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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Profesor Ángel Arturo Aballí, Fundador de la Pediatría cubana (Entrevista periodística)]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Profesor &Aacute;ngel Arturo Aball&iacute;, Fundador de la Pediatr&iacute;a    cubana     <br>   (Entrevista period&iacute;stica)*</h2>     <p align="center">por el    <br>       <br>   Dr. Diego Gonz&aacute;lez Mart&iacute;n**</p>     <p>En esta relaci&oacute;n de &quot;Grandes de la Medicina Cubana&quot;, en cuyo    orden de aparici&oacute;n no debe verse una rigurosa significaci&oacute;n jer&aacute;rquica,    ya que en el periodismo resulta a veces que la mas elemental e inesperada circunstancia,    humana o t&eacute;cnica, norma nuestra actuaci&oacute;n, el Profesor &Aacute;ngel    Arturo Aball&iacute; ocupa indiscutiblemente un lugar cimero.    <br>       <br>   Nacido en Matanzas el 30 de septiembre de 1880, se grad&uacute;a de m&eacute;dico    en 1900. Primer expediente de su curso, gana la beca de viaje, siendo alumno,    en Francia de los afamados Profesores Marf&aacute;n y Nobecourt, y en Alemania,    del Profesor Baginski, de quien asegura fue su verdadero maestro. Ingresa en    el cuerpo profesoral de la Universidad como Ayudante Disector Anat&oacute;mico    y en 1906 pasa a ser Profesor Agregado de Cl&iacute;nica M&eacute;dica; al segregarse    las ense&ntilde;anzas pedi&aacute;tricas de esta c&aacute;tedra y crearse la    de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica Infantiles, ocupa el cargo de Profesor    de la misma, a la que renuncia recientemente.    <br>   Los trabajos del Profesor Aball&iacute; y su tesonera labor en pro de la creaci&oacute;n    de los efectivos pedi&aacute;tricos de nuestro pa&iacute;s, de los servicios    de los hospitales &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot; y &quot;Mercedes&quot;,    del Hospital Infantil Municipal y del Antituberculoso que lleva su nombre, as&iacute;    como sus esfuerzos por la extensi&oacute;n y superaci&oacute;n de la Medicina    de Ni&ntilde;os en Cuba, le han ganado universal reconocimiento como fundador    de la Pediatr&iacute;a Cubana. Su prestigio se afirma en los c&iacute;rculos    cient&iacute;ficos del Mundo entero: es miembro de la &quot;American Pediatric    Society&quot;, de las sociedades pedi&aacute;tricas del Uruguay, de la Argentina,    etc.    <br>   Como presidente de la Sociedad de Estudios Cl&iacute;nicos, de la Federaci&oacute;n    M&eacute;dica y Decano de la Escuela de Medicina, sus contribuciones tambi&eacute;n    han sido notables en provecho de la profesi&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>        <p>&quot;&iquest;La satisfacci&oacute;n m&aacute;s grande de mi vida?... No      s&eacute; que decirle, porque desde luego hace medio siglo vengo trabajando      en una misma idea, y en la medida que he avanzado en su desarrollo as&iacute;      yo he experimentado alegr&iacute;as... Vea usted, aqu&iacute;, c&oacute;mo      se habla de la Escuela Pedi&aacute;trica Cubana en las revistas extranjeras&quot;      -dice inclin&aacute;ndose sobre su mesa de trabajo --. &quot;Si al final de      la jornada yo pudiera hablar de satisfacciones, ser&iacute;a de haber contribuido      a desarrollar en Cuba la Medicina de Ni&ntilde;os. Puede afirmarse que la      especializaci&oacute;n pedi&aacute;trica data, entre nosotros, de la &eacute;poca      de nuestros primeros esfuerzos...&quot;</p>       <p>&quot;&iexcl;Ustedes no pueden tener una idea de c&oacute;mo fueron nuestros      primeros tiempos, all&aacute;, en los inicios del siglo! Hubo una &eacute;poca      en que no ten&iacute;amos cl&iacute;nica infantil... En 1906, cuando comenc&eacute;      la ense&ntilde;anza de la Pediatr&iacute;a en la C&aacute;tedra de Cl&iacute;nica      M&eacute;dica, no exist&iacute;a la asignatura de Patolog&iacute;a y Cl&iacute;nica      Infantiles en el plan de estudios de la Escuela de Medicina .&iexcl;Si usted      supiera! Lo &uacute;nico que se ense&ntilde;aba de Pediatr&iacute;a eran trozos      del libro de Hutinel... y hab&iacute;a que aprenderlos de memoria. Desde los      primeros momentos trat&eacute; de darle a la ense&ntilde;anza un sentido pr&aacute;ctico&quot;.</p>       <p>&quot;&iexcl;Joven, yo le puedo decir a usted que fui a Berl&iacute;n y a      Par&iacute;s, a estudiar, solo a estudiar!... Esa era mi responsabilidad ante      la Universidad y ante mi pa&iacute;s... Fui el primer expediente de mi curso      y gan&eacute; la beca de viaje al extranjero. &iquest;Qu&eacute; otra cosa      deb&iacute;a hacer en respuesta a las esperanzas que se cifraban en m&iacute;?      -responde con &eacute;nfasis especial cuando se le interroga sobre los d&iacute;as      de su juventud en esas ciudades europeas--.Fui alumno de Marfan y de Nob&eacute;court,      en Francia, y de Baginski, en Alemania: a ellos, y especialmente a Baginski,      debo el est&iacute;mulo de mi vocaci&oacute;n...&quot;</p>       <p>Se habla de su gran aportaci&oacute;n al conocimiento de la enterocolitis      de la infancia y de su insistencia, de m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, en      que se localizara el germen causal de cuadros cl&iacute;nicos que &eacute;l      sospechaba de disenter&iacute;a bacilar, y que culmin&oacute;, en 1936, con      la localizaci&oacute;n, por primera vez en Cuba, por los doctores Curbelo      y Mart&iacute;nez, del bacilo disent&eacute;rico Shiga... &quot;Siempre he      insistido en que las gastroenteritis est&aacute;n en &iacute;ntima relaci&oacute;n      con el incumplimiento de las reglas higienodiet&eacute;ticas en los dos primeros      a&ntilde;os de la vida. Ha sido nuestra gran campa&ntilde;a llevar al m&eacute;dico      al convencimiento de la necesidad de la lactancia natural, materna, que es      la ideal...&quot;    <br>   </p>       <p align="center"><a href="/img/revistas/his/v93/f11793.jpg"><img src="/img/revistas/his/v93/f11793.jpg" width="230" height="259" border="0"></a></p>       
<p align="center">Fig. 16. Uno de los &uacute;ltimos retratos del doctor &Aacute;ngel      A. Aball&iacute;.</p>       <p align="left">&quot;Al progreso de las ense&ntilde;anzas de pediatr&iacute;a      debemos la disminuci&oacute;n de la mortalidad infantil... Para m&iacute;      es vital defender la infancia que es el porvenir de Cuba... Es una labor patri&oacute;tica      proteger ese capital inmenso que es la vida de tantos ni&ntilde;os. Los m&eacute;dicos      que propagan los conocimientos higi&eacute;nicos y cumplen sus deberes para      con los ni&ntilde;os, son verdaderos soldados de un Ej&eacute;rcito de Salvaci&oacute;n...      En cada ciudad importante debe haber un Departamento Pedi&aacute;trico: ese      es uno de mis mayores anhelos...&quot;</p>       <p>&quot;&iquest;El caso m&aacute;s dif&iacute;cil de mi carrera?... Para m&iacute;      todos son dif&iacute;ciles, o, mejor dicho, act&uacute;o como si todos fueran      dif&iacute;ciles... Es un consejo que siempre di a mis alumnos y siempre doy      a los m&eacute;dicos j&oacute;venes: aplicar en todos los casos el m&aacute;s      riguroso examen cl&iacute;nico... Si alg&uacute;n valor tienen las ense&ntilde;anzas      de nuestra C&aacute;tedra es el de haber insistido en la importancia del examen      f&iacute;sico...&iexcl;Cuantas cosas se descubren en la inspecci&oacute;n,      palpaci&oacute;n, percusi&oacute;n y auscultaci&oacute;n, bien realizadas!&quot;</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;En nuestra C&aacute;tedra siempre tuvimos un concepto muy elevado de      la responsabilidad... Nunca pas&oacute; un alumno que no estuviera debidamente      preparado, al extremo que, al aprobar la asignatura, muchos exclamaban: &quot;&iexcl;Ya      soy m&eacute;dico!&quot;... No puede ser de otro modo. La Pediatr&iacute;a      es una de las disciplinas m&aacute;s dif&iacute;ciles, porque se trata del      estudio de un organismo distinto al del adulto...&iexcl;Y los ni&ntilde;os      son el m&aacute;s preciado tesoro del Mundo! &iquest;Qu&eacute; hubiera sido      de nuestros m&eacute;dicos rurales si no los hubi&eacute;ramos instruido debidamente?      &iquest;Qu&eacute; de los ni&ntilde;os?&quot;</p>       <p>&quot;Puede tener la seguridad que lo que m&aacute;s ha avanzado en nuestro      pa&iacute;s, aparte de la Cirug&iacute;a, es la Medicina de Ni&ntilde;os...      Yo me he retirado de la C&aacute;tedra, pero s&eacute; que est&aacute; en      las buenas manos de mis auxiliares, del doctor F&eacute;lix Hurtado... S&eacute;      que progresa, como se prueba ahora mismo, con sus labores en el Servicio de      Lactantes en el &quot;Calixto Garc&iacute;a&quot;, bajo la direcci&oacute;n      de mi hijo Arturo Jos&eacute; Aball&iacute;, quien recientemente ha logrado,      por oposici&oacute;n, el cargo de Profesor Agregado... Vamos, cada vez m&aacute;s,      hacia una verdadera Escuela de Pediatr&iacute;a propia...&quot;</p> </blockquote>     <p></p>     <p></p>     <p> * Esta entrevista period&iacute;stica apareci&oacute; publicada en la revista    Bohemia el 4 de noviembre de 1951, ocho meses antes de su fallecimiento.    <br>   ** M&eacute;dico y periodista. Fue profesor de Psicolog&iacute;a M&eacute;dica    de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana y el Instituto Superior    de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana. </p>      ]]></body>
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