<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0034-7531</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Pediatría]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Pediatr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0034-7531</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0034-75312000000400006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Neurodesarrollo en recién nacidos ventilados con menos de 1 500 gramos]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Robaina Castellanos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gerardo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Tellachea]]></surname>
<given-names><![CDATA[Yolma]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Domínguez Dieppa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernando]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roca Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[María del Carmen]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Riesgo Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Solangel]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berdayes Millián]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge David]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Ginecoobstétrico Provincial Dr. Julio Alfonso Medina  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Matanzas ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<volume>72</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>267</fpage>
<lpage>274</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75312000000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75312000000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75312000000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se realizó un estudio analítico prospectivo longitudinal a través del seguimiento del neurodesarrollo durante los 2 primeros años de edad corregida en 86 recién nacidos de muy bajo peso al nacer, egresados del Hospital Ginecoobstétrico "Ramón González Coro" de Ciudad de La Habana, entre diciembre de 1988 y agosto de 1993, con el objetivo de evaluar el neurodesarrollo en recién nacidos de muy bajo peso ventilados. Se conformaron 2 grupos de estudio: a) Ventilados (26 pacientes) y b) No ventilados (60 pacientes), entre los que no existían diferencias con respecto a sexo, peso, edad gestacional, pero sí en cuanto al puntaje de Apgar y correspondieron los valores más bajos de éste a los ventilados. No hubo diferencias entre ambos grupos de estudio con respecto a la evolución del neurodesarrollo, pero se detectó una mayor proporción de secuelas neurológicas severas en el grupo de ventilados con relación a los no ventilados (19,2 vs 1,7 %). Las alteraciones del neurodesarrollo más frecuentemente encontradas en los ventilados fueron dentro de las ligeras: la hiperactividad, las alteraciones reflejas, los trastornos transitorios del tono muscular y el retraso ligero del lenguaje. De las alteraciones severas la parálisis cerebral espástica fue la secuela más frecuentemente observada (11,5 %). Se concluye que la ventilación mecánica en sí no parece asociarse con un mayor índice de secuelas del neurodesarrollo en recién nacidos de muy bajo peso, aunque parece actuar como un factor agravante de las lesiones ya establecidas en los casos con depresión severa al nacer.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[An analytical, prospective and longitudinal study was conducted by following up the neurodevelopment during the first 2 years of corrected age of 86 newborn infants with very low birth weight that were discharged from "Ramon Gonzalez Coro" Gynecoobstetric Hospital between December, l988, and August, 1993. The objective of this study was to evaluate the neurodevelopment in ventilated low birth weight newborn infants. They were divided into 2 groups: a) Ventilated (26 patients) and b) Non-ventilated (60 patients). There were no differences between them as regards sex, weight and gestational age. The highest values of Apgar score were observed in the ventilated newborn infants. No differences were found between both groups in relation to the evolution of neurodevelopment, but it was detected a higher number of severe neurological sequelae in the group of the ventilated in comparison with the non-ventilated (l9.2 vs 1.7%). The most frequent mild alterations of neurodevelopment found in the ventilated newborn infants were: hyperactivity, reflex alterations, transient disorders of the muscular tone and mild speech retardation. Spastic cerebral palsy was the commonest sequela (11.5%) within the severe alterations. It was concluded that mechanical ventilation as such does not seem to be associated with a higher index of sequelae of the neurodevelopment in newborn infants with very low birth weight, although it does seem to act as an aggravating factor of the already existing lesions in those cases with severe depression at birth.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[RECIEN NACIDO DE BAJO PESO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[RESPIRACION ARTIFICIAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[PUNTAJE DE APGAR]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[EXAMEN NEUROLOGICO]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[INFANT, LOW BIRTH WEIGHT]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[RESPIRATION, ARTIFICIAL]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[APGAR SCORE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[NEUROLOGIC EXA-MINATION]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Ginecoobst&eacute;trico "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro", Ciudad de La Habana <h2> Neurodesarrollo en reci&eacute;n nacidos ventilados con menos de 1 500 gramos</h2> <i>Dr. Gerardo Robaina Castellanos,<sup>1</sup> Dra. Yolma Ruiz Tellachea,<sup>2</sup> Dr. Fernando Dom&iacute;nguez Dieppa,<sup>2</sup> Dra. Mar&iacute;a del Carmen Roca Molina,<sup>1</sup> Dra. Solangel Riesgo