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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Síndrome del maltrato infantil]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pediátrico Universitario Juan Manuel Márquez  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The child abuse syndrome (CAS) is an important world health problem resulting from a complex interaction of the risk factors of the individual, the family and the society. Its identification is a real challenge for physicians, since the medical history is many times inaccurate and deceptive, and the physical examination is frequently unspecific and most of the physicians do not include it in their differential diagnosis. Therefore, physicians should make a difference between intentional and unintentional injuries (called "accidents" by some) and to make an operative decision that benefits the child's health. The objective of this review is to update the knowldege about CAS, specially, its definition, staging, physiopathology, clinical manifestations and comprehensive management.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Maltrato infantil]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Art&iacute;culos de revisi&oacute;n </h3>    <p>Hospital Pedi&aacute;trico Universitario  &quot;Juan M. M&aacute;rquez&quot;    <br> </p><h2>S&iacute;ndrome del maltrato infantil    <br>  </h2>    <p><a href="#cargo">Dra. Gladys Fern&aacute;ndez Couse<span class="superscript">1</span>  y Dr. Jes&uacute;s Perea Corral<span class="superscript">2 </span></a><a name="autor"></a>    <br>  </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>El s&iacute;ndrome del maltrato infantil (SMI) es  un importante problema de salud de car&aacute;cter universal, que resulta de una  compleja interacci&oacute;n de los factores de riesgo del individuo, la familia  y la sociedad. Su identificaci&oacute;n es un verdadero reto para el m&eacute;dico,  pues la historia cl&iacute;nica recogida es muchas veces inexacta, enga&ntilde;osa,  los hallazgos al examen f&iacute;sico son en muchas ocasiones inespec&iacute;ficos  y los m&eacute;dicos, la mayor&iacute;a, no lo incluyen en su diagn&oacute;stico  diferencial. Por todo lo se&ntilde;alado los m&eacute;dicos deben afrontar la  disyuntiva de diferenciar entre lesiones intencionales y no intencionales (tambi&eacute;n  llamado por algunos &quot;accidentes&quot;) y tomar una decisi&oacute;n operativa  en beneficio de la salud del ni&ntilde;o. El objetivo de esta revisi&oacute;n  consiste en actualizar los conocimientos del SMI, especialmente: su definici&oacute;n,  clasificaciones, fisiopatolog&iacute;a, manifestaciones cl&iacute;nicas y el manejo  integral.    <br> </p>    <p><i>Palabras clave</i>: Maltrato infantil, abuso, negligencia.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p><h4>Definiciones y clasificaci&oacute;n    <br> </h4>    <p>Por la gran cantidad de  definiciones del SMI que dificultan notablemente establecer comparaciones entre  diversos estados o pa&iacute;ses, la OMS en su reuni&oacute;n de consulta sobre  la prevenci&oacute;n del maltrato infantil redacto la siguiente definici&oacute;n  en el a&ntilde;o 1999.    <br> </p>    <p>&quot;El maltrato o vejaci&oacute;n de menores  abarca todas las formas de malos tratos f&iacute;sicos y emocionales, abuso sexual,  descuido o negligencia, explotaci&oacute;n comercial o de otro tipo, que originen  un da&ntilde;o real o potencial para la salud del ni&ntilde;o, su supervivencia,  desarrollo o dignidad en el contexto de una relaci&oacute;n de responsabilidad,  confianza o poder.&quot;<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>Una primera  clasificaci&oacute;n del SMI es la que se basa en la intencionalidad del da&ntilde;o  clasific&aacute;ndolo en:    <br> </p><ul>     <li>Maltrato intencional</li>    <li>Maltrato  no intencional (negligencia-&quot;accidente&quot;) </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Maltrato indeterminado.  (cuando no es posible determinar intencionalidad)    <br> </li>    </ul>    <p>El SMI tambi&eacute;n  puede ser clasificado en 6 categor&iacute;as:    <br> </p><ol>     <li> Abuso f&iacute;sico.</li>    <li>  Abuso sexual</li>    <li> Abuso psicol&oacute;gico</li>    <li> Negligencias</li>    <li>  Abuso prenatal</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> S&iacute;ndrome de Munchausen por poder.    <br> </li>    </ol>    <p>De  estas 6 categor&iacute;as, la negligencia es la m&aacute;s frecuente y posiblemente  la de mayor morbilidad y mortalidad. Es importante destacar que la negligencia  se diferencia de los accidentes porque estos no tienen en cuenta la responsabilidad  de los padres o tutores, mientras que en la mayor&iacute;a de las negligencias  est&aacute; presente un fallo por parte de los padres o tutor, en ofrecerle al  ni&ntilde;o: amor, abrigo, amparo, supervisi&oacute;n, educaci&oacute;n, atenci&oacute;n  m&eacute;dica y soporte nutricional y psicol&oacute;gico.    <br> </p>    <p>En toda definici&oacute;n  de negligencia el elemento esencial es un fallo en satisfacer las necesidades  b&aacute;sicas, que amenacen o da&ntilde;en el desarrollo del ni&ntilde;o.    <br>      <br> Se describen varios tipos de negligencias: negligencias f&iacute;sicas, negligencias  m&eacute;dicas, negligencias educacionales, negligencias en su seguridad, negligencias  en su supervisi&oacute;n, negligencias emocionales, negligencia nutricional y  el abandono. Algunos autores agrupan a la negligencia en 3 grupos: f&iacute;sica  (incluyendo la m&eacute;dica), educacional y seguridad.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Negligencia f&iacute;sica. Se refiere a un fallo en proporcionar al ni&ntilde;o  sus necesidades b&aacute;sicas, tales como: alimentos, vestido, amparo, cuidado  m&eacute;dico y supervisi&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El ni&ntilde;o no puede desarrollar  su potencial de crecimiento y desarrollo sin una alimentaci&oacute;n adecuada.    <br>  </p>    <p>La negligencia nutricional es la causa m&aacute;s frecuente del bajo peso  en los lactantes y puede estar presente en el 50 % de los casos de fallo de progreso.    <br>  </p>    <p>El deterioro en el vestuario, ropa sucia inadecuada para la estaci&oacute;n,  despeinado (sobre todo si los padres o hermanos lucen diferente), debe llamar  la atenci&oacute;n del m&eacute;dico.     <br> </p>    <p>Los m&eacute;dicos suelen ser  los que identifican la negligencia m&eacute;dica que resulta de un fallo del padre  o tutor, en ofrecer adecuada atenci&oacute;n m&eacute;dica, as&iacute; como su  seguimiento en las consultas del ni&ntilde;o sano y de especialidades en caso  de enfermedades agudas o cr&oacute;nicas.    <br> </p>    <p>Los fallos de promoci&oacute;n,  amparo, escolaridad, abrigo y de protecci&oacute;n de los peligros del ambiente  tienden a ser identificados por los vecinos, familiares, maestros o trabajadores  sociales.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La negligencia m&eacute;dica constituye aproximadamente el  0,4/1000 de los maltratos reportados.<span class="superscript">2</span> Este tipo  de negligencia puede tomar formas muy variadas, pero fundamentalmente se refiere  a la negaci&oacute;n o demora en el cumplimiento del tratamiento indicado y la  no asistencia a las citas o consultas de seguimiento.    <br> </p>    <p>La negligencia  educacional incluye fallo en asegurar la asistencia del ni&ntilde;o a la escuela,  de prevenir el ausentismo cr&oacute;nico y las llegadas tarde, en fin en no asegurarle  al ni&ntilde;o que cumpla con los requerimientos educacionales establecidos.    <br>  </p><h4>Seguridad    <br> </h4>    <p>Esta es un &aacute;rea dif&iacute;cil para el m&eacute;dico.  Aqu&iacute; se incluye el cuidado del ambiente del ni&ntilde;o, sus condiciones  higi&eacute;nico-sanitarias y protecci&oacute;n de cualquier forma de da&ntilde;o.