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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Principales protagonistas de la respuesta inflamatoria a la infección]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pediátrico Docente William Soler  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A review of the main elements involved in the inflamatory response of the individuals to infection is made, taking into account that this knowledge helps to improve the therapeutic management of patients. The main agents of inflammation are reviewed, starting from detonators such as: lipopolysaccharides, petpidoglycans, muramic acid to the principal mediators involved. The activation process of monocytes and endothelial cells is dicussed, as well as its repercussion. A dynamic analysis of the activation process according to the time elapsed since the onset of the infection and of its physiopathological stages is made. It is demonstrated the fundamental role played by the organism in the damage produced by the response to infection, and the importance of an adequate balance between proinflammation and contraregulation for the patient&acute;s prognosis, which makes it necessary at the time of treatment.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[SINDROME SEPTICO]]></kwd>
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<kwd lng="es"><![CDATA[PEPTIDOGLICANO]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[MURAMIC ACIDS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ Hospital Pedi&aacute;trico Docente "William Soler". Servicio de Infectolog&iacute;a    <H2>  Principales protagonistas de la respuesta inflamatoria a la infecci&oacute;n</H2>  <I><A HREF="#autores">Dr. Juan Carlos Vel&aacute;zquez Acosta<SUP>1</SUP></A></I>  <H4>  Resumen</H4>  Se hace una revisi&oacute;n de los principales elementos implicados en  la respuesta inflamatoria del individuo a la infecci&oacute;n, por el beneficio  que este conocimiento reporta al mejor manejo terap&eacute;utico de los  pacientes. Se revisan los principales protagonistas de la inflamaci&oacute;n,  desde los detonantes como: lipopolisac&aacute;rido, peptidoglicano, &aacute;cidos  lipoteicoico y mur&aacute;mico, hasta los principales mediadores implicados.  Se discute el proceso de activaci&oacute;n de monocitos y c&eacute;lulas  endoteliales y la repercusi&oacute;n de ello, y se hace un an&aacute;lisis  din&aacute;mico del proceso de activaci&oacute;n en funci&oacute;n del  tiempo trancurrido desde el comienzo de la infecci&oacute;n, y sus etapas  fisiopatol&oacute;gicas. Se evidencia el papel protag&oacute;nico que tiene  el propio organismo en el da&ntilde;o producido por la respuesta a la infecci&oacute;n,  adem&aacute;s de la importancia del adecuado equilibrio entre proinflamaci&oacute;n  y contrarregulaci&oacute;n para el pron&oacute;stico del enfermo, lo que  obliga a tenerlo en cuenta a la hora del tratamiento.        <P>Descriptores DeCS: SINDROME SEPTICO; LIPOPOLISACARIDOS; PEPTIDOGLICANO; ACIDOS    MURAMICOS.      <P>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, gracias a los avances en biolog&iacute;a    molecular se ha logrado un notable desarrollo en la investigaci&oacute;n de    los mecanismos de la respuesta inflamatoria sist&eacute;mica a la infecci&oacute;n    -sepsis-. En la medida que se ha profundizado en ellos se ha perfeccionado el    tratamiento de los pacientes afectados. Partiendo de la certeza de que el conocimiento    profundo de la fisiopatolog&iacute;a de esta entidad mejora el pron&oacute;stico    de los enfermos, consideramos necesario hacer esta revisi&oacute;n.      <P>Se acepta que las manifestaciones cl&iacute;nicas de la sepsis est&aacute;n  en relaci&oacute;n con la intensidad de la respuesta que el organismo desarrolla  frente a agentes for&aacute;neos. Por esto sin restarle importancia al  fen&oacute;meno de la infecci&oacute;n, se ha llegado a la conclusi&oacute;n  de que los determinantes antig&eacute;nicos de los agentes invasores act&uacute;an  como detonantes de la respuesta inmune, que es la responsable directa en  &uacute;ltima instancia de los efectos delet&eacute;reos de las enfermedades  infecciosas.