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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Infecciones nosocomiales: incidencia de la Pseudomonas aeruginosa]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Nosocomial infections are an extraordinarily important health problem in the world that affects the quality and efficiency of the medical services. Some fundamental aspects on the transmission of nosocomial infections in the hospital environment, the incidence of pathogens recognized as nosocomial, among which Pseudomonas aeruginosa occupies a preponderant place, and different risk factors associated with its appearance, are dealt with in a general way. Questions related to the areas most affected by these diseases in the hospital environment were also considered, and a brief description about the functioning of the Committees for the Control of Nosocomial Infections was made, as one of the measures to take into account for its prevention.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Temas de actualizaci&oacute;n</h3>     <P>Universidad de Oriente     <BR>   Centro de Estudios de Biotecnología Industrial     <BR>   Facultad de Ciencias Naturales </P> <H2>Infecciones nosocomiales: incidencia de la <EM>Pseudomonas aeruginosa  </EM></H2>     <P><a href="#cargo">Lic. Yamila  Lebeque Pérez,<SPAN class=superscript>1</SPAN> Lic. Humberto J. Morris  Quevedo<SPAN class=superscript>2</SPAN> y Lic. Nerys Calás Viamonte<SPAN  class=superscript>3</SPAN></a> <A name=autor></A></P> <h4><STRONG>Resumen </STRONG></h4>     <P align=justify>Las infecciones nosocomiales constituyen un problema de salud  de extraordinaria importancia en el mundo, que afecta la calidad y la eficiencia  de los servicios médicos. En el presente trabajo se abordaron, de manera  general,&nbsp; aspectos fundamentales de la transmisión de las infecciones  nosocomiales en el medio hospitalario, la incidencia de patógenos reconocidos  como nosocómicos, dentro de los que la bacteria <EM>Pseudomonas aeruginosa  </EM>ocupa un lugar preponderante, y diferentes factores de riesgo asociados a  su aparición. Se consideraron además, cuestiones relacionadas con las áreas más  afectadas por estas enfermedades dentro del medio hospitalario y se realizó una  breve descripción de la importancia del funcionamiento de los Comités de Control  de las Infecciones Nosocomiales, como una de las medidas a tener en cuenta para  su prevención. </P>     <P><EM>Palabras clave</EM>: Infección nosocomial, agente etiológico,  <EM>Pseudomonas aeruginosa</EM>. </P>     <P align=justify>A pesar de los esfuerzos realizados en el mundo para erradicar  las enfermedades infecciosas, estas continúan siendo una de las principales  causas de morbilidad y mortalidad.<SPAN class=superscript>1</SPAN> </P>     <P align=justify>La infección en términos epidemiológicos significa la  penetración, multiplicación e invasión de un agente infeccioso en el cuerpo del  hombre o de los animales.<SPAN class=superscript>2</SPAN> El término Nosocomial  procede del griego Nosokomeain, &#8220;Hospital&#8221;, que a su vez, se deriva de la  palabra griega Nosos &#8220;varias enfermedades.&#8221;<SPAN class=superscript>3</SPAN> De  aquí que, la evidente relación de la infección con la hospitalización es  suficiente para el diagnóstico de sepsis o infección nosocomial, independiente  del momento de aparición.<SPAN class=superscript>2</SPAN> </P>     <P align=justify>Las infecciones nosocomiales (IN) constituyen un problema de  gran trascendencia económica y social, además de ser un desafío para las  instituciones de salud y el personal médico responsable. Ellas son de  importancia clínica y epidemiológica porque condicionan altas tasas de  morbilidad y mortalidad e inciden en los años de vida potencialmente perdidos de  la población que afectan, a lo cual se suma el incremento en los costos de  atención.