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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Pediatría]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La alimentación inadecuada del lactante sano y sus consecuencias]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[THE INADEQUATE NUTRITION OF THE SOUND INFANT AND ITS CONSEQUENCES]]></article-title>
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<surname><![CDATA[Díaz-Argüelles Ramírez-Corría]]></surname>
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<institution><![CDATA[,Escuela Nacional de Salud Pública.  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75312005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0034-75312005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0034-75312005000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El desconocimiento de prácticas y actitudes adecuadas relacionadas con la nutrición de los lactantes que tienen los profesionales a cargo de la atención de estos, es uno de los problemas que confronta la salud pública en nuestro país. Se resume la caracterización histórica de la alimentación del lactante en Cuba; en especial la relacionada con la lactancia materna exclusiva y el uso de leches para lactantes, y las consecuencias para la salud.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The lack of knowledge about the adequate practices and attitudes related to the nutrition of infants on the part of the professionals in charge of their care is one of the problems faced by public health in our country. The historical characterization of the infant's nutrition in Cuba, specially that connected with exclusive breast-feeding and the use of milks for infants, as well as the consequences for health, are summarized.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Trabajos de revisi&oacute;n </h3>     <p>    <br> Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica (ENSAP) </p> <h2>La alimentaci&oacute;n inadecuada del lactante sano y sus consecuencias </h2>     <p><a href="#cargo">Dra. Virginia Mar&iacute;a D&iacute;az-Arg&uuml;elles Ram&iacute;rez–Corr&iacute;a</a><a href="#cargo"><span class="superscript">1</span></a><a name="autor"></a><a href="#cargo"> </a></p>     <p>&nbsp; </p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">El desconocimiento de pr&aacute;cticas y actitudes adecuadas relacionadas con la nutrici&oacute;n de los lactantes que tienen los profesionales a cargo de la atenci&oacute;n de estos, es uno de los problemas que confronta la salud p&uacute;blica en nuestro pa&iacute;s. Se resume la caracterizaci&oacute;n hist&oacute;rica de la alimentaci&oacute;n del lactante en Cuba; en especial la relacionada con la lactancia materna exclusiva y el uso de leches para lactantes, y las consecuencias para la salud. </p>     <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Lactante, leche materna, leches artificiales. </p>     <br>     <p align="justify">La palabra <em>lactante</em>, del lat&iacute;n <em>lactans, </em> define, en su primera acepci&oacute;n, al que mama, o sea, la criatura en el per&iacute;odo de lactancia; ni&ntilde;o de pecho. La leche de pecho es el &uacute;nico alimento necesario para cubrir sus necesidades de crecimiento y desarrollo adecuados hasta los 6 meses de vida. Cualquier otro alimento representar&aacute;, desde el punto de vista fisiol&oacute;gico, una agresi&oacute;n para su organismo . </p>     <p align="justify">En la historia de la raza humana, la nutrici&oacute;n del lactante ha sido siempre una preocupaci&oacute;n. La lactancia materna exclusiva, proporcionada por una mujer sana y bien alimentada, ofrece las cantidades de nutrientes y energ&iacute;a necesarios para el crecimiento y desarrollo del lactante, pero a&uacute;n respecto al lactante de t&eacute;rmino, existen controversias acerca de la necesidad de suplementos de hierro y vitamina K, para prevenir enfermedades hemorr&aacute;gicas en la primera semana y anemia ferripriva en el segundo semestre de la vida.