<I><SUP>1-3</SUP> </I>La detonaci&oacute;n de esta respuesta  se materializa mediante la comunicaci&oacute;n intercelular, que garantiza  la activaci&oacute;n de las c&eacute;lulas inmunes.<SUP>4</SUP>        <P>Una vez activadas, &eacute;stas generan la producci&oacute;n de m&uacute;ltiples  sustancias y ponen en marcha numerosos sistemas enzim&aacute;ticos, que  son los que median la ejecuci&oacute;n de la respuesta inmune, por ello  a pesar de tener muy diferentes or&iacute;genes y funciones se les conoce  gen&eacute;ricamente como mediadores.<SUP>4,5</SUP>        <P><I>Detonantes</I>.<I> </I>La naturaleza del elemento antig&eacute;nico  marca de alguna manera el tipo e intensidad de la respuesta y &eacute;sta  es una de las causas de diferencia entre las manifestaciones cl&iacute;nicas  de infecci&oacute;n por un germen u otro.        <P>El lipopolisac&aacute;rido (LPS) de los g&eacute;rmenes gramnegativos  es el m&aacute;s conocido de todos y es un componente vital de la pared  celular de estas bacterias, en particular la mol&eacute;cula "l&iacute;pido  A" de &eacute;ste, que es la verdadera fracci&oacute;n antig&eacute;nica  capaz de inducir la producci&oacute;n de interleuquina 1 (IL1), factor  de necrosis tumoral (FNT), interfer&oacute;n g (INFg), inhibidor del plasmin&oacute;geno,  factor h&iacute;stico de adhesi&oacute;n, y prostaglandinas (PG).<SUP>6,7</SUP>  Se han estudiado tambi&eacute;n otros componentes de la pared bacteriana  como el peptidoglicano, muy relacionado con citotoxicidad y edema cerebral  y el &aacute;cido mur&aacute;mico, caracter&iacute;stico de los g&eacute;rmenes  grampositivos, que tienen un alto poder inductor de mediadores proinflamatorios,  adem&aacute;s de que la muramina en particular, por su similitud con los  mediadores del sue&ntilde;o, es productora de una marcada somnolencia.<SUP>8</SUP>        <P>En general, por ser elementos estructurales de los microorganismos,  durante la multiplicaci&oacute;n o la lisis es cuando mayor concentraci&oacute;n  de detonantes se detecta en su entorno, pero si la lisis es mediada por  antibi&oacute;ticos, ser&aacute; mayor, con una repercusi&oacute;n muy  desfavorable por la intensificaci&oacute;n brusca de la respuesta inflamatoria  que produce. &Eacute;sta es la raz&oacute;n por la que en los &uacute;ltimos  a&ntilde;os se han proscrito los "golpes" o dosis masivas iniciales de  antibi&oacute;ticos y se recomienda comenzar con la subdosis correspondiente,  siempre precedida de una adecuada preparaci&oacute;n del paciente con las  medidas de sost&eacute;n.<SUP>9</SUP>        <P><I>Mediadores</I>.<I> </I>Las citoquinas son una gran familia de glicoprote&iacute;nas  de bajo peso molecular, que incluye: INF, IL, FNT, factores de crecimiento  (FC), factores transformadores de crecimiento, factores estimulantes de  colonias y quimoquinas. Participan en varias funciones como: control celular,  control inmunol&oacute;gico, regulaci&oacute;n de la respuesta inflamatoria,  regulaci&oacute;n de la hematopoyesis y reparaci&oacute;n o remodelaci&oacute;n  h&iacute;stica; dichas funciones las desarrollan por v&iacute;a autocrina,  paracrina o endocrina<I>.</I>        <P>Estas sustancias se producen por diferentes grupos celulares y tienen  m&uacute;ltiples c&eacute;lulas dianas; son capaces de establecer una verdadera  red de acci&oacute;n, pues sus efectos muchas veces se superponen, contrarregulan  o retroalimentan y adem&aacute;s su producci&oacute;n habitualmente obedece  a cambios en la homeostasia, por lo que siempre son de "nueva generaci&oacute;n"  y no se almacenan.