<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7523</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev cubana med]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7523</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-75232006000400007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Marcadores humorales en la sepsis severa]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Humoral markers in severe sepsis]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Valdivia]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfredo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Padrón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfredo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Cmdte. Faustino Pérez Unidad de Cuidados Intensivos Polivalente ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Matanzas ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Facultad de Ciencias Médicas de Matanzas  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>45</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75232006000400007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75232006000400007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75232006000400007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La sepsis es la causa principal de muerte en unidades no coronarias y una de las principales causas de muerte en pacientes hospitalizados. Decenas de moléculas bioactivas circulantes o asociadas a las células han sido propuestas como marcadores útiles de la presencia, severidad o curso clínico de la sepsis, basados en su prevalencia en pacientes con este síndrome clínico o su asociación con un pronóstico clínico adverso. Se revisaron los principales marcadores que se están estudiando y utilizando con la esperanza de guiar nuestra estrategia terapéutica en un terreno tan oscuro y complejo como la sepsis grave. Constituye ello una interrelación obligada entre la fisiopatología y la terapéutica que ofrece la posibilidad de identificar nuestra estrategia ideal en el momento oportuno en cada paciente, con el consiguiente ahorro de tiempo y recursos económicos]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Sepsis is the leading cause of death in non-coronary units and one of the main causes of deaths in hospitalized patients. Tens of bioactive molecules that are circulating or associated with the cells have been proposed as useful markers of the presence, severity, or clinical course of sepsis, based on their prevalence in patients with this clinical syndrome, or on their association with an adverse clinical prognosis. The main markers that are being studied and used were reviewed with the hope to guide our therapeutical strategy in a field so obscure and complex as severe sepsis. The compulsory interrelationship between physiopathology and therapeutics offers the chance to identify our ideal strategy at the right time in each patient, with the subsequent saving of time and economic resources]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Sepsis]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[sepsis]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[grave]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[marcador]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[mediador]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Sepsis]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[severe sepsis]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[marker]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[mediator]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <h3>Temas actualizados </h3>     <p>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico &quot;Cmdte. Faustino P&eacute;rez&quot;     <br> Unidad de Cuidados Intensivos Polivalente Matanzas Cuba </p> <h2>Marcadores humorales en la sepsis severa </h2>     <p><a href="#autor">Dr. Alfredo S&aacute;nchez Valdivia<span class="superscript">1</span> y Dr. Alfredo S&aacute;nchez Padr&oacute;n<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="cargo"></a></span> </p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">La sepsis es la causa principal de muerte en unidades no coronarias y una de las principales causas de muerte en pacientes hospitalizados. Decenas de mol&eacute;culas bioactivas circulantes o asociadas a las c&eacute;lulas han sido propuestas como marcadores &uacute;tiles de la presencia, severidad o curso cl&iacute;nico de la sepsis, basados en su prevalencia en pacientes con este s&iacute;ndrome cl&iacute;nico o su asociaci&oacute;n con un pron&oacute;stico cl&iacute;nico adverso. Se revisaron los principales marcadores que se est&aacute;n estudiando y utilizando con la esperanza de guiar nuestra estrategia terap&eacute;utica en un terreno tan oscuro y complejo como la sepsis grave. Constituye ello una interrelaci&oacute;n obligada entre la fisiopatolog&iacute;a y la terap&eacute;utica que ofrece la posibilidad de identificar nuestra estrategia ideal en el momento oportuno en cada paciente, con el consiguiente ahorro de tiempo y recursos econ&oacute;micos. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: Sepsis, sepsis grave, marcador, mediador. </p>     <p align="justify">La sepsis es causa importante de admisi&oacute;n en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), causa principal de muerte en UCI no coronarias y una de las principales causas de muerte en pacientes hospitalizados.<span class="superscript">1</span> </p>     <p align="justify">La incidencia de sepsis severa se encuentra consistentemente entre 50 y 100 casos por 100 000 individuos en naciones industrializadas.<span class="superscript">2 </span>La sepsis severa es com&uacute;n y letal en UCI, aparece en m&aacute;s de 10 % de todas las admisiones, consume cerca de la mitad de los d&iacute;as/camas en estas unidades y est&aacute; asociada con una mortalidad que frecuentemente excede el 30 %. Sin duda, la sepsis severa es un problema com&uacute;n, representa un reto para facultativos, directivos y dise&ntilde;adores de pol&iacute;tica de salud y consume gran cantidad de recursos econ&oacute;micos.<span class="superscript">3</span> El cuidado de cada paciente s&eacute;ptico es tan costoso como $50 000, resulta en un gasto aproximado de $17 billones de d&oacute;lares en Estados Unidos solamente.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Decenas de mol&eacute;culas bioactivas circulantes o asociadas a las c&eacute;lulas han sido propuestas como marcadores &uacute;tiles de la presencia, severidad o curso cl&iacute;nico de la sepsis, basados en su prevalencia en pacientes con este s&iacute;ndrome cl&iacute;nico o su asociaci&oacute;n con un pron&oacute;stico cl&iacute;nico adverso. Sin embargo, un marcador &uacute;til de sepsis debe ser m&aacute;s que un simple predictor de sobrevivencia. Un buen marcador de sepsis debe guiar la terap&eacute;utica identificando aquellos pacientes que expresen un proceso fisiopatol&oacute;gico de inter&eacute;s y revelando c&oacute;mo est&aacute; respondiendo este paciente a la intervenci&oacute;n. </p> <h4><strong> </strong>Marcador y mediador: definici&oacute;n de t&eacute;minos </h4>     <p>Un marcador es la medici&oacute;n que identifica un estado biol&oacute;gico o que predice la presencia o severidad de un proceso patol&oacute;gico o enfermedad. Un marcador puede proveer informaci&oacute;n en uno o m&aacute;s de los dominios siguientes: </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Estableciendo un diagn&oacute;stico al identificar a pacientes que tengan la enfermedad y, por consiguiente, pudieran responder a una determinada terap&eacute;utica. </li>       <li> Cuantificando la severidad de la enfermedad al identificar a los pacientes que son sensibles a experimentar un pron&oacute;stico adverso o beneficioso. </li>       <li> Midiendo la respuesta a la terapia al determinar c&oacute;mo est&aacute; respondiendo el paciente ante determinada intervenci&oacute;n. </li>     </ul>     <p>Un mediador es un suceso, estado, sustancia o proceso que causa enfermedad y est&aacute; presente durante algunas o todas las expresiones cl&iacute;nicas de la enfermedad. Los criterios al definir una sustancia como mediador de la enfermedad pueden ser articulados en la siguiente adaptaci&oacute;n de los postulados de Koch: </p> <ul>       <li> El mediador est&aacute; presente en todos los pacientes que sufren la enfermedad. </li>       <li> La administraci&oacute;n del mediador a un animal experimental debe reproducir las caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas de la enfermedad. </li>       <li> La neutralizaci&oacute;n del mediador antes de la inducci&oacute;n experimental de la enfermedad debe preveer el desarrollo de esta. </li>       <li> La neutralizaci&oacute;n del mediador despu&eacute;s de la inducci&oacute;n experimental de la enfermedad debe atenuar la severidad subsecuente.<span class="superscript">5</span> </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La enfermedad cr&iacute;tica es un complejo que de modo inherente refleja la interacci&oacute;n entre un da&ntilde;o agudo con amenaza vital y los mecanismos adaptativos protectores del hu&eacute;sped que pueden ser modificados de forma frecuentemente impredecible por los efectos de la intervenci&oacute;n terap&eacute;utica. La sepsis es el prototipo de este complejo proceso, pero similares mecanismos se encuentran en gran n&uacute;mero de enfermedades incluyendo trauma, <em>shock</em>, rechazo a trasplante, da&ntilde;o de isquemia, reperfusi&oacute;n, pancreatitis y trastornos autoinmunes agudos.<span class="superscript">6</span> La sepsis no es una entidad simple en la cual existe un desorden patol&oacute;gico &uacute;nico, se expresa mediante la interacci&oacute;n de una compleja red de mediadores bioqu&iacute;micos y cascadas de amplificaci&oacute;n. Algunos son esenciales para la expresi&oacute;n del s&iacute;ndrome cl&iacute;nico, mientras otras meramente representan la secuela del proceso; los primeros son los mediadores y los &uacute;ltimos los marcadores. Ninguno de los mediadores estudiados est&aacute;n universalmente presentes en todos los pacientes con sepsis cl&iacute;nica y en ninguno est&aacute; totalmente aclarada su patogenia en todo el curso de la enfermedad.