<SPAN class=superscript>4</SPAN> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify>En la actualidad, hay consenso internacional en referirse a las  IN como &#8220;las que se adquieren dentro del hospital y que pueden manifestarse  durante el internamiento del paciente o después del mismo&#8221; y las definiciones  que se recomiendan utilizar, para hacer comparables los trabajos de los  investigadores de esta rama en el mundo, son las emitidas por el Centro para el  Control de Enfermedades de Atlanta, Georgia, E.U. (CDC), que considera como  nosocomial a cualquier infección en la que no existen evidencias de que se  encontrara presente o en período de incubación al momento del ingreso, la que  aparece después del egreso y se relaciona con la hospitalización, o la infección  que el recién nacido adquiere como resultado del paso a través del canal del  parto. Sin embargo, no se considera nosocomial, la infección que ocurre como  complicación o extensión de otra presente al momento del ingreso, a menos que se  evidencie un cambio de patógeno o los datos clínicos sugieran una nueva, y la  infección en un niño que se demuestre que ha sido adquirida por vía  transplacentaria (herpes simple, rubéola, sífilis) y que comienza precozmente  tras el nacimiento.<SPAN class=superscript>2 </SPAN></P>     <P>Existen microorganismos reconocidos como nosocómicos, dentro de los que se  encuentra la bacteria <EM>Pseudomonas aeruginosa</EM>. Esta constituye uno de  los patógenos oportunistas de mayor frecuencia de aislamiento en los diversos  procesos infecciosos.<SPAN class=superscript>5</SPAN> Por lo cual se plantea que  los brotes por pseudomonas representan el 5 % de las IN.<SPAN  class=superscript>6</SPAN> </P>     <P align=justify>El propósito de nuestro trabajo es abordar aspectos  fundamentales de la transmisión de las IN en el medio hospitalario, hacer  énfasis en la circulación de <EM>P. aeruginosa </EM>como patógeno nosocomial  primario y reflexionar en la importancia del buen funcionamiento de los Comités  de Control de la IN (CCIN) en la prevención de las mismas. </P> <H4>Antecedentes históricos </H4>     <P align=justify>Las infecciones son procesos que históricamente han acompañado  a los hospitales con mayor o menor incidencia, según la formación  económico-social de que se trate, y constituyen un importante problema de salud  y un motivo de preocupación para las instituciones y organizaciones de la salud  a escala mundial, por las implicaciones económicas, sociales y humanas que estas  tienen.<SPAN class=superscript>7</SPAN> El problema de las IN se hizo patente  desde el comienzo de los hospitales como instituciones de caridad, en el año 325  d.n.e, pero su presencia ligada a la cirugía es tan antigua como las  intervenciones quirúrgicas de trepanación &nbsp; de cráneo, reducciones de  fracturas y otras, practicadas por el hombre desde 3000 años a.n.e. El  conocimiento del &nbsp; problema mediante estudios aislados se inicia más  recientemente en la década de los 50 del siglo XX, con los estudios de focos de  infección en hospitales, por investigadores de Inglaterra, Escocia y del CDC.  Posteriormente, &nbsp; en los años 60, se llevan a cabo estudios más  sistemáticos y organizados, y ya en la década de los 70 surgen en muchas partes  del mundo programas de vigilancia y control de las IN.<SPAN  class=superscript>2</SPAN> </P> <H4><STRONG>Factores importantes en la atención de las IN </STRONG></H4>     <P align=justify>La IN interrelaciona 3 factores importantes: el agente  etiológico, la transmisión y el huésped.<SPAN class=superscript>7</SPAN> Por  parte del individuo, la evolución del proceso infeccioso está determinada por la  resistencia, el estado nutricional, el estrés, la edad y el sexo. Mientras que  por parte del agente influyen características como la infectividad, la  virulencia y otras.<SPAN class=superscript>2</SPAN> </P> <H4>Agentes etiológicos </H4>     <P align=justify>La etiología de las IN ha presentado variaciones a través del  tiempo. En el inicio, los patógenos predominantes fueron grampositivos, pero con  la introducción de los antibióticos se llevó a cabo una disminución de las  infecciones causadas por estos microorganismos (m.o.) y pasaron a ser producidas  fundamentalmente por bacterias gramnegativas.