</p><h4></h4><h4>Factores  de riesgo de las negligencias<span class="superscript">2</span>    <br> </h4>    <p>Los  ni&ntilde;os con mayor riego son aquellos que no hablan y por tanto no se pueden  comunicar. Los factores m&aacute;s frecuentes serian: falta de higiene, ropa inadecuada  para las condiciones clim&aacute;ticas, retraso del crecimiento y desarrollo,  h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n y horario inadecuados, los problemas de  aprendizaje escolar, los ni&ntilde;os con secuelas, ausencia o fallo en las habilidades  y los hijos de padres con enfermedades cr&oacute;nicas o psiqui&aacute;tricas.  Los ni&ntilde;os de 0-3 a&ntilde;os de edad tienen los mayores riesgos de negligencia.  (13,9 por 1,000).<span class="superscript">2</span> De acuerdo con informaci&oacute;n  aportada por 47 estados de los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica, las muertes  en los ni&ntilde;os por SMI se asociaron con las negligencias (38 %). Este reportaje  tambi&eacute;n revela que 44 % de las negligencias, sufren de recurrencias en  los siguientes 6 meses.<span class="superscript">2</span>     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El abuso  f&iacute;sico y la negligencia, as&iacute; como las otras categor&iacute;as del  maltrato se superponen en muchas ocasiones.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>El espectro del SMI abarca actos de abuso y actos de negligencia, realizados  por un tutor que afecta negativamente al ni&ntilde;o. El abuso puede ser f&iacute;sico  o psicol&oacute;gico, pero las fronteras de estas &aacute;reas son poco claras.      <br> </p>    <p>El abuso f&iacute;sico y la negligencia se superponen y pueden suceder  al mismo tiempo o varias veces en la vida del ni&ntilde;o y siempre tienen consecuencias  psicol&oacute;gicas a corto y largo plazo. Las consecuencias psicol&oacute;gicas  pueden persistir despu&eacute;s que el abuso cura.    <br> </p>    <p>El abuso sexual  puede ser considerado como un tipo especial de abuso f&iacute;sico que tiene un  gran componente emocional.     <br> </p>    <p>El abuso f&iacute;sico puede ser definido  como lesiones intencionales a un ni&ntilde;o, realizadas por su padre o tutor,  utilizando una variedad de medios no accidentales tales con, golpes con la mano  u objetos diversos, magulladuras, laceraciones, fracturas, quemaduras, punturas,  heridas y da&ntilde;o org&aacute;nico, capaces de producir resultados peligrosos  demostrables.     <br> </p><h4>Factores de riesgo del abuso f&iacute;sico<span class="superscript">4</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </h4>    <p>La g&eacute;nesis del abuso f&iacute;sico no se explica por la presencia  de un solo factor de riesgo. Se explica m&aacute;s bien por la presencia de una  acumulaci&oacute;n de factores.</p>    <p>Un n&uacute;mero de variables son se&ntilde;aladas  tradicionalmente como factores de riesgo en el abuso f&iacute;sico. A estos factores  pertenecen: desarmon&iacute;a familiar, pobreza, drogas, madres solteras y/o j&oacute;venes,  aislamiento social, baja autoestima, enfermedades psiqui&aacute;tricas (madre  deprimida) y la historia de abuso f&iacute;sico en los padres.    <br> </p>    <p>La asociaci&oacute;n  de la violencia dom&eacute;stica y el abuso f&iacute;sico es clara y la presencia  de un ni&ntilde;o abusado debe considerarse como una manifestaci&oacute;n de violencia  dom&eacute;stica y un estudio de esta es esencial en la evaluaci&oacute;n del  ni&ntilde;o.    <br> </p>    <p>Otros factores determinantes del abuso f&iacute;sico ser&iacute;an:  el sexo y la edad del ni&ntilde;o, la prematuridad, las enfermedades cr&oacute;nicas  y las malformaciones cong&eacute;nitas.     <br> </p>    <p>En resumen, aunque un n&uacute;mero  de factores de riesgo se asocian con el abuso f&iacute;sico, varias limitaciones  impiden conocer la verdadera extensi&oacute;n, el alcance y las causas de este.  Por todo lo se&ntilde;alado, es imperativo que los m&eacute;dicos incorporen el  SMI en el diagn&oacute;stico diferencial de cualquier ni&ntilde;o que presente  lesiones o enfermedades que pudieran ser el resultado de la violencia domestica  o disfunci&oacute;n familiar, independiente de su raza o status socioecon&oacute;mico.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El abuso psicol&oacute;gico. Incluye omisiones, conductas verbales intencionales  con consecuencias emocionales adversas. Un tutor puede ofrecerle intencionalmente,  acciones verbales o conductas inadecuadas, que pueden interferir en el desarrollo  del ni&ntilde;o. Este abuso psicol&oacute;gico incluye: explotaci&oacute;n, corrupci&oacute;n,  desprecio, aislamiento y terror.    <br> </p>    <p>El abuso sexual. Incluye la exposici&oacute;n  inapropiada del ni&ntilde;o a actos sexuales, el uso pasivo del ni&ntilde;o como  estimulo sexual por los adultos y el contacto sexual entre el ni&ntilde;o y personas  mayores. En resumen se refiere a cualquier acto realizado por un adulto con v&iacute;a  de obtener gratificaci&oacute;n sexual. Este puede ser realizado por miembros  de la familia (incesto), conocidos o extra&ntilde;os. La incidencia del abuso  sexual es relativamente consecuente con grupos de mayor ingreso, mientras que  la negligencia y el abuso f&iacute;sico aumentan con la pobreza.    <br> </p>    <p>Abuso  prenatal. Definido como aquellas circunstancias de vida de la madre, siempre que  exista voluntariedad o negligencia, que influyen negativa y patol&oacute;gicamente  en el embarazo y repercuten en el feto.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p>S&iacute;ndrome de Munchausen por poder. En estos casos, los padres o tutores  utilizan artificios diferentes para provocarles enfermedades ficticias a sus hijos,  con el objetivo de obtener una ganancia secundaria mal definida de la hospitalizaci&oacute;n  del ni&ntilde;o. Ellos relatan historias cl&iacute;nicas falsas sobre padecimientos  de sus hijos, inducen s&iacute;ntomas y signos, los sometan a chequeos y evaluaciones  m&eacute;dicas m&uacute;ltiples, que con frecuencia terminan en ingresos hospitalarios.<span class="superscript">6  </span>    <br> </p><h4>Violencia dom&eacute;stica, castigo corporal y maltrato infantil    <br>  </h4>    <p>Las relaciones entre la violencia familiar y el abuso f&iacute;sico est&aacute;n  recibiendo una atenci&oacute;n priorizada en la actualidad.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> Cada a&ntilde;o  entre 3 a 10 millones de ni&ntilde;os alnivel mundial son testigos de violencias  dom&eacute;sticas. El 30-59 de las madres que maltratan, fueron en su ni&ntilde;ez  v&iacute;ctimas de la violencia domestica. Adicionalmente, los ni&ntilde;os cuyas  madres son v&iacute;ctimas de violencia domestica, tienen de 6 a 15 veces mayor  posibilidad de sufrir maltrato, que los ni&ntilde;os de madres que viven sin violencia.<span class="superscript">7</span>    <br>  </p>    <p>La utilizaci&oacute;n del castigo corporal y el riesgo del SMI permanecen  como un &aacute;rea de preocupaci&oacute;n. El castigo corporal se define como  el m&eacute;todo disciplinario que usa la fuerza f&iacute;sica para modificar  la conducta de los ni&ntilde;os y est&aacute; en dependencia de los patrones de  conducta establecidos y la cultura del pa&iacute;s El 90 % de las familias en  los EE.UU. emplean alguna forma de castigo corporal en la educaci&oacute;n de  sus hijos. Por otra parte el 60 % de los maestros lo utilizan como m&eacute;todo  disciplinario.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>    <p>No existen evidencias  cre&iacute;bles en la literatura m&eacute;dica que demuestren que el empleo continuado  de los castigos corporales tenga alg&uacute;n por ciento de efectividad. La disciplina  sin embargo es necesaria para el aprendizaje y la ense&ntilde;anza del ni&ntilde;o,  ya que ayuda al mismo tiempo al desarrollo de un sentido de control propio.    <br>  </p>    <p>Cuando se usan las fuerzas como m&eacute;todo disciplinario, puede producirse  en caso de que no sea efectiva, de que el tutor se sienta col&eacute;rico, irritable  y frustrado y reaplique otro castigo corporal. En este caso el puede perder el  control y maltratar al ni&ntilde;o.    <br> </p>    <p>Es importante destacar que nunca  debe emplearse el castigo corporal en los ni&ntilde;os menores de 12 meses y que  constituye un maltrato el uso de cualquier instrumento empleado como castigo corporal.<span class="superscript">7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>La mayor&iacute;a de los pediatras y educadores est&aacute;n de acuerdo  con el empleo de m&eacute;todos no f&iacute;sicos para conseguir una buena disciplina,  como: castigos no f&iacute;sicos, p&eacute;rdida de privilegios o beneficios,  est&iacute;mulos a las buenas conductas, expresiones de desagrado por los padres,  etc.    <br> </p><h4>Fisiopatolog&iacute;a<span class="superscript">7</span>    <br> </h4>    <p>Cada  tipo de lesi&oacute;n producida en un ni&ntilde;o que ha sido abusado f&iacute;sicamente  tiene su propia biomec&aacute;nica y fisiopatolog&iacute;a. Se&ntilde;alaremos  los mecanismos espec&iacute;ficos de las fracturas, quemaduras, magulladuras-hematomas  y las lesiones del sistema nervioso central (SNC) producidas por medio de sacudidas  e impacto del ni&ntilde;o realizados por los padres.    <br> </p>    <p>Las fracturas  &oacute;seas. Son producidas por la aplicaci&oacute;n de fuerzas al hueso. El  esqueleto del ni&ntilde;o es inmaduro y se caracteriza por su porosidad mayor  que la de los adultos. Esta porosidad trae como resultado un mayor riesgo de lesiones  por compresi&oacute;n, explicar&iacute;a el porqu&eacute; de las lesiones por  torsi&oacute;n, las lesiones en tallo verde y las encorvaduras &oacute;seas. Estas  lesiones del hueso inmaduro se reparan y curan r&aacute;pidamente con un buen  potencial de remodelamiento y correcci&oacute;n.    <br> </p>    <p>El periostio del ni&ntilde;o  es m&aacute;s fuerte, se desprende m&aacute;s r&aacute;pido y tiene un potencial  activo osteog&eacute;nico mayor que el adulto.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La zona d&eacute;bil  del esqueleto en crecimiento, es la lamina de crecimiento, particularmente en  la zona de hipertrofia donde la matriz del cart&iacute;lago esta m&aacute;s esparcida.  En las articulaciones el ligamento y la c&aacute;psula son de 3 a 5 veces m&aacute;s  fuertes que en los adultos, por lo tanto en una articulaci&oacute;n donde el ligamento  se adhiere a la ep&iacute;fisis, las lesiones que normalmente rompen el ligamento  o dislocan la articulaci&oacute;n en los adultos, en los ni&ntilde;os producen  fracturas epifisarias. Finalmente la curaci&oacute;n del hueso es m&aacute;s r&aacute;pida.</p>    <p>Varios  tipos de fractura ocurren en los ni&ntilde;os y pueden ser vistos en el SMI.</p>    <p>Las  fracturas de las di&aacute;fisis que usualmente se presentan en la parte media  de los huesos largos pueden ser transversales si la fuerza es aplicada perpendicularmente  al eje de los huesos largos y en espiral si la fuerza se emplea en forma de rotaci&oacute;n.</p>    <p>Las  fracturas metafisarias o sea de la met&aacute;fisis y de la placa cartilaginosa  de crecimiento, son menos frecuentes que las diafisarias, pero la mayor&iacute;a  de las veces son diagn&oacute;sticas de abuso f&iacute;sico, porque las fuerzas  necesarias para producir tales fracturas no pueden generarse por ca&iacute;das  simples u otros accidentes.</p>    <p>Las fracturas metafisarias son micro fracturas  a trav&eacute;s de la parte inmadura de los bordes &oacute;seos y frecuentemente  aparecen como trocitos de fracturas de las esquinas o &aacute;ngulos. Estas fracturas  suelen depender de fuerzas de deslizamiento generadas por una r&aacute;pida aceleraci&oacute;n  desaceleraci&oacute;n o torsi&oacute;n de la extremidad consecuencia de una sacudida  violenta. Actualmente esta fractura angular de las met&aacute;fisis no es admisible.<span class="superscript">9</span>  Ex&aacute;menes histopatol&oacute;gicos descubren que el tipo b&aacute;sico de  la lesi&oacute;n es una fractura plana transmetafisaria a trav&eacute;s de la  porci&oacute;n esponjosa primaria de la met&aacute;fisis, con un fragmento discoide  de hueso y cart&iacute;lago osificado. Este fragmento se puede observar como una  densidad lineal separada de la met&aacute;fisis por una banda radio transparente.    <br>      <br> La soluci&oacute;n de una &quot;fractura angular&quot; metafisaria leve depende  del borde perif&eacute;rico denso del collar periostico del fragmento discoide.  Si la proyecci&oacute;n es m&aacute;s oblicua que tangencial el borde perif&eacute;rico  denso del fragmento se presenta en forma semilunar que se denomina fractura en  &quot;asa de cubo&quot;.</p>    <p>Los huesos del cr&aacute;neo pueden ser fracturados  como resultado de un impacto directo de la cabeza contra una superficie s&oacute;lida  u objeto.</p>    <p>Las fracturas de las costillas ocurren como resultado de un golpe  directo en el t&oacute;rax y por comprensi&oacute;n tor&aacute;cica antero-posterior.  Las fracturas de costillas posteriores cerca de los cuerpos vertebrales son indicadoras  de abuso f&iacute;sico.</p>    <p>Datos obtenidos de estudios realizados por observadores  de ca&iacute;das de las camas hospitalarias, literas y ventanas, han sido usados  para estudiar la fuerza requerida para causar da&ntilde;o cerebral y fracturas  en el ni&ntilde;o.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Una ca&iacute;da de 3 pies de altura, puede raramente  resultar en una fractura simple linear del cr&aacute;neo o clav&iacute;cula.    <br>  </p>    <p>Las ca&iacute;das de una altura de 6 pies, raramente producen conmoci&oacute;n  cerebral, hemorragias subdurales o laceraciones. No hay reportes de muerte o da&ntilde;o  cerebral severo en ca&iacute;das observadas de menos de 10 pies.<span class="superscript">3</span></p>    <p>Curaci&oacute;n.  La forma como se realiza la curaci&oacute;n de los huesos largos y las costillas,  tiene una gran importancia en el diagn&oacute;stico SMI. Se realiza de una forma  predecible en 4 estadios: curaci&oacute;n inicial, callo blando, callo duro y  remodelaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>En los ni&ntilde;os peque&ntilde;os la curaci&oacute;n  suele ser m&aacute;s r&aacute;pida que en los adultos. Este proceso de curaci&oacute;n  permite identificar fracturas nuevas y viejas en un mismo ni&ntilde;o para orientar  el diagn&oacute;stico hacia el abuso f&iacute;sico.    <br> </p>    <p>Las fracturas del  cr&aacute;neo curan de una forma diferente por su naturaleza intramembranosa,  pues lo hacen sin una gran cantidad de callo &oacute;seo, lo que hace m&aacute;s  dif&iacute;cil medir el tiempo.    <br> </p><h4>Quemaduras    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Las quemaduras  se producen por la aplicaci&oacute;n de energ&iacute;a cal&oacute;rica sobre la  piel del ni&ntilde;o. Hay una gran variedad de fuentes de energ&iacute;a cal&oacute;rica:  l&iacute;quidos calientes (ba&ntilde;ar al ni&ntilde;o en agua caliente), objetos  calientes (contacto), llamas, sustancias qu&iacute;micas y electricidad, que pueden  generar calor.    <br> </p>    <p>Se han identificado en las quemaduras 3 zonas conc&eacute;ntricas  en los tejidos afectados: la zona de coagulaci&oacute;n que se produce por un  gran contacto directo de la piel con la fuente de energ&iacute;a cal&oacute;rica,  que produce una necrosis por coagulaci&oacute;n con desnaturalizaci&oacute;n de  las prote&iacute;nas y trae como consecuencia que las c&eacute;lulas no se puedan  reparar. La zona de &eacute;xtasis que implica menor exposici&oacute;n a la energ&iacute;a  cal&oacute;rica que con la coagulaci&oacute;n, y es posible en estos casos que  las c&eacute;lulas aunque lesionadas, puedan ser reparadas, pues tienen alg&uacute;n  poder de reparaci&oacute;n y la zona hiperemia que es la forma de menor lesi&oacute;n  producida por energ&iacute;a cal&oacute;rica, y tienen estas c&eacute;lulas un  gran potencial de recuperaci&oacute;n.