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</front><body><![CDATA[ <h3>Presentaci&oacute;n  de casos</h3>     <p>  Hospital General  Docente &laquo;Iv&aacute;n Portuondo&raquo;, San Antonio de los Ba&ntilde;os (La Habana)</p> <h2><strong>Higroma qu&iacute;stico del cuello</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dra. Yanet  Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez,<span class="superscript">1</span> Dra. Rosa Maria Fern&aacute;ndez Ragi<span class="superscript">2</span> y Dr. Jorge Luis  Russinyol Nieto<span class="superscript">3</span></a><a name="autor" id="autor"></a><br /> </p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <h4 align="justify"><strong>RESUMEN</strong></h4>       <p align="justify"> Se presenta el  caso de un reci&eacute;n nacido, nacido fallecido, con diagn&oacute;stico prenatal de higroma  qu&iacute;stico obtenido mediante ultrasonograf&iacute;a intrauterina. Se describen los  hallazgos cl&iacute;nicos, se revisa la literatura sobre el tema, se hace &eacute;nfasis en los  diagn&oacute;sticos diferenciales cl&iacute;nicos y anatomopatol&oacute;gicos de esta enfermedad infrecuente.  Se valora la importancia del diagn&oacute;stico prenatal y del Programa Nacional de  Gen&eacute;tica en nuestro pa&iacute;s. </p>       <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Linfangioma, higroma  qu&iacute;stico.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify">Con la  instalaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de los programas de gen&eacute;tica en nuestro pa&iacute;s cada d&iacute;a  resulta menos posible al nacimiento la aparici&oacute;n de malformaciones en el  neonato, pues estas son diagnosticadas intra&uacute;tero. No obstante ello, algunas  escapan a los controles prenatales. No es lo que ocurri&oacute; en el caso que hoy  exponemos, pues este fue diagnostico por ultrasonograf&iacute;a en el ultimo trimestre  del embarazo.</p>     <p align="justify">  El higroma  qu&iacute;stico es una malformaci&oacute;n cong&eacute;nita, que consiste en uno o m&aacute;s espacios  linf&aacute;ticos llenos de l&iacute;quido. Se puede observar en reci&eacute;n nacidos sanos y est&aacute;  asociado a trastornos de tipo gen&eacute;tico.<span class="superscript">1</span> Su incidencia es relativamente baja,  aproximadamente de 1 por 50,000 nacimientos.<span class="superscript">2</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Por la baja  incidencia de esta enfermedad y por la posible contribuci&oacute;n a la literatura m&eacute;dica,  decidimos presentar nuestro caso.</p> <h4><br /> PRESENTACION DEL  CASO</h4>     <p align="justify">  Se trata de un reci&eacute;n  nacido con antecedentes de madre de 30 a&ntilde;os de edad, segundo embarazo  procedente de medio rural, que durante el embarazo present&oacute; infecci&oacute;n urinaria.  No existen otros antecedentes familiares ni del embarazo.</p>     <p align="justify">  En el &uacute;ltimo  trimestre del embarazo se diagnostica por ultrasonograf&iacute;a una tumoraci&oacute;n en el  cuello del feto y se pone a la madre en trabajo de parto espont&aacute;neo 1 semana  despu&eacute;s del ultrasonido. Transcurr&iacute;a la semana 32 de la gestaci&oacute;n, no se hab&iacute;a concluido  el diagn&oacute;stico prenatal y la embarazada pari&oacute; un feto pret&eacute;rmino de bajo peso,  fallecido. Al examen f&iacute;sico se constata una tumoraci&oacute;n lobulada en el cuello,  grande, con localizaci&oacute;n en zonas laterales del cuello y extensi&oacute;n al centro,  de consistencia blanda. El peso del feto fue de 2 000 g. En el estudio  anatomopatol&oacute;gico se comprueba que dicha tumoraci&oacute;n se corresponde a un higroma  qu&iacute;stico del cuello.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/ped/v78n2/f0112206.jpg"><img src="/img/revistas/ped/v78n2/f0112206.jpg" width="370" height="256" border="0" /></a></p>     
