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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Pediatría]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobreviviendo la sepsis]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Docente Provincial Pediátrico Eliseo Noel Caamaño  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Severe sepsis is still one of the most complex problems of health worldwide, despite the knowledge acquired in the understanding of its epidemiology, pathophysiology, and new therapeutical modalities. Due to this panorama, the campaign called &#8220;Surviving sepsis&#8221;, promoted by three of the most prestigious scientific societies, appeared in 2002. It has very clear goals and its definitive aim is to achieve a decrease of mortality from sepsis. The present paper is aimed at offering a vision of this proposal as a system giving us the tools to be applied creatively to attain the final goal.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Docente Provincial Pedi&aacute;trico &laquo;Eliseo Noel Caama&ntilde;o&raquo;, Matanzas</p> <h2><strong>Sobreviviendo la sepsis</strong></h2>     <p>  <a href="#cargo">Dr. Guillermo Montalv&aacute;n Gonz&aacute;lez<span class="superscript">1</span></a><a name="autor" id="autor"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>   <hr />   <h4>RESUMEN</h4>       <p align="justify"> La sepsis grave se mantiene como uno de los m&aacute;s complejos problemas de  salud en el mundo actual, a pesar de los conocimientos alcanzados en la  comprensi&oacute;n de su epidemiolog&iacute;a, fisiopatolog&iacute;a y nuevas modalidades  terap&eacute;uticas. Dado este panorama aparece en el a&ntilde;o 2002 &laquo;Sobreviviendo la sepsis&raquo;,  una campa&ntilde;a promovida por tres de las m&aacute;s prestigiosas sociedades cient&iacute;ficas.  &Eacute;sta se ha trazado muy claros objetivos y su meta final es lograr una  disminuci&oacute;n de la mortalidad por sepsis. El presente trabajo se propone ofrecer  una visi&oacute;n de esta propuesta como sistema que nos ofrece las herramientas en  funci&oacute;n de aplicarlas creativamente para el logro del objetivo final.</p>       <p align="justify"><em>Palabras clave</em>: Sobreviviendo  la sepsis.</p>   <hr /> </blockquote>     <p align="justify">A pesar de haber logrado  en los &uacute;ltimos a&ntilde;os grandes avances para comprender el &laquo;fen&oacute;meno sepsis&raquo;,  desentra&ntilde;ando su comportamiento epidemiol&oacute;gico, su fisiopatolog&iacute;a y la  posibilidad de nuevos arsenales terap&eacute;uticos, contin&uacute;a siendo un problema de  salud importante, al cual se deben m&aacute;s muertes que al infarto agudo de miocardio o al ictus,  y que a los c&aacute;nceres de mama, colon, recto, p&aacute;ncreas y pr&oacute;stata, todos juntos.<span class="superscript">1</span>  Pero la importancia es a&uacute;n mayor cuando se sabe que su incidencia aumenta de  a&ntilde;o en a&ntilde;o.<span class="superscript">2-5</span></p>     <p align="justify">  Tanto en los ni&ntilde;os como en  los adultos la mortalidad aumenta progresivamente desde el s&iacute;ndrome de  respuesta inflamatoria sist&eacute;mica hasta el <em>shock</em> s&eacute;ptico, y seg&uacute;n los estudios var&iacute;a entre  5 y  55&nbsp;%.<span class="superscript">6-8</span> Esta es una  de las tantas paradojas que se suscitan actualmente en el campo de la salud.  