<SPAN class=superscript>8</SPAN> A  finales del milenio pasado, los gérmenes grampositivos reaparecieron como  patógenos predominantes en algunas partes del mundo.<SPAN  class=superscript>8-10</SPAN> y se le suma el incremento de casos causados por  hongos.<SPAN class=superscript>8, 10</SPAN> A pesar de ello, las bacterias  gramnegativas todavía se encuentran entre los principales agentes nosocomiales  al nivel mundial.<SPAN class=superscript>8,10-12 </SPAN></P>     <P align=justify>Entre los m.o. que con mayor frecuencia causan IN, y que a su  vez son los más estudiados, se encuentran, agentes etiológicos bacterianos como:  <EM>Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa</EM>, <EM>Staphylococcus  aureus</EM>, <EM>Klebsiella pneumoniae</EM>, algunas especies de los géneros  Enterobacter, Enterococcus y estafilococos coagulasa negativos. Los agentes  etiológicos fúngicos de mayor incidencia son <EM>Candida albicans</EM>, otras  especies de candidas y <EM>Aspergillus spp</EM>. Las infecciones virales más  frecuentes son producidas por agentes como: el virus sincitial respiratorio, el  citomegalovirus (CMV), el virus del herpes simple y el rotavirus. El riesgo de  adquirir una IN por rubéola, sarampión o varicela, es alto en trabajadores de la  salud susceptibles. También la hepatitis viral puede ser adquirida por contacto  con sangre positiva de pacientes y donantes y, aunque reducido, no podemos  olvidar el riesgo tanto para trabajadores, como para pacientes de la adquisición  del virus del VIH. Mientras que las infecciones intrahospitalarias (IIH)  producidas por parásitos son relativamente pocas en comparación con los otros  agentes microbianos, la mayoría de las veces han sido estudiados por causar  infecciones en pacientes con VIH; dentro de éstos tenemos <EM>Pneumocystis  carinii, Toxoplasma gondii </EM>y <EM>Cryptosporidium spp</EM>.<SPAN  class=superscript>2</SPAN> </P>     <P align=justify>El género Pseudomonas, que pertenece a la familia  Pseudomonaceae, está constituido por bacterias gramnegativas, ampliamente  difundidas en la naturaleza, cuyas especies con mayor importancia en patología  médica son <EM>P. aeruginos a</EM>, <EM>P. mallei </EM>y <EM>P.  Pseudomallei</EM>.<SPAN class=superscript>13</SPAN> La especie que más se ha  aislado es la <EM>P. aeruginosa </EM>y se ha asociado con la contaminación de  fuentes comunes como agua, antisépticos y equipos médicos.<SPAN  class=superscript>6</SPAN> </P>     <P align=justify>Otras especies de Pseudomonas, como <EM>P. cepacia, P.  fluorescens, P. putida, P. acidovorans, P. testosteroni, P. stutzeri, P.  putrefaciens, P. alcaligenes </EM>y <EM>P. pseudoalcaligene</EM>s, rara vez  producen infecciones bastante <EM></EM>semejantes, epidemiológica y  clínicamente, a las causadas por <EM>P. aeruginos a</EM>. </P>     <P align=justify>Este bacilo gramnegativo no fermentador de la glucosa es capaz  de permanecer por tiempos prolongados en líquidos y superficies como  antisépticos, alimentos parenterales, equipos de inhaloterapia, fluidos de  diálisis, grifos de agua, etc. También las colecciones artificiales de agua,  como piscinas, depósitos, calentadores o baños de vapor, la albergan a  menudo.<SPAN class=superscript>13</SPAN> En contraste, es excepcional  encontrarla como parte de la microflora normal de individuos sanos, en quienes  se ha aislado de 0-6,6 % en axilas, tracto respiratorio y faringe, y de 2,6-24 % en heces.<SPAN class=superscript>14-16</SPAN> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify><EM>P. aeruginosa </EM>se encuentra ampliamente distribuida en  la naturaleza, por su alto grado de adaptabilidad fisiológica y los elevados  niveles de resistencia que manifiesta frente a numerosos agentes  antimicrobianos.<SPAN class=superscript>17</SPAN> Constituye, por estas razones,  uno de los patógenos nosocomiales más frecuentes <SPAN  class=superscript>18</SPAN> y es reconocida como un gran problema de salud al  nivel mundial. En Cuba, se ha mantenido entre los 3 primeros gérmenes de alto  riesgo, causante de sepsis en los diferentes servicios hospitalarios.