<span class="superscript">1,2</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Durante la evoluci&oacute;n de la especie, la composici&oacute;n de la leche de pecho ha variado seg&uacute;n la alimentaci&oacute;n de la madre. Al cambiar la dieta de la especie humana a trav&eacute;s de 20 000 a&ntilde;os, la concentraci&oacute;n de prote&iacute;na ha disminuido como resultado de adaptaciones gen&eacute;ticas que permitieron limitar la p&eacute;rdida de prote&iacute;nas durante la lactancia y la depleci&oacute;n prote&iacute;nica grave de la madre. </p>     <p align="justify">Algunos grupos poblacionales de zonas no industrializadas, tienen todav&iacute;a pr&aacute;cticas alimentarias semejantes a las que se describe ten&iacute;an nuestros antepasados hace miles de a&ntilde;os; por ejemplo, la de ofrecer alimentos previamente masticados a los lactantes, quiz&aacute;s como complemento de la lactancia materna.<span class="superscript">1,3</span></p>     <p align="justify">En la antigua Babilonia el destete se realizaba aproximadamente a los 3 a&ntilde;os de edad, pero seg&uacute;n <em>Fildes</em>,<span class="superscript">4</span> el calostro no se aconsejaba como alimento en los documentos m&eacute;dicos anteriores a 1673. En Francia, hacia el siglo XIII, la nodriza era una industria bien organizada y controlada por el Estado, sin embargo esta pr&aacute;ctica no era generalizada en las colonias en Norteam&eacute;rica. </p>     <p align="justify">En los siglos XVI y XVII se conocen como alimentaci&oacute;n suplementaria algunas papilllas, carne picada o previamente masticada, caldo de pollo y pan con mantequilla, aunque no se sabe en qu&eacute; medida se utilizaron estos alimentos durante el primero o el segundo a&ntilde;os de la vida. Las leches mixtas (leche de vaca o de burra diluidas con agua de cebada) son mencionadas como alimentos para el destete durante los siglos XVII y XVIII. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XVII, pero en las primeras d&eacute;cadas del siglo XIX tuvieron poco &eacute;xito pues las infecciones y las diarreas aumentaban la mortalidad en los ni&ntilde;os con esta lactancia artificial.<span class="superscript">1,4</span></p>     <p align="justify">Hacia mediados del siglo XX, los conocimientos sobre alimentaci&oacute;n del lactante estaban avanzados. <em>Jeans </em> y <em>Marriot</em>, en la cuarta edici&oacute;n de su tratado <em>Infant Nutrition </em> en 1947, recomendaban que los lactantes alimentados con leche materna recibieran un suplemento diario de aceite de h&iacute;gado de bacalao y zumo de naranja.<span class="superscript">1-3</span></p>     <p align="justify">A mediados de este siglo, la lactancia artificial hab&iacute;a sido desarrollada por empresas dedicadas a la elaboraci&oacute;n de alimentos infantiles, y se hab&iacute;an resuelto algunos problemas importantes relacionados con la disponibilidad de recursos higi&eacute;nicos y refrigeraci&oacute;n. Las leches evaporadas eran muy utilizadas. Estas, al sufrir un proceso de evaporaci&oacute;n, hidrolizan sus prote&iacute;nas y se produce una reducci&oacute;n del co&aacute;gulo de case&iacute;na, lo cual hace de ellas unas leches bien digeribles y asimilables por los lactantes m&aacute;s peque&ntilde;os. Se suplementaban con vitaminas y hierro y se describe baja frecuencia de trastornos gastrointestinales con su uso.<span class="superscript">5</span> La utilizaci&oacute;n de estas leches se extendi&oacute; en la segunda mitad del siglo XX. </p>     <p align="justify">Las nodrizas y la lactancia materna disminuyeron como pr&aacute;cticas cotidianas; la disminuci&oacute;n del riesgo de infecci&oacute;n al mejorar la higiene y el suministro de agua, el conocimiento m&aacute;s profundo de las necesidades nutricionales, y la invasi&oacute;n de los mercados con leches modificadas para lactantes, condujo a los m&eacute;dicos y a la poblaci&oacute;n en general a pensar que la lactancia artificial era casi tan segura y satisfactoria como la materna. </p>     <p align="justify">El proceso se inici&oacute; en los pa&iacute;ses desarrollados