Por un lado, noticias como el control de enfermedades virales por el uso  generalizado de vacunas efectivas son alentadoras. Por el otro, la incidencia  creciente de la tuberculosis o la diarrea infecciosa, con tres millones de  muertes anuales cada una, son noticias desalentadoras. Del mismo tenor es la  aparici&oacute;n de g&eacute;rmenes emergentes como agentes de enfermedad, muchos de ellos  productos de mutaciones, algunas condicionadas por el inapropiado uso y abuso  de antibi&oacute;ticos. Por todo lo antes expuesto es que la sepsis ya se considera como  la epidemia del siglo XXI, y es  definida como una enfermedad reemergente. </p>     <p align="justify">  El paciente pedi&aacute;trico  tiene su propio comportamiento epidemiol&oacute;gico y son los reci&eacute;n nacidos, los lactantes  y los pacientes inmunocomprometidos las poblaciones donde se encuentra la m&aacute;s  alta morbilidad y mortalidad. La mortalidad por sepsis grave y <em>shock</em> s&eacute;ptico ha mejorado del 97&nbsp;%  en 1960 al 60&nbsp;% en 1980, y un 9&nbsp;% en 1999 en los Estados Unidos. Esto  en comparaci&oacute;n con las cifras del adulto, arroja 9&nbsp;% frente a 27&nbsp;% de  mortalidad en 1999.<span class="superscript">9</span></p> <h4 align="justify"><br /> ALTERNATIVAS</h4>     <p align="justify">  Ante una situaci&oacute;n tan  compleja como la expuesta anteriormente se ha llegado al convencimiento de que  para enfrentarla se requiere un conjunto de medidas, actuaciones y tratamientos  que solo tendr&aacute;n impacto positivo si son usados no de forma individual sino de  una manera conjunta, con una visi&oacute;n global del problema, con atenci&oacute;n en cada  una de las facetas del s&iacute;ndrome. Cabe se&ntilde;alar que la posibilidad de mejorar el  pron&oacute;stico de estos pacientes no vendr&aacute; del descubrimiento de nuevas terapias  sino del uso m&aacute;s efectivo de las ya existentes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">  Con estos antecedentes, en  2002 aparece la campa&ntilde;a <em>Sobrevivendo la  sepsis</em> (CSS) (v&eacute;ase su p&aacute;gina en Internet: <a href="http://www.survivingsepsis.org/">http://www.survivingsepsis.org</a>) como  un esfuerzo conjunto en el que participan tres sociedades cient&iacute;ficas: la Sociedad  Europea de Cuidados Intensivos M&eacute;dicos (&lsquo;European Society of Intensive Care  Medicine&rsquo;), el Foro Internacional sobre Sepsis (&lsquo;International Sepsis Forum&rsquo;) y  la Sociedad de Medicina Intensiva (&lsquo;Society of Critical Care Medicine&rsquo;). Esta  campa&ntilde;a tiene como principal objetivo el conseguir en los pr&oacute;ximos 5 a&ntilde;os una  reducci&oacute;n de la mortalidad por sepsis grave (se ha puesto como fecha para  evaluar la consecuci&oacute;n de este objetivo el a&ntilde;o 2009).<span class="superscript">10</span></p>     <p align="justify">  La CSS se ha desarrollado en tres fases:</p>     <blockquote>       <p><em>a</em>) la declaraci&oacute;n de Barcelona;<br />   <em>b</em>) el desarrollo de las pautas de actuaci&oacute;n cl&iacute;nica sobre  sepsis grave y <em>shock</em> s&eacute;ptico y <br />   <em>c</em>) la implantaci&oacute;n de las medidas terap&eacute;uticas efectivas en  la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p> <h6 align="justify"><strong>Declaraci&oacute;n de Barcelona</strong></h6>     <p align="justify">  En esta declaraci&oacute;n los miembros de  la campa&ntilde;a hicieron un llamado a los a los profesionales de la salud y sus organizaciones, gobiernos,  agencias de salud y al p&uacute;blico en general a apoyar la iniciativa para reducir  en  25&nbsp;% la incidencia de la mortalidad por sepsis  dentro de los  pr&oacute;ximos 5 a&ntilde;os. Para lograr este objetivo, propusieron las acciones las  siguientes acciones:</p> <ol>       <li> Reconocer que la sepsis es una de las mayores  causas de mortalidad y morbilidad, que representa una enorme carga social y  econ&oacute;mica en todas las comunidades.</li>       <li> Reconocer  que la tasa de mortalidad actual por sepsis es inaceptablemente elevada.</li>       <li>Comenzar inmediatamente el  proceso de desarrollar estrategias globales de acci&oacute;n contra la sepsis. Ser&aacute;n  consideradas las necesidades individuales de los pa&iacute;ses, y se utilizar&aacute;n las  iniciativas existentes y los m&eacute;todos beneficiosos basados en evidencia s&oacute;lida.