</p>    <p>La piel humana esta compuesta por  tres capas: epidermis, dermis y el tejido celular subcut&aacute;neo. De acuerdo  con la profundidad de la quemadura ser&aacute; la toma de las distintas capas.  Las quemaduras superficiales, solo lesionan los tejidos superiores de la epidermis  y se presentan como &aacute;reas rojas dolorosas sin ampollas, siendo la regla  la curaci&oacute;n. Las quemaduras profundas que se extienden a trav&eacute;s  a trav&eacute;s de la dermis y se presentan como &aacute;reas engrosadas y dolorosas  con ampollas. En estos casos la curaci&oacute;n es variada. En algunos casos se  presentan engrosamientos parciales con un grado variable de cicatrices que depender&aacute;  del nivel del tejido alcanzado. Finalmente las quemaduras profundas con toma de  la epidermis, dermis y el tejido celular subcut&aacute;neo (son quemaduras duras  en su totalidad). Destruyen la piel, los vasos sangu&iacute;neos y los nerviosasociados  y se presentan como &aacute;reas blanquecinas insencibles debido a su profunda  destrucci&oacute;n. Cuando curan dejan un alto grado de cicatrizaci&oacute;n y  de deformaciones.    <br> </p>    <p>En el a&ntilde;o 1970, Stone establece los 12 criterios  que ayudan a considerar a una quemadura, como sospechosa de una lesi&oacute;n  no accidental.<span class="superscript">8</span>    <br> </p><ol>     <li> Retardo en  la solicitud de atenci&oacute;n m&eacute;dica.</li>    <li> Quemaduras viejas al examen  f&iacute;sico y referidas por el familiar como recientes,</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La informaci&oacute;n  del accidente no es compatible con la edad y las habilidades del ni&ntilde;o.</li>    <li>  El adulto responsable del ni&ntilde;o, alega no haber estado presente en el momento  del accidente.</li>    <li> El familiar que atiende y educa al ni&ntilde;o no se presenta  al hospital.</li>    <li> Las quemaduras son atribuidas a la acci&oacute;n de otros  ni&ntilde;os.</li>    <li> El ni&ntilde;o se muestra sumiso, retra&iacute;do, soporta  sin llorar procederes dolorosos.</li>    <li> Quemaduras sim&eacute;tricas en ambas  manos y pies que sugiere que las extremidades fueron sumergidas forzosamente en  l&iacute;quidos calientes.</li>    <li> Presencia de m&uacute;ltiples hematomas o  escaras en variados estados de curaci&oacute;n.</li>    <li> Lesiones concurrentes  o negligencias tales como desnutrici&oacute;n, pobre higiene etc.</li>    <li> Historia  de hospitalizaci&oacute;n previa por trauma accidental.</li>    <li> El ni&ntilde;o  es tra&iacute;do al hospital por los parientes y no por los padres.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ol><h4>Hematomas-contusi&oacute;n-magulladura    <br>  </h4>    <p>Estas lesiones se presentan cuando una fuerza roma directa es aplicada  a la piel del ni&ntilde;o de tal magnitud que es capaz de que los capilares y  algunos vasos se desorganicen lo que trae como resultado un escape de sangre hacia  el tejido celular subcut&aacute;neo. El tama&ntilde;o de la lesi&oacute;n, su  localizaci&oacute;n y la magnitud del sangramiento se cuantifica por la aparici&oacute;n  del hematoma. Si la fuerza es aplicada por un objeto, el hematoma resultante puede  reflejar la forma y geometr&iacute;a del objeto utilizado en el abuso f&iacute;sico.</p>    <p>En  general el hematoma progresa y van apareciendo cambios de color seg&uacute;n el  tiempo transcurrido. Comienza por una coloraci&oacute;n rojo intensa, azul p&uacute;rpura  los primeros 2-3 d&iacute;as, posteriormente aparece de color azul profundo los  d&iacute;as 3-4 y 5, le sigue un color verde los d&iacute;as 6-7, un color amarillo  parduzco los d&iacute;as 8-9-10-13 y posteriormente se resuelve a partir de d&iacute;a  13 hasta el 21-28 d&iacute;as como m&aacute;ximo. La presencia de hematomas en  diferentes estadios de resoluci&oacute;n hace pensar en una lesi&oacute;n repetitiva.  Esta variaci&oacute;n de colores se debe a la degradaci&oacute;n de la hemoglobina  extravasada en sus distintos componentes. Estos cambios de coloraci&oacute;n pueden  traer dificultades en su identificaci&oacute;n debido al color de la piel.    <br>  </p><h4>Trauma del sistema nervioso central     <br> </h4>    <p>Los traumas del SNC est&aacute;n  dentro de las lesiones m&aacute;s graves que se observan en el abuso f&iacute;sico:  hemorragia epidural, hemorragia subdural, hemorragia subaracnoidea, contusiones  y el sangramiento intraparenquimatoso.    <br> </p>    <p>Al estudiar el abuso f&iacute;sico  y el SNC se hace necesario discutir el s&iacute;ndrome del ni&ntilde;o sacudido/ni&ntilde;o  sacudido-impactado.<span class="superscript">4-11</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El s&iacute;ndrome  del ni&ntilde;o sacudido describe una constelaci&oacute;n de hallazgos entre los  cuales est&aacute;n cl&aacute;sicamente reconocidos: hematoma subdural, hemorragia  retiniana (65-95 % de los casos) y las fracturas patol&oacute;gicas: (fracturas  metafisarias, fracturas costales posteriores (30-70 % de los casos) cuando el  ni&ntilde;o es sacudido violentamente hacia delante y hacia atr&aacute;s.    <br>  </p>    <p>M&aacute;s recientemente este s&iacute;ndrome ha sido ampliado a incluir  casos en que la cabeza del ni&ntilde;o ha sido impactada sobre una superficie  dura o blanda y que se conoce como s&iacute;ndrome del ni&ntilde;o sacudido/impactado.    <br>  </p>    <p>Estos s&iacute;ndromes producen lesiones difusas y severas del cerebro  por las fuerzas resultantes de la rotaci&oacute;n del cerebro alrededor de su  centro de gravedad. Estas fuerzas exceden de las que se generan por los ni&ntilde;os  en sus actividades normales y son diferentes de las fuerzas de traslaci&oacute;n  de baja velocidad (movimiento en l&iacute;nea recta) que ocurren com&uacute;nmente  en las ca&iacute;das en el hogar.    <br> </p>    <p>Fuerzas intensas de desaceleraci&oacute;n  angular pueden ser generadas al sacudir s&uacute;bitamente la cabeza del ni&ntilde;o  contra una superficie. Estas fuerzas act&uacute;an sobre el tejido y vasos del  cerebro y generan serias lesiones que no son espec&iacute;ficamente producidas  por las fuerzas del contacto aplicadas al cr&aacute;neo.    <br> </p><h4>Diagn&oacute;stico.  Identificaci&oacute;n del abuso f&iacute;sico<span class="superscript">2-4</span>    <br>  </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La identificaci&oacute;n de un abuso f&iacute;sico es un reto para su  m&eacute;dico de asistencia. Aunque ocasionalmente el ni&ntilde;o puede presentar  signos espec&iacute;ficos de abuso, m&aacute;s com&uacute;nmente, las lesiones  no son tan obvias o diagn&oacute;sticas.    <br> </p>    <p>Historia. El conocimiento  del nivel de desarrollo y habilidades del ni&ntilde;o es fundamental para identificar  si la historia proporcionada por la familia acompa&ntilde;ante es correcta y coincide  con la extensi&oacute;n de la lesi&oacute;n encontrada al examen f&iacute;sico,  al resultado de los ex&aacute;menes de laboratorio y el desarrollo del ni&ntilde;o.  El abuso f&iacute;sico debe sospecharse cuando la lesi&oacute;n encontrada no  tiene una l&oacute;gica explicaci&oacute;n y es incompatible con el desarrollo  del ni&ntilde;o.    <br> </p>    <p>La presencia de un retraso en la solicitud de la atenci&oacute;n  m&eacute;dica aumenta la sospecha de maltrato.    <br> </p>    <p>El SMI intencional debe  ser sospechado cuando:    <br> </p><ul>     <li>El ni&ntilde;o se presenta para cuidados  m&eacute;dicos con lesiones significativas y una historia de trauma es negada,  especialmente si el ni&ntilde;o es un lactante o un ni&ntilde;o que empieza a  caminar.</li>    <li>La historia aportada por el tutor no explica la lesi&oacute;n  identificada.