<blockquote>       <p align="justify"> Figura 1. Se  obsesa en la foto la gran tumoraci&oacute;n bilateral en el cuello del feto.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p> <h4>DISCUSI&Oacute;N</h4>     <p align="justify">  Aparecen en la  literatura algunos reportes de casos diagnosticados con esta enfermedad. Se  plantea una incidencia variable por algunos autores,<span class="superscript">2</span>&nbsp; pero la incidencia planteada es de 1 por cada  50,000 nacidos vivos.<span class="superscript">3,4</span>&nbsp;Nuestra  incidencia fue de l por 60,000 nacidos vivos, aunque nuestro caso falleci&oacute;  intra&uacute;tero. Encontramos una tumoraci&oacute;n grande bilateral, cuya consistencia fue  blanda y que presentaba compromiso compresivo de v&iacute;as respiratorias y vasos del  cuello. No se observaron otras malformaciones aparentes cl&iacute;nicamente ni desde  el punto de vista anatomopatol&oacute;gico.</p>     <p align="justify">  Resulta  interesante conocer acerca de esta entidad cl&iacute;nica planteada con una frecuencia  variable. En el Hospital Sarda (Argentina) se han diagnosticados en forma  continuada cinco casos,<span class="superscript">2</span> de los cuales uno solo se diagnostic&oacute; intra&uacute;tero y  naci&oacute; muerto. As&iacute; observamos casos que son diagnosticados despu&eacute;s del  nacimiento como una masa tumoral mal definida, de poca consistencia,  multilobulada y fluctuante. Est&aacute; formada por m&uacute;ltiples quistes de diferentes  tama&ntilde;os, constituidos a expensas de los vasos linf&aacute;ticos del cuello que se  desordenan, y en ocasiones con un componente vascular venoso asociado (hemangiolinfangiomas).<span class="superscript">2</span>  El crecimiento es progresivo y lento en los primeros meses de vida, contienen  un l&iacute;quido claro y transparente y puede presentar exacerbaciones secundarias a  infecciones, hemorragia o sin explicaci&oacute;n aparente, y tambi&eacute;n producir  trastornos respiratorios y circulatorios por compresi&oacute;n.</p>     <p align="justify">  Sin distinci&oacute;n  entre sexos, el higroma qu&iacute;stico o linfangioma es una malformaci&oacute;n inespec&iacute;fica  de los canales linf&aacute;ticos. Se plantea que es una anomal&iacute;a cong&eacute;nita de los  vasos linf&aacute;ticos yugulares, que trae como consecuencia el drenaje no adecuado  de la linfa. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El linfangioma se  desarrolla a partir de los sacos linf&aacute;ticos secundarios cuando son secuestrados  por los primarios durante la vida embrionaria. Se propone que esta malformaci&oacute;n  es el resultado de segmentos del saco linf&aacute;tico yugular que est&aacute;n fuera de  sitio o de la falla de los espacios linf&aacute;ticos para conectar con los  principales canales linf&aacute;ticos y constituye un tumor l&iacute;quido claro, limpio y  transparente.<span class="superscript">1,2</span></p>     <p align="justify">  En el momento  del nacimiento o posteriormente, el diagnostico es cl&iacute;nico. El higroma qu&iacute;stico  puede diagnosticarse con seguridad por ecograf&iacute;a en el segundo trimestre del  embarazo. Se identifica como una masa que surge del cuello posterior o lateral  y puede diferenciarse de otras causas (encefalocele posterior o meningocele  occipital, mielomeningocele, teratoma qu&iacute;stico benigno, quiste subcori&oacute;nico  placentario, edema de la nuca, hemangioma, teratoma o cord&oacute;n umbilical) por un  cr&aacute;neo y columna &iacute;ntegra, falta de componente s&oacute;lido, posici&oacute;n constante  respecto a la cabeza fetal y presencia de cavidad y septo dentro de la masa. El  higroma qu&iacute;stico tambi&eacute;n se asocia con linfedema (69 %), hidrops (46&nbsp;%),  oligoamnios (68 %) y otras anomal&iacute;as, como retardo de crecimiento intrauterino,  card&iacute;acas, polihidramnios, etc. En todos los casos existe disminuci&oacute;n o  ausencia de movimientos fetales. No hay tratamiento fetal para el higroma  qu&iacute;stico y el mejor m&eacute;todo de investigaci&oacute;n citog&eacute;nica es la biopsia del vello  cori&oacute;nico, y est&aacute; indicado, en los lugares si es permitido, la interrupci&oacute;n del  embarazo.