Rodr&iacute;guez<sup>3</sup> y Dr. Jorge David Berdayes Milli&aacute;n<sup>3</sup></i> <h4> RESUMEN</h4> Se realiz&oacute; un estudio anal&iacute;tico prospectivo longitudinal a trav&eacute;s del seguimiento del neurodesarrollo durante los 2 primeros a&ntilde;os de edad corregida en 86 reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso al nacer, egresados del Hospital Ginecoobst&eacute;trico "Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Coro" de Ciudad de La Habana, entre diciembre de 1988 y agosto de 1993, con el objetivo de evaluar el neurodesarrollo en reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso ventilados. Se conformaron 2 grupos de estudio: a) Ventilados (26 pacientes) y b) No ventilados (60 pacientes), entre los que no exist&iacute;an diferencias con respecto a sexo, peso, edad gestacional, pero s&iacute; en cuanto al puntaje de Apgar y correspondieron los valores m&aacute;s bajos de &eacute;ste a los ventilados. No hubo diferencias entre ambos grupos de estudio con respecto a la evoluci&oacute;n del neurodesarrollo, pero se detect&oacute; una mayor proporci&oacute;n de secuelas neurol&oacute;gicas severas en el grupo de ventilados con relaci&oacute;n a los no ventilados (19,2 <i>vs</i> 1,7 %). Las alteraciones del neurodesarrollo m&aacute;s frecuentemente encontradas en los ventilados fueron dentro de las ligeras: la hiperactividad, las alteraciones reflejas, los trastornos transitorios del tono muscular y el retraso ligero del lenguaje. De las alteraciones severas la par&aacute;lisis cerebral esp&aacute;stica fue la secuela m&aacute;s frecuentemente observada (11,5 %). Se concluye que la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en s&iacute; no parece asociarse con un mayor &iacute;ndice de secuelas del neurodesarrollo en reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso, aunque parece actuar como un factor agravante de las lesiones ya establecidas en los casos con depresi&oacute;n severa al nacer.     <p><i>Descriptores DeCS</i>: RECIEN NACIDO DE BAJO PESO; RESPIRACION ARTIFICIAL/efectos adversos; PUNTAJE DE APGAR; EXAMEN NEUROLOGICO.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <p>Uno de los mayores &eacute;xitos de la neonatolog&iacute;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido los avances alcanzados en la atenci&oacute;n al reci&eacute;n nacido pret&eacute;rmino, pero a&uacute;n la prematuridad contin&uacute;a siendo el principal problema de la perinatolog&iacute;a contempor&aacute;nea.<sup>1</sup>     <p>Dentro de los prematuros, reviste gran importancia, por su morbilidad, el grupo de neonatos ventilados. La ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica, junto a un adecuado tratamiento de sost&eacute;n, ha sido una de las tecnolog&iacute;as del cuidado intensivo neonatal que m&aacute;s ha contribuido al descenso de la mortalidad infantil, sobre todo en neonatos de muy bajo peso.<sup>2,3</sup>     <p>El seguimiento del reci&eacute;n nacido de muy bajo peso servir&aacute; para el diagn&oacute;stico precoz de las secuelas, que tratadas tempranamente, puedan tener en muchos casos un mejor pron&oacute;stico.<sup>4</sup>     <p>Las anomal&iacute;as neurol&oacute;gicas mayores puedan ser diagnosticadas alrededor del a&ntilde;o de edad, para mantenerse casi cons-tante el grado de discapacidades desde los 2 hasta los 6 a&ntilde;os de edad, mientras que a edades m&aacute;s tard&iacute;as son detectables otras secuelas neurol&oacute;gicas ligeras, tales como trastornos de aprendizaje, d&eacute;ficits de atenci&oacute;n, trastornos del lenguaje y de conducta, con la limitaci&oacute;n de que las influencias del medio social, familiar y psicol&oacute;gicas hacen dif&iacute;cil establecer asociaciones entre tales trastornos y determinados fen&oacute;menos perinatales.<sup>5,6</sup>     <p>Con el presente trabajo se pretende evaluar el neurodesarrollo en los primeros 2 a&ntilde;os de vida en reci&eacute;n nacidos ventilados de muy bajo peso. <h4> M&Eacute;TODOS</h4> Se realiz&oacute; un estudio anal&iacute;tico prospectivo y longitudinal. El universo de trabajo estuvo constituido por todos los reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso egresados vivos del Servicio de Neonatolog&iacute;a del Hospital Ginecoobst&eacute;trico "Ram&oacute;n Gonz&aacute;-lez Coro" de Ciudad de La Habana, en el per&iacute;odo comprendido entre diciembre de 1988 y agosto de 1993, a los que se les realiz&oacute; un seguimiento en la secci&oacute;n de Neurodesarrollo de dicho hospital por un equipo multidisciplinario.     <p>La muestra del presente estudio estuvo constituida por 86 neonatos de muy bajo peso, que cumplieron como criterio de inclusi&oacute;n haber completado el seguimiento hasta los primeros 2 a&ntilde;os de edad corregida como m&iacute;nimo. Se conformaron 2 grupos: ventilados (26 pacientes) y no ventilados (60 pacientes).     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A todos los reci&eacute;n nacidos se les realiz&oacute; un examen neurol&oacute;gico al t&eacute;rmino (cuando cumplieron de 38 a 42 semanas de edad gestacional corregida, pues se trataba de neonatos prematuros), seg&uacute;n las t&eacute;cnicas propuestas por <i>Amiel-Tison y otros</i>,<sup>7</sup> <i>Fenichel</i><sup>8</sup> y <i>Prechtl,</i><sup>9</sup> y se clasificaron como normales, sospechosos o patol&oacute;gicos.     <p>A todos los pacientes se les examin&oacute; durante el primer a&ntilde;o de edad corregida en sus controles (al primero, segundo, tercero, sexto, noveno y duod&eacute;cimo mes) y se realiz&oacute; en cada uno la valoraci&oacute;n neurol&oacute;gica por el m&eacute;todo de Amiel-Tison<sup>10</sup> y durante el segundo a&ntilde;o con controles trimestrales por examen neurol&oacute;gico cl&aacute;sico.<sup>11</sup>     <p>La valoraci&oacute;n del &iacute;ndice de desarrollo mental y del &iacute;ndice de desarrollo psicomotor se efectu&oacute; a partir del segundo mes de edad corregida en cada uno de los controles, para lo cual se aplic&oacute; la escala de Bayley.