<span class="superscript">5</span> Un marcador que sea capaz de distinguir entre una respuesta inflamatoria por infecci&oacute;n de otros tipos de inflamaci&oacute;n ser&iacute;a de gran utilidad cl&iacute;nica. Desafortunadamente, la disponibilidad de un marcador altamente espec&iacute;fico y sensible se encuentra insatisfecha. Podr&iacute;a ser responsable en parte la mala utilizaci&oacute;n de tratamientos antimicrobianos en el paciente cr&iacute;tico.<span class="superscript">7</span> </p> <h4><strong> </strong>Marcadores humorales en la sepsis severa </h4> <h6>Factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alfa) </h6>     <p align="justify">El TNF-alfa es el principal mediador en la sepsis, particularmente en el <em>shock </em> s&eacute;ptico y en la sepsis letal desempe&ntilde;a un papel central en el inicio de la respuesta inflamatoria.<span class="superscript">8</span> Producido fundamentalmente por macr&oacute;fagos, el TNF-alfa ejerce efectos estimulantes sobre la funci&oacute;n de los polimorfonucleares como fagocitosis, adhesi&oacute;n, degranulaci&oacute;n y producci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno.<span class="superscript">9</span> El TNF-alfa y el TNF-beta (linfotoxina-alfa) se encuentran relacionados con la inflamaci&oacute;n y la respuesta celular inmune. El TNF-alfa es una citocina pleiotr&oacute;pica que afecta la proliferaci&oacute;n, diferenciaci&oacute;n y funciones de virtualmente cada tipo celular relacionado con la respuesta inmune. Muchas de las bioactividades del TNF-alfa son compartidas con otras citocinas, particularmente con la IL-1.<span class="superscript">10</span> El TNF-alfa y otros miembros de la superfamilia son los mediadores inflamatorios que se disparan m&aacute;s r&aacute;pido en la producci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno mitocondrial y en la iniciaci&oacute;n de la necrosis y la apoptosis.<span class="superscript">11 </span></p>     <p align="justify">En algunos tipos de sepsis –por ejemplo en la meningococcemia- los niveles circulantes de TNF-alfa son altos y se correlacionan con la mortalidad.<span class="superscript">12</span> Los valores de TNF-alfa en algunos estudios estuvieron incrementados en pacientes con pron&oacute;stico fatal y esto se correlacion&oacute; de forma inversa con la supervivencia.<span class="superscript">13</span> La elevaci&oacute;n persistente de TNF-alfa despu&eacute;s de 12 h en pacientes con fallo multiorg&aacute;nico sugiere una relaci&oacute;n entre los niveles de TNF-alfa y la disfunci&oacute;n org&aacute;nica, aunque los niveles de TNF-alfa no son considerados por algunos autores un buen predictor de mortalidad. Se reportan niveles m&aacute;s altos de TNF-alfa,IL-1 beta y de IL-6 en el plasma de pacientes s&eacute;pticos si lo comparamos con pacientes de otro tipo en UCI.<span class="superscript">14</span> Aunque ni el TNF-alfa ni la IL-6 son considerados espec&iacute;ficos de infecci&oacute;n, concentraciones elevadas de ellos fueron encontradas en pacientes con <em>shock </em> s&eacute;ptico al compararlos con <em>shock </em> no s&eacute;ptico. <span class="superscript">15,16 </span></p>     <p align="justify">Compartimos el criterio de la mayor&iacute;a de los autores de que, en la sepsis, la medici&oacute;n de los niveles sostenidos de citocinas proinflamatorias plasm&aacute;ticas, como TNF-alfa y IL-6, m&aacute;s que sus concentraciones pico, identifican aquellos pacientes que desarrollan disfunci&oacute;n org&aacute;nica y muerte.<span class="superscript">16</span> </p> <h6><strong> </strong>Interleucina-1 (IL-1) </h6>     <p align="justify">La IL-1 es una citoquina multifuncional que puede ejercer sus efectos sobre casi todos los tipos celulares.<span class="superscript">17</span> Es la designaci&oacute;n para 2 polip&eacute;ptidos (IL-1 alfa y IL-1 beta), cada una codificada por un gen diferente del cromosoma 2. Aunque mayormente, la IL-1 alfa permanece en el citosol de las c&eacute;lulas,l a IL-1 beta es el tipo predominante de IL-1 que puede ser detectada en el ambiente extracelular durante la enfermedad. La IL-1 ha sido reconocida como importante mediador en el <em>shock </em> s&eacute;ptico<span class="superscript">14</span> y la administraci&oacute;n de ella en babuinos y seres humanos reproduce los rasgos principales de la sepsis.<span class="superscript">18</span> El comportamiento de este mediador es similar al descrito en el apartado anterior para el TNF alfa. </p> <h6>Interleucina-6 (IL-6) / interleucina-8 (IL-8) </h6>     <p align="justify">La IL-6 puede ser inducida por el TNF-alfa y la IL-1. Este mediador induce la s&iacute;ntesis de reactantes de fase aguda y estimula el crecimiento de c&eacute;lulas T activadas, adem&aacute;s, conjuntamente con la IL-10 y la IL-1, constituyen potentes inhibidores de la producci&oacute;n de TNF-alfa por las c&eacute;lulas mononucleares perif&eacute;ricas.<span class="superscript">19</span> Al ser una citocina dual, pero con efectos antiinflamatorios sus niveles estar&aacute;n incrementados en un estado de respuesta compensadora antiinflamatoria (CARS).<span class="superscript">20</span> La IL-6 es producida por gran variedad de tipos celulares y se ha relacionado con diversas funciones incluyendo la respuesta inmune, la producci&oacute;n hep&aacute;tica de reactantes de fase aguda, mediaci&oacute;n de la fiebre y proliferaci&oacute;n de progenitores hematopoi&eacute;ticos.<span class="superscript">21</span> </p>     <p align="justify">El <em>Geneva Sepsis Network </em> encontr&oacute; que la IL-6 y la IL-8 no mostraron un patr&oacute;n t&iacute;pico en pacientes s&eacute;pticos. Obtuvieron valores elevados de estos mediadores durante los primeros 8 d del comienzo de la sepsis, y se mantuvieron en los sobrevivientes, el mejor predictor de mortalidad relacionada con sepsis al ingreso fue la IL-6.<span class="superscript">22</span> Los niveles persistentemente elevados de IL-6 en plasma, y no los valores picos, son considerados predictores de mal pron&oacute;stico en los pacientes con <em>shock </em> s&eacute;ptico. Los niveles aumentados de IL-6 plasm&aacute;ticos en los pacientes con sepsis y <em>shock </em> s&eacute;ptico se correlacionan con la severidad del <em>shock</em>, as&iacute; como un incremento de los niveles s&eacute;ricos de IL-6 durante la sepsis est&aacute; asociado con una incidencia aumentada de <em>shock </em> y un peor pron&oacute;stico.<span class="superscript">23</span> </p>     <p align="justify">Algunos autores sugieren que la monitorizaci&oacute;n de los niveles de IL-6 podr&iacute;a ser un predictor de mortalidad porque los niveles de IL-6 se correlacionan mejor con el pron&oacute;stico. Una correlaci&oacute;n significativa de los niveles iniciales s&eacute;ricos de TNF-alfa, IL-6, otras citocinas y el APACHE II en 13 pacientes con <em>shock </em>s&eacute;ptico meningoc&oacute;cico y neumoc&oacute;cico fue reportado por <em>Gardlund </em> y otros.<span class="superscript">24 </span></p>     <p align="justify">La IL-6 parece ser el mejor par&aacute;metro para evaluar la severidad de la sepsis, se produce tan precoz como 2 - 4 h despu&eacute;s del inicio de la respuesta inflamatoria. La IL-6 ha sido objeto de numerosas investigaciones en el &uacute;ltimo tiempo, en parte por la disponibilidad de kits comerciales, pero sobre todo porque es m&aacute;s f&aacute;cilmente detectable que las otras citoquinas y persiste elevada por per&iacute;odos m&aacute;s largos. En el trabajo de <em>Dougnac </em> y otros, los niveles s&eacute;ricos de IL-6 fueron significativamente m&aacute;s altos en el grupo de no sobrevivientes, permanecieron elevados durante todo el per&iacute;odo estudiado constatando adem&aacute;s el hallazgo de una estrecha y significativa correlaci&oacute;n entre niveles s&eacute;ricos de IL-6 y n&uacute;mero de &oacute;rganos en disfunci&oacute;n as&iacute; como la severidad de la misma.<span class="superscript">25</span> <em>Reinhart </em> y otros demostraron que los pacientes s&eacute;pticos con IL-6 &gt; 1 000 pg/mL tuvieron una mortalidad de 56 % comparado con 40 % de aquellos por debajo de ese nivel.<span class="superscript">26</span> Igualmente, <em>Wunder </em> y otros comprobaron que los valores de IL-6 m&aacute;s elevados se obtuvieron en los que no sobrevivieron compar&aacute;ndolos con los sobrevivientes, as&iacute; se comportaron en todos los dias del estudio, aunque sin significaci&oacute;n estad&iacute;stica (quiz&aacute;s por los limitados n&uacute;meros de pacientes en el estudio).<span class="superscript">27</span> </p> <h6>Interleucina-10 (IL-10) </h6>     <p align="justify">La IL-10 es una importante citocina antiinflamatoria y es una de las m&aacute;s potentes que se producen. Esta citocina es una prote&iacute;na de 35 kDa, producida por la subpoblaci&oacute;n Th-2 de las c&eacute;lulas CD-4, c&eacute;lulas B, monocitos, keratinocitos y c&eacute;lulas del epitelio bronquial. La IL-10 inhibe la expresi&oacute;n de mol&eacute;culas del complejo de histocompatibilidad mayor clase II, la s&iacute;ntesis de &oacute;xido n&iacute;trico y la translocaci&oacute;n de NF-kB despu&eacute;s de estimulaci&oacute;n con lipopolisac&aacute;ridos lo cual causa contrarregulaci&oacute;n de receptores de TNF-alfa.<span class="superscript">28</span> La IL-10 suprime la producci&oacute;n de IL-1 alfa, IL-1 beta, TNF-alfa, IL-6, IL-8, IL-12, IL-18, factor estimulador de colonias de granulocitos y macr&oacute;fagos, factor estimulador de colonias de granulocitos, factor estimulador de colonias de macr&oacute;fagos, prote&iacute;na 1 alfa inflamatoria de macr&oacute;fagos, sobrerregula la activaci&oacute;n de c&eacute;lulas T expresadas y secretadas (RANTES), factor inhibidor de leucemia y sobre ella misma. La IL-10 tambi&eacute;n inhibe la s&iacute;ntesis de gelatinasa y colagenasa.