</li>       <li>Comprometerse de aqu&iacute; en m&aacute;s,  a un programa educacional para los profesionales de la salud para el  diagn&oacute;stico temprano de la sepsis y un tratamiento apropiado.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Incrementar los fondos para  el desarrollo de pruebas diagn&oacute;sticas tempranas, precisas y espec&iacute;ficas, y un  tratamiento efectivo contra la sepsis.</li>       <li>Educar e incrementar la  atenci&oacute;n entre los profesionales de la salud y sus organizaciones, gobiernos,  agencias de salud y el p&uacute;blico en general, acerca de las opciones de  diagn&oacute;stico, tratamiento e intervenci&oacute;n.</li>       <li>Asegurar la disponibilidad de  apoyo para pacientes y los familiares de quienes est&aacute;n sufriendo sepsis o que  han padecido sepsis en el pasado.</li>       <li>Comprometerse a desarrollar est&aacute;ndares  de cuidado mundiales para asegurar que la atenci&oacute;n de los pacientes con sepsis los  cumpla, mediante protocolos globales que puedan ser adaptados y utilizados  localmente.</li>     </ol>     <p>&nbsp;</p> <h6><strong>Desarrollo de las pautas de  actuaci&oacute;n cl&iacute;nica sobre sepsis grave y <em>shock</em> s&eacute;ptico</strong></h6>     <p align="justify">  Esta etapa est&aacute; caracterizada por la publicaci&oacute;n de las pautas de  actuaci&oacute;n cl&iacute;nica sobre sepsis y <em>shock</em> s&eacute;ptico, y cont&oacute; con el respaldo de 11 sociedades cient&iacute;ficas, lo que  representa un gran esfuerzo de consenso como pocos precedentes.<span class="superscript">10</span> Estas  pautas fueron publicadas en las revistas <em>Intensive  Care Medicine</em> y <em>Critical Care  Medicine</em>, as&iacute; como en distintas p&aacute;ginas de Internet:</p> <ul type="disc">       <li>ESICM (<a href="http://www.esicm.org/">http://www.esicm.org</a>),</li>       <li>ISF (<a href="http://www.sepsisforum.org/">http://www.sepsisforum.org</a>),</li>       <li>SCCM (<a href="http://www.sccm.org/">http://www.sccm.org</a>).</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>Estas gu&iacute;as han sido desarrolladas y redactadas por expertos mediante una  metodolog&iacute;a de consenso (metodolog&iacute;a Delphi). Las recomendaciones se organizado  en categor&iacute;as seg&uacute;n el grado de evidencia, siguiendo el esquema propuesto por <em>Sackett</em> en 1989<span class="superscript">11</span> (tabla).</p>     <p align="center"><strong>Tabla</strong>. <em>Clasificaci&oacute;n de recomendaciones y grados de evidencias</em></p> <table width="98%" border="1" align="center" cellpadding="0" cellspacing="3">   <tr>     <td width="225" rowspan="5" valign="top"><strong>Grado de las recomendaciones</strong>     <p>&nbsp;</p>      </td>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>A</strong>: Basada en al menos dos estudios de nivel I</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>B</strong>: Basada en un solo estudio de nivel I</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>C</strong>: Basada en estudios de nivel II<strong></strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>D</strong>: Basada en estudios de nivel III</p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" height="21" valign="top">    <p><strong>E</strong>: Basada en estudios de nivel IV o V<strong></strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="225" rowspan="5" valign="top">    <p><strong>Grados de la evidencia (niveles)</strong></p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>&nbsp;</strong></p>          <p><strong>&nbsp;</strong></p>          <p><strong>&nbsp;</strong></p>          <p><strong>&nbsp;</strong></p></td>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>I</strong>: Ensayos aleatorizados de tama&ntilde;o grande, con resultados    concluyentes (riesgo bajo de falsos positivos y de falsos negativos)<strong></strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>II</strong>: Ensayos aleatorizados