<sup>12</sup>     <p>El diagn&oacute;stico de par&aacute;lisis cerebral se consider&oacute; confirmado si las alteraciones estaban presentes al a&ntilde;o de edad.<sup>1,4</sup>     <p>Para dar cumplimiento a los objetivos de este estudio se correlacion&oacute; la evoluci&oacute;n neurol&oacute;gica con algunas variables perinatales (sexo, peso al nacer, edad gestacional seg&uacute;n examen f&iacute;sico y valoraci&oacute;n de Apgar menor de 7 puntos al primer y quinto minuto de vida) y se compar&oacute; el grupo de reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso ventilados con los no ventilados y se compar&oacute; la incidencia de secuelas del neurodesarrollo en ambos grupos.     <p>Para analizar la asociaci&oacute;n que exist&iacute;a entre las categor&iacute;as que formaron las tablas de contingencia se usaron el estad&iacute;grafo chi cuadrado y el coeficiente de Mantel- Haenszel y la prueba de Mann Whitney, as&iacute; como la de Pearson corregida para continuidad. Se seleccion&oacute; un nivel de significaci&oacute;n de p&lt; 0,05. <h4> RESULTADOS</h4> En la tabla 1 se expresa el comportamiento de algunas variables perinatales con relaci&oacute;n a la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica. No se detectaron diferencias estad&iacute;sticamente significativas entre el grupo de neonatos ventilados y no ventilados con respecto a sexo, peso al nacer y edad gestacional seg&uacute;n el examen f&iacute;sico.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <br>     <p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>TABLA 1.<i> Comportamiento de variables perinatales en relaci&oacute;n con la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en 86 neonatos de muy bajo peso</i></center>      <center><table CELLPADDING=4 > <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Variables&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>Ventilados</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>No ventilados</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">&nbsp;</td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">perinatales&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>n =26</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>n=60</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>Valor de p</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Sexo M/F</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>15/11</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>24/36</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>NS</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Peso X &plusmn; DE</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>1 254 &plusmn; 209,2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>1 234 &plusmn; 177,2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>NS</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">EG X &plusmn; DE</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>30,3 &plusmn; 2,2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>30,9 &plusmn; 2,5</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>NS</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Apgar &lt; 7 1er min</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>15 (57,7)</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>22 (36,6)</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>NS</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">No (%) 5to min</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>10 (38,5)</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>7 (11,6)</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>p=0,004<sup>*</sup></center> </td> </tr> </table></center>      <center><sup>*</sup>Prueba de Pearson     <br>Coeficiente de Mantel-Haenszel para asociaci&oacute;n lineal.</center>      <p>Tampoco el puntaje de Apgar &lt; 7 al minuto de vida mostr&oacute; diferencias significativas entre ambos grupos, lo cual no se cumpli&oacute; para el Apgar &lt; 7 al 5to minuto, en el que s&iacute; hubo diferencias significativas entre los ventilados y no ventilados y se asociaron los valores m&aacute;s bajos a la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica. Al aplicar la prueba de Mann-Whitney, que tiene en cuenta no s&oacute;lo los valores de Apgar menores de 7, sino todos los valores de &eacute;ste, fue significativo el Apgar tanto al minuto como a los 5 minutos en cuanto a si los pacientes eran ventilados o no (Apgar al minuto: p = 0,042 y Apgar al 5to minuto: p= 0,008).     <p>En la figura 1 se aprecia un mayor porcentaje de secuelas del neurodesarrollo en el grupo de neonatos de muy bajo peso ventilados (73 % <i>vs</i> 55 %), aunque estad&iacute;sticamente esta diferencia no result&oacute; significativa.     <p>FIG. 1. <i>Evoluci&oacute;n neurol&oacute;gica de reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso en relaci&oacute;n con la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica.</i>     <p>De los 26 neonatos ventilados, 7 (27 %) resultaron normales en los 2 primeros a&ntilde;os de vida, 14 (53,8 %) presentaron alteraciones ligeras del neurodesarrollo y 5 (19,2 %) tuvieron alteraciones severas. En el grupo de no ventilados hubo 27 (45 %) con evoluci&oacute;n normal, 32 (53,3 %) que mostraron alteraciones ligeras y s&oacute;lo 1 (1,7 %) con alteraciones severas del neurodesarrollo, en el que se diagnostic&oacute; diparesia esp&aacute;stica (fig. 2).     <p><i>FIG. 2.</i> Evaluaci&oacute;n neurol&oacute;gica durante los 2 primeros a&ntilde;os de vida.     <p>Las alteraciones del neurodesarrollo m&aacute;s frecuentes detectadas fueron, dentro de las ligeras: la hiperactividad, las alteraciones reflejas, los trastornos transitorios del tono muscular y el retraso ligero del lenguaje.