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<journal-title><![CDATA[Cuadernos de Historia de la Salud Pública]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Cátedra de Patología y Clínica Infantiles de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana (1899-1962)]]></article-title>
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<surname><![CDATA[Delgado García]]></surname>
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</front><body><![CDATA[  <h2><a href="#cargo">La C&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles    de la Facultad de Medicina    <br>   de la Universidad de La Habana (1899-1962)* </a><a name="autor"></a></h2>     <blockquote>        <p align="center">por el Dr. Gregorio Delgado Garc&iacute;a</p>   <ol>         <li> La c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles en        el plan de estudios de 1899. La asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        Infantiles en los planes de estudio de 1900 y 1919. La c&aacute;tedra de        Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles en los planes de estudio de        1923, 1928, 1934, 1937 y 1940. La c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        de las Enfermedades de la Infancia en el plan de estudios de 1959. El Departamento        de Pediatr&iacute;a en el plan de estudios de 1962. 2- Locales en que se        impartieron. 3- Frecuencia y horarios de clases..4- Profesores titulares.        5- Profesores auxiliares. 6- Ayudantes graduados y profesores agregados.        7- Alumnos ayudantes. 8- Adscriptos, instructores y asociados. 9- Servicios        anexos a la c&aacute;tedra. 10- Escuela de Pediatr&iacute;a y cursos de        posgrado. 11- Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a y su revista. 12- Investigaciones        en la c&aacute;tedra. 13- Cambios de profesores de 1959 a1962. 14- Programas        de la asignatura. 15- Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados        en la c&aacute;tedra. 16- Bibliograf&iacute;a docente producida por los        profesores de la c&aacute;tedra. 17- Consideraciones finales y testimonios.        Referencias bibliogr&aacute;ficas y documentales.</li>       </ol> </blockquote> <ol>       <li> La asignatura Curso Especial de Enfermedades de la Infancia, que como c&aacute;tedra      independiente hab&iacute;a sido creada por el plan de estudios de 1887, se      impart&iacute;a en el cuarto a&ntilde;o del per&iacute;odo de la licenciatura      con extensi&oacute;n de un curso. Al ponerse en practica el Plan Lanuza (1899)      se mantuvo como c&aacute;tedra independiente pero cambi&oacute; su nombre      por el de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles y se explic&oacute;      en el quinto a&ntilde;o del per&iacute;odo de la licenciatura.          <p>El Plan Varona (1900) le suprimi&oacute; su categor&iacute;a de c&aacute;tedra        y como asignatura la uni&oacute; a la c&aacute;tedra No.6 Cl&iacute;nica        M&eacute;dica un curso y Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles, un        curso y se brind&oacute; en el quinto a&ntilde;o de la carrera.    <br>           <br>       Por acuerdo del 19 de julio de 1901 la Junta de Profesores de la Facultad        de Medicina solicit&oacute; a la Universidad que desde el pr&oacute;ximo        a&ntilde;o acad&eacute;mico quedara la asignatura de Patolog&iacute;a y        Cl&iacute;nica Infantiles reducido a medio curso. El Decano doctor Gabriel        Casuso Roque recomend&oacute; al Rector que se hiciera lo anterior y es        curiosa su justificaci&oacute;n, escrita debajo del acuerdo y que textualmente        dice lo siguiente: &quot;En efecto la extensi&oacute;n de la Patolog&iacute;a        Infantil, que no es, en &uacute;ltimo termino, m&aacute;s que el estudio        de determinadas modalidades que en el ni&ntilde;o presentan las enfermedades        ya estudiadas en Patolog&iacute;a M&eacute;dica y Quir&uacute;rgica, no        amerita m&aacute;s que un medio curso&quot;.<span class="superscript">1</span>        Para el a&ntilde;o acad&eacute;mico de 1901-1902 y sucesivos qued&oacute;        reducida la ense&ntilde;anza de la asignatura al tiempo que se ped&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       Por Decreto No. 88 del Gobierno Provisional Norteamericano de 26 de enero        de 1909 la c&aacute;tedra No. 6 pas&oacute; a ser la 7. En 1919 al ponerse        en vigor un nuevo plan de estudios, que aument&oacute; en seis los a&ntilde;os        de la carrera, la asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles        con la misma extensi&oacute;n de medio curso se imparti&oacute; en el sexto.    <br>           <br>       La reforma universitaria de 1923 convirti&oacute; la asignatura en c&aacute;tedra        No. 21 con su mismo nombre, pero ahora con la extensi&oacute;n de un curso,        explicada igualmente en el sexto a&ntilde;o de la carrera.    <br>           <br>       El plan de estudios de 1928 baj&oacute; la ense&ntilde;anza de Patolog&iacute;a        y Cl&iacute;nica Infantiles, un curso, al quinto a&ntilde;o de la carrera        y all&iacute; la mantuvieron los planes de 1934 y 1937.    <br>           <br>       Los estudios de medicina fueron aumentados a siete a&ntilde;os por el plan        de 1941 y la ense&ntilde;anza de la c&aacute;tedra se llev&oacute;, con        la misma extensi&oacute;n al s&eacute;ptimo.    <br>           <br>       Por acuerdo del claustro de la Facultad de Medicina de 25 de mayo de 1959,        aprobado por el Consejo Universitario el 18 de junio de ese a&ntilde;o,        fue modificado el plan de estudios anterior pero la ense&ntilde;anza de        la c&aacute;tedra, ahora con el nombre de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        de las Enfermedades de la Infancia, se mantuvo en el s&eacute;ptimo a&ntilde;o        y conserv&oacute; su n&uacute;mero 21.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       La reforma universitaria puesta en vigor el 10 de enero de 1962 convirti&oacute;        oficialmente la c&aacute;tedra en Departamento de Pediatr&iacute;a y en        el nuevo plan de estudios se impart&iacute;a la materia de la antigua c&aacute;tedra        en los dos semestres del quinto a&ntilde;o de la carrera como Pediatr&iacute;a        1 y Pediatr&iacute;a 2, con 12 horas semanales de docencia.    <br>           <br>       Los alumnos que cursaran el sexto a&ntilde;o (internado) en la modalidad        &quot;rotatorio&quot; deb&iacute;an pasar 3 meses en los servicios docentes        de pediatr&iacute;a bajo la supervisi&oacute;n de profesores y los que cursaran        la modalidad &quot;especializado&quot; (vertical) durante 12 meses, tambi&eacute;n        en servicios docentes de pediatr&iacute;a y bajo la supervisi&oacute;n,        igualmente de profesores.</p>   </li>       <li> Desde la creaci&oacute;n del Curso Especial de las Enfermedades de la Infancia      en 1887 el mismo no cont&oacute; con servicio cl&iacute;nico para la ense&ntilde;anza      pr&aacute;ctica y solo se explicaba te&oacute;ricamente en las aulas del antiguo      convento de San Juan de Letran, sede de la Universidad de La Habana.          <p>Por Orden Militar No.106 de 14 de marzo de 1900 se crearon en el Hospital        &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot;, salas de ense&ntilde;anza        oficial de la Facultad de Medicina, con el car&aacute;cter de permanentes        y una de ellas se destin&oacute; a la entonces c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a        y Cl&iacute;nica Infantiles, situada en el corredor de la derecha, al final,        con el nombre de &quot;San Vicente&quot;, casi frente a la Sala &quot;Santa        Magdalena&quot; destinada a la ense&ntilde;anza de la ginecolog&iacute;a.        La misma contaba con 20 camas.<span class="superscript">2</span>    <br>           <br>       Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde en 1906, se le agreg&oacute; un servicio        de consulta externa al que tambi&eacute;n asist&iacute;an los alumnos. En        algunas ocasiones eran llevados al servicio de Maternidad o al Hospital        &quot;Las &Aacute;nimas&quot;, pues era realmente escaso el n&uacute;mero        de pacientes de que se dispon&iacute;a y muy especialmente para el estudio        de las fiebres eruptivas y afecciones infectocontagiosas, las que no eran        permitidas en el Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot;.<span class="superscript">3</span>    <br>           <br>       Al producirse la reforma universitaria de 1923 y gracias a las incansables        gestiones del profesor &Aacute;ngel A. Aball&iacute; Arellano se le construy&oacute;        un nuevo local para dispensario de Consultas Externas inaugurado en el propio        a&ntilde;o 1923 y se le uni&oacute; al servicio de cl&iacute;nica, en 1925,        un laboratorio en el que se lleg&oacute; a realizar una fruct&iacute;fera        labor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       Por nuevas gestiones del profesor Aball&iacute; Arellano, esta vez ante        la Comisi&oacute;n Nacional de Protecci&oacute;n a la Infancia, se construy&oacute;        y fue inaugurada en 1926 una sala de lactantes con el nombre de <a href="#cargo">&quot;Manuel        de la Cruz&quot;,<span class="superscript">**</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a>        </span>de 20 camas y sistema celular. A partir de este a&ntilde;o la c&aacute;tedra        cont&oacute; tambi&eacute;n con un aula de clases propia o anfiteatro.<span class="superscript">4</span></p>         <p>Con la inauguraci&oacute;n del Hospital Municipal de la Infancia, actual        Hospital Infantil &quot;Pedro Borr&aacute;s&quot;, en 1935, la c&aacute;tedra        lleva su docencia hasta &eacute;l. En su sal&oacute;n de actos se impart&iacute;an        clases te&oacute;ricas y en sus diferentes salas ense&ntilde;anzas pr&aacute;cticas,        principalmente en el sala C, para ni&ntilde;os mayores de dos a&ntilde;os,        a cargo del profesor Aball&iacute; Arellano y se continu&oacute; la labor        docente en los servicios del Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las        Mercedes&quot;.<span class="superscript">5</span>    <br>           <br>       Al demolerse esta &uacute;ltima instituci&oacute;n hospitalaria e inaugurarse        su nuevo edificio en la calle D, esquina a Zapata, barriada del Vedado,        en enero de 1958, la c&aacute;tedra cont&oacute;, como servicio cl&iacute;nico        con la sala 6 A, sexta planta, ala derecha y con consultas externas en la        planta baja.    <br>     </p>   </li>       <li> Al comienzo del per&iacute;odo estudiado las clases te&oacute;rico- pr&aacute;cticas      eran los lunes, mi&eacute;rcoles y viernes de 7:30 a 8:30 a.m.<span class="superscript">6</span>    <br>     A partir de 1906 cuando la ense&ntilde;anza la imparte el doctor Aball&iacute;      Arellano el medio curso comenzaba el 1ro de octubre y terminaba el 30 de mayo      del siguiente a&ntilde;o. Las clases eran te&oacute;rico-pr&aacute;cticas      en d&iacute;as alternos y el profesor explicaba durante la primera media hora      una lecci&oacute;n de patolog&iacute;a infantil y la segunda media hora la      dedicaba a pasar la visita de los enfermos en la sala y a dar explicaciones      pr&aacute;cticas sobre los pacientes en observaci&oacute;n.<span class="superscript">7</span>          <p>Despu&eacute;s de la reforma universitaria de 1923 en que se extendi&oacute;        a un curso completo la ense&ntilde;anza de la c&aacute;tedra, las lecciones        eran diarias, alternando las te&oacute;ricas de patolog&iacute;a infantil        con las pr&aacute;cticas de cl&iacute;nica infantil siempre en horas de        la ma&ntilde;ana.<span class="superscript">8</span>    <br>           ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       Al inaugurarse el Hospital Municipal de la Infancia los alumnos de la c&aacute;tedra        se dividieron en dos grupos: uno para este hospital y otro para el Hospital        &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot;, donde recib&iacute;an        las clases tres d&iacute;as a la semana de 10 a.m. a 12 m., por lo tanto        6 horas semanales.    <br>           <br>       Estas horas estaban distribuidas de la siguiente manera. La primera dedicada        a los trabajos pr&aacute;cticos en las salas, consultas externas y departamentos        especiales, en los cuales los alumnos, bajo la direcci&oacute;n de profesores,        instructores y adscriptos, realizaban trabajos como historias cl&iacute;nicas,        consultas, transfusiones sangu&iacute;neas y otros, que se acreditaban debidamente,        por el profesor correspondiente, en el carn&eacute; que para su efecto se        entregaba a cada alumno al comenzar el curso. La segunda hora era te&oacute;rico-        pr&aacute;ctica y se explicaba en ella la materia correspondiente al programa        de la asignatura en presencia de uno o varios casos de la sala que serv&iacute;an        de ejemplo demostrativo.<span class="superscript">9</span>    <br>     </p>   </li>       <li> Al ponerse en vigor el Plan Lanuza, por Orden Militar del Gobernador General      de Cuba de 28 de diciembre de 1899 se nombra profesor numerario de la c&aacute;tedra      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles al doctor Jos&eacute; Rafael      Montalvo y Covarrubias,<span class="superscript">10</span> el que toma posesi&oacute;n      el 1 de enero de 1900.    <br>         <p>El doctor Montalvo Covarrubias proven&iacute;a de cuatro de las familias        m&aacute;s aristocr&aacute;ticas de la colonia, los Montalvo, O'Farril,        Calvo de la Puerta y Pe&ntilde;alver. Graduado de Licenciado en Medicina        en la Universidad de La Habana el 29 de mayo de 1867, poco tiempo despu&eacute;s        viaj&oacute; a Par&iacute;s donde se especializ&oacute; en enfermedades        de los ojos en la cl&iacute;nica del c&eacute;lebre profesor Xavier Galezowski.    <br>     </p>         <p>De regreso a la isla ejerci&oacute; dicha rama de la medicina en La Habana        con gran &eacute;xito y fueron famosos los debates que sostuvo en la Academia        de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana con        el eminente oftalm&oacute;logo doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez y Hern&aacute;ndez.        Igualmente pose&iacute;a una s&oacute;lida formaci&oacute;n en medicina        interna lo que le permiti&oacute; realizar unas notables oposiciones a la        c&aacute;tedra de Cl&iacute;nica M&eacute;dica en 1882, frente a los doctores        Raimundo de Castro Allo y Antonio Jover Puig y aunque no la obtuvo demostr&oacute;        p&uacute;blicamente sus conocimientos. La preparaci&oacute;n de que tambi&eacute;n        hizo gala en el campo de las enfermedades de la infancia la adquiri&oacute;        en un largo ejercicio como m&eacute;dico en la Casa de Beneficencia y Maternidad        de La Habana.</p>   </li>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/v93/f010493.jpg"><img src="/img/revistas/his/v93/f010493.jpg" width="170" height="189" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. 6. El doctor &Aacute;ngel A. Aball&iacute; en 1923 como    Profesor Titular de la C&aacute;tedra No. 21 Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica    Infantiles.</p>     <blockquote>        <p> Miembro fundador de la Sociedad Antropol&oacute;gica de la Isla de Cuba      era considerado en el pa&iacute;s como el segundo en competencia en esta importante      ciencia del hombre, solo precedido por el doctor Luis Montan&eacute; Dard&eacute;,      creador de la c&aacute;tedra de Antropolog&iacute;a en la Universidad de La      Habana. Miembro fundador de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La      Habana, fue vicepresidente y en dos ocasiones ocup&oacute; su presidencia.      Acad&eacute;mico de n&uacute;mero de la Academia de Ciencias M&eacute;dicas,      F&iacute;sicas y Naturales de La Habana.<span class="superscript">11</span>    <br>         <br>     A pesar de su origen aristocr&aacute;tico era un hombre de arraigada ideolog&iacute;a      independentista por lo que a finales de 1896 fue encarcelado y enviado deportado      a las prisiones de Ceuta, donde fue compa&ntilde;ero de galera de los doctores      Jos&eacute; A. Gonz&aacute;lez Lanuza y Alfredo Zayas Alfonso y del pedagogo      Jos&eacute; Mar&iacute;a Reposo L&oacute;pez. Al ser detenido, las autoridades      coloniales le echaron en cara que sus hijos Rafael y Juan se encontraran alzados      en armas contra el gobierno de su Majestad el Rey de Espa&ntilde;a, a lo que      respondi&oacute; lleno de orgullo: &quot;Yo les ense&ntilde;&eacute; el camino&quot;.      Rafael alcanz&oacute; el grado de general de brigada del Ej&eacute;rcito Libertador      de Cuba.<span class="superscript">12 </span>    <br>         <br>     Terminada la guerra independentista y puesto en libertad regresa a la Isla      para graduarse de doctor en medicina en la Universidad de La Habana el 24      de agosto de 1899.    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     La puesta en pr&aacute;ctica de un nuevo plan de estudios (Plan Varona) cinco      meses despu&eacute;s de implantado el Plan Lanuza determina que la Patolog&iacute;a      y Cl&iacute;nicas Infantiles pase de c&aacute;tedra propia a constituir una      de las dos asignaturas de la c&aacute;tedra No.6 y que el doctor Montalvo      Covarrubias sea cesanteado el 5 de julio de 1900.    <br>         <br>     Por Orden Militar No.280 de 12 de julio siguiente se nombra al doctor Raimundo      de Castro Allo profesor titular del grupo o c&aacute;tedra No.6. Este ilustre      profesor siempre desempe&ntilde;&oacute; la asignatura de Cl&iacute;nica M&eacute;dica,      un curso y nunca la de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles.    <br>         <br>     Por esa misma orden fue nombrado el doctor Montalvo Covarrubias profesor auxiliar      B para el grupo 6, encargado de la asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica      Infantiles.    <br>         <br>     Mientras la asignatura form&oacute; c&aacute;tedra con la de Cl&iacute;nica      M&eacute;dica, los profesores titulares &uacute;nicamente impartieron clases      de esta &uacute;ltima materia. As&iacute; fue con los doctores Manuel Garc&iacute;a-      Lav&iacute;n y Chappotin, que sustituy&oacute; al doctor Castro Allo el 10      de noviembre de 1902 y Enrique Saladrigas Lunar, que reemplaz&oacute; al doctor      Garc&iacute;a- Lav&iacute;n el 20 de julio de 1906.    <br>         <br>     Tan independiente fue la ense&ntilde;anza de esta asignatura dentro de la      c&aacute;tedra, desde que comenz&oacute; el doctor Aball&iacute; Arellano      a impartirla, que por acuerdo de la Junta de Profesores de la Facultad de      Medicina de 24 de septiembre de 1914 y a propuesta del profesor titular doctor      Saladrigas Lunar se le cedi&oacute; a dicho profesor auxiliar el medio curso      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles, aunque se mantuvo la asignatura      dentro de la misma c&aacute;tedra No.6 y el profesor Aball&iacute; continu&oacute;      con su categor&iacute;a de auxiliar.    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Por Ley de 15 de octubre de 1923 se puso en vigor un nuevo plan de estudios      y qued&oacute; independiente la asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica      Infantiles como c&aacute;tedra No.21. Por Decreto Presidencial de 24 de octubre      del propio a&ntilde;o fue nombrado Profesor Titular por ascenso el doctor      &Aacute;ngel Arturo Aball&iacute; Arellano.<span class="superscript">13</span>    <br>         <br>     El doctor Aball&iacute; Arellano, como ya hemos se&ntilde;alado en cap&iacute;tulos      anteriores, junto a los doctores Ricardo Nu&ntilde;ez Portuondo y Pedro A.      Castillo Mart&iacute;nez, constituy&oacute; una de las tres figuras fascinantes      de la medicina cubana en su &eacute;poca. Fue sin lugar a dudas el m&eacute;dico      que m&aacute;s muestras de reconocimiento a su talento recibi&oacute; en vida      en nuestro pa&iacute;s.    <br>         <br>     Naci&oacute; en Matanzas el 30 de septiembre de 1880. Cuando a&uacute;n no      hab&iacute;a cumplido los 14 a&ntilde;os, el 13 de junio de 1894, se gradu&oacute;      de bachiller en el Instituto de Segunda Ense&ntilde;anza de Matanzas y ya      cumplidos ingres&oacute; a la Facultad de Medicina de la Universidad de La      Habana. Le toc&oacute; realizar sus estudios en la dif&iacute;cil etapa de      la Guerra Independentista de 1895 a 1898 y de la primera ocupaci&oacute;n      militar norteamericana en Cuba, pero ello no le impidi&oacute; obtener sobresaliente      en las 28 asignaturas de la carrera, con 10 premios ordinarios, 4 menciones      honor&iacute;ficas, ser declarado Alumno Eminente al graduarse de doctor en      medicina el 1 de julio de 1901 y estrenar la primera Beca de Viaje que otorgaba      la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana.<span class="superscript">14</span>    <br>         <br>     Con fuerte vocaci&oacute;n por la ense&ntilde;anza, en 1896 obtuvo por oposici&oacute;n      la plaza de alumno ayudante de Disecci&oacute;n Anat&oacute;mica junto al      profesor Jos&eacute; L. Yarini Ponce de Le&oacute;n. Ocup&oacute; este cargo      hasta enero de 1900 en que fue nombrado alumno ayudante en la c&aacute;tedra      de Medicina Legal y Toxicolog&iacute;a con el profesor Antonio de Gordon y      Acosta. Por Resoluci&oacute;n Rectoral de 18 de julio de 1900 y a propuesta      del Claustro de Medicina fue nombrado alumno ayudante del laboratorio de la      c&aacute;tedra de Bacteriolog&iacute;a y Patolog&iacute;a Experimental, cargo      que ocup&oacute; solamente un mes pues el 21 de agosto de ese a&ntilde;o,      fue propuesto como alumno ayudante del laboratorio de la c&aacute;tedra de      Fisiolog&iacute;a y F&iacute;sica M&eacute;dica con el profesor Miguel S&aacute;nchez-      Toledo Hern&aacute;ndez y en dicha plaza estuvo hasta el 1 de octubre de 1901      en que ces&oacute; por haberse graduado de m&eacute;dico, tres meses antes.    <br>         <br>     Los dos a&ntilde;os de la Beca de Viaje los emple&oacute;, primero en un breve      recorrido de estudios por hospitales de Boston, Washington, Chicago y New      York y despu&eacute;s en una estancia m&aacute;s prolongada en Par&iacute;s      y Berl&iacute;n.    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Aunque su primera intensi&oacute;n fue la de seguir estudios sobre oftalmolog&iacute;a,      fascinado por las ense&ntilde;anzas de los dos grandes Maestros de la Pediatr&iacute;a      francesa Bernard Jean Marfan y Pierre Nob&eacute;court se inclin&oacute; definitivamente      a esta especialidad para llegar a ser en uni&oacute;n del profesor uruguayo      Luis Morquio, su amigo, las dos m&aacute;s grandes figuras de la pediatr&iacute;a      latinoamericana. Pero es en la capital teut&oacute;nica al lado del c&eacute;lebre      m&eacute;dico del zarevich ruso, profesor Adolf Baginski, seg&uacute;n propio      testimonio, que consolida su formaci&oacute;n en las enfermedades infantiles.<span class="superscript">15,16</span>    <br>         <br>     De regreso a La Habana, por Resoluci&oacute;n Rectoral de 5 de mayo de 1904,      previos ejercicios de oposici&oacute;n, es nombrado ayudante graduado de la      c&aacute;tedra de Histolog&iacute;a Normal y Anatom&iacute;a e Histolog&iacute;a      Patol&oacute;gicas. En el laboratorio de dicha c&aacute;tedra trabaja intensamente      junto al notable profesor Julio San Mart&iacute;n Carriere y al fallecer prematuramente      &eacute;ste el 18 de enero de 1905, siete d&iacute;as despu&eacute;s, es nombrado      profesor auxiliar interino de la c&aacute;tedra y tras nuevas oposiciones,      por Resoluci&oacute;n Rectoral de 21 de septiembre de ese a&ntilde;o es ratificado      en su cargo de ayudante graduado. A pesar de que grandes facilidades se le      abr&iacute;an en esta especialidad, para la cual pose&iacute;a innegables      cualidades, su profunda vocaci&oacute;n por la pediatr&iacute;a lo decidi&oacute;      a concurrir a los ejercicios de oposici&oacute;n para cubrir la plaza de profesor      auxiliar encargado de la ense&ntilde;anza de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica      Infantiles con la que dar&aacute; comienzo a una de las m&aacute;s brillantes      carreras docentes de la medicina en nuestro pa&iacute;s.    <br>         <br>     Fue m&eacute;dico de ni&ntilde;os del Dispensario &quot;Tamayo&quot; desde      1904; presidente de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana durante      dos per&iacute;odos (1920-1924); Acad&eacute;mico de n&uacute;mero de la Academia      de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana (1918-1952);      Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana (1936-1940);      vicepresidente del IV Congreso M&eacute;dico Nacional (1917); presidente del      VI Congreso M&eacute;dico Nacional (1924); presidente del V Congreso Panamericano      del Ni&ntilde;o (1927); miembro correspondiente o de honor de casi todas las      sociedades pedi&aacute;tricas de Am&eacute;rica y Europa; miembro del Consejo      Nacional de Tuberculosis (1941-1944); Hijo Adoptivo de la Ciudad de La Habana;      Gran Oficial de la &quot;Orden Finlay&quot; y otros muchos cargos y honores.    <br>         <br>     Pero no solo fue el doctor Aball&iacute; Arellano un cient&iacute;fico eminentemente      convencido de la importancia social de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, sino      tambi&eacute;n un gran luchador por las conquistas gremiales de los de su      profesi&oacute;n. As&iacute; al constituirse la Federaci&oacute;n M&eacute;dica      de Cuba en la c&eacute;lebre asamblea magna del &quot;Teatro Payret&quot;      en La Habana, el 24 de octubre de 1925, m&aacute;s de dos mil m&eacute;dicos      cubanos presentes en ella un&aacute;nimemente lo eligieron primer presidente      de su Comit&eacute; Ejecutivo y al concluir su mandato, dos a&ntilde;os despu&eacute;s,      se le rindi&oacute; un homenaje de reconocimiento a su incansable labor, que      reuni&oacute; nuevamente a m&aacute;s de dos mil m&eacute;dicos en el propio      &quot;Teatro Payret.&quot;<span class="superscript">17</span>    <br>         <br>     Su enfrentamiento a las sociedades mutualistas, en cuyas casas de salud se      explotaba el trabajo del m&eacute;dico y despu&eacute;s a la dictadura del      general Machado desde las p&aacute;ginas de la revista &quot;Tribuna M&eacute;dica&quot;,      &oacute;rgano de la Federaci&oacute;n, al ser clausurada &eacute;sta, lo hizo      fundar el peri&oacute;dico &quot;El Cubano Libre&quot;, tambi&eacute;n bajo      su direcci&oacute;n y en el que sus editoriales hicieron &eacute;poca. Basta      recordar el primero que titul&oacute; &quot;Todos a bordo&quot;, en el que      llamaba a la unidad y el &uacute;ltimo &quot;Consumatum est&quot;, que produjo      su clausura el 22 de septiembre de 1928.    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Reconocido como s&iacute;mbolo del m&eacute;dico cubano de su &eacute;poca,      al inaugurarse el 8 de mayo de 1940 el nuevo local central de la Facultad      de Medicina, en la calle 25 entre J e I, barriada del Vedado, el voto un&aacute;nime      de sus compa&ntilde;eros de claustro le dio al edificio su ilustre nombre.    <br>         <br>     Al frente de la c&aacute;tedra estar&iacute;a tan eminente Maestro de la pediatr&iacute;a      cubana y latinoamericana hasta que el Consejo Universitario en sesi&oacute;n      extraordinaria de 29 de octubre de 1949 lo declar&oacute; por votaci&oacute;n      un&aacute;nime Profesor Em&eacute;ritus de la Facultad de Medicina.    <br>         <br>     Por Decreto del Decano de 30 de enero de 1950 fue designado el doctor F&eacute;lix      Hurtado Galt&eacute;s<span class="superscript">18</span> profesor titular      por ascenso, pero por no estar dotado todav&iacute;a con sueldo el cargo de      Profesor Em&eacute;ritus del doctor Aball&iacute; Arellano, el doctor Hurtado      Galt&eacute;s continu&oacute; cobrando como profesor auxiliar. Esta situaci&oacute;n      se mantuvo durante cinco meses, hasta que por Decreto Rectoral de 1 de julio      de 1950 fue nombrado el doctor Hurtado profesor titular en propiedad, con      sueldo, al ser dotado de presupuesto el cargo de Profesor Em&eacute;ritus.    <br>         <br>     Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el 22 de julio de 1952, mientras le recetaba      a un ni&ntilde;o a quien acababa de examinar en su consulta privada, fallec&iacute;a      el doctor Aball&iacute; Arellano, la m&aacute;s eminente personalidad de la      pediatr&iacute;a cubana de todos los tiempos.</p> </blockquote> <ol start="5">       <li> Al instaurarse el Plan Lanuza, a propuesta de la Facultad de Medicina el      26 de febrero de 1900 fue nombrado el doctor Cecilio Reol y Ferrera,<span class="superscript">19</span>      jefe de cl&iacute;nica, equivalente a profesor auxiliar de la c&aacute;tedra      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles y tom&oacute; posesi&oacute;n      el pr&oacute;ximo 1 de marzo.          <p>El doctor Reol Ferrera era m&eacute;dico muy laborioso aunque sin cualidades        para la docencia. Naci&oacute; en Guanajay el 7 de abril de 1851 y se gradu&oacute;        de licenciado en medicina en la Universidad de La Habana el 8 de mayo de        1883. Aunque aprob&oacute; el a&ntilde;o del doctorado en el curso de 1882-1883        y present&oacute; su tesis sobre &quot;Tratamiento de la eclampsia&quot;,        que le fue aprobada al igual que el ejercicio de grado el 15 de agosto de        1883, no se le expidi&oacute; su t&iacute;tulo hasta el 24 de abril de 1899.<span class="superscript">20</span>        Fue profesor de Patolog&iacute;a Quir&uacute;rgica de la Escuela Pr&aacute;ctica        de Medicina de La Habana (1894-1896).    <br>           ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       Como consecuencia de ponerse en pr&aacute;ctica un nuevo plan de estudios        (Plan Varona) y unirse las dos c&aacute;tedras de Cl&iacute;nica M&eacute;dica        y Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles, el 5 de julio de 1900 fueron        cesanteados los dos profesores de esta &uacute;ltima, los doctores Montalvo        Covarrubias y Reol Ferrera.    <br>           <br>       Por Orden Militar No.280 del 12 de julio de 1900 fue nombrado el doctor        Montalvo Covarrubias profesor auxiliar B para la nueva c&aacute;tedra o        grupo 6, encargado de la asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        Infantiles y por disposici&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Instrucci&oacute;n        P&uacute;blica de 16 de julio de 1900 fue nombrado el doctor Reol Ferrera        profesor auxiliar interino especial B jefe de cl&iacute;nica de la propia        asignatura hasta que por la Orden No.403 de 3 de octubre de 1900 fue ratificado        en dicho cargo, del que tom&oacute; posesi&oacute;n tres d&iacute;as m&aacute;s        tarde.    <br>           <br>       El 21 de junio del 1901 fallece en La Habana el doctor Montalvo Covarrubias        y desde esa fecha desempe&ntilde;a el doctor Reol Ferrera los cargos de        profesor auxiliar y jefe de cl&iacute;nica en los que es confirmado por        ejercicios de concurso- oposici&oacute;n poco despu&eacute;s.    <br>           <br>       En estos dos puestos trabajar&aacute; el doctor Reol Ferrera hasta que por        la Orden No.233 del 29 de octubre de 1901 que modific&oacute; la agrupaci&oacute;n        de c&aacute;tedras de la Escuela de Medicina se determin&oacute; que a la        c&aacute;tedra No.6 correspond&iacute;an: un profesor (titular), un profesor        auxiliar jefe de Cl&iacute;nica M&eacute;dica y un profesor auxiliar jefe        de Cl&iacute;nica Infantil y con esta &uacute;ltima denominaci&oacute;n        desempe&ntilde;&oacute; su cargo el doctor Reol Ferrera hasta su fallecimiento        en La Habana el 24 de mayo de 1906.    <br>           <br>       Para cubrir la plaza vacante, por Resoluci&oacute;n del Secretario de Instrucci&oacute;n        P&uacute;blica fue nombrado el doctor &Aacute;ngel A. Aball&iacute; Arellano        interinamente, el 21 de julio de 1906 y tom&oacute; posesi&oacute;n dos        d&iacute;as m&aacute;s tarde.    <br>           ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       Sacada a concurso-oposici&oacute;n, en ejercicios de tal brillantez que        hicieron &eacute;poca, la obtuvo el propio doctor Aball&iacute; Arellano.        Concurri&oacute; tambi&eacute;n a dicha c&eacute;lebre justa acad&eacute;mica        el doctor Armando de C&oacute;rdova y de Quesada, unos a&ntilde;os m&aacute;s        tarde notable profesor de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        de Enfermedades Nerviosas y Mentales. El doctor Aball&iacute; fue nombrado        en el cargo por Decreto del Gobernador Provisional de Cuba de 16 de noviembre        de 1906.    <br>           <br>       Durante m&aacute;s de tres lustros desempe&ntilde;ar&aacute; el profesor        Aball&iacute;, &eacute;l solo, la asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        Infantiles hasta unos meses antes de separarse &eacute;sta como c&aacute;tedra        independiente, cuando el Consejo Universitario en sesi&oacute;n de 25 de        abril de 1923 aprob&oacute; el nombramiento del doctor F&eacute;lix Hurtado        Galt&eacute;s, quien era ayudante graduado de la c&aacute;tedra de Trabajos        de An&aacute;lisis de Microscop&iacute;a y Qu&iacute;mica Cl&iacute;nica,        como profesor interino de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles,        sin sueldo y tom&oacute; posesi&oacute;n el 30 de abril siguiente.    <br>           <br>       Creada la c&aacute;tedra y ascendido a profesor titular el doctor Aball&iacute;        Arellano por Decreto Presidencial de 31 de diciembre de 1923 fue nombrado        el doctor Hurtado Galt&eacute;s profesor auxiliar interino, con sueldo,        cargo del que tom&oacute; posesi&oacute;n el 18 de enero del siguiente a&ntilde;o.        Sacada a concurso- oposici&oacute;n la plaza la obtuvo el propio doctor        Hurtado y fue nombrado por Decreto Presidencial de 14 de junio de 1924.    <br>           <br>       El doctor Hurtado Galt&eacute;s al igual que el profesor Aball&iacute;,        al graduarse de doctor en medicina el 19 de julio de 1918 fue declarado        alumno eminente y se le otorg&oacute; la Beca de Viaje. Esto sin embargo,        se debi&oacute; a un hecho que tuvo mucho de excepcional en estos casos,        pues el que hab&iacute;a quedado en primer lugar por su expediente, el doctor        Eugenio Torroella Mata, que a&ntilde;os despu&eacute;s fue un eminente profesor        de la c&aacute;tedra de Cl&iacute;nica Quir&uacute;rgica, por razones econ&oacute;micas        renunci&oacute; a la beca para dedicarse inmediatamente al ejercicio de        la profesi&oacute;n. Y recalcamos en este hecho porque llama la atenci&oacute;n        la diferencia tan grande que hab&iacute;a entre estos dos primeros expedientes.        El doctor Torroella Mata<span class="superscript">21 </span>hab&iacute;a        logrado 28 sobresalientes y 20 premios ordinarios en 32 asignaturas y el        doctor Hurtado Galt&eacute;s<span class="superscript">22</span> 18 sobresalientes        y 13 premios en igual n&uacute;mero de asignaturas.    <br>           <br>       Cuando cursaba el cuarto a&ntilde;o de la carrera, el doctor Hurtado fue        nombrado por oposici&oacute;n alumno interno del Hospital &quot;Nuestra        Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot;, al siguiente a&ntilde;o, tambi&eacute;n        por oposici&oacute;n, se le ratific&oacute; en el cargo y por concurso alcanz&oacute;        la plaza de alumno ayudante honorario del laboratorio de la c&aacute;tedra        de Terap&eacute;utica y Farmacolog&iacute;a. Al graduarse se le nombr&oacute;        por oposici&oacute;n m&eacute;dico interno del mismo hospital docente.    <br>           ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       Con gran vocaci&oacute;n por los estudios de las enfermedades de la infancia        durante los dos a&ntilde;os de su beca asisti&oacute; provechosamente a        los servicios de cl&iacute;nica pedi&aacute;trica de los profesores Bernard        J. Marfan y Pierre Nob&eacute;court en Par&iacute;s, Albert L. Louz en Bruselas,        Carl Mayer y Heinrich Finkelstein en Berl&iacute;n y Clements F. von Pirquet        en Viena.<span class="superscript">23</span> Fue m&eacute;dico interno del        Sanatorio Nuestra Se&ntilde;ora de la Covadonga; jefe del Servicio de Ni&ntilde;os        del Dispensario &quot;Tamayo&quot;; jefe del Servicio de Ni&ntilde;os de        la Policl&iacute;nica Nacional; director del Instituto del Ni&ntilde;o;        secretario y vicepresidente de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de        La Habana; presidente de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a; secretario        general de la Federaci&oacute;n M&eacute;dica de Cuba; secretario general        del V Congreso Panamericano del Ni&ntilde;o (1927); miembro de la Junta        de Gobierno de la Facultad de Medicina     <br>       (1944-1952); Profesor <i>Honoris Causa</i> de la Escuela de Medicina de        Port au Prince, Hait&iacute;; miembro de todas las sociedades pedi&aacute;tricas        de Latinoam&eacute;rica y de numerosas de Am&eacute;rica del Norte y Europa;        Subsecretario de Salubridad y Asistencia Social (primero en ocupar el cargo        en 1940) y Delegado Permanente del Gobierno de Cuba ante la Organizaci&oacute;n        Mundial de la Salud.<span class="superscript">24</span>    <br>           <br>       Orador de gran elocuencia se destac&oacute; siempre en la c&aacute;tedra        como conferencista consumado y por su capacidad organizativa y dinamismo        fue de gran ayuda al profesor Aball&iacute; Arellano en sus empe&ntilde;os        de desarrollo de los servicios de la c&aacute;tedra. Su compromiso pol&iacute;tico,        sin embargo, con las dos etapas de gobierno del dictador Batista empa&ntilde;&oacute;        grandemente su imagen p&uacute;blica.    <br>           <br>       Como hab&iacute;amos dejado escrito en el ac&aacute;pite anterior, al ser        exaltado el doctor Aball&iacute; Arellano al cargo de Profesor Em&eacute;ritus,        el doctor Hurtado Galt&eacute;s ascendi&oacute; a profesor titular, aunque        continu&oacute; devengando el sueldo de auxiliar, por no estar todav&iacute;a        dotado el de profesor Em&eacute;ritus. Por Decreto del Decano de 3 de febrero        de 1950 fue designado, tambi&eacute;n por ascenso, el doctor Teodosio Valledor        Campo<span class="superscript">25</span> como profesor auxiliar con la misma        condicional de cobrar como agregado.    <br>           <br>       Al ser dotado de presupuesto el cargo de Profesor Em&eacute;ritus y ser        nombrado en propiedad, con sueldo, profesor titular el doctor Hurtado Galt&eacute;s,        por Decreto Rectoral de 15 de agosto de 1950 fue nombrado en propiedad,        con sueldo, profesor auxiliar el doctor Valledor Campo.    <br>           <br>       Hombre en extremo laborioso el profesor Valledor se gradu&oacute; de doctor        en medicina en la Universidad de La Habana, el 24 de julio de 1923.<span class="superscript">26</span>        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, con sus propios recursos econ&oacute;micos,        viaj&oacute; a Par&iacute;s donde asisti&oacute; a los servicios de cl&iacute;nica        pedi&aacute;trica de los profesores Marfan y Nob&eacute;court.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       Fue m&eacute;dico interno del Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las        Mercedes&quot;; m&eacute;dico del Servicio de Ni&ntilde;os del Dispensario        &quot;Tamayo&quot;; subdirector del Instituto del Ni&ntilde;o; presidente        de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a; presidente de la Sociedad de        Neumolog&iacute;a; director del Hospital- Sanatorio Antituberculoso Infantil        &quot;&Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;&quot;; miembro de la Sociedad de        Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana y miembro de sociedades de pediatr&iacute;a        de Estados Unidos, Per&uacute;, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, M&eacute;xico,        Venezuela y Espa&ntilde;a.<span class="superscript">27</span></p>   </li>       <li> La reforma universitaria de 1923 cre&oacute; en la reci&eacute;n independizada      c&aacute;tedra No.21 dos cargos de ayudante graduado. Por Resoluci&oacute;n      Rectoral de 31 de enero de 1924 fueron nombrados en ellos, por pruebas de      oposici&oacute;n, los doctores Gustavo Garc&iacute;a- Montes Hern&aacute;ndez,      cu&ntilde;ado del profesor Aball&iacute; y Benito Vil&aacute; G&oacute;mez<span class="superscript">28</span>,      para los cursos comprendidos de 1923-1925.          <p>El 30 de septiembre de 1925 tomaron posesi&oacute;n nuevamente, por pruebas        de oposici&oacute;n, los doctores Garc&iacute;a-Montes y Vil&aacute; G&oacute;mez        para los cursos de 1925-1927.</p>         <p>Otros docentes cubrir&aacute;n estas plazas cuando por Resoluci&oacute;n        Rectoral de 1ro de octubre de 1927 fueron nombrados, siempre por oposici&oacute;n,        los doctores Teodosio Valledor Campo, que lo era desde 1924 en la c&aacute;tedra        No.16 Terap&eacute;utica con aplicaci&oacute;n a la Cl&iacute;nica y Agust&iacute;n        Castellanos Gonz&aacute;lez,<span class="superscript">29</span> para los        cursos de 1927-1929. Estos mismos docentes fueron ratificados en sus cargos,        por oposici&oacute;n, por Resoluci&oacute;n Rectoral de1ro de octubre de        1929 para los cursos de 1929-1931.    <br>           <br>       Clausurada la Universidad de La Habana por Decreto Presidencial de 15 de        diciembre de 1930 y reabierta despu&eacute;s de la ca&iacute;da del dictador        General Gerardo Machado, el 12 de agosto de 1933, continuaron los doctores        Valledor Campo y Castellanos Gonz&aacute;lez en sus cargos, sin nuevas oposiciones,        hasta que por Ley Docente del 8 de enero de 1937 se transformaron estas        plazas en las de profesores agregados y las ocuparon interinamente ambos        docentes.    <br>           <br>       Por Resoluci&oacute;n Rectoral de 25 de Julio de 1939 se le ratific&oacute;        al doctor Valledor Campo como profesor agregado en propiedad y por acuerdo        del Consejo Universitario en sesi&oacute;n de 8 de diciembre de 1944 se        le reconoci&oacute; derecho de ascenso.    <br>     </p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por Decreto Rectoral de 21 de junio de 1949 se le ratifica como profesor        agregado en propiedad al doctor Castellanos Gonz&aacute;lez. En su expediente        administrativo No. 9135 no aparece cuando le reconocieron el derecho de        ascenso, ni tampoco en el Bolet&iacute;n Oficial de la Universidad de La        Habana, pero seguramente no lo ten&iacute;a cuando el 3 de febrero de 1950        ascendi&oacute; el doctor Valledor Campo a profesor auxiliar, sin necesidad        de sacarse la plaza a ejercicios de concurso-oposici&oacute;n, por ser de        los dos profesores agregados el que pose&iacute;a tal derecho. Por comunicaci&oacute;n        personal del doctor Jos&eacute; R. Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez conocemos        que al doctor Castellanos molest&oacute; la aplicaci&oacute;n del derecho        de ascenso del doctor Valledor Campo, aunque no realiz&oacute; ninguna gesti&oacute;n        legal de protesta, como era frecuente en la &eacute;poca.<span class="superscript">30</span>    <br>           <br>       Nieto de chino, el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez es el primer m&eacute;dico        con tal origen que lleg&oacute; al profesorado de la Facultad de Medicina        de la Universidad de La Habana. Su hermano Israel fue un eminente m&eacute;dico        polici&oacute;logo, de prestigio internacional, autor de una extensa bibliograf&iacute;a        cient&iacute;fica.    <br>           <br>       De brillante expediente de estudios, el profesor Castellanos Gonz&aacute;lez        alcanz&oacute; 30 sobresalientes y 21 premios ordinarios en 32 asignaturas,        s&oacute;lo superado por el doctor Pedro Kour&iacute; Esmeja, despu&eacute;s        eminente profesor titular de la c&aacute;tedra de Parasitolog&iacute;a y        Medicina Tropical. Se gradu&oacute; de doctor en medicina el 14 de julio        de 1925.<span class="superscript">31</span>    <br>           <br>       Estudiante del cuarto a&ntilde;o de medicina, en 1923, se sinti&oacute;        inclinado a la obstetricia junto al eminente profesor Eusebio Hern&aacute;ndez        P&eacute;rez, sin embargo, poco despu&eacute;s convencido por los profesores        Aball&iacute; y Hurtado pas&oacute; a laborar en el laboratorio reci&eacute;n        fundado de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles,        en el cual ocup&oacute; la direcci&oacute;n al graduarse y donde lleg&oacute;        a desarrollar, a&ntilde;os m&aacute;s tarde una labor investigativa, que        ampliada en otros servicios de la c&aacute;tedra, le gan&oacute; prestigio        internacional sobre todo en el campo de la exploraci&oacute;n intracard&iacute;aca.        Fue miembro de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana, presidente        de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a y miembro correspondiente de casi        todas las sociedades de pediatr&iacute;a de Am&eacute;rica y Europa.<span class="superscript">32</span>    <br>           <br>       La plaza de profesor agregado dejada vacante por el doctor Valledor Campo        fue convocada a ejercicios de concurso oposici&oacute;n y se presentaron        como aspirantes los doctores Gustavo Cardelle Penichet y Arturo Jos&eacute;        Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes. El primero era desde 1928 instructor        de la c&aacute;tedra y el segundo hab&iacute;a pasado por las categor&iacute;as        de adscripto e instructor y era en esos momentos asociado a los servicios        de la c&aacute;tedra. El tribunal qued&oacute; integrado: como presidente,        por el doctor Hurtado Galt&eacute;s; secretario, el doctor Valledor Campo        y vocales los doctores Castellanos Gonz&aacute;lez, Antonio M. Vald&eacute;s        Dapena, profesor titular de Terap&eacute;utica con aplicaci&oacute;n a la        Cl&iacute;nica y Domingo F. Ramos Delgado, profesor titular de una de las        c&aacute;tedras de Patolog&iacute;a General con su cl&iacute;nica.    <br>           ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       El doctor Cardelle Penichet obtuvo ventaja en el concurso, con 11,5 puntos        sobre 30 y el doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes 8,65. Pero el doctor        Cardelle descendi&oacute; mucho en los cuatro ejercicios de oposici&oacute;n        para obtener 60 puntos en total otorgados por cada uno de los tres profesores        de la c&aacute;tedra; 57,5 por el doctor Ramos Delgado y 59,5 por el doctor        Vald&eacute;s Dapena. El doctor Aball&iacute; gan&oacute; por unanimidad        pues los profesores de la c&aacute;tedra le otorgaron cada uno en total        71,65 puntos; el doctor Ramos Delgado 70,65 y el doctor Vald&eacute;s Dapena        73,65. Por Decreto Rectoral de marzo 2 de 1951 fue nombrado profesor agregado,        por oposici&oacute;n, con derecho de ascenso.