<SPAN  class=superscript>5</SPAN> </P> <H4>La transmisión </H4>     <P align=justify>Los m.o. asociados a IN pueden proceder de fuentes exógenas o  endógenas. Los asociados a fuentes endógenas se presentan en la flora normal del  paciente, como en el caso del tracto intestinal. La contaminación exógena es  causada por el movimiento de m.o. desde fuentes externas, como la flora normal  residente en las manos y la piel del personal de la salud, el instrumental  biomédico contaminado y el medio ambiente hospitalario.<SPAN  class=superscript>3</SPAN> La aparición de IN está vinculada también con el  número de manipulaciones a las que está sometido el paciente y una serie de  factores de riesgo en relación con la transmisión desde fuentes externas. </P>     <P align=justify>El personal que cuida de los pacientes ha sido implicado como  reservorio y vector de brotes,<SPAN class=superscript>19</SPAN> un ejemplo es  que la transmisión de <EM>Pseudomonas </EM>a través de sus manos se ha postulado  como un mecanismo frecuente en infecciones de este tipo, aunque solo los que  atienden a pacientes fuertemente contaminados pueden ser colonizados.<SPAN  class=superscript>18</SPAN> Este m.o. llega a las instituciones hospitalarias a  través del agua del grifo, por los desagües, en suministros líquidos diversos e,  incluso, con los ramos de flores, sin contar con las presentes normalmente en la  flora de las personas hospitalizadas.<SPAN class=superscript>13</SPAN> Por lo  que los hospitales han sido considerados como uno de los principales reservorios  de <EM>P. aeruginosa</EM>, que contribuye a su diseminación ambiental y  persistencia.<SPAN class=superscript>20</SPAN> La incidencia varía en  dependencia de la complejidad de esas instituciones, la más elevada es en  grandes hospitales y en aquellos con actividad docente. La sala de ingreso,  según sea general o Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), es otro factor  vinculado con las IN. Se plantea que estas últimas tienen el índice de  incidencia más alto.<SPAN class=superscript>19</SPAN> </P>     <P align=justify>El tiempo de estancia hospitalaria ha sido descrito como un  factor determinante para el desarrollo de IN,<SPAN class=superscript>21</SPAN>  ya que hay relación entre éste y la duración de los factores de riesgo.<SPAN  class=superscript>19</SPAN> Así por ejemplo, el paciente geriátrico con estancia  hospitalaria prolongada, tiene mayor posibilidad de contraer una IN.<SPAN  class=superscript>22</SPAN> </P>     <P align=justify>Durante las obras de remodelación se movilizan gran cantidad de  esporas, que son diseminadas por las corrientes de aire y los sistemas de  ventilación hacia todas las áreas del hospital. Las especies de Aspergillus  &nbsp; han sido los agentes etiológicos más frecuentemente implicados en estos  casos. </P>     <P align=justify>En relación con las medidas terapéuticas, la ventilación  mecánica, cirugías, drenajes, aplicación de antibióticos y técnicas de diálisis,  así como, la motorización y aparataje entre los que se incluyen sondas vesicales  y catéteres arteriales, representan importantes factores de riesgo en el origen  de estas infecciones.<SPAN class=superscript>19</SPAN> Podemos tomar como  ejemplo, que <EM>P. aeruginosa </EM>es una causa frecuente de neumonía  relacionada con la ventilación mecánica.<SPAN class=superscript>23</SPAN> </P>     <P align=justify>El consumo de antimicrobianos altera la flora microbiana del  paciente, favorece la emergencia de resistencia bacteriana y predispone al  desarrollo de infecciones por patógenos oportunistas.<SPAN  class=superscript>24</SPAN> <EM>P. aeruginosa </EM>es uno de los más  comunes,<SPAN class=superscript>25</SPAN> que resulta resistente a la mayoría de  los antimicrobianos utilizados en la práctica clínica, <SPAN  class=superscript>26,27</SPAN> como resultado de la presencia de cepas  portadoras de plásmidos<SPAN class=superscript>17</SPAN> y de proteínas de la  membrana celular externa, que limitan la penetración del fármaco al sitio de  acción.