<SUP>10,11</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Durante el proceso infeccioso, m&aacute;s que por sus acciones independientes  vale la pena reconocerlas por la acci&oacute;n global que producen y de  ah&iacute; se dividen en 2 grandes grupos,<SUP>12,13</SUP> proinflamatorias:  FNT, IL1, IL6 e IL8 y las contrarreguladoras o antiinflamatorias:<SUP>14</SUP>  IL4, IL10, IL13, antagonista del receptor de la IL1 (IL1ar), receptores  solubles de FNT (FNTrs) y FC de linfocitos T.        <P>El primer grupo constituye "la avanzada", dentro del amplio grupo de  sustancias que median la inflamaci&oacute;n, pues ya en las primeras 4  a 6 horas a partir de la infecci&oacute;n los monocitos y c&eacute;lulas  endoteliales activadas garantizan niveles capaces de dar los primeros signos  y s&iacute;ntomas como: fiebre, taquicardia y taquipnea -estadios iniciales  de Bone-<SUP>15</SUP> adem&aacute;s de iniciar por diferentes v&iacute;as  la activaci&oacute;n del resto de los sistemas implicados que algunos denominan  mediadores de segunda l&iacute;nea y que son los encargados de amplificar  y profundizar la respuesta iniciada.        <P>Paralelo a ello y con origen en las mismas c&eacute;lulas, las contrarreguladoras  limitan la hiperproducci&oacute;n de citoquinas, contrarrestan algunos  de sus efectos delet&eacute;reos y obstaculizan la uni&oacute;n de algunas  de las proinflamatorias a sus c&eacute;lulas diana.<SUP>14</SUP>        <P>El &oacute;xido n&iacute;trico (ON) es una especie reactiva del ox&iacute;geno,  regulado en condiciones fisiol&oacute;gicas por la enzima &oacute;xido  n&iacute;trico sintetasa en su forma constitutiva (ONS<SUB>c</SUB>), que  desempe&ntilde;a un papel fundamental en la regulaci&oacute;n del tono  vascular y la inhibici&oacute;n de la agregaci&oacute;n plaquetaria y la  adherencia leucocitaria. En condiciones de estr&eacute;s, las fracciones  antig&eacute;nicas de los g&eacute;rmenes y las citoquinas proinflamatorias  activan la forma inducible de la enzima (ONSi) que genera una cantidad  exagerada de ON con una repercusi&oacute;n nefasta en la hemodinamia, por  la severa vasodilataci&oacute;n e hipotensi&oacute;n que produce.<SUP>16-19</SUP>        <P>El sistema complemento es activado tanto por la v&iacute;a cl&aacute;sica  por el complejo ant&iacute;geno-anticuerpo, como por la alternativa por  la acci&oacute;n de los mismos anticuerpos o incluso fracciones antig&eacute;nicas  aisladas, lo que redunda en un serio da&ntilde;o vascular mediado por las  anafilotoxinas y activaci&oacute;n de neutr&oacute;filo.<SUP>20</SUP>        <P>Las mol&eacute;culas de adhesi&oacute;n son numerosas prote&iacute;nas  miembros de diferentes familias, entre las que se destacan; integrinas,  cadherinas, selectinas, adhesinas y superfamilia de las inmunoglobulinas,  que tienen en condiciones de homeostasia una destacada funci&oacute;n como  receptoras en el &aacute;mbito de membrana, regulaci&oacute;n de la interacci&oacute;n  con la matriz extracelular y c&eacute;lula-c&eacute;lula, por lo que cumplen  diversas funciones en cuanto a : neoformaci&oacute;n, inflamaci&oacute;n,  cicatrizaci&oacute;n, estructurales y otras.<SUP>21</SUP>        <P>Durante la sepsis, inducida por los determinantes antig&eacute;nicos  de los micro-organismos, las citoquinas, los radicales libres y la hipoxia  se produce una expresi&oacute;n exagerada de &eacute;stas, que provoca  la adhesi&oacute;n de c&eacute;lulas y mol&eacute;culas mediadoras de da&ntilde;o,  particularmente al endotelio.<SUP>22</SUP>        <P>La interacci&oacute;n inicial de los polimorfonucleares (PMN) con el  endotelio se produce a trav&eacute;s de las selectinas (P, E y L); pero  las mol&eacute;culas m&aacute;s importantes por la firme adherencia que  producen y adem&aacute;s entre las m&aacute;s estudiadas, son conocidas  por sus siglas en ingl&eacute;s: ICAM<SUB>1 y 2</SUB> (mol&eacute;culas  de adhesi&oacute;n intracelular), y VCAM (mol&eacute;cula de citoadhesi&oacute;n  vascular) de la superfamilia de las inmunoglobulinas. En particular ICAM<SUB>1</SUB>  es el ligando endotelial para determinados grupos de leucocitos, y es particularmente  activada por LPS, IL1, TNFa e INFg.