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</front><body><![CDATA[  <h2>Crecimiento y desarrollo*</h2>     <p>Una de las condiciones del ser viviente es el crecimiento. Este no se realiza    de un modo arbitrario, sino que sigue leyes que solo perturban las influencias    del medio en que el ser opera su desarrollo, y que determina de manera evidente    la herencia. En su esencia, mirando desde un punto de vista estrictamente qu&iacute;mico,    consistir&iacute;a en la transformaci&oacute;n de sustancias tales como sales    inorg&aacute;nicas, grasas, carbohidratos, amino&aacute;cidos, etc., en sustancias    de naturaleza qu&iacute;mica distinta, formando parte del protoplasma del ser    vivo. Es un proceso de s&iacute;ntesis que debe seguir una forma especial en    su producci&oacute;n y sucesi&oacute;n.    <br>       <br>   El crecimiento no se realiza de un modo uniforme, existen per&iacute;odos de    actividad marcada y otros de calma, y no corren paralelos el desarrollo ponderal    y el de la talla. Tampoco esta uniformidad rige todos los tejidos y &oacute;rganos    de la econom&iacute;a; pues mientras unos alcanzan el grado mayor de perfecci&oacute;n    en su estructura morfol&oacute;gica r&aacute;pidamente, otros realizan este    desenvolvimiento de un modo lento. En algunos tejidos el proceso formador impera    hasta alcanzar el tipo de la especie animal correspondiente; mientras otros    sufren regresiones atr&oacute;ficas en relaci&oacute;n con la entrada en acci&oacute;n    de la actividad de los &oacute;rganos, o con modificaciones especiales del medio    interno (humores).    <br>       <br>   La aptitud del crecimiento parece tambi&eacute;n ejercerse de modo supletorio,    explicando las acciones vicariantes que adoptan tejidos en fase de regresi&oacute;n,    y obedecen a est&iacute;mulos que se ejercitan en relaci&oacute;n con leyes    de la morfolog&iacute;a del conjunto del agregado celular que constituye el    ser viviente.    <br>       <br>   Inmediatamente despu&eacute;s del crecimiento el ser humano opera un crecimiento    r&aacute;pido que le permite duplicar su peso inicial en un per&iacute;odo de    5 y medio meses y de triplicarlo a los 12 meses, mientras su talla inicial no    llega a duplicarse sino a los 5 a&ntilde;os y meses.    <br>       <br>   Despu&eacute;s del 1er. a&ntilde;o hay una disminuci&oacute;n de la actividad    del crecimiento que no depende como algunos estimaban de la realizaci&oacute;n    del destete, sino que es absolutamente independiente de &eacute;l, y m&aacute;s    tarde a los 3&ordm;, 4&ordm; y 5&ordm; a&ntilde;os n&oacute;tase - otra reactivaci&oacute;n-    nuevamente se observa otro per&iacute;odo de descanso, para reanudarse la actividad    en los a&ntilde;os que acompa&ntilde;an la adolescencia. Hay, pues, una serie    de per&iacute;odos alternantes de r&aacute;pido y lento crecimiento.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Estas inflexiones pueden notarse en los diagramas o curvas del crecimiento y    deben ser casi superponibles en los sujetos normales.    <br>       <br>   Estas oscilaciones u ondas del diagrama constituyen los llamados por Brailsford    Robertson &quot; ciclos del crecimiento &quot;.    <br>       <br>   Estos ciclos son tres para todos los animales, si en algunos aparece ser de    dos, es porque uno de ellos se refunde con el ciclo de crecimiento intrauterino    en el que es posible compararlo de modo evidente (Read). Cada ciclo tiene un    centro de la curva que corresponde al per&iacute;odo de la mayor actividad.    Es un proceso qu&iacute;mico que se acrecenta hasta que est&aacute; medio completo    y disminuye gradualmente hasta su terminaci&oacute;n (Brailsford Robertson).    Esto no es exclusivo a la materia viva, algunos de &iacute;ndole semejante reconoce    el qu&iacute;mico, por ejemplo, la descomposici&oacute;n del az&uacute;car de    ca&ntilde;a por el agua (neutra) hirviendo; la del metil acetato por el agua    hirviendo (neutra) la oxidaci&oacute;n de los metales.    <br>       <br>   Es que en la descomposici&oacute;n del az&uacute;car se forma &aacute;cido m&uacute;cico    que act&uacute;a como agente catalizador y realiza la actividad de su conversi&oacute;n    en az&uacute;car invertida. Son procesos autocatalizados, es decir, que las    reacciones all&iacute; producidas son en cierto modo favorecedoras de su ulterior    progreso &iquest; Pero c&oacute;mo explicar la manera de ser del ciclo con sus    fases de actividad y reposo ? En tales casos la qu&iacute;mica demuestra que    en estas reacciones existen factores de aceleraci&oacute;n, espec&iacute;ficos;    mientras otros son inhibidores, y la llevan a una fase de inactividad. Estos    agentes de inhibici&oacute;n lo constituyen, a veces, en las reacciones qu&iacute;micas    el agotamiento del material que es transformado, otras veces, los propios productos    de las reacciones reversibles, determinando por la ley de masas, un grado de    concentraci&oacute;n que impide el progreso de la acci&oacute;n reversible,    ejerci&eacute;ndose de este modo por los catalizadores fases autokin&eacute;ticas    y autoest&aacute;ticas. En el ser viviente a tipo de organizaci&oacute;n superior,    el suministro de material de un modo constante asegura la renovaci&oacute;n    del material con que han de operarse las s&iacute;ntesis que determinan el crecimiento,    haciendo imposible pensar en que la inhibici&oacute;n sobrevenga por esta causa.    Es preciso invocar la existencia de fases autoest&aacute;ticas por la acumulaci&oacute;n    de los productos de las propias reacciones reversibles que han de producir una    sobre-carga en el medio interno humoral. Estos productos deben provenir del    n&uacute;cleo celular. Las experiencias han demostrado el papel que desempe&ntilde;an    en los cultivos de infusorios la presencia en el medio de cultivo de estos productos    del quimismo celular, la acci&oacute;n excitante que realizan sobre la actividad    de reproducci&oacute;n se ejerce de modo manifiesto. En una gota de cultivo    se nota una multiplicaci&oacute;n m&aacute;s activa cuando contiene dos infusorios    que cuando s&oacute;lo uno, resultando que en una unidad de tiempo las actividades    qu&iacute;micas que motivan la reproducci&oacute;n son activadas por la acci&oacute;n    mutua que ejercen los productos de esta c&eacute;lula que pasan al medio; y    que caracterizan lo que se llaman el bios (Wildiers) producto filtrable que    a&uacute;n despu&eacute;s de la ebullici&oacute;n ser&iacute;a capaz si se a&ntilde;ade    a un nuevo cultivo de activar en la misma forma la reproducci&oacute;n celular,    y que al propio tiempo es inhibici&oacute;n por su presencia en cultivos hechos    con los viejos infusorios de donde proven&iacute;a el filtrado, si en &eacute;ste    vuelven a ser sembrados; mientras que otra nueva raza de infusorios contin&uacute;a    desarroll&aacute;ndose sin inconveniente en ese mismo filtrado del medio de    cultivo, que no estaba seguramente agotado, sino que pose&iacute;a sustancias    que excitan al nuevo elemento celular extra&ntilde;o en los actos qu&iacute;micos    reversibles de su sustancia nuclear; pero que produce la estabilizaci&oacute;n    de las reacciones en el n&uacute;cleo de los viejos infusorios.    <br>       <br>   La concentraci&oacute;n a que estas sustancias inhibidoras se encuentran influye    tambi&eacute;n de modo interesante, la simple diluci&oacute;n del medio es capaz    de reactivar la reproducci&oacute;n en los cultivos estabilizados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Otros procesos parecen tambi&eacute;n regir la marcha del crecimiento como pasa    en las series de reacciones qu&iacute;micas encadenadas, la velocidad de producci&oacute;n    de todos o de cualquiera de los productos est&aacute; determinada por la reacci&oacute;n    espec&iacute;ficamente m&aacute;s lenta. El proceso que rige o dirige en la    suma de los procesos que constituyen el crecimiento debe ser la reacci&oacute;n    qu&iacute;mica espec&iacute;ficamente m&aacute;s lenta. Esto diferencia en parte    las reacciones simples de autocatalizaci&oacute;n de las que constituyen el    crecimiento de los seres vivientes.    <br>       <br>   Las sustancias que constituyen el material para la s&iacute;ntesis de los tejidos    vivos son los alimentos; ox&iacute;geno, agua, sales inorg&aacute;nicas, carbohidratos,    grasas, prote&iacute;nas y los llamados alimentos accesorios o vitaminas. Es    importante recordarles que no solamente deben ser suministrados estos alimentos    en forma digestible y asimilable o con el poder energ&eacute;tico (calor&iacute;as)necesarias    para mantener el recambio nutritivo que ocasiona el gasto o desgaste que sufren    constantemente los componentes celulares de un organismo, sino que para que    exista el crecimiento y para el mantenimiento del equilibrio necesario para    la vida son indispensable m&iacute;nimas proporciones de ciertos grupos moleculares    ya sintetizados, sin los que &eacute;sta resultar&iacute;a imposible. As&iacute;    el grupo del pirrol es esencial para la formaci&oacute;n de la hemoglobina y    como pasa con esta sustancia, ocurre igualmente con otras en conexi&oacute;n    con la formaci&oacute;n de los derivados de muchas gl&aacute;ndulas de secreci&oacute;n    interna as&iacute; el iminazolill es la base de la secreci&oacute;n pituitaria,    el catecol para la adrenalina, el radical indol para los principios activos    del cuerpo tiroides (Kendall).    <br>       <br>   Las investigaciones de Emil Fischer y otros han demostrado que las sustancias    prote&iacute;nicas de los tejidos son formadas de proporciones variadas en 19    radicales amino&aacute;cidos enlazados entre s&iacute;. Algunos de estos radicales    no existen en algunas prote&iacute;nas, y si se alimenta un animal con estas    sustancias deficientes, tendr&iacute;an que ser sintetizadas en dicho organismo    para que los actos de crecimiento pudieran realizarse, resultando que solo el    glicocol es sintetizable por los tejidos del animal, los dem&aacute;s deber&aacute;n    ser suministrados ya entre los componentes de su alimentaci&oacute;n. La lisina,    el tript&oacute;fano y la tirosina son amino radicales que resultan imprescindibles.    <br>       <br>   Los experimentos de Willcocks y Hopkins y de Osborne y Mendel han probado que    la alimentaci&oacute;n exclusiva por la ze&iacute;na (prote&iacute;na de ma&iacute;z)    hace imposible la vida del animal y menos a&uacute;n el crecimiento de la ze&iacute;na    no se encuentran ni la glicocol, ni la lisina ni el tript&oacute;fano. Si el    propio animal catequizado por esta experiencia se le administran lisina y tript&oacute;fano,    su desarrollo y vitalidad se normalizan. Parece que las experiencias son terminantes    en lo que se refiere a la lisina y su metabolismo interno, resultando que una    peque&ntilde;&iacute;sima cantidad de ella es s&oacute;lo necesaria, porque    el desgaste en lo que a ella se refiere es casi cero. Pero no ocurre lo mismo    con el tript&oacute;fano.    <br>       <br>   Al lado de estos grupos moleculares de composici&oacute;n definida, hay que    considerar otros de naturaleza no bien determinada aunque conocidos en cierto    modo, &eacute;stas son las vitaminas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Tres clases bien establecidas existen hasta hoy: el factor accesorio A (Vitamina    A), soluble en grasas, el factor accesorio B, soluble en agua (Vitamina B) y    el factor antiescorb&uacute;tico C, soluble en agua (Vitamina C).    <br>       <br>   El factor A est&aacute; presente en la mayor parte de las grasas de origen animal,    excepto en la manteca de cerdo cuando el animal no esta alimentado con gran    cantidad de vegetales verdes. Faltan en los aceites vegetales generalmente,    es abundant&iacute;simo en el aceite de h&iacute;gado de bacalao. Es termo estable,    pero se destruye por el calor bajo presi&oacute;n de ox&iacute;geno y aereaci&oacute;n.    La Vitamina B, es muy abundante en la cut&iacute;cula de las semillas y los    tejidos de los animales y ustedes saben que es termolabil resistiendo hasta    100&ordm; cuando esta temperatura no es mantenida mucho tiempo, y destruy&eacute;ndose    siempre en las superiores (autoclave). Funk ha podido cristalizar esta sustancia,    pero sin purificaci&oacute;n; toda tentativa de realizarla ha sido seguida de    perdida de potencialidad e inactividad.    <br>       <br>   El factor antiescorb&uacute;tico est&aacute; contenido en jugos de frutas, &aacute;cidos    en el tomate, resiste algo el calor, pero se destruye en la cocci&oacute;n prolongada    y por la acci&oacute;n del tiempo. La ausencia de estos factores provoca por    la V.A. la xeroftalmia con detenci&oacute;n del crecimiento y juega importante    papel en las lesiones de raquitismo. El factor V.B., por su ausencia provoca    estados de hidremia y trastornos polineur&iacute;ticos. El factor V.C., ocasiona    el s&iacute;ndrome de M&ouml;eller Barlow.</p>     <p>La formaci&oacute;n en el animal de una cantidad de sustancias de tejidos requiere    una proporcional retenci&oacute;n de energ&iacute;a calor&iacute;fica en forma    de valor energ&eacute;tico alimenticio. Tanto los fen&oacute;menos de degradaci&oacute;n    molecular que se operan en los actos qu&iacute;micos del crecimiento como los    fen&oacute;menos de s&iacute;ntesis producen calor o consumen calor.    <br>       <br>   Mientras m&aacute;s tiempo tarda en realizarse el fen&oacute;meno de acrecentamiento    del tejido en las especies animales diversas, mayor es el consumo en energ&iacute;as.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Aron demuestra que un animal que gana 1000 gramos en 50 d&iacute;as necesita    menos calor&iacute;as que cuando esta ganancia se realiza en cien d&iacute;as;    simplemente porque durante el tiempo que es doble hay que contar con el factor.</p> <h4>Mantenimiento</h4>     <p>Rubner por otra parte demuestra que la energ&iacute;a consumida por los animales    en doblar su peso es por kilo aproximadamente la misma en los alrededores de    4000 calor&iacute;as.    <br>       <br>   La f&oacute;rmula que Rubner deduce de estas experiencias parecen no ser exactamente    aplicables al ser humano y tampoco lo son sino para los per&iacute;odos tempranos    del crecimiento.    <br>       <br>   Los ni&ntilde;os desnutridos y atr&oacute;ficos producen mas calor&iacute;as    y los que tienen exceso de peso producen menos.    <br>       <br>   Innumerables factores influyen en la estimaci&oacute;n de estas cifras como    lo demuestran las dos experiencias de calorimetr&iacute;a.    <br>       <br>   La calorimetr&iacute;a est&aacute; basada en las ense&ntilde;anzas de Lavoisier,    en los hechos de que la oxidaci&oacute;n de los principios constitutivos de    los alimentos o de los tejidos da lugar a una producci&oacute;n de calor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Todos los procesos qu&iacute;micos y f&iacute;sicos por los cuales la sustancia    viva en forma organizada es producida o mantenida, as&iacute; como las transformaciones    por las cuales la energ&iacute;a es rendida es suministrada al organismo, constituye    el metabolismo.    <br>       <br>   Las ideas de Liebig (cada vez que se forma protoplasma la energ&iacute;a es    almacenada, cada vez que hay liberaci&oacute;n de energ&iacute;a hay necesariamente    destrucci&oacute;n de protoplasma) no son aceptadas de modo absoluto. Nuestros    conocimientos actuales del substrato prote&iacute;nico de la unidad viviente    hacen ver que la conversi&oacute;n de la case&iacute;na de la leche de vaca    en m&uacute;sculos de ni&ntilde;os no requiere por su vitalizaci&oacute;n un    proceso qu&iacute;mico de reducci&oacute;n y, por lo tanto, no hay reserva de    energ&iacute;a y la escuela de Voit ha probado que la destrucci&oacute;n de    sustancia viva, medida por excreci&oacute;n del nitr&oacute;geno en la orina,    no es proporcional a su actividad, esto es, a la cantidad de energ&iacute;a    liberada.