<SPAN class=superscript>17, 26,28</SPAN> </P>     <P align=justify>La implantación de catéteres intravasculares (i.v.) a pacientes  ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es clásicamente el factor de  riesgo más importante en la aparición de bacteriemias. Dentro de los m.o. más  frecuentes responsables de éstas se encuentra <EM>P. aeruginosa.</EM><SPAN  class=superscript>19</SPAN> La bacteriemia, sin un foco urinario detectable,  sugiere contaminación de líquidos i.v., fármacos o antisépticos usados durante  la inserción del catéter i.v.<SPAN class=superscript>23</SPAN> </P>     <P align=justify>El sondaje vesical también representa un factor de riesgo en el  origen de las infecciones del tracto urinario, que es la más frecuente de las  sepsis adquiridas en el medio hospitalario.<SPAN class=superscript>19</SPAN>  <EM>Pseudomonas </EM>es una causa común de infección del tracto urinario, sobre  todo en pacientes sometidos a manipulación urológica, con uropatía obstructiva o  que han recibido antibióticos de amplio espectro.<SPAN class=superscript>23  </SPAN></P> <H4>El huésped </H4>     <P align=justify>Hay factores del huésped que influyen en el desarrollo de la  infección como: el sitio de depósito del agente (piel, membranas mucosas, tracto  respiratorio, gastrointestinal o urinario) y los mecanismos de defensa.<SPAN  class=superscript>7</SPAN> Las sepsis por <EM>P. aeruginosa </EM>pueden aparecer  en muchos lugares anatómicos, incluyendo piel, tejido subcutáneo, huesos, oídos,  ojos, tracto urinario y válvulas cardíacas. La localización varía con la puerta  de entrada y la vulnerabilidad del paciente.<SPAN class=superscript>23</SPAN>  Entre las infecciones causadas por este patógeno se encuentran bacteriemias,  neumonías, meningitis y absceso cerebral, infecciones urinarias e infecciones  cutáneas como abscesos subcutáneos, vesículas y petequias, infecciones  oftálmicas como las conjuntivitis y queratitis, infecciones  otorrinolaringológicas como otitis externa, otitis media y mastoiditis,  infecciones del aparato digestivo (diarreas), así como, infecciones en  quemaduras y heridas traumáticas o quirúrgicas.<SPAN class=superscript>13</SPAN>  </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify>Una de las misiones fundamentales del sistema inmunitario es la  defensa contra las infecciones. Las inmunodeficiencias primarias o secundarias,  así como el uso de inmunosupresores, alteran la normal producción de anticuerpos  y el funcionamiento adecuado del mismo,<SPAN class=superscript>19</SPAN>  aumentan la susceptibilidad a las sepsis.<SPAN class=superscript>19,29</SPAN>  <EM>P. aeruginosa </EM>se destaca por su elevada frecuencia de aislamiento y  severidad en cuadros clínicos producidos a pacientes inmunocomprometidos,<SPAN  class=superscript>25</SPAN> ya que la mayoría de las infecciones causadas por  esta bacteria ocurren en pacientes hospitalizados con debilidad general o  depresión de la inmunidad.<SPAN class=superscript>23 </SPAN></P>     <P>Por otro lado, la aparición de la IN está relacionada con el estado del  paciente, de acuerdo con su edad, la enfermedad base y gravedad de la misma, el  estado de nutrición y el estado de conciencia.<SPAN class=superscript>19  </SPAN></P>     <P align=justify>La hospitalización implica un riesgo de adquirir una IN tanto  para niños como para adultos.<SPAN class=superscript>24</SPAN> No obstante,  pacientes con edad inferior a 1 año y ancianos, tienen un estado inmunológico  deteriorado y menor respuesta a la agresión contra agentes externos, que los  hace más susceptibles.<SPAN class=superscript>19</SPAN> El <EM>National  Nosocomial Infection Surveillance </EM>informa que el 54 % de las IN se  presentan en ancianos.<span class="superscript">21</span> Las interacciones entre la disminución de la  capacidad bactericida, enfermedades asociadas a la edad, cambios anatómicos y  fisiológicos considerados como normales son factores que, analizados de  conjunto, permiten explicar el desproporcionado porcentaje de IN en este grupo  etáreo.<SPAN class=superscript>22</SPAN> Entre los niños, la susceptibilidad  varía de acuerdo con el grupo de edad, el grado de madurez inmunológica y la  experiencia previa con algunos m.o.; el recién nacido es el más  susceptible.