<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0045-9178</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Cuadernos de Historia de la Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Cuad Hist Salud Pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0045-9178</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0045-91782003000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspecto clínico de las salmonellosis]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<numero>93</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0045-91782003000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0045-91782003000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0045-91782003000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <h2>Aspecto cl&iacute;nico de las salmonellosis*</h2>     <p>En el a&ntilde;o de 1936, en los meses de noviembre y diciembre, y en el mes    de enero de 1937, hubimos de presenciar, en el Hospital Infantil Municipal de    La Habana, una interesante epidemia de Salmonelosis que fue objeto de comunicaci&oacute;n    que hicimos en colaboraci&oacute;n con los doctores Falc&oacute;n, Salas, Curbelo    y Mart&iacute;nez y, desde entonces hemos tenido la ocasi&oacute;n de continuar    nuestras investigaciones sobre este importante asunto por pensar que no solo    pudiera manifestarse cl&iacute;nicamente con ese tipo de intensa septicemia,    a manifestaciones meningo- encefal&iacute;ticas terminadas todas fatalmente;    sino que dada la difusi&oacute;n de los g&eacute;rmenes comprendidos en el g&eacute;nero    Salmonella ligniere, pudiendo presentar un papel patog&eacute;nico importante    en gran n&uacute;mero de afecciones del tractus digestivo del ni&ntilde;o, tanto    en el lactante como en la primera infancia, comport&aacute;ndose en este aspecto    en forma similar a lo que realiza el g&eacute;nero Shigella, cuya patogenicidad    hab&iacute;a sido considerada intensamente por nosotros.</p>     <p>El cap&iacute;tulo de la enteritis infantil sigue siendo problema de alta importancia    para el pediatra, por el n&uacute;mero considerable de ni&ntilde;os que perdemos    durante el primer a&ntilde;o de vida, de modo que todo avance que se haga en    el conocimiento de la misma es, desde el punto de vista higi&eacute;nico- social,    un asunto primordial. La posibilidad de llegar a un diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico    de la misma nos conducir&aacute; a indicaciones provechosas en el orden terap&eacute;utico    y hasta precisarlas en el orden espec&iacute;fico.</p>     <p>Durante muchos a&ntilde;os el problema de etiolog&iacute;a y patogenia de los    trastornos nutritivos que afectan al lactante han dividido el campo de las opiniones    m&eacute;dicas y la doctrina de la infecci&oacute;n que surgi&oacute; despu&eacute;s    de la era Pasteuriana, con las investigaciones de Escherich de Viena, y los    muy interesantes de la escuela francesa de Lasegue y Marf&aacute;n, se vieron    bien pronto discutidas por los trabajos de la escuela alemana, principalmente    por los de Czerny y Finkelstein que limitaron el concepto de la infecci&oacute;n    d&aacute;ndole mas preponderancia a los del da&ntilde;o alimenticio y a la condici&oacute;n    de la constituci&oacute;n del ni&ntilde;o.</p>     <p> En estos &uacute;ltimos tiempos, sin embargo, los mas esforzados defensores    de las causas ex-alimentatione y ex-constitucione, van dando a la infecci&oacute;n    un papel cada vez mas importante, como lo demuestran los &uacute;ltimos escritos    realizados por Finkelstein y los de su propia escuela con Meyer, y tambi&eacute;n    las nuevas concepciones de Bessau de Berl&iacute;n; sobre todo, para aquellos    procesos donde la irritaci&oacute;n de la mucosa del tractus digestivo se acompa&ntilde;a    de lesiones extensas de orden inflamatorio con participaci&oacute;n marcada    del aparato linfoideo, tan extensamente distribuido en la mucosa intestinal    del ni&ntilde;o.