p class=MsoNormal>En  conclusión, estos estudios no son lo suficientemente fuertes para definir criterios  con respecto a juzgar pacientes con respuesta adecuada de cortisol a la ACTH y,  por tanto, debemos esperar los resultados del estudio CORTICUS (estudio multinacional  controlado por placebo, actualmente en fase III) en los próximos 3 años. Mientras  tanto, la terapia esteroidea debe ser considerada sólo en el <i>shock</i> séptico  dependiente de vasopresores, en los cuales existe una insuficiencia adrenal oculta.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>36</span></span> Se recomienda el  uso de esteroides en pautas cortas y altas dosis en niños con meningitis aguda,  fiebre tifoidea grave, neumonía por pneumocystis en pacientes con SIDA, sepsis  con SDRA en fase tardía o con insuficiencia suprarrenal previa conocida.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>35,37</span></span>  También el uso de terapia de reemplazo racional con hidrocortisona en el <i>shock</i>  séptico dependiente de catecolaminas (100 mg en bolo, 3 veces al día, por al menos  5 d), gana adeptos en la actualidad con mayor fuerza.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>35</span></span>  Como los resultados de los test de ACTH no están disponibles en todos los centros  ni en todo momento, es recomendable que el reemplazo con cortisol deba comenzar  inmediatamente después de obtener la muestra del paciente para dicha prueba, y  en espera de los resultados, el tratamiento debe continuar por al menos 7 d en  pacientes refractarios a dicho tratamiento, así como finalizar la terapia en aquellos  con respuesta normal del cortisol a la ACTH.<span class=superscript1><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>36</span></span>  </p><h4><span lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>Summary<o:p></o:p></span></h4>    <p><span lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>The  use of steroids in severe sepsis and septic shock has been a very polemical topic  for more than 4 decades, which evidences that the decision making at intensive  care units is frequently a great challenge. Those factors that have determined  their use by some and their rejection by many are reviewed here. The strategies  and current trends towards the use of these drugs in severe sepsis and septic  shock, as well as the future perspectives are dealt with. <o:p></o:p></span></p>    <p><i><span lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>Subject      ]]></body>
<body><![CDATA[headings</span></i><span     lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>: STEROIDS/therapeutic use; ANTI-INFLAMATORY      AGENTS, STEROIDAL/ therapeutic use; HYDROCORTISONE/ therapeutic use; SEPSIS/ drug      therapy; SHOCK, SEPTIC/drug therapy; CRITICAL CARE.<o:p></o:p></span></p><h4><span lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>Referencias      bibliográficas<o:p></o:p></span></h4><ol start=1 type=1> <li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Abraham E. The International Sepsis Forum's      controversies in sepsis: how will sepsis be treated in 2051?.Crit Care Med 2002;6.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Angus DC, Wax Rx. Epidemiology of sepsis:      ]]></body>
<body><![CDATA[an update. Crit.Care Med 2001;29 (suppl): S109-16.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Angus DC. Epidemiology of severe sepsis in      the United States:analysis of incidence,outcome and associated cost of care.Crit.Care      Med 2001,29:1303-10<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'>Sánchez Valdivia A. Mortalidad      materna. Algunos aspectos clínicos y epidemiológicos. Trabajo para optar por el      título de Especialista de I Grado en Medicina Interna.2001</li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Matot I, Sprung CL. Definition of sepsis.      ]]></body>
<body><![CDATA[Int Care Med 2001,27 (suppl 1):S3-9.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Vincent JL. Reflection and reactions:sepsis      definitions.Lancet 2002,2:135.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Ball J. International Symposium on Intensive      Care and Emergency Medicine,Brussels,Belgium,19-22 March 2002.Crti Care 2002,6:264-70.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Bernard GR. Efficacy and safety of recombinant      human activated protein C for severe sepsis. N Engl J Med 2001,344:699-709.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     ]]></body>
<body><![CDATA[mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Rivers E. Early goal-directed therapy in      the treatment of severe sepsis and septic shock. N Engl J Med 2001,345:1368-77.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Balk R. Sepsis and septic shock. Crit. Care      Clin 2000;16(2).<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Hints CJ. Treatment of sepsis with activated      protein C (Editorial).Br Med J 2001;323:881-2.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     ]]></body>
<body><![CDATA[style='mso-ansi-language:EN-GB'>Fisher. Treatment of septic shock with the      tumor necrosis factor receptor Fc protein. N Engl J Med 1996,334:1697-1702.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Bennet Il. The effectiveness of hydrocortisone      in the management of severe infections. JAMA 1963,183:462-5.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>The Veterans Administration Systemic Sepsis      Cooperative Study Group. Effect of high-dose glucocorticoid therapy on mortality      in patients with clinical signs of sistemic sepsis. N Engl J Med 1987,317:659-65.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     ]]></body>
<body><![CDATA[style='mso-ansi-language:EN-GB'>Bone RC. A controlled clinical trial of high-dose      methylprednisolone in the treatment of severe sepsis and septic shock. N Engl      J Med 1987,317:653-8.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Jenkins RC, Ross RJM. The endocrinology of      the critically ill:current opinion. </span>Curr Opin Endocrinol Diab 1996,3:138-45.</li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Chrousos GP. The hypothalamic-pituitary-adrenal      axis and immune mediated inflammation. N Engl J Med 1995,332:1351-62.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     ]]></body>
