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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It has been observed that as a result of the world debate raised by Terry Schiavo's case about the ethics and lawfulness of the interruption of vital support measures in irrecoverable patients, topics related to euthanasia have been dealt with again. One of these topics is the utilization of sedation in palliative care and wether or not this measure could be considered as passive euthanasia. It is known that in palliative care the administration of sedatives per se is not an ethical problem if they are prescribed under the correct indications and with the patient's consent. The objective of this article was to clear up some aspects on this topic and their possible ethical application in palliative care. The bioethical analysis method was selected within the humanist trend. To conclude, the point conditions in which the use of terminal sedation is ethically acceptable were presented.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3><img src="/img/revistas/med/v44n5-6/vineta04.jpg" width="285" height="56"></h3>     
<p>Escuela de Medicina. Universidad Panamericana</p> <h2>Sedaci&oacute;n terminal, eutanasia y bio&eacute;tica </h2>     <p><a href="#cargo">Dra. Ma. de la Luz Casas Mart&iacute;nez<span class="superscript">1</span> </a><a name="autor"></a></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">Se ha observado que ante el debate mundial suscitado por el caso Terry Schiavo a cerca de la eticidad y licitud de la interrupci&oacute;n de medidas de soporte vital en pacientes irrecuperables, se han vuelto a mencionar temas relacionados con la eutanasia. Entre estos temas se encuentra el de la utilizaci&oacute;n de la sedaci&oacute;n en cuidados paliativos, y si esta medida podr&iacute;a considerarse como eutanasia pasiva. Se sabe que en Cuidados Paliativos, la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos sedantes, <em>per se</em>, no supone un problema &eacute;tico cuando se han prescrito bajo las indicaciones correctas y con el consentimiento del paciente. El objetivo del presente art&iacute;culo fue aclarar algunos aspectos sobre este tema y su posible aplicaci&oacute;n &eacute;tica en los cuidados paliativos. Se eligi&oacute;  el m&eacute;todo del an&aacute;lisis bio&eacute;tico dentro de la corriente humanista. Se concluy&oacute; presentando las condiciones puntuales en que la utilizaci&oacute;n de sedaci&oacute;n terminal es &eacute;ticamente aceptable. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Cuidados paliativos, sedaci&oacute;n, eutanasia, bio&eacute;tica. </p>     <p>Ante el debate mundial suscitado por el caso Terry Schiavo a cerca de la eticidad y licitud de la interrupci&oacute;n de medidas de soporte vital en pacientes irrecuperables, se vuelven a mencionar temas relacionados con la eutanasia. Entre estos temas se encuentra el de la utilizaci&oacute;n de la sedaci&oacute;n en cuidados paliativos, y si esta medida podr&iacute;a considerarse como eutanasia pasiva. En Cuidados Paliativos la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos sedantes, <em>per se</em>, no supone un problema &eacute;tico cuando se han prescrito bajo las indicaciones correctas y con el consentimiento del paciente. </p>     <p align="justify">S&iacute; suelen generar dudas, en cambio, aquellas situaciones en que aparecen s&iacute;ntomas refractarios, dif&iacute;ciles o resistentes a los tratamientos habituales y en los que se ha de contemplar la sedaci&oacute;n como &uacute;nica posibilidad terap&eacute;utica. El problema consiste esencialmente en la dificultad que algunos autores han manifestado tener para diferenciar sedaci&oacute;n de eutanasia y la clara posibilidad de conculcar los principios de autonom&iacute;a y beneficencia. </p>     <p align="justify">El presente art&iacute;culo trata de aclarar algunos aspectos sobre este tema y su posible aplicaci&oacute;n &eacute;tica en los cuidados paliativos. El m&eacute;todo elegido es el del an&aacute;lisis bio&eacute;tico dentro de la corriente humanista. <strong></strong></p>     <p>Antes de la discusi&oacute;n, es