y luego estos patrones fueron adopt&aacute;ndose por las naciones pobres, influidas por factores culturales y socioecon&oacute;micos que, por diferentes v&iacute;as, alentaron la implantaci&oacute;n de una &quot;cultura del biber&oacute;n&quot; que se hizo sin&oacute;nimo de modernidad y mejor calidad de la alimentaci&oacute;n de los reci&eacute;n nacidos. </p>     <p align="justify">A partir de la d&eacute;cada de los 80 del pasado siglo, la UNICEF y la OMS han desarrollado m&uacute;ltiples programas con el objetivo de rescatar la lactancia materna en todo el mundo, pues esta pr&aacute;ctica ofrece innumerables beneficios para la salud del lactante y disminuye la morbilidad y mortalidad en el primer a&ntilde;o de vida. El programa Hospital Amigo de la Madre y el Ni&ntilde;o ha logrado incrementar la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad.<span class="superscript">6</span></p>     <p align="justify">La alimentaci&oacute;n del ni&ntilde;o durante los primeros a&ntilde;os de vida, tiene una repercusi&oacute;n importante en la salud durante la adolescencia y adultez. Cada vez son m&aacute;s los trabajos publicados que relacionan deficiencias nutricionales tanto por defecto como por exceso durante la infancia, el bajo peso al nacer y las enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles, esta &uacute;ltima, primera causa de muerte en pa&iacute;ses desarrollados y en Cuba. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">A mediados del siglo XVIII, la alimentaci&oacute;n infantil se analizaba, tanto en Europa como en Norteam&eacute;rica, en el contexto de una tasa de mortalidad infantil elevada relacionada con enfermedades infecciosas. En el siglo XX, cuando ya las pandemias de peste, c&oacute;lera, tuberculosis y otras infecciones relacionadas con el agua y la higiene, han desaparecido o son localizadas en determinados pa&iacute;ses o zonas, se comienza a vincular la lactancia materna exclusiva con beneficios a largo plazo para la salud del ni&ntilde;o: mejor desarrollo cognitivo, menor incidencia de diabetes, enfermedades del coraz&oacute;n y de los vasos sangu&iacute;neos. </p>     <p align="justify">A la luz del siglo XXI, las deficiencias nutricionales en la infancia se analizan desde la etapa fetal. En los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, se ha ido reconociendo cada vez m&aacute;s la profunda influencia que ejerce la alimentaci&oacute;n recibida durante la vida fetal y neonatal sobre la salud del individuo en la edad adulta. </p>     <p align="justify"><em>Barker </em> y otros<span class="superscript">7-9</span> han investigado mucho sobre la relaci&oacute;n de bajo peso al nacer y riesgo de hipertensi&oacute;n arterial y sus trabajos han sido confirmados en seres humanos y en modelos de animales de manera amplia y convincente, aunque a&uacute;n se desconoce la etiolog&iacute;a de la hipertensi&oacute;n. </p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n se ha relacionado un crecimiento insuficiente del feto (peque&ntilde;o para la edad gestacional), con la aparici&oacute;n de diabetes mellitus tipo II, diabetes de inicio en la adultez o una falta de tolerancia a la glucosa.<span class="superscript">10-12</span> Sin embargo, algunos autores consideran que quiz&aacute;s la obesidad aparecida a lo largo de la vida influya m&aacute;s que estos eventos que a&uacute;n est&aacute;n por confirmar con m&aacute;s estudios.<span class="superscript">13</span></p>     <p align="justify">En general, lo que s&iacute; es evidente es que los procesos que disminuyen el aporte de nutrientes al feto y que tienen como resultado el nacimiento de ni&ntilde;os con poco peso, son una amenaza para la salud posterior, al igual que lo hace el exceso nutricional, el cual da lugar al nacimiento de ni&ntilde;os extremadamente grandes para su edad gestacional. </p>     <p align="justify">Sin embargo, en nuestro medio no valoramos algunos aspectos negativos importantes de la nutrici&oacute;n de los lactantes que podemos evitar, prevenir y modificar con s&oacute;lo adquirir