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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Accidentes infantiles o lesiones no intencionales?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pediátrico Docente de Centro Habana  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Trabajos de revisi&oacute;n</h3>     <p><br /> Hospital  Pedi&aacute;trico Docente de Centro Habana</p> <h2><strong>&iquest;Accidentes infantiles o lesiones no intencionales?</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dr. Roberto Zayas Mujica,<span class="superscript">1</span> Dr.  Ulises Cabrera C&aacute;rdenas<span class="superscript">2</span> y Dra. Dinorah Sim&oacute;n Cay&oacute;n<span class="superscript">3</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <hr />   <h4>RESUMEN</h4>       <p align="justify">Los accidentes o lesiones no intencionales son un importante  problema de salud p&uacute;blica. En Cuba se han mantenido entre las cinco primeras  causas de muerte a partir del primer a&ntilde;o de vida hasta la edad adulta, por lo  que nos propusimos revisar en diferentes bases de datos los planteamientos m&aacute;s  recientes sobre este tema, al cual se adjudica una alta morbilidad en las  etapas iniciales de la vida y hasta la adolescencia. En su g&eacute;nesis participan  una serie de elementos, de cuyo conocimiento profundo pueden resultar medidas y  actuaciones que disminuyan su frecuencia y trascendencia, tras crear modificaciones  de conducta dirigidas al control de riesgo por el hu&eacute;sped. Existen tres  elementos b&aacute;sicos: sujeto susceptible, medio ambiente f&iacute;sico y humano  favorable, y agentes que lo provocan. Su coste es elevado no s&oacute;lo  econ&oacute;micamente, sino tambi&eacute;n porque afecta a todo el sistema social. El  principal problema en las diferentes edades son los accidentes de tr&aacute;fico y los  ahogamientos por inmersi&oacute;n, que destacan por sus graves consecuencias. Las  quemaduras, intoxicaciones y ca&iacute;das les siguen en importancia. En las proyecciones  de la salud p&uacute;blica en Cuba hasta el a&ntilde;o 2015, uno de los prop&oacute;sitos es la  reducci&oacute;n de la mortalidad por accidentes en un 20&nbsp;%.</p>       <p><em>Palabras clave:</em> accidentes, lesiones no  intencionales, ni&ntilde;os, adolescentes, trauma, ca&iacute;das, ahogamiento, quemados,  intoxicaci&oacute;n.</p>   <hr /> </blockquote>     <p align="justify">El eminente profesor de Pediatr&iacute;a Dr. Jos&eacute; Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez nos  ense&ntilde;o que los accidentes no son tan inevitables ni son tan accidentales. Hoy,  en pleno siglo XXI, hay quienes  por error y por tradici&oacute;n cultural los consideran &laquo;actos de Dios&raquo; o cosas del destino o la fatalidad.<span class="superscript">1</span> Mientras realiz&aacute;bamos la b&uacute;squeda bibliogr&aacute;fica  para intentar escribir este art&iacute;culo de revisi&oacute;n nos percatamos de que,  bas&aacute;ndose precisamente en aquella definici&oacute;n sabia del Dr. Jord&aacute;n, se propone  cambiar la palabra &laquo;accidente&raquo; por &laquo;lesi&oacute;n no intencional&raquo;, lo cual evita de  esta forma la carga de inevitabilidad que llevar&iacute;a impl&iacute;cito que nada  podr&iacute;amos hacer para prevenirlos.</p>     <p align="justify">  Si nos preguntamos cu&aacute;l es la  principal causa de muerte de los ni&ntilde;os y adolescentes, la respuesta no es el  SIDA ni el c&aacute;ncer, ni la fibrosis qu&iacute;stica, ni las enfermedades  cardiovasculares. Son las lesiones no intencionales las que en la mayor&iacute;a de  los pa&iacute;ses constituyen la primera causa de muerte despu&eacute;s del a&ntilde;o de edad. Sin  embargo, en revistas, congresos y jornadas pedi&aacute;tricas nacionales e  internacionales encontramos m&aacute;s referencias a patolog&iacute;as que son menos  prevalentes, a veces de escasa ocurrencia y poca relevancia para la salud  p&uacute;blica, mientras que la cantidad de art&iacute;culos, conferencias y otras  actividades relacionados con est&eacute; tema, no reflejan la magnitud que tiene y  que, por sus caracter&iacute;sticas, se constituye en una verdadera epidemia.<span class="superscript">2</span></p>     <p align="justify">  Los accidentes o lesiones no intencionales representan  un problema de salud mundial y constituyen la primera causa de muerte de ni&ntilde;os  mayores de 1 a&ntilde;o y adultos j&oacute;venes en casi todos los pa&iacute;ses. Es por eso que se  consideran un problema creciente en t&eacute;rminos de a&ntilde;os de vida potencialmente  perdidos, ya que afectan en mayor proporci&oacute;n a las poblaciones de menor edad.<span class="superscript">3</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Con este trabajo nos proponemos revisar en diferentes  bases de datos los planteamientos m&aacute;s recientes sobre los accidentes o lesiones  no intencionales que ocurren en las etapas iniciales de la vida hasta la  adolescencia, para brindar de forma sint&eacute;tica y comprensible la informaci&oacute;n m&aacute;s  actualizada posible, que introduzca al lector en estos temas.</p>     <p align="justify">  Tomamos como posibles fuentes de  informaci&oacute;n: bases de datos bibliogr&aacute;ficos, publicaciones seriadas de  instituciones nacionales e internacionales dedicadas a las lesiones no  intencionales. Se  efectuaron b&uacute;squedas en la literatura desde enero de 2001 hasta marzo de 2006.</p>     <p align="justify">  Las b&uacute;squedas se hicieron en espa&ntilde;ol e ingl&eacute;s en las bases de  datos bibliogr&aacute;ficas siguientes, disponibles en Internet: PubMed, Hinary, Bireme, Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de  Enfermedades, Doyma; adem&aacute;s de LILACS y Crochane, mediante Bireme, las que no  resultaron de utilidad.</p>     <p align="justify">  En las b&uacute;squedas se utilizaron los t&eacute;rminos  o palabras claves siguientes: </p>     <blockquote>       <p align="justify"> a) &laquo;accidentes,  ni&ntilde;os&raquo;,<br />     b) &laquo;lesiones no  intencionales, ni&ntilde;os&raquo;,<br />     c) &laquo;trauma,  ni&ntilde;os&raquo;.