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La historia de la lesi&oacute;n cambia significativamente  con el tiempo.</li>    <li>La historia de trauma autoinfligido no concuerda con el  desarrollo de las habilidades del ni&ntilde;o.</li>    <li>Est&aacute; presente un  retardo en la b&uacute;squeda de atenci&oacute;n m&eacute;dica para el ni&ntilde;o  lesionado.</li>    <li>La presencia de lesiones m&uacute;ltiples de &oacute;rganos  con inclusi&oacute;n de lesiones que se presentan en distintos estadios de evoluci&oacute;n.</li>    <li>Presencia  de lesiones patognom&oacute;nicas de maltrato (ejemplo, fracturas costales posteriores).</li>    <li>No  se ofrece historia de trauma (las llamadas &quot;lesiones m&aacute;gicas&quot;).</li>    <li>Reacci&oacute;n  familiar anormal, en exceso o en defecto ante el da&ntilde;o o lesi&oacute;n.</li>    <li>Lenguaje  violento hacia el menor.</li>    <li>Falta de afectividad materna.</li>    <li>Antecedentes  de otro hijo fallecido de causa no bien explicada.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Fracturas en los menores  de 2 a&ntilde;os, asociadas con otras en estadios de formaci&oacute;n de cayos.</li>    <li>Quemaduras  sim&eacute;tricas.</li>    <li>Abuso sexual.</li>    <li>Aspecto general del ni&ntilde;o  deficiente, en su vestuario, nutrici&oacute;n y socializaci&oacute;n.</li>    <li>Ingesti&oacute;n  de bebidas alcoh&oacute;licas por las personas que traen al ni&ntilde;o.</li>    <li>Ingesti&oacute;n  de bebidas alcoh&oacute;licas por el &quot;menor&quot;.</li>    <li>Trastornos psiqui&aacute;tricos  en familiares cercanos.    <br> </li>    </ul>El examen f&iacute;sico del ni&ntilde;o  debe ser completo y todas las lesiones deben ser documentadas. En los lactantes,  lesiones externas muy sutiles, suelen ser expresi&oacute;n de lesiones internas  mucho m&aacute;s serias, por lo que no deben ser subvaloradas.    <br> <h4>Manifestaciones  cl&iacute;nicas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Las lesiones abusivas pueden afectar cualquier &oacute;rgano  o sistema del organismo, aisladamente o en combinaci&oacute;n.     <br> </p>    <p>Las  manifestaciones m&aacute;s comunes del abuso f&iacute;sico son las siguientes:    <br>  </p><h4>Hematoma-contusi&oacute;n-magulladura    <br> </h4>    <p>Aunque los hematomas  son muy frecuentes en los ni&ntilde;os que deambulan, ellos forman parte de las  lesiones m&aacute;s comunes en los ni&ntilde;os con el SMI. Un simple hematoma-contusi&oacute;n-magulladura  externa, puede ser indicaci&oacute;n de una lesi&oacute;n interna m&aacute;s significativa,  especialmente en los lactantes. Estas lesiones solo aparecen en el 1-2 % de los  lactantes normales que no deambulan, por lo que su presencia debe ser evaluada  cuidadosamente. Las localizaciones var&iacute;an con la edad y el desarrollo motor.  Por ejemplo. Las lesiones en la cara y en la cabeza son infrecuentes en el ni&ntilde;o  que no camina.    <br> </p>    <p>En general estas lesiones en las extremidades u otras  superficies &oacute;seas son comunes en los ni&ntilde;os normales, pero las lesiones  localizadas centralmente en las nalgas, t&oacute;rax, genitales, espalda, dorso  de la mano y abdomen son raramente accidentales.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La sombra o mancha  de la lesi&oacute;n sugiere el objeto usado: palmadas, dedos, manos cinturones,  hebillas, cucharas, cepillos mordeduras, cord&oacute;n el&eacute;ctrico (asas)  u otros objetos producen lesiones con marcas espec&iacute;ficas. El instrumento  m&aacute;s usado en producir da&ntilde;o es la mano.    <br> </p>    <p>La presencia de  lesiones sim&eacute;tricas o geom&eacute;tricas deben aumentar las sospechas de  maltrato.    <br> </p>    <p>El color del hematoma es influido por el tiempo y la profundidad  de la lesi&oacute;n. Pero hematomas de distinto color en la misma superficie generalmente  no son compatibles con un solo evento. Debe se&ntilde;alarse que en la pr&aacute;ctica  para evitar errores en el diagn&oacute;stico, los hematomas no deben reconocerse  solo por el color o cambios de este, sino por una combinaci&oacute;n de color,  patrones, localizaci&oacute;n, edad del ni&ntilde;o y su historia.     <br> </p><h4>Mordeduras    <br>  </h4>    <p>Las marcas por mordidas, son ocasionalmente identificadas en los lactantes  y ni&ntilde;os maltratados. Al igual que los hematomas, las marcas de la mordida  pueden servir como un marcador externo para alertar al m&eacute;dico de las posibilidades  del maltrato.    <br>     <br> Las marcas de las mordidas humanas en los ni&ntilde;os  abusados, frecuentemente no son reconocidas por m&eacute;dicos no experimentados  en maltrato infantil.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La cl&aacute;sica marca de la mordida es una  lesi&oacute;n con un patr&oacute;n circular u oval que consiste en arcos sim&eacute;tricos  opuestos, separados en su base por espacios abiertos. En la periferia de los arcos  se presentan abrasiones individuales, contusiones o laceraciones que reflejan  el tama&ntilde;o, forma, orden y la distribuci&oacute;n de los dientes que mordieron.  Estas caracter&iacute;sticas no son encontradas en todos los tipos de marcas por  mordidas. Algunas mordidas tambi&eacute;n presentan una marca central (hematoma  de penetraci&oacute;n) que representa la rotura de los capilares de la piel atrapada  por la mordedura.    <br> </p>    <p>La identificaci&oacute;n del perpetrador es determinada  por el tama&ntilde;o y localizaci&oacute;n de la mordida, las caracter&iacute;sticas  de los dientes, la forma del arco y la distancia intercanina. Antes de ser lavada,  deber&aacute;n obtenerse muestras al raspar la herida con la utilizaci&oacute;n  de agua est&eacute;ril o soluci&oacute;n salina y enviada al departamento de gen&eacute;tica  para su identificaci&oacute;n.     <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n puede utilizarse un  odont&oacute;logo forense para ayudar a la identificaci&oacute;n del responsable  de la mordida por medio del empleo de t&eacute;cnicas especializadas de fotograf&iacute;a  secuencial y estudios de modelos de impresi&oacute;n de los sospechosos.    <br> </p><h4>Quemaduras    <br>  </h4>    <p>Las lesiones por quemaduras t&eacute;rmicas de la piel, dependen de la  temperatura del agente, el grosor de la piel afectada, la duraci&oacute;n del  contacto (piel-agente) y el flujo sangu&iacute;neo del &aacute;rea afectada.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las quemaduras son lesiones comunes en pediatr&iacute;a y ocurren m&aacute;s  com&uacute;nmente en los ni&ntilde;os j&oacute;venes y solamente del 10-25 % de  las quemaduras pedi&aacute;tricas son resultado del abuso.    <br> </p>    <p>Los ni&ntilde;os  quemados pueden presentar patrones de quemaduras que son patognom&oacute;nicos  de maltrato. Las quemaduras infligidas pueden resultar del contacto con objetos  s&oacute;lidos calientes (tales como planchas, cables enrollados, radiadores,  cigarrillos), materiales c&aacute;usticos, llamas y l&iacute;quidos caliente (quemaduras  con agua de ba&ntilde;o caliente por calentadores).    <br> </p>    <p>Las quemaduras  por inmersi&oacute;n infligidas, t&iacute;picamente est&aacute;n asociadas con  suciedad u otras conductas en el ni&ntilde;o (v&oacute;mitos, derramamiento de  l&iacute;quidos, alimentos) que necesitan la limpieza del ni&ntilde;o. La victima  t&iacute;pica es un lactante que es sumergido en un ba&ntilde;o de agua muy caliente,  que produce un patr&oacute;n de quemadura no visto en las quemaduras accidentales.  Las &aacute;reas de la piel sumergidas en el agua caliente, con inclusi&oacute;n  de pies, piernas, nalgas y genitales son quemadas con l&iacute;neas claras de  demarcaci&oacute;n, mientras que las &aacute;reas por encima del nivel del agua  son respetadas. Las quemaduras simult&aacute;neas de genitales, nalgas y ambos  pies son patognom&oacute;nicas de maltrato. Estas quemaduras ocurren en aguas  con temperaturas que marcadamente exceden las temperaturas en los ba&ntilde;os  normales y solamente requieren una breve inmersi&oacute;n. Una temperatura de  147 F produce una quemadura de segundo grado con solo 1 segundo de inmersi&oacute;n.  