</p>     <p> Ultimamente se ha concretado el concepto de la influencia que tiene en las    alteraciones funcionales del aparato digestivo las infecciones que no est&aacute;n    localizadas en el mismo; siendo reconocidas las perturbaciones que sobre la    nutrici&oacute;n del ni&ntilde;o ejercen, aquellas que se localizan en las primeras    v&iacute;as respiratorias; (adenoiditis y faringitis), as&iacute; como tambi&eacute;n    la otitis media y, en general, toda infecci&oacute;n focalizada. Adem&aacute;s    , la expresi&oacute;n sintom&aacute;tica que sobre el aparato digestivo tienen    las infecciones generales, es en el ni&ntilde;o tan frecuente, que el cl&iacute;nico    tiene que comprender que no se puede desde&ntilde;ar el papel bacteriano en    la etiolog&iacute;a de un gran n&uacute;mero de las que observamos en el primer    a&ntilde;o de la vida.</p>     <p> Hemos sido conducidos tambi&eacute;n a conocer mejor los trastornos nutricionales    que resultan secundarios a estas alteraciones del aparato digestivo del ni&ntilde;o    y que provocan fen&oacute;menos de carencia en los factores accesorios alimenticios    (vitaminas) por los hechos de los defectos de absorci&oacute;n que ellos acarrean,    que se a&ntilde;aden a las alteraciones funcionales que crean una perturbaci&oacute;n    marcada del metabolismo intestinal.</p>     <p> El tractus digestivo del ni&ntilde;o sigue siendo la puerta mas amplia y mas    frecuente de la infecci&oacute;n durante los primeros a&ntilde;os, y en este    sentido los trabajos bacteriol&oacute;gicos de la escuela Sud- americana con    Hormaeche, Peluffo y Aleppo, las de Davison en los Estados Unidos conjuntamente    con las observaciones cl&iacute;nicas de Zerbino y otros, han conducido a la    necesidad de estudiar, de una manera atenta, la bacteriolog&iacute;a, no solamente    de los estados graves diarr&eacute;icos del ni&ntilde;o, sino tambi&eacute;n    intentar llegar a conocer la bacteriolog&iacute;a de las diarreas llamadas disp&eacute;pticas    y las de aquellas formas intermediarias que hemos considerado con el nombre    de Catarro disp&eacute;ptico agudo o cr&oacute;nico.</p>     <p> No obstante el criterio de Finkelstein respecto a las infecciones por las    bacterias del g&eacute;nero Salmonella que considera raras en el primer a&ntilde;o    de la vida, tenemos que sostener hoy que en el lactante, a&uacute;n en el caso    de la alimentaci&oacute;n natural, estos hechos son cada d&iacute;a mas frecuentes,    como por ejemplo: los casos de Pieper y Rosennesten que, en el a&ntilde;o 1926,    pudieron comprobar una epidemia en un hospital de ni&ntilde;os de Berl&iacute;n,    con ciento veintitr&eacute;s casos, comprendiendo dos enfermeras y dos sirvientas    de cocina que, seg&uacute;n estos autores, fueron los elementos mas importantes    en la propagaci&oacute;n de la enfermedad al hacer la manipulaci&oacute;n de    los alimentos de los ni&ntilde;os.</p>     <p>La Epidemia de New Rochelle, en New York, descrita por H. William en el a&ntilde;o    1925, fue producida por la infecci&oacute;n de la leche certificada proveniente    de una determinada granja lechera con g&eacute;rmenes del tipo Salmonella, del    que era portador un empleado de la misma, ha sido de los mas demostrativos y    no es necesario invocar los hechos ya completamente establecidos de la posibilidad    de la infecci&oacute;n de la leche de vaca, y a&uacute;n de la de mujer, cuando    proven&iacute;an de casos infectados, es decir, que el alimento pudo ser primordialmente    o secundariamente el veh&iacute;culo de la infecci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Siendo muy dif&iacute;cil el poder conocer por un examen ligero las alteraciones    que puede tener el alimento que se suministra al ni&ntilde;o, porque no se presentan    cambios en su aspecto, ni tampoco alteraciones del sabor del mismo, es muy f&aacute;cil    que se administren a los ni&ntilde;os produci&eacute;ndoles los mas graves da&ntilde;os    posibles.