</p> </blockquote>     <p align="justify">  Tambi&eacute;n verificamos las referencias  citadas en las publicaciones para identificar cualquier estudio no detectado  previamente. </p> <h4><strong><br />   DEFINICI&Oacute;N</strong></h4>     <p align="justify">  En Cuba, en la poblaci&oacute;n en general, los accidentes se han  mantenido entre las cinco primeras causas de muerte, s&oacute;lo superados por las  enfermedades del coraz&oacute;n, los tumores malignos, la enfermedad cerebrovascular,  la influenza y la neumon&iacute;a; con una tasa de 39,1 por 100&nbsp;000 habitantes en  el a&ntilde;o 2004.<span class="superscript">4</span></p>     <p align="justify">  Partimos de la definici&oacute;n de <em>accidente</em> como &laquo;acontecimiento fortuito,  generalmente desgraciado o da&ntilde;ino, o acontecimiento independiente de la  voluntad humana, provocado por una fuerza exterior que act&uacute;a r&aacute;pidamente y que  se manifiesta por un da&ntilde;o corporal o mental&raquo;.<span class="superscript">5</span></p>     <p align="justify">  Tambi&eacute;n se define como todo suceso  espont&aacute;neo y epis&oacute;dico del que se deriva un s&iacute;ndrome lesional complejo no  intencional (traumatismo, fractura, intoxicaci&oacute;n, quemadura, ahogamiento) que  requiere una asistencia m&eacute;dica inmediata. Se acepta que los accidentes en los ni&ntilde;os son &laquo;enfermedades  infantiles de fondo psicosocial y alta prevalencia&raquo;.<span class="superscript">6</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Las medidas preventivas y las que minimizan las  lesiones causadas por los accidentes incluyen estrategias multidisciplinarias.<span class="superscript">7</span> Las intervenciones activas contemplan la educaci&oacute;n sanitaria de padres y ni&ntilde;os  para crear modificaciones de conducta dirigidas al control de riesgo por el  hu&eacute;sped.<span class="superscript">6</span> </p> <h4><strong>&nbsp;<br /> </strong><strong>MORTALIDAD</strong></h4>     <p align="justify">  Las lesiones no intencionales constituyen  una causa de muerte ex&oacute;gena y por tanto, vulnerable a las actuaciones  preventivas de las pol&iacute;ticas de salud. No obstante, el &eacute;xito en su control est&aacute;  lejos de lograrse y a&uacute;n parece que es un mal inherente al desarrollo y la  tecnificaci&oacute;n, y constituyen la primera causa de muerte para los grupos de edad  entre 1 a  19 a&ntilde;os. Despu&eacute;s de la etapa de reci&eacute;n nacido y de lactante, el ni&ntilde;o de 1 a 4 a&ntilde;os es el m&aacute;s  susceptible a los cambios desfavorables del medio ambiente. Incluso se plantea  que, cuando las tasas de mortalidad infantil de ni&ntilde;os  menores de 1 a&ntilde;o de un pa&iacute;s est&aacute;n muy bajas, como las de Cuba, la  mortalidad de los ni&ntilde;os de 1 a 4 a&ntilde;os es un mejor indicador del nivel de  desarrollo alcanzado por el pa&iacute;s y de la relaci&oacute;n entre medio ambiente y salud.<span class="superscript">8</span>  Al finalizar el 2004 la tasa por accidentes en este grupo fue de 1,1 por 10&nbsp;000  habitantes.<span class="superscript">9</span> La m&aacute;s elevada correspondi&oacute; al grupo etario entre 10 y  19 a&ntilde;os, con 12,6 por 100&nbsp;000 habitantes.<span class="superscript">10</span></p>     <p align="justify">Las estad&iacute;sticas de una investigaci&oacute;n  realizada en el Reino Unido se&ntilde;alan que m&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os que nacen  resultar&aacute;n heridos en un accidente en alg&uacute;n momento de su vida y que uno de  cada 50 morir&aacute; en un accidente de tr&aacute;nsito.<span class="superscript">11</span></p> <h4 align="justify"><br /> <strong>MORBILIDAD</strong></h4>     <p align="justify">  La mortalidad es una medida muy burda  para apreciar la magnitud del problema que representan las lesiones no  intencionales. La tasa de mortalidad revela solamente una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de  los accidentes que sufren los ni&ntilde;os.</p>     <p align="justify">  La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)  se ha referido a la mortalidad como &laquo;la parte visible de un iceberg&raquo;, pues por cada muerte deben contabilizarse  aproximadamente 40&nbsp;personas internadas y 1&nbsp;000 que requirieron  atenci&oacute;n m&eacute;dica por lesiones no intencionales.<span class="superscript">12</span> Esta  representa una causa de hospitalizaci&oacute;n infantil de importancia y se sit&uacute;a en  los primeros lugares como causa de atenci&oacute;n en urgencias hospitalarias, as&iacute;  como de remisi&oacute;n de los centros de atenci&oacute;n primaria a los hospitales. Los  servicios de terapia intensiva pedi&aacute;trica cuentan habitualmente entre sus  pacientes m&aacute;s graves y m&aacute;s complejos a los lesionados, por lo que todos los  m&eacute;dicos desear&iacute;amos haber hecho algo para prevenir lo que ocurri&oacute; a estos ni&ntilde;os  y adolescentes en lugar de atenderlos.<span class="superscript">13</span></p>     <p align="justify">  No es f&aacute;cil calcular la incidencia  real de accidentes en la poblaci&oacute;n infantil: la relaci&oacute;n entre accidentes  mortales y no mortales es apreciada de distinta forma por los estudiosos del  tema, quienes afirman que se da un caso mortal por cada 100 accidentes y 4  inv&aacute;lidos permanentes.<span class="superscript">14</span></p>     <p align="justify">  Si hablamos de secuelas f&iacute;sicas,  el 25&nbsp;% de los pacientes internados por lesiones no intencionales present&oacute;  secuelas al alta. Tambi&eacute;n se informa en otros pa&iacute;ses que casi una tercera parte  de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que sufren accidentes importantes presentan secuelas  psicol&oacute;gicas del tipo de s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico.<span class="superscript">15</span> </p>     <p align="justify">  Los accidentes en el hogar,  seg&uacute;n la OMS, son  los de mayor morbilidad. Algunos estudios demuestran que la cifra de lesionados  es 5 veces superior a la de los accidentes ocasionados por el tr&aacute;nsito.<span class="superscript">11</span> </p>     <p align="justify">  No debemos olvidar que a los  servicios de salud s&oacute;lo acuden los accidentados con lesiones de cierta  importancia y, por tanto, son muchos m&aacute;s los accidentes que se producen, unos  sin lesiones y otros atendidos en el domicilio o en otros centros.