algunos conocimientos sobre nutrici&oacute;n y salud. </p>     <p align="justify">El desconocimiento de los profesionales que atienden la salud de los ni&ntilde;os, en materia de nutrici&oacute;n es un hecho; los programas docentes no incluyen estos temas durante la carrera de medicina y son abordados de forma superficial durante la preparaci&oacute;n de la especializaci&oacute;n. Uno de los ejemplos m&aacute;s importantes es justo la indicaci&oacute;n de leches artificiales durante el primer a&ntilde;o de la vida. </p>     <p align="justify">En 1984, los profesores <em>Reina Vald&eacute;s</em>, el <em>Dr. Seisdedos </em> y la <em>Dra. Mohedano</em>, del Hospital “Am&eacute;rica Arias”, realizaron un estudio de prevalencia y duraci&oacute;n de la lactancia materna en un total de 1 483 lactantes de una comunidad en Ciudad de La Habana, y encontraron que el 88 % de los ni&ntilde;os egresaba del servicio materno hospitalario con lactancia exclusiva y el 9 % la manten&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de los 60 d&iacute;as de edad.<span class="superscript">14</span></p>     <p align="justify">En un estudio publicado en 1992 por el <em>Dr. Amador </em> y otros,<span class="superscript">15</span> se caracteriza la utilizaci&oacute;n de la lactancia materna en Cuba. &quot;En Cuba, -refiere el profesor Amador- la lactancia materna es actualmente muy poco frecuente y se introduce el biber&oacute;n de manera muy precoz a pesar de que, seg&uacute;n algunas fuentes, la mayor&iacute;a de los reci&eacute;n nacidos salen del hospital practic&aacute;ndola&quot;. La tasa de prevalencia de lactancia materna en Cuba era del 62,7 % al nacer y de 24,5 % a los 3 meses, con un patr&oacute;n curioso en su comportamiento. Cuando se hallaba el &iacute;ndice de lactancia acumulada, las provincias occidentales, con menor &iacute;ndice de ruralizaci&oacute;n, mostraban mayores valores negativos de este indicador en relaci&oacute;n con las orientales.<span class="superscript">15</span></p>     <p align="justify">A finales de la d&eacute;cada de los 80 y principios de los 90, comienza en el pa&iacute;s la capacitaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de los Hospitales Amigos de la Madre y el Ni&ntilde;o, en un esfuerzo conjunto del Programa Materno Infantil del Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP) y la UNICEF / OMS, por aumentar esta pr&aacute;ctica tan beneficiosa para la salud de los ni&ntilde;os. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los resultados se aprecian en el informe ofrecido por el Centro Nacional de Estad&iacute;sticas del MINSAP y publicados por la OMS en el <em>Estado Mundial de la Infancia </em>del 2004. La prevalencia de lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses fue del 41,6 % de los nacidos vivos, la lactancia materna con alimentaci&oacute;n complementaria entre 6 y 9 meses fue del 42 % y la lactancia materna continuada hasta los 20-23 meses del 9 %.<span class="superscript">16</span></p>     <p align="justify">Nuestro gobierno ofrece una licencia retribuida a las madres hasta los 6 meses de edad, para que puedan garantizar la lactancia materna exclusiva a sus hijos. Nos adherimos al criterio de la OMS sobre la necesidad de crear programas sociales que favorezcan la extensi&oacute;n de la lactancia hasta los 6 meses, habida cuenta de las implicaciones no s&oacute;lo a corto plazo, sino tambi&eacute;n en la salud de estos ni&ntilde;os cuando sean adultos. </p>     <p align="justify">Existen adem&aacute;s otros problemas que quisi&eacute;ramos explicar, relacionados con la alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n y el uso de las leches artificiales. Aunque las leches evaporadas preconizadas a finales del siglo pasado, eran f&aacute;cilmente digeribles por los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, los conocimientos que ya exist&iacute;an en esa &eacute;poca sobre las leches de animales han continuado modific&aacute;ndose, siempre en busca de una leche que tenga las caracter&iacute;sticas de la