</p>     <p>El contacto con los animales infectados como com&uacute;nmente se realiza en    nuestra poblaci&oacute;n rural, donde la promiscuidad del ni&ntilde;o con los    animales dom&eacute;sticos, es, por desgracia exagerada, hace posible que, dado    el papel importante que estas infecciones desempe&ntilde;an en la patolog&iacute;a    animal, veamos com&uacute;nmente entre nosotros la posibilidad de la transmisi&oacute;n    al ni&ntilde;o de esas afecciones t&iacute;ficas de cerdos, gallinas, terneros,    ratas y ratones, del aborto infeccioso de equinos y bovinos, de la diarrea blanca    de los pollos y de otras afecciones septic&eacute;micas o supurativas de los    animales, siendo por tanto, sumamente f&aacute;cil la extensi&oacute;n y propagaci&oacute;n    de la Salmonellosis que, si no ha sido bastante diagnosticada todav&iacute;a    depende, seguramente, de las deficiencias que existen para la identificaci&oacute;n    de los distintos tipos de bacterias que integran este grupo.</p>     <p>Si se hiciera sistem&aacute;tica la investigaci&oacute;n bacteriol&oacute;gica    de las diarreas llamadas &quot;de verano&quot;, podr&iacute;amos, seguramente,    encontrar datos suficientes para afirmaciones mucho mas importantes que las    que todav&iacute;a podemos hacer y nuestras estad&iacute;sticas se ver&iacute;an    seguramente constituidas por numerosos casos que reconozcan esta etiolog&iacute;a.</p>     <p>Muy frecuentemente la afecci&oacute;n se determina simplemente por un cuadro    del trastorno funcional digestivo, dentro del tipo de las clasificadas como    simples procesos disp&eacute;pticos; que pueden en un momento dado intensificarse    constituy&eacute;ndose las mas graves formas de las localizaciones digestivas    o ser seguidas de trastornos septic&eacute;micos secundarios.</p>     <p>La mayor parte de nuestros casos que ocurren en ni&ntilde;os durante los primeros    d&iacute;as de la vida han afectado el tipo septic&eacute;mico, de difusi&oacute;n    extraordinaria, acompa&ntilde;ados casi constantemente de s&iacute;ntomas meningo-encefal&iacute;ticos    y han conducido fatalmente a la letalidad. En ni&ntilde;os mayores dentro del    primer a&ntilde;o es posible hallar formas consistentes en trastornos diarreicos    del tipo muco- grumeloso o del tipo muco-hemorr&aacute;gico-purulento que constituyen    las mas marcadas sintomatolog&iacute;as en nuestro medio, confundi&eacute;ndose    corrientemente dentro del diagnostico de las afecciones disent&eacute;ricas.</p>     <p>Otros casos se manifiestan tambi&eacute;n en la cl&iacute;nica dentro del tipo    de la Gastroenteritis- pir&eacute;tica con manifestaciones cl&iacute;nicas a    cuadro tif&oacute;ico, de las que solamente la investigaci&oacute;n bacteriol&oacute;gica    podr&aacute; establecer su denominaci&oacute;n.</p>     <p>Es muy interesante se&ntilde;alar que el s&iacute;ndrome coleriforme puede    aparecer frecuentemente en estos casos, bien en el tipo disp&eacute;ptico (dispepsia    t&oacute;xica) con cuadro intenso de deshidrataci&oacute;n, o tambi&eacute;n    como un episodio dentro de una de las formas anteriormente se&ntilde;aladas    y, generalmente, conduciendo a desequilibrios humorales &aacute;cido- b&aacute;sicos    que terminan la escena.</p>     <p>En otras ocasiones hemos podido comprobar la marcada tendencia neurotropa,    como ocurri&oacute; en nuestra epidemia de 1936 as&iacute; como tambi&eacute;n    se han observado localizaciones en el aparato respiratorio a forma mas o menos    severa, determinando a veces bronco- neumon&iacute;as de evoluci&oacute;n r&aacute;pida    mortal. Esta tendencia neumotr&oacute;pica ha sido hallada tambi&eacute;n por    los autores Sud- americanos de referencia.    <br>       <br>   A veces el cuadro s&eacute;ptico determina otras localizaciones viscerales,    que pueden afectar los mas variados sitios del organismo y se han descrito las    formas con artritis y osteomielitis, que hemos tenido ocasi&oacute;n de observar,    as&iacute; como la producci&oacute;n de anemias secundarias y hasta del s&iacute;ndrome    hemorr&aacute;gico con cuadro purp&uacute;rico como hemos tenido ocasi&oacute;n    de mostrar en las autopsias realizadas por nosotros en la epidemia de 1936.    En este aspecto son interesantes los casos descritos por Kuttner, en que han    concurrido localizaciones bronco-neum&oacute;nicas y pleuritis (pleures&iacute;as    hemorr&aacute;gicas), con cuadro de p&uacute;rpura hemorr&aacute;gica en los    &uacute;ltimos estadios de la enfermedad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los hallazgos an&aacute;tomo-patol&oacute;gicos mas variados pueden existir    y localizarse en todos los &oacute;rganos de la econom&iacute;a, originando    cuadros inflamatorios m&aacute;s o menos diversos, o tambi&eacute;n nefrosis,    nefritis, pielonefritis, orquiepididimitis, endocarditis, flebitis, hepatitis,    colecistitis, abscesos del h&iacute;gado, abscesos del bazo, adem&aacute;s de    los ya se&ntilde;alados de manifestaciones de artropat&iacute;as, osteomielitis,    abscesos d&eacute;rmicos, miositis, etc. Desde luego, que y, sobre todo, en    ciertos tipos, como hemos dicho, las lesiones son m&aacute;s evidentes en el    sistema nervioso y aparato respiratorio.</p>     <p>De la b&uacute;squeda bibliogr&aacute;fica en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os    hemos llegado a la conclusi&oacute;n de que estos tipos de Salmenelosis del    ni&ntilde;o se pueden estudiar conforme a una clasificaci&oacute;n semejante    a la de Jochmann para las Paratifosis del hombre y que podemos expresar en la    siguiente forma:</p> <ol>       <li> Tipos de trastornos banales digestivos, a s&iacute;ndrome disp&eacute;ptico.    <br>   </li>       <li> Tipo de entero-colitis, muy frecuentemente con s&iacute;ndrome disen-     <br>     t&eacute;rico.    <br>   </li>       <li> Formas t&oacute;xicas a tipo de c&oacute;lera infantil.    <br>   </li>       <li> Formas s&eacute;pticas con cuadro t&iacute;fico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>       <li> Tipos del reci&eacute;n nacido de septicemias neurotropas.    <br>   </li>       <li> Formas s&eacute;pticas de tendencia a localizaci&oacute;n variada, visceral.</li>     </ol>     <p>Los casos cl&iacute;nicos que vamos a resumir, entre los m&aacute;s caracter&iacute;sticos,    demostrar&aacute;n f&aacute;cilmente esta nuestra interpretaci&oacute;n.</p> <h4>Caso primero</h4>     <p>Caridad Pe&ntilde;a, de cuatro meses, de la raza blanca. Ingresa en la Sala    &quot;A&quot; del Hospital Infantil Municipal, con la historia de haber tenido    un desarrollo normal hasta hace 17 d&iacute;as, apareciendo en esa &eacute;poca    v&oacute;mitos y diarreas abundantes con fiebres hasta de 39 grados, que mejoraron    hace tres d&iacute;as, despu&eacute;s de una transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea.    <br>       <br>   El mismo d&iacute;a que es tra&iacute;da al hospital aparecieron las diarreas    acompa&ntilde;adas de febr&iacute;cula 37.5&ordm;, presentando la ni&ntilde;a    un cuadro t&oacute;xico muy marcado, facies ansiosas, ojos hundidos, mirada    fija, labios intensamente rojos, p&eacute;rdida notable de la elasticidad cut&aacute;nea,    con palidez intensa, frialdad de las extremidades y vientre distendido y timp&aacute;nico.    