de tama&ntilde;o peque&ntilde;o, con resultados    inciertos (riesgo moderado o alto de falsos positivos o falsos negativos)<strong></strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>II</strong>: Estudios no aleatorizados, con controles concurrentes<strong></strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>IV</strong>: Estudios no aleatorizados, con controles hist&oacute;ricos y    opini&oacute;n de expertos<strong></strong></p></td>   </tr>   <tr>     <td width="404" valign="top">    <p><strong>V</strong>: Series de casos, estudios no controlados y opini&oacute;n de    expertos<strong></strong></p></td>   </tr> </table>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Estas pautas de actuaci&oacute;n m&aacute;s que gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la  evidencia ser&iacute;an una recomendaci&oacute;n de una conferencia de consenso, y sus  autores reconocen que es solo el comienzo del esfuerzo y que estas est&aacute;n  sujetas a mejoramiento y a cr&iacute;ticas.</p>     <p align="justify">  Lo novedoso en cuanto a la atenci&oacute;n del paciente pedi&aacute;trico es que por  primera vez podemos tener nuestras propias gu&iacute;as y dejar atr&aacute;s el tiempo en que  hac&iacute;amos las cosas seg&uacute;n el espejo de lo que se hac&iacute;a en el paciente adulto con  la certeza que est&aacute;bamos ante un mismo problema pero en pacientes diferentes,  con respuestas fisiopatol&oacute;gicas diferentes y por consiguiente, que requer&iacute;a una  atenci&oacute;n diferente.<span class="superscript">9</span> En ellas queda bien claro que el n&uacute;mero de evidencias en  la literatura m&eacute;dica mundial en relaci&oacute;n con el tema en el ni&ntilde;o es escasa y las  existentes tienen escaso soporte. A pesar de esto, la mortalidad por sepsis es  significativamente menor que la del adulto, lo que tiene su explicaci&oacute;n en la  menor comorbilidad asociada propia de los ni&ntilde;os.</p> <h6 align="justify"><br /> <strong>Implantaci&oacute;n de las medidas  terap&eacute;uticas efectivas en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica</strong></h6>     <p align="justify">  Esta es la etapa que transitamos en la actualidad. En ella se aspira a  llevar a la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica las recomendaciones elaboradas con anterioridad,  con el objetivo de desarrollar herramientas dirigidas  a reducir la mortalidad de la sepsis grave y de su aplicaci&oacute;n en nuestro lugar  de trabajo. </p>     <p align="justify">  A pesar de parecer relativamente f&aacute;cil, en esta etapa se ha comprobado  que es dif&iacute;cil conseguir un cambio r&aacute;pido en las actuaciones cl&iacute;nicas de los  profesionales a los que van dirigidas. Es con la intenci&oacute;n de encontrar  metodolog&iacute;as m&aacute;s efectivas que se ha apostado por el desarrollo de paquetes (<em>bundles</em>) de medidas que har&iacute;an f&aacute;cil la  implantaci&oacute;n de pautas de actuaci&oacute;n. Al usar el t&eacute;rmino &laquo;paquetes&raquo; nos  referimos a un conjunto de intervenciones sobre una determinada enfermedad que,  puestas en pr&aacute;ctica de modo sin&eacute;rgico, consiguen mejores resultados que si se  realizan por separado, y tienen la caracter&iacute;stica de estar avaladas por un fundamento  cient&iacute;fico serio que las hace muy confiables y que al aplicarlas se logren los  resultados esperados. Estas medidas se aplican en un mismo espacio y tiempo, pero  la aplicaci&oacute;n de cada una de ellas por separado es f&aacute;cil de comprobar, y se  consigue un resultado mejor cuando se aplican todas a la vez.</p>     <p align="justify">  La puesta en pr&aacute;ctica de los paquetes se divide en:</p> <ul>       <li>         <div align="justify">Medidas a instaurar  en las primeras 6 horas.</div>   </li>       <li>         <div align="justify">Medidas a  instaurar en las primeras 24 horas.