leche materna. </p>     <p align="justify">La leche de los animales contiene una mayor proporci&oacute;n de prote&iacute;nas en su contenido cal&oacute;rico pues los cachorros tienen un crecimiento m&aacute;s r&aacute;pido que el beb&eacute; humano, justo porque este logr&oacute; una escala superior de desarrollo. Es por ello, que la leche de cualquier mam&iacute;fero es adecuada para su misma especie pero con uncontenido alto en prote&iacute;nas para el lactante humano. </p>     <p align="justify">La leche de vaca ha sido utilizada como base para la formulaci&oacute;n de leches modificadas para lactantes, tanto en f&oacute;rmulas de inicio, como en f&oacute;rmulas de continuaci&oacute;n. La particularidad de estas formulaciones es que su composici&oacute;n ha sido ajustada a las recomendaciones nutricionales para lactantes teniendo en cuenta como patr&oacute;n la leche materna humana. La confecci&oacute;n de f&oacute;rmulas de leches para lactantes debe realizarse bajo las normativas del Comit&eacute; de Nutrici&oacute;n de la Comisi&oacute;n del Codex Alimentarius de la OMS y la FAO el cual se re&uacute;ne peri&oacute;dicamente, o en su lugar del Comit&eacute; de Nutrici&oacute;n de la Sociedad de Gastroenterolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n Europea (ESPGAN) o de la Comisi&oacute;n de la Comunidad Europea para los pa&iacute;ses miembros. </p>     <p align="justify">En general, el objetivo de estas normas es regular la composici&oacute;n de las leches seg&uacute;n las recomendaciones de los comit&eacute;s de expertos internacionales. La densidad energ&eacute;tica no debe sobrepasar las 75 kcal / dL, el valor medio de prote&iacute;nas deber ser de 3 g /100 kcal o sea del 10 al 12 % de prote&iacute;nas en relaci&oacute;n con el total de energ&iacute;a.<span class="superscript">17</span></p>     <p align="justify">Las leches de vaca y de otros mam&iacute;feros como las cabras o las chivas, contienen mayor densidad energ&eacute;tica y proteica que la leche humana, por lo que representan una carga renal de solutos muy elevada que puede favorecer la deshidrataci&oacute;n hipernatr&eacute;mica en los ni&ntilde;os, especialmente cuando est&aacute;n enfermos con procesos, como la fiebre y las diarreas, que aumenten las p&eacute;rdidas de l&iacute;quidos extrarrenales.<span class="superscript">18</span></p>     <p align="justify">La frecuencia de anemia es mayor ya que la leche de vaca proporciona poco hierro. La leche pasteurizada sin otro tratamiento de diluci&oacute;n puede provocar p&eacute;rdidas de sangre gastrointestinales por hemorragias microsc&oacute;picas de la membrana, y las prote&iacute;nas elevadas y el calcio son potentes inhibidores de la absorci&oacute;n del hierro. La concentraci&oacute;n de estos inhibidores es de dos a tres veces m&aacute;s elevada que en las leches modificadas para lactantes.<span class="superscript">1,3,19</span> </p>     <p align="justify">Durante los a&ntilde;os 70 y principios de los 80, los comit&eacute;s de nutrici&oacute;n de la Academia Americana de Pediatr&iacute;a, el Codex, la ESPGAN y la Uni&oacute;n Europea, consideraban que ten&iacute;an consenso para no objetar la leche de vaca a partir de los 6 meses e incluso, algunos autores opinaban que esta y la alimentaci&oacute;n complementaria pod&iacute;an ser una opci&oacute;n alternativa entre los 4 y 6 meses para los ni&ntilde;os sin lactancia materna o leche para lactantes.<span class="superscript">1</span></p>     <p align="justify">Ya a mediados de los 90 y principios de este siglo, a la luz de las investigaciones relacionadas con este tema, los expertos de todo el mundo est&aacute;n de acuerdo en proscribir la leche de vaca entera para los menores de 1 a&ntilde;o, por el alto riesgo de deshidrataci&oacute;n durante los procesos febriles tan frecuentes a esta edad y por la alta frecuencia de anemia ferripriva, la principal y m&aacute;s com&uacute;n de las deficiencias nutricionales en menores de 2 a&ntilde;os de edad, incluso en los pa&iacute;ses desarrollados.