Las deposiciones que eran frecuentes, un tanto l&iacute;quidas, con gran cantidad    de muco, pero sin sangre. El examen bacteriol&oacute;gico encuentra un germen    del tipo de la <i>Salmonella typhimurium</i>.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La ni&ntilde;a contin&uacute;a mal, a pesar del tratamiento constituido por    transfusiones, hipodermovenoclisis, venoclisis, estimulaci&oacute;n card&iacute;aca    y dieta convenientemente dirigida. La fiebre asciende durante su estadio en    el servicio, hasta 39 grados, de tipo un tanto remitente, sucumbiendo al sexto    d&iacute;a de su estancia en el Hospital, con un cuadro convulsivo, sin que    se compruebe en el l&iacute;quido c&eacute;falo-raqu&iacute;deo germen alguno    y siendo negativa de reacciones men&iacute;ngeas.</p> <h4>Caso segundo</h4>     <p>Isabel Mart&iacute;nez, de cuarenta y ocho horas de nacida, es tra&iacute;da    del Hospital de Maternidad, en condici&oacute;n grave, profundamente intoxicada,    con extremidades fr&iacute;as y cian&oacute;ticas. Marcada hiperton&iacute;a    y signos de obstrucci&oacute;n intestinal. Fallece a las pocas horas de su ingreso.    En la autopsia se encuentra peritonitis y meningitis purulentas y en el pus    obtenido en el peritoneo y las men&iacute;ngeas se obtiene un organismo del    g&eacute;nero Salmonella, que tambi&eacute;n se puede aislar de la sangre, de    la orina y de la secreci&oacute;n muco-purulenta nasal.    <br>       <br>   Este caso nos demuestra, por haber ocurrido un a&ntilde;o despu&eacute;s de    la epidemia de 1936, que observ&aacute;ramos en el mismo servicio que aun no    era posible que existieran en dicha Instituci&oacute;n las posibilidades de    la infecci&oacute;n.</p> <h4>Caso tercero</h4>     <p>Miguel Cruz, de diez y ocho meses. Ingresa en la Sala &quot;B&quot; por deposiciones    flemosas, acompa&ntilde;adas de alg&uacute;n v&oacute;mito y edema de las extremidades.    Est&aacute; apir&eacute;tico. El ni&ntilde;o presenta gran decaimiento y estado    nutritivo precario, comprob&aacute;ndose un edema duro de las extremidades inferiores    y eritema pelagroso.    <br>       <br>   Se env&iacute;a una muestra de materias fecales a la investigaci&oacute;n bacteriol&oacute;gica,    encontr&aacute;ndose un germen de Salmonella (Tipo Morgan).    <br>       <br>   El papel pat&oacute;geno, discutido, de este germen, no nos autoriza sin embargo,    a negarle en este caso, su importancia etiol&oacute;gica, dadas las condiciones    de inferioridad defensiva por avitaminosis que presentaba este sujeto.</p> <h4>Caso cuarto</h4>     <p>Clara G&oacute;mez Salgado. Es tra&iacute;da a la Consulta Externa del Hospital    Infantil Municipal el d&iacute;a 29 de junio de 1938, porque 16 d&iacute;as    antes present&oacute; diarrea glevo-sanguinolenta, acompa&ntilde;ada de fiebre    alta. Presenta tos poco frecuente. Al examen f&iacute;sico se observa una ni&ntilde;a    de cinco meses con sensorio libre y nutrici&oacute;n aceptable. La faringe presenta    ligero enrojecimiento y secreci&oacute;n evidente muco-purulenta. Coraz&oacute;n    y pulmones sin alteraci&oacute;n. Abdomen doloroso, h&iacute;gado aumentado.    En las deposiciones examinadas bacteriol&oacute;gicas se a&iacute;sla una Salmonella.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Conteo globular: presentaba 6.000 leucocitos.</p>     <blockquote>        <blockquote>          <blockquote>            <blockquote>             <p>42 % Poli.    <br>           10 % Stabs.    <br>           37 % Linfo.    <br>           11 % Mono.</p>       </blockquote>     </blockquote>   </blockquote> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con el tratamiento por emetina, transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea y suero    glucosado mejora notablemente, continuando, sin embargo, con fiebres irregulares    y diarreas microsc&oacute;picamente con contenido de sangre.    <br>       <br>   Hace ulteriormente una evoluci&oacute;n favorable.</p> <h4>Caso quinto</h4>     <p>Orlando L&oacute;pez, de la raza blanca, veinte meses. Ingresa en la Sala &quot;A&quot;    del Hospital Infantil Municipal el d&iacute;a 7 de julio de 1938 por presentar    fiebre hasta 39 grados con diarrea y trastornos catarrales, con tos frecuente.    Desde el d&iacute;a antes de ser tra&iacute;do al Hospital le han notado estr&iacute;as    sanguinolentas discretas y v&oacute;mitos. El examen f&iacute;sico denota un    ni&ntilde;o que presenta un estado soporoso ligero, apareciendo intoxicado,    con ligeros signos de deshidrataci&oacute;n y rino-faringitis ligera. Lengua    saburral. H&iacute;gado aumentado. Vientre globuloso y sensible.    <br>       <br>   Las deposiciones no son muy frecuentes y presentan puntos y estr&iacute;as de    sangre como en la colitis folicular vulgar.    <br>       <br>   El examen de la materia fecal a&iacute;sla un microorganismo del g&eacute;nero    Salmonella.    <br>       <br>   El sistema nervioso presenta los reflejos tendinosos algo disminuidos, sin ninguna    otra alteraci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El tratamiento constituido por transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea, sueros en    abundancia y medicaci&oacute;n anticatarral Kaopectate, acompa&ntilde;ada de    la dieta apropiada, no modifica, sin embargo, su estado general durante nueve    d&iacute;as, en que se advierte otitis media bilateral, inici&aacute;ndose,    desde entonces, una mejor&iacute;a lenta, siendo dado de alta a los 24 d&iacute;as    de su ingreso.    <br>       <br>   Ninguna alteraci&oacute;n urinaria se present&oacute;.    <br>       <br>   El hemograma, despu&eacute;s de las transfusiones, acusa.</p>     <blockquote>        <blockquote>          <blockquote>            <blockquote>             ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hemat&iacute;es 5,5 %    <br>           Hemoglobina 90 %    <br>           Leucocitos 20,000    <br>           Seg. 72 %    <br>           Stabs 10 %    <br>           Linfo 14 %    <br>           Mono 4 %</p>       </blockquote>     </blockquote>   </blockquote> </blockquote> <h4>Caso sexto</h4>     <p>T.S.S. de nuestra clientela particular, ni&ntilde;o perfectamente bien desarrollado,    dentro de un estado de salud perfecta, presenta fiebre de 40 grados de comienzo    brusco, con alteraci&oacute;n profunda del sensorio y estado delirante. En la    ma&ntilde;ana y el mediod&iacute;a de ese d&iacute;a se encontraba perfectamente    bien, aunque hab&iacute;a tenido deposiciones grumosas y f&eacute;tidas el d&iacute;a    anterior.    <br>       <br>   Al examen f&iacute;sico s&oacute;lo se revela al lado de la desorientaci&oacute;n    mental existente una integridad de sus distintos aparatos y sistemas en el orden    som&aacute;tico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El examen de sangre, gota gruesa, realizada en ese momento, es negativo de Paludismo.    Unas horas m&aacute;s tarde, en la madrugada del d&iacute;a siguiente, comienza    a tener diarreas profusas, con alguna intolerancia g&aacute;strica, que se hacen    cada vez mas frecuentes, al par que la fiebre contin&uacute;a siendo alta. De    las heces fecales se a&iacute;sla el <i>Salmonella morganni</i>.    <br>       <br>   Lentamente, con la dieta apropiada y el tratamiento por transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea    e hipodermoclisis con suero glucosado recupera progresivamente, encontr&aacute;ndose    a los cinco d&iacute;as mas tarde en plena convalescencia. La diarrea fue modific&aacute;ndose    lentamente.