<span class="superscript">16</span> </p> <h4><strong><br />   COSTO ECON&Oacute;MICO Y SOCIAL</strong> </h4>     <p align="justify">  El costo de las lesiones no  intencionales es elevado, no s&oacute;lo econ&oacute;micamente, sino porque el alcance del  problema sacude a todo el sistema social y repercute en su propia organizaci&oacute;n  y proyecci&oacute;n de futuro: &laquo;los accidentes causan hoy m&aacute;s p&eacute;rdidas de vidas de  j&oacute;venes que cualquiera de las guerras que el mundo ha conocido&raquo;.<span class="superscript">17</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El tratamiento de los lesionados no  intencionales supone un cap&iacute;tulo econ&oacute;mico importante: las estad&iacute;as  hospitalarias, el uso de los servicios de salud, la atenci&oacute;n a las lesiones y  secuelas de ellas, la invalidez permanente que ocasionan. Ello en conjunto  representa un desembolso econ&oacute;mico alto, que excede los 80 billones de d&oacute;lares  anualmente,<span class="superscript">17,18</span> ya sea para los servicios sanitarios p&uacute;blicos de un  pa&iacute;s o para la econom&iacute;a de las familias que los padecen.</p>     <p align="justify">  Los costos materiales est&aacute;n  constituidos por gastos directos (hospitalizaci&oacute;n, atenci&oacute;n ambulatoria,  rehabilitaci&oacute;n) e indirectos (p&eacute;rdida de productividad por a&ntilde;os de vida  perdidos).<span class="superscript">2,18</span></p>     <p align="justify">  Sin embargo, son m&aacute;s graves las  consecuencias de los accidentes mortales, no s&oacute;lo por el costo moral que  entra&ntilde;an para las familias que las padecen, sino tambi&eacute;n por la merma en la  capacidad productiva de un pa&iacute;s, que se eval&uacute;a como los a&ntilde;os potenciales de  vida perdidos (APVP), los cuales se calculan restando la edad al fallecimiento  a la esperanza de vida (APVP = Esperanza de vida al nacer &ndash; Edad del  fallecimiento).<span class="superscript">3</span> Al revisar las estad&iacute;sticas del 2004 en Cuba, esta  tasa ocup&oacute; el cuarto lugar, con 9,6 por 1&nbsp;000 habitantes, calculada seg&uacute;n  la esperanza de vida para cada grupo de edad.<span class="superscript">19</span> La invalidez permanente es tambi&eacute;n una p&eacute;rdida de  elementos productivos, adem&aacute;s de una nueva carga para la sociedad y la familia.</p> <h4 align="justify"><br /> EPIDEMIOLOG&Iacute;A </h4>     <p align="justify">Las lesiones no intencionales no se  comportan igual dentro de una regi&oacute;n, pa&iacute;s o continente, puesto que se  involucran infinidad de factores, muchos de los cuales son controversiales en  las diferentes sociedades, como son los aspectos econ&oacute;micos, la escolaridad,  cultura e idiosincrasia.<span class="superscript">20</span></p>     <p align="justify">  En los accidentes encontramos tres  elementos b&aacute;sicos: sujeto susceptible, medio ambiente f&iacute;sico y humano favorable  y agentes que lo provocan. Esta analog&iacute;a con la enfermedad transmisible nos  lleva a preguntarnos si el sujeto puede ser menos afectable y m&aacute;s precavido; si  el ambiente puede hacerse menos peligroso y si el agente causal puede  controlarse. De la respuesta a estas preguntas nacen las nociones actuales de  prevenci&oacute;n.<span class="superscript">7</span> </p>     <p align="justify">  Para poder abordar las actuaciones  preventivas oportunas, es necesario conocer a fondo todos los elementos que  intervienen, favorecen, predisponen, desencadenan e incluso agravan las  lesiones no intencionales. La caracterizaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica nos va a permitir  saber cuales son las posibilidades de actuaci&oacute;n: su rentabilidad, eficacia,  costo y aceptaci&oacute;n social.<span class="superscript">18</span>&nbsp;  Todo ello es necesario para un abordaje global del problema.</p> <h6 align="justify"><br />   <strong>Sujeto susceptible</strong></h6>     <p align="justify">  Diferentes estudios realizados  concuerdan en este punto: todos los ni&ntilde;os son susceptibles de padecer lesiones.<span class="superscript">21</span> El perfil psicol&oacute;gico del ni&ntilde;o accidentado es el de un ni&ntilde;o normal, no  obstante ciertos rasgos de car&aacute;cter como la hiperactividad y la hiperemotividad  aumentan el riesgo.</p>     <p align="justify">  Existen dos categor&iacute;as de ni&ntilde;os  especialmente susceptibles de lesionarse: los ni&ntilde;os con d&eacute;ficit  sensorio-mentales o inh&aacute;biles y ni&ntilde;os intr&eacute;pidos que no temen a nada. Las  caracter&iacute;sticas epidemiol&oacute;gicas de las lesiones no intencionales durante la  infancia no son las de un per&iacute;odo homog&eacute;neo y estable, sino que cubren toda la  gama de per&iacute;odos sucesivos por los que atraviesa el ni&ntilde;o en su desarrollo.<span class="superscript">16 </span></p>     <p align="justify">  Las caracter&iacute;sticas del desarrollo  psicomotor del ni&ntilde;o a una edad determinada hacen peligrosas situaciones que son  inofensivas para un ni&ntilde;o de otra edad, es por tanto, la variable <em>edad</em> la m&aacute;s importante a la hora de  caracterizar al sujeto susceptible de padecer lesiones infantiles:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>a</em>) <em>Lactantes</em>. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de esta  edad no son capaces de protegerse a s&iacute; mismos y carecen de experiencia para  percibir el peligro, pero la exposici&oacute;n a riesgos tampoco es excesiva. La  patolog&iacute;a accidental est&aacute; propiciada en muchos casos por terceros (descuido de  los padres o cuidadores). En esta edad se produce un gran n&uacute;mero de lesiones  mortales, pero no son ni mucho menos una de las primeras causas de muerte para  este grupo. Las causas de muerte por lesiones no intencionales son,  generalmente, sofocaci&oacute;n, ca&iacute;das, accidentes de tr&aacute;fico, quemaduras e  intoxicaciones. El lugar de los accidentes es casi siempre el hogar.