<SUP>23</SUP>        <P>El incremento del calcio intracelular, por el disbalance en la homeostasia  de este electr&oacute;lito secundario a la sepsis, m&aacute;s la acci&oacute;n  de diversas citoquinas, activan el sistema de la fosfolipasa A (FA<SUB>2</SUB>)  presente en las membranas celulares, que en condiciones de homeostasia  desempe&ntilde;a un importante papel como antioxidante terciario, pero  bajo la &eacute;gida de la sepsis inicia una intensa hidr&oacute;lisis  de los fosfol&iacute;pidos de membrana, produce lesi&oacute;n en c&eacute;lulas  intactas, marca las c&eacute;lulas para el da&ntilde;o oxidativo y lesiona  irreversiblemente los hemat&iacute;es, adem&aacute;s de la producci&oacute;n  de lisofosf&aacute;tidos y otros productos de degeneraci&oacute;n de los  fosfol&iacute;pidos que tienen acciones delet&eacute;reas muy dis&iacute;miles.<SUP>24</SUP>        <P>A partir de la activaci&oacute;n de la FA<SUB>2</SUB> se inician 2 grandes  v&iacute;as metab&oacute;licas, a partir del &aacute;cido araquid&oacute;nico  (AA) y de la glicerofosfocolina, la cual produce como productos finales  lipoxinas, leucotrienos (LT), prostaglandinas (PG) y tromboxanos de la  primera v&iacute;a y factor de activaci&oacute;n plaquetaria (PAF) de la  segunda.<SUP>25</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los LT se destacan por su papel de fuertes activadores de los neutr&oacute;filos  y potentes quimiot&aacute;cticos, mientras que el PAF est&aacute; reconocido  como uno de los m&aacute;s destacados proinflamatorios que induce la producci&oacute;n  de TNF, IL1 y ON y estimula la agregaci&oacute;n plaquetaria y la adherencia  leucocitaria, mientras produce hipotensi&oacute;n arterial e hipertensi&oacute;n  pulmonar.<SUP>25</SUP>        <P>El sistema bradiquinina incluye un grupo de p&eacute;ptidos proinflamatorios  que se activan durante la sepsis por enzimas leucocitarias como las proteasas  y est&aacute;n muy relacionados con da&ntilde;o endotelial, activaci&oacute;n  de la cascada de la coagulaci&oacute;n, hipotensi&oacute;n y liberaci&oacute;n  de otras citoquinas.<SUP>7</SUP>        <P>Las prote&iacute;nas de estr&eacute;s, descritas por Ritossa como prote&iacute;nas  del shock t&eacute;rmico, se relacionan despu&eacute;s con m&uacute;ltiples  noxas, entre ellas la infecci&oacute;n y se est&aacute;n revalorizando  &uacute;ltimamente, pues parece que tienen una importante funci&oacute;n  en la opsonizaci&oacute;n de microorganismos y en la depuraci&oacute;n  de ciertos mediadores, por lo que de alguna manera se insertan en el control  de la respuesta inmune.<SUP>2<I>6,27</I></SUP>        <P>Los neutr&oacute;filos tienen 2 grupos de mecanismos para su acci&oacute;n  defensiva: los independientes del ox&iacute;geno, como la prote&iacute;na  incrementadora de la permeabilidad, lisozima, catepsinas, proteasas, prote&iacute;nas  cati&oacute;nicas, &aacute;cido fosfatasa, defensinas y otras, que se encuentran  en los gr&aacute;nulos azur&oacute;filos del citoplasma leucocitario y  los dependientes del ox&iacute;geno donde se destacan los radicales libres.<SUP>28</SUP>        <P>La activaci&oacute;n de estos fagocitos ocurre por la acci&oacute;n  de p&eacute;ptidos bacterianos, fracci&oacute;n C5 activada del complemento  (C5a), opsoninas, LTB<SUB>4</SUB>, IL8 y lipoper&oacute;xidos. El fagocito  activado es capaz entonces de segregar una serie de prote&iacute;nas relacionadas  con la inflamaci&oacute;n, enzimas, radicales libres, sustancias quimiot&aacute;cticas  y participar activamente en reacciones inmunol&oacute;gicas con mol&eacute;culas  clase II del complejo principal de histocompatibilidad (CPH), adem&aacute;s  de regular la actividad linfocitaria.        <P>Entre las sustancias vertidas, se destacan las proteasas que por su  acci&oacute;n enzim&aacute;tica participan en la formaci&oacute;n de endotelina,  angiotensina, bradiquinina, xantinooxidasa y activaci&oacute;n de citoquinas;  las prote&iacute;nas cati&oacute;nicas, que son microbicidas y citot&oacute;xicas  por excelencia, pues alteran la estructura ani&oacute;nica de las superficies  celulares y la fluidez y permeabilidad de las membranas, incrementan la  adherencia leucocitaria, activan la formaci&oacute;n de radicales libres  e intensifican la liberaci&oacute;n de oxidantes.<SUP>29</SUP>        <P>Los radicales libres se producen de forma controlada durante la homeostasia  a nivel mitocondrial y masivamente durante la sepsis y la isquemia, en  el primer caso por la activaci&oacute;n que sufre el complejo enzim&aacute;tico  nicotinamida adenina dinucle&oacute;tido fosfato oxidado (NADPH) oxidasa  y la mieloperoxidasa al ser activado el neutr&oacute;filo y en el segundo  porque la xantinooxidasa aumentada por la acci&oacute;n de las proteasas  act&uacute;a sobre la hipoxantina (producto secundario a la obtenci&oacute;n  anaer&oacute;bica de energ&iacute;a), para comenzar en ambos casos la producci&oacute;n  de ani&oacute;n super&oacute;xido y de ah&iacute; el resto de la cascada  de los radicales.        <P>Como durante la sepsis se combinan la activaci&oacute;n por mediadores  m&aacute;s los fen&oacute;menos isqu&eacute;micos y la disfunci&oacute;n  en la obtenci&oacute;n aer&oacute;bica de energ&iacute;a, la producci&oacute;n  de radicales libres es muy alta. Sus principales dianas son los &aacute;cidos  grasos insaturados, las prote&iacute;nas y el &aacute;cido desoxirribonucleico  (ADN), por lo que producen da&ntilde;o por incremento de la permeabilidad  celular, lesi&oacute;n en la producci&oacute;n energ&eacute;tica, interrupci&oacute;n  de la s&iacute;ntesis proteica, da&ntilde;o de la membrana nuclear e imposibilidad  de recambio o reparaci&oacute;n celular.<SUP>30</SUP>        <P>Se conoce que algunos microorganismos son capaces de inducir apoptosis  en las c&eacute;lulas del hu&eacute;sped por varios mecanismos: al activar  o mimetizar segundos mensajeros, por acci&oacute;n t&oacute;xica directa  o interferir se&ntilde;ales de sobrevivencia; esto constituye entonces  un severo mecanismo de citotoxicidad y una v&iacute;a efectiva de destrucci&oacute;n  de clones celulares de vital importancia para el organismo.<SUP>31-33</SUP>        <P>La fase reactante aguda no constituye espec&iacute;ficamente una fuente  de mediadores, pero se inserta de manera muy particular dentro de ellos  y por eso generalmente se aborda en ese contexto. Es un conjunto de cambios  endocrino-metab&oacute;licos que intenta preparar el organismo para el  estr&eacute;s que supone la infecci&oacute;n y de hecho es la fuente de  m&uacute;ltiples sustancias fundamentalmente proteicas que tienen que ver  con el transporte y metabolismo de muchos de los productos de la mediatosis.  Es inducida principalmente por la IL6, adem&aacute;s del FNT, IL1 y otros.  Comienza 8 a 12 horas despu&eacute;s de iniciarse la infecci&oacute;n y  tiene como &oacute;rgano diana el h&iacute;gado.<SUP>34</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El marcador por excelencia de estos cambios es la prote&iacute;na C  reactiva, una pentroxina descrita en 1930, que se expresa en las primeras  6 a 24 horas del proceso infeccioso y tiene una vida media de 5 a 7 horas  que la hace ideal como marcador, pero tambi&eacute;n tiene un importante  valor inmunol&oacute;gico por su acci&oacute;n de opsonina. Adem&aacute;s  su dosificaci&oacute;n en procesos infecciosos tiene mucho valor predictivo  de evoluci&oacute;n y para confirmar origen bacteriano.<SUP>35</SUP>        <P><I>Activaci&oacute;n de monocitos y c&eacute;lulas endoteliales</I>.<I>  </I>El modelo cl&aacute;sico para explicar esto se basa en el LPS de las  bacterias gramnegativas, tambi&eacute;n conocido como endotoxina<I>.