imprescindible proporcionar algunas definiciones que nos permitan facilitar su comprensi&oacute;n. </p>     <p>Enfermedad terminal:</p> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva, incurable. </li>       <li> Falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento espec&iacute;fico. </li>       <li> Presencia de numerosos problemas o s&iacute;ntomas intensos, m&uacute;ltiples, multifactoriales y cambiantes. </li>       <li> Gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terap&eacute;utico, muy relacionado con la presencia, expl&iacute;cita o no, de la muerte. </li>       <li> Pron&oacute;stico de vida inferior a 6 meses. </li>     </ol> <h6>Sedaci&oacute;n paliativa <span class="superscript">1 </span></h6>     <p align="justify">“Se entiende por sedaci&oacute;n paliativa la administraci&oacute;n deliberada de f&aacute;rmacos, en las dosis y combinaciones requeridas, para reducir la conciencia de un paciente con enfermedad avanzada o terminal, tanto como sea preciso para aliviar adecuadamente uno o m&aacute;s s&iacute;ntomas refractarios y con su consentimiento expl&iacute;cito, impl&iacute;cito o delegado.” </p> <h6>Sedaci&oacute;n terminal <span class="superscript">1 </span></h6>     <p align="justify">“Se entiende por sedaci&oacute;n terminal la administraci&oacute;n deliberada de f&aacute;rmacos para lograr el alivio, inalcanzable con otras medidas, de un sufrimiento f&iacute;sico y/o psicol&oacute;gico, mediante la disminuci&oacute;n suficientemente profunda y previsiblemente irreversible de la conciencia en un paciente cuya muerte se prev&eacute; muy pr&oacute;xima y con su consentimiento expl&iacute;cito, impl&iacute;cito o delegado. </p> <h6>S&iacute;ntoma refractario <span class="superscript">1 </span></h6>     <p align="justify">“El t&eacute;rmino refractario puede aplicarse a un s&iacute;ntoma cuando &eacute;ste no puede ser adecuadamente controlado a pesar de los intensos esfuerzos para hallar un tratamiento tolerable en un plazo de tiempo razonable sin que comprometa la conciencia del paciente.” </p> <h6>S&iacute;ntoma dif&iacute;cil<span class="superscript"> 1 </span></h6>     <p align="justify">“El t&eacute;rmino dif&iacute;cil puede aplicarse a un s&iacute;ntoma que para su adecuado control precisa de una intervenci&oacute;n terap&eacute;utica intensiva, m&aacute;s all&aacute; de los medios habituales, tanto desde el punto de vista farmacol&oacute;gico, instrumental y/o psicol&oacute;gico.” </p> <h4>Consideraciones &eacute;ticas </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Cuando un paciente se halla en per&iacute;odo final de su vida, el objetivo prioritario no ser&aacute; habitualmente la salvaguarda a ultranza de la misma sino la preservaci&oacute;n de la calidad de esa vida que todav&iacute;a queda. </p>     <p align="justify">La falta de comprensi&oacute;n de lo anterior ha llevado en ocasiones a la obstinaci&oacute;n terap&eacute;utica, con un gran sufrimiento del paciente y de su familia, y a un razonable rechazo social que sin duda ha contribuido a crear el estado de opini&oacute;n propicio para que algunos soliciten la legalizaci&oacute;n de la eutanasia. </p>     <p align="justify">En el paciente en situaci&oacute;n de enfermedad avanzada y terminal es francamente maleficente permitir el sufrimiento del enfermo por el miedo de que se pueda adelantar la muerte al buscar el alivio de su sufrimiento. </p>     <p align="justify">El principio de doble efecto puede aplicarse en el caso de la sedaci&oacute;n, entendiendo que el efecto deseado es el alivio del sufrimiento y el efecto indeseado la privaci&oacute;n de la conciencia. </p>     <p align="justify">La muerte no puede considerarse como el efecto indeseado, ya que desgraciadamente el paciente fallecer&aacute; inexorablemente a consecuencia de la evoluci&oacute;n de su enfermedad y/o sus complicaciones. </p>     <p align="justify">La responsabilidad moral del equipo de salud recae sobre el proceso de toma de decisiones que se adoptan para aliviar el sufrimiento y no tanto sobre el resultado de su intervenci&oacute;n en t&eacute;rminos de vida o muerte. </p>     <p>Condiciones del principio &eacute;tico del doble efecto </p> <ol>       <li> La acci&oacute;n debe ser buena o neutra. </li>       <li> La intenci&oacute;n del actor debe ser correcta (se busca el efecto bueno). </li>       <li> Existe una proporci&oacute;n o equilibrio entre los 2 efectos, el bueno y el malo. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El efecto deseado y bueno no debe ser causado por un efecto indeseado o negativo. </li>     </ol>     <p align="justify">Desde el punto de vista &eacute;tico y terap&eacute;utico, la sedaci&oacute;n paliativa o terminal es una maniobra terap&eacute;utica dirigida a aliviar el sufrimiento del paciente y no el dolor, la pena o la aflicci&oacute;n de la familia o del equipo de salud. </p>     <p align="justify">La presencia de un intenso sufrimiento en la familia requiere un mayor grado de dedicaci&oacute;n por parte del equipo de salud. Por la intensidad y complejidad que ello suele conllevar, deber&iacute;a considerarse como una indicaci&oacute;n de ingreso del paciente en una unidad espec&iacute;fica de Cuidados Paliativos. </p> <h4>Actitudes &eacute;ticas </h4>     <p>Siempre debe obtenerse el consentimiento para proceder a una sedaci&oacute;n y, cuando sea posible, &eacute;ste debe ser expl&iacute;cito. En cualquier caso, la realidad cl&iacute;nica se impone ya que nos hallamos ante personas emocional y f&iacute;sicamente muy fr&aacute;giles y una alta proporci&oacute;n presenta <em>delirium </em> o depresi&oacute;n en estos &uacute;ltimos per&iacute;odos de vida. </p>     <p align="justify">Debe reconocerse que el consentimiento para la sedaci&oacute;n paliativa/terminal puede obtenerse de forma delegada o quedar impl&iacute;cita en los valores y deseos que habitualmente ha manifestado el paciente a la familia o al equipo. Lo m&aacute;s importante, desde el punto de vista de las garant&iacute;as &eacute;ticas, es que el equipo haya explorado estos valores y deseos (primero con el paciente y/o con la familia) y que se hayan reflejado en la historia cl&iacute;nica, ya que es un documento legal. </p>     <p align="justify">Desde el punto de vista &eacute;tico, la mejor forma de garantizar una buena toma de decisiones respecto a la sedaci&oacute;n es que dicho proceso contemple los pasos que se enumeran a continuaci&oacute;n, los cuales deben quedar consignados por escrito en la historia cl&iacute;nica: </p> <ol type="a">       <li> Procedimientos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos utilizados que califiquen a un s&iacute;ntoma como refractario. En caso de que algunos procedimientos no puedan o deban ser utilizados, ha de indicarse la raz&oacute;n de ello. </li>       <li> Obtenci&oacute;n del consentimiento. Se recomienda el uso de un documento espec&iacute;fico, firmado por el paciente o la familia. En caso de no contarse con este, &nbsp; el hecho de que se registre en la historia cl&iacute;nica es requisito suficiente y necesario. </li>       <li> Descripci&oacute;n, en la historia cl&iacute;nica, del proceso de ajuste de la sedaci&oacute;n, con valoraci&oacute;n de par&aacute;metros de respuesta, como el nivel de conciencia y ansiedad.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol> <h4>Sedaci&oacute;n y eutanasia </h4>     <p>Uno de los puntos cruciales en el debate &eacute;tico sobre la sedaci&oacute;n es que algunos han equiparado la sedaci&oacute;n a la eutanasia, lo cual ha generado una gran controversia.</p>     <p>La distinci&oacute;n entre sedaci&oacute;n y eutanasia recae esencialmente en los puntos siguientes: </p> <ol type="a">       <li> Intencionalidad: En la sedaci&oacute;n,  el m&eacute;dico prescribe f&aacute;rmacos sedantes con la intenci&oacute;n de aliviar el sufrimiento del paciente frente a s&iacute;ntoma/s determinado/s. En la eutanasia el objetivo es provocar la muerte del paciente para liberarle de sus sufrimientos. </li>     </ol>     <blockquote>       <p align="justify">La sedaci&oacute;n altera la conciencia del paciente con lo que se busca un estado de indiferencia frente al sufrimiento o amenaza que supone el s&iacute;ntoma. Cuando la sedaci&oacute;n es profunda la vida