<span class="superscript">22</span></p>       <p align="justify"><em>b</em>) <em>Ni&ntilde;os de 1 a  4 a&ntilde;os</em>. El verdadero peligro de lesionarse comienza en la edad en que el  ni&ntilde;o da sus primeros pasos. Las caracter&iacute;sticas personales que influyen en ello  son: coordinaci&oacute;n motora imperfecta, marcha tambaleante, curiosidad insaciable,  observaci&oacute;n fragmentaria, inhabilidad, desarrollo de independencia, inter&eacute;s por  conocer lo que le rodea que le hace tocar, coger o llevarse a la boca lo que  encuentran y, adem&aacute;s, siguen sin distinguir el peligro al principio de esta  etapa.<span class="superscript">23</span></p> </blockquote>     <p align="justify">  Diferentes autores consideran esta  edad como la de mayor riesgo.<span class="superscript">6,13,20</span> El origen de las lesiones m&aacute;s  frecuentes puede hallarse en ca&iacute;das y traumatismos, heridas, ingesta de cuerpos  extra&ntilde;os y quemaduras.<span class="superscript">6</span> Las causas de muerte accidental en esta edad  son por orden de importancia: accidentes de tr&aacute;fico, ahogamientos por  inmersi&oacute;n, intoxicaciones, envenenamientos y ca&iacute;das, y las muertes suelen  producirse en el hogar y alrededores.</p>     <blockquote>       <p align="justify"><em>c</em>) <em>De 5 a 9 a&ntilde;os</em>. A esta edad los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as  acuden a la escuela, juegan con otros en parques y calles, realizan sus  primeras excursiones en grupo. Siguen siendo curiosos, no son capaces de  valorar bien el peligro y los riesgos y, por tanto, siguen sufriendo muchos  accidentes. No obstante, ya son capaces de comprender los peligros del agua,  fuego, tr&aacute;fico, y de mantener una conducta algo m&aacute;s correcta que les proteja.<span class="superscript">24</span></p> </blockquote>     <p align="justify">  Las lesiones m&aacute;s frecuentes contin&uacute;an  siendo por ca&iacute;das y traumatismos, y los responsables del mayor n&uacute;mero de  muertes son: accidentes de tr&aacute;fico, ahogamientos por inmersi&oacute;n, ca&iacute;das,  quemaduras e intoxicaciones. Se producen fuera del hogar y especialmente en la  calle, aunque algunos autores postulan que en la medida en que la calle se va  tornando peligrosa, su &aacute;mbito se va perdiendo como &aacute;rea natural de exploraci&oacute;n,  juego y aprendizaje en las grandes ciudades. Por esta raz&oacute;n los ni&ntilde;os se ven  confinados en espacios insuficientes e inapropiados para realizar sus juegos, donde  encuentran riesgos mayores que en el hogar.<span class="superscript">13</span></p>     <blockquote>       <p align="justify">  d) <em>De 10 a  19 a&ntilde;os</em>. Este grupo de edad abarca el per&iacute;odo inicial de la adolescencia y  en ellos aparece una caracter&iacute;stica nueva que condiciona la proclividad a los  accidentes. Nos referimos a la conducta de &laquo;b&uacute;squeda del riesgo&raquo; derivada de su  af&aacute;n de aventura y de independencia de los adultos. Las causas m&aacute;s frecuentes  no var&iacute;an en lo fundamental, aunque cabe destacar la aparici&oacute;n de  intoxicaciones voluntarias. Las causas de muerte son en orden decreciente:  lesiones de tr&aacute;fico, ahogamiento por inmersi&oacute;n, ca&iacute;das e intoxicaciones; y se  producen fundamentalmente fuera del hogar.<span class="superscript">25</span></p> </blockquote>     <p align="justify">Otra variable que afecta de modo  importante al sujeto susceptible en las lesiones infantiles es el <em>sexo: </em>las lesiones son mucho m&aacute;s frecuentes en los ni&ntilde;os que en las ni&ntilde;as a partir  del primer a&ntilde;o de vida. La explicaci&oacute;n ofrecida para ello es diversa: el  car&aacute;cter m&aacute;s intr&eacute;pido del var&oacute;n frente a la ni&ntilde;a lo predispone m&aacute;s a los  accidentes.</p>     <p align="justify">  Sin embargo, pensamos que este car&aacute;cter intr&eacute;pido  no aparece en el var&oacute;n de forma innata, sino que la educaci&oacute;n y el trato  familiar y social diferenciado para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son el verdadero origen de  ello. La experiencia de nuestras escuelas, donde se imparte una educaci&oacute;n  igualitaria, demuestra que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son igualmente curiosos, aventureros,  arriesgados o inh&aacute;biles. En los ni&ntilde;os mayores no se da la misma permisividad de  los padres para uno y otro sexo a la hora de salir de casa. Todo ello  justificar&iacute;a que la mortalidad en la infancia por lesiones no intencionales sea  en varones en torno al doble o triple que la de hembras, con variaciones seg&uacute;n  la edad.<span class="superscript">6, 20</span> </p> <h6 align="justify"><br />   <strong>Medio ambiente social, espacial y temporal</strong></h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>Medio familiar.</em> Existen variadas circunstancias en este medio que favorecen la ocurrencia de  lesiones en los ni&ntilde;os:<span class="superscript">6,17</span></p>     <blockquote>       <p>a) Falta de vigilancia. Son frecuentes  en ni&ntilde;os confiados a personas inadecuadas para su cuidado como ancianos o  personas con capacidades disminuidas o hermanos mayores. M&aacute;s de la mitad de los  accidentes ocurren en familias con tres o m&aacute;s hijos (familias numerosas) y en  los casos de falta de autoridad, cuando el ni&ntilde;o infringe las prohibiciones de  sus padres. </p>       <p>b)  Ausencia del orden. Es un factor que multiplica alrededor del ni&ntilde;o las  ocasiones de lesiones no intencionales.</p>       <p align="justify"> c)  Condiciones socioecon&oacute;micas. Los riesgos se encuentran aumentados en las  familias de condiciones socioecon&oacute;micas modestas. Circunstancias como  sobrepoblaci&oacute;n del hogar y la falta de espacio para guardar productos  peligrosos, justifican esta afirmaci&oacute;n. Estas aseveraciones son especialmente  v&aacute;lidas en el caso de las lesiones dom&eacute;sticas, las cuales constituyen la mitad  de los accidentes infantiles.</p>       <p> d)  Falta de educaci&oacute;n. La falta de educaci&oacute;n impide el conocimiento de c&oacute;mo evitar  los riesgos por parte de padres y cuidadores.