<SUP>36</SUP></I>        <P>La endotoxina puede ser captada por diferentes prote&iacute;nas s&eacute;ricas  inespec&iacute;ficas como alb&uacute;mina, transferrina, fracciones C1  y C3 del complemento o por las espec&iacute;ficas como prote&iacute;na  ligadora de lipopolisac&aacute;rido (PLL) y prote&iacute;na bactericida  incrementadora de la permeabilidad (PBIP).        <P>La PLL es una prote&iacute;na de origen hep&aacute;tico que aun en condiciones  fisiol&oacute;gicas existe en determinada concentraci&oacute;n, que al  unirse al LPS cataliza la uni&oacute;n de &eacute;ste a su receptor espec&iacute;fico  el CD14 soluble o de la pared de los monocitos, y se crea un complejo (LPS  + PLL + CD14) que induce una respuesta celular consistente en la secreci&oacute;n  de los mediadores proinflamatorios y contrarreguladores antes se&ntilde;alados.<SUP>37</SUP>        <P>Esto inicialmente se hace en el &aacute;mbito local con el objetivo  de amplificar la respuesta y yugular ah&iacute; el proceso infeccioso;  si esto no se logra o la endotoxina alcanza el torrente circulatorio esta  respuesta se generaliza. Si esto ocurre el organismo contin&uacute;a tratando  de modular el fen&oacute;meno y agrega a la acci&oacute;n de las citoquinas  la secreci&oacute;n de catecolaminas y cortico-esteroides, que no siempre  logran el efecto deseado; sin embargo, son muchas m&aacute;s las veces  que se limita localmente el fen&oacute;meno o que se modulan sus consecuencias,  que aqu&eacute;llas en que predomina el desequilibrio y que cl&iacute;nicamente  reconocemos como sepsis en cualquiera de sus estadios.        <P>La PBIP es de origen leucocitario, al unirse al LPS lo inactiva y destruye,  y contribuye a "parar" el proceso iniciado, por lo que desempe&ntilde;a  un papel protector.        <P>Del estado nutricional individual y la capacidad de s&iacute;ntesis  hep&aacute;tica tambi&eacute;n depender&aacute; la eficacia de la respuesta  del sistema inmune.<SUP>38,39</SUP>        <P>De la conservaci&oacute;n o no del equilibrio en la respuesta del individuo  a la infecci&oacute;n depende en gran medida la evoluci&oacute;n definitiva  del paciente s&eacute;ptico, pues si malo es el estado de hiperinflamaci&oacute;n  que produce el predominio de los proinflamatorios, casi peor es el estado  de inmunopar&aacute;lisis producido por la desviaci&oacute;n de la relaci&oacute;n  hacia los antiinflamatorios. No obstante parece que dentro de la respuesta  habitual a la sepsis existe un primer per&iacute;odo de exacerbaci&oacute;n  de los fen&oacute;menos inflamatorios, que abarca las primeras 24 a 48  horas y a partir de ah&iacute; y por un per&iacute;odo m&aacute;s prolongado  existe cierto grado de inmunosupresi&oacute;n dado por el agotamiento de  los monocitos, bloqueo de receptores, disminuci&oacute;n de la s&iacute;ntesis  proteica y acci&oacute;n de los contrarreguladores.        <P>Esto confirma a&uacute;n m&aacute;s lo complejo que es este proceso  y sobre todo lo extraordinariamente din&aacute;mico y cambiante que es,  por lo que un mismo paciente se puede comportar totalmente diferente frente  a una misma acci&oacute;n terap&eacute;utica s&oacute;lo en cuesti&oacute;n  de horas.<SUP>14,39-41</SUP> De ah&iacute; lo imprescindible que el m&eacute;dico  de cabecera se acerque lo m&aacute;s posible a la fisiopatolog&iacute;a  de esta entidad, para poder ofrecerle a su paciente lo que realmente necesita  en cada momento.        <P>Si ordenamos todo el proceso descrito anteriormente en funci&oacute;n  del tiempo, se definen 2 grandes etapas: del momento "O" de la infecci&oacute;n  hasta las 20 horas y a partir de las 21 horas.