<span class="superscript">29</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los niveles de plasma de IL-10 han mostrado ser significativamente mayores en pacientes con <em>shock </em> s&eacute;ptico que en pacientes septic&eacute;micos sin <em>shock</em>.<span class="superscript">15</span> En algunos estudios se ha confirmado la propuesta de la IL-10 como marcador precoz de severidad estando adem&aacute;s incrementados sus valores en pacientes con pancreatitis aguda severa y letal as&iacute; como en complicaciones s&eacute;pticas, fallo renal y pulmonar.<span class="superscript">30</span> <em>Hynninen </em> y otros detectaron en pacientes con sepsis niveles de IL-10 significativamente mayores en los pacientes que fallecieron al compararalos con los sobrevivientes.<span class="superscript">31</span> En pacientes con sepsis severa, la sobreproducci&oacute;n de la citocina antiinflamatoria IL-10 se describe como el principal predictor de severidad y de pron&oacute;stico fatal.<span class="superscript">27</span> <em>Loisa </em>y otros no pudieron demostrar una sobreproducci&oacute;n de IL-10 en pacientes con fallo multiorg&aacute;nico con sepsis severa, pero encontraron en estos pacientes que los niveles de IL-10 permanec&iacute;an elevados.<span class="superscript">32</span> </p>     <p>El papel de la IL-10 en el contexto de citocinas proinflamatorias y antiinflamatorias no est&aacute; claro<span class="superscript">29</span> aunque se considera como una de las citocinas protectoras m&aacute;s importantes en la inflamaci&oacute;n.<span class="superscript">33 </span></p> <h4>Procalcitonina (PCT) </h4>     <p align="justify">La PCT es una prote&iacute;na de 116 aa con masa molecular de 13kD, es una prohormona de la calcitonina producida por la gl&aacute;ndula tiroides y codificada por el gen Calc-1. Esta prote&iacute;na sufre sucesivos clivajes en las c&eacute;lulas neuroendocrinas del tiroides, pulm&oacute;n y p&aacute;ncreas hasta formar distintas mol&eacute;culas; calcitonina (32 aa), katalcina (21 aa) y un fragmento N-terminal denominado aminoprocalcitonina (57 aa).<span class="superscript">34</span> El papel fisiol&oacute;gico preciso de la PCT permanece desconocido. Se ha sugerido que la PCT podr&iacute;a actuar como mediador que perpet&uacute;e e incremente la respuesta inflamatoria de manera similar a la IL-6 y la IL-8 y que se integra a la respuesta del hu&eacute;sped y al pron&oacute;stico de la sepsis.<span class="superscript">35</span> En individuos sanos, los niveles circulantes de PCT son muy bajos, usualmente por debajo de los 0,1 ng/mL. En infecciones virales y estados inflamatorios, las concentraciones de PCT se elevan hasta alrededor de 1,5 ng/mL, pero en las infecciones bacterianas, los niveles pueden exceder los 1 000 ng/mL.<span class="superscript">36</span> Este incremento de 3-5 veces su valor normal lo hace un marcador ideal para la sepsis bacteriana.<span class="superscript">34</span> Determinaciones rutinarias de PCT como herramienta diagn&oacute;stica y de monitorizaci&oacute;n pueden mejorar la atenci&oacute;n y, consecuentemente, la sobrevivencia de los pacientes con <em>shock </em> s&eacute;ptico.<span class="superscript">37</span> Los niveles de PCT se incrementan en 3-4 h con un pico alrededor de las 6 h, establecen una plateau hasta 24 h. Su vida media se encuentra entre las 25 y 30 h. <span class="superscript">38</span> Los sitios probables de producci&oacute;n de PCT durante la inflamaci&oacute;n son las c&eacute;lulas neuroendocrinas del pulm&oacute;n y el intestino. Por la asociaci&oacute;n entre niveles de PCT incrementados y las citocinas derivadas de leucocitos durante la sepsis, ha sido estudiada la posible expresi&oacute;n de PCT en c&eacute;lulas mononucleares sangu&iacute;neas perif&eacute;ricas. Se encontr&oacute; que la PCT y la calcitonina  se expresan en estas c&eacute;lulas y la s&iacute;ntesis de la PCT ha mostrado ser modulada por lipopolisac&aacute;ridos bacterianos y citocinas relacionadas con la sepsis.<span class="superscript">39</span> </p>     <p align="justify">La evoluci&oacute;n de la PCT muestra que una disminuci&oacute;n lenta de sus valores o la no disminuci&oacute;n de ellos despu&eacute;s de las 48 h de admisi&oacute;n est&aacute;n relacionadas con un peor pron&oacute;stico.<span class="superscript">22</span> Una disminuci&oacute;n de los niveles de PCT predice una evoluci&oacute;n cl&iacute;nica favorable y puede indicar el inicio de una estrategia de retirada terap&eacute;utica para los facultativos.<span class="superscript">40</span> La disminuci&oacute;n r&aacute;pida de los niveles de PCT durante la primera semana de admisi&oacute;n en UCI refleja buen pron&oacute;stico. La relaci&oacute;n entre estos hallazgos y la fisiopatolog&iacute;a de la sepsis permanece oscura en la actualidad, sin embargo, una tentadora hip&oacute;tesis es que la persistencia de altos niveles puede identificar subgrupos de pacientes a quienes se les torna dif&iacute;cil la atenci&oacute;n de la infeccion sist&eacute;mica.<span class="superscript">22 </span></p>     <p align="justify">La PCT parece ser uno de los mejores indicadores de sepsis bacteriana, es un marcador &uacute;til de severidad de la infecci&oacute;n. <span class="superscript">27,41 </span>La PCT es un marcador que sirve como herramienta complementando la evaluaci&oacute;n, la perspicacia y el juicio cl&iacute;nico conjuntamente con otros par&aacute;metros de laboratorio, no debe ser utilizada aisladamente al decidir conducta sobre un paciente.<span class="superscript">34</span> Algunos autores han planteado estrategias en la utilizaci&oacute;n de este marcador en el diagn&oacute;stico y la monitorizaci&oacute;n de pacientes con sepsis, sepsis severa y <em>shock </em> s&eacute;ptico. Sus propuestas pueden ser vistas en las figuras 1 y 2, es necesario aclarar que el punto de corte de 2 ng/mL se muestra solo como prop&oacute;sito orientador ya que cada departamento debe adaptar el punto de corte a su poblaci&oacute;n de pacientes, sean cl&iacute;nicos o quir&uacute;rgicos. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/med/v45n4/f0107406.jpg"><img src="/img/revistas/med/v45n4/f0107406.jpg" width="172" height="179" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 1.    Modelo diagn&oacute;stico de sepsis con procalcitonina. </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/med/v45n4/f0207406.jpg"><img src="/img/revistas/med/v45n4/f0207406.jpg" width="194" height="212" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig.2.    Modelo de monitorizacion de los pacientes s&eacute;pticos con procalcitonina. </p> <h4 align="center">Prote&iacute;na C reactiva (PCR) </h4>     <p align="justify">La PCR es una prote&iacute;na de fase aguda producida por el h&iacute;gado aunque otras c&eacute;lulas, incluyendo los macr&oacute;fagos alveolares, pueden sintetizarla. Las concentraciones plasm&aacute;ticas son normales con valores menores de 10 mg/L sus niveles aumentan despu&eacute;s de trauma, inflamaci&oacute;n y otros est&iacute;mulos que se relacionan con da&ntilde;o h&iacute;stico. Las infecciones bacterianas son un est&iacute;mulo potente que produce una r&aacute;pida elevaci&oacute;n de los niveles de PCR en unas pocas horas.<span class="superscript">42</span> Se piensa que la IL-6 sea el principal mediador que estimula la producci&oacute;n de PCR, pero otras citocinas como la IL-1 y el TNF-alfa tambi&eacute;n lo producen. Los cambios en los niveles plasm&aacute;ticos de PCR pueden ser &uacute;tiles en el diagn&oacute;stico de la infecci&oacute;n<span class="superscript">43</span> y en el pron&oacute;stico, la ca&iacute;da de sus niveles plasm&aacute;ticos indican la resoluci&oacute;n de la infecci&oacute;n.<span class="superscript">44</span> La vida media corta de aproximadamente 19 h la hacen una herramienta &uacute;til en la monitorizaci&oacute;n del seguimiento de la respuesta inflamatoria, la infecci&oacute;n y la terap&eacute;utica antibi&oacute;tica. Adem&aacute;s, los <em>tests </em> de laboratorios para PCR son menos costosos que las mediciones de citocinas y est&aacute;n f&aacute;cilmente disponibles.<span class="superscript">45</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Niveles de PCR &gt;50 mg/L son altamente sugestivos de sepsis,<span class="superscript">46</span> nosotros debemos precisar que no est&aacute; bien claro cu&aacute;l es el punto de corte en una poblaci&oacute;n de pacientes de UCI, ya que esto a&uacute;n no ha sido propuesto. </p>     <p align="justify">En contraste con la mayor&iacute;a de las prote&iacute;nas de fase aguda, las cuales sufren variaciones amplias en sus niveles plasm&aacute;ticos (dependiendo de &iacute;ndices de s&iacute;ntesis, consumo y catabolismo), la vida media plasm&aacute;tica de la PCR se mantiene casi constante, por consiguiente, sus niveles plasm&aacute;ticos est&aacute;n determinados exclusivamente por su &iacute;ndice de s&iacute;ntesis, sus valores reflejan pues, la presencia y magnitud de la enfermedad.<span class="superscript">46</span> </p>     <p align="justify">Algunos trabajos han relacionado el n&uacute;mero de &oacute;rganos en fallo de los pacientes s&eacute;pticos con la severidad de la condici&oacute;n cl&iacute;nica y con la intensidad del est&iacute;mulo inflamatorio y han encontrado relaci&oacute;n moderada entre los niveles de PCR y el n&uacute;mero de &oacute;rganos en fallo. La concentraci&oacute;n plasm&aacute;tica de PCR parece reflejar la magnitud del est&iacute;mulo inflamatorio y la severidad de la sepsis.<span class="superscript">45,46</span> </p>     <p align="justify">Valores aislados de PCR pueden ser &uacute;tiles en el diagn&oacute;stico de la sepsis. Sin embargo, en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, su mayor utilidad est&aacute; relacionada con mediciones seriadas (en orden de monitorizar la respuesta terap&eacute;utica del paciente) y no en mediciones aisladas y/o absolutas.