</p> </blockquote>     <p>Seg&uacute;n el modelo  ambiente-agente-hu&eacute;sped se encuentran asociados todos estos factores de  susceptibilidad, causales y favorecedores. Los lesionados son ni&ntilde;os de nivel  socioecon&oacute;mico bajo, hijos de madres j&oacute;venes, carentes de control familiar y abandonados,  y est&aacute;n expuestos a un ambiente f&iacute;sico a&uacute;n m&aacute;s inseguro.<span class="superscript">6</span> </p>     <p><em>Medio ambiente espacial.</em> Esta juega un papel muy importante en la g&eacute;nesis y  naturaleza de los accidentes. Cada medio ambiente tiene sus propios riesgos:<span class="superscript">5</span></p>     <blockquote>       <p align="justify"><em>a</em>) En la  ciudad se hallan construcciones antiguas y con falta de espacio, faltan zonas  de juego pr&oacute;ximas a las viviendas, las viviendas y escuelas se hallan cercanas  a v&iacute;as de tr&aacute;fico denso. Estos son factores que aumentan el riesgo de  lesionados infantiles.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><em>b</em>) En las zonas rurales aparecen  elementos nuevos como agentes causales: estanques, pozos y otros almacenamientos  de agua mal protegidos, maquinarias agr&iacute;colas, sustancias t&oacute;xicas a las que los  ni&ntilde;os tienen acceso utilizadas como plaguicidas, presencia de animales m&aacute;s  frecuente que en las ciudades. </p> </blockquote>     <p>  En el estudio del medio ambiente  espacial hay que considerar con detenimiento el lugar del accidente:<span class="superscript">26</span></p>     <blockquote>       <p><em>a</em>) <em>Hogar</em>:       los accidentes dom&eacute;sticos representan la mitad de todos los accidentes.       Respecto a las muertes por accidente en el grupo de 0 a 10 a&ntilde;os predominan       los accidentes dom&eacute;sticos y la mortalidad es m&aacute;s elevada entre los menores       de 5 a&ntilde;os. Dentro de la vivienda familiar los lugares m&aacute;s peligrosos son,       en orden decreciente, la cocina, el ba&ntilde;o, las escaleras, ventanas y       balcones, y el patio o jard&iacute;n cuando existe.</p>       <p><em>b</em>) <em>Escuela</em>:       constituye un importante lugar donde se producen lesiones no intencionales       debido a la gran cantidad de tiempo que pasa el ni&ntilde;o en este medio, tanto       en la etapa preescolar, en que acude a c&iacute;rculos infantiles, como entre los       5 y 14 a&ntilde;os, de escolarizaci&oacute;n obligatoria en muchos       pa&iacute;ses. Dentro de la escuela los lugares m&aacute;s peligrosos son los accesos,       patios y escaleras.</p>       <p><em>c</em>) <em>V&iacute;as  de tr&aacute;nsito</em>: las lesiones de tr&aacute;fico constituyen la principal causa de muerte  accidental para el grupo de edad de 1   a 19 a&ntilde;os. En los primeros a&ntilde;os son los atropellos la  forma m&aacute;s com&uacute;n de lesi&oacute;n, mientras que en edades sucesivas lo son los que  ocurren con bicicletas y motocicletas, de los que el ni&ntilde;o o adolescente es  conductor. En todas las edades son v&iacute;ctimas como acompa&ntilde;antes en veh&iacute;culos de  motor.</p>   <em>d</em>) Otros       lugares son los alrededores de la vivienda familiar: las calles, parques y       jardines donde juega el ni&ntilde;o, as&iacute; como los lugares de recreo y vacaciones,       como piscinas, playa, lugares par excursionistas en el campo y campos       deportivos.</blockquote> <h6><strong><br />   Variable Tiempo</strong></h6>     <p align="justify">Se han  determinado variaciones estacionales, semanales y horarias en la distribuci&oacute;n  de los lesionados. Se observan una mayor frecuencia en per&iacute;odos vacacionales,  lo que se atribuye por un lado a la mayor presencia del ni&ntilde;o en lugares de mayor  riesgo y por otro, a la disminuci&oacute;n de la vigilancia de los padres por la  sobrecarga de trabajo en el hogar. Esto &uacute;ltimo repercute principalmente en el incremento  de los accidentes en los m&aacute;s peque&ntilde;os.<span class="superscript">16</span><br />   <br />   En cuanto a las variaciones semanales  se constata mayor n&uacute;mero de accidentes en d&iacute;as festivos, justificados por las causas  anteriores. As&iacute;, en per&iacute;odo escolar el mayor n&uacute;mero de lesionados ocurre jueves  y domingos, mientras que en las vacaciones la distribuci&oacute;n es casi igual todos  los d&iacute;as de la semana.<br />   <br />   Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n se demuestra una  variaci&oacute;n horaria en los lesionados, la cual se corresponde en l&iacute;neas generales  con las horas de salida de la escuela. En muchos casos, los ni&ntilde;os, al salir del  &aacute;rea escolar, permanecen en la calle durante alg&uacute;n tiempo sin la vigilancia de  los padres.</p> <h6><strong><br />   Agente causal</strong> </h6>     <p align="justify">  La lista de agentes provocadores o  causales de las lesiones no intencionales es extensa. No obstante, se repiten  aquellos responsables de la mayor&iacute;a de ellas, as&iacute; como los que generan un mayor  n&uacute;mero de muertes y hospitalizaciones.</p> <h6 align="justify"><strong>Lesiones de tr&aacute;nsito</strong></h6>     <p align="justify">Son la primera causa de muerte accidental para el grupo de edad de 1 a 19  a&ntilde;os, y constituyen adem&aacute;s una de las primeras causas de hospitalizaci&oacute;n. La OMS, en el 2004, defini&oacute; que &laquo;la  seguridad vial no es accidental&raquo;<span class="superscript">27</span> y elabor&oacute; un informe mundial  sobre prevenci&oacute;n de los traumatismos causados por el tr&aacute;nsito. Al finalizar ese  mismo a&ntilde;o los accidentes por veh&iacute;culos de motor en Cuba mostraron una tasa de  10,0 por 100&nbsp;000 habitantes.<span class="superscript">28</span> </p>     <p align="justify">  En un estudio del <em>Dr. Fern&aacute;ndez River&oacute;n</em> y cols. result&oacute;  que el 63,2&nbsp;% de los pacientes politraumatizados admitidos en una Unidad  de Terapia Intensiva Pedi&aacute;trica (UTIP) de La Habana, fueron lesionados por  tr&aacute;nsito. El 70&nbsp;% de ellos eran peatones atropellados por veh&iacute;culos de  motor, que fue la primera causa. El 16,6&nbsp;%, por choque automotriz y 13,4&nbsp;%  como ciclistas.