<SUP>42,43</SUP>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dentro de la primera existe un per&iacute;odo silente inicial desde  el punto de vista cl&iacute;nico de aproximadamente 4 a 6 horas, en que  ocurre el encuentro de los monocitos con la endotoxina, en que se activan  &eacute;stos y comienza la producci&oacute;n gradual de los primeros mediadores;  a<I> </I>partir de ah&iacute; deben<I> </I>comenzar los primeros s&iacute;ntomas  y signos, que inicialmente son muy sutiles: cambios crecientes en la frecuencia  card&iacute;aca y respiratoria, alteraci&oacute;n de la temperatura, sensaci&oacute;n  de "estado gripal" y otros, que se corresponden con los estadios iniciales  de los criterios de Bone; esta primera etapa se caracteriza por la activaci&oacute;n  de las c&eacute;lulas inmunes, saturaci&oacute;n progresiva de receptores  y disfunci&oacute;n transitoria, incluye desde el punto de vista fisiopatol&oacute;gico  la fase de inducci&oacute;n y la de s&iacute;ntesis y secreci&oacute;n  de citoquinas, por lo que se conoce como "tormenta citoquinal".<SUP>44</SUP>        <P>La detecci&oacute;n de los pacientes en este primer per&iacute;odo garantiza  mayores probabilidades de &eacute;xito en el tratamiento.        <P>La segunda etapa, que abarca las fases de cascada y producci&oacute;n  de mediadores secundarios y productos finales, se caracteriza por la acci&oacute;n  de los radicales libres y las enzimas proteol&iacute;ticas, que producen  da&ntilde;o celular con lesi&oacute;n h&iacute;stica y disfunci&oacute;n  org&aacute;nica grave, por lo que el pron&oacute;stico de los pacientes  que alcanzan esta etapa es mucho peor y con pocas probabilidades de &eacute;xito.<SUP>45,46</SUP>        <P>Como podemos inferir hasta aqu&iacute;, la sepsis constituye un verdadero  problema cl&iacute;nico,<SUP>47</SUP> y a&uacute;n con los m&aacute;s modernos  recursos terap&eacute;uticos, no es posible hasta la fecha garantizar la  total recuperaci&oacute;n de todos los afectados; es mucho lo que se ha  avanzado en el estudio de esta entidad, pero a&uacute;n persisten numerosos  problemas por resolver que quedar&aacute;n para el pr&oacute;ximo siglo.<SUP>48</SUP>  Mientras tanto la profundizaci&oacute;n en el conocimiento de los mecanismos  internos de producci&oacute;n del da&ntilde;o por infecci&oacute;n debe  ser una constante como fundamento para atender a nuestros pacientes oportuna  y adecuadamente.  <H4>  Summary</H4>  A review of the main elements involved in the inflamatory response of the  individuals to infection is made, taking into account that this knowledge  helps to improve the therapeutic management of patients. The main agents  of inflammation are reviewed, starting from detonators such as: lipopolysaccharides,  petpidoglycans, muramic acid to the principal mediators involved. The activation  process of monocytes and endothelial cells is dicussed, as well as its  repercussion. A dynamic analysis of the activation process according to  the time elapsed since the onset of the infection and of its physiopathological  stages is made. It is demonstrated the fundamental role played by the organism  in the damage produced by the response to infection, and the importance  of an adequate balance between proinflammation and contraregulation for  the patient&acute;s prognosis, which makes it necessary at the time of  treatment.        <P>Subject headings: SYNDROME SEPSIS; LIPOPOLYSACCHARIDES; PEPTIDOGLYCAN;  MURAMIC ACIDS.  <H4>  REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>    <OL>      <!-- ref --><LI>  Ferguson K, Brown L. Bacteremia and sepsis. Emerg Med Clin North Am 1996;14(1):185-95.</LI>    <!-- ref --><LI>  Glauser M. Sepsis and cytokines. Kansenshogaku Zasshi 1996; 70(10):1054-61.</LI>    <LI>  Lamy M, Deby G. Is sepsis a mediator-inhibitor mismatch? Intensive Care  Med 1995;21(suppl 2):S250-7.</LI>        <LI>  From the bench to the bedside: the future of sepsis research. Executive  summary of an American College of Chest Physicians, National Institute  of Allergy an Infectious Disease and National Heart, Lung and Blood Institute  workshop. Chest 1997;111(3):744-53.</LI>        <LI>  Fiser R, Darville T. Systemic inflammatory response syndrome. En: Levin  DL Essential of pediatric intensive care. 2da ed. Quality Medical Publishing,  (QMP) New York: Churchill Livingstone 1997:266-79.</LI>        ]]></body>
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