</p> <h4>De los standars normales, de metabolismo basal en el ni&ntilde;o</h4>     <p>Un gran n&uacute;mero de trabajos sobre metabolismo basal, se han realizado    en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, entre los que figuran como m&aacute;s sobresalientes    y m&aacute;s antiguos los de Dubois y Means, pero los resultados se&ntilde;alados    por los distintos autores no concuerdan exactamente. En lo que se refiere al    metabolismo basal del ni&ntilde;o, hasta el presente, no se han hecho verdaderamente    trabajos especiales en ese sentido y s&oacute;lo los investigadores del M.B.    en el adulto hacen a veces referencias al ni&ntilde;o.    <br>       <br>   Uno de los trabajos m&aacute;s completos en ese sentido es el de Berton de F.    Talbot y Benedict, quienes han practicado un estudio sobre doscientos cincuenta    y ocho ni&ntilde;os en un espacio de diez a&ntilde;os, publicando un trabajo    titulado &quot;Metabolismo y Crecimiento a la pubertad&quot;. En los que se    verifican en el organismo experimentan grandes variaciones, motivando por consiguiente,    grandes variaciones en su metabolismo, raz&oacute;n por la cual al se&ntilde;alar    las cifras en el ni&ntilde;o en esta &eacute;poca de la vida, no nos podemos    referir a a&ntilde;os, como se hace en el individuo adulto, sino nos referimos    a meses de edad. Desde el nacimiento hasta los dos a&ntilde;os el n&uacute;mero    de calor&iacute;as se eleva desde 200 a 700 calor&iacute;as.    <br>       <br>   El n&uacute;mero de calor&iacute;as que corresponde a un metro cuadrado de superficie    es de 612 calor&iacute;as, correspondiendo, por tanto, 6.12 calor&iacute;as    por dec&iacute;metro cuadrado.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Para calcular con relaci&oacute;n a la superficie, se puede emplear la f&oacute;rmula    de Talbot-Benedict, que es la siguiente:</p>     <p align="center">L x 12.65 x 10.3 V<span class="superscript">3</span> (w)<span class="superscript">2</span></p>     <p>En esta f&oacute;rmula 10.3 por ra&iacute;z c&uacute;bica del cuadrado del    peso, es la llamada f&oacute;rmula de Lisauer para determinar la superficie    del cuerpo.    <br>       <br>   El metabolismo en la pubertad y por encima de ella debe ser sometido todav&iacute;a    a estudios ulteriores de comprobaci&oacute;n, para lo que se puede emplear f&oacute;rmulas    especiales, como la de Harris-Benedict, llamada tambi&eacute;n predicci&oacute;n    m&uacute;ltiple y que estudia el metabolismo desde el punto de vista del peso    exclusivamente:Calor&iacute;as de 24 horas, igual a 66.4730, m&aacute;s P.K.    13.7516 W m&aacute;s 5.003 S menos 6.7550, edad.</p> <h6>Reglas a seguir en la determinaci&oacute;n de M.B</h6>     <p>Es necesario que hayan transcurrido 12 &oacute; 15 horas del &uacute;ltimo    alimento, en temperatura normal y en reposo, esto en el ni&ntilde;o se dificulta    por la frecuencia con que se administra el alimento, y el continuo movimiento    a que est&aacute; &eacute;l sometido, a lo menos el ni&ntilde;o mayor.    <br>       <br>   El alimento aumenta de 9 a 14% y el ejercicio el 30 o el 40% y en condiciones    especiales el 100%.    <br>       <br>   La curva del metabolismo durante la infancia es m&aacute;s elevada que en el    adulto; las cifras obtenidas despu&eacute;s del alimento son generalmente m&aacute;s    bajas que durante el per&iacute;odo de ayuno, por eso M.B. en los primeros tiempos    de la vida puede ser m&aacute;s aproximado inmediatamente despu&eacute;s del    alimento pudiendo tomarse estas cifras como standard.