</p>     <p align="justify">  En el mayor porcentaje  de los casos se ubica en la regi&oacute;n lateral del cuello, detr&aacute;s del m&uacute;sculo  esternocleidomastoideo y pueden penetrar el m&uacute;sculo. Se extienden al tejido  celular subcut&aacute;neo del tri&aacute;ngulo posterior de la nuca y en ocasiones puede  ubicarse en el &aacute;rea subgl&oacute;tica, submaxilar, nuca, axila, mediastino, retroperitoneal  e inguinal. Los quistes pueden exceder los 5   cm. de di&aacute;metro y pueden estar comunicados unos con  otros o permanecer aislados. Tienen a a ser bilaterales, situados lateralmente  a las venas yugulares internas. Dichas ubicaciones guardan relaci&oacute;n con la  embriog&eacute;nesis, ya que en el final de la novena semana de la gestaci&oacute;n comienza  a desarrollarse el sistema linf&aacute;tico, an&aacute;logamente al sistema venoso, para  luego separarse de este y formar 5 sacos linf&aacute;ticos: uno retroperitoneal simple  y 2 pares cerca de la vena yugular y ci&aacute;tica respectivamente.</p>     <p align="justify">  Se sugiere que  est&aacute; frecuentemente asociado a anomal&iacute;as cromos&oacute;micas y que es m&aacute;s frecuente en  el s&iacute;ndrome de Turner y menos frecuente en la trisomias 13,18,21, s&iacute;ndrome de Klinelfelter, s&iacute;ndrome de Noonan,  Cowchock, Cunning y Roberts. Adem&aacute;s pueden verse en otro tipo de malformaciones  no gen&eacute;ticas como los s&iacute;ndromes de alcoholismo fetal, aminopterina fetal y  trimetadiona fetal.<span class="superscript">2</span></p>     <p align="justify">  Desde el punto  de vista cl&iacute;nico estos tumores se presentan como una masa cervical qu&iacute;stica  &uacute;nica o m&uacute;ltiple, de tama&ntilde;o variable, consistencia blanda, indolora, mal  delimitada, fluctuante, lobulada, multitabicada, transl&uacute;cida, no adherida a  tejidos profundos y la piel que lo cubre puede ser delgada y de color azul. Su  crecimiento es lento y progresivo a lo largo del primer a&ntilde;o de vida. Cuando no  hay infecci&oacute;n, las paredes de los quistes son delgadas, de color perlado, casi  transparentes y contienen un l&iacute;quido claro. En ocasiones se produce la ruptura  de algunos quistes, con hemorragia asociada y se confunde con un  linfohemangioma.<span class="superscript">3-5</span></p>     <p align="justify">  En general los  s&iacute;ntomas est&aacute;n relacionados con la localizaci&oacute;n del quiste y su tama&ntilde;o. Si la  masa qu&iacute;stica comprime la v&iacute;a a&eacute;rea, ocasiona s&iacute;ndrome de dificultad  respiratoria y trastornos de la degluci&oacute;n. Cuando est&aacute; localizado en la regi&oacute;n  perifar&iacute;ngea puede ocasionar alteraciones en la funci&oacute;n de la articulaci&oacute;n  temporo-mandibular. La masa supraclavicular se puede evidenciar al realizar la  maniobra de Valsalva y en estos casos el higroma est&aacute; asociado a una  localizaci&oacute;n mediast&iacute;nica.<span class="superscript">5-7</span></p>     <p align="justify">  El diagn&oacute;stico  es fundamentalmente cl&iacute;nico y la transiluminaci&oacute;n orienta hacia el contenido  l&iacute;quido del tumor. La ecograf&iacute;a cervical, radiograf&iacute;a de t&oacute;rax y tomograf&iacute;a  axial computarizada ayudan a evaluar la extensi&oacute;n y caracter&iacute;sticas.  Prenatalmente se puede encontrar una disminuci&oacute;n de los niveles de alfafetoprote&iacute;na  y aumento de la fosfatasa alcalina en suero materno.</p>     <p align="justify">  En el per&iacute;odo  neonatal, el diagn&oacute;stico diferencial debe hacerse con otras tumoraciones como  son: teratoma qu&iacute;stico benigno, hemangiomas, anomal&iacute;as del arco braquial y del  conducto tirogloso, tort&iacute;colis cong&eacute;nita; y en el ni&ntilde;o mayor con linfoadenitis,  neurofibromas, tumores salivales, tumores de tiroides, linfoma de Hodking,  neuroblastoma cervical, rabdomiosarcoma, leucemia, histiocitosis X.