</p> <h4>Caso s&eacute;ptimo</h4>     <p>Regla P&eacute;rez. Ingresa en la Sala &quot;A&quot; el 4 de agosto del pasado    a&ntilde;o, porque hace 5 d&iacute;as que presenta deposiciones sanguinolentas    abundantes, acompa&ntilde;adas de gran tenesmo, fiebres y v&oacute;mitos.    <br>       <br>   Al examen encontramos un ni&ntilde;o intoxicado, p&aacute;lido. Se queja cuando    se hace la palpaci&oacute;n abdominal, sobre todo, cuando &eacute;sta se realiza    sobre el marco c&oacute;lico. Con h&iacute;gado aumentado y doloroso. La mucosa    de la lengua est&aacute; seca y la faringe roja.    <br>   En los dos primeros ex&aacute;menes practicados en la materia fecal no se encuentran    g&eacute;rmenes pat&oacute;genos; pero en un tercer examen se a&iacute;sla un    organismo del g&eacute;nero <i>Salmonella typhimurium</i>.    <br>       <br>   Al examen de la sangre se comprueba un conteo de:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>        <blockquote>          <blockquote>           <p>Hemat&iacute;es 2,5 millones.    <br>         Leucocitos 29,000.    <br>         Segmentados 52 %    <br>         Stabs 23 %    <br>         Linfo 19 %    <br>         Mono 6 %    <br>         Granulot&oacute;xicos 100 %</p>     </blockquote>   </blockquote> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este cuadro contin&uacute;a, a pesar de los esfuerzos realizados, y fallece    a los 17 d&iacute;as despu&eacute;s de ser tra&iacute;do al hospital.    <br>       <br>   La autopsia revela intensa entero-colitis con lesiones ulcerativas distribuidas    en toda la porci&oacute;n del colon ascendente, transversal y asa il&iacute;aca,    as&iacute; como lesiones de hepatitis difusa parenquimatosa, sin lesiones apreciables    en otros &oacute;rganos y aparatos.</p> <h4>Caso octavo</h4>     <p>Ni&ntilde;a R. R. de cinco meses de edad, viene a nuestra consulta privada    en junio de 1936, con los antecedentes de haber padecido en d&iacute;as anteriores    de un proceso diarr&eacute;ico febril, con muy escasas manifestaciones hemorr&aacute;gicas    que hab&iacute;an mejorado notablemente, present&aacute;ndose en los d&iacute;as    que proced&iacute;an a nuestra observaci&oacute;n una impotencia funcional del    miembro superior derecho con la presencia finalmente, de una tumefacci&oacute;n    a nivel de la articulaci&oacute;n del hombro izquierdo con rubicundez y edema    articular que se hizo muy notable en las &uacute;ltimas veinticuatro horas.    <br>       <br>   Conjuntamente con la aparici&oacute;n del s&iacute;ndrome artr&iacute;tico hab&iacute;a    reaparecido la temperatura anormal en la ni&ntilde;a y ten&iacute;a un car&aacute;cter    francamente remitente. La punci&oacute;n articular permiti&oacute; un germen    del tipo bacilar, Gram negativo, y de marcada motilidad que fue identificado    como un tipo de Salmonella.    <br>       <br>   La punci&oacute;n repetida fue seguida de una mejor&iacute;a ostensible, pero    fue necesario realizar un drenaje articular, con lo cual mejor&oacute; la ni&ntilde;a    notablemente, siendo dada de alta a los veinte d&iacute;as despu&eacute;s de    este tratamiento.    <br>       <br>   Seguidamente fue instituida la alimentaci&oacute;n natural con nodriza y el    cuadro cl&iacute;nico mejor&oacute; notablemente, sin que sepamos que haya tenido    ninguna otra alteraci&oacute;n.</p> <h4>Caso noveno</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Romardo &Aacute;lvarez. Ingresa en la Sala &quot;B&quot; el 31 de enero de    1938, de 1 a&ntilde;o de edad.    <br>       <br>   Despu&eacute;s de pasar el sarampi&oacute;n este ni&ntilde;o presenta fiebres    irregulares, mucha tos, v&oacute;mitos a veces y diarreas flemosas. Ha expulsado    asc&aacute;rides.    <br>       <br>   Al examen f&iacute;sico presenta disnea acompa&ntilde;ada de cianosis. Estertores    gruesos y finos diseminados en ambos campos pulmonares. Bazo palpable e h&iacute;gado    que rebasa en dos traveses el reborde costal (en la l&iacute;nea mamilar) Sensorio    obnubilado.     <br>       <br>   Intranquilidad, diarreas flemosas.    <br>       <br>   Radiograf&iacute;a revela signos de bronconeumon&iacute;a en ambos campos pulmonares    (1/3 inferior).    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   De las heces fecales se a&iacute;sla un organismo del g&eacute;nero Salmonella.    En el m&eacute;dulo cultivo o hemocultivo no se encuentran g&eacute;rmenes.    El ni&ntilde;o permanece grave unos 5 &oacute; 6 d&iacute;as. Despu&eacute;s.    comienza a mejorar y es dado de alta completamente curado el 26 de febrero de    1938.    <br>       <br>   Entre las m&aacute;s importantes conclusiones que pueden sacarse tendremos que    poner las siguientes:    <br>       <br>   Nadie discute actualmente la posibilidad de la acci&oacute;n pat&oacute;gena    en el ni&ntilde;o de las Salmonellas de origen animal, siendo posible que el    hallazgo de estos g&eacute;rmenes en las deposiciones de los ni&ntilde;os, as&iacute;    como la posibilidad de encontrar datos positivos en las hemocultura y urocultura    sean confirmativos de la infecci&oacute;n de estos sujetos.    <br>       <br>   La existencia de aglutinaciones positivas, comprobadas para diversos tipos del    grupo de la Salmonellosis y la posibilidad de la aglutinaci&oacute;n por la    sangre del sujeto afectado del germen aislado en ellos mismos es, desde luego,    suficiente para autorizar la interpretaci&oacute;n etiol&oacute;gica que damos    para las formas m&aacute;s ligeras de la infecci&oacute;n salmonell&oacute;sica.    <br>       <br>   La creencia, por algunos, de la dificultad de hallar portadores sanos no nos    parece fundada y, en efecto, hemos podido comprobar (Dr. Mart&iacute;nez Cruz),    la existencia de portadores de estos g&eacute;rmenes con aglutinaci&oacute;n    positiva para su cepa en el personal del Hospital de Maternidad Municipal, donde    ocurri&oacute; la epidemia del 1936.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   En nuestro pa&iacute;s ha sido posible identificar los tipos de <i>Salmonella    aertryke</i>, considerada por la mayor parte de los autores como id&eacute;ntica    del <i>typhimurium</i>, del tipo Morgan y algunos otros (Prof. Curbelo), que    han sido debidamente clasificados.    <br>       <br>   Que es necesario realizar una investigaci&oacute;n bacteriol&oacute;gica en    el orden coprol&oacute;gico en nuestros ni&ntilde;os sanos, as&iacute; como    tambi&eacute;n continuarlas en los aspectos diversos de los trastornos digestivos    que se observan muy particularmente en los meses de verano y de los que ocurran    con cierto tipo de epidemias locales o en instituciones: hospicios, hospitales,    etc.</p>     <p>Que pueden considerarse tambi&eacute;n como muy importante la fuente de contagio    alimenticia en las dos formas: infecci&oacute;n primitiva del alimento, o secundaria    por manipulaci&oacute;n.    <br>       <br>   Que es f&aacute;cil el realizarse el contagio directo por animales dom&eacute;sticos.    <br>       <br>   Que el papel de la mosca u otros insectos en la transmisi&oacute;n de la enfermedad    puede estimarse como positiva en el mismo grado que la hemos podido encontrar    como responsable de la transmisi&oacute;n de las infecciones disent&eacute;ricas    y como est&aacute; comprobado para los tipos de infecciones t&iacute;ficas y    parat&iacute;ficas.    <br>       <br>   Que la gravedad del proceso es m&aacute;s intensa mientras menor es la edad    del ni&ntilde;o, no habiendo podido nosotros comprobar ning&uacute;n caso de    infecci&oacute;n dentro de la primera semana de la vida que no fuese mortal.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <br>   *Archivos de Medicina Infantil. 10(3): 158-169. Julio- Septiembre /1941. </p>      ]]></body>
</article>