consciente se pierde. La eutanasia elimina la vida f&iacute;sica. </p> </blockquote> <ol start="2" type="a">       <li> Proceso: Este es un aspecto esencial, ya que permite diferenciar claramente entre eutanasia y sedaci&oacute;n. Ambos procesos requieren el consentimiento del paciente. </li>     </ol>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la sedaci&oacute;n debe existir una indicaci&oacute;n clara y constatada, los f&aacute;rmacos utilizados y las dosis se ajustan a la respuesta del paciente frente al sufrimiento que genera el s&iacute;ntoma, lo cual implica la evaluaci&oacute;n de dicho proceso, tanto desde el punto de vista de la indicaci&oacute;n como del tratamiento. Este proceso debe quedar registrado en la historia cl&iacute;nica del paciente. En la eutanasia se precisa de f&aacute;rmacos a dosis y/o combinaciones letales, que garanticen una muerte r&aacute;pida. </p> </blockquote> <ol start="3" type="a">       <li> Resultado: En la sedaci&oacute;n, el par&aacute;metro de &eacute;xito es el alivio del sufrimiento, lo cual debe y puede contrastarse mediante un sistema evaluativo. En la eutanasia, el par&aacute;metro de &eacute;xito es la muerte. Se ha objetado que la supervivencia es muy breve desde la indicaci&oacute;n de una sedaci&oacute;n terminal. Los trabajos disponibles muestran que no existen diferencias significativas en la supervivencia de los pacientes que precisaron ser sedados y de los que no requirieron sedaci&oacute;n.  La sedaci&oacute;n terminal sugiere m&aacute;s un indicador de una muerte inminente, que la causa de una muerte prematura. </li>     </ol> <h4>Hidrataci&oacute;n durante la sedaci&oacute;n </h4>     <p align="justify">En t&eacute;rminos generales,  la hidrataci&oacute;n y la nutrici&oacute;n al final de la vida constituyen un motivo de debate y controversia en Cuidados Paliativos.  La Asociaci&oacute;n Europea de Cuidados Paliativos (EAPC)  public&oacute; una serie de recomendaciones de utilidad para abordar este. Tal como se indica en las recomendaciones de la EAPC, uno de los factores clave es el pron&oacute;stico de vida del paciente. Actualmente se dispone de diversos modelos pron&oacute;sticos  que pueden ser &uacute;tiles en la cl&iacute;nica diaria, aunque el pron&oacute;stico es un arte inexacto y s&oacute;lo puede ser aproximativo. </p>     <p>En s&iacute;ntesis, las recomendaciones a este respecto son: </p> <ol type="a">       <li> En el paciente en que se ha indicado sedaci&oacute;n y que no se halla en situaci&oacute;n ag&oacute;nica, debe garantizarse la hidrataci&oacute;n por v&iacute;a parenteral (endovenosa o subcut&aacute;nea).</li>       <li> En el paciente en que se ha indicado la sedaci&oacute;n en el contexto de la agon&iacute;a, la hidrataci&oacute;n parenteral es opcional. No obstante,  se debe garantizar el aporte h&iacute;drico preciso para el control de algunos de los s&iacute;ntomas que pueden aparecer en este per&iacute;odo, como la sequedad de boca, mediante la administraci&oacute;n de peque&ntilde;as cantidades de l&iacute;quido por v&iacute;a oral.     <br>     Debe tenerse en cuenta que no hay evidencia de que la sed y la boca seca, en estos pacientes, est&eacute;n relacionados con la deshidrataci&oacute;n.  Por tanto, se recomienda valoraci&oacute;n individualizada. </li>     </ol>     <p align="justify">Se concluy&oacute; que la sedaci&oacute;n en Cuidados Paliativos es una maniobra terap&eacute;utica destinada al alivio de s&iacute;ntomas refractarios que pueden aparecer en el contexto del enfermo que se halla al final de su vida y la sedaci&oacute;n terminal,  un procedimiento que puede estar indicado en 1 de cada 4 &oacute; 5 pacientes en situaci&oacute;n ag&oacute;nica. Las indicaciones m&aacute;s frecuentes son: <em>delirium</em>, disnea, dolor y distr&eacute;s emocional, refractarios. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Cuando se indica la sedaci&oacute;n, se recomienda constatar en la historia cl&iacute;nica los motivos, el proceso en la toma de decisiones (incluido el consentimiento) y la monitorizaci&oacute;n de los resultados. Ello constituye la mejor garant&iacute;a &eacute;tica y legal. </p>     <p align="justify">Ni la sedaci&oacute;n paliativa ni la terminal son eutanasia encubierta. Las diferencias recaen tanto en el objetivo, la indicaci&oacute;n, el procedimiento, el resultado y el respeto a las garant&iacute;as &eacute;ticas. </p>     <p align="justify">La hidrataci&oacute;n parenteral de un paciente sedado s&oacute;lo se contemplar&aacute; si no est&aacute; en situaci&oacute;n ag&oacute;nica. En cualquier caso, la decisi&oacute;n ha de ser siempre individualizada,  seg&uacute;n las circunstancias del paciente y los deseos de la familia. </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Terminal sedation, euthanasia and bioethics </h6>     <p>It has been observed that as a result of the world debate raised by Terry Schiavo's case about the ethics and lawfulness of the interruption of vital support measures in irrecoverable patients, topics related to euthanasia have been dealt with again. One of these topics is the utilization of sedation in palliative care and wether or not this measure could be considered as passive euthanasia. It is known that in palliative care the administration of sedatives per se is not an ethical problem if they are prescribed under the correct indications and with the patient's consent. The objective of this article was to clear up some aspects on this topic and their possible ethical application in palliative care. The bioethical analysis method was selected within the humanist trend. To conclude, the point conditions in which the use of terminal sedation is ethically acceptable were presented. </p>     <p><em>Key words:</em> Palliative care, sedation, euthanasia, bioethics. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Sociedad Espa&ntilde;ola de Cuidados Paliativos. Gu&iacute;a de cuidados paliativos. 2005. <a href="http://www.secpal.com/guiacp/index.php?acc=dos">http://www.secpal.com/guiacp/index.php?acc=dos</a> <!-- ref --><p> 2. Roldan J. &Eacute;tica M&eacute;dica. Ed. Universidad La Salle. 1986.p.18. <!-- ref --><p> 3. Carta de los derechos Generales de los pacientes. M&eacute;xico: CONAMED, 2001. <!-- ref --><p> 4. Ramsay M, Savege T, Simson BR. Controlled sedation with alphaxolone-alphadolone. BMJ 1974;2 (920):656-9. <!-- ref --><p> 5. Mount B. Morphine drips, terminal sedation, and slow euthanasia: definitions and facts, not anecdotes. J Palliat Care 1996;12(4):31-7.    Viguria Arrieta JM, Rocafort Gil J, Eslava Gurrea E, Ortega Sobera M. Sedaci&oacute;n con midazolam. Eficacia de un protocolo de tratamiento en pacientes terminales con s&iacute;ntomas no controlables con otros medios. Med Pal 2000;7:2-5 </p>     <p> 6. Ventafridda V, Ripamonti C, De Conno F, Tamburini M, Cassielth BR. Symptom prevalence and control during cancer patients' last days of life. J Palliat Care 1990;6:7-11. Stone P, Phillips C, Spruyt O, Waight C. A comparison of the use of sedatives in a hospital support team and in a hospice. Palliat Med 1997;11:140-4. </p>     <p> 7. Ede S. Artificial hydration and nutrition at the end of life. Eur J Palliat Care 2000;7:210-12. </p>     <p>8. Amadori D, Bruera E, Cozzaglio L. Guidelines on artificial nutrition versus hydration in terminal cancer patients. Nutrition 1996;12:163-7. </p>     <p>9. Porta J, Palomar, March J. Par&aacute;metros biol&oacute;gicos y supervivencia en pacientes con neoplasias en situaci&oacute;n avanzada y terminal. Med Pal 1994;1(2):31-7. </p>     <p>10. Ellershaw J, Sutcliffe J, Saunders C. Deshydration and the dying patient. J Pain Symptom Manage 1995;10:192-7. </p>     <p>Recibido: 17 de octubre de 2005. Aprobado: 6 de diciembre de 2005.     <br> Dra. <em>Ma</em>.<em> De la Luz Casas Mart&iacute;nez</em>. Escuela de Medicina. Universidad Panamericana. Donatello 59 Insurgentes Mixcoac. C.P. 03920 M&eacute;xico D.F.Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:mcasas@mx.up.mx">mcasas@mx.up.mx</a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Doctora en Ciencias. Jefe del Departamento de Bio&eacute;tica. Escuela de Medicina. Universidad Panamericana. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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