</p>     <p align="justify">  Las  complicaciones m&aacute;s frecuentes son la hemorragia e infecci&oacute;n sobreagregada. Es  de buen pron&oacute;stico el hecho de poder realizar la resecci&oacute;n total de la masa  tumoral, si otros &oacute;rganos no est&aacute;n comprometidos o si no se asocian otras  malformaciones como se&ntilde;alamos anteriormente.</p>     <p align="justify">  En el tratamiento  la resecci&oacute;n total del tumor es lo fundamental, pero en la mayor parte de los  casos esto es imposible, porque infiltra estructuras como la lengua y faringe o  est&aacute; adherido a estructuras vitales como el plexo cervical, nervio fr&eacute;nico,  nervio vago, vena yugular, arteria car&oacute;tida, en este caso es necesario la  utilizaci&oacute;n de la radioterapia, corticoides, bleomicina como agentes  esclerosantes, aunque la mayor&iacute;a de las veces estos no son efectivos. En el  excepcional caso de que el higroma est&eacute; constituido por un quiste simple, o a  lo sumo dos, se puede antes de indicar el tratamiento quir&uacute;rgico intentar la  absorci&oacute;n del quiste y su sellado posterior con un pegamento biol&oacute;gico  denominado Tisusucol.<span class="superscript">8</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El tratamiento  quir&uacute;rgico depender&aacute; de si el paciente presenta complicaciones o no y debe de  realizarse antes del a&ntilde;o de edad. Esta patolog&iacute;a puede ser un marcador de mal  pron&oacute;stico cuando se diagnostica en el segundo trimestre de embarazo. El  higroma simple en el primer trimestre aparenta tener mejor pron&oacute;stico; los  fetos con higroma del primer trimestre tienen alto riesgo de aneuplod&iacute;a  cromos&oacute;mica y se les deber&iacute;a realizar estudio prenatal citogen&eacute;tico. En aquellos  que presentan cariotipo normal y no est&aacute;n asociados a hidrops, es esperable resolver  el higroma sin que queden secuelas. <br />   Cuando un  higroma qu&iacute;stico es detectado por ecograf&iacute;a fetal, est&aacute; indicado un estudio  ecogr&aacute;fico cuidadoso para anomal&iacute;as asociadas; as&iacute;, deber&iacute;an pensarse en  caracter&iacute;sticas sugestivas de s&iacute;ndrome de Turner (s&iacute;ndrome de coraz&oacute;n izquierdo  hipopl&aacute;sico, coartaci&oacute;n de aorta, ri&ntilde;&oacute;n en herradura), s&iacute;ndrome de Down  (atresia duodenal, canal AV), s&iacute;ndrome de Roberts. La presencia de higroma  qu&iacute;stico, sin complicaciones severas, implica una supervisi&oacute;n ecogr&aacute;fica  cuidadosa y de pron&oacute;stico reservado. Una supervisi&oacute;n multidisciplinaria  integrada por obstetras, radi&oacute;logos, neonat&oacute;logos, genetistas, cirujanos y  asistentes sociales, est&aacute; indicada cuando los antecedentes son inciertos. El  tratamiento en el per&iacute;odo postnatal es quir&uacute;rgico, y est&aacute; indicado entre los 4 a 12 meses de vida. La compresi&oacute;n de  las v&iacute;as a&eacute;reas o las infecciones recurrentes pueden obligar a realizar la  intervenci&oacute;n en una edad m&aacute;s temprana. </p>     <p align="justify">  No es necesario  sacrificar nervios o estructuras vasculares para lograr la escisi&oacute;n total de  esta lesi&oacute;n benigna y son preferibles las intervenciones repetidas m&uacute;ltiples  del higroma residual. La principal complicaci&oacute;n despu&eacute;s del tratamiento  quir&uacute;rgico es la recidiva de los quistes, ya que pueden existir microquistes  dif&iacute;cilmente identificables. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se est&aacute; adquiriendo  experiencia con el uso de sustancias esclerosantes de los vasos linf&aacute;ticos que  forman el higroma, esto es, sustancias que se inyectan localmente y logran el  cierre de los quistes y la desaparici&oacute;n de estos. Parece ser m&aacute;s eficaz cuando  los quistes son grandes que cuando se trata de microquistes, y puede  convertirse en la primera elecci&oacute;n terap&eacute;utica en los ni&ntilde;os con estas  malformaciones linf&aacute;ticas. La m&aacute;s usada de estas sustancias es el OK 470, pero  hoy en d&iacute;a es una sustancia cara y no disponible en las farmacias, y solo puede  utilizarse siguiendo un protocolo hospitalario estricto.<span class="superscript">9</span> Otra de las sustancias  utilizadas es el OK 432, que es una mezcla incubada liofilizada de <em>Streptococcus pyogenes </em>del grupo A,  de origen humano, que produce un aumento en el n&uacute;mero de neutr&oacute;filos,  macr&oacute;fagos y leucocitos en el fluido del higroma qu&iacute;stico, adem&aacute;s aumenta el  n&uacute;mero de c&eacute;lulas asesinas y linfocitos T, con mayor concentraci&oacute;n de factor de  necrosis tumoral y de interleucina. </p>     <p align="justify">  Todos estos  fen&oacute;menos aumentar&iacute;an la permeabilidad del endotelio, y as&iacute; el drenaje  acelerado del contenido, que producir&iacute;a la contracci&oacute;n de los espacios  qu&iacute;sticos.<span class="superscript">9,10</span> Finalmente, la atenci&oacute;n de las madres de estos ni&ntilde;os debe  estar encaminado en el futro hacia un consejo gen&eacute;tico adecuado.</p>     <p>&nbsp;</p> <h4>REFERENCIAS  BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>     <!-- ref --><p> 1. Langman J.  Embriolog&iacute;a m&eacute;dica. 7a ED. M&eacute;xico: Editorial M&eacute;dica Panamericana; 1996. pp. 292-324.<!-- ref --><p> 2. Brunori EA,  Caratozzolo G, Mart&iacute;nez M, Dinerstein NA. Higroma Qu&iacute;stico. Presentaci&oacute;n de un  caso. Rev. Hosp. Mat. Inf. Ram&oacute;n  Sard&aacute;. 1996;15:(2)94-6.<!-- ref --><p> 3. Ogita S, Tsuto T, Nakamura K.  OK-432 Therapy for lymphangioma in children: why and how does it work? J  Pediatric Surg. 1996; 31: 477-480. <!-- ref --><p>4. Barriga J,  Murillo C, Agreda JA. Higroma Qu&iacute;stico, a prop&oacute;sito de un caso. Rev Boliviana de Pediatr&iacute;a. 2002; 41(2):1-4. <!-- ref --><p> 5. Edwards MJ, Graham JM. Posterior  nuchal cystic hygroma. Clinics in Perinatology. 1990;17: 611-635. <!-- ref --><p> 6. Kalousek DK, Seller MJ.  Differential diagnosis of posterior cervical hygroma in previable fetuses. Am J  Med Genet Suppl. 1987; 3: 83-92. <!-- ref --><p> 7. N&uacute;&ntilde;ez Acevedo  N. Salud infantil. Temas de Pediatr&iacute;a. 2003.[En l&iacute;nea] Consultado el 16 de  noviembre de 2005. Disponible en: <a href="http://www.medynet.com">http://www.medynet.com</a><!-- ref --><p> 8. Feldman DS, Nevelon-Chevalier A, Degrolard  M, Harran MH, Jahier J. Retrocervical Cystic Hygroma: diagnosis,  prognosis and management a series of 13 cases.&nbsp; J. Gynecol Obst Biol Reprod. 1991; 20:183-90.<!-- ref --><p>9. Pantoja M,  Mazzi E. Higroma qu&iacute;stico cervical (linfangioma). Rev. Soc Bol Ped. 1999; 38(11):8-9. <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido: 27 de  febrero de 2006. Aprobado: 16 de marzo de 2006.<br />   <em>Dra. Yanet  Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez.</em> Calle 78 N.<span class="superscript">o</span> 3310, e/ 33 y 35, San Antonio de los Ba&ntilde;os.<br />   Correo  electr&oacute;nico: <a href="mailto:yanet.fernandez@infomed.sld.cu">yanet.fernandez@infomed.sld.cu</a> </p>     <p><br />   <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Especialista  de I Grado en Medicina General Integral y Neonatolog&iacute;a. Profesor Instructor.<br />       <span class="superscript">2</span> Especialista  de II Grado en Neonatolog&iacute;a. Profesor Auxiliar.<br />       <span class="superscript">3</span> Especialista  de I Grado en Ginecolog&iacute;a y Obstetricia. Profesor Asistente.</a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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