<body><![CDATA[style='mso-ansi-language:EN-GB'>Aygen B, Inan M, Doganay M, Kelestimur F.      Adrenal functions in patients with sepsis. Exp Clin Endocrinol Diab 1997;105:182-6.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Annane D, Sebille V, Troche G, Raphael JC,      Gajdos P, Bellissant E. A 3-level prognostic classification in septic shock based      on cortisol levels and cortisol response to corticotropin. </span>JAMA 2000,283:1038-45.</li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'>Molijn GJ. <span     lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>Differential adaptation of glucocorticoid      sensitivity of peripheral blood mononuclear leukocytes in patients with septis      or septic shock. J Clin Endocrinol Metab 1995;80:1799-1803.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     ]]></body>
<body><![CDATA[mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Bollaert PE, Charpentier C, Levy B, Debouverie      M, Audibert G, Larcan A. Reversal of late septic shock with supraphysiologic doses      of hydrocortisone. Crit Care Med 1998;26 (4):645-50.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Briegel J. Stress doses of hydrocortisone      reverse hyperdynamic septic shock: a prospective, randomized, double-blind,single-center      study. Crit Care Med 1999,27:723-32.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Yildiz O. Physiological-dose steroid therapy      ]]></body>
<body><![CDATA[in sepsis. Crit Care Med 2002,6:251-9.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Cronin L, Cook DJ, Carlet J, Heyland DK,      King D, Lansang MA, Fisher CJ. Corticosteroid treatment for sepsis: a critical      appraisal and meta-analysis of the literature. Crit Care Med 1995;23:1430-9.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Lefering R, Neugebauer EAM. Steroid controversy      in sepsis and septic shock: a meta-analysis. Crit Care Med 1995;23:1294-303.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'>Ritaca. Pro/con clinical debate.      <span lang=EN-GB style='mso-ansi-language:EN-GB'>Are steroids useful in the management      ]]></body>
<body><![CDATA[of patients with septic shock. Crit.Care 2002;6:113-6.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Barnes PJ, Adcock IM. Glucocorticoid receptors.      En: The Lung:Scientific Foundations Edited by: West JB, Barnes PJ, Weibel ER,      Crystal RG. Philadelphia: Lippincott-Raven Publishers; 1997:37-55.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Chrousos GP. The hypothalamic-pituitary-adrenal      axis and immune-mediated inflammation. N Engl J Med 1995;332:1351-62.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Barnes P. Beta-adrenergic receptors and their      ]]></body>
<body><![CDATA[regulation. Am J Respir Crit Care Med 1995;152:838-60.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Bollaert PE, Charpentier C, Levy B, Debouverie      M, Audibert G, Larcan A. Reversal of late septic shock with supraphysiologic doses      of hydrocortisone. Crit Care Med 1998; 26:645-50.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Balk RA. Severe sepsis and septic shock:definitions,epidemiology,      and clinical manifestations. Crit Care Clin 2000;16:179-92.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Briegel J. Stress doses of hydrocortisone      ]]></body>
<body><![CDATA[reverse hyperdynamic septic shock: a prospective, randomized, double-blind, single      center study. Crit Care Med 1999;27: 723-32.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Annane D. Effects of the combination of hydrocortisone(HC)-fludro-cortisone      (FC) on mortality in septic shock [abstract]. Crit Care Med 2000;28:A63.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Schelling G, Stoll C, Kapfhammer HP, Rothenhausler      HB, Krauseneck T, Durst K, Et al. The effect of stress doses of hydrocortisone      during septic shock on posttraumatic stress disorder and health-related quality      of life in survivors. Crit Care Med 1999;27: 2678-83.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     ]]></body>
<body><![CDATA[mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>Annane D. Corticosteroids for septic shock.      Crit Care Med 2001;29:7.<o:p></o:p></span></li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'><span lang=EN-GB     style='mso-ansi-language:EN-GB'>_______. Cortisol replacement for severe      sepsis and septic shock: What should I do? </span>Crit.Care 2002;6:190-1.</li><li class=MsoNormal style='mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto;     mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt'>Montejo González J C. Manual      de terapia intensiva. 2ed. Harcourt, 2001:332.</li>    </ol>    <p>Recibido: 9 de septiembre  de 2002. Aprobado: 4 de octubre de 2002.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Dr. <i>Alfredo Sánchez Padrón</i>.  Manglar No. 12512, Playa, Matanzas, Cuba. </p>    <p><span class=superscript1><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'>1</span></b></span><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana'> Especialista de II Grado en Medicina  Interna. Especialista de II Grado en Terapia Intensiva. Profesor Auxiliar de Medicina  Interna Facultad de Ciencias Médicas de Matanzas.</span></b><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana;color:#000099'>    <br> <span class=superscript1><b>2</b></span></span></b><b><span style='font-size: 8.0pt;font-family:Verdana'> Especialista de I Grado en Medicina Interna. Diplomado  en Cuidados Intensivos del Adulto.</span></b><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana;color:#000099'>    <br> <span class=superscript1><b>3  </b></span></span></b><b><span style='font-size: 8.0pt;font-family:Verdana'>Especialista de I Grado en Medicina Interna.</span></b><b><span style='font-size:8.0pt;font-family:Verdana;color:#000099'>    <br> <span class=superscript1><b>4</b></span></span></b><b><span style='font-size: 8.0pt;font-family:Verdana'> Especialista de II Grado en Medicina Intensiva. Especialista  de I Grado en Medicina Interna. Instructora.</span></b><a name=cargo></a> </p>      ]]></body>
</article>