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En los 5 pacientes con alteraciones severas se hall&oacute; en uno de ellos una cuadriparesia esp&aacute;stica, la cual estuvo asociada a microcefalia, epilepsia, retraso mental severo y retraso severo del desarrollo psicomotor y del lenguaje. Hubo 2 casos de diparesia esp&aacute;stica, uno de ellos con retraso mental y del desarrollo psicomotor severos. En los 2 pacientes restantes, en uno se encontr&oacute; microcefalia y s&iacute;ndrome at&aacute;xico y en el otro hidrocefalia. As&iacute;, la par&aacute;lisis cerebral esp&aacute;stica fue la secuela severa m&aacute;s frecuentemente observada (11,5 % del total de neonatos de muy bajo peso ventilados), seguida del retraso mental severo, retraso severo del desarrollo psicomotor y la microcefalia con 7,7 % respectivamente (tabla 2).     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <br>     <p>     <center>TABLA 2. Descripci&oacute;n de las alteraciones del neurodesarrollo durante los primeros 2 a&ntilde;os de vida en neonatos de muy bajo peso ventilados</center>      <center><table CELLPADDING=4 > <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Alteraciones&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>No</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>%</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Ligeras:</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Hipotonia leve transitoria</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>11,5<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Hipertonia discreta transitoria</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,8<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Insuficiencia motora ligera con&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">tono aumentado</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,8<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Alteraciones reflejas</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>6</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>23,1<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Retraso leve o transitorio del&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">DPM</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,7</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Retraso mental ligero</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>7,7</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Retraso ligero del lenguaje</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>4</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>15,4<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Hiperactividad</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>10</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>38,5<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Trastornos de adaptaci&oacute;n social</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,7</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Moderadas/ severas:</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Diplejia o diparesia esp&aacute;stica</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,7<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Cuadriplejia o cuadriparesia&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">&nbsp;</td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">esp&aacute;stica</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>3,8<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Retraso severo del DPM</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,7<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Retraso mental severo</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,7<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Retraso severo del lenguaje</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,8</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Microcefalia</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>7,7<sup>*</sup></center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Hidrocefalia</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>3,8</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- Epilepsia</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,8</center> </td> </tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">- S&iacute;ndrome at&aacute;xico</td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1</center> </td>  <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,8</center> </td> </tr> </table></center>  <dir> <dir> <dir> <dir> <dir> <dir> <dir>     <center><sup>*</sup> Alteraciones m&aacute;s frecuentes.</center> </dir> </dir> </dir> </dir> </dir> </dir> </dir>  <h4> DISCUSI&Oacute;N</h4> Con el objetivo de establecer diferencias entre los neonatos de muy bajo peso ventilados y no ventilados con respecto al neurodesarrollo, tratamos de comparar los 2 grupos de estudio con relaci&oacute;n a un conjunto de variables perinatales: sexo, peso al nacer, edad gestacional seg&uacute;n examen f&iacute;sico, y valoraci&oacute;n de Apgar al primer y quinto minuto de vida, y se hallaron diferencias significativas solamente en el puntaje de Apgar.     <p>La valoraci&oacute;n de Apgar menor de 7 al quinto minuto se asoci&oacute; a la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica, lo cual denota el peor estado de estos neonatos en el per&iacute;odo previo a la ventilaci&oacute;n. No hubo diferencias significativas entre ambos grupos con respecto al Apgar menor o mayor de 7 al minuto de aplicar la prueba de Pearson, aunque para la prueba de Mann-Whitney s&iacute; result&oacute; significativo el que los pacientes se ventilaran o no, y se asociaron los valores m&aacute;s bajos en el puntaje de Apgar a la ventilaci&oacute;n. Nuestros resultados coinciden con los de <i>Graziani y otros</i><sup>13</sup> quienes han demostrado una relaci&oacute;n significativa entre el Apgar al minuto y al quinto minuto y la necesidad de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en neonatos pret&eacute;rminos.     <p>De este modo pudimos comparar entonces la evoluci&oacute;n neurol&oacute;gica de los ventilados con los no ventilados, y se hall&oacute; un mayor tanto por ciento de secuelas en los primeros (73 % <i>vs</i> 55 %). Esto no result&oacute; estad&iacute;sticamente significativo; sin embargo, cuando agrupamos a los pacientes normales con los que presentaron alteraciones ligeras y los comparamos con los pacientes con alteraciones severas en ambos grupos queda una mayor proporci&oacute;n de pacientes con alteraciones severas entre los ventilados con relaci&oacute;n a los no ventilados (19,2 <i>vs</i> 1,7 %) lo que s&iacute; result&oacute; estad&iacute;sticamente significativo.     <p><i>Fern&aacute;ndez Carrocera</i><sup>5</sup> tampoco encontr&oacute; diferencias significativas en el estado neurol&oacute;gico a los 2 a&ntilde;os de edad en reci&eacute;n nacidos pret&eacute;rminos ventilados y no ventilados.     <p>De lo anterior se deduce que la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en s&iacute; no parece asociarse a una mayor incidencia de secuelas del neurodesarrollo, aunque en el caso de las alteraciones severas s&iacute; parece existir asociaci&oacute;n entre ambos fen&oacute;menos. Si tenemos en cuenta que el grupo de ventilados era el de menor puntaje de Apgar, fundamentalmente al 5to minuto de vida, inmediatamente nos asalta la siguiente interrogante: &iquest;Es la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica la responsable del mayor n&uacute;mero de alteraciones severas del neurodesarrollo encontradas o la causa de ello est&aacute; en el peor estado de estos ni&ntilde;os en los estadios previos a la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica?     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A nuestro modo de ver la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica <i>per se</i> no influye en forma notoria en la evoluci&oacute;n neurol&oacute;gica de reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso; sin embargo, cuando estos pacientes han estado expuestos a eventos de hipoxiaisquemia que implican da&ntilde;o cerebral y p&eacute;rdida de la regulaci&oacute;n del flujo sangu&iacute;neo cerebral,<sup>14</sup> la ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica act&uacute;a como un factor agravante de las lesiones ya establecidas, lo que hace que sean m&aacute;s frecuentes las alteraciones severas en los reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso que reciben ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica.     <p>Es sabido que durante ella pueden producirse efectos tales como hipoxia o hiperoxia, hipercapnia o hipocapnia, acidosis, variaciones de la tensi&oacute;n arterial y el gasto card&iacute;aco,<sup>15</sup> los cuales pueden repercutir directa o indirectamente sobre el flujo sangu&iacute;neo cerebral y el aporte de ox&iacute;geno al cerebro durante la fase de reoxigenaci&oacute;n y reperfusi&oacute;n cerebral en neonatos asf&iacute;cticos.     <p>La incidencia de secuelas mayores del neurodesarrollo en reci&eacute;n nacidos menores de 1 500 g var&iacute;a entre 5 y 30 % seg&uacute;n diferentes estudios.<sup>5,16-18</sup> En el nuestro se obtuvo el 19,2 % de trastornos severos en neonatos de muy bajo peso ventilados, lo cual se asemeja a lo reportado por estos autores.     <p><i>Vilanova y otros</i><sup>19</sup> reportaron el 10,7 % de secuelas neurol&oacute;gicas menores en prematuros ventilados sin displasia broncopulmonar y el 27,3 % en los ventilados con displasia broncopulmonar. En nuestro estudio detectamos el 53,8 % de reci&eacute;n nacidos ventilados clasificados como trastornos ligeros del neurodesarrollo, lo cual parece una cifra elevada; no obstante, debe tenerse en cuenta que dentro de ellos se han incluido a todos los pacientes que en alg&uacute;n momento de su evoluci&oacute;n hasta los 2 a&ntilde;os de edad corregida presentaron alg&uacute;n tipo de trastorno neurol&oacute;gico menor, y fueron muchos de ellos de car&aacute;cter transitorio. De los 3 neonatos de muy bajo peso que evolucionaron con displasia broncopulmonar encontramos alteraciones ligeras en 2, y el otro evolucion&oacute; normalmente.     <p><i>D&acute;Eugenio</i> <i>y otros</i><sup>20</sup> en su estudio plantearon que los trastornos neurol&oacute;gicos menores tempranos que son transitorios no predicen retraso cognitivo a los 4 a&ntilde;os de edad en neonatos pret&eacute;rminos, por lo cual no es posible hacer inferencias pron&oacute;sticas absolutas.     <p>En conclusi&oacute;n podemos decir: <ul>     <li> Se detectaron secuelas del neurodesarrollo en los primeros 2 a&ntilde;os de vida en casi las 3/4 partes de los neonatos de muy bajo peso ventilados, aunque no se hallaron diferencias significativas con respecto a los no ventilados; sin embargo, hubo mayor incidencia de trastornos severos en los ventilados al comparar con los no ventilados (19,2 <i>vs</i> 1,7 %).</li>      <li> No hubo diferencias significativas entre los grupos de reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso ventilados y no ventilados con respecto a sexo, peso al nacer y edad gestacional al examen f&iacute;sico.</li>      <li> Los valores m&aacute;s bajos de la valoraci&oacute;n de Apgar (al primer y quinto minuto) se asociaron a una mayor necesidad de ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en neonatos de muy bajo peso.</li>      <li> Las alteraciones del neurodesarrollo m&aacute;s frecuentes detectadas en los ventilados fueron, dentro de las ligeras: la hiperactividad, las alteraciones reflejas, los trastornos transitorios del tono muscular y el retraso ligero del lenguaje. De las alteraciones severas la par&aacute;lisis cerebral esp&aacute;stica fue la secuela m&aacute;s frecuentemente observada (11,5 % del total de neonatos de muy bajo peso) seguida de retraso mental severo, retraso severo del desarrollo psicomotor y la microcefalia con 7,7 % respectivamente.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica en s&iacute; no parece asociarse a un mayor &iacute;ndice de secuelas del neurodesarrollo en reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso, aunque parece actuar como un factor agravante de las lesiones ya establecidas en los casos con depresi&oacute;n severa al nacer.