<span class="superscript">33</span>    <br>           <br>       El doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes es hijo del profesor Aball&iacute;        Arellano; nieto del licenciado Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a M&oacute;ntes,        abogado notable, patriota y primer Secretario de Hacienda al instaurarse        la Rep&uacute;blica el 20 de mayo de 1902 y sobrino del doctor Oscar Garc&iacute;a-Montes        Hern&aacute;ndez, economista notable, Profesor Em&eacute;ritus de la Facultad        de Ciencias Sociales de la Universidad de La Habana y Ministro de Hacienda.    <br>           <br>       Casi toda su formaci&oacute;n cultural y cient&iacute;fica la recibi&oacute;        el doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes en los Estados Unidos. La segunda        ense&ntilde;anza la curs&oacute; (1924-1928) en The Mercesburg Academy,        Pennsylvania. La carrera de medicina la comenz&oacute; en La Habana donde        estudi&oacute; la pre-m&eacute;dica y el primer a&ntilde;o con gran aprovechamiento.        Clausurada la Universidad de La Habana en diciembre de 1930 por el Gobierno        del General Machado, continu&oacute; sus estudios en la Universidad Georgetown,        Washington, para graduarse de doctor en medicina en 1935. De regreso a Cuba        realiz&oacute; los ejercicios de rev&aacute;lida el 1 de octubre de 1937        y se le expidi&oacute; el t&iacute;tulo seis d&iacute;as despu&eacute;s.<span class="superscript">34</span>    <br>           <br>       Fue miembro titular de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana        y de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a y lo es de numerosas sociedades        pedi&aacute;tricas de toda Am&eacute;rica.</p>   </li>       <li> Por la reforma universitaria de 1923 se crearon plazas de alumnos ayudantes      en diferentes c&aacute;tedras de la Facultad de Medicina y a la de Patolog&iacute;a      y Cl&iacute;nica Infantiles le correspondi&oacute; una, la que sin embargo,      permaneci&oacute; vacante casi todo el tiempo de su existencia. Los &uacute;nicos      estudiantes que hemos encontrado que la desempe&ntilde;aron fueron el se&ntilde;or      Antonio Oscar P&eacute;rez Ara<span class="superscript">35</span> desde 1925      hasta su graduaci&oacute;n de doctor en medicina el 17 de julio de 1926 y      la se&ntilde;orita Esperanza S. Costa y Mart&iacute;nez<span class="superscript">36</span>      desde 1926 hasta su graduaci&oacute;n el 25 de agosto de 1927.</li>       <li>Al establecerse la carrera profesoral, el Claustro Pleno de la Facultad      de Medicina en sesi&oacute;n de 6 de octubre de 1938, a propuesta de la Comisi&oacute;n      Permanente de Adscripci&oacute;n, acord&oacute; el ingreso en el per&iacute;odo      de adscripci&oacute;n del doctor Arturo J. Aball&iacute; Garc&iacute;a- Montes.<span class="superscript">37</span>          <p>La Junta de Gobierno en sesi&oacute;n de 22 de octubre de 1941 aprob&oacute;        a propuesta de la Comisi&oacute;n Permanente de Adscripci&oacute;n el ingreso        en la carrera profesoral como adscriptos de los doctores Argelio Garc&iacute;a        L&oacute;pez, Alberto Mata Lav&iacute;n, Jorge Beato Nu&ntilde;ez, Ren&eacute;        Montero de la Pedraja, Arturo Escobar Aces y Rafael de la Portilla Lavastida.<span class="superscript">38</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina en sesi&oacute;n de 27 de abril        de 1944 aprob&oacute; el ingreso como adscriptos de los doctores Joaqu&iacute;n        Pascual Gispert, M&aacute;ximo G&oacute;mez Vila, Jos&eacute; R. Montalvo        Urrutibascoa, Diego Sosa Bens, Manuel P&eacute;rez-Stable Carre&ntilde;o        y Cristina M. &Aacute;lvares Pujols.<span class="superscript">39</span>        En sesi&oacute;n de 14 de agosto de 1946 de los doctores Jos&eacute; Onelio        Fleites D&iacute;az, Otto L. Garc&iacute;a D&iacute;az, Caridad Mas Portuondo,        Francisco Ducassi L&oacute;pez- Doriga y Celerina N. Herrera P&eacute;rez.<span class="superscript">40</span>        En sesi&oacute;n de 25 de noviembre de 1948 de los doctores Jos&eacute;        R. del C. Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez; Mario Fern&aacute;ndez Alonso,        Alberto C. Calder&iacute;n G&oacute;mez, Sergio Mart&iacute;n Fantony de        la Vega y Dagoberto Rodr&iacute;guez Molina.<span class="superscript">41</span>        En sesi&oacute;n de 3 de noviembre de 1950 de los doctores Francisco Venegas        Mui&ntilde;as, Edmon Rodr&iacute;guez Salinas, Alberto B. de C&oacute;rdova        y Cordov&eacute;s, Juan J. Villa Campos, Clara Satanowsky Cohen y Jorge        A. de las M. Naya Pujol.<span class="superscript">42</span> En sesi&oacute;n        de 5 de febrero de 1953 de los doctores Olimpo de J. Moreno V&aacute;zquez,        Lian&eacute; Borbolla y Vacher, Rafael L. Cepero Rodr&iacute;guez, Rolando        A. Rodr&iacute;guez y Fern&aacute;ndez y Ceferino J. Cat&aacute; Lage<span class="superscript">43</span>        y en sesi&oacute;n de 20 de marzo de 1956 de los doctores Sergio A. de Lamerens        de Zayas, Waldo M. Mart&iacute;nez Garc&iacute;a, Rory A. Mar&iacute;n y        Cu&eacute;tara, Luis C. Blanco Fern&aacute;ndez y Verisimo F. S&aacute;nchez        Barrio.<span class="superscript">44</span>    <br>           <br>       Sin precisar fechas tambi&eacute;n fueron adscriptos los doctores Lorenzo        Exp&oacute;sito Mart&iacute;nez, Argelio de Feria Santiesteban, Jos&eacute;        F. Corral Almonte, Esther Prieto V&aacute;zquez y Juan L. Su&aacute;rez        Murias.    <br>           <br>       Al crearse en 1928 los cargos de instructores, fueron nombrados en la c&aacute;tedra        No.21 Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles por Decreto del Decano        de 31 de octubre de 1928, a propuesta del profesor titular, los doctores        Gustavo Garc&iacute;a -Montes Hern&aacute;ndez, Gustavo Cardelle Penichet,        Julio Cabrera Calder&iacute;n, Gabriel G&oacute;mez del R&iacute;o y Carlos        Hern&aacute;ndez - Miyares Marty.<span class="superscript">45</span>    <br>           <br>       La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina en sesi&oacute;n de 5 de        octubre de 1938 reconoci&oacute; el trabajo total de los antiguos instructores,        anteriormente relacionados, los cuales por Decreto Rectoral de 31 de octubre        siguiente fueron nombrados nuevamente en sus cargos.<span class="superscript">46</span>    <br>           <br>       El Decano de la Facultad de Medicina a propuesta de la Comisi&oacute;n Permanente        de Adscripci&oacute;n, el 30 de abril de 1942 nombr&oacute; instructor al        doctor Arturo J. Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina de 14 de agosto de 1946        se le otorg&oacute; certificado de aptitud a los instructores doctores Manuel        M. Ramos Ram&iacute;rez, Mar&iacute;a T. Estrada Sans&oacute;n, Emilio Soto        Pradera, Arturo J. Aball&iacute; Garc&iacute;a- M&oacute;ntes, Domingo G&oacute;mez        Tejera, V&iacute;ctor Santamarina Salanueva, Enrique Gal&aacute;n Conesa,        Saturnino Mart&iacute;nez Leyro, Ren&eacute; Montero de la Pedraja, Argelio        Garc&iacute;a L&oacute;pez y Jorge Beato N&uacute;&ntilde;ez.<span class="superscript">47</span>    <br>           <br>       Por acuerdo del Claustro de igual fecha permanecieron como instructores        indefinidos, hasta que se determinara su cesaci&oacute;n, los doctores Julio        Cabrera Calder&iacute;n, Gustavo Cardelle Penichet, Carlos Hern&aacute;ndez-        Miyares Marty, Gabriel G&oacute;mez del R&iacute;o y Gustavo Garc&iacute;a-        M&oacute;ntes Hern&aacute;ndez.<span class="superscript">48</span>    <br>           <br>       El Claustro en sesi&oacute;n de 30 de mayo de 1949 acord&oacute; otorgar        certificado de aptitud como instructor al doctor Jos&eacute; R. Montalvo        Urrutibascoa.<span class="superscript">49</span> En sesi&oacute;n de 3 de        noviembre de 1950 al doctor Manuel P&eacute;rez- Stable Carre&ntilde;o.<span class="superscript">50</span>        En sesi&oacute;n de 30 de agosto de 1952 a la doctora Caridad Mas Portuondo.<span class="superscript">51</span>        En sesi&oacute;n de 4 de marzo de 1954 a los doctores Jos&eacute; R. Jord&aacute;n        Rodr&iacute;guez y Sergio Mart&iacute;n Fantony de la Vega<span class="superscript">52</span>        y en sesi&oacute;n de 23 de octubre de 1959 a la doctora Lian&eacute; Borbolla        Vacher.<span class="superscript">53</span>    <br>           <br>       Sin precisar fecha fueron instructores los doctores Emilio Alem&aacute;n        V&aacute;zquez, Nicol&aacute;s Bello Gil, Dagoberto Rodr&iacute;guez Molina        y Eliseo Prado Gonz&aacute;lez.    <br>           <br>       Aunque muchos de estos docentes al finalizar las etapas de adscriptos e        instructores permanecieron como asociados a los servicios de la c&aacute;tedra        solamente tenemos como tales a los doctores Arturo J. Aball&iacute; Garc&iacute;a-        Montes, Juli&aacute;n F. Ara&ntilde;a Florido y Jos&eacute; R. Jord&aacute;n        Rodr&iacute;guez.</p>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> A partir de la reforma universitaria de 1923 comienza para la c&aacute;tedra      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles una etapa de innegable crecimiento      en calidad y diversidad de servicios anexos. Hasta ese momento contaba solamente      con una sala de 20 camas para ni&ntilde;os mayores &quot;San Vicente&quot;,      desde 1900 y una peque&ntilde;a consulta externa, desde 1906.          <p>Gracias a las gestiones del doctor Aball&iacute; Arellano ante la Comisi&oacute;n        Nacional de Protecci&oacute;n a la Infancia se construy&oacute; en 1926,        unida a su c&aacute;tedra, la sala de lactantes Manuel de la Cruz, con 20        camas distribuidas en sistema celular, con un Laboratorio de Leche, donde        se llevaba a cabo la ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica del alimento del ni&ntilde;o.        Durante a&ntilde;os el profesor Aball&iacute; Arellano luch&oacute; porque        esta secci&oacute;n, con el nombre de &quot;Gota de Leche&quot;, pudiera        aumentar sus recursos para ampliar la distribuci&oacute;n de tan vital alimento        a los ni&ntilde;os lactantes de familias sin posibilidades econ&oacute;micas        de obtenerlo regularmente.<span class="superscript">54</span>    <br>           <br>       En 1938 se cre&oacute; adjunto a esta secci&oacute;n el Seminario Diet&eacute;tico        para las pr&aacute;cticas obligatorias de alimentaci&oacute;n infantil,        bajo la tutela de los profesores de la c&aacute;tedra y dirigido por la        doctora Mar&iacute;a Teresa Estrada Sans&oacute;n, con una Exposici&oacute;n        Permanente de Alimentos, de car&aacute;cter privado, anexa al seminario,        en que figuraban los distintos tipos o modelos de leche comerciales, cereales,        legumbres y otros y todo lo que en materia alimenticia infantil la industria        elaboraba, para facilitar al m&eacute;dico su mejor aplicaci&oacute;n y        la m&aacute;s amplia garant&iacute;a que la diet&eacute;tica del ni&ntilde;o        impon&iacute;a en el momento. Esta exposici&oacute;n estaba dedicada exclusivamente        a los alumnos y m&eacute;dicos, que en grupos limitados, realizaban su aprendizaje        en el Seminario.<span class="superscript">55</span>    <br>           <br>       En 1925 se crea un Laboratorio Cl&iacute;nico, bajo la direcci&oacute;n        del doctor Agust&iacute;n Castellanos Gonz&aacute;lez, con secciones de        Bacteriolog&iacute;a y Qu&iacute;mica Cl&iacute;nica. Este laboratorio unos        a&ntilde;os despu&eacute;s se dividi&oacute; en un Departamento de Investigaciones        Especiales para el control de nuevas t&eacute;cnicas y la realizaci&oacute;n        de trabajos cient&iacute;ficos a cargo del propio doctor Castellanos Gonz&aacute;lez,        en el que se completaron importantes investigaciones y en un Departamento        General, para los an&aacute;lisis ordinarios de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica        diaria, en cuya realizaci&oacute;n colaboraban los alumnos en sus ejercicios        pr&aacute;cticos, bajo la estrecha vigilancia de los instructores especializados        en an&aacute;lisis cl&iacute;nicos, dentro de la pediatr&iacute;a. Al frente        de este segundo laboratorio, al que se le uni&oacute; un Departamento de        Transfusiones Sangu&iacute;neas, estuvieron los doctores Emilio Garc&iacute;a        P&eacute;rez y Vivino Garc&iacute;a Remedios, el &uacute;ltimo de los cuales        ocup&oacute; los cargos docentes de ayudante graduado y profesor agregado        de la c&aacute;tedra de Trabajos de An&aacute;lisis de Microscop&iacute;a        y Qu&iacute;mica Cl&iacute;nica.<span class="superscript">56</span>    <br>           <br>       Adem&aacute;s de los laboratorios citados se organiz&oacute; otro destinado        a Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica y el Departamento de Rayos X, Fisioterapia        y Electroterapia. Este &uacute;ltimo inaugurado en 1929, estaba dirigido        por el doctor Jos&eacute; Prats Garc&iacute;a.    <br>           <br>       A partir de 1923 la Consulta Externa fue ampliada para constituir un Dispensario,        integrado por consultas de pediatr&iacute;a y de otras especialidades en        relaci&oacute;n con las enfermedades de la infancia. As&iacute; junto a        las Consultas de Lactantes y Ni&ntilde;os Mayores, atendidas por los doctores        Castellanos Gonz&aacute;lez, Vil&aacute; G&oacute;mez, Garc&iacute;a-Montes,        Cardelle Penichet, G&oacute;mez del R&iacute;o, Cabrera Calder&iacute;n        y Hern&aacute;ndez- Miyares, se establecieron las de L&uacute;es y Enfermedades        de la Piel, ofrecidas por el doctor Alberto Oteiza Setien y de Tuberculosis        y V&iacute;as Respiratorias, a cargo del doctor Valledor Campo. En estas        dos consultas de especialidades se lograron incorporar r&aacute;pidamente        nuevos avances m&eacute;dicos como fueron la aplicaci&oacute;n de los arsenicales        por v&iacute;a endovenosa (seno longitudinal) y el estudio del l&iacute;quido        cefalorraqu&iacute;deo en la heredos&iacute;filis, especialmente con referencias        a las reacciones coloidales del tipo lange, en la primera y el uso rutinario        del pneumot&oacute;rax, la lipoterapia endovenosa, broncograf&iacute;a y        otros en la segunda.<span class="superscript">57</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       El servicio de Consultas Antituberculosas estuvo en sus inicios bajo la        &eacute;gida de la Liga Nacional contra la Tuberculosis Infantil y m&aacute;s        tarde se transform&oacute; en el Dispensario &quot;Calmette&quot;, que por        Ley del Congreso de la Rep&uacute;blica qued&oacute; bajo control del Consejo        Nacional de Tuberculosis, al crearse este.    <br>           <br>       La Liga Nacional contra la Tuberculosis Infantil, fue una instituci&oacute;n        no estatal, presidida por la se&ntilde;ora Corina Garc&iacute;a- Montes        Hern&aacute;ndez, esposa del doctor Aball&iacute; Arellano, creada por iniciativa        de &eacute;ste y que tuvo su sede en la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a        y Cl&iacute;nica Infantiles. Se gestion&oacute; y obtuvo despu&eacute;s        por iniciativa de los profesores de la c&aacute;tedra la creaci&oacute;n        en el Sanatorio &quot;La Esperanza&quot; de una sala de ni&ntilde;os, para        la que fue designada la doctora Rita Shelton Villal&oacute;n, primero y        el doctor Ren&eacute; Garc&iacute;a Mendoza, despu&eacute;s, ambos miembros        del grupo m&eacute;dico de trabajo de la c&aacute;tedra. M&aacute;s tarde        bajo los auspicios de la Liga Nacional contra la Tuberculosis Infantil y        a iniciativa tambi&eacute;n de la c&aacute;tedra se organiz&oacute; el Asilo        de Lactantes &quot;Rafael Mar&iacute;a de C&aacute;rdenas&quot;, bajo la        direcci&oacute;n del doctor Carlos Hern&aacute;ndez- Miyares Marty, instructor        de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles.<span class="superscript">58</span>    <br>           <br>       As&iacute; mismo se crearon en el Dispensario de la c&aacute;tedra las consultas        de Garganta, Nariz y O&iacute;dos a cargo del doctor Abelardo Codinach Segura;        de Enfermedades de los Ojos ofrecida por el doctor Miguel A. Branly Grenet,        profesor auxiliar de la c&aacute;tedra de Enfermedades de los Ojos con su        Cl&iacute;nica y la de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica Infantil, en colaboraci&oacute;n        con la c&aacute;tedra de Ortopedia, bajo la direcci&oacute;n del profesor        titular de la misma doctor Alberto Incl&aacute;n Costa.    <br>           <br>       Poco tiempo despu&eacute;s la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        Infantiles se anex&oacute; al servicio de la sala &quot;San Antonio&quot;        del Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot; donde qued&oacute;        instalado el Servicio de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica Infantil, con        su correspondiente Solarium a cargo tambi&eacute;n del doctor Alberto Incl&aacute;n        Costa. En esta sala trabajaron los doctores Jos&eacute; P&eacute;rez Lori&eacute;,        Pedro S&aacute;nchez Toledo e Isidoro Pascau P&eacute;rez, instructor, profesor        auxiliar y agregado, respectivamente, de la c&aacute;tedra de Ortopedia.    <br>     </p>         <p> Por nueva iniciativa de los profesores de la c&aacute;tedra se constituy&oacute;        una comisi&oacute;n para el estudio de la poliomielitis, integrada por los        doctores Aball&iacute; Arellano, Hurtado Galt&eacute;s, Clemente y Alberto        Incl&aacute;n Costa y Gabriel G&oacute;mez del R&iacute;o, lo que trajo        como consecuencia la instalaci&oacute;n en la sala &quot;San Juan de Dios&quot;        del propio Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot; de        un servicio, con 20 camas, destinado a los ni&ntilde;os enfermos de poliomielitis.        Al frente de la cl&iacute;nica infantil estaba el doctor G&oacute;mez del        R&iacute;o, auxiliado por el doctor Nicol&aacute;s Bello Gil.<span class="superscript">59</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       De acuerdo con las posibilidades del momento en el Dispensario de la c&aacute;tedra        se cre&oacute; el servicio de Enfermedades del Coraz&oacute;n, con secci&oacute;n        anexa de electrocardiograf&iacute;a, bajo la direcci&oacute;n del doctor        Castellanos Gonz&aacute;lez. Este servicio fue dirigido a&ntilde;os despu&eacute;s,        al pasar el doctor Castellanos al Hospital Municipal de la Infancia, por        el doctor Ram&oacute;n Aixal&aacute; &Aacute;lvarez y labor&oacute; tambi&eacute;n        en &eacute;l, el doctor Sidney Orrett Bagshaw.    <br>           <br>       Igualmente se cre&oacute; el Servicio de Nutrici&oacute;n con secci&oacute;n        anexa de metabolismo basal al cuidado del doctor Vicente Lega&ntilde;oa        Arrebola, profesor auxiliar de la c&aacute;tedra de F&iacute;sica Biol&oacute;gica        y a&ntilde;os m&aacute;s tarde el Departamento de Neuro-psiquiatr&iacute;a        Infantil bajo la direcci&oacute;n del doctor V&iacute;ctor Santamarina Salanueva,        a quien sustituy&oacute; mucho despu&eacute;s el doctor Jorge Picaza Ben&iacute;tez.        Antes de la fundaci&oacute;n de tan importante departamento ya la c&aacute;tedra        hab&iacute;a contado por largo tiempo con la colaboraci&oacute;n, en estos        estudios, del doctor Carlos Ram&iacute;rez Corr&iacute;a, eminente neuro-        cirujano y profesor agregado de la c&aacute;tedra de Anatom&iacute;a e Histolog&iacute;a        Patol&oacute;gicas.    <br>           <br>       Dirigido al campo de la psico-pedagog&iacute;a el nuevo departamento solicit&oacute;        y obtuvo la colaboraci&oacute;n de los doctores Jos&eacute; M. Guti&eacute;rrez        Hern&aacute;ndez, profesor titular de Mediciones Mentales y Decano de la        Facultad de Educaci&oacute;n de la Universidad de La Habana y Aurora Garc&iacute;a        Herrera, profesora titular de Psicolog&iacute;a e Higiene Escolar de la        propia Facultad, los que con un grupo de j&oacute;venes doctores en pedagog&iacute;a        constituyeron en la c&aacute;tedra, bajo la inmediata direcci&oacute;n del        doctor Santamarina Salanueva y dentro del Departamento de Neuro- psiquiatr&iacute;a        Infantil, la secci&oacute;n de Psico- pedagog&iacute;a, con un aula especial        al efecto y se proyect&oacute; el establecimiento de una Cl&iacute;nica        de Conducta para una verdadera profilaxis educacional del ni&ntilde;o.<span class="superscript">60</span>    <br>           <br>       Al crearse un Servicio Especializado de Endocrinolog&iacute;a en el Dispensario,        se incorpor&oacute; a &eacute;l como m&eacute;dico asociado el doctor Luis        Viamonte Cuervo, mas tarde profesor agregado de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a        y Cl&iacute;nica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales. Durante muchos        a&ntilde;os fue consultante de cirug&iacute;a de la c&aacute;tedra el doctor        Amador Guerra S&aacute;nchez, profesor auxiliar de Cl&iacute;nica Terap&eacute;utica        Quir&uacute;rgica y T&eacute;cnica Operatoria. Tambi&eacute;n se organiz&oacute;        un Servicio de Alergias bajo la direcci&oacute;n del doctor Jos&eacute;        J. Pedrera Rodr&iacute;guez y desde 1926 cont&oacute; la c&aacute;tedra        con su propio anfiteatro de clases.    <br>           <br>       A principios de 1935 y a trav&eacute;s del doctor Gabriel G&oacute;mez del        R&iacute;o, instructor de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles,        fue presentado a la Secretar&iacute;a de Sanidad y Beneficencia un proyecto        de los doctores Aball&iacute; Arellano y Hurtado Galt&eacute;s contentivo        de un memor&aacute;ndum documentado y un anteproyecto de presupuesto, en        que se consideraban las normas posibles y fundamentos que aconsejaban la        creaci&oacute;n del Hospital Nacional de Infancia &quot;Joaqu&iacute;n L.        Due&ntilde;as&quot;, tom&aacute;ndose como base el Servicio de Ni&ntilde;os        existente en el Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot;,        perteneciente a la c&aacute;tedra.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     </p>   </li>     </ol>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/v93/f20493.jpg"><img src="/img/revistas/his/v93/f20493.jpg" width="497" height="209" border="0"></a>    