</div>   </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Cada una de ellas debe ser aplicada en el paciente con <em>shock</em> s&eacute;ptico o sin &eacute;l. La  instauraci&oacute;n de estos paquetes de medidas en cada servicio, unidad asistencial  o sistema de salud ser&aacute; precedida de un an&aacute;lisis minucioso para definir cu&aacute;les  ser&iacute;an las que se adoptar&iacute;an de acuerdo a las caracter&iacute;sticas propias y para  descubrir las deficiencias que puedan ser corregidas con su implementaci&oacute;n. Se  debe controlar sistem&aacute;ticamente cada una de ellas, valorar la idoneidad del  paquete en conjunto, tomar decisiones operativas en la manera de implementarlo  o modificar las acciones cada vez que fuera necesario.</p>     <p align="justify">  La principal cr&iacute;tica en la adopci&oacute;n de este paquete de  medidas es la falta de una adecuada evidencia de algunos de sus componentes, lo  que podr&iacute;a crear incertidumbre a la hora de aplicarlas. Es por ello que se  sugiere que no sean vistas como gu&iacute;as sino como recomendaciones, por lo que su  eficacia solo se podr&aacute; convertir en efectividad una vez puestas en pr&aacute;ctica y  evaluadas en el futuro. </p> <h4 align="justify"><br />   <br />   APLICACI&Oacute;N AL PACIENTE PEDI&Aacute;TRICO</h4>     <p align="justify">  Si alg&uacute;n grupo de paciente  deber&aacute; ser beneficiado con esta iniciativa, ese es el de los pacientes pedi&aacute;tricos.  Hasta la fecha, la literatura publicada en relaci&oacute;n con el comportamiento  epidemiol&oacute;gico, diagn&oacute;stico y manejo terap&eacute;utico en este grupo, es muy escasa y  tiene pocas pruebas, es por ello que el manejo cl&iacute;nico y terap&eacute;utico se hac&iacute;a a  semejanza del que recibe el paciente adulto, con la certeza de que est&aacute;bamos tratando  un mismo problema en dos diferentes grupos de pacientes y por consiguiente con  un diferente comportamiento y respuesta terap&eacute;utica.</p>     <p align="justify">  Es solo en el marco de la  CSS que aparecen publicadas las primeras gu&iacute;as para la atenci&oacute;n del neonato y  ni&ntilde;o en <em>shock</em> s&eacute;ptico.<span class="superscript">9</span> Estas gu&iacute;as  o m&aacute;s bien, recomendaciones, nos ofrecen una &oacute;ptica diferente e individualizada  del problema en cuesti&oacute;n. En ellas se definen algunos conceptos esenciales,  entre los que destaca que a diferencia del adulto en quien la causa  predominante de mortalidad por <em>shock</em> s&eacute;ptico es la par&aacute;lisis vasomotora, en el ni&ntilde;o &eacute;sta se relaciona con la ca&iacute;da  del gasto card&iacute;aco (GC), adem&aacute;s de que este se asocia a hipovolemia grave que  responde muy bien a la reanimaci&oacute;n agresiva con volumen. Ello trae consigo un  manejo diferente de los expansores, in&oacute;tropos, vasopresores y vasodilatadores,  y se tienen en cuenta, adem&aacute;s, las caracter&iacute;sticas propias del neonato en  cuanto a las particularidades de la circulaci&oacute;n fetal y la hipertensi&oacute;n  pulmonar persistente, y de la respuesta idiosincr&aacute;sica a los inotr&oacute;pos.</p>     <p align="justify">  Otro paso decisivo en  funci&oacute;n de esta iniciativa fue la reuni&oacute;n de consenso del ISF y la red de  investigaci&oacute;n PALASI (&lsquo;Pediatric Acute  Lung Injury and Sepsis Investigator&rsquo;s&rsquo;). Esta reuni&oacute; a destacados  investigadores en el tema que, despu&eacute;s de 3 d&iacute;as de debates, tuvieron como meta  llegar a consenso en temas como la elaboraci&oacute;n de las recomendaciones actuales para  definir el s&iacute;ndrome de respuesta inflamatoria sist&eacute;mica (SRIS) (sepsis, sepsis grave, <em>shock</em> s&eacute;ptico y disfunci&oacute;n multiorg&aacute;nica) en los reci&eacute;n nacidos,  lactantes y ni&ntilde;os; la definici&oacute;n de las infecciones m&aacute;s comunes en el