</li>     </ul>  <h4> SUMMARY</h4> An analytical, prospective and longitudinal study was conducted by following up the neurodevelopment during the first 2 years of corrected age of 86 newborn infants with very low birth weight that were discharged from "Ramon Gonzalez Coro" Gynecoobstetric Hospital between December, l988, and August, 1993. The objective of this study was to evaluate the neurodevelopment in ventilated low birth weight newborn infants. They were divided into 2 groups: a) Ventilated (26 patients) and b) Non-ventilated (60 patients). There were no differences between them as regards sex, weight and gestational age. The highest values of Apgar score were observed in the ventilated newborn infants. No differences were found between both groups in relation to the evolution of neurodevelopment, but it was detected a higher number of severe neurological sequelae in the group of the ventilated in comparison with the non-ventilated (l9.2 vs 1.7%). The most frequent mild alterations of neurodevelopment found in the ventilated newborn infants were: hyperactivity, reflex alterations, transient disorders of the muscular tone and mild speech retardation. Spastic cerebral palsy was the commonest sequela (11.5%) within the severe alterations. It was concluded that mechanical ventilation as such does not seem to be associated with a higher index of sequelae of the neurodevelopment in newborn infants with very low birth weight, although it does seem to act as an aggravating factor of the already existing lesions in those cases with severe depression at birth.     <p><i>Subject headings</i>: INFANT, LOW BIRTH WEIGHT; RESPIRATION, ARTIFICIAL/adverse effects; APGAR SCORE; NEUROLOGIC EXA-MINATION.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp; <h4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>  <ol>     <!-- ref --><li> Dom&iacute;nguez Dieppa F, Soriano Puig JA, Roca Molina MC, Due&ntilde;as G&oacute;mez E. Trastornos del neurodesarrollo en reci&eacute;n nacidos de muy bajo peso. Bol Med del Hosp Infant M&eacute;x 1992;49(4):210-6.</li>    <!-- ref --><li> Fitzhardinge PM. Follow-up studies of infants treated with mechanical ventilation. Clin Perinatol 1978;5:451.</li>    <!-- ref --><li> Bidegain M, Martell M, Mart&iacute;nez G. Evaluaci&oacute;n de 35 ni&ntilde;os ventilados. Neonatos que requirieron ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica por m&aacute;s de 48 horas. Arch Pediatr Urug 1988;60:139.</li>    <!-- ref --><li> Fitzhardinge PM. Estudios de seguimiento de reci&eacute;n nacidos de alto riesgo. En: Avery GB (ed). Neonatolog&iacute;a: Fisiopatolog&iacute;a y manejo del reci&eacute;n nacido; 3ra. ed. Buenos Aires: Editorial M&eacute;dica Panamericana, 1990:413-28.</li>    <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez Carrocera LA, Cano Gonz&aacute;lez R, Ortigosa Corona E, Barroso Aguirre J, Udaeta Mora E. Evoluci&oacute;n neurol&oacute;gica y psicomotora a los dos a&ntilde;os de vida en reci&eacute;n nacidos que fueron sometidos a ventilaci&oacute;n asistida. Bol M&eacute;d Hosp Infant M&eacute;x 1991;48(5):334-40.</li>    <!-- ref --><li> Ch&aacute;vez T, Sosa J, Espinosa T, Jauregui K, Islas M, Fonseca H, et al. Participaci&oacute;n de los padres en el desarrollo neurol&oacute;gico de neonatos enfermos. Rev Mex Pediatr 1996;63(5):223-30.</li>    <!-- ref --><li> Amiel-Tison C, Barrier G, Schider SM, Levison G, Hughes SC, Stefani SS. A new neurologic and adaptative capacity scoring systm for evaluating obstetric medications in full term newborn. Anesthesiology 1982;56:340-50.</li>    <!-- ref --><li> Fenichel GM. Neonatal neurology. 2da. ed. New York: Churchill Livingston, 1985:1-21.</li>    <!-- ref --><li> Prechtl HF. Examen neurol&oacute;gico del reci&eacute;n nacido de t&eacute;rmino. Buenos Aires: Editorial M&eacute;dica Panamericana, 1985:26-98.</li>    <!-- ref --><li> Amiel-Tison C. Vigilancia neurol&oacute;gica durante el primer a&ntilde;o de vida. Barcelona: Ed. Masson, 1988:39-80.</li>    <!-- ref --><li> Pascual J. Temas de Neurolog&iacute;a Pedi&aacute;trica. Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana, 1983:1-63.</li>    <!-- ref --><li> Bayley N. Manual for the Bayley scales of infant developmennt. New York: Psichological Corporation, 1969.</li>    <!-- ref --><li> Graziani LI, Spitzer AR, Mitchell DG, Merton DA, Stanley CH, Robinson N, Mclee L. Mechanical ventilation in preterm infants: neurosomnographic and developmental studies. Pediatrics 1992; 90:515-22.</li>    <!-- ref --><li> Yang L. Perinatal asphyxia. En: Gommella TL, Cunningham MD, Eyal FG, Zenk KE. Neonatology: Management. Procedures. On call problems. Diseases. Drugs; 4<sup>th</sup> ed. Stamford: Appleton and Lange, 1999:480-8.</li>    <!-- ref --><li> Fari&ntilde;a D, Sola A, Gregory G. Asistencia respiratoria en el reci&eacute;n nacido. En: Sola A, Urman EJ, eds. Cuidados intensivos neonatales. 3ra. ed. Buenos Aires: Editorial Cient&iacute;fica Interamericana, 1988: 187-98.</li>    <!-- ref --><li> Allen MC. Counseling parents before high-risk delivery. En: Gomella TL, Cunningham MD, Eyal GF, Zenk KE. Neonatology: Management Procedures. On call problems. Diseases. Drugs, 4<sup>th</sup> ed. Stamford: Appleton and Lange, 1999:209-12.</li>    <!-- ref --><li> Fitzhardinge PM. Current outcome of NICU population. En: Brann AW, Volpe JJ, (eds). Neonatal neurological assessment and outcome: report of the seventy-seventh Ross Conference on Pediatrics Research. Columbus: Ross Laboratories, 1980.</li>    <!-- ref --><li> Schapira I, Roy E, Coritgiani N, Aspres N, Ben&iacute;tez A, Galindo A, et al. Estudio prospectivo de reci&eacute;n nacidos prematuros hasta los 2 a&ntilde;os: evaluaci&oacute;n de un m&eacute;todo de medici&oacute;n del neurodesarrollo. Rev Hosp Matern Infant Ram&ograve;n Sard&aacute; 1998;17(2):52-8.</li>    <!