<span class="superscript">29</span> Se observ&oacute; una estrecha relaci&oacute;n con los datos  ofrecidos en distintos trabajos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  La forma de producirse es diversa. Los  ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os suelen ser atropellados al cruzar una calle o cuando un veh&iacute;culo  estacionado en el que se ocultan realiza maniobras; mientras que los ni&ntilde;os  mayores y adolescentes sufren lesiones tras accidentes como conductores de  bicicletas y motocicletas, los cuales revisten gravedad y mortalidad grandes.</p>     <p align="justify">  En muchos casos, los ni&ntilde;os son  v&iacute;ctimas como acompa&ntilde;antes en los veh&iacute;culos de motor: el riesgo aumenta cuando  el ni&ntilde;o va situado en el asiento delantero, sin cintur&oacute;n de seguridad, y cuando  viaja con otros ni&ntilde;os. El da&ntilde;o puede ser grave incluso cuando el veh&iacute;culo sea  conducido a baja velocidad.<span class="superscript">30</span> </p>     <p align="justify">  Los ni&ntilde;os requieren un sistema  de protecci&oacute;n basado en su anatom&iacute;a, adaptado a los cambios de dimensiones y a  las caracter&iacute;sticas de comportamiento que se producen durante el desarrollo.  Este sistema deber&aacute; estar dise&ntilde;ado para distribuir las fuerzas a lo largo de  una gran parte del cuerpo y as&iacute; evitar la eyecci&oacute;n y el impacto en el momento  del accidente. Los sistemas que existen para la protecci&oacute;n de adultos no son  adecuados para la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os. Se debe recordar que los lactantes y  los ni&ntilde;os peque&ntilde;os presentan la cabeza desproporcionadamente grande, el centro  de gravedad alto, el sost&eacute;n cef&aacute;lico relativamente deficiente debido a estructuras  cervicales d&eacute;biles (v&eacute;rtebras cervicales cartilaginosas, lentamente  reemplazadas por tejido &oacute;seo) y adem&aacute;s, los huesos del cr&aacute;neo son blandos y  flexibles, con la consiguiente menor protecci&oacute;n intracraneana. Los &oacute;rganos  intraabdominales (h&iacute;gado, bazo y ri&ntilde;ones) est&aacute;n menos protegidos por la caja  tor&aacute;cica que en los adultos y la vejiga est&aacute; menos cubierta por la pelvis &oacute;sea.  Todo esto determina una mayor exposici&oacute;n en el caso de un choque<strong>.</strong><span class="superscript">31</span></p>     <p align="justify">  La gravedad y las secuelas de lesiones del tr&aacute;nsito  est&aacute;n dadas por el &laquo;s&iacute;ndrome del cintur&oacute;n de seguridad&raquo;, caracterizado por  equimosis de la pared abdominal, contusi&oacute;n mesent&eacute;rica y fractura lumbar,  s&iacute;ndrome de aplastamiento con <em>shock</em>,  rabdomi&oacute;lisis y nefropat&iacute;a, adem&aacute;s del trauma de cr&aacute;neo con mayor predominio  durante los a&ntilde;os de la adolescencia.<span class="superscript">6</span></p> <h6 align="justify"><strong>Asfixia por inmersi&oacute;n</strong></h6>     <p align="justify">Se sit&uacute;a para todos los grupos de edad de m&aacute;s de 1 a&ntilde;o  (1 a 19 a&ntilde;os) como la tercera causa de muerte accidental. Los menores de 5 a&ntilde;os  se ahogan en una peque&ntilde;a cantidad de agua y el mecanismo de producci&oacute;n suele  ser una ca&iacute;da y se estima que la muerte puede producirse en un recipiente con  altura de agua de m&aacute;s de 20&nbsp;cm. La edad de mayor riesgo es de los 18 meses  a los tres a&ntilde;os.<span class="superscript">32</span></p>     <p align="justify">  En ni&ntilde;os mayores de 5 a&ntilde;os los accidentes por  inmersi&oacute;n son m&aacute;s frecuentes.<span class="superscript">25</span> La forma de producirse estos var&iacute;a, y  generalmente son ba&ntilde;os imprudentes en piscinas, r&iacute;os, playas, lagunas, presas y  estanques, cuando el ni&ntilde;o no sabe nadar o se ba&ntilde;a en zonas o momentos de  peligro y por la ausencia de salvavidas o personal que observe y cuide. El  pron&oacute;stico es m&aacute;s grave el pron&oacute;stico cuando estos lugares contienen productos  qu&iacute;micos.<span class="superscript">33</span> Es de especial importancia el grupo de los  adolescentes en los que, de nuevo, los accidentes se asocian al consumo de  alcohol y otras drogas.<span class="superscript">34</span> </p>     <p align="justify">  En un estudio realizado sobre la mortalidad por  ahogamiento y sumergimiento accidentales en ni&ntilde;os y adolescentes de Cuba, se  observ&oacute; que &eacute;sta alcanz&oacute; la quinta parte (22,0&nbsp;%) de la mortalidad por  todos los tipos de accidentes a estas edades.<span class="superscript">35</span></p>     <p align="justify">En nuestro  pa&iacute;s la inmersi&oacute;n en cubos o baldes es una posibilidad real en ni&ntilde;os  transicionales y preescolares, los cuales al introducir la cabeza no se pueden  enderezar por si mismos, pues tienen el centro de gravedad relativamente  cef&aacute;lico y una masa muscular insuficiente para voltear el balde. Se reportan  ahogamientos incompletos en tinajas o barriles utilizados para recolectar agua  de lluvia, en cisternas, fosas y pozos no cubiertos o desprotegidos.<span class="superscript">33</span> </p>     <p align="justify">  La evoluci&oacute;n final de cada paciente est&aacute; estrechamente  relacionada con la situaci&oacute;n cl&iacute;nica que presenta a su llegada a urgencias del  hospital que, a su vez, est&aacute; influida por las caracter&iacute;sticas del accidente y  la reanimaci&oacute;n y mantenimiento recibidos al rescate y durante el traslado.<span class="superscript">32</span></p> <h6 align="justify"><strong>Intoxicaciones</strong></h6>     <p align="justify">Constituye una patolog&iacute;a t&oacute;xica particular de la  infancia definida por la ingesti&oacute;n involuntaria de productos de uso hogare&ntilde;o,  en especial de medicamentos, sustancias qu&iacute;micas, como detergentes, lej&iacute;as,  desgrasantes, diluyentes, cosm&eacute;ticos y, en menor medida, bebidas alcoh&oacute;licas y  plaguicidas, estas &uacute;ltimas de mayor incidencia en las zonas rurales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  El perfil t&iacute;pico del sujeto  susceptible a estos accidentes es: ni&ntilde;o var&oacute;n, menor de 4 a&ntilde;os y proveniente de  familias numerosas donde la vigilancia es menor.