La quemadura accidental por inmersi&oacute;n, se caracteriza por presentar m&aacute;rgenes  irregulares, por una profundidad no uniforme y por bordes indistintos, confusos  entre la piel sana y la quemada.    <br> </p>    <p>Cuando las quemaduras son intencionalmente  infligidas por el contacto de cuerpos s&oacute;lidos calientes (planchas, radiadores,  cocinas estufas cucharas, tenedores), las quemaduras resultantes tendr&aacute;n  sus bordes bien demarcados, y de forma parecida al objeto y pueden asociarse y  ser m&uacute;ltiples.    <br> </p><h4>Fracturas    <br> </h4>    <p>La evaluaci&oacute;n de  las fracturas en el SMI, dependen de la edad del ni&ntilde;o lesionado y de la  historia sobre el trauma.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Las lesiones no accidentales del esqueleto  son significativamente m&aacute;s frecuentes en los lactantes y ni&ntilde;os peque&ntilde;os,  pero tambi&eacute;n pueden presentarse en todas las edades.    <br> </p>    <p>Aunque  ciertos tipos y patrones est&aacute;n asociados al abuso f&iacute;sico; ninguna  fractura simple puede ser considerada como diagn&oacute;stica.    <br> </p>    <p>Los  tipos y patrones de las fracturas que aumentan las sospechas de abuso incluyen:  fracturas en ni&ntilde;os que no deambulan, fracturas m&uacute;ltiples y fracturas  presentes con diferentes estadios de curaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Existen diferencias  de localizaci&oacute;n entre las fracturas no accidentales de los lactantes y  los ni&ntilde;os mayores.    <br> </p><ul>     <li>Lactantes abusados-costillas-met&aacute;fisis  y cr&aacute;neo.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Ni&ntilde;os mayores abusados-di&aacute;fisis de los  huesos largos.    <br> </li>    </ul>    <p>Estas diferencias est&aacute;n relacionadas con  la maduraci&oacute;n del esqueleto de acuerdo con su edad de desarrollo y las  diferencias en el mecanismo de producci&oacute;n de la lesi&oacute;n.    <br> </p>    <p>Algunas  fracturas como las fracturas m&uacute;ltiples y las fracturas costales posteriores,  son altamente sospechosas y virtualmente patognom&oacute;nicas de maltrato. Su  mecanismo de producci&oacute;n es la compresi&oacute;n severa del t&oacute;rax  y frecuentemente se asocian con trauma cerebral.     <br> </p>    <p>Las fracturas de  las met&aacute;fisis, estern&oacute;n, esc&aacute;pula son altamente sospechosas  a no ser que se acompa&ntilde;en de una clara y convincente historia de trauma  accidental.    <br> </p>    <p>Las fracturas de las di&aacute;fisis de los huesos largos,  requieren de una cuidadosa evaluaci&oacute;n de su mecanismo de producci&oacute;n.  Por ejemplo: las fracturas oblicuas o en espiral indican que se aplic&oacute;  una fuerza de torsi&oacute;n en su patogenia. Estas fracturas en los ni&ntilde;os  que no deambulan son consideradas como sospechosas de abuso. En los ni&ntilde;os  ambulatorios son frecuentes encontrarlas en los traumas accidentales.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En  casos dudosos deben tenerse presentes en el diagn&oacute;stico diferencial las  entidades siguientes:    <br> </p><ol>     <li> Raquitismo.</li>    <li> Osteog&eacute;nesis  imperfecta (tipos I y IV)</li>    <li> S&iacute;filis cong&eacute;nita.</li>    <li> Osteomielitis.    <br>  </li>    </ol><h4>Trauma abdominal    <br> </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El trauma abdominal brusco no penetrante  es una manifestaci&oacute;n de abuso bien reconocida pero poco frecuente. Las  lesiones abdominales se presentan en menos del 1 % de los maltratos identificados.    <br>  </p>    <p>Las lesiones ligeras o moderadas no son reconocidas, pues los s&iacute;ntomas  son inespec&iacute;ficos y no presentan manifestaciones externas del trauma abdominal,  como sucede en la mayor&iacute;a de los casos de este tipo de trauma.    <br> </p>    <p>Aunque  la lesi&oacute;n penetrante del abdomen ocurre en ocasiones, muchas lesiones de  abuso son causadas por traumatismos bruscos cerrados, que producen lesiones en  los &oacute;rganos s&oacute;lidos, perforaciones de v&iacute;sceras huecas y lesiones  de los vasos mesent&eacute;ricos. Las lesiones de m&uacute;ltiples &oacute;rganos  no son raras, por el peque&ntilde;o tama&ntilde;o del abdomen en el ni&ntilde;o  peque&ntilde;o y la posibilidad de que sea atacado con m&uacute;ltiples pu&ntilde;etazos.    <br>  </p>    <p>La edad de las v&iacute;ctimas m&aacute;s frecuentes fueron ni&ntilde;os  entre 6 meses y 3 a&ntilde;os, y eran m&aacute;s j&oacute;venes que los ni&ntilde;os  que sufrieron trauma abdominal accidental.    <br> </p>    <p>La lesi&oacute;n de un &oacute;rgano  s&oacute;lido aislado es m&aacute;s frecuente en los traumas accidentales, pero  las lesiones de los &oacute;rganos huecos est&aacute;n asociadas con el abuso.  Los &oacute;rganos m&aacute;s frecuentemente afectados son: h&iacute;gado, p&aacute;ncreas  y el intestino delgado.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los ni&ntilde;os con lesiones abdominales pueden  presentar v&oacute;mitos recurrentes, distensi&oacute;n abdominal, ausencia de  ruidos hidroa&eacute;reos y dolor localizado. Las lesiones severas t&iacute;picamente  se presentan con manifestaciones cl&iacute;nicas de shock hipovol&eacute;mico  en las lesiones de h&iacute;gado y mesenterio o con signos de peritonitis secundaria  a perforaci&oacute;n de v&iacute;scera hueca.    <br> </p>    <p>Otra forma de presentaci&oacute;n  es el fallo renal en los casos de lesiones severas y sostenidas, por la presencia  de rhabdomiolisis y mioglobinuria.    <br> </p>    <p>Otras formas ser&iacute;an, hematomas  intramurales, ascitis quilosa y pseudoquistes pancre&aacute;ticos.    <br> </p>    <p>El  trauma abdominal por maltrato tiene el antecedente de reclamar tard&iacute;amente  la atenci&oacute;n m&eacute;dica por la naturaleza progresiva de los s&iacute;ntomas.    <br>  </p>    <p>Los ni&ntilde;os con esta forma de abuso f&iacute;sico, tienen lesiones  abdominales que suelen identificarse por las pruebas de <i>screening</i> de rutina  de la funci&oacute;n hep&aacute;tica, las pruebas enzim&aacute;ticas pancre&aacute;ticas  y los resultados de la tomograf&iacute;a axial computadorizada.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una  vez identificado esta forma de maltrato, las lesiones de &oacute;rganos s&oacute;lidos  son tratadas conservadoramente, pero los ni&ntilde;os con sangramiento o con lesiones  de v&iacute;scera hueca requieren exploraci&oacute;n quir&uacute;rgica.    <br> </p><h4>Trauma  craneal    <br> </h4>    <p>La causa m&aacute;s com&uacute;n de muerte por abuso f&iacute;sico  es el trauma craneal intencional. Esta lesi&oacute;n cerebral es el resultado  de un impacto severo romo en la cabeza, sacudidas con desaceleraciones s&uacute;bitas  o ambos. El 29 % de los abusos f&iacute;sicos reportados, presentan lesiones en  la cabeza, cara y en el contenido craneal. La mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os  con abuso f&iacute;sico craneal tienen menos de 3 a&ntilde;os de edad y las formas  severas se presentan en el 95 % de los menores de un a&ntilde;o. Los responsables  del abuso suelen ser hombres (padre, novio) aunque la madre o la ni&ntilde;era  est&aacute;n frecuentemente implicadas. La v&iacute;ctima del abuso suele ser  un ni&ntilde;o con un llanto incontrolable. Cuando el ni&ntilde;o es tra&iacute;do  al medico, la historia del trauma es m&iacute;nima o falta.