<SPAN class=superscript>24 </SPAN></P>     <P align=justify>Así como la nutrición es responsable del mantenimiento de la  respuesta inmunológica, y la malnutrición inherente a una patología grave altera  la normal producción de anticuerpos,<SPAN class=superscript>19</SPAN> algunos  estudios demuestran que la gravedad de las enfermedades subyacentes de los  pacientes es un predictor de riesgo para adquirir una IN.<SPAN  class=superscript>30</SPAN> Por ejemplo, los pacientes con VIH experimentan  riesgo de sepsis por <EM>P. aeruginosa </EM>y exhiben con frecuencia signos de  enfermedad avanzada por VIH cuando sufren la infección por este patógeno.<SPAN  class=superscript>23</SPAN> </P>     <P align=justify>La integridad del estado de conciencia es importante en las  sepsis del sistema respiratorio,<SPAN class=superscript>19</SPAN> un ejemplo es  que el paciente geriátrico al ingresar en un hospital con trastornos de la  conciencia por enfermedad cerebral, tiene mayor riesgo de desarrollar  neumonía.<SPAN class=superscript>22</SPAN> </P> <H4>Áreas de mayor incidencia </H4>     <P align=justify>Las sepsis adquiridas en instituciones de salud se observan con  mayor frecuencia en servicios donde ingresan pacientes con severas enfermedades  de base y los procederes terapéuticos son más agresivos,<span class="superscript">3</span> afectan áreas como  las salas quirúrgicas, de inmunocomprometidos, y las UCI.<span class="superscript">8</span> Se plantea que del  5-10 % de los pacientes que ingresan a una UCI adquieren una IN,<SPAN  class=superscript>31</SPAN> porque aquí se trata a gran número de pacientes  con diversos factores de riesgo asociados.<SPAN class=superscript>32</SPAN>  También las salas de quemados muestran una alta incidencia, ya que las  quemaduras pueden experimentar infiltración intensa por m.o. y actuar como foco  para bacteriemia subsiguiente, una complicación con frecuencia letal.<SPAN  class=superscript>23</SPAN> </P>     <P align=justify>Las áreas con más riesgo de desarrollar IN en los hospitales  pediátricos son precisamente las UCI pediátricos y las UCI neonatales; así  mismo, se consideran las unidades donde se atienden a pacientes con neutropenia  grave, las áreas quirúrgicas y todas aquellas donde se practican métodos de  diagnóstico y tratamiento invasivos.<SPAN class=superscript>24 </SPAN></P>     <P align=justify><EM>P. aeruginosa </EM>es la segunda causa más común de sepsis  en las UCI.<SPAN class=superscript>23</SPAN> La mayoría de los brotes de  neumonías causados por este patógeno están asociados a la estancia en estas  áreas,<SPAN class=superscript>18</SPAN> en un menor porcentaje se asocian a  bacteriemias relacionadas con procedimientos endoscópicos y en un número  reducido se han asociado con infecciones quirúrgicas.<SPAN  class=superscript>18,33</SPAN>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </P> <H4>Vigilancia y control de las IN </H4>     <P>En general, el avance de la medicina se asocia con más procedimientos de  invasión al paciente; sin embargo, la falta de vigilancia lo hace sujeto de  mayor riesgo,<SPAN class=superscript>34 </SPAN>ya que estas infecciones se  relacionan con técnicas y procederes que son susceptibles de supervisión y  mejoramiento.<SPAN class=superscript>21</SPAN> </P>     <P align="justify">La posibilidad de enfermar e incluso de morir por una infección que no era el  motivo del ingreso está vinculada a la calidad de la atención de los hospitales,  por ello se requieren &nbsp;&nbsp; programas de vigilancia encaminados a  prevenir y controlar las IN.<SPAN class=superscript>35</SPAN> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify>La vigilancia epidemiológica es un instrumento de apoyo que  garantiza el buen funcionamiento de los servicios médicos.