</p>     <p align="justify">  El envase del producto resulta  atractivo para los ni&ntilde;os, es f&aacute;cil de abrir y en muchos casos es dejado  abierto. Adem&aacute;s, en algunos casos se utilizan envases de bebidas para guardar  productos t&oacute;xicos, lo cual induce la confusi&oacute;n en el ni&ntilde;o e incluso en el  adulto que lo administra porque se trata de frascos de medicamentos o  alimentos. Las intoxicaciones con productos en estado l&iacute;quido son m&aacute;s  frecuentes, seguidas de las tabletas que pueden asemejarse a las golosinas.<span class="superscript">36</span>  Respecto al ambiente en que ocurren, el  orden y el espacio para guardar estos productos es fundamental. Los lugares  donde suelen almacenarse estos productos son: cocinas, ba&ntilde;os y dormitorios.</p>     <p align="justify">  La inhalaci&oacute;n de gases t&oacute;xicos,  aunque con una incidencia menor, puede ocurrir en cualquier medio,  fundamentalmente en los locales poco ventilados. Fuera del hogar hay que  considerar la ingesti&oacute;n o contacto con plantas t&oacute;xicas.<span class="superscript">37</span></p>     <p align="justify">  Se plantea una distribuci&oacute;n en las  intoxicaciones: el 70&nbsp;% ocurren entre las 9 y las 13 horas y entre las 17  y las 20 horas, lo que se atribuye al relajamiento de la vigilancia porque  coincide con los horarios de elaboraci&oacute;n de los alimentos y en general, de agitaci&oacute;n  dom&eacute;stica. Resultan mortales en el 2&nbsp;% de los casos, proporci&oacute;n no muy  alta frente al riesgo que suponen. Tienen una tasa de hospitalizaci&oacute;n elevada:  casi todas las ingestiones de medicamentos se ingresan para observaci&oacute;n, y  tienen una estad&iacute;a media de 2 d&iacute;as en el hospital. En el caso de productos  qu&iacute;micos y plaguicidas, la estad&iacute;a aumenta a 9 d&iacute;as.<span class="superscript">36</span></p>     <p align="justify">  El costo m&eacute;dico y social de las  intoxicaciones es alto, lo que unido al riesgo de secuelas y muerte justifica  la importancia de la actuaci&oacute;n preventiva. Por &uacute;ltimo, cabe se&ntilde;alar que en la  adolescencia se produce una elevaci&oacute;n de la incidencia de intoxicaciones, pero  en este caso de tipo voluntario y que forman parte de intentos suicidas o  lesiones autoinflingidas, cuesti&oacute;n de creciente importancia. Por fortuna muy  pocas de estas intoxicaciones acaban en la muerte.</p> <h6 align="justify"><strong>Quemaduras</strong></h6>     <p align="justify">Las quemaduras ocupan el tercer o cuarto lugar en  frecuencia seg&uacute;n las edades y suponen una importante causa de muerte accidental  para los menores de 1 a&ntilde;o y para el grupo de 5 a 9 a&ntilde;os. Habitualmente se  define a las quemaduras como lesiones provocadas en los tegumentos por la  acci&oacute;n del calor. Tal vez ser&iacute;a m&aacute;s correcto hablar de alteraciones  t&eacute;rmicas en los tejidos, ya que el fr&iacute;o, los c&aacute;usticos qu&iacute;micos, las  radiaciones, la electricidad e incluso la acci&oacute;n irritante de otros agentes  como plantas, peces e insectos, tambi&eacute;n las pueden provocar.<span class="superscript">38</span></p>     <p align="justify">  El mecanismo de producci&oacute;n es diverso.39  El ni&ntilde;o vierte sobre s&iacute; mismo l&iacute;quidos calientes, cae sentado sobre algo  caliente, contacta con superficies de temperatura elevada, juega con f&oacute;sforos y  prende ropas que se incendian f&aacute;cilmente. Estos y el uso de cocinas de petr&oacute;leo  son los elementos etiol&oacute;gicos directos. Las quemaduras el&eacute;ctricas y las de  origen qu&iacute;mico aparecen con menor frecuencia. Las quemaduras el&eacute;ctricas, aunque  comparten caracter&iacute;sticas con las t&eacute;rmicas, exhiben notorias diferencias.  T&iacute;picamente causan efectos tard&iacute;os y lesiones profundas graves que no  corresponden a la apariencia relativamente sana de la piel y los tejidos  superficiales, los cuales pueden verse m&iacute;nimamente afectados. Adem&aacute;s, la  electricidad de por s&iacute; puede lesionar &oacute;rganos vitales como el coraz&oacute;n o el  cerebro, con quemadura o sin ella.<span class="superscript">40</span></p>     <p align="justify">  En la poblaci&oacute;n infantil constituyen  un serio problema. Aparte del riesgo de morir que tiene el ni&ntilde;o quemado, que es  mayor que el del adulto, estas lesiones pueden dejar secuelas invalidantes graves,  y lesiones funcionales y est&eacute;ticas que causar&aacute;n desajustes ps&iacute;quicos, sociales  y laborales serios durante toda la vida.</p>     <p align="justify">  Nuevamente es la cocina el lugar donde se produce la  mayor&iacute;a de los accidentes y, en la mayor&iacute;a de los casos, los sujetos afectados  son ni&ntilde;os de 1 a  4 a&ntilde;os, en quienes estas lesiones revisten mayor gravedad.<span class="superscript">38</span> </p> <h6 align="justify"><strong>Ca&iacute;das y traumatismos</strong></h6>     <p align="justify">Suponen, con diferencia, los accidentes m&aacute;s frecuentes,<span class="superscript">26</span> pero la plasticidad de las partes blandas y el esqueleto de los ni&ntilde;os hace que  la mayor&iacute;a de ellos no tengan trascendencia grave.<span class="superscript">22</span> En el bienio  2003-2004 se observo una elevaci&oacute;n muy marcada de las tasas por ca&iacute;das  accidentales, que fueron de 15,5 y 15,6 por cada 100&nbsp;000 habitantes  respectivamente.<span class="superscript">28</span> Estas reflejan este comportamiento en todos los  grupos de edades, y est&aacute;n influidas por las ca&iacute;das en las personas de la  tercera edad, etapa en que aumentan los &iacute;ndices de invalidez y discapacidad que  las favorecen.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Las ca&iacute;das con riesgo son las que se  producen desde una altura importante que, si es mayor de 5&nbsp;m se  convertir&iacute;a en precipitaci&oacute;n desde ventanas y balcones, hoyos del terreno,  &aacute;rboles, entre otros. Es considerada la segunda causa de politraumatismos en la  edad pedi&aacute;trica, solo superada por los lesionados del tr&aacute;nsito.<span class="superscript">29</span></p>     <p align="justify">  Aunque los traumatismos  cr&aacute;neo-encef&aacute;licos son habitualmente benignos, requieren una vigilancia  especial por el riesgo de lesiones cerebrales y de muerte que suponen. Las  lesiones que afectan al esqueleto generalmente tienen buen pron&oacute;stico,<span class="superscript">22</span>  pero se debe monitorizar a todo paciente con fractura de f&eacute;mur por la posible  aparici&oacute;n de <em>shock</em>, relacionada con  el sangrado importante que se le asocia. </p> <h6 align="justify">&nbsp;</h6> <h6 align="justify">Conclusiones </h6>     <p align="justify">Los accidentes o lesiones no intencionales  son un importante problema de salud p&uacute;blica, desde el primer a&ntilde;o de vida hasta  la edad adulta. Toda la poblaci&oacute;n incluida en el grupo de 1 a 19 a&ntilde;os es susceptible de  padecerlos, pero en su g&eacute;nesis participan una serie de elementos, de cuyo  conocimiento profundo pueden desprenderse medidas y actuaciones que disminuyan frecuencia  y trascendencia de estos.</p>     <p align="justify">  El principal problema para las  diferentes edades son los accidentes de tr&aacute;fico y, en menor medida, los  ahogamientos por inmersi&oacute;n, que destacan por sus graves consecuencias. Las  quemaduras, intoxicaciones y ca&iacute;das les siguen en importancia.</p>     <p align="justify">  El alcance de los accidentes rebasa  las posibilidades de actuaci&oacute;n del sistema sanitario, requiere la actuaci&oacute;n  conjunta de toda la sociedad, m&aacute;xime cuando la necesidad de preservar y cuidar  la salud de las nuevas generaciones es un reto de primer orden.<span class="superscript">7 </span>Es  por esta raz&oacute;n que el Programa Nacional para la Prevenci&oacute;n de Accidentes en  menores de 20 a&ntilde;os define entre sus principales objetivos el conocimiento de la  morbilidad y mortalidad y su caracterizaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica; incrementar el  nivel de conocimientos sobre la prevenci&oacute;n en la comunidad; promover acciones  encaminadas a obtener un medio ambiente m&aacute;s seguro; mejorar la calidad de la  atenci&oacute;n m&eacute;dica integral y desarrollar investigaciones referentes a estos temas  en los diferentes sectores y organismos del Estado.<span class="superscript">41</span> </p>     <p align="justify">  En las Proyecciones de la Salud P&uacute;blica en  Cuba hasta el a&ntilde;o 2015 uno de los prop&oacute;sitos es la reducci&oacute;n de la mortalidad  por accidentes en un 20&nbsp;%.<span class="superscript">42</span> </p>     <p align="justify">&nbsp;</p> <hr /> <h4>summary</h4>     <p align="justify">The non-intentional accidents or  injuries are a very important public health problem . In Cuba, they have  been&nbsp; among the first five&nbsp; causes of death from the first year of life  to adulthood. That is why we proposed ourselves to review in different database  the most recent statements on this topic which is attributed a&nbsp; high morbidity in the early stages of life  and until adolescence. A series of elements take part in their genesis, from  whose deep knowledge&nbsp; measures and actions  decreasing their frequency and significance may be derived after&nbsp; creating behavioral modifications directed to  the&nbsp; control the risk for the host. There  are three basic elements: susceptible subject, a suitable physical and human  environment, and causal agents. They&nbsp; not  only have a high economic cost, but they also affect the whole social system.  The main problems at different ages are traffic accidents and drownings by  immersion that stand out for their severe consequences, followed by burns,  poisonings, and falls. In the public health projects in Cuba until 2015, one of  the main purposes is the reduction of mortality from accidents by 20%. </p>     <p align="justify"><em>Key  words</em>: Accidents, nonintentional injuries, children, adolescents, trauma,  falls, drowning, burns, poisonings.</p> <hr />     <p>&nbsp;</p> <h4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4>          ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="justify">            <!-- ref --><p>1. Songer T. History of injury epidemiology. Universidad de Pittsburgh; 2001. Disponible en:&nbsp;http://www.pitt.edu/-epi2670/injuryhistory/index.htm. <!-- ref --><p>2. Waisman I. Los pediatras argentinos y las lesiones no intencionales en la infancia. Arch. Argent. Pediatr. 2002;100;4:275-7. Disponible en: http://www.sap.org.ar/staticfiles/archivos/2002/arch02_4/275.pdf <!-- ref --><p>3. Hern&aacute;ndez S&aacute;nchez M, Garc&iacute;a Roche R, Vald&eacute;s Lazo F, Cort&eacute;s Alfaro A, Taboada Fern&aacute;ndez B. Mortalidad por accidentes en Cuba. 1987–2002 Rev Cubana Hig Epidemiol. 2003;41(2). Disponible en: http://www.bvs.sld.cu/revistas/hie/vol41_01_03/hie03103.htm <!-- ref --><p>4. Anuario Estad&iacute;stico del MINSAP. Principales causas de muerte de todas las edades. 2004. Disponible en: http://bvs.sld.cu/cgibin/wxis/anuario/?IsisScript=anuario/iah.xis&amp;tag5001=mostrar&#094;m1160&amp;tag5009=STANDARD&amp;tag5008=10&amp;tag5007=Y&amp;tag5003=anuario&amp;tag5021=e&amp;tag5022=2004&amp;tag5023=1160 <!-- ref --><p>5. Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Accidents and injuries. Children's environmental health. OMS; 2005. Disponible en: http://www.who.int/ceh/risks/cehinjuries2/en/index.html <!-- ref --><p>6. Bravo Mata M. Accidentes: los males de la infancia y adolescencia. Jano. 2001(61):11 Disponible en: http://external.doyma.es/prepdf/water.asp?pident_articulo=13016341&amp;pident_usuario=64648&amp;pident_revista=1&amp;fichero=1v61n1395a13016341pdf001.pdf&amp;ty=163&amp;accion=L&amp;origen=doyma&amp;web=www.doyma.es&amp;lan=es <!-- ref --><p>7. Maconochie I. Accident prevention. Archives of Disease in Childhood. 2003;(88):275-7. 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M&aacute;ster en Toxicolog&iacute;a Cl&iacute;nica.</a><a name="cargo" id="cargo"></a><a href="#autor"><br />     <span class="superscript">2</span> Especialista de I Grado en  Pediatr&iacute;a. Diplomado en Nutrici&oacute;n.<br />   <span class="superscript">3</span> Especialista de I Grado en Medicina  Legal. Diplomada en Bio&eacute;tica.</a></p>      ]]></body><back>
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