<span class="superscript">46</span> </p> <h4>Prote&iacute;na C activada (PCA) </h4>     <p align="justify">La prote&iacute;na C (PC) es el zim&oacute;geno (precursor inactivo) de la serinoproteasa dependiente de vitamina K prote&iacute;na C activada (PCA). En adultos sanos, las concentraciones circulantes de PC son de aproximadamente 4 000 – 5 000 ng/mL mientras que las concentraciones circulantes de PCA son de aproximadamente 1-3 ng/mL. As&iacute;, la PC es normalmente encontrada en concentraciones de aproximadamente 2 000 veces mayores que la PCA. La vida media en la circulaci&oacute;n de la PC en seres humanos es de 10 h, en contraste, esta variable en la PCA monitorizada en sujetos j&oacute;venes es de solo 20 min.<span class="superscript">47 </span></p>     <p align="justify">En sujetos sanos existe una correlaci&oacute;n positiva entre los niveles de PC circulante y PCA. <em>Esmon </em> plantea que en condiciones fisiol&oacute;gicas, en ausencia de enfermedad, la conversi&oacute;n de PC a PCA por trombina - trombomodulina est&aacute; en dependencia de los niveles circulantes de PC. As&iacute; como en algunas enfermedades donde no existe disfunci&oacute;n endotelial sist&eacute;mica, altos niveles de PCA pueden ser generados con una m&iacute;nima reducci&oacute;n de los niveles de PC. Ahora, la sepsis es una entidad que resulta de una intensa respuesta inflamatoria sist&eacute;mica del hu&eacute;sped a la infecci&oacute;n. La respuesta inflamatoria sist&eacute;mica incluye la activaci&oacute;n de vias inflamatorias, activaci&oacute;n de las v&iacute;as de coagulaci&oacute;n, deterioro de la fibrinolisis y una interacci&oacute;n complicada entre hemostasia y vias inflamatorias. El hu&eacute;sped responde a la infecci&oacute;n llevando a una disfunci&oacute;n generalizada sist&eacute;mica del endotelio y al da&ntilde;o org&aacute;nico.<span class="superscript">48</span> </p>     <p align="justify">Los niveles de PC durante la sepsis se encuentran por debajo del l&iacute;mite normal en &gt; 80 % de los pacientes con sepsis severa y su persistencia estar&aacute; relacionada con peor pron&oacute;stico. Se asume que la disminuci&oacute;n de estos niveles se debe a una conversi&oacute;n incrementada de PC a PCA.<span class="superscript">49 </span></p>     <p align="justify">Varios estudios han confirmado el d&eacute;ficit de PC en pacientes cr&iacute;ticos. <em>Boldt </em> y otros<span class="superscript">50 </span>encontraron que los pacientes con sepsis ten&iacute;an valores bajos de PC al compararlos con otros pacientes cr&iacute;ticos. Adem&aacute;s, <em>Yan </em> y otros<span class="superscript">51</span> demostraron que m&aacute;s del 85 % de los pacientes con sepsis severa ten&iacute;an d&eacute;ficit adquirido de PC. En algunos estudios, los niveles de PC tambi&eacute;n han sido correlacionados con la severidad de la sepsis y el pron&oacute;stico. <em>Yan </em> y otros<span class="superscript">51</span> investigaron 70 pacientes con sepsis severa y encontraron que 90 % de ellos presentaban PC y otros marcadores de la coagulaci&oacute;n por debajo de los l&iacute;mites normales. En el grupo de estudio PROWESS ( <em>Recombinant Human Activated Protein C Worldwide Evaluation in Severe Sepsis </em>) se encontr&oacute; una deficiencia de PC de 87,6 % en una poblaci&oacute;n de 1 574 pacientes s&eacute;pticos y encontraron que, despu&eacute;s de 28 d de tratamiento con PCA recombinante (rhAPC), 24,7 % de estos pacientes muri&oacute;, comparados con 30,8 % del grupo placebo.<span class="superscript">52 </span></p>     <p align="justify">La PCA tiene propiedades antiinflamatorias, antitromb&oacute;ticas y profibrinol&iacute;ticas. Se ha demostrado que la PCA inhibe el factor inhibidor del plasmin&oacute;geno tipo 1 (PAI-1) y as&iacute; facilita la fibrinolisis.<span class="superscript">53 </span></p>     <p align="justify">Existen pruebas que la coagulopat&iacute;a de consumo silente se caracteriza por una disminuci&oacute;n precoz de la PC, precediendo esto las manifestaciones cl&iacute;nicas de sepsis severa o <em>shock </em> s&eacute;ptico. Estos datos tambi&eacute;n soportan la hip&oacute;tesis que el consumo de PC puede conducir a falla multiorg&aacute;nica y muerte en la sepsis. Puede concluirse que la predicci&oacute;n de la mortalidad en pacientes s&eacute;pticos, sin tener en consideraci&oacute;n la severidad de la sepsis, est&aacute; estrechamente relacionada con los niveles de PC.<span class="superscript">54 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Sin duda, la utilizaci&oacute;n de marcadores humorales en la sepsis se perfila como herramienta &uacute;til en el diagn&oacute;stico y monitorizaci&oacute;n de este complejo s&iacute;ndrome cl&iacute;nico desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. A pesar de los resultados contradictorios en algunas investigaciones, atribu&iacute;dos a errores en la selecci&oacute;n de la muestra y a trabajar con una poblaci&oacute;n heterog&eacute;nea en la cual el polimorfismo gen&eacute;tico es importante, ninguna autoridad mundial duda en la importancia del empleo de los marcadores humorales. Ellos permitir&aacute;n junto a otros criterios diagn&oacute;sticos, &iacute;ndices pron&oacute;sticos y, sobre todo, el juicio cl&iacute;nico, identificar los pacientes con riesgo vital y su respuesta ante nuestras estrategias terap&eacute;uticas. Actualmente, se han introducido, entre los criterios diagn&oacute;sticos de sepsis, la PCR y la PCT,<span class="superscript">55 </span>sin embargo, no dudamos en la futura inclusi&oacute;n de otros marcadores cuando se concluyan algunos estudios. En nuestro pa&iacute;s, nos encontramos realizando actualmente un estudio prospectivo que identificar&aacute; el comportamiento de 14 marcadores humorales en pacientes con sepsis intrabdominal correlacionados con los resultados con indices pron&oacute;sticos (SAPS II,SOFA). ( S&aacute;nchez Valdivia A, Larrondo Muguercia H, Gonz&aacute;lez S&aacute;nchez M, Calas Rodr&iacute;guez A, Ara&ntilde;a Rosa&iacute;nz M, Ojeda M et al. Valor predictivo de marcadores del proceso inflamatorio en la sepsis intrabdominal (estudio en ejecuci&oacute;n). Estos estudios son la clave actual al identificar el comportamiento de los marcadores en una poblaci&oacute;n espec&iacute;fica de pacientes, permiten insertar estos en nuestra rutina diaria de trabajo con el paciente cr&iacute;tico. </p> <h4>Summary</h4> <h6>Humoral markers in severe sepsis </h6>     <p align="justify">Sepsis is the leading cause of death in non-coronary units and one of the main causes of deaths in hospitalized patients. Tens of bioactive molecules that are circulating or associated with the cells have been proposed as useful markers of the presence, severity, or clinical course of sepsis, based on their prevalence in patients with this clinical syndrome, or on their association with an adverse clinical prognosis. The main markers that are being studied and used were reviewed with the hope to guide our therapeutical strategy in a field so obscure and complex as severe sepsis. The compulsory interrelationship between physiopathology and therapeutics offers the chance to identify our ideal strategy at the right time in each patient, with the subsequent saving of time and economic resources. </p>     <p><em>Key words</em>: Sepsis, severe sepsis, marker, mediator. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. Martin GS, Mannino DM, Eaton S, Moss M. The epidemiology of sepsis in the United States from 1979 through 2000. N Engl J Med. 2003,348:1546–54. <!-- ref --><p> 2. Moss M, Martin GS. A global perspective on the epidemiology of sepsis. Intensive Care Med. 2004,30:527–9. <!-- ref --><p> 3. Padkin A, Goldfrad C, Brady AR, Young D. Epidemiology of severe sepsis occurring in the first 24 hrs in intensive care units in England, Wales, and Northern Ireland. Crit Care Med. 2003,31:2332-8. <!-- ref --><p> 4. Angus DC, Linde-Zwirble WT, Lidicker J, Clermont G, Carcillo J, Pinsky MR. Epidemiology of severe sepsis in the United States: analysis of incidence, outcome, and associated costs of care. Crit Care Med. 2001;29:1303-10. <p> 5. Marshall JC, Vincent JL, Fink MP, Cook DJ, Rubenfeld G, Foster D, Fisher CJ Jr, Faist E, Reinhart K. Measures, markers, and mediators:Toward a staging system for clinical sepsis. A Report of the Fifth Toronto Sepsis Roundtable, Toronto, Ontario, Canada, October 25–26, 2000. Crit Care Med. 2003;31:1560–7. </p>     <!-- ref --><p> 6. Seely AJE, Christou NV . Multiple organ dysfunction syndrome: Exploring the paradigm of complex non-linear systems. Crit Care Med. 2000;28:2193–200. <!-- ref --><p> 7. Vincent JL. New therapies in sepsis. Chest. 1997;112:S330–S338. <!-- ref --><p> 8. Martin TR. Cytokines and the acute respiratory distress syndrome (ARDS): a question of balance. Nat Med.1997;3:272. <!-- ref --><p> 9. Aggarwal B, Natarajan BK.Tumor necrosis factors:developments during the last decade. Eur Cytokine Netw.1996;7:93. <!-- ref --><p> 10. Beutler B, Cerami A. T umor necrosis,cachexia,shock,and inflammation:a common mediator.Annu Rev Biochem.1988;57:505-18. <p> 11. Goosens V, Grooten J, de Vos J, Fiers W. Direct evidence for tumor necrosis factor-induced mitochondrial reactive oxygen intermediates and their involvement in cytotoxicity. Proc Natl Acad Sci USA.1995;92:8115-9. </p>     <!-- ref --><p> 12. Brun-Buisson C, Doyon F, Carlet J, French Bacteremia-Sepsis Study Group. Bacteremia and severe sepsis in adults: a multicenter prospective survey in ICUs and wards of 24&nbsp;hospitals. Am J Respir Crit Care Med. 1996;154:617-24. <!-- ref --><p> 13. Calandra T, Baumgartner JD, Grau GE, Wu MM, Lambert PH, Schellekens J. Prognostic values of tumor necrosis factor/ cachectin, interleukin-1, interferon- <img width="8" height="7" src="med07406_clip_image001.gif" alt="alpha ">,and interferon- <img width="7" height="10" src="med07406_clip_image002.gif" alt="gamma "> in the serum of patients with septic shock. J Infect Dis.1990;161:928-87. <!