<SPAN  class=superscript>4</SPAN> En este sentido, en Cuba se han dado pasos que nos  han permitido estar a la altura del desarrollo internacional. Las  investigaciones realizadas en los años 60-70 del siglo XX, hicieron posible  conocer la incidencia de las IN en institutos y hospitales del país. En 1968 se  crea el primer comité de prevención de la IIN en el Hospital Clinicoquirúrgico  &#8220;Enrique Cabrera&#8221;, y ya en 1970, el Ministerio de Salud Pública lo hace  extensivo a todos los hospitales del país. Como resultado de estas acciones, en  1984 se publica el Reglamento y Normas Nacionales para la Prevención y Control  de la IIN.<SPAN class=superscript>3</SPAN> Sin embargo, la situación en América  Latina es muy diferente ya que solo el 5 % de los hospitales tienen comités  regulares de control.<SPAN class=superscript>36</SPAN> </P>     <P align=justify>Una de las funciones básicas de los Comités de Control de IN  (CCIN) es establecer un óptimo sistema de vigilancia para determinar la  incidencia y las características de las mismas, así como, para definir los  mecanismos de control necesarios.<SPAN class=superscript>37</SPAN> </P>     <P align=justify>La vigilancia epidemiológica responde a 2 o 3 modelos según los  diferentes países. En Cuba, &nbsp; el trabajador base de este programa es casi  siempre un personal de enfermería especialmente entrenado (enfermera vigilante  epidemiológica), que en estrecha relación con el microbiólogo, epidemiólogo y el  resto del personal involucrado, llevan en la práctica las tareas de este  programa (Ministerio de Salud Pública. Programa Nacional de Prevención y Control  de la Infección Hospitalaria. La Habana, 1998.) </P>     <P>Para que un programa de prevención tenga éxito necesita de la asistencia  microbiológica y el laboratorio resulta una fuente importante de  información.<SPAN class=superscript>3</SPAN> </P> <H4>Papel del Laboratorio de Microbiología </H4>     <P align=justify>El laboratorio de microbiología de las instituciones  hospitalarias desempeña un papel importante en el diagnóstico de estas  enfermedades y puede, integrado a un equipo multidisciplinario de trabajo, tener  una labor fundamental en la prevención y control de las mismas.<SPAN  class=superscript>3</SPAN> </P>     <P align=justify>Ante la presencia de una enfermedad infecciosa, el laboratorio  puede contribuir a establecer su diagnóstico mediante la identificación del  agente causal por medio de la visualización y el aislamiento, la demostración de  algunos de los antígenos del microorganismo, la detección de genes específicos  del agente en muestras del paciente, la demostración de respuesta inmunitaria y  las pruebas de laboratorio que contribuyan a la selección racional del  tratamiento antimicrobiano. De modo que, con el uso adecuado del recurso  microbiológico se puede lograr el diagnóstico y la orientación para el correcto  tratamiento y la vigilancia microbiológica a poblaciones abiertas, cerradas y  pacientes en riesgo (predicción de aparición de IN previsibles e inevitables).  </P>     <P align=justify>El éxito de los exámenes microbiológicos depende,  en  gran medida, del modo como se obtienen las muestras, de la rapidez y de las  condiciones con que las mismas llegan al laboratorio. Sin embargo,  frecuentemente se pierde la importante información que brinda este recurso; de  gran ayuda para el diagnóstico.<SPAN class=superscript>1 </SPAN></P>     <P align=justify>El laboratorio puede tomar parte activa en la prevención de las  IN, solo si en el hospital existe un programa organizado, con un comité que  formule la política hospitalaria en relación con los factores implicados en el  tema y un equipo multidisciplinario de trabajo.<SPAN class=superscript>3  </SPAN></P> <H4>Prevención de las IN </H4>     <P align=justify>Dado que las IN son complicaciones en las que se conjugan  diversos factores de riesgo que en su mayoría pueden ser controlados, las  instituciones de salud deben establecer medidas preventivas y correctivas para  la disminución de esos factores.<SPAN class=superscript>4</SPAN> Entre las  medidas básicas del CCIN se incluyen: el lavado de las manos, el control de  equipos estériles y uso de desinfectantes, la limpieza de áreas físicas y la  prevención de sepsis en trabajadores de la salud.<SPAN  class=superscript>24</SPAN> El lavado de las manos es un método antiguo,  sencillo y eficaz que reduce las IN hasta en un 50 %.