<span class="superscript">1,3,19-21</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Otro aspecto a analizar con respecto a la utilizaci&oacute;n de estas leches, es la ingesti&oacute;n elevada de prote&iacute;nas durante el primer a&ntilde;o de vida. Desgraciadamente tenemos algunos conceptos trasladados de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n en relaci&oacute;n con la utilizaci&oacute;n de las leches y el aporte de prote&iacute;nas a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. En una cohorte realizado por la autora, donde se evalu&oacute; el estado nutricional en 50 reci&eacute;n nacidos durante el primer a&ntilde;o de vida, se encontr&oacute; que el aporte de prote&iacute;nas durante todo el primer a&ntilde;o de vida tuvo una media de 5 g / kg /d&iacute;a hasta el primer a&ntilde;o, cuando el recomendado a los 3 meses es de 2,5 g / kg / d&iacute;a y al a&ntilde;o de edad entre 1,8 y 2 g / kg / d&iacute;a.<span class="superscript">22,23</span></p>     <p align="justify">M&uacute;ltiples investigaciones relacionan la ingesti&oacute;n temprana de leche entera de vaca y de prote&iacute;nas de origen animal con procesos al&eacute;rgicos y muchas de las manifestaciones respiratorias asmatiformes y lesiones en la piel que aparecen en las edades tempranas.<span class="superscript">3,24-28</span> </p>     <p align="justify">Es importante que los profesionales que atienden a los ni&ntilde;os menores de 1 a&ntilde;o, adquieran competencia en materia de nutrici&oacute;n del ni&ntilde;o, con el objetivo de mejorar la calidad de la atenci&oacute;n nutricional de estos, lo cual a su vez, redundar&aacute; en mayor calidad de vida a largo plazo. </p>     <p>&nbsp; </p>     <p> <strong>THE INADEQUATE NUTRITION OF THE SOUND INFANT AND ITS CONSEQUENCES</strong></p>     <p align="justify">The lack of knowledge about the adequate practices and attitudes related to the nutrition of infants on the part of the professionals in charge of their care is one of the problems faced by public health in our country. The historical characterization of the infant's nutrition in Cuba, specially that connected with exclusive breast-feeding and the use of milks for infants, as well as the consequences for health, are summarized. </p>     <p><em>Key words</em>: Infant, maternal milk, artificial milks. </p>     <p><strong>&nbsp; </strong></p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas     <br> <strong></strong></h4>     <!-- ref --><p> 1. Fomon SJ. Nutrici&oacute;n del lactante. Madrid: Mosby/Doyma Libros;1995.  <!-- ref --><p> 2. Pipes PL, Trahms CM. Nutrition in infancy and childhood.Madrid: Mosby;    1993. <!-- ref --><p> 3. Lebenthal E. Gastroenterolog&iacute;a y nutrici&oacute;n en pediatr&iacute;a.    Barcelona: Salvat; 1996. <!-- ref --><p> 4. Fildes, VA. Breast, bottles and babies. A history of infants feeding. Edimburgh:    University Press; 1986. <!-- ref --><p> 5. Brennemann J. The curd and the buffer in infant feeding. JAMA 1929;29:364-66.  <!-- ref --><p> 6. Arena AJ. La lactancia materna en la &quot;Estrategia m undial para la    alimentaci&oacute;n del lactante y del ni&ntilde;o peque&ntilde;o&quot;. An    Pediatr 2003; 58: 208 – 210. <!-- ref --><p> 7. Law CM, ShiellAW. Is blood pressure inversely related to birth weight?    The strength of evidence from a systematic review of the literature. J Hypertens    1996; 14:935-41. <!-- ref --><p> 8. Novak DM. Importancia de la alimentaci&oacute;n en los primeros d&iacute;as    de vida. Clin Perinatol.2002;2:183-202. <!-- ref --><p> 9. Nilsson PM, Ostergren PO, Nyberg P. Low birth weight is associated with    elevated systolic blood pressure in adolescence study of a birth cohort of 149.378    Swedish boys. J Hypertens 1997;15:1627-31. <!-- ref --><p> 10. Phipps K, Barker DJ, Hales CN.Fetal growth and impaired glucose tolerance    in men and women. Diabetolog&iacute;a 1993;36:225-8. <!-- ref --><p> 11. Fall CH, Stein CE, Kumaran K. Size at birth, maternal weigth, and type    II diabetes in South India. 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