<br>       <br>   Fig. 7. El doctor Heinrich Finkelstein (1865-1942) eminente pediatra Alem&aacute;n    entre dos grandes de la pediatr&iacute;a cubana, a la izquierda el doctor &Aacute;ngel    A. Aball&iacute; y a la derecha el doctor Clemente Incl&aacute;n Costa (1879-1965).</p>     <blockquote>        <p>En julio de ese mismo a&ntilde;o se inauguraba el Hospital Municipal de la      Infancia bajo la asesor&iacute;a directa del profesor Aball&iacute; Arellano      y los profesores de la c&aacute;tedra, adopt&aacute;ndose las normas de organizaci&oacute;n      propuestas para el Hospital Nacional.     <br>         <br>     Encargada de su puesta en marcha se cre&oacute; una Comisi&oacute;n T&eacute;cnica      integrada por los profesores Aball&iacute; Arellano, Clemente y Alberto Incl&aacute;n      Costa, Hurtado Galt&eacute;s y Castellanos Gonz&aacute;lez, la cual nombr&oacute;      directamente al personal m&eacute;dico y t&eacute;cnico, cubri&eacute;ndose      al mismo tiempo otras plazas, como las de t&eacute;cnicos medios, por ejercicios      de concurso-oposici&oacute;n. Su director fundador lo fue el doctor Castellanos      Gonz&aacute;lez, a quien sustituy&oacute; a finales de a&ntilde;o el doctor      Aball&iacute; Arellano. En 1946 abandonaba el cargo el Maestro de la Pediatr&iacute;a      Cubana y nuevamente lo ocupaba el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez hasta      1959.<span class="superscript">61</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>     Al nuevo hospital se llev&oacute; la ense&ntilde;anza de la c&aacute;tedra      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles con los profesores Aball&iacute;      y Castellanos, auxiliados por gran parte de los instructores, adscriptos y      asociados, que pasaron a ser m&eacute;dicos de la instituci&oacute;n y al      frente de los servicios docentes e investigativos de la c&aacute;tedra en      el Hospital &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot; quedaron los      profesores Hurtado y Valledor, desde entonces sin la gran pl&eacute;tora de      alumnos que ven&iacute;an sufriendo desde las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.    <br>         <br>     Al producirse el fallecimiento del profesor Aball&iacute; Arellano y ascender      a titular jefe de la c&aacute;tedra el doctor Hurtado Galt&eacute;s, este      docente pas&oacute; a radicar en el Hospital Municipal de la Infancia y el      doctor Valledor Campo qued&oacute; al frente de la c&aacute;tedra en el Hospital      &quot;Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot; con el doctor Aball&iacute;      Garc&iacute;a- Montes, quien sin embargo dedicaba la mayor parte de su tiempo      al Servicio de Reci&eacute;n Nacidos de la Maternidad del Hospital Docente      &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;.    <br>         <br>     Otra instituci&oacute;n de atenci&oacute;n hospitalaria cuya fundaci&oacute;n      esta estrechamente unida a la actividad de los profesores de la c&aacute;tedra,      aunque no fue docente hasta despu&eacute;s de 1962, lo es el Hospital Sanatorio      Anti-tuberculoso &quot;&Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;&quot;.    <br>         <br>     Durante muchos a&ntilde;os el profesor Aball&iacute; Arellano hab&iacute;a      luchado incansablemente por la creaci&oacute;n de una instituci&oacute;n de      tal naturaleza y su colaboraci&oacute;n en el estudio del proyecto de construcci&oacute;n      y su posterior fiscalizaci&oacute;n de la ejecuci&oacute;n de la obra fueron      tan determinantes que al inaugurarse en julio de 1944 fue opini&oacute;n un&aacute;nime      que llevara su ilustre nombre, a pesar de que algunas influyentes figuras      del gobierno de la Rep&uacute;blica hab&iacute;an pretendido ponerle el de      la primera esposa del dictador Fulgencio Batista.    <br>         <br>     Un a&ntilde;o despu&eacute;s el profesor Aball&iacute; donaba al hospital      - sanatorio gran parte de su bien nutrida biblioteca especializada en pediatr&iacute;a.      El primer director de la instituci&oacute;n lo fue el doctor Valledor Campo,      quien desempe&ntilde;&oacute; el cargo durante cuatro a&ntilde;os.</p> </blockquote> <ol start="10">       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Al independizarse como c&aacute;tedra la asignatura de Patolog&iacute;a      y Cl&iacute;nica Infantiles se lleva a cabo algo que no ten&iacute;a precedentes      en la ense&ntilde;anza superior cubana y que no tuvo similar hasta la oficializaci&oacute;n      de las especialidades m&eacute;dicas en 1961 y fue la creaci&oacute;n de la      Escuela de Pediatr&iacute;a, anexa a la c&aacute;tedra en 1926.          <p>Con reglamento propio su programa de estudios comprend&iacute;a tres a&ntilde;os        de labores pr&aacute;cticas distribuidas en seis semestres. En el primer        semestre los graduados de doctores en medicina matriculados pasaban por        el Laboratorio Cl&iacute;nico donde realizaban pr&aacute;cticas tanto de        microscop&iacute;a y qu&iacute;mica cl&iacute;nica como de anatom&iacute;a        e histolog&iacute;a patol&oacute;gicas; en el segundo trabajaban como asistentes        a la Sala de Ni&ntilde;os Mayores &quot;San Vicente&quot;; en el tercero        a la Sala de Lactantes &quot;Manuel de la Cruz&quot;; en el cuarto y quinto        como asistentes en las consultas externas especializadas y en el &uacute;ltimo        como m&eacute;dicos del propio Dispensario de la c&aacute;tedra, dividido        el semestre en dos estancias, una de tres meses en la consulta de ni&ntilde;os        mayores y otra de tres en la de lactantes, guiados y aconsejados siempre        por el personal docente.<span class="superscript">62</span>    <br>           <br>       En esta escuela de postgrado se graduaron hasta 1936 los siguientes m&eacute;dicos        especialistas: doctores Teodosio Valledor Campo, Agust&iacute;n Castellanos        Gonz&aacute;lez, Gustavo Garc&iacute;a-Montes Hern&aacute;ndez y Benito        Vil&aacute; G&oacute;mez en enero de 1927; Gustavo Cardelle Penichet, Julio        Cabrera Calder&iacute;n, Gabriel G&oacute;mez del R&iacute;o y Carlos Hern&aacute;ndez-        Miyares Marty en junio 1 de 1929; Mar&iacute;a Luisa Cubi&ntilde;a Rodr&iacute;guez,        Domingo G&oacute;mez Tejera y Ren&eacute; Garc&iacute;a Mendoza en septiembre        de 1930; Emilio Alem&aacute;n V&aacute;zquez, Juli&aacute;n F. Ara&ntilde;a        Florido, Jos&eacute; M. Mir del Junco, Juli&aacute;n M. Castell&oacute;        Hern&aacute;ndez, Julio Fern&aacute;ndez de la Arena Fern&aacute;ndez, Carlos        Camejo y Quijano, Seraf&iacute;n Falc&oacute;n L&oacute;pez, Antonio V&aacute;zquez        Paussa, Saturnino Mart&iacute;nez Leyro y Vicente Lega&ntilde;oa Arrebola        en mayo de 1934; Esperanza S. Costa Mart&iacute;nez, Juan Marcos Labourdette        Scull, Cesar Fuentes Maldomingo, Ernesto Fern&aacute;ndez del Moral, Vivino        Garc&iacute;a Remedios, Domingo Padr&oacute;n Ferrer, William Aballes Real,        Ellis J. Artola Labrada, Estanislao Carta&ntilde;&aacute; S&aacute;nchez        y Federico Miranda Rodr&iacute;guez en julio 31 de 1935 y Marino Ramos Ram&iacute;rez,        Jos&eacute; Prats Garc&iacute;a y Daniel Mac Donald Montoro en mayo de 1936.<span class="superscript">63</span>    <br>           <br>       Cada graduado recib&iacute;a un certificado de la c&aacute;tedra firmado        por los profesores titular y auxiliar. Uno de los primeros expedidos, literalmente        dice lo siguiente:</p>   </li>     </ol>     <blockquote>        <p>&quot;Universidad de La Habana    <br>     Facultad de Medicina y Farmacia    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     C&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles    <br>     El profesor titular Dr. &Aacute;ngel A. Aball&iacute; y el profesor auxiliar      Dr. F&eacute;lix Hurtado que suscriben: extienden el presente</p>       <p>Certificado    <br>     a favor de Dr. Gustavo Garc&iacute;a Montes    <br>     Haciendo constar que ha hecho las pr&aacute;cticas se&ntilde;aladas en el      Reglamento de la C&aacute;tedra que lo habilitan como M&eacute;dico Especialista      en Enfermedades de la Infancia</p>       <p align="left">Y para su constancia firman en La Habana a 1 de enero de 1927</p>       <p align="left">Dr. A. Aball&iacute; (firma) &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dr.      F. Hurtado (firma)    <br>     Profesor Titular &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Profesor      Auxiliar&quot;<span class="superscript">64</span></p>       <p>Tambi&eacute;n se extend&iacute;an diplomas acreditativos de servicios prestados      en las distintas especialidades dentro de la pediatr&iacute;a. As&iacute;      se otorgaron en el mismo per&iacute;odo de tiempo a los siguientes especialistas:      doctores Abelardo Codinach Segura, otorrinolaring&oacute;logo; Emilio Garc&iacute;a      P&eacute;rez, laboratorista cl&iacute;nico; Jos&eacute; Prats Garc&iacute;a,      radi&oacute;logo; Alberto Oteiza Setien, dermat&oacute;logo; Pedro S&aacute;nchez      Toledo y Jos&eacute; P&eacute;rez Lori&eacute;, ortop&eacute;dicos; Amador      Guerra S&aacute;nchez, cirujano general y Carlos Ram&iacute;rez Corr&iacute;a,      neurocirujano.</p>       <p>Uno de esos diplomas copiado literalmente dice:</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Universidad de La Habana    <br>     Escuela de Medicina y Farmacia    <br>     C&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles    <br>     Dr. &Aacute;ngel A. Aball&iacute; Arellano    <br>     Profesor Titular    <br>     Dr. F&eacute;lix Hurtado Galt&eacute;s    <br>     Profesor Auxiliar    <br>     Extienden el presente    <br>     Diploma    <br>     a favor de    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Dr. Abelardo Codinach y Segura    <br>     en reconocimiento a sus trabajos prestados    <br>     en este servicio como    <br>     Especialista en Enfermedades de la Garganta    <br>     Nariz y O&iacute;dos    <br>     Durante los a&ntilde;os 1929 a 1935    <br>     La Habana, Julio 31 de 1935</p>       <p>Dr. A. Aball&iacute; (firma) &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dr.      F. Hurtado (firma)    <br>     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>       <p>Desconocemos hasta que fecha estuvo en funciones la Escuela de Pediatr&iacute;a      anexa a la c&aacute;tedra (estaba todav&iacute;a en 1943), pero sin lugar      a dudas fue un ensayo muy meritorio ya que constituy&oacute; un primer paso      para lograr en el pa&iacute;s el establecimiento legal de las especialidades      m&eacute;dicas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>     Independientes de la Escuela de Pediatr&iacute;a, en la c&aacute;tedra se      impart&iacute;an tambi&eacute;n cursos cortos de postgrado que unos a&ntilde;os      despu&eacute;s, auspiciaba conjuntamente con la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a.    <br>         <br>     De los primeros en brindarse fue el &quot;Curso de Pediatr&iacute;a Integral      e Intensiva&quot; de seis semanas de duraci&oacute;n en 1937 organizado por      el profesor Hurtado Galt&eacute;s con la colaboraci&oacute;n de los dem&aacute;s      profesores e instructores.    <br>         <br>     Entre otros cursos citaremos: &quot;Preparaci&oacute;n de alimentos y sus      indicaciones&quot;, febrero de 1943; &quot;Curso de Pediatr&iacute;a Pr&aacute;ctica      para m&eacute;dicos&quot;, septiembre de 1949; &quot;Neuropsiquiatr&iacute;a      infantil&quot;, mayo de 1950; &quot;Diet&eacute;tica de la Infancia para m&eacute;dicos      generales&quot;, mayo de 1951; &quot;Cursillo intensivo de neuropediatr&iacute;a&quot;,      julio de 1952; &quot;Curso pr&aacute;ctico de Terap&eacute;utica en la Infancia&quot;,      en las postrimer&iacute;as de 1952, este curso por la gran matricula que alcanz&oacute;      de 253 m&eacute;dicos de Cuba y de otros pa&iacute;ses no pudo ser desarrollado      en los locales de clases de la c&aacute;tedra en los hospitales &quot;Nuestra      Se&ntilde;ora de las Mercedes&quot; y Municipal de la Infancia y tuvo que      brindarse en el sal&oacute;n de actos del Instituto de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica      actual Hospital Ortop&eacute;dico &quot;Fructuoso Rodr&iacute;guez&quot; y      &quot;La maduraci&oacute;n del sistema nervioso desde el punto de vista de      la cl&iacute;nica pedi&aacute;trica&quot; impartido por el profesor invitado      doctor Florencio Escard&oacute; de la Universidad de Buenos Aires, octubre      de 1953.</p> </blockquote> <ol start="11">       <li> En Cuba faltaba una instituci&oacute;n que agrupara a todos los m&eacute;dicos      que se dedicaban a la pr&aacute;ctica de la especialidad de enfermedades en      la infancia y toc&oacute; tambi&eacute;n a la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a      y Cl&iacute;nica Infantiles que en su seno se fundara la Sociedad Cubana de      Pediatr&iacute;a.          <p>Bajo la presidencia del doctor F&eacute;lix Hurtado Galt&eacute;s y actuando        como secretario el doctor Carlos Hern&aacute;ndez-Miyares Marty se reunieron        el 7 de octubre de 1928 en el anfiteatro de clases de la c&aacute;tedra        con el objetivo de constituir la Sociedad los doctores Teodosio Valledor        Campo, Agust&iacute;n Castellanos Gonz&aacute;lez, Benito Vil&aacute; G&oacute;mez,        Gustavo Cardelle Penichet, Julio Cabrera Calder&iacute;n, Gustavo Garc&iacute;a-Montes        Hern&aacute;ndez, Gabriel G&oacute;mez del R&iacute;o, Bernardo Cardelle        Penichet, Emilio Alem&aacute;n V&aacute;zquez, Emilio Garc&iacute;a P&eacute;rez,        Mar&iacute;a L. Cubi&ntilde;a Rodr&iacute;guez, Jos&eacute; Prats Garc&iacute;a,        Hip&oacute;lito Dumois C&aacute;rdenas, Roberto C&eacute;spedes Le Batard,        Domingo G&oacute;mez Tejera, Pedro S&aacute;nchez Toledo, Abelardo Codinach        Segura, Evelio Molinero Ca&ntilde;as, Gustavo E. Gonz&aacute;lez Sastre        y Felipe Casas Lajonchere, en su totalidad profesores, instructores y m&eacute;dicos        de los servicios de la c&aacute;tedra.<span class="superscript">66</span>    <br>           <br>       Ese d&iacute;a qued&oacute; constituida la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a        como homenaje especial de profundo reconocimiento al profesor Aball&iacute;        Arellano y quedaron designados todos los presentes como socios fundadores.        Al aprobarse el Reglamento ante el gobierno civil de la provincia Habana,        se eligi&oacute; la primera junta directiva integrada: como presidente,        por el doctor Aball&iacute; Arellano, vicepresidente el doctor Hurtado Galt&eacute;s,        secretario-contador el doctor Hern&aacute;ndez- Miyares y vocales los doctores        Valledor Campo y Castellanos Gonz&aacute;lez. En la primera sesi&oacute;n        de gobierno fueron designados socios de honor los profesores Luis Morquio,        de Uruguay; Pierre Nob&eacute;court, de Francia y Clemente Incl&aacute;n        Costa, de Cuba.<span class="superscript">67</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       En enero de 1929 ve&iacute;a la luz el primer n&uacute;mero del Bolet&iacute;n        de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a como &oacute;rgano oficial de        la Sociedad y de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica        Infantiles. Sus directores lo eran los doctores Aball&iacute; Arellano y        Hurtado Galt&eacute;s; jefes de redacci&oacute;n doctores Valledor Campo        y Castellanos Gonz&aacute;lez; secretario de redacci&oacute;n doctor Carlos        Hern&aacute;ndez- Miyares y administrador, doctor Vivino Garc&iacute;a Remedios.        A la muerte del doctor Aball&iacute; Arellano lo sustituy&oacute; el doctor        Valledor Campo y el doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes ocup&oacute;        uno de los cargos de jefe de redacci&oacute;n. En 1946 cambi&oacute; su        nombre por el de Revista Cubana de Pediatr&iacute;a con el que se mantiene        en la actualidad.    <br>           <br>       Con periodicidad mensual esta importante publicaci&oacute;n recoge toda        la bibliograf&iacute;a cient&iacute;fica producida en la c&aacute;tedra        en el per&iacute;odo estudiado, gran parte de la cual fue antes presentada        y discutida en las sesiones cient&iacute;ficas de la Sociedad Cubana de        Pediatr&iacute;a o en las numerosas Jornadas Pedi&aacute;tricas auspiciadas        por la C&aacute;tedra y la Sociedad y celebradas en diferentes ciudades        del pa&iacute;s.<span class="superscript">68</span></p>   </li>       <li>La diversidad y la calidad de los servicios anexos a la c&aacute;tedra permitieron      mejorar gradualmente las investigaciones que se llevaban a cabo en ella.          <p>Durante muchos a&ntilde;os el profesor Aball&iacute; Arellano hab&iacute;a        estudiado las diarreas infantiles en su servicio de cl&iacute;nica de la        sala &quot;San Vicente&quot; cuando no se contaba con laboratorio en su        c&aacute;tedra. Producto de ello en su monograf&iacute;a &quot;Tratamiento        de los trastornos gastrointestinales de la peque&ntilde;a infancia&quot;,        publicada en Actas y Trabajos del IV Congreso M&eacute;dico Nacional, La        Habana, 1918, pero no es hasta 1936 que todas sus observaciones sobre la        posibilidad de la existencia de la disenter&iacute;a bacilar en Cuba, que        fueron conocidas como Doctrina de La Habana, son confirmadas bacteriol&oacute;gicamente        en el laboratorio del Hospital Municipal de la Infancia por los doctores        Arturo Curbelo Hern&aacute;ndez y Juan A. Mart&iacute;nez Cruz, el primero        entonces profesor auxiliar de la c&aacute;tedra de Bacteriolog&iacute;a        y consultante del laboratorio y el segundo m&eacute;dico bacteri&oacute;logo        responsable de la secci&oacute;n de bacteriolog&iacute;a de dicho laboratorio.    <br>           <br>       Los resultados de tan importantes investigaciones fueron recogidos en los        siguientes trabajos: &quot;Disenter&iacute;a bacilar en Cuba&quot; (1936)        por los doctores Curbelo Hern&aacute;ndez y Mart&iacute;nez Cruz, primer        informe del descubrimiento de la <i>shigellosis</i> en nuestro pa&iacute;s;        &quot;Sobre la disenter&iacute;a bacilar en la infancia&quot; (1936) del        doctor Aball&iacute; Arellano y &quot;Salmonellosis del reci&eacute;n nacido&quot;        (1937) de los doctores Aball&iacute; Arellano, Seraf&iacute;n Falc&oacute;n        L&oacute;pez, Fernando Sala Panicello, Curbelo Hern&aacute;ndez y Mart&iacute;nez        Cruz.    <br>     </p>         <p>El doctor Valledor Campo de una extensa bibliograf&iacute;a cient&iacute;fica,        m&aacute;s de doscientos trabajos publicados, dio prestigio a la c&aacute;tedra        con sus diversas investigaciones, entre otras, sobre heredos&iacute;filis,        de las que citaremos las publicadas con los t&iacute;tulos de: &quot;Las        modificaciones de la reacci&oacute;n de Lange bajo la acci&oacute;n del        tratamiento arsenical y su importancia como medio diagn&oacute;stico de        la heredos&iacute;filis&quot; (1931), &quot;El s&iacute;ndrome de apnea        con cianosis de aparici&oacute;n tard&iacute;a en el reci&eacute;n nacido        afecto de s&iacute;filis hereditaria&quot; (1931), &quot;Consideraciones        sobre 200 casos de heredos&iacute;filis&quot; (1931) y &quot;Profilaxis        de la s&iacute;filis cong&eacute;nita&quot; (1934).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       Pero de mayor importancia son sus estudios sobre diferentes formas cl&iacute;nicas        de la tuberculosis en la infancia, de los que solo nombraremos: &quot;El        s&iacute;ndrome cavitario en el lactante&quot; (1929), &quot;El s&iacute;ndrome        cavitario en la tuberculosis ulcero- caseosa del lactante. Estudio an&aacute;tomo-        cl&iacute;nico sobre 26 casos&quot; (1936), &quot;Lobitis tuberculosa primaria        del l&oacute;bulo medio en el ni&ntilde;o. Importancia de la placa lateral        para el diagn&oacute;stico. Consideraciones sobre 2 casos cl&iacute;nicos&quot;        (1939), &quot;Elementos del diagn&oacute;stico de la tuberculosis del lactante&quot;        (1939), &quot;La sulfanilamida en el tratamiento de las infecciones secundarias        propias de las formas distr&oacute;ficas graves de la tuberculosis del lactante        o del ni&ntilde;o peque&ntilde;o&quot; (1941), &quot;Tuberculosis primaria        de la piel en la infancia. Sobre 2 casos cl&iacute;nicos&quot; (1941), &quot;Tuberculosis        p&aacute;pulo-necr&oacute;tica en la infancia. Sobre 3 observaciones&quot;        (1941), &quot;Orquiepididimitis tuberculosa en un lactante de 12 meses,        afecto de granulia generalizada. Acci&oacute;n de la sulfanilamida a peque&ntilde;as        dosis repetidas, en la supervivencia prolongada del caso&quot; (1941), &quot;Tub&eacute;rculos        encef&aacute;licos en el curso de las formas diseminadas de la primo- infecci&oacute;n        del ni&ntilde;o peque&ntilde;o&quot; (1943) y &quot;Las c&eacute;rvico-adenitis        tuberculosas primarias del tipo tumoral en el ni&ntilde;o&quot; (1943).    <br>           <br>       A punto de partida de los resultados de sus investigaciones el profesor        Valledor Campo public&oacute; obras con las que obtuvo diferentes galardones        cient&iacute;ficos: en 1938 el Premio de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos        de La Habana; en 1939 el Premio &quot;Diego Tamayo&quot;; en 1940 el Primer        Premio Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas otorgado por el Ministerio        de Educaci&oacute;n por su libro <i>Tuberculosis del lactante. Formas an&aacute;tomo-cl&iacute;nicas</i>,        P. Fern&aacute;ndez y C&iacute;a, La Habana, 1939, tomo de 380 p&aacute;ginas        y 139 ilustraciones; este mismo lauro lo conquist&oacute; tambi&eacute;n        en 1945 con su monograf&iacute;a <i>Avitaminosis C en la infancia y determinaci&oacute;n        de la vitamina C en las frutas de Cuba</i>, P. Fern&aacute;ndez y C&iacute;a,        La Habana, 1945 y en 1949 con su monograf&iacute;a <i>Obstrucci&oacute;n        bronquial en la patolog&iacute;a respiratoria del ni&ntilde;o</i>, Molina        y C&iacute;a, La Habana, 1949 y por &uacute;ltimo el Premio Pedro L. Fari&ntilde;as        en 1954 con la monograf&iacute;a <i>Tuberculosis primaria cut&aacute;nea        en la infancia</i>, Molina y C&iacute;a, La Habana, 1955.    <br>           <br>       Pero sin lugar a dudas las investigaciones m&aacute;s importantes llevadas        a cabo por un profesor de la c&aacute;tedra lo fueron las realizadas en        la exploraci&oacute;n intracard&iacute;aca por el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez        y sus colaboradores principales los doctores Ra&uacute;l Pereira Vald&eacute;s,        adscripto de la c&aacute;tedra de Radiolog&iacute;a y Fisioterapia y Argelio        Garc&iacute;a L&oacute;pez, quienes en 1937 emplearon por primera vez las        palabras angiocardiograf&iacute;a radio-opaca y en 1938 crearon, los dos        primeros, el m&eacute;todo de la aortograf&iacute;a tor&aacute;cica retrograda,        por cuyo aporte recibi&oacute; el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez reconocimiento        mundial.    <br>           <br>       Algunos de sus trabajos m&aacute;s importantes en este campo lo son: &quot;La        angiocardiograf&iacute;a radio- opaca&quot;(1937), &quot;Ingurgitaci&oacute;n        permanente de la yugular externa izquierda en el ni&ntilde;o. La angiocardiograf&iacute;a        en los s&iacute;ndromes mediastinales&quot;(1937), &quot;La angiocardiograf&iacute;a        en el ni&ntilde;o&quot;(1938), &quot;Sobre el diagn&oacute;stico angiocardiogr&aacute;fico        de la comunicaci&oacute;n interventricular&quot;(1938), &quot;On special        automatic device for angio-cardiography&quot;(1938), &quot;La cavograf&iacute;a        inferior&quot;(1938), &quot;On factors intervening in obtention of perfect        angiocardiography&quot;(1938), &quot;Angiocardiographies in new born&quot;(1938),        &quot;On diagnosis of solitary inter-auricular comunication, by means of        post-mortens angio-cardiography&quot;(1938), &quot;La angiocardiograf&iacute;a&quot;(1938),        &quot;La cavograf&iacute;a superior&quot;(1938), &quot;Tronco arterial com&uacute;n        persistente. Su diagn&oacute;stico intravitam por la angiocardiograf&iacute;a&quot;(1938),        &quot;The actual state of angiocardio-graphy&quot;(1939), &quot;Counter-current        aortography&quot;(1940), &quot;Lung agenesia (With angiocardiographies studies)&quot;(1942),        &quot;Arco a&oacute;rtico a la derecha. Estado general. Valor de la angiocardio-graf&iacute;a&quot;(1945),        &quot;Sobre la radio-opacificaci&oacute;n de las cavidades izquierdas del        coraz&oacute;n, de la aorta y sus ramas. Levo- angiocardiograma. Su importancia        pr&aacute;ctica&quot;(1945), &quot;Un nuevo signo radiol&oacute;gico indirecto        en el diagn&oacute;stico de la coartaci&oacute;n de la aorta por la aortograf&iacute;a        retr&oacute;grada superior&quot;(1945) y &quot;A critical analysis of the        practical value of the angiocardiography and retrograde aortography&quot;(1950).    <br>           <br>       La Sociedad Interamericana de Cardiolog&iacute;a tom&oacute; el acuerdo        de que el profesor Castellanos Gonz&aacute;lez apareciera en el mural sobre        historia de la cardiolog&iacute;a, junto a las m&aacute;s importantes figuras        de esta especialidad de todo el mundo, que pintar&iacute;a el genial muralista        mexicano Diego Rivera en el Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a de        M&eacute;xico. En mayo de 1944 durante la inauguraci&oacute;n del I Congreso        de la Sociedad Interamericana de Cardiolog&iacute;a, celebrado en la capital        azteca, se devel&oacute; el c&eacute;lebre mural.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       El 15 de noviembre de 1951 qued&oacute; constituida la Fundaci&oacute;n        Agust&iacute;n Castellanos en el segundo piso del Hospital Municipal de        la Infancia de La Habana, en un local especialmente construido para ella,        con una sala anexa. Esta instituci&oacute;n fue fundada con el aporte de        $ 60 000 donados por el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez producto de los        honorarios profesionales que hab&iacute;a logrado cobrar tras ruidoso pleito        con los herederos del fallecido Senador de la Rep&uacute;blica doctor Jos&eacute;        M. Alem&aacute;n Cacharo, tristemente c&eacute;lebre por sus malversaciones        millonarias desde su cargo de Ministro de Educaci&oacute;n. A esta suma        se hab&iacute;an unido $ 10 000 donados, tambi&eacute;n por el profesor        Castellanos de sus ingresos particulares y otros $ 10 000 donados por su        clientela privada.<span class="superscript">69</span>    <br>           <br>       El objetivo principal de la Fundaci&oacute;n lo constitu&iacute;a el estudio        de las cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas y en ella continuaron el doctor        Castellanos y colaboradores sus investigaciones hasta 1960, en que cerr&oacute;        sus puertas al abandonar el pa&iacute;s su fundador. La instituci&oacute;n        estaba regida por una Junta de Patronos integrada por los siguientes miembros:        director, doctor Castellanos Gonz&aacute;lez; vicedirector, doctor Antonio        Rodr&iacute;guez D&iacute;az; tesorero, doctor Carlos Hern&aacute;ndez-Miyares;        secretario, doctor Jos&eacute; T. Bravo Quintan&oacute;; vocales, doctores        Rodolfo P&eacute;rez de los Reyes y Otto Garc&iacute;a D&iacute;az y la        se&ntilde;ora &Aacute;ngela S&aacute;nchez de Castellanos. La direcci&oacute;n        del Departamento de Investigaciones Cardiovasculares, estaba a cargo del        doctor Otto Garc&iacute;a D&iacute;az, la subdirecci&oacute;n, del doctor        Alberto Hern&aacute;ndez Ca&ntilde;ero y como auxiliares las doctoras Elo&iacute;na        Gonz&aacute;lez Vega y Gloria Varela Puente.<span class="superscript">70</span>    <br>           <br>       En 1956 fueron honrados con el Premio Nobel de Medicina y Fisiolog&iacute;a&quot;        del Real Instituto Medicoquir&uacute;rgico, Carolino de Estocolmo, Suecia,        tres de los iniciadores de los m&eacute;todos angiocardiogr&aacute;ficos:        el doctor Werner Forssmann, ur&oacute;logo de Berl&iacute;n, que en 1929        comenz&oacute; estas exploraciones en su propia persona y los profesores        Andr&eacute; F. Cournand, franc&eacute;s y Dickinsond W. Richards, norteamericano,        ambos de la Universidad de Columbia, New York, quienes demostraron el valor        de dichos m&eacute;todos en el estudio de los defectos cardiovasculares.        El doctor Castellanos Gonz&aacute;lez fue nominado entre los candidatos        a elegir, como uno de los fundadores de la angiocardiograf&iacute;a mundial.    <br>           <br>       El doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes organiz&oacute; un magn&iacute;fico        Servicio de Reci&eacute;n Nacidos y Prematuros en la Maternidad del Hospital        Docente &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;, segundo piso del pabell&oacute;n        &quot;Enrique N&uacute;&ntilde;ez&quot;, en el que con la colaboraci&oacute;n        de un grupo de entonces j&oacute;venes pediatras como los doctores Olimpo        J. Moreno V&aacute;zquez, H&eacute;ctor Duyos Gato, Zenaida Prendes Puentes,        Waldo Mart&iacute;nez Garc&iacute;a, Sergio de Lamerens de Zayas y otros        llev&oacute; a cabo importantes estudios sobre hematolog&iacute;a en general        y trastornos de la coagulaci&oacute;n sangu&iacute;nea en particular en        reci&eacute;n nacidos y prematuros, de los que citaremos: &quot;Eritoblastosis        fetalis en los mellizos. Estudio comparativo entre la exanguineo transfusi&oacute;n        y el ACTH cortisona&quot;(1952), &quot;La hemorragia pulmonar en el reci&eacute;n        nacido&quot;(1955), &quot;Eritroblastosis fetalis: estudio cl&iacute;nico        de 20 casos&quot;(1955), &quot;Hemorragia interna por rupturas de hematomas        subcapsulares hep&aacute;ticos en el reci&eacute;n nacido&quot;(1955), &quot;Trastornos        hemorr&aacute;gicos en el prematuro&quot;(1956), &quot;Estudio electrofor&eacute;tico        de las prote&iacute;nas s&eacute;ricas en el reci&eacute;n nacido a termino        y en el prematuro&quot;(1957), &quot;La transaminasa oxalac&eacute;tica        y pir&uacute;vica en el reci&eacute;n nacido a t&eacute;rmino y en el prematuro.        Valores normales&quot;(1957), &quot;Estudio sobre la coagulaci&oacute;n        sangu&iacute;nea en el reci&eacute;n nacido. Peculiaridades de la actividad        trombopl&aacute;stica del suero&quot;(1958) y &quot;La enfermedad hemol&iacute;tica        por incompatibilidad ABO&quot;(1959). Por sus primeras investigaciones en        la c&aacute;tedra recibi&oacute; el profesor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes        el Premio &quot;Diego Tamayo&quot; de 1944.    <br>           <br>       De importancia tambi&eacute;n lo fueron las investigaciones sobre nefr&oacute;pat&iacute;as        en la infancia realizadas por el doctor Enrique Gal&aacute;n Conesa, algunos        de cuyos trabajos citamos a continuaci&oacute;n: &quot;Nefropat&iacute;as        del ni&ntilde;o. Estad&iacute;sticas del Hospital Municipal de la Infancia        de La Habana, desde el a&ntilde;o 1935 al a&ntilde;o 1941. Reporte de 219        casos&quot;(1942), &quot;Nefropat&iacute;as del ni&ntilde;o. Estudio del        sedimento urinario por el m&eacute;todo de Addis&quot;(1942), &quot;Nefropat&iacute;as        del ni&ntilde;o. La prueba de rojo congo en las nefritis y nefrosis, en        las enfermedades del h&iacute;gado y del sistema ret&iacute;culo endotelial&quot;(1942),        &quot;Nefropat&iacute;as del ni&ntilde;o. Anatom&iacute;a patol&oacute;gica        de las nefritis&quot;(1942), &quot;Insuficiencia renal aguda&quot;(1957),        &quot;La biopsia renal en ni&ntilde;os con nefrosis. Un estudio del da&ntilde;o        glomerular y del efecto de los esteroides&quot;(1958) y &quot;Tratamiento        de la nefrosis del ni&ntilde;o con esteroides corticales&quot;(1966).</p>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Al reiniciar sus actividades la Universidad de La Habana, con el triunfo      revolucionario del 1 de enero de 1959, el profesorado de la c&aacute;tedra      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles estaba integrado de la siguiente      forma.    <br>         <p>Profesor titular, doctor F&eacute;lix Hurtado Galt&eacute;s; profesor auxiliar,        doctor Teodosio Valledor Campo y profesores agregados, los doctores Agust&iacute;n        Castellanos Gonz&aacute;lez y Arturo J. Aball&iacute; Garc&iacute;a- Montes.</p>         <p>El doctor Hurtado Galt&eacute;s que hab&iacute;a sido un fervoroso colaborador        de la dictadura batistiana en su cargo de Embajador de Cuba ante la Organizaci&oacute;n        Mundial de la Salud, desde la ciudad de San Salvador, Rep&uacute;blica de        El Salvador, donde se encontraba, envi&oacute; la renuncia a su cargo de        profesor titular para evitar su segura depuraci&oacute;n del mismo. Textualmente        la carta dice: </p>         <blockquote>            <p>&quot;San Salvador, El Salvador, Febrero 5 de 1959 (Hotel Astoria)    <br>         Se&ntilde;or Rector de la Universidad    <br>         Se&ntilde;ores Miembros del Consejo Universitario    <br>         Universidad de La Habana.    <br>         Habana, Cuba.</p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se&ntilde;ores:    <br>             <br>         Por el presente escrito vengo a ratificar mi cable de febrero 4, presentando          la renuncia de mi cargo de Profesor Titular de la C&aacute;tedra de Patolog&iacute;a          y Cl&iacute;nica Infantiles de la Escuela de Medicina de esa Universidad,          que ven&iacute;a profesando en calidad de Auxiliar por oposici&oacute;n,          desde el a&ntilde;o 1923 y despu&eacute;s Titular por ascenso estatutario          desde 1948.    <br>         Haciendo votos por el mayor auge de la Universidad, me es grato presentar          mis respetos a ese honorable Consejo Universitario.</p>           <p>Dr. F&eacute;lix Hurtado Galt&eacute;s&quot;.<span class="superscript">71</span></p>     </blockquote>         <p>El Consejo Universitario en sesi&oacute;n de 11 de febrero de 1959 le acept&oacute;        la renuncia de su c&aacute;tedra sin someterlo a proceso de depuraci&oacute;n.    <br>           <br>       El doctor Valledor Campo elev&oacute; escrito a la Junta de Gobierno de        la Facultad de Medicina haciendo saber su derecho de ascenso al cargo de        profesor titular, que fue conocido por &eacute;sta el 1ro de abril de 1959.        Por Decreto Rectoral de 10 de abril siguiente se le nombr&oacute; profesor        titular, por ascenso y tom&oacute; posesi&oacute;n ese d&iacute;a.    <br>           <br>       El 28 de junio de 1959 pidi&oacute; el doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes        al Decano de la Facultad de Medicina se le concediera el a&ntilde;o sab&aacute;tico,        al que ya ten&iacute;a derecho, pues desde hac&iacute;a cinco a&ntilde;os        estaba realizando estudios sobre defectos en la coagulaci&oacute;n sangu&iacute;nea        del reci&eacute;n nacido en el Servicio de Reci&eacute;n Nacidos de la Maternidad        del Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico Docente &quot;General Calixto        Garc&iacute;a&quot; con cuyos resultados que &quot;tienden a aclarar muchos        aspectos del problema&quot; hab&iacute;a interesado a la Universidad de        Tennessee, la que le ofrec&iacute;a que continuara en ella tales investigaciones,        para lo cual aportaba los recursos necesarios.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>           <br>       Con fecha 14 de julio de 1959 el Consejo Universitario le concedi&oacute;,        con sueldo, el a&ntilde;o sab&aacute;tico. Poco tiempo antes de terminar        &eacute;ste, la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, el 24 de mayo        de 1960, aprob&oacute; que se le prolongara su estancia en la Universidad        de Tennessee por sesenta d&iacute;as m&aacute;s, ahora con licencia sin        sueldo, lo que fue aprobado por el Consejo Universitario el 6 de junio de        1960.    <br>           <br>       El 22 de noviembre de 1959 pide licencia el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez        por haberse sometido a una colecistectom&iacute;a de urgencias y se reintegra        a la c&aacute;tedra el 14 de diciembre pr&oacute;ximo. Llama la atenci&oacute;n        que este profesor no hubiera sido ascendido inmediatamente a profesor auxiliar        al dejar vacante la plaza el doctor Valledor Campo y seguramente se debi&oacute;        a que el doctor Castellanos no ten&iacute;a reconocido su derecho de ascenso        por lo que solo fue nombrado por Resoluci&oacute;n del Decano de 1ro de        marzo de 1960 profesor auxiliar interino. Llama as&iacute; mismo la atenci&oacute;n        que el doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes, que s&iacute; ten&iacute;a        derecho de ascenso por sus oposiciones de 1951, no hubiera solicitado la        plaza, lo que hace pensar que le interesaban mucho m&aacute;s sus investigaciones        en la universidad norteamericana.    <br>           <br>       Para ocupar la plaza dejada vacante por el doctor Castellanos Gonz&aacute;lez        fue nombrado, mediante concurso, por Resoluci&oacute;n del Decano de 22        de abril de 1960 el doctor Enrique Gal&aacute;n Conesa, graduado de doctor        en medicina en la Universidad de La Habana en 1934, con estudios de postgrado        en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard y antiguo instructor        de la c&aacute;tedra.    <br>           <br>       Por haber votado en la reuni&oacute;n del claustro de medicina de 29 de        julio de 1960 a favor de la moci&oacute;n en la que se rechazaba a la Junta        Superior de Gobierno de la Universidad de La Habana, que hab&iacute;a sustituido        al disuelto Consejo Universitario, y haberse declarado en rebeld&iacute;a        contrarrevolucionaria fueron suspendidos de empleo y sueldo e iniciado expediente        disciplinario por acuerdo de dicha Junta Superior de Gobierno de 1ro de        agosto siguiente, los doctores Valledor Campo y Gal&aacute;n Conesa.    <br>       Veinticinco d&iacute;as despu&eacute;s, desde los Estados Unidos, envi&oacute;        la siguiente carta renuncia el doctor Aball&iacute; Garc&iacute;a -Montes:</p>   </li>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>        <p>&quot;Agosto 26 de 1960    <br>     Junta Superior de Gobierno    <br>     Universidad de La Habana    <br>     Habana, Cuba</p>       <p>Se&ntilde;ores.    <br>     Por medio de la presente ruego a ustedes aceptar con car&aacute;cter irrevocable      mi renuncia al cargo de Profesor Agregado de la C&aacute;tedra de Patolog&iacute;a      y Cl&iacute;nica Infantiles de esa Universidad.    <br>     Muy atentamente    <br>     Dr. Arturo J. Aball&iacute;&quot;.<span class="superscript">72</span></p> </blockquote>     <p>La Junta Superior de Gobierno de la Universidad se la acept&oacute; en sesi&oacute;n    de 5 de septiembre de 1960.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El doctor Castellanos Gonz&aacute;lez, que hab&iacute;a colaborado con la dictadura    del general Batista desde la direcci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Nacional    de Dispensarios Infantiles (ONDI), tambi&eacute;n se solidariz&oacute; con los    profesores en rebeld&iacute;a desde los Estados Unidos donde se encontraba despu&eacute;s    de asistir a un congreso internacional de cardiolog&iacute;a, por lo que fue    suspendido de empleo y sueldo y se le sigui&oacute; expediente de separaci&oacute;n    por acuerdo de la Junta Superior de Gobierno de la Universidad de 19 de diciembre    de 1960.    <br>       <br>   El propio organismo universitario por acuerdo de 13 de enero de 1961 separ&oacute;    definitivamente de sus cargos a los doctores Valledor Campo, Castellanos Gonz&aacute;lez    y Gal&aacute;n Conesa.    <br>       <br>   Para sustituir a los profesores suspendidos de empleo y sueldo y renunciante,    la Junta Superior de Gobierno de la Universidad nombr&oacute; por contrataci&oacute;n    mediante concurso, el 13 de septiembre de 1960, como profesores agregados interinos    a los doctores Jos&eacute; R. Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez, que hab&iacute;a    pasado por las etapas de adscripto, instructor y asociado dentro de la c&aacute;tedra;    Eliseo Prado Gonz&aacute;lez, por la de instructor y Olimpo J. Moreno V&aacute;zquez,    por la de adscripto.<span class="superscript">73</span>    <br>       <br>   Al ponerse oficialmente en pr&aacute;ctica la reforma de estudios universitarios    el 10 de enero de 1962 el nuevo Departamento de Pediatr&iacute;a de la Escuela    de Medicina de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas estaba integrado por los    siguientes docentes:     <br>   profesores (equivalentes a titulares), los doctores Jos&eacute; R. Jord&aacute;n    Rodr&iacute;guez, Eliseo Prado Gonz&aacute;lez, Joaqu&iacute;n Pascual Gispert    y Lian&eacute; Borbolla Vacher y profesores auxiliares, los doctores Olimpo    J. Moreno V&aacute;zquez, Eladio Blanco Rabassa, Gloria Varela Puente, Jos&eacute;    M. Mir del Junco, Ram&oacute;n Casanova Arzola, David Caza&ntilde;as Aldama,    Ram&oacute;n J. Consuegra Nu&ntilde;ez, Ernesto de la Torre Montejo, Manuel    Rojo Concepci&oacute;n, Santiago Vald&eacute;s Mart&iacute;n y Jes&uacute;s    Perea Corral.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Los doctores Mir del Junco y Caza&ntilde;as Aldama fallecieron en sus funciones    docentes y el resto se mantienen hasta la actualidad, todos como profesores    titulares en diferentes facultades de medicina del Instituto Superior de Ciencias    M&eacute;dicas de La Habana, as&iacute; como ostentan los grados cient&iacute;ficos    de doctores o candidatos a doctores en ciencias m&eacute;dicas, algunos de ellos    han recibido la Orden &quot;Carlos J. Finlay&quot;, la m&aacute;s alta condecoraci&oacute;n    cient&iacute;fica de nuestro pa&iacute;s y los doctores Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez    y Borbolla Vacher el Premio Anual al Mejor Trabajo Cient&iacute;fico.    <br>       <br>   Sobre los hombros de este grupo de profesores, a los que se han unido muchos    de sus mejores alumnos, ha reca&iacute;do la gran responsabilidad hist&oacute;rica,    durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, de formar las nuevas generaciones    de pediatras cubanos herederas y engrandecedoras de la Escuela Cubana de Pediatr&iacute;a    fundada por el profesor &Aacute;ngel A. Aball&iacute; Arellano.</p> <ol start="14">       <li>El programa de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles en las etapas      de los profesores Montalvo Covarrubias y Reol Ferrera comprend&iacute;a el      estudio de las siguientes materias: nociones preliminares de fisiolog&iacute;a      e higiene infantiles, enfermedades infecciosas, distrofias hereditarias, distrofias      adquiridas, enfermedades de la boca, enfermedades de la faringe, del es&oacute;fago,      del est&oacute;mago, intestinos, peritoneo, h&iacute;gado, bazo, fosas nasales,      laringe, bronquios, pulmones, pleuras, meninges, cerebro, m&eacute;dula espinal,      nervios, pericardio, coraz&oacute;n, ri&ntilde;ones, vejiga, vulva, vagina,      test&iacute;culos, prepucio, o&iacute;dos, ojos y de la piel.</li>     </ol>     <p>La ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica consist&iacute;a en hacer el diagnostico,    pron&oacute;stico e imponer tratamiento a las enfermedades de los ni&ntilde;os    que ingresaban en la Sala &quot;San Vicente&quot;; hacer las necropsias a los    que fallec&iacute;an; redactar historias cl&iacute;nicas, poner aparatos de    fracturas y ortop&eacute;dicos y servir de ayudantes en las operaciones.<span class="superscript">74</span>    <br>       <br>   A partir de 1906 el profesor Aball&iacute; Arellano sigue el mismo programa    pero hace la ense&ntilde;anza m&aacute;s pr&aacute;ctica. Sobre ella se lee    lo siguiente en la Memoria Anuario de la Universidad de La Habana de 1907:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Las historias cl&iacute;nicas de los enfermos son llevadas escrupulosamente      y con observaciones diarias, por grupos de alumnos; despu&eacute;s de terminadas      son inspeccionadas por el Jefe de Cl&iacute;nica y [discutidas]. Las que son      terminadas por la muerte del enfermo, se acompa&ntilde;an del protocolo de      la autopsia que el Jefe de Cl&iacute;nica [que lo es el profesor auxiliar]      practica en presencia de los alumnos, y la que consta en el libro especial      que para este objeto se lleva en la Cl&iacute;nica Infantil............</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El Jefe de Cl&iacute;nica practica las operaciones quir&uacute;rgicas en      presencia y asistido por los alumnos y ejerce la inspecci&oacute;n y asistencia      de los enfermos.    <br>         <br>     Presta material cient&iacute;fico a la Cl&iacute;nica la consulta externa      establecida en el Hospital y que tiene a su cargo el Jefe de Cl&iacute;nica,      a la que concurren los alumnos. Accidentalmente son llevados &eacute;stos      a la Maternidad o al Hospital &quot;Las &Aacute;nimas&quot; por ser realmente      escaso el material de que se dispone y muy especialmente para el estudio de      las fiebres eruptivas y afecciones infecto contagiosas, las que no son permitidas      en el Hospital Mercedes&quot;.<span class="superscript">75</span></p> </blockquote>     <p>Despu&eacute;s de independizarse como c&aacute;tedra la asignatura de Patolog&iacute;a    y Cl&iacute;nica Infantiles, el profesor Aball&iacute; escrib&iacute;a:</p>     <blockquote>        <p>&quot;El programa comprende actualmente 88 lecciones de Pediatr&iacute;a      distribuidas conforme el Calendario Universitario. Las 25 primeras lecciones      son de Anatom&iacute;a, Fisiolog&iacute;a, Higiene y Reglas de Semiotecnia      peculiares de esta &eacute;poca de la vida. Las restantes las integran el      estudio de la patolog&iacute;a propia de la infancia.    <br>         <br>     Las lecciones pr&aacute;cticas consisten en la exposici&oacute;n de casos      cl&iacute;nicos con demostraci&oacute;n del examen f&iacute;sico del enfermo      y de las investigaciones de Laboratorio que &eacute;ste requiere con discusi&oacute;n      de su diagn&oacute;stico, pron&oacute;stico y tratamiento. Los alumnos siguen      despu&eacute;s la observaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n de los casos en      la visita a la sala que se practica diariamente despu&eacute;s de la hora      de clase.    <br>         <br>     La ense&ntilde;anza cl&iacute;nica se realiza igualmente en el Dispensario      anexo al servicio al que se hacen asistir obligatoriamente a los alumnos por      grupos en que cada curso queda distribuido al comenzar el a&ntilde;o escolar.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>     Tenemos en proyecto la utilizaci&oacute;n de los propios alumnos en la protecci&oacute;n      a la infancia por medio de una instituci&oacute;n semejante al 'Social Work'      que esta funcionando en relaci&oacute;n con los Dispensarios y Hospitales      de Ni&ntilde;os en los Estados Unidos e Inglaterra.    <br>         <br>     Esto les har&aacute; tener la experiencia del trato con los enfermos y familiares,      ense&ntilde;anza importante para su ejercicio profesional.    <br>         <br>     La c&aacute;tedra igualmente tiene establecido como labor anexa a las funciones      de la misma la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, dentro de los l&iacute;mites      que nos permiten los escasos recursos que poseemos y tanto en el Dispensario      como en el Laboratorio anexo y en la Cl&iacute;nica se utiliza el material      existente no solo en provecho de la ense&ntilde;anza sino en el progreso cient&iacute;fico      de nuestro pa&iacute;s&quot;.<span class="superscript">76</span></p> </blockquote>     <p>Un especial cuidado se daba a la ense&ntilde;anza de la alimentaci&oacute;n    y adem&aacute;s de las lecciones te&oacute;ricas que llevaban a un conocimiento    exacto del alimento del ni&ntilde;o, se impart&iacute;a en el Departamento de    Diet&eacute;tica a grupos de alumnos, ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica en la    preparaci&oacute;n del alimento.    <br>       <br>   El programa del profesor Aball&iacute; Arellano en 1927 comprend&iacute;a 160    lecciones que abarcaban las siguientes materias:<span class="superscript">77</span></p> <ol>       <li> Definici&oacute;n y objeto de la asignatura.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Divisi&oacute;n de la infancia en per&iacute;odos y car&aacute;cter de      los mismos desde el punto de vista an&aacute;tomo- fisiol&oacute;gico y patol&oacute;gico.    <br>   </li>       <li> Peculiaridades anat&oacute;micas y fisiol&oacute;gicas del reci&eacute;n      nacido, estudio de su h&aacute;bito exterior y del esqueleto normal.    <br>   </li>       <li> Estudio del resto del esqueleto, de la dentici&oacute;n y sus caracteres.    <br>   </li>       <li> Peculiaridades del aparato digestivo, desde el punto de vista anat&oacute;mico      y fisiol&oacute;gico.    <br>   </li>       <li> La digesti&oacute;n en el ni&ntilde;o especialmente en el lactante.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Estudio del pa&ntilde;al y bacteriolog&iacute;a del tubo intestinal del      ni&ntilde;o.    <br>   </li>       <li> El aparato respiratorio desde el punto de vista anat&oacute;mico. Peculiaridades      de la respiraci&oacute;n del ni&ntilde;o.    <br>   </li>       <li> El aparato circulatorio: comparaci&oacute;n entre la circulaci&oacute;n      fetal y la del reci&eacute;n nacido. Peculiaridades del coraz&oacute;n y grandes      vasos.    <br>   </li>       <li> Estudio de la sangre durante los primeros per&iacute;odos de la infancia.      Propiedades f&iacute;sicas, qu&iacute;micas y biol&oacute;gicas. Estado de      los &oacute;rganos hematopoy&eacute;ticos, durante la infancia.    <br>   </li>       <li> Aparato genito-urinario del ni&ntilde;o. Estudio de los caracteres de la      orina y m&eacute;todos utilizables en las pruebas de suficiencia renal.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Peculiaridades del sistema nervioso de la infancia. Desarrollo ps&iacute;quico-fisiol&oacute;gico      en sus tres per&iacute;odos.    <br>   </li>       <li> Estudio de las gl&aacute;ndulas de secreci&oacute;n interna desde el punto      de vista an&aacute;tomo-fisiol&oacute;gico.    <br>   </li>       <li> Estudio de la nutrici&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Crecimiento y desarrollo.    <br>   </li>       <li> Metabolismo basal en la infancia: estudio de los cambios metab&oacute;licos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Reglas de semiotecnia y detalles propios de la historia cl&iacute;nica      del ni&ntilde;o.    <br>   </li>       <li> La higiene del reci&eacute;n nacido (primeros cuidados). Higiene de la      alimentaci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Estudio de la leche. Propiedades f&iacute;sicas y qu&iacute;micas. Composici&oacute;n      de la leche.    <br>   </li>       <li> Propiedades biol&oacute;gicas de la leche y bacteriolog&iacute;a de la      misma.    <br>   </li>       <li> Indicaciones y contraindicaciones de la lactancia natural y reglas para      la elecci&oacute;n de las nodrizas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Lactancia artificial: principales m&eacute;todos de modificaci&oacute;n      y conservaci&oacute;n. Conservaci&oacute;n de la leche empleada en la alimentaci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Estudio de la composici&oacute;n de los diversos preparados de leche empleados      en la alimentaci&oacute;n de los ni&ntilde;os.    <br>   </li>       <li> Reglas especiales para la alimentaci&oacute;n por la leche de vacas y c&aacute;lculo      de la raci&oacute;n alimenticia del ni&ntilde;o.    <br>   </li>       <li> El prematuro y sus cuidados.    <br>   </li>       <li> Las di&aacute;tesis de la infancia.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Enfermedades del reci&eacute;n nacido (septicemias)    <br>   </li>       <li> La hemorragia intracraneal de los reci&eacute;n nacidos.    <br>   </li>       <li> Par&aacute;lisis obst&eacute;tricas.    <br>   </li>       <li> De los vicios de conformaci&oacute;n cong&eacute;nita m&aacute;s frecuentes.    <br>   </li>       <li> Etiolog&iacute;a de las enfermedades del aparato digestivo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Clasificaci&oacute;n de las enfermedades del aparato digestivo.    <br>   </li>       <li> Dispepsias.    <br>   </li>       <li> Del tratamiento de las dispepsias y estudio del catarro disp&eacute;ptico.    <br>   </li>       <li> Gastroenteritis.    <br>   </li>       <li> Distintas formas cl&iacute;nicas de gastroenteritis y sus complicaciones      (acidosis).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Tratamiento de la gastroenteritis.    <br>   </li>       <li> De las afecciones digestivas de origen paraenteral y anafilaxia digestiva.    <br>   </li>       <li> Atrepsia.    <br>   </li>       <li> Tratamiento del v&oacute;mito en el ni&ntilde;o y estudio del s&iacute;ndrome      pil&oacute;rico del reci&eacute;n nacido.    <br>   </li>       <li> Constipaci&oacute;n y s&iacute;ndrome de <i>Hirchsprung</i>.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Invaginaci&oacute;n intestinal.    <br>   </li>       <li> Abdomen agudo en el ni&ntilde;o.    <br>   </li>       <li> Afecciones digestivas de la segunda infancia.    <br>   </li>       <li> Afecciones g&aacute;stricas.    <br>   </li>       <li> Enterocolitis aguda y cr&oacute;nica de la segunda infancia.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Enfermedades por carencia alimenticia.    <br>   </li>       <li> Raquitismo.    <br>   </li>       <li> Diabetes infantil.    <br>   </li>       <li> Trastornos de la funci&oacute;n tiroidea en el ni&ntilde;o.    <br>   </li>       <li> Otros trastornos endocrinos en la infancia.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Tuberculosis en el lactante. Concepto etiol&oacute;gico y v&iacute;as de      infecci&oacute;n.    <br>   </li>       <li> La infecci&oacute;n tuberculosa hemat&oacute;gena. Evoluci&oacute;n cl&iacute;nica.    <br>   </li>       <li> Evoluci&oacute;n de la infecci&oacute;n linf&oacute;gena.    <br>   </li>       <li> Evoluci&oacute;n de la infecci&oacute;n bronc&oacute;gena.    <br>   </li>       <li> Formas latentes, larvadas y enmascaradas de la tuberculosis del lactante.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> S&iacute;filis hereditaria precoz.    <br>   </li>       <li> Bronquitis en la infancia.    <br>   </li>       <li> Bronconeumon&iacute;a.    <br>   </li>       <li> Neumon&iacute;a lobar y congesti&oacute;n pulmonar.    <br>   </li>       <li> Broncoectasia y esclerosis pulmonar.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Pleuritis en la infancia.    <br>   </li>       <li> Asma infantil.    <br>   </li>       <li> Meningitis en general y semi&oacute;tica del l&iacute;quido cefalo- raqu&iacute;deo.    <br>   </li>       <li> Meningitis tuberculosa.    <br>   </li>       <li> Eclampsia infantil.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Espasmofilia.    <br>   </li>       <li> Encefalopat&iacute;a cr&oacute;nica de la infancia.    <br>   </li>       <li> Hidrocefalia.    <br>   </li>       <li> Atrofias musculares progresivas en la infancia.    <br>   </li>       <li> Corea de <i>Sydenham</i>.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Enfermedad de <i>Haine- Medin</i>.    <br>   </li>       <li> Encefalitis epid&eacute;mica.    <br>   </li>       <li> Vicios de conformaci&oacute;n cong&eacute;nita del coraz&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Leucemia.    <br>   </li>       <li> Esplenomegalias en la infancia.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Hemofilia y p&uacute;rpuras.    <br>   </li>       <li> Nefropat&iacute;as infantiles.    <br>   </li>       <li> Tratamiento de las nefropat&iacute;as infantiles.    <br>   </li>       <li> Pielitis.    <br>   </li>       <li> Difteria.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Escarlatina.    <br>   </li>       <li> Sarampi&oacute;n.    <br>   </li>       <li> Otras enfermedades exantem&aacute;ticas.    <br>   </li>       <li> Tosferina.    <br>   </li>       <li> Fiebre tifoidea en el ni&ntilde;o.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Reumatismo articular agudo.</li>     </ol>     <p>A partir de 1937 el programa de la asignatura, a grandes rasgos, comprend&iacute;a:    generalidades (anatom&iacute;a y fisiolog&iacute;a propias del lactante, lactancia,    semiolog&iacute;a especial y otras), enfermedades del aparato digestivo y de    la nutrici&oacute;n, tuberculosis infantil, s&iacute;filis hereditaria, afecciones    no tuberculosas de las v&iacute;as respiratorias, cardiopat&iacute;as, hemopat&iacute;as,    enfermedad de Hodgkins, enfermedades del sistema nervioso, nefropat&iacute;as,    fiebres eruptivas, difteria, coqueluche, s&iacute;ndromes endocrinos de la infancia    y diabetes infantil. Al final del curso se hac&iacute;a una semana de seminario    de diet&eacute;tica infantil.<span class="superscript">78</span></p> <ol start="15">       <li> El doctor Reol Ferrera, recomendaba como obras de texto extranjeras el      Tratado de enfermedades de la infancia de Jules Comby y el de igual t&iacute;tulo      de Louis Unger.</li>     </ol>     <p>El doctor Aball&iacute; Arellano en 1907 indicaba junto a la obra del doctor    Comby el <i>Tratado de enfermedades de la infancia</i> del profesor Jacques    Joseph Grancher, c&eacute;lebre tisi&oacute;logo y pediatra de Par&iacute;s,    casado con la villaclare&ntilde;a Rosa Beatriz Abreu Arencibia y muy unido a    los m&eacute;dicos cubanos de la segunda mitad del siglo XIX. Tambi&eacute;n    recomendaba los libros <i>Prognosis, Diagn&oacute;sis and Treatment of the Disease    of Children</i> de Tomas M. Rotch y <i>The Diseases of Infancy and Childhood</i>    de Luther E. Holt, aunque aclaraba que las obras de texto de esta asignatura    resultaban poco ajustadas a la &iacute;ndole de la ense&ntilde;anza y que por    eso realmente no se segu&iacute;a una determinada.    <br>       <br>   Despu&eacute;s de la reforma de estudios de 1923 el doctor Aball&iacute; Arellano    indicaba como libros de texto: <i>Tratado de las Enfermedades de los ni&ntilde;os</i>    de E. Feer, <i>Enfermedades de la Infancia</i> de Enrique Su&ntilde;er Ord&oacute;&ntilde;es,    <i>Tratado de Medicina Infantil</i> de E. Weil y las obras de Jules Comby.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Sin lugar a dudas fueron estas &uacute;ltimas las m&aacute;s utilizadas por    los estudiantes cubanos durante el primer cuarto del presente siglo. El doctor    Comby, m&eacute;dico del Hospital des Enfants-malade de Par&iacute;s, fue muy    popular entre los m&eacute;dicos y estudiantes del pa&iacute;s por sus libros    <i>Tratado de las enfermedades de la infancia</i> en sus cinco ediciones francesas    y sus tres espa&ntilde;olas y <i>Tratado de Terap&eacute;utica Cl&iacute;nica    y Profilaxis de las Enfermedades de los Ni&ntilde;os</i> en sus cuatro ediciones    francesas y la espa&ntilde;ola.    <br>       <br>   Como obras de consulta recomendaba el profesor Aball&iacute;: Pediatrics, en    ocho tomos, de Isaac A. Abt; <i>Les Malades des Enfants</i> de Jean Hutinel;    <i>Enciclopedia de las Enfermedades de la Infancia</i> de Pfaundler y Schlossmann;    <i>Fisiolog&iacute;a Infantil y Patol&oacute;gica</i> de Aguilar Jord&aacute;n;    <i>Alimentaci&oacute;n y trastornos nutritivos del lactante</i> de Schweizer,    pero sobre todas, <i>Los desarreglos gastrointestinales</i> del lactante del    profesor uruguayo Luis Morquio y dada su formaci&oacute;n pedi&aacute;trica    francesa insist&iacute;a en las dos importantes obras del profesor Bernard J.    Marfan <i>Traite de l' Allaitement et de l' Alimentation des Enfants du premier    age y Afecciones de las v&iacute;as digestivas en la primera infancia</i>, as&iacute;    como en la monumental obra del profesor Pierre Nob&eacute;court <i>Clinique    medicale des enfants</i>.    <br>       <br>   Esta importante obra era muy conocida por los ped&iacute;atras cubanos de la    &eacute;poca y constaba de doce tomos en los cuales se repart&iacute;a la materia    de la siguiente forma: <i>Afecciones del aparato respiratorio</i>, dos tomos;    <i>Enfermedades infecciosas</i>, dos tomos y un tomo para cada una de las dem&aacute;s    partes, <i>Afecciones del aparato circulatorio</i>, <i>Trastornos de la nutrici&oacute;n    y del crecimiento, Afecciones del aparato urinario, Afecciones del sistema nervioso,    La tuberculosis, Afecciones de los &oacute;rganos hemolinfopoy&eacute;ticos    y de la sangre, Afecciones del aparato digestivo y del abdomen y La s&iacute;filis    en la infancia</i>.    <br>       <br>   En 1937 recomendaban los profesores Aball&iacute; Arellano y Hurtado Galt&eacute;s    como obras de texto y de consultas extranjeros: </p>     <p><i>Textbook of Diseases of Infancy</i> de Heinrich Finkelstein, <i>Cl&iacute;nica    Infantil</i> de Luis Morquio, <i>Clinique des Malades de la Premiere Enfance</i>    de Bernard J. Marfan, <i>Tratado de Medicina Infantil</i>, en cinco tomos, de    Pierre Nob&eacute;court, Le&oacute;n Babonneix, Jean Cathala y Jean Hutinel,    <i>Enciclopedia de las Enfermedades de la Infancia</i> de Pfaundler y Schlossmann,    <i>Medicina Infantil</i> de Juan P. Garraham, <i>Lecciones de Cl&iacute;nica    Infantil</i> de Corvini e <i>Infant Nutrition</i> de William M. Marriot.    <br>       <br>   A partir de 1940 se recomendaron: <i>The Diseases of Infancy and Childhood</i>,    dos tomos, de Luther E. Holt y John Howland, <i>Alimentaci&oacute;n del ni&ntilde;o    de pecho</i> de E. Meyer y E. Nassau, <i>Practice of Pediatrics</i>, cuatro    tomos, del famoso ped&iacute;atra norteamericano doctor Joseph Brennemann, en    edici&oacute;n actualizada bajo la direcci&oacute;n del doctor Irving Mc. Quarry,    profesor de Pediatr&iacute;a de la Universidad de Minnesota, pero el texto m&aacute;s    utilizado desde entonces es <i>Tratado de Pediatr&iacute;a</i>, dos tomos, de    los profesores A. Graeme Mitchell y Waldo E. Nelson.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Esta importante obra de texto en su primera edici&oacute;n fue dirigida por    el doctor Joseph P. Griffith, al que se le uni&oacute; en la segunda el doctor    A. Graeme Mitchell de la Universidad de Cincinnati. Despu&eacute;s de la muerte    de ambos en 1941 qued&oacute; en su direcci&oacute;n, en las doce siguientes    ediciones, el doctor Waldo E. Nelson, profesor jefe del Departamento de Pediatr&iacute;a    de la Universidad de Temple a quien se le han unido en la &uacute;ltima los    profesores Richard E. Behrman y V&iacute;ctor C. Vaughan III. De esta obra se    han hecho nueve ediciones espa&ntilde;olas y varias reimpresiones y dos ediciones    cubanas en 1961 y 1988.</p> <ol start="16">       <li> A solo seis a&ntilde;os de haberse inaugurado el Curso Especial de Enfermedades      de la Infancia; public&oacute; el doctor Antonio Jover Puig, su primer profesor      en propiedad por oposici&oacute;n, el libro <i>Lecciones de Enfermedades de      los Ni&ntilde;os</i>, Imp. Heinrich y C&iacute;a en C., Barcelona, 1893, 381      p&aacute;ginas, primera obra de texto de pediatr&iacute;a escrita por un profesor      de la Universidad de La Habana.</li>     </ol>     <p>El tomo est&aacute; dividido en unos proleg&oacute;menos y dos secciones, los    proleg&oacute;menos comprenden 5 lecciones en las que se explican la anatom&iacute;a,    fisiolog&iacute;a e higiene del reci&eacute;n nacido y la pedotrop&iacute;a.    La primera secci&oacute;n corresponde a la patolog&iacute;a general de la infancia    y en su cap&iacute;tulo &uacute;nico se estudia la materia en 10 lecciones.    <br>       <br>   La secci&oacute;n segunda abarca la casi totalidad del libro pues en ella se    trata la patolog&iacute;a especial de la infancia expuesta en 13 cap&iacute;tulos    y 125 lecciones, cuya materia corresponde a: las deformidades cong&eacute;nitas,    las afecciones del reci&eacute;n nacido, las afecciones digestivas, urogenitales,    respiratorias, circulatorias, nerviosas, &oacute;seas y articulares, oculares,    auditivas, las dermatitis parasitarias, las fiebres y las di&aacute;tesis. El    libro lo cierran un &iacute;ndice de materias y un &iacute;ndice alfab&eacute;tico    de nombres.    <br>       <br>   Las principales caracter&iacute;sticas de la obra lo son la brevedad en la exposici&oacute;n    de las materias y su claridad did&aacute;ctica. Sus defectos capitales la falta    de ilustraciones y que a pesar de que se recomendaban las obras de Baginski,    Smith, Descroizilles, Owen, Henoch, Saint-Germann, Barthez y Sanne, Parrot y    Codet de Gassicourt, no se citan las bibliograf&iacute;as utilizadas en la redacci&oacute;n    de los temas.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Treinta a&ntilde;os deb&iacute;an esperarse para que se produjera una segunda    obra de texto en la c&aacute;tedra. El profesor Aball&iacute; Arellano pose&iacute;a    cualidades notables que le permit&iacute;an haber escrito una obra de texto    fundamental, que se esperaba impacientemente en Cuba y en el extranjero, que    sin embargo, como ocurri&oacute; con otras grandes figuras m&eacute;dicas cubanas,    nunca escribi&oacute;.    <br>       <br>   Al revisar su expedientes de estudios en la Universidad de La Habana (Exped.    Est. Ant. No.4) hemos tenido la oportunidad de leer los manuscritos de sus trabajos    de premios y menciones honor&iacute;ficas, en los cuales se pone de manifiesto    tempranamente, la gran facilidad que siempre posey&oacute; para la redacci&oacute;n    de un art&iacute;culo cient&iacute;fico. Estos trabajos, completamente desconocidos,    son: &quot;Microscopio&quot; (1896), &quot;La laringe&quot; (1896), &quot;Antropometr&iacute;a&quot;    (1896), &quot;Bagaje que al terreno de la fisiolog&iacute;a ha aportado Claude    Bernard&quot; (1897), &quot;T&eacute;cnica de la vacuna de ternera&quot; (1897),    &quot;Centros nerviosos de los vertebrados. Su g&eacute;nesis y desarrollo&quot;    (1897), &quot;P&uacute;stula maligna. Sus caracteres. Etiolog&iacute;a. S&iacute;ntomas.    Marchas. Tratamiento&quot; (1899), &quot;Indicaciones de la sinfisiotom&iacute;a&quot;    (1899), &quot;Atrepsia en el reci&eacute;n nacido&quot; (1899), &quot;C&aacute;lculos    vesicales. Paralelo entre la talla y la litotricia&quot; (1900), &quot;Endometriosis:    variedades, tratamiento y pron&oacute;stico&quot; (1900) y &quot;Relaciones    del est&oacute;mago: operaciones que se practican sobre este &oacute;rgano&quot;    (1900).    <br>       <br>   Mientras disfrutaba de la Beca de Viaje en Europa escribi&oacute; interesantes    trabajos que se publicaron en Cuba: &quot;Sobre el m&eacute;todo de coloraci&oacute;n    de Goldhorn&quot; (El Progreso M&eacute;dico, 1902), &quot;Contribuci&oacute;n    al estudio de las hemoconias&quot; (Revista de Medicina y Cirug&iacute;a de    La Habana, 1903), &quot;Contribuci&oacute;n al estudio de la atrofia infantil.    Aparato digestivo y anexos en el atr&oacute;fico&quot; (tres art&iacute;culos    en Revista de Medicina y Cirug&iacute;a de La Habana, 1903) y dos art&iacute;culos    que envi&oacute; a la Facultad de Medicina en 1903: &quot;Nota experimental    sobre la decapsulaci&oacute;n del ri&ntilde;&oacute;n&quot; y &quot;Sobre la    anemia experimental y la m&eacute;dula &oacute;sea&quot;.    <br>       <br>   Una vez de regreso en La Habana escribe en colaboraci&oacute;n con el eminente    tropicalista cubano profesor Juan Guiteras Gener el art&iacute;culo &quot;Yelow    fever: symptomatology, morbid anatomy, treatment&quot; que se publica en el    libro <i>Handbook of the Medical Sciences</i>, New York, 1904 y al siguiente    a&ntilde;o aparecen sus art&iacute;culos &quot;Fiebre amarilla&quot; y &quot;Lepra&quot;    en la importante <i>Enciclopedia de las Enfermedades de la Infancia</i> de Pfaundler    y Schlossmann, Tomo I, edici&oacute;n espa&ntilde;ola.    <br>       <br>   A partir de 1906 en que comienza su intensa actividad docente al frente de la    asignatura Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles y seguramente tambi&eacute;n    por la fuerte presi&oacute;n asistencial de su ejercicio profesional privado,    cada d&iacute;a en aumento por la aureola de su prestigio m&eacute;dico, su    producci&oacute;n cient&iacute;fica decae y as&iacute; de 1906 a 1923 solamente    publica 13 art&iacute;culos en la prensa especializada y una monograf&iacute;a    cient&iacute;fica.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El bibli&oacute;grafo Carlos M. Trelles Gov&iacute;n en su libro <i>Bibliograf&iacute;a    de la Universidad de La Habana</i>, Imp. Bouza y C&iacute;a, La Habana, 1938,    p&aacute;gina 109, cita unas &quot;Lecciones de Patolog&iacute;a Infantil&quot;    del profesor Aball&iacute; Arellano, aparecidas en 1922. Esta obra no la hemos    podido encontrar nunca y la primera edici&oacute;n que conocemos de su libro    de texto es <i>Lecciones de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantil</i>,    Librer&iacute;a Jos&eacute; Albela, La Habana, 1924, 263 p&aacute;g, que sin    embargo no cita Trelles.    <br>       <br>   En el pr&oacute;logo de este libro escribe el profesor Aball&iacute;: &quot;He    decidido publicar estas lecciones de Pediatr&iacute;a, por el deseo de poseerlas    que van mostrando de modo constante mis alumnos; y por el prop&oacute;sito de    romper con nuestra mala costumbre de mantener in&eacute;dito nuestro trabajo,    pensando de este modo estimular y estimularnos para poder realizar obras m&aacute;s    perfectas&quot;.    <br>       <br>   Con dichas palabras parece decir que es esa la primera edici&oacute;n de su    obra, pero al final del pr&oacute;logo agrega: &quot;Debo dar las gracias a    aquellos, que en los &uacute;ltimos cursos tuvieron la bondad de tomarlas en    clase y al doctor F&eacute;lix Hurtado, profesor auxiliar y Jefe de Cl&iacute;nica    que me ha estimulado en este trabajo, habiendo contribuido a la correcci&oacute;n    de esta edici&oacute;n&quot;, con cuyas palabras, quiz&aacute; deje entrever    que hubo otra edici&oacute;n, no oficial, aparecida en los &uacute;ltimos cursos    anteriores a 1924.    <br>       <br>   La obra esta dividida en dos partes. La primera comprende 17 cap&iacute;tulos    y en ellos se tratan las siguientes materias: definici&oacute;n y objeto de    estudio; divisi&oacute;n de la infancia en per&iacute;odos; peculiaridades anat&oacute;micas    y fisiol&oacute;gicas del reci&eacute;n nacido; h&aacute;bito externo; esqueleto;    cabeza; frontal; temporal; parietales; etmoides y esfenoides; hueso de la cara;    dentici&oacute;n; columna vertebral; t&oacute;rax; pelvis; extremidades; aparato    digestivo; boca; faringe; es&oacute;fago; est&oacute;mago; intestino; anexos    del aparato digestivo; h&iacute;gado; bilis; pigmentos biliares; sales biliares;    bazo; hambre; p&aacute;ncreas; bacteriolog&iacute;a del tubo digestivo y defecaci&oacute;n;    flora bacteriana del est&oacute;mago; flora bacteriana del intestino y materias    fecales; defecaci&oacute;n; caracteres; composici&oacute;n; aparato respiratorio;    aparato circulatorio; peculiaridades de la sangre del reci&eacute;n nacido;    propiedades biol&oacute;gicas de la sangre del ni&ntilde;o; &oacute;rganos hematopoy&eacute;ticos;    aparato genito-urinario; &oacute;rganos genitales; ri&ntilde;&oacute;n; pruebas    de suficiencia renal en el ni&ntilde;o; sistema nervioso; desarrollo psico-fisiol&oacute;gico    del ni&ntilde;o; crecimiento y desarrollo; mantenimiento; de los standard normales    de metabolismo basal del ni&ntilde;o; gl&aacute;ndulas de secreci&oacute;n interna;    gl&aacute;ndulas suprarrenales; los para-ganglios; cuerpos tiroides y paratiroides;    timo; hip&oacute;fisis; ep&iacute;fisis; gl&aacute;ndula pineal; gl&aacute;ndulas    genitales; semi&oacute;tica infantil; como se examina un ni&ntilde;o; embarazo;    parto; puerperio; examen de los aparatos y sistemas: v&iacute;as respiratorias,    aparato circulatorio, la sangre, tensi&oacute;n sangu&iacute;nea, examen del    aparato digestivo, abdomen, bazo, orina y exploraci&oacute;n del sistema nervioso.    <br>       <br>   La segunda parte comprende 11 cap&iacute;tulos en los que se exponen las siguientes    materias: estudio de la higiene infantil; leche; propiedades de la leche; principios    vitales de la leche; fermentos solubles; propiedades protectoras de la leche;    estudio de la leche de mujer; bacteriolog&iacute;a de la leche; bacterias pat&oacute;genas;    modo de alimentaci&oacute;n y sus distintos m&eacute;todos; maneras de administrar    el pecho; higiene de la nodriza;alimentaci&oacute;n artificial; modificaciones    de la leche; distintas leches, sopas y harinas; reglas especiales para la alimentaci&oacute;n    por la leche y nutrici&oacute;n del ni&ntilde;o.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   M&aacute;s que una verdadera obra de texto, el libro constituye unos apuntes    tomados en clase de parte del programa de la asignatura, donde se excluye la    patolog&iacute;a especial de la infancia. El no poseer ilustraciones y no incluirse    la bibliograf&iacute;a consultada, que muy superficialmente se cita, limitan    el valor de este texto, que por otra parte nos muestra la palabra autorizada    del profesor Aball&iacute; Arellano en la semi&oacute;tica infantil y muchas    de sus ideas propias en el campo de la diet&eacute;tica del ni&ntilde;o.    <br>       <br>   Otra edici&oacute;n de sus lecciones, mimeografiadas, que abarcan dos tomos,    apareci&oacute; en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1940. El resto de    su obra escrita lo integran, adem&aacute;s, treinta art&iacute;culos cient&iacute;ficos;    numerosos discursos en congresos m&eacute;dicos; editoriales en la Revista Cubana    de Pediatr&iacute;a; informes ante la Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas    y Naturales de La Habana; trabajos sobre m&eacute;dicos cubanos y extranjeros    como los doctores Raimundo G. Menocal y G. Menocal, Raimundo de Castro y Allo,    Jos&eacute; A. Vald&eacute;s Anciano, Carlos J. Finlay Barr&eacute;s, Joaqu&iacute;n    L. Due&ntilde;as Pinto, John A. Fortes y Frederick A. Schultz; dos ensayos importantes:    <i>La evoluci&oacute;n de la cl&iacute;nica infantil en Cuba</i> (1929) y <i>El    ni&ntilde;o: futuro de la humanidad</i> (1945); numerosos pr&oacute;logos; notas    en libros-memorias de graduados; art&iacute;culos, discursos y editoriales en    la revista &quot;Tribuna M&eacute;dica&quot; y el peri&oacute;dico &quot;El    Cubano Libre&quot; y su folleto sobre pedagog&iacute;a m&eacute;dica, <i>Organizaci&oacute;n    y extensi&oacute;n que deben d&aacute;rseles a las ense&ntilde;anzas universitarias    para que el alumno pueda cooperar con el m&aacute;ximum de sus energ&iacute;as    e iniciativas a los trabajos de investigaci&oacute;n</i>, La Habana, 1930.    <br>       <br>   En los comienzos de su ejercicio docente el profesor Hurtado Galt&eacute;s public&oacute;    el libro <i>S&iacute;ndrome Acidosis</i>, Imp. y Librer&iacute;a Albela, La    Habana,1926, 289 p&aacute;g., con la colaboraci&oacute;n de los estudiantes    de medicina y despu&eacute;s notables profesores Jos&eacute; A. Gonz&aacute;lez    Rubiera y Jes&uacute;s L. Cornide Salv&aacute; y pr&oacute;logo del profesor    Aball&iacute; Arellano.    <br>       <br>   La obra est&aacute; dividida en cuatro partes y en ella se estudian, en la primera,    elementos de f&iacute;sico- qu&iacute;mica indispensables para el conocimiento    del s&iacute;ndrome acidosis; en la segunda, elementos del metabolismo necesarios    para el estudio del s&iacute;ndrome acidosis; en la tercera, equilibrio &aacute;cido    b&aacute;sico y en la cuarta, acidosis. Sobre este libro escribi&oacute; el    profesor Aball&iacute; en el pr&oacute;logo: &quot;Asumiendo la responsabilidad    de lo que expongo, me atrevo a considerarlo, sin ambages, como el m&aacute;s    completo de los trabajos que conozco sobre esta matera&quot;.    <br>       <br>   Una obra producida en la c&aacute;tedra fue el libro del doctor Benito Vil&aacute;    G&oacute;mez <i>Anorexia (Falta de apetito)</i>, Cultural S.A., La Habana, 1936,    132 p&aacute;g. Esta monograf&iacute;a, que constituye una magn&iacute;fica    revisi&oacute;n del tema, bien escrita, muy amena, por la que hemos sentido    siempre una gran predilecci&oacute;n, estudia las causas f&iacute;sicas o falsas    anorexias, causas mentales o psicol&oacute;gicas, profilaxis y tratamiento de    la anorexia infantil. El libro del laborioso y competente antiguo ayudante graduado    y asociado a los servicios de la c&aacute;tedra, rebasa con mucho su objetivo    principal que fue el de la divulgaci&oacute;n.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/his/v93/f30493.jpg"><img src="/img/revistas/his/v93/f30493.jpg" width="201" height="265" border="0"></a></p>     
<p></p>     <p align="center">Fig. 8. Dr. Luis Morquio (1867-1935). Eminente pediatra uruguayo.    Una de las grandes figuras de la pediatr&iacute;a en Am&eacute;rica.</p>     <p> Con el t&iacute;tulo de <i>Temas de Cl&iacute;nica Infantil</i>, volumen impreso    por Isidro Hern&aacute;ndez, La Habana, sin fecha, 599 pags, reuni&oacute; el    profesor Valledor Campo un grupo de sus trabajos m&aacute;s importantes con    el fin de que sirvieran de consulta para los alumnos de la c&aacute;tedra. Estos    trabajos son: &quot;Formas de aparici&oacute;n de la enfermedad tuberculosa    en la infancia&quot;, &quot;La estreptomicina en el tratamiento de la tuberculosis    infantil&quot;, &quot;Localizaciones lobares y segmentarias de la tuberculosis    de primo-infecci&oacute;n en el ni&ntilde;o (neumonitis obstructivas)&quot;,    &quot;Las bronquiectasias secundarias a la tuberculosis de primo- infecci&oacute;n    en la infancia&quot;, &quot;Perforaci&oacute;n ganglio bronquial en la tuberculosis    primaria de la infancia&quot;, &quot;Factor bronquial y tuberculosis de primo-infecci&oacute;n    en el ni&ntilde;o. Las broncoestenosis: sus modalidades y secuelas. Formas atelect&aacute;-sicas    e infiltrativas. Sus relaciones con la epituberculosis&quot;, &quot;Broncograf&iacute;a    en los ni&ntilde;os peque&ntilde;os&quot;, &quot;La bronquiectasia en la tuberculosis    de primo-infecci&oacute;n de la infancia&quot;, &quot;El factor bronquial en    la patolog&iacute;a respiratoria del ni&ntilde;o. Las atelectasias y sus secuelas&quot;,    &quot;Nuevos conceptos sobre la patogenia y evoluci&oacute;n de la meningitis    tuberculosa en el lactante&quot;, &quot;Enfermedad qu&iacute;stica del pulm&oacute;n    en la infancia. Estudio an&aacute;tomo-cl&iacute;nico y radiol&oacute;gico sobre    17 observaciones&quot;, &quot;La avitaminosis C en la infancia. Estudio cl&iacute;nico    y radiol&oacute;gico&quot;, &quot;Hipovitaminosis. Forma subcl&iacute;nica o    escorbuto latente&quot;, &quot;Escorbuto experimental&quot;, &quot;La cifra    'standard' de vitamina C en la sangre&quot;, &quot;La determinaci&oacute;n de    las cifras 'standard' en vitamina C de diversos tipos de leche en nuestro medio&quot;    y &quot; Determinaci&oacute;n de la vitamina C en las frutas de Cuba&quot;.    <br>       <br>   Fueron colaboradores del profesor Valledor Campo en los trabajos que integran    este importante libro, los doctores Carlos Hern&aacute;ndez- Miyares Marty,    Antonio Fern&aacute;ndez Baltrons, Argelio de Feria Santiesteban, Julio Cornejo    Gonz&aacute;lez, Jos&eacute; M. Mir del Junco, David Caza&ntilde;as Aldama,    Jos&eacute; M. Rouco Aja, B. Cantlon, Antonio Guernica de Roux, J. C. M&eacute;rida,    Rogelio Barata Rivero, Eduardo Rivero Vald&eacute;s- Castro, Gonzalo Elizondo    Martell, Ricardo Fust&eacute; Amieba, Juan L&oacute;pez Junquera, E.     <br>   Fern&aacute;ndez Flores y &Aacute;ngel A. Sainz de la Pe&ntilde;a Nodarse.    <br>   En el curso 1947-1948 el profesor Aball&iacute; Arellano encarg&oacute; al profesor    Castellanos Gonz&aacute;lez la explicaci&oacute;n de algunas conferencias sobre    cardiopat&iacute;as infantiles que fueron tomadas taquigr&aacute;ficamente por    el entonces alumno doctor L. A. Cabrera. Entusiasmado con los apuntes del estudiante    el autor ampli&oacute; y mejor&oacute; las notas para formar un libro de gran    importancia did&aacute;ctica y cient&iacute;fica.    <br>       <br>   Con el t&iacute;tulo de <i>Cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas de la infancia</i>,    M. V. Fresneda, Editor, La Habana, 1948, 406 p&aacute;ginas, el volumen est&aacute;    dividido en tres partes. La primera comprende 37 cap&iacute;tulos y trata sobre:    embriolog&iacute;a del coraz&oacute;n, desarrollo de los arcos a&oacute;rticos,    desarrollo y evoluci&oacute;n de las grandes venas card&iacute;acas, circulaci&oacute;n    fetal, cambios circulatorios en el momento del nacimiento, peculiaridades anat&oacute;micas    del aparato cardiovascular del ni&ntilde;o, sobre la exploraci&oacute;n de la    regi&oacute;n precordial en el ni&ntilde;o, el fonocardiograma en los reci&eacute;n    nacidos y lactantes normales, el electrocardiograma en los reci&eacute;n nacidos    normales, eje el&eacute;ctrico del coraz&oacute;n en reci&eacute;n nacidos y    lactantes normales, derivaciones precordiales en el ni&ntilde;o, precordiales    en el electrodo terminal, clasificaci&oacute;n de las cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas,    etiopatogenia de las cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas, semiolog&iacute;a    cardiovascular, m&eacute;todos de investigaci&oacute;n de las cardiopat&iacute;as    cong&eacute;nitas, cateterismo de las cavidades card&iacute;acas, manometr&iacute;a    arterial, presi&oacute;n venosa, tiempo de velocidad circulatoria, cardiograma,    flebograma, neumo- cardiograma, electrocardiograma, fonocardiograma, estudios    fonocardiogr&aacute;ficos en sujetos normales, valor de la fonocardiograf&iacute;a,    gasometr&iacute;a sangu&iacute;nea, radiograf&iacute;a simple, telecardiograf&iacute;a,    ortodiascop&iacute;a, rediokimograf&iacute;a, angiocardiograf&iacute;a, dextro    y angiocardiogramas normales, t&eacute;cnica angiocardiogr&aacute;fica, aortograf&iacute;a    tor&aacute;cica retrograda, esofagograma y tomograf&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   La segunda parte comprende dos cap&iacute;tulos y en ella se tratan los grandes    s&iacute;ndromes: cianosis y enfermedad azul y la tercera parte esta dedicada    al estudio descriptivo de las cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas (32 cap&iacute;tulos):    microcardia, hipertrofia card&iacute;aca cong&eacute;nita, dextrocard&iacute;a,    bloqueo card&iacute;aco cong&eacute;nito, anomal&iacute;as de las v&aacute;lvulas    semilunares, anomal&iacute;as de los vasos coronarios, agenesia de una de las    ramas de la arteria pulmonar, anomal&iacute;as de las venas cavas, de la aorta,    de los grandes vasos que nacen del cayado a&oacute;rtico y de la aorta en su    origen, coartaci&oacute;n de la aorta, anomal&iacute;as del cayado a&oacute;rtico:    dextroposici&oacute;n del cayado a&oacute;rtico, conducto arteriovenoso, insuficiencia    a&oacute;rtica, comunicaci&oacute;n inter-auricular, enfermedad de Lutenbacher,    comunicaci&oacute;n interventricular, estenosis o atresia pulmonar con comunicaci&oacute;n    interventricular, grado de estrechez pulmonar, tetralog&iacute;a de Fallot,    enfermedad de Corvisart, tetralog&iacute;a o complejo de Eisenmenger, trilog&iacute;a    de Fallot, tronco arterial persistente, transposici&oacute;n total de los grandes    vasos, coraz&oacute;n bilocular, corazones triloculares, insuficiencia cong&eacute;nita    de la v&aacute;lvula tric&uacute;spide, estrechez y agenesia tricusp&iacute;dea,    endocarditis y endoarteritis y tratamiento quir&uacute;rgico de las cardiopat&iacute;as    cong&eacute;nitas.</p>     <p>La obra esta ilustrada con 63 diagramas y se incluye un atlas con 20 placas    radiogr&aacute;ficas y sus correspondientes esquemas. Cierran el volumen una    lista de 97 referencias bibliogr&aacute;ficas de las que 58 son cubanas y un    &iacute;ndice alfab&eacute;tico de nombres y materias. En el pr&oacute;logo    el autor anuncia una obra m&aacute;s extensa con el t&iacute;tulo de <i>Cardiopat&iacute;as    Infantiles</i>, en la que ya colaboraban los doctores Rodolfo P&eacute;rez de    los Reyes, Argelio Garc&iacute;a L&oacute;pez, Horacio de la Torre Campos, Juan    J. Jim&eacute;nez y Ra&uacute;l Pereira Vald&eacute;s, la que sin embargo no    lleg&oacute; a ser publicada nunca.    <br>       <br>   En 1949 public&oacute; el profesor Castellanos Gonz&aacute;lez, en colaboraci&oacute;n    con el doctor os&eacute; R. Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez el libro <i>Lecciones    de Diet&eacute;tica Infantil</i>, Ed. Le&oacute;n. La Habana, obra muy utilizada    por los estudiantes de la &eacute;poca.    <br>       <br>   Las conferencias impartidas en el &quot;Curso pr&aacute;ctico de Terap&eacute;utica    en la Infancia&quot;, 1952, fueron reunidos en un volumen y editadas por la    Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a con el t&iacute;tulo de <i>Conferencias    de Terap&eacute;utica en la Infancia</i>, M. V. Fresneda, La Habana, 1953, 341    p&aacute;g., dirigida la labor editorial por el doctor Carlos Hern&aacute;ndez-Miyares,    instructor de la c&aacute;tedra y secretario de la Sociedad.    <br>       <br>   El volumen recoge las siguientes conferencias: profesor Hurtado Galt&eacute;s    &quot;Palabras de inauguraci&oacute;n en el Curso de Terap&eacute;utica en la    Infancia&quot;; profesor Valledor Campo &quot;Conducta actual en el tratamiento    de la tuberculosis primaria del ni&ntilde;o y de sus complicaciones&quot;; profesor    Aball&iacute; Garc&iacute;a- Montes &quot;Que hacer y que no hacer en el cuidado    del reci&eacute;n nacido&quot;; doctor &Aacute;lvaro Silva y L&oacute;pez del    Rinc&oacute;n &quot;La anorexia del ni&ntilde;o. Su tratamiento&quot;; doctor    Jos&eacute; R. Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez &quot;Aspectos m&aacute;s importante    de la dieta en las enfermedades de la infancia&quot;; doctor Gustavo L. Arias    Alvari&ntilde;o &quot;Terap&eacute;utica del insomnio, la enuresis y otros estados    afines&quot;; doctor Abelardo Codinach Segura &quot;Afecciones de la nasofaringe    y de la orofaringe en la infancia. Nociones generales de tratamiento&quot;;    doctor Rafael de la Portilla Lavastida &quot;Tratamiento de las laringo-traqueo-bronquitis    aguda&quot;; doctor Lorenzo Exp&oacute;sito Mart&iacute;nez &quot;Tratamiento    de la constipaci&oacute;n en el ni&ntilde;o&quot;; doctor Ren&eacute; Montero    de la Pedraja &quot;Tratamiento de las hepatitis v&iacute;rales&quot;; doctor    Jos&eacute; R. Montalvo Urrutibascoa &quot;Conducta del pediatra frente a la    fase aguda de la poliomielitis&quot;; doctor Roberto Vald&eacute;s D&iacute;az    &quot;Tratamiento de la s&iacute;filis cong&eacute;nita&quot;; doctor Mario    Fern&aacute;ndez Alonso &quot;Tratamiento del paludismo en el ni&ntilde;o&quot;;    doctor Julio Cabrera Calder&iacute;n &quot;Hipotermia-algidez&quot;; doctor    Jorge Beato Nu&ntilde;ez &quot;El coma en la infancia&quot;; profesor Castellanos    Gonz&aacute;lez &quot;Tratamiento de las meningitis purulentas en el ni&ntilde;o&quot;;    doctor Diego Sosa Bens &quot;Conducta terap&eacute;utica ante las enfermedades    infecto- contagiosas del tipo exantem&aacute;tico&quot;; doctor Federico de    Miranda Rodr&iacute;guez &quot;Diagn&oacute;stico y tratamiento de las incompatibilidades    sangu&iacute;neas materno- fetales&quot;; doctor Luis Barreras Areu &quot;Estado    actual del tratamiento de las leucemias y otras afecciones malignas de la sangre    y del sistema reticuloendotelial&quot;; doctor Roberto Machado Ortega &quot;Que    debe hacer el m&eacute;dico pr&aacute;ctico en los casos de aspiraci&oacute;n    o ingesti&oacute;n accidental de cuerpos extra&ntilde;os y en cuerpos extra&ntilde;os    de o&iacute;dos y fosas nasales&quot; y profesor Aball&iacute; Garc&iacute;a-    Montes y doctor Fernando Costales Sa&iacute;nz &quot;El uso del ACTH y de la    Cortisona&quot;.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La obra de gran importancia m&eacute;dica, fue libo de consulta obligada para    los alumnos de la c&aacute;tedra y para todos los pediatras y m&eacute;dicos    generales del pa&iacute;s.    <br>       <br>   Impreso por Isidro Hern&aacute;ndez en papel gaceta apareci&oacute; en la d&eacute;cada    de los a&ntilde;os 1950, en La Habana, un volumen con el escueto t&iacute;tulo    de <i>Resumen de Ni&ntilde;o</i>, sin fecha, 413 p&aacute;g., que fue muy utilizada    por los estudiantes sin que estuviera autorizado oficialmente por la c&aacute;tedra.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/v93/f040493.jpg"><img src="/img/revistas/his/v93/f040493.jpg" width="295" height="220" border="0"></a></p>     
<p align="center"> Fig. 9. El doctor Aball&iacute; en su C&aacute;tedra con parte    de sus colaboradores. Sentados, de izquierda a derecha: los doctores Gabriel    G&oacute;mez del R&iacute;o, Teodosio Valledor, Agust&iacute;n Castellanos,    Aball&iacute;, F&eacute;lix Hurtado, Carlos Hern&aacute;ndez Miyares y uno no    identificado. De pie, de izquierda a derecha: los doctores Gustavo Garc&iacute;a-    Montes, Julio Cabrera Calder&iacute;n, Gustavo Cardelle, Benito Vil&aacute;,    Ren&eacute; Montero, Enrique Gal&aacute;n Conesa y Arturo G. Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes.</p>     <p>Sin pr&oacute;logo ni palabras introductorias el volumen se inicia con el largo    estudio &quot;Las diarreas agudas del lactante&quot; de los profesores Hurtado    Galt&eacute;s y Aball&iacute; Garc&iacute;a-Montes, ilustrado con 10 figuras    y 9 cuadros y una versi&oacute;n inglesa del mismo. Le siguen &quot;Las diarreas    agudas del lactante. S&iacute;ndrome diarreico&quot; por el profesor nicarag&uuml;ense    doctor Germ&aacute;n Castillo, &quot;Etiolog&iacute;a de las diarreas agudas    infantiles&quot; de los pediatras uruguayos profesora Mar&iacute;a L. Saldum    de Rodr&iacute;guez y doctor Jos&eacute; M. Portillo, &quot;Patogenia de las    diarreas agudas del lactante&quot; del m&eacute;dico chileno doctor An&iacute;bal    Arizt&iacute;a y &quot;El tratamiento sintom&aacute;tico y diet&eacute;tico    de las diarreas agudas del lactante&quot; del eminente profesor de Cl&iacute;nica    Pedi&aacute;trica y Puericultura de la Universidad Central de Caracas, Venezuela,    doctor Pastor Oropeza. Estos cinco trabajos fueron presentados en el II Congreso    Panamericano de Pediatr&iacute;a, M&eacute;xico, noviembre de 1949 y publicados    en la Revista Cubana de Pediatr&iacute;a. El resto del volumen (297 p&aacute;g.)    lo ocupan, al parecer, apuntes de clases tomadas a los profesores de la c&aacute;tedra,    que comprenden, en s&iacute;ntesis, todo el programa de la asignatura, impreso    en mime&oacute;grafo.</p> <ol start="17">       <li> Muy pocas c&aacute;tedras en la Facultad de Medicina de la Universidad      de La Habana, durante el per&iacute;odo estudiado, llegaron a realizar tan      importante labor como la de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles.</li>     </ol>     <p>Desde su inicio en 1887 como una ense&ntilde;anza te&oacute;rica, en 1900 se    le une un servicio de cl&iacute;nica, pero pierde en esa misma fecha su condici&oacute;n    de c&aacute;tedra al ponerse en vigor el Plan Varona. Seis a&ntilde;os m&aacute;s    tarde logra el profesor Aball&iacute; Arellano adscribirle una consulta externa    y se mantendr&aacute; hasta la reforma universitaria de 1923 con un solo docente    encargado de la ense&ntilde;anza te&oacute;rica y pr&aacute;ctica y la atenci&oacute;n    de sus servicios de cl&iacute;nica y de consulta externa.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El prestigio cient&iacute;fico y pedag&oacute;gico logrado por el profesor Aball&iacute;    Arellano en esos a&ntilde;os le permite al ascender a la categor&iacute;a superior    de titular en su asignatura, convertida en c&aacute;tedra por la mencionada    reforma universitaria, desarrollar una incre&iacute;ble labor de ensanchamiento    y creaci&oacute;n de servicios en ella, que le dar&aacute;n la oportunidad de    rodearse de gran n&uacute;mero de j&oacute;venes m&eacute;dicos, ya como instructores,    adscriptos o asociados, los que se formar&aacute;n a su lado como pediatras    y docentes de alto rigor cient&iacute;fico, con los que establece un verdadero    sistema de trabajo de grupo multidisciplinario en la c&aacute;tedra, que se    traduce r&aacute;pidamente en gran incremento en el n&uacute;mero y calidad    de las investigaciones y de la bibliograf&iacute;a pedi&aacute;tricas nacionales.    <br>       <br>   Pero sobre todo logra fundar el profesor Aball&iacute; una Escuela Cubana de    Pediatr&iacute;a que sentar&aacute; pausas principalmente en las ramas de la    diet&eacute;tica, las enteropat&iacute;as, la tuberculosis y las cardiopat&iacute;as    de la infancia, lo que le ganar&aacute; a esta especialidad m&eacute;dica en    Cuba prestigio internacional.    <br>       <br>   No hay conquista alguna en la pediatr&iacute;a de nuestro pa&iacute;s en toda    esta &eacute;poca cuya iniciativa no parte de la c&aacute;tedra y que incansablemente    no se calorice desde ella. As&iacute; la creaci&oacute;n de la Sociedad Cubana    de Pediatr&iacute;a, el Bolet&iacute;n de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a,    el intento de oficializar la formaci&oacute;n de especialistas desde una escuela    de posgrado unida a la c&aacute;tedra, la celebraci&oacute;n de jornadas pedi&aacute;tricas    en las principales ciudades de la Rep&uacute;blica, la fundaci&oacute;n de una    sala de ni&ntilde;os en el Sanatorio &quot;La Esperanza&quot;, el Dispensario    &quot;Calmette&quot;, el Hospital Municipal de la Infancia, el Hospital Infantil    Antituberculoso &quot;&Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;&quot;, la Liga Nacional    contra la Tuberculosis Infantil, los servicios de &quot;Gota de Leche&quot;    o la Fundaci&oacute;n &quot;Castellanos&quot; para el estudio de las cardiopat&iacute;as    en la infancia, demuestran no solo la preocupaci&oacute;n, principalmente del    profesor Aball&iacute; Arellano, por la superaci&oacute;n cient&iacute;fica    de la c&aacute;tedra y del m&eacute;dico pediatra cubano, sino tambi&eacute;n    por los grandes problemas sociales del ni&ntilde;o en nuestro pa&iacute;s, abandonado    en gran parte a una suerte incierta en la rep&uacute;blica burguesa y a quien    el Maestro Aball&iacute;, en un luminoso ensayo, llamara futuro de la humanidad.    <br>       <br>   Muchos disc&iacute;pulos y contempor&aacute;neos dejaron constancia en sus testimonios    de los rasgos personales y de la obra cient&iacute;fica y docente de los profesores    que dirigieron la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles    durante las algo m&aacute;s de seis d&eacute;cadas del per&iacute;odo estudiado.    El doctor Bernardo Escobar Laredo que conoci&oacute; y estim&oacute; mucho al    doctor Montalvo Covarrubias se lamentaba en 1893 que &eacute;ste no desempe&ntilde;ara    el Curso Especial de Enfermedades de la Infancia, para cuyas funciones docentes    se le reconoc&iacute;an cualidades muy meritorias. Sobre &eacute;l dej&oacute;    escrito:</p>     <blockquote>       <p>&quot;Figuraos un hombre bajito [...], casi rechoncho, hermosa la cabeza,      ancha la frente [...], bigote entrecano, rosada tez, fisonom&iacute;a viva      e inteligente, manos finas, sonrosadas, aristocr&aacute;ticas; que anda con      paso firme, ligero y tendr&aacute;n una idea casi exacta del doctor Montalvo      [...].    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Lo que encanta en &eacute;l es su cultura intelectual; es de esos m&eacute;dicos      que se multiplican. Conoce la pol&iacute;tica, tiene ribetes de literato;      asiste a la Junta Central del Partido Autonomista, y va luego a la Academia,      a la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos, donde consume turnos con incansable      y pasmosa frecuencia [...] se muestra siempre pulcro, vivo, buen polemista,      aunque a veces se apasiona un tanto y tornase demoledor [...] concedemos al      doctor Montalvo sus dotes de oculista, pediatra y m&eacute;dico talentoso.      Y es m&aacute;s le creemos una personalidad m&eacute;dica de talla [...] si      este no fuera el pa&iacute;s de los viceversas &eacute;l estar&iacute;a explicando      'Enfermedades de la Infancia' en la Universidad y Jover, Patolog&iacute;a      M&eacute;dica. Porque Montalvo sabe, sabe explicar, y sabe conservar alto      su prestigio. El y Jover cab&iacute;an bien en el Claustro.</p>       <p>Deploramos su ausencia en un punto merecido y compadezcamos el destino, que      tiene sus crueldades con los hombres de saber y buena voluntad&quot;<span class="superscript">79</span></p> </blockquote>     <p>Y en verdad fue cruel el destino con el doctor Montalvo Covarrubias pues cuando    al fin, siete a&ntilde;os m&aacute;s tarde, lleg&oacute; a la c&aacute;tedra    solo pudo desempe&ntilde;arla apenas dos cursos. Su sustituto el doctor Reol    Ferrera no pose&iacute;a las cualidades docentes y cient&iacute;ficas de su    predecesor. De &eacute;l dir&iacute;a si disc&iacute;pulo el doctor Jos&eacute;    A. Mart&iacute;nez- Fort&uacute;n y Foyo:</p>     <blockquote>     <p>&quot;Reol es un hombre muy alto, flaco, feo, desgarbado, que usa ropa negra      de pa&ntilde;o en forma de chaquet y con los pantalones tambi&eacute;n de      ese color y bastante cortos. Su llegada recuerda a la figura de D. Quijote      con un paraguas negro bajo el brazo y su 'Biblia', la obra de Comby, en la      mano. Entra en la sala, se despoja de parte de su estrafalaria ropa y se enfunda      en una gran bata blanca. Pasamos la visita, vemos los casos nuevos y los viejos      (casi todos cr&oacute;nicos, osteomielitis, atrepsias, afecci&oacute;n de      Little, etc.) y despu&eacute;s nos sentamos a su alrededor casi todos en las      sillitas de los propios enfermitos. Sus explicaciones son ligeras pero practicas.      Le gusta mucho preguntar y tenemos que contestarle al pie de la letra por      el libro de Patolog&iacute;a Infantil de Jules Comby pues no admite otro.      Un d&iacute;a prest&eacute; mi libro a un compa&ntilde;ero que lo retuvo m&aacute;s      de la cuenta y tuve la poca suerte que me preguntase la 'Bronconeumon&iacute;a'.      Le respond&iacute; bien por Collet, pero al terminar me dijo con una cara      seria 'Est&aacute; bien pero como no ha respondido por el texto solo le pongo      Aprovechado'. Le di mis razones, el extrav&iacute;o del libro, etc., pero      solo las acept&oacute; a rega&ntilde;adientes. La clase parec&iacute;a una      'escuelita' de primeras letras [...] Por lo dem&aacute;s nuestro Profesor      es una excelente persona, trabajador, pr&aacute;ctico, etc., pero no tiene      la talla para tan alto cargo. Nos dio todo lo que buenamente pudo. Conservo      grato recuerdo del antiest&eacute;tico Profesor de noble coraz&oacute;n&quot;.<span class="superscript">80</span></p> </blockquote>     <p>La llegada del profesor Aball&iacute; Arellano a la c&aacute;tedra constituir&iacute;a    un verdadero acontecimiento hist&oacute;rico para el desarrollo de la pediatr&iacute;a    cubana. Sobre este hecho escribir&iacute;a el profesor Clemente Incl&aacute;n    Costa, sin lugar a dudas, el otro gran puntal de la Escuela Cubana de Pediatr&iacute;a    desde la jefatura de su servicio en el Hospital &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;:    <br>       <br>   &quot;El doctor Aball&iacute;, ya en posesi&oacute;n de esta C&aacute;tedra,    la transforma de una manera sorprendente en poco tiempo [...] comienza desde    ese momento la verdadera ense&ntilde;anza cl&iacute;nica [ y se ] vislumbra    un amplio panorama para el engrandecimiento de la medicina infantil en Cuba    [...] Es aqu&iacute;, se&ntilde;ores, a mi entender, cuando comienza la brillante    perspectiva de nuestra pediatr&iacute;a, donde se intensifica, continu&aacute;ndose    as&iacute; la huella de nuestros m&eacute;dicos especialistas del pasado.&quot;<span class="superscript">81</span></p>     <p>Pero la mejor semblanza sobre la personalidad m&eacute;dica y docente del Maestro    Aball&iacute; Arellano se la debemos a su disc&iacute;pulo, el doctor Daniel    Alonso Men&eacute;ndez, destacado ped&iacute;atra y uno de los fundadores de    la Salud P&uacute;blica Revolucionaria Cubana. El dej&oacute; escrito:</p>     <blockquote>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Conocimos al Profesor Aball&iacute; en 1940 cuando comenzamos a trabajar      en el Hospital Municipal de la Infancia. El respeto y la admiraci&oacute;n      que posteriormente sentimos por &eacute;l creemos que comenz&oacute; desde      la primera vez que lo vimos. Aball&iacute; en esa &eacute;poca era ya un hombre      de 60 a&ntilde;os de edad, de estatura mediana y complexi&oacute;n fuerte,      de pecho y hombros anchos. Llamaba la atenci&oacute;n su cabeza grande, la      frente amplia, los ojos redondos y un poco saltones que miraban vivaces e      inquietos, la piel muy blanca que enrojec&iacute;a f&aacute;cilmente. La voz      grave y pausada en la conversaci&oacute;n personal, se transformaba en r&aacute;pida      y de elevado tono en sus discursos y exposiciones. Las manos expresivas parec&iacute;an      ser un complemento de la voz. Su sola presencia irradiaba energ&iacute;a.      Diariamente llegaba muy temprano al Hospital. Su servicio era la sala C para      ni&ntilde;os mayores de 2 a&ntilde;os de edad. La sala la dirig&iacute;a el      doctor Juan Marcos Labourdette Scull.    <br>         <br>     En el pase de visita las intervenciones del Profesor eran siempre una lecci&oacute;n      sabia y erudita. Por primera vez o&iacute;amos junto a las cuestiones de diagnostico      y tratamiento, el aspecto social de la Pediatr&iacute;a, conceptos integrales      de prevenci&oacute;n y asistencia, la utilidad de la presencia de la madre      junto al ni&ntilde;o y la imposibilidad de hacerlo en aquel hospital. Nos      impresionaba a todos la ternura, el respeto que sent&iacute;a y demostraba      a los ni&ntilde;os ingresados, los di&aacute;logos que establec&iacute;a con      ellos. En estas visitas insist&iacute;a mucho el Profesor en la necesidad      de la observaci&oacute;n minuciosa durante el examen f&iacute;sico, en la      importancia del interrogatorio a los familiares, y al ni&ntilde;o de ser posible,      en la valoraci&oacute;n y s&iacute;ntesis de los signos y s&iacute;ntomas,      en las ventajas de la Hoja Cl&iacute;nica cuidadosamente elaborada. Recordamos      que era la &eacute;poca en que comenzaban a usarse las sulfas y ya se hablaba      de los antibi&oacute;ticos. Alert&oacute; sobre la utilizaci&oacute;n de las      nuevas drogas y cuando a&uacute;n no se expresaban esos conceptos y no circulaba      el termino de 'iatrogenia', repet&iacute;a enf&aacute;ticamente el da&ntilde;o      de una terap&eacute;utica incorrecta o abusiva.    <br>         <br>     Sus conversaciones intercaladas eran coloquios de proped&eacute;utica, patolog&iacute;a      cl&iacute;nica y terap&eacute;utica.    <br>         <br>     En algunas ocasiones, despu&eacute;s del pase de visita, en un local situado      a la entrada de la Sala, el Profesor se sentaba, el grupo permanec&iacute;a      de pie alrededor y comenzaba a hablar sobre temas de medicina y de otra &iacute;ndole.      Ah&iacute; pudimos apreciar la vasta cultura de Aball&iacute;. Charlaba con      profundo conocimiento sobre arte, historia, pol&iacute;tica. Pose&iacute;a      un fino sentido del humor, introduc&iacute;a inesperadamente una frase llena      de hilaridad o de sus labios sal&iacute;a un chiste dicho con gracia y picard&iacute;a.    <br>         <br>     Cuando abandonaba la sala para dirigirse a la direcci&oacute;n, nunca lo hac&iacute;a      por el elevador, bajaba por la escalera que daba al vest&iacute;bulo del Hospital      pues all&iacute; lo esperaban siempre con ansiedad familiares de los ni&ntilde;os      ingresados. La paciencia, la delicadeza, la atenci&oacute;n que prestaba a      las preguntas, y responderlas adecuadamente ocupaban un buen tiempo de su      trabajo. Esta forma de relacionarse con los familiares de los enfermos constituy&oacute;      un modelo de conducta que imitaron los m&eacute;dicos del Hospital.    <br>         ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     Los viernes, a las once de la ma&ntilde;ana, se celebraban las reuniones cient&iacute;ficas      del cuerpo m&eacute;dico. Cualesquieran que fueran los temas tratados, las      conclusiones las hac&iacute;a el Profesor. Su sola presencia mov&iacute;a      no solo el inter&eacute;s no solo del personal del hospital sino adem&aacute;s,      de profesionales de otros lugares.    <br>         <br>     A fines de 1946 cesa en sus funciones de Director T&eacute;cnico del Hospital.      A partir de entonces sus visitas se hicieron menos frecuentes, pero siempre      concurr&iacute;a al Hospital, ofrec&iacute;a algunas conferencias o clases      magistrales, no faltaba a las reuniones de los viernes y continuaba presidiendo      los Tribunales de Ex&aacute;menes. Ese a&ntilde;o le confieren el Diploma      de Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a y lo designan      Presidente de Honor de la VIII Jornada Nacional. En esta VIII Jornada se reprochaba      a si mismo Aball&iacute; por no haber publicado m&aacute;s y por no haber      cumplido la promesa de elaborar un libro de texto para la especialidad. No      trat&oacute; de justificarse pero explic&oacute; los motivos y razones que      lo impidieron[...] En cuanto al libro de texto, en dos ocasiones, despu&eacute;s      de tenerlo adelantado, entreg&oacute; los originales a fin de que fueran reproducidos      en forma de conferencias, para que los alumnos dispusieran de ese material      de estudio.<span class="superscript">82</span></p> </blockquote>     <p>Sobre el profesor Hurtado Galt&eacute;s escribi&oacute; lo siguiente el doctor    Gabriel G&oacute;mez del R&iacute;o, quien fue su alumno en el curso de 1926    a 1927 y despu&eacute;s colaborador:</p>     <blockquote>     <p>&quot;Hurtado nos deleitaba con sus lecciones de un sabor did&aacute;ctico      extraordinario, fundamentado en una natural actitud para la docencia. Siempre      claro, preciso, con el raro poder de mantener la atenci&oacute;n constante;      h&aacute;bilmente atra&iacute;da por el ejemplo intercalado en la casu&iacute;stica      convenientemente seleccionada. La oportuna referencia imped&iacute;a toda      posibilidad de cansancio mental en el alumno, que se manten&iacute;a, por      el contrario, atra&iacute;do con deleite, por el s&oacute;lido ordenamiento      acad&eacute;mico y a la vez cl&iacute;nico de este profesor&quot;.<span class="superscript">83</span></p> </blockquote>     <p>El doctor Vivino Garc&iacute;a Remedios, que fue de los primeros alumnos del    profesor Hurtado Galt&eacute;s escribi&oacute; sobre &eacute;ste y sobre el    ambiente de entusiasmo por la ense&ntilde;anza que exist&iacute;a en la c&aacute;tedra    en los a&ntilde;os posteriores a la reforma universitaria de 1923:</p>     <blockquote>        <p>    <br>     &quot;&uml;[...]al lado de las sabias ense&ntilde;anzas del Maestro Aball&iacute;,      de su gran experiencia, del dominio absoluto en todos sus aspectos, as&iacute;      te&oacute;ricos como pr&aacute;cticos de la ciencia de curar, se destacaba      apenas nacida a la vida profesional, la figura brillante del m&aacute;s aventajado      de sus disc&iacute;pulos, que en plena primavera de la vida con el esplendor      de su palabra m&aacute;gica, nos deleitaba en aquellas alegres y amorosas      ma&ntilde;anas de cl&iacute;nica. Este joven profesor era F&eacute;lix Hurtado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         <br>     Se caracterizaba su clase, por ser lo m&aacute;s objetiva posible, siempre      ilustrada de la manera m&aacute;s exacta, cabal y completa, con profusi&oacute;n      de datos, esquemas, ejemplos, casos cl&iacute;nicos, de acuerdo con su tendencia      a la ense&ntilde;anza eminentemente pr&aacute;ctica, que tanto ha defendido      siempre en el seno de nuestro claustro, d&iacute;a a d&iacute;a, a fin de      que al salir de las aulas, el m&eacute;dico pueda saber manejar los numerosos      recursos de la ciencia moderna en su eterna lucha con la enfermedad y la muerte.    <br>         <br>     Al terminar aquel curso memorable interrumpido por la Revoluci&oacute;n Universitaria      del 23, un grupo de nosotros, entre los que se destacaba ya Teodosio Valledor,      por su laboriosidad y preparaci&oacute;n, continuamos asistiendo al Servicio,      que nos brindaba todas las posibilidades para aumentar nuestros conocimientos,      todav&iacute;a preparatorios de nuestra futura vida profesional.    <br>         <br>     Durante el verano del mismo a&ntilde;o (1923) asistimos, deleitados, a un      cursillo de perfeccionamiento, en la sala 'San Felipe', que el profesor Hurtado      Galt&eacute;s organiz&oacute; y atendi&oacute; personalmente y donde la exploraci&oacute;n      cl&iacute;nica e instrumental alcanz&oacute; su mayor apogeo, realiz&aacute;ndose      con caracteres de cosa rutinaria, las punciones lumbares, pleurales y pericard&iacute;acas,      as&iacute; como las punciones endovenosas con fines diagn&oacute;sticos y      terap&eacute;uticos en el peque&ntilde;o lactante, abordando todas las venas      posibles: codo, cuello, seno longitudinal, venas del cr&aacute;neo. En aquellas      tardes algunos de nuestros grandes ped&iacute;atras de hoy, realizaron por      primera vez una punci&oacute;n lumbar, guiados por la mano experta del profesor      Hurtado&quot;.<span class="superscript">84</span></p> </blockquote>     <p>Sobre se elocuencia resumir&iacute;a el doctor Amador Guerra S&aacute;nchez,    profesor titular de Cl&iacute;nica Terap&eacute;utica Quir&uacute;rgica y Operaciones    y colaborador de la c&aacute;tedra:</p>     <blockquote>        <p>&quot;La palabra de Hurtado es firme, serena y convincente; hecha para la      exactitud del trabajo acad&eacute;mico, para la 'castidad cient&iacute;fica'      de la c&aacute;tedra&quot;.<span class="superscript">85    <br>     </span></p> </blockquote> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas y documentales</h4> <ol>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.360.    <br>   </li>       <li> Mart&iacute;nez- Fort&uacute;n Foyo, J.A.: La ense&ntilde;anza de la medicina      en la Universidad de La Habana a finales del siglo XIX y principios del XX,      La Habana, 1949, pag.30.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al Curso Acad&eacute;mico      de 1905 a 1906. Imp. y Pap. Manuel Ruiz S. en C. La Habana, 1907, pag.199.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al Curso Acad&eacute;mico      de 1924 a 1925. Imp. y Pap. Rambla, Bouza y C&iacute;a. La Habana, 1926, pag.313    <br>   </li>       <li> Reglamento de la c&aacute;tedra de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles.      En: Universidad de La Habana, Escuela de Medicina. Carnet correspondiente      al S&eacute;ptimo A&ntilde;o. Imp. Univ. de La Habana, 1950, pag.17.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al Curso Acad&eacute;mico      de 1902 a 1903. Imp. y Pap. M. Ruiz y C&iacute;a. La Habana, 1904, pag.120.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (3).    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (4) pag.311.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (5).    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.365.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez, J. S.: El Dr. Jos&eacute; Rafael Montalvo.      Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat., Habana. 38:34-42, La Habana, 1902.    <br>   </li>       <li> Peraza Sarausa, F.; Rafael Montalvo Morales. En: Diccionario Biogr&aacute;fico      Cubano por Ferm&iacute;n Peraza Sarausa. En: Anuario Biogr&aacute;fico Cubano.      Tomo III. Pag.72. La Habana, 1953.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.4926.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. Ant. No.4.    <br>   </li>       <li> Canosa Rodr&iacute;guez, F.: Doctor &Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;,      su contribuci&oacute;n en la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos de La Habana.      Arch. Soc. Est. Clin. Hab.49 (2):127-152. La Habana, abril - junio de 1956.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Gonz&aacute;lez Mart&iacute;n, D.: Grandes de la Medicina Cubana. Profesor      &Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;, fundador de la Pediatr&iacute;a Cubana.      Bohemia. Noviembre 4 de 1951.    <br>   </li>       <li> Fern&aacute;ndez Conde A.: Aball&iacute;, gran l&iacute;der de la clase      m&eacute;dica. Tribuna M&eacute;dica. Enero - Febrero, 1953.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.8350.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (1).    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. Ant. No.11242.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. No.5297.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. No.5215.    <br>   </li>       <li> Valledor Campo, T.: Biograf&iacute;a sint&eacute;tica [del doctor F&eacute;lix      Hurtado].En: &quot;Veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s...&quot; por autores      varios, La Habana, 1943, pp.73-81.    <br>   </li>       <li> Dr. F&eacute;lix Hurtado. Curriculum vitae. Ed. Cenit. La Habana, 1950,      10p.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.9143.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. No.6317.    <br>   </li>       <li> Teodosio Valledor Campo. En: Fraternidad M&eacute;dica 1923. Bodas de Plata.      1923-1948, Imp. EUSA, La Habana, 1948, p&aacute;g.251.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (4). pag.56.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.9135.    <br>   </li>       <li> Jord&aacute;n Rodr&iacute;guez, J.R.: Comunicaci&oacute;n personal al doctor      Gregorio Delgado Garc&iacute;a. Local Central del MINSAP. La Habana, noviembre      20 de 1990.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. No.6401.    <br>   </li>       <li> Franchi de Alfaro, R.: Los m&eacute;dicos recuerdan su experiencia inolvidable.      Profesor Agust&iacute;n Castellanos Gonz&aacute;lez. Diario de la Marina.      Febrero 20 de 1955.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.9562.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Est. No.13163.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (4) pag.57.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al Curso Acad&eacute;mico      de 1925 a 1926. Imp. y Pap. Rambla, Bouza y C&iacute;a. La Habana, 1927, pag.55.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (34).    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 8(17). Noviembre 15 de 1941.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 11(17). Mayo 15 de 1944.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 13(19). Octubre 31 de 1946.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Bol. Ofic. Univ. 15(20). Diciembre 31 de 1948.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 17(18). Diciembre 31 de 1950.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 20(4). Marzo 5 de 1953.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 23(7). Abril 16 de 1956.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Archivo Hist&oacute;rico. Exped. Adm. No.5884.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Bol. Ofic. Univ. 5(8). Octubre 31 de 1938.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 13(19). Octubre 31 de 1946.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (47).    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 16(9). Agosto 15 de 1949.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 17(18). Diciembre 31 de 1950.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Bol. Ofic. Univ. 19(15). Agosto 30 de 1952.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 21(5). Marzo 30 de 1954.    <br>   </li>       <li> Bol. Ofic. Univ. 26(17). Noviembre 16 de 1959.    <br>   </li>       <li> Hurtado Galt&eacute;s, F.: Desarrollo y organizaci&oacute;n de la c&aacute;tedra      de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles de la Facultad de Medicina      de nuestra Universidad. Anal. Fac. Med. Farm.1(1):79-89. La Habana, enero      1 de 1927.    <br>   </li>       <li> Garc&iacute;a Remedios, V.: Dr. F&eacute;lix Hurtado el organizador. En:      &quot;Veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s...&quot; por autores varios.      La Habana,1943. pp. 53-54.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Ibidem. pag. 48.    <br>   </li>       <li> Ibidem. pp. 48-49.    <br>   </li>       <li> Ibidem. pag. 50.    <br>   </li>       <li> Ibidem. pp. 50-51.    <br>   </li>       <li> Ibidem. p. 55.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Ibidem. p. 52.    <br>   </li>       <li> Ibidem. p. 49.    <br>   </li>       <li> La Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a. En: &quot;Jornada Pedi&aacute;trica      de Santiago de Cuba del 10 al 12 de abril de 1936. Actas y Trabajos&quot;.      Imp. Molina y C&iacute;a. La Habana,1937. p. VII.    <br>   </li>       <li> Ibidem. p. XXII.    <br>   </li>       <li> Ibidem. p. XXII.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Ibidem. p. V.    <br>   </li>       <li> Ibidem. p. VI.    <br>   </li>       <li> L&oacute;pez Serrano, E.: Bolet&iacute;n de la Sociedad Cubana de Pediatr&iacute;a      y de la Revista Cubana de Pediatr&iacute;a. Cuad. Hist. Sal. Pub. No.73. 2      tomos. Pub. Con. Nac. Soc. Cien., La Habana,1988.    <br>   </li>       <li> Gonz&aacute;lez Mart&iacute;n, D.: Grandes de la Medicina Cubana. Dr. Agust&iacute;n      Castellanos, propulsor de la Pediatr&iacute;a y la Cardiolog&iacute;a. Bohemia.      Mayo 4 de 1952.    <br>   </li>       <li> Borroto Mora, A.: Con el Dr. Castellanos. Arte y Medicina. Marzo de 1954.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Loc. cit. en (18).    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (33).    <br>   </li>       <li> Designan profesores. Peri&oacute;dico Revoluci&oacute;n. Septiembre 14      de 1960.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (6) p. 120.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (3) p. 199.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Loc. cit. en (4) pp. 311-312.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (54) pp. 83-89.    <br>   </li>       <li> Universidad de La Habana. Cat&aacute;logo General. Imp. y Pap. &quot;Alfa&quot;,      La Habana, 1940. p. 333.    <br>   </li>       <li> Escobar Laredo, B.: Nuestros m&eacute;dicos. Tipog. de &quot;La Lucha&quot;.      La Habana, 1893, pp. 47-49.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (2) p. 30.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Incl&aacute;n Costa, C.: La Pediatr&iacute;a Cubana. Lo que fue en el pasado,      lo que es en el presente y lo que debe ser en el porvenir. En: &quot;Jornada      Pedi&aacute;trica de La Habana. Diciembre 12-15 de 1940. Trabajos de la Jornada&quot;.      Imp. Molina y C&iacute;a. La Habana, 1942, pp.19-20.    <br>   </li>       <li> Alonso Men&eacute;ndez, D.: Profesor Dr. &Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;,      Maestro de la Pediatr&iacute;a Cubana. Empresa Poligr&aacute;fica MINSAP.      La Habana, 1977. pp. 13-16.    <br>   </li>       <li> G&oacute;mez del R&iacute;o, G.: Dr. F&eacute;lix Hurtado, el m&eacute;dico.      En: &quot;Veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s...&quot; por autores varios.      La Habana,1943. p. 33.    <br>   </li>       <li> Loc. cit. en (55) pp. 43-44.    <br>   </li>       <li> Guerra S&aacute;nchez, A.: Dr. F&eacute;lix Hurtado, el hombre. En: &quot;Veinticinco      a&ntilde;os despu&eacute;s...&quot; por autores varios. La Habana,1943. p.      16.</li>     </ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p></p>     <p></p>     <p></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">*</a></span><a href="#autor"> Cap&iacute;tulo    en: Delgado Garc&iacute;a G. Historia de la ense&ntilde;anza superior de la    medicina en Cuba (1900-1962). Libro in&eacute;dito.</a><a name="cargo"></a>    <br>   <a href="#autor"><span class="superscript">**</span> Manuel de la Cruz Fern&aacute;ndez    (1861-1896). Ilustre escritor y patriota cubano, uno de los mejores cr&iacute;ticos    literarios del pa&iacute;s.</a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body>
</article>