<SPAN  class=superscript>31</SPAN> Tanto este, como el uso de guantes y el cumplimiento  de técnicas asépticas, son procedimientos que pueden prevenirlas.<SPAN  class=superscript>19</SPAN> </P>     <P align=justify>Dentro de estos programas también se debe tener en cuenta la  vigilancia específica de problemas especiales, como: la regulación del uso de  antibióticos, la vigilancia de líneas vasculares y de infecciones  posquirúrgicas, los programas de desechos de material infecto-contagioso y el  control de alimentos.<SPAN class=superscript>24</SPAN> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify>Existen también otros métodos para el diagnóstico oportuno de  patógenos nosocomiales. Un ejemplo es, la tipificación serológica con fines  epidemiológicos, la cual permite establecer relaciones entre cepas de diversos  orígenes y así conocer las vías de transmisión de la infección  (Cobas G. Caracterización de cepas de <EM>Pseudomonas aeruginosa  </EM>de origen clínico y ambiental. [Tesis de Maestría ]. Santiago de Cuba: Univ  ersidad de Oriente; 1998.). La serotipificación es un método que ha permitido  definir tipos somáticos independientes de <EM>P. aeruginosa</EM>, cuyos  resultados revelan su importancia para monitorear la circulación de esta  bacteria, y así apoyar tareas de vigilancia y prevención de IN provocadas por  este germen. <SPAN class=superscript>28</SPAN> </P>     <P align=justify>En conclusión, las IN pueden afectar a cualquier individuo que  haya estado en contacto con un hospital.<SPAN class=superscript>7</SPAN> Sin  embargo, el éxito de los programas de control depende del desempeño de cada  miembro del mismo en sus actividades cotidianas, y de la retroalimentación que  se brinde a todo el personal de la institución.<SPAN class=superscript>24</SPAN>  </P>     <P align=justify>A nuestro juicio, existen aún dificultades en el cumplimiento  de las normas establecidas para la atención de estas enfermedades, teniendo en  cuenta su alta incidencia en el medio hospitalario y la frecuente circulación de  patógenos oportunistas como la <EM>P. aeruginosa</EM>. En este sentido, el  funcionamiento de los CCIN debe ser perfeccionado, pues la vigilancia de las IN  no es la óptima. Se añade a ello la no disponibilidad de recursos y medios  diagnósticos en los laboratorios de microbiología clínica, como los Kits de  antisueros policlonales, específicos para esta bacteria, que puedan contribuir a  la detección oportuna de este patógeno y al establecimiento de una política  adecuada de antibioticoterapia.</P> <H4 align=justify>Summary</H4> <H6>Nosocomial infections: Incidence of <EM>Pseudomonas aeruginosa </EM></H6>     <P align="justify">Nosocomial infections are an extraordinarily important health problem in the  world that affects the quality and efficiency of the medical services. Some  fundamental aspects on the transmission of nosocomial infections in the hospital  environment, the incidence of pathogens recognized as nosocomial, among which  <EM>Pseudomonas aeruginosa </EM>occupies a preponderant place, and different risk  factors associated with its appearance, are dealt with in a general way.  Questions related to the areas most affected by these diseases in the hospital  environment were also considered, and a brief description about the functioning  of the Committees for the Control of Nosocomial Infections was made, as one of  the measures to take into account for its prevention. </P>     <P><EM>Key words</EM>: Nosocomial infection, biological agent, <EM>Pseudomonas  aeruginosa</EM>. </P> <H4>Referencias bibliográficas </H4>     <!-- ref --><p>1. Zuazo JL. El recurso microbiológico en el diagnóstico de las enfermedades    infecciosas. En: Llop A, Valdés M, Zuazo J. Microbiología y Parasitología    Médicas. 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Banco de Sangre Provincial &#8220;Renato  Guitar Rossel&#8221;, Departamento de Microbiología. &nbsp; Santiago de Cuba.</a><a name="cargo"></a> </P>      ]]></body><back>
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