-- ref --><li> Vilanova JM, Jim&eacute;nez GR. Evoluci&oacute;n neurol&oacute;gica del reci&eacute;n nacido pret&eacute;rmino ventilado con y sin displasia broncopulmonar. Ann Esp Pediatr 1993;38(1):43-8.</li>    <!-- ref --><li> D'Eugenio DB, Slagle TA, Mettelman BB, Gross SI. Developmental outcome of preterm infants with transient neuromotor abnomalities. Am J Dis Child 1993;147:570-4.</li>    </ol> Recibido: 24 de diciembre de 1999. Aprobado: 2 de marzo del 2000.     <br>Dr. <i>Gerardo Robaina Castellanos</i>. Hospital Ginecoobst&eacute;trico Provincial "Dr. Julio Alfonso Medina". Servicio de Neonatolog&iacute;a, Calle Santa Cristina, entre Uni&oacute;n y Glorieta, Versalles, Matanzas.     <br>&nbsp;     <p><a NAME="*"></a><sup>1</sup> Especialista de I Grado en Neonatolog&iacute;a.     <br><sup>2</sup> Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Especialista de II Grado en Neonatolog&iacute;a.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>3</sup> Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a.     <br>&nbsp;  &nbsp;     <p>&nbsp;     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Domínguez Dieppa]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Soriano Puig]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roca Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dueñas Gómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trastornos del neurodesarrollo en recién nacidos de muy bajo peso]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Med del Hosp Infant Méx]]></source>
<year>1992</year>
<volume>49</volume>
<numero>(4)</numero>
<issue>(4)</issue>
<page-range>210-6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fitzhardinge]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Follow-up studies of infants treated with mechanical ventilation]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Perinatol]]></source>
<year>1978</year>
<volume>5</volume>
<page-range>451</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bidegain]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martell]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación de 35 niños ventilados: Neonatos que requirieron ventilación mecánica por más de 48 horas]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Pediatr Urug]]></source>
<year>1988</year>
<volume>60</volume>
<page-range>139</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fitzhardinge]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudios de seguimiento de recién nacidos de alto riesgo]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Avery]]></surname>
<given-names><![CDATA[GB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neonatología: Fisiopatología y manejo del recién nacido]]></source>
<year>1990</year>
<edition>3ra</edition>
<page-range>413-28</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Médica Panamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández Carrocera]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cano González]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ortigosa Corona]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barroso Aguirre]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Udaeta Mora]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evolución neurológica y psicomotora a los dos años de vida en recién nacidos que fueron sometidos a ventilación asistida]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Méd Hosp Infant Méx]]></source>
<year>1991</year>
<volume>48</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>334-40</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chávez]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sosa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Espinosa]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jauregui]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Islas]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fonseca]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Participación de los padres en el desarrollo neurológico de neonatos enfermos]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Mex Pediatr]]></source>
<year>1996</year>
<volume>63</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>223-30</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Amiel-Tison]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barrier]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schider]]></surname>
<given-names><![CDATA[SM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Levison]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hughes]]></surname>
<given-names><![CDATA[SC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stefani]]></surname>
<given-names><![CDATA[SS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A new neurologic and adaptative capacity scoring systm for evaluating obstetric medications in full term newborn]]></article-title>
<source><![CDATA[Anesthesiology]]></source>
<year>1982</year>
<volume>56</volume>
<page-range>340-50</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fenichel]]></surname>
<given-names><![CDATA[GM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neonatal neurology]]></source>
<year>1985</year>
<edition>2da</edition>
<page-range>1-21</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Churchill Livingston]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Prechtl]]></surname>
<given-names><![CDATA[HF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Examen neurológico del recién nacido de término]]></source>
<year>1985</year>
<page-range>26-98</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Médica Panamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Amiel-Tison]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Vigilancia neurológica durante el primer año de vida]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>39-80</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Masson]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pascual]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Temas de Neurología Pediátrica]]></source>
<year>1983</year>
<page-range>1-63</page-range><publisher-name><![CDATA[Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bayley]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual for the Bayley scales of infant developmennt]]></source>
<year>1969</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Psichological Corporation]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Graziani]]></surname>
<given-names><![CDATA[LI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Spitzer]]></surname>
<given-names><![CDATA[AR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mitchell]]></surname>
<given-names><![CDATA[DG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Merton]]></surname>
<given-names><![CDATA[DA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stanley]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Robinson]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mclee]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mechanical ventilation in preterm infants: neurosomnographic and developmental studies]]></article-title>
<source><![CDATA[Pediatrics]]></source>
<year>1992</year>
<volume>90</volume>
<page-range>515-22</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yang]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Perinatal asphyxia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Gommella]]></surname>
<given-names><![CDATA[TL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cunningham]]></surname>
<given-names><![CDATA[MD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eyal]]></surname>
<given-names><![CDATA[FG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zenk]]></surname>
<given-names><![CDATA[KE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neonatology: Management. Procedures. On call problems. Diseases. Drugs]]></source>
<year>1999</year>
<edition>4th</edition>
<page-range>480-8</page-range><publisher-loc><![CDATA[Stamford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Appleton and Lange]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fariña]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sola]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gregory]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Asistencia respiratoria en el recién nacido]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Sola]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Urman]]></surname>
<given-names><![CDATA[EJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cuidados intensivos neonatales]]></source>
<year>1988</year>
<edition>3ra</edition>
<page-range>187-98</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Científica Interamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Allen]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Counseling parents before high-risk delivery]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Gomella]]></surname>
<given-names><![CDATA[TL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cunningham]]></surname>
<given-names><![CDATA[MD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eyal]]></surname>
<given-names><![CDATA[GF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zenk]]></surname>
<given-names><![CDATA[KE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neonatology: Management Procedures. On call problems. Diseases. Drugs]]></source>
<year>1999</year>
<edition>4th</edition>
<page-range>209-12</page-range><publisher-loc><![CDATA[Stamford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Appleton and Lange]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fitzhardinge]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Current outcome of NICU population]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Brann]]></surname>
<given-names><![CDATA[AW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Volpe]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Neonatal neurological assessment and outcome: report of the seventy-seventh Ross Conference on Pediatrics Research]]></source>
<year>1980</year>
<publisher-loc><![CDATA[Columbus ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ross Laboratories]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schapira]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roy]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Coritgiani]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aspres]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Benítez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Galindo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudio prospectivo de recién nacidos prematuros hasta los 2 años: evaluación de un método de medición del neurodesarrollo]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Hosp Matern Infant Ramòn Sardá]]></source>
<year>1998</year>
<volume>17</volume>
<numero>(2)</numero>
<issue>(2)</issue>
<page-range>52-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vilanova]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
<given-names><![CDATA[GR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evolución neurológica del recién nacido pretérmino ventilado con y sin displasia broncopulmonar]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Esp Pediatr]]></source>
<year>1993</year>
<volume>38</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>43-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[D'Eugenio]]></surname>
<given-names><![CDATA[DB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Slagle]]></surname>
<given-names><![CDATA[TA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mettelman]]></surname>
<given-names><![CDATA[BB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gross]]></surname>
<given-names><![CDATA[SI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Developmental outcome of preterm infants with transient neuromotor abnomalities]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Dis Child]]></source>
<year>1993</year>
<volume>147</volume>
<page-range>570-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