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Por encima de los a&ntilde;os, debe hacerse sin alimento y mejor a&uacute;n    cuando el ni&ntilde;o est&aacute; durmiendo.    <br>       <br>   Estos trabajos han sido hechos en c&aacute;maras respiratorias, la necesidad    de un laboratorio especial y las dificultades t&eacute;cnicas lo hace un procedimiento    caro y relativamente dificultoso.    <br>       <br>   Los aparatos port&aacute;tiles son m&aacute;s simples, pero necesitan de la    pieza bucal o de la pinza de nariz y estos utensilios no son aplicables al ni&ntilde;o;    por lo que lo &uacute;nico pr&aacute;ctico son las c&aacute;maras respiratorias    y todo lo que se haga en ni&ntilde;os con otros aparatos, que no sean &eacute;stos,    no puede ser aceptado hasta no hacer una comprobaci&oacute;n en el mismo ni&ntilde;o    en la c&aacute;mara respiratoria.    <br>       <br>   El sexo influye en la curva, diferencias poco marcadas en la primera infancia,    pero son notables hasta el extremo de constituir standard despu&eacute;s de    esta edad.    <br>       <br>   Para la determinaci&oacute;n del M.B. es necesario un laboratorio bastante complicado    y adem&aacute;s para la interpretaci&oacute;n, es preciso un conocimiento exacto    de los factores que determinan este metabolismo; esto ser&iacute;a muy f&aacute;cil,    si todos los ni&ntilde;os de una misma edad tuviesen el mismo peso y talla ya    que todos caer&iacute;an aproximadamente dentro de un 6% m&aacute;s o menos    del tipo se&ntilde;alado como standard.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El desarrollo f&iacute;sico de un ni&ntilde;o normal var&iacute;a dentro de    amplios l&iacute;mites de donde grandes variaciones en su M.B. se ha se&ntilde;alado    que todo lo que sea comprendido dentro de un 10% por encima o por debajo de    este tipo se considera como normal.    <br>       <br>   Un estudio de las variaciones de estas proporciones ha hecho conocer varios    tipos de ni&ntilde;os.    <br>       <br>   Ni&ntilde;os que est&aacute;n por encima del peso y de la talla correspondiente    a su edad y que tiene una cantidad normal de m&uacute;sculos y grasas, se ha    visto que tienen m&aacute;s de 10% de average correspondiente a su edad, pero    si nos referimos a su peso sin tener en cuenta para nada la edad del ni&ntilde;o    vemos que est&aacute;n justamente dentro del 10% se&ntilde;alado como normal.    <br>       <br>   Un ni&ntilde;o bien desarrollado, pero de una talla inferior a su edad tiene    un metabolismo inferior al 10%, pero que tambi&eacute;n resulta normal si nos    referimos exclusivamente al peso.    <br>       <br>   Ni&ntilde;o de talla normal, pero de peso mayor al que corresponde a su edad    tiene un average inferior al que le corresponder&iacute;a a su talla.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Ni&ntilde;os que est&aacute;n gordos y altos tienen el metabolismo basal de    los l&iacute;mites de la edad, pero sur M.B. por unidad de peso y de superficie    est&aacute; por debajo del 10%, mientras que aquellos que son chicos y flacos    est&aacute;n por encima del 10% con relaci&oacute;n al peso y superficie.    <br>       <br>   El metabolismo por superficie es m&aacute;s dificultoso que por unidad de peso,    teniendo, desde luego, mayores variaciones en la infancia que en la edad adulta.</p> <h4>El M.B. en la mayor&iacute;a de los casos dentro del 10 % se&ntilde;alado    como normal</h4>     <p>En la pr&aacute;ctica es necesario seguir la evoluci&oacute;n del ni&ntilde;o    y darse cuenta de sus perturbaciones merced a m&eacute;todos m&aacute;s sencillos    que constituyen lo que se llama la Pediometr&iacute;a.    <br>       <br>   El uso de la balanza y del tall&iacute;metro son requisitos indispensables para    el que atiende a un ni&ntilde;o, ambos instrumentos completan la observaci&oacute;n    de las modificaciones som&aacute;ticas que el crecimiento aporta al sujeto.    <br>       <br>   Entre los aparatos m&aacute;s simples est&aacute; el pesa beb&eacute;s de Variot    as&iacute; como su Pedi&oacute;metro (de este autor). Con ellos se facilita    el tomar el peso y talla a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os en posici&oacute;n    acostada.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Todos ustedes ver&aacute;n la disociaci&oacute;n fisiol&oacute;gica del crecimiento    ponderal y estatural.    <br>       <br>   Entre nosotros no hay hechos trabajos referibles a nuestros ni&ntilde;os entre    0 y 6 a&ntilde;os, en cambio, tenemos el de Rouma que comprende el estudio del    desarrollo f&iacute;sico del escolar cubano.    <br>       <br>   Es importante que nos fijemos que hay que notar las diferencias esenciales que    corresponden a las razas que constituyen nuestra poblaci&oacute;n y que deber&aacute;n    ser fijadas oportunamente as&iacute; como dentro de la raza blanca la poblaci&oacute;n    extranjera cuyo n&uacute;cleo es considerable.    <br>       <br>   El peso con que el ni&ntilde;o aumenta disminuye progresivamente, es de 750    gm. el primer mes, de 250 gm. el duod&eacute;cimo y de 150 gm. el vig&eacute;simo    cuarto. A los 5 &frac12; meses dobla su peso inicial, lo triplica a los 12 y    lo cuadriplica a los 24 meses. La talla crece 4 cent&iacute;metros durante el    primer mes y s&oacute;lo un cent&iacute;metro al duod&eacute;cimo. El primer    a&ntilde;o el ni&ntilde;o crece en talla 20 cent&iacute;metros y 10 en el segundo.    El peso y la talla no aumentan tampoco paralelamente-como ya les he expresado-    hay brotes independientes despu&eacute;s de per&iacute;odos de equilibrio o    de crecimiento lento.    <br>       <br>   Cuando el peso aumenta, la talla queda estacionada y el m&aacute;ximum de crecimiento    de talla corresponde al m&iacute;nimum del aumento del peso.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La talla hasta los cuatro a&ntilde;os crece r&aacute;pidamente; despu&eacute;s    el aumento va siendo cada vez menos marcada hasta los 11 a&ntilde;os en los    varones y 10 en las hembras; despu&eacute;s vuelve a ser progresivo para marcarse    de modo intenso de 1 a 15 a&ntilde;os en los varones y de 12 a 14 en las hembras,    m&aacute;s tarde cae progresivamente hasta los 25 a&ntilde;os. El peso presenta    un m&iacute;nimum de crecimiento un poco antes que la talla, 10 a&ntilde;os    en el sexo masculino y 9 en el femenino; despu&eacute;s aumenta para alcanzar    el m&aacute;ximum de 14 a 16 a&ntilde;os en el var&oacute;n y de 13 a 15 en    la hembra.    <br>       <br>   Hay en la pubertad una desarmon&iacute;a ponderal y estatural precedida de un    per&iacute;odo de crecimiento lento. Esta disociaci&oacute;n fisiol&oacute;gica    puberal va a atenuarse progresivamente.    <br>       <br>   Contribuyen a modificar estas cifras, factores diversos, raza, herencia, g&eacute;nero    de alimentaci&oacute;n, constituci&oacute;n del medio social en que el ni&ntilde;o    se desarrolla, sexo, clima, estaciones, temperatura, enfermedades con los posibles    trastornos de secreci&oacute;n interna; todos los cuales es preciso tener en    cuenta en cada individuo y que no dejar&aacute;n de ser se&ntilde;alados por    ustedes en cada sujeto que observen.    <br>       <br>   A cada ni&ntilde;o se le deber&aacute; llevar una curva de su desarrollo f&aacute;cil    de practicar por medio de un cuadro en que las l&iacute;neas horizontales expresen    la edad y las verticales correspondan a las cifras del peso y a la de su talla.    De este modo el m&eacute;dico podr&aacute; advertir las m&aacute;s ligeras perturbaciones    en el desarrollo.    <br> </p>     <p></p>     <p>*Aball&iacute; &Aacute;ngel A. Lecciones de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica    Infantiles. Libr. Jos&eacute; Albela. La Habana. 1924: 107-118. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