<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Los s&iacute;ntomas var&iacute;an. Los m&aacute;s frecuentes son: moderada  letargia, v&oacute;mitos, irritabilidad, perdida de la conciencia, apnea, convulsiones  y aumento de la presi&oacute;n intracraneal. El 79 % de los casos de abuso severo  presentan convulsiones. El examen del fondo de ojo puede revelar hemorragias retinianas  en el 80 % de los casos. Estas pueden ser unilaterales o bilaterales. La presencia  de retinopat&iacute;a hemorr&aacute;gica severa, que incluye m&uacute;ltiples  hemorragias en varias capas de la retina, y se extienden hacia la periferia, es  un hallazgo patognom&oacute;nico de trauma cerebral intencional. Ni&ntilde;os  con signos neurol&oacute;gicos moderados pueden confundirse con otras causas y  exponer al ni&ntilde;o a otro maltrato. Una punci&oacute;n lumbar sanguinolenta  puede no ser iatrog&eacute;nica, sobre todo si se acompa&ntilde;a de xantocromia.    <br>  </p>    <p>Evidencias de traumas anteriores son frecuentes en estos ni&ntilde;os.  El 70 % de las v&iacute;ctimas presentan en el momento del diagn&oacute;stico  lesiones de abusos previos y entre el 30 y 70 % de los casos de esta forma de  abuso f&iacute;sico muestran lesiones esquel&eacute;ticas en el momento del diagn&oacute;stico.    <br>  </p>    <p>La lesi&oacute;n t&iacute;pica del trauma craneal intencional es la hemorragia  subdural, que se localiza caracter&iacute;sticamente en la zona interhemisf&eacute;rico  posterior.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Recientes investigaciones cl&iacute;nicas y neuropatol&oacute;gicas  sugieren que la apnea y la lesi&oacute;n isqu&eacute;mica-hip&oacute;xica subsiguiente  juega un gran papel en el desarrollo de la lesi&oacute;n cerebral difusa, caracter&iacute;stica  del trauma craneal intencional. Estudios neuropatol&oacute;gicos han identificado  lesiones en los axones en el tronco cerebral inferior, en los ni&ntilde;os con  lesiones cerebrales fatales. Estos hallazgos sugieren que la hiperextensi&oacute;n  cervical pudiera en parte explicar la apnea y el da&ntilde;o cerebral subsiguiente.  Sin embargo, evidencias cl&iacute;nicas y radiol&oacute;gicas de lesi&oacute;n  de la medula espinal son raras.    <br> </p><h4>Ex&aacute;menes de laboratorio y radiol&oacute;gicos    <br>  </h4>    <p>Las indicaciones de los ex&aacute;menes de laboratorio y de rayos X, est&aacute;n  relacionadas a la edad del ni&ntilde;o, al patr&oacute;n de la lesi&oacute;n,  el examen cl&iacute;nico y el diagn&oacute;stico diferencial. Por ejemplo: un  coagulograma estar&aacute; indicado cuando est&eacute;n presentes hematomas aislados,  y las enzimas hep&aacute;ticas y las pancre&aacute;ticas (amilasa-lipasa) cuando  se sospeche trauma abdominal.    <br> </p>    <p>Un <i>survey </i>&oacute;seo es una indicaci&oacute;n  importante en todo ni&ntilde;o maltratado menor de 2 a&ntilde;os, sintom&aacute;tico  o no .Se necesitan vistas m&uacute;ltiples de: cr&aacute;neo, t&oacute;rax, huesos  largos, manos, pies, pelvis y columna vertebral. Este survey debe repetirse a  los 7 &oacute; 10 d&iacute;as para evaluar curaci&oacute;n o identificar fracturas  no vistas en el survey anterior. En los ni&ntilde;os entre 2-4 a&ntilde;os el  survey &oacute;seo esta indicado a no ser que el ni&ntilde;o verbalice y se comunique  adecuadamente, tenga lesiones m&iacute;nimas o la lesi&oacute;n ocurri&oacute;  estando supervisado y existen testigos presenciales. En los ni&ntilde;os mayores  de 4 a&ntilde;os que verbalicen y tengan buena comunicaci&oacute;n, se indicar&aacute;n  estudios radiol&oacute;gicos en casos de presentar s&iacute;ntomas (dolor &oacute;seo)  o limitaci&oacute;n de las articulaciones al examen f&iacute;sico.    <br> </p>    <p>Si  la radiograf&iacute;a de un sitio doloroso es negativa, esta debe repetirse a  los 7-10 d&iacute;as para detectar alguna calcificaci&oacute;n sangrante subperi&oacute;stica,  separaci&oacute;n de ep&iacute;fisis no desplazada, que no se identificaron en  los estudios anteriores.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otros estudios importantes a indicar ser&iacute;an:  scan &oacute;seo, ultrasonido, TAC y RM.     <br> </p>    <p>Aunque el valor del survey  &oacute;seo para detectar el trauma oculto en los menores de 2 a&ntilde;os est&aacute;  bien documentado, la indicaci&oacute;n de rutina de la RMI cerebral, para identificar  lesi&oacute;n cerebral oculta no est&aacute; bien documentada. Los casos de alto  riesgo ser&iacute;an: aquellos con fracturas de costillas, fracturas m&uacute;ltiples,  lesiones en la cara y en todo ni&ntilde;o menor de 6 meses. Las im&aacute;genes  identifican el 30% de las lesiones ocultas neurol&oacute;gicas asintom&aacute;ticas.      <br> </p>    <p>El hallazgo de una lesi&oacute;n cerebral no sospechada, puede ser  crucial para identificar y proteger ni&ntilde;os con otra lesi&oacute;n sospechosa.    <br>  </p>    <p>La TAC tiene una gran sensibilidad y especificidad en el diagn&oacute;stico  de las hemorragias agudas: subdural, epidural, intraparenquimatosas y la subaracnoidea.      <br> </p>    <p>La RM tiene buena sensibilidad para evaluar las lesiones intracraneales  incluyendo: colecciones extraaxiales, hemorragias intraparenquimatosas, contusiones  y edema cerebral.<span class="superscript">12,13</span>    <br> </p><h4>Tratamiento    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </h4>    <p>El SMI necesita de un adecuado tratamiento integral que debe ser iniciado  r&aacute;pidamente. Los ni&ntilde;os con sospecha de abuso f&iacute;sico no deben  ser dados de alta sin tener aseguradas condiciones de protecci&oacute;n para evitar  un segundo abuso.    <br> </p>    <p>El ni&ntilde;o y sus hermanos en riesgo de abuso  f&iacute;sico deben ser atendidos en hogares de familiares apropiados y en su  ausencia en hogares especializados.    <br> </p>    <p>El ingreso hospitalario estar&aacute;  indicado en los siguientes casos:    <br> </p><ul>     <li>Aquellos que necesiten un tratamiento  m&eacute;dico o quir&uacute;rgico de urgencia adecuado.</li>    <li>Los casos dudosos.</li>    <li>Cuando  no existe otra alternativa, pues no existe de inmediato un lugar adecuado para  su custodia.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ul>    <p>Los hermanos por sospecha deben ser examinados dentro  de las 24 horas de haber identificado el abuso. Aproximadamente el 20 % pueden  presentar signos de abuso y a los menores de 2 a&ntilde;os debe realiz&aacute;rsele  un survey &oacute;seo.    <br> </p>    <p>Los m&eacute;dicos u otros profesionales de  atenci&oacute;n m&eacute;dica deben controlar sus impulsos de ira contra los padres  de pacientes con abuso f&iacute;sico, pues esto no ayuda y dificulta la comunicaci&oacute;n,  y hace la cooperaci&oacute;n dif&iacute;cil. Los interrogatorios repetidos con  confrontaciones y acusaciones repetidas deben ser abolidos.     <br> </p>    <p>Debe realizarse  una evaluaci&oacute;n por el servicio social del hospital para determinar la presencia  de problemas, necesidades y fortaleza de la familia.    <br> </p>    <p>La atenci&oacute;n  del ni&ntilde;o en el hospital debe estar en manos de un equipo multidisciplinario,  con entrenamiento y habilidad en el manejo de los ni&ntilde;os con abuso f&iacute;sico.  Este equipo debe estar integrado por: pediatras, trabajadoras sociales, enfermera  pedi&aacute;trica, un psic&oacute;logo o psiquiatra, un coordinador y consultantes  legales especializados.    <br> </p><h4>Prevenci&oacute;n<span class="superscript">13</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </h4>    <p>La prevenci&oacute;n del abuso puede ser primaria (universal) y prevenci&oacute;n  secundaria (selectiva), antes de que ocurra el maltrato.    <br> </p>    <p>Los esfuerzos  universales tienen que ver con toda la poblaci&oacute;n, tales como todos los  ni&ntilde;os que reciben cuidados pedi&aacute;tricos primarios. La prevenci&oacute;n  secundaria selectiva se ocupa de los grupos de alto riesgo.    <br> </p>    <p>Esta labor  de prevenci&oacute;n debe ser jerarquizada por el medico de la familia y los servicios  de atenci&oacute;n primaria (policl&iacute;nicos) en la comunidad, junto con todas  las organizaciones de masas existentes y los nuevos programas sociales actualmente  en desarrollo por el Estado.    <br> </p>    <p>La visita prenatal a la familia y su seguimiento  posterior al parto, es considerada como un proceder educativo con buenos resultados  en la prevenci&oacute;n del maltrato.    <br> </p>    <p>El papel del pediatra debe ser  el de identificar los padres con alto riesgo de maltrato, que sean capaces de,  aceptar, amar y establecer la disciplina y cuidados de sus descendientes. La historia  educativa para todos los padres, debe incluir informaci&oacute;n acerca del embarazo,  planificaci&oacute;n familiar, salud f&iacute;sica y emocional, violencia dom&eacute;stica  y actitudes acerca del ni&ntilde;o.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Los factores de riesgo sobre los  que hay que actuar para realizar la prevenci&oacute;n primaria y secundaria del  abuso, pertenecen a 4 categor&iacute;as.<span class="superscript">10 </span>    <br>  </p>    <p>Ni&ntilde;o     <br> </p><ul>     <li>Incapacidad f&iacute;sica.</li>    <li>Minusval&iacute;a.</li>    <li>Inhabilidad.</li>    <li>Temperamento  y conducta &quot;dif&iacute;cil&quot;.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>Padres o parientes    <br>  </p><ul>     <li>Abuso de sustancias (drogas, alcohol).</li>    <li>Depresi&oacute;n.</li>    <li>Otras  enfermedades mentales. </li>    <li>Poca habilidad para hacerle frente a los problemas.  </li>    <li>Inteligencia limitada.</li>    <li>Poco control de la ira.</li>    <li>Mal car&aacute;cter</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Historia  de haber sido maltratado.</li>    <li>Padres j&oacute;venes</li>    <li>Embarazos m&uacute;ltiples.</li>    <li>Comentarios  despectivos sobre el reci&eacute;n nacido.    <br> </li>    </ul>    <p>Familia    <br> </p><ul>      <li>Violencia dom&eacute;stica.</li>    <li>Pobreza.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Pariente &uacute;nico.</li>    <li>Situaciones  de estr&eacute;s.</li>    <li>Alimentaci&oacute;n inadecuada.</li>    <li>Falta de apoyo.    <br>  </li>    </ul>    <p>Comunidad    <br> </p><ul>     <li>Pobreza.</li>    <li>Crimen.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Violencia.</li>    <li>Abuso  de sustancias.</li>    <li>Aislamiento social.</li>    <li>Falta de apoyo.    <br> </li>    </ul><h4>Pron&oacute;stico    <br>  </h4>    <p>Estudios realizados sobre el seguimiento de los ni&ntilde;os que son abusados  y que retornan al hogar con sus padres, sin ninguna intervenci&oacute;n, indican  que el 5 % son asesinados y el 25 % severamente remaltratados.    <br> </p>    <p>Con  un tratamiento integral intensivo el 80-90 % de las familias pueden rehabilitadas  capaces de brindar una atenci&oacute;n al ni&ntilde;o adecuada.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aproximadamente  el 10-15 % de las familias que maltratan, sobre todo aquellas con historia de  abuso de sustancias, solamente pueden ser estabilizadas y requieren de un seguimiento  indefinido, que incluya monitoreo de drogas, hasta que el ni&ntilde;o sea suficiente  de adquirir individualidad que le permita dejar el hogar.    <br> </p>    <p>El t&eacute;rmino  del derecho de los padres y la adopci&oacute;n se hace necesario en 2-3 % de los  casos.    <br> </p>    <p>Los ni&ntilde;os con lesiones del sistema nervioso central,  pueden desarrollar: retardo mental, problemas de aprendizaje, sordera, ceguera,  problemas motores, da&ntilde;o cerebral org&aacute;nico, convulsiones, hidrocefalia  yo ataxia.    <br> </p>    <p>El estado emocional del ni&ntilde;o abusado incluye: temor,  timidez, miedo, agresi&oacute;n, sobre- vigilancia, negaci&oacute;n, falta de  confianza, baja autoestima, delincuencia juvenil y consumidores de drogas, alcohol  y otras.    <br> </p>    <p>Un tratamiento no adecuado puede convertir al ni&ntilde;o  en un bravuc&oacute;n, en un delincuente juvenil, en un adulto antisocial y violento  que abusa a su familia y una nueva generaci&oacute;n de abusadores.</p><h4>Summary</h4>    <p>The  child abuse syndrome (CAS) is an important world health problem resulting from  a complex interaction of the risk factors of the individual, the family and the  society. Its identification is a real challenge for physicians, since the medical  history is many times inaccurate and deceptive, and the physical examination is  frequently unspecific and most of the physicians do not include it in their differential  diagnosis. Therefore, physicians should make a difference between intentional  and unintentional injuries (called &quot;accidents&quot; by some) and to make  an operative decision that benefits the child's health. The objective of this  review is to update the knowldege about CAS, specially, its definition, staging,  physiopathology, clinical manifestations and comprehensive management.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Key  words</i>: Child maltreatment; abuse; neglect.    <br> </p><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4></h4><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     <!-- ref --><li> Report of the consultation child abuse  prevention. 29-31 March 1999. WHO. Geneva. Ginebra. Organization Mundial de la  Salud, 1999 (document WHO/PVI, 999.1).</li>    <!-- ref --><li> Wanda K, Allison T, McCarley L.  Practical considerations in the evaluation and management of child neglect. Clinical  in Family Practice 2003; 5(1): 1-1999.</li>    <!-- ref --><li> Behrman DE, Kliegman RM, Jenson  HB. Editors. Nelson. Textbook of Pediatrics. 17th. Edition. W.B. Saunders Company,  2003. </li>    <!-- ref --><li> Cindy WCh. Assessment and evaluation of the physically abuse child.  Clinical in Family Practice 2003; 5(1):21-46.</li>    <!-- ref --><li> Francisco J, Soriano F.  Prevenci&oacute;n y detecci&oacute;n del maltrato infantil. Prev Infd. Grupo de  trabajo AEPap/PAPPS semFYC). Noviembre, 2001.</li>    <!-- ref --><li> Alfredo D, Espinosa B,  Figueiras Ramos B, Espinosa Roca A. S&iacute;ndrome de Munchausen. Un reto cl&iacute;nico.  Rev Cubana Med 2000; 39(4):228-37.</li>    <!-- ref --><li> Giardino AP. Editor Child Abuse y  Neglect: Physical Abuse. E-medicine 2003; S-1-9.</li>    <li> Ayoub C, Pfeifer D Burns  as a manifestation of child abuse and neglect. 1979. 133: 910-14.</li>    <!-- ref --><li> David  F, Becky LM. Imagen radiogr&aacute;fica de lesi&oacute;n intencional en el s&iacute;ndrome  del ni&ntilde;o maltratado. Cl&iacute;nicas Pedi&aacute;tricas Norteamericanas.  1990; 4:865-88.</li>    <!-- ref --><li> Howard D. Preventing Child Neglect and Physical Abuse.  Pediatrics in Review; 2002; 23(6):191-6.</li>    <!-- ref --><li> Conway E. No accidental head  injury in infants. &quot;The Shaken Baby Syndrome Revisited&quot;. Pediatric Annals  1998;27:677-90.</li>    <!-- ref --><li> Shashikant M. Diagnostic Imaging of child abuse. Pediatrics  2000; 105:1345-8.</li>    <!-- ref --><li> Stringham G. Anticipatory guidance, screening and prevention  model for youths at risk. Clinical in Family Practice. 2003; 5(1):59-72.    <br> </li>    </ol>    <p>Recibido:  15 de enero de 2004. Aprobado: 8 de abril de 2004.    <br> Dra. <i>Gladys Fern&aacute;ndez  Couse</i>. Hospital Pedi&aacute;trico Universitario &quot;Juan Manuel M&aacute;rquez&quot;,  Avenida 31 y 76, Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p>  </p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    <p></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>    <p><b><a href="#autor"><span class="superscript">1</span></a></b><a href="#autor">Especialista  de II Grado. Profesora Auxiliar del Departamento de Pediatr&iacute;a. Facultad  Finlay.    <br> <span class="superscript"><b>2</b></span>Doctor en Ciencias. Profesor  Titular de Pediatr&iacute;a. Profesor de M&eacute;rito.</a><a name="cargo"></a>      ]]></body><back>
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