-- ref --><p> 14. Casey LC, Balk RA, Bone RC. Plasma cytokine and endotoxin levels correlate with survival in patients with the sepsis syndrome. Ann Intern Med. 1993;119:771-8. <!-- ref --><p> 15. Marchant A, Deviere J, Byl B, De Groote D, Vincent JL, Goldman M. Interleukin-10 production during septicemia. Lancet. 1994;343:707-8. <!-- ref --><p> 16. Pinsky MR, Vincent JL, Deviere J, Alegre M, Kahn RJ, Dupont E. Serum cytokine levels in human septic shock:relation to multiple-system organ failure and mortality. Chest. 1993;103:565-75. <!-- ref --><p> 17. Dinarello CA. Biologic basis for interleukin- 1 in disease. Blood. 1996;87:2095-2147. <!-- ref --><p> 18. Ogilvie AC, Hack CE, Wagstaff J, van Mierlo GJ. IL-1 beta does not cause neutrophil degranulation but does lead to IL-6, IL-8, and nitrite/nitrate release when used in patients with cancer. Blood. 1996;156:389-94. <!-- ref --><p> 19. Wand P, Wu P, Siegel MI, Egan RW, Billah MM. IL-10 inhibits transcription of cytokine genes in human peripheral blood mononuclear cells. J Immunol. 1994;153: 822-6 . <!-- ref --><p> 20. Muller Kobold AC,Tulleken JE, Zijlstra JG, Sluiter W, Hermans J, Kallenberg CGM, Cohen Tervaert JW. Leucocyte activation in sepsis; correlations with disease state and mortality. Int Care Med. 2000;26:883-92. <!-- ref --><p> 21. Hirano T, Akira S, Taga T. Biological and clinical aspects of interleukin 6. Immunol Today. 1990;11:443–9. <!-- ref --><p> 22. Harbarth S, Holeckova K, Froidevaux C, Pittet D and the Geneva Sepsis Network. Diagnostic Value of Procalcitonin, Interleukin-6, and Interleukin- 8 in Critically Ill Patients Admitted with Suspected Sepsis. Am J Respir Crit Care Med. 2001;164:396-402. <!-- ref --><p> 23. Pettila VV, Hynninen M, Takkunen O, Kuusela P, Valtonen M. Predictive value of procalcitonin and interleukin 6 in critically ill patients with suspected sepsis. Intensive Care Med. 2002;28:1220–5. <!-- ref --><p> 24. Gardlund B, Sj&ouml;lin J, Nilsson A, Roll M, Wickerts CJ, Wretlind B. Plasma levels of cytokines in primary septic shock in humans: correlation with disease severity. J Infect Dis. 1995;172:296-301. <!-- ref --><p> 25. Dougnac A, Riquelme A, Calvo M, Andresen M. Estudio de la cin&eacute;tica de citoquinas en sepsis grave y su relaci&oacute;n con mortalidad y score de disfunci&oacute;n org&aacute;nica. Rev M&eacute;d Chile.&nbsp;2001;129:4.&nbsp; <!-- ref --><p> 26. Reinhart K, Menges T, Gardlund B, Harm ZJ, Smithes M, Vincent JL et al. Randomized, placebo-controlled trial of the anti-tumor necrosis factor antibody fragment afelimomab in hyperinflammatory response during severe sepsis: The RAMSES Study. Crit Care Med. 2001;29:765–9. <!-- ref --><p> 27. Wunder C, Eichelbr&ouml;nner O, Roewer N. Are IL-6,IL-10 and PCT plasma concentrations reliable for outcome prediction in severe sepsis? A comparison with APACHE III and SAPS II. Inflamm Res.2004;53:158–63. <!-- ref --><p> 28. Wang PP, Wu MI, Siegel RW, Egan R, Billah MM. Interleukin (IL)-10 inhibits nuclear factor kappa B (NF kappa B) activation in human monocytes. IL-10 and IL-4 suppress cytokine synthesis by different mechanisms. J Biol Chem.1995;270:9558-63. <!-- ref --><p> 29. Oberholzer A, Oberholzer C, Moldawer LL. Interleukin-10: A complex role in the pathogenesis of sepsis syndromes and its potential as an anti-inflammatory drug. Crit Care Med. 2002;30:S58–S63. <!-- ref --><p> 30. Mayer J, Rau B, Gansauge F, Beger HG. Inflamatory mediators in human pancreatitis: clinical and pathophysiological implications. Gut. 2000;47:546-52. <!-- ref --><p> 31. Hynninen M, Pettila V, Takkunen O, Orko R, Jansson SE, Kuusela P et al. Predictive value of monocyte histocompatibility leukocyte antigen-DR expression and plasma interleukin-4 and -10 levels in critically ill patients with sepsis. Shock. 2003;20:1–4. <!-- ref --><p> 32. Loisa P, Rinne T, Laine S, Hurme M, Kaukinen S. Anti-inflammatory cytokine response and the development of multiple organ failure in severe sepsis. Acta Anaesthesiol Scand. 2003;47:319–25. <!-- ref --><p> 33. Opal SM, DePalo VA. Anti-inflammatory cytokines. Chest. 2000;117:1162–72. <!-- ref --><p> 34. Carrol ED, Thomson APJ, Hart CA. Procalcitonin as a marker of sepsis. Intern J Antimicrob Agents 2002;20:1-9. <!-- ref --><p> 35. Nylen ES, Whang KT, Snider RH, Steinwald PM, White JC, Becker KL. Mortality is increased by procalcitonin and decreased by an antiserum reactive to procalcitonin in experimental sepsis. Crit Care Med. 1998;26:1001-6. <!-- ref --><p> 36. Hatherill M, Tibby SM, Sykes K, Turner C, Murdoch IA. Diagnostic markers of infection: comparison of procalcitonin with C reactive protein and leucocyte count. Arch Dis Child. 1999;81:417-21. <!-- ref --><p> 37. Clec'h C, Ferriere F, Karoubi P, Fosse JP, Cupa M, Hoang P, Cohen Y. Diagnostic and prognostic value of procalcitonin in patients with septic shock. Crit Care Med. 2004;32:1166 –9. <!-- ref --><p> 38. Brunkhorst FM, Heinz U, Forycki ZF. Kinetics of procalcitonin in iatrogenic sepsis. Intensive Care Med. 1998,24:888-92. <!-- ref --><p> 39. Maruna P, Nedelnikova K, Gurlich R. Physiology and genetics of procalcitonin. Physiol Res. 2000;49(Suppl 1):S57–S61. <!-- ref --><p> 40. Karzai W, Oberhoffer M, Meier-Hellmann A, Reinhart K. Procalcitonin:a new indicator of the systemic response to severe infections. Infection. 1997;25:329-34. <!-- ref --><p> 41. Pugin J, Meisner M, Leon A, Gendrel D, Fernandes Lopez A. Guide for the clinical use of procalcitonin in sepsis diagnosis. BRAHMS. 2004:4-23. <!-- ref --><p> 42. Dong Q, Wright JR. Expression of C-reactive protein by alveolar macrophages. J Immunol 1996;156:4815–20. <!-- ref --><p> 43. Adnet F, Bekka R, Vicaut E, Lapostolle F, Giraudeaux V, Bismuth C, Baud F. C-reactive protein (CRP) as an indicator to detect bacterial contamination of aspiration pneumonia. Intensive Care Med. 1996;22 (Suppl 3):S-319. <!-- ref --><p> 44. Yentis SM, Soni N, Sheldon J. C reactive protein as an indicator of resolution of sepsis in the intensive care unit. Intensive Care Med. 1995;21:602-5. <!-- ref --><p> 45. Lobo SMA, Lobo FRM, Bota DP, Lopes-Ferreira S, Soliman HM, Melot C, Vincent JL. C-Reactive Protein Levels Correlate With Mortality and Organ Failure in Critically Ill Patients. Chest. 2003;123:2043–9. <!-- ref --><p> 46. P&oacute;voa P, Almeida E, Moreira P, Fernandes A, Mealha R, Aragao A, Sabino H. C-reactive protein as an indicator of sepsis. Intensive Care Med. 1998;24:1052-6. <!-- ref --><p> 47. Vervloet MG, Thijs LG, Hack CE. Derangements of coagulation and fibrinolysis in critically ill patients with sepsis and septic shock. Semin Thromb Hemost. 1998;24:33–44. <!-- ref --><p> 48. van der Poll T, van Deventer SJH. Cytokines and anticytokines in the pathogenesis of sepsis. Infect Dis Clin North Am. 1999;13:413–26. <!-- ref --><p> 49. Betty YS, Dhainaut JF. Activated protein C versus protein C in severe sepsis. Crit Care Med. 2001;29[Suppl.]:S69 –S74). <!-- ref --><p> 50. Boldt J, Papsdorf M, Rothe A. Changes of the hemostatic network in critically ill patients—Is there a difference between sepsis, trauma, and neurosurgery patients? Crit Care Med. 2000;28:445–50. <!-- ref --><p> 51. Yan SB, Helterbrand JD, Hartman DL. Low levels of protein C are associated with poor outcome in severe sepsis. Chest. 2001;120:915–22. <!-- ref --><p> 52. Bernard GR, Vincent JL, Laterre PF. Efficacy and safety of recombinant human activated protein C for severe sepsis. N Engl J Med. 2001;344:699–709. <!-- ref --><p> 53. Gruber A, Mori E, del Zoppo GJ. Alteration of fibrin network by activated protein C. Blood. 1994;83:2541–8. <!-- ref --><p> 54. Fisher CJ, Yan SB. Protein C levels as a prognostic indicator of outcome in sepsis and related diseases. Crit Care Med. 2000;28(Suppl):S49–S56. <!-- ref --><p> 55. Levy MM, Fink MP, Marshall JC, Abraham E, Angus D, Cook D et al. 2001 SCCM/ESICM/ACCP/ATS/SIS International Sepsis Definitions Conference. Crit Care Med. 2003;31:1250 –6. <p>Recibido: 14 de febrero de 2006. Aprobado: 10 de marzo de 2006.     <br> Dr. <em>Alfredo S&aacute;nchez Valdivia</em>. Manglar No. 12512, Playa, Matanzas, Cuba.  CP40210. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:alfredo.sanchez@infomed.sld.cu ">alfredo.sanchez@infomed.sld.cu </a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  <span class="superscript"><a href="#cargo">1</a></span><a href="#cargo">Especialista de I Grado en Medicina Interna. Diplomado en Cuidados Intensivos del Adulto.     <br>     <span class="superscript"><strong>2</strong></span>Especialista de II Grado en Medicina Interna. Especialista de II Grado en Medicina Intensiva. Profesor Auxiliar de Medicina Interna. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas de Matanzas.</a><a name="autor"></a> </p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martin]]></surname>
<given-names><![CDATA[GS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mannino]]></surname>
<given-names><![CDATA[DM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eaton]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moss]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The epidemiology of sepsis in the United States from 1979 through 2000]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>348</volume>
<page-range>1546-54</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moss]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martin]]></surname>
<given-names><![CDATA[GS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A global perspective on the epidemiology of sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Intensive Care Med.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>30</volume>
<page-range>527-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Padkin]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldfrad]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brady]]></surname>
<given-names><![CDATA[AR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Young]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epidemiology of severe sepsis occurring in the first 24 hrs in intensive care units in England, Wales, and Northern Ireland]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>31</volume>
<page-range>2332-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Angus]]></surname>
<given-names><![CDATA[DC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Linde-Zwirble]]></surname>
<given-names><![CDATA[WT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lidicker]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clermont]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carcillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pinsky]]></surname>
<given-names><![CDATA[MR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epidemiology of severe sepsis in the United States: analysis of incidence, outcome, and associated costs of care]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>29</volume>
<page-range>1303-10</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marshall]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vincent]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fink]]></surname>
<given-names><![CDATA[MP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cook]]></surname>
<given-names><![CDATA[DJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rubenfeld]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Foster]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fisher]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Faist]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reinhart]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Measures, markers, and mediators: Toward a staging system for clinical sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>31</volume>
<page-range>1560-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Seely]]></surname>
<given-names><![CDATA[AJE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Christou]]></surname>
<given-names><![CDATA[NV]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Multiple organ dysfunction syndrome: Exploring the paradigm of complex non-linear systems]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>28</volume>
<page-range>2193-200</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vincent]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[New therapies in sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Chest.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>112</volume>
<page-range>S330-S338</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martin]]></surname>
<given-names><![CDATA[TR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cytokines and the acute respiratory distress syndrome (ARDS): a question of balance]]></article-title>
<source><![CDATA[Nat Med]]></source>
<year>.199</year>
<month>7</month>
<volume>3</volume>
<page-range>272</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aggarwal]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Natarajan]]></surname>
<given-names><![CDATA[BK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Tumor necrosis factors: developments during the last decade]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur Cytokine Netw]]></source>
<year>.199</year>
<month>6</month>
<volume>7</volume>
<page-range>93</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beutler]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cerami]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[T umor necrosis,cachexia,shock,and inflammation: a common mediator]]></article-title>
<source><![CDATA[Annu Rev Biochem]]></source>
<year>.198</year>
<month>8</month>
<volume>57</volume>
<page-range>505-18</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Goosens]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Grooten]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[de Vos]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fiers]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Direct evidence for tumor necrosis factor-induced mitochondrial reactive oxygen intermediates and their involvement in cytotoxicity]]></article-title>
<source><![CDATA[Proc Natl Acad Sci]]></source>
<year>1995</year>
<volume>92</volume>
<page-range>8115-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brun Buisson]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Doyon]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carlet]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[French Bacteremia-Sepsis Study Group: Bacteremia and severe sepsis in adults, a multicenter prospective survey in ICUs and wards of 24 hospitals]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Respir Crit Care Med]]></source>
<year>1996</year>
<volume>154</volume>
<page-range>617-24</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Calandra]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baumgartner]]></surname>
<given-names><![CDATA[JD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Grau]]></surname>
<given-names><![CDATA[GE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wu]]></surname>
<given-names><![CDATA[MM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lambert]]></surname>
<given-names><![CDATA[PH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schellekens]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prognostic values of tumor necrosis factor/ cachectin, interleukin-1, interferon- <img border=0 width=8 height=7 id="_x0000_i1027" src="file:///C:/SciELO/serial/MED/v45n4/markup/" alt="alpha ">,and interferon- <img border=0 width=7 height=10 id="_x0000_i1028" src="med07406_clip_image002.gif" alt="gamma ">in the serum of patients with septic shock]]></article-title>
<source><![CDATA[J Infect Dis]]></source>
<year>1990</year>
<volume>161</volume>
<page-range>928-87</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Casey]]></surname>
<given-names><![CDATA[LC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Balk]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bone]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma cytokine and endotoxin levels correlate with survival in patients with the sepsis syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Intern Med.]]></source>
<year>1993</year>
<volume>119</volume>
<page-range>771-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Deviere]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Byl]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[De Groote]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vincent]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Interleukin-10 production during septicemia]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>343</volume>
<page-range>707-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pinsky]]></surname>
<given-names><![CDATA[MR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vincent]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Deviere]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alegre]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kahn]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dupont]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Serum cytokine levels in human septic shock: relation to multiple-system organ failure and mortality]]></article-title>
<source><![CDATA[Chest.]]></source>
<year>1993</year>
<volume>103</volume>
<page-range>565-75</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dinarello]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Biologic basis for interleukin- 1 in disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Blood.]]></source>
<year>1996</year>
<volume>87</volume>
<page-range>2095-2147</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ogilvie]]></surname>
<given-names><![CDATA[AC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hack]]></surname>
<given-names><![CDATA[CE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wagstaff]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Mierlo]]></surname>
<given-names><![CDATA[GJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[IL-1 beta does not cause neutrophil degranulation but does lead to IL-6, IL-8, and nitrite/nitrate release when used in patients with cancer]]></article-title>
<source><![CDATA[Blood.]]></source>
<year>1996</year>
<volume>156</volume>
<page-range>389-94</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wand]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wu]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siegel]]></surname>
<given-names><![CDATA[MI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Egan]]></surname>
<given-names><![CDATA[RW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Billah]]></surname>
<given-names><![CDATA[MM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[IL-10 inhibits transcription of cytokine genes in human peripheral blood mononuclear cells]]></article-title>
<source><![CDATA[J Immunol.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>153</volume>
<page-range>822-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Muller Kobold]]></surname>
<given-names><![CDATA[AC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tulleken]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zijlstra]]></surname>
<given-names><![CDATA[JG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sluiter]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hermans]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kallenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[CGM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cohen Tervaert]]></surname>
<given-names><![CDATA[JW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Leucocyte activation in sepsis; correlations with disease state and mortality]]></article-title>
<source><![CDATA[Int Care Med.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>26</volume>
<page-range>883-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Akira]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Taga]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Biological and clinical aspects of interleukin 6]]></article-title>
<source><![CDATA[Immunol Today.]]></source>
<year>1990</year>
<volume>11</volume>
<page-range>443-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Harbarth]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Holeckova]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Froidevaux]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pittet]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[and the Geneva Sepsis Network: Diagnostic Value of Procalcitonin, Interleukin-6, and Interleukin- 8 in Critically Ill Patients Admitted with Suspected Sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Respir Crit Care Med]]></source>
<year>2001</year>
<volume>164</volume>
<page-range>396-402</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pettila]]></surname>
<given-names><![CDATA[VV]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hynninen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Takkunen]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kuusela]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Valtonen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Predictive value of procalcitonin and interleukin 6 in critically ill patients with suspected sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Intensive Care Med.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>28</volume>
<page-range>1220-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gardlund]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sjölin]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nilsson]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roll]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wickerts]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wretlind]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma levels of cytokines in primary septic shock in humans: correlation with disease severity]]></article-title>
<source><![CDATA[J Infect Dis.]]></source>
<year>1995</year>
<volume>172</volume>
<page-range>296-301</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dougnac]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Riquelme]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Calvo]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Andresen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudio de la cinética de citoquinas en sepsis grave y su relación con mortalidad y score de disfunción orgánica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Méd]]></source>
<year>. 20</year>
<month>01</month>
<volume>129</volume>
<page-range>4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reinhart]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Menges]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gardlund]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Harm]]></surname>
<given-names><![CDATA[ZJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Smithes]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Randomized, placebo-controlled trial of the anti-tumor necrosis factor antibody fragment afelimomab in hyperinflammatory response during severe sepsis: The RAMSES Study]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>29</volume>
<page-range>765-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wunder]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eichelbrönner]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roewer]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Are IL-6,IL-10 and PCT plasma concentrations reliable for outcome prediction in severe sepsis? A comparison with APACHE III and SAPS II]]></article-title>
<source><![CDATA[Inflamm Res.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>53</volume>
<page-range>158-63</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wang]]></surname>
<given-names><![CDATA[PP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wu]]></surname>
<given-names><![CDATA[MI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siegel]]></surname>
<given-names><![CDATA[RW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Egan]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Billah]]></surname>
<given-names><![CDATA[MM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Interleukin (IL)-10 inhibits nuclear factor kappa B (NF kappa B) activation in human monocytes: IL-10 and IL-4 suppress cytokine synthesis by different mechanisms]]></article-title>
<source><![CDATA[J Biol Chem]]></source>
<year>.199</year>
<month>5</month>
<volume>270</volume>
<page-range>9558-63</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Oberholzer]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Oberholzer]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moldawer]]></surname>
<given-names><![CDATA[LL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Interleukin-10: A complex role in the pathogenesis of sepsis syndromes and its potential as an anti-inflammatory drug]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>30</volume>
<page-range>S58-S63</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mayer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rau]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gansauge]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beger]]></surname>
<given-names><![CDATA[HG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Inflamatory mediators in human pancreatitis: clinical and pathophysiological implications]]></article-title>
<source><![CDATA[Gut.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>47</volume>
<page-range>546-52</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hynninen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pettila]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Takkunen]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Orko]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jansson]]></surname>
<given-names><![CDATA[SE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Predictive value of monocyte histocompatibility leukocyte antigen-DR expression and plasma interleukin-4 and -10 levels in critically ill patients with sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Shock.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>20</volume>
<page-range>1-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Loisa]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rinne]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Laine]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hurme]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaukinen]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Anti-inflammatory cytokine response and the development of multiple organ failure in severe sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Anaesthesiol Scand.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>47</volume>
<page-range>319-25</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Opal]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[DePalo]]></surname>
<given-names><![CDATA[VA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Anti-inflammatory cytokines]]></article-title>
<source><![CDATA[Chest.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>117</volume>
<page-range>1162-72</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrol]]></surname>
<given-names><![CDATA[ED]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thomson]]></surname>
<given-names><![CDATA[APJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hart]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Procalcitonin as a marker of sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Intern J Antimicrob Agents]]></source>
<year>2002</year>
<volume>20</volume>
<page-range>1-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nylen]]></surname>
<given-names><![CDATA[ES]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Whang]]></surname>
<given-names><![CDATA[KT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Snider]]></surname>
<given-names><![CDATA[RH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Steinwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[White]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Becker]]></surname>
<given-names><![CDATA[KL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mortality is increased by procalcitonin and decreased by an antiserum reactive to procalcitonin in experimental sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>26</volume>
<page-range>1001-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hatherill]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tibby]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sykes]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Turner]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murdoch]]></surname>
<given-names><![CDATA[IA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Diagnostic markers of infection: comparison of procalcitonin with C reactive protein and leucocyte count]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dis Child.]]></source>
<year>1999</year>
<volume>81</volume>
<page-range>417-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clec'h]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ferriere]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karoubi]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fosse]]></surname>
<given-names><![CDATA[JP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cupa]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoang]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cohen]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Diagnostic and prognostic value of procalcitonin in patients with septic shock]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>32</volume>
<page-range>1166 -9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brunkhorst]]></surname>
<given-names><![CDATA[FM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Heinz]]></surname>
<given-names><![CDATA[U]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Forycki]]></surname>
<given-names><![CDATA[ZF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Kinetics of procalcitonin in iatrogenic sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Intensive Care Med.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>24</volume>
<page-range>888-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maruna]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nedelnikova]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gurlich]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Physiology and genetics of procalcitonin]]></article-title>
<source><![CDATA[Physiol Res]]></source>
<year>2000</year>
<volume>49</volume>
<numero>^sSuppl 1</numero>
<issue>^sSuppl 1</issue>
<supplement>Suppl 1</supplement>
<page-range>S57-S61</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Karzai]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Oberhoffer]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meier-Hellmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reinhart]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Procalcitonin: a new indicator of the systemic response to severe infections]]></article-title>
<source><![CDATA[Infection.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>25</volume>
<page-range>329-34</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pugin]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meisner]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Leon]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gendrel]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fernandes Lopez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Guide for the clinical use of procalcitonin in sepsis diagnosis]]></article-title>
<source><![CDATA[BRAHMS]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>4-23</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dong]]></surname>
<given-names><![CDATA[Q]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wright]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Expression of C-reactive protein by alveolar macrophages]]></article-title>
<source><![CDATA[J Immunol]]></source>
<year>1996</year>
<volume>156</volume>
<page-range>4815-20</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Adnet]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bekka]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vicaut]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lapostolle]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Giraudeaux]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bismuth]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baud]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Intensive Care Med]]></source>
<year>1996</year>
<volume>22</volume>
<numero>^sSuppl 3</numero>
<issue>^sSuppl 3</issue>
<supplement>Suppl 3</supplement>
<page-range>S-319</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yentis]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Soni]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sheldon]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[C reactive protein as an indicator of resolution of sepsis in the intensive care unit]]></article-title>
<source><![CDATA[Intensive Care Med]]></source>
<year>1995</year>
<volume>21</volume>
<page-range>602-5</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lobo]]></surname>
<given-names><![CDATA[SMA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lobo]]></surname>
<given-names><![CDATA[FRM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bota]]></surname>
<given-names><![CDATA[DP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lopes-Ferreira]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Soliman]]></surname>
<given-names><![CDATA[HM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Melot]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vincent]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[C-Reactive Protein Levels Correlate With Mortality and Organ Failure in Critically Ill Patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Chest.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>123</volume>
<page-range>2043-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Póvoa]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Almeida]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moreira]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fernandes]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mealha]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aragao]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sabino]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[C-reactive protein as an indicator of sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Intensive Care Med.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>24</volume>
<page-range>1052-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vervloet]]></surname>
<given-names><![CDATA[MG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thijs]]></surname>
<given-names><![CDATA[LG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hack]]></surname>
<given-names><![CDATA[CE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Derangements of coagulation and fibrinolysis in critically ill patients with sepsis and septic shock]]></article-title>
<source><![CDATA[Semin Thromb Hemost.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>24</volume>
<page-range>33-44</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[van der Poll]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Deventer]]></surname>
<given-names><![CDATA[SJH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cytokines and anticytokines in the pathogenesis of sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Infect Dis Clin North Am.]]></source>
<year>1999</year>
<volume>13</volume>
<page-range>413-26</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Betty]]></surname>
<given-names><![CDATA[YS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dhainaut]]></surname>
<given-names><![CDATA[JF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Activated protein C versus protein C in severe sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med]]></source>
<year>2001</year>
<volume>29</volume>
<numero>^sSuppl</numero>
<issue>^sSuppl</issue>
<supplement>Suppl</supplement>
<page-range>S69 -S74</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<label>50</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boldt]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Papsdorf]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rothe]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Changes of the hemostatic network in critically ill patients-Is there a difference between sepsis, trauma, and neurosurgery patients?]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>28</volume>
<page-range>445-50</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<label>51</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yan]]></surname>
<given-names><![CDATA[SB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Helterbrand]]></surname>
<given-names><![CDATA[JD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hartman]]></surname>
<given-names><![CDATA[DL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low levels of protein C are associated with poor outcome in severe sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[Chest.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>120</volume>
<page-range>915-22</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<label>52</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bernard]]></surname>
<given-names><![CDATA[GR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vincent]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Laterre]]></surname>
<given-names><![CDATA[PF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Efficacy and safety of recombinant human activated protein C for severe sepsis]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>344</volume>
<page-range>699-709</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<label>53</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gruber]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mori]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[del Zoppo]]></surname>
<given-names><![CDATA[GJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alteration of fibrin network by activated protein C]]></article-title>
<source><![CDATA[Blood.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>83</volume>
<page-range>2541-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<label>54</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fisher]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yan]]></surname>
<given-names><![CDATA[SB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Protein C levels as a prognostic indicator of outcome in sepsis and related diseases]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med]]></source>
<year>2000</year>
<volume>28</volume>
<numero>^sSuppl</numero>
<issue>^sSuppl</issue>
<supplement>Suppl</supplement>
<page-range>S49-S56</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<label>55</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Levy]]></surname>
<given-names><![CDATA[MM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fink]]></surname>
<given-names><![CDATA[MP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marshall]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Abraham]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Angus]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[2001 SCCM/ESICM/ACCP/ATS/SIS International Sepsis Definitions Conference]]></article-title>
<source><![CDATA[Crit Care Med.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>31</volume>
<page-range>1250 -6</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