ni&ntilde;o cr&iacute;tico  y la revisi&oacute;n de las principales causas de afecciones predisponentes involucradas  en el ni&ntilde;o con sepsis. El encuentro constituy&oacute; el Primer Forum  Internacional de Sepsis en el Ni&ntilde;o (realizado en mayo de 2005) y todos sus  resultados han sido publicado en la  revista <em>Critical Care Medicine</em> o en el sitio web del ISF. Entre  ellos, uno de los m&aacute;s relevantes es la definici&oacute;n en pediatr&iacute;a de la sepsis y la  disfunci&oacute;n de &oacute;rganos, que ha de propiciar un viraje en la forma de interpretar  la sepsis y encausar investigaciones ulteriores.<span class="superscript">12</span></p>     <p>Llegar hasta aqu&iacute; ha  creado las condiciones para dar un salto de calidad en el tratamiento integral  en este tipo de paciente. Las condiciones ya est&aacute;n creadas. Analizarlas, compartirlas,  divulgarlas y aplicarlas con creatividad y seg&uacute;n nuestras propias  caracter&iacute;sticas y necesidades es lo que se impone, para despu&eacute;s poder evaluar  su impacto. Sin embargo, esto no ser&iacute;a posible si no conoci&eacute;ramos inicialmente lo  que est&aacute;bamos haciendo y cu&aacute;les fueron los resultados obtenidos hasta ese  momento. Por ello se hace necesario analizar lo que hicimos hasta ahora y  compararlo con lo que haremos. Esta vez no debemos quedarnos solo en las buenas  intenciones.<span class="superscript">13</span></p>     <p>&nbsp;</p> <hr /> <h4 align="justify">summary</h4>     <p align="justify">Severe sepsis is still one of the  most complex problems of health worldwide, despite the knowledge acquired in  the understanding of&nbsp; its epidemiology,  pathophysiology, and new therapeutical modalities. Due to this panorama, the  campaign called &ldquo;Surviving&nbsp; sepsis&rdquo;,  promoted by three of the most prestigious scientific societies, appeared&nbsp; in&nbsp;  2002. It has very clear goals and its definitive aim is to achieve a  decrease of mortality from sepsis.&nbsp; The  present paper is aimed at offering a vision of this proposal as a system giving  us the tools to be applied creatively&nbsp; to  attain the final goal.</p>     <p><em>Key words</em>: Sepsis survival.</p> <hr />     <p>&nbsp;</p> <h4><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</strong></h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>1. Angus DC,       Linde-Zwirble WT, Lidicker J, Clermont G, Carcillo J, Pinsky MR.       Epidemiology of severe sepsis in the United States: analysis of incidence,       outcome, and associated costs of care. Crit Care Med. 2001; 29: 1303-1310.<!-- ref --><p>2. Padkin A,       Goldfrad C, Brady AR, Young D, Black N, Rowan K. Epidemiology of severe       sepsis ocurring in the first 24 hours in intensive care units in England,       Wales and Northern Ireland. Crit       Care Med. 2003; 31: 2332-2338.<!-- ref --><p>3. Martin GS,       Mannino DM, Eaton S, Moss M. The epidemiology of sepsis in the United       States from 1979 through 2000. N Engl J Med. 2003; 348: 1546-1554.<!-- ref --><p>4. Brun-Buisson C,       Meshaka P, Pinton P, Vallet B; EPISEPSIS Study Group. EPISEPSIS: a       reappraisal of the epidemiology and outcome of severe sepsis in French       intensive care units. Intensive Care Med. 2004; 30: 580-588.<!-- ref --><p>5. Annane D,       Aegerter P, Jars-Guincestre MC, Guidet B, for the CUB-R&eacute;a Network. Current       epidemiology of septic shock. Am J Respir Crit Care Med. 2003; 168:       165-172.<!-- ref --><p>6. Kutko MC,       Calarco MP, Flaherty MB, Helmrich RF, Ushay HM, Pon S, <em>et al.</em> Mortality rates in pediatric septic shock with and without multiple organ       system failure. Pediatr Crit Care Med. 2003; 4: 333-337.<!-- ref --><p>7. Proulx F, Fayon M, Farrell CA, Lacroix J,       Gauthier M. Epidemiology of sepsis and multiple organ dysfunction syndrome       in children. Chest. 1996; 109: 1033-1037.<!-- ref --><p>8. Carcillo J. Pediatric septic shock and       multiple organ failure. Crit Care Clin. 2003; 19: 413-440.<!-- ref --><p>9. Carcillo JA, Fields AI, Task Force Committee       members. Clinical practice parameters for hemodynamic support of pediatric       and neonatal patients in septic shock. Critc Care Med.       2002; 30(3): 1365-78. <!-- ref --><p>10. Dellinger RP,       Carlet JM, Masur H, Gerlach H, Calandra T, Cohen J, <em>et al.</em> Surviving Sepsis Campaign Guidelines for Management of Severe Sepsis and       Septic Shock. Intensive Care Med. 2004; 30: 536-555. <!-- ref --><p>11. Sackett DL.       Rules of evidence and clinical recommendations on the use of       antithrombotic agents. Chest. 1989; 95: 2S-4S.<p>12. Goldstein       B, Giroir B, Randolph A, and Members of the International Consensus Conference       Panel: International Pediatric Sepsis Consensus Conference: Definitions       for sepsis and organ dysfunction in pediatrics. Pediatr Crit Care Med. 2005; 6:2&ndash;8</p>     <!-- ref --><p>13. Montalv&aacute;n Gonz&aacute;lez G. Campa&ntilde;a       sobrevivir a la sepsis en pediatr&iacute;a: &iquest;D&oacute;nde estamos? REMI. 2006;6(7):E58.       Disponible en: <a href="http://remi.uninet.edu/2006/07/REMIED58i.html">http://remi.uninet.edu/2006/07/REMIED58i.html</a> Algunos sitios de inter&eacute;s en Internet: </strong></h6> <ul>       <li>2001  SCCM/ESICM/ACCP/ATS/SIS International Sepsis Definitions<u><br />     </u>Conference.  Disponible en: <a href="http://www.sccm.org/press_room/Documents/sepsis.pdf">http://www.sccm.org/press_room/Documents/sepsis.pdf</a> </li>       <li>Clinical Practice Parameters for  Hemodynamic Support of Pediatric and Neonatal Patients in Septic Shock . Disponible en: <a href="http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/ElectronicCopy.pdf">http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/ElectronicCopy.pdf</a> </li>       <li>International  Sepsis Forum. Disponible en: <a href="http://www.sepsisforum.org/">http://www.sepsisforum.org/</a></li>       <li>Practice Parameters for Evaluating  New Fever in Critically Ill Adult Patients. Disponible en: <a href="http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/Evaluating_New_Fever.pdf">http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/Evaluating_New_Fever.pdf</a></li>       <li>Practice Parameters for Hemodymamic  Support of Sepsis in Adult Patients. Disponible en: <a href="http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/Hemodynamic_Support.pdf">http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/Hemodynamic_Support.pdf</a></li>       <li>SCCM Press Room: Sepsis information.  Disponible en: <a href="http://www.sccm.org/press_room/sepsis_information.asp">http://www.sccm.org/press_room/sepsis_information.asp</a></li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Surviving  Sepsis Campaign. Disponible  en: <a href="http://www.survivingsepsis.org/">http://www.survivingsepsis.org/</a> </li>       <li>Surviving Sepsis Campaign Guidelines  for management of severe sepsis and septic shock. Disponible en: <a href="http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/FINAL.pdf">http://www.sccm.org/professional_resources/guidelines/table_of_contents/Documents/FINAL.pdf</a></li>     </ul>     <p>&nbsp;</p>     <p>Recibido: 11 de julio de 2006.  Aprobado: 26 de noviembre de 2006.<br />     <em>Dr.  Guillermo Montalv&aacute;n Gonz&aacute;lez</em>. San Gabriel 6714, entre Salamanca y Santa  Isabel, Matanzas.<br />   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:guillermo.montalvan@infomed.sld.cu">guillermo.montalvan@infomed.sld.cu</a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Especialista de I Grado en Pediatr&